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viernes, 27 de marzo de 2026

Drones sofisticados atacaron la base de bombarderos de Barksdale, en Luisiana

Drones sofisticados atacaron la base de bombarderos de Barksdale, en Luisiana
Es la primera vez que una base aérea estadounidense queda temporalmente fuera de servicio en tiempos de guerra, algo que nunca ocurrió ni siquiera durante la Segunda Guerra Mundial.
Por Stephen Bryen


Tres bombarderos B-52H Stratofortress se encuentran en la pista de aterrizaje durante un ejercicio realizado en 2012 en la Base de la Fuerza Aérea Barksdale, Luisiana, EE. UU. Foto: Wikipedia

La base aérea de Barksdale, en Luisiana, en la parroquia de Bossier, cerca de Shreveport, fue atacada por enjambres de drones durante la semana del 9 de marzo. El ataque interrumpió los despegues de aviones B-52H en apoyo de la Operación Furia Épica contra Irán. Es la primera vez que una base aérea estadounidense queda temporalmente fuera de servicio en tiempos de guerra, algo que nunca ocurrió ni siquiera durante la Segunda Guerra Mundial.

Cada oleada obligó a la Fuerza Aérea a detener las operaciones y enviar a su personal a refugios. Barksdale es el centro de mando del Comando de Ataque Global de la Fuerza Aérea de EE. UU. Allí no solo se encuentran estacionados los B-52, sino que la base forma parte de la tríada nuclear estadounidense. Alberga misiles de crucero nucleares de largo alcance (como el AGM-86B) y pronto albergará un nuevo misil de crucero de largo alcance de ataque a distancia. Los refugios y las instalaciones de almacenamiento para los nuevos misiles están en construcción.

La única otra base aérea importante de EE. UU. para los B-52 es la Base Aérea de Minot, en Dakota del Norte. Ambas bases dan apoyo a la Operación Epic Fury. Los aviones pueden volar al Reino Unido y luego a Irán, o (como hicieron durante el período en que el Reino Unido les impidió el paso) volar directamente desde Barksdale a Irán, una misión muy larga que requiere ocho reabastecimientos de combustible en vuelo.

Las oleadas de drones duraban aproximadamente cuatro horas al día, un tiempo de permanencia extraordinariamente largo para un dron. Se desconoce si los drones eran de ala fija o cuadricópteros, o cómo se alimentaban (combustible líquido o electricidad). Cada oleada constaba de entre 12 y 15 drones, que volaban con las luces encendidas para hacerse visibles.

La base aérea de Barksdale no cuenta con defensas aéreas ni con aviones de combate capaces de derribar drones.

La base aérea dispone de contramedidas electrónicas diseñadas para desactivar el GPS y los enlaces de datos entre los drones y sus operadores remotos. Sin embargo, estas contramedidas electrónicas no funcionaron.

Es posible que los propios drones fueran autónomos o semiautónomos, y que su funcionamiento sugiriera que estaban equipados con múltiples sensores que dirigían el comportamiento de cada dron sobre la base y en respuesta a los intentos de interferencia.

En resumen, los drones que operaron sobre Barksdale eran mucho más sofisticados que cualquier cosa vista en Ucrania, donde se utilizan drones de forma intensiva, y superaban con creces las capacidades iraníes.

Los drones podrían provenir de un adversario potencial, ya que China es el país mejor equipado para producir un dron del tipo que sobrevoló Barksdale. Por lo que se ha observado, el diseño del dron supera a casi cualquier otro del arsenal estadounidense.

Lo que sabemos es que los drones tenían un alcance extraordinario, podían resistir interferencias de amplio espectro y presentaban características de señal no comerciales. Aún más sorprendente, los drones utilizaban diversas rutas de entrada y salida y operaban en patrones dispersos, lo que hacía prácticamente imposible su seguimiento (mediante la triangulación de señales).

Desconocemos si los drones transmitieron información mientras sobrevolaban la base o si almacenaron la información que transmitieron posteriormente, o si los drones pudieron haber tenido enlaces satelitales.

Una forma de entender el fenómeno de los drones es que representan la respuesta de China al derribo de sus globos espía. Uno de ellos, de vital importancia, fue derribado por un F-22 a principios de 2023, pero no sin antes sobrevolar la base aérea de Malmstrom (Montana), donde se encuentran los silos de misiles balísticos intercontinentales Minuteman III, y la base aérea de Whiteman (Missouri), sede del bombardero furtivo B-2.


Marineros estadounidenses recuperan un globo de vigilancia de gran altitud, presuntamente chino, que fue derribado por Estados Unidos sobre aguas territoriales estadounidenses frente a la costa de Myrtle Beach, Carolina del Sur, el 5 de febrero de 2023.

Si bien ha habido mucha preocupación por el hecho de que Rusia estuviera proporcionando información de inteligencia a Irán mientras se desarrollaba el ejercicio Epic Fury, los enjambres de drones sobre Barksdale sugieren firmemente que China está proporcionando a Irán información de inteligencia crucial, así como armas, suponiendo que estos drones procedieran de China y fueran operados por chinos o por agentes chinos.

No cabe duda de que los operadores estaban bien entrenados e introdujeron de contrabando el equipo en Estados Unidos. La operación fue persistente, disciplinada y altamente sofisticada.

El impacto de estos vuelos fue significativo. Las oleadas de drones retrasaron operaciones críticas en apoyo de Epic Fury. Los B-52 lanzados desde Barksdale transportaban misiles AGM-158 JASSM-ER y bombas GBU-57 Massive Ordnance Penetrator “Bunker Buster”. El JASSM es un misil aire-tierra de largo alcance que lleva una ojiva penetrante WDU-42/B de 450 kg (1000 lb).


Especialistas en armamento se reúnen frente a una maqueta del misil penetrador masivo y el simulador de carga de armas del B-2 el 18 de diciembre en la Base de la Fuerza Aérea Whitman, Missouri. Foto de la Fuerza Aérea de EE. UU.

El JASSM está clasificado como un arma de baja detectabilidad (es decir, sigilosa), y la versión ER tiene un alcance de 1000 km. La GBU-57 es una bomba guiada por GPS de 13 600 kg (30 000 libras). Existen informes de que las GBU se utilizaron contra la instalación Taleghan-2 en el complejo militar de Parchin. Taleghan-2 desarrollaba detonadores nucleares para el programa de bombas nucleares de Irán.

Las imágenes satelitales publicadas el 11 de marzo por el Instituto Vantor mostraron tres puntos de impacto masivos y precisos en una fila ordenada directamente sobre la estructura de hormigón. El tamaño y la precisión de los cráteres son "en general consistentes" con proyectiles penetrantes de 5000 libras (GBU-72/B) o incluso de 30 000 libras (GBU-57/B). A diferencia de los ataques con B-2 en Fordow, que utilizaron conductos de ventilación como "puntos de entrada", estos impactos parecen haber atravesado directamente el nuevo endurecimiento del hormigón para colapsar las cámaras de prueba internas.


Imagen satelital ©2026 Vantor

Al posponer los lanzamientos de los B-52, Irán dispone de más tiempo para retirar recursos críticos. Si bien no lo sabemos con certeza, es muy posible que los drones no solo sobrevolaran la zona o tomaran fotografías, sino que interceptaran planes de guerra y operaciones de mando y control.

Barksdale se encuentra en un distrito congresional representado por el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson (republicano).

Además del incidente de Barksdale, otros ataques con drones se centraron en activos estratégicos y de liderazgo de Estados Unidos. Entre diciembre de 2023 y junio de 2025, alguien lanzó enjambres de drones durante diecisiete noches en la base aérea de Langley, en Hampton, Virginia. Como consecuencia de estos ataques, los cazas furtivos F-22 estadounidenses tuvieron que ser reubicados debido a la amenaza que sufrían. Se informó que algunos de los drones utilizados en el ataque medían más de 6 metros de largo y volaban a más de 160 km/h.

A finales de 2024 y durante 2026, se registraron avistamientos persistentes sobre la Planta 42 de la Base Aérea Edwards en Palmdale, California. Este es el hogar del famoso Skunk Works. Lockheed Martin, Northrop Grumman y Boeing operan en estas instalaciones en proyectos altamente clasificados.

Entre el 10 y el 20 de marzo de 2026, varios drones no identificados sobrevolaron Fort Leslie J. McNair en Washington, D.C. Tanto el secretario de Estado, Marco Rubio, como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, residen en la base, lo que sugiere que un adversario "desconocido" los tenía como objetivo.

Estados Unidos cuenta con cierta capacidad para combatir drones, incluyendo sistemas de microondas de alta potencia, pero estos apenas están empezando a estar disponibles. Se trata de unidades de gran tamaño que ocupan un contenedor de transporte de 20 pies. Requerirán operadores capacitados y cierta integración con los radares de las bases y los centros de mando.

Si bien están surgiendo otros productos de la Fuerza Aérea y otros laboratorios que pueden brindar cierta protección, siendo realistas, Estados Unidos está a años de contar con una verdadera capacidad nacional para contrarrestar los drones.



Fuente: asiatimes.com

jueves, 4 de diciembre de 2025

Brigadier Gustavo Valverde: “el F-16 reemplaza todos los medios de combate de la Fuerza Aérea Argentina”

Brigadier Gustavo Valverde: “el F-16 reemplaza todos los medios de combate de la Fuerza Aérea Argentina”
El Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina detalló la actualidad y planes futuros de la fuerza en las vísperas del gran paso que significa la llegada de los F-16 Fighting Falcon.
Por Santiago Rivas



En una charla exclusiva con Pucará Defensa, hablamos con el brigadier Gustavo Valverde, jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina sobre la situación actual de la fuerza y los desafíos que enfrentan.

Brigadier Gustavo Valverde
Pucará Defensa: ¿Qué desafíos tiene actualmente la Fuerza Aérea Argentina?

Brigadier Valverde: La Fuerza Aérea, desde el momento que yo me hice cargo, venía con una evolución en material, con incorporaciones que se han ido concretando en los años anteriores a que yo estuviera, pero también a partir de que yo llegué. Antes de que me hiciera cargo se había incrementado la flota de aviones de transporte, cuando yo me hice cargo seguimos incrementando con un Embraer 140 más. Por supuesto, los F-16, que ya se venía viendo desde hace rato, la Fuerza Aérea ya llevaba más de 10 años haciendo el análisis para tratar de seleccionar la mejor aeronave de combate que necesitaba para reemplazar no solamente los Mirages, sino que, como es de combate multirol, cumplir el rol que necesitamos con un solo sistema y de esa forma poder homologar la cadena logística. Y el F-16 es el que calificaba para eso. También no cabe duda la importante decisión política que tomó el presidente de la Nación de, ni bien se hizo cargo como presidente, llevar adelante la compra de los F-16. Pero también, el lunes estuve en Mendoza incorporando dos helicópteros Bell 407 que es el camino para que cuando los Lamas dejen de funcionar estén los Bell 407 ya instalados. Ya tenemos los tres en Mendoza, van a operar con los Lama, porque todavía tienen potencial por delante.

La aviación de combate es lo que más relegado teníamos. Desde 1982, aparte de los medios que se perdieron en Malvinas, no se fue renovando la flota. Sí, hubo una incorporación, del A-4AR, era un avión de transición que después quedó y nos dio muy buen resultado y cumplió su rol en forma importante, pero veníamos perdiendo ciertas capacidades y el F-16 viene a suplir, muchos creen que al Mirage, no, el F-16 reemplaza todos los medios de combate de la Fuerza Aérea en un solo sistema, para poder tener un solo sistema logístico con una aeronave multirol.




PD: O sea, va a reemplazar también al A-4AR.

BV: Exactamente, el F-16 va a ser nuestra plataforma de primera línea de combate.

PD: Están los primeros seis F-16 ya en camino y van a llegar en los próximos días. ¿Cómo está el proceso de incorporación? Porque va mucho más allá del avión, con lo que son armamento y sensores.

BV: La incorporación de los F-16 es un contrato de varios años, que se inició en abril del año pasado, con la firma en Dinamarca, y a partir de este año, todos los años van a llegar seis F-16 hasta completar la dotación de 24. A su vez, los F-16 vienen con todo el equipamiento: con sensores y armamento, desde misiles hasta bombas, es una compra integral, un sistema. Cuando uno compra un sistema de armas, no es solamente es el avión, sino que es el avión con su cadena logística, con los cursos para pilotos, para mecánicos, el sostén logístico y todo el armamento que puede portar.

PD: ¿Ya están confirmados los contratos de armamento y sensores?

BV: Los contratos de armamento ya están confirmados y también está confirmado el tema de las LOA (Letter of Acceptance, carta de aceptación) para adquirir los reabastecedores. Recordemos que el F-16 tiene un sistema de reabastecimiento distinto al que teníamos con el C-130. Y aparte, por performance de aeronaves, el F-16 no puede reabastecer de un C-130 por más que tuviera compatible el sistema de reabastecimiento. Por eso necesitamos mutar a un sistema de reabastecimiento que es un KC-135 para reabastecer los F-16.



PD: ¿Cómo está ya el proceso de selección de los aviones?

BV: El KC-135 es una aeronave muy codiciada a nivel mundial, no hay muchos disponibles. Y los disponibles están realmente operativos, más con la situación que se vive a nivel mundial, sobre todo en Europa, están bastante activos los KC-135. Nosotros estamos comprometidos y Estados Unidos ha dicho que cuando tenga disponibilidad nos va a dar KC-135. Inicialmente lo que nosotros hemos pedido es tener dos KC-135 para soportar la flota de F-16, porque tenemos que pensar en los ciclos de mantenimiento.

También nos va a permitir operar los F-16 tanto en el norte como en el sur y muchas veces en condiciones sin necesidad de operar desde una base en el norte o en el sur. Para eso necesitamos los reabastecedores y también para tener una proyección a nivel internacional, para participar en ejercicios, que nos da la capacidad de ir a cualquier parte del mundo con F-16.

PD: Dentro del sistema, una de las cosas que faltan son aviones de alerta temprana, ¿está prevista su incorporación?

BV: Estamos haciendo los estudios, ya tenemos estudios, no los tengo previsto en el corto plazo, pero se está evaluando el tema de aviones de alerta temprana como también, para eso sí estamos un poco más avanzados, medios no tripulados, UAV, si bien nosotros tenemos un desarrollo y este año vamos a tener el primer UAV argentino certificado, el Búho, que lo ofrecí para que fuera el año que viene al ejercicio Panamax, que cumpla funciones ISR.

Pero tenemos estudios y estamos analizando de varios países poder adquirir un sistema no tripulado clase 2. Estuve en una visita en España hace poco y estuve viendo el desarrollo que tiene Airbus que es el Sirtap. A fin de año van a empezar las pruebas de vuelo, es interesante, pero no dejo las puertas cerradas a nadie, vamos a evaluar y después, con un minucioso análisis va a decantar cuál es el sistema de vuelo no tripulado que va a adquirir la fuerza.

PD: Se hablaba también de un clase 3 ¿Puede ser para más adelante?

BV: Clase 3 es importante, pero tenemos que acostumbrarnos a dar pasos firmes y sostenibles, entonces, podemos comprar un clase 3, tienen sus varios millones de razones que lo valen, pero también tenemos que tener el personal adiestrado para operar esa aeronave. Es una aeronave muy costosa y no te podés dar el lujo de fallar en una operación, porque destruir un tipo de aeronave como es muy costoso y, seguramente, si se adquiere un clase 3, se adquirirán varios. Por eso inicialmente vamos por un clase 2, para sentirnos confiados, avanzar con el sistema. Como lo tengo diseñado, creo que con clase 2 es suficiente, obvio que tengo pensado un clase 3, pero primero vamos paso a paso, con paso firmes pero sostenibles.

PD: Dentro de la incorporación del F-16, ¿cómo ve el cambio que va a significar para la Fuerza Aérea en doctrina?

BV: No me canso de decirlo: el F-16 es un sistema que tracciona a toda la Fuerza Aérea y a todas las especialidades, desde el soldado, que lo vamos a tener haciendo guardia en la unidad donde están los F-16, el piloto, los mecánicos, la gente de informática, la gente de seguridad y defensa, la gente de comunicaciones, los radaristas, y también trasciende a la Fuerza Aérea, porque el sistema también dialoga con sistemas que tiene el Ejército y la Armada, los famosos J-TAC (Joint Terminal Attack Controller, Controlador de Ataque Terminal Conjunto), que vamos a tener gente nuestra, pero también del Ejército. Un soldado del Ejército nos va a poder pasar información para designar un blanco y que los F-16 puedan atacar un objetivo designado por ellos o por un J-TAC de la Fuerza Aérea.

PD: Es un cambio doctrinario que no estaba en la Fuerza Aérea.

BV: Un cambio doctrinario que no estaba, los cambios doctrinarios ya los implementamos en los institutos de formación, tanto para el personal militar subalterno como el personal militar superior. Se están cambiando sus currículas, adaptándolas para este gran desafío que tiene la Fuerza Aérea, para que cuando ellos egresen, ya estén con la semilla brotada y puedan seguir progresando y asistiendo a este desafío, que no es lo que va a llegar ahora, es sostenerlo en el tiempo. Y para eso nos tenemos que preparar.



PD: Siguiendo con la aviación de combate ¿cuál es el futuro del A-4AR?

BV: El A-4 es un avión muy noble, el A-4B, A-4C y A-4AR, yo tuve la posibilidad de volar los tres aviones. Desgraciadamente, después del accidente fatal que estuvimos en la V Brigada Aérea, se están haciendo todos los análisis para que, si dan que tiene un potencial remanente para volar en forma segura, va a volver a volar. Y también va a ser, junto con el Pampa, uno de los dos sistemas que vamos a tener para transicionar hacia el F-16.

PD: ¿Se usaría para una especie de escuela de caza más avanzada?

BV: Sería que salgan de la Escuela de Caza, terminar de hacer su formación en la etapa operativa en estos dos sistemas y de ahí pasar al F-16. Recordá que del F-16 nosotros recibimos seis el año que viene, pero nuestros cursos los iniciamos a principios del año que viene y empezamos a formar nuestros pilotos de F-16, más los pilotos que estamos mandando a formar al extranjero. Recién nosotros podemos decir que para fin del año que viene podemos tener pilotos nuestros ya formados y, a partir de ahí, empezar a desprendernos de los instructores estadounidenses que van a venir a darnos cursos en Argentina para empezar a formar a nuestros pilotos. Mientras tanto, nosotros tenemos que seguir manteniendo a nuestros pilotos en aptitud para poder pasar al F-16.

PD: ¿Dentro de ese entrenamiento con los pilotos extranjeros, también hay daneses o solamente de Estados Unidos?

BV: Inicialmente los pilotos que van a venir son estadounidenses, estamos tratando de ver si pueden venir algunos daneses, y no solamente daneses, estamos consultando a otros países para que vengan y tener intercambio de instructores, que vengan uno o dos años de otros países para que integren los escuadrones nuestros, poder trabajar en forma coordinada y que nos transmitan experiencias para crecer en este nuevo sistema de armas.

PD: No solo aprender a volarlo sino a operarlo con todos sus sistemas.

BV: Y muy importantes son las experiencias que traen de otros pilotos, que por supuesto van a venir pilotos con más de 1000 horas en F-16, que es muy valioso, como ya mantenemos intercambios de pilotos de C-130, en la Escuela de Caza en Mendoza, cuando teníamos el sistema Mirage teníamos intercambio de pilotos en Tandil, en Reynolds. Vienen extranjeros y nosotros también mandamos pilotos nuestros, que es muy importante porque nos transmiten esas vivencias personales, se integran al escuadrón y les permiten seguir progresando en las capacidades que tiene el sistema.



PD: Saliendo de la aviación de caza a la de transporte, ¿Cómo está hoy la I Brigada Aérea?

BV: La I Brigada Aérea tiene el 737-700, los C-130, el Fokker F28 y los tres Embraer 140. La intención es incorporar un par más de Embraer, es una aeronave que tiene un gran rendimiento, los costos operativos son realmente accesibles y para lo que la Fuerza Aérea había calculado me atrevo a decir que son un poco por debajo. Es muy útil para el segmento y la distancia que tenemos que cubrir. Con el incremento de la flota de Embraer, los F28 los vamos a ir llevando a que tengan su despedida como tienen que tener.

Con Boeing 737 también la intención es, y estamos haciendo las evaluaciones, incrementar la flota y tratar de que la próxima incorporación de 737 sea una versión combi, que sea carguera y para pasajeros, con esa mayor versatilidad y la flexibilidad que tanto necesita el medio aéreo.

Los C-130 son nuestro caballito de batalla en la parte logística y transporte de personal, es un avión, no solamente para la Fuerza Aérea Argentina, super noble y que está plenamente vigente en la aviación mundial, inclusive algunos les cambian las hélices, por ejemplo, Chile, las cambió a ocho palas de material compuesto. En Estados Unidos me ofrecieran esas, pero les dije que nosotros tenemos la modernización de las cabinas y vamos a mantener nuestros C-130 con cuatro palas.

PD: ¿Se va a modernizar el TC-60, que es el último que llegó?

BV: La idea es modernizarlo cuando entre en su próxima inspección y homologar toda la cadena logística. Cuando estuve en Estados Unidos estuve hablando para ver la posibilidad de adquirir algún C-130 más para incrementar la capacidad.



PD: Está también el L-100 en FADEA.

BV: El L-100 es un avión que es único, que tiene la capacidad de poder llevar un pallet más, es un poco más largo, entró para una inspección hace unos años, pero también hay que hacerle la modernización. Y como es único en su serie, es distinto, entonces, no lo tengo en primera prioridad, en primera prioridad tengo los C-130H, que es el caballito de batalla, que se les hagan las inspecciones y salgan rápidamente como está programado y después de que logre tener un circuito virtuoso de aeronaves C-130 operativos, ahí ver el L-100.

PD: Yendo a la Escuela de Transporte con los Huron ¿se sigue la incorporación de los restantes?

BV: Nosotros hemos recibido 8 Huron en la Fuerza Aérea y 2 que fueron a la Armada. En la Fuerza Aérea nos vamos a quedar con estos 8 Hurones, faltaban 4 más, pero no vamos a incorporar los que faltan porque el costo para traerlos a la parte operativa es un poco elevado y por esa plata me conviene comprar otro tipo de aeronaves. Lo que vamos a hacer es que procesen los rotables y motores, que los manden como repuesto y de esa forma utilizar esos cuatro aviones como material para soportar la cadena logística de los Hurones que tengo en el país y seguir progresando en incorporar sobre todo los Embraer.

PD: Cuando dice esto de incorporar otra aeronave, ¿sería pensar en un reemplazo o algo que complemente al Huron?

BV: No, yo creo que en el corto plazo y en el mediano el Huron está bien. Vamos a mantener la Escuela de Transporte con Huron y de ahí salen y se van al sur a volar Saab 340 en Comodoro Rivadavia más los Twin Otter en Río Gallegos, para hacer la conexión con Twin Otter con Tierra del Fuego y también con Saab dentro del circuito de los vuelos de LADE. Por ahora mantener los Huron para la Escuela de Transporte en Paraná, tenemos algunos en proceso de mantenimiento, cuando tenga el sistema logístico bien fortalecido, algunas unidades van a tener un Huron como aeronaves de enlace.



PD: Claro, porque algunos que habían llegado estaban designados a otras unidades.

BV: Como se frenó la incorporación de esos cuatro, los traje todos a Paraná para rápidamente reforzar la Escuela de Transporte. Cuando tenga esos ocho con su proceso logístico estabilizado devolverlos a sus unidades, pero mantener un núcleo duro en la Escuela de Transporte en Paraná.

PD: ¿Twin Otter por ahora no va a seguir operando en la Antártida?

BV: Twin Otter hace varios años que no están operando en la Antártida, tenemos dos Bell 212 allá. La evaluación que hice, y es intención de que, si no lo podemos hacer para esta campaña de verano, es para la próxima, tener una aeronave de ala fija, un Twin Otter, y un Bell 212, y recuperar un 212 para el continente.

Antes en la campaña de verano enviábamos los helicópteros, pero siempre tuvimos los Twin Otter durante todo el invierno. Mi idea es, con el Twin Otter que está por salir de mantenimiento en Quilmes, llevarlo y dejarlo fijo con un helicóptero, para que estén permanentes de dotación en la Antártida.

PD: ¿Y van a seguir operando con Saab en Petrel?

BV: Con Saab 340 en Petrel y Marambio. Si bien el año pasado ya se empezaron a hacer operaciones en la Antártida, este año se concretó la primera aeroevacuación en Saab, que es una aeronave para operar en pistas no preparadas y en frío. Operando desde Ushuaia podemos ir tanto a Petrel como a Marambio para hacer evacuación aeromédica y eso nos descomprime un poco la actividad de C-130, que muchas veces para hacer una aeroevacuación tenemos que ir con el C-130.

Obvio que, si no tengo el Saab, así haya que evacuar una persona, va a ir un C-130 o el medio que disponga la Fuerza Aérea, no vamos a dejar a nadie incomunicado en la Antártida. Si necesitamos pedir colaboración a otro país también lo vamos a hacer porque la Antártida es una operación que todos los países sabemos que nos prestamos soporte mutuo, porque sabemos que es una operación riesgosa y muchas veces las condiciones se dan que los países que operamos no tengamos todos los medios dispuestos, entonces con las fuerzas aéreas amigas, como Chile, Uruguay, Colombia, Perú y Brasil estamos permanentemente en contacto y nos complementamos.



PD: En cuanto a entrenamiento, ¿cómo está el programa de modernización de Tucano y la situación de los Pampa?

BV: Con el tema de entrenamiento tenemos los Tucanos cambiando la aviónica, los que tenemos en la III Brigada Aérea están modernizados, seguimos en ese plan para seguir modernizando.

Con los Pampas, este año la Escuela de Caza se hizo con Pampa III y se creó un escuadrón operativo de Pampa II, entonces lo que estamos ahora trabajando con FAdeA es homologar toda la flota de Pampa II a Pampa III para que toda la flota sea Pampa III y tengamos un solo sistema, para que todos los pilotos vuelen una sola plataforma con la información que tiene que tener un Pampa III, para que una vez que salen de la Escuela de Caza en Pampa III van al escuadrón operativo de Pampa III y de ahí se hace la transición para ir al F-16.

PD: ¿Los Pampas que estaban en Tandil, pasaron a Mendoza?

BV: Los Pampa que estaban en Tandil están ahora en Mendoza por las obras que se están haciendo.

PD: ¿Todavía asignados al Grupo 6?

BV: Siguen asignados al Grupo 6 y cuando mandemos los F-16 a Tandil, los Pampas ya van a quedar en Mendoza y en Río Gallegos.

PD: En cuanto al Texan, les empezaron a poner armamento.

BV: En la instrucción de pilotos que hacemos en la Escuela de Aviación Militar, no solamente los pilotos nuestros, sino también el Curso Básico de Piloto Militar Conjunto, que lo dicta la Fuerza Aérea en Córdoba, lo empezamos con Tecnam, después saltamos a Grob y en la última parte, sobre todo para los pilotos de caza, se les da una orientación con los Texan, que se han hecho las pruebas con el pod FN Herstal para tirar con 12,7 mm y dieron muy buenos resultados. Tenemos que hacer algunos pequeños ajustes, pero están tirando muy bien. La intención es hacer ese circuito Tecnam, Grob, Texan, para que salgan nuestros pilotos formados, y de ahí a la Escuela de Caza, y los que vayan a la Escuela de Transporte o Helicóptero no van a hacer esa última parte de Texan.

PD: Sigue el plan de traspasar los Grob de FAdeA a la Fuerza Aérea.

BV: Eso sigue, seguimos en tratativas. Los Grob están en un leasing que los tiene FAdeA, que depende del Ministerio de Defensa, pero está la posibilidad bastante avanzada para que FAdeA se los de al Ministerio de Defensa para que los opere la Fuerza Aérea y todo el mantenimiento sea 100% de la fuerza. En este momento FAdeA nos pone en línea de vuelo todos los días los aviones para que nosotros los volemos, pero todo el mantenimiento lo hace FAdeA. Mi intención y mi decisión es que los Grob pasen a la dotación de la Fuerza Aérea.

Va a simplificar la operación y vamos a tener toda la cadena de instrucción básica dentro de la Escuela de Aviación Militar.



PD: En alas rotativas, hablamos de los Bell 407. Está el programa de modernización de Hughes, ¿cómo va avanzando?

BV: Tenemos los Hughes 500, Bell 212, Bell 407, Lama y los Bell 412. Se están modernizando los Hughes en Quilmes, cambiándoles la aviónica. Con los Bell 212 la idea es dejar uno en el Antártida, como te decía y recuperar uno para tenerlo acá, para tener dos en la VII Brigada Aérea, y los Bell 412 los tenemos sobre todo destinados a las unidades como búsqueda y rescate y también para algún traslado VIP en Buenos Aires.

Los Lamas y los Bell 407 destinados en Mendoza para hacer búsqueda y rescate en alta montaña y se está trabajando, yo estuve en charlas en mi visita por Estados Unidos, para ver si podemos volver a incorporar un helicóptero pesado, estamos pensando en CH-47 Chinook, si bien también a través del Estado Mayor Conjunto estamos en dialogo con Alemania por los CH-53, si bien los tienen operativos, los van a dejar de volar en uno o dos años.

PD: ¿Los Mi-171 por ahora no se van a recuperar?

BV: Tenemos los dos MI-17 que se compraron, el tema es que no le podemos hacer las inspecciones por el tema de la guerra Rusia-Ucrania. Si bien, cuando antes de que estalle la guerra Rusia-Ucrania vino una empresa, se desarmó un helicóptero, se desarmaron las aspas y algunos rotables, estalló la guerra y a partir de ahí se cortó todo ese proceso, porque no hay forma de que ninguna empresa nos dé el soporte logístico y están en stand-by. No quiere decir que una vez que esto finalice haya alguna empresa que nos dé el soporte para llevarlos otra vez a la capacidad operativa.

PD: En el caso de los Chinooks, ¿cuántos se apunta a incorporar?

BV: Inicialmente, mi intención es dos Chinook, con posibilidad después a ampliarlo.

Perdimos esa capacidad de helicópteros pesados, la recuperamos con los Mi-17, pero están en tierra.



PD: En cuanto a sistemas de vigilancia y antiaéreos. ¿Cómo están actualmente?

BV: En vigilancia y sistemas antiaéreos hay una compra conjunta a través de los RBS-70, que viene muy bien, ya tenemos los tres simuladores que se compraron, uno para cada fuerza, así que se está avanzando bastante. Gente nuestra de artillería antiaérea ya fue a recibir los cursos para recibir los tubos lanzadores y los misiles. También se está hablando para hacer otras compras a través del Estado Mayor Conjunto de otro tipo de armamento también para artillería antiaérea, para dotar a las tres Fuerzas Armadas a través de una compra conjunta, hay un plan plurianual de compra de armamento se está avanzando para equipar la parte de 35 milímetros.

PD: En cuanto a desafíos hacia el futuro, ¿qué es lo que tiene que enfrentar la Fuerza Aérea?

BV: El gran desafío que tiene la Fuerza Aérea, y un poquito lo hablamos al principio, es que todas estas capacidades, no solamente de F-16, sino en la aviación de transporte, helicóptero, sistemas no tripulados, el tema de antidrones, inhibidores de drones, son capacidades que vamos a ir adquiriendo, pero el gran desafío es que todas esas capacidades se sostengan en el tiempo. Incorporar un sistema de armas tiene un costo económico importante, pero la incorporación, dentro de todo, es lo más sencillo, lo más difícil es sostener los sistemas en el tiempo, porque una vez que los incorporas adquirís la capacidad operativa, después lo tenés que proyectar en el tiempo.

Proyectar en el tiempo es tener los recursos económicos para sostener la capacidad logística, para seguir formando el personal que los opere, para hacerle los distintos upgrades que van a necesitar en su vida útil. Y después lo que se tiene que hacer es que, a la mitad aproximadamente de su vida útil, ya pensar en el reemplazo, cosa que sea todo de una forma concatenada, que no tengamos que desprogramar un sistema de armas y esperar unos años para incorporar su reemplazo, sino que tiene que ser todo un camino con pasos firmes pero constante.

La Fuerza Aérea tiene 113 años de historia sobre sus espaldas, demostró en el 82 la preparación y la capacidad que tiene toda la Fuerza Aérea, porque en la guerra no solamente murieron pilotos, murieron mecánicos y soldados. La Fuerza Aérea está preparada para enfrentar un combate, ojalá que nunca tengamos que enfrentarlo, pero las Fuerzas Armadas tienen que estar preparadas y la Fuerza Aérea día a día se prepara para estar operativa, como yo digo y esto no es un lema, sino es algo que estoy convencido de que tiene que ser así: La Fuerza Aérea es operativa, presente, que vive el siglo XXI, pero que nos preparamos para los desafíos del futuro. Y ahí es hacia donde hay que apuntar, sobre todo a la gente joven, la savia de este árbol, que nos vamos nutriendo de gente joven, esa gente joven es la que la tenemos que proyectar hacia el futuro y nosotros somos los responsables de dejarles un camino trazado para que ellos tengan que sumarse y saber dónde tienen que ir, porque los hombres vamos a pasar, pero la institución es la que tienen que quedar.



PD: ¿Cómo ha impactado el tema F-16 en la incorporación de nuevos alumnos en las escuelas de la fuerza?

BV: El F-16 fue un impacto importante y traccionó a incrementar la cantidad de postulantes a los institutos de formación y en ambas escuelas, tanto en la escuela de suboficiales como de oficiales, pero también es verdad que en los planes de estudio incrementamos las exigencias, porque necesitamos que nuestra gente salga preparada y acorde a los desafíos que tenemos. Necesitamos ingresar suboficiales y oficiales con capacidad para que puedan incorporarse a los distintos sistemas de armas, a las distintas unidades que tiene la Fuerza Aérea y seguir creciendo. No es cantidad, sino calidad, es una ecuación que hay que mantenerla. Y en este momento, si yo tengo que elegir una de las dos, prefiero la calidad y no la cantidad.

Por la especificidad y por la especialización que debe tener el personal. Nosotros sabemos que toda la tecnología aeronáutica avanza a pasos agigantados, entonces no nos podemos permitir que el personal que incorporamos esté desconectado de esa realidad, porque la Fuerza Aérea no puede estar desconectada de la realidad de lo que son las fuerzas aéreas del mundo, tenemos que estar a la misma altura. Cada país, con sus recursos económicos, potencia o dimensiona sus Fuerzas Armadas, pero si una fuerza armada no tiene los medios suficientes, tiene que tener personal capacitado y calificado para que, cuando tengan los medios, esté en condiciones de operar.

PD: El programa Pucará Fénix, ¿qué va a ser de ese proyecto?

BV: Pucará Fénix es un proyecto que sigue, este año se hicieron las primeras evaluaciones en vuelo con el pod ISR que está desarrollando INVAP, y el año que viene la idea es que las distintas pruebas que se hagan con el pod se hagan con el Pucará Fénix. Al avión lo usamos cuando hicimos el segundo lanzamiento del cohete en Mar del Plata, para hacer patrones de búsqueda en el mar cuando recuperamos la carga útil. Si bien la carga útil tenía radio baliza, tinta marcadora en el mar y sistema de flotación, lo pusimos para que volara y cumplir patrones que necesitamos para hacer determinadas certificaciones. El Pucará Fénix está vigente y lo vamos a hacer con el pod ISR.

Un tema que no hablé, pero creo que es importante, la Fuerza Aérea no solamente es lo que desarrollamos o transitamos en la atmósfera, también se proyecta al espacio. Este año hemos hecho avances importantes en la carrera espacial. La Fuerza Aérea tiene una carrera espacial para desarrollar la capacidad de poner objetos en la órbita baja y en eso estamos trabajando con la Dirección General de Investigación y Desarrollo, con CITEDEF, con CITEA (Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnologías Aeronáuticas), con el Centro de Investigaciones Aplicadas y con el Centro de Ensayos en Vuelo, que son organismos que contribuyen a que estos lanzamientos se sigan haciendo. El año que viene vamos a continuar con los lanzamientos y lo importante es que en los dos lanzamientos que se hicieron este año se recuperó la carga útil, con trabajo de telemetría, y toda esa información se recuperó y también es la primera vez que se recuperan cargas útiles en el mar, siempre los lanzamientos se hicieron sobre tierra. También estamos avanzando con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), porque la actividad espacial es estratégica de la Argentina.



PD: Porque está la CONAE también con su proyecto propio.

BV: Ambos organismos, la CONAE que depende de la Jefatura de Gabinete de Ministros, y la Fuerza Aérea con la parte espacial, que depende del Ministerio de Defensa, tenemos que estar en la misma mesa de diálogo y enfocados en los proyectos que son estratégicos para el país, como es la parte espacial. Aquel país que piense que la parte espacial está desconectada de la actividad estratégica es un país que está confundido. En el futuro muchas de las cosas van a pasar por el espacio y ahí tenemos que estar. Y la Fuerza Aérea va en ese camino.

PD: Debería haber satélites de comunicaciones militares y de observación propios de la Fuerza Aérea.

BV: Exactamente, nosotros buscamos la capacidad de poner en órbita baja una carga, un satélite de comunicaciones, puede ser un GPS, puede ser una carga de algún otro organismo del estado que necesite, por ejemplo, sacar información hidrográfica o de los recursos ictícolas del país, o sensores propiamente de la defensa, pero esa capacidad la tenemos que tener y estamos trabajando en el programa espacial, que está diseñado para que, en los próximos años, tengamos esa capacidad.

PD: Entonces en 2026 van a seguir con lanzamientos de cohetes como este año.

BV: Vamos a seguir con lanzamientos, incrementando la carrera espacial, es una carrera donde, con el lanzamiento que se va haciendo, va avanzando para adquirir la órbita baja, donde no solamente se cambian los propulsantes que se usan, sino también los diámetros de los cohetes, se cambia la capacidad de la carga útil que vamos a llevar a la órbita baja, que es entre 200 y 400 kilómetros.

El desarrollo espacial de la Fuerza Aérea se discontinuó por razones estratégicas del país, también las situaciones económicas, pero lo importante es que la Fuerza Aérea nunca ha perdido esa visión del espacio.



martes, 18 de noviembre de 2025

Entrevista exclusiva con el brigadier Valverde, jefe de la Fuerza Aérea: “Es un desafío traer los seis aviones F-16”

Entrevista exclusiva con el brigadier Valverde, jefe de la Fuerza Aérea: “Es un desafío traer los seis aviones F-16”
En la Escuela de Aviación, a solo tres semanas para la llegada de los primeros seis F-16 al país, el jefe de la Fuerza Aérea rompió el silencio y habló del arribo de los aviones que, desde el 5 de diciembre, cambiarán a la institución para siempre.
por Patricia Fernández Mainardi




La revolución en la Fuerza Aérea Argentina (FAA) es inminente: en tres semanas llegan los primeros seis aviones F-16 -comprados a Dinamarca– al país y, con ese hito, la institución deberá poner en práctica toda la minuciosa capacitación que, durante largos meses, recibió el personal de pilotos y mecánicos que trabajarán con las aeronaves. 

Desde la Escuela de Aviación Militar, instituto de formación de donde egresan los futuros jefes de la Fuerza Aérea Argentina, DEF mantuvo un diálogo exclusivo con el brigadier general Gustavo Javier Valverde, titular de la institución. Desde Córdoba, el oficial no solo habló de los nuevos aviones, también se refirió a la presencia argentina en el espacio y al futuro de la Fuerza.


Desde la Escuela de Aviación Militar, el brigadier Valverde se refirió a lo que sucede a muy pocos días del arribo de los F-16 (Foto: Fernando Calzada)

-¿Cómo se prepara la Fuerza Aérea para la llegada de los F-16?

–La Fuerza Aérea se prepara para una gran incorporación que nos va a poder posicionar -en materia de defensa- en el cono Sur. Podremos trabajar con las Fuerzas Aéreas de otros países en actividades operativas.

El F-16 que llegará a Argentina, tracciona a todas las especialidades de la FAA, porque todas tienen que integrarse a ese sistema. 

-¿Cómo será esa integración?

-El F-16 tiene una gran capacidad para dialogar con todos los sistemas. Además, operar esta aeronave requiere no solo de un piloto, sino también de un mecánico que lo asiste, un soldado que le brinda seguridad, personal que carga la información necesaria para que todas las librerías de guerra electrónica estén operativas en el avión, gente de comunicaciones informáticas para que el F-16 se pueda comunicar con los radares (y viceversa). Es un sistema muy complejo que se conforma por todas las especialidades, por eso es realmente un gran desafío.


Valverde con el equipo de DEF en uno de los salones más emblemáticos que tiene la Escuela de Aviación Militar: aquel que recuerda a quienes dieron su vida -con verdaderos actos heroicos- en la defensa de las Islas Malvinas, territorio argentino usurpado por Gran Bretaña desde 1833 (Foto: Fernando Calzada)

-¿Por qué, cuando hablan del F-16 en la Fuerza Aérea, todos los especialistas subrayan lo desafiante del sistema?

-Porque la Fuerza Aérea se está posicionando y dando un gran salto, que incluye capacitación muy importante. Y no es porque estaba desactualizada o atrasada, al contrario, la Fuerza venía trabajando en pos de la incorporación de un nuevo sistema de armas.

El F-16 es el sistema que la Fuerza Aérea seleccionó y que el Presidente de la Nación tomó la decisión de comprar. Entonces, nos estamos preparando para ese cambio que no solo incluye al personal que ya estamos formando, sino también al que estamos incorporando, como suboficiales y oficiales.

F-16: 5 de diciembre de 2025, fecha clave para los nuevos aviones

-¿Impacta esta adquisición en los institutos de formación que tiene la Fuerza Aérea?

-Sí, los institutos de formación están cambiando las curriculas para que, cuando egresen, tengan la formación necesaria y, como suelo decir, ese germen interior para que, cuando salgan y estén en las unidades, sepan lo que tienen que hacer y estén preparados para poder operar este gran sistema que vamos a incorporar.


La llegada de los F-16 marcará un antes y un después en lo que respecta a la defensa del territorio argentino (Foto: FAA)

-De acá al 5 de diciembre, que llega el avión, ¿qué es lo más difícil que les va a tocar atravesar?

-Creo que en este momento alcanzamos un 97% de los objetivos vinculados a la estructura y distintas dependencias que hubo que adecuar, remodelar y, algunas, construir a nuevo para que, inicialmente, el F-16 pueda operar en el Área Material Río Cuarto.

Va a ser complicado, por todo lo que supone, traer aviones desde Dinamarca a Argentina porque estamos separados por más de 14.000 kilómetros de distancia y existen, además, condiciones climatológicas opuestas. Para llegar acá, en verano, deberán cruzar el Ecuador y pasar por distintas situaciones de tormenta (que se puedan generar).


El diálogo con Valverde se realizó en el marco de la ceremonia de despedida de los brigadieres de la Fuerza que pasaron a situación de retiro (Foto: Fernando Calzada)

-¿Qué medios se emplearán?

-Es un desafío traer los seis aviones F-16, sobre todo en lo que respecta al apoyo logístico. Vendrán acompañados por un Hércules C-130 en tarea de SAR (Search and Rescue) y, además, participa el Boeing 737 de la Fuerza Argentina, donde irá todo el personal que brindará asistencia en las paradas técnicas. También tendremos otro C-130 alistado, en alerta, por si surge algún inconveniente vinculado a la necesidad de trasladar un repuesto (que ya los tenemos en Argentina). En ese supuesto caso, el avión saldrá al encuentro de los F-16, estén donde estén, y hará los trabajos para que las aeronaves puedan llegar en tiempo y forma. El 5 de diciembre los F-16 van a estar en Argentina.

Operación F-16, sin margen de error

-Por lo que me cuenta, no hay margen de error. ¿Es así?

-Están tomadas todas las previsiones, es parte de la planificación. Puedo asegurar que se calculó hasta el más mínimo detalle, como se hace con todas las operaciones militares. Pero, en este caso, fuimos más allá por lo que representa la llegada de los F-16 para la Nacón argentina: un compromiso asumido por el Presidente, por el Ministerio de Defensa, y por la Fuerza Aérea.

Queremos que la Nación se sienta comprometida, y creo que lo percibimos así: hay euforia por lo que va a recibir el país para la Fuerza Aérea. Así como nosotros nos sentimos orgullosos, también queremos que lo hagan todos los ciudadanos de nuestro querido país.


“Puedo asegurar que se calculó hasta el más mínimo detalle, como se hace con todas las operaciones militares”, reconoció el titular de la Fuerza Aérea (Foto: Fernando Calzada).

-Sobre la recepción de los F-16: ¿va a ser algo grande que, además, se pueda presenciar en distintos lugares?

-Va a ser una recepción importante porque todas las incorporaciones que hace la Fuerza Aérea se hacen con orgullo: supone un gran sacrificio por parte de una gran cantidad de personal. Va a ser una recepción trascendente en Río Cuarto, provincia de Córdoba, donde estarán las autoridades del más alto nivel, nacionales y extranjeras.

Hay que entender que el F-16 es una aeronave que opera en las distintas fuerzas del mundo, incluso en países de la OTAN. Entonces, hay niveles de seguridad que no permiten que todos puedan tener contacto directo con el avión. El país, ahora, tiene la gran responsabilidad de operar este sistema. Y seguramente, si Dios nos ayuda, podemos llegar a tener alguna sorpresa en alguna otra provincia para que se pueda ver algo del F-16. 

-El personal del Programa F-16 es muy reconocido, incluso internacionalmente, por el trabajo realizado, ¿hay algo del ADN nacional en ese logro?

-Sí, toda la Fuerza Aérea Argentina está trabajando con sus distintas especialidades por el sistema de F-16 (y por el resto de los que tiene la Fuerza). O sea, la llegada del avión no significa que la institución deba paralizarse, de hecho, sigue cumpliendo todas sus actividades.

La incorporación nos va a dar un plus de capacidades para seguir creciendo y seguir proyectando a la Fuerza Aérea al futuro. ¿Y cuál es el ADN que tenemos todos los integrantes? El compromiso, el sacrificio, el sentido de pertenencia y, sobre todo, algo que aprendemos desde jovenes, cuando ingresamos a nuestros institutos de formación: el servicio a la Patria y al pueblo argentino. Que, su máxima expresión, se vio en la Guerra de Malvinas, cuando nuestros pilotos, mecánicos y soldados -dentro de los que están nuestros 55 héroes– dieron todo sin pedir nada a cambio. Y lo hicieron con la misma formación que, en el presente, tenemos todos nosotros.


Para Valverde, la incorporación de los F-16 se va a traducir en mayores capacidades para seguir proyectando a la Fuerza Aérea al futuro (Foto: FAA).

-Días atrás lanzaron un nuevo cohete, ¿cómo vive este nuevo hito?

-La Fuerza Argentina, desde siempre, tuvo dos áreas importantes que sustentan la operaciones: una es la que llevamos adelante, día a día, con nuestros sistemas de armas; la otra es la espacial, que es estratégica para el país porque nos proyecta más allá de donde llega la vista.

Consideramos que es importante estar presente en el ámbito espacial porque la tecnología avanza rápidamente y, de acá en adelante, muchas de las acciones en materia de defensa van a pasar por el espacio. Entonces, la Fuerza Aérea Argentina tiene que estar ahí, la República Argentina tiene que tener esa capacidad. Y eso es lo que estamos haciendo: los lanzamientos fueron exitosos, lo que nos permite continuar avanzando en esta campaña espacial para que, en un corto plazo, podamos incluir alguna carga y avancemos en microsatélites de comunicaciones de órbita baja.


Este año la Fuerza Aérea lanzó dos cohetes con éxito. La idea es continuar avanzando en el plan espacial (Foto: Ministerio de Defensa).

-Con esa capacidad, ¿también se puede pensar en la fabricación de misiles?

–La defensa es disuasión. Un país tiene que tener Fuerzas Armadas profesionales y comprometidas para generar ese efecto. Argentina no tiene hipótesis de conflicto, pero tenemos que estar preparados.

En ese sentido, las capacidades que se desarrollan se hacen pensando en el futuro. 

-En esta oportunidad, se trasladó a la Escuela de Aviación para entregar un reconocimiento a los brigadieres que pasaron a situación de retiro, ¿por qué decidieron hacerlo?

-Es importante porque son muy pocos los oficiales de las distintas promociones de la Escuela de Aviación Militar que llegan a ostentar esa jerarquía. Y, en definitiva, es la que tiene la responsabilidad de conducir los destinos de la Fuerza Aérea Argentina.

Quisimos hacerlo en la Escuela de Aviación Militar porque cuando uno ingresa, llega a este instituto con una valija muy pequeña, cargada de emociones, incertidumbre y anhelo. Pero cuando pasan a retiro, como brigadieres, dejan huellas en la institución, son los más jovenes los responsables de seguirlas para continuar proyectando a la organización hacia el futuro, con el objetivo de ser una Fuerza Aérea presente, operativa, del siglo XXI, y, por sobre todo, preparada para los desafíos.



sábado, 15 de noviembre de 2025

Hito en la Fuerza Aérea: así fue el lanzamiento experimental del cohete sonda MET 2-SO CRUX

Hito en la Fuerza Aérea: así fue el lanzamiento experimental del cohete sonda MET 2-SO CRUX
Es el segundo despegue del año. Se realizó en el Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados (CELPA). Qué significa para el programa espacial argentino.
por María Luz Stella




El 13 de noviembre, la Fuerza Aérea Argentina (FAA) volvió a realizar un lanzamiento experimental en la localidad de Mar Chiquita, provincia de Buenos Aires. Al tratarse del despegue de un cohete sonda, su objetivo fue meramente científico y espacial. Ante esto, las autoridades presentes resaltaron la ambiciosa búsqueda por parte de la Fuerza para la exploración más allá de la troposfera.

Este hecho se convirtió en un hito para la Argentina, no solo por ser el segundo lanzamiento de un cohete sonda, con carga útil, sino por la historia del lugar en donde se realizó.

El Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados (CELPA) vio su máximo esplendor en los años 70 y 80, pero luego quedó en desuso para este tipo de actividades. A partir de entonces, la reserva natural militar se convirtió en un campo de tiro. Recién en 2025 volvió a utilizarse para lanzamientos científicos, lo que evidencia la restauración de una capacidad clave.

Lanzamiento del cohete sonda MET 2-SO CRUX, una prueba clave para avanzar en la exploración espacial

Organizado por la Dirección General de Investigación y Desarrollo (DGID), el despegue buscó calificar en vuelo un turbo motor en su segundo ciclo de utilización, es decir, comprobar en vuelo que un motor recuperado puede volver a funcionar correctamente. De esta manera, se siguió con el concepto de “lanzar y recuperar”, tarea que abarata los costos de manera significativa.

Además, se verificaron parámetros técnicos, sistemas de telemetría, registros ópticos, trayectorias y la predicción del punto de recuperación. Luego, con ayuda de la Armada y Prefectura, se emprendió la misión del salvataje de las partes.


El cohete sonda MET 2-SO “CRUX”.

El ensayo se realizó meses después del exitoso lanzamiento del cohete Sonda Met I-SO “Escorpio”, en mayo, y permite continuar evaluando mejoras y ajustes en cada nueva prueba. Las cargas útiles incluyen sensores científicos que registran temperatura, presión, velocidad y aceleración, insumos clave para perfeccionar futuros desarrollos.

El director general de Investigación y Desarrollo, Alejandro Cristian Gitlin, destacó que este tipo de pruebas permite “ver qué mecanismos funcionan bien y dónde están las oportunidades de mejora”, y subrayó la importancia de la carga útil científica que transportan los cohetes.


El jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Javier Valverde, junto a parte del cuerpo militar presente, y Mario Katzenell, secretario de investigación del Ministerio de Defensa.

Por su parte, el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier mayor Gustavo Javier Valverde, remarcó que incluso las pruebas que no completan la trayectoria prevista representan avances concretos en el desarrollo aeroespacial. “La carrera espacial es prueba, análisis y aprendizaje. Dimos un paso más respecto del lanzamiento de mayo”, subrayó.

Fuerza Aérea: cuáles son las diferencias entre el “CRUX” y el “Escorpio”

El ensayo del MET 2-SO “CRUX” marcó un avance significativo respecto del lanzamiento anterior del MET 1-SO “Escorpio”, concretado el 22 de mayo.

Mientras que Escorpio tuvo como meta principal validar la infraestructura, los procedimientos y la capacidad de realizar un lanzamiento controlado después de años sin actividad, el CRUX se centró en probar en vuelo un motor recuperado, algo clave para avanzar hacia la reutilización y la reducción de costos en futuros desarrollos.

Según explicó Gitlin, la principal diferencia es el nivel de madurez técnica. “En Escorpio verificamos que podíamos integrar, lanzar y seguir un cohete. En CRUX ya estamos viendo cómo se comportan los sistemas cuando empezamos a reutilizar componentes y a exigirlos más”, señaló. Esto, dijo, implicó incorporar una carga útil más completa y optimizar los sistemas de telemetría y registro óptico.


Imágenes de la recuperación de las partes en agua.

Además, el CRUX buscó medir con mayor precisión la predicción del punto de caída, un elemento central para futuros ensayos con mayor alcance.

Así, mientras Escorpio fue la primera validación técnica del sistema, el CRUX representó un avance al incorporar reutilización de componentes y mediciones más complejas, que permiten obtener información clave para los próximos ensayos.

Sin embargo, ambos lanzamientos se enmarcan dentro de un hecho histórico para la Fuerza Aérea: la reutilización de un espacio clave que, por muchos años, permaneció en desuso. El Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados (CELPA) fue inaugurado en la década de 1960 como uno de los espacios centrales del programa espacial argentino durante el desarrollo de cohetes como el Castor, el Rigel y el Orión. 

Durante años funcionó como un centro de ensayos, integración y pruebas de vuelo, hasta que su actividad comenzó a disminuir en los años noventa, en paralelo con la desarticulación de proyectos nacionales ligados al sector aeroespacial. Desde entonces, el CELPA permaneció prácticamente inactivo por más de tres décadas, con instalaciones y capacidades que quedaron detenidas en el tiempo.

El regreso al predio de este tipo de lanzamientos no solo supone volver a utilizar un lugar histórico, sino también recuperar un espacio clave para el renovado programa espacial argentino.



viernes, 14 de noviembre de 2025

Nueva jornada histórica para Argentina: la Fuerza Aérea realizó un lanzamiento experimental del cohete sonda MET 2-SO “Crux”

Nueva jornada histórica para Argentina: la Fuerza Aérea realizó un lanzamiento experimental del cohete sonda MET 2-SO “Crux”



Otra histórica jornada para la Argentina: este 13 de noviembre, la Fuerza Aérea Argentina llevó adelanta un nuevo lanzamiento experimental del cohete sonda MET 2-SO “CRUX”, continuando el trabajo iniciado en 2024 con el MET 1-SO “Escorpio”.

El lanzamiento se llevó a cabo desde el Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados II (CELPA II ATLÁNTICO), en Mar Chiquita.

El objetivo principal fue la calificación en vuelo de un tubo motor en su segundo ciclo de utilización, bajo el concepto de lanzar y recuperar, optimizando costos y verificando parámetros técnicos, sistemas de telemetría, registros ópticos, trayectoria y predicción del punto de recuperación.

En esta oportunidad, se lograron recuperar de forma simultánea la carga útil y el motor. Esto fue gracias a la puesta a prueba de nuevos sistemas de geolocalización y flotabilidad autónoma.




Trabajo conjunto para el éxito del MET 2-SO “Crux”

Participaron de la prueba la Fuerza Aérea Argentina y organismos del Ministerio de Defensa —CITEDEF, CIA, CITEA, AMRIV y FM— .

Justamente, el ministro de Defensa, Luis Petri, aseguró que “en el Gobierno del Presidente Javier Milei revolucionamos la historia aeroespacial argentina. El futuro de nuestro país es cada vez más grande y alcanza nuevas alturas”.

En el Gobierno del Presidente @JMilei revolucionamos la historia aeroespacial argentina. El futuro de nuestro país es cada vez más grande y alcanza nuevas alturas. Hoy, nuestra @FuerzaAerea_Arg llevó adelante un nuevo lanzamiento experimental del cohete sonda MET 2-SO “CRUX”,… pic.twitter.com/1IIVDFSzVe— Luis Petri (@luispetri) November 13, 2025

La actividad dio continuidad al programa iniciado con el lanzamiento del MET-1 SO “Escorpio”, realizado el 22 de mayo de 2025.



miércoles, 23 de julio de 2025

Francia prueba con éxito sus cazas Rafale y Mirage en misiones de interceptación estratosférica

Francia prueba con éxito sus cazas Rafale y Mirage en misiones de interceptación estratosférica
Por Lic. María Alejandra Sonzini 


Foto: MBDA Systems

Francia dio un paso firme hacia el near space —la capa de la atmósfera entre 20 y 100 km de altura— con pruebas exitosas de interceptación de globos estratosféricos. Con los cazas Rafale y Mirage 2000 equipados con misiles MICA, el Ejército del Aire y del Espacio francés, Armée de l’air et de l’espace, logró neutralizar objetivos a altitudes superiores a los 20 km, y lograr superar los límites operativos habituales de estas aeronaves.

Durante las maniobras, los aviones franceses lanzaron misiles contra objetivos situados a más de 20 kilómetros de altitud, una altura que supera los límites tradicionales de vuelo para aeronaves de combate. El objetivo era probar la eficacia de la cadena de detección, puntería y neutralización ante amenazas emergentes, como globos espías o plataformas de vigilancia a gran altitud.

La tecnología empleada incluye el misil MICA IR de MBDA, optimizado para operar en condiciones extremas, así como radares de largo alcance, como el sistema Nostradamus, y sensores en banda UHF que permiten detectar objetos no convencionales. Francia también desarrolla sus propios globos estratosféricos de vigilancia (como el proyecto BalMaN) y plataformas solares tipo Zephyr, con una capacidad de permanencia prolongada en altura.

El ministro de Armamento, Sébastien Lecornu, calificó esta zona como “un espacio casi orbital, gris y poco regulado”, y agregó que “estas pruebas empujaron los límites tecnológicos de los aviones, el piloto y el armamento”. Según Lecornu, estas operaciones no solo demuestran la capacidad de Francia para interceptar amenazas, sino que también preparan el terreno para tecnologías futuras: radares avanzados, misiles de nueva generación, láseres y plataformas estratosféricas.

Este salto tecnológico responde a preocupaciones globales sobre seguridad en altitudes elevadas, especialmente tras el incidente con globos de origen chino detectados en Estados Unidos (EE.UU.) en 2023. Desde entonces, Francia intensifica su estrategia de Very High Altitude (VHA) en el Salón Aeronáutico de París y en ejercicios preparatorios desde la base de Cazaux, con apoyo de la agencia espacial CNES, Dassault y MBDA.

En paralelo, París también trabaja en sistemas antiaéreos avanzados, como el misil SAMP/T NG, y estudia la integración de capacidades láser para reforzar aún más su escudo defensivo a futuro. Además, aquel episodio expuso zonas grises en las normativas y operativas que hoy impulsan a potencias como Francia, EE. UU. o China a competir por el dominio del near space.

Así, Francia deja en claro su intención de adelantarse a los futuros escenarios de conflicto y apuesta a una soberanía tecnológica construida sobre desarrollos propios: misiles, sensores y aeronaves adaptadas para operar en altitudes extremas. En los próximos años, estos avances podrían cambiar por completo la forma en que se conciben las operaciones de defensa aérea, llevando la vigilancia y el control a territorios que, hasta ahora, quedaban fuera del alcance: el borde mismo del espacio.



martes, 22 de julio de 2025

Los aviones F-16 y la encrucijada estratégica de Argentina: entre el "sentido común" y el interés nacional

Los aviones F-16 y la encrucijada estratégica de Argentina: entre el "sentido común" y el interés nacional
El gobierno de Javier Milei optó por el sistema de armas estadounidense con base al "sentido común", pero surgen dudas sobre cómo se defienden realmente los intereses estratégicos de Argentina. ¿Qué saben nuestros políticos de los intereses británicos?
*Juan Estanislao López Chorne


Sebastián Zurutuza: “Estos 24 aviones están en desuso ya, están desprogramados por Dinamarca" | Agencia NA

Ningún otro autor expresaba el orgullo del Imperio británico como Rudyard Kipling. Y nadie como él supo retratar poéticamente la diversidad y los confines de la época victoriana. Sin embargo, en su famoso poema de 1891, desafiaba: "¿Qué sabe de Inglaterra quién solo Inglaterra conoce?" Recordé este interrogante, que cuestionaba la visión cerrada de los británicos, al analizar las concesiones que la administración de Javier Milei ha hecho en la adquisición de los aviones F-16. Si Kipling se burlaba de la insularidad londinense, me pregunto qué sabrán nuestros políticos vernáculos al respecto, afiebrados, tal vez, de gin de Plymouth o té de bergamota de Piccadilly. ¿Qué entenderán ellos de los intereses británicos y cómo defenderán los de nuestro querido país?

Pido disculpas por esta breve licencia literaria. Las siguientes líneas analizarán una serie de desatinos de la actual conducción política del Ministerio de Defensa en torno a cuestiones de reequipamiento, en particular en lo relativo a la aviación de combate. Una suerte de síntesis de lo que NO debería hacer un funcionario público que defiende los intereses de un sujeto jurídico llamado República Argentina.

La cuestión merece un muy breve repaso coyuntural, autoridades del Ministerio de Defensa justificaban la firma del contrato por los aviones F16 en los siguientes términos: "Sentido común. Modernizar las capacidades militares a partir de la cooperación internacional con los actores con los cuales hemos desarrollado sólidas relaciones militares con el paso del tiempo”.

En primer lugar resulta curioso que se apele al último recurso que debería utilizar un decisor estratégico. La invocación al “sentido común” no suele ser una guía del todo confiable en aspectos de Defensa, sino más bien fuente de graves errores, como suele ilustrarse en los cursos de estrategia a través del ejemplo histórico del francés André Maginot y su línea de trincheras y fortificaciones modernizadas que fracasaron estrepitosamente en la Segunda Guerra Mundial.

La opción de los aviones F-16 y el veto británico

En todo caso, sería más útil analizar de manera fría y meticulosa cuál avión de combate serviría mejor a las necesidades operacionales de la Fuerza Aérea y a los intereses estratégicos de la Argentina. Por ello, probablemente porque solamente apelaron a su particular “sentido común”, las autoridades del Ministerio de Defensa parecen haber pasado por alto uno de los motivos principales por los cuales, durante la gestión ministerial anterior, también entraron en competencia cazas polivalentes no occidentales (chinos e indios): el veto británico a la importación de equipamiento militar de ese origen.

El veto generó oportunamente que la oferta de EEUU se focalizara sobre viejas versiones del F16 – los aviones que incorporará Argentina tienen más de cuarenta años de antigüedad – ya que carecen de componentes críticos británicos. Acá surge un punto trascendental y paradójico: quién inicialmente dio origen y apalancamiento a la opción china no fue tanto Argentina sino el propio Reino Unido.

Ésta fue una “contradicción” que, según trascendió en algunos medios de prensa, habría sido percibida y aprovechada por las entonces autoridades del Ministerio de Defensa para presionar a los británicos a través de EE.UU. con relación al levantamiento del veto. No se trata de nada muy original por cierto. Sin ir más lejos, la Gral. Laura Richardson, en la audiencia de confirmación como – entonces – nueva Jefa del Comando Sur, ante el Comité de Fuerzas Armadas del Senado de EE.UU., recibió la siguiente apreciación crítica del influyente senador demócrata, Mark Kelly:

“Argentina volaba el Mirage III… entiendo por qué en 2015 deciden retirarlo. Ellos han tratado de adquirir un remplazo, incluyendo aviones occidentales, pero han encontrado obstáculos porque frecuentemente los componentes son fabricados en el Reino Unido y tras la Guerra de Malvinas [Falklands War en el original], que empezó y terminó cuando yo estaba en el secundario, sigue siendo un problema que tenemos y que desafía la posibilidad de vender cazas occidentales a Argentina. Y por ese motivo ellos están mirando y buscando el JF-17 de los chinos, lo cual es motivo de preocupación para mí y para otros”.




La capacidad de disuasión y los "costos" para el Reino Unido

Llama la atención que las actuales autoridades del Ministerio de Defensa no hayan reparado en este contrapunto entre EE.UU. y el Reino Unido y tratado de explotarlo políticamente. Y llama más la atención que hayan hecho exactamente todo lo contrario, plegarse de manera acrítica y aquiescente a los intereses de terceros:

¿Con qué criterio han comparado las diferentes capacidades de los aviones de combate que estaban en competencia? ¿su armamento? ¿su vida útil? ¿su sostenimiento logístico? ¿sus radares? ¿sus dispositivos de medidas y contramedidas electrónicas y datalink? ¿sus simuladores? ¿su capacidad de reabastecimiento en vuelo? A juzgar por un número considerable de publicaciones y análisis técnicos de medios locales e internacionales, los F-16 en la variante ofrecida a Argentina, no parecen inquietar mínimamente a los británicos. Y, para no poner el foco exclusivamente en ese país europeo, tampoco a ningún potencial adversario con capacidades militares y tecnológicas similares a las de éstos.

Expliquemos más detalladamente por qué este punto es tan relevante. Nadie pretende desconocer los preceptos de nuestra Constitución Nacional respecto a la recuperación pacífica de la soberanía de los territorios usurpados en el Atlántico Sur. Todo lo contrario. Pero si lo que se pretende es generar incentivos para que, algún día, el Reino Unido se siente en una mesa de negociación a discutir la soberanía de las Islas Malvinas y demás espacios en disputa, todo aquello que aumente los costos políticos y económicos del statu quo para los británicos debería ser de ayuda.

En este sentido es claro que un sistema de armas con capacidad real de combate y lo más importante, con garantías de sostenimiento logístico respecto a su armamento y mantenimiento, resultaba comparativamente una mayor preocupación para los británicos. La capacidad de disuasión no es algo futuro, eventual y no deseado, como podría ser el caso de la utilización en combate efectivo. La capacidad relativa de disuasión empieza en el momento “1” de incorporación de un sistema de armas.

Los británicos a su vez, a diferencia de los actuales funcionarios del Ministerio de Defensa, no improvisan sus políticas públicas. Si sus documentos estratégicos les mandan tener superioridad aérea en la zona de Malvinas entienden muy bien que no es lo mismo tener que hacerlo frente a un avión de combate obsoleto y sin capacidad de reabastecimiento en vuelo que frente a un sistema con capacidades de daño reales y concretas. ¿Y qué importa si los aviones no se van a enfrentar en combate podrá preguntarse aquel que solo apela al sentido común? Importa porque la diferencia son millones de libras esterlinas más que habrán de gastar en Malvinas y que tendrá que explicar el Ministerio de Defensa y el Foreign Office británico en su Parlamento a los escoceses, a los que reclaman por el declive del Health Service, a los que reclaman mayor seguridad interior, etc. etc. En definitiva, se trata de entender los incentivos, las debilidades y las contradicciones de la contraparte que uno tiene enfrente y procurar hacer la mejor “jugada” posible.

Aunque haya que reafirmar lo obvio: al funcionario público argentino el único interés que importa es el de la República Argentina. Alguien podrá decir con razón: habrá que ser más persuasivo, hacer las cosas mejor, ganar elecciones y tratar de corregir esos errores en un par de años. En efecto de eso se trata el juego democrático. Pero es también el rol de la oposición el control del oficialismo. De manera que tal vez sea momento – una vez más – de iniciar la creación de alguna comisión o subcomisión parlamentaria que – respetando el debido secreto de Estado respecto a capacidades, vulnerabilidades, apreciaciones de terceros Estados, etc. – pueda ir avanzando en la investigación de qué criterios motivaron las decisiones del Poder Ejecutivo en torno a la selección del sistema F-16 y si hubo algún tipo de concesiones dañosas a los intereses de la República en dicho proceso.

*Juan Estanislao López Chorne es doctor en Seguridad Internacional, docente e investigador de la Universidad Nacional de Quilmes. Exdirector nacional de Cooperación para el Mantenimiento de la Paz del Ministerio de Defensa.



Fuente: perfil.com