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martes, 6 de febrero de 2024

Productores de biodiesel prometen tractorazo "a la francesa" si se aprueba ley ómnibus
Federico Martelli, referente del sector, señaló que el proyecto oficial condena a quebrar a las pequeñas y medianas empresas. El voto de diputados.
Por David Correa


Pymes productoras dde biocombustibles contra la ley ómnibus. (Amanecer Rural)


Federico Martelli, director ejecutivo de la Cámara de Empresas PYMEs Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB), pidió a los diputados que en el debate en particular del proyecto de ley ómnibus se rechace el capítulo completo referido a biodiesel por el impacto negativo que produciría en el sector al que representa.

"No nos oponemos a que se discuta pero entendemos que debería hacerse en el período de las sesiones ordinarias, con el tiempo debido y que se escuche a todos los sectores. Desde que asumieron las nuevas autoridades, no se nos invitó a dialogar para conocer nuestra opinión", sostuvo en diálogo con Ámbito. Anticipó un tractorazo "a la francesa" hacia el Congreso si se aprueba sin cambios el proyecto de ley.

Para el empresario, así como está redactado lo aprobado en la ley en general, la semana pasada, sin que tampoco se hayan incluido los cambios pedidos a último momento por los gobernadores de las seis provincias productoras de bioetanol y biodiesel, "se condena al quiebre a las pequeñas y medianas empresas del sector porque cambia de raíz las reglas del juego que se establecieron por ley hasta el 2023". Explicó que en la actualidad las aceiteras adquieren soja para elaborar harina para exportar, "el gran negocio", y aceite. A este último pueden también exportarlo o venderlo a las Pymes para que estas elaboren biodiesel, las únicas autorizadas por ley a proveer para el corte -del 7,5%- del diésel que ofrecen las petroleras y que mezclan en las refinerías.

"Con los cambios que impulsa el Gobierno se permitiría que las aceiteras elaboren y vendan biodiesel de manera directa a las petroleras. Es decir, nos obligará a competir con Cargill, Dreyfus y AGB, entre otras, y es imposible", afirmó. "No tenemos capacidad ni espalda para competir con esos tanques, será condenar a muchos pueblos que dependen de esta actividad", agregó.

¿Cuál es el escenario?

En la actualidad rige la Ley 27.640 -de promoción a la industria de biocombustibles- que se sancionó en 2021, en base a la 26.093, de 2006. Ambas establecen un marco regulatorio hasta 2030 para preservar una serie de incentivos para la producción de combustibles a base de materia orgánica, como el biodiesel y el bioetanol, con el objetivo de reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Regula esta legislación que las multinacionales están inhibidas de competir en el mercado interno y sólo pueden hacerlo las plantas que produzcan por debajo de 50.000 toneladas anuales de biodiesel; es decir, un estímulo para las Pymes y para su radicación en el interior del país.

Gran parte de estas empresas se encuentran en Tucumán, Salta, Jujuy, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y San Luis. En el caso de la CEPREB, sus miembros se encuentran en las cinco últimas, generan 2.000 empleos directos y 8.000 indirectos, en 27 plantas.

Martelli indicó que el sector mantiene diálogo con diputados de Unión por la Patria, de Hacemos Coalición Federal que lidera Miguel Ángel Pichetto, Innovación Federal que conduce la salteña Pamela Calletti y miembros de la Unión Cívica Radical. Según el empresario, existe la voluntad de rechazar todo el capítulo de biocombustibles por la negativa del oficialismo a incorporar cambios "para concentrar el mercado en los más poderosos". "Dicen que eso hará que baje el precio y es una falacia, ya está demostrado con el caso de las petroleras que se ponen de acuerdo en un precio y punto, nunca baja", señaló.

Advirtió la CEPREB, mediante un comunicado, que se movilizará a "la francesa" a Plaza de Mayo, con el desplazamiento de camiones cisternas de biocombustibles, tractores y de trabajadores de todo el país, si se aprueba el capítulo de biocombustibles del proyecto de la Ley Ómnibus en la votación en particular. "Buscamos el diálogo pero lo haremos si no nos dejan otra opción", señaló Martelli. Desde el Grupo Bahía Energía, también por consultas de este medio, se suscribió lo señalado por el director ejecutivo de la CEPREB.

Ámbito consultó a parlamentarios sobre el capítulo de biocombustibles del proyecto. El diputado tucumano Pablo Yedlin indicó que no se incorporaron los últimos pedidos de las provincias, por lo que entiende que "lo mejor será rechazar el capítulo completo". Desde la vereda del frente, su par tucumano y radical Mariano Campero, señaló que "todavía se está negociando y es posible que haya una mejora, sobre todo, en lo relacionado con el corte de bioetanol". Advirtió que, de no ser así, no se aprobará nada que perjudique a la economía de la provincia. Este lunes, en una conferencia de prensa, fue consultado el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo sobre este tema y dijo: "Si se producen las modificaciones los diputados van a acompañar, sino no van a votar el artículo".



Fuente: ambito.com

viernes, 21 de julio de 2023

El caso Bionbax: Empresarios argentinos comenzarán a producir bioplásticos a escala industrial en Roldán desde el primer trimestre de 2024




La empresa Bionbax emergió hace poco menos de un año como una startup. Pero en el próximo semestre, siguiendo la estrategia planteada por sus propietarios, tendrá su planta lista para fabricar biopolímero (bioplástico), producto altamente demandado por su mínimo impacto ambiental y por su amplia versatilidad y usos.

La planta está ubicada en el Parque Industrial P. Jorge Oldani, de la ciudad de Roldán, en Santa Fe. Sobre un lote de 9.600 metros cuadrados se construyó una nave de 1800 m2 que se destinará a la producción, más otros 908 m2 para laboratorios y oficinas.

Ezequiel Sala
El ideólogo de Bionbax es Ezequiel Sala, un empresario con una trayectoria de casi dos décadas en el mundo de los productos biológicos para agricultura, y que ya desarrolló productoras en Brasil, Paraguay, Colombia y Argentina, todas bien posicionadas en la elaboración de coadyuvantes y otros insumos biológicos.

Motivado por la necesidad de morigerar el uso de plástico, altísimo contaminante del ambiente, Sala emprendió el desafío de producir biopolímeros en escala industrial y así, con una millonaria inversión, contribuir a usar menos plástico tradicional que contamina el ambiente.

El biopolímero o bioplástico, es cada vez más utilizado en la industria, precisamente por su característica de biodegradabilidad. Se producen esencialmente a partir de los cultivos o sus deshechos (almidón, celulosa) o a través de procesos de fermentación bacteriana. Vale recordar que el plástico se degrada en un tiempo que oscila entre 100 años y 1000 años, y que, además, proviene de recursos no renovables (fósiles). El biopolímero se biodegrada en un tiempo que varía de 30 a 90 días.

Hasta antes de las restricciones a las importaciones, este bioinsumo llegaba a la Argentina desde Irlanda, Estados Unidos, China, Corea, países que lo producen a escala. Eso terminó con la escasez de dólares en el Banco Central. En nuestro país hay ensayos, prototipos, pero nunca han salido del laboratorio. Se espera que esto cambie con la irrupción del proyecto industrial de Bionbax.


Sala cuenta que visitó los países productores y siguiendo sugerencias recaló en el Jerzy Haber Institute of Catalysis and Surface Chemistry, de la Academia de Ciencias de Polonia, un instituto pionero a nivel global en el desarrollo de tecnología para la producción de biopolímeros. Allí se firmó un convenio mediante el cual el biólogo PhD. Maciej Guzik se sumó al equipo de Bionbax para liderar el desarrollo para la producción de biopolímeros en la planta de Roldán.

Guzik estuvo en Argentina en marzo pasado, corroboró el avance de la planta industrial, y acompañó a Sala en entrevistas con la Cámara Argentina de Biotecnología. También estuvieron con referentes de la Cátedra de Bioeconomía de la FAUBA; en la Embajada de Polonia y el Consulado de Rosario; en la Bolsa de Comercio de Rosario. Pero entre tanta actividad se destacó el acercamiento al Laboratorio Max Planck de Biología Estructural, Química y Biofísica Molecular de Rosario de la UNR. La idea es formar a profesionales argentinos, capacitándolos en el Jerzy Haber Institute de Polonia.


En el camino, Sala tuvo la posibilidad de sumar como aliado del proyecto a Gabriel Fernández, reconocido empresa industrial, titular de AFG Ingeniería.

Según lo planificado, y más allá de todos los inconvenientes propios para la importación de equipos e insumos importados, Bionbax estaría operativa en los primeros meses de 2024. La obra civil ya tiene un avance de casi 90% y para el primer trimestre del año próximo esperan tener instalados los fermentadores (llegan de Colombia) y otra maquinaria extranjera.

Bionbax producirá entre 300 y 400 toneladas de bioplástico biodegradable por año. Será poco para una demanda que parece no tiene límite, pero la firma promete ir escalando en producción.

Mientras la obra avanza, el objetivo de los empresarios es avanzar en acuerdos con proveedores estratégicos de los desechos alimenticios que se usan para alimentar las bacterias, y que puede surgir desde la industria láctea hasta la del biodiesel. El otro objetivo es buscar un socio que considere estratégico sumarse a la empresa acorde a su potencial de crecimiento y desarrollo.

El proceso de fabricación es totalmente biológico y para su producción se utilizan fermentos y deshechos derivados de otros procesos industriales (como el lactosuero de las queserías, los deshechos de la caña de azúcar, el glicerol) para alimentar a las bacterias que terminan produciendo el bioplástico. Ese bioplástico se biodegrada en un plazo máximo de tres meses al tomar contacto con agua o alta humedad.

Los usos que tiene el bioplástico son variados: van desde productos de uso cotidiano como un sorbete, vasos, tapas, envases, bolsitas de supermercados, viveros; hasta productos para la salud y el mejoramiento de la calidad de vida (prótesis e insumos medicinales).

“El plástico es un gran problema para la humanidad. Podemos ver artículos periodísticos y noticias tremendas de la contaminación ambiental, en mares y océanos, e incluso hay reportes científicos de la presencia de plástico en la sangre, algo así como 15 partículas microplásticas por gramo de tejido venoso. Por todo eso entendemos que es fundamental combatir el impacto negativo del plástico en la salud y el ambiente con iniciativas sustentables como la fabricación de bioplásticos biodegradables”, remarca Sala.



miércoles, 19 de julio de 2023

En Tandil, desarrollan pilas recargables en base a residuos de yerba mate
La investigación, a cargo de una investigadora de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, inició a partir de la caracterización electroquímica de los carbones de yerba mate.




Florencia Jerez, becaria del Conicet Tandil y Doctora en Ingeniería en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Centro, en Olavarría, avanzó con la caracterización electroquímica de los carbones de yerba mate y consiguió desarrollar pilas recargables.

Desde 2019, Jerez realiza un Doctorado en Ingeniería y también es docente. Obtuvo una de las 10 becas anuales de la Fundación Carolina – Ministerio de Educación de la Nación para completar la caracterización electroquímica de los carbones de yerba mate en la Universidad Autónoma de Madrid.

Allí pudo adelantar su proyecto en forma considerable. “Me traje tantos datos para procesar que estoy sobrepasada”, aseguró Florencia de regreso al país.

Carbón activado

La investigadora demostró que a partir de la yerba mate usada se puede producir carbón activado, un insumo válido para desarrollar dispositivos de almacenamiento de energía llamados supercapacitores. El producto final serían pilas recargables a base de yerba usada.

“En Intelymec queremos valorizar residuos para producir materiales activos para almacenar energía, más eficientes y amigables con el ambiente”, explica Florencia Jerez.

En Argentina se consumen casi mil millones de kilos anuales de yerba. Por eso, aspiran a que la propuesta sea disparadora de una industria de ensamblado de supercapacitores, hoy inexistente a escala nacional y mundial.

“La yerba que se tira a la basura la valorizamos y en España pudimos avanzar más rápido y mejor para terminar de caracterizar el material. Allá tienen equipos más específicos”, señaló la investigdora que además destacó que si bien el mate es una infusión típicamente argentina, el estudio serviría para todo el mundo porque “la yerba es similar al té, un residuo más internacional”.

Pilas recargables

Físicamente la yerba usada adquiere la forma de pilas recargables. “Queremos escalar el proceso. Desde 2022 apuntamos a conseguir financiamiento para montar una planta piloto que además servirá para otros ensayos de cannabis. Lo estamos viendo con industrias de San Juan y de acá. También sirve para el rastrojo de trigo, de maíz o el residuo de cerveza. Todos funcionan muy bien para almacenamiento de energía y escalar el proceso”, explicó.

Las diferencias de hacer ciencia en Argentina y en España

Sobre su experiencia en España, la ingeniera olavarriense analizó: “Acá se trabaja en medio ambiente en forma integral, más amigable, por conciencia y necesidad. Para hacer un experimento nosotros usamos una pipeta de plástico que lavamos; allá la tiran y no puede reutilizarse porque está contaminada con reactivos químicos. Eso es una incongruencia”.

Complicaciones para investigar

Sin embargo, advirtió las complicaciones que existen en Argentina para realizar mediciones. “Hay equipamiento roto, incluso en la UNICEN, y no hay dinero para repararlo. Lo mandamos a San Luis, Bahía Blanca o donde funcione y se tarda seis meses en hacer una caracterización que allá se hace en dos días. Acá se mide una cosa por vez; allá hay cinco equipos y cada uno mide 16 cosas a la vez; por eso avanzan más rápido”, comparó.

Sobre la importancia de su investigación, explicó: “Hay una o dos empresas que producen carbones activos, el resto se importa y es una industria que tendría un futuro en Argentina. Hay interés en invertir pero sin la planta piloto no se puede”.

La idea es hacer una planta modular móvil porque resulta más sencillo y menos costoso ir en busca de los residuos. Hay recursos humanos y avances concretos. “Acá la educación es de muy buena calidad. Me pude defender muy bien en España. La necesidad nos genera otras habilidades que ellos no tienen, como administrar los tiempos. Estamos a la par o un poco superior porque en el desarrollo del trabajo cotidiano tenemos las mismas herramientas”, destacó.

Además, comentó que el Instituto IMDEA Energía de Madrdi está “interesado en escalar en el ensamblado de los dispositivos y quiere hacer cosas en conjunto, para complementarnos”.

A pesar de haber recibido ofertas para realizar posgrados europeos muy bien pagos, Florencia está convencida de continuar en Olavarría, donde está rodeada de gente que “cuando te pregunta cómo estás, es en serio”.



sábado, 24 de junio de 2023

Electricidad de buena madera
En la Universidad Nacional de Río Cuarto desarrollaron un reactor para convertir astillas de madera en energía eléctrica. Así lograron transformar un residuo de la producción de una empresa de Colonia Caroya en un insumo para producir energía. Ahora iniciaron una nueva línea para el procesamiento de plástico y caucho, y el proyecto generó un área de I+D en la compañía.
Por Matías Alonso




En la ciudad de Colonia Caroya, Córdoba, la empresa Canale produce pallets y empaques de madera para la industria automotriz. Sus procesos de fabricación dejan toneladas de astillas de madera, un residuo muy caro de desechar y que genera un pasivo ambiental. A partir de un contacto con la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto (FI-UNRC) se asociaron en un proyecto con investigadores de esa universidad para procesar el desecho y generar energía eléctrica para la planta.

Usualmente, el procesamiento de desechos de este tipo de industrias es un problema que genera altos costos económicos y ambientales, pero la energía química almacenada que contienen puede ser extraída mediante procesos específicos y ser utilizada para la misma producción o hasta para otros destinos.

El proyecto consistió en un prototipo de gasificador que ya está funcionando. Se trata de un reactor que calienta los desperdicios de madera en ausencia de oxígeno y el proceso consta de varias etapas, en las que se calienta el desperdicio a diferentes temperaturas para extraer gases, alquitrán y otras sustancias que luego se usan para alimentar un motor que genera electricidad. El proceso es capaz de convertir el el 70% de la madera en gas de síntesis –como se lo denomina– pero las investigaciones siguen adelante para poder llegar al 85 o 90%.


“Todas las piezas metalmecánicas se producen en el país. Hay partes de controles electrónicos, sensores y monitores que no se producen localmente, aunque el software de sensado y control sí lo hemos hecho acá”, dijo Molisani (centro, de violeta, junto a investigadores y personal de apoyo del CONICET-UNRC).

El proceso es el siguiente: las astillas de madera ingresan al sistema con una humedad del 20%, luego pasan por una etapa de secado a unos 200 grados de temperatura, más tarde a la etapa de pirólisis –a unos 500 grados, adonde se generan los primeros alquitranes– y luego, en la etapa de oxidación, se eleva la temperatura a unos mil grados y así se rompen las cadenas largas de hidrocarburos. En la última etapa de reducción se forma el gas de síntesis que sale a una temperatura de unos 500 grados. Al final, hay una etapa de refinación que elimina impurezas del gas y otra de enfriamiento que lo lleva a unos 40 grados para que pueda entrar al motor sin afectarlo.

El reactor consume mucho gas para poder generar tanto calor, por lo que para hacer el arranque es necesario usar gas natural. Una vez que el reactor empieza a funcionar puede seguir usando una parte del gas que produce mientras que la gran mayoría va al motor que genera electricidad.

El mismo reactor ha generado una investigación paralela en la que se procesan cauchos y plásticos para producir fueloil, el combustible líquido pesado que usan barcos, locomotoras o termoeléctricas, y también se puede destilar para conseguir otros combustibles, como naftas o gasoil.

Leonardo Molisani, doctor en Ingeniería, investigador del Departamento de Mecánica de la FI-UNR y responsable del proyecto, le dijo a TSS: “En el año 2013 nos reunimos con la empresa para desarrollar esta tecnología, ya que estaban interesados en la mejora del impacto en el ambiente porque tenían mucho scrap de la fabricación de pallets y querían generar el autoconsumo de la electricidad de la planta. Por entonces, nosotros estábamos trabajando con un FONARSEC y buscando una empresa privada para poder desarrollar la tecnología. Hoy también estamos con otro instrumento de financiamiento, un FONTAR, para mejorar la eficiencia del equipo y hacer el equipo de pirólisis para procesar plástico y caucho”.


El mismo reactor ha generado una investigación paralela en la que se procesan cauchos y plásticos para producir fueloil, el combustible líquido pesado que usan barcos, locomotoras o termoeléctricas, y también se puede destilar para conseguir otros combustibles, como naftas o gasoil.

Además de estos gasificadores para procesar residuos orgánicos y convertirlos en gas también existen los biodigestores que no trabajan con calor, sino con bacterias que descomponen la materia sin presencia de aire. “En la humedad de la biomasa se produce un corte. Cuando la biomasa tiene más de 60% de humedad se usan biodigestores en los que hay bacterias bajo el agua que descomponen los residuos. Cuando la humedad es menor al 60% conviene usar estos sistemas de gasificación”, diferenció Molisani.

En este reactor se puede cambiar el sustrato a procesar en un sistema de lotes. Primero, se pueden procesar los desperdicios de astillas de madera y luego cambiar a, por ejemplo, cáscara de maní, que también es muy fácil de conseguir en la zona, zargazo o cualquier tipo de material orgánico.

El equipo de pirólisis ya está funcionando y la planta piloto está en un 85% de montaje electromecánico para ponerlo en marcha. Dentro de este año va a estar funcionando y dará una planta de 500 KVA, que en principio servirá para servir a la propia empresa de Colonia Caroya pero también puede vender el excedente a la red. “Todas las piezas metalmecánicas se producen en el país. Hay partes de controles electrónicos, sensores y monitores que no se producen localmente, aunque el software de sensado y control sí lo hemos hecho acá”, dijo Molisani.

La empresa Canale creó un área de I+D a partir de este proyecto, en la que trabajan tanto empleados de la empresa como investigadores de la UNRC, tanto en proyectos de gasificación como en esta rama nueva de procesamiento de plásticos y cauchos.

“Yo tuve la experiencia de estar investigando en Estados Unidos y trabajando en distintos proyectos y ahora tuve la oportunidad de poder replicar algo de lo que aprendí en cuanto a lograr que los desarrollos de las empresas y los académicos vayan juntos. Nos ha pasado de desarrollar cosas en el exterior y que vayan las empresas argentinas a comprarlas, pero ahora estamos desarrollando acá y es a medida de las necesidad de las empresas de la región”

El proyecto inicial contó con una inversión de la Agencia I+D+i de 35 millones de pesos, de Canale SRL, por 8,35 millones de pesos, y de la UNRC, que puso a disposición personal propio equivalente a unos 17 millones de pesos. En tanto, los equipos comprados para hacer el desarrollo son propiedad del consorcio formado por la universidad y la empresa. El reactor, una vez finalizado, podrá replicarse para ser instalado en otras empresas que quieran procesar sus residuos orgánicos secos para abastecerse de electricidad.



Fuente: unsam.edu.ar

domingo, 30 de abril de 2023

Una startup argentina probó su motor para satélites y naves espaciales basado en biocombustibles
LIA Aerospace, start-up argentina de desarrollo y comercialización de tecnología espacial, presentó adelantos en sus motores que permiten posicionar las órbitas correctas de satélites y el traslado de naves espaciales.
por Pablo Wahnon




Reconocida por ser la primera empresa en el mundo en lanzar un cohete reutilizable propulsado por biocombustibles, LIA presentó recientemente al mercado sus propios sistemas de propulsión para satélites y naves espaciales.

“Los satélites no se envían siempre con el cohete o lanzador a la órbita de destino. Con frecuencia se necesitan maniobras en órbita después del lanzamiento para alcanzar los parámetros orbitales deseados. Por lo tanto, existe una necesidad evidente de propulsión confiable y rentable para la última milla en el espacio. Ahí es donde entra LIA Aerospace”, explica Dan Etenberg, CEO de la empresa.


 


Este año, el equipo de LIA diseñó los sistemas de propulsión BP100 y BP200, que pueden transportar más de 250 kg de carga útil y utilizar hasta 230 kg de propelentes sustentables y almacenables, a base de peróxido de hidrógeno y kerosene o un combustible a base de alcohol. Posibilitan la circularización de la órbita terrestre geosincrónica -GEO- y la transición desde la órbita de transferencia geoestacionaria -GTO-.

“Puesto en palabras simples, vendemos sistemas de propulsión sustentables y de bajo costo que permiten a satélites y naves espaciales trasladarse de forma autónoma por el espacio”, aclara Etenberg.

Este innovador desarrollo le permitió a LIA Aerospace durante el último año asegurarse un lugar en el Programa de Incubación de la Agencia Aeroespacial Europea, abrir una oficina en Reino Unido y presentarse en diversos eventos de la industria por Europa -en ciudades como Londres, París, Helsinki, Estec- y por Estados Unidos.




De vuelta en Argentina, Dan Etenberg organizó un evento privado para colegas, proveedores e inversores el pasado martes 25 de abril. Allí, el equipo de LIA realizó el ensayo de uno de sus motores con una configuración de heatsink.

La prueba confirmó que los parámetros de flujo, presión, distribución y estabilidad son correctos para producir la sexta iteración de su motor KX11. Etenberg, a su vez, detalló el plan de trabajo escalonado de crecimiento, inversión y expansión de 2023 a 2025 de LIA Aerospace para poder iniciar la venta de sus productos, y adelantó que iniciará una nueva ronda de inversión.


Motor basado en biocombustibles


El evento se desarrolló en el Parque Industrial Tecnológico de Morón (PITAM), donde LIA instalará sus nuevas facilidades operativas antes de fin de año. Su intención es contar con oficinas, un banco de ensayo, un espacio de manufactura, calificación y una sala limpia de integración en PITAM.

“Conocimos a LIA gracias al trabajo de SAPEM, una sociedad anónima que creamos desde el Municipio de Morón, que busca concretar alianzas estratégicas entre el sector del conocimiento, el ámbito privado y el sector público. Estamos muy contentos de recibirlos en PITAM y que sigan instalándose nuevas empresas en el municipio”, comentó Lucas Ghi, Intendente de Morón. Luego, Diego Discoli, Gerente de PITAM, se sumó a estas palabras y manifestó su orgullo por recibir a una nueva compañía en el parque.


Firma del convenio entre LIA Aeroespace y la UTN


Adicionalmente, LIA firmó un convenio específico con la Universidad Tecnológica Nacional, en el marco del Programa Potenciar Satelital y Aerospacial de la Secretaría de Economía del Conocimiento. Se trata de un acuerdo de investigación y colaboración mutua que permitirá que docentes y alumnos de UTN desarrollen conjuntamente la simulación numérica computacional de los motores de la compañía, y así optimizar sus performance y tiempos de producción.

El ingeniero Carlos Salvador, Decano de la UTN, resaltó la importancia de este acuerdo en materia de investigación aeroespacial para el país.

“LIA se destaca por desarrollar tecnología aeroespacial en tiempos y costos récord: si bien el tiempo de producción promedio de un sistema de propulsión de estas características es de 24 meses, nosotros podemos producirlos en 6 meses y a un precio del 20 % del mercado. Nuestros nuevos productos son una clara prueba de que el equipo de LIA Aerospace es extraordinario porque logra lo imposible”, concluyó Etenberg.



lunes, 11 de abril de 2022

Transforman residuos en combustibles
Aseguraron que es más rendidora, menos costosa y genera casi nulas emisiones, además de combatir los basurales. Asociaciones de Tartagal están en campaña para instalar la primera planta de autoconsumo en esa ciudad.
Por Nicolás Hirtz




Hugo Peloc es licenciado e investigador en ciencias ambientales y hace unos años creó la firma I+D+I+D (Investigación+Desarrollo+Innovación+Divulgación) con la que produce maquinaria para transformar basura de cualquier tipo en combustibles como nafta, gasoil, gas natural, querosén, parafinas, asfalto, coque (el producto sobrante y que se utiliza para la herrería en fundición) y hasta hidrógeno, como lo hacía el auto de la película Volver al Futuro.

Su inventor, que ya patentó la idea, aseguró a Salta/12 que no solo es mucho menos contaminante, sino que el combustible que de allí se obtiene es de mejor calidad, rinde más y si se comercializara sería a mitad de precio de lo que se vende hoy una nafta Premium, un combustible que serviría tanto para automóviles como para la industria. Y que por el lobby de las petroleras y el desinterés de los gobernantes de turno, aún no es muy difundido.

Peloc comentó que comenzó trabajando en el área de la administración agraria, y que al ver cómo se tiraban los bidones de glifosato, las silobolsas y todo lo que se utilizaba para la producción, lo hizo concluir que “la contaminación es realmente desastrosa”. Con los años pudo estudiar en Perú una tecnicatura en Minería y Maquinarias pesadas, “y la minería genera una contaminación aún peor por el desecho de aceites y otros productos que se terminan enterrando”.

Junto a una socia abrieron una fundación “para plantar árboles”, y como no encontraba en esas carreras una solución al problema de la generación de residuos decidió estudiar Gestión Ambiental y más adelante Ciencias Ambientales. Esos conocimientos lo llevaron a investigar y desarrollar equipamientos de transferencia de tecnología, algo que ya existe en otros países del mundo, producida entre otros por la automotriz Porche, aunque también a baja escala.

“Desde hace seis años que arrancamos con esta empresa de transformar los residuos en productos amigables”, describió. Comenzaron produciendo cementos, luego paneles de construcción, hasta terminar en los combustibles, “que en aquel tiempo no estaban tan caros, pero que hoy se hacen inalcanzables”.

"Es un concepto muy positivo de alto impacto social, ambiental y económico, ya que se eliminarán los basurales a cielo abierto y generará una economía circular en los lugares donde se instalen las plantas con esta innovadora tecnología", aseguró Peloc. Detalló que no hay necesidad de separar la basura, ya que se procesa con todo lo que tiene la bolsa adentro “y obtenemos diferentes tipos de hidrocarburos, todo es aprovechable”. Aunque aclaró que lo único que no se puede procesar son los escombros y metales, pero que cuando entran a los reactores “quedan y se los retira al final sin ningún problema".

Entre risas relató que el 14 de marzo, un día después del último aumento de las naftas y que coincidía con su cumpleaños, recibió cientos de llamadas y mensajes, pero para consultarlo sobre la posibilidad de montar equipamiento en otras latitudes debido a que unos días antes había subido un video de una de las tres empresas que ya cuentan con ese equipamiento en Salta. Mientras que una asociación cordobesa ya pidió instalar una planta para generar gasoil a través de la eliminación de algas y camalotes contaminantes de los diques y lagos de aquella provincia.

Lo más interesante es que para montar una planta no se necesita mucho espacio, dos de sus clientes producen gasoil, y para ello necesitan solo un terreno de 10 por 25 metros (250 metros cuadrados), “que son para acumular la basura, ingresar los vehículos y todo lo demás”. El equipamiento ocupa en total algo más de 3 metros de largo por dos de ancho.

El combustible se genera a través de un proceso de “crackeo térmico” rompiendo las moléculas de los residuos a través de una temperatura de entre 500 y 1600 grados dentro de reactores especializados. Y se calcula un kilo y medio de basura por cada litro obtenido. Pero si se utilizan neumáticos “es un kilo por litro”.



Para ello se utilizan cuatro tecnologías. En el caso del gasoil se obtiene de todos los restos de poda, madera, aserrín “todo lo que sea biomasa”. Otro para la basura sin separar “restos de comida y lo que se te cruce, que es la más común en los desechos urbanos”. Una tercera para los residuos derivados de los aceites quemados “de talleres mecánicos o la minería”. Con esa tecnología se obtienen distintos tipos de hidrocarburos.

La cuarta es la joya de la abuela, con la que se obtiene hidrógeno, “pero de manera sustentable”. Con esa tecnología se puede instalar un kit en cada vehículo “que se convierte como el Delorean de Volver al Futuro”. A través de ese dispositivo, se pueden poner aceites, aguas cloacales, gasoil o naftas, basura y “cualquier cosa mezclada”, que a través de un “nano reactor” se convierte en hidrógeno para el motor, aseguró Peloc.

En un mes estarían ya difundiendo ese desarrollo que además por el caño de escape “solamente libera agua”, a la que, para reutilizarla, están adosando una serie de filtros “para que sea potable y aprovechar el 100% con cero emisiones”.

Tiene un rendimiento y una potencia de entre el 20 y el 25% por sobre los combustibles convencionales y una menor contaminación “por ser ya derivados del petróleo que se convirtieron en plástico u otros elementos, que ya perdió el furano, el plomo y otros elementos contaminantes”, sostuvo. Mientras una nafta Premium posee unos 97 octanos, las obtenidas por este proceso llega hasta los 120, “muy superior”. Y adelantó que están adaptando un automóvil y una moto con ese dispositivo “para mostrar en el mercado que ese rendimiento es real”.

Además, el costo por litro rondaría los $60, “con todos los impuestos incluidos”. Pero para un municipio “que no tiene que pagar operarios, el transporte de la basura y demás”, podría tener costo cero. Por último, los mismos equipos “son autosustentables”, es decir, “no necesitan conectarse a ninguna red de gas o electricidad”, y tampoco generan ruidos, olores ni líquidos.

Peloc detalló que por el momento no se pueden comercializar estos combustibles, sino que son para autoconsumo, y supuso que en parte esto se debe a que falta difusión y voluntad política de las autoridades, pero también por el fuerte lobby de las empresas petroleras. El sistema ya fue ofrecido en más de una oportunidad a universidades, municipios y provincias.

Campaña para instalar una planta

En tanto, un grupo de asociaciones civiles de Tartagal, en el departamento San Martín, está realizando una campaña de colaboración social para llevar adelante la creación de la primera planta de tratamiento de residuos urbanos para transformarlos en combustibles.

La iniciativa, denominada “De basura a combustibles”, está organizada por la asociación civil "Cultuvarte", a la que se sumaron cooperativas, asociaciones civiles, empresas privadas y grupos de investigación y desarrollo de Salta. Buscan construir esa planta para sus propios vehículos y producciones, obteniendo de la elaboración de la basura gas natural, nafta, gasoil y combustibles con cero emisiones.



Para ello, piden a la comunidad en general sumarse contribuyendo "con cualquier monto, desde $10 pesos hasta lo que se quiera colaborar", indicaron desde Cultuvarte. Una empresa reconocida como Argentum (dedicada a la industria de los juegos online) se sumó a la campaña, y dispuso invertir el 50% del dinero para llegar a hacer realidad la primera planta en Tartagal, “para contribuir al cuidado de nuestro medio ambiente, además de generar capacitaciones y puestos de trabajo en una Cooperativa 100% tartagalense”, destacaron.

Los aportes se pueden realizar a través de la cuenta de Cultuvarte:

CVU: 0000003100073743149251 ALIAS: sostenible.ar


viernes, 1 de abril de 2022

¿Puede la agroindustria argentina responder al desafío energético mediante biocombustibles?
Las entidades bursátiles cerealeras aseguran que pueden aumentar la producción de biodiésel gracias a que casi el 60 % de la capacidad productiva está ociosa.


Foto: pixabay.com


La agroindustria argentina está en condiciones de responder al desafío planteado en los mercados energéticos –especialmente gas y petróleo– por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania a través de una sustitución rápida de importaciones con el uso de biocombustibles, afirmaron hoy las Bolsas de Cereales de Buenos Aires, Bahía Blanca, Córdoba y Entre Ríos, y Comercio de Chaco, Rosario y Santa Fe. En un comunicado conjunto, las entidades bursátiles aseguraron que la Argentina puede alcanzar 3,9 millones de toneladas de producción de biodiésel, gracias a que, en la actualidad, tiene casi el 60 % de su capacidad productiva ociosa.

En este marco, proponen a las autoridades nacionales establecer por norma que, más allá del corte obligatorio vigente del 5 %, las empresas mezcladoras puedan usar biodiésel hasta un máximo del 20 %.

Este adicional deberá ser consecuencia del mercado libre de oferta y demanda en el que podrán participar todas las empresas productoras de biodiésel registradas en la Argentina, de manera de asegurar el abastecimiento en las mejores condiciones posibles de calidad y precio para el consumidor. El sector destacó el potencial técnico del producto para sustituir al gasoil en el transporte, incluso su empleo puro en flotas de camiones y buses de transporte de pasajeros. En este sentido, incrementar la utilización de fuentes de energía renovables producirá beneficios para el medio ambiente y la salud humana, enfatizaron.

Debido a la profunda trama de actividades que desarrolla el sector de los biocombustibles en el interior del país, una mayor producción tendría además un "aporte muy importante" al desempeño de la actividad económica y la generación de valor.

Se trata, entre otras cosas, de un "rubro dinámico en la generación de empleo y exportaciones genuinas", agregaron.

Para las bolsas, una mayor utilización de biodiésel redundaría también en un "importante aporte a la salud de las cuentas fiscales, dada la sustitución de importaciones que traería aparejada". El país cuenta con disponibilidad de materia prima y capacidad de producción de biodiésel para sustituir más de un millón de toneladas de importaciones de gasoil, con un producto al 100 % de fabricación nacional.



domingo, 22 de agosto de 2021

Impulso a la transición energética
El MINCYT definió el perfil de una convocatoria que destinará más de mil millones de pesos de financiamiento para promover la diversificación de la matriz de energía en áreas como termosolar, eólica, undimotriz, biocombustibles, hidrógeno y litio, con prioridad para las tecnologías desarrolladas localmente.
Por Matías Alonso


Agencia TSS 


Esta semana se conocieron las conclusiones del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), que arrojó datos muy preocupantes sobre la importancia de bajar las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera de forma urgente. La suba en esos valores llevaría a un aumento de temperatura que desembocaría en grandes cambios en el planeta. Una de las principales herramientas para combatirlo es cambiar la matriz energética mundial, haciendo una transición hacia fuentes que no emitan dióxido de carbono.

En línea con este objetivo, este miércoles el Consejo Tecnológico Sectorial en Transición Energética (CTS-TE) aprobó el perfil de la próxima convocatoria del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC), enfocado, en esta oportunidad, en la transición energética.

Tras un trabajo de cuatro meses, se llegó a la definición del perfil de los proyectos de consorcios público-privados que podrán recibir financiamiento con este instrumento. Para ello, se cuenta con un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 871 millones de pesos (que en su monto total de aplicación superaría los mil millones de pesos con la contraparte privada) que deberán ser aplicados a desarrollos tecnológicos en las áreas de energía termosolar, eólica, undimotriz, los biocombustibles, el hidrógeno o el litio. El objetivo de delinear con anterioridad este perfil es conocer de antemano en qué tecnologías hay posibilidades reales de desarrollo para aplicaciones industriales.

La realización de este perfil presentado ante el CTS-TE para su aprobación fue coordinada por el equipo de la Dirección Nacional de Proyectos Estratégicos (DNPE) del MINCYT, que realizó un estudio exploratorio sobre la transición energética en la Argentina con relación a las capacidades de investigación y desarrollo disponibles y las necesidades industriales del sector. El trabajo se hizo en el marco de un esfuerzo intersectorial con la Secretaría de Energía de la Nación, la Fundación InnovaT, la Cámara de Industriales de Proyectos de Bienes de Capital, de la Agencia I+D+i, la Fundación Bariloche y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).


“Iniciativas de este tipo deben ir de la mano de un replanteo sobre lo que se entiende como desarrollo sustentable en el contexto nacional”, dijo Carrizo.


La convocatoria se pensó teniendo en cuenta que la tecnología pueda dar lugar a un proceso de desarrollo de la industrial local, a que se promuevan capacidades tecnológicas que puedan ser asimiladas por el sector productivo y a cumplir con un enclave territorial bajo la premisa federal. Se trata del segundo perfil de convocatoria del año, luego del lanzado en junio y todavía con convocatoria abierta, focalizado en la producción de medicamentos.

En diálogo con TSS, el secretario de Planificación y Políticas del MINCYT, Diego Hurtado, dijo que “la transición energética tiene que ser un vector de industrialización. Eso significa que lo que vamos a enfatizar son aquellas energías en donde se puede aplicar tecnología nacional, pero también capacidades industriales que puedan tomar esos desarrollos tecnológicos, y esto es lo más difícil de la convocatoria. Entender, por un lado, capacidades tecnológicas nacionales y, por otro, capacidades industriales. Por ejemplo, la energía termosolar supone el uso de la radiación solar para producir calor. Cuando vas al sector lácteo ves que usa mucha electricidad para calentar, para producir calor de procesos. Eso mismo se puede hacer con la energía del sol, y eso es ahorro de electricidad y mayor competitividad del sector lácteo argentino. La termosolar también se puede usar para secado de alimentos, de tabaco, de hojas. Es una tecnología que en la Argentina ya tiene desarrollo en espejos y en los materiales que se usan para las plantas”.

Como en todos los procesos de cambio de fuente de energía, quien domine las tecnologías de la nueva fuente tendrá ventajas desde el punto de desarrollo frente a quienes lleguen más tarde. Es por esto que esta crisis climática también puede ser vista como una oportunidad para que la Argentina pueda prenderse al tren de desarrollo de nuevas tecnologías para la generación de energía.

El hidrógeno, por ejemplo, puede ser producido a partir de la electrólisis, un método en el que se utiliza electricidad y agua, o por medio de la descomposición de moléculas de gas natural. Se utiliza como una forma de almacenamiento de de energía y puede ser fácilmente transportado en barcos e inyectado en redes de gas natural, o usado para procesos de generación de calor o de energía eléctrica. Según la fuente que se use para producir el hidrógeno, se le asignan diferentes colores: se habla de hidrógeno azul cuando proviene del gas natural, verde cuando se produce con energías renovables, y rosa cuando se produce con energía nuclear. La Argentina país tiene posibilidades de producir diferentes tipos de hidrógeno y exportarlo, o de usarlo en procesos locales.


Diego Roger, director de Biocombustibles de la Secretaría de Energía, le dijo a TSS: “Quienes están obligados a hacer la transición energética más acelerada son los países que son los principales emisores de gases contaminantes, los de Europa, Estados Unidos y, más recientemente, China. 


La forma de descarbonizar más rápido es la inyección de hidrógeno, sobre todo en procesos industriales, adonde hay que sustituir energía térmica que viene del gas y también para solucionar el tema del transporte. La Argentina tiene muy buenos recursos naturales renovables, fundamentalmente en eólica, que puede usar para producir hidrógeno. En solar también, pero está en lugares adonde no hay buena provisión de agua y lejos de los puertos. Por eso lo mejor es eólica. Tenemos el recurso natural y agua disponible que no afecta a ningún otro uso porque se termina mezclando con el agua salada en el mar. En hidrógeno azul tenemos posibilidades a partir del gas de Vaca Muerta, pero para industrialización del gas hay cosas más interesantes como producción de fertilizantes o industria petroquímica, donde hoy somos deficitarios. El uso del hidrógeno en la Argentina no es inmediato en el corto ni mediano plazo, pero sí hay que ir desarrollado las capacidades para cuando sea el momento. El interés del corto plazo puede ser la exportación y el uso de tecnología nacional para que no sea solo una economía de enclave”.

En el mismo sentido, Hurtado dijo: “El hidrógeno verde es algo que no podemos dejar de abordar, por eso está también en la agenda, pero nosotros estamos pensando en que el hidrógeno verde necesita mucha I+D y la respuesta más inmediata es el hidrógeno azul, el que se basa en gas natural. La Argentina es un país gasífero, nuestra matriz tiene el 90% de la energía primaria hidrocarburífera, con lo que la viabilidad de cualquier política energética no puede dejar de lado el gas”.

La directora Nacional de Proyectos Estratégicos del MINCYT, Erica Carrizo, consideró que “iniciativas de este tipo deben ir de la mano de un replanteo sobre lo que se entiende como desarrollo sustentable en el contexto nacional y latinoamericano, porque hay que reconocer que siempre tuvimos dificultades para transitar hacia estilos, modelos o proyectos de desarrollo de buen vivir y de soberanía que rompan la asociación entre el extractivismo, las lógicas economicistas del desarrollo y la integración científico-tecnológica-industrial subordinada, que las lógicas coloniales implantaron en nuestros territorios y que no logramos erradicar del todo. La tarea no es sencilla”.

Según Hurtado, “esta es una primera convocatoria y necesitábamos recuperar los fondos sectoriales que el macrismo apagó. Sobre todo porque la variable de asociatividad público-privada es fundamental. La ley que se aprobó para el aumento gradual de la Función Ciencia y Tecnología, que apunta a que sea el 1% del PBI en 2032, nosotros estamos pensando que tenemos que llegar al 2% teniendo la mitad de inversión privada. Estamos viendo cómo traccionamos a la inversión privada aprovechando la previsibilidad que da esta ley al aumento presupuestario. Uno de los instrumentos privilegiados es el de los fondos sectoriales, que es un instrumento muy sofisticado”.


Invierten 50 millones de dólares para crear la planta de etanol más grande del país
La empresa cordobesa Acabio, integrada por cooperativas, ampliará su complejo de la localidad cordobesa de Villa María.


Con la inversión se va a incrementar un 60% más de producción de etanol.


La empresa Acabio invertirá USD50 millones para ampliar su planta industrial de producción de etanol, ubicada en la localidad cordobesa de Villa María, que a la vez permitirá potenciar el nivel de producción para abastecer al mercado interno y externo. El complejo será el más grande de su tipo en Argentina.

El anuncio lo realizó el gerente general de Acabio, Víctor Accastello, durante la firma de un convenio con la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) para la ejecución de las obras que permitirán proveer de electricidad a la ampliación de la planta productora de etanol.

La compañía, que está integrada por cooperativas asociadas, "hoy produce una buena cantidad de etanol con destino al corte de las naftas en el mercado interno y parte con destino a la exportación", explicó Accastello.

Asimismo, resaltó que con la inversión se va a "incrementar un 60% más de producción de etanol".

De la actividad también participó el ministro de Industria, Comercio y Minería, Eduardo Accastello, que reprochó la nueva ley de biocombustible que recientemente aprobó el Congreso Nacional, al sostener que con esa norma "retrocedimos porque va en contra de los objetivos productivos del país y que afecta directamente a Córdoba".

El funcionario sostuvo que la nueva ley reduce la cuota de biocombustibles empleada en la mezcla con combustibles fósiles, afecta a la provincia porque cuenta con cinco grandes desarrollos industriales de bioetanol que le agregan valor en origen al maíz, y que "virtuosamente crean 5.000 puestos de trabajo en toda la Provincia".

La planta industrial de Acabio funciona desde 2014 y, de acuerdo con los datos de la compañía, anualmente utiliza 420.000 toneladas de maíz para la producción de 167 millones de litros de etanol.



sábado, 31 de julio de 2021

Crean un dispositivo que transforma materia orgánica en biogás y produce un potente fertilizante
Un proyecto de la UTN impulsa el desarrollo de biodigestores que generan metano, un gas con alto poder calorífico. Además, promueve la generación de luz en zonas rurales.
Por Facundo Chahin

Foto: Gentileza UTN


Un grupo de docentes y alumnos de la carrera de Ingeniería Mecánica de la Universidad Tecnológica Nacional (Facultad Regional Buenos Aires) comenzó a desarrollar un prototipo de biodigestor para generar energía renovable a partir de la transformación de materia orgánica en biogás con un elevado porcentaje de metano, un fluido de alto poder calorífico, y cuyo producto secundario es un potente fertilizante para los cultivos.

El proyecto impulsado por la cátedra de Ingeniería Mecánica 2, con la participación de alumnos, tuvo como propósito inicial el desarrollo de un modesto primer prototipo de biodigestor, fabricado en 2012, que contó con los parámetros adecuados. El resultado final fue la obtención de un biogás de alta calidad, que tras ser enviado al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) arrojó la presencia de un 60 por ciento de metano.

Según explicó al Suplemento Universidad Néstor Ferré, director del Departamento de Mecánica de la UTN-Buenos Aires y una de las cabezas del proyecto, “a partir de ese porcentaje se habla de un biogás de buena calidad, ya que el metano es el gas que se busca a raíz de su elevado poder calorífico, similar al de una nafta súper”.

A partir de ese resultado positivo, y tras ser homologado por el rectorado de la casa de estudios superiores como proyecto de investigación oficial, el equipo se abocó a la creación de dispositivos cada vez más sofisticados. En la actualidad, está en marcha el diseño de un cuarto prototipo de biodigestor.

“El objetivo es desarrollar mediante mecanismos tecnológicos digestores con el fin de que sea tentador el tratamiento del residuo orgánico en descomposición, ya que hoy no es del todo rentable, aunque se obtenga un fruto como el biogás, que tiene un cierto valor comercial”, detalló Ferré y explicó que la instalación final está vinculada a la cantidad de materia orgánica a tratar, así como a la frecuencia con que es generada.

El proceso consiste en propiciar todos los parámetros para que las bacterias metanogénicas –grupo especializado de bacterias anaeróbicas que descomponen la materia orgánica– crezcan en número y logren transformar el sustrato vertido dentro del dispositivo –desechos de animales vacunos– en biogás.
A su vez, otro de los productos secundarios del biodigestor es lo que queda una vez que se produjo el gas: un potente fertilizante para el cultivo, rico en elementos como el NPK (nitrógeno, fósforo y potasio). “El fertilizante se compone de una parte liquida, denominada biol, y otra sólida, llamada biosol, que se utiliza para abono”, especificó el docente.

Si bien los biodigestores pueden trabajar en forma autónoma, es necesario algún aporte de energía para su funcionamiento. En ese sentido, Ferré afirmó que la meta es poder instalarlos en áreas rurales donde no hay corriente eléctrica, para generar luz a partir del biogás, que no posee efectos nocivos en materia ecológica.

Y subrayó: “Nuestro país fue tocado con la varita mágica respecto a la posibilidad de generar energía a partir de las renovables; tenemos de los mejores vientos del mundo, una de las radiaciones solares más interesantes, mareas y hasta energía geotérmica. Además de los recursos, tenemos la cabeza desde lo técnico, de modo que con buenas políticas a largo plazo podemos desarrollar un modelo sustentable y sin producir daños ambientales”.



jueves, 4 de febrero de 2021

Lanzan en EEUU un cohete a base de biocombustible, segundo en su tipo tras el hito de la argentina LIA Aerospace
La compañía bluShift Aerospace logró impulsar un aparato a base de combustible natural. Se suma al exitoso lanzamiento de la empresa argentina LIA Aerospace ocurrido días atrás.


El Stardust 1.0, lanzado por blueShift Aerospace.


La empresa bluShift Aerospace llevó a cabo el lanzamiento de su primer cohete propulsado a base de biocombustible. Se trata del segundo en su tipo, luego de que días atrás una compañía argentina diera el puntapié con un hito histórico al impulsar un aparato a base de combustión natural.

A través de un video publicado en las redes sociales, la compañía estadounidense mostró el despegue del aparato denominado Stardust 1.0 ocurrido en el Loring Commerce Centre ubicado en Maine, EEUU.

Según consignó el sitio Russia Today, el lanzamiento fue producto de un trabajo de más de 6 años de investigación y desarrollo. En dicho período, se llevaron a cabo más de 200 pruebas con motores que fueron subvencionadas por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y del Instituto de Tecnología de Maine.

El Stardust 1.0 mide cerca de 6 metros de altura y cuenta con una capacidad de carga de 8 kilos. Asimismo, está provisto de un motor Marevl que tiene la particularidad que funciona a base de biocombustible.

"Somos un grupo de ingenieros y aficionados al espacio al que nos apasiona no solo producir cohetes para lanzar satélites y experimentos al espacio, sino también proteger nuestro planeta favorito: la Tierra", declaró Sascha Deri, director ejecutivo de la empresa.

Si bien desde sitios internacionales lo destacaron como el primer lanzamiento de un cohete de este estilo, el despegue del Stardust 1.0 ocurre días después de que la empresa argentina Lia Aerospace fundada por Dan Eterberg y Federico Brito diera el primer paso en la propulsión del primer cohete impulsado a base de combustibles naturales: el Zonda 1.0, un cohete de 3,8 metros de largo lanzado el 23 de enero en Magdalena, Buenos Aires.



Fuente: ambito.com

sábado, 14 de noviembre de 2020

Mendoza, ciudad sustentable: residuos orgánicos de locales gastronómicos serán tratados por lombricultura




El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suárez, visitó las instalaciones en donde se llevará a cabo el tratamiento de residuos orgánicos, provenientes de locales gastronómicos de Capital, mediante procesos biológicos basados en lombricultura. La experiencia será realizada en conjunto con la empresa Bio Fertilidad S.A, y contará con la supervisión técnica del INTA.

“Trabajamos en generar, de manera equilibrada, el desarrollo económico, la integración y el cuidado del ambiente, llevando adelante una gestión integral de los residuos que se generan en la Ciudad. En este caso, los orgánicos, que serán transformados en abono para los espacios verdes y el programa de huertas urbanas. De esta manera seguimos avanzando en acciones concretas de sustentabilidad que, enmarcadas en la emergencia climática, nos permiten consolidar una Ciudad sostenible, con mejor calidad de vida”, expresó Suárez.

Los residuos procederán de 5 locales gastronómicos ubicados en calle Arístides Villanueva, los cuales fueron capacitados por el municipio de la Ciudad de Mendoza, con la finalidad de asegurar una adecuada separación para ser tratados mediante el procesamiento mencionado. La prueba piloto tiene la finalidad de consolidar experiencias replicables en las principales arterias gastronómicas capitalinas, considerando su importante representación dentro de la matriz comercial del municipio, así como su generación cotidiana de residuos orgánicos. La idea es que en un futuro, vecinos de la Ciudad puedan participar de esta experiencia.

Los residuos serán recolectados por el municipio en los locales seleccionados y trasladados a las instalaciones de Bio Fertilidad SA para su tratamiento. Una vez procesados mediante “lombricultura”, parte del producto será entregado al municipio para ser utilizado como abono en el vivero, paseos, plazas, y el programa de huertas urbanas.

Una de las principales problemáticas ambientales existentes en el mundo se encuentra asociada a los residuos. Frente a una tendencia de crecimiento sostenido de las ciudades, poblaciones y actividades relacionadas, se espera que la generación de residuos siga creciendo.

En este contexto, y frente a la necesidad de consolidar un modelo de Ciudad sostenible, resulta necesario desarrollar estrategias para reducir, reutilizar y reciclar diferentes materiales antes de que los mismos sean considerados como “basura”. Es importante destacar que para colaborar en reducir los impactos del planeta tenemos que dar otro valor a los materiales, productos y recursos, para que los mismos permanezcan mayor tiempo en nuestros sistemas reduciendo al mínimo la generación de “basura” (concepto conocido como economía circular).

Un habitante de la Ciudad posee una generación de residuos aproximada de 1 kg/día. De esa totalidad, el 25% de los residuos inorgánicos podría llegar a reciclarse. Además, cobra importancia otro tipo de iniciativa como la utilización de materia orgánica para la realización del compost (aproximadamente el 50% de los residuos orgánicos generados pueden ser utilizados para tal fin).

La reducción, reutilización y el reciclaje constituyen acciones individuales de ciudadanos con gran potencialidad en la reducción de impactos globales. La Ciudad ha propuesto lograr una reducción del orden del 5% anual de residuos por habitante, para lograr en el año 2030 una gestión climática sostenible, en conjunto con diversas estrategias asociadas, como es la movilidad sostenible.



sábado, 17 de octubre de 2020

Energía del cardo
Investigadores de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora estudian el potencial del cardo, una maleza endémica en nuestro país, como insumo para la producción de etanol. Se trata de un cultivo que crece en tierras marginales y con muy pocas precipitaciones, por lo que no compite con el cultivo de alimentos.
Por Matías Alonso 




El cardo, una planta considerada una plaga desde los años sesenta en la Argentina, rebrota todos los años por sí misma, sin necesidad de volver a cultivar. Esa persistencia y el aceite que contiene hacen del cardo un cultivo promisorio para la generación de energía. Esto puede lograrse a través de un proceso de segunda generación, es decir, que por medio de microorganismos se transforma la biomasa lignocelulósica en etanol y no los azúcares, como pasa con los cultivos de caña, maíz y sorgo.

La idea del proyecto surgió en una charla de pasillo en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) entre Roberto Huarte, que estudia el cardo de castilla desde hace veinte años, y Ezequiel García Stepien, que investigaba sobre la composición de la biomasa de maíz. Huarte y García Stepien comenzaron a analizar la aptitud del cultivo en diferentes zonas, para lo cual debían recorrer distintos campos con el objetivo de caracterizar su expresión zonal. Sin embargo, la pandemia truncó esta parte y solo pudieron hacerse dos viajes hasta el momento.

Este año, los investigadores se habían propuesto relevar en campo las distintas especies de cardo y su producción. Los datos preliminares dieron rindes de entre 500 y 2000 litros de etanol por hectárea, con una producción de biomasa de entre 1400 y 7000 kilos de rastrojo. Debido a las restricciones del aislamiento sanitario no pudieron acceder a los campos donde habían sembrado ni hacer control de malezas, sumado a la sequía de este invierno y primavera.

Las investigaciones arrojaron que el potencial de la planta es más importante en su segundo año. “Esas potencialidades que tiene la especie la hacen apta para estos ambientes marginales de precipitaciones erráticas o de escaso acceso al agua. Nosotros tenemos plantas que tienen entre seis y siete años y son altamente productivas”, le dijo a TSS García Stepien. Los especialistas están analizando las diferentes variedades, ya que algunas crecen cerca de un metro y otras superan el metro con setenta centímetros, lo que produce un gran volumen pero además le permite competir mejor con otras malezas.

Se realizó una siembra en Sierra de la Ventana para conocer la expresión en un ambiente marginal con un ensayo en la Escuela Agrotécnica de Tornquist y también se realizaron pruebas en un predio de la UNLZ. En estos se pudo ver que cuando la planta llega a un metro de altura ya se independiza de las precipitaciones y toma el agua de las napas, con lo que puede resistir mejor las sequías.

Los cultivos se realizaron de forma controlada en tierras marginales para no extender la maleza a campos productivos. Además, se pueden cosechar primero las inflorescencias, que tienen un alto contenido de aceite con el que se puede producir biodiesel, y así también evitar la dispersión de semillas. El cultivo ya es usado en Italia y otras partes del Mediterráneo con fines energéticos.

Para producir el etanol es necesario contar con una planta de biomasa que debe estar adaptada a la zona productiva de donde pueda recibir el rastrojo. Para que sea económicamente viable es necesario que el tamaño sea tal que le permita recibir un abastecimiento constante de diferentes sustratos o rastrojos a lo largo del año.


Cuando el cardo llega a un metro de altura ya se independiza de las precipitaciones y toma el agua de las napas, con lo que puede resistir mejor las sequías.


García Stepien le dijo a TSS que ya tuvieron conversaciones en el Congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID), en el que recibieron muchas consultas, sobre todo de zonas marginales. “Nos hicieron muchas preguntas desde el sur de la Provincia de Buenos Aires, en el valle inferior que limita con Río Negro, sobre las plantas modulares para producir energía. Hay un gran potencial de producción y hasta posibilidades de trabajar con riego. La provisión de energía es una carencia en grandes partes del país y las consultas fueron por el cardo pero también sobre el potencial bioenergético de rastrojos de distintas especies”.

El grupo de investigación se completa con César López y Maia Fradklin, de la UNLZ, que estudian el perfil genético de las plantas para identificar los genes que favorecen la producción de etanol. El tesista de grado Federico Borlandelli, también de esa institución, está encargado de los cultivos. Raúl Comelli, de la Universidad Nacional del Litoral, trabaja en los procesos de fermentación y los microorganismos necesarios para eso. Otros investigadores que forman parte de la iniciativa son Marcelo Torrecillas (UNLZ); Vanina Cravero, de la Universidad Nacional de Rosario; y Giuseppe Puglia, investigador del Instituto para el Sistema Agrícola y Forestal del Mediterráneo (Nápoles, Italia).

En la Argentina se producen más de 1100 millones de litros de bioetanol al año para corte con combustibles. El 54% de ellos a partir del almidón del grano de maíz y el restante de la caña de azúcar. “En el país no hay ninguna planta que haga generación de bioetanol de segunda generación. Hay casos en Europa y en Estados Unidos, y hay algo en Brasil, pero en la Argentina no tenemos esta experiencia y tratar de hacerlo es ir un poco a la vanguardia y jugársela por un futuro mejor. A veces es difícil que a uno lo financien para estos temas y por suerte la universidad creyó en el proyecto y nos apoyó”, afirmó García Stepien.



jueves, 27 de agosto de 2020

Proyecto mendocino sostenible recibe premio internacional
Se desarrolla en la Colonia Granja Penal Gustavo André, trabajan en la construcción de un biodigestor para producir biogás, a partir de los residuos orgánicos generados. En octubre participarán de la final y pueden ganar 10.000 USD de capital semilla.


FOTO: UNCUYO.EDU.AR


"Cultivando Inclusión con Energías Renovables" es un proyecto que busca brindar herramientas laborales a personas en contexto de encierro, se trata de capacitaciones dictadas desde 2018 por UNCUYO junto con el INTA, la Dirección General de Escuelas y el servicio penitenciario. 

Dentro de estas capacitaciones desarrollaron un biodigestor para producir biogás, a partir de los residuos orgánicos que se generan en la Colonia Granja Penal Gustavo André. En mayo de este año se presentaron a la convocatoria de los premios CEMEX-TEC y quedaron dentro de los 10 elegidos junto con proyectos de distintos países que serán parte de la instancia final del certamen el 2 de octubre, con la posibilidad de acceder a un premio económico de 10.000 USD de capital semilla.

El certamen cuenta con 4 categorías a nivel global: Emprendedores Sociales, Transformando Comunidades, Emprendimiento Comunitario y Acción Colaborativa. El proyecto “Cultivando Inclusión con Energías Renovables” fue presentado en la categoría Emprendimiento Comunitario, orientado a proyectos productivos de transformación social comunitaria que tengan al menos un año de implementación.

El proyecto calificó como uno de los 10 mejores, su equipo técnico será parte de una serie de capacitaciones virtuales durante el mes de septiembre para el 2 de octubre participar por la premiación final en el que harán podio 3 proyectos y recibirán $10,000 USD de capital semilla para cada uno.

La Colonia Granja Penal Gustavo André llevó a cabo la construcción de este biodigestor para producir, a partir de los residuos orgánicos, biogás. Esto es parte de un proceso en donde se han llevado a cabo diversos talleres de capacitación para los internos de cara a la instalación del biodigestor, el cual se encuentra en la etapa final de la fabricación.

Durante la cuarentena el proyecto "Cultivando Inclusión con Energías Renovables", que cuenta con financiamiento de los proyectos “Mauricio López”, ha seguido avanzando con capacitaciones, enviando tareas a los internos, adquiriendo materiales para la construcción de un biodigestor y un colector solar, elaborando manuales y videos explicativos. Llevan a adelante este proyecto dentro de la UNCUYO el Instituto de Energía y el Instituto de Trabajo y Producción pertenecientes a la Secretaría de Extensión y Vinculación y la Facultad de Ciencias Agrarias.

La Colonia Granja Penal Gustavo André está ubicada en zona rural de Lavalle cuenta con alrededor de 100 internos y ofrece herramientas y conocimientos a los internos en la última etapa de contexto de encierro, para ayudarlos a integrarse al recuperar la libertad. Las capacitaciones se centran en agricultura, granja, herrería, entre otros. además, funciona un CEBJA (primaria para adultos), un CENS (secundaria para adultos) y un CCT (Centro de Capacitación para el Trabajo), donde la mitad de los internos participan en las distintas instancias educativas.

Sobre CEMEX-TEC


CEMEX-TEC es un centro multidisciplinario de México que fomenta la sostenibilidad en las comunidades mediante programas de investigación aplicada, innovación y emprendimiento. 

Este centro busca crear oportunidades de vinculación con la academia, la sociedad civil y los sectores público y privado, con el fin de elevar la calidad de vida en entornos rurales y urbanos, con el objetivo de investigar, divulgar y transferir conocimiento mediante modelos propios y diseñar proyectos de coinversión socio-urbana para que sean ejecutados.



Fuente: mdzol.com