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domingo, 8 de febrero de 2026

Instalarán en un paraíso sanjuanino un telescopio "ojo de mosca", ¿qué es?

Instalarán en un paraíso sanjuanino un telescopio "ojo de mosca", ¿qué es?
A través de un convenio entre la UNSJ, la CONAE y la Agencia Espacial Italiana, se instalará un instrumento de alta tecnología destinado a catalogar restos de satélites y evitar colisiones en el espacio.


Telescopio Flyeye (Foto: OHB Italia)

La Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) acaba de firmar un importante convenio con la Agencia Espacial Italiana y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Esta alianza permitirá la instalación de un telescopio de alta tecnología denominado "ojo de mosca" (Flyeye) en la estación de altura Carlos Cesco, ubicada en Barreal, departamento de Calingasta. Este ambicioso proyecto no solo representa un avance técnico, sino que sitúa a la provincia en un selecto grupo global, ya que el instrumento será uno de los únicos cuatro de su tipo que existirán en todo el mundo.

El diseño del telescopio, cuyo nombre deriva de su particular capacidad y configuración óptica, está orientado exclusivamente a la catalogación y seguimiento de la basura espacial. El decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNSJ, Jorge Castro, explicó que este instrumento posee un diámetro importante y es específico para monitorear los residuos que orbitan el planeta. Según dijo el académico, en diálogo con Canal 13 San Juan, esta tarea genera una preocupación creciente en la comunidad científica debido a la acumulación de satélites fuera de uso y fragmentos en órbita que representan un riesgo latente para la infraestructura espacial activa.

El objetivo principal de esta vigilancia constante es la prevención de colisiones que podrían dañar satélites operativos u otras estaciones espaciales que se encuentran trabajando actualmente.

Castro señaló al respecto que "el peligro es que estos trozos en desuso puedan chocar con satélites u otras instancias espaciales que están trabajando", lo que otorga una importancia clave al seguimiento minucioso que realizará el nuevo centro en Barreal. De esta manera, San Juan contribuirá directamente a la seguridad de las misiones espaciales internacionales mediante la detección temprana de posibles impactos.

La concreción de esta iniciativa es un reconocimiento explícito al prestigio científico que Argentina, y particularmente San Juan, ha construido durante décadas. El decano destacó que el Observatorio Félix Aguilar cuenta con 72 años de trayectoria, tiempo durante el cual sus investigadores han logrado que la región sea considerada un lugar de referencia mundial para las observaciones en el hemisferio Sur. Castro reafirmó este mérito al sostener que "nuestros investigadores han sabido generar el prestigio necesario para que San Juan y la UNSJ sean un lugar de referencia mundial", lo que ha permitido atraer inversiones de esta magnitud.

En términos financieros, el proyecto cuenta con un presupuesto aproximado de 20 millones de euros, financiado íntegramente por la Agencia Espacial Italiana.

Aunque la mayor parte del tiempo de observación corresponderá a los científicos italianos por su aporte económico, el acuerdo garantiza que investigadores de la UNSJ y de la CONAE dispondrán de tiempo propio para sus estudios, mientras que la administración del complejo estará bajo la responsabilidad de la universidad sanjuanina. Castro subrayó que este esfuerzo institucional ha requerido una dedicación total para no dejar pasar oportunidades científicas valiosas en un contexto de limitaciones presupuestarias, asegurando que el ingenio y la apertura hacia instituciones externas son claves ante la falta de recursos propios para proyectos de tal escala.

Se espera que el proyecto comience a tomar forma definitiva entre el cierre del primer semestre y el inicio del segundo semestre de 2026. Con el convenio ya aprobado por el Consejo Superior de la UNSJ, solo restan ajustes técnicos y administrativos para que el "ojo de mosca" comience a vigilar los cielos sanjuaninos, volviendo a poner a la ciencia nacional en la agenda global de máxima relevancia.



martes, 13 de enero de 2026

La red de alianzas espaciales de Argentina: ¿con qué países mantiene acuerdos estratégicos?

La red de alianzas espaciales de Argentina: ¿con qué países mantiene acuerdos estratégicos?
Por Sofía Arocena



Para crecer en el espacio se necesita construir capacidades: know-how, profesionales especializados, infraestructura. Para países como Argentina, donde cada salto tecnológico se erige con esfuerzo y recursos finitos, la cooperación es parte de esa construcción. No reemplaza la industria local, pero puede acortar tiempos de aprendizaje, dar acceso a herramientas críticas y abrir oportunidades.

En ese camino, los acuerdos internacionales en materia espacial son fundamentales para habilitar intercambio de datos, capacitación, cooperación en misiones, estaciones en tierra o navegación satelital. A continuación, presentamos los acuerdos más importantes de la red de alianzas espaciales de Argentina.

Estados Unidos: misiones científicas y reglas para operar en órbita

El comienzo del vínculo con Estados Unidos surge con una serie de Memorándums de Entendimiento firmados con la NASA, vinculados a la famila de Satélites de Aplicaciones Científicas (SAC). EE.UU. se comprometió con Argentina para llevar adelante 4 misiones científicas, que se extendieron desde 1994 hasta 2015: SAC-A, SAC-B, SAC-C y SAC-D/Aquarius.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) desarrolló con INVAP como contratista los 4 satélites, y Estados Unidos brindó desde conocimiento y asistencia técnica hasta instrumentos científicos. Esos proyectos dejaron en el conocimiento, el personal capacitado y la infraestructura instalada consolidaron el programa espacial nacional y sentaron las bases para los satélites de alta complejidad que se desarrollaron en los años siguientes.

Por su parte, en 2013 entró en vigor el Acuerdo Marco Sobre Cooperación en los Usos Pacíficos del Espacio Ultraterrestre, aún vigente. En la práctica, ordena cómo cooperar en operaciones y proyectos, en términos de intercambio de información y personal, apoyo con estaciones y enlaces de comunicación, y transferencia datos técnicos.


Aquarius, el instrumento principal del SAC-D, fue construido por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) y el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Fuente: JPL.

China: cooperación formal, estaciones y navegación

La pieza más tangible del vínculo con China es la estación de espacio profundo en Neuquén, vigente desde 2015. Es un convenio de largo plazo y le da a Beijing una antena para misiones de espacio profundo, mientras prevé tiempo de uso para la comunidad científica argentina. En 2016 se firmó un protocolo adicional para reafirmar el uso exclusivamente pacífico de la estación.

Sobre esa base, el instrumento más importante es el Acuerdo Marco para la Cooperación en el Campo de las Actividades Espaciales, en vigor desde 2020. Funciona como “paraguas” para habilitar proyectos entre organismos, e incluye áreas como ciencia y tecnología espacial, teleobservación, navegación satelital, estaciones terrestres y servicios de seguimiento y control.

Por otro lado, en 2022, CONAE y la China Satellite Navigation Office firmaron un acuerdo para instalar una estación de monitoreo del sistema de navegación satelital BeiDou en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba. Este tipo de estaciones fortalece el monitoreo del sistema y mejora desempeño regional del servicio.


Estación de Espacio Lejano de China, en Neuquén, Argentina. Se observa la antena de seguimiento para misiones de espacio profundo.

Rusia: GLONASS y cooperación de navegación

Con Rusia, la cooperación nace a partir de un Memorándum de Entendimiento entre CONAE y Roscosmos, firmado en 2010, para navegación satelital.

El acuerdo establece que Roscosmos provea a CONAE acceso a las señales del sistema de navegación satelital GLONASS de forma global e ininterrumpida. Además, promueve la cooperación técnica para proyectos conjuntos y deja abierta la puerta a acuerdos posteriores.


Representación de un satélite de navegación por satélite tipo GLONASS, parte de la constelación rusa de navegación.

India y México: un marco para observación, comunicaciones e infraestructura

Con India, Argentina firmó un Acuerdo Marco para cooperación espacial con fines pacíficos que entró en vigor en 2018. En la práctica, este tratado no pauta el desarrollo de hardware o software concreto, sino que allana el terreno para colaborar sin redefinir el vínculo desde cero en cada iniciativa. Contempla misiones de observación de la Tierra, comunicaciones, infraestructura terrestre y capacitación.

Con México, la lógica es similar pero a nivel interinstitucional. CONAE y la Agencia Espacial Mexicana firmaron en 2016 un Acuerdo Marco para facilitar cooperación y aplicaciones cuando haya agenda y proyectos, con un plazo de 5 años renovable automáticamente.

Europa: radar, datos, industria y formación

El vínculo entre CONAE y la Agenzia Spaziale Italiana (ASI) comenzó en 2005 con el sistema ítalo-argentino SIASGE, que integra los satélites radar nacionales SAOCOM 1A y 1B con la constelación italiana COSMO-SkyMed. Este convenio se funda en una lógica complementaria: los radares argentinos e italianos operan distintas bandas, por lo que se complementan para obtener un mayor espectro de observaciones que mejora la información.

En 2011 ambos organismos firmaron además un Memorándum de Entendimiento enfocado en la cooperación alrededor del Instituto Mario Gulich. Este instrumento sirve para formar especialistas, mejorar métodos de procesamiento y sostener una capacidad que permita convertir datos en productos útiles para gestión y planificación.

En paralelo, Argentina se apoya en el ecosistema europeo para acceso a datos y formación. CONAE formalizó acuerdos para acceso a información satelital del programa Copernicus, con los satélites Sentinel, y lanzó iniciativas con la Agencia Espacial Europea (ESA) vinculadas a investigación y capacitación.

Por otro lado, existen instrumentos puntuales y marcos generales. Con Bélgica, rige un acuerdo específico asociado al proyecto SAOCOM desde 2000. Con Ucrania, hay un Acuerdo Marco vigente desde 2009 para cooperación en usos pacíficos del espacio, con el objetivo de habilitar trabajo conjunto.


Giorgio Saccoccia (ASI) y Raúl Kulichevsky (CONAE) suscriben el acuerdo que refuerza el trabajo conjunto en el ámbito espacial.

Brasil: del antecedente extinguido al marco moderno y proyectos conjuntos

El vínculo con Brasil comienza con un acuerdo de 1983 en teleobservación de la Tierra, ya extinguido, que funcionó como antecedente temprano para cooperación técnica e intercambio en aplicaciones.

La relación moderna se ordena con el Acuerdo Marco de 1996, que habilita cooperación en ciencia y tecnología espaciales. A partir de ahí, comenzaron a realizarse programas técnicos conjuntos.

El primer gran proyecto entre CONAE y la Agencia Espacial Brasileña (AEB) fue el satélite SABIA-3. A fines de los 90 se trabajó en su definición y diseño preliminar. Esa iniciativa se formalizó con Protocolo Complementario de 2005, cuyo objetivo era el desarrollo de un satélite conjunto para monitorear recursos hídricos, agricultura y ambiente.

Más recientemente, la cooperación evoluciona y cambia de nombre. Entonces surge el programa SABIA-Mar, orientado al estudio de mares y zonas costeras. Esta iniciativa contempla el desarrollo de dos satélites complementarios, el SABIA-Mar A, o simplemente SABIA-Mar, a cargo de Argentina; y el SABIA-Mar B o Amazonia 1B, a cargo de Brasil. Con dos plataformas orbitales, se puede obtener mejor cobertura y revisita para el mismo objetivo de observación.


SABIA-Mar, Satélite de Aplicaciones Basadas en la Información Ambiental del Mar, actualmente en desarrollo. Fue concebido dentro del Plan Nacional Espacial de CONAE como una misión de Observación de la Tierra.

Latinoamérica: acuerdos que se traducen en datos, capacitación e infraestructura

En América Latina, la cooperación espacial argentina se funda principalmente en acuerdos que sirven como “paraguas”. Estos instrumentos habilitan el trabajo conjunto cuando aparece financiamiento y proyectos concretos.

Con Perú se firmó un acuerdo que establece un marco general para cooperación en actividades espaciales. Con Ecuador, el acuerdo marco tiene el objetivo de ordenar cooperación en actividades espaciales sin renegociar desde cero cada iniciativa. Finalmente, con Chile, el acuerdo marco de cooperación en actividades espaciales que enumera áreas típicas de cooperación regional, y sirve de base para proyectos específicos. Todos ellos entraron en vigencia entre 2009 y 2010.

El caso más operativo dentro del bloque regional es Venezuela. Además de un acuerdo marco firmado en 2011, en 2013 se firmó un convenio específico en el campo satelital entre CONAE y la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), pensado para materializar el vínculo con trabajo concreto. En particular, se destaca la capacitación profesionales venezolanos en el Instituto Gulich y la formación de profesionales argentinos en gerencia de proyectos espaciales.



martes, 10 de junio de 2025

Italia y Argentina fortalecen su alianza espacial: nuevos proyectos satelitales, cooperación científica y tecnología dual

Italia y Argentina fortalecen su alianza espacial: nuevos proyectos satelitales, cooperación científica y tecnología dual



La reciente reunión entre la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, y el presidente argentino, Javier Milei, selló un acuerdo ambicioso que traza la hoja de ruta bilateral para los próximos cinco años. El Plan de Acción Italia-Argentina 2025-2030, adoptado oficialmente en Roma, abarca múltiples áreas de colaboración. Pero entre todas, la cooperación en el sector espacial emerge como un pilar estratégico para ambas naciones.

Un nuevo impulso a la colaboración espacial entre Italia y Argentina

Italia y Argentina redoblan su compromiso con el desarrollo conjunto de tecnologías espaciales, con una agenda centrada en la observación de la Tierra, la exploración espacial y la formación científica. Uno de los focos principales será la nueva fase del sistema satelital SIASGE, una constelación integrada por satélites de ambas naciones con fines de gestión de emergencias. Esta iniciativa se enmarca en la larga historia de cooperación entre la Agencia Espacial Italiana (ASI) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).


Sistema satelital ítalo-argentino SIASGE.

Entre los proyectos destacados, se contempla también la instalación del telescopio Flyeye en la estación “Dr. Carlos Ulrico Cesco” de San Juan. Se trata de una herramienta clave para la detección de objetos espaciales y desechos orbitales, que contribuirá a la seguridad del entorno espacial.

La cooperación incluirá además la participación conjunta en los Acuerdos Artemisa, el marco internacional liderado por la NASA para la exploración lunar y más allá. Así como el intercambio de conocimientos en derecho espacial, una dimensión cada vez más crítica ante el crecimiento del sector.

Asimismo, se buscará impulsar la innovación y el desarrollo de capacidades a través del fortalecimiento de los programas de posgrado del Instituto Mario Gulich y la promoción de alianzas comerciales y tecnológicas entre empresas —incluidas PYMES y startups— de ambos países.

Una agenda amplia, con la mirada puesta en el futuro

Si bien la cooperación espacial fue uno de los ejes más técnicos y visionarios del plan, el acuerdo abarca otros sectores de interés estratégico. Entre ellos: diálogo político, inversiones, transición energética, defensa, cooperación judicial, educación, cultura y políticas sociales.

Este renovado acercamiento entre Italia y Argentina no solo refuerza la relación bilateral, sino que posiciona a ambos países como actores clave en la cooperación espacial internacional y el desarrollo de tecnologías con impacto global.



miércoles, 8 de enero de 2025

Las estaciones espaciales comerciales se internacionalizan
por Jeff Foust


Representación de la estación espacial Starlab en órbita. Starlab Space es una empresa conjunta que involucra a empresas que representan a todos los socios occidentales de la ISS. Crédito: Airbus

Uno de los logros más duraderos de los vuelos espaciales ha sido la asociación para la Estación Espacial Internacional. Durante más de tres décadas, Estados Unidos ha trabajado con Canadá, Europa, Japón y Rusia para construir y operar la estación, superando desafíos técnicos y de políticas para crear una estación espacial que ha estado ocupada permanentemente durante más de 20 años.

Sin embargo, esa asociación terminará alrededor de 2030, cuando la ISS sea desmantelada y desorbitada sobre el Pacífico Sur. Los socios occidentales de la ISS seguirán trabajando juntos en elementos de Artemis, como el Gateway lunar, pero sin un acuerdo formal sobre la cooperación en la órbita terrestre baja (los funcionarios rusos dicen que desarrollarán su propia estación espacial, aunque el programa espacial del país muestra signos de decadencia).

Mientras la NASA apoya el desarrollo de estaciones espaciales comerciales que reemplazarán a la ISS, las empresas estadounidenses y los socios internacionales por igual están tratando de averiguar cómo trabajar juntos bajo un nuevo paradigma. Los acuerdos de trueque entre agencias darán paso a acuerdos, contratos y empresas conjuntas que involucran a países y empresas. Las empresas que desarrollan esas estaciones están adoptando diferentes enfoques para atraer a los socios de la ISS y otras naciones a sus instalaciones.

Starlab recrea la asociación de la ISS

Entre las empresas que trabajan en estaciones espaciales comerciales, Starlab Space ha dado los pasos más importantes para atraer a otros países. La empresa en sí es una empresa conjunta que involucra a empresas que representan a todos los socios occidentales de la ISS.

Starlab Space comenzó en agosto pasado cuando Voyager Space, la empresa estadounidense que ganó uno de los premios de la NASA para apoyar el desarrollo de estaciones espaciales comerciales, unió fuerzas con Airbus Defence and Space. Las empresas ya habían estado trabajando juntas en un concepto revisado para la estación espacial Starlab, que utilizaría un gran módulo rígido desarrollado por Airbus, en sustitución de un módulo inflable de Lockheed Martin propuesto originalmente para la estación.

Las empresas vieron la empresa conjunta como algo más que una combinación de conocimientos técnicos. Para Voyager, incorporar a Airbus también era una forma de acceder a los mercados gubernamentales y comerciales europeos. “Tenemos muy buenas relaciones con la ESA, pero está claro que Airbus tiene relaciones mucho mejores”, dijo Matt Kuta, presidente de Voyager Space, en ese momento. “Nos permite averiguar cómo podemos satisfacer las demandas de los clientes de forma más directa y exitosa”.

Esta primavera, dos empresas más se unieron a Starlab Space. En abril, Mitsubishi Corporation dijo que tomaría una participación accionaria en la empresa conjunta, utilizando Starlab para el desarrollo de productos terrestres y apoyando a otras empresas japonesas interesadas en acceder a la estación. En mayo, la canadiense MDA Space se unió, tomando una participación accionaria y proporcionando un sistema de brazo robótico basado en las tecnologías que desarrolló para el transbordador espacial y la ISS.

“En el mercado espacial comercial, varias de estas misiones requieren equipos fuertes”, dijo Mike Greenley, director ejecutivo de MDA Space, en una entrevista, explicando por qué su empresa decidió convertirse en socio de Starlab en lugar de ser solo un proveedor. “También podemos aportar nuestras habilidades comerciales y nuestra experiencia general en misiones espaciales a estos sólidos equipos corporativos”.

En una entrevista después del acuerdo con MDA Space, Kuta dijo que incorporar empresas de Canadá, Europa y Japón a la empresa conjunta Starlab Space fue un esfuerzo deliberado para crear asociaciones como las que existen actualmente en la ISS. “Hemos estado muy centrados desde el principio en la estrategia de recrear la ISS, pero en lugar de ser propiedad del gobierno, es propiedad de las principales corporaciones aeroespaciales y de defensa dentro de esas regiones”, dijo. “Entienden el negocio de construir una estación espacial técnicamente, entienden cómo gestionar las relaciones con los clientes y entienden cómo acceder a la financiación gubernamental”.

Este último punto es importante, ya que otras agencias espaciales han expresado su renuencia a pagar directamente a las empresas estadounidenses por el uso de estaciones espaciales comerciales, lo que supone un cambio con respecto a los acuerdos de trueque de la ISS que permiten a las agencias gastar dinero en el país.

“Es muy difícil para Europa o Japón enviar cientos de millones de euros o decenas de miles de millones de yenes a una empresa estadounidense cada año durante 30 años y emplear a un grupo de estadounidenses en Houston”, dijo Kuta.

También hay factores geopolíticos a tener en cuenta, como citó la estación espacial china Tiangong. “Están trabajando para captar cuota de mercado. Están trabajando con los países intermedios para tratar de atraerlos a su esfera de influencia como una extensión de su Iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda”, dijo. “Trabajar junto con estas empresas internacionales como copropietarios es una demostración de soberanía para el mundo occidental, por así decirlo”.

“Starlab es divertido porque, en cierto sentido, estamos reuniendo a la banda”, dijo Greenley de MDA Space. “Estamos creando con éxito una empresa conjunta corporativa que reúne a las naciones de la ISS y se embarca en una nueva aventura comercial en la estación espacial”.

“Starlab es divertido porque, en cierto sentido, estamos volviendo a unir a la banda”, dijo Greenley de MDA Space. “Estamos creando con éxito una empresa conjunta corporativa aquí que vuelve a unir a las naciones de la ISS y se embarca en una nueva aventura en la estación espacial comercial”.

Asociaciones de Axiom

Axiom Space ya está en el negocio de las estaciones espaciales comerciales: ha volado tres misiones privadas de astronautas a la ISS y una cuarta está programada para fines de este año, mientras trabaja en una serie de módulos que instalará en la ISS y que serán el precursor de una estación comercial independiente después de que la ISS se retire.

La empresa ha trabajado con empresas y agencias dentro de la asociación de la ISS y más allá. Thales Alenia Space está construyendo las estructuras para los módulos de la estación espacial de Axiom en Italia, que se enviarán más tarde a la sede de Axiom en Houston para su equipamiento. Las misiones privadas de astronautas de la compañía han transportado a personas de varios países, incluido un astronauta de reserva de la ESA, Marcus Wandt, cuyo puesto en la misión Ax-3 a principios de este año fue financiado por Suecia.

Axiom ha firmado acuerdos con algunos estados miembros de la ESA, como Hungría y el Reino Unido, para futuras misiones. También tiene un acuerdo separado con la propia ESA, anunciado en octubre de 2023, para estudiar la cooperación de la ESA en la estación de Axiom.

Boryung Corporation, una empresa de atención médica de Corea del Sur, fue uno de los principales inversores en la ronda de Serie C de 350 millones de dólares de Axiom en agosto de 2023 y formó una empresa conjunta con Axiom en enero llamada BRAX Space Corporation para examinar la colaboración con empresas surcoreanas en la estación de Axiom.

"Hemos establecido un punto de apoyo para promover proyectos exclusivamente en Corea del Sur con Axiom Space, que tiene la mayor competitividad en el sector privado en términos de LEO", dijo Jay Kim, presidente y director ejecutivo de Boryung, en un comunicado sobre la empresa conjunta. “Más allá de nuestra inversión financiera en Axiom Space, seguiremos desarrollando nuestra relación como socios estratégicos cercanos”.

Los esfuerzos de Axiom para trabajar con otros gobiernos en su estación espacial incluyen no solo agencias nacionales sino también a nivel estatal y regional. El 26 de junio, Axiom anunció que firmó una carta de intención con la Cancillería del Estado de Baviera de Alemania para estudiar la colaboración que puede incluir el vuelo de un astronauta o el establecimiento de un laboratorio de microgravedad. La empresa añadió que estaba considerando establecer su “centro europeo” en Baviera.

Vast compite por ponerse al día

Vast Space comenzó tarde en sus esfuerzos por desarrollar una estación espacial comercial: la empresa no se formó hasta después de que la NASA otorgara sus premios de Destino LEO Comercial a fines de 2021. Sin embargo, está compitiendo para ponerse al día, construyendo una estación inicial de un solo módulo llamada Haven-1, programada para lanzarse a fines de 2025, que podrá albergar tripulaciones de cuatro personas durante hasta 40 días.

Con la financiación de su multimillonario fundador Jed McCaleb y un enfoque en la integración vertical, Vast no ha incorporado a otras empresas como socios o proveedores importantes para sus estaciones planificadas más allá de SpaceX, que lanzará Haven-1 y proporcionará naves espaciales Crew Dragon para misiones a la estación. Sin embargo, la empresa ahora está empezando a colaborar con agencias espaciales y empresas de otros países para establecer asociaciones.

En el salón aeronáutico ILA de Berlín el 6 de junio, Vast anunció que firmó un memorando de entendimiento con la ESA para estudiar el posible uso por parte de la ESA de Haven-1 y futuras estaciones. Vast dijo que examinaría si las empresas europeas podrían proporcionar algunos subsistemas y consideraría el uso de futuras naves espaciales europeas para tripulación y carga para esas estaciones.

Max Haot, director ejecutivo de Vast, dijo en una entrevista que el acuerdo era parte de los esfuerzos para incorporar a la ESA y otras agencias espaciales como clientes o socios para sus estaciones espaciales.

"El ecosistema europeo, liderado por la ESA, es un socio muy importante para cualquier futura estación de reemplazo de la ISS", dijo. “Una de nuestras principales prioridades es que construyamos de acuerdo con sus requisitos y les permitamos volar con sus cargas útiles y astronautas”.

El acuerdo, dijo, podría llevar a “vínculos más profundos” que podrían incluir asociaciones con empresas europeas o incluso una oficina de Vast en Europa. Tener el acuerdo con la ESA en marcha, dijo, es “un primer paso, una señal de que ven a Vast como un socio creíble”.

Vast comenzó activamente a comercializar internacionalmente tanto Haven-1 como sus futuras estaciones más grandes el otoño pasado en el Congreso Astronáutico Internacional en Azerbaiyán. “Estamos involucrando a todos los países, incluidos los clave que forman parte de la ISS”, dijo Haot. “La ESA es la primera, pero obviamente esperamos generar impulso en Europa y otras regiones del mundo”.

Una visión desde Europa

En la ILA de Berlín, Vast también firmó un acuerdo con la startup europea The Exploration Company. En virtud de ese acuerdo, el vehículo de carga Nyx de The Exploration Company irá a la segunda estación espacial de Vast (una sucesora más grande de Haven-1) tan pronto como en 2028, transportando carga hacia y desde esa estación.

Fue el último de una serie de acuerdos y contratos que The Exploration Company ha ganado. A fines de mayo, Starlab Space firmó un acuerdo de servicios de carga con la empresa para tres misiones Nyx a Starlab. El pasado mes de septiembre, Axiom Space firmó un acuerdo de "reserva previa" para misiones Nyx a su estación espacial.

El trabajo en Nyx ahora cuenta con el respaldo de la ESA, que seleccionó a The Exploration Company, junto con Thales Alenia Space, para contratos en mayo para realizar trabajos de diseño en sus conceptos de vehículos de carga. La agencia buscará financiación de sus estados miembros en la próxima reunión del consejo ministerial a fines de 2025 para un mayor desarrollo, incluidos los vuelos de prueba a la ISS.

“Esta iniciativa histórica demuestra la agilidad y la voluntad de la ESA de actuar como cliente principal, combinando así financiación pública y privada, como hizo la NASA hace unos 15 años”, dijo Hélène Huby, directora ejecutiva de The Exploration Company, en un comunicado tras ganar el premio de la ESA. Se refería al programa de Servicios de Transporte Orbital Comercial (COTS) de la NASA para la entrega de carga a la ISS, que demostró la viabilidad de dichos servicios comerciales y también impulsó el crecimiento de SpaceX.

Sin embargo, el futuro de Nyx y su homólogo de Thales dependerá de esas estaciones comerciales. Dado que la ISS está programada para retirarse en 2030, es poco probable que la ESA compre servicios de esas naves espaciales para las operaciones de la ISS. Esos vehículos, entonces, necesitarán encontrar negocio en las estaciones comerciales, ya sea a través de la ESA o directamente con las empresas.

Huby dijo en una entrevista antes del premio de la ESA que la empresa comprendía la importancia del mercado estadounidense. Ha abierto una oficina en Estados Unidos dirigida por Mark Kirasich, exdirector del programa Orion de la NASA, para trabajar con clientes estadounidenses y con la NASA.

“Quiero ser fuerte en Estados Unidos”, dijo. “Es muy importante que empecemos lo más rápido posible en Estados Unidos”.

Este artículo apareció por primera vez en la edición de julio de 2024 de la revista SpaceNews.



sábado, 23 de noviembre de 2024

¿Es la Royal Navy ahora una potencia naval europea de segundo rango?
La Royal Navy está desequilibrada, con un portaaviones por tonelaje total de combate de superficie más alto que cualquier otra fuerza de la OTAN, incluida la Marina de los EE. UU.
por Richard Thomas


Dos de las tres fragatas Tipo 23 en esta imagen de 2023 ya no están operativas, luego del desmantelamiento del HMS Northumberland (F238). Crédito: Ministerio de Defensa del Reino Unido/derechos de autor de la Corona

La Royal Navy del Reino Unido, pesada y envejecida, está crujiendo en sus sentinas a medida que décadas de retrasos en las compras gubernamentales, desventuras en paradas de portaaviones y un entorno de seguridad global notablemente más complejo, están volviendo a oxidarse.

La flota de superficie de la Royal Navy es ahora más pequeña que las armadas de los otros dos principales miembros europeos de la OTAN (Francia e Italia), y sobre el papel sólo puede desplegar 16 grandes combatientes de superficie, que comprenden dos portaaviones, seis destructores y sólo ocho fragatas.

En realidad, la disponibilidad de los 16 grandes combatientes de superficie en la flota del Reino Unido es mucho menor, y el número de fragatas Tipo 23 disponibles para operaciones este año fluctúa entre cinco y seis cascos en un momento dado.

Los cascos restantes "en servicio" están siendo sometidos a costosos y lentos programas de vida útil y recertificación, y sus buques de reemplazo Tipo 26 y Tipo 32 aún están a años de unirse a la flota de superficie de la Royal Navy.


Los destructores Tipo 45 están siendo sometidos a trabajos de rectificación de propulsión en Cammell Laird en Birkenhead. Crédito: Cammell Laird vía LinkedIn

El número de destructores de defensa aérea Tipo 45 se reduce de manera similar a medida que los buques se retiran de servicio para someterse a trabajos de rectificación de problemas de propulsión de larga data. Al 31 de octubre de 2024, de una flota de seis, dos destructores Tipo 45 estaban inmediatamente disponibles o desplegados.

Solo ocho destructores o fragatas estaban disponibles para operaciones a fines de octubre de 2024.

Además, una estadística notable muestra la naturaleza de la Royal Navy, con los dos portaaviones de la clase Queen Elizabeth que comprenden el 59% del tonelaje total del servicio entre los principales combatientes de superficie.

Por el contrario, la Armada francesa/Marine Nationale, puede contar con 25 combatientes de superficie importantes en su inventario, que comprenden un portaaviones, tres buques de asalto anfibio, diez destructores y 11 fragatas. Su único portaaviones, de propulsión nuclear en comparación con la propulsión convencional del Reino Unido, representa el 20% del tonelaje total de la fuerza de superficie a nivel de flota de Francia.


La Armada francesa tiene una fuerza más equilibrada y más barcos que la Marina Real, y es cuantificablemente superior. Su único portaaviones es el Charles de Gaulle (en la foto) Crédito: Marina de los EE. UU.

El líder no europeo de la OTAN, los EE. UU., tiene una fuerza naval centrada en la capacidad de proyectar poder a través de sus enormes portaaviones de clase Nimitz y Ford, cuyo gigantesco tonelaje combinado de 11 portaaviones de 1,13 m representa el 47% de su flota de superficie.

Por lo tanto, el Reino Unido tiene la mayor proporción de portaaviones por tonelaje de otros combatientes de superficie en toda la alianza de la OTAN, y probablemente podría llevarse el título mundial.

Las armadas europeas superan al Reino Unido en número de cascos

En una comparación adicional con las armadas europeas, la Armada italiana tiene 21 buques de guerra de superficie importantes en su inventario de flota, que comprenden un portaaviones, tres buques de asalto anfibio, tres destructores y 14 fragatas.

El recuento numérico de combatientes de superficie del Reino Unido es casi igualado por España, que tiene el mismo número de combatientes de superficie importantes que la Marina Real, que comprende un portaaviones/buque de asalto anfibio, dos buques de plataforma anfibia y 11 fragatas. España tiene más buques de patrulla de alta mar.

Alemania, su rival europeo de larga data, mantiene más combatientes de superficie importantes que el Reino Unido, con 16 cascos de destructor, fragata o corbeta.


La Armada alemana tiene más fragatas y destructores que la Marina Real. Crédito: Departamento de Defensa de EE. UU.

Donde el Reino Unido tiene una ventaja en la guerra naval submarina convencional sobre Italia es a través de su flota de submarinos de ataque (SSN) de propulsión nuclear, de los cuales cuenta con cinco SSN de clase Astute activos y un solo barco de clase Trafalgar restante. Sin embargo, Francia también mantiene seis SSN activos, por lo que esta ventaja submarina se ve anulada.

Un reciente incendio en el astillero de submarinos nucleares del Reino Unido, donde dos SSN de clase Astute se encuentran en varios estados de construcción o pruebas de sistemas, ha complicado aún más las cosas.

Italia mantiene ocho submarinos diésel eléctricos de propulsión convencional que, si bien son capaces, no representan el mismo efecto de fuerza que un barco de propulsión nuclear.

¿Puede la Marina Real salvarse a sí misma?

Dependiendo de qué lado del argumento naval atraiga, hay tanto positivos como negativos en el horizonte que podrían ayudar o dificultar, según la perspectiva.

Los optimistas pueden señalar el desarrollo de las ocho fragatas de guerra antisubmarina Tipo 26 actualmente en desarrollo, junto con las cinco fragatas de propósito general Tipo 31 también en construcción. Estos 13 buques de guerra reemplazarán efectivamente a la antigua flota de 16 fragatas Tipo 23, que ahora son la mitad del número original de la clase.


La construcción del HMS Venturer fotografiada en marzo de 2024, el buque líder de las fragatas Tipo 31. Crédito: Babcock a través de LinkedIn

Los pesimistas pueden señalar la posibilidad de que las fragatas Tipo 23 salientes, que ya tienen una ventaja sobre sus primas en construcción, ni siquiera puedan ser reemplazadas de manera equivalente para mantener la insignificante flota de guerra de superficie de 14 cascos.

También se ha hablado de la posibilidad de que la fragata Tipo 32 actúe como una especie de centro de operaciones de drones navales, pero los pesimistas pueden tomar esta idea como una idea de que el programa se encuentra en una etapa de preconcepto y que podría ser fácil "eliminarlo" en la Revisión Estratégica de Defensa del año próximo.

También existe la posibilidad de que uno de los dos portaaviones del Reino Unido pase a estar en desuso para ahorrar dinero, aunque, a la inversa, esto resolvería en cierta medida el desequilibrio actual en la flota de superficie de la Marina Real.

Lo que no está en discusión es que la Marina Real está en un punto bajo, y debemos tener la esperanza de que esto no continúe hasta provocar una evaporación de la capacidad de combate de superficie del Servicio Superior.



domingo, 12 de febrero de 2023

Los fenómenos inexplicables en torno a la figura del papa Juan Pablo I: la aparición de la Virgen en Voltago
Un milagro argentino y un sueño premonitorio se relacionan entre sí a través de la imagen del santo.
Por Nunzia Locatelli y Cintia Suárez


Alcaldes de distintas comunas


Todos sucesos que se reúnen en Canale D´Agordo, ubicado en el norte de Italia, en el Véneto. Este pueblito alpino celebró con todos los honores y pompas a un hijo de su tierra, Albino Luciani, que exactamente una semana atrás fue beatificado por el papa Francisco en el Vaticano, gracias a un milagro argentino.

Este pueblo de mil habitantes, situado en las Dolomitas, cerca del límite con Austria, recibió a una multitud excepcional, para honrar a su ciudadano ilustre: el papa Luciani (Juan Pablo I). La ceremonia, que cierra las celebraciones de la beatificación, fue presidida por el Cardenal Francesco Moraglia, Patriarca de Venecia, un cargo que también ocupó Albino Luciani. Entre las autoridades eclesiásticas se encontraba el sacerdote porteño José Dabusti, quien rezó por un milagro que luego posibilitó la beatificación de Juan Pablo I. También estuvieron presentes los obispos de Vittorio Veneto y Belluno Feltre, diócesis por las que pasó Albino Luciani.

Acompañaron la ceremonia representantes de las diócesis de los papas Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI, quienes viajaron desde Polonia, Alemania, Bérgamo y Brescia. Entre los presentes se encontraba una delegación de argentinos, como testimonio de la tierra donde sucedió el milagro de Candela Giarda, que en 2011 se curó inexplicablemente de una encefalopatía grave luego de que su madre y el padre Dabusti rezaran a Juan Pablo I.

En la plaza principal del pueblo se congregaron los peregrinos, los representantes del valle del Bios, con sus trajes alpinos típicos y el despliegue de la banda de música. La bandera papal se enarbolaba en los balcones de las casas, así como se hizo en 1978, cuando Albino Luciani fue elegido papa.


El Cardenal Francesco Moraglia, Patriarca de Venecia


“Juan Pablo I me habló en un sueño”

“Tu escultura no está bien, tenés que cambiar una parte importante, sacar el niño con la paloma. Tallá una niña ofreciendo flores de la montaña al padre Albino Luciani”, estas fueron las palabras que recibió en un sueño en 2021, Carlo Balljana. El consagrado escultor italiano creó obras de arte que representan papas y santos que se encuentran diseminadas en Italia, Bulgaria, Turquía, Polonia, Nueva York, entre otras. Hasta le regaló una paloma de bronce a Mijaíl Gorbachov.

“Me asusté muchísimo. Estuve pensando cuatro días en qué hacer para recuperarme del impacto de haber visto en sueños y escuchado al papa Luciani que me retaba. Aún sigo muy conmocionado. Yo ya tenía lista la escultura. Después del sueño tuve que volver al taller y rehacerla. Esculpí la imagen de la niña en yeso y después hice la fundición en bronce, tal como lo había ordenado Albino Luciani”, así relató el artista plástico con la voz entre quebrada.

Esa imagen hoy se encuentra en el jardín de la casa natal de Albino Luciani, convertido en museo. Cuando se conoció la primicia del milagro argentino, Balljana asoció el puntual pedido de Luciani con Candela Giarda, la milagrada argentina.

Finalmente, el escultor quiso enviar un mensaje para la joven paranaense: “Rézale siempre a Albino Luciani. Porque siempre, siempre, él está escuchando”.


El Padre José Dabusti junto a la escultura del milagro


Aparición de la Virgen en un pueblo cercano al de Albino Luciani

A unos 10 kilómetros de Canale D´agordo, en Voltago, en medio de un camino sinuoso y vertiginoso, se encuentra una piedra donde habría aparecido la Virgen, previo a la Segunda Guerra Mundial. Si bien los lugareños dan las indicaciones de cómo llegar, se vuelve una misión para detectives encontrar “la sas de la Madonna”, la piedra.

Escalamos varios kilómetros a pie, nos perdimos por los senderos de las Dolomitas, hasta que finalmente encontramos en medio de los pinos y abetos con la piedra sobre la que se erige una pequeña capillita con cuatro columnas y la imagen en blanco de la Virgen.

Como un misterioso imán, el lugar atrae, parece que cae una lluvia que no moja, así recibe la Virgen. Al costado hay un pequeño altar, y en él, un libro de intenciones que al abrirlo nos encontramos con la grata sorpresa de una estampita con el rostro sonriente de Albino Luciani.

La paz del lugar es indescriptible, el aroma del bosque recién llovido no se asemeja a ningún otro, las gotitas, como diamantes suspendidos en las ramas, brillan a varios metros.


Estampita en el libro de intenciones


Cuentan los diarios de la época que el 5 de julio de 1936, en la zona de Piantison de Voltago, la Virgen se habría aparecido a cuatro pastorcitos. De acuerdo con el relato de los testigos, la Virgen se habría manifestado sobre una gran piedra, completamente vestida de blanco, con una cinta azul, un velo negro que cubría su cabeza y un niño a su lado. Después de esta presunta primera aparición, otras seis niñas dijeron que veían también a Nuestra Señora todos los días a la una de la tarde y que ella les hablaba.

La noticia de las apariciones se difundió rápidamente y la gente se apresuró a llegar a Voltago desde los pueblos vecinos y de toda la provincia, incluso de todo el Véneto. Hasta el mismo Luciani se hizo presente, movido por la curiosidad. La afluencia de multitudes fue tan grande que, según informó la Gazzetta Di Belluno del 25 de julio de 1937, doce mil personas llegaron un día a la aldea, y el municipio tuvo que vallar la zona para proteger a las videntes a la hora de la aparición. Cuando las videntes estaban en momento de “éxtasis” al ver a la Virgen, la gente les arrojaba rosarios. Les entregaban objetos, les colocaban los bebés en sus brazos, les acercaban a los enfermos e incluso les tiraban papelitos con preguntas para hacerle a la Virgen.

Las autoridades eclesiásticas no se pronunciaron hasta pasados unos diez días. Recién entonces se vieron obligadas a comunicar que el fenómeno no parecía reunir las condiciones necesarias para ser considerado un episodio sobrenatural. Las autoridades religiosas, con la presencia de los carabinieri, el primer magistrado de la ciudad, las monjas y otras autoridades, interrogaron a las videntes, y el mismo Albino Luciani fue citado como testigo. La comisión así constituida quedó sin habla porque inexplicablemente las niñas, que eran simples pastorcitas semianalfabetas, respondieron en perfecto italiano y con un lenguaje rico.

Juan Pablo I y el Padre Pío, enfrentados por la aparición de Voltago

No fue fácil para Albino Luciani, joven sacerdote, fijar una postura, hasta que el obispo Cattarossi puso fin a la cuestión y, con un comunicado oficial, prohibió al clero favorecer o apoyar las peregrinaciones a Voltago. Albino Luciani obedeció a su obispo. Algunos hechos aceleraron esta respuesta negativa de la Iglesia. La prensa de la época informó que una de las niñas, presionada por la situación, negó las apariciones y tuvo que ser sometida a un exorcismo porque deliraba. Y además, tres de las presuntas videntes presentaron las marcas de los estigmas. Se creó un gran revuelo, pero a pesar de los que negaron la aparición, la mayoría de los peregrinos creyeron que la Virgen se había manifestado allí.


“La sas de la Madonna”, la piedra donde habría aparecido la virgen


Un célebre fraile capuchino, el mismísimo padre Pio de Pietrelcina, el Santo de los estigmas, también creyó, pero fue censurado y condenado por las autoridades religiosas de la época.

Albino Luciani fue uno de los que desconfiaron de los dones del padre Pio y llegó a desacreditarlos hasta considerar que se trataba de un verdadero misticismo patológico y morboso, tal como el experto Davide Fiocco recabó del Archivo Diocesano de Vittorio Veneto.

A pesar de que la Iglesia nunca aceptó esta aparición mariana, algunas de las predicciones que recibieron las pastorcitas se cumplieron con los años. Una de ellas es la masacre cercana a Canale d’Agordo, en la que dispararon y ahorcaron a cuarenta y cuatro personas a finales de agosto de 1944, además de incendios en las aldeas. Este estrago coincidía con lo que, según los creyentes, la Virgen había venido a anunciar a las videntes de Voltago.



Fuente: infobae.com

martes, 9 de noviembre de 2021

Un nodo astronómico que avanza en Salta podría ofrecer pruebas de cómo se inició el universo
Tendrá dos observatorios: el Qubic y el Llama, que se construyen en Alto Chorrillos, a unos 4900 metros de altura, sobre la Cordillera de los Andes.
Por Nora Bär



San Antonio de los Cobres, con una población de 5000 habitantes, es el centro urbano más elevado del país. Azotado por vientos helados y temperaturas extremas que van de los 20° C durante el día a los -25° C por las noches, hasta ahora era considerado de interés turístico por sus paisajes salitrosos, sus montes de colores, su cercanía a ruinas precolombinas y por ser la entrada a la Puna. Pero, si todo va bien, en los próximos dos años lo será también porque a 20 km de allí, en un sitio conocido como Alto Chorrillos, se abrirá una espectacular ventana al universo.

En el extremo noroeste de Salta y a unos 4900 metros de altura, en la cima de los Andes, donde el aire es tenue y la humedad casi inexistente, se instalarán dos observatorios que tal vez permitan contestar algunas de las preguntas que desvelan a astrofísicos y cosmólogos: el Qubic (sigla que corresponde a Q-U Bolometric Interferometer for Cosmology) y el Llama (acrónimo de Large Latin American Millimeter Array).

El primero rastreará el cielo en busca del eco del Big Bang y las huellas de las ondas gravitacionales primordiales que, según la teoría más aceptada, se produjeron hace 13.800 millones de años, en los instantes iniciales del universo, cuando a la explosión inicial le siguió una inflación exponencial.


El observatorio Qubic


“Este instrumento, que permite hacer interferometría bolométrica (de bolo, haz de luz) es único, porque reúne dos cosas muy importantes: mide la luz tan tenue y de tan baja temperatura que nos llega desde los inicios del universo, pero además nos permite saber cuál es su longitud de onda –explica Alberto Etchegoyen, representante argentino frente al comité QUBIC–. La teoría dice que si esto existió tienen que haberse generado ondas gravitacionales primordiales y que su huella tiene que poder medirse con este dispositivo”.

Según el modelo cósmico más aceptado, el universo comenzó con una gran explosión en la que se crearon el tiempo, el espacio y todas las partículas fundamentales. En esos primeros instantes y durante unos 380.000 años, el cosmos era una sopa caliente de partículas cargadas, un plasma opaco. Pero al expandirse, se enfrió, los protones y electrones se unieron para formar los primeros átomos y los fotones empezaron a propagarse libremente. Estos últimos son los que hoy nos llegan en forma de microondas y a los que se denomina “radiación de fondo de microondas”. Es la luz más temprana del universo y trae información que podría ayudar a confirmar las teorías vigentes.

“Esto es algo que se viene buscando desde hace bastante –afirma Etchegoyen–. Unos años atrás, se creyó haberla detectado, pero después se vio que no”.

Gracias a un acuerdo cuatripartito entre el gobierno de Salta, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Conicet, a comienzos de la década se selló la colaboración para instalar el Qubic en la Puna argentina. Hoy, participan Francia, Italia, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y nuestro país.

“Hicimos el ‘laboratorio de integración’ que acabamos de inaugurar y en el que se van a ensamblar y probar todos los equipos –destaca Etchegoyen–. El telescopio llegó hace unos meses en barco desde Francia, lo enviamos a Salta en camión y lo estamos calibrando. Somos optimistas y pensamos que a fines de marzo ya se podrán iniciar las observaciones“.

Comandado a distancia, el Qubic tiene que funcionar a 300 milikelvin por encima del cero absoluto (-273 ºC). Esto se logra bajando la presión del receptáculo en el que se encuentra y luego encendiendo los crióstatos [aparatos que sirven para mantener temperaturas muy bajas], que funcionan con un circuito cerrado de helio líquido.

Proyecto argentino-brasileño

El Llama es un proyecto binacional que promueven la Argentina y Brasil, y que atravesó una cantidad de sobresaltos. Entre otros, interrupción del financiamiento, y un accidente mientras se remontaba el instrumento a la altura en la que iba a ser emplazado (se desbarrancó el camión que lo transportaba) y que dañó algunas de sus partes.


Así se verá el observatorio Llama cuando esté instalado.


“Decidimos convocar a una comisión de evaluación externa, un comité de seis científicos destacados que coordinó el físico Matías Zaldarriaga e integró, entre otros, por Gabriela González [vocera del equipo internacional que realizó la primera detección de ondas gravitacionales] –cuenta Juan Pablo Paz, secretario de articulación científico-tecnológica del Ministerio de Ciencia–. Primero, les pedimos que relevaran la importancia del proyecto. Hicieron un informe en el que confirmaron que seguía presentando interés, pero que había que profesionalizar la ingeniería. De modo que iniciamos conversaciones con Invap para ver si ellos podían hacerse cargo de la instalación de la antena y de su puesta en marcha. Además, conseguimos financiación de la Corporación Andina de Fomento por un monto de cuatro millones de dólares y ya están trabajando”.

Dotado de una antena de 12 metros de diámetro (a la que más adelante se podría sumar otra similar), los astrónomos y astrofísicos intentarán obtener información sobre el origen de las estrellas, las galaxias y los sistemas planetarios. “Contrariamente a Qubic, el Llama atacará problemas de gran diversidad que solo se pueden resolver estudiando el gas y el polvo fríos a partir de los cuales se forman estos objetos –explica el astrofísico Félix Mirabel, autor del proyecto–. En general, los grandes experimentos de los físicos, intentan responder una pregunta fundamental; por ejemplo, encontrar evidencias sobre la existencia de una fase de la evolución del universo muy temprano que se llama ‘inflación cósmica’. En el caso de los astrofísicos, tenemos que enfrentar una multiplicidad de problemas por medio de observaciones y de teorías, y en general nos centramos en responder una variedad de preguntas”.

El Llama permitirá observaciones en longitudes de onda milimétricas, que deben ser realizadas desde sitios de gran altura y extremadamente secos. “El vapor de agua de la atmósfera y el oxígeno afectan la transmisión de las ondas que provienen de esas regiones de formación estelar”, detalla.

A través de la Fundación para la Ciencia y la Tecnología de San Pablo (Fapesp), Brasil ya cumplió con su parte del convenio y una inversión de 10 millones de dólares. La Argentina invirtió dos millones y medio, aproximadamente, para la construcción del camino hacia el sitio y la gobernación de Salta se hizo cargo de la construcción de un edificio en San Antonio de los Cobres donde estarán las oficinas para la operación y los laboratorios. Dependiendo esencialmente del flujo de dinero, podría estar operativo dentro de los próximos dos años.

“La idea original era asociar este proyecto con el radiobservatorio más grande y costoso del mundo, ALMA, compuesto por 66 antenas y ubicado del otro lado de la cordillera, en Chile –se entusiasma Mirabel–. Para 2024 esta antena podría estar en funcionamiento y una de las primeras cosas que queremos hacer es ver si llegamos a tiempo para incorporarla al conjunto del Event Horizon Telescope, que logró obtener la primera imagen de un agujero negro. Nuestra intención es que trabaje con este conjunto de equipos para desarrollar investigaciones sobre los fenómenos asociados con los agujeros negros en las cercanías de los horizontes de sucesos (algo así como el ‘umbral’ de esas bestias cósmicas)”.

Por su parte, Etchegoyen estima que en alrededor de tres años y medio, el Qubic podría ofrecer pruebas empíricas que confirmen la teoría del Big Bang. “Si tenemos éxito, ese hallazgo podría ser motivo de un Premio Nobel”, concluye.



jueves, 15 de octubre de 2020

Misión Artemisa: siete países firmaron acuerdos con la NASA para planear la exploración a la Luna
Están basados en diez principios, como la transparencia de las actividades, la interoperabilidad de los sistemas nacionales, la obligación de catalogar todo objeto espacial, la asistencia a un astronauta en peligro, el intercambio de datos científicos y la gestión adecuada de los desechos espaciales.


Imagen: NASA


La NASA anunció este martes que siete países firmaron los “acuerdos de Artemisa”, un texto que busca enmarcar legalmente la nueva era de exploración de la Luna y otros astros y autorizar la creación de “zonas de seguridad”, aunque las grandes potencias espaciales rivales no se encuentran entre ellos.

Australia, Canadá, Italia, Japón, Luxemburgo, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido firmaron esos acuerdos. Ni China ni Rusia lo hicieron hasta la fecha, lo que genera temores de la aparición de un “Far West” en el espacio, ya que el gran tratado internacional que rige el espacio, que data de 1967, sigue siendo vago en la cuestión de la explotación de recursos extraterrestres.

La NASA está apurada por establecer un precedente al dar forma a un régimen legal que autoriza explícitamente a las empresas privadas a operar en otros astros de manera protegida.

El jefe de la agencia espacial rusa, Dimitri Rogozin, señaló el lunes que el programa de Artemisa para regresar a la Luna estaba demasiado “centrado en Estados Unidos”.

Dos astronautas estadounidenses, incluida una mujer, caminarán sobre la Luna en 2024 durante la misión Artemisa 3, y la NASA quiere involucrar a otros países en la construcción de la miniestación que se pondrá en órbita lunar a partir de 2023.

“Artemisa será el programa internacional de exploración tripulada más grande y diverso de la historia, y los Acuerdos de Artemisa serán el vehículo para establecer esta coalición global única”, aseguró Jim Bridenstine, administrador de la NASA.

Los acuerdos enumeran diez principios, como la transparencia de las actividades, la interoperabilidad de los sistemas nacionales, la obligación de catalogar todo objeto espacial, la asistencia a un astronauta en peligro, el intercambio de datos científicos y la gestión adecuada de los desechos espaciales.

Sin embargo, el texto se vuelve más controvertido al contemplar la posibilidad de que los países creen “zonas seguras” para proteger sus actividades en un cuerpo celeste, por ejemplo la extracción de recursos, como el agua en el polo sur de la Luna.

El tratado de 1967 prohíbe cualquier “apropiación nacional por proclamación de soberanía, ni por vía de utilización ni por ningún otro medio”.

A pesar de esto, la NASA se basa en otro artículo del tratado que prohíbe cualquier actividad que “causara malestar potencialmente dañino” para justificar la creación de estas zonas seguras, aunque reafirmando la primacía del tratado espacial.



miércoles, 2 de septiembre de 2020

Satélites argentinos: cómo sigue el plan espacial
Luego del despegue del Saocom 1B, el país tiene otros objetivos en carpeta. Arsat III, Sabia-Mar y el Satélite Latinoamericano de Meteorología serán las próximas apuestas. Lo anticipan el ministro Roberto Salvarezza y Raúl Kulichevsky, director ejecutivo de Conae.
Por Pablo Esteban





Tras el lanzamiento exitoso del 1B, se completó la misión Saocom (el 1A había despegado en octubre de 2018) y los satélites de observación de bandera ya conquistaron el espacio. A éstos, deben sumarse los Arsat, geoestacionarios y dedicados a las telecomunicaciones (el I y el II, colocados en órbita en 2014 y 2015, y el Arsat III interrumpido durante la administración macrista), el Sabia-Mar (que se dedicará a la prospección oceánica) y el Satélite Latinoamericano de Meteorología. “Con el gobierno de Alberto Fernández hemos girado 180 grados y recuperado el propósito de que la ciencia sea una de las herramientas para construir futuro. El gobierno actual está decidido a marchar en esa dirección. Más allá de todas las dificultades económicas que tengamos la decisión política es fundamental”, afirma Roberto Salvarezza, ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación.

La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) es la agencia espacial argentina, un organismo descentralizado que depende del MinCyT y tiene el objetivo de proponer y ejecutar un Plan Espacial Nacional. Se trata de un Plan Estratégico para las actividades espaciales, una política de Estado de altísima prioridad, cuyos ejes fundamentales son la observación de la Tierra, la exploración y la utilización pacífica del espacio ultraterrestre, así como también los desarrollos tecnológicos para uso espacial. El propósito, en este sentido, es generar información oportuna sobre el territorio continental y marítimo, para beneficio del país y de la región.

Contar con más datos también es una manera de entrenarse en el ejercicio de la soberanía. Bajo esta premisa, habrá Saocom para rato. “Tendremos una nueva generación de satélites Saocom, todavía mejores que los que ya construimos. Queremos seguir manteniendo toda nuestra capacidad en lo que se refiere a satélites de radar, por eso ya hemos firmado con Italia una carta de intención para un nuevo acuerdo y crear una otra constelación. Ya estamos trabajando en el diseño conceptual de los nuevos”, anuncia Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico en Conae. La misión Saocom forma parte de un programa más ambicioso: el Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (Siasge) es el fruto de la cooperación entre Conae y ASI de Italia. Ambas naciones asumieron el compromiso de conformar una constelación de seis satélites y por intermedio del 1B (complementario al 1A lanzado en octubre de 2018) logró completarse. En el futuro cercano podría concretarse el Siasge II y una nueva alianza con el socio europeo para la fabricación una serie adicional de satélites.

“En este momento, el Plan Espacial debe ser ajustado. Hay que elaborarlo con nuevos horizontes y en eso, precisamente, están trabajando desde la Conae. Ahora debemos pensar en cómo seguirá todo lo nuevo vinculado a Saocom y concentrar el trabajo en otras iniciativas de envergadura como Sabia-Mar”, señala Salvarezza. El Sabia-Mar es un satélite de observación del océano, cuya ingeniería ya está en proceso y para el que se inició la compra de insumos extranjeros. Tiene fondos presupuestarios asignados que deberán ser aprobados por el Congreso de cara al 2021 y se proyecta su lanzamiento hacia 2023. El conocimiento del Mar Argentino es clave; el gobierno de Alberto Fernández lo tiene muy en claro, ya que en junio pasado relanzó el Programa Pampa Azul, también suspendido durante la gestión macrista. Al respecto, Kulichevsky apunta: “Sabia-Mar es un proyecto satelital que nosotros ya tenemos bastante avanzado. Prácticamente hemos recorrido la mitad del trabajo, hemos realizado la ingeniería de detalle y dentro de poco empezaremos a construir el modelo para evaluar los distintos instrumentos”.

A diferencia de la Misión Saocom --satélites de observación-- los Arsat pertenecen a otra familia tecnológica: son geoestacionarios (fijos en el espacio), se ubican a una órbita mucho mayor y son útiles para las telecomunicaciones. “El Arsat debía construirse en los últimos años, porque nuestro país contaba con una banda de frecuencia que debía ocupar, a riesgo de perderla. Macri decidió en primera instancia que el proyecto lo terminara una compañía estadounidense. Luego, por las críticas, la iniciativa no prosperó y todo quedó inconcluso”, narra el ministro. Y continúa: “Ahora Arsat III, que depende directamente de Jefatura de Gabinete, acordó junto a Invap para continuar su desarrollo con la expectativa de ser lanzado en 2023”.

Además del Sabia-Mar y de retomar la serie Arsat, hay otros objetivos en la mira. “Estamos muy interesados en conseguir que el Banco Interamericano de Desarrollo financie el Satélite Latinoamericano de Meteorología, en el marco de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). Es un proyecto muy interesante porque si bien es de alcance regional, será nuestro país el que se encargue de la fabricación del satélite. Nuestra nación es la más capacitada en el rubro”, dice el ministro. De concretarse esta iniciativa significaría una muy buena noticia para el desarrollo espacial local porque, al fabricarse en el territorio, el crédito otorgado por la Celac también sería administrado en el país.

Más allá de las misiones satelitales, el Plan también incluye el desarrollo de la capacidad de lanzamiento. La referencia, desde aquí, es para la producción de lanzadores autóctonos como el Tronador. Desde este punto de vista, afirma Kulichevsky: “Buscamos fabricar nuestros propios vehículos lanzadores porque ello nos permitirá un mejor acceso al espacio. En tres años nos gustaría contar con la capacidad de poder lanzar nuestros satélites y de servir de referencia para las naciones latinoamericanas que busquen usar las instalaciones argentinas para los propios. Para ello avanzamos en Tronador que podrá poner en órbita satélites de 600 o 700 kilos”, hace un pausa y expresa con orgullo: “Estamos en el club privilegiado de países que pueden diseñar sus propios satélites, si también los podemos lanzar sería un lujo”.

“Hoy en día dependemos de lanzadores extranjeros como los de Space-X, o bien, del acuerdo con algún socio europeo. El Tronador fue congelado durante el macrismo y no se siguió avanzando en las siguientes etapas previstas. La idea nuestra es que volvamos a poner en marcha el programa de acceso al espacio”, explica Salvarezza. Con un lanzador propio, Argentina no tendría la necesidad de esperar las órdenes de empresas foráneas. Un caso ilustrativo fue el del Saocom 1-B, que fue pospuesto en diversas ocasiones porque la empresa que lidera el magnate Elon Musk tenía otras prioridades. “La demora con el Saocom y los cambios de fecha se debieron a que el área en la que actúa SpaceX es de dominio de la Fuerza Área de Estados Unidos. Como tenían un satélite propio que poner en órbita, retrasaron todo porque temían que el Saocom explotara y complicara su misión. Con un lanzador autóctono, nos evitamos éstos problemas y dejamos de depender de lo que digan otros”, plantea Salvarezza.

En este marco de desarrollos científicos y tecnológicos autóctonos, el rol estatal resulta fundamental. Las políticas de Estado deben prolongarse más allá de los gobiernos y los poderes de turno. ¿Por qué? Porque el área de CyT requiere de planificación y presupuesto sostenido para poder rendir sus frutos. Con el área espacial ocurre lo mismo: para citar un caso, la Misión Saocom fue incluida en el plan estratégico de 1994 y comenzó a ser craneada de manera programática por los expertos de Conae, Invap, universidades nacionales y compañía en 2007. Tarda en llegar pero cuando llega realmente causa orgullo.



Fuente:  pagina12.com.ar