domingo, 6 de marzo de 2011

Al wok. China saltó al tercer puesto en la inversión extranjera en la Argentina

El fuerte y repentino desembarco en el sector petrolero, que se consolidó esta semana con la compra de Esso, transformó al gigante asiático de un actor extranjero insignificante a uno clave en los negocios domésticos

Domingo 06 de marzo de 2011
 
Alejandro Rebossio
LA NACION
 
 
Al wok. China saltó al tercer puesto en la inversión extranjera en la Argentina

El tai chi chuan es un arte marcial chino de movimientos lentos. Sin embargo, sus rutinas suelen intercalar de repente algunos puñetazos rápidos, como latigazos, cuya fuerza va desde los pies hasta las manos como un tirabuzón. La inversión china en la Argentina también se movía a ritmo parsimonioso, haciendo caso omiso a las falsas promesas de US$ 20.000 millones en 2004, y de un momento a otro lanzó el zarpazo.

En 2010, China pasó de ser el 29° inversor extranjero en el país a ubicarse posiblemente como el tercero. Dos petroleras estatales chinas, Cnooc y Sinopec, desembolsaron US$ 9000 millones, más que los 213 millones acumulados históricamente hasta 2009. Esta semana la tendencia se consolidó con la compra que Pan American Energy (PAE, 50% de Cnooc y otro tanto de los Bulgheroni) hizo de los activos locales de la norteamericana Esso.

La inversión de la segunda economía del mundo, cuyo Partido Comunista ha abrazado el capitalismo, ha despertado tanta polémica en Africa que allí se habla del neocolonialismo chino. En América latina, donde en 2010 China invirtió tanto (cerca de US$ 30.000 millones) como todo lo acumulado hasta 2009, sus capitales despiertan recelo entre los funcionarios, según los cables del Departamento de Estado estadounidense revelados por el sitio WikiLeaks. Por ejemplo, el cónsul brasileño en Shanghai, Marcos Caramuru de Paiva, advirtió: "Los inversores chinos piensan que América latina y Africa son lo mismo. No entienden ni intentan entender las regulaciones locales. La estrategia de China es muy clara: está haciendo todo lo posible por controlar el suministro de materias primas". El agregado comercial de Colombia en Pekín, Alejandro Ossa, reconoció que su país "recela de los motivos de China y de sus poco estrictos estándares laborales y medioambientales".

En el gobierno argentino, en cambio, comentan a LA NACION que este país no es Africa y que aquí los inversores chinos deberán respetar las normas locales. Lejos de rechazar que se sienten a la mesa de los negocios argentinos, la consideran necesaria en los de hidrocarburos, donde se perdió el autoabastecimiento, o el de minería, aunque abogan por el proyecto que la presidenta Cristina Kirchner enviará al Congreso para limitar la extranjerización de la tierra.

El próximo gran salto adelante de China puede llegar a darlo otra petrolera estatal, Sinochem que está interesada en comprar activos en la Argentina, según fuentes vinculadas a las negociaciones. El problema es que estas megaempresas chinas están acostumbradas a negocios de gran escala y aquí las dos grandes productoras de petróleo no están disponibles: YPF, que ya fue cortejada sin éxito en 2009 por Cnooc y otra estatal china, CNPC, dado que el Estado argentino tiene la acción de oro de aquella empresa emblemática y puede impedir su pase a manos asiáticas, y PAE, en la que en una operación en dos tiempos Cnooc puso US$ 6600 millones en 2010 y ahora se quedó con la refinería y las estaciones de servicio de Esso. Tampoco está disponible la quinta extractora de crudo, Occidental Petroleum Argentina, que fue comprada en 2010 por Sinopec. Quedan en la mira los activos de Chevron, Petrobras, Pluspetrol, Tecpetrol o Total.

El ingreso fulgurante de Cnooc en la Argentina es bienvenido por el Gobierno, dado que de PAE se fue un accionista en problemas, la británica BP, que debe afrontar los costos del desastre del golfo de México, y llegó otro con capacidad de invertir en un sector sediento de capital para elevar las reservas del país, según fuentes vinculadas a la operación. Las mismas fuentes aclaran que Cnooc sabe que en la Argentina la legislación establece que primero debe abastecer al mercado local y sólo después podrá enviar petróleo a una China que lo necesita para seguir expandiéndose. Y dado que el negocio hidrocarburífero de hoy en la Argentina se circunscribe al mercado, el eslabón que aporta Esso completa la cadena de valor de PAE. Expertos en defensa de la competencia creen que el ingreso de Cnooc en PAE no presenta problemas en la materia, pero deberá auscultarse la integración con Esso.

El régimen de Pekín publicó en 2008 el Libro blanco sobre América latina, en el que "estimula y apoya a las empresas chinas a desplegar la cooperación en inversión en manufactura, agricultura, silvicultura, pesquería, energía, explotación de recursos mineros, construcción de infraestructura, servicios, etc.". Habla en concreto de "fomentar juntos la seguridad alimentaria". Eduardo De Bonis, socio de la consultora de Deloitte, observa que las compañías chinas no sólo buscan quedarse con los recursos naturales (su país ya no se conforma sólo con importarlos) y contratos de infraestructura, sino también posicionarse como multinacionales como las de Europa o EE.UU. En esa lógica se puede entender el interés por Esso.

La Subsecretaría de Desarrollo de Inversiones de la cancillería argentina está organizando una misión en mayo para atraer capitales chinos e indios. Identificaron 13 áreas de interés, entre ellas, la minería, que es una de las que ya está movilizando lo que por ahora son proyectos.

En noviembre pasado, el gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera (PJ), viajó a China para suscribir un convenio preliminar para que la firma Shangdong Gold invierta US$ 350 millones para explotar el oro del cerro Famatina. Beder Herrera, que llegó al poder con un discurso antiminero y después se desdijo, se declaró "maravillado por la seguridad que la empresa brinda a los trabajadores y el cuidado estricto del ambiente". El diputado Julio César Martínez (UCR-La Rioja) opina que la mayoría de la población de su provincia está en contra de la minería a cielo abierto, con cianuro o arsénico, sea china o canadiense.

La inversión minera que ya está operando es la de MCC en el yacimiento de hierro en Sierra Grande, Río Negro, donde se desembolsaron US$ 80 millones para reactivarlo. El director ejecutivo de la Cámara Argentino China de Producción, Industria y Comercio, Ernesto Fernández Taboada, añade que hay pequeñas mineras que quieren invertir en Jujuy (San He Hopefull ya firmó un acuerdo) y Salta para buscar cobre, oro, plata, hierro y litio, el mineral de moda que también obsesiona al gigante asiático. También evalúan proyectos en San Juan, Mendoza (en Chañares Herrados) y Santa Cruz, pero quieren saber qué efecto tendrá la ley de glaciares.

Donde aún no ha habido operaciones fue en la compra o el arrendamiento de campos, según Cristián Beláustegui, presidente de la Compañía Argentina de Tierras. Llegaron interesados, pero se encontraron con que en la región pampeana los campos disponibles son pocos y caros. Además, temen trabas políticas, que posiblemente se materialicen en una futura ley. Para sortear esas barreras y conseguir mejores precios, se han ido a buscar tierras áridas a Córdoba, Chubut o Río Negro, con la intención de invertir en riego para acondicionarlas para la producción de soja y, más adelante, de maíz y cebada. En ese marco, el gobernador rionegrino, Miguel Saiz (radical kirchnerista), viajó en octubre pasado a Oriente para firmar un acuerdo marco con la provincia china de Heilongjiang y su empresa de alimentos Beida Yuang, por el que se compromete a alquilar a dueños privados hasta 200.000 hectáreas para asegurarles provisión de maíz, trigo, soja y leche durante 20 años. A cambio, Beida Yuang se compromete a invertir US$ 1450 millones para irrigar esas tierras. La iniciativa viene sumando críticas de la oposición (PJ), organizaciones sociales, académicas y ambientales por cuestiones ecológicas y de "soberanía alimentaria".

La cámara de supermercados chinos Casrech compró por US$ 1,7 millones en 2009 la láctea de la quebrada Parmalat en Chascomús. La empresa que controla el 25% del mercado del gigante asiático, China Mengniu Dairy, quiere invertir en la cuenca lechera de Córdoba y Santa Fe. Otra inversión ambiciosa de China en la Argentina es la que comenzará a más tardar el mes próximo para construir una planta en Tierra del Fuego para convertir el gas en urea (fertilizante). El proyecto de las empresas JDC y Shaanxi Xinyida, que suma US$ 1000 millones, incluye también la edificación de una central eléctrica para abastecer la fábrica y el puerto para exportar la urea. Tierra del Fuego le asegurará durante 25 años el aprovisionamiento de gas a cambio de unas regalías mayores que las que recibe en la actualidad por ese recurso, pero que las firmas chinas pagarán en especie. La diputada Roxana Bertone (PJ-Tierra del Fuego) calificó ese acuerdo de "lesivo y nefasto" para su provincia, y rescindirlo si llega a ganar las elecciones para suceder a la gobernadora Fabiana Ríos (Partido Social Patagónico).

Ante las trabas a la importación, algunas empresas chinas de electrónica se asociaron con argentinas para ensamblar en Tierra del Fuego. Es el caso de TCL, que junto con Radio Victoria Fueguina pusieron US$ 9,8 millones en 2010 para armar aparatos de televisión digital de alta definición. La empresa de telefonía Huawei, que ensambla celulares asociada a New San y BGH, anunció que comenzará a armar módems 3G.

En el ámbito de infraestructura, Citic Construction está armando 297 vagones por US$ 500 millones para el subte porteño por orden del gobierno nacional. China Railways se asoció con Roggio para construir una red de subtes en Córdoba por 1800 millones. Algún empresario chino probó un buen vino argentino y luego preguntó cuánto costaba la bodega. Pero más allá de la anécdota, China tiene en la mira bodegas de alta gama para abastecer su mercado, el de más cantidad de millonarios del mundo. En Pekín es tan usual ver autos de lujo como practicantes de tai chi chuan.

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Son los millones de dólares que la fabricante de camiones Foton invertirá para ensamblar en San Juan. Como en muchas firmas chinas, el Estado es su accionista mayoritario.

Electricidad
Hay empresas como SinoHydro que buscan contratos públicos o privados para hacer hidroeléctricas o parques eólicos.
 
Con la colaboración de Carlos F. Pastrana (Salta), Soledad Maradona (Bariloche), Mariela Arias (Río Gallegos), Orlando Andrada (Córdoba), Pablo Morales y Natalia Tobón (China Files, Pekín)
 
Fuente: lanacion.com

China sube su gasto militar y preocupa a los vecinos

05/03/11 Aumentó un 12,7% y llega a US$ 91.500 millones. Recelo en Japón y otros países.
Por David Brunat
Beijing. Especial Para Clarin
 
China relanzará su gasto militar en 2011, una nueva muestra de que quiere respaldar su influencia económica y política con unas fuerzas armadas poderosas. El presupuesto para este año es de 91.500 millones de dólares, un 12,7% más que en 2010, según anunció ayer el portavoz de Defensa, Li Zhaoxin. Los expertos aseguran que el gasto real es mucho mayor que el anunciado, y que la capacidad de guerra china es más imponente de la que el régimen reconoce.

El objetivo de Beijing es claro: mantener controlado su recién estrenado patio trasero –el Sudeste asiático– y reducir progresivamente la influencia de EE.UU. en la península coreana y Taiwán, dos enclaves estratégicos para disponer de una salida limpia al Pacífico y evitar la presencia de tropas hostiles cerca de sus costas.

Además de los objetivos a largo plazo, 2010 estuvo plagado de acontecimientos que, probablemente, han invitado al régimen a impulsar el gasto. El episodio más grave fue el conflicto diplomático con Japón por la soberanía de los islotes Diaoyu –Senkaku en japonés–, en los que se presuponen grandes reservas inexploradas de gas y petróleo y que China considera parte de su territorio. Después de congelar relaciones, ambos países acordaron destensar la cuerda por el bien de sus intercambios comerciales.

“Nuestro gasto militar es comparativamente más bajo que el de otros países y no supone en ningún caso una amenaza para nuestros vecinos”, puntualizó el vocero de Defensa. “Todo el dinero se destinará a mejorar nuestro equipamiento, a entrenar y educar a nuestros soldados y a mejorar las condiciones de vida dentro del ejército”, prosiguió. El Ejército de Liberación Popular cuenta con 2,3 millones de efectivos.

Sin embargo, los países asiáticos no perciben el desarrollo militar chino con la misma candidez. Esta semana, Filipinas envió dos aviones de combate a una zona en disputa en el Mar del Sur de China después de que un buque filipino denunciara el acoso de dos patrulleros chinos. Vietnam ha protestado por los ejercicios militares chinos en un grupo de islotes que reclaman ambos países, y Japón ha desplegado un escuadrón de cazas después de que aviones chinos volaran sobre los islotes Diaoyu.

Fuente: Clarin.com

Los rebeldes preparan su asalto a Sirte, cuna y feudo de Kadafi

06/03/11
Es luego de su victoria en Ras Lanuf, un vital puerto petrolero. La conquista del nuevo objetivo les despejaría la marcha a Trípoli. En Zawiya, cerca de la capital, tanques del régimen dispararon contra viviendas. Habría decenas de muertos.
Por Marcelo Cantelmi
BENGAZI, LIBIA. ENVIADO ESPECIAL 

Pareció como si cien aviones hubieran bombardeado en un solo instante con toda su carga de metralla y explosivos. Un espacio del tamaño de tres canchas de fútbol, ubicado en una de los suburbios más cercanos a esta ciudad de Bengazi donde se encuentra el enviado de Clarín, saltó literalmente por el aire en un estruendo único que partió al medio a la madrugada. 

El sitio era un depósito militar de armas que los rebeldes acumulaban para el ejército miliciano que preparan con destino a Sirte, en manos del régimen y ciudad natal del dictador Muammar Kadafi, a unos 500 kilómetros al oeste de aquí y a mitad de camino del objetivo final, Trípoli. Anoche, los rebeldes se disponían a emprender el asalto final a la cuna del dictador, al tiempo que negociaban con las autoridades de ese feudo para evitar combatir y continuar hacia la capital. La presunción es que si cae Sirte será aún más fácil para la insurgencia seguir con un camino más expedito por la costa desde el este hacia Trípoli, núcleo del poder del régimen. No se descarta tampoco la enorme carga simbólica que significaría que el principal feudo de Kadafi pasara a manos de sus enemigos.

Todo alrededor del depósito incendiado era ayer un infierno de escombros y destrucción, con un saldo de al menos 27 muertos y decenas de heridos. Los edificios quedaron demolidos por la explosión y los aún en pie eran una mancha negra con sus ventanas y puertas vaciadas. La fuerza de la explosión fue tal que los autos quedaron convertidos en una bola de acero estrujada y los árboles acabaron como antorchas.

No se supo inmediatamente qué provoco ese enorme golpe para el poderío rebelde y justamente en esta ciudad que es la capital de la revolución y donde está el comando político y el militar de esta sublevación democrática. La agencia AP especuló que pudo tratarse de un sabotaje de agentes del régimen o un bombardeo, posibilidad que parecía la más improbable. No se descartaba, tampoco, que se hubiera tratado de un accidente, dado lo precario y desorganizado del frente militar.

Lo cierto es que el desastre coincidió con una feroz ofensiva de las tropas leales al régimen que causaron decenas de muertos entre los civiles en ataques sucesivos en varias ciudades vecinas pero también lejanas de Trípoli.

El más violento fue en Zawiya, a 50 kilómetros de la capital y una plaza crítica en poder de los rebeldes que el dictador intenta retomar para mostrar que logró recuperar la iniciativa. La ciudad de 200.000 habitantes era ayer un infierno de muerte y horror. Las tropas del líder libio atacaron por distintos puntos e incluso desde el mar Mediterráneo y entraron con al menos 35 blindados hasta la Plaza de los Mártires en pleno centro. Las víctimas superarían ya los dos centenares, según fuentes médicas citadas por el canal Al Jazeera.

Los rebeldes insistían ayer en que continuaban en control del lugar, así como del puerto petrolero de Ras Lanuf, a unos 250 kilómetros al sur de aquí, que conquistaron la noche del viernes a un precio alto en víctimas. “No tienen misericordia con los civiles, atacan indiscriminadamente las casas, le disparando a todo”, dijo Ahmed, un vecino de Zawiya a la cadena Al Jazeera. En una comunicación telefónica otro habitante de la ciudad, comentó que estaba “viendo vecinos cayendo baleados frente a sus casas”. Otro de los habitantes de esa ciudad, en un diálogo telefónico difundido aquí, dijo que la tropa de Kadafi estaba disparando a las casas con los tanques y se quejó porque afirmó que no lograba entender “por qué el mundo nos ha abandonado”.

La masacre continuó durante toda la mañana pero los rebeldes afirmaban que mantenían aún control del sitio. No era claro sin embargo el resultado de ese enfrentamiento en medio de versiones, además, de que escaseaban las municiones y el personal entre la tropa revolucionaria.

Junto con las confusas cifras sobre bajas que se están conociendo en tanto estos choques se van agravando, se supo que en la batalla en el puerto petrolero de Ras Lanuf hubo al menos 8 muertos y una veintena de heridos. Los fuerzas de la oposición libia indicaron ayer haber abatido un avión cerca de esta ciudad petrolera vital con dos pilotos a bordo, según un vídeo al que tuvo acceso la AFP. Las imágenes muestran los cuerpos de los pilotos y restos del avión, que sería un Sukhoi de procedencia rusa, en el desierto.

Los milicianos reconocieron que allí se ganó después de que toda la gente de la ciudad se sumara con lo que tenía a mano a las filas irregulares. Y de eso justamente se trata este conflicto caótico que parece sacado de una novela de aventuras, pero que se corta en la realidad de la peor manera con gente que nunca combatió pero que se atreve a enfrentarse a blindados y mercenarios.

Después de sostenerse en esa línea, aquí todos con quienes se puede hablar del consejo afirman que han hecho los alistamientos ya para avanzar a Sirte. La convicción es que, si se vence en la ciudad natal de Kadafi y la sede de su tribu la Gadafa, la capital Trípoli –donde ya hay movilizaciones internas– caerá con mayor facilidad.

“La gente ahí nos pide que vayamos, ellos van a apoyar la revolución”, dice a este enviado en la Plaza de la Liberación, Rafij Shariff quien dice tener parientes en Sirte. 

Pero los más cautos en los edificios del gobierno provisorio aceptan que se está hablando de un trámite que puede extenderse por semanas o, tal vez, hasta por meses. Las tropas de milicianos que están inundando el frente para chocar con las fuerzas progubernamentales mejor equipadas y entrenadas no tienen preparación. En la mayoría de los casos es esta su primera experiencia militar y muchos de ellos por primera vez manejan un arma.

Los dólares del petróleo aún llegan a Trípoli

A pesar de las sanciones de Occidente, los millones del petróleo siguen llegando a las cuentas de Muammar Kadafi, según informó ayer el diario británico Financial Times.

El Banco Central de Libia tiene el control del dinero de las exportaciones de crudo y también Kadafi mantendría el poder sobre todos esos ingresos. Las sanciones de la ONU y la Unión Europea no iban contra el Banco Central y las medidas de las empresas estadounidenses no castigaban a empresas libias en el extranjero.

Libia es uno de los principales países exportadores de petróleo del mundo. Hasta ahora Kadafi controla los más importantes puertos petroleros del país. Si consigue mantener la exportación de crudo, podría seguir ganando semanalmente casi U$S 200 millones. LONDRES. DPA
 
Fuente: Clarin.com
6 de Marzo de 2011
 
Misión espacial fotografió una gran cicatriz de Marte
La agencia explicó en un comunicado que las tres áreas más profundas que pueden apreciarse en las fotografías son una posible evidencia de la caída consecutiva de varios proyectiles rocosos. 
 
por EFE

publicado por La Tercera
 
 
La misión Mars Express Orbiter ha fotografiado en alta resolución una cicatriz de 78 kilómetros de longitud y hasta 25 kilómetros de ancho, ubicada al sur del cráter de Huygens en Marte, y producida por el impacto de una lluvia de meteoritos.

Las imágenes, publicadas hoy por la Agencia Espacial Europea (ESA), muestran con todo detalle el cráter, que llega a tener una profundidad de hasta 2.000 metros en algunos puntos.

La agencia explicó en un comunicado que las tres áreas más profundas que pueden apreciarse en las fotografías son una posible evidencia de la caída consecutiva de varios proyectiles rocosos.

Además, las dos depresiones dentro del cráter que tienen forma alargada "refuerzan la idea de una lluvia de proyectiles", insistió la ESA, cuyo satélite fotografió esa zona de Marte el pasado 4 de agosto.
 
Fuente: MDZ Online
Luz roja en las monarquías del Golfo y sus aliados occidentales


Mientras la atención mediática sigue centrada en Libia, olvidando intencionadamente lo que ocurre en Túnez o Egipto y pasando por alto otros escenarios, otra sucesión de protestas sacude los cimientos de las hasta ahora intocables monarquías del Golfo Pérsico.

El nerviosismo se ha apoderado de los «cleptócratas reales», conocidos por su animadversión a todo cambio democrático o conato de protesta popular.

La hasta ahora aparente estabilidad de las monarquías del Golfo se debía en cierta medida a una interrelación de factores. El primero, la irrupción de un grupo dirigente y cohesionado que logra unir sus intereses con los de otros grupos poderosos (empresarios, terratenientes, clérigos, militares...), alianza que se plasma en un ideal político que dota a esos gobernantes de cierta legitimidad ante la sociedad. A todo ello habría que sumar el soporte que a este tipo de regímenes del estamento militar y sobre todo, el apoyo incondicional de EEUU y sus aliados.

La represión planificada de toda manifestación opositora, la ausencia de vías para que la población pueda expresarse democráticamente, el control más absoluto de los medios de comunicación, la alianza con diferentes manifestaciones religiosas (según los estados), el enriquecimiento ostentoso de unas pequeñas élites políticas y con fuertes lazos familiares y una corrupción endémica... son características comunes de esos estados-monarquías, y que hasta la fecha no han supuesto ningún contratiempo para la mayor parte de la clase dirigente (política y económica) occidental, que recibe con los brazos abiertos a esos autócratas y déspotas que se enriquecen a costa de sus propias poblaciones.

Ante lo vertiginoso de los acontecimientos, tal vez sea el momento de dirigir una detenida mirada hacia la compleja realidad de la zona.

Bahrein, el pequeño estado que se encuentra entre los dos gigantes de la región (Irán y Arabia Saudí) ha registrado protestas populares masivas. Era cuestión de tiempo, sobre todo si analizamos la historia reciente del pequeño archipiélago, marcada por los continuos intentos para lograr un vuelco demográfico, nacionalizando a emigrantes suníes para contrarrestar a la mayoría de la población chií local; el rechazo sistemático a tomar en consideración cualquier demanda de reformas por parte de la oposición y el incumplimiento de las promesas, realizadas en 2000 y 2001, de cierta liberalización política.

Como en otros lugares, el régimen utiliza una mezcla de sectarismo (anteponiendo el supuesto enfrentamiento entre chiíes y suníes) y de perjuicio de clase (desdeñando a todos los que se han quedado fuera del reparto del poder). Por ello, en torno a la familia real de los Al-Jalifa, encontramos a la burocracia estatal (beneficiaria de los contratos con empresas extranjeras), los empresarios locales y sobre todo el Ejército (compuesto en su mayor parte por soldados paquistaníes de procedencia baluche o punjabí, y a quienes curiosamente Occidental no tilda de «mercenarios»).

Y frente a las fuerzas de palacio, hasta hace unos años se encontraban dos movimientos opositores importantes, al Wifaq (un grupo chiíta) y Wa´ad (laico y no sectario), pero la decisión de ambos de participar en las elecciones de 2006 se materializó con la formación de un nuevo movimiento opositor, Haqq, un Movimiento por la Libertad y la Democracia que cuenta con figuras políticas de peso que han apostado por organizar las bases sociales atrayendo a seguidores de las comunidades chiíes y suníes, así como a antiguos militantes de los otros grupos opositores.

A ellos hay que sumar grupos de activistas jóvenes que han apostado por la defensa de los derechos humanos y que han sido víctimas de la brutalidad del régimen. Los eslóganes de los manifestantes señalan en cierta medida la superación del supuesto sectarismo, así como la necesidad de ir más allá de un mero cambio facial del régimen.

Es evidente que los acontecimientos en Irak o el peso de las minorías chiíes en los otros estados del Golfo tendrán su influencia en lo que ocurra en Bahrein, como lo es que si en este Estado tiene lugar una importante transformación política y social, las consecuencias influirán en los países vecinos, donde la población puede seguir el mismo camino.

Y todo ello sin olvidar la importancia geoestratégica de Bahrein, que a día de hoy alberga a la quinta flota de EEUU y que sirve como base permanente para Washington en una región muy «complicada» desde el punto de vista geopolítico.

Yemen parece de momento, y mediáticamente hablando, el gran «damnificado». Las protestas han añadido una nueva ficha al ya de por sí complejo y complicado escenario yemení. Los llamamientos a un «diálogo nacional» pueden haber llegado demasiado tarde.

Saleh se apoyó en las tribus del norte, pero la reciente muerte de dos importantes líderes tribales, que ha abierto pugnas por el poder y una nueva relación con Sana'a, puede trastocar el hasta ahora impermeable poder tribal y poner en entredicho el sistema de «favores» que el presidente ha ido forjando para asegurarse el apoyo tribal.

El vacío de poder, la corrupción y la ausencia de transformaciones democráticas han sido la tónica de Yemen, algo que tampoco parecía preocupar a Washington, conforme con el supuesto apoyo del Gobierno yemení a la campaña «contra el terror» desplegada por la anterior Administración y que Obama sigue cumpliendo.

La guerra abierta del régimen contra la minoría chiíta del norte, las divisiones entre el norte y el sur secesionista y la presencia de importantes elementos de las redes del movimiento yihadista transnacional, contribuyen aún más a deteriorar la situación y a colocar a Yemen al borde del precipicio.

Un deterioro importante de la situación podía situar a Yemen en una situación similar a la de Irak, Afganistán o Somalia, aunque tendría también sus consecuencias directas en la vecina Arabia Saudí o en otros estados del Golfo.

Omán parecía hasta ahora una especie de oasis en la región. Sin embargo las cosas también están cambiando en el último sultanato de Arabia.

El hecho de que la corriente islámica predominante del país sea el ibadhismo ha mantenido alejadas las tensiones e influencias de las ramas más radicalizadas del sunismo o del chiísmo, al tiempo que ha propiciado una cierta modernización religiosa, evitando en buena medida las prácticas más reaccionarias de sus vecinos saudíes.

La cuestión tribal -el actual sultán Qabus se apoya en los gobernadores locales (walis),- siempre ha sido clave. Las diferencias entre los habitantes de la capital, Muscat, más abiertos que aquellos que proceden del interior y guardan unas costumbres más rígidas, siempre han estado presentes en Omán.

La situación económica, tras el boom del pasado, ha dado lugar a importantes carencias para la población local, que si bien no se ocupa de las labores más duras (las brigadas de trabajadores extranjeros con sus buzos azules se pueden ver en todo el país), está viendo cómo otros extranjeros están desempeñando los empleos ligados a la hostelería o el mundo de las finanzas e incluso son la mano de obra que adquieren las empresas extranjeras. Todo ello unido a unos salarios muy bajos con los que no pueden hacer frente a la inflación, y a las demandas ligadas cada vez más a una transformación social y política.

Las diferencias de Omán con sus vecinos del Golfo son evidentes, pero es patente la preocupación de la Casa Blanca y de los palacios de algunas petro-monarquías locales. Por un lado está la importante posición estratégica: puerta de control del estrecho de Ormuz, y con fronteras con los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Yemen. Y de todos es sabido que el paso del petróleo por esa zona es una de las principales preocupaciones de Occidente, temeroso de que cualquier cambio pueda de poner en entredicho el tránsito del crudo, vital para las economías de buena parte del mundo.

No hay que olvidar el pasado de Omán, donde la resistencia a la ocupación extranjera junto a las alianzas que en el pasado se forjaron entre fuerzas progresistas, nacionalistas árabes y algunas tribus del sur, podrían dotar de una nueva perspectiva a las protestas locales, y al mismo tiempo servir de modelo para otras realidades de la zona.

Arabia Saudí o las grietas en la casa de los Al-Saud. Nadie duda tampoco del peso que a día de hoy adquiere este gigante árabe, tanto en clave regional como más allá del Golfo. Este aliado estratégico de Occidente es el Estado más poblado de la región, y uno de los más ricos. Su régimen dictatorial y absolutista no recibe presión alguna desde EEUU o la UE.

La intocable monarquía de la familia Al-Saud debe hacer frente a toda una serie de realidades que puede llevarle a una crisis de consecuencias impredecibles. La transformación de la realidad social se hace cada vez más evidente, y si en el pasado el boom del petróleo contentaba a la población, son cada vez más los sectores que ven cómo la riqueza sigue llenando los bolsillos de la casa real y la pobreza comienza a extenderse entre los saudíes de a pie y el paro amenaza cada día a más familias.

Los lazos comerciales y políticos con Washington siguen favoreciendo, de momento, a los Al-Saud. A día de hoy, los acuerdos en torno al petróleo o a la venta de armas (es uno de los que más gasta per cápita en armamento militar del mundo) son básicos para entender la supuesta estabilidad.

Sin embargo, encontramos también un importante sector de las tendencias más reaccionarias del islamismo actual, cuyos clérigos representan la voz de posturas cercanas al yihadismo transnacional, todo ello junto a la presencia de células amadas de esa tendencia que ya en el pasado han llevado a cabo ataques contra intereses extranjeros.

Y otro frente que preocupa en Riad es el de la minoría chií del este del país, que habita en la región de Al-Hasa, donde se encuentran los principales yacimientos de petróleo. La población local es excluida de las riquezas que se extraen en sus tierras, lo que unido a la brutal represión, hace que germine continuamente el rechazo al régimen, mientras que los monarcas saudíes prefieren ver «la mano extranjera» (en clara referencia a Irán).

Y es que ése es otro de los ejes claves para entender el posicionamiento de los actores en torno a la región, y los apoyos que unos u otros puedan recibir. Sobre toda la zona planea esa pugna entre Teherán y Riad, y cualquier alteración de la situación puede inclinar la balanza hacia uno u otro lado, con las consecuencias que ello traería.

Txente Rekondo Gabinete vasco de Análisis Internacional (GAIN)
 
 
Fuente: Rebelion.org
6 de Marzo de 2011
 
Wikileaks: EEUU consideraba frecuentes "las puñaladas por la espalda" en el seno del Mercosur
Según documentos filtrados por la organización Wikileaks a los que tuvo acceso el diario El País de Uruguay, a lo largo de 2006 los analistas y consejeros económicos de la embajada de EE.UU. en Montevideo enviaron varios cables en los que también consideraban que el Mercosur se había convertido en una "unión política" cuyos intereses chocaban con los de Estados Unidos. 
 
por EFE


La diplomacia de EE.UU. consideraba en el año 2006 que "las puñaladas por la espalda" eran frecuentes en el seno del Mercosur y que los países pequeños del bloque, como Uruguay, sufrían por la "falta de solidaridad" dentro de la organización, informó hoy el diario uruguayo El País en su página web.

Según documentos filtrados por la organización Wikileaks a los que tuvo acceso el diario, a lo largo de 2006 los analistas y consejeros económicos de la embajada de EE.UU. en Montevideo enviaron varios cables a su Gobierno en los que también consideraban que el Mercosur se había convertido en una "unión política" cuyos intereses chocaban con los de Estados Unidos.

"En los últimos años, el Mercosur ha evolucionado de un foro comercial benigno, a una unión política" con una agenda que "ha chocado con los intereses de Estados Unidos, particularmente desde que Venezuela se convirtió en su quinto miembro", apuntó en uno de sus informes el encargado de negocios de la legación, James D. Nealon.

Venezuela se encuentra aún en proceso de adhesión al Mercado Común del Sur (Mercosur), pues su ingreso al bloque ya fue aprobado por Argentina, Brasil y Uruguay, pero el Parlamento paraguayo se ha mostrado reticente a dar vía libre al asunto.

El diplomático estadounidense señaló en 2006, en el cable filtrado, que "lo impredecible de dos de los líderes del Mercosur, Néstor Kirchner de Argentina y Hugo Chávez de Venezuela, han complicado aún más la política del Mercosur", al referirse al ya fallecido exmandatario argentino y al presidente venezolano.

En su análisis, Nealon indicaba que mientras el Mercosur muestra "una imagen de cohesión" externa en materia política, "hay importantes disputas y frecuentes puñaladas por la espalda detrás de escena".

En ese sentido, destacó que Uruguay fue "víctima de la falta de solidaridad" en el seno del Mercosur, debido al conflicto con Argentina por la instalación de una planta papelera a las orillas de un río fronterizo, el bloqueo de uno de sus pasos fronterizos y el desinterés de Brasil en el tema.

"La agria polémica con Argentina por las plantas de celulosa, en la que el Gobierno argentino ha usado tácticas percibidas como sucias para llevar a Uruguay a la sumisión, y el manifiesto escaso interés de Brasil en el tema, han generado comentarios como que con amigos así, para qué se precisan enemigos", dijo el diplomático.

Más allá de esos problemas, el encargado de negocios consideró en esa época que "la agenda comercial del Mercosur puede ser catalogada como poco más que un fracaso", después de la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con su país y del estancamiento en las negociaciones con la Unión Europea.

"Todo lo que el Mercosur ha logrado completar son moderados acuerdos Sur-Sur. Un arancel externo común con más agujeros que sustancias y la creciente propensión de Argentina, Brasil y Venezuela a acuerdos bilaterales, sin consultar a los socios pequeños, son más pruebas de lo insatisfactorio de la política exterior del Mercosur", afirmaba Nealon.

El pasado jueves, el diario El País comenzó a publicar cables diplomáticos relativos a Uruguay filtrados por Wikileaks, fechados entre los años 2006 y 2007 y en los que se revela, entre otras cosas, la simpatía que el entonces presidente uruguayo, el socialista Tabaré Vázquez, recibía de EE.UU. por ser considerado un líder "moderado y confiable".

Asimismo, los diplomáticos estadounidenses criticaban duramente como "antiamericano" al entonces canciller uruguayo Reinaldo Gargano, a quien acusaron de torpedear los intentos por lograr un tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Uruguay.
 
Fuente: MDZ Online

sábado, 5 de marzo de 2011

Costa de Marfil
El drama que Libia no deja ver

BBC Mundo


El liderazgo está en disputa. La violencia política ha escalado hasta el punto de que se alerta del peligro de una guerra civil. Las tropas abrieron fuego contra manifestantes pacíficos. Se han cortado los servicios de agua y electricidad en amplias zonas partidarias de la oposición. Decenas de miles de personas cruzan la frontera.

Podría parecer que se habla de Libia, pero se trata de otra crisis a veces relegada por los medios de comunicación occidentales: la que vive Costa de Marfil.

En opinión de un aliado del candidato reconocido como ganador de las elecciones presidenciales del año pasado en ese país, Alassane Ouattara (quien permanece confinado en un hotel), la comunidad internacional debía concederle tanta importancia a la crisis de su país como a la de Libia.

El enviado especial de Ouattara a las Naciones Unidas, Youssoufou Bamba, aseveró que las fuerzas leales a Laurent Gbagbo, quien se niega abandonar el poder, están utilizando armas de guerra para asesinar a civiles que protestan pacíficamente.

Asesinatos de mujeres

El jueves, seis mujeres fueron asesinadas por las fuerzas de seguridad mientras se manifestaban en Abiyán, la principal ciudad comercial (la capital del país es Yamoussoukro) en contra de Gbagbo.

Como explica el analista de la BBC Mark Doyle, el homicidio de las manifestantes marca un nuevo hito en un país que ha estado viviendo en una situación dramática y violenta durante varios meses.

"Es una táctica clara para aterrorizar a la oposición. Cientos de personas han muerto desde las elecciones, blanco deliberado de las fuerzas de seguridad o de las milicias fieles a Gbagbo", añade Doyle.

Naciones Unidas ha apoyado abiertamente a Ouattara como ganador de los comicios de noviembre pasado y -según expresa la corresponsal de la BBC en esa organización internacional, Barbara Plett- ha alertado del riesgo de que se desate una nueva guerra civil en la nación africana

Un portavoz de la ONU, Ndolamb Ngokwey, dijo a la BBC que 70.000 personas han escapado de Costa de Marfil, 20.000 en los últimos días.

Según las Naciones Unidas, más de 200.000 huyeron de un suburbio de Abiyán luego de días de lucha callejera que ha dejado decenas de muertos.

En Abobo, un suburbio en el norte de esa ciudad, los testigos dicen que "hombres en uniforme" abren fuego contra los manifestantes.

El periodista de la BBC en Abiyán John James, indica que el toque de queda permanece en Abobo en la medida en que las fuerzas de Gbagbo batallan por controlar el área.

Sin agua ni electricidad

Y todo indica que en el conflicto el agua, la electricidad y la radio se han convertido en un caballo de batalla.

Esta semana, emisiones radiales internacionales, entre las que se incluyen las de la BBC, fueron sacadas del aire sin que se ofrecieran explicaciones.

Peor aún, los servicios de agua y electricidad quedaron interrumpidos en el norte, una región tradicionalmente opuesta al poder de Gbagbo y controlada por fuerzas rebeldes, aunque los periodistas de la BBC dicen que millones de habitantes cuentan con medios alternativos de generación eléctrica en un país donde el suministro es muy poco confiable.

Sin embargo los hospitales están luchando con estas dificultades y las organizaciones humanitarias intentan buscar soluciones.

En un comunicado oficial, la compañía de electricidad negó cualquier responsabilidad en los cortes del servicio, los que atribuyó a hombres armados que habrían tomado el control de un centro de distribución.

Fuerzas de paz

El panorama crítico que presenta el país de África occidental, con 21,6 millones de habitantes, hace que muchos se pregunten si la presencia de tropas internacionales de paz podría ser un factor estabilizador.

Los Cascos Azules, compuestos por unos 500 efectivos, no son suficientes, según han reconocido los funcionarios de la organización internacional. Pero hay más tropas en camino.

No obstante, como informa Barbara Plett, de la BBC, "se trata de un proceso lento". El jefe de Mantenimiento de la Paz, Alain Le Roy, dijo que dos tercios de un contingente extra de 2.000 efectivos aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU debería estar en el terreno el próximo mes.

"Los miembros del Consejo están esperando a que un panel de la Unión Africana pueda mediar para poner fin a la disputa política entre los líderes rivales, pero son muy conscientes de que la situación se está deteriorando, como manifestó un diplomático occidental", añadió Plett.

A estas preocupaciones se suma un reciente informe de la organización International Crisis Group, según el cual "la comunidad internacional debe admitir que el presidente ilegítimo (Gbagbo) está decidido a luchar hasta el final aun cuando ello implique que Costa de Marfil se hunda en la anarquía y una catástrofe económica".


Fuente: Rebelion.org

Gran Bretaña prepara batallón para posible envío a Libia

Libia
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El mando militar de Gran Bretaña ordenó preparar un batallón del Regimiento Real de Escocia por si se requiere su envío a Libia, informa el diario británico The Daily Telegraph.

El tercer batallón del regimiento Black Watch está listo para envío a Libia en el plazo más corto posible en caso de que empeore la situación en el país africano sacudido por desórdenes desde los mediados de febrero.

Los 600 efectivos del batallón regresaron de Iraq en 2009. Actualmente está emplazado en la base militar Fort George en las cercanías del puerto escocés de Inverness. “Hemos preparado las topas por si acaso”, cita el diario una fuente anónima.

Entretanto, el Ministerio británico de Defensa comentó que el batallón Black Watch está preparado para cumplir tareas humanitarias y no militares. La información sobre la preparación del batallón británico apareció ante el acuerdo entre los países miembros de la OTAN para estudiar la posible intervención de las fuerzas de la alianza en la situación en Libia.

Actualmente Gran Bretaña prepara envío de un grupo de diplomáticos y asesores a Bengasi, ciudad en el este de Libia que es considerado como la base más importante de los rebeldes, comenta el diario.

Las protestas masivas contra el régimen del líder libio Muamar Gadafi, más de 40 años en el poder, comenzaron en el país el pasado 15 de febrero. Según organismos internacionales, las autoridades reprimen con violencia los desórdenes, y los enfrentamientos entre la oposición, las fuerzas de orden público y los mercenarios extranjeros causaron hasta 6.000 muertos.

Fuente: RIA Novosti
Barcos de guerra cerca de Libia: crece el peligro de intervención militar imperialista

Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Lo peor que le puede pasar al pueblo de Libia es la intervención de EE.UU. 
 
Lo peor que le puede pasar al recrudecimiento revolucionario que estremece al mundo árabe es la intervención de EE.UU. en Libia.

La Casa Blanca se reúne con sus aliados imperialistas europeos de la OTAN para discutir la imposición de una zona de exclusión aérea sobre Libia, el bloqueo de todas las comunicaciones del presidente Muamar Gadafi dentro de Libia y el establecimiento de corredores militares hacia Libia desde Egipto y Túnez, supuestamente para “ayudar a los refugiados”. (New York Times, 27 de febrero)

Esto significa posicionar tropas de EE.UU. y de la OTAN en Egipto y Túnez cerca de los dos campos petrolíferos más ricos de Libia, en el este y el oeste. Significa que el Pentágono coordine maniobras con los militares egipcios y tunecinos. ¿Qué podría ser más peligroso para las revoluciones egipcia y tunecina?

Italia, otrora colonizadora de Libia, ha suspendido un tratado de 2008 con Libia que incluye una cláusula de no agresión, una acción que podría permitir que forme parte de futuras operaciones de “mantenimiento de la paz” en ese país, y posibilitaría el uso de sus bases militares en cualquier posible intervención. Varias bases de EE.UU. y de la OTAN en Italia, incluida la base de la Sexta Flota de EE.UU. cerca de Nápoles, podrían ser áreas de escenificación de una acción contra Libia.

El presidente Barack Obama ha anunciado que “toda la gama de opciones” se está considerando. Es el lenguaje de Washington para las operaciones militares.

La secretaria de Estado Hillary Clinton se reunió en Ginebra el 28 de febrero con ministros de exteriores del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para discutir posibles acciones multilaterales.

Mientras tanto, se suma al tamborileo por la intervención militar la publicación de una carta pública de la Iniciativa de Política Exterior, un think tank derechista visto como sucesor del Proyecto por el Nuevo Siglo Estadounidense, que llama a que EE.UU. y la OTAN preparen “inmediatamente” una acción militar para ayudar a derribar el régimen de Gadafi.

Los firmantes del llamado público incluyen a William Kristol, Richard Perle, Paul Wolfowitz, Elliott Abrams, Douglas Feith y más de una docena de antiguos altos responsables del gobierno de Bush, más varios destacados demócratas liberales, como Neil Hicks de Human Rights First y el jefe de “derechos humanos” de Bill Clinton, John Shattuck.

La carta pide sanciones económicas y acción militar: el despliegue de aviones de guerra de la OTAN y de una armada naval para imponer zonas de exclusión aérea y que tenga la capacidad de neutralizar a las embarcaciones navales libias.

Los senadores John McCain y Joseph Lieberman, mientras estaban en Tel Aviv el 25 de febrero, llamaron a que Washington suministre armas a los rebeldes libios y que establezca una zona de exclusión aérea sobre el país.

No hay que pasar por alto los llamados a que contingentes de trabajadores médicos y humanitarios, inspectores de derechos humanos e investigadores de la Corte Penal Internacional sean enviados a Libia, con “escolta armada”.

El suministro de ayuda humanitaria no tiene que incluir a los militares. Turquía ha evacuado a 7.000 de sus ciudadanos en ferries y vuelos fletados. Unos 29.000 trabajadores chinos han partido en ferries, vuelos fletados y transporte terrestre.

Sin embargo, la manera en la que las potencias europeas están evacuando a sus ciudadanos de Libia durante la crisis incluye una amenaza militar y forma parte de las maniobras imperialistas para posicionarse con respecto al futuro de Libia.

Alemania envió tres barcos de guerra con 600 soldados y dos aviones militares para sacar a 200 empleados alemanes de la compañía de exploración petrolera Wintershall de un campo en el desierto a 1.000 kilómetros al sudeste de Trípoli. Los británicos enviaron el barco de guerra HMS Cumberland para evacuar a 200 británicos y anunciaron que el destructor York está en camino desde Gibraltar.

EE.UU. anunció el 28 de febrero que está enviando el inmenso portaaviones USS Enterprise y el barco de ataque anfibio USS Kearsarge del Mar Rojo a las aguas frente a Libia, donde se unirá al USS Mount Whitney y a otros barcos de guerra de la Sexta Flota. Los funcionarios lo calificaron de “posicionamiento previo de recursos militares”.

VOTACIÓN EN LA ONU SOBRE SANCIONES

El Consejo de Seguridad de la ONU –bajo presión de EE.UU.– votó el 26 de febrero por la imposición de sanciones a Libia. Según estudios de las propias agencias de la ONU, más de un millón de niños de Iraq murieron como resultado de las sanciones impuestas por EE.UU. y la ONU a ese país que allanaron el camino para la invasión de EE.UU. Las sanciones son criminales y confirman que esta intervención no se debe a preocupación humanitaria.

Cuesta equiparar la pura hipocresía de la resolución sobre Libia con la preocupación por los “derechos humanos”. Sólo cuatro días antes de la votación, EE.UU. utilizó su veto para bloquear una resolución insípida que criticaba los asentamientos israelíes en tierra palestina en Cisjordania.

El gobierno de EE.UU. impidió que el Consejo de Seguridad emprendiera alguna acción durante la masacre israelí en Gaza en 2008, que llevó a la muerte de más de 1.500 palestinos. Esos organismos internacionales, así como la Corte Penal Internacional, han guardado silencio respecto a las matanzas israelíes, sobre los ataques de drones estadounidenses contra civiles indefensos en Pakistán y sobre las criminales invasiones y ocupación de Iraq y Afganistán.

El que China haya estado de acuerdo con la votación de sanciones es un ejemplo desafortunado de cómo el gobierno de Pekín deja que su interés por el comercio y por continuos embarques de petróleo prevalezca sobre su pasada oposición a las sanciones que claramente afectan a las poblaciones civiles.

¿QUIÉN DIRIGE LA OPOSICIÓN?

Es importante analizar el movimiento de oposición, especialmente a quienes citan tan ampliamente todos los medios internacionales. Tenemos que suponer que participa la gente con quejas y agravios genuinos. ¿Pero quién dirige realmente el movimiento?

Un artículo de primera plana en el New York Times del 25 de febrero describió la diferencia entre Libia y las otras luchas que han estallado en todo el mundo árabe. “A diferencia de las rebeliones juveniles posibilitadas por Facebook, la insurrección en este caso ha sido dirigida por gente más madura y que se ha estado oponiendo activamente al régimen dese hace cierto tiempo”. El artículo describe el contrabando de armas a través de la frontera egipcia durante semanas, permitiendo que la rebelión “escale rápida y violentamente en poco más de una semana”.

El grupo opositor que más se cita es el Frente Nacional por la Salvación de Libia [NFSL por sus siglas en inglés]. Se sabe que el NFSL, fundado en 1981, es una organización financiada por la CIA, con oficinas en Washington, D.C. Ha mantenido una fuerza militar, llamada el Ejército Nacional Libio, en Egipto cerca de la frontera libia. Una búsqueda en Google del Frente Nacional por la Salvación de Libia y la CIA confirmará rápidamente cientos de referencias.

También se cita ampliamente a la Conferencia Nacional de la Oposición Libia. Es una coalición formada por el NFSL que también incluye a la Unión Constitucional Libia [LCU], dirigida por Muhamad as-Senussi, pretendiente al trono libio. La web de la LCU llama al pueblo libio a reiterar un juramento de lealtad al rey Idris el-Senusi como líder histórico del pueblo libio. La bandera utilizada por la coalición es la bandera del antiguo Reino de Libia.

Evidentemente esas fuerzas financiadas por la CIA y los antiguos monárquicos son política y socialmente diferentes de la juventud privada de derechos y de los trabajadores que han marchado por millones contra los dictadores respaldados por EE.UU. en Egipto y Túnez y que hoy se manifiestan en Barein, Yemen y Omán.

Según el artículo del Times, el ala militar del NFSL, utilizando armas de contrabando, capturó rápidamente puestos policiales y militares en la ciudad portuaria mediterránea de Bengasi y áreas cercanas al norte de los campos petroleros más ricos de Libia, donde se encuentran la mayoría de sus gasoductos y oleoductos, las refinerías y su puerto de gas natural licuado. El Times y otros medios occidentales afirman que esa área, ahora bajo “control de la oposición”, incluye un 80% de las instalaciones petroleras de Libia.

La oposición libia, a diferencia de los movimientos de otros lugares en el mundo árabe, pidió ayuda internacional desde el principio. Y los imperialistas respondieron rápidamente.

Por ejemplo Mohamed Ali Abdallah, secretario general adjunto del NFSL, envió un llamado desesperado: “Esperamos una masacre”. “Estamos enviando un SOS a la comunidad internacional para que intervenga”. Sin esfuerzos internacionales por contener a Gadafi, “habrá un baño de sangre en Libia en las próximas 48 horas”.

El Wall Street Journal, voz del gran capital, escribió en un editorial del 23 de febrero que “EE.UU. y Europa deberían ayudar a los libios a derrocar el régimen de Gadafi”.

INTERESES DE EE.UU. –EL PETRÓLEO

¿Por qué están dispuestos y ansiosos Washington y las potencias europeas a actuar en Libia?

Cuando sucede algo nuevo es importante pasar revista a lo que sabemos del pasado y preguntar siempre, ¿cuáles son los intereses de las corporaciones estadounidenses en la región?

Libia es un país rico en petróleo –uno de los 10 más ricos del mundo-. Libia tiene las mayores reservas probadas de petróleo en África, por lo menos 44.000 millones de barriles. Ha estado produciendo 1,8 millones de barriles de petróleo por día –crudo ligero considerado de máxima calidad y que necesita menos refinación que la mayor parte del petróleo-. Libia también tiene grandes depósitos de gas natural fácil de canalizar a los mercados europeos. Es un país de gran superficie con una pequeña población de 6,4 millones de personas.

Así ven a Libia las poderosas corporaciones petroleras y militares, los bancos y las instituciones financieras de EE.UU. que dominan los mercados globales.

Actualmente el petróleo y el gas son las materias primas más valiosas y la mayor fuente de beneficios del mundo. Conseguir el control de campos petrolíferos, oleoductos, refinerías y mercados impulsa una gran parte de la política imperialista de EE.UU.

Durante dos decenios de sanciones de EE.UU. contra Libia, que Washington esperaba que derribaran al régimen, los intereses corporativos europeos invirtieron fuertemente en el desarrollo de "ductos" e infraestructuras en ese país. Cerca de un 85% de las exportaciones de energía de Libia van a Europa.

Las transnacionales europeas –en particular BP, Royal Dutch Shell, Total, Eni, BASF, Statoil y Repsol– han dominado el mercado petrolero de Libia. Las gigantescas corporaciones petroleras de EE.UU. están excluidas de esos lucrativos acuerdos. China ha estado comprando una cantidad creciente de petróleo producido por la Corporación Nacional de Petróleo de Libia y construyó un corto oleoducto en Libia.

Los inmensos beneficios que se podrían obtener con el control del petróleo y del gas natural de Libia son el motivo del creciente tamboreo del llamado de los medios corporativos de EE.UU. a la “intervención humanitaria para salvar vidas”.

Manlio Dinucci, periodista italiano que escribe para Il Manifesto de Italia, explicó el 25 de febrero [Rebelión, del 1 de marzo] que “Si se derroca a Gadafi EE.UU. podría derribar todo el marco de las relaciones económicas con Libia y abrir el camino a las multinacionales basadas en EE.UU. que hasta ahora están casi totalmente excluidas de la explotación de reservas de energía en Libia. Por lo tanto, EE.UU. podría controlar el grifo de las fuentes de energía de las que depende en gran parte Europa y que también provee a China.”

ANTECEDENTES DE LIBIA

Libia fue una colonia italiana desde 1911 hasta la derrota de Italia en la Segunda Guerra Mundial. Las potencias imperialistas occidentales establecieron después de la guerra regímenes en la región que fueron llamados Estados independientes pero que estaban dirigidos por monarcas nombrados sin el voto democrático de los pueblos. Libia se convirtió en un país soberano sólo de nombre, pero estaba firmemente vinculado a EE.UU. y a Gran Bretaña bajo un nuevo monarca, el rey Idris.

En 1969, mientras una ola de luchas anticoloniales movilizaba al mundo colonizado, jóvenes oficiales militares nacionalistas de mentalidad panárabe derrocaron a Idris mientras estaba de vacaciones en Europa. El líder del golpe fue Muamar Gadafi, de 27 años.

Libia cambió su nombre de Reino de Libia a República Árabe Libia y después a Gran Jamahiriya Árabe Libia Popular Socialista‎.

Los jóvenes oficiales ordenaron el cierre de las bases de EE.UU. y Gran Bretaña en Libia, incluida la gran Base Aérea Wheelus del Pentágono. Nacionalizaron la industria petrolera y muchos intereses comerciales que estaban bajo control imperialista estadounidense y británico.

Esos oficiales militares no llegaron al poder mediante un levantamiento revolucionario de las masas. No fue una revolución socialista. Seguía siendo una sociedad clasista. Pero Libia ya no estaba bajo la dominación extranjera.

Se realizaron numerosos cambios progresistas. La nueva Libia hizo muchos progresos económicos y sociales. Las condiciones de vida de las masas mejoraron radicalmente. La mayoría de las necesidades básicas –alimentos, vivienda, combustible, atención sanitaria y educación– se subvencionaron fuertemente e incluso llegaron a ser enteramente gratuitas. Se utilizaron los subsidios como la mejor manera de redistribuir la riqueza nacional.

Las condiciones de las mujeres cambiaron drásticamente. En 20 años, Libia logró el puesto más alto de África en el Índice de Desarrollo Humano –una medida de las Naciones Unidas de la expectativa de vida, los logros educacionales y el ingreso real ajustado-. Durante los años setenta y ochenta, Libia fue conocida internacionalmente por la adopción de fuertes posiciones antiimperialistas y el apoyo a otras luchas revolucionarias, del Congreso Nacional Africano en Sudáfrica a la Organización por la Liberación de Palestina y el Ejército Republicano Irlandés.

EE.UU. realizó numerosos intentos de asesinato y golpes contra el régimen de Gadafi y financió grupos armados de oposición, como el NFSL. Algunos ataques estadounidenses fueron flagrantes y abiertos. Por ejemplo, 66 cazabombarderos estadounidenses bombardearon sin advertencia previa la capital libia de Trípoli y su segunda ciudad, Bengasi, el 15 de abril de 1986. La casa de Gadafi fue bombardeada y su hija pequeña murió en el ataque, junto con cientos de personas más.

Durante los años ochenta y noventa EE.UU. logró aislar a Libia mediante estrictas sanciones económicas. Se hizo todo esfuerzo posible por sabotear la economía y desestabilizar al gobierno.

SATANIZACIÓN DE GADAFI

Es el pueblo de Libia, de África y del Mundo árabe el que tiene que evaluar el papel contradictorio de Gadafi, presidente del Consejo de Comando Revolucionario de Libia. La gente de EE.UU., en el centro de un imperio basado en la explotación global, no debería unirse a las caracterizaciones racistas, ridiculización y satanización de Gadafi que saturan los medios corporativos.

Incluso si Gadafi fueran tan tranquilo y austero como un monje y tan cuidadoso como un diplomático todavía sería, como presidente de un país africano rico en petróleo, previamente subdesarrollado, odiado, ridiculizado y satanizado por el imperialismo de EE.UU. si ofreciera resistencia a la dominación corporativa estadounidense. Fue su verdadero crimen y por eso no lo han perdonado jamás.

Es importante señalar que nunca se utilizan términos degradantes y racistas contra peones fiables de EE.UU. o dictadores, no importa cuán corruptos o implacables sean con su propio pueblo.

LAS AMENAZAS DE EE.UU. IMPONEN CONCESIONES

Después del crimen de guerra estadounidense anunciado como “conmoción y pavor”, con su masivo bombardeo aéreo de Iraq seguido por una invasión por tierra y ocupación, Libia finalmente sucumbió a las exigencias de EE.UU. Después de décadas de solidaridad militante antiimperialista, Libia cambió de rumbo drásticamente. Gadafi ofreció ayuda a EE.UU. en su “guerra contra el terror”.

Las exigencias de Washington eran onerosas y humillantes. Libia fue obligada a aceptar la responsabilidad total por el atentado del avión de Lockerbie y a pagar 2.700 millones de dólares de indemnización. Fue solo el comienzo. Para que se levantaran las sanciones de EE.UU., Libia tuvo que abrir sus mercados y “reestructurar” su economía. Todo formaba parte del paquete.

A pesar de las numerosas concesiones de Gadafi y las subsiguientes grandiosas recepciones por parte de jefes de Estado europeos, el imperialismo estadounidense estaba planeando su humillación total y su caída. Los think tanks estadounidenses realizaron numerosos estudios sobre cómo subvertir y debilitar el apoyo popular de Gadafi.

Los estrategas del FMI aparecieron en Libia con programas. Los nuevos consejeros económicos prescribieron las mismas medidas que imponen a cualquier país en desarrollo. Pero Libia no tenía una deuda externa; tiene una balanza comercial positiva de 27.000 millones de dólares anuales. La única razón por la cual el FMI exigió un fin de los subsidios de necesidades básicas fue debilitar la base social del apoyo al régimen.

La “liberalización del mercado” de Libia significó un recorte de 5.000 millones de dólares en subsidios al año. Durante decenios, el Estado había estado subvencionando un 93% del valor de varios productos básicos, en particular el combustible. Después de aceptar el programa del FMI, el gobierno duplicó el precio de la electricidad a los consumidores. Hubo un repentino aumento de 30% en los precios del combustible. Esto provocó aumentos de precio en muchos otros bienes y servicios.

Dijeron a Libia que tenía que privatizar 360 compañías y empresas de propiedad estatal, incluyendo usinas siderúrgicas, fábricas de cemento, firmas de ingeniería, fábricas de alimentos, líneas de montaje de camiones y autobuses y granjas estatales. Eso llevó a que miles de trabajadores perdieran sus puestos de trabajo.

Libia tuvo que vender una participación del 60% en la compañía petrolera estatal Tamoil Group y privatizar su Compañía General Nacional para Fábricas de Harina y Forraje.

El Fondo de la Fundación Carnegie ya estaba controlando el impacto de las reformas económicas. Un informe de Eman Wahby de 2005 titulado “Reformas económicas enojan a ciudadanos libios” decía que “otro aspecto de la reforma estructural fue el fin de las restricciones de importaciones. Otorgaron licencias a compañías extranjeras para exportar a Libia a través de agentes locales. Como resultado, productos de todo el mundo inundaron el mercado libio, previamente aislado.” Fue un desastre para los trabajadores de las fábricas de Libia, que no están equipadas para enfrentar la competencia.

Más de 4.000 millones de dólares ingresaron a Libia, que se convirtió en el principal receptor de inversión extranjera en África. Como saben sobradamente los banqueros y sus think tanks, esto no benefició a las masas libias, las empobreció.

Pero no importaba lo que hiciera Gadafi, nunca fue bastante para el poder corporativo de EE.UU. Los banqueros y financieros querían más. No había confianza. Gadafi se había opuesto a EE.UU. durante decenios y se le seguía considerando muy poco “fiable”.

La revista US Banker publicó en mayo de 2005 un artículo titulado “Mercados emergentes: ¿Es Libia la próxima frontera de los bancos estadounidenses?” Decía que “Mientras la nación aprueba reformas, los beneficios atraen. Pero el caos abunda.” Entrevistó a Robert Armao, presidente del Consejo Comercial y Económico EE.UU.-Libia basado en Nueva York: “Todos los grandes bancos occidentales están ahora explorando oportunidades en ese país”, dijo Armao. “La situación política con Gadafi sigue siendo muy sospechosa”. El potencial “parece maravilloso para los bancos. Libia es un país que no se ha tocado y una tierra de oportunidad. Sucederá, pero puede tardar un poco.”

Libia nunca ha sido un país socialista. Siempre ha habido amplia riqueza heredada y viejos privilegios. Es una sociedad clasista con millones de trabajadores, muchos de ellos inmigrantes.

La reestructuración de la economía para maximizar los beneficios de los banqueros occidentales desestabilizó las relaciones, incluso en los círculos gobernantes. ¿Quién participa en los acuerdos para privatizar industrias clave, qué familias, qué tribus? ¿Quién se queda afuera? Aparecieron viejas rivalidades y competencias.

Se puede ver hasta qué punto el gobierno de EE.UU. estaba observando esos cambios impuestos en cables recientemente publicados, provenientes de WikiLeaks, de la embajada de EE.UU. en Trípoli, reproducidos en el Telegraph británico del 31 de enero. Un cable titulado “Inflación aumenta en Libia” y enviado el 4 de enero de 2009, describió el impacto de “un programa radical de privatización y de reestructuración del gobierno”.
“Se vieron aumentos excepcionaes”, dijo el cable, “en precios de alimentos, productos previamente subvencionados como azúcar, arroz, y harina, aumentaron en un 85% en los dos años desde la eliminación de los subsidios. Los materiales de construcción también han tenido un fuerte aumento: los precios del cemento, conglomerado, y ladrillos, han aumentado en un 65% durante el pasado año. El cemento ha aumentado en un año de 5 dinares libios por saco de 50 kilos a 17 dinares; el precio de las barras de acero se ha multiplicado por diez.
“La terminación [por el gobierno libio] de los subsidios y controles de precios como parte de un programa más amplio de reforma económica y privatización ha contribuido ciertamente a presiones inflacionarias y ha causado algunas quejas…
“La combinación de la alta inflación y la disminución de subsidios y controles de precios es preocupante para un público libio acostumbrado a mayor protección del gobierno ante las fuerzas del mercado.”
Estos cables de la embajada de EE.UU. confirman que mientras seguían manteniendo a grupos libios de oposición en Egipto, Washington y Londres también medían constantemente la temperatura del descontento masivo causado por sus políticas.

Actualmente, millones de personas en EE.UU. y en todo el mundo son inspiradas por las acciones de millones de jóvenes en las calles de Egipto, Túnez, Barein, Yemen y ahora Omán. El impacto se siente incluso en la ocupación en Wisconsin.

Es vital que el movimiento político y la conciencia de clase estadounidense resistan la enorme presión de la campaña orquestada por EE.UU. a favor de la intervención militar en Libia. Hay que oponerse a una nueva aventura imperialista. ¡Solidaridad con los movimientos populares! ¡Fuera las manos, EE.UU.!

Fuente: Rebelion.org

China planea construir hasta 2.000 aviones de pasajeros C919

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/8/8b/Comac_C-919.jpg
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China planea construir en 20 años hasta 2.000 aviones de pasajeros C919, declaró hoy el diseñador jefe de esta nave y subdirector general de la Corporación de Aviones Comerciales de China (COMAC), Wu Guanghui.

"Planeamos construir en 20 años hasta 2.000 aviones de ese modelo. Más de la mitad se destinará para el mercado chino y el resto se exportará", dijo Wu a la agencia de noticias china Xinhua.

El nuevo avión tendrá 168 plazas en clase económica y podrá cubrir distancias de hasta 4.075 kilómetros. El proyecto se ejecuta con una amplia participación de proveedores occidentales. El primer vuelo ha sido fijado para 2014.

"En China, la demanda total de aviones de la clase de C919 alcanzará 2.300 ó 2.700 aparatos, y más de 20.000 en el mundo. Para hoy tenemos un centenar de pedidos del avión C919", reveló el diseñador jefe.

Fuente: RIA Novosti

Argentina evacuó su embajada en Libia y el personal fue trasladado a Malta

Lo informó el canciller Héctor Timerman. Los Casos Blancos argentinos apoyarán los trabajos que se realiarn en la frontera con Túnez, donde se producen salidas masiva de libios que buscan abandonar el país.

Gentileza Infobae.com

El canciller Héctor Timerman anunció este viernes que Argentina “evacuó la embajada en Libia” e informó que el personal fue trasladado a Malta, dada la situación de conflicto interno por el que atraviesa ese país africano.

Asimismo, Timerman señaló que tras un pedido del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR), los Casos Blancos argentinos apoyarán los trabajos que llevan adelante en la frontera con Túnez, donde se producen salidas masiva de libios que buscan abandonar el país.

“El ACNUR pidió que trabajemos en el tema de los refugiados libios, asique Cascos Blancos va a empezar a trabajar ahora. Vamos a mandar un equipo a la frontera con Túnez”, agregó el canciller desde Nueva York, en donde encabezó una reunión del G77 + China, cuya presidencia ostenta Argentina.

Por su parte, el embajador argentino ante Naciones Unidas, Jorge Argüello, aseveró que en el organismo multilateral hay “conmoción con los sucesos sobre todo por la impredictibilidad de lo que va a pasar mañana”, dijo descartando que el Grupo de los 77 más China presidido por Argentina se vea afectado por la situación en ese país africano.

“El G-77 no se ve afectado mayormente en su agenda porque es una agenda de desarrollo, de comercio, cooperación Sur-Sur, arquitectura financiera internacional”, señaló haciendo referencia a que ése no es el ámbito para tratar el tema sino que “para eso tenemos el movimiento de países No Alineados del cual somos miembros observadores desde el año pasado”.

A su vez, dado el conflicto actual por que el atraviesa Libia, la cumbre de Jefes de Estado del Sur planificada en ese país para el mes de junio, será “reprogramada” a otra nación de África aún por definirse.

Asimismo, reiteró que en un acuerdo logrado con su par francés, Alain Juppé, serán llevados adelante proximamente en Buenos Aires cuatro seminarios relacionados con temas del G-20, tales como paraísos fiscales, lavado de dinero, volatilidad de las monedas y el impacto social del trabajo.

A su vez, Timerman anunció que antes del mes de julio, visitará el país el presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas, el ex presidente suizo, Joseph Deiss.

Antes de finalizar su agenda en Nueva York, el canciller llevará adelante una reunión con el Comité de Descolonización de Naciones Unidas donde reiterará el reclamo por las Islas Malvinas. 
 
Fuente: diariouno.com.ar

viernes, 4 de marzo de 2011

Fracasa el lanzamiento del satélite "climático" Glory de la NASA

Taurus XL y Glory
Taurus XL y Glory
El lanzamiento del satélite "climático" Glory de la NASA fracasó debido a que no se separó el carenado protector del satélite y el lanzador Taurus XL no logró alcanzar la velocidad debida, comentó hoy la NASA.

El anterior lanzamiento de otro satélite "climático" con el Taurus XL también fracasó por la misma causa. El fabricante y la NASA procedieron después a perfeccionar el sistema de separación del carenado. Se realizaron seis lanzamientos tres de los cuales resultaron fallidos.

El nuevo satélite debía haber sido lanzado aún en otoño pasado, pero unos problemas con las baterías solares obligaron a aplazar el lanzamiento.

El objetivo de la misión, valorada en 424 millones de dólares, era el estudio de los aerosoles atmosféricos, unas partículas de entre varios nanómetros y varias decenas de micrómetros de diámetro, o sea, de un tamaño similar al grosor de un cabello humano.

Fuente: RIA Novosti