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lunes, 21 de octubre de 2024

INVAP: Estudio preliminar para un reactor en Uganda
INVAP firmó un acuerdo con Uganda para compartir conocimientos sobre energía nuclear. Se trata de un análisis de factibilidad y estudio de sitio para la instalación en en el país africano de un centro nuclear de ciencia y tecnología para la Universidad de Soroti.




Con 48 millones de habitantes, Uganda necesita aumentar su capacidad de producción de energía eléctrica y la energía nuclear es considerada una fuente estable y económica para lograrlo. Los planes de desarrollo energético del país africano fijan como objetivo generar 24 Gw de energía eléctrica de origen nuclear en los próximos 20 años, el equivalente a construir más de 30 Atucha II. Actualmente, si bien Uganda puede comprar llave en mano centrales nucleares, necesitará personal calificado para operar y controlar esas instalaciones, y para conformar un ente regulador con profesionales capacitados en el área.

En este contexto, la empresa estatal rionegrina INVAP firmó un acuerdo con Uganda para la realización de un análisis de factibilidad y estudio de sitio para la instalación en en ese país de un centro nuclear de ciencia y tecnología. INVAP es un jugador internacional importante en este ámbito, ya que ha vendido reactores nucleares de investigación y da capacitaciones a equipos en diversas parte del mundo.

La primera etapa del proyecto consiste en una consultoría de un año para hacer las evaluaciones de factibilidad y del sitio de instalación del centro nuclear: estudios de hidrología, meteorología, estratégicos, analizar las inundaciones históricas y demás para analizar el lugar potencial de instalación del reactor. Además, se deben hacer estudios técnicos para ver qué tan preparado está el país y sus redes de transporte de energía para la instalación de reactores nucleares.


«Lo que esperamos, y será el próximo paso, es diseñar todo el centro de ciencia y tecnología nuclear, en especial, un reactor de investigación, que es nuestro fuerte», dice Alejandro Ibáñez, jefe del Proyecto Uganda de INVAP.

Además, INVAP debe realizar una propuesta de ingeniería preliminar de cómo debería ser este centro y qué instalaciones tendría, en función de otros reactores nucleares de investigación que la empresa de Río Negro ha instalado en otras partes del mundo.

Uganda busca que se puede capacitar a la gente en este centro y que también se pueda hacer investigación, ya que estaría en una universidad, y que tenga producción de radioisótopos para medicina nuclear. “Lo que esperamos, y será el próximo paso, es diseñar todo el centro de ciencia y tecnología nuclear, en especial, un reactor de investigación, que es nuestro fuerte”, le dijo a TSS Alejandro Ibáñez, jefe del proyecto Uganda por INVAP.

Felipe Albornoz, gerente del área de Proyectos Nucleares de la empresa, dijo: “Esto nació hace casi dos años cuando hubo una conferencia en Egipto dedicada a toda África, en la que tuvimos una invitación y participación especial porque se cumplieron los 25 años de la puesta en marcha del reactor que hicimos en Egipto. En esa misma conferencia estaba gente de Uganda, que ya tenía en su cabeza estas ambiciones. El interés lo fuimos desarrollando, empezamos a visitar Uganda viendo qué era lo que querían y terminamos firmando este contrato. Ellos también hablaron con Corea, Rusia y otros posibles proveedores pero nos dijeron que el intercambio con nosotros fue mucho más rico porque los escuchamos y los tratamos de igual a igual. Escuchamos al cliente y le damos soluciones en base a eso, no andamos tratando de vender un producto que ya tengamos”.

Hoy Uganda solo tiene un centro de salud de medicina nuclear y algunas aplicaciones industriales pero su objetivo es ampliar sus capacidades. Uganda produce ingenieros, aunque no nucleares, pero algunos sí hacen sus posgrados en ingeniería nuclear en otros países. Al volver, tienen muy pocas aplicaciones y existe la necesidad de retener a estos recursos humanos en el país.


«Empezamos a visitar Uganda viendo qué era lo que querían y terminamos firmando este contrato», dice Felipe Albornoz, gerente del área de Proyectos Nucleares de INVAP.

En cuanto a los beneficios que el convenio trae para la Argentina, Albornoz explicó: “África va a tener mucha demanda a futuro en energía y medicina. La zona ecuatorial es la de mayor crecimiento demográfico del mundo y las necesidades crecen en la misma medida. INVAP puede aportar a estos objetivos y queremos estar desde el principio. Es similar a lo que hicimos en los años 80 en los países del norte de África, son países distintos pero los procesos son similares y para nosotros fue muy positiva. Creemos que podemos ocupar este lugar, hemos recorrido este camino en nuestro país y podemos ayudarlos en ese camino”.

El contrato será solo de un año de duración, para hacer los estudios prelminares, pero se espera que luego haya nuevos contratos para diferentes objetivos, y que además sirva como ejemplo para trabajar con otros países de la región. Según Ibáñez, “esto lo vemos como un primer paso para entrar en Uganda y en África ecuatorial. Tenemos negocios en todos los continentes y acá hay una gran oportunidad. La idea, tanto de ellos como nuestra, es seguir trabajando juntos”. En el mismo sentido, Albornoz agregó: “Así como hoy estamos en Uganda, también hemos tenido conversaciones de diferentes grados de interés con otros países de la región, como Kenia, Ruanda, la República Democrática del Congo, Senegal, Ghana y Etiopía, que han mostrado su interés para entrar en el mundo de la energía nuclear. Algunos ya tienen un pequeño reactor y gente preparada, o como Kenia, se han desarrollado en medicina nuclear y se están convirtiendo en un nodo de atención para la región. Las oportunidades están y este convenio nos ayuda a que los vecinos lo vean, que sepan que hay una empresa que viene de la Argentina y está trabajando allá, para nosotros eso es muy importante”.



jueves, 5 de mayo de 2022

Conflicto Ucrania-Rusia: impacto en la actividad espacial (10ma semana)



03/05/22
El embajador ruso en Angola culpa a Airbus de retrasar el lanzamiento del satélite AngoSat-2





El embajador de Rusia en Luanda, Vladímir Tarárov, acusó al grupo europeo Airbus de retrasar las fechas del lanzamiento del satélite de telecomunicaciones angoleño AngoSat-2, construido por una empresa rusa.

"Teníamos previsto lanzarlo en marzo (...) De hecho, todo estaba listo para que cumpliéramos nuestras obligaciones contractuales en las fechas estipuladas, pero nuestros socios occidentales, tal vez celosos de nuestros éxitos en materia espacial, comenzaron a ponernos trabas lamentablemente", dijo Tarárov a Sputnik.

La división francesa del grupo Airbus, según él, se negó a última hora a suministrar varias piezas indispensables para la separación de etapas, así como las especificaciones técnicas, alegando las sanciones impuestas contra Rusia.

"A los franceses les daba tiempo para realizar la entrega antes de que entraran en vigor las sanciones anunciadas", afirmó el embajador ruso. Tras consultar los documentos oficiales, él comprobó que permiten completar la ejecución de contratos previos a la imposición de medidas restrictivas. "Y sin embargo se han negado a hacerlo", reafirmó.

Actualmente estos componentes se están fabricando a Rusia que tiene la intención de realizar el lanzamiento del satélite del AngoSat-2 antes de las próximas elecciones generales de Angola, programadas para agosto. "O en septiembre, a más tardar, si surgen algunas dificultades durante las pruebas", agregó el diplomático.

En 2009 Rusia y Angola firmaron un contrato para la construcción del primer satélite de telecomunicaciones angoleño, el AngoSat-1. El satélite fue lanzado en diciembre de 2017, pero una vez puesto en órbita dejó de emitir señales y se dio por perdido.

En abril de 2018 Rusia y Angola quedaron en construir el satélite AngoSat-2. En mayo de 2020 se supo que Angola exigió transferir la producción del satélite AngoSat-2 de la empresa RKK Energia, fabricante del AngoSat-1, a la compañía ISS Reshetnev.

Una fábrica de abonos minerales en Angola

Rusia acometerá en junio próximo la construcción de una fábrica de abonos minerales en Angola, dijo Tarárov.

"En 2019, la empresa rusa Uralchem firmó un contrato para construir aquí una planta de fertilizantes fosfatados. Es un proyecto de inversión rusa, por 1.200 millones de dólares. La primera piedra de la fábrica podría colocarse en junio", declaró Tarárov.

El diplomático señaló que "los fosfatos locales permiten producir abonos en cantidad necesaria para el consumo interno y la exportación a los mercados vecinos, prácticamente ilimitados".

"Es un sector promisorio que tendrá un lugar digno en nuestra cooperación", destacó el diplomático.

Además, Tarárov avanzó la próxima firma de un convenio para reabrir en Angola un centro de la ciencia y la cultura rusas.



miércoles, 1 de septiembre de 2021

Para celebrar sus 45 años, Invap cambia de receta
Hay una nueva generación que se prepara para manejar la empresa estatal rionegrina. Cambia el paradigma pero no la mística.
Por Martín Belvis


El área de radares de la empresa, la más nueva (Foto: Chino Leiva)


Hace hoy 45 años un grupo de científicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica decidió fundar una empresa de ingeniería aplicada sin saber quizás que lo más difícil no era utilizar el conocimiento más allá del laboratorio sino encontrar alguien que esté dispuesto y tenga la capacidad de pagar por eso. La mayoría de los que tomaron la decisión de crear Invap hoy ya no está, pero la generación que ahora maneja la compañía heredó aquel espíritu y prepara la receta para que los más jóvenes asuman la posta.

El año pasado murió Héctor Otheguy, el físico graduado en el Instituto Balseiro que llegó a CEO de Invap para transformarla en una empresa de envergadura y con presencia en los cinco continentes.

La posta que dejó Otheguy la tomó hace ya unos años Vicente Campenni. “La empresa está en una buena situación, con excelentes desafíos a la vista, tanto desde el punto de vista tecnológico, como el comercial o de la gestión de conocimiento”, le dijo ayer el CEO de Invap a RÍO NEGRO en la sala del directorio, un ambiente austero en el que resalta el retrato de Otheguy que hizo el genial Pablo Bernasconi.


Vicente Campenni, el gerente general de Invap (Foto: Chino Leiva)


“Hay que hacer una nueva receta”, dice Campenni que decía Otheguy. “Es innegable que la situación es compleja” en todo sentido luego de que el mundo quedara patas para arriba con la pandemia, pero una de las fortalezas de Invap ha sido su capacidad de adaptación.

La actividad en el exterior, que hasta antes de la pandemia representaba el 50% de los ingresos de la empresa, se va recuperando. Y los proveedores también van retomando el ritmo de trabajo.

Invap importa el 20% de lo que precisa. Y en el 80% restante hay una participación de proveedores argentinos que equivale a la mitad.

“Nos gusta pensar en Invap como un conjunto social”, dijo Campenni. Recordó que hace menos de una década se plantearon la transición con las nuevas generaciones: “cómo generar un proceso evolutivo en la gestión de la empresa”, resumió el CEO actual. Como consecuencia de aquella preocupación hoy observan que los más jóvenes se apropian de esa mística que tiene la empresa y del valor del trabajo en grupo.

No hay un Elon Musk ni un Jeff Bezos. Entre Invap y los llamados “unicornios” (las compañías que, de manera disruptiva, logran valer por encima de los 1.000 millones de dólares) hay un abismo. “Acá no hay un campeón ni un héroe, lo que se ve es la necesidad de un equipo por obtener un resultado”, lo describió Campenni.

Cada uno de los emprendimientos en marcha

La mayoría de los proyectos en los que trabaja Invap se fueron reactivando:

Holanda: se terminó la ingeniería básica y está a punto de iniciarse la ingeniería de detalle del reactor nuclear de investigación.

Bolivia: uno de los tres centros de radioterapia, el de El Alto, está a punto de terminarse; sólo resta un paso administrativo. Las tareas, que se habían interrumpido luego del golpe de Estado contra Evo Morales, se restablecieron.

Brasil: se cumplió el contrato por la ingeniería de detalle del reactor nuclear de potencia RMB.

Argentina: el acuerdo con la CNEA por el reactor de potencia RA10 fluye con normalidad.

India: la construcción de una planta de radioisótopos está en la etapa final, pero sufrió una pausa con la pandemia. Hoy se está retomando.

Arabia Saudita: la construcción de un reactor sufrió una caída en el ritmo de avance por la pandemia. Ahora se retomaron las tareas de modo virtual y en breve regresarán de modo presencial.

Nigeria: el diseño de radares primarios móviles está en la etapa inicial de la ingeniería.

Turquía: avanza el desarrollo de “smallgeos”, un modelo de satélite que le permite a Invap incorporar conocimientos para aplicar al SG1, el próximo aparato que la empresa estatal Arsat planea enviar al espacio.



sábado, 1 de mayo de 2021

INVAP, el radar RPA-200MC y la primera exportación a Nigeria
Hablamos con Darío Giussi, gerente del Área de Defensa de INVAP, sobre cómo es la operación de exportación y las características de los radares que serán entregados.
Por Santiago Rivas



El pasado 29 de abril se anunció la primera exportación de radares por parte de la empresa argentina INVAP. Esto es un hito por el hecho de que, tras más de una década desde que se inició el desarrollo, desde cero, del área de radares de la empresa, ha logrado convertirse en un actor internacional, en un área de negocios donde son pocas las empresas que participan. Hasta ahora, INVAP ya tenía participación global en un mercado tan difícil como el de los reactores nucleares de investigación, además de destacarse en la producción de satélites.

Ahora, a través de un contrato entre INVAP y la empresa Jampur International FZE, de Emiratos Árabes Unidos, se entregarán dos radares primarios 3D móviles de uso civil modelo RPA-200MC a ser emplazados en Nigeria, provisión que incluirá también la capacitación del personal que los operará.


¿Qué se puede contar del proceso de exportación?

Es un producto de una actividad de desarrollo de negocio, de promoción y expansión de la oferta de INVAP en determinados mercados. Países del norte de África, del Mediterráneo africano y del Golfo Pérsico son lugares en donde nosotros tenemos experiencia, Argelia, Egipto, en algún momento también Jordania, fundamentalmente en la parte nuclear. En lo espacial ahora estamos con la empresa conjunta GSATCOM, con la TAI de Turquía. Jampur International es un grupo proveedor de soluciones en distintos ámbitos, con sede en Dubai, hacen desde logística hasta infraestructura aeroportuaria y temas de marina mercante también. Son proveedores habituales del Ministerio de Aviación Civil de Nigeria. Nos requirieron una oferta, buscaban un producto muy concreto, y es éste que les ofrecimos.




¿Cómo son los radares?

El producto es muy específico, son dos radares civiles pero 3D. Normalmente en uso civil se usan 2D que es lo que OACI recomienda como mínimo, pero tratándose de móviles, para utilizar en distintos lugares del país y con infraestructuras que no están desarrolladas, es muy útil que además sea 3D. Excede el estándar de lo que se usa en ATC, en control del tránsito aéreo. Y le da el plus del 3D y la movilidad le permite que se aproveche en distintos lugares.

En Nigeria hace años desarrollaron un plan de radarización, creo que lo hicieron los franceses. Pero siguen teniendo necesidades de hacer vigilancia y control en distintos lugares con menor infraestructura. Y, si bien el radar no tiene características militares duras, el hecho de tener una buena conciencia situacional del espacio aéreo en 3D es bueno también para cuestiones de seguridad y de defensa.

El contrato nuestro comprende la provisión de los radares con los repuestos, garantías, cursos de capacitación y demás. Se entrega en un lugar a acordar, seguramente en Lagos. Después ellos los van a ubicar en donde consideren.




¿Cuáles serían las características más importantes de este modelo? ¿Está basado en el RPA200F?

Si, es muy parecido. Ambos son una evolución del RPA170, que hicimos para el G20, con rediseño del RPA240. Ahora la electrónica es de otra generación. Es un radar de “digital beamforming”, transmisores GaN, del estado del arte, o sea es un estándar alto del mercado. Y es similar en aspecto al RPA200F. Lo que se le agrega acá es la movilidad y seguramente para la Argentina (y para exportar) también va a haber una versión móvil del radar militar. La antena se pliega y todo el conjunto del radar y equipos auxiliares, incluso una cabina de comando y control muy completa, quedan en una envolvente de dos shelters ISO20 (contenedores de 20 pies). Entonces es transportable en un camión bi-tren o en un C-130 Hércules. Un shelter es la cabina y otro la antena totalmente plegada.

Después, sus características de detección son más o menos las mismas, el alcance máximo instrumental es de 250 millas, aunque típicamente se lo usa un poco menos, características más o menos estándar. A diferencia de la versión militar, tiene una antena más grande del radar secundario, para que pueda cumplir mejor el desempeño que requiere la OACI para hacer control (normalmente en un sistema militar hay una antena IFF que es más pequeña), y en el caso del secundario, para control de tránsito colaborativo, necesita una antena un poco más grande. Esas son las diferencias fundamentales y como decía, que no está pensado para operar en un entorno de guerra electrónica severo. Comparte tecnología de base, pero carece de las especificidades de esa misión.

¿Este contrato se puede expandir a otras unidades, tanto con Nigeria como con esta empresa con la que se hizo el contrato?

Sí, podría ser con más unidades; en cualquier caso, también se puede expandir el mercado en el país. Nigeria es un país muy grande y la segunda economía de África. No tenemos como país mucha tradición de exportación allí; y más allá de que nuestra venta es con un intermediario, la provisión final es a Nigeria. Entonces tener presencia en el mercado es importante. También con esta empresa y por el tipo de cosas que hacen ellos no se dedican a defensa, pero si a infraestructura critica, vemos muchas oportunidades regionales.

Así que sí, es muy posible después que el negocio se amplíe. Es una región que necesita y adquiere cada vez más tecnología compleja. Por distintas razones, es un buen posicionamiento, es un buen mercado, es un buen continente.




¿Cómo ves el mercado para este tipo de radares como otros radares de Invap, tanto en esa región como en otros lugares?

Lo veo bien. En Latinoamérica tenemos a Perú que todavía no completo su plan de radarización, Paraguay también, Bolivia ya lo hizo o lo está haciendo, Ecuador, también tenemos en otros países de África desarrollos de negociaciones. Lo veo bien tanto en defensa, en meteorología también y aeronavegación (ATC). Hay buenas perspectivas. Está todavía todo muy condicionado por el tema de la pandemia, se han suspendido inversiones… teníamos algunas cosas más, avanzadas o casi cerradas que se pusieron en pausa por el cambio de agenda de los Gobiernos. Pero es un trabajo de persistencia, y lo vemos promisorio.

¿Cuándo está previsto la entrega de estos radares?

En 18 meses. 18 meses de terminar desarrollo y producción y después viaja y se instala allá.

¿La financiación cómo se hizo?

Se hizo una financiación directa, es un contrato muy con muchas certificaciones. Es decir, con un anticipo y después se van pagando avances, con lo cual es muy pari passu. Entonces no fue necesario recurrir a instrumentos financieros complejos en este caso. Se hizo una oferta técnica, económica y financiera balanceada y competitiva dentro de los estándares del mercado. Además, se trabajo con cancillería y los organismos regulatorios de exportación de tecnología, lo habitual en una operación así, porque más allá de que no corresponda específicamente al ámbito militar o de la defensa, tiene tecnología avanzada. Y desde ya, como siempre sucede, tuvimos su apoyo y estímulo.

Si me permitís, para cerrar, me gustaría destacar que esta operación, que es una exportación del país más que de INVAP, corona un ciclo de inversión virtuoso del Estado nacional que decidió allá en 2004 resolver el viejo problema de la radarización con desarrollo nacional (para vigilancia y control aeroespacial civil y militar, meteorología, entre otros). Así se pudo obtener la tecnología que hoy exportamos, generando soberanía, conocimiento, trabajo genuino e ingreso de divisas para nuestro país. Eso nos empuja a seguir creciendo.






Fuente: pucara.org

jueves, 29 de abril de 2021

INVAP concreta su primera exportación de radares
por Santiago Rivas



INVAP y la empresa Jampur International FZE, de Emiratos Árabes Unidos firmaron un contrato para la provisión de dos radares primarios 3D móviles de uso civil, modelo RPA-200MC a ser emplazados en Nigeria, provisión que incluirá también la capacitación del personal que los operará.

La firma del contrato se llevó a cabo en el mes de marzo por parte del Sr. Mohammad Shafiq CEO de Jampur International FZE y el Dr. Vicente Campenni, Gerente General de INVAP.

Jampur International FZE es responsable de la provisión de equipamiento aeroportuario requerido por el Ministerio Federal de Aviación de Nigeria para mejorar la seguridad de las operaciones de la aviación civil en ese país.

Este modelo de radar, en su versión móvil y de uso civil, constituye la más reciente incorporación a la familia de radares RPA desarrollados por la empresa argentina de desarrollo tecnológico INVAP. Su diseño modular y con transmisores distribuidos en la antena, le permite operar las 24 horas, los 365 días del año, con alta disponibilidad, mínimo mantenimiento preventivo y bajos costos logísticos y operativos durante todo su ciclo de vida.

El radar puede ser operado de manera remota y se integra a sistemas de gerenciamiento de tránsito (ATM) y comando y control multi-sensor, minimizando la dotación de personal necesario para operarlo.

Los sistemas hacen uso de técnicas consideradas el Estado de Arte en el área, conocidos como Software Defined Radars. Además dispone de amplificadores de estado sólido con tecnología GaN y de una antena activa con Digital Beam Forming.




Esta exportación de radares por parte de INVAP a un nuevo mercado en el continente africano, le permitirá seguir desarrollándose como proveedor de tecnología radar, en el ámbito internacional. Asimismo, es un paso importante para consolidarse como empresa referente en el mercado de sistemas de misión crítica (Crítical Mission) para todo uso.



Fuente: pucara.org

martes, 30 de marzo de 2021

Gran Bretaña y su histórica práctica de indebidas usurpaciones
La incómoda situación del Museo Británico: varios países piden que devuelvan reliquias apropiadas
Mientras que los mármoles del Partenón son reclamados por Grecia, La Piedra de Rosetta forma parte de un litigio con Egipto. Chile también reclama una importante pieza.




El Museo Británico de Londres, Reino Unido, enfrenta una delicada situación ya que varios países están reclamando que regrese importantes obras que fueron robadas.

Se trata de uno de los museos más visitados en el mundo con un promedio de seis millones de visitantes al año, obviamente antes de la pandemia.

Según el canal de televisión público alemán, Deutsche Welle, la institución inglesa contrató a una especialista que estudiará el origen de la colección de sus objetos, ya que muchos de los elementos que allí se exhiben fueron obtenidos durante el periodo colonial.

Este hecho les da esperanza a varios gobiernos que habían comenzado a realizar pedidos formales para la restitución de ciertas piezas históricas.

Mientras que los mármoles del Partenón son reclamados por Grecia, La Piedra de Rosetta forma parte de un litigio con Egipto. Pero también están en juego objetos obtenidos en incursiones militares en África, piezas saqueadas en China, Oceanía y la Isla de Pascua.

Los moáis de la Isla de Pascua

El Gobierno de Chile inició gestiones en 2018 para lograr que el tesoro de más de mil años de antiguedad -y 2,4 metros de alto- retorne al lugar de donde fue sacado, en 1868.




El Hoa Hanakananai pesa 4 toneladas y esta esculpido en basalto. Se encuentra en la sala 24 del Museo Británico luego de una de las incursiones de Richard Powell, que llegó a Rapa Nui en el siglo XIX y luego de participar en las ceremonias locales e intercambiar objetos con los lugareños, mandó a sus hombres a revistar el lugar para ver si encontraban algo valioso para llevarse.

Una vez en Inglaterra, Powell se lo regaló a la reina Victoria y ésta decidió pasarlo al Museo Británico.

Esculturas del Partenón

Grecia, por su parte, exige la devolución de las esculturas del Partenón tomadas por Lord Elgin, embajador británico ante el Imperio Otomano quien llevó los “Mármoles de Elgin” desde Atenas a Gran Bretaña a principios del 1800.


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En tanto, el Gobierno de Tayikistán le reclama al Museo Británico el tesoro de Oxus, una colección de 170 piezas de metalurgia trabajadas en oro y plata que datan entre el 550 a.C. y el 330 a.C.

No obstante, dichas reliquias llegaron a Londres luego de que un anticuario las comprara en 1897 en Pakistán y las donara al museo.




Finalmente, la Piedra Rosetta es una de las piezas estrella de la colección egipcia es reclamada por Egipto desde 2003 pero desde el museo solo les han enviado una réplica.

Países que devuelven

A finales del 2020 el senado de Francia tomó la iniciativa de devolver 27 piezas a Senegal y Benín en el marco de un programa que busca restituir dicho acervo a sus países de origen.

Sin embargo, Etiopía todavía le pide a Francia que devuelva más de 3 mil objetos y Chad reclama otros 10 mil. Para tener en cuenta, solamente en el Museo del muelle Branly - Jacques Chirac hay 70 mil objetos africanos.

Holanda, por su parte, inició una investigación de 450 mil piezas para poder restituirlas a sus lugares de origen (ahora se exhiben en el Museo Nacional de Amsterdam).

Entre ellas, una de las más importantes es el diamante de 70 quilates que perteneció al sultán de Banjarmasin.



martes, 28 de mayo de 2019

¿Por qué desangraron a Sor Inés? La policía sospecha que la degollaron para un ritual
El ocultismo está asentado en República Centroafricana y se acusa de brujería a ancianas —como la monja burgalesa—, cuya sangre es codiciada por sus propiedades sobrenaturales.
por Irene Savio


La misionera española Blanca Nieves Sancho Lope, en el centro y a la derecha.


El pasado domingo, la misionera española Blanca Nieves Sancho Lope—Sor Inés, como se hacía llamar por su afiliación a la pequeña congregación francesa de las Hijas de Jesús de Massac Seran— iba de regreso a su casa en la aldea de Nola, en una zona de minas y diamantes en el extremo sureste de República Centroafricana. Nadie la volvió a ver. Por la mañana, la religiosa había acudido a la parroquia situada cerca de su vivienda, donde a las dos de la tarde había ayudado a celebrar la misa del día.

Horas después, sobre las cinco, un hombre que ejercía como “guardián” de la casa se percató de la ausencia de la monja y llamó al comisario del pueblo para avisar de lo sucedido. La noticia llegó así a los obispos en la zona y a la misión Minusca, autorizada en 2014 por el Consejo de Seguridad de la ONU para intentar evitar una guerra civil en el país, sin que ello se haya logrado completamente. En estas circunstancias —que El Confidencial pudo reconstruir gracias a testimonios de fuentes en el terreno—, ya siendo de noche, el cadáver fue identificado en un descampado en el que había sido abandonado a la intemperie. Nadie supo, en la inmediatez, relatar cómo se produjo al salvaje asesinato de la mujer de 76 años, burgalesa de nacimiento y también con nacionalidad francesa.

El cuerpo de Sor Inés lo encontraron escondido entre la maleza, a poca distancia de la casa en la que vivía en Nola. Otro detalle llamó de inmediato la atención. A pesar de su violenta muerte —fue degollada, no decapitada, como se aseguró en un primer momento—, en el lugar del asesinato no había sangre en el suelo, “solo algunos rastros en su cuerpo”, según han confirmado diversas fuentes a este medio. Este detalle ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que sus asesinos la desangrasen a propósito.

¿Por qué? El primer indicio llegó desde Bangui. El miércoles, a dos horas de camino del lugar de los hechos, en la capital centroafricana, Fridolin Ngoulou, director del medio digital 'RJDH', pidió que uno de sus redactores investigara el asunto y contactó al magistrado encargado del caso, el fiscal de la localidad de Berberati, Alexandre Mathurin Mokpem. Según esta fuente, es posible que "los atacantes se hayan llevado la sangre de la víctima porque no han quedado rastros en el suelo junto al cuerpo”.

“Este tipo de prácticas se asemeja a aquellas empleadas a menudo en los crímenes rituales en la región”, añadió el fiscal. “La noticia nos sorprendió, pues sería la primera vez que atacan a una religiosa. Pero lo cierto es que ha habido otros casos. El año pasado, por ejemplo, condenaron a unos asesinos a quienes la policía sorprendió 'in fraganti’actuando en la zona”, explica Ngoulou a El Confidencial. La Minusca ya ha mandado a un equipo a la zona para investigar los hechos, capitaneado por un militar francés.

Según otra fuente humanitaria con años de experiencia en el país, se han registrado varios casos parecidos en la zona. Los atacantes desangran a sus víctimas para utilizar el líquido vital en rituales. "El ocultismo y la brujería están muy asentados en República Centroafricana y muchas veces las personas a las que acusan de ser brujas son ancianas. Puede ser que a esta mujer que tenía 76 años, si estaba en buena forma, como suele ser el caso de las monjas, la mataran porque pensaran que tenía alguna fuerza especial. Podrían haberse apoderado de su sangre para bebérsela o para algún sortilegio con el objeto de apoderarse de su fuerza".

Moneda corriente

El obispo Juan José Aguirre, afincado en República Centroafricana desde hace 40 años y uno de los poquísimos religiosos españoles que hay en la zona, no descarta ninguna hipótesis, pero considera que el hecho de que no hubiese rastro de sangre hace “ganar fuerza” a la posibilidad de que Sor Inés haya sido víctima de personas que quisieron traficar con su líquido vital para fines rituales o de brujería. “Desgraciadamente, es algo corriente en la zona, sobre todo en la búsqueda de diamantes. Estos rituales consisten en echar sangre 'pura' sobre montículos de grava extraída de ríos, antes de hacerlos pasar por una mallas muy finas para ver si hay diamantes allí”, dice Aguirre.

El obispo Juan José Aguirre considera que “gana fuerza” la posibilidad de que haya sido víctima del tráfico de sangre para fines rituales o brujería

“En Camerún [país fronterizo de República Centroafricana], lo hemos visto ya muchas veces. Son bandidos y criminales que comercian con seres humanos. Es otro mundo, o submundo, que tenemos aquí en África”, añade el sacerdote español, perteneciente a la congregación de los misioneros combonianos y titular de la diócesis de Bangassú. “No me atrevería a hablar de persecución directa, pero sí pone el acento sobre la precariedad en que vive la gente que está aquí. Los sacerdotes y las religiosas sufren la misma violencia que la gente común”, destaca el nuncio (embajador) del Vaticano en el país, Santiago De Wit Guzmán.

“Es cierto, estamos todavía en estado de 'shock”, comenta a El Confidencial el obispo Denis Dkofiagbenyadzi, quien el martes ofició el funeral de Sor Inés en Berbérati. “Pero también estamos esperando el resultado de la investigación”, añade. “Nuestra superiora ha salido de viaje hacia Nola para recoger toda la información de primera mano. Está incomunicada y regresará en tres días”, explica otra monja de las Hijas de Jesús de Massac Seran, la pequeña congregación francesa a la que pertenecía Sor Inés.

“Es muy duro de aceptar y entender. Motivaciones para acabar con ellano había ninguna. Ni tampoco mucho que robar en su casa”, añade De Wit Guzmán, que no quiere validar ninguna hipótesis antes de que acaben las pesquisas. “Además, Minusca tuvo que hacer frente esta semana a la matanza de más de 30 personas en el norte del país”, aclara el nuncio valenciano sobre esta misión de la ONU, integrada en República Centroafricana, mayormente, por soldados marroquíes.

En guerra

Porque esa es otra circunstancia sobre el asesinato de Sor Inés. El haber ocurrido en “el escenario de una de las catástrofes humanitarias más desatendidas y olvidadas por la comunidad internacional, fruto de un conflicto civil que continúa desde 2013”, como recuerda Sofia Mastrostefano, especialista en África de la Fundación Colegio de Defensa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). “Solo cabe mencionar que uno de los firmantes de los acuerdos de paz de febrero pasado es Bi Sidi Souleymane, jefe de las milicias 3R y al que ahora la ONU acusa de ser el responsable de la última matanza de civiles”, explica Mastrostefano, al hacer hincapié en sus temores de que esto pueda suscitar una nueva ola de violencia.

“Sucede que la República Centroafricana fue conquistada hace seis años por un grupo de mercenarios venidos de Chad y pagados por los países del Golfo. Estos mercenarios se fueron convirtiendo en 14 señores de la guerra”, denuncia, por su parte, el obispo Aguirre. “La mayoría de ellos son de otros países. Por ejemplo, en mi diócesis [Bangassú], muchos de los milicianos son originarios de Níger, pertenecen a una etnia que se llama fulani y son de esos que están viviendo los efectos devastadores de la desertificación en el Sahel, lo que está provocando desplazamientos migratorios hacia el sur de África”, agrega.

La situación en República Centroafricana es una catástrofe que hace palidecer: 14 milicias registradas, 590.000 refugiados centroafricanos huidos a otros países, 640.000 desplazados internos, una esperanza de vida que no supera los 48 años —de las más bajas del planeta— y una economía totalmente arruinada a pesar de las riquezas del país. Además de conflictos que, no obstante, no desaniman a las decenas de misioneros que han decidido entregar sus vidas a este país y sus habitantes.



Fuente:  elconfidencial.com

miércoles, 30 de enero de 2019

Asesinan a seis niños por brujería en un mes en Tanzania
Los cuerpos de los menores, de entre tres y seis años, fueron mutilados.


Imagen de archivo (iStockphoto)

Seis niños de entre tres y seis años fueron secuestrados y brutalmente asesinados durante el último mes en Tanzania en un nuevo episodio de muertes ligadas a la brujería, confirmaron hoy a Efe fuentes médicas.

La responsable médica de la región de Njombe (suroeste), Bumi Mwamasave, confirmó a Efe el hallazgo de los seis cuerpos, “de los cuales se habían extraído algunos órganos vitales, incluidos los sistemas digestivos y reproductivos”.

El hallazgo de sus cuerpos ha sembrado el temor de la comunidad

Según la doctora, los menores fueron secuestrados de camino al colegio y sus cuerpos mutilados fueron encontrados posteriormente, sembrando el temor en la población local.

El gobernador de Njombe, Christopher Ole Sendeka, ordenó el arresto de todos los sanadores brujos y recomendó a los padres de la zona acompañar a sus hijos en todo momento para garantizar su seguridad.

“Los niños ya no están seguros en nuestra sociedad y tenemos que frenar esto lo antes posible”, señaló Sendeka.

En Tanzania, la creencia y la práctica de la brujería perviven y son habituales los asesinatos vinculados a esa práctica.

La brujería tiene presencia tanto en zonas rurales como en las ciudades y las comunidades suelen condenar a los sospechosos de practicarla a la exclusión social o la expulsión del pueblo.

La mayoría de los asesinados son mujeres, ancianos y niños, y la región más afectada son las zonas rurales al sur del Lago Victoria.

Las personas albinas son especialmente vulnerables a la violencia derivada de la brujería y, a menudo, partes de su cuerpo acaban en el mercado negro, alimentado por el fetichismo y la superstición.

El Gobierno de Tanzania prohibió la brujería en 2015, ante el temor de que las elecciones generales de ese año desencadenaran una ola de violencia contra personas albinas, a quienes se atribuyen poderes como el de dar ventaja a unos candidatos sobre otros.



Fuente: lavanguardia.com

lunes, 7 de enero de 2019

La Unión Africana condena el fallido golpe de estado en Gabón
La Unión Africana (UA) expresó su repudio a la intentona golpista que un grupo de militares protagonizó en Gabón.




"La Unión Africana condena firmemente el intento de golpe de esta mañana en Gabón", señaló el presidente de la Comisión de la UA, Moussa Faki Mahamat, en un mensaje en Twitter.

Mahamat agregó que "la UA rechaza cualquier cambio de poder inconstitucional".

Más temprano se informó que un grupo de militares tomó por asalto la radio estatal.

El teniente Kelly Ondo Obiang leyó un mensaje en el que cuestionaba el discurso de Año Nuevo del presidente Ali Bongo calificándolo de "un triste espectáculo para aferrarse al poder".

Las fuerzas de seguridad de Gabón arrestaron a los militares amotinados, según comunicó el ministro de Comunicación de esta nación africana, Guy Bertrand Mapangou.

Los hechos se produjeron pocos días después de la llegada de un grupo de militares estadounidenses a este país africano.

El presidente Bongo, de 59 años, fue hospitalizado el 24 de octubre en Arabia Saudí por un derrame cerebral.

Según la emisora RFI, actualmente el mandatario se somete a un tratamiento médico en Marruecos.



Fuente: mundo.sputniknews.com

lunes, 24 de diciembre de 2018

La increíble historia de Zura Karuhimbi, la mujer que salvó a más de 100 personas de un genocidio haciéndose pasar por bruja


Zura Karuhimbi fingió ser una bruja para proteger la vida de un centenar de personas durante el genocidio de Ruanda.

Zura Karuhimbi no tenía armas para defenderse cuando un grupo de hombres con machetes rodeó su casa y le exigió que entregase a todas las personas que se refugiaban dentro.

Lo que sí tenía era una reputación por sus poderes mágicos.

Esta reputación, y el miedo que engendró en este grupo de hombres fuertemente armados, fue suficiente como para proteger a una anciana y a más de otras 100 personas durante el genocidio de Ruanda.

Cerca de 800.000 tutsis y hutus moderados murieron por causa de la violencia étnica que estalló en Ruanda en 1994, incluyendo el primer hijo y una de las hijas de Karuhimbi.

"Durante el genocidio, vi la oscuridad en el corazón del hombre", dijo esta mujer dos décadas después en la misma casa pequeña de dos habitaciones donde escondió a tanta gente.


Se estima que durante el genocidio de Ruanda contra la etnia tutsi en la década de los 90 murieron entre 500.000 y un millón de personas.

Karuhimbi falleció esta semana en la aldea de Musano, a una hora de la capital, Kigali.

Nadie sabe exactamente cuántos años tenía.

Según ella crecía, podría haber tenido más de 100 años. Documentos oficiales creen que rondaba los 93.

En todo caso, cuando las milicias hutu —conocidas como interhamwe— llegaron a su aldea, ella ya no era una mujer joven.

División peligrosa

Karuhimbi , según numerosas historias escritas sobre su vida, nació en una familia de sanadores tradicionales alrededor del año 1925.

Podría decirse que su camino hacia lo que ocurrió en su país en 1994 empezó cuando ella era apenas una niña.

Fue entonces cuando los belgas decidieron tomar la población de Ruanda ydividirla en dos grupos marcadamente diferentes, con tarjetas de identidad que los definían como pertenecientes al grupo étnico hutu o al tutsi.


Los tutsis eran la etnia mayoritaria, pero eran considerados seres inferiores a las personas de etnia hutu.

La familia de Karuhimbi era hutu, el grupo mayoritario en Ruanda. La minoría tutsi era considerada superior, y, por ello, en tiempos de la colonia tuvieron acceso a mejores trabajos y oportunidades de estudio.

La división generó tensiones entre los dos grupos. En 1959, Karuhimbi era aún joven cuando el rey tutsi Kigeri V, junto con decenas de miles de tutsis, fueron forzados a exiliarse en la vecina Uganda, después de lo que se conoce como la revolución hutu en Ruanda.

Por esta razón, cuando comenzaron los ataques en los días siguientes al derribo del avión del presidente hutu Juvénal Habyarimana, en abril de 1994, esta no era la primera vez que Karuhimbi era testigo de semejante violencia.

Pero no se podría haber imaginado lo mal que se pondría la situación, llegando a un punto tal que muchos maridos hutu abandonaban a sus mujeres tutsis para salvarse.

"Yo solía decir, 'si ellos mueren, yo moriré también'", dijo Karuhimbi.

Temor a Dios

La pequeña casa de dos cuartos en la aldea de Musamo se convirtió rápidamente en un refugio para tutsis, burundeses, e incluso tres europeos durante el genocidio.

Se dice que decenas de personas se escondieron bajo su cama y en un escondite que había en el techo.

Otros cuentan que cavó un pozo en el campo para esconder a más gente.


Zura Karuhimbi conoció a una de las personas a las que salvó la vida en su refugio.

Entre quienes se ocultaban en su casa había bebés rescatados de sus madres muertas, llegó a relatar Karuhimbi.

Nadie sabe a ciencia cierta cuánta gente pasó por su casa. Karuhimbi le dijo al reportero ruandés Pierre Bucyensenge en el vigésimo aniversario del genocidio, que, en ese momento, tenía mejores cosas que hacer que contar.

Sin embargo, fue un número lo suficientemente grande como para atraer la atención de las milicias hutu.

"Su única arma era asustar a los asesinos diciendo que les soltaría espírituspara que los persiguiesen a ellos y a sus familias", explica Bucyensenge.

"También se cubría con una hierba local que irritaba la piel y podía tocar a los asesinos para tratar de espantarlos".

Este es un método que recuerda con claridad Hassan Habiyakare, uno de quienes se salvaron gracias al temor que inspiraban las habilidades de Karuhimbi.

"Zura les decía a los milicianos interhamwe que si entraban al santuario, despertarían la ira de Nyabingi (Dios). Se asustaban y eso nos daba otro día de vida", recuerda.

Karuhimbi contaba que sacudía sus brazaletes y todo lo que tuviese a a mano para infundir temor en los atacantes.

"Recuerdo que un sábado regresaron", le dijo al medio The East African en 2014.


Zura Karuhimbi recibió en 2006 una medalla por su labor durante uno de los episodios más oscuros de la historia de Ruanda.

"Los enfrenté como siempre, advirtiéndoles que si mataban a quienes se refugiaban en mi casa, se estaban cavando su propia tumba".

Invento

Las advertencias funcionaron. Cuando el genocidio llegó a su fin en julio, los rebeldes liderados por los tutsi entraron en Kigali y cada una de las personas por las que Karuhimbi había arriesgado su vida había sobrevivido.

La vida continuó su curso y la leyenda sobre la bruja de la aldea de Musamosiguió viva, a pesar de que ella repetía una y otra vez que no era ni había sido bruja.

"Solo creo en un Dios y eso del poder mágico fue solo un invento y una fachada que usaba para salvar vidas", le dijo a Bucyensenge in 2014.

"Yo no soy curandera."

La historia, no obstante, llegó hasta los escalafones más altos de Ruanda y, en 2006, le otorgaron la Medalla por la Campaña contra el Genocidio.

Esto le dio la oportunidad de compartir otra historia sobre una vida que salvó hace 50 años.
La fuerza de la inteligencia

Según Karuhimbi, en esa ocasión en 1959, en momentos en que escalaba la violencia étnica entre los dos grupos, ella le recomendó a la madre de un bebé tutsi de dos años tomar una piedras de su collar y atárselas al cabello de su niño.


Paul Kagame dirigió a los rebeldes tutsis que terminaron con el genocidio y se convirtió en presidente en el año 2000.

"Le dije que llevara al niño en brazos y no lo pusiera en el suelo, para que si la milicia lo veía pensara que era una niña, porque en ese entonces solo mataban a los niños", le dijo al medio Vice.

Ese niño, dice, sobrevivió y se convirtió en el hombre que le entregó la medalla: el presidente Paul Kagame.

Karuhimbi nunca supo qué pasó con la otra gente que salvó. Sus últimos años los pasó al cuidado de una sobrina.

En su última entrevista, aún vivía en esa misma casa, que debido a la falta de recursos estaba empezando a desmoronarse.

La medalla que le dio Kagame en 2006 siguió siendo una de sus posesiones más preciadas. La usaba todo el tiempo y la guardaba bajo su almohada cuando dormía.

Y ahora, quienes la conocieron, esperan que la historia de esta mujer hutu que dio su vida para salvar a otros durante esos días terribles de la historia de Ruanda se conozca más allá de la aldea.

"Ella arriesgó su vida para salvar a otros", le dijo a la BBC Bucyensenge. "Y para hacerlo, solo tuvo que improvisar: se enfrentó a bandas de hombres armados con su cuerpo e intelecto, y les ganó".

"Su historia es un recordatorio de que la humanidad prevalece, incluso en las situaciones más difíciles".



Fuente: BBC Mundo

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Estigmatizados y golpeados: los niños acusados de brujería y asesinato en Nigeria
por Marc Ellison


El estigma de niños brujos es un fenómeno reciente en la región del Delta del Níger, que súbitamente estalló en los 1990.

Sentada en una banca de madera astillada, la niña de 3 años se balancea entusiasmada. Sus sandalias apenas tocan el suelo mientras mira el programa de dibujos animados de las Tortugas Ninja.

Es difícil creer que Comfort es una bruja.

Pero esa es la razón por la que ella y sus dos hermanos mayores ahora viven en un refugio de emergencia en la ciudad de Calabar, en el sureste de Nigeria.

Advertencia: Esta historia contiene material que puede herir sus sensibilidades.

Es apenas un sótano con una televisión y media docena de colchones viejos. La puerta está cerrada con llave casi todo el tiempo por la propia seguridad de los niños.

El refugio tenía el objetivo de ser una solución temporal, una escala hasta que los niños pudieran ser colocados con parientes lejanos.

Pero nadie quiere arriesgarse a llevar a los niños -que han sido acusados de brujos- a sus hogares.

Cuando termina el programa, Comfort sale al exterior y se levanta la camisa para revelar una serie de cicatrices blancuzcas en su espalda.

Las marcas irregulares en su piel trazan el contorno de un machete al rojo vivo que un vecino usó para forzarla a "confesar".


Comfort y su hermana fueron golpeadas con un machete candente después de que se les catalogó como brujas.

Los nombres de todos los niños en esta historia fueron cambiados. Las fotografías fueron superpuestas con ilustraciones para proteger sus identidades.

Hacia la oscuridad

A principios de febrero, Comfort, su hermana Hope, de 15 años, y su hermano Godbless de 5, vivían con su abuela Christiana en la cercana ciudad de Akampka.

Los padres de los niños murieron súbitamente en circunstancias no explicadas y aunque esto hizo que Christiana se mostrara recelosa de los niños, aceptó llevárselos a vivir con ella.

La mujer había sido diagnosticada como VIH positiva y como no estaba tomando sus medicamentos antirretrovirales su salud estaba empeorando y cada vez estaba más delgada y frágil.

Después de culpar a los niños del deterioro en su salud, los llevó a la iglesia local para pedir consejo.

Allí, un autollamado profeta confirmó sus peores temores: los niños fueron catalogados de brujos.


Comfort, Hope y Godbless vivían con su abuela Christiana en la ciudad de Akampka.

Para Christiana esto explicó todo: la muerte de su hija y yerno, su propia enfermedad y la conducta revoltosa de los niños.

Poco después, un vecino llamado Rankin escuchó a Christiana acusando a los niños de haber cortado la cuerda del tendedero en el recinto familiar y culpando a la brujería por las acciones de sus nietos.

El vecino habló con Christiana para saber más sobre las acusaciones y al día siguiente regresó con un amigo.

"Comenzó a golpearnos diciéndonos que liberáramos a nuestra abuela del mundo de la brujería", cuenta Hope.

Los niños trataron de escapar pero rápidamente fueron alcanzados por los dos hombres y llevados a la casa del vecino.

Les ataron las manos y los pies y Rankin calentó un machete sobre carbones ardientes.

"Después nos preguntaron si éramos brujos", dice Hope en el refugio de Calabar. "Le dijimos que no".

"Entonces comenzaron a golpearnos con el machete caliente, desde la mañana hasta la tarde".

Y una y otra vez les pedían que confesaran.


"Nos golpearon con el machete caliente desde la mañana hasta la tarde".

"Finalmente dijimos que sí", relata Hope. "Entonces nos preguntaron si nosotros habíamos matado a nuestro padre y madre. Dijimos 'sí'".

Cuando visito la iglesia de paredes de barro donde los niños dicen que eran estigmatizados y golpeados, el profeta que según ellos los catalogó como brujos no está allí.

En su lugar encuentro al pastor Israel Ubi. Él alega que nadie en esa iglesia hace ese tipo de acusaciones o conduce ceremonias de liberación para exorcizar a brujos.

"Aquí no hay brujería", afirma.

Cuando lo presiono sobre el tema, reconoce que la iglesia sí trata con "espíritus y demonios marinos" que muchos en Delta del Níger creen que viven en y alrededor de los océanos, mares y ríos.

Fue el tío de los niños, Sunday, quien reportó el incidente del machete a la policía.

El conductor de taxi, quien dice que no cree en brujería, habla enojado del "profeta" que acusó a sus sobrinos.

"Como resultado de su salud, mi madre cree en las palabras (del 'profeta'). Los profetas… son criminales, son personas que destruyen la vida de la gente".


Un informe separado de Unicef en 2010 muestra que son los niños más vulnerables, con discapacidades físicas o enfermedades como epilepsia, quienes son acusados.

El estigma de niños como brujos es un fenómeno reciente en la región del Delta del Níger, que súbitamente estalló en los 1990.

Antes de eso, las ancianas eran los principales blancos de acusaciones de brujería.

Para 2008, se calculaba que 15.000 niños habían sido catalogados como brujos en los estados de Akwa Ibom y de Ríos Cross en el sureste.

Según investigaciones de esa época, los casos que fueron documentados incluían niños y bebés a quienes se les perforó la cabeza con clavos, se forzó a beber cemento, fueron quemados con fuego y ácido, envenenados e incluso enterrados vivos.

Vulnerables

Un informe separado de Unicef en 2010 muestra que son los niños más vulnerables, con discapacidades físicas o enfermedades como epilepsia, quienes son acusados.

Otros son estigmatizados por parecer retraídos, perezosos o revoltosos.

El código criminal de Nigeria prohíbe acusar, o incluso amenazar con acusar a alguien de brujería. Y la Ley de Derechos de los Niños de 2003 establece que es delito someter a un niño a tortura física o emocional, o someterlos a tratamiento inhumano o degradante.

Sin embargo, aunque esta legislación fue puesta en práctica a nivel nacional, los 36 estados del país todavía tienen que ratificarla formalmente. Esto no sólo les otorga a los estados responsabilidad exclusiva, también les permite crear leyes relevantes a sus situaciones específicas.


Algunos niños viven en refugios temporales mientras se les intenta colocar con parientes.

Solo un 75% de los estados nigerianos han adaptado la Ley de Derechos de los Niños a sus necesidades locales y, hasta ahora, sólo el estado de Akwa Ibom ha incluido provisiones específicas relativas al abuso de supuestos niños brujos. Su ley de 2008 establece que estigmatizar es un delito que lleva a una condena de cárcel de hasta 10 años.

Y a pesar de los esfuerzos, el estado de Río Cross todavía tiene que enmendar su propia versión de la legislación de 2009 específicamente para prohibir el delito.

Pero a pesar de los intentos para criminalizarla, el estigma por brujería continúa practicándose frente a las narices de los gobiernos estatales y de la policía de Akwa Ibom y Río Cross.

Oliver Orok, ministro de Desarrollo Sostenible y Seguridad Social del gobierno de Río Cross le dijo a la BBC que el ministerio estaba "trabajando asiduamente para eliminar estas prácticas".

"El gobierno del estado junto con Unicef y otros socios organizó una cumbre para deliberar sobre una enmienda de la ley para que incluya, entre otras cosas, el asunto de estigmatizar a los niños como brujos y sus consecuencias", afirma Orok.

Según el ministro ha habido un aumento en el apoyo para tratar el asunto y se ha otorgado dinero para construir un hogar para niños en riesgo.

Agrega que cuando se le informa al gobierno sobre algún caso, éste "se moviliza contra esas iglesias y sus profetas".


El pastor Israel Ubi reconoce que la iglesia sí trata con "espíritus y demonios marinos" que muchos en Delta del Níger creen que viven en y alrededor de los océanos, mares y ríos.

El abogado James Ibor argumenta que la policía está mal financiada y no está equipada para llevar a cabo este tipo de investigaciones.

"A menudo tenemos que presionar para llevar a cabo investigaciones", afirma. Ibor, que dirige una organización local en Calabar llamada Iniciativa de Consejos de Derechos Básicos (BCRI), que se especializa en casos legales sobre abuso de derechos infantiles, también dirige el refugio de emergencia donde Comfort y sus hermanos están viviendo.

Me cuenta sobre dos niños que fueron envenenados por su padre, que creía que eran brujos.

Se declaró culpable, pero no hubo recursos para enviar muestras de sangre a la capital, Lagos, para confirmar la causa de muerte de los niños.

Un año después sus cuerpos siguen en la morgue y el padre todavía debe ser juzgado.

Ibor afirma que los casos se postergan por años. Dice que su trabajo se dificulta por la renuencia de la policía y el gobierno para investigar asuntos controvertidos y por la falta de voluntad de familias y comunidades para presentar evidencia.

Agrega que un 25% de sus casos están vinculados a brujería.


A pesar de los intentos para criminalizarla, el estigma por brujería continúa practicándose frente a las narices de los gobiernos estatales.

Pero este fenómeno no sólo se restringe a las regiones más remotas de Nigeria.

Hace seis meses, los medios del país informaron de 40 niños que fueron rescatados de un "campamento de tortura" de un curandero en la capital de Abuja.

Y en mayo un niño fue golpeado gravemente por su madre con un látigo.

"Así que tenemos las leyes", dice Ibor. "El problema no son las leyes, el problema es implementar esas leyes, y hasta entonces nuestros niños no estarán seguros".

Y responsabiliza a algunos de los "profetas" y "pastores" por sembrar el miedo a través de la región del Delta del Níger, donde son extendidas tanto la pobreza como la creencia en brujería.

El exorcismo

El sudor escurre por la cara de la niña mientras ella hace piruetas sobre el suelo de cemento.

Un hombre la toma por la muñeca y la hace girar a través del salón. Pero este no es un salón de baile, es una danza brutal diseñada para "liberar" la niña de la brujería.

Bienvenidos a la liberación de Joy. Bienvenidos al Ministerio de la Vida.


Algunos responsabilizan a los "profetas" y "pastores" por sembrar el miedo a través de la región del Delta del Níger.

Es viernes en la noche y hace un calor sofocante dentro del salón de la iglesia pentecostal.

Tres pastores forman el equipo que va a curar a la niña de 15 años. Durante 30 minutos se turnan para golpearla en la cabeza, pellizcarla en las orejas y apretarle el estómago.

"Tu ropa se está quemando, tu cabeza se está quemando, tu estómago se está quemando", le gritan repetidamente en la cara mientras la hacen girar una y otra vez.

Joy levanta las manos para defenderse.

Cuatro niños han sido identificados por la pastora Eunice Emmanuel para que se les "exorcice" esa noche. El más joven tiene sólo 8 años.

"El poder surge del Espíritu Santo", explica antes de que comience el ritual. "Él te empodera que hagas su trabajo, para que administres salvación a los niños".

"Cuando rezas por los niños ves al espíritu manifestarse, hablar a través de ellos, los escuchas hablar".

"Para cuando la liberación está completa, el niño se convierte en un loco que ha recuperado su sanidad".


Tres pastores forman el equipo que va a curar a la niña de 15 años.

La pastora explica que su ministerio basado en Calabar ofrece un servicio a toda la comunidad.

Estas liberaciones, dice la mujer, no sólo hacen que los padres dejen de desconocer a sus hijos, también evitan que los espíritus sigan conduciéndolos por mal camino.

La pastora Eunice se dirige al espíritu que según ella Joy está albergando.

"¿Vas a un aquelarre? ¿Eres una bruja? ¿Bebes sangre? ¿Comes carne? ¿Matas?".

"He destruido a una persona", dice Joy llorando.

Sólo cuando la niña finalmente se colapsa en el suelo, se considera que la liberación ha sido un éxito.

El abogado James Ibor afirma que las iglesias pentecostales como esta alientan a sus congregaciones a responsabilizar a la brujería por sus desgracias o fracasos personales.


En la región del Delta del Níger son extendidas tanto la pobreza como la creencia en brujería.

Un caso reciente involucró a un niño que fue golpeado cuando la motocicleta de la familia se descompuso. En otro caso, una niña fue acusada y azotada por su padre cuando éste perdió su empleo.

"Venden el miedo para seguir manteniendo a los miembros que continuamente pagan ofrendas y donaciones", dice Ibor.

"Es la única forma de seguir siendo relevante y seguir haciendo dinero".

El año pasado las Naciones Unidas (ONU) realizaron su primer seminario enfocado en brujería, tanto en Nigeria como otros países.

En su informe final indicaron que "el número exacto de víctimas de ese abuso es desconocido, y muchos piensan que no se reportan todos los casos".

La ONU también reconoció el rol que juegan los "empresarios supernaturales" en difundir y legitimar los temores relacionados a la brujería, y en particular, a los niños brujos.


(Algunos pastores) "venden el miedo para seguir manteniendo a los miembros que continuamente pagan ofrendas y donaciones".

Ebe Ukara, una funcionaria del Comité de Implementación de Derechos de los Niños en Akamkpa, dice que 60% de los casos de abuso infantil que llegan a su escritorio están relacionados a brujería, y por lo general son provocados por la declaración de un pastor.

Esos pastores, dice, pueden obtener una buena ganancia de la gente que acude a ellos pidiendo ayuda, aunque subraya que no todas las iglesias pentecostales embaucan a sus seguidores.

Pero para los "falsos profetas", los niños son blancos fáciles a quienes responsabilizar de la pobreza y las desgracias de familias y comunidades.

Bassey -un habitante local- recuerda el caso de dos niñas que fueron acusadas por un pastor hace dos años en la Iglesia del Divino Sion de Dios en la pequeña ciudad de Akpabuyo en el estado de Río Cross.

Una congregante embarazada se había pasado de su fecha de parto por varias semanas y las niñas, de 7 y 10 años, fueron responsabilizadas y catalogadas como brujas.

La mujer se acercó al pastor de su iglesia local y le pagó para una consulta. Aunque dio a luz con éxito poco después, el daño ya estaba hecho.

Una semana después, Bassey escuchó los gritos de las niñas cuando regresaba del campo. Estaban atadas a una palmera, y tres hombres las estaban golpeando con varas y machetes.


Las niñas fueron atadas a una palmera y tres hombres las estaban golpeando con varas y machetes.

Cerveza y salvación

A juzgar por las carteleras publicitarias que adornan las calles desde la capital de Abuja hasta el Delta del Níger, la cerveza y la salvación son negocios importantes en Nigeria, y son artículos que se compran y venden.

Cada una de las carteleras promete algún milagro: cómo conseguir ese trabajo, encontrar una esposa, evitar los abortos, curar la infertilidad y, por supuesto, erradicar la brujería.

Pero estos posters ponen de manifiesto las dos características clave de la doctrina pentecostal que se ha propagado en toda Nigeria desde los 1970.

Primero, esta forma de cristianismo enfatiza el éxito y la plenitud y si alguien está fracasando en la vida entonces es señal de que algo está sospechosamente mal.

En segundo lugar, las iglesias pentecostales retratan al mundo como un campo de batalla literal entre las fuerzas de Dios y los espíritus malignos.


La cerveza y la salvación son negocios importantes en Nigeria, y son artículos que se compran y venden.

Así que el nuevo movimiento pentecostal ha popularizado la noción de que la fortuna material está disponible para todos, pero el acceso a ella puede estar bloqueado por fuerzas supernaturales.

Pero estos líderes eclesiásticos nigerianos han copiado a sus contrapartes estadounidenses, los televangelistas, cuyas iglesias a menudo se comportan más como constructores de imperios económicos que como organizaciones religiosas.

Esto ha resultado en una hibridación en la que las creencias autóctonas en el mundo supernatural han sido combinadas con una forma extrema del cristianismo que, según los críticos, manipula a sus congregantes.

"Estas iglesias -que se multiplican rápidamente- son un problema enorme. Sus profetas operan en ganancias", afirma Ukara.

Casi ninguna de estas iglesias está regulada.

Una de ellas es la llamada Arca de Noé, que opera desde una casa en el sur de Calabar.

Casa de Dios

Las pequeñas pantuflas del oso Winnie Pooh que están fuera de la puerta son el único indicio de que adentro se está llevando a cabo una liberación.

Con una camisa amarillo canario, el profeta Gideon Okon está rezando junto a tres niños acusados de ser brujos.


Estos líderes eclesiásticos nigerianos han copiado a sus contrapartes estadounidenses, los televangelistas.

"Dios abre mis ojos para ver los problemas de la gente", dice Okon. "Así es como sé quién es un brujo".

Afirma que nadie le lleva a los niños, que sus revelaciones le surgen cuando ayuna.

"Si esa persona está lista y dispuesta a ser liberada, entonces comenzamos dando un precio", dice.

Okon asegura que la cifra final depende del tipo de ritual que se necesite realizar.

"Los más fuertes y más difíciles de matar son los espíritus marinos", afirma. "Para esos cobramos unos 200.000 naira (US$556), pero eso es negociable con los padres".

En la región del Delta del Níger, una persona promedio es afortunada si logra ganar U$1.50 al día.

Pero Okon, que solía trabajar en la industria de la construcción, niega que cobre por sus servicios. Dice que acepta "donaciones".


Para matar a "los espíritus marinos", este pastor cobra unos 200.000 naira (US$556).

Después de varias horas de oraciones y cantos, los tres niños, de entre 10 y 15 años, son forzados a beber un líquido verde y viscoso de una botella de plástico.

Es lo primero que se les permite consumir después de tres días de ayuno forzado.

Okon me dice que es una mezcla de agua, aceite de palma, arena, hojas y siete ciempiés.

"Dios me dijo que usara esos ingredientes", señala. "Son específicos para cada persona".

Sólo cuando los niños vomitan se considera que han sido "sanados".

El Fin de los Malvados

La industria del cine en Nigeria -conocida coloquialmente como Nollywood- está en auge.

Presenta más de 2.500 películas al año, lo que la convierte en la segunda productora más grande del mundo, después de Bollywood, en India.


La industria del cine en Nigeria -conocida coloquialmente como Nollywood- está en auge.

Estas películas por lo regular caen en cinco géneros distintos: romance, comedia, épicas históricas, historias de gángsters y la llamada categoría del "aleluya", que promueve fuertes mensajes religiosos.

Las cintas pueden verse en los salones de belleza, bares, restaurantes y en autobuses. No sólo son populares en Nigeria sino en toda África y su diáspora.

Escuela del Diablo, Familia de Brujas, Escuela de Brujas, son algunos de los ejemplos más recientes de las películas de Nollywood que representan negativamente a niños como brujos.

La más infame de éstas es Fin de los Malvados, que se centra en la familia Amadi, quienes viven con la madre de su padre que, se descubre, es una bruja de un aquelarre.

Los niños de la familia son influenciados para unirse al culto, y en la película se les muestra comiendo carne humana y conspirando para asesinar a sus padres.

El film de 1999, que fue producido por la iglesia Liberty Gospel, también presenta a la líder de la iglesia, Helen Ukpabio, como la pastora que heroicamente termina exponiendo y destruyendo al aquelarre.


"Las películas de este tipo han pintado una imagen aún más negativa de Nigeria… haciéndola parecer que es una nación enredada en supersticiones y creencias primitivas".

La película fue sumamente controvertida y fue responsabilizada extensamente por el incremento en las acusaciones de brujería contra niños en los años que siguieron a su estreno.

Fue criticada por difuminar la línea entre los hechos y la ficción. No sólo usó a la pastora de la vida real representándose a sí misma, sino la película comienza con una nota de que es parte de una serie de expositivos.

Los mismos nigerianos han criticado esas películas por proliferar los estereotipos perniciosos sobre el continente.

En un capítulo de un libro reciente sobre la influencia de las películas de Nollywood en la cultura, la académica Francoise Ugochukwu hace referencia a la opinión de un nigeriano frustrado en un foro en internet.

"Las películas de este tipo han pintado una imagen aún más negativa de Nigeria… haciéndola parecer que es una nación enredada en supersticiones y creencias primitivas", escribe en este hombre en el foro.

"¿Acaso no es suficientemente malo que Occidente demonice cada aspecto de nuestras tradiciones para que ahora nosotros nos lo estamos haciendo a nosotros mismos?".

"¿Piensa alguien seriamente que todo lo que hicieron nuestros antepasados fue sentarse en círculo para llevar a cabo los llamados rituales satánicos todo el día?".

"Pernicioso"

El abogado James Ibor argumenta que las películas como Fin de los Malvados no sólo popularizaron la noción de que los niños podían ser brujos, sino también que la gente puede fácilmente convertirse en bruja comiendo comida contaminada.

"La narrativa cambió con la llegada de Nollywood en los 1990", argumenta. "Si entras a cualquier tienda de películas aquí y seleccionas al azar 50 films diferentes, te apuesto a que 80% de ellos son de brujería y juju (creencias de brujería en África occidental)".

Pero paradójicamente una de las principales razones de la popularidad de las películas de Nollywood es que éstas ofrecen una plataforma para que los africanos cuenten sus propias historias.

Un productor de Nollywood, Orok Atim, dice que a pesar de lo "negativo" que pueda ser el tema de la brujería, se trata de un asunto que afecta la vida de los nigerianos, por lo tanto ellos esperan encontrarlo cuando ven películas nigerianas.


El productor de Nollywood Orok Atim está trabajando en una cinta sobre la experiencia con brujería de un amigo fallecido.

Orok Atim está sentado frente a un santuario improvisado en el set de su última película.

Aunque ésta en realidad es una historia de amor, Atim tiene una pasión por lo sobrenatural.

Su próxima cinta será sobre la experiencia con brujería de un amigo fallecido.

"La brujería existe en nuestra sociedad hoy", dice. "Si no muestras lo que está ocurriendo en la sociedad entonces sólo estás perdiendo tu tiempo".

"Yo uso mis películas para educar, entretener y decirle al mundo que la brujería es real".

Ninguna de sus películas presenta explícitamente retratos de niños como brujos.

Atim argumenta que, lejos de perpetuar las creencias tradicionales en lo sobrenatural, sus películas permiten al público nigeriano enfrentar sus miedos.

Con efectos especiales, sus films hacen visible lo invisible. Le dan a la gente una percepción visual de algo espiritual que rara vez se ve pero de lo cual se habla regularmente.

Y Atim se resiste a la idea de que las películas como El Fin de los Malvados puedan ser responsables de un aumento en las acusaciones de brujería de niños.

"(Lo que estás diciendo es) sólo un rumor para matar la industria de películas de Nollywood", afirma. "Nadie crearía una historia que no existe".


Algunos creen que las películas sobre temas de brujería tienen un efecto directo en la sociedad.

Diana-Abasi Udua Akanimoh, quien trabaja para la ONG Way to the Nations en el estado de Akwa Ibom, asegura que ha sido testigo directa del efecto dominó que pueden tener las películas con temas de brujería.

"Fui a la iglesia aquí en Eket y el pastor estaba hablando sobre detener a los espíritus marinos y brujería", cuenta. "Comenzó a decirle a su congregación que había visto esas cosas recientemente en una película".

"Así que la gente que es ignorante pensará 'oh, si el pastor está diciendo esto entonces significa que es verdad'".

Akanimoh, quien dirige un refugio para los niños acusados de ser brujos, afirma que aunque las películas pueden no ser la causa de raíz de estas acusaciones, ciertamente influyen en las tradiciones para justificar sus acciones.

Y la trabajadora social Ebe Ukara alega que "las personas ven estas películas e imitan lo que ven que están haciendo estos profetas".

Ukara estuvo involucrada en el rescate de Comfort y sus hermanos después de que fueron golpeados por el profeta y atacados con el machete.

"Las películas hoy están enseñando muchas cosas que nunca fueron practicadas antes", afirma. "Llevar a un niño a una iglesia para golpearlo, eso no solía existir".

Pero el ministro Oliver Orok dice que el gobierno no cree que Nollywood sea responsable del problema, sino más bien "las antiguas costumbres y tradiciones en algunas comunidades".


Charity huyó de su casa cuando fue acusada de brujería y vive en una choza improvisada en medio de un vertedero a las afueras de Calabar.

Desterrados

Charity es solo una de los muchos niños que viven en las calles después de que han sido acusados de brujería.

Durante los pasados dos años, la niña de 13 años ha estado viviendo en una choza improvisada en medio de un vertedero a las afueras de Calabar.

Adentro están cuatro niños de edades similares durmiendo acurrucados, no hay colchones, no hay mosquiteros.

La vida aquí es dura, pero en un día bueno puede ganar 1.500 naira (US$4) buscando botellas de plástico reciclables y latas de aluminio entre las pilas de basura en el sitio.

"Me siento bien viviendo aquí", murmura Charity. "Regresar a vivir a casa de mi tío sería como meterme en una fogata".

Cuando su padre murió, se fue a vivir con su tío. Cuando éste trató de acostarse con ella, su esposa la acusó de embrujarlo.

"Ellos me ataron las manos, y me amenazaron con tirarme a la letrina", cuenta.

"Me mantuvieron así durante un día", agrega. "Y les dije que era una bruja para que me desamarraran".


El vertedero de Lemna es hogar de unos cuantos cientos de skolombo -niños callejeros- como Charity.

Después de su "confesión", su tío dejó de alimentarla y ella decidió escapar.

El vertedero de Lemna es hogar de unos cuantos cientos de skolombo -niños callejeros- como Charity.

Muchos cuentan una historia similar, fueron expulsados o huyeron de sus hogares después de que se les acusó de brujería.

Algunas organizaciones nigerianas, como la Iniciativa del Consejo de Derechos Básicos, (BRCI) y Way to Nations, tratan de hacer más que sólo rescatar a niños y adolescentes acusados de brujería. Están tratando de reunirlos con los familiares que los han condenado.

Los intentos rara vez son exitosos, incluso con los parientes lejanos.

En Calabar, James Ibor enfrenta el dilema de qué hacer con Comfort y sus hermanos.

Los niños quieren dejar el refugio pero ninguno de sus parientes los quiere.

"¿Cómo les decimos a estos niños que sus tías y sus tíos no quieren ni siquiera verlos?", pregunta Ibor.

"Estos niños quizás hasta podrían empezar a pensar que realmente son brujos".

Este artículo fue posible gracias al financiamiento del Pulitzer Center on Crisis Reporting (Centro Pulitzer para Reportajes de Crisis).



Fuente: BBC Mundo