Mostrando entradas con la etiqueta Bolivia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bolivia. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de febrero de 2026

China despliega en América Latina una red espacial de doble uso y enciende alarmas en Washington

China despliega en América Latina una red espacial de doble uso y enciende alarmas en Washington



Estados Unidos volvió a poner la lupa sobre la presencia espacial de China en América Latina. Un nuevo informe del Congreso norteamericano sostiene que lo que Pekín presenta como cooperación científica y tecnológica también funciona como infraestructura de apoyo para operaciones militares. En el centro de la discusión está una red de estaciones terrestres, radiotelescopios y sistemas de seguimiento que, según el documento, permitiría rastrear satélites y recolectar inteligencia en el hemisferio occidental.

La investigación fue publicada por el Select Committee on the Chinese Communist Party de la Cámara de Representantes, y afirma haber identificado al menos once instalaciones vinculadas a China en Argentina, Venezuela, Bolivia, Chile y Brasil. El texto, titulado Pulling Latin America into China’s Orbit, presenta estas capacidades como parte de una estrategia más amplia de “fusión civil-militar” y de expansión global del segmento terrestre chino, la infraestructura en tierra que permite comandar satélites, bajar datos y seguir objetos en órbita.


China despliega en América Latina una red espacial de doble uso y enciende alarmas en Washington. Crédito: Select Committee on China.

El informe de Washington

Es claro que tener satélites en órbita no sirve de nada si no se tienen antenas en tierra que reciban los datos y comanden la operación. El informe sostiene que China habría asegurado acceso a nodos clave en América Latina para mejorar sus capacidades para detectar, seguir y predecir movimientos de satélites y basura espacial. Para Washington, además de tener valor científico, eso también puede apoyar operaciones de inteligencia, contraespacio y planificación militar.

En su comunicado, el comité enmarca el tema como un riesgo directo para los sistemas satelitales de los que dependen comunicaciones, navegación y servicios críticos. Además, recomienda que la NASA revise cooperaciones para evitar violaciones a la “Wolf Amendment”, una restricción legal a la cooperación bilateral con China. Finalmente, sugiere que el gobierno estadounidense busque frenar la expansión de infraestructura espacial china en la región.

El informe agrupa tres tipos de infraestructura. Primero, las estaciones terrenas, con antenas que realizan telemetría, seguimiento y comando (TT&C). Éstas monitorean el estado de salud de un satélite, le envían órdenes y bajan datos. Segundo, los radiotelescopios, que en astronomía detectan señales muy débiles del espacio, pero también pueden contribuir a detectar emisiones y tareas de seguimiento de objetos en órbita. Tercero, los sitios de Satellite Laser Ranging (SLR), que miden distancias con pulsos láser reflejados por satélites y permiten calcular órbitas con gran precisión. En particular, el reporte afirma que esa precisión puede ser relevante para sistemas militares que requieren geodesia fina y referencias exactas.

Ubicada en China, una antena solo puede comunicarse con un satélite pasa relativamente cerca de su territorio y tiene contacto con él. Pero, cualdo los satélites pasan por el otro hemisfero, Pekín pierde el contacto. Para lograr cobertura casi continua, hacen falta estaciones distribuidas por el planeta, y América Latina es parte de esa lógica.

El caso argentino: Neuquén, San Juan y Río Gallegos

Argentina aparece como uno de los ejes del informe. El documento destaca la Estación CLTC–CONAE de Neuquén, parte de la red china de espacio profundo y operada en cooperación con la agencia espacial argentina. En la visión estadounidense, la preocupación no es tanto la antena, sino el control y la supervisión sobre qué tráfico se cursa y con qué fines.

Del lado argentino, hay información pública que describe un uso civil y científico. La CONAE explica que la estación brinda soporte de telemetría, seguimiento y control para misiones del programa chino de exploración lunar. También hay comunicados oficiales que muestran su uso como apoyo a misiones específicas, como el satélite Queqiao y el programa interplanetario hacia Marte.

Además de Neuquén, el informe menciona un proyecto SLR en el Observatorio Astronómico Félix Aguilar, en San Juan, y una estación en Río Gallegos vinculada a servicios satelitales comerciales. En este último caso, el documento afirma que el sitio tendría antenas en bandas X y C y lo conecta con empresas y personal que, según su análisis, tendrían lazos con estructuras militares chinas. Se trata de señalamientos que el comité presenta como parte de su argumento de doble uso.

Chile, Brasil, Bolivia y Venezuela: ciencia, datos y geopolítica

En Chile, el debate se cruzó con proyectos astronómicos y de procesamiento de datos. Un caso citado fue el de un observatorio chino en el desierto de Atacama, que quedó bajo revisión en medio de presiones políticas y cuestionamientos de seguridad. China, por su parte, defiende estas iniciativas como científicas y acusa a Estados Unidos de politizar la cooperación.

Brasil aparece asociado a cooperación académica y a proyectos de radioastronomía. A fines de 2025, por ejemplo, se anunció la creación de un laboratorio conjunto China–Brasil para tecnologías de radioastronomía. El informe del comité toma este tipo de infraestructura como potencialmente reutilizable para tareas de seguimiento de satélites y clasificación de emisiones, aun cuando su objetivo declarado sea científico.

En Bolivia y Venezuela, el foco pasa por estaciones de control de satélites ligadas a programas nacionales desarrollados con soporte chino. El reporte describe nodos TT&C como parte de una red regional más amplia. Además, sostiene que, una vez instaladas, estas capacidades pueden prestar servicios a terceros, desde control de satélites hasta apoyo a enlaces y transferencia de datos.
Un capítulo más de la competencia espacial global

El informe refleja un cambio de época, en el que las discusiones geopolíticas sobre poder ya no pasan solo por infraestructura militar terrestre, sino por bases o estaciones espaciales. La carrera espacial contemporánea no es únicamente por desarrollar cohetes reutilizables o llegar a la Luna. También es por la red de antenas y centros de cómputo que hacen funcionar a los satélites que orbitan allá arriba y permiten saber qué hay en el espacio.

Para América Latina, representa un problema a nivel tecnológico: la cooperación espacial con China trajo satélites, financiamiento, formación y capacidades locales en varios países. Sin estos vínculos, muchas naciones no podrían desarrollar esas tecnologías por cuenta propia. Pero el debate por el doble uso pone sobre la mesa dudas sobre la operación, los datos que circulan y los controles. Sin embargo, la mayor incógnita de todas será coómo se seguirá moviendo cada país entre dos potencias que hoy tratan al espacio no como un bien común abstracto, sino como un terreno central de su competencia estratégica.



viernes, 18 de marzo de 2022

Medicina nuclear de exportación
En Bolivia se inauguró el primer centro público de medicina nuclear, construido por la empresa rionegrina INVAP. Se trata del primero de tres centros que se ubicarán en diferentes ciudades de ese país y tendrá capacidad para atender a unos 36.000 pacientes por año. Hasta ahora solo había un centro privado de este tipo y en muchos casos los pacientes debían ser tratados en el exterior.
Por Matías Alonso




Hasta la inauguración del “Instituto de Medicina Nuclear y Tratamiento del Cáncer El Alto”, a principios de este mes, Bolivia tenía un solo centro privado en esta especialidad, con escasa capacidad de atención de pacientes. El nuevo instituto, construido y equipado por la empresa argentina INVAP, brindará atención para personas que requieran diagnóstico y tratamiento contra el cáncer, con capacidad para atender a 36.000 pacientes por año.

La creación de estos centros es parte de un convenio marco firmado en el año 2014 y, además de la construcción y puesta en marcha, incluye la capacitación a profesionales bolivianos en la Argentina en INVAP y en la Comisión Argentina de Energía Atómica (CNEA), que a partir de ahora operarán buena parte de las instalaciones ubicadas en la ciudad de El Alto.

En el centro de medicina nuclear de El Alto cuentan con dos aceleradores lineales multimodalidad, un equipo de braquiterapia, un tomógrafo TAC, ocho consultorios para pacientes oncológicos, siete sillones y tres camillas para la aplicación de quimioterapia con bomba de infusión y monitoreo clínico. Además, hay un equipo de tomografía PET/CT y uno de tomografia SPECT/CT.


Además de la construcción y puesta en marcha de los centros, el proyecto incluye la capacitación a profesionales bolivianos en la Argentina en INVAP y en la Comisión Argentina de Energía Atómica (CNEA).


El gerente de proyectos TIC y Servicios Tecnológicos de INVAP, Juan Carlos Rodríguez, le dijo a TSS: “Entre principios y fines del segundo semestre de este año va a estar en funcionamiento el próximo centro, en Santa Cruz de la Sierra. En cuanto al tercero, que es el de La Paz, estimamos que va a estar entre el cuarto trimestre de este año y el primero del año que viene. Las construcciones están muy avanzadas: en el caso de Santa Cruz, en abril empezamos con la instalación de equipos y ahora viene la puesta en marcha. Ahí surgirá la problemática previa a la puesta en marcha de los servicios y tomará unos meses hasta que estén en condiciones de abrir las puertas a los pacientes”.

Las actividades de los centros de medicina nuclear deben cumplir con regulaciones internacionales muy estrictas y, como parte del convenio, durante el primer año de trabajo los especialistas argentinos realizarán la supervisión y seguimiento de los tratamientos, controles de los informes de diagnóstico y de los planes de radioterápia. En paralelo, la Organización Internacional de Energía Atómica hará los controles de rutina y soporte hasta que se vayan ajustando todos los planes de trabajo. Se espera que este acompañamiento pueda mejorar las curvas de aprendizaje propias del inicio de la actividad.

El proyecto también incluye la venta de algunos de los insumos que necesitarán estos centros para su funcionamiento diario. “En principio, en la Argentina van a ser producidos los generadores de tecnecio, que son los radioisótopos. Para la fluordeoxyglucosa 18 (FDG), que se usa en el PET, ellos están construyendo una fábrica pero recién estarían en condiciones de producir en el segundo semestre de este año. Mientra tanto, y por un tema de logística, van a cubrir esa necesidad con un producto de Chile”.

La Argentina es uno de los países más importantes en producción de radioisótopos y uno de los competidores más importantes es Rusia. Ante la consulta de TSS sobre si la guerra en Ucrania y las sanciones geopolíticas a Rusia podrían beneficiar a la Argentina como exportador en el área, Rodriguez contestó: “Rusia es un productor importante de radioisótopos y tiene acuerdos específicos, por ejemplo, con Brasil, hasta que ellos tengan listo el reactor RMB 10, que es similar al RA 10 que se están construyendo en Ezeiza. Lo cierto es que la Argentina tiene a varios países de la región como países naturales de su mercado. Un poco va a depender de cuándo se termine el RA10, como para poder aumentar el nivel de producción”.

La cantidad de pacientes que se puedan atender en estos centros suele estar condicionada por la cantidad de turnos de trabajo que se puedan tener. En el Alto estarán en el orden de 25 a 30 pacientes por cada uno de los dos aceleradores lineales. La cantidad de pacientes en braquiterapia se estima en seis pacientes diarios y, en el caso del PET, entre cinco y seis pacientes por equipo al día. En términos más generales, se estima una atención diaria de 120 personas y que unos 36.000 pacientes podrían ser atendidos anualmente. Claro que también existe un proceso de aprendizaje en el medio. “La curva para arrancar el funcionamiento de un centro de este tipo implica un proceso de aprendizaje y correcciones hasta que avanza, y la incorporación de los profesionales es lenta por la formación que requiere la gente en el área”, dijo el gerente de INVAP.


“Entre principios y fines del segundo semestre de este año va a estar en funcionamiento el próximo centro, en Santa Cruz de la Sierra”, dijo Rodríguez.


La necesidad de formación de profesionales en Bolivia en el área de la medicina nuclear es urgente. Según Rodríguez, “los médicos nucleares especializados en estos equipos, antes de este proyecto, eran cinco en todo el país. Hay un PET en un centro privado y el resto eran cámaras gamma, lo que hacía que pocos pudieran acceder a estos tratamientos. Había un alto porcentaje de la sociedad que no podía acceder a nada y quienes tenían posibilidad económica para ser tratados se iban del país. En el año 2018, el presidente Luis Arce tuvo un tumor y tuvo que ir a tratarse a Brasil. Hoy está curado, con seguimiento como cualquier paciente oncológico, cosa que en su país no podría haber pasado. Y estamos hablando de una persona con acceso a todos los profesionales de Bolivia”.

La inversión total del proyecto es de 149 millones de dólares por los tres centros. Para la Argentina, se trata de exportaciones de alto valor agregado generadas en un período relativamente corto, aunque la pandemia retrasó los planes trazados tras el convenio de 2014, ya que los centros tenían que estar terminados en 29 meses y las capacitaciones en cuatro años.

Los equipos principales de estos centros serán comprados en el exterior ya que solo dos empresas los fabrican. “Cuando yo ingresé en INVAP, en la década del 80, y empecé a trabajar en temas de salud y equipamiento médico en el área de radioterapia, había más de 10 empresas en el mundo que se especializaban en esto, entre ellas INVAP. Hoy, en el mundo occidental, quedaron dos empresas, Siemens (Alemania) y Electra (Suecia). El desarrollo de este tipo de tecnología es tan rápido y las inversiones son tan importantes que el equipo central se termina comprando y se trabaja sobre los sistemas auxiliares para integrar el correcto funcionamiento de los diferentes equipos. Son desarrollos que de alguna manera también aprovechan todo lo que tenga que ver con ciencia de datos para mejorar las herramientas, bajar los costos en tratamientos y mejorar la calidad”.

En INVAP tienen la expectativa de poder seguir trabajando en otros proyectos con Bolivia, como una iniciativa en conjunto con la CNEA para aplicar técnicas de Terapia por Captura Neutrónica en Boro (BNCT, por sus siglas en inglés), una técnica para el tratamiento de ciertos tipos de cáncer. “En el futuro, Bolivia sería un excelente lugar para un reactor CAREM cuando pase de la fase de prototipo a la construcción en serie, porque el país tiene complicaciones para llegar con las líneas de alta tensión a ciertos lugares. Podría instalarse uno de solo 25 Mw que serviría para dar energía a una ciudad o pueblo pero también para dar energía a la industria del litio, que tiene procesos que requieren energía térmica para poder acelerarlos. Muchas veces se piensa en usar la fuente fotovoltaica, pero no permite hacer este tipo de procesos”, explicó.



miércoles, 1 de septiembre de 2021

Para celebrar sus 45 años, Invap cambia de receta
Hay una nueva generación que se prepara para manejar la empresa estatal rionegrina. Cambia el paradigma pero no la mística.
Por Martín Belvis


El área de radares de la empresa, la más nueva (Foto: Chino Leiva)


Hace hoy 45 años un grupo de científicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica decidió fundar una empresa de ingeniería aplicada sin saber quizás que lo más difícil no era utilizar el conocimiento más allá del laboratorio sino encontrar alguien que esté dispuesto y tenga la capacidad de pagar por eso. La mayoría de los que tomaron la decisión de crear Invap hoy ya no está, pero la generación que ahora maneja la compañía heredó aquel espíritu y prepara la receta para que los más jóvenes asuman la posta.

El año pasado murió Héctor Otheguy, el físico graduado en el Instituto Balseiro que llegó a CEO de Invap para transformarla en una empresa de envergadura y con presencia en los cinco continentes.

La posta que dejó Otheguy la tomó hace ya unos años Vicente Campenni. “La empresa está en una buena situación, con excelentes desafíos a la vista, tanto desde el punto de vista tecnológico, como el comercial o de la gestión de conocimiento”, le dijo ayer el CEO de Invap a RÍO NEGRO en la sala del directorio, un ambiente austero en el que resalta el retrato de Otheguy que hizo el genial Pablo Bernasconi.


Vicente Campenni, el gerente general de Invap (Foto: Chino Leiva)


“Hay que hacer una nueva receta”, dice Campenni que decía Otheguy. “Es innegable que la situación es compleja” en todo sentido luego de que el mundo quedara patas para arriba con la pandemia, pero una de las fortalezas de Invap ha sido su capacidad de adaptación.

La actividad en el exterior, que hasta antes de la pandemia representaba el 50% de los ingresos de la empresa, se va recuperando. Y los proveedores también van retomando el ritmo de trabajo.

Invap importa el 20% de lo que precisa. Y en el 80% restante hay una participación de proveedores argentinos que equivale a la mitad.

“Nos gusta pensar en Invap como un conjunto social”, dijo Campenni. Recordó que hace menos de una década se plantearon la transición con las nuevas generaciones: “cómo generar un proceso evolutivo en la gestión de la empresa”, resumió el CEO actual. Como consecuencia de aquella preocupación hoy observan que los más jóvenes se apropian de esa mística que tiene la empresa y del valor del trabajo en grupo.

No hay un Elon Musk ni un Jeff Bezos. Entre Invap y los llamados “unicornios” (las compañías que, de manera disruptiva, logran valer por encima de los 1.000 millones de dólares) hay un abismo. “Acá no hay un campeón ni un héroe, lo que se ve es la necesidad de un equipo por obtener un resultado”, lo describió Campenni.

Cada uno de los emprendimientos en marcha

La mayoría de los proyectos en los que trabaja Invap se fueron reactivando:

Holanda: se terminó la ingeniería básica y está a punto de iniciarse la ingeniería de detalle del reactor nuclear de investigación.

Bolivia: uno de los tres centros de radioterapia, el de El Alto, está a punto de terminarse; sólo resta un paso administrativo. Las tareas, que se habían interrumpido luego del golpe de Estado contra Evo Morales, se restablecieron.

Brasil: se cumplió el contrato por la ingeniería de detalle del reactor nuclear de potencia RMB.

Argentina: el acuerdo con la CNEA por el reactor de potencia RA10 fluye con normalidad.

India: la construcción de una planta de radioisótopos está en la etapa final, pero sufrió una pausa con la pandemia. Hoy se está retomando.

Arabia Saudita: la construcción de un reactor sufrió una caída en el ritmo de avance por la pandemia. Ahora se retomaron las tareas de modo virtual y en breve regresarán de modo presencial.

Nigeria: el diseño de radares primarios móviles está en la etapa inicial de la ingeniería.

Turquía: avanza el desarrollo de “smallgeos”, un modelo de satélite que le permite a Invap incorporar conocimientos para aplicar al SG1, el próximo aparato que la empresa estatal Arsat planea enviar al espacio.



sábado, 13 de marzo de 2021

Declarará por el golpe de Estado que derrocó a Evo Morales en 2019: Detuvieron a Jeanine Áñez
La expresidenta de facto denunció en las redes "un acto de abuso y persecución política". Álvaro Coímbra, extitular de Justicia, y Rodrigo Guzmán, de Energía, también fueron arrestados en Trinidad y trasladados a La Paz.


Áñez fue detenida esta madrugada en su domicilio, en la localidad de Trinidad. Imagen: Télam


La expresidenta de facto de Bolivia Jeanine Áñez fue detenida en las últimas horas en relación por el golpe de Estado que derrocó a Evo Morales en 2019. Permanece en unas celdas que tiene la Fuerza Anticrimen en La Paz, a la espera de que este sábado brinde su primera declaración judicial en relación a su participación en el golpe.

La mujer fue aprehendida esta madrugada en su domicilio en la localidad de Trinidad y trasladada a La Paz, ciudad donde un fiscal pidió su arresto junto al de varios de sus colaboradores políticos y militares.

La televisión boliviana mostró a Áñez llegando al aeropuerto de El Alto, de la capital, momento en que tildó de "ilegal" su detención en respuesta a preguntas de la prensa. Junto a ella, que no estaba esposada, estaban el actual ministro del Gobierno (Interior), Carlos Eduardo del Castillo, y varios policías.

"Informo al pueblo boliviano que la señora Jeanine Áñez ya fue aprehendida y en este momento se encuentra en manos de la policía", anunció Del Castillo en sus cuentas de Twitter y Facebook, y felicitó a las fuerzas del orden por su "gran trabajo en esta gran e histórica tarea de dar justicia al pueblo boliviano".

Por su parte, la expresidenta de facto denunció en las redes sociales "un acto de abuso y persecución política". El Gobierno "me acusa de haber participado en un golpe de Estado que nunca ocurrió", añadió Áñez.

La Fiscalía de Bolivia emitió ayer una orden de detención contra Áñez y varios de sus ministros, denunciados por los delitos de sedición, terrorismo y conspiración. Dos de ellos, Álvaro Coímbra, extitular de Justicia, y Rodrigo Guzmán, de Energía, también fueron detenidos en Trinidad y trasladados a La Paz.

La orden de la fiscalía partió de una denuncia presentada en diciembre pasado por Lidia Patty, exlegisladora del gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS, izquierda), de Morales.

En su denuncia, Patty sostuvo que el líder civil de la región de Santa Cruz (este), Luis Fernando Camacho, Áñez, varios exministros, exmilitares, expolicías y civiles habían promovido el derrocamiento de Morales en noviembre de 2019, tras 14 años en el poder.

Áñez llegó al poder luego de la renuncia forzada de Morales en noviembre de 2019 en medio de protestas después de unas elecciones calificadas por la oposición y la Organización de Estados Americanos (OEA) de fraudulentas.

Ejerció el gobierno hasta noviembre de 2020 tras la asunción del actual mandatario, el masista Luis Arce.

El caso de "terrorismo y sedición" fue presentado por sectores afines al MAS, que aseveran que la salida de Morales en 2019 fue propiciada por un golpe de Estado en medio de acusaciones de fraude electoral.

La Defensoría del Pueblo publicó un informe sobre las masacres de Sacaba y Senkata, donde murieron cerca de 30 personas, en el que concluye que el gobierno de Áñez cometió delitos de lesa humanidad al haber incurrido en “asesinatos de forma sistemática en contra de la población civil”.