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domingo, 6 de septiembre de 2026

Malvinas: lo que viene y la sanción a la empresa del yerno de Trump

Malvinas: lo que viene y la sanción a la empresa del yerno de Trump
El detrás de escena: la carta nacionalista que jugó el Gobierno y por qué puede afectar a Jared Kushner, familiar del presidente estadounidense.
por Manu Jove


En Davos, Milei habla con el yerno de Trump. Fue en enero pasado.

“Milei enfrenta su caída en las encuestas reviviendo el reclamo argentino por las Malvinas”, tituló The Wall Street Journal ante el mensaje presidencial por cadena nacional del pasado jueves. El reportero Ryan Dubé, corresponsal del tradicional medio estadounidense para América Latina, agregó en su nota que el Gobierno “jugó una carta nacionalista de probada eficacia”. La lectura es tan atinada como descriptiva y una parte de la efectividad que menciona está garantizada.

El tema mantendrá un espacio central en la conversación pública durante los próximos días con más anuncios oficiales y el envío al Congreso del proyecto de ley para modificar la legislación vigente sobre operaciones en las islas sin autorización. Además, ya se dio a conocer una lista de personas físicas y jurídicas para las que se iniciaron los procedimientos sancionatorios, pero hay una curiosidad muy llamativa que nadie parece haber advertido: entre las firmas acusadas hay una que se vincula de manera directa con Jared Kushner, el yerno de Donald Trump. Ya llegaremos a eso.

Más allá de algunas mediciones de opinión que marcaron una leve corrección hacia arriba en las últimas muestras, como el índice de confianza de la Universidad Di Tella, la mayoría de los sondeos coinciden en que Javier Milei y su gestión atraviesan su peor momento en términos de imagen en la serie histórica. En dos encuestas todavía no publicadas de reconocidas consultoras, a finales de agosto el sentimiento de negatividad ya superó el 60%. A eso se refiere Dubé. También es cierto que el líder libertario eligió abrazar una causa que, hasta ahora, le había sido ajena.

Sin embargo, logró imponer su jugada en la agenda y corrió el foco, por lo menos por un rato, de la discusión sobre la viabilidad de su programa económico. Un debate por momentos inútil que el propio Milei intenta empujar con datos distorsionados en sus recientes apariciones públicas. “Si no ganamos es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos”, sentenció, atado al mástil de sus dogmas, el día anterior a su discurso malvinero. Resulta inevitable que los temas económicos sean los de mayor relevancia en la elección de 2027, pero, mientras tanto, hablamos de Malvinas. Y sobran motivos para hacerlo.

A partir de informes de la SIDE y en conjunto con el canciller Pablo Quirno, Santiago Caputo llevaba meses recopilando información sobre las empresas que operan en las Malvinas con fines de explotación de hidrocarburos. Las palabras de Trump sobre un posible cambio de postura de su administración en la cuestión de las islas funcionaron como un disparador para convertir esos trabajos en una nueva estrategia integral. El asesor, que venía parcialmente marginado de la toma de decisiones político-comunicacionales, llevó su propuesta a la reunión de Gabinete del martes. Así surgió la cadena nacional.

Milei, en una versión —y con un tono— mucho más similar a la de su primer año de gobierno que a la de sus recientes exposiciones escatológicas, leyó el guion que le preparó Caputo. El asesor coordinó el despliegue al que se plegaron todos los ministros, incluida Karina, con la amplificación simultánea del mensaje presidencial. Y es ahora quien administra las novedades, como si llegaran por goteo, para estimular el tratamiento del tema en los medios y redes sociales.

En la noche del viernes, 24 horas después del discurso presidencial, la Oficina del Presidente que maneja el santicaputismo anunció que va a “investigar y sancionar la violación de las prohibiciones establecidas en el artículo 2 de la Ley 26.659”. Unos minutos después, se conoció la lista. Empezó así la construcción del enemigo externo, con nombres propios y caras. El proyecto Sea Lion está encabezado por las firmas Navitas Petroleum Development, de Israel, y Rockhopper Exploration Limited, del Reino Unido, ilegítimas licenciatarias en territorio argentino.

Además de Navitas, hay otros 12 israelíes. Allí aparecen sus dueños y directivos más conocidos, como Gideon Tadmor y Koby Katz, quien fuera funcionario de Energía e Infraestructura del gobierno de Israel hace más de dos décadas, o distintas empresas que tienen un porcentaje del paquete accionario de la petrolera y no están específicamente dedicadas a ese rubro, como Meitav Investment House, Harel Insurance Financial Service o el grupo Phoenix, una muy importante aseguradora, con sus distintos tentáculos. Son The Phoenix Holding Ltd, Phoenix Financial Ltd y The Phoenix Investments House Ltd. Nos quedamos con estos nombres.

Según los datos públicos de propiedades de la bolsa de Tel Aviv, el grupo Phoenix tiene participación directa en Navitas. A través de Phoenix Excellence Pension and Provident Ltd tiene el 4,51% y con Phoenix Investments & Finances Ltd tiene otro 2,54%, lo que nos da un total de más del 7%. Al mismo tiempo, en 2025 el fondo Affinity Partners compró el 10% de Phoenix Financial, la empresa matriz del grupo. Y acá llega el detalle interesante: el fundador y CEO de Affinity Partners es Jared Kushner, marido de Ivanka Trump y funcionario de primera línea del gobierno estadounidense durante la primera presidencia de su suegro Donald, hasta 2021.

En síntesis, el yerno de Trump tiene participación societaria activa, a través de una de sus principales empresas, en una de las firmas que el Gobierno puso en la lista de aquellas que deben recibir sanciones. Según Forbes, Jared intentó adquirir Phoenix en 2014, a sus 33 años, como director ejecutivo de la inmobiliaria neoyorquina Kushner Companies. En aquel momento firmó un acuerdo preliminar por el 47% de la firma que se cayó por trabas regulatorias. Creó Affinity Partners en 2021, cuando dejó su cargo como integrante del Consejo Superior del Presidente de los Estados Unidos, una vez finalizado el primer mandato de Trump. En 2024 ofreció 250 millones de dólares por el 10%, operación que se concretó en enero de 2025. Él mismo la define como “una de sus mejores inversiones”.

Javier Milei estuvo junto a Kushner el 22 de enero pasado, en el Foro Económico de Davos, en Suiza. Del encuentro participó también el canciller Quirno. Además, el yerno de Donald es uno de los principales directivos del Board of Peace, la organización creada y presidida por el propio Trump desde comienzos de 2026, de la que también forman parte el Secretario de Estado, Marco Rubio, el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y el ex primer ministro británico Tony Blair. El Presidente argentino firmó la adhesión en Davos y un mes después viajó a Washington para la sesión inaugural.

La lista de empresas que serán sancionadas por el Gobierno incluye a la canadiense JHI Associates Inc, que realiza exploraciones en el yacimiento adyacente a Sea Lion y pertenece a Eco Oil & Gas, también entre las firmas apuntadas, del israelí Gil Holzman. Entre los accionistas de Eco hay una compañía de Suecia, otra de Kaszajtan y una de Sudáfrica. Aparecen otras cuatro firmas de Estados Unidos y unos doce nombres con sede en el Reino Unido entre los que figura Noble Corporation, un prestador de servicios de infraestructura cuyos mayores accionistas son de la poderosa familia danesa Maersk, dueña de una de las principales empresas de transporte y logística a nivel mundial. La empresa holandesa Fugro NV, de datos geotécnicos, es otra de las prestadoras de servicios señaladas.

La operación malvinense del Gobierno tuvo una intensa intervención de Horacio Marín. El presidente de YPF se encargó personalmente de contactarse durante la jornada del viernes con las principales petroleras del mundo para asegurarles que el planteo del Presidente era real y contarles los detalles del Decreto 868/26, que excluye del RIGI a quienes operen en las islas. El sábado llegaron los comunicados de SLB, Halliburton y Baker Hughes, las principales compañías de servicios petroleros del mundo, en los que explicitaron que no formarán parte de ningún tipo de operación en las Islas Malvinas.

El más grande signo de interrogación se posa ahora sobre el gigante noruego de ingeniería offshore DOF Group y la holandesa Bluewater. Son proveedores estratégicos de VMOS (Vaca Muerta Oil Sur), el proyecto mimado de Vaca Muerta, una megaobra de infraestructura que impulsa YPF en conjunto con Vista, de Miguel Galuccio, Pan American Energy, de los Bulgheroni, y Tecpetrol, del grupo Techint, entre otras. Es una inversión de 3 mil millones de dólares. El problema es que Bluewater alquiló un barco para los trabajos en Sea Lion y, según trascendidos extraoficiales, la danesa podría estar mencionada en otra investigación similar.

Milei celebró públicamente las novedades que consiguió Marín con una sigla característica de Santiago Caputo: TMAP (todo marcha acorde al plan). Después de varios meses de ostracismo, el asesor también puede volver a decirla sin sentirla falsa. En caso de no surgir grandes imprevistos, el próximo miércoles el Gobierno va a enviar al Congreso el proyecto de modificación de la ley 26.659 y la creación del Consejo de Seguridad Nacional, también anticipado en la cadena. Otra idea de Caputo basada en su admiración por la administración norteamericana.

Una vez que la propuesta llegue al Poder Legislativo, empieza un nuevo juego. La intención libertaria es acelerar el tratamiento y así sostener vivo el tema durante los próximos dos meses. La estrategia narrativa pretende ubicar a la oposición en un lugar de natural incomodidad. Si los peronistas votan en contra del proyecto, serán acusados por el discurso oficial de cómplices de los usurpadores. Si acompañan, Milei habrá logrado la unidad nacional que pidió durante la cadena. Lo interpretan como una situación de win-win. Para el operativo, Caputo reactivó la sala de máquinas de la tropa digital de Las Fuerzas del Cielo, que no tardó un segundo en subirse de lleno al nuevo emprendimiento de su jefe político. Se terminó la retención de tareas.

En 2011 fue Pino Solanas el que impuso la ley original. Se sancionó por unanimidad en ambas cámaras. En 2013, el kirchnerismo avanzó con una modificación para imponer sanciones penales a quienes lleven adelante exploraciones hidrocarburíferas en las islas. También se incrementaron las multas: pasaron de 20.000 a 100.000 barriles de petróleo crudo (WTI) para la exploración, y de 150.000 a 1.500.000 para la extracción. En esa oportunidad se aprobó con votos negativos de la Unión Cívica Radical, el Pro y otros opositores que después conformarían la alianza Cambiemos. Patricia Bullrich, por supuesto, era una de ellas. Es muy probable que entre los cambios que proponga LLA se incorporen otras actividades además de la explotación petrolera. Sería una modificación importante.



Milei y Malvinas: el giro de un presidente rehén de sus propias opciones
Los anuncios en cadena chocan con un limite que el gobierno no puede cruzar. Los fondos y bancos que están detrás de la compañía israelí que lidera el proyecto para llevarse el petroleo de las islas. El rol de Chile. A Rockhopper y Navitas le entran las balas.



Con muy poco, Javier Milei y Santiago Caputo pueden crear un Patio de las Palmeras digital y darle argumentos a los aplaudidores 2.0. Más difícil es recuperar el tiempo perdido, los 3 años en los que el gobierno de la Libertad Avanza fue y vino sin saber qué hacer ante la causa Malvinas. La reacción de Milei en un tema estratégico llega muy tarde, cuando el oficialismo necesita salir de la encerrona de su programa económico. Es una cuestión de supervivencia, como decía el discurso que leyó el presidente. El repertorio oficial para la reelección no dispone de mejoras concretas en el bolsillo de las mayorías y hay que bucear en aguas profundas.

Los anuncios van en línea con lo que ya hicieron gobiernos anteriores, pero se dan en un contexto distinto: con el Atlántico Sur como eje de la disputa de Trump con China y con aliados fundamentales de Milei que traicionan su obsecuencia militante en el rubro de las relaciones internacionales. La contradicción fatal del ex panelista.

“¿El mejor discurso de la historia? De la historia de Milei, puede ser. Cero novedad”, dice un dirigente que colaboró con el gobierno hasta hace no tanto. El presidente logró su pico de rating en cadena nacional dos días después de un hecho que distintos especialistas consideran de enorme relevancia: la presentación conjunta que el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas La Plata (CECIM) y la Asociación de Abogados Ambientalistas hicieron en el juzgado federal de Río Grande contra la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. Son las empresas que en mayo pasado le anunciaron a sus inversores la apuesta de fondo: extraer, en el mediano plazo, 180 mil barriles de petróleo por día de Malvinas, en abierta violación de las resoluciones de la ONU y el finado derecho internacional.

La acción preventiva busca detener un doble daño, ambiental y soberano, en la Cuenca Norte de Malvinas, a 220 kilómetros de Puerto Argentino. La cautelar colectiva le pide a la jueza Mariel Borruto un embargo contra las empresas en el territorio usurpado: suspender las obras, perforaciones y movimientos del lecho marino, así como impedir nuevos contratos, desembolsos, transferencias o garantías destinados al proyecto Sea Lion. Además, pide que se informe del expediente a organismos de control financiero y mercados donde operan las compañías: la “Financial Conduct Authority” (FCA) del Reino Unido, la “London Stock Exchange” (LSE), la “Israel Securities Authority” (ISA), la “Tel Aviv Stock Exchange” (TASE) y la “New York Stock Exchange” (NYSE). El objetivo de los demandantes es que se intime a las petroleras para que identifiquen bancos, fondos, aseguradoras y actores que sostienen la explotación. “El dinero deja huellas”, dicen.

La caída de las acciones de Navitas (-2,3%) y Rockhopper (-6%) al día siguiente de la cadena de Milei muestra que la acción tiene efectos concretos. También el anuncio de tres grandes petroleras que se desligan de los negocios en una zona de conflicto. El impacto sobre las acciones de las empresas que operan en las islas no es nuevo: algo similar ya había ocurrido años atrás, lo que delata la pasividad de la extrema derecha durante el 70% de su mandato. “Es el mecanismo más efectivo. Lograr que bajen las acciones de las petroleras. Se les tiene que complicar el negocio ahora. Todo lo demás es de mediano y largo plazo”, dice un experto en el tema que considera inviable seguir juntando votos en la ONU. Más importante que el voto a favor de Argentina en la ONU, dice, sería que Brasil y Chile dejaran de ser escala en los vuelos que van de Londres a Malvinas.

La cuestión ambiental ya había afectado el valor bursátil del proyecto para llevarse el petróleo de Malvinas. Un exhaustivo informe del ex secretario de Malvinas Guillermo Carmona y su ex jefe de gabinete Jorge Poblette ubica 2022 como el año de una jugada estratégica en Sea Lion: el ingreso de la israelí Navitas con la compra del 65% de las acciones que pertenecían a la británica Harbour Energy (surgida en 2020 de la fusión entre Premier Oil PLC y Chrysaor Holdings). En ese momento, la secretaría de Energía del Frente de Todos sancionó a los directivos de Navitas.

Ya en 2013, la resoluciones 260 y 481 de la secretaría de Energía declararon clandestina a la empresa Premier Oil e ilegales sus actividades y la inhabilitaron para trabajar en Argentina durante 15 años. En julio de 2021, Harbour fue sancionada en base a la ley 26659 -de 2011- que Milei invocó en su discurso. Ante la caída de sus acciones y la amenaza de sanciones más duras, cuatro meses después, Harbour se retiró de Malvinas y decidió invertir en la Argentina continental. Hoy es una pieza clave de los proyectos del consorcio Southern Energy en Río Negro junto a PAE, YPF, Pampa Energía y la noruega Golar LNG.

Malvinas tiene uno de los PBI más altos del mundo, estimado en 116 mil dólares per cápita, y el Reino Unido apunta a dar un salto en su financiamiento a partir del petróleo. Si logra avanzar con su plan en el yacimiento que fue descubierto en 2010, piensan en Cancillería, podría incluso aumentar la población implantada de los kelpers y multiplicarla por 5 o 6. Un paso que puede ser decisivo para su política colonial. Es parte de lo que hoy está en juego.

De acuerdo con los comunicados regulados emitidos ante la Bolsa de Londres por Rockhopper que citan Carmona y Poblette, en septiembre de 2021 Harbour determinó que la exploración en las islas no se alineaba con sus metas de descarbonización y estrategia ambiental y retiró sus inversiones del Atlántico Sur. En abril de 2022, firmó un acuerdo definitivo para transferirle a Navitas su paquete mayoritario y el rol de operador principal del proyecto Sea Lion a cambio de un valor nominal de apenas 1 dólar. No fue una compra, sino una reestructuración de pasivos: Navitas quedó obligada a asumir las futuras responsabilidades de desmantelamiento y desarrollo del área.

Carmona y Poblette trazan el mapa del dinero y reconstruyen el origen de los 2100 millones de dólares que Navitas está inyectando en Malvinas: una red de capitales del mercado bursátil de Tel Aviv, bancos israelíes, crédito técnico internacional y líneas comerciales. Según los informes regulatorios de la Bolsa de Tel Aviv y la Bolsa de Londres, dicen, los dólares para llevarse el petróleo vienen de tres vías principales: los fondos de pensión e inversores institucionales; crédito bancario e inversores comerciales y la gran banca israelí y el flujo del Golfo de México.

Hace exactamente un año, Navitas hizo una emisión masiva de participaciones en la Bolsa de Tel Aviv que recaudó 368,4 millones de dólares, en su mayoría aportados por los fondos de retiro, aseguradoras y casas de inversión más influyentes de Israel, como Menorah Mivtachim, Meitav Gemel & Pensión, Altshuler Shaham, Clal Insurance y el Grupo Delek, del que proviene el máximo directivo de Navitas, Gideon Tadmor.

El núcleo principal del financiamiento de la construcción -unos 1.000 millones de dólares- está estructurado por un banco líder mediante un crédito garantizado por reservas probadas de petróleo bajo el lecho marino. A esto se suma un acuerdo de crédito comercial de 100 millones de dólares con el gigante suizo de comercio de materias primas Trafigura Trading LLC, concedido a cambio de derechos de compra y comercialización del petróleo extraído. Trafigura, que tiene sede en Singapur y presencia en Argentina desde hace años, es uno de los grandes beneficiados del modelo Milei. Según la Asociación del Personal Jerárquico de la Industria del Gas, la firma aprovechó la agonía de Enarsa bajo el gobierno libertario para quedarse con la mayor parte de los contratos de los barcos de GNL que se importaron durante el último invierno y vendió el gas a un precio desmesurado, hasta 5 veces más caro que el que se produce en Vaca Muerta.

Navitas, el verdadero pulmotor de Sea Lion, cuenta con facilidades de crédito y respaldo operativo de los mayores bancos comerciales de Israel, entre los que destacan Bank Hapoalim, Bank Leumi, Mizrahi Tefahot e Israel Discount Bank. Además, la empresa utiliza el flujo de caja positivo derivado de sus operaciones en el yacimiento Shenandoah en el Golfo de México, con ingresos anuales proyectados superiores a los 365 millones de dólares. Toda la agitación de Milei contra la usurpación se ahoga en este trasfondo donde sus principales aliados aprovechan su vocación de colonia y se le ríen en la cara.

Tal como reveló El Destape en exclusiva hace cinco meses, en diciembre pasado desde la secretaría general de la Presidencia de Karina Milei hicieron gestiones informales para pedirle al canciller israelí Gideon Sa'ar que aclarara la posición del gobierno de Benjamin Netanyahu sobre el proyecto Navitas. A través de un mensaje en X, el 26 de diciembre, Sa’ar salió del paso: dijo lamentar la situación y se pronunció a favor de una solución pacífica en el territorio donde murieron 649 combatientes argentinos. Al instante, Pablo Quirno agradeció y dijo que las petroleras debían abstenerse de avanzar con el plan. Las dos lo ignoraron por completo.

Tadmor, el cerebro y cofundador de Navitas, dirigió durante casi dos décadas la división energética del Grupo Delek: lideró el desarrollo del primer yacimiento de gas comercial de Israel, Yam Tethys, y los hallazgos de los megayacimientos offshore Tamar y Leviathan en el Mar Mediterráneo. En 2017, creó Navitas junto a Jakob “Koby” Katz, el ex director general del Ministerio de Infraestructura, Energía y Agua de Israel durante el primer gobierno de Netanyahu y la administración de Ehud Barak (1999-2001). Tadmor y Katz trabajaron juntos en Delek durante mucho tiempo.

La cadena de Milei terminó de consumar un giro de 180 grados. El discurso que Caputo le escribió al presidente busca dejar atrás su histórica admiración por Margaret Thatcher, la pasividad absoluta ante la visita de David Cameron a Malvinas en febrero de 2024 y la defensa de la autodeterminación de los kelpers que hizo en el discurso del 2 de abril de 2025.

En LLA admiten que el primer cimbronazo llegó hace casi dos años. Fue cuando, guiado por la política de seducción, el gobierno anunció un acuerdo para restablecer los vuelos a Malvinas desde San Pablo y con escala en Córdoba. Entonces, Victoria Villarruel salió a fulminar la movida que firmó Diana Mondino con el canciller David Lammy en Nueva York.

La pirueta de la extrema derecha se profundizó después de que los jugadores de la Scaloneta mostraran la bandera de las Malvinas en el Mundial, pero ya estaba bastante avanzada. El 11 de julio pasado, en la víspera del partido que Argentina le ganó a Suiza antes de jugar con Inglaterra, Quirno escribió una nota en La Nación titulada “Malvinas: la fuerza de una causa justa”. Ahí mencionó a Navitas y Rockhopper, como lo había hecho Milei en su discurso del último 2 de abril. El tema crecía y el gobierno no sabía cómo controlarlo. La bandera que mostraron Gio Lo Celso y Cuti Romero fue una demostración fenomenal del poder blando argentino y dio la vuelta al mundo.

En paralelo, atrapado en la guerra de Irán, en abril pasado el Pentágono filtró a Reuters un eventual cambio de opinión de Trump en torno al territorio usurpado por los ingleses. The Telegraph, controlado por los tories, fue uno de sus grandes difusores. Es el mismo medio que Trump eligió ahora para volver a agitar el tema con una nueva entrevista.

Milei no solo tiene un problema con el gobierno de su ídolo Bibi Netanyahu. También tiene otro que lo excede con el de José Antonio Katz en Chile. El mismo día de la visita de Milei, Punta Arenas anunció una nueva ruta marítima comercial hacia Malvinas, en un gesto más de la alianza histórica de Chile con Gran Bretaña. Terminado el proceso de exploración, las petroleras avanzan en la conexión logística y apuran la licitación de la plataforma de explotación.

La cercanía de Chile con el Reino Unido se ratificó durante la guerra de 1982 como el eslabón más dramático de una cadena mucho más larga, cuando la dictadura argentina temía no solo espionaje por parte de la dictadura de Pinochet sino incluso la posibilidad de un ataque fogoneado por los ingleses en la Patagonia argentina.

En 2022, la Fuerza Aérea de Chile le compró tres aeronaves Boeing E-3D Sentry a la Royal Air Force con el objetivo de elevar su capacidad de alerta temprana y control aerotransportado. En abril del año pasado, todavía con Gabriel Boric como presidente, el sitio Agenda Malvinas reveló el acuerdo que el Jefe de Planificación Estratégica de la Royal Navy, capitán de Navío Thomas Shaves, firmó con el jefe de la Armada chilena Juan de la Maza para desarrollar la industria naval trasandina en el marco de la décima reunión de Estados Mayores entre las dos Armadas.

La armada chilena forma parte de los ejercicios Rimpac, el ejercicio naval más grande del mundo que propicia Estados Unidos en la cuenca del Pacifico con alrededor de 30 países entre los que se destaca el Reino Unido. Los especialistas recuerdan que la marina chilena está fuertemente identificada con Inglaterra desde su fundación. El primer comandante en jefe de la armada de Chile fue un vicealmirante inglés, Lord Thomas Cochrane. En cambio, el fundador de la armada argentina fue Guilermo Brown, un irlandés.



sábado, 11 de julio de 2026

El plan británico para militarizar los mares, tejer alianzas sudamericanas y asegurar sus colonias

El plan británico para militarizar los mares, tejer alianzas sudamericanas y asegurar sus colonias
El atlas estratégico editado por el Council on Geostrategy y el Centro de Estudios Estratégicos de la Marina Real británica. Con el prólogo del Primer Lord del Mar, el documento expone la doctrina militar que concibe a las Islas Malvinas como pieza clave de una red de proyección de fuerza global. El rol de Chile, Brasil y Uruguay en el esquema logístico y tecnológico de Whitehall.



El informe del Council on Geostrategy sepulta de manera definitiva las teorías biempensantes que suponen que el Reino Unido accederá a sentarse a negociar la soberanía de las islas por razones de "buena voluntad diplomática".

El Reino Unido ha decidido abandonar de manera definitiva su posición defensiva de la posguerra y se prepara para disputar el orden mundial mediante el uso explícito de la fuerza, el despliegue tecnológico de vanguardia y la consolidación de sus enclaves coloniales. Así lo revela "Britain's world: The strategy of security in twelve geopolitical maps" (El mundo de Gran Bretaña: La estrategia de seguridad en doce mapas geopolíticos), un minucioso informe doctrinario editado por los estrategas James Rogers y Andrew Young bajo el sello de la corporación Geostrategy Ltd..



El documento cuenta con la validación política e institucional del mismísimo General Sir Gwyn Jenkins, Primer Lord del Mar (First Sea Lord) y Jefe del Estado Mayor Naval del Reino Unido, quien firma un prólogo donde convoca a la comunidad estratégica británica a prepararse activamente para el combate y la defensa de sus infraestructuras globales. En sus páginas, la geografía de la usurpación en el Atlántico Sur deja de ser un "asunto pendiente" de la diplomacia y pasa a ser catalogada como un activo logístico militar indispensable para la metrópoli.

La "Nueva Marina Híbrida" y el horizonte a cinco años

El núcleo de esta estrategia descansa sobre el concepto de la "Nueva Marina Híbrida" (New Hybrid Navy). El General Jenkins establece una directriz operativa drástica para los astilleros británicos: “nuestra flota será tripulada por robots siempre que sea posible, y por humanos sólo cuando sea estrictamente necesario”. Este recambio tecnológico —que ya se financia con el compromiso de la OTAN de elevar el gasto militar al 3.5% del PIB hacia 2035— busca masificar el uso de drones submarinos autónomos, vehículos de superficie no tripulados y cazas de sexta generación desarrollados a través del programa GCAP.



Desde la perspectiva de Agenda Malvinas, este salto tecnológico persigue un fin claro: industrializar la guerra, convirtiendo el gasto militar en un dinamizador económico interno para corporaciones como BAE Systems y Rolls-Royce, las cuales concentran sus fábricas de armas y submarinos nucleares fuera de la congestionada Londres. El plan busca reconfigurar el aparato estatal e industrial británico en un plazo inmediato de cinco años, preparando al país para escenarios de alta intensidad hacia el cierre de la década.

El cerco diplomático en Sudamérica: Chile, Brasil y Uruguay en la mira de Whitehall

Para los fueguinos y para la causa soberana argentina, el capítulo más crítico del atlas es el mapa de "Alcance Marítimo" (Maritime Reach). El informe detalla que, para que el Reino Unido pueda mitigar "la tiranía de la distancia" y hacer valer sus intereses en las islas y espacios marítimos circundantes, la diplomacia de defensa de Su Majestad debe operar de manera agresiva en el continente americano. El documento explicita la necesidad imperiosa de coordinar con terceros Estados para asegurar un entramado de "derechos de sobrevuelo territorial y acceso marítimo" que permita responder a contingencias o sostener el puente logístico colonial.

Es allí donde cobra relevancia el rol histórico y presente de los socios sudamericanos, cuyas relaciones son cuidadosamente cultivadas por el Servicio Diplomático de Su Majestad (HMDS): 

Chile, el socio estratégico e industrial: El documento destaca cómo el Reino Unido utiliza la exportación de tecnología de defensa para generar interoperabilidad profunda y lazos de dependencia a largo plazo. Chile es el principal exponente de esta política en la región, habiendo adquirido históricamente fragatas británicas (como las Type 23) y manteniendo una cooperación constante en entrenamiento naval y cartografía antártica. Para Londres, el estrecho de Magallanes y las bases chilenas son el reaseguro de contingencia frente a cualquier escalada en el Atlántico Sur.

Brasil y el balance de poder atlántico: La estrategia británica mira a Brasilia no como un aliado automático, sino como una potencia regional con la que es vital mantener lazos en materia científico-tecnológica y de seguridad marítima. El Reino Unido vigila estrechamente el desarrollo del programa de submarinos brasileño (PROSUB) y busca asociarse en la protección de las líneas de comunicación del Atlántico Sur (la llamada "Amazonia Azul"). Al integrar a Brasil en ejercicios y diálogos de defensa, Londres intenta neutralizar cualquier intento de conformar un bloque sudamericano de defensa que sea hostil a su presencia en Malvinas.

Uruguay, el "puente humanitario" y comercial: Aunque Montevideo sostiene formalmente el reclamo argentino en los foros internacionales, la geofinalidad de Whitehall sigue considerando a los puertos y aeropuertos uruguayos como el nexo logístico civil y sanitario más cercano y eficiente para el archipiélago. El flujo de vuelos de evacuación médica y el aprovisionamiento de buques pesqueros que operan con licencias ilegales kelpers encuentran históricamente en la península oriental una ventana de oxígeno que debilita la estrategia argentina de aislamiento económico al invasor.

Conclusiones urgentes para la política exterior argentina

El informe del Council on Geostrategy sepulta de manera definitiva las teorías biempensantes que suponen que el Reino Unido accederá a sentarse a negociar la soberanía de las islas por razones de "buena voluntad diplomática". Para los planificadores de Whitehall, las Malvinas son una trinchera geoestratégica vital para proyectar poder hacia la Antártida, controlar el paso bioceánico y vigilar los recursos naturales de la plataforma continental.

Este documento demuestra que el invasor está reforzando sus defensas y su red de alianzas continentales para los próximos cinco años, buscando consolidar su posición extractiva y militar antes de que la crisis global de recursos se agudice. Revertir este despojo exige reactivar de forma urgente una geopolítica nacional firme, que asuma que el Atlántico Sur es hoy el teatro de operaciones de una potencia que se prepara, sin tapujos, mediante un cerco diplomático que busca que nuestros propios vecinos operen como la retaguardia logística del colonialismo británico.



sábado, 28 de febrero de 2026

China despliega en América Latina una red espacial de doble uso y enciende alarmas en Washington

China despliega en América Latina una red espacial de doble uso y enciende alarmas en Washington



Estados Unidos volvió a poner la lupa sobre la presencia espacial de China en América Latina. Un nuevo informe del Congreso norteamericano sostiene que lo que Pekín presenta como cooperación científica y tecnológica también funciona como infraestructura de apoyo para operaciones militares. En el centro de la discusión está una red de estaciones terrestres, radiotelescopios y sistemas de seguimiento que, según el documento, permitiría rastrear satélites y recolectar inteligencia en el hemisferio occidental.

La investigación fue publicada por el Select Committee on the Chinese Communist Party de la Cámara de Representantes, y afirma haber identificado al menos once instalaciones vinculadas a China en Argentina, Venezuela, Bolivia, Chile y Brasil. El texto, titulado Pulling Latin America into China’s Orbit, presenta estas capacidades como parte de una estrategia más amplia de “fusión civil-militar” y de expansión global del segmento terrestre chino, la infraestructura en tierra que permite comandar satélites, bajar datos y seguir objetos en órbita.


China despliega en América Latina una red espacial de doble uso y enciende alarmas en Washington. Crédito: Select Committee on China.

El informe de Washington

Es claro que tener satélites en órbita no sirve de nada si no se tienen antenas en tierra que reciban los datos y comanden la operación. El informe sostiene que China habría asegurado acceso a nodos clave en América Latina para mejorar sus capacidades para detectar, seguir y predecir movimientos de satélites y basura espacial. Para Washington, además de tener valor científico, eso también puede apoyar operaciones de inteligencia, contraespacio y planificación militar.

En su comunicado, el comité enmarca el tema como un riesgo directo para los sistemas satelitales de los que dependen comunicaciones, navegación y servicios críticos. Además, recomienda que la NASA revise cooperaciones para evitar violaciones a la “Wolf Amendment”, una restricción legal a la cooperación bilateral con China. Finalmente, sugiere que el gobierno estadounidense busque frenar la expansión de infraestructura espacial china en la región.

El informe agrupa tres tipos de infraestructura. Primero, las estaciones terrenas, con antenas que realizan telemetría, seguimiento y comando (TT&C). Éstas monitorean el estado de salud de un satélite, le envían órdenes y bajan datos. Segundo, los radiotelescopios, que en astronomía detectan señales muy débiles del espacio, pero también pueden contribuir a detectar emisiones y tareas de seguimiento de objetos en órbita. Tercero, los sitios de Satellite Laser Ranging (SLR), que miden distancias con pulsos láser reflejados por satélites y permiten calcular órbitas con gran precisión. En particular, el reporte afirma que esa precisión puede ser relevante para sistemas militares que requieren geodesia fina y referencias exactas.

Ubicada en China, una antena solo puede comunicarse con un satélite pasa relativamente cerca de su territorio y tiene contacto con él. Pero, cualdo los satélites pasan por el otro hemisfero, Pekín pierde el contacto. Para lograr cobertura casi continua, hacen falta estaciones distribuidas por el planeta, y América Latina es parte de esa lógica.

El caso argentino: Neuquén, San Juan y Río Gallegos

Argentina aparece como uno de los ejes del informe. El documento destaca la Estación CLTC–CONAE de Neuquén, parte de la red china de espacio profundo y operada en cooperación con la agencia espacial argentina. En la visión estadounidense, la preocupación no es tanto la antena, sino el control y la supervisión sobre qué tráfico se cursa y con qué fines.

Del lado argentino, hay información pública que describe un uso civil y científico. La CONAE explica que la estación brinda soporte de telemetría, seguimiento y control para misiones del programa chino de exploración lunar. También hay comunicados oficiales que muestran su uso como apoyo a misiones específicas, como el satélite Queqiao y el programa interplanetario hacia Marte.

Además de Neuquén, el informe menciona un proyecto SLR en el Observatorio Astronómico Félix Aguilar, en San Juan, y una estación en Río Gallegos vinculada a servicios satelitales comerciales. En este último caso, el documento afirma que el sitio tendría antenas en bandas X y C y lo conecta con empresas y personal que, según su análisis, tendrían lazos con estructuras militares chinas. Se trata de señalamientos que el comité presenta como parte de su argumento de doble uso.

Chile, Brasil, Bolivia y Venezuela: ciencia, datos y geopolítica

En Chile, el debate se cruzó con proyectos astronómicos y de procesamiento de datos. Un caso citado fue el de un observatorio chino en el desierto de Atacama, que quedó bajo revisión en medio de presiones políticas y cuestionamientos de seguridad. China, por su parte, defiende estas iniciativas como científicas y acusa a Estados Unidos de politizar la cooperación.

Brasil aparece asociado a cooperación académica y a proyectos de radioastronomía. A fines de 2025, por ejemplo, se anunció la creación de un laboratorio conjunto China–Brasil para tecnologías de radioastronomía. El informe del comité toma este tipo de infraestructura como potencialmente reutilizable para tareas de seguimiento de satélites y clasificación de emisiones, aun cuando su objetivo declarado sea científico.

En Bolivia y Venezuela, el foco pasa por estaciones de control de satélites ligadas a programas nacionales desarrollados con soporte chino. El reporte describe nodos TT&C como parte de una red regional más amplia. Además, sostiene que, una vez instaladas, estas capacidades pueden prestar servicios a terceros, desde control de satélites hasta apoyo a enlaces y transferencia de datos.
Un capítulo más de la competencia espacial global

El informe refleja un cambio de época, en el que las discusiones geopolíticas sobre poder ya no pasan solo por infraestructura militar terrestre, sino por bases o estaciones espaciales. La carrera espacial contemporánea no es únicamente por desarrollar cohetes reutilizables o llegar a la Luna. También es por la red de antenas y centros de cómputo que hacen funcionar a los satélites que orbitan allá arriba y permiten saber qué hay en el espacio.

Para América Latina, representa un problema a nivel tecnológico: la cooperación espacial con China trajo satélites, financiamiento, formación y capacidades locales en varios países. Sin estos vínculos, muchas naciones no podrían desarrollar esas tecnologías por cuenta propia. Pero el debate por el doble uso pone sobre la mesa dudas sobre la operación, los datos que circulan y los controles. Sin embargo, la mayor incógnita de todas será coómo se seguirá moviendo cada país entre dos potencias que hoy tratan al espacio no como un bien común abstracto, sino como un terreno central de su competencia estratégica.



viernes, 14 de noviembre de 2025

Documentos secretos británicos confirman el apoyo militar de Estados Unidos al Reino Unido durante la Guerra de Malvinas

Documentos secretos británicos confirman el apoyo militar de Estados Unidos al Reino Unido durante la Guerra de Malvinas
Por Alejo Sanchez Piccat




Una nueva serie de documentos clasificados del Ministerio de Defensa británico, revelados por el analista militar Sir Humphrey (@pinstripedline), expone la profundidad de la cooperación entre el Reino Unido y Estados Unidos durante la Guerra de Malvinas.

Los archivos, fechados entre abril y mayo de 1982 y marcados como “SECRET UK EYES A” y “CONFIDENTIAL”, detallan solicitudes urgentes de equipamiento, armas e inteligencia estratégica que Londres elevó a Washington mientras la Task Force avanzaba hacia el Atlántico Sur.

Entre los requerimientos, el documento destaca el pedido de inteligencia satelital en tiempo real, reconocimiento fotográfico y señales (SIGINT) sobre movimientos argentinos, además de comunicaciones encriptadas, municiones y sistemas antiaéreos. Se trataba de una lista de “requerimientos prioritarios” para sostener la operación Corporate, que incluía incluso el pedido de 20 minas lapa (limpet mines) para las unidades de fuerzas especiales SBS (Special Boat Service).

“Las minas actualmente en uso son de la Segunda Guerra Mundial, obsoletas y con tiempos de detonación imprecisos. La provisión desde fuentes estadounidenses daría a la SBS una capacidad de ataque naval más confiable y efectiva”, señala uno de los informes fechados el 28 de abril de 1982 y firmado por el Mayor P. J. Henderson, del Cuerpo Real de Transporte británico.

The April 1982 list of Royal Navy Falklands related urgent requirements for support from the USA. It included intelligence on surface and submarine movements, CIWS for HMS ILLUSTRIOUS and 20 limpet mines for the SBS as "the current mine is obsolete". pic.twitter.com/lYPQVRCTQu— Sir Humphrey (@pinstripedline) November 3, 2025






Armas, inteligencia y apoyo logístico estadounidense

Los documentos incluyen también una solicitud para equipar a los buques de patrulla clase CASTLE con cañones de 76 mm, con el fin de “darles una función de presencia y control” en las islas tras la eventual ocupación.



Otros pedidos abarcaron misiles Sidewinder AIM-9L —misiles aire-aire de última generación en ese momento—, minas antibuque, y apoyo en reabastecimiento y comunicaciones satelitales (FLTSATCOM y Gapfiller). El texto indica además que Washington brindó “considerable apoyo” en materia de inteligencia antes del inicio formal de las operaciones, confirmando que la cooperación militar anglo-estadounidense fue decisiva en la campaña del Atlántico Sur.

“El documento evidencia una cadena directa de coordinación logística, inteligencia y reabastecimiento entre la Marina Real británica y la Armada estadounidense”, subrayó Sir Humphrey en su publicación.



Cooperación encubierta y participación regional

Los documentos filtrados también hacen referencia al uso de instalaciones chilenas y a la provisión de combustible desde Panamá y Chile a buques británicos. Estos vínculos, hoy parcialmente confirmados, refuerzan la hipótesis de que Chile desempeñó un papel logístico clave a favor del Reino Unido, una cuestión que sigue siendo diplomáticamente sensible.

Parte del material continúa clasificado bajo la cláusula de “protección de las relaciones internacionales”, la misma que el Ministerio de Defensa invocó recientemente para mantener en secreto tres de los 14 planes de guerra discutidos por el alto mando británico el 29 de abril de 1982, revelados por Escenario Mundial el mes pasado.


La 1435 Flight mantiene cuatro Typhoon FGR4 en QRA para la defensa del espacio aéreo de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur integrados a la 905 Expeditionary Air Wing. Créditos: Real Fuerza Aérea

En octubre de 2025, Escenario Mundial había informado sobre un conjunto de documentos del MoD británico que detallaban las 14 opciones estratégicas evaluadas por el gobierno de Margaret Thatcher para la guerra, de las cuales tres permanecen clasificadas hasta 2057.

Estos nuevos archivos completan el panorama de una guerra planificada con múltiples capas de coordinación internacional, espionaje y disuasión, en la que Washington habría aportado apoyo tecnológico, logístico y material mucho más amplio de lo admitido públicamente.



lunes, 21 de abril de 2025

Gobierno congela proyecto astronómico chino en Antofagasta tras advertencias de EEUU

Gobierno congela proyecto astronómico chino en Antofagasta tras advertencias de EEUU
por Felipe Zamarin




El Gobierno de Chile decidió pausar el avance del proyecto astronómico chino en Cerro Ventarrones, Región de Antofagasta, tras una serie de advertencias diplomáticas por parte de Estados Unidos, que alertaron sobre supuestos riesgos estratégicos del observatorio.

La decisión fue confirmada este viernes al medio Ex-Ante por el Ministerio de Relaciones Exteriores, que cuestionó la legalidad del convenio firmado entre la Universidad Católica del Norte (UCN) y el Observatorio Nacional Astronómico de China.

Se trata del proyecto TOM, un telescopio de alta precisión para estudiar objetos cercanos a la Tierra, que fue anunciado en enero de 2023. Sin embargo, altos funcionarios estadounidenses, incluyendo a la exembajadora Bernadette Meehan y al nuevo emisario de Donald Trump, Brandon Judd, manifestaron su preocupación por un eventual “uso dual” de la infraestructura, es decir, fines científicos, pero también de observación estratégica o incluso militar.

Gobierno congela proyecto chino

Según revelaron fuentes gubernamentales, las advertencias comenzaron a principios de este año, cuando la delegación estadounidense señaló que el telescopio chino tendría capacidades que podrían utilizarse para rastrear satélites en órbita, una actividad con presuntas implicancias en el ámbito de defensa.

El gobierno chileno, que inicialmente no estaba al tanto del acuerdo firmado entre la UCN y el observatorio chino, ordenó una revisión a través de la Dirección Jurídica de Cancillería.

“La revisión estableció que se trata de un convenio entre una universidad privada y una entidad china. Falta detallar el alcance de dicho acuerdo, para lo cual seguimos en diálogo con las partes involucradas”, señaló Cancillería en una declaración oficial.

Además, agregó que los terrenos fiscales utilizados fueron concedidos por el Ministerio de Bienes Nacionales, lo que también obliga a revisar si se cumplían las condiciones establecidas para su uso.

China acusa injerencia y “nueva Doctrina Monroe”

La reacción del gobierno chino no se hizo esperar. A través de un comunicado emitido por la embajada en Chile, el país asiático acusó a Estados Unidos de intentar frenar la cooperación científica entre Chile y China, calificando el episodio como “una expresión moderna de la Doctrina Monroe”.

“Confiamos en que el pueblo chileno no se dejará engañar y que los intentos estadounidenses no tendrán éxito”, expresó la embajada china, añadiendo que el proyecto TOM tiene fines similares a los del telescopio LSST (Vera Rubin) financiado por EE.UU., también emplazado en el norte de Chile.

China sostiene que las objeciones son políticas, no científicas, y acusó a Washington de ejercer presiones hegemónicas para obstaculizar la expansión tecnológica del gigante asiático en América Latina.

El episodio ha abierto un intenso debate sobre el tipo de acuerdos internacionales que las universidades chilenas —especialmente las privadas— pueden firmar en materias tan sensibles como la observación espacial.

Desde sectores diplomáticos y académicos se ha planteado la necesidad de diseñar una estrategia nacional en infraestructura astronómica, que considere no solo el valor científico de estos proyectos, sino también sus implicancias en materia de seguridad nacional, soberanía tecnológica y geopolítica.



sábado, 15 de junio de 2024

Operación Plum Duff. El aviador chileno que rescató a los comandos británicos que planeaban atacar la base aérea de Río Grande
Jorge Freyggang Campaña, ex oficial de la Fuerza Aérea de Chile, se hizo famoso por ser el primer piloto comercial en llegar a la Antártica; sin embargo, pocos –ni siquiera sus más cercanos- conocían su rol en la guerra de Malvinas.
por Daniel Avendaño y Mauricio Palma


Imagen referencial. Un Sea King HC.4 de 825 Escuadrón Aéreo Naval despega después de trasladar, desde San Carlos a Darwin, a comandos de la compañía 42 de los Royal Marines (Photo by Paul Haley/ Crown Copyright. Imperial War Museums via Getty Images)IWM/Getty Images - Imperial War Museums

Son casi las 11 de la noche y caen las primeras gotas sobre Gotemburgo. Solo dos chilenas, que promedian los 70 años, esperan frente al Stora Teatern, el centenario recinto del puerto sueco. Hace poco más de una hora que terminó el concierto de los Inti Illimani, y esperan tomarse una fotografía con los músicos.

Finalmente, aparecen los fundadores de la banda, Horacio Salinas y José Seves, que ya superan los 70 años y que no dudan en posar junto a sus compatriotas.

Es 21 de septiembre de 2023 y nos acercamos a Seves: le contamos que estamos escribiendo un artículo sobre el piloto Jorge Freyggang, hermano mayor de Renato, un saxofonista que estuvo en la banda durante diez años mientras estaban exiliados en Italia.

“Fuimos muy cercanos con Renato”, aclara el dueño del vozarrón emblemático del grupo.

También le señalamos que diversos documentos sindican a este excapitán de la Fuerza Aérea de Chile como uno de los represores de la dictadura chilena. Esta vez, José Seves -con cara contrariada- señala que jamás supo de esta historia. Nos dirá que es un episodio desconocido al interior de los Inti, como se le conoce a esta agrupación fundada en 1967 y que fuese una férrea promotora del gobierno socialista de Salvador Allende.

Dos semanas más tarde, el lunes 2 de octubre de 2023, y minutos antes de que el conjunto Amankay, integrado por holandeses y chilenos, se presente por primera vez en el teatro de la Universidad de Santiago, nos acercamos a Renato Freyggang y le preguntamos por su hermano Jorge y su rol en las sesiones de tortura en la base aérea de Temuco en 1973. El ex Inti Illimani, con semblante sereno, nos dice: “No tenía idea”, y luego agrega que le gustaría cooperar, saber si hay más antecedentes, y que no tendría problemas en reconocer que Jorge estuvo en eso. “En realidad, no me extraña, hubo muchos involucrados”.

La historia le daría la razón.

El aviador Jorge Freyggang

La pandilla salvaje

Hijo de un suboficial de la FACh que por mérito ascendió a oficial, Jorge Humberto Freyggang Campaña nació el 1 de abril de 1947. Eran cuatro hermanos, tres varones y una niña, y vivieron toda su infancia en Santiago.

A los 18 años ingresó a la Escuela de Aviación y a fines de 1969 egresó con el grado de subteniente, ocupando la antigüedad número 25. Difícilmente llegaría al generalato. Poco después fue destinado a Punta Arenas, en el extremo sur de Chile. Allí conoció a Susana López González, hija de comerciantes locales; se casaron con separación total de bienes.

En mayo de 1973, el teniente Freyggang fue enviado a la Base Aérea Maquehue de Temuco, la que había iniciado sus operaciones a fines de los años 20 y en la que, varias décadas más tarde, el Papa Francisco ofrecería una misa teñida de polémica: subió al altar acompañado por un obispo silente y encubridor de un sacerdote pedófilo.

Es en este lugar, que en los 60 albergaba a la escuela de helicópteros de la FACh, donde Freyggang escribió su historia más brutal a partir del golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

Uno de los que padeció aquella infamia fue Jorge Silhi Zarzar. Hasta su casa ubicada en el centro de Temuco, llegaron tres miembros de la FACh y un enfermero civil. Allí encañonaron a su madre y lo sacaron violentamente desde su hogar. Lo trasladaron hasta la Base Maquehue, ubicada a seis kilómetros al suroeste del centro de la ciudad. En aquel recinto, al entonces liceano lo recibiría “La pandilla salvaje”, un grupo compuesto por oficiales y suboficiales, dirigida por Freyggang Campaña.

“Aquí comienza un calvario que yo no me imaginaba que resultaría posible entre seres humanos: interrogatorios reiterados con golpes, con palos, con electricidad y lo peor de todo, el submarino seco, que es la bolsa de nylon que te ponen en la cabeza hasta que tú abras la mano y decidas que quieres hablar. Si lo hacías para aliviarte y no contestaban lo que ellos querían, volvía el submarino seco”, cuenta el hoy abogado Silhi, desde su casa en la capital de la Región de la Araucanía.

En esos días, Jorge Silhi tenía 19 años recién cumplidos. Era un conocido dirigente estudiantil y militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Por lo mismo, recibió instrucción militar, pero sin alcanzar a pertenecer a las estructuras claves de su partido. En los interrogatorios insistirá que su perfil era intrascendente.

“Jorge Freyggang estuvo en mis interrogatorios y era uno de los que me golpeaba, pero los que más golpeaban eran los suboficiales”. En una de las sesiones de tormento, Silhi -quien siempre estuvo vendado- logró sacarse la bolsa plástica que lo asfixiaba y ahí Freyggang le tomó las manos y las ató con un cinturón.

Tras ocho días detenido en la Base Maquehue, donde lo interrogaron dos o tres veces al día y después de sufrir “una de las peores pateaduras”, Silhi fue dejado en libertad gracias a contactos familiares. “Cuando soy liberado, el que me va a dejar a mi hogar era Freyggang”, recuerda el abogado temuquense, que reconoció la voz de quien daba las órdenes de las golpizas que padeció.

A fines del 73, Jorge Silhi salió del país con destino a Argentina, donde permaneció un año. Volvería a Chile a estudiar Derecho, ya completamente descolgado de una militancia política. Recién a mediados de los 80 defendería a algunos perseguidos políticos de la dictadura de Pinochet.

Jorge Silhi en su casa en Temuco

El apellido Freyggang es repetido en varios procesos judiciales que se sustanciaron por los crímenes cometidos en Maquehue. En ellos, exoficiales y suboficiales sindicaron al entonces teniente como integrante e incluso jefe de la unidad de inteligencia que operó en aquel recinto militar. Varios de los integrantes de la denominada pandilla salvaje fueron condenados y hoy cumplen condena en prisión.

Un reconocimiento inusual

En la hoja de vida militar de Jorge Freyggang Campaña, un documento de 56 carillas manuscritas y entregada por la propia FACh, se consigna que dos semanas antes del golpe militar –y con la edad de 26 años- pasó a ser jefe del Departamento de Inteligencia del Grupo 3 Maquehue de Temuco, donde “tuvo una destacada actuación antes, durante y después de los sucesos del 11 de septiembre de 1973″.

El texto agrega: “Cumplió con valentía y decisión su actuación frente a elementos marxistas, practicando interrogatorios, detenciones, allanamientos y otras misiones”.

Hoja de vida militar de Jorge Freyggang

Como pocas veces, la propia FACh acreditó la participación de uno de sus oficiales en detenciones extrajudiciales. Aún más: Freyggang obtuvo las mejores calificaciones mientras estuvo destinado en Temuco.

El 12 de septiembre de 1975, dejó su rol en inteligencia y asumió distintas labores administrativas; incluso sería el director del jardín infantil del regimiento.

Seis meses después, en la Laguna del Laja, sufrió su primer accidente aéreo cuando estrelló el helicóptero Bell UH-1H que conducía. La institución lo felicitó por su maniobra y concluyó que se debió a una “falla de material”.

A mediados de 1977, solicitó ser dado de baja de la institución “por motivos particulares”. A fines de agosto dejó las filas de la FACh con el grado de capitán, cerrando su hoja militar llena con múltiples loas; “se le puede confiar cualquier misión”, apuntaron sus superiores.

En los días siguientes, regresó a la Patagonia para iniciar su añorado negocio: tener su propia línea aérea. Para ello, se asoció con su suegro Sergio López, quien era dueño de una librería en Punta Arenas. Ambos se endeudaron y en diciembre del mismo año compraron la línea aérea Tama a Luciano Julio, que solo contaba con una aeronave, un maltrecho CC-CAK.

A pesar de lo precario de la firma, Freyggang le dio un nuevo impulso a la empresa: él piloteaba, su suegro era ejecutivo y su mujer atendía el público. Con el viejo avión aumentó la periodicidad de los vuelos entre Punta Arenas, Cerro Sombrero, Porvenir y Puerto Williams.

Pero la gran apuesta de Freyggang fue en 1980: viajó a Estados Unidos para adquirir tres aviones. Tama se ponía pantalones largos y, cada tanto, ponían avisos publicitarios en los diarios locales. Pero sabía que necesitaba algo más grande para remecer el débil mercado aeronáutico de la zona, hasta que ideó su gran golpe de marketing: el domingo 22 de marzo de 1981, su rostro apareció en la prensa local bajo el titular: “Hazaña histórica de empresa magallánica. Abierta ruta comercial a la Antártica. Jorge Freyggang, piloto civil, fue el primero en llegar a la Antártida con un avión comercial.”

El 22 de marzo de de 1981 el diario El Magallanes da cuenta de la hazaña de Jorge Freyggang, primer piloto civil en unir en vuelo América con la Antártida

El viaje hasta la base Teniente Marsh en la Antártida fue su particular homenaje a la institución que lo formó como piloto, el mismo día del aniversario de la FACh, celebrando el aterrizaje de esta hazaña aeronáutica entre los vítores de sus ex camaradas del aire, a quienes les llevó varias sandías.

¿Un espía de los ingleses?

El otoño de 1982 fue durísimo para los habitantes del extremo sur del continente. Argentina estaba en guerra con Gran Bretaña por la soberanía de las islas Malvinas. Fue una conflagración corta pero sangrienta.

A muy poco andar del conflicto, el alto mando de la Real Fuerza Aérea Británica (RAF) envió a Chile a uno de sus hombres para que consiguiese el apoyo local bajo el más estricto sigilo. El elegido fue Sidney Albert Edwards, un oficial que a sus 48 años hablaba perfecto español y era experto en inteligencia militar. En Londres sabían que estaban dando inicio a una relación quid pro quo, en la que la ayuda sería recíproca: tras la guerra, Chile recibiría seis Hawker Hunter, un radar de larga distancia, misiles antiaéreos y tres cazabombarderos Canberra de reconocimiento fotogramétrico de gran altura. Mientras que los aviadores británicos usarían el espacio aéreo chileno para labores de espionaje, instalando en Punta Arenas un radar que les permitió detectar los movimientos de los cazas argentinos, y varias pistas en las que aterrizaban aeronaves inglesas camufladas como máquinas chilenas.

Pero la ayuda subrepticia hacia los británicos no estuvo exenta de incidentes.

Sea King con las aspas plegadas a bordo de la cubierta de vuelo del HMS Intrepid. Atrás asoma el portaaviones ligero HMS Hermes.

El mapa con la operación frustrada que publicó el periódico inglés Daily Mail en 2014

El 17 de mayo de 1982, el helicóptero Sea King HC-4VC, bajo el mando del teniente Richard Hutching, despegó desde el portaviones HMS Invencible. En el interior iban además ocho hombres del S.A.S., las fuerzas especiales del ejército británico. Era una misión arriesgada y casi suicida. La operación secreta, denominada Plum Duff, tenía como objetivo infiltrar la base aeronaval argentina de Río Grande, destruir los aviones Super Étendard, asesinar a sus pilotos, pero por sobre todo, destruir los 3 misiles AM-39 Exocet que aún mantenía la Fuerza Aérea Argentina, el principal dolor de cabeza para Margaret Thatcher, luego que semanas antes, el 4 de mayo, dos de estos misiles habían hundido al destructor británico HMS Sheffield.

La base Aérea de Río Grande, en 1982, objetivo de los comandos que participaron en la operación Plum Duff

Pero algo falló, y debido a las condiciones climáticas, el teniente Hutching abortó la misión pues había sido detectado por un radar hostil: el copiloto pudo observar una bengala en las cercanías. Decidieron dejar a los comandos SAS en un punto cercano al río Silva. Luego prosiguieron rumbo a Punta Arenas y ya en territorio chileno, el Sea King fue abandonado y destruido por sus propios ocupantes.



El incendio del helicóptero no sólo fue advertido por los lugareños sino que rápidamente se convirtió en noticia internacional. Los tres tripulantes del Sea King decidieron esconderse, hasta recibir nuevas órdenes. Fueron siete largos días en que el incidente pasó a ser un inesperado y casi insalvable conflicto diplomático, hasta que –según rezaba el protocolo- Hutching tomó su teléfono satelital y llamó a Sidney Edwards:

“Entréguense a las autoridades chilenas y yo me ocuparé de que lleguen a Santiago”, fue la instrucción que recibió el piloto. Y así lo hicieron. En los días siguientes abandonaron el territorio chileno rumbo a Londres.

La Prensa Austral publico la noticia del rescate de los tres pilotos del Sea King. Si bien la crónica habla de "misterio", jamás menciona a los 8 comando británicos que iban en el helicóptero

La tripulación del Sea King británico tuvo una salida "oficial". Los tres pilotos dieron una conferencia de prensa al llegar a Santiago, pero negaron la existencia de comandos británicos en el continente

Mientras, los 8 hombres de la SAS seguían escondidos en el sur de Chile, específicamente en la ciudad de Porvenir. Pero no aguantarían mucho tiempo.

Se hacía urgente sacarlos del país, por lo que los oficiales de enlace chilenos contactaron al ex camarada de la FACh, Jorge Freyggang. Los ingleses pagaron una alta cifra con el propósito de resguardar las identidades de sus pasajeros que, de paso, mejoraron las alicaídas arcas de aerolíneas Tama.

Aprovechando la tranquilidad del domingo 30 de mayo, los ocho comandos británicos fueron trasladados desde Porvenir hasta Punta Arenas a bordo de un monomotor. En la capital de Magallanes, los esperaba el Beechcraft Queen Air BE-80 piloteado por Freyggang. Hizo escala en Puerto Montt para cargar combustible y al llegar a Santiago, fueron recibidos por una columna de vehículos que los llevó a una casa de seguridad. Jorge Freyggang respiró tranquilo. La misión secreta había resultado exitosa y la paga generosa. Estuvo 6 días en la capital, reunió a su familia y el sábado emprendió el vuelo de regreso a Punta Arenas.

Sería el último de su vida.

Vecinos de Punta Arenas aún conservan, como souvenirs, pedazos del Sea King que los comandos británicos abandonaron y prendieron fuego tras abortar el ataque a la base de Río Grande

Aquel 5 de junio de 1982 había sido pronosticado con mal tiempo. No era un buen día para volar. Los 1308 kilómetros que separan Puerto Montt con la austral Punta Arenas se encontraban con cielos completamente nublados. Es una geografía compleja y un clima inestable, con vientos bravos. Pero Freyggang se tenía confianza. Había despegado aquella mañana desde Santiago en su Beecheraft Queen Air BE-80. Hizo una escala en el aeropuerto El Tepual de Puerto Montt. Lo acompañaba su esposa Susana López, sus hijos Jorge (9), Patricio (7), Susana (2) y la asesora del hogar, Brunilda Navarro. Despegaron cerca de las 10 de la mañana para volver a su amado Magallanes.

A las 18:10 horas, Jorge Freyggang se contactó con el operador de la torre de control del aeródromo de Chile Chico. Tenía una emergencia:

“Solo veo mar a mi alrededor; también veo la luna. No observo tierra. Me queda combustible para unos 20 minutos, así que trataré de amarar. Búsquenme. No me olviden”.

Fue su último contacto radial.

“Perdido avión de Tama”, tituló al día siguiente diario El Magallanes. La noticia caló hondo en Punta Arenas. Freyggang era un hombre conocido en la austral ciudad y había consolidado cierto prestigio entre los aviadores. Su bigote le otorgaba más años que los 35 que tenía al momento del accidente.

Los archivos oficiales de la Operación Plum Duff fueron desclasificados hace 10 años. Sin embargo, las imágenes del helicóptero británico incendiado en el sur de Chile trascendieron en 1982

“Era un tipo extrovertido, simpático, alegre y ameno. Muy sincero y transparente”, lo recuerda hasta estos días desde su oficina en Punta Arenas, Luis Utman, quien lo conoció cuando ingresaron como cadetes a la Escuela de Aviación en 1965. El destino los volvió a unir a principios de los 80, cuando Luis comenzó a pilotear para la empresa Tama. Por eso le dolió tanto su partida, pues a pesar de la experiencia de Freyggang, poco pudo hacer aquel infausto atardecer de junio de 1982. Los fuertes vientos y escaso combustible lo sentenciaron. Técnicamente se cree que el avión pudo caer entre Punta Arenas y el Mar de Drake. Utman participó directamente en la búsqueda del avión siniestrado, la que se prolongó por dos semanas.

Durante años se especuló que el chileno había sido un espía trabajando para los ingleses y que incluso volaba de manera permanente a Puerto Argentino, en las Islas Malvinas. Incluso se levantó la versión de que su accidente habría sido un atentado de la inteligencia argentina, o que habría fingido su propia muerte y la de su familia, siendo visto años más tarde en Inglaterra, Australia u otro país, que sólo la imaginación popular pudo inventar.

Los rastros de Freyggang Campaña y su familia nunca fueron encontrados.



lunes, 22 de enero de 2024

El senador Blanco exigió información sobre el buque británico que navegó por aguas argentinas
A través de un pedido de informes, el senador Blanco consulto “si se prevé denunciar ante la Organización Marítima Internacional el uso de bandera ilegal Falklands y si esta cuestión formará parte de la Agenda Malvinas.”




El senador nacional Pablo Blanco (UCR – Tierra del Fuego) presentó un pedido de informes para solicitar al Gobierno Nacional que informe respecto a la navegación por aguas argentinas del buque británico RRS Sir David Attenborough con bandera de la Islas Falklands.

Además, busca saber “si el Gobierno tiene planeado realizar ante las autoridades chilenas una formal queja por el apoyo brindado a un buque con bandera ilegal”, advirtió.

“En enero del año 2023 ya había ocurrido, por eso solicitamos que informen que previsiones se adoptarán de ahora en más; si se informó al Gobierno Británico el contenido del decreto presidencial 256/2010 que establece que ‘todo buque que se proponga transitar entre puertos ubicados en el territorio continental argentino y en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur deberá solicitar una autorización previa”, explicó Blanco.

También, consulto “si se prevé denunciar ante la Organización Marítima Internacional el uso de bandera ilegal Falklands y si esta cuestión formará parte de la Agenda Malvinas pactada entre el presidente Javier Milei y el Canciller Británico David Cameron y qué otros temas incluirá dicha agenda”.

Del mismo modo, relató que “cuando esto mismo sucedió hace un año nos llamó profundamente la atención el silencio de nuestra Cancillería y del Embajador en la República de Chile sobre el asunto. En efecto, el gobierno anterior nunca realizó ningún tipo de acción o comunicación orientada a la defensa de intereses o posiciones de nuestro país”.

“Los más altos intereses nacionales están en juego y el gobierno nacional no puede ignorarlos. Para los argentinos y los fueguinos la causa Malvinas es sagrada y debe ser defendida activamente y con altura en todos los foros internacionales”, aseveró.

Por ello Blanco señaló: “Resulta imprescindible que el Congreso sea informado de este asunto puesto que las Relaciones Exteriores constituyen uno de los activos más valiosos de la república. Delegar estas funciones, no hacerse cargo de ellas es regalar soberanía y los argentinos no estamos dispuestos a permitirlo”.