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viernes, 31 de mayo de 2024

La primera vacuna anti-Covid 100% argentina estará disponible en todas las farmacias del país
Lo anunció el CONICET, tras la aprobación de la ANMAT. ARVAC, fue desarrollada por científicos del organismo y la Universidad Nacional de San Martín, en colaboración con el Laboratorio Cassará.


ARVAC estará en todas las farmacias del país.

La primera vacuna contra COVID-19, desarrollada íntegramente en Argentina y que puede ser aplicada como dosis de refuerzo, estará disponible en farmacias de todo el país.

En lo que marca un nuevo hito para la ciencia argentina, la vacuna ARVAC, creada y diseñada por científicos del CONICET, de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y de la Fundación Pablo Cassará, y aprobada por la ANMAT, comienza su etapa de comercialización y estará disponible en todo el país, pudiendo ser prescripta por médicos como dosis refuerzo contra las variantes circulantes del virus SARS-CoV-2.

A cuatro años del comienzo de la pandemia, el SARS-CoV-2 sigue siendo el virus respiratorio que más infecta a la población. En 2023, los fallecidos por causas vinculadas al COVID-19 superaron en cinco veces a los fallecidos por gripe, según datos del Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud de la Nación.

Validación

Según la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), desde que se instaló como virus respiratorio el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 resultó el más frecuente entre las infecciones respiratorias de los pacientes que requieren hospitalización. La mayoría de los internados por infecciones respiratorias tiene diagnóstico de COVID-19.

“Por más que uno ya esté vacunado, hay que dar un refuerzo para mantener alta la respuesta inmune y que el organismo reconozca las nuevas variantes de SARS-CoV-2”, explica Juliana Cassataro, directora del proyecto ARVAC e investigadora del CONICET y de la UNSAM. Y agrega: “Con este proyecto se nos cumplió un sueño que teníamos ya que pudimos ver como un desarrollo científico que comenzó en la mesada de nuestro laboratorio se convirtió en un medicamento que se transfiere a la sociedad para cuidar la salud de la población”.


Mentes invaluables. Juliana Cassataro (centro), la investigadora del CONICET y la UNSAM a cargo del proyecto ARVAC y su equipo de trabajo.

“A diferencia de las vacunas pandémicas de tecnología novedosa, ARVAC se basa en la misma tecnología que utilizamos en la empresa hace 30 años para desarrollar la vacuna AgB contra la Hepatitis B, que se aplica desde esa época en niños recién nacidos. Este tipo de vacunas, basadas en proteínas recombinantes, presentan muy baja reactogenicidad, es decir, lo que la gente percibe como efectos adversos más frecuentes. Esta característica de ARVAC, sumado a su estabilidad a temperatura de 2 a 8°C, el registro definitivo de ANMAT y su disponibilidad en farmacias hacen que esta sea la vacuna ideal para esta nueva etapa de pospandemia”, afirma Jorge Cassará, Director Comercial del Laboratorio Pablo Cassará que produce y comercializa el desarrollo.

“Esta disponibilidad facilita el acceso de la población a la vacunación, ya que las farmacias están distribuidas ampliamente en todo el país. Los farmacéuticos estamos capacitados para brindar este servicio y para generar un registro de vacunación a través del Sistema SIAFAR”, destaca Ricardo Pesenti, presidente de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA). Y agrega: “Es importante saber que la ARVAC se puede aplicar junto con la vacuna antigripal (influenza)”.

Con el sector privado, como actor clave

En cuanto a la cobertura, el Laboratorio Pablo Cassará aclara que “como el Estado aún tiene contratos vigentes de compra de las vacunas pandémicas, ARVAC estará disponible inicialmente en el mercado privado a un precio de $23.000, y estamos realizando las gestiones necesarias para que la seguridad social otorgue una cobertura significativa especialmente para los grupos de riesgo, incluso antes de su incorporación en el calendario nacional de vacunación prevista para 2025”.

En la reunión de la Comisión Nacional de Inmunización (CoNaIn) del 11 de abril de este año, se recomendó la incorporación de la vacuna contra COVID-19 al Calendario Nacional de Vacunación (CNV). Asimismo, esta comisión recomendó considerar el uso de ARVAC según análisis programático. También consideró conveniente unificar las indicaciones de la vacuna antigripal y la vacuna contra coronavirus.

Profesionales e investigadores, claves en el proyecto ARVAC.

La presencia en farmacias de esta vacuna argentina se produce en un contexto en el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declara que a pesar del fin de la emergencia de salud pública por la COVID-19, esta patología sigue siendo una prioridad de salud pública global y recomienda una dosis de refuerzo para grupos de riesgo (personas con múltiples comorbilidades, inmunosuprimidas y otros casos) y también para personas mayores de 50 años.

“Los estudios clínicos han demostrado que ARVAC genera seroconversión (anticuerpos) en más del 90 % de los vacunados. Con respecto a la seguridad, no se han observado eventos adversos serios, ni modificaciones de laboratorio de relevancia clínica, y sus efectos adversos locales y sistémicos son muy bajos”, explica Roberto Gómez, director médico del Laboratorio Pablo Cassará y médico egresado de la UBA.

Vacuna segura y eficaz

El proceso de desarrollo de la vacuna ARVAC y la realización de los ensayos clínicos involucró una red público-privada con más de 600 científicos y profesionales de 18 instituciones del país. Los estudios preclínicos para desarrollar ARVAC fueron financiados por la Agencia Nacional de Promoción Científica (Agencia de I+D+i), mientras que el desarrollo y el escalado industrial del proceso biotecnológico bajo estándares de calidad GMP (buenas prácticas de manufactura) estuvieron a cargo del Laboratorio Cassará. Los ensayos clínicos fueron financiados por la Agencia I+D+i, el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Laboratorio Cassará.

Imagen: CONICET.

Los ensayos clínicos de Fases I, II y III, de los que participaron más de 2 mil voluntarios, revelaron que la vacuna ARVAC es segura y eficaz como refuerzo contra diferentes variantes del virus SARS-CoV-2.

Actualmente el virus SARS-CoV-2 sigue mutando y muchas de estas mutaciones hacen que escape a la respuesta inmune que se ha generado por la vacuna. “Por eso al igual que con el virus de la gripe ha habido que adaptar la vacuna a nuevas variantes que están circulando, es muy posible que haya que hacer lo mismo con ARVAC periódicamente o cuando aparezca una nueva variante de preocupación. Nuestra vacuna ya está adaptada y el laboratorio está preparado para nuevas adaptaciones si fueran necesarias, estamos en contacto con los centros de vigilancia del virus y ni bien aparece una variante de preocupación que circule en nuestra región comenzamos el proceso de incluirla en la vacuna”, explica Cassataro. Y continúa: “En 4 meses sabemos que podremos tener el proceso de adaptación terminado. Hasta ahora se han producido 7 variantes nuevas de la vacuna y en el mismo ensayo fase III se probaron tres ramas de vacuna con distintas variantes del virus en versión monovalente y bivalente. Así que estamos preparados”.

Imagen: CONICET.

Presentación ante infectólogos

El 30 de mayo, en el auditorio de Cassa Lepage Art Hotel, en la ciudad de Buenos Aires, tuvo lugar una jornada destinada a médicos infectólogos sobre las características de la vacuna ARVAC. La moderadora fue Analía Mykietiuk, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y Jefa del Servicio de Infectología del Instituto Médico Platense, y los expositores fueron Angela Gentile, Jefa del Departamento de Epidemiología del Hospital General de Niños R. Gutiérrez, Presidente del Comité Panamericano en Vacunación Segura y de la Comisión Nacional de Inmunizaciones de Argentina; Juan Manuel Rodriguez, líder del Área de I+D en Biofármacos del Laboratorio Pablo Cassará; Gonzalo Perez Marc, Director General de Equipo Ciencia y como Jefe de Investigación y Docencia de la Unidad Materno-Infantil del Hospital Militar Central; Juliana Cassataro, directora del proyecto ARVAC e investigadora del CONICET y de la UNSAM; Pablo Bonvehí, Jefe de la Sección Infectología en el CEMIC, integrante del Departamento Científico de la Fundación Vacunar, miembro de la Comisión de Vacunas y ex-Presidente de la SADI, y Roberto Debbag, Vice-presidente de la Sociedad Latinoamericana de Vacunología.



jueves, 8 de febrero de 2024

El Gobierno cortó la asistencia a pacientes con cáncer y enfermedades crónicas


El programa Dadse ayuda a quienes carecen de cobertura de salud con medicamentos oncológicos, enfermedades crónicas discapacitantes y patologías agudas urgentes.


El Ministerio de Capital Humano no solo suspende el envío de alimento a los comedores comunitarios sino que con la excusa de "revisar los circuitos administrativos", el secretario de Niñez, Adolescencia y Familia, Pablo de la Torre, también decidió suspender las acciones de la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (Dadse), programa creado en 2016 por una regulación de 2004, que ayuda a quienes carecen de cobertura de salud con medicamentos oncológicos, enfermedades crónicas discapacitantes y patologías agudas urgentes.

"La Dadse permanecerá momentáneamente cerrada por readecuación en los sistemas y procedimientos", se lee en una hoja impresa en la puerta del organismo, según difundió el medio La Patriada. Ese cartel es consecuencia de una disposición firmada por De la Torre que deja en pausa el programa a cargo de atender casos de urgencia en personas vulnerables.

La Dadse habilita la entrega de subsidios a personas físicas, a efectos de financiar la adquisición de medicamentos, insumos y productos médicos para la realización de prácticas médicas y se focaliza en la población de mayor vulnerabilidad.

Sin embargo, en el reajuste económica ordenado por el gobierno de Javier Milei para cumplir con el programa del Fondo Monetario Internacional, el programa también se ve en pausa. Ocurre en medio de corrida de precios que sufrieron una escalada desde fines de octubre, cuando finalizaron los acuerdos de precios con las empresas del sector.

A pesar del duro contextos social y económico, la decisión del funcionario proveniente del ala dura del PRO sostiene ordena suspender "la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales hasta tanto se revisen los circuitos administrativos que garanticen la transparencia, igualdad y legalidad en la gestión de las acciones de dicha dirección, sin perjuicio del inicio de las acciones administrativas y judiciales que pudieran corresponder".



miércoles, 31 de enero de 2024

Pacientes con cáncer denuncian que Nación no entrega medicación: “Somos muchos en la misma”
“En esta gestión no tenemos a nadie que nos responda”, alertan las organizaciones sociales que acompañan a personas con enfermedades oncológicas. Convocan a manifestarse el domingo frente al Congreso, en el marco del Día Mundial contra el Cáncer. “Esta es una enfermedad que no espera, hay pacientes con mucha angustia”.
Por Luciana Rosende


Foto: Télam

“Se supone que nosotros tenemos que estar tranquilos y enfocados en nuestra salud, no en luchar para recibir el tratamiento o llegar al hospital y enterarnos que no hay con qué. No puedo explicar lo mal que se pasa, la angustia y la preocupación. Y somos muchos en la misma”, lamenta Romina Gallo. Vive en Córdoba, tiene 53 años, es adiestradora canina y lucha contra un carcinoma ductal invasor Her2 triple positivo, localmente avanzado. Un cáncer de mama “bastante agresivo”. Sus sesiones de quimioterapia arrancaron en octubre. Las demoras comenzaron en diciembre. Aún no sabe si la medicación estará disponible para sus próximos ciclos.

Pacientes como Romina, familiares y referentes de organizaciones sociales que acompañan a personas con cáncer se concentrarán este domingo frente al Congreso, para exigir respuestas ante las demoras en la entrega de medicación, sobre todo por parte de Nación. Lo harán en el marco del Día Mundial contra el Cáncer, cada 4 de febrero. Las dificultades no son nuevas. Pero se agudizaron tras la asunción de Javier Milei. Ante patologías que no esperan.

“Lamentablemente hay mucha demora con el Ministerio de Salud de Nación. Los pacientes no están teniendo respuesta, no les están entregando el tratamiento y nosotros no tenemos ningún tipo de contacto. Con Salud de Provincia (de Buenos Aires) sí dialogamos todos los días, más que nada para poder agilizar los trámites. Pero en Nación desde el cambio de gobierno perdimos todo tipo de contacto y no están teniendo respuesta ni los pacientes ni nosotros. Entonces la idea es juntarnos para ver si tenemos alguna respuesta, porque esta es una enfermedad que no espera. Y los pacientes están muy angustiados”, dice Débora Bosco, de Fundación Solidaridad Cáncer Argentina (FUSOCA). La convocatoria es para el domingo 4, a las 15.

“Esta es una enfermedad que no solamente afecta físicamente, sino emocionalmente. Hemos tenido varias familias que nos han escrito con distintos episodios que son lamentables. Es la angustia que las lleva a tener ciertos pensamientos. Por eso decidimos salir y que se sepa qué es lo que está pasando y podamos tener una solución rápida”, exige Bosco.

“No atiende nadie”

Desde la cartera sanitaria nacional, conducida por Mario Russo, dijeron a este medio estar al tanto de los reclamos: “Se está trabajando el tema”. Sin embargo, desde las organizaciones sociales que suelen asistir a pacientes oncológicos que reciben medicación a través del Estado denuncian que no hay vía de contacto con el Ministerio de Salud.

“Hay medicamentos que están fuera del vademécum de Provincia que los provee el Ministerio de Salud de la Nación. El Pembrolizumab, por ejemplo, solamente lo entrega Nación. Tenemos más de diez familias a la espera de ese tratamiento. Un cáncer de pulmón no puede esperar tres meses hasta que se solucione esto. Porque sigue avanzando la enfermedad”, alerta Bosco.

Desde diciembre “los casos que nos consultan se triplicaron. Porque hoy PAMI no está entregando, hay obras sociales que tampoco, ni desde los laboratorios. Hay gente que ha tratado de vender su casa, su auto, para tratar de comprar el tratamiento para tratar de salvar a su hijo. Pero hay tratamientos que ni aunque vendas tu casa los conseguís, porque están en falta”.

Rubén Reyna, de Cero Blastos, coincide con el panorama desde el cambio de gestión: “No tenemos ni un teléfono de los que siempre asistíamos cada vez que teníamos alguna medicación de alto costo, que no las compra una obra social sino el Ministerio de Salud o Desarrollo Social, con una serie de trámites. Todos esos teléfonos no los atiende nadie. En esta gestión no tenemos a nadie que nos responda, no conseguimos a nadie todavía”, enfatiza.

Y acota que las demoras también se dan en territorio bonaerense: “Lo que tramitamos por Provincia está atrasado por falta de financiamiento. Ya sea en PAMI, o en IOMA a pesar de seguir gobernando los mismos, todos le echan la culpa a que no hay plata. La Blinatumomab, que es para la leucemia, vale muchísima plata y se compra por Desarrollo Social, con un expediente que se inicia desde Salud. Eso no está existiendo”.

Un problema acentuado

Desde el ministerio provincial, comandado por Nicolás Kreplak, admitieron que “hay algo de demora”, pero es “transitoria”. Hasta ahora, se venían manejando con medicamentos en stock, pero las reservas se achicaron. “Nación está atrasada, nosotros compramos y tenemos un stock que vamos renovando. No tenemos problemas, quizá alguna demora pero transitoria. El problema es que los laboratorios por momentos dejan de vender porque no pueden producir”, argumentaron.

“Las demoras ya venían desde antes, con el Banco de Drogas se acentuó en el último tiempo. Más casos de IOMA ahora también. (El programa) Incluir Salud autoriza y queda trabado en Compras, ya que no cotizan”, detalla Haydee González, presidenta de la Asociación Civil Linfomas Argentina.

Por su parte Fernando Piotrowski, director ejecutivo Asociación Leucemia Mieloide Argentina (ALMA), señala que “hay demoras en el acceso en algunos organismos puntuales. Incluir Salud es uno de ellos: la demora -según estuvimos averiguando- se debe a que cuando llaman a licitación no hay quien se presente a cubrir la demanda. IOMA tiene demoras/rechazos en tratamientos puntuales, sin embargo esto se debe a la falta de actualización de su vademécum, y ante la solicitud de terapias innovadoras IOMA ofrece alternativas, lo cual no corresponde ya que está interfiriendo en la prescripción del médico tratante”.

El referente de ALMA agrega que “independiente del color del gobierno de turno, el acceso a los tratamientos de los pacientes con cáncer de la sangre suele ser complicado”.

De cara al Día Mundial contra el Cáncer, la Alianza Cáncer de Sangre Argentina (ACLA) -que reúne a las tres organizaciones de pacientes referentes en enfermedades oncohematológicas en Argentina-, difundió los resultados de una encuesta a 810 pacientes sobre su recorrido con su patología desde el diagnóstico. La información fue relevada durante 2023, antes del cambio de gobierno. En materia de acceso al primer tratamiento, “solo el 20% manifestó haber experimentado dificultades para acceder”.

De este grupo, “el 55% mencionó demoras en la entrega; un 34% refirió demoras en la autorización; un 6%, falta de cobertura y un 5%, desabastecimiento. En este grupo, el 23% debió gestionar su medicación con algún tipo de acción legal y/o administrativa, mientras que un 76% espero a que la dificultad se resolviera. 3 de cada 10 (31%) debieron interrumpir en algún momento su tratamiento, sobre todo por falta de provisión”. Ante este panorama, la “regulación de tiempos de entrega que no superen los 15 días” es una de las recomendaciones planteadas en el informe sobre cómo mejorar la situación de pacientes con patologías onco-hematológicas.

“No es la manera”

A Romina Gallo, en Córdoba, le indicaron tres ciclos de medicación cada 21 días para combatir su cáncer de mama. Empezó en octubre. “Yo iba, me sentaba en el sillón de las quimios y recibía mi tratamiento. En diciembre empezaron los problemas, cuando cambió mi esquema por otras drogas: Docetaxel y Trastuzumab, que por vademécum me tiene que dar la provincia de Córdoba, y Pertuzumab, que me la da Nación. En octubre se pidió el Pertuzumab al Banco de Drogas de Nación y ellos en noviembre avisaron que no había. Entonces inicié un trámite en el Ministerio de Desarrollo Social de Nación el 4 de diciembre: aún no tengo novedades”, relata a Tiempo.

A principios de enero, cuando le tocaba el primer ciclo con el nuevo esquema de drogas, “no estaba ninguna de las tres. Pude recibir el tratamiento porque me las prestaron de otros pacientes. Cuando fui al segundo ciclo, de nuevo: no estaban mis drogas y ya no había para prestarme. Sólo recibí el Docetaxel que consiguieron de donación. A muchos de los pacientes les avisaron que ya no había medicación, y les dieron el número de teléfono de la droguería para que hagan el reclamo. Yo ya había hecho dos reclamos y me respondían con monosílabos. ‘No está, está pendiente, no lo vio el auditor médico aún’. Al tercer reclamo no me respondieron ni a mí ni a los demás pacientes. Todavía no llegó mi medicación, al menos no que yo sepa”.

“Quiero recalcar –añade- que por más que yo consiguiera mi medicación por esto que estoy haciendo, o por donación o por préstamo, ¡no es la manera!”



martes, 30 de enero de 2024

La Universidad Nacional de La Plata pone a punto su planta de producción de medicamentos
Se especializará en la fabricación de medicamentos no estériles bajo las formas de comprimidos, cápsulas rígidas, suspensiones extemporáneas, entre otros.




El vicepresidente del Área Académica de la Universidad Nacional de La Plata, Fernando Tauber, se reunió con el decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la casa de estudios superiores, Mauricio Erben, para conversar especialmente sobre dos obras de enorme trascendencia para para la comunidad científica platense: La Planta Productora de Medicamentos y la remodelación y puesta en valor del histórico edificio del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA).

Ambos funcionarios analizaron los detalles del proyecto para la construcción de una Planta de Producción de Medicamentos destinada a la fabricación de medicamentos no estériles bajo las formas farmacéuticas sólidas (FFS), es decir, comprimidos, cápsulas rígidas, suspensiones extemporáneas, entre otros.

La nueva planta estará vinculada a la actual Unidad de Producción de Medicamentos (UPM) de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, cuya actividad principal es el desarrollo de medicamentos en FFS para su posterior transferencia a escala productiva industrial. Además, la Planta concentrará el apoyo técnico de centros e institutos dependientes de la UNLP que investigan o tienen experiencia en áreas de conocimiento relacionadas con los medicamentos.

Nuevo modelo de gestión

El vicepresidente Tauber destacó que “se trata de un proyecto íntimamente ligado a nuestro modelo de gestión de la Universidad, que encuentra en la producción con perfil social uno de sus ejes fundamentales. Contar con una Planta Productora nos permitirá poner al alcance de cientos de miles de familias aquellos medicamentos de uso común que hoy les están quedando fuera del alcance de su bolsillo”.

“Una vez en funcionamiento, la planta tendrá capacidad para producir 2 millones de comprimidos por mes para Diabetes tratable Tipo 2; entre 4 a 5 millones de comprimidos mensuales para hipertensión arterial tratable; 2 millones de analgésicos y antitérmicos mensuales, entre otras formulaciones. En total se podrían elaborar en el orden de 12 millones de comprimidos al mes, distribuidos en 7 a 10 medicamentos diferentes”, detalló Tauber.



Desde la secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios de la UNLP explicaron que ya trabajan en forma conjunta con la ANMAT con el objetivo de garantizar que la Planta se ajuste a los más estrictos estándares de calidad en las etapas de producción, control y de logística. Esto incluye además los aspectos constructivos generales.

En relación a las características del edificio, los responsables del proyecto adelantaron que “se construirá una nave única integradora de diferentes estructuras, las cuales presentan una “cascada” de presiones atomosféricas relativas que permitirá garantizar la debida esterilidad de los ámbitos productivos. Esta gran nave contará con una superficie de 1.500 m2 totales.

Área general

Áreas productivas

Sistemas de tratamiento de aire en áreas productivas

Este esquema constructivo prevé áreas productivas específicas, pasillos de circulación del personal en sus diferentes estratos, como así también de materias primas, productos semielaborados y productos elaborados listos para despacho. Por otro lado, vestuarios generales del personal; laboratorio de control de calidad de productos; servicios de apoyo y almacenamiento (incluyendo una planta de producción de agua farmacéutica, lavadero y pañol de herramientas y depósitos de materias primas, graneles y de producto terminado. También se incluirá una Central de Pesada de productos y un área de mantenimiento.

Por fuera de esta nave “controlada” y biocontenida, se construirán oficinas administrativas y aulas para la formación en el área productiva de medicamentos de estudiantes y graduados de la UNLP.

Planta general

Planta funcional

Según explicaron los profesionales de la UNLP, “la Planta producirá comprimidos a través de los procedimientos de Compresión Directa y Granulación Seca. De esta forma se simplifica no solo la tecnología (menos equipamiento y menos servicios técnicos), se acortan los tiempos de proceso, y además se reduce el gasto de energía y se requiere menor asistencia de mantenimiento, sin afectar significativamente la diversidad de medicamentos a producir”.



lunes, 22 de enero de 2024

La CNEA y Nucleoeléctrica fabricarán radioisótopos para el tratamiento del cancer
por Daniel E. Arias




La Comisión Nacional de Energía Atómica, a través de su Gerencia de Área Producción de Radioisótopos y Aplicaciones de la Radiación, rubricó un memorando de entendimiento con Nucleoeléctrica Argentina para estudiar la factibilidad de producir lutecio 177 (Lu-177), mediante irradiación de blancos en la Central Nuclear Embalse.

“Este acuerdo marca el interés de CNEA y todo el sector nuclear en realizar investigaciones con el fin de mejorar la salud de la población”, remarcó la entidad estatal. Participó de la firma su presidenta Adriana Serquis, que está en el cargo desde junio de 2021.

El Lu-177 es un radioisótopo de vida corta que se utiliza para el tratamiento y diagnóstico de cáncer, especialmente de próstata o los tumores neuroendocrinos, y que sirve para atacar las células malignas sin afectar a los tejidos sanos que están alrededor.

El lutecio Lu-177 se une a una proteína llamada receptor de la somatostatina que se encuentra en algunas células de tumores neuroendocrinos. Se acumula en estas células y emite una radiación que tal vez las destruya.

Cabe mencionar que la Central Nuclear Embalse está ubicada en la costa sur del embalse del Río Tercero en la provincia de Córdoba. Su construcción se inició el 7 de mayo de 1974. El 20 de enero de 1984 comenzó su operación comercial y finalizó su primer ciclo operativo el 31 de diciembre de 2015.

En octubre de 2023, la CNEA y Nucleoeléctrica Argentina habían firmado otro acuerdo de asistencia técnica para la finalización y puesta en marcha del reactor modular pequeño CAREM.

Comentario de AgendAR:

En el arte o la ciencia de tronar tumores y metástasis resistentes, el combo de PSMA con lutecio 177 equivale a un misil inteligente con carga nuclear.

El PSMA, el misil inteligente, es un anticuerpo monoclonal que reconoce con bastante selectividad las células cancerosas generadas por tumores prostáticos y neuroendócrinos.

A recordar, los anticuerpos monoclonales le valieron, como tecnología médica, el Nobel de 1984 al argentino César Milstein, refugiado desde los ’60 en Inglaterra. ¿Se puede producir PSMA en Argentina? Tal vez sí, importando, como si fuéramos brutos en biotecnología. O comprando las patentes vigentes, que van a costar un riñón. Mejor aún, inventando caminos biotecnológicos alternativos al de Novartis para llegar a un producto final idéntico en performance, pero accesible. En ese caso, tendríamos un genérico Nac & Pop.

Esas argentinadas ya las hacía Biosidus en la década del ’80, y con éxito clínico y de mercado. En la región, esta start-up del grupo farmoquímico Sidus en los ’90 se daba el gusto de vender con marca propia, por fama. Pero la región no es el mundo.

Por el cruce de curvas de calidad y precio de Biosidus, a pedido de varios grandes laboratorios multinacionales, a fines de siglo exportaba sus genéricos a la UE y EEUU, y no a granel sino con el pakaging original de cada multis, según contrato. Hacía lo mismo que algunas empresas de Corea y la India, las dos grandes fabricantes mundiales de fármacos biológicos genéricos desde hace 40 años. Si el genérico es una molécula idéntica a la que originó la primera patente y tiene la misma efectividad pero un precio mucho menor, ninguna autoridad regulatoria hará preguntas, y médicos y pacientes creerán que fue hecho en Alemania o Suecia.

Ese tipo de márketing excede la farmacología, nació en los ’70 pero hizo boom en los ’90 y continúa. Hoy si sos rico y te compras un auto japonés o alemán, por dentro tal vez sea chino, mexicano o turco, o todo junto. Y si no te enterás, debido a que anda joya, es porque las marcas famosas cuidan su prestigio. Bueno, no siempre.

Pero somos argentinos, no hay razones para que lo que hagamos aquí y en pesos nos lo cobren a precio internacional y en dólares.

En cuanto al lutecio 177, que se vaya a obtener en la Central Nuclear de Embalse es un notición desconcertante. Muestra que las centrales CANDU, una ingeniería que la Argentina conoce a fondo, pueden tener aún más virtudes ocultas que las que demostró Embalse en 40 años de operaciones. En todo ese tiempo, fue la mejor, la más confiable y la más disponible unidad de potencia del país, incluidas térmicas e hidroeléctricas.

Es un axioma del gremio atómico que los radioisótopos se producen en reactores especializados y de baja potencia, como el actual RA-3 o el futuro RA-10 de Ezeiza. En cambio la electricidad nuclear se produce en centrales como las Atuchas o Embalse. Las centrales son bichos tecnológicamente muy distintos de los reactores, y especializados en lo suyo, electricidad, nada más.

Pero las centrales CANDU, como Embalse, tienen trucos. Desde los ’90, la central cordobesa produce cobalto 60, el radioisótopo más común en gammaterapia, que a su vez es la forma más frecuente de radioterapia oncológica.

Ahora que Embalse va a producir también lutecio 177 nacional, se abren posibilidades de armar todo el misil anticáncer en Argentina. Si se hacen contratos al respecto con el CONICET y las universidades nacionales más expertas, como la UBA o la UNSAM. Ojo, eso a condición de que el estado nacional siga teniendo la propiedad de Nucleoeléctrica SA (NA-SA), dueña y operadora de las tres centrales nucleares que tenemos.

Viento de proa

Hablar de desarrollar un radiofármaco biológico totalmente argentino hoy no tiene el habitual viento en contra. Tiene un huracán.

El gobierno de Javier Milei dice que va a privatizar NA-SA pero también que no la va a privatizar, pero que sí la va a recontraprivatizar, pero no tanto.

No tanto, porque, como explica con el nuevo Secretario de Energía, el Dr. Eduardo Rodríguez Chirillo, el estado se quedaría con «la acción de oro» del paquete accionario. Que a lo sumo sirve para impedir que el nuevo dueño cierre la central si no le cuadran las cuentas. Pero no lo fuerza a hacer cosas nuevas.

De modo que sería bueno que esta nueva producción de lutecio-177 se añada a la de cobalto 60, que el país exporta desde los ’90. Y que cuando haya nuevo dueño privado de NA-SA, si lo hay, se encuentre con el negocio montado con todos los moñitos, y facturando.

Que es como se encontraría con la NA-SA de hoy en su métier principal: la electricidad. NA-SA empieza 2024 con 3 centrales muy buenas, construídas, mantenidas y defendidas contra viento y marea. Están en un estado técnico que, según disponibilidad, seguridad y potencia instalada, es mejor que cuando eran cero kilómetro. Y eso por intervenciones e innovaciones argentinas a lo largo de décadas. Hoy, a diferencia de en los ’90, NA-SA es una pera colgada bajito: MUY codiciable.

Los resultados de toda privatización eléctrica son previsibles: se han mantenido consistentes desde los ‘90. Los privados vienen a cobrar y no ponen un mango. Y no sólo ahorran en nuevos negocios o en ampliación del habitual. Pijotean hasta en mantenimiento del parque existente.

Se ha visto hasta en Francia, donde la privatización nuclear llevó al colapso de la segunda mayor flota de centrales nucleares del mundo, por abandono de equipos y pérdida de recursos humanos por jubilaciones anticipadas. De 56 centrales perfectamente operativas en 2022 quedaban 28, la mitad.

Los licenciatarios en Francia hicieron lo que hacen en todo el mundo: no venían a garantizar buen estado técnico o capacitación en recursos humanos, pero sí sus ganancias. Aquí en Argentina es todo más descarado y brutal. El operador que no es un parásito es un vaciador, o ambas cosas. ¿Repsol, Iberia, Marsans? ¿Traen recuerdos esos nombres?

Chirillo mismo en los años ’90 asesoró al presidente Carlos Menem en la creación del esquema actual en generación y distribución. Eso lo hace uno de los muchos padres putativos de, por ejemplo, Edesur, empresa con madre menos precisa según sus usuarios y/o víctimas (aunque es la italiana ENEL), y que reparte imparcialmente luz o apagones, según venga la meteorología.

Si hace calor, comprate velas o mudate.

El misil atómico anticáncer

Volviendo a la parte biológica del posible misil anticáncer nacional, la creación de un anticuerpo monoclonal con carga radioactiva asequible en pesos depende mucho de nuestra industria farmacológica. Está para atrás. Biosidus fue todo lo Argentina que pudo mientras pudo. Desde tiempos de Macri pertenece a un “Investment Fund”, uno de esos califatos financieros con demasiadas esposas en compraventa envejeciendo en el harem. De bicicletas financieras con nombre inglés, los «funds» saben todo y si no, lo inventan. Pero de producción real…

Eso le debería dar la pelota a nuestras start-ups biotecnológicas. Pero a condición de que sigan teniendo esa caja de herramientas y fuente de recursos humanos que es el CONICET.

Caso de tapa de libro, el de Galtec, la empresa fundada por el Dr. Gabriel Rabinovich para transformar en drogas terapéuticas en cáncer y enfermedades autoinmunes su descubrimiento de las galectinas, cuando era un becario, hace 30 años (ver aquí). Las galectinas han abierto un frente tan novedoso en la investigación clínica en oncología y en lupus que parece inevitable que Rabinovich sea nuestro próximo Nobel.

Pero los Nobel son para la tribuna. Es mucho más importante que Galtec logre montar una producción de galectinas de uso terapéutico en el país, y en cantidad y a precios decentes de fronteras para adentro, y las exporte al precio que le convenga. Y eso para mejorar el acceso argentino a la salud. Por algo este investigador cordobés se hizo empresario, y no porque le guste serlo.

A mediados de Diciembre de 2023, Rabinovich ha tratado de hablar con el entonces recientísimo presidente Javier Milei respecto de los planes de éste de cerrar el CONICET, pero no cerrarlo, pero recontracerrarlo y bien cerrado, pero no tanto. Ésa es la claridad del gobierno en el plano del discurso. En la práctica, el nuevo interventor, un clonador de animales que ya le produjo a Milei varios clones del famoso Conan, ya está dejando sin fondos a becarios del CONICET que necesitan hacer posdoctorados en el exterior.

Y no, Milei no recibió a Rabinovich. Prefiere hablar con Conan, aunque está muerto, y piensa que el CONICET es un nido de ratas estatista e inútiles. Además, tuvo demasiados compromisos para brillar en representación de las Fuerzas del Cielo en sitios tan hostiles a la vida humana como la Antártida y Davos.

La clínica de los radiofármacos

El lutecio 177 es un radioisótopo de vida corta, apenas 6,7 días, lo que lo hace imposible de estoquear. Hay que hacerlo llegar rápido a los hospitales no bien salga de Embalse. En su camino de decaimiento radioactivo, el lutecio 177 emite un positrón (llamado también electrón positivo, o de Auger) y varios rayos gamma de baja potencia.

El positrón es bastante destructivo para el ADN celular. Pero al moverse como una partícula, encuentra resistencia a su paso y va perdiendo energía en sucesivas colisiones contra diversas moléculas. Por eso es de recorrido micrométrico: resulta bastante seguro que mate a la célula que lo absorbió y a muy pocas contiguas.

Los anticuerpos PSMA, la parte inteligente del misil, son golosamente ingeridas por las células de tumor primario o de metástasis, tanto si son de cánceres de próstata o neuroendócrinos. Una célula prostática cancerosa absorbe normalmente hasta 1000 veces más PSMA que una sana.

Pero como este tentador caramelo monoclonal viene con un regalo radiotóxico, la destrucción de células sucede muy selectivamente en los tumores y metástasis, y los efectos secundarios son bastante bajos.

Los fotones gamma de baja potencia que emite el Lutecio 177 son más penetrantes pero menos dañinos, y justamente por eso permiten tomar imágenes muy precisas del tumor. Esto permite hacer un uso doble de las técnicas PET y SPECT, tomografías por emisión de positrones pareados o solitarios. De este modo se estudia en detalle de forma, localización y estado metabólico de los tumores, pero en el mismo acto médico de inspeccionarlos y planear el futuro del tratamiento, ya se los está irradiando desde adentro, y destruyendo.

Este mix de terapia y diagnóstico ya tiene nombre, como toda novedad que se va abriendo paso: es el enfoque teranóstico. Con esto la vida del paciente, de suyo complicada, tiene menos idas y vueltas al hospital, y éste a su tiene más disponibilidad de horarios y/o internaciones y puede atender a más pacientes. Ganan todos.

Según los límites fijados por la FDA de los EEUU, la primera agencia grande de licenciamento en aprobar un teranóstico con lutecio, no se deben dar más de 6 inyecciones/año, el equivalente en dosis de radiación absorbida de una tomografía de cuerpo completo.

¿Demasiado cautelosa la FDA? Es poco decir. Los pacientes que reciben teranósticos por ahora son los terminales, los que tienen metástasis descontroladas porque ya perdieron todos los rounds anteriores con terapias menos innovadoras.

La eficacia del combo PSMA con lutecio 177, de acuerdo a decenas de estudios, es ésta: el tiempo en que se logra detener el avance de un cáncer de grado 3 o 4, pasa de 3,4 meses a 8,7 meses. Luego, el cáncer recidiva. La supervivencia general se alarga 11,3 a 15,3 meses.

Cuatro meses más en este mundo podrá parecer poco. Pero eso se debe a que, según usos y costumbres, todos los estudios a la fecha se han hecho con pacientes que se ligaron tumores refractarios, que no responden a casi nada.

Son una minoría desafortunada. Pasaron por todas las terapias convencionales, químicas, quirúrgicas y radioactivas, incluyendo -en el caso de próstata- castración por hormonas. Todo ello, en estos hombres, no logró más efectos que generar células tumorales evolucionadas para resistir todo lo que se les ha ido tirando encima.

Sería lógico que con pacientes menos comprometidos, e incluso recién diagnosticados, los resultados sean mucho mejores, pero la medicina no aspira a ser lógica sino fáctica: se necesita de estudios comparativos.

Efectos secundarios se han visto, pero no son severos. Sequedad bucal, ante todo, porque el PSMA no sólo ataca las células tumorales de próstata y sus metástasis, sino las de las glándulas salivales perfectamente sanas, que a veces son captadoras de este anticuerpo. Este efecto lo ha tenido el 13,4 de los pacientes en estudios grandes.

Por problemas similares con el bazo y médula osea, esas dos cocinas de glóbulos rojos y blancos, en algunos casos los pacientes hacen anemias, neutropenias o bajones de plaquetas, y requieren de alguna transfusión.

Dado que el primer radiofármaco teranóstico aprobado por la FDA es de Novartis, está casi garantizado que sea carísimo incluso en EEUU, y de poca accesibilidad social, especialmente en ese país donde casi todo intento de generar un sistema nacional y público de salud como el de Francia, Canadá o Finlandia, es tildado de comunista.

Esto va a impedir durante mucho tiempo que un teranóstico con lutecio se vuelva tratamiento de primera línea. Por el contrario, garantizará que siga años como terapia de última opción, de ésas tan caras que aquí sólo las recibís tras hacerle un juicio de amparo a tu obra social. Si tenés una, claro.

Esta parsimonia de la FDA y del establishment médico con las novedades se puede vender como cautela regulatoria, pero en realidad -aunque pueda serlo- es TAMBIÉN un modelo de negocios: vender poco y cobrar horrores.

La buena noticia es que cuando después de las quimioterapias con docetaxel y ezalutamida, o de antiandrógenos como la abiraterona y la enzalutamida se agotaron todos los tratamientos de primera y segunda línea, hay otra trinchera más escalonada en profundidad. Pero está lejos y hay que llegar vivo a ella.

Hay una cuarta línea de trincheras en estudio y con muy buenos resultado. Es otro tratamiento de última instancia con actinio 225. Éste es un radioisótopo superpesado, que emite partículas alfa, es decir núcleos de helio.

Las enormes partículas alfa tienen un recorrido aún más corto que el de los positrones, pero mayor masa y un poder destructivo del ADN mucho más contundente. Nada impide ligar actinio 225 al mismo anticuerpo monoclonal PSMA, el misil inteligente, usado con el lutecio 177, solos o en conjunto.

Dado que estamos en un nuevo intento de hacer que la Argentina regrese al siglo XIX en materia de capacidades científicas y derechos sanitarios, AgendAR fija posición: necesitamos teranósticos desarrollados y fabricados por la CNEA, NA-SA, el CONICET y las farmacológicas nacionales.

Que cuesten en pesos, que sean accesibles a través de hospitales públicos a todo argentino de a pie, y que además sean exportables.

Somos una potencia biotecnológica que no se asume. Y eso cuesta plata.

Y vidas.


miércoles, 30 de agosto de 2023

El INTI consideró un “hito tecnológico” su nueva planta destinada a la producción de medicamentos
El organismo científico producirá ingredientes farmacéuticos activos que son claves para sustituir la importación de insumos claves para la industria farmacéutica y la salud pública.


El INTI inauguró una nueva planta de Ingredientes Farmacéuticos Activos.

En el Instituto Nacional de Tecnología Industrial se inauguró la primera planta pública para la producción de Ingredientes Farmacéuticos Activos (IFAs), sustancias responsables de la función terapéutica en los medicamentos. Su puesta en funcionamiento permitirá impulsar el desarrollo y la innovación en el sector farmoquímico y farmacéutico, y promover tanto la sustitución de importaciones como la exportación de nuevos productos en un mercado que a nivel global significa más de USD 22.000 millones por año.

Las capacidades facilitarán la colaboración con el sistema científico nacional para potenciar las oportunidades de transferencia de sus desarrollos a través del escalado de procesos y la producción de lotes de compuestos, candidatos a nuevos fármacos destinados a estudios clínicos. Asimismo, se fortalecerán los vínculos con laboratorios públicos nacionales, aportando suministros de insumos estratégicos y de alto costo.

Argentina vuelve a mostrar que está en la avanzada tecnológica. Esta nueva planta que pusimos en marcha en el INTI es un nuevo logro de la sinergia público y privada, y posiciona a la industria farmacéutica nacional a la vanguardia mundial porque nos va a permitir producir un insumo clave en la cadena que hasta hoy importamos en más de un 90%”, resaltó el secretario de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación, José Ignacio de Mendiguren. “Esto se logra con gente capaz, formada y comprometida como los profesionales del INTI”.

“La inauguración de este establecimiento nos permitirá sustituir gradualmente la importación de IFAs, que actualmente provienen mayoritariamente de China e India. La independencia en este sector es estratégica, para garantizar el acceso a los medicamentos y evitar situaciones de desabastecimiento como las que atravesamos a nivel mundial durante la pandemia de COVID-19”, destacó la presidenta del INTI, Sandra Mayol.

Síntesis química

La nueva planta contará con capacidad instalada para realizar procesos de síntesis química en una escala de hasta 160 litros que permitirá realizar producciones de medicamentos de alto valor económico y sanitario. Operará en condiciones de Buenas Prácticas de Manufactura; y estará habilitada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología (ANMAT).

La construcción de esta nueva planta piloto para la producción de ingredientes farmacéuticos comenzó a realizarse en 2021 con una inversión conjunta en infraestructura y equipamiento de más de 2,5 millones de dólares, financiada por la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación y los ministerios de Salud y de Ciencia, Tecnología e Innovación.




Productos estratégicos

Buscando a aportar e identificar productos estratégicos, en articulación con la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLAP), el INTI seleccionó 80 IFAs con potencial de ser producidos en la planta piloto, incluyendo algunos vinculados al tratamiento de enfermedades desatendidas como Chagas, Tuberculosis y Fibrosis quística.

“Entre los proyectos en los que estamos trabajando se encuentra el de la producción de uno de los activos que se utiliza para el tratamiento de la tuberculosis, destinado a un laboratorio público que está desarrollando una nueva formulación”, señaló María Julieta Comin, gerenta de Desarrollo Tecnológico e Innovación del INTI.

En el marco del apoyo del gobierno nacional al sistema científico-tecnológico, se ha podido recuperar todo el potencial del Instituto y avanzar en temas estratégicos que impactan positivamente en el desarrollo productivo. El desafío se centra en transferir estas capacidades para aportar al agregado de valor a nivel federal y fomentar las exportaciones argentinas de IFAs a un mercado global estimado en US$ 22 mil millones anuales.

Argentina cuenta con una industria farmacéutica establecida, que mantiene una importante ventaja comparativa en relación con otros países de la región gracias a la presencia y participación de laboratorios de capitales nacionales en el mercado interno. Sin embargo, más del 90% de los IFAs que utiliza son de origen importado y esta es una de las principales problemáticas que se busca revertir a partir de la inauguración de la planta piloto en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial.



viernes, 18 de agosto de 2023

Made in Argentina: desarrollarán fármacos contra el cáncer y la esclerosis múltiple
Nace Galtec, la primera compañía del mundo que transferirá a los pacientes las investigaciones realizadas durante 30 años en el país por Gabriel Rabinovich.
por Nora Bar



En lo que constituye un hito de la ciencia local, hoy se anunció la creación de una compañía que trasladará del laboratorio “a la cama del paciente” el conocimiento adquirido a lo largo de tres décadas sobre una molécula descubierta y estudiada íntegramente en la Argentina por Gabriel Rabinovich, investigador del Conicet y director del Laboratorio de Glicomedicina del Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme), y que es vista en el mundo como una de las más prometedoras en inmunoterapia contra el cáncer y las enfermedades autoinmunes.

Rabinovich se graduó de químico en Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y comenzó su tesis de doctorado bajo la dirección de Clelia Riera en 1993, hace justo 30 años. El 1° de septiembre se incorporó a la cátedra de Inmunología y aproximadamente a fines de ese año identificó y purificó la Galectina-1 (Gal-1), una proteína que, según descubriría más tarde, es una especie de “Piedra Rosetta” de la encrucijada que plantean el cáncer, y las enfermedades autoinmunes e inflamatorias: por un lado, facilita el “escape” tumoral silenciando linfocitos T activados, células del sistema inmune responsables de atacar tanto a patógenos como a células tumorales (las células cancerosas expresan cientos de veces más galectina que las sanas), y por otro, puede detener el ataque inmune cuando éste se vuelve contra el propio organismo. Galtec es una empresa de base tecnológica que tiene entre sus objetivos principales desarrollar productos terapéuticos que modulen la actividad de Gal-1; es decir, que aumenten o bloqueen su expresión (la “enciendan” o la “apaguen”) para así manipular el funcionamiento del sistema inmune frente a distintas patologías. Como dice el propio investigador, es una especie de Dr Jekyll y Mr Hyde, el personaje de Robert Louis Stevenson, “a veces juega el rol de villana, cuando ayuda a los tumores a eludir la respuesta del sistema inmune, y otras el de heroína, al evitar la aparición de enfermedades autoinmunes”




“Desde hace mucho, quería traducir los descubrimientos que hicimos y las tecnologías que generamos en un programa que permita llegar a los pacientes –cuenta, emocionado, el científico–. Pero siempre cuidando los productos, permitiéndoles madurar, generar valor. Nos llevó mucho tiempo poner al día todo el proceso de propiedad intelectual, las patentes, cubiertas por el Conicet y por la Fundación Sales. Mientras tanto, fuimos desarrollando dos productos específicos: uno es una inmunoterapia contra el cáncer colorrectal, y el otro, un fármaco contra la esclerosis múltiple. Hicimos ensayos de seguridad y preclínicos, ya las probamos en modelos de laboratorio, y estamos listos para avanzar en el desarrollo de las ‘buenas prácticas de manufactura’, necesarias para presentarlas a las autoridades regulatorias, y luego hacia ensayos clínicos de Fase I y II”.

Desde que empezó a publicar sus trabajos, muchos pacientes se acercaron a preguntar por la utilidad terapéutica de sus descubrimientos, publicados en las mejores revistas internacionales. “En un primer momento –cuenta–, pensé que lo mejor era licenciar [este conocimiento] a una compañía multinacional, pero numerosos investigadores extranjeros, y especialmente amigos y colegas me sugirieron la idea de fundar Galtec como una plataforma que permita acompañar los productos para que fueran madurando hasta que estén sólidos”.


Gabriel Rabinovich, en los laboratorios de Galtec


Sabía que sería un trabajo arduo, que en el país había importantes limitaciones, y que recorrería un camino desconocido, ya que no había otras empresas locales que hubieran completado el ciclo desde la investigación básica de algo que no se había hecho en ninguna parte del mundo hasta el producto terapéutico. “La gestación de esto llevó muchos años. Fue mucha adrenalina –confiesa–, pero pudimos hacerlo gracias a la gente que me acompañó desde el primer momento. Y, además, me tocó vivir en carne propia los estragos del cáncer en mi propia familia. Me pregunté cuál es el significado que uno tiene sobre esta Tierra si no hace una diferencia. Así, aunque muchos nos habían dicho que no íbamos a poder desde lo científico y lo hicimos, me dije que en esta empresa también lo iba a lograr. Voy a poner las mismas energías que para hacer la ciencia de la que nos enorgullecemos para que la transferencia sea muy rigurosa, muy exhaustiva”.

Galtec está concebida como un triángulo, con tres aristas. Una, la más importante, es la de desarrollo, para solicitar la aprobación de la Anmat, la FDA y la EMA (autoridades regulatorias de la Argentina, Estados Unidos y Europa, respectivamente). Si todo sale bien, ese proceso comenzará hacia fin de este año. La segunda tiene que ver con la investigación de otros productos aún no maduros relacionados con la fisiopatología intestinal y enfermedades de la piel. Y la última arista es el compromiso social. “Queremos ser una empresa pequeña, pero que pueda orientar a los pacientes en momentos difíciles en una íntima colaboración con periodistas científicos, que ofrezca una comunicación certera sobre cuáles son los tratamientos más avanzados disponibles, servir de nexo con los especialistas”, subraya.

En esta primera etapa, Galtec se concentrará en dos productos. Uno es el anticuerpo neutralizante antigalectina-1, que surgió de la hipótesis de que bloquear Gal-1 tiene dos ventajas. Por un lado, aumenta la respuesta inmunológica que elimina el tumor. Por otro, inhibe la vascularización, vasos sanguíneos que alimentan las células tumorales y las metástasis que ella misma promueve. “Es decir –explica–, conjuga efectos de dos tipos de terapias que se utilizan normalmente: la inmunoterapia y la antiangiogénica. Tenemos un solo producto con dos efectos, lo que lo hace menos tóxico. Lo probamos en ratones, en muchísimos modelos, en melanoma y en cáncer de páncreas, de colon, de mama, el páncreas, de pulmón y en linfomas. Elegimos como primera patología para tratar el cáncer colorrectal por varios motivos. El primero es que se ubica entre la segunda y tercera causas de muerte en el mundo y está creciendo en jóvenes. Además, tiene precisamente las dos características que podemos bloquear: es muy vascularizado y también es inmunosupresor”.

También avanzarán sobre una variante de Gal-1 que planean probar para el tratamiento de la esclerosis múltiple, patología autoinmune que se caracteriza por el ataque de linfocitos muy activados a la mielina [la vaina que cubre y protege los axones de ciertas células nerviosas] y causa neurodegeneración. “Lo que vimos en diferentes trabajos es que la galectina silencia la microglia [células de soporte neuronal cuya función principal es actuar como células inmunes] –destaca Rabinovich–; o sea, a diferencia de otras terapias que van hacia una sola célula, estas silencian todo el microambiente que daña”.




Estos productos ya están protegidos por dos familias de patentes, 10 en total con una más en trámite, que los cubren en Estados Unidos, Reino Unido, Europa, Japón, Brasil, Canadá y la Argentina. Por un convenio, esto les otorgará importantes regalías al Conicet, a la Fundación Sales y a los inventores ante cada hito que se vaya alcanzando.

Si bien tuvo varias posibilidades de realizar estudios posdoctorales en el exterior, Rabinovich decidió seguir trabajando en Argentina. En 1999, defendió su tesis y se trasladó a Buenos Aires donde comenzó a trabajar en el Hospital de Clínicas. Durante una pasantía con su profesor Carlos Landa, había generado los anticuerpos que le permitieron “ver” esa proteína y en 2004 publicó un trabajo pionero y después vinieron un sinnúmero de hitos científicos. Dirigió 29 tesis doctorales. En total, lleva publicados con su firma 320 trabajos que recibieron 40.000 citaciones. En 2019, fue reconocido por la revista Immunity como una de las "25 voces líderes" para delinear el futuro de la Inmunología.

“Lo que quiero es que no disminuya mi compromiso con la ciencia, poder seguir escribiendo, publicando, formando gente. Y en virtud de mi cargo como líder científico de Galtec, dedicarle el 50% de mi tiempo –comenta–. Es todo un desafío, pero también un gran aprendizaje. Siento que en estos años aprendí muchísimo y que es necesario si uno quiere llegar a los pacientes. Si hubiéramos licenciado estas patentes a una compañía multinacional, no podíamos controlar el desarrollo. Así, si necesitamos hacer un cambio de anticuerpo, tenemos todo en nuestras manos y eso es fantástico. Se viene una época en la que hay que ponerle muchísima, muchísima energía a todo esto; en especial, para dar más oportunidades a los pacientes. En un momento fue un sueño y ahora es una formidable responsabilidad. Hay mucha gente que está aportando desde lo público, desde lo privado, desde lo personal. Y mi compromiso es que todo esto sea lo más riguroso posible”.

Y concluye: “En un momento pensé que no servía para hacer ciencia, porque nada de lo que tenía entre manos me daba resultado y me frustraba mucho, perdía concursos, becas.... Pero me di cuenta de que lo importante es trabajar honestamente”.



lunes, 3 de julio de 2023

Habla el responsable del reactor RA-10, que pondra a Argentina entre los grandes exportadores de radioisotopos




En 1958, la Argentina inauguró el primer reactor de investigación de América Latina. En una carrera épica que ubicó al país entre los estados nucleares más avanzados de la época, el RA-1 fue construido con tecnología propia por especialistas locales, y unas 80 empresas argentinas proveedoras de componentes metalúrgicos y electromecánicos.

A 65 años de aquel hito, la Comisión Nacional de Energía Atómica avanza en la construcción de su sexto reactor: el RA-10, que previsiblemente nos pondrá bastantes años como el mayor proveedor mundial de radioisótopos médicos, y volverá al Centro Atómico Ezeiza un foro regional de la investigación en ciencias básicas, de la salud y en el avance tecnológico de la industria nuclear.

Habrá muchos tesistas e investigadores de países hispanoparlantes y/o regionales, que es el modo de promover la futura venta de equipos nucleares argentinos cuando estos visitantes llegan a posiciones de responsabilidad en sus países de origen. Y como sus antecesores desde el RA-1 en más, el RA-10 será una planta muy segura.

“Muy pocos países tienen la capacidad de diseñar y construir un reactor como el RA-10 y el nuestro es uno de ellos”, sostiene el gerente del proyecto Ing. Nuclear Herman Blaumann, impulsor del proyecto desde sus orígenes.

Blaumann dice que la obra civil del edificio estará terminada en tres meses, mientras la construcción del reactor en sí finalizará en 2024. A partir de ese momento se realizarán pruebas preliminares y la puesta en marcha. Se espera que el RA-10 esté operativo en 2025.


Herman Blauman es docente en el Instituto Balseiro y lidera la gerencia del Proyecto RA-10 de la CNEA.


La obra civil del RA-10 es realizada por la contratista GCDI, mientras que INVAP se ocupa de la provisión de suministros, componentes y el montaje del reactor. “La CNEA provee lo que es esencialmente nuclear, es decir el combustible, la instrumentación y el sistema de protección del reactor. Pero además participan más de 80 empresas nacionales, muchas de ellas PyMEs, que le dan trabajo directo a más de 1500 personas”, precisa Blaumann. También destaca que, desde el comienzo del proyecto, en 2010, la CNEA trabaja en la formación del personal que operará el futuro reactor.

– ¿Por qué se decidió construir un nuevo reactor de producción de radioisótopos y con una capacidad tan grande?

– En el año 1985 surgió la iniciativa de construir en Córdoba el Reactor RA-9 para la producción de radioisótopos, pero todo quedó en la piedra fundamental. En 2006, la idea tomó impulso con el resurgimiento del plan nuclear; y en el año 2010, se tomó la decisión política de avanzar en la construcción de un nuevo reactor experimental multipropósito. Una instalación de clase mundial, estratégica en lo local por su capacidad de impulsar la producción, la industria y la investigación, pero también porque permitiría aprovechar una oportunidad a nivel mundial.

– ¿Cómo se logró sostener el proyecto a pesar de los cambios de gobierno?

– La firma de los contratos para su construcción fue en 2016. Efectivamente, el proyecto tuvo continuidad a lo largo de los años, más allá de algunos problemas presupuestarios que nos obligaron a parar la obra durante dos meses en 2019 y de la pandemia, que causó otra pausa obligada de cuatro meses. Hoy el avance del proyecto global es del 80%, con una inversión del Estado Nacional de 300 millones de dólares.

– El RA-10 se basa en el reactor OPAL, que la Argentina le vendió a Australia y tiene 30 MW de potencia. Pero este nuevo reactor va a tener un 50% más de potencia. ¿Qué posibilidades aportará esta mejora?

– El RA-10 toma como referencia al OPAL, pero cada diseño de un reactor es diferente. En particular, la potencia se calcula en función de las aplicaciones que va a ofrecer. Se prevé que el RA-10 sea utilizado para objetivos que el OPAL no tiene, como la irradiación de materiales y de barras y elementos combustibles. Estas aplicaciones demandan una mayor potencia y por lo tanto un diseño de núcleo diferente, con su sistema de refrigeración asociado, y también con otros parámetros. Además, requiere innovaciones en el sistema de protección del reactor, que en este caso es de diseño propio.

– ¿Qué usos se le darán al reactor RA-10?

– Para empezar, va a asegurar nuestra demanda de radioisótopos a futuro, pero también la inserción de la Argentina en el mercado mundial, en particular con un radioisótopo muy utilizado, que es el molibdeno, del cual se obtiene el tecnecio. Este último se usa muchísimo en medicina nuclear, por ejemplo, en estudios muy corrientes, como los centellogramas utilizando una cámara gamma. Actualmente, el molibdeno se produce en el RA-3, pero en el RA-10 vamos a tener la capacidad de cubrir el 20% de la demanda del mercado mundial de ese radioisótopo. También se podrán producir otros radioisótopos que hoy no se hacen en el país y que están siendo muy utilizados en el mundo, como el lutecio, que se aplica para tratar el cáncer de próstata y otras patologías.

– ¿De qué manera puede contribuir a posicionar a la Argentina como exportadora de radioisótopos la salida de servicio de varios reactores de producción en el mundo?

– Para la Argentina, eso representa una oportunidad. Ya ha salido de servicio un reactor de Canadá (el NRU) que consolidaba a ese país como el principal productor mundial de radioisótopos. Para suplirlo, intentaron poner en marcha otros dos (los MAPLE), pero no pudieron. En la próxima década está agendado que salgan de servicio reactores en Bélgica, Holanda y la República Checa, que actualmente cubren un alto porcentaje de la demanda mundial. Si bien hay proyectos en marcha, los que estamos más cerca de estar listos para producir somos nosotros con el RA-10. Obviamente, exportar es un desafío enorme que no depende solamente de la capacidad de producir, sino del desarrollo de una logística y de un plan, con un modelo de negocios asociado.

– ¿Qué otro insumo se podrá producir en el RA-10?

– Se van a poder producir aproximadamente 80 toneladas anuales de silicio dopado a través de la exposición a los neutrones. Este semiconductor tiene características muy aptas para el uso en electrónica de alta potencia. La demanda actual es de 300 toneladas año, pero se espera que rápidamente crezca a 3.000 toneladas. La exportación de este insumo significa una oportunidad de negocios para la Argentina, con un ingreso aproximado de 10 millones de dólares por año.

– ¿Qué usos tendrá el RA-10 para la ciencia y la industria?

– Como parte de sus usos industriales, el RA-10 va a tener instalaciones para calificar los combustibles que la Argentina fabrica para reactores tanto de potencia como experimentales. Actualmente, hay que ensayarlos y calificarlos en en el exterior, y algunas de esas instalaciones han ido cerrando. Por eso, es una ventaja comparativa importante poder hacer esto en nuestro país. Por otra parte, el RA-10 va a ofrecer nuevas herramientas para la investigación básica en materia condensada, bioquímica y estructura molecular y para el desarrollo tecnológico.

– ¿Con qué instalaciones va a contar el reactor?

– Alrededor del RA-10 se va a desarrollar un conjunto de instalaciones. Una es la planta de procesamiento de radioisótopos de fisión. También va a estar el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN), orientado a la explotación de los haces de neutrones que se originan en el núcleo del reactor para la ciencia y la tecnología. El plan es que cuente con 14 instrumentos, incluyendo dos de diseño propio, un neutrógrafo y un difractómetro. Además, va a haber un laboratorio de ensayo de materiales para estudiar su comportamiento bajo irradiación. Esto incluye las barras y placas de elementos combustibles, pero también materiales estructurales pensados para reactores nucleares de cuarta generación.

– El RA-10 recoge más de 60 años de evolución de la tecnología nuclear argentina. ¿Cuáles son los hitos fundamentales de esa evolución?

– Hay una continuidad que ha dado lugar a una evolución de nuestro país en el manejo de la tecnología nuclear a lo largo de más de seis décadas. Sin ser exhaustivo, hace poco celebrábamos los 65 años del RA-1, el primer reactor experimental de América Latina. En 1967 fue inaugurado el RA-3 y después comenzó la construcción de las centrales nucleares de Atucha y de Embalse. En 1982 se terminó de construir el RA-6, ubicado en el Centro Atómico Bariloche, en aquel momento para consolidar la recién iniciada carrera de Ingeniería Nuclear (del Instituto Balseiro, de la CNEA). A partir de allí comenzaron las exportaciones a Perú, Argelia, Egipto, Australia y Arabia Saudita. Todo este camino nos convierte en referentes a nivel mundial, por lo menos en lo que hace a reactores experimentales. Y, de alguna manera, nos conduce hasta la posibilidad de construir un reactor como el RA-10 en nuestro país.



viernes, 26 de mayo de 2023

«Argentina se posiciona como referente biotecnológico»





El secretario de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación, José Ignacio de Mendiguren, estuvo presente en la planta de mAbxience dónde se llevó a cabo una reunión de la Cámara Argentina de Biotecnología (CAB), donde destacó que el país es uno de los 12 del mundo que produce vacunas, convirtiéndose de esta manera en un referente biotecnológico.

«Esta industria tiene un objetivo muy importante para el país porque posiciona a la Argentina en el mundo. No son muchos los países que producen biotecnología», sostuvo el funcionario en una cumbre que contó con referentes de empresas del rubro y startups nucleadas en la CAB.

En ese sentido, de Mendiguren resaltó que Argentina es uno de los 12 países del mundo que avanza con la industria biotecnológica y posicionándose como referencia en el sector, que «dan cuenta de nuestro potencial como país, levanta el orgullo y el autoestima a los argentinos”.

Con un ingreso de 216 millones de dólares anuales por exportaciones, el secretario ratificó el alto valor agregado del sector y cómo se trabaja con el equipo económico para continuar por el mismo rumbo. “Con el equipo que encabeza Sergio Massa tenemos muy claro que Argentina sale adelante produciendo, generando una matriz productiva distinta a la tradicional y ustedes son un sector clave para ese cambio estructural”, destacó.

Justamente, la reunión fue llevada a cabo en la mAbxience, la compañía biotecnológica especializada en la investigación, desarrollo y fabricación de medicamentos biológicos. Esta misma proyecta triplicar su capacidad productiva para marzo del año 2024.

Vale destacar que en el año 2020 se inauguró una nueva planta de producción de anticuerpos monoclonales radicada en la localidad bonaerense de Garín. El propósito central de la firma será abordar la creación de proteínas del sistema inmunitario para ayudar a reconocer bacterias que causan enfermedades y señalados para ser destruidos.

De la charla estuvieron presentes los representantes de laboratorios como Gador, Wiener Lab, Sinergium Biotech, Amega Biotech, Bioprofarma Bagó, Argenomics, Terragene, Kheiron, Porta, Diagramma, INSUD, Bioceres, Biogénesis Bagó, Richmond, Casasco, Denver Farma, S.A. San Miguel, Elea, Inbio Highway, Biosidus, Grupo Harmony y Craveri.

Por el lado del funcionario estuvo acompañado por el jefe de Gabinete de la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo, Gabriel Vienni; la subsecretaria de Industria, Priscila Makari; y los directores nacionales de Financiamiento PyME, Francisco Abramovich, y de Gestión y Política PyME, Pablo Bercovich.

Por otra parte, Sebastián Bagó, quien ocupa el cargo de la vicepresidencia de la CAB, ratificó que las 35 empresas del rubro que se encuentran en el país «representan USD 726 millones de facturación, USD 216 millones de exportaciones, más de 18.000 empleos directos, más de 650 personas haciendo investigación y desarrollo y empresas que invierten 4,6% de su facturación en I+D», lo que para el presidente del Grupo Bagó es «más del triple del promedio industrial”.

En ese sentido, Bagó ratificó que el sector biotecnológico es el «motor de crecimiento de la economía», destacando el acompañamiento con «instrumentos de fomento y apoyo» por parte de la Secretaría de Industria en pos de «intercambiar opiniones e información».

Comentario de AgendAR:

No hay duda de que los HB4 son el evento transgénico más importante de la historia de la biotecnología vegetal, y máxime con las lluvias medias anuales de cada ecorregión agrícola sometidas a la ruleta impredecible del recalentamiento global. En medio de un naufragio, aquí se inventó no un salvavidas sino una tabla de windsurf. Pero el HB4 es el único evento que hemos producido y patentado. No nos vuelve, como país, una potencia del sector bioetch. Una golondrina no hace un verano.

Daniel E. Arias


lunes, 22 de mayo de 2023

India inaugura una planta gigante de radioisotopos medicinales, construida por INVAP




El gobierno de la República de la India, firmó un Contrato con INVAP en el año 2014, bajo la modalidad llave en mano, para la provisión de una facilidad de producción de Molibdeno 99 (Mo-99) para el BRIT organismo del Department of Atomic Energy (DAE) de la República de la India.

El objeto de la planta es producir Mo-99 para aplicaciones médicas, basado en el uso de Uranio de bajo enriquecimiento (LEU por sus siglas en Ingles) mediante un proceso desarrollado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Esta planta de producción de radioisótopos se enmarca dentro de los usos pacíficos de la energía nuclear y el acuerdo bilateral que, a tales fines, ha firmado Argentina con India.

El proyecto denominado “LEU based Mo-99 Production Facility” (FMP), ganado por INVAP en una licitación internacional, tiene por objeto la producción de Mo-99, una herramienta esencial para la atención médica que se utiliza con fines diagnósticos en medicina nuclear.

El 24 de agosto de 2022, INVAP con participación de personal de la CNEA y del BRIT completó exitosamente la puesta en marcha de la planta cumpliéndose con el objetivo de performance y calidad establecido en el contrato.

La autoridad competente de la India ha determinado formalmente que los radioisótopos de la planta suministrada por INVAP se corresponden con los estándares de uso médico requeridos por India.

La provisión de INVAP incluyó el diseño, fabricación y suministro de componentes, instalación y puesta en marcha de la planta, construida en el Centro Atómico BARC en Mumbai en la República de la India.

Además contempló el entrenamiento del personal de BRIT para la operación y mantenimiento de la planta, que fue llevado a cabo en Argentina y en India.