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viernes, 12 de marzo de 2021

Coronavirus: “Brasil se está convirtiendo en una amenaza para la salud pública mundial”


Brasil es el segundo país del mundo con mayor número de fallecidos por el coronavirus.


Las muertes diarias por el coronavirus en Brasil superan las 2.000, lo que lo convierte en el segundo país con mayor número de fallecimientos por esta causa, después de Estados Unidos.

El epidemiólogo Pedro Hallal, que trabaja en el estado sureño de Rio Grande do Sul, habla de una situación de desbordamiento que implica un peligro que se proyecta más allá de las fronteras del gigante sudamericano.

"21% de todas las muertes ocurridas en el mundo ayer (9 de marzo) debido al covid-19 ocurrieron en Brasil, un país que solamente tiene el 2,7% de la población mundial. Entonces, esto es enorme. Brasil se está convirtiendo en una amenaza para la salud pública global", dijo Hallal a la BBC.

El miércoles 10 de marzo, el país registró 79.876 nuevos contagios confirmados, el tercer número más alto en un solo día, mientras que el número total de muertes relacionadas con el covid-19 alcanzó las 270.656, según cifras de la Universidad Johns Hopkins de EE.UU.

Eso quiere decir que Brasil tiene una tasa de 128 muertes por cada 100.000 habitantes, lo que le coloca en el puesto 11 entre los 20 países más afectados del mundo. Las tasas más altas se encuentran en la República Checa con 208 muertes por cada 100.000 personas y en Reino Unido con 188 muertes por cada 100.000 personas, según los reportes de la Universidad Johns Hopkins.

Crisis en los hospitales

Margareth Dalcolmo, médica e investigadora de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz, un centro de investigaciones científicas ubicado en Río de Janeiro), describió la situación como "el peor momento de la pandemia en Brasil".


Muchos centros de salud están desbordados por el elevado número de hospitalizaciones.


En todo Brasil, las unidades de cuidados intensivos (UCI) están a más del 80% de su capacidad, según la Fiocruz. Y en 15 capitales estatales, las UCI están a más del 90% de su capacidad, incluso en Río de Janeiro y Sao Paulo.

La prensa del país afirma que la capital, Brasilia, ha alcanzado la capacidad total de las UCI, mientras que dos ciudades, Porto Alegre y Campo Grande, han superado esa capacidad.

En su informe, la Fiocruz advirtió que las cifras apuntan a la "sobrecarga e incluso el colapso de los sistemas de salud".

Hallal asegura que su estado (Rio Grande do Sul) está desbordado. "Aquí en el sur de Brasil, la situación se está poniendo realmente mala, superamos el 100% de la ocupación en las unidades de cuidados intensivos", dijo a la BBC.

También señaló que la gente se sentía "abandonada por el gobierno federal".

"Los políticos tardaron mucho en actuar", dijo Adilson Menezes, de 40 años de edad, a la agencia de noticias AFP frente a un hospital en Sao Paulo. "Lo estamos pagando la gente pobre", dijo Menezes refiriéndose al estado de casi colapso del sistema de salud pública de Brasil.


Los hospitales trabajan bajo mucha presión debido al incremento de casos.


La cuestión del liderazgo

Análisis de Katy Watson, corresponsal de la BBC en América del Sur

Brasil enfrenta su mayor crisis desde que comenzó la pandemia, pero aún así, parece que la gente está tratando de ignorarla.

Tomemos a Sao Paulo, por ejemplo. Si bien las tiendas que no son esenciales han tenido que cerrar estas últimas semanas, no hay ningún "confinamiento" del que hablar, ninguna restricción sobre con quienes se pueden reunir las personas y las escuelas han permanecido abiertas en gran parte (aunque con menor capacidad).

La gente aquí está tomando sus propias decisiones sobre cómo mantenerse a salvo y, ciertamente, no existe ese miedo como el que vimos en esta época hace un año, cuando todo el mundo se estaba encerrando, incluidos los brasileños.

Un año después, e incluso en medio de terribles estadísticas que siguen aumentando, la narrativa de Jair Bolsonaro ha sido comprada por muchos: la desconfianza hacia la vacuna china CoronaVac y las críticas contra el cierre de restaurantes y negocios.

Mientras tanto, los científicos están clamando cada vez más para que haya un mayor liderazgo nacional para detener el colapso de todo el sistema de salud en las próximas semanas.

¿Qué hay detrás de la ola de contagios?

El aumento en los casos en los últimos días se ha atribuido a la propagación de una variante altamente contagiosa del virus, llamada P1, que se cree que se originó en la ciudad amazónica de Manaos.


La nueva variante del coronavirus que fue detectada por primera vez en Brasil ha llevado a un aumento de las muertes en ese país.


Los datos preliminares sugieren que la variante P1 podría ser hasta dos veces más transmisible que la versión original del virus.

También indican que la nueva variante podría evadir la inmunidad derivada de haber padecido la versión original del coronavirus: la probabilidad de reinfección se sitúa entre 25% y 60%.

La semana pasada, el Instituto Fiocruz dijo que la P1 era solamente una de varias variantes que generan preocupación, que se han vuelto dominantes en seis de los ocho estados estudiados por esa institución.

La directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa Etienne, dijo que la situación en Brasil ofrece un recordatorio de la amenaza del resurgimiento. "Las áreas más afectadas por el virus en el pasado siguen siendo vulnerables a la infección hoy", apuntó.

Hallal, por su parte, reconoce el reto que implica la nueva variante pero asegura que el problema va más allá.

"Sabemos que la nueva variante es más transmisible y tenemos evidencia que va surgiendo de qué puede ser un poco más agresiva que el virus original, pero no todo tiene que ver con la variante. Como científico tengo que decirlo: es verano en esta parte del sur del mundo y la gente aquí en Año Nuevo participó en reuniones masivas por todas partes, así que la variante lo está haciendo más difícil, pero no es sólo la variante", apunta.


En algunos hospitales, los pacientes tienen que ser atendidos en salas improvisadas.


El especialista señala que en la actualidad hay algunas medidas para restringir la circulación de las personas, pero que probablemente no será suficiente para detener los contagios.

"Necesitamos combinar esto con una campaña de vacunación acelerada y no lo estamos viendo. Necesitamos atención inmediata de la industria farmacéutica, de otros gobiernos en el mundo porque si no empezamos a vacunar a la población aquí, muy pronto, esto se convertirá en una tragedia masiva", advierte.

Un "laboratorio natural"

Análisis de Smitha Mundasad, corresponsal de Salud de la BBC

A los científicos les preocupa que Brasil casi se haya convertido en un "laboratorio natural", donde la gente puede ver lo que sucede cuando el coronavirus pasa relativamente desapercibido.

Algunos advierten que el país es ahora un caldo de cultivo para nuevas variantes del virus, sin obstáculos por un distanciamiento social efectivo y alimentado por la escasez de vacunas.

Esto se debe a que cuanto más tiempo circula un virus en un país más posibilidades tiene de mutar, en este caso dando lugar a la variante P1.

Los expertos mundiales están pidiendo un plan que incluya vacunación rápida, encierros y estrictas medidas de distanciamiento social para controlar la situación.

La preocupación es que la variante P1 es una amenaza inminente sobre el progreso logrado en la región y en el resto del mundo.

En general, las vacunas actuales siguen siendo eficaces contra la variante, pero pueden ser menos efectivas que contra las versiones anteriores del virus para el que fueron diseñadas.

Los estudios están en curso, pero los expertos lograrán un conocimiento más sólido sobre cuán bien funcionan estas vacunas contra la P1 a medida que sigan monitoreando a las personas que han sido vacunadas en el mundo real.

Los científicos confían en que, si es necesario, las vacunas se pueden modificar con bastante rapidez para que funcionen contra nuevas variantes.

¿Cómo ha reaccionado el gobierno?

El presidente Jair Bolsonaro ha minimizado los riesgos que representa el virus desde el inicio de la pandemia.

También se ha opuesto a las medidas de cuarentena tomadas a nivel regional, argumentando que el daño a la economía sería peor que los efectos del virus en sí.


Bolsonaro desestima las críticas sobre su gestión de la pandemia.


Este miércoles, el exmandatario y dirigente opositor Luiz Inácio Lula da Silva criticó las "estúpidas" decisiones del presidente Bolsonaro y dijo recomendó a los ciudadanos vacunarse. "Muchas muertes se habrían podido evitar", aseguró.

Bolsonaro, quien a principios de la semana dijo a los ciudadanos que "dejaran de lloriquear", rechazó las críticas de Lula diciendo que su gobierno ha hecho suficiente para combatir la enfermedad.

Por su parte, João Doria, un exaliado de Bolsonaro que ahora se ha convertido en un rival político, ha calificado al presidente de "loco".

La postura del mandatario ante la pandemia también ha sido objeto de severas críticas fuera de las fronteras de Brasil.



lunes, 24 de febrero de 2020

Argentina contra los aviones militares británicos que pasan por Montevideo
El Gobierno argentino manifestó al próximo canciller de Uruguay su preocupación: Montevideo recibió en 2019 a 13 aviones militares que hicieron escala para llegar a las Islas Malvinas. Las visitas de legisladores y productores uruguayos a las islas también molestan a los argentinos.

© Foto : Pixabay/ Military_Material

Formalmente, el encuentro entre el canciller argentino, Felipe Solá, y el futuro canciller uruguayo, Ernesto Talvi, se basó en la situación del Mercosur y la relación bilateral entre los dos vecinos del Río de la Plata. Sin embargo, el Gobierno argentino sorprendió con un tema que la contraparte uruguaya no se esperaba: la preocupación por los acercamientos entre Montevideo y las Islas Malvinas.

Según informó el diario argentino Clarín, Solá incluyó en el encuentro con Talvi a una suerte de delegación especial para conversar con el uruguayo sobre el tema Malvinas. Con ese fin convocó especialmente a Daniel Filmus, secretario de Cancillería para Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur, junto al vicecanciller Pablo Tettamanti y el nuevo embajador argentino en Uruguay Alberto Iribarne.

El diario consigna que la delegación argentina pidió específicamente a Talvi que el Gobierno encabezado por Luis Lacalle Pou —que asumirá el próximo 1 de marzo— no permita que aviones militares británicos utilicen aeropuertos uruguayos como escala en el viaje hacia las Islas Malvinas.

Iribarne compartió el dato de que durante 2019 partieron 13 vuelos desde Uruguay hacia las Islas Malvinas, algo que para Argentina "viola una suerte de acuerdo tácito" entre los dos países del Cono Sur, dado que no se trata de vuelos de emergencia, los únicos que el Gobierno argentino aceptaría.

Argentina también mostró su preocupación por la existencia de un "lobby británico en favor de su presencia en las Malvinas" que se hacer cada vez más fuerte en Uruguay. En ese sentido, las autoridades argentinas señalaron las visitas de legisladores y productores agropecuarios uruguayos a las islas y la llegada a Montevideo de representantes isleños.

Uno de los ejemplos que más molestia causa en filas del Gobierno de Alberto Fernández es el estand que el Gobierno de las Islas Malvinas coloca en cada edición de la Exposición Rural que se realiza todos los años en Montevideo.

La reivindicación por la soberanía argentina de las Islas Malvinas es uno de los puntos centrales de la gestión de Alberto Fernández. El propio mandatario puso al reclamo como uno de los temas de su discurso inaugural. La designación de Filmus, un hombre fuerte del peronismo y cercano de Fernández, al frente de una secretaría específica sobre las islas, fue otra señal de la centralidad del tema para Argentina.



lunes, 4 de noviembre de 2019

Brasil: Los peligros de Bolsonaro
Por Eric Nepomuceno


Imagen: AFP

Desde Río de Janeiro

La escalada contra los que son considerados por el ultraderechista presidente Jair Bolsonaro y su clan como enemigos experimentó una aceleración muy fuerte en los últimos días. A tal punto, que llegó a rozar los límites de los soportes básicos de la democracia.

Vale recordar que para el presidente y su trío de hijos, el senador Flavio, el diputado Eduardo y Carlos, concejal por Rio, no existen adversarios: lo que existe son enemigos a ser abatidos.

Cada vez que se sienten presionados por algo, refuerzan su furia contra instituciones ( empezando por el Supremo Tribunal Federal), partidos políticos, inclusive el suyo, organizaciones sociales, medios de comunicación, mandatarios extranjeros y el mundo en general.

¿Qué habrá despertado ahora en el clan la urgencia en avanzar contra enemigos dentro y fuera del país? ¿Cómo contener semejante explosión de furia?

¿No será que todo no es más que pura cortina de humo para desviar atenciones de algo que ocurrió pero todavía no ha emergido? ¿Será una anticipación de defensa frente a alguna novedad grave relacionada a la cercanía del clan, el presidente inclusive, a los asesinos de la concejala de Río Marielle Franco?

Hace rato está confirmado que tanto el Bolsonaro presidente como Flavio, Eduardo y Carlos desconocen límites.

Siempre, antes aún de la victoria de Jair Bolsonaro en las elecciones del año pasado, han sido groseros, al borde del desequilibrio emocional, mintiendo de manera compulsiva y disparando amenazas por doquier.

También son harto conocidas sus vinculaciones con las “milicias”, grupos paramilitares que disputan áreas controladas por narcotraficantes en Río de Janeiro.

No que las integren: las respaldan, y sobran pruebas de eso, empezando por pronunciamientos del entonces diputado Jair Bolsonaro.

La llegada del clan familiar al poder reforzó esas características y despejó sobre el país una marea de odio que supera la que emanó entre 1964 y 1985. En aquel periodo, al menos había una constatación indiscutible: el país vivía bajo una feroz dictadura militar.

Ahora, se supone que viva bajo democracia: el Congreso funciona y ningún magistrado de la Corte Suprema fue defenestrado, ningún parlamentario perdió su mandato o tuvo sus derechos civiles suspendidos.

Tampoco fueron rotas las relaciones diplomáticas con algún país, no hay censura oficial ni exilios forzosos o tropas ocupando las calles.

No hay presos políticos, la tortura, la desaparición forzada y el asesinato de adversarios políticos no fueron institucionalizados: el ambiente es muy distinto al que se vivía luego de que se decretara, en diciembre de 1968, el AI-5 (léase: “Acta Institucional número 5”, el golpe dentro del golpe ocurrido cuatro años antes, y que desató una ola irrefrenable de represión).

Pero para que las cosas sigan como están, habrá que pararle la mano al clan: en la tarde del jueves, Eduardo, que el padre presidente quería contemplar en la embajada en Washington, dijo que si ocurre en Brasil lo que ocurrió en Ecuador y ahora en Chile habrá que buscar respuestas. Y agregó: una de las posibilidades sería reeditar el AI-5.

La reacción vino de todas partes, empezando por los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado.

Hasta en el partido de los Bolsonaro las críticas fueron duras, y la oposición propuso abrir un proceso para suspender el mandato de diputado del hijo presidencial.

En una primera reacción, el Bolsonaro padre dijo que el Bolsonaro hijo había sido malinterpretado. No es cierto: pese a las muy duras reacciones iniciales, Eduardo reincidió en la amenaza por las redes sociales. Luego, presionado por el padre, se excusó por la expresión “infeliz”.

Hay que recordar la reacción del presidente frente a las manifestaciones populares chilenas: durante su viaje por Asia y Medio Oriente, dijo que había llamado a su ministro de Defensa instruyéndole para que se preparase para sacar tropas a las calles en caso de que surgiese algo parecido en Brasil.

Acorde al clan ultraderechista, estaría en marcha una conspiración de la izquierda para crear el caos en Sudamérica y abrir espacio para el retorno del comunismo en la región. Ecuador y Chile fueron solo el inicio.

Las amenazas todas pueden sonar a delirio de una pandilla de mentecatos, y lo son. Pero también son, y eso sí grave, una secuencia de presiones contra las reglas básicas más elementales de la democracia.

El gran peligro está en que esos brotes de furia de Bolsonaro escapen al control y el clan busque efectivamente una ruptura.

De momento, los militares que lo cercan están callados, con la excepción del jefe del Gabinete de Seguridad Institucional, general retirado Augusto Heleno.

Los que realmente importan, los que están en actividad, aunque no se hayan pronunciado expresamente, dejaron claro su malestar.

Su gran preocupación es que la imagen de las Fuerzas Armadas se contamine de toda esa demencial escalada de autoritarismo.

Del resto, no queda otro camino que esperar para ver qué efectivamente motivó todo eso.

Y claro, esperar para ver quién parará la mano a toda esa locura, peligrosa locura.


Diputado brasileño: la intromisión de Bolsonaro en Argentina es una vergüenza
Las últimas declaraciones del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, criticando la victoria de Alberto Fernández en las elecciones de Argentina avergüenzan, ya que no respeta la decisión de los ciudadanos de ese país, dijo a Sputnik el diputado brasileño por el Partido de los Trabajadores (izquierda) Jeferson Fernandes.


© REUTERS / Adriano Machado


"La voluntad de la población argentina debe ser respetada. Es por eso que avergüenza el discurso del presidente brasileño Jair Bolsonaro, que no quiere respetar el derecho de decisión del pueblo argentino", señaló.

Bolsonaro afirmó el 28 de octubre que los argentinos escogieron "mal" al dar la victoria a Fernández, y el 1 de noviembre pasado confirmó que no irá a su ceremonia de toma de posesión el 10 de diciembre.

Por otra parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Ernesto Araújo, sostuvo que las "fuerzas del mal" están festejando el resultado electoral en Argentina.

"Las fuerzas del mal lo están celebrando; las fuerzas de la democracia lo están lamentando por Argentina, por el Mercado Común del Sur [Mercosur] y por toda América del Sur, pero Brasil continuará enteramente del lado de la libertad y de la integración abierta", escribió en Twitter.

​Por su parte, Fernandes aseveró que los resultados de las elecciones argentinas demuestran que la "política de ajuste y retirada" de los derechos de los trabajadores aplicada por Mauricio Macri "ha fallado".

Consideró que la postura de Bolsonaro por la victoria de Fernández puede implicar una paralización del Mercosur.

"El camino de integración de los pueblos de América del Sur debe pasar por la integración económica y el desarrollo con respecto a la soberanía de los pueblos en la toma de decisiones. La posición del presidente Bolsonaro de querer romper las relaciones económicas con Argentina en el Mercosur es otro revés que solo creará más desempleo y destrucción de la economía nacional", reflexionó.

Las relaciones entre Brasil y Argentina deben ser respetuosas de la integración económica y social y priorizar las inversiones en empleo y generación de ingresos para los trabajadores, agregó.

El Mercosur está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela (actualmente suspendido).



jueves, 24 de octubre de 2019

Bolsonaro amenazó con sancionar a la Argentina si gana Alberto Fernández
El ultraderechista brasileño dijo que su país podría impulsar una decisión como la que el bloque adoptó en 2012 sobre Paraguay, luego de la destitución del presidente Lugo. "El regreso del Foro de San Pablo de la mano de Cristina Kirchner puede poner en riesgo a todo el Mercosur", planteó Bolsonaro.


Bolsonaro pidió la apertura del Mercosur y amenazó con sanciones ante una posible victoria del Frente de Todos. Imagen: AFP

Desde Japón, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, amenazó con sancionar a la Argentina en caso de una victoria de Alberto Fernández . El capitán retirado dijo que propondrá dentro del Mercosur algún tipo de penalización hacia el país, como se hizo años atrás con Paraguay cuando el exmandatario Fernando Lugo fue destituido por medio de un impeachment. El objetivo de Bolsonaro es evitar “una gran patria boliviariana y abrir el mercado para el comercio con el mundo".

El mandatario advirtió que pediría sanciones contra Argentina en caso de que el gobierno de Alberto Fernández se niegue a la rebaja de tarifas y la flexibilización comercial del bloque, integrado también por Uruguay y Paraguay.

Bolsonaro dijo que una victoria de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández, "puede poner en riesgo a todo el Mercosur".

Según Bolsonaro, Brasil puede reunirse con Uruguay y Paraguay y tomar una decisión como la que el bloque adoptó en 2012, al disponer la suspensión de Asunción a raíz del impeachment que destituyó al presidente paraguayo Fernando Lugo. Situación que nada tendría que ver con el resultado de una elección democrática.

"Podemos reunirnos con Paraguay y Uruguay y tomar una decisión semejante a la que se ha tomado (contra los paraguayos) en 2012", dijo a periodistas. Y agregó: "Sabemos que el regreso del grupo del Foro de San Pablo de la mano de Cristina Kirchner puede poner en riesgo a todo el Mercosur. Y tenemos que tener una alternativa a mano", afirmó Bolsonaro.

Según el Presidente brasileño, el objetivo de su país "no es facilitarle a la izquierda formar una gran patria boliviariana y sí abrir el marcado para el comercio con el mundo". "Es necesario estar listos para posibles cambios en el Mercosur", amenazó.

Reducción de impuestos y tarifas 

De cara a la cumbre del Mercosur que se realizará en diciembre en la ciudad de Bento Gonçalves, estado de Río de Grande do Sul, Brasil presentó un plan de reducción de tarifas de importación y la modificación del Arancel Externo Común que rige en el bloque sudamericano.

El gobierno brasileño presentó a sus socios del Mercosur una tabla de reducción de impuestos de importación inédita. La industria sería la más afectada ya que la iniciativa indica que el impuesto de importación para el sector caerá del 13,4 al 6,4 por ciento. Fabricantes de micros y de calzados ya protestaron por la propuesta porque consideran que eso beneficiará el ingreso de productos de China, principal socio comercial de Brasil desde 2009.



Fuente:  pagina12.com.ar

jueves, 29 de agosto de 2019

La lección que Bolsonaro deberá aprender
La crisis diplomática en la que se ha sumergido Brasil por la controvertida política medioambiental del Gobierno de Jair Bolsonaro puede afectar a uno de los proyectos más importantes del actual ejecutivo: el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea.


© AP Photo / Eraldo Peres


A las voces que critican la condescendiente actitud de las autoridades brasileñas hacia los problemas medioambientales se unió recientemente la del primer ministro irlandés Leo Varadkar. Irlanda votará en contra del acuerdo UE-Mercosur si Brasil no cumple con sus obligaciones de proteger el medioambiente, dijo. Al irlandés le siguió el hasta ahora presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk: Europa apoya el acuerdo UE-Mercosur, que también implica proteger el clima. Pero es difícil imaginar una ratificación armoniosa mientras el presidente brasileño permite la destrucción de los espacios verdes del planeta, dijo.

"Muchos países europeos no están satisfechos con el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Para que entre en vigor es necesario que otros países lo ratifiquen. Por lo tanto, esta crisis medioambiental puede convertirse en un pretexto necesario para que quienes no apoyan el tratado de libre comercio justifiquen su desacuerdo con este acuerdo", opina el politólogo brasileño Maurício Fronzaglia.

A pesar de que la imagen de Bolsonaro se ha deteriorado fuera de Brasil, tiene "un grupo de apoyo muy fuerte dentro del país, incluidas las redes sociales", señala Fronzaglia. De ahí que no importe lo que haga Bolsonaro, añade: su imagen será la misma.

Además, Bolsonaro deberá aprender ahora una lección: que uno debe responder por sus palabras y por sus acciones, señala la politóloga y doctora en Relaciones Internacionales de la Universidad de Sao Paulo Raquel Rocha.

"El Gobierno de Bolsonaro aprenderá en la práctica cómo funciona el juego diplomático y se dará cuenta de que cualquier acción es reactiva", dice, y añade que el mandatario brasileño tendrá que responder por sus declaraciones, como ocurrió en la cumbre del G20, donde Bolsonaro reconoció su responsabilidad y prometió mejorar la situación para garantizar la biodiversidad. "O, de nuevo, como parte de las salvaguardas que se incluyeron en el acuerdo UE-Mercosur", añade.

La politóloga también señala que la situación actual es similar a la que vivió Brasil hace 20 años, cuando fue acusada de no cuidar la Amazonía. Es probable que se vuelva a "la discusión de que la Amazonía debería ser un patrimonio mundial, un territorio internacional que no estaría gobernado por un solo Estado".



sábado, 24 de agosto de 2019

"Bolsonaro mintió en la cumbre de Osaka": Por el Amazonas, Francia pone en duda el acuerdo UE - Mercosur 
A través de un comunicado oficial, el presidente Emmanuel Macron anunció que su gobierno "se opone" a avanzar en el acuerdo de libre comercio debido a que el brasileño Jair Bolsonaro "le mintió sobre sus compromisos climáticos".


"Bolsonaro decidió no respetar sus compromisos climáticos", aseguró el gobierno francés. Imagen: AFP

En medio de los incendios desatados en la región del Amazonas, el presidente francés Emmanuel Macron afirmó que su homólogo brasileño Jair Bolsonaro "mintió" sobre sus compromisos en favor del medio ambiente, por lo que Francia se opone al acuerdo de libre comercio UE-Mercosur.

"Teniendo en cuenta la actitud de Brasil de las últimas semanas, el presidente de la República constata que el presidente Bolsonaro le mintió en la cumbre (del G20) de Osaka", declaró la presidencia francesa, que considera que "el presidente Bolsonaro decidió no respetar sus compromisos climáticos" o sobre "biodiversidad". "En esas condiciones, Francia se opone al acuerdo Mercosur (con la UE) en el estado actual", agrega el Elíseo.

Bolsonaro había acusado el jueves a su homólogo francés de actuar con "mentalidad colonialista" por haber convocado a los miembros del G7 -del que Brasil no es parte- a debatir sobre los incendios en la región amazónica.




El acuerdo de libre comercio entre la UE y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), suscrito en junio tras 20 años de negociaciones, es muy criticado en Europa, especialmente en Francia, por el sector agrícola o los ecologistas.

El gobierno francés había condicionado este acuerdo a que Brasil respetara ciertos compromisos medioambientales, lo que fue objeto de debate en la reciente cumbre de Osaka del G20.

Merkel también quiere hablar del Amazonas en el G7

Los incendios que devastan la Amazonía constituyen una "situación urgente" que debe ser debatida este fin de semana en Francia durante la cumbre del G7, indicó este viernes un portavoz de la canciller alemana, Angela Merkel.

"La magnitud de los incendios (...) es preocupante y amenazante no solo para Brasil y otros países afectados, sino también para todo el mundo", dijo a la prensa el portavoz Steffen Seibert. La canciller está "convencida" de que ello "debe figurar en la agenda del G7" de Biarritz, aseveró.

Merkel "apoya completamente al presidente francés", Emmanuel Macron, que ya solicitó previamente que el tema fuera tratado en el G7, añadió Seibert.

Finlandia propone prohibir la importación de carne brasileña

El ministro de Finanzas de Finlandia, Mika Lintilä, propuso a la Unión Europea que estudie la posibilidad de prohibir las importaciones de carne vacuna de Brasil en respuesta a los incendios que consumen miles de hectáreas de selva amazónica.

En un comunicado, el responsable económico del Gobierno finés condenó la "destrucción masiva" de la selva amazónica y pidió a las instituciones comunitarias que estudien "urgentemente" si es posible frenar las importaciones de carne de vacuno de Brasil al bloque comunitario, en respuesta a la política ambiental de Bolsonaro.

Finlandia detenta este año la presidencia pro témpore de la Unión Europea.



Fuente:  pagina12.com.ar

miércoles, 3 de julio de 2019

Acuerdo Mercosur - Unión Europea: en París dicen que no pasará: L’éclipse...
Apenas después de ponerlo en el centro de la campaña, Macri vio eclipsado su festejo del tratado del Mercosur con la Unión Europea. El gobierno francés condicionó la aplicación del pacto y anunció que “no está listo para ratificar el acuerdo”.
Por Eduardo Febbro


Imagen: Gabriel Min

El contexto parecía ideal pero un par de granitos de arena trabaron el vuelo hacia lo desconocido que implicaba el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur celebrado como histórico hace unos días por las capitales concernidas. Miembros de la propia mayoría presidencial de Emmanuel Macron, líderes y diputados ecologistas y agricultores amenazados por el alcance del acuerdo alteraron la agenda del compromiso pactado. Ello obligó al entorno gubernamental a salir y aplacar la polémica. La portavoz del gobierno, Sibeth Ndiaye, indicó que París iba a “mirar en detalle (el acuerdo) y, en función de ese detalle, “decidir”. La siguiente frase sonó como un retorno repentino a la tierra. Ndiaye dijo luego que “Francia, por el momento, no está lista para ratificar” el acuerdo. Después, el ministro de la Transición Ecológica, François de Rugy, condicionó la aplicación del pacto UE/Mercosur el respeto, por parte de Brasil, de sus compromisos en lo que atañe la desforestación del Amazonas. 

Al cabo de 39 ciclos de negociaciones, las dos partes habían llegado a un compromiso provisorio que iba a crear un mercado de 770 millones de consumidores y poner término a una de las negociaciones más extensas de la historia. La pre firma del tratado había contrastado con el perfil proteccionista que se apoderó de los intercambios comerciales mundiales desde que Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos. 

Desde 2016, ése fue precisamente uno de los fundamentos que aceleró la última etapa de la negociación. Ante el proteccionismo trumpista y el consiguiente vacío que esa política dejaba, la Unión Europea optó por capitalizar de alguna manera ese espacio y ocuparlo. 

Políticamente, el auge y la consolidación en el Viejo Continente de los partidos populistas nacionalistas o soberanistas, sobre todo de extrema derecha, y la influencia que estos movimientos ejercen en el voto de los agricultores estaba muy alejado del perfil librecambista del presidente Emmanuel Macron y de un convenio semejante cuya realización desbordaba hacia ese campesinado subvencionado a través de la PAC, la Política Agrícola Común. 

Agricultura

Entre el lunes primero de julio y el dos se sucedieron una serie de ataques concentrados contra el acuerdo oriundos de todos los sectores, izquierda como derecha, mayoría como oposición. El argumento más desfachatado lo esgrimieron los ecologistas de Francia cuando parecieron trasladar toda la responsabilidad de la crisis climática mundial hacia el Mercosur, en especial hacia Brasil. 

Las líneas rojas empezaron a dibujarse un poco por todos lados. Ministros y portavoces salieron a enfriar el magma que se estaba expandiendo. La portavoz del gobierno, Sibeth Ndiaye, intervino en varios episodios. El último fue cuando, después de afirmar que así como estaba Francia no ratificaba el acuerdo, amplió un poco más lo que el jefe del Estado había dicho durante la cumbre del G20 en Japón. Allí, Macron dijo que París iba estar “atenta”. 

Sibeth Ndiaye detalló más tarde que, ante los temores expresados por los sectores del azúcar y la carne, “se había pedido una cláusula de salvaguarda”, la cual “permite decidir detener las importaciones en los sectores frágiles si llegase a haber una desestabilización manifiesta de esos sectores”. El Ministro francés de Agricultura, Didier Guillaume, durante une sesión de preguntas en la Asamblea Nacional, explicó que “no habrá acuerdo a cualquier precio y la historia no está terminada”. Guillaume agregó: “no seré el Ministro de la Agricultura que habrá sacrificado la agricultura francesa en el altar de un acuerdo internacional”. 

Resistencia

La FNSA, el principal sindicato agricultor de Francia, fue el que salió con más vehemencia a denunciar los términos del convenio. En una carta enviada a Emmanuel Macron, la FNSA y los Jóvenes agricultores franceses alegan que “para Francia, aprobar este acuerdo sería la negación de los todos los esfuerzos de los agricultores franceses para mejorar sus modos de producción y producir lo que los consumidores esperan”. Diputados agricultores miembros del partido macronista La República en Marcha (LRM) como Jean-Baptiste Moreau o la diputada Yolaine de Courson se pronunciaron en el mismo sentido. 

Se hace evidente que el apaciguamiento activado desde las esferas tiene sobre todo que ver con esta porción electoral, tanto más cuanto que, durante los largos meses que duró la crisis del movimiento de los chalecos amarillos, la fracción agrícola y rural tuvo un protagonismo central. Con más de medio millón de personas, un voto captado esencialmente por la derecha y la extrema derecha y las elecciones municipales de 2020, esa rama de la economía resulta decisiva. Hay, también, otro problema más: el sector agrícola, que, para Francia, representa una contribución de 9 mil millones de euros por año aportados a la Política Agrícola Común (2014-2020) está en decadencia constante. Más aún, si se aprueban las reformas en curso en la Comisión Europea ese porcentaje bajaría en un 12 por ciento. 

Tóxicos

Es indispensable captar lo que está en juego más allá de las posiciones que se tenga, por o contra el acuerdo. A través de los medios y los ecologistas se fue construyendo la imagen de un Mercosur destructor del medio ambiente y tóxico en su manera de producir agricultura, con la cual piensa “invadir” y “destruir” al agricultores europeo que cultiva sus tierras y cría su ganado como en un cuento de hadas. Limpio, sin pesticidas, todo natural. Es una falacia. Si bien es cierto que hay normas mucho más estrictas que en el Mercosur, los productos contaminantes están presentes. ¿Y quién los fabrica sino las inmensas multinacionales de Occidente como Monsanto o Bayer? Allí entran los ecologistas a aportar su trama diabolizadora del Sur. 

No hay dudas de que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, es un Terminator ecológico, pero de allí a hacer de él la piedra angular de la tragedia climática hay un paso que los verdes de Europa han dado con un cinismo sin igual. El que salió y sepultó el acuerdo de París sobre el clima fue Donald Trump. 

El ex ministro macronista de la Transición Ecológica, Nicolas Hulot, dijo al diario Le Monde que “el libre intercambio originó todos los problemas ecológicos”. Osado. Lo que destruyó este planeta ha sido el modelo de consumo desaforado propagado por Occidente, la ideología del crecimiento infinito, la invasión de decenas de nuevos modelos de teléfonos celulares cada año, la expoliación de materias primas, la ocupación de zonas indígenas por parte de las multinacionales mineras, petroleras, gasíferas y otras, la invención de productos de consumo inútiles y destructores. Seguramente que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea tiene las semillas de nuevas colonizaciones de nuestras soberanías, pero la oposición, desde Occidente, se articula en torno la retórica según la cual el mal viene del Sur.



Fuente:  pagina12.com.ar

jueves, 1 de noviembre de 2018

Brasil: el Mercosur “no será prioridad” para Bolsonaro
Lo dijo el futuro ministro de Economía, Paulo Guedes, que además manifestó que no serán "prisioneros de relaciones ideológicas" sino que harán "comercio".





La victoria del ultraderechista Jair Bolsonaro en Brasil, en segunda vuelta electoral, supondrá una reconfiguración de las relaciones comerciales con la Argentina. El futuro ministro de Economía de Brasil Paulo Guedes fue contundente: "El Mercosur no será prioridad", anticipó, en lo que será uno de los ejes económicos del país vecino, socio estratégico de la Argentina.

Guedes aclaró que Bolsonaro "no romperá ninguna relación comercial", pero calificó al bloque fundado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay como una "prisión cognitiva" porque impide comerciar unilateralmente con otras regiones. En esta línea, dijo en conferencia de prensa que no comerciarán solo con los países de Latinoamérica, sino que apuestan a "negociar con el mundo".

El futuro ministro de Economía de Brasil dijo que no serán "prisioneros de relaciones ideólogicas" sino que harán "comercio". Explicó que la relación con la Argentina tampoco será "prioridad" e insistió en que lo esencial será comerciar "con todo el mundo".

Además anunció una serie de medidas de ajuste fiscal y de privatizaciones, para la gestión que arrancará el próximo 1° de enero de 2019. Explicó que el objetivo será llevar a cero el déficit, que actualmente se ubica en U$S 40.000 millones, y que la primera gran acción será avanzar con la reforma jubilatoria.

Bolsonaro recibirá un país que todavía busca el camino de la recuperación, después de sufrir la crisis económica y política más importante de su historia. Los últimos números recién empiezan a mostrar una incipiente reactivación, que se verá desafiada por un programa de Gobierno opuesto al de las administraciones del Partido de los Trabajadores y que profundizará el camino de reformas iniciado por Michel Temer.



Fuente: elsol.com.ar

sábado, 9 de septiembre de 2017

En Uruguay ignoran la soberanía argentina sobre Malvinas
A Macri no le molestan las Falkland
La muestra Expo Prado de la Asociación Rural uruguaya incluye un stand de las "Islas Falkland", auspiciado por la embajada británica. La queja de los diputados del Parlasur ante la cancillería argentina para que repudie el hecho no tuvo respuesta. Hace dos años pasó lo mismo, pero la protesta argentina llevó al desalojo del stand. El apoyo del ex presidente de Uruguay Luis Lacalle a los kelpers.
Por Juan Pablo Csipka


El stand de las Malvinas en Uruguay, presentado en inglés. Imagen: Twitter @Falklands_Prado


Expo Prado es, en Uruguay, el equivalente de la Exposición que la Sociedad Rural Argentina organiza en su predio. El símil oriental de la SRA es la Asociación Rural del Uruguay, que en la muestra de este año permitió un stand de las Islas Malvinas denominadas como Falklands, organizado por la embajada británica en Montevideo, y con representantes de las islas, que se promocionan vía Twitter.

En rigor, no es la primera vez que sucede. Hace dos años, ese stand estaba en Expo Prado, pero el gobierno argentino protestó a través de la Cancillería y los kelpers debieron dejar la muestra. En esta ocasión, el Palacio San Martín fue notificado, pero no se pronunció y la exposición sigue inalterable.

Una delegación de las islas viajó hasta Montevideo.


Expo Prado se inauguró el miércoles en Montevideo y cerrará sus puertas el domingo 17. Entre sus primeros visitantes hubo quienes repararon en la presencia del stand, con predominancia del idioma inglés para promocionarse, y que está auspiciado por la embajada británica en Uruguay. El mapa del archipiélago tiene la leyenda “Falkland Islands Government”. O sea, se avala el autogobierno de un territorio en litigio violentando resoluciones que a nivel continental avalan el reclamo argentino sobre las islas.

Mario Metaza, diputado argentino del Parlasur, contó a Página/12 la situación. “Amigos uruguayos y argentinos avisaron de esto y nos llamó la atención, por el antecedente de hace dos años”. Apenas se constató la presencia del stand, los integrantes del bloque progresista del Parlasur (PJ-FPV de la Argentina, PT de Brasil, Frente Amplio de Uruguay, MAS de Bolivia, PSUV de Venezuela y Frente Guazú de Paraguay) notificaron a la Cancillería argentina, que se llamó a silencio. Eso motivó el repudio de los diputados.

“Que la Cancillería aun no se expida es un bochorno. No puede dejar pasar más tiempo”, señaló Metaza, quien recordó el antecedente de 2015. Entonces, Daniel Filmus, a cargo de la Secretaría de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, notificó al canciller Héctor Timerman y éste se quejó ante su par uruguayo, lo cual derivó en el desalojo del stand.

¿Por qué insistieron los kelpers, dos años después, y fueron incluidos en la muestra por los ruralistas uruguayos? Según Metaza “nuestros compañeros uruguayos nos explicaron que éste es un ámbito privado y que por tanto el gobierno no interfiere en su organización. El tema es que esto ya pasó antes, no se entiende la anuencia”.

Entre los visitantes de Expo Prado que pasaron por el stand estuvo el ex presidente uruguayo Luis Lacalle del conservador Partido Nacional (1990-1995), quien en su momento viajó a las islas y dijo que la voz de los kelpers “debe ser escuchada” en la discusión por la soberanía. En su visita a Puerto Argentino en febrero de 2016, la prensa kelper presentó al político del Partido Nacional como un promotor del comercio entre los isleños y Uruguay. Su hijo Luis perdió con Tabaré Vázquez en las presidenciales de 2014.

La visita de Lacalle a Malvinas hace un año y medio, reflejada por el gobierno isleño.


“Lo de Lacalle es repudiable, igual que lo de muchos políticos de su partido”, afirmó a este diario Guillermo Carmona, diputado nacional del kirchnerismo y vicepresidente primero de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja. “No es nuevo lo que hacen, buscan generar una plataforma logística entre Uruguay y los kelpers”.

En ese sentido, Carmona recalcó el silencio argentino, por lo cual tiene previsto presentar un proyecto de resolución, con la idea de que llegue al recinto la próxima semana, aun cuando hace falta una mayoría especial en la comisión. El reclamo coincidirá con el primer aniversario del acuerdo entre los gobiernos de Mauricio Macri y Theresa May para tener un segundo vuelo mensual entre la Argentina y el archipiélago; acuerdo que, recordó el diputado, “no reivindica la soberanía”.

El embajador inglés abre el pabellón de su país en la muestra uruguaya. Atrás, el stand de las Malvinas.


El legislador planteó su preocupación ante el nuevo escenario. “En Brasil, Temer cede aeropuertos a los aviones de guerra británicos, Chile avanza en acuerdos antárticos con Londres, Uruguay hace esto con una amistad manifiesta hacia los kelpers, y el gobierno argentino se queda en silencio. Es un proceso de desmalvinización, con consecuencias nefastas”.

Metaza remarcó que "hay un desconocimiento explícito de la soberanía argentina y avasallan nuestros derechos". El parladiputado cerró diciendo que “no se respetan pactos, y encima no sólo no hay una reacción inmediata del gobierno argentino: directamente no reacciona”.  



Fuente:  pagina12.com.ar

sábado, 9 de julio de 2016

Trabajo en curso para preparar un acuerdo marco entre Unión Euroasiática y Mercosur
Rusia y los países miembros del Mercado Común del Sur (Mercosur) están trabajando para firmar un acuerdo marco entre el bloque sudamericano y la Unión Económica Euroasiática (UEE), informó a Sputnik el embajador ruso en Uruguay, Alexéi Labetski.





"Nosotros estamos trabajando para firmar un acuerdo marco entre el Mercosur y la UEE; este trabajo está en curso, y tenemos la esperanza de que sea firmado en el momento adecuado", señaló Labetski, quien también coordina los contactos de Rusia con las organizaciones internacionales con sede en Montevideo.

Según Labetski, aunque "todavía hay mucho trabajo por hacer", ambos bloques tienen un interés "auténtico y concreto" en este trabajo.

"Estamos interesados en ampliar nuestras relaciones de cooperación económica y política con esta unión de América del Sur", aseguró.

El diplomático agregó que, además de la cooperación en el marco de las organizaciones económicas regionales, Rusia tiene relaciones bilaterales "muy fructíferas" con cada Estado miembro del Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Preguntado si hay avances en el tema de la eventual presencia del presidente ruso Vladímir Putin en una de las reuniones del Mercosur, Labetski destacó que actualmente solo se está "empezando a trabajar para la aproximación de los dos bloques económicos", y antes de la visita de alto nivel hay que "crear una base sólida, un contenido, y solo después hablar de la posibilidad de este tipo de evento".

La UEE —formada por Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Rusia— es una unión económica que comenzó a funcionar el 1 de enero de 2015 y tiene como objetivo reforzar la integración de países mediante la unión aduanera para formar el mayor mercado común del espacio postsoviético.

Más de 40 países y organizaciones internacionales expresaron su deseo de crear una zona de libre comercio con la UEE, que abarca una superficie de 20,2 millones de kilómetros cuadrados, posee un mercado conjunto de 182 millones de personas y produce el 3,5 por ciento del PIB mundial.

El Mercosur, fundado en 1991, es un proceso de integración regional cuyo objetivo principal es propiciar un espacio común que genere oportunidades comerciales y de inversiones.  



Fuente:  mundo.sputniknews.com

jueves, 17 de septiembre de 2015

Con el TiSA, EEUU busca quebrar al Mercosur, indica economista
Detrás del Acuerdo sobre Comercios de Servicios (TiSA, por sus siglas en inglés) está la intención de EEUU de quebrar geopolíticamente al Mercosur, aprovechando que el bloque regional no está pasando por un buen momento, dijo este martes a Sputnik Nóvosti el economista uruguayo Pablo Garrocha.



"Lo que se busca (con el TiSA) es generar quiebres geopolíticos" y en el caso de la región, "golpear al Mercosur (Mercado Común del Sur) donde más le duele, cuando el bloque no atraviesa su mejor momento", explicó Garrocha.

"La participación de Uruguay en el TiSA, sin Argentina y sin Brasil, se choca de frente con la política de inserción internacional del (gobernante) Frente Amplio y lo que impulsamos desde la central sindical; para nosotros la estrategia es el Mercosur", agregó.

El economista, integrante del Instituto Cuesta Duarte, centro de pensamiento de la central única de trabajadores PIT-CNT, señaló que el TiSA es un intento de EEUU de realizar tratados de libre comercio con nuevos países.

"Es una forma diferente para expresar sus intereses de liberalizar y desregular mercados", dijo Garrocha, quien añadió que "no en vano", los países de América Latina que integran las negociaciones sobre el TiSA son aquellos que tienen un tratado de libre comercio con EEUU.

© AP Photo/ Marcelo Hernandez
Para Garrocha, aceptar el TiSA implica aceptar "que se manejen los servicios como una mercancía".

"Los servicios públicos no solamente tienen que estar en manos del Estado porque cumplen roles estratégicos, sino porque además tienen que estar fuera de la lógica del mercado", afirmó.

Las conversaciones del TiSA buscan la liberalización del comercio de servicios, desde las telecomunicaciones y el software hasta los servicios financieros, logísticos y de educación.

El Gobierno del presidente Tabaré Vázquez anunció el 7 de este mes que se retiraría de las negociaciones y ordenó a su canciller, Rodolfo Nin Novoa, que comunicara la decisión a los demás países negociadores. 
La decisión fue tomada luego de que un organismo de dirección del Frente Amplio, resolviera declarar "inconveniente" que el país continuara las negociaciones para el TiSA.

La nueva ronda de conversaciones del TiSA comenzará este martes en Ginebra.

Los países que continúan en el acuerdo son Australia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Hong Kong, Taiwán, Islandia, Israel, Japón, Liechtenstein, Mauricio, México, Nueva Zelanda, Noruega, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú, Corea del Sur, Suiza, Turquía y la Unión Europea. 


Fuente: mundo.sputniknews.com

domingo, 12 de julio de 2015

Bolivia ingresará como miembro pleno al Mercosur antes de fin de año 
Por Francisco Martirena Auber



El ingreso de Bolivia como miembro pleno del Mercado Común del Sur (Mercosur) será impulsado en la Cumbre del Mercosur, el 16 y 17 de julio en Brasilia, pero quedará ratificado antes de fin de año con la votación parlamentaria de Brasil y Paraguay, únicos países que no lo han avalado todavía.

La presencia del presidente de Bolivia, Evo Morales, y todo su gabinete, será el dato largamente más destacado de la reunión que, como adelantó BAE Negocios, se realizará la próxima semana en la capital brasileña, con la participación de la presidenta Cristina Fernández, el canciller Héctor Timerman, y el ministro de Economía, Axel Kicillof.

Fuentes diplomáticas de Brasil señalaron a este diario que “Bolivia será miembro pleno este año, luego de que los Congresos de nuestro país y el Paraguay ratifiquen su incorporación en el segundo semestre”. Cabe reseñar que en el caso de la Argentina, Uruguay y Venezuela, ya se ha sancionado en el Poder Legislativo la aceptación de Bolivia, como sexto miembro.

En la Cumbre de Brasilia, Brasil cederá al Paraguay la presidencia pro témpore del bloque hasta diciembre, por lo cual se espera un fuerte discurso del presidente Horacio Cartés que “agradecerá la confianza en Paraguay para ejercer el liderazgo formal, luego del período en el que estuvo suspendido del Mercosur”.

Cartes también tiene previsto visitar Bolivia el próximo 15 de agosto, para comenzar a delinear parte de la agenda como integrante del bloque comercial. La Cumbre de Brasilia establecerá un plan de acción para el Mercosur y también temas como los regímenes especiales y las zonas francas dentro del bloque.

Asimismo, habrá debate sobre los pasos que se vienen dando en procura de un acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), cuyos representantes deben definir las listas de productos a intercambiar en noviembre.

Un reciente encuentro entre representantes del Mercosur y la UE, en la cumbre de la CELAC que se celebró en Bruselas, fijó la presentación de esas listas para el penúltimo mes del año. En la agenda de temas, precisamente, figurará la definición de cómo sería una flexibilización del Mercosur, para poder firmar acuerdos bilaterales con terceros países. Estados Unidos y la Unión Europea conforman ese horizonte, además de China y Rusia y la vía podría ser la modificación de la resolución 32.
Fuente:  diariobae.com

jueves, 18 de diciembre de 2014

La cumbre del Mercosur respaldó a Argentina en la pelea con los buitres
La declaración final del encuentro en Paraná incluyó una condena al accionar de los fondos especulativos y un repudio a las sanciones estadounidenses contra Venezuela. Se intensifican las acciones para sumar a Bolivia.


Morales, Mujica, Rousseff, Fernández de Kirchner, Cartés y Maduro en la tradicional “foto de familia” del Mercosur. (AFP) Agencia AP

Los países del Mercosur y Bolivia hicieron ayer una cerrada defensa de Argentina en su litigio con los llamados “fondos buitres” y de Venezuela en la reciente decisión del Congreso de Estados Unidos de sancionar a funcionarios del país sudamericano.

A su vez ratificaron su interés en lograr un acuerdo comercial con la Unión Europea “mutuamente beneficioso'”.

En la declaración final difundida al cierre de la Cumbre de Mercosur que se celebró en la ciudad argentina de Paraná los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Venezuela y Bolivia -país que está en proceso de integración al bloque- manifestaron “su profundo rechazo a la reciente aprobación por el Congreso de Estados Unidos de la ley que aplica sanciones a Venezuela” en represalia por las agresiones sufridas por opositores venezolanos en las protestas ocurridas en ese país a principios de año.

Asimismo los presidentes de Argentina Cristina Fernández, Dilma Rousseff de Brasil, Nicolás Maduro de Venezuela, José Mujica de Uruguay y Horacio Cartes de Paraguay exhortaron a Estados Unidos “a abstenerse de aplicar sanciones” al país sudamericano y señalaron que esas medidas “vulneran el principio de no intervención en los asuntos internos de otros Estados”.

En otra declaración los mandatarios del Mercosur reafirmaron su “más absoluto rechazo” a la actitud de los fondos especulativos que exigen que Argentina cumpla un fallo de la justicia estadounidense y les pague unos 1.500 millones de dólares por bonos en cese de pagos y apoyaron al país sudamericano “en la búsqueda de una solución que no comprometa su desarrollo y el bienestar de su pueblo”.

Por otro lado, la declaración final también remarcó el “interés” en lograr un acuerdo comercial con la Unión Europea “ambicioso, equilibrado y mutuamente beneficioso'”.

En ese sentido los gobernantes reiteraron su “disposición en establecer una fecha para el intercambio de las respectivas ofertas de acceso a mercados de bienes, servicios, inversiones y compras gubernamentales una vez que la Unión Europea concluya sus consultas internas necesarias para la presentación de su oferta”.

Además manifestaron su “reconocimiento a los avances logrados en el proceso de adhesión de Bolivia” e instaron “a continuar los esfuerzos para avanzar en este objetivo”.

Maduro lamentó que Venezuela esté enfrentando una “caída abrupta” del precio del petróleo y dijo que “amerita ir más (hacia) Mercosur, fortalecer aún más las iniciativas de inversión y encadenamiento productivo”.

Argentina traspasó a Brasil la presidencia temporal del bloque durante la reunión.

Pasaporte regional y otras estrategias

Los mandatarios acordaron además la pronta implementación de un pasaporte provisional del Mercosur, el primer documento de viaje para toda la región. A partir de enero de 2016 también estará disponible la matrícula única para los vehículos de los países del bloque.

De esta reunión surgieron además propuestas para lograr una mayor cooperación en los ámbitos de seguridad, ciencia y tecnología y para agilizar el mercado intrazona.

En la reunión de cancilleres del martes se firmó un memorando de entendimiento con el Líbano para impulsar el comercio y un acuerdo comercial con Túnez.

El bloque también espera avanzar en la concreción en enero de 2015 de un acuerdo para aumentar la circulación de bienes y servicios con la Unión Aduanera Euroasiática y el Espacio Económico Unión, integrado por Rusia, Bielorrusia y Kazajstán y que pasará a convertirse en la Unión Económica Euroasiática.

Analistas económicos dijeron que la cumbre no encontró a la unión aduanera en su momento más sólido.

“En el año 2010 las exportaciones a los estados miembros generaban el 16% del total de las ventas externas del Mercosur. Esta cifra se reducirá al 13% al cierre del año 2014'”, dijo en un comunicado la consultora abeceb.com.

Según este informe, el Mercosur enfrenta múltiples desafíos ya que “el escenario se altera con el aumento del protagonismo de los países asiáticos, por lo que la estrategia de integración debe contemplar un acercamiento del Mercosur con la Alianza del Pacífico”, integrada por México, Colombia, Chile y Perú. 
 
 
Fuente:  losandes.com.ar

domingo, 14 de julio de 2013

Mercosur, Unasur y la indecisión del Brasil


Las últimas semanas fueron pródigas en acontecimientos reveladores de los alcances de la contraofensiva desplegada por Washington a los efectos de dinamitar los diversos procesos integracionistas en marcha en Latinoamérica. Hoy por hoy el Mercosur y la Unasur son los blancos más obvios, pero la CELAC está también en la mira y en cuanto demuestre una mayor gravitación en los asuntos del hemisferio será también ella objeto de los más encarnizados ataques. Una de las armas más recientemente pergeñadas por la Casa Blanca ha sido la Alianza del Pacífico, engendro típico de la superpotencia para movilizar a sus peones al sur del Río Bravo y utilizarlos como eficaces “caballos de Troya” para cumplir con los designios del imperio. 
 
Otra alianza, la “mal nacida” según el insigne historiador y periodista argentino Gregorio Selser, la inventó a comienzos de los sesentas del siglo pasado John F. Kennedy para destruir a la Revolución Cubana. Aquella, la Alianza para el Progreso, que en su momento dio pábulo a algunos pesimistas pronósticos entre las fuerzas anti-imperialistas, fracasó estrepitosamente. La actual no parece destinada a correr mejor suerte. Pero derrotarla exigirá, al igual que ocurriera con su predecesora, de toda la firmeza e inteligencia de los movimientos sociales, las fuerzas políticas y los gobiernos opuestos –en diversos grados, como es evidente al observar el panorama regional- al imperialismo. Flaquezas y debilidades políticas y organizativas unidas a la credulidad ante las promesas de la Casa Blanca, o las absurdas ilusiones provocadas por los cantos de sirena de Washington, señalarían el camino de una fenomenal derrota para los pueblos de Nuestra América. 
  En este sentido resulta más que preocupante la crónica indecisión de Brasilia en relación al papel que debe jugar en los proyectos integracionistas en curso en Nuestra América. Y esto por una razón bien fácil de comprender. Henry Kissinger, que a su condición de connotado criminal de guerra une la de ser un fino analista de la escena internacional, lo puso de manifiesto cuando satisfecho con el realineamiento de la dictadura militar brasileña luego del derrocamiento de Joao Goulart acuñó una frase que hizo historia. Sentenció que “ hacia donde se incline Brasil se inclinará América Latina”. Esto ya no es tan cierto hoy, porque la marejada bolivariana ha cambiado el mapa sociopolítico regional para bien, pero aun así la gravitación de Brasil en el plano hemisférico sigue siendo muy importante. Si su gobierno impulsara con resolución los diversos procesos integracionistas (Mercosur, Unasur, CELAC) otra sería su historia. Pero Washington ha venido trabajando desde hace tiempo sobre la dirigencia política, diplomática y militar del Brasil para que modere su intervención en esos procesos, y se ha anotado algunos éxitos considerables. Por ejemplo, explotando la ingenua credulidad de Itamaraty cuando desde Estados Unidos se les dice que va a garantizar para Brasil un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, mientras la India y Pakistán, (dos potencias atómicas) o Indonesia (la mayor nación musulmana del mundo) y Egipto, Nigeria (el país más poblado de África) y Japón y Alemania, sin ir más lejos, tendrían que conformarse con mantener su status actual de transitorios miembros de ese organismo. Pero otra hipótesis dice que tal vez no se trate sólo de ingenuidad, porque la opción de asociarse íntimamente a Washington seduce a muchos en Brasilia. Prueba de ello es que pocos días después de asumir su cargo el actual canciller de Dilma Rousseff, Antonio Patriota, otorgó un extenso reportaje a Paulo Cesar Pereira, de la revista Veja

La primera pregunta que le formulara el periodista fue la siguiente: “En todos sus años como diplomático profesional, ¿qué imagen se formó de Estados Unidos?” La respuesta fue asombrosa, sobre todo por provenir de un hombre que se supone debe defender el interés nacional brasileño y, a través de las instituciones como el Mercosur, la Unasur y la CELAC, participar activamente en promover la autodeterminación de los países de los países del área: “Es difícil hablar de manera objetiva porque tengo una involucración emocional (¡sic!) con los Estados Unidos a través de mi familia, de mi mujer y de su familia. Existen aspectos de la sociedad americana que admiro mucho.” 1
 
Lo razonable hubiera sido que se le pidiera de inmediato la renuncia por “incompatibilidad emocional” para el ejercicio de su cargo, para decirlo con delicadeza, cosa que no ocurrió. ¿Por qué? Porque es obvio que coexisten en el gobierno brasileño dos tendencias: una, moderadamente latinoamericanista, que prosperó como nunca antes bajo el gobierno de Lula; y otra que cree que el esplendor futuro del Brasil pasa por una íntima asociación con Estados Unidos y, en parte, con Europa, y que recomienda olvidarse de sus revoltosos vecinos. Esta corriente todavía no llega a ser hegemónica al interior del Palacio del Planalto pero sin duda que hoy día encuentra oídos mucho más receptivos que antes. 

Este cambio en la relación de fuerzas entre ambas tendencias salió a luz en numerosas ocasiones en los últimos días. Pese a ser uno de los países espiados por Estados Unidos, y a que Brasilia dijera que el hecho era “extremadamente grave” tras cartón se hizo público que no se le asignaría asilo político a Edward Snowden, quien denunció la gravísima ofensa inferida al gigante sudamericano. Otro: la muy lenta reacción de la presidenta brasileña ante el secuestro del que fuera víctima Evo Morales la semana pasada: si los presidentes de Cuba, Ecuador, Venezuela y Argentina (amén del Secretario General de la Unasur, Alí Rodríguez) se tardaron apenas unos pocos minutos luego de conocida la noticia para expresar su repudio a lo ocurrido y su solidaridad con el presidente boliviano, Rousseff necesitó casi quince horas para hacerlo. Después, inclusive, de las duras declaraciones del mismísimo Secretario General de la OEA, cuya condena se conoció casi en coincidencia con la de los primeros. Conflictos y tironeos al interior del gobierno que aduciendo un inverosímil pretexto (las masivas protestas populares de los días anteriores, ya por entonces apagadas) impidieron que la mandataria brasileña no asistiera al encuentro de presidentes que tuvo lugar en Cochabamba, una ciudad localizada a escasas dos horas y media de vuelo desde Brasilia, debilitando el impacto global de esa reunión y, en el plano objetivo, coordinándose con la estrategia de los gobiernos de la Alianza del Pacífico que, como lo sugiriera el presidente Rafael Correa, bloquearon lo que debió haber sido una cumbre extraordinaria de presidentes de la Unasur. 

Para una América Latina emancipada de los grilletes neocoloniales es decisivo contar con Brasil. Pero ello no será posible sino a cuentagotas mientras no se resuelva a favor de América Latina el conflicto entre aquellos dos proyectos en pugna. Esto no sólo convierte a Brasil en un actor vacilante en iniciativas como el Mercosur o la Unasur, lo que incide negativamente sobre su gravitación internacional, sino que lo conduce a una peligrosa parálisis en cruciales cuestiones de orden doméstico. Por ejemplo, a no poder resolver desde el 2009 dónde adquirir los 36 aviones caza que necesita para controlar su inmenso territorio, y muy especialmente la gran cuenca amazónica y sub-amazónica, a pesar del riesgo que implica dilatar la adquisición de las aeronaves aptas para tan delicada tarea. Una parte del alto mando y la burocracia política y diplomática se inclina por un re-equipamiento con aviones estadounidenses, mientras que otra propone adquirirlos en Suecia, Francia o Rusia. Ni siquiera Lula pudo zanjar la discusión. 

Esta absurda parálisis se destrabaría fácilmente si los involucrados en la toma de decisión se formularan una simple pregunta: ¿cuántas bases militares tienen en la región cada uno de los países que nos ofertan sus aviones para vigilar nuestro territorio? Si lo hicieran la respuesta sería la siguiente: Rusia y Suecia no tienen ni una; Francia tiene una base aeroespacial en la Guayana francesa, administrada conjuntamente con la OTAN y con presencia de personal militar estadounidense; y Estados Unidos tiene, en cambio, 76 bases militares en la región, un puñado de ellas alquiladas a -o co-administradas con- terceros países como el Reino Unido, Francia y Holanda. Algún burócrata de Itamaraty o algún militar brasileño entrenado en West Point podría aducir que esas se encuentran en países lejanos, que están en el Caribe y que tienen como misión vigilar a la Venezuela bolivariana. Pero se equivocan: la dura realidad es que mientras ésta es acechada por 13 bases militares norteamericanas instaladas en sus países limítrofes, Brasil se encuentra literalmente rodeado por 23, que se convierten en 25 si sumamos las dos bases británicas de ultramar con que cuenta Estados Unidos –vía la OTAN- en el Atlántico ecuatorial y meridional, en las Islas Ascensión y Malvinas respectivamente. De pura casualidad los grandes yacimientos submarinos de petróleo de Brasil en encuentran aproximadamente a mitad camino entre ambas instalaciones militares. 2

Ante esta inapelable evidencia, ¿cómo es posible que aún se esté dudando a quién no comprarle los aviones que el Brasil necesita? La única hipótesis realista de conflicto que tiene ese país (y toda América Latina, digámoslo de paso) es con Estados Unidos. En esta parte del mundo hay algunos que pronostican que el enfrentamiento será con China, ávida por acceder a los inmensos recursos naturales de la región. Pero mientras China invade la región con un sinnúmero de supermercados Washington, lo hace con toda la fuerza de su fenomenal músculo militar, pero rodeando principalmente a Brasil. Y, por si hiciera falta George W. Bush reactivó también la Cuarta Flota (¡en otras de esas grandes “casualidades” de la historia!) justo pocas semanas después que el presidente Lula anunciara el descubrimiento del gran yacimiento de petróleo en el litoral paulista. Pese a ello persiste la lamentable indefinición de Brasilia. ¿O es que ignoran sus dirigentes las enseñanzas de la historia? ¿No sabían que John Quincy Adams, el sexto presidente del país del Norte, dijo que “Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes”? ¿Desconocen los funcionarios a cargo de estos temas que ni bien el presidente Hugo Chávez comenzó a tener sus primeros diferendos con Washington la Casa Blanca dispuso el embargo a todo envío de partes, repuestos y renovados sistemas de aeronavegación y combate para la flota de los F-16 que tenía Venezuela, misma que por eso mismo quedó inutilizada y tuvo que ser reemplazada? No hace falta demasiada inteligencia para imaginar lo que podría ocurrir en el para nada improbable caso de que se produjera un serio diferendo entre Brasil y Estados Unidos por la disputa del acceso a, por ejemplo, algunos minerales estratégicos que se encuentran en la Amazonía; o al petróleo del “pre-sal”; o, el escenario del “caso peor”, si Brasilia decidiera no acompañar a Washington en una aventura militar encaminada producir un “cambio de régimen” en algún país de América Latina y el Caribe, replicando el modelo utilizado en Libia o el que se está empleando a sangre y fuego en Siria. 

En ese caso, la represalia que merecería el “aliado desleal”, en ese hipotético caso el Brasil, que renuncia a cumplir con sus compromisos sería la misma que se le aplicara a Chávez, y Brasil quedaría indefenso. Ojalá que estas duras realidades pudieran comenzar a discutirse públicamente y que esa gran nación sudamericana pueda comenzar a discernir con claridad donde están sus amigos y quiénes son sus enemigos, por más que hoy se disfracen con una piel de oveja. Esto podría poner término a sus crónicas vacilaciones. Ojalá que la reunión de hoy del Mercosur en Montevideo y la próxima de la Unasur puedan convertirse en las ocasiones propicias para esta reorientación de la política exterior del Brasil. 

* Una versión reducida de esta nota se publica en Página/12 de Buenos Aires  

Notas:
1 Ver la entrevista completa en http://www.politicaexterna.com/17260/entrevista-de-antonio-patriota-para-a-veja#ixzz2YlP9rhdn
2 Sobre este tema ver el imprescindible estudio de Telma Luzzani, Territorios Vigilados. Como opera la red de bases militares norteamericanas en Sudamérica (Buenos Aires: Debate, 2012). El tema también se examina en nuestro América Latina en la Geopolítica del Imperialismo (Buenos Aires: Ediciones Luxemburg, 2012) 

Fuente: Rebelion.org