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martes, 13 de enero de 2026

La red de alianzas espaciales de Argentina: ¿con qué países mantiene acuerdos estratégicos?

La red de alianzas espaciales de Argentina: ¿con qué países mantiene acuerdos estratégicos?
Por Sofía Arocena



Para crecer en el espacio se necesita construir capacidades: know-how, profesionales especializados, infraestructura. Para países como Argentina, donde cada salto tecnológico se erige con esfuerzo y recursos finitos, la cooperación es parte de esa construcción. No reemplaza la industria local, pero puede acortar tiempos de aprendizaje, dar acceso a herramientas críticas y abrir oportunidades.

En ese camino, los acuerdos internacionales en materia espacial son fundamentales para habilitar intercambio de datos, capacitación, cooperación en misiones, estaciones en tierra o navegación satelital. A continuación, presentamos los acuerdos más importantes de la red de alianzas espaciales de Argentina.

Estados Unidos: misiones científicas y reglas para operar en órbita

El comienzo del vínculo con Estados Unidos surge con una serie de Memorándums de Entendimiento firmados con la NASA, vinculados a la famila de Satélites de Aplicaciones Científicas (SAC). EE.UU. se comprometió con Argentina para llevar adelante 4 misiones científicas, que se extendieron desde 1994 hasta 2015: SAC-A, SAC-B, SAC-C y SAC-D/Aquarius.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) desarrolló con INVAP como contratista los 4 satélites, y Estados Unidos brindó desde conocimiento y asistencia técnica hasta instrumentos científicos. Esos proyectos dejaron en el conocimiento, el personal capacitado y la infraestructura instalada consolidaron el programa espacial nacional y sentaron las bases para los satélites de alta complejidad que se desarrollaron en los años siguientes.

Por su parte, en 2013 entró en vigor el Acuerdo Marco Sobre Cooperación en los Usos Pacíficos del Espacio Ultraterrestre, aún vigente. En la práctica, ordena cómo cooperar en operaciones y proyectos, en términos de intercambio de información y personal, apoyo con estaciones y enlaces de comunicación, y transferencia datos técnicos.


Aquarius, el instrumento principal del SAC-D, fue construido por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) y el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Fuente: JPL.

China: cooperación formal, estaciones y navegación

La pieza más tangible del vínculo con China es la estación de espacio profundo en Neuquén, vigente desde 2015. Es un convenio de largo plazo y le da a Beijing una antena para misiones de espacio profundo, mientras prevé tiempo de uso para la comunidad científica argentina. En 2016 se firmó un protocolo adicional para reafirmar el uso exclusivamente pacífico de la estación.

Sobre esa base, el instrumento más importante es el Acuerdo Marco para la Cooperación en el Campo de las Actividades Espaciales, en vigor desde 2020. Funciona como “paraguas” para habilitar proyectos entre organismos, e incluye áreas como ciencia y tecnología espacial, teleobservación, navegación satelital, estaciones terrestres y servicios de seguimiento y control.

Por otro lado, en 2022, CONAE y la China Satellite Navigation Office firmaron un acuerdo para instalar una estación de monitoreo del sistema de navegación satelital BeiDou en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba. Este tipo de estaciones fortalece el monitoreo del sistema y mejora desempeño regional del servicio.


Estación de Espacio Lejano de China, en Neuquén, Argentina. Se observa la antena de seguimiento para misiones de espacio profundo.

Rusia: GLONASS y cooperación de navegación

Con Rusia, la cooperación nace a partir de un Memorándum de Entendimiento entre CONAE y Roscosmos, firmado en 2010, para navegación satelital.

El acuerdo establece que Roscosmos provea a CONAE acceso a las señales del sistema de navegación satelital GLONASS de forma global e ininterrumpida. Además, promueve la cooperación técnica para proyectos conjuntos y deja abierta la puerta a acuerdos posteriores.


Representación de un satélite de navegación por satélite tipo GLONASS, parte de la constelación rusa de navegación.

India y México: un marco para observación, comunicaciones e infraestructura

Con India, Argentina firmó un Acuerdo Marco para cooperación espacial con fines pacíficos que entró en vigor en 2018. En la práctica, este tratado no pauta el desarrollo de hardware o software concreto, sino que allana el terreno para colaborar sin redefinir el vínculo desde cero en cada iniciativa. Contempla misiones de observación de la Tierra, comunicaciones, infraestructura terrestre y capacitación.

Con México, la lógica es similar pero a nivel interinstitucional. CONAE y la Agencia Espacial Mexicana firmaron en 2016 un Acuerdo Marco para facilitar cooperación y aplicaciones cuando haya agenda y proyectos, con un plazo de 5 años renovable automáticamente.

Europa: radar, datos, industria y formación

El vínculo entre CONAE y la Agenzia Spaziale Italiana (ASI) comenzó en 2005 con el sistema ítalo-argentino SIASGE, que integra los satélites radar nacionales SAOCOM 1A y 1B con la constelación italiana COSMO-SkyMed. Este convenio se funda en una lógica complementaria: los radares argentinos e italianos operan distintas bandas, por lo que se complementan para obtener un mayor espectro de observaciones que mejora la información.

En 2011 ambos organismos firmaron además un Memorándum de Entendimiento enfocado en la cooperación alrededor del Instituto Mario Gulich. Este instrumento sirve para formar especialistas, mejorar métodos de procesamiento y sostener una capacidad que permita convertir datos en productos útiles para gestión y planificación.

En paralelo, Argentina se apoya en el ecosistema europeo para acceso a datos y formación. CONAE formalizó acuerdos para acceso a información satelital del programa Copernicus, con los satélites Sentinel, y lanzó iniciativas con la Agencia Espacial Europea (ESA) vinculadas a investigación y capacitación.

Por otro lado, existen instrumentos puntuales y marcos generales. Con Bélgica, rige un acuerdo específico asociado al proyecto SAOCOM desde 2000. Con Ucrania, hay un Acuerdo Marco vigente desde 2009 para cooperación en usos pacíficos del espacio, con el objetivo de habilitar trabajo conjunto.


Giorgio Saccoccia (ASI) y Raúl Kulichevsky (CONAE) suscriben el acuerdo que refuerza el trabajo conjunto en el ámbito espacial.

Brasil: del antecedente extinguido al marco moderno y proyectos conjuntos

El vínculo con Brasil comienza con un acuerdo de 1983 en teleobservación de la Tierra, ya extinguido, que funcionó como antecedente temprano para cooperación técnica e intercambio en aplicaciones.

La relación moderna se ordena con el Acuerdo Marco de 1996, que habilita cooperación en ciencia y tecnología espaciales. A partir de ahí, comenzaron a realizarse programas técnicos conjuntos.

El primer gran proyecto entre CONAE y la Agencia Espacial Brasileña (AEB) fue el satélite SABIA-3. A fines de los 90 se trabajó en su definición y diseño preliminar. Esa iniciativa se formalizó con Protocolo Complementario de 2005, cuyo objetivo era el desarrollo de un satélite conjunto para monitorear recursos hídricos, agricultura y ambiente.

Más recientemente, la cooperación evoluciona y cambia de nombre. Entonces surge el programa SABIA-Mar, orientado al estudio de mares y zonas costeras. Esta iniciativa contempla el desarrollo de dos satélites complementarios, el SABIA-Mar A, o simplemente SABIA-Mar, a cargo de Argentina; y el SABIA-Mar B o Amazonia 1B, a cargo de Brasil. Con dos plataformas orbitales, se puede obtener mejor cobertura y revisita para el mismo objetivo de observación.


SABIA-Mar, Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar, actualmente en desarrollo. Fue concebido dentro del Plan Nacional Espacial de CONAE como una misión de Observación de la Tierra.

Latinoamérica: acuerdos que se traducen en datos, capacitación e infraestructura

En América Latina, la cooperación espacial argentina se funda principalmente en acuerdos que sirven como “paraguas”. Estos instrumentos habilitan el trabajo conjunto cuando aparece financiamiento y proyectos concretos.

Con Perú se firmó un acuerdo que establece un marco general para cooperación en actividades espaciales. Con Ecuador, el acuerdo marco tiene el objetivo de ordenar cooperación en actividades espaciales sin renegociar desde cero cada iniciativa. Finalmente, con Chile, el acuerdo marco de cooperación en actividades espaciales que enumera áreas típicas de cooperación regional, y sirve de base para proyectos específicos. Todos ellos entraron en vigencia entre 2009 y 2010.

El caso más operativo dentro del bloque regional es Venezuela. Además de un acuerdo marco firmado en 2011, en 2013 se firmó un convenio específico en el campo satelital entre CONAE y la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), pensado para materializar el vínculo con trabajo concreto. En particular, se destaca la capacitación profesionales venezolanos en el Instituto Gulich y la formación de profesionales argentinos en gerencia de proyectos espaciales.



sábado, 21 de septiembre de 2024

India sigue adelante con la estación espacial BAS, el cohete Soorya y más sondas espaciales
Por Daniel Marín



Este último año está demostrando ser decisivo para el futuro del programa espacial de India. En 2023 el gobierno de Modi ordenó a la agencia espacial del país, la ISRO, desarrollar la estación espacial india, BAS (Bharatiya Antariksha Station) y poner seres humanos en la superficie de la Luna para 2040. Al mismo tiempo también se ha dado luz verde al nueve cohete NGLV o Soorya, pieza esencial del programa. A lo largo de este año estos planes han evolucionando y se han concretado de forma bastante rápida. Recientemente, el gabinete del primer ministro Narenda Modi ha aprobado formalmente estos programas.


Maqueta de la estación espacial india BAS (Radha Krishna Kavuluru @iamkrishradha).

La estación BAS constará de cinco módulos permanentes, con una masa total de 52 toneladas. El primer módulo, BAS-1 o Módulo Base, tendrá un diámetro de 3,8 metros y una longitud de 8 metros, mientras que su masa será de 9,2 toneladas. El resto de módulos, BAS-2 a BAS-5, serán el módulo núcleo, el módulo de ciencia, el módulo laboratorio —este último con una cúpula para visión panorámica de la Tierra— y el módulo CBM, todos con el mismo diámetro, pero con una longitud de 9,25 metros y una masa de entre 10 y 11 toneladas. El BAS-1 se lanzará en 2028 mediante un cohete LVM3 y la estación estará completa en 2035.


Módulos de BAS (ISRO).

El LVM3 lanzará la nave Gaganyaan y los módulos de BAS (ISRO).

La ISRO ya había comunicado que la órbita de la estación tendría una inclinación de 51,6º, similar a la de la Estación Espacial Intrnacional (ISS), pero ahora se confirma que, efectivamente, BAS estará en el mismo plano que la ISS, por lo que será posible usar una estación como refugio de la otra en caso de emergencia (aunque, recordemos, que la ISS será desorbitada alrededor de 2031). Además, el módulo CBM de la BAS incorporará este tipo de puerto de atraque para permitir módulos de la ISS o naves como la Cygnus se puedan acoplar de alguna manera con la estación india. La nave tripulada Gaganyaan realizará hasta ocho misiones sin y con astronautas hasta diciembre de 2029, las últimas de las cuales se acoplarán con el módulo BAS-1. Hablando de Gaganyaan, se confirma que la nave tripulada india inicialmente solo llevará a dos astronautas en vez de tres por las limitaciones de carga del LVM3. Una vez se introduzca la versión LVM3-SC, la ISRO espera poder aumentar la tripulación hasta los tres astronautas otra vez (los astronautas usarán escafandras Sokol-KV2 y asientos Kazbek, empleados en las Soyuz, suministrados por Rusia).


Elementos de Gaganyaan (ISRO).

BAS será más pequeña que la estación espacial china, por ahora con tres módulos permanentes y una masa de casi 80 toneladas, principalmente por las limitaciones del lanzador LVM3. Precisamente, el otro programa que ha sido aprobado es el lanzador NGLV o Soorya. Este vector a base de metano ha sufrido bastantes cambios en su diseño en el último año. La versión final es un lanzador más alargado, 92 metros, y potente que el que pudimos ver inicialmente, con una masa al lanzamiento de 1094 toneladas. Finalmente vendrá en dos versiones, una capaz de lanzar 20 toneladas a la órbita baja (LEO) y 9 toneladas a una órbita de transferencia geoestacionaria (GTO) y otra versión pesada o Soorya-H (NGLV-H) dotada de dos aceleradores de combustible sólido que podrá situar 30 toneladas en LEO y 12 toneladas en GTO. Soorya-H estará disponible en 2033, como muy pronto. ISRO deja para más adelante una posible versión más potente que pueda colocar 70 toneladas en LEO, que sería comparable al CZ-10 chino. Paradójicamente, India no esperará a tener listo el Soorya para lanzar los módulos de BAS, pero este lanzador sí que jugará un papel fundamental en los planes lunares de la próxima década.


Las dos variantes aprobadas del lanzador Soorya (ISRO).

Maqueta del Soorya-H (Radha Krishna Kavuluru @iamkrishradha).

Al mismo tiempo, el gabinete ha aprobado dos sondas espaciales: una es VOM (Venus Orbiter Mission) o Sukrayaan, un orbitador para el estudio de Venus mediante radar y la otra era la esperada misión de retorno de muestras Chandrayaan 4. La aprobación de Sukrayaan, que despegará en marzo de 2028 y tiene un coste de unos 150 millones de dólares, llama la atención después de que se rumorease que iba a ser cancelada o retrasada. Chandrayaan 4 es una misión muy ambiciosa y cara (más de 250 millones de dólares, muchísimo para los estándares indios) que emplea una arquitectura muy parecida a las sondas chinas Chang’e 5 y 6 para traer muestras de la Luna, pero con dos lanzamientos en vez de uno, una vez más, por culpa de las limitaciones de carga del LVM3. La masa conjunta de Chandrayaan 4 es de 9,2 toneladas y con esta misión la ISRO espera traer a la Tierra de 3 a 5 kg de muestras lunares, más o menos el doble del recogido por las misiones chinas. Con estos proyectos India planea adelantar definitivamente a Japón como segunda potencia espacial asiática y, de paso, acercarse un poco más a China.


Los dos elementos de la misión Chandrayaan 4, la sonda de alunizaje (dcha.) y la de retorno de muestras (ISRO).

Misión VOM (Sukrayaan a Venus) (ISRO).



lunes, 29 de julio de 2024

Argentina busca exportar servicios satelitales
Al igual que lo hizo durante más de una década, la estación satelital terrena que funciona en el seno del área de Telecomunicaciones del Centro Atómico Bariloche apunta a continuar brindando servicios a satélites de órbita baja de India. El proyecto había surgido a partir de una cooperación internacional entre las agencias espaciales, empresas del sector y la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Por Matías Alonso



Tal como se hizo en el pasado, la Argentina buscará dar servicios satelitales a India, un intercambio que comenzó hace más de una década fruto de una cooperación internacional entre la Agencia India de Investigación Espacial (ISRO), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), la empresa india Kepler Aerospace y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Durante la etapa de lanzamiento, los satélites tienen que ubicarse en su órbita y poder apuntar sus antenas a la Tierra. Pero, una vez que las estaciones de India pierden de vista a los satélites por su rotación –y no pueden establecer comunicación– ahí es adonde entra en juego la posibilidad de brindar servicios desde el sur del continente americano. La estación satelital terrena que la Argentina tiene en Bariloche, en Río Negro, puede recibir la información del satélite y enviarle instrucciones, lo que permite mantener la comunicación, bajar el riesgo de las misiones y garantizar que puedan acomodar en su órbita y tener continuidad en su servicio.

Cuando se creó la empresa argentina Satellogic, en el año 2010, fue incubada en la rionegrina INVAP y luego se independizó y mudó sus oficinas a Buenos Aires. Al momento de lanzar sus satélites encontraron que muchas horas no tendrían visibilidad por lo que, gracias a la relación que habían establecido con profesionales que trabajaban tanto en el Instituto Balseiro como en la CNEA y el Centro Atómico Bariloche, impulsaron la instalación de una estación terrena para mantener la comunicación con los satélites durante la etapa de lanzamiento y puesta en en órbita.


«La agencia espacial india quería darle servicio a unos satélites chicos que lanzaron desde allá y no los veían durante muchas horas. Así se inició el convenio y ampliamos la base terrena», recuerda Costanzo Caso.

El jefe del Departamento de Ingeniería en Telecomunicaciones del Centro Atómico Bariloche, Pablo Costanzo Caso, recordó esos momentos y le dijo a TSS: “Hace algo más de una década hubo todo un movimiento de inversiones del Estado y de los privados en desarrollo de satélites, que dio el pie para la creación de la Carrera en Telecomunicaciones del Instituto Balseiro y la estación terrena de Bariloche. Cuando Satellogic era una empresa chiquita, que lanzaba sus primero satélites desde China, no tenían visibilidad desde Buenos Aires de la primera etapa del vuelo del satélite, por lo que nos pidieron si podíamos hacer una estación terrena para tener comunicación con ellos. Así fue como empezamos a bajar esa información acá en Bariloche y la retransmitíamos a Buenos Aires. Eso nos puso en contacto con la CONAE porque la agencia espacial india quería darle servicio a unos satélites chicos que lanzaron desde allá y no los veían durante muchas horas. Así se inició el convenio y ampliamos la base terrena, ya que no solo necesitábamos recibir la información, sino también trasmitir comandos”.

El trabajo del seguimiento de estos satélites indios finalizó en enero de 2023 pero se sigue dando soporte cuando entran en emergencia por algún problema y ya hubo contactos para repetir esta experiencia con otro satélite que está en desarrollo. “Fue un trabajo muy interesante porque estábamos trabajando con una empresa y horarios del otro lado del mundo, a contrarreloj. Nos llevó mucho tiempo hacer los convenios y el satélite ya tenía fecha de lanzamiento. Todo funcionó muy bien, el satélite está en órbita y gracias a eso tenemos un precedente para cuando lancen el próximo, ya que la idea es dar el mismo servicio”, explicó Costanzo Caso.

A diferencia de las estaciones terrenas para satélites geoestacionarios, que están a 36.000 kilómetros de distancia de la Tierra, la estación de la CNEA es para comunicación con satélites pequeños que están en una órbita más baja y por eso van a más velocidad: dan cuatro o cinco vueltas a la Tierra por día. Por lo general, no son de comunicaciones, sino de observación o de aficionados, y tienen una vida útil más corta que los primeros.


«Estamos trabajando en una solución para hacer el enlace de satélites de órbita baja con uno de órbita geoestacionaria», dice Costanzo Caso.

A través de un trabajo que realizó el Departamento de Ingeniería en Telecomunicaciones del Balseiro para el diseño de la Red Troncal de Fibra Óptica de la provincia de Río Negro, el grupo de investigación que dirige Costanzo Caso entró en contacto con la empresa Slyloom, en Estados Unidos. “Para trabajos de comunicaciones ópticas nos relacionamos con esta empresa que está fundada por argentinos, que busca que los satélites se puedan comunicar entre ellos por láser y que luego la información sea retransmitida a la Tierra. El problema de los satélites de órbita baja es que dan muchas vueltas terrestres y entonces la visibilidad que tienen para las estaciones es de un tiempo corto. En cambio, todo el tiempo pueden estar viendo a un satélite geoestacionario con el que se podrían comunicar y así poder dar cobertura en forma continua. Entonces, trabajamos en una solución con esta empresa para hacer el enlace de satélites de órbita baja con uno de órbita geoestacionaria. Desarrollamos un prototipo que emula ese enlace en el laboratorio, con una transmisión de información de 20 gigabits por segundo. No está hecha la aplicación todavía porque hay muchos aspectos que ver antes de poder ponerlo en un satélite, como solucionar problemas de vibración, de apuntado y demás. Nosotros trabajamos con el hardware y la parte física más que con los protocolos. Usamos luz infrarroja de banda C y vamos variando la frecuencia, la fase, la polarización y así podemos enviar más información en menos tiempo. Todavía es un prototipo de laboratorio”, dijo Costanzo Caso.

Y agregó: “Cuando uno piensa en una solución óptica para un satélite es porque se necesita transmitir mucha información, pero se agregan otras dificultades. El haz de un láser debe estar apuntado con mucha precisión y la comunicación entre dos satélites que se están moviendo y no tienen alguien para apuntarlos, implica una dificultad muy grande. Pero si el proyecto lo amerita y justifica, su precio es muy eficiente porque toda la energía que genera un láser es recibida por el otro satélite. Cuando uno usa una antena para transmitir información no necesita apuntar tan bien pero pierde mucha energía que no es aprovechada”.

El mismo grupo de investigación de la CNEA también desarrolla chips fotónicos. En este tipo de microchips, en lugar de enviar la información por un pulso eléctrico, es decir, por electrones, se envía a través de la luz, por fotones. “En el grupo estamos trabajando en estos dispositivos con una aplicación muy concreta, como filtros con conversores que procesen la luz para asistir a la electrónica ya desarrollada, de manera que se puedan liberar los requerimientos que hay sobre la electrónica, que está el límite de su velocidad”, dijo Costanzo Caso.



martes, 9 de julio de 2024

Más detalles de la estación espacial india BAS y el cohete NGLV
Por Daniel Marín



Desde el año pasado India tiene oficialmente dos grandes objetivos para su programa espacial tripulado: tener lista una estación espacial para 2035 y poner un astronauta en la Luna en 2040. La estación, conocida por el momento de forma genérica como BAS (Bharatiya Antariksh Station), o sea, «estación espacial india», ha evolucionado en este último año. De ser una estación modesta, con una masa de apenas 25 toneladas y dos módulos principales, ahora estará formada por unos cinco módulos principales y su masa alcanzará las 52 toneladas. O sea, la estación india ha aumentado el número de módulos que la forman y, por tanto, su periodo de construcción, aunque la fecha de entrada en servicio se mantiene, por lo que el primer módulo podría despegar antes, en 2028.


Recreación de la estación india Bharatiya Antariksh Station con 5 módulos de gran tamaño y varias naves Gaganyaan acopladas (ISRO).

BAS tendrá unas dimensiones de 27 x 20 metros y estará situada en una órbita con una inclinación de 51,6º, como la ISS y la futura estación de Axiom. Esta inclinación garantiza que todas las potencias espaciales con naves tripuladas, incluso China, sean capaces de lanzar vehículos a la misma. No obstante, es una inclinación un poco extraña para una estación india, pues el centro espacial Satish Dhawan está situado a unos 13,7º. Esto significa que con una inclinación más baja, de hasta 14º, se podría aprovechar mejor la capacidad de carga de los lanzadores indios. Si la agencia espacial de India, la ISRO, quiere que BAS pueda ser visitada por naves estadounidenses lanzadas desde Florida, basta con que su inclinación sea de 28º. Una inclinación de 51,6º permite que Rusia también pueda lanzar naves Oriol o Soyuz hacia BAS. Si además de la inclinación de 51,6º, BAS se lanza en el mismo plano orbital que la ISS o la estación de Axiom, cabe la posibilidad de que haya transferencia de naves, personas y equipos entre estaciones (no obstante, recordemos que la ISS debe ser retirada en 2030).


Datos actuales de la BAS (el diseño de los módulos no es preciso, pues se han usado imágenes de módulos DOS soviéticos) (ISRO).

Diseño del año pasado de la estación espacial india en 2035 (ISRO).

Otros detalles de la estación son que usará paneles solares flexibles de tipo ROSA —como la Estación Espacial China— y un sistema de acoplamiento andrógino, aunque está por ver si será compatible con el estándar NDS (NASA Docking System) empleado en el segmento estadounidense de la ISS (tanto el NDS como el sistema de acoplamiento de la Estación Espacial China se basan en el APAS-89 soviético, pero no son compatibles entre sí por ligeras diferencias de diseño). El diseño de BAS gira alrededor de módulos de unas 10 toneladas cada uno, una gran diferencia con respecto a la Estación Espacial China, cuyos tres módulos principales tienen unas 23 toneladas cada uno, formando una estación de unas 70 toneladas en la actualidad (a las que hay que sumar las aproximadamente 22 toneladas de las naves Tianzhou y Shenzhou acopladas en un momento dado). Esto se debe a que el cohete más potente de India es el LVM3 —antes denominado GSLV Mark III—, que puede situar en órbita baja (LEO) un máximo de 10 toneladas, menos de la mitad que un Falcon 9 desechable. Aunque BAS debe estar lista para 2035, su construcción comenzaría antes, quizás en una fecha tan temprana como 2028. Los astronautas indios viajarán a BAS a bordo de la nave Gaganyaan, que debe realizar su primer vuelo con astronautas en 2026 y que también empleará el LVM3.


Posible diseño del primer módulo de BAS (Vikranth Jonna X: @VikranthJonna).

Detalle de la nave tripulada Gaganyaan con su sistema de acoplamiento andrógino (ISRO).

La ISRO está desarrollando un nuevo lanzador, el NGLV (Next Generation Launch Vehicle), también conocido como Soorya (por el momento es una denominación interna, pero no está claro si terminará por ser el nombre oficial del vector). El NGLV es un cohete de metano y oxígeno líquido con un diseño similar al del Falcon 9 que será capaz de colocar 23 toneladas en órbita en versión desechable (un incremento de 6 toneladas con respecto a las especificaciones del año pasado que lo asemejan más al vector de SpaceX). Tendrá tres etapas y una masa al lanzamiento de 687 toneladas. La primera etapa LM450 empleará nueve motores de metano de 1150 kilonewton de empuje reutilizables hasta veinte veces, mientras que la segunda etapa LM120 tendrá un único motor (una vez más, siguiendo el ejemplo de la distribución de motores Merlin 1D en el Falcon 9).


Cohete de metano NGL (ISRO).

A partir del NGLV/Soorya básico, la ISRO quiere desarrollar una familia de lanzadores más potentes. El NGLV con dos aceleradores S160 podrá colocar 32 toneladas en LEO. Previamente se habían anunciado dos versiones capaces de colocar 28 y 48 toneladas mediante el uso de cuatro aceleradores de combustible sólido S120 o cuatro etapas LM450, pero estas cifras eran para una capacidad básica de 17 toneladas, por lo que estas futuras variantes, de desarrollarse, tendrían una capacidad superior a las 30 y 50 toneladas, respectivamente. Un NGLV que pueda lanzar 30 o 50 toneladas en LEO es un paso fundamental para la ISRO y, sin duda, podrá jugar un papel esencial en la construcción de la BAS añadiendo módulos más pesados. De cara a una misión tripulada a la Luna, es factible imaginar un esquema de misión con tres o cuatro lanzamientos del NGLV pesado, una arquitectura algo más compleja que la que necesitará China, con dos lanzamientos del CZ-10 (en cualquier caso, la ISRO ha apuntado que podría desarrollar un superlanzador pesado derivado del NGLV).


Versiones pesadas del NGLV (Vikranth Jonna X: @VikranthJonna).

Variantes pesadas del NGLV con 28 y 48 toneladas de capacidad en LEO (ISRO).

Variantes de carga, tripulada y pesada del NGLV (ISRO).

El esquema elegido para BAS por la ISRO es único. Mientras la URSS, EE.UU. y China optaron por lanzar estaciones monobloque antes de apostar por estaciones multimodulares, India ha decidido saltarse esta parte del aprendizaje e ir directamente a por una estación espacial permanente formada por varios módulos, aunque más pequeños (solo las Tiangong 1 y 2 chinas, de 8,5 toneladas cada una, se parecen al esquema indio). Teniendo en cuenta que India todavía debe poner en servicio la nave Gaganyaan y practicar acoplamientos en el espacio, no es una apuesta trivial. Esperemos que les salga bien.


Planes espaciales de India en el espacio (ISRO).



sábado, 1 de junio de 2024

Impsa anunció la entrega de tecnología para una central hidroeléctrica en la India
Es parte del proyecto Dhakrani, que fue diseñado por la empresa de infraestructura tecnológica argentina, a pedido del país asiático. I+D con destino de exportación. ¿De qué se trata?



IMPSA, la empresa de infraestructura tecnológica de la provincia de Mendoza, que trabaja en iniciativas estratégicas en el sector energético, entre otros rubros, anunció la entrega de tecnología para la central hidroeléctrica que construye en la India.

La compañía, clave para el sector nuclear, hidroeléctrico y de defensa de nuestro país, también edifica un proyecto hidroeléctrico para India donde fue proveedor de un componente clave que la reposicionan en el exigente mercado de Asia.

Se trata del proyecto Dhakrani, en ese país asiático. Impsa acaba de completar el diseño y la entrega de un componente fundamental para su funcionamiento contratada por el ejecutor de la obra, Flovel Energy.


“Se trata de un innovador cojinete de empuje para turbinas hidráulicas de pequeño y mediano tamaño. Algo esencial para el funcionamiento óptimo de las turbinas hidráulicas, que fue concebido desde cero por el equipo de IMPSA”, explicaron desde la multinacional mendocina, sobre su aporte a la central en la India.

Aunque no trascendieron cifras del contrato, la firma señaló que el trabajo incluyó una “ingeniería detallada de componentes clave” para el complejo que a pleno cuenta con una potencia de 34 MW (megavatios).

Según voceros de la compañía “el desafío de desarrollar un cojinete axial partido por pedido del cliente, representa un hito en la trayectoria de la empresa, demostrando su capacidad de innovación y adaptación a las necesidades del mercado”.

En ese sentido, para los planes de Impsa se considera un paso clave el proyecto hidroeléctrico en India. Hace un tiempo la firma bajo control estatal se enfocó en el desarrollo sostenible de “energías limpias” y renovables a escala internacional.



jueves, 9 de noviembre de 2023

Perovskita para el espacio
Científicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica trabajarán junto a colegas del Indian Institute of Technology Roorkee, de India, en la investigación sobre la tolerancia a la radiación de celdas solares de perovskita para aplicaciones espaciales. Con este proyecto conjunto se busca generar conocimientos sobre nuevos materiales más eficientes y sustentables.
Por Vanina Lombardi




En el espacio, todos los dispositivos utilizan paneles solares. Y si bien el silicio es el material más empleado –y posiblemente también el más conocido– para la fabricación de celdas solares, no puede ser utilizado en satélites, radares y otros instrumentos espaciales, ya que en esos casos se necesitan materiales semiconductores más livianos. Actualmente, los más empleados son los de los grupos III-V de la tabla periódica de los elementos, como galio, germanio e indio.

“Esos materiales son muy escasos en la naturaleza, por eso cada una de esas celdas para instrumentos espaciales son carísimas, aunque son las que se usan ya que son delgadas y livianas”, dice María Dolores Perez, investigadora del CONICET en el Departamento de Física de la Materia Condensada de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), será la directora en la Argentina de un proyecto de investigación conjunto con colegas del Indian Institute of Technology Roorkee (IITR), de India, en el que explorarán la tolerancia a la radiación de celdas solares de perovskitas –otro mineral escaso en la naturaleza con propiedad semiconductora–, para aplicaciones espaciales. La CNEA ha desarrollado los sistemas de paneles solares de uso espacial de misiones de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), como en el caso de los satélites SAOCOM.

“La perovskita permitirían obtener estas celdas mediante un procesamiento que es muy simple: se fabrican unas tintas, mediante la disolución y mezcla de unas sales particulares; esa tinta luego se coloca sobre una placa que nosotros preparamos, que llamamos sustrato, y en un día fabricamos una celda solar de manera muy simple y con eficiencia alta”, explica Pérez, y agrega que otra de las problemáticas a resolver es la resistencia a las radiaciones de los materiales que se utilizan en el espacio.


“Tenemos trabajos previos donde mostramos que una perovskita que estudiamos soporta las radiaciones; sería muy buena candidata para ser utilizada en aplicaciones espaciales”, dice Pérez (izq), en la foto junto a investigadoras del Departamento de Física de la Materia Condensada de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

“En el vacío del espacio, además del sol y de los ciclos de temperatura, el ambiente espacial tiene mucha radiación ionizante, y eso hace que toda la electrónica, incluso los paneles solares, se degraden por esta radiación”, explica Pérez. Por eso están probando si las perovskitas son robustas frente a esa radiación: “Tenemos trabajos previos donde mostramos que una perovskita que estudiamos soporta las radiaciones; sería muy buena candidata para ser utilizada en aplicaciones espaciales”, subraya la especialista, y destaca que en el laboratorio en el que se desempeña pueden hacer pruebas y ensayos simulando las exigencias de un ambiente espacial. Para ello, se utiliza una línea del acelerador de partículas Tandar, específicamente diseñada para realizar ensayos de irradiación de celdas solares, que permiten observar la respuesta real de cada celda bajo irradiación directa, como si estuviera en el espacio exterior.

Esa capacidad fue clave en este proyecto, puesto que los especialistas de India desarrollan sus propias celdas de perovskitas pero no tienen cómo probarlas simulando entornos espaciales. “La idea es que ellos nos manden la celdas solares que producen, que funcionan muy bien, para que nosotros acá las irradiemos y evaluemos si son robustas o no para su uso espacial”, comenta Pérez. Las celdas que fabrican sus colegas en India son distintas a las que hacen ellos en Argentina, ya que son todas inorgánicas, mientas que las locales se denominan híbridas, porque incluyen componentes orgánicos e inorgánicos.

“Cuando nosotros vayamos a India –considerada a nivel mundial una potencia en términos de capacidades de acceso al espacio–, la idea es que aprendamos a hacer esas celdas en particular”, agrega Pérez, y celebra este tipo de convenios binacionales en los que considera que los beneficios exceden a lo meramente académico. “Lo bueno es que ya establecemos un contacto, que antes no teníamos, con este grupo de colegas de India que es muy reconocido allá por sus desarrollos con perovskitas, y nos permite ampliar nuestros enfoques”, subraya Pérez.


El grupo de investigación binacional espera fabricar celdas solares de perovskita de alta eficiencia y estudiar su rendimiento y estabilidad, antes y después de la exposición a la radiación.

Esta iniciativa fue una de las cuatro seleccionadas en la Convocatoria a Proyectos Conjuntos de Investigación con India (impulsada como parte del Programa de Cooperación Científica entre el Ministerio de Ciencia (MINCYT) y el Departamento de Ciencia y Tecnología de la India (DST), firmado en 2013), que busca apoyar el desarrollo de investigaciones en biotecnología y transición energética, entre grupos binacionales. El MINCYT financiará a cada grupo durante dos años, por un máximo de pesos equivalentes a 10.000 dólares por proyecto cada año.

En este caso en particular, el grupo binacional espera fabricar celdas solares de perovskita de alta eficiencia y estudiar su rendimiento y estabilidad, antes y después de la exposición a la radiación. Este tipo de celdas ofrecen varias ventajas sobre la fotovoltaica espacial convencional. Por ejemplo, son más rentables, ultra ligeras, tolerantes a la radiación y con potencial de ampliación.

A lo largo de este proyecto, esperan desarrollar más capacidades con el fin de alcanzar una mayor comprensión de la tolerancia a la radiación de las celdas solares de perovskita inorgánica para aplicaciones espaciales, que les permita desarrollar una tecnología para la aplicación espacial de celdas solares de este mineral, y generar patentes y publicaciones conjuntas.

“Uno de los objetivos de estos proyectos binacionales también es cultural, para ellos es muy emotivo venir a la Argentina, al igual que para nosotros viajar a India, además de aprender todas las técnicas que ellos tienen, es algo que nos abre un montón de posibilidades”, concluye Pérez.



sábado, 21 de octubre de 2023

China e India, las nuevas potencias emergentes del espacio, apuestan por el turismo espacial
El primer vuelo de prueba está programado para este 2023.


Vista de la Tierra desde el espacio (NASA)


China e India siguen tratando de ganar posiciones en su eterna carrera. Esta vez, las nuevas potencias emergentes en el espacio, India y China, no sólo han dado pasos destacados en la exploración, desde Marte a la Luna, sino que apuestan también por el desarrollo del turismo espacial a través de diversos proyectos.

India escribió el pasado agosto una página en la historial al convertirse en el primer país en aterrizar con éxito en polo sur de la Luna. China conoce la cara oculta de nuestro satélite, adónde llegó en 2019, además de estar presente en Marte con un rover y cuenta con su propia estación espacial.

Además, China, potencia emergente en la industria espacial, está en camino de viajes espaciales a pasajeros pagados a partir de 2025, liderados por la empresa respaldada por el gobierno, CAS Space.

Según Yang Yiqiang, fundador de CAS Space, se espera que los viajes suborbitales estén disponibles en tres años, permitiendo a los pasajeros experimentar la ingravidez durante 10 minutos a más de 100 km de altitud.

Los precios podrían oscilar entre 2 y 3 millones de yuanes (de 285.000 a 427.000 dólares), pero CAS Space busca hacerlos accesibles para la mayoría.

La empresa, que se escindió de la Academia de Ciencias de China, ha sido comparada con compañías como Blue Origin y SpaceX. El primer vuelo de prueba está programado para 2023.

Este esfuerzo se alinea con la ambición de China de convertirse en líder en el turismo espacial comercial para 2027, según Yang.

China ha experimentado un rápido crecimiento en la industria espacial comercial, con más de 370 empresas relacionadas con este sector registradas hasta el año pasado.

Además, la isla de Hainán, en el sur de China, está promoviendo otro tipo de turismo espacial, en este caso de desde Tierra, como parte de su estrategia para convertirse en la capital del sector en el país y con la mirada puesta en las personas que desean presenciar lanzamientos de cohetes y experimentar la emoción del espacio.

La llegada de India al polo sur de la Luna, con la nave Chandrayaan-2, allí donde los rusos habían fracasado sólo unos días antes, ha puesto aún más el foco es sus planes espaciales, en los que se incluye la apuesta por el desarrollo por el turismo espacial.

El país participa en dos proyectos piloto con miras a ofrecer viajes comerciales fuera de la Tierra en el futuro.

Así, presta las instalaciones para globos del Instituto Tata de Investigación Fundamental (TIFR), ubicado en la ciudad de Hyderabad, a la empresa española Halo Space, que se encuentra en fase de desarrollo de un proyecto para ofrecer vuelos comerciales a la estratosfera a partir de 2025.

Halo realizó el pasado 7 de diciembre su primer vuelo de prueba, en el que alcanzó los 37 kilómetros de altitud mediante un globo estratosférico que, a su vez, transportaba un prototipo a tamaño real de una cápsula no tripulada.

A su vez, la Organización de Investigación Espacial de la India (ISRO, en inglés) está diseñando un ambicioso prototipo para demostrar la capacidad de los vuelos espaciales tripulados, programada para finales del año que viene.

El proyecto Gaganyaan prevé lanzar a una tripulación de tres miembros a una órbita de 400 kilómetros «para una misión de tres días y su regreso sano y salvo a la Tierra, aterrizando en aguas del mar de la India», indica ISRO en su página web.

Las misiones de prueba, que serán no tripuladas, estipuladas hasta ahora incluyen vuelos de caída aérea, prueba de aborto de la misión en plataforma y vehículos de prueba.

Aunque este proyecto todavía no contempla el transporte de turistas al espacio, ISRO espera que el desarrollo de este tipo de misiones sirvan para «constituir componentes importantes para futuras actividades sostenidas de vuelos espaciales tripulados».



Fuente: eldebate.com
India se fija nuevas metas espaciales: una estación orbital para 2035 y un astronauta en la Luna para 2040
También anuncia nuevas misiones a Venus y Marte.


Recreación artística de la misión de Chandrayaan-3 en la Luna (Kindelán)


Dos meses después de alzarse como el primer país en llegar al polo sur lunar, la India se fijó esta semana nuevos objetivos espaciales con el envío del primer astronauta a la Luna para 2040, la construcción de una estación espacial que prevé estar lista para 2035 y nuevas misiones a los planetas vecinos Venus y Marte.

Aprovechando los últimos éxitos de su programa espacial, el primer ministro, Narendra Modi, «ordenó que la India ahora debería apuntar a objetivos nuevos y ambiciosos, incluida la creación de la 'Estación Bharatiya Antariksha' (Estación Espacial India) para 2035 y enviar al primer indio a la Luna para 2040», informó en un comunicado la Oficina del Primer Ministro.

Modi, que presidió esta mañana una reunión de alto nivel para evaluar el progreso de la ambiciosa misión tripulada al espacio, Gaganyaan, que realizará este sábado su primer vuelo de demostración, pidió trabajar también en una misión para enviar un orbitador a Venus y un aterrizador a Marte, precisó el escrito.

La misión Gaganyaan prevé la demostración de capacidad de vuelos espaciales tripulados, y prevé el lanzamiento en 2024 de una tripulación de tres miembros a una órbita a 400 km para una misión de tres días y su regreso sano y salvo a la Tierra.

Para materializar sus metas, el Departamento del Espacio desarrollará una hoja de ruta que abarcará «una serie de misiones Chandrayaan, el desarrollo de un vehículo de lanzamiento de próxima generación (NGLV), la construcción de una nueva plataforma de lanzamiento, la creación de laboratorios centrados en el ser humano y tecnologías asociadas», agregó el despacho de Modi.

Estas nuevas aspiraciones del país asiático en el espacio suceden al exitoso lanzamiento y alunizaje de la misión espacial no tripulada Chandrayaan-3, que puso durante 12 días (dos menos de los previstos por la agencia espacial india) a un explorador cerca del polo sur de la Luna, una cara nunca antes explorada del satélite de la Tierra, antes de dejar de ser operativo.

Tras este hito, que convirtió a la India en el cuarto país en lograr un alunizaje controlado en la superficie lunar, algo hasta ahora solo logrado por China, Estados Unidos, y la antigua Unión Soviética, la nación se lanzó en su primera misión para estudiar el Sol, Aditya-L1 (Sol, en sánscrito).



Fuente: eldebate.com

jueves, 20 de julio de 2023

Argentina firma una Carta de Intención con la India por helicópteros livianos y utilitarios para las Fuerzas Armadas




En el marco de una visita oficial, la Argentina avanzó en la firma de una Carta de Intención con la India para la adquisición de helicópteros medianos y utilitarios para sus Fuerzas Armadas. La firma del documento fue realizada por el Ministro de Defensa de la República Argentina, Jorge Taiana, con representantes de la empresa Hindustan Aeronautics Limited (HAL).



Desde las últimas jornadas una comitiva del Ministerio de Defensa de la Argentina se encuentra en la India, a fin de estrechar y profundizar lazos de cooperación en el área con el país asiático. De tal modo, el titular de la cartera ha tenido encuentros con su par, Rajnath Singh, en días previos, como con think thanks más importantes del país.

Uno de los ejes de la gira fue la visita del Ministro de Defensa argentino a las plantas de fabricación de Hindustan Aeronautics Limited, desde donde se producen helicópteros militares y el avión de combate LCA Tejas. La comitiva recorrió las instalaciones, recibiendo una exhibición de las potencialidades y capacidades industriales que posee la empresa de la India en el campo de la producción de esta clase de aeronaves para las Fuerzas Armadas.


LUH – Fuente: HAL

Finalizado la visita, y ratificando el interés de la Argentina en profundizar sus lazos de cooperación en materia de defensa, el titular de la cartera, Jorge Taiana, firmó una Carta de Intención por helicópteros medianos y utilitarios para las Fuerzas Armadas.

Desde el Ministerio de Defensa han expresado que: “La carta de intención que suscribió hoy el ministro Taiana junto al presidente y director general de HAL, C.B Anathakrishnan, tiene como fin cooperar ante el requerimiento de las Fuerzas Armadas de la Argentina para la renovación de su flota de helicópteros Utilitarios Livianos y Medianos. Es por eso, que la Argentina ha expresado su interés por incorporar mediante un proyecto de cooperación productiva el modelo Light Utility Helicopter (LUH) y el helicóptero ligero avanzado (ALH)”.


ALH MK III – Fuente: HAL

LUH – Fuente: HAL


Si bien la noticia es reciente y la espera de mayores detalles, desde el Ministerio de Defensa indicaron que la firma del documento es por los helicópteros medianos utilitarios correspondientes a las aeronaves denominadas como ALH MK III (Advanced Light Helicopter) y por el LUH (Light Utily Helicopter) fabricados por HAL y que equipan a las Fuerzas Armadas de la India. No obstante, no se ha indicado si en el documento especifica cantidades, indicando que la firma de la Carta de Intención tiene como objetivo la “(…) cooperación productiva con el fin de renovar la flota de helicópteros Utilitarios Livianos y Medianos para las Fuerzas Armadas”.



miércoles, 21 de junio de 2023

Paris Air Show
HAL y FAdeA allanan el camino para eventuales compensaciones industriales
por Gaston Dubois




Hindustan Aeronautics Limited (HAL) y Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), firmaron un Memorando de Entendimiento durante el Salón Aeronáutico de París 2023 para explorar las posibilidades de colaboración en el campo de MRO y para satisfacer cualquier requisito de compensación en caso de probable venta de plataformas fabricadas por HAL en la región LATAM.

La información fue comunicada por HAL en sus redes sociales, donde se puede ver como le regalan a los oficiales de FAdeA un modelo del helicóptero ligero Light Utility Helicopter (LUH) MK-1, que ya fue probado por una delegación militar argentina en octubre del 2022 cuando se buscaba un sustituto para reemplazar a los viejos SA-315 LAMA para operaciones en alta montaña (finalmente se seleccionaría al Bell 407GXi).

Sin embargo, en febrero de este año la Fuerza Aérea Argentina y HAL firmaron un acuerdo para el suministro de repuestos y reparación de motores de los helicóptero SA-315 LAMA.

Asimismo, India continúa promocionando sus productos en países de LATAM y parece existir un interés concreto en establecer en Argentina una cabeza de playa desde la cual poder proyectarse en la región como un suministrador alternativo confiable de sistemas para la Defensa.

Particularmente a la Argentina HAL le ofrece su avión de combate ligero LCA Tejas Mk-1A (sobre el cual otro país de la región habría mostrado un interés concreto) y su línea de helicópteros, entre los que destacan el LUH Mk-1 y el Helicóptero Ligero Avanzado (ALH-DHRUV), ambos diseñados y fabricados por en la India.



India continúa promocionando el LCA Tejas y sus helicópteros a las Fuerzas Armadas Argentinas




Una delegación de Hindustan Aeronautics Limited (HAL) y el embajador de la India se reunieron con altos mandos militares argentinos para explorar la cooperación en torno al avión de combate LCA Tejas y diversas opciones de helicópteros.

A fin de dar continuidad a la agenda de trabajo común para fortalecer las relaciones estratégicas bilaterales, el embajador de la India en Argentina, Dinesh Bhatia, y una delegación de la compañía aeroespacial india Hindustan Aeronautics Limited se reunieron con altos mandos de la Fuerza Aérea y Ejército argentinos, a fin de promocionar los productos de defensa indios para satisfacer las necesidades de renovación de las flotas de cazas supersónicos multirol y de helicópteros.





El Brig Gral Xavier Isaac, Jefe de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) y su equipo técnico recibieron a la delegación diplomática india y a los enviados de la compañía HAL, con quienes discutieron las posibilidades de incorporar el avión de combate ligero Tejas Mk-1A como nuevo caza supersónico multirol de cuarta generación.

Si bien Argentina había oficializado su interés por el caza indio en agosto del 2022, esta opción no fue vuelta a mencionar por los mandos de la FAA durante el 2023, centrando su interés en el caza sino-pakistaní JF-17 Thunder Block III y en la oferta norteamericana por 32 F-16AM de segunda mano ex dinamarqueses.

Sin embargo, en fechas recientes Dinamarca expresó su voluntad de ceder sus F-16 a Ucrania, como parte de una coalición de países europeos que buscan equipar a la Fuerza Aérea ucraniana con estos cazas, a fin de que puedan enfrentarse en mejores términos a la Fuerza Aérea Rusa.

Por este motivo, la oferta norteamericana por F-16 de segunda mano podría ya no estar sobre la mesa, lo cual mejoraría las chances del Tejas, que podría presentarse como una opción políticamente neutra en Washington, que de ninguna manera quiere que Argentina adquiera los cazas chinos.

Helicópteros Made in India

Además del LCA Tejas, la delegación india también presentó su línea de helicópteros (desarrollados y fabricados por HAL) a la Jefatura de la Fuerza Aérea y al Gral Guillermo Pereda, Jefe de Estado Mayor del Ejército Argentino.


Helicóptero LUH en pruebas en altura en los Himalaya.

Uno de sus productos, el helicóptero ligero Light Utility Helicopter (LUH) MK-1, ya fue probado por una delegación militar argentina en octubre del 2022, que buscaba un sustituto para reemplazar a los viejos SA-315 LAMA. Finalmente, el Ministerio de Defensa Argentino se decantó por la compra de seis Bell 407GXi. Pero mientras se espera la llegada de los Bell 407GXi, en febrero de este año la FAA firmó un acuerdo con HAL para el suministro de repuestos y reparación de motores de los helicóptero SA-315 Lama.

Otros modelos de helicópteros que podrían haber sido ofrecidos son el Helicóptero Ligero Avanzado (ALH-Dhruv), una aeronave bimotora, polivalente y multimisión de nueva generación con un peso de 5,5 toneladas, del cual se produjeron más 336 unidades en diferentes versiones (principalmente para las Fuerzas Armadas y de Seguridad indias); y el Light Combat Helicopter (LCH), un helicóptero de combate ligero que está entrando en servicio en el Ejército y la Fuerza Aérea de la India.



lunes, 22 de mayo de 2023

India inaugura una planta gigante de radioisotopos medicinales, construida por INVAP




El gobierno de la República de la India, firmó un Contrato con INVAP en el año 2014, bajo la modalidad llave en mano, para la provisión de una facilidad de producción de Molibdeno 99 (Mo-99) para el BRIT organismo del Department of Atomic Energy (DAE) de la República de la India.

El objeto de la planta es producir Mo-99 para aplicaciones médicas, basado en el uso de Uranio de bajo enriquecimiento (LEU por sus siglas en Ingles) mediante un proceso desarrollado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

Esta planta de producción de radioisótopos se enmarca dentro de los usos pacíficos de la energía nuclear y el acuerdo bilateral que, a tales fines, ha firmado Argentina con India.

El proyecto denominado “LEU based Mo-99 Production Facility” (FMP), ganado por INVAP en una licitación internacional, tiene por objeto la producción de Mo-99, una herramienta esencial para la atención médica que se utiliza con fines diagnósticos en medicina nuclear.

El 24 de agosto de 2022, INVAP con participación de personal de la CNEA y del BRIT completó exitosamente la puesta en marcha de la planta cumpliéndose con el objetivo de performance y calidad establecido en el contrato.

La autoridad competente de la India ha determinado formalmente que los radioisótopos de la planta suministrada por INVAP se corresponden con los estándares de uso médico requeridos por India.

La provisión de INVAP incluyó el diseño, fabricación y suministro de componentes, instalación y puesta en marcha de la planta, construida en el Centro Atómico BARC en Mumbai en la República de la India.

Además contempló el entrenamiento del personal de BRIT para la operación y mantenimiento de la planta, que fue llevado a cabo en Argentina y en India.