martes, 3 de abril de 2012

Los seis mitos que aún encubren el conflicto

Por Virginia Gamba *
Experta en Estrategia y autora de varios libros sobre Malvinas.
Primer mito: Gran Bretaña no negocia bilateralmente con la Argentina porque los deseos de los isleños son supremos.

La cuestión Malvinas está definida en Naciones Unidas como una disputa por la soberanía de tres grupos de islas que forman una sola unidad: las Malvinas, las Georgias y las Sandwich del Sur. Esto fue siempre entendido así por ambas partes y es aún sostenido como tal en la Argentina y en la ONU. Sin embargo, en 1985, unilateralmente, Gran Bretaña dividió el grupo en dos territorios diferentes: las Malvinas, por una parte, y las Georgias y Sandwich del Sur, por la otra. Londres podrá negarse a negociar bilateralmente con la Argentina las Malvinas -indicando la supremacía de la voluntad isleña-, pero no puede aplicar la misma excusa en las Georgias y Sandwich del Sur. Con lo cual, Gran Bretaña no puede escudarse en la voluntad de los isleños para no negociar bilateralmente la soberanía sobre las Georgias y Sandwich del Sur, que es claramente una disputa entre dos países, sin población local de por medio.

Segundo mito: Los isleños tienen derecho a la autodeterminación ya que son una población asentada en Malvinas hace un siglo y fueron víctimas de una ocupación militar en 1982. Ellos tienen el derecho de gobernarse a sí mismos y de crear un Estado asociado a Gran Bretaña, que lo protege de común acuerdo.


Los isleños nacidos en las islas Malvinas son una minoría de la población local hoy. Antes del 82, estos isleños no tenían ciudadanía británica. Eso se les concedió en 1983. En 1985 se les otorgó autonomía con la creación del Falkland Islands Government (FIG), regido por un consejo de isleños de ocho personas, incluyendo al gobernador, que actúa de vínculo con Londres. Al contar los isleños con la ciudadanía inglesa, automáticamente accedieron a la Unión Europea. Su juventud partió y está viviendo fuera de las islas, por lo que las islas se despoblaron en la década del ochenta. Preocupada por el desplazamiento de la población fuera de la zona, Gran Bretaña trajo gran cantidad de inmigrantes desde 1992, la mayoría nativos ingleses, europeos y de otras posesiones y territorios de ultramar y de la Commonwealth. Al año 2010, la población original se convirtió en minoría, por lo que los isleños nativos, si quisieran o desearan negociar con la Argentina, no constituirían la mayoría necesaria para poder hacerlo. El Falkland Islands Government como consejo está constituido hoy por tres isleños nacidos en Malvinas y cinco ingleses venidos de afuera.

Todos los nuevos pobladores -que son actual mayoría- han venido por motivos de trabajo o para comprar propiedades y hacer negocios en las islas. Esta gente nunca querrá negociar con la Argentina porque es una población rotacional: mientras tengan trabajo, allí vivirán, luego otros vendrán y ellos se irán. Es esta mayoría la que compone y decide el consejo del Gobierno local. Las islas no están más pobladas por isleños, sino por europeos que, además, rotan. Con lo cual no existe más el condicionante de considerar los intereses de los isleños -ya que éstos son europeos-, ni sus deseos -ya que son una población transitoria-, ni su modo de vida -ya que ésta es artificial y está dictada por la dinámica de servir a las necesidades de una base militar permanente.

Tercer mito: La presencia militar británica en Malvinas es para defender al Gobierno de las islas Malvinas de un ataque argentino.


No existe una sola base militar en las islas, existen dos. Una en las Malvinas y la otra en las Georgias y Sandwich del Sur. Ambas cumplen funciones diferentes, pero complementarias.

La base militar británica en las Malvinas sirve a tres propósitos. El primero y más importante es el de proveer trabajo, apoyo y diversión para la población exógena y endógena de las islas y sirve a los intereses económicos de la antigua compañía monopólica de las islas, la Falkland Island Company -cuyos fondos y dueños son europeos que viven en Europa-. Esta compañía se diversificó en varias empresas de servicios para proveer transporte, turismo, vivienda y alquiler de vehículos en las islas (al servicio del personal militar rotativo) y para explorar y explotar hidrocarburos así como continuar el antiguo negocio lanar del lugar. La base militar Malvinas duplica el número de habitantes de las islas. En esta situación -grosso modo-, la mitad de la gente que vive en las islas está compuesta por militares, tres de cuatro viven del negocio de la base militar y uno de cuatro vive del negocio diversificado de las compañías europeas monopólicas. Solamente una de cada cuatro personas que están en las islas hoy es nativa de las islas. Los nuevos habitantes de éstas han venido atraídos por la base militar en sí misma. El segundo propósito es el de contrarrestar cualquier intento de recorte presupuestario a las FF.AA. que el Gobierno inglés desee imponer porque, al ser indispensable la existencia de una base militar para la economía de los isleños, es fácil pelear para no reducir el presupuesto militar. El tercer propósito es servir como base de apoyo y de proyección geoestratégica tanto de la OTAN como de la Unión Europea con el triple fin de controlar el transporte de materiales estratégicos (como ser hidrocarburos), discriminar a favor de compañías europeas en la exploración y la explotación de recursos no renovables y renovables en la plataforma continental, y condicionar el acceso hacia y desde el Atlántico al Pacífico y desde el Atlántico hacia la Antártida de acuerdo con el nuevo concepto estratégico de la OTAN de 2010 y con la nueva política marítima geoestratégica de la Unión Europea 2009. En esta última función comparte tareas con la base militar Georgias y Sandwich del Sur.

La base militar Georgias y Sandwich del Sur ocupa un nuevo territorio de ultramar europeo. En las islas sólo viven sus militares y los científicos de la British Antarctic Survey. Con sus puertos de aguas profundas y la presencia militar y científica permanente, esta base tiene por objetivo inmediato desarrollar la proyección europea de soberanía en la Antártida y controlar el acceso global al continente blanco negando ese espacio al resto de los países, particularmente los más cercanos de América del Sur. En 1985, cuando Londres dividió Malvinas de Georgias, otorgó el mismo status a los dos grupos de islas como territorios de ultramar con Gobierno propio y asociados a Gran Bretaña y por lo tanto a la Unión Europea. Asimismo, Londres transfirió el reclamo territorial antártico inglés de Malvinas a Georgias y construyó la segunda base militar para servir a ese propósito. La militarización de las Georgias y Sandwich, al estar en zona subantártica, rompe el espíritu y la letra del Tratado Antártico. Entendiendo que ello es así, Gran Bretaña declaró el año pasado una zona de exclusión de un millón de millas alrededor de estas islas como reserva natural y ecológica para defensa del medio ambiente y la biodiversidad. Por ende, según dice Londres, la base militar Georgias se dedica a la protección del medio ambiente y no militariza la Antártida. Esta misma estrategia fue aplicada en el año 2010 al territorio británico de ultramar en el océano Índico, efectivamente declarando las islas Chagos como reserva ecológica, lo que le permite mantener las islas despobladas salvo por las bases militares existentes, como la de la isla Diego García, en el corazón de este grupo.

Por todo ello, se puede inferir que la negativa británica de solucionar pacíficamente la disputa por soberanía en la cuestión Malvinas está solamente justificada por su imperiosa necesidad de mantener militarizado el Atlántico Sur.

Cuarto mito: La Argentina debe aceptar a las Malvinas como territorio autónomo y permitir su incorporación al Mercosur, como otros territorios autónomos ingleses han sido incorporados a la comunidad regional caribeña.


Luego de haber creado la nueva política marítima británica en 2005 y haber generado la política marítima de la Unión Europea en 2007, Gran Bretaña declaró una lista de islas como parte integral de la Unión Europea. Esta lista está en el anexo II del Tratado de Lisboa de 2007. El Anexo II indica cuáles serán los territorios de ultramar que serán considerados europeos y beneficiarios de las políticas económicas de la Unión Europea de acuerdo con el Capítulo IV del Tratado de Lisboa, lo que les da tarifas preferenciales, asistencia al desarrollo y a su manutención, incentivos económicos, propicia el desplazamiento de nacionales europeos a aquéllos y discriminación a favor de compañías europeas que actúan en dichos territorios -compitiendo deslealmente con los países que están más geográficamente próximos a dichos territorios-. Los países que anexaron territorios fueron Holanda, Dinamarca, Inglaterra y Francia, Sin embargo, sólo cuatro de los territorios del Anexo II están formalmente disputados en cuanto a su soberanía. Tres de éstos son ingleses: las Malvinas (una unidad), las Georgias y Sandwich del Sur (otra unidad), y los territorios británicos del Índico (el archipiélago Chagos). El único otro territorio disputado por terceros es la isla Payotte de Francia en el Índico. En todos ellos, Gran Bretaña colocó bases militares estratégicas al servicio de la OTAN y de la Unión Europea. Además, tanto Francia como Gran Bretaña agregaron como territorios de ultramar las porciones de la Antártida por las que sostienen reclamos de soberanía que están congelados por el Tratado Antártico.

Por ello es imposible que los territorios incluidos en el Anexo II del Tratado de Lisboa, aunque se presenten como Gobiernos locales asociados, puedan insertarse exitosamente en organismos regionales como Mercosur o Unasur ya que no responden al interés, desarrollo o seguridad común de la región donde están ubicados, sino a los intereses, el mantenimiento y la seguridad común de la Unión Europea. Además, el paraguas de protección económica y asistencia al desarrollo que la Unión Europea brinda a sus territorios de ultramar son discriminatorios a la región sudamericana (en el caso de las islas Malvinas) ya que el status económico de estos territorios no está vinculado a la prosperidad de la región donde están ubicados. Fue preferible para Europa tener sus propios territorios insertos en Sudamérica que negociar cooperación económica sustentable con los países del Mercosur. Si los países del Mercosur objetan, no pueden hacer nada porque esos territorios europeos en aguas sudamericanas están protegidos por bases militares de la Unión Europea que garantizan a las compañías europeas libre exploración, explotación, comercio y transporte de los recursos naturales de la plataforma continental argentina. Por ello Sudamérica no puede aceptar la presencia de los territorios autónomos asociados en Malvinas ya que no son parte de la comunidad sudamericana ni del Mercosur: estas islas son administradas por Europa con sistemas preferenciales para, con y desde Europa.

Quinto mito: Las bases militares inglesas en el Atlántico Sur no amenazan a Sudamérica.

Los territorios de autogobierno asociados a Inglaterra en Sudamérica y en el Índico también actúan como bases militares en la proyección marítima de la Unión Europea como lo indica claramente el documento del directorado de defensa y seguridad de la Unión Europea de febrero de 2009. Lo mismo pasa con los territorios franceses. Ya que la mayoría de estas bases son de países que también son miembros del Tratado Transatlántico (OTAN), estas mismas bases hacen a la proyección actual de la OTAN a nivel global. El cambio del concepto estratégico OTAN en 2010 transformó el objetivo de la organización: ya no sirve más a la defensa común, sino a la seguridad común de sus miembros. La seguridad, como concepto, se expandió para incluir amenazas a la seguridad climática, energética y alimentaria de sus miembros. Por eso las cuatro prioridades hoy de la OTAN son: la ciberdefensa, la defensa energética, la seguridad climática y la cooperación (geoestratégica) para hacer frente a las nuevas amenazas a la paz y a la seguridad de sus Estados miembros. La nueva política de defensa y seguridad de la Unión Europea y las nuevas prioridades de la reformulada OTAN hacen a la búsqueda de respuestas militares a amenazas no militares a la seguridad de los pueblos que incluyen fundamentalmente la competencia por los recursos naturales necesarios para sostener la energía, la alimentación y la economía de Europa. La seguridad climática también indica la necesidad de ocupar espacios europeos cada vez más lejos del área geográfica europea original. Esto también se manifiesta en la OTAN que está -bajo sus nuevos mandatos- extendiendo su accionar geográfico ya no hasta el Ecuador en el Atlántico sino a todos los mares y latitudes del mundo. Por todo ello, la existencia de bases militares de estas características a menos de 400 kilómetros de las costas continentales de América del Sur representa una amenaza a la libertad y a la sustentabilidad económica de la región toda y no sólo de la Argentina.

Sexto mito: La Unión Europea no desea la resolución pacífica de la cuestión Malvinas.

Los países de la Unión Europea son, por lo general, respetuosos del derecho internacional y del rol de las Naciones Unidas en apoyo a la comunidad internacional. Asimismo, Europa inventó conceptos indispensables para el bienestar del hombre como la seguridad humana y la necesidad de prevenir y resolver conflictos de forma pacífica. La Unión Europea es uno de los bastiones de la asistencia y la cooperación para el desarrollo internacional. Es pues imperativo que la Unión Europea actúe en consecuencia y retire del Anexo II del Tratado de Lisboa los tres territorios ingleses sobre los cuales penden reconocidas disputas por la soberanía. Dos de ellos son las Malvinas y las Georgias y Sandwich del Sur. Así como las Naciones Unidas reconocieron que estas islas no podían ser descolonizadas sin negociar primero la solución de la disputa por su soberanía con la Argentina, la Unión Europea debería hacer lo mismo. Quitando a Malvinas y a las Georgias y Sandwich de esta lista, se vería con mayor claridad quién debe hacerse cargo de la responsabilidad de resolver estas disputas de una buena vez, si Gran Bretaña o Europa. Si negociando directamente con la Argentina, Gran Bretaña obtiene la soberanía absoluta sobre estas islas, puede entonces -y sólo entonces- agregarlas al paraguas económico y defensivo de Europa. En cuanto a Sudamérica, por lo menos los países del Mercosur deben acompañar a la Argentina en su reclamo a Europa de que retire estos territorios del Anexo II. Una presencia política, militar, comercial y territorial europea en el bajo vientre hemisférico -en estas condiciones de disputa- es una amenaza a la libertad, al desarrollo sustentable, a la cooperación regional y a la protección de los recursos renovables y no renovables de América del Sur. Sería ofensivo pensar que, además de no ayudar a resolver el conflicto, una región -Europa- aprovechara la situación para quitarle libertad y opciones a la otra. Sería triste que países democráticos y pacíficos como son los sudamericanos y los europeos no intenten por todos los medios resolver disputas en forma pacífica.

No es tarde para buscar la paz y la equidad en el Atlántico Sur: el Tratado de Lisboa se reabre a discusión en 2013
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Fuente: ambito.com
Cuando los emergentes diseñan el nuevo mundo
Los BRICS y la caída de otro muro

Alainet


El sistema creado en Bretton Woods hace siete décadas está a punto de colapsar. No se trata de un hundimiento abrupto sino de la lenta erosión de su legitimidad y de la capacidad para dirigir los asuntos globales. En su lugar viene pugnando por nacer un nuevo orden cuyos cimientos comenzó a construir la IV Cumbre de los BRICS en Nueva Delhi.

Vivimos un parteaguas, asegura el historiador Paul Kennedy. “Mientras ocurre, son muy pocos los contemporáneos que se dan cuenta de que han entrado en una nueva era”, escribió en un articulo titulado, precisamente, “¿Hemos entrado en una nueva era?” (El País, 3 de noviembre de 2011). El historiador prefiere no abordar los cambios bruscos como las grandes guerras, sino “la lenta acumulación de fuerzas transformadoras, en su mayor parte invisibles, casi siempre impredecibles, que, tarde o temprano, acaban convirtiendo una época en otra distinta”.

En su análisis destaca cuatro “fuerzas transformadoras”. La primera es la erosión constante del dólar que pasó de representar el 85 por ciento de las divisas internacionales para situarse en el entorno del 60 por ciento. Caminamos hacia un mundo en el que habrá sólo tres grandes divisas de reserva: el dólar, el euro y el yuan. La segunda es la parálisis del proyecto europeo. La tercera es el ascenso de Asia que supone el fin de “500 años de historia” hegemonizada por Occidente. La cuarta es la decrepitud de las Naciones Unidas.

La mirada larga del historiador podría ser complementada con el tiempo corto del análisis estratégico como el que esboza el Laboratorio Europeo de Anticipación Política (LEAP) en el análisis de las tendencias globales del último año: “En marzo de 2011 todavía estábamos en el mundo unipolar post 1989. En marzo de 2012 ya estamos en el mundo multipolar post crisis que vacila entre confrontaciones y colaboraciones” (Geab No. 63, 17 de marzo de 2012). En suma, estamos parados sobre una coyuntura de cambios profundos que dejarán su impronta en el mundo del siglo 21.

La IV Cumbre del BRICS realizada el 28 y 29 de marzo en Nueva Delhi, es uno de los núcleos del cambio ya que encarna una de las más potentes fuerzas transformadoras que refiere Kennedy. Los jefes de Estado Dilma Rousseff (Brasil), Dmitri Medvedev (Rusia), Hu Jintao (China) y Jacob Zuma (Sudáfrica) y el primer ministro Manmohan Singh (India) decidieron comenzar a trabajar para crear un banco de desarrollo de los cinco países que es un reflejo del peso adquirido por el grupo en la economía mundial pero también una reacción ante la negativa de los Estados Unidos y la Unión Europea de soltar el control del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional.

Los cinco emergentes, a los que pueden sumarse en un futuro Turquía, Indonesia e Irán, buscan transformar a sus países en alternativa a las instituciones mundiales dominadas por países occidentales y transformar su creciente poder económico en influencia política y diplomática. La creación de un “banco del BRICS” permite a los países contar con recursos para obras de infraestructura y contar con instrumentos de crédito para afrontar crisis financieras como las que afronta Europa.

El Yuan despliega sus alas

En los últimos meses el yuan ha sido aceptado por varios países como moneda para intercambio bilateral en sustitución del dólar. En diciembre China y Japón acordaron eliminar gradualmente el dólar en los pagos mutuos para utilizar las monedas nacionales (yen y yuan) en el comercio bilateral. Más importante aún, Japón decidió comprar bonos chinos nominados en yuanes. Ambas decisiones, tomadas en diciembre de 2011, tienden a acelerar la conformación de una zona de libre comercio asiática en la que participarán nada menos que la segunda y la tercera economías del mundo, además de Corea del Sur.

Acuerdos similares de intercambio en monedas locales estableció China con Rusia y Bielorrusia, pero ahora también con Australia, un país que al igual que Japón se considera en la zona de influencia de Estados Unidos. Los bancos centrales de Australia y China firmaron el acuerdo para comerciar en yuanes y dólares australianos con el objetivo de fortalecer los lazos económicos. Para China es otro paso importante en la internacionalización del yuan que, según el HSBC, una de las mayores instituciones financieras del mundo, se convertirá para 2015 en una de las tres principales monedas globales (Russia Today, 23 de marzo de 2012).

Las empresas chinas ya usan el yuan en intercambios con sus socios en 181 países, sobre todo en Asia, Oriente Medio y América Latina. Aunque el dólar aún representa el 60 por ciento de las reservas internacionales, en Asia no llega al 50 por ciento pese a que los principales tenedores de esa divisa son China y Japón. En la región, la más próspera del mundo, la preferencia es por el oro.

En la misma dirección, China viene modificando radicalmente sus reservas, que superan los 3, 2 millones de millones de dólares. Hasta 2006, el 74 por ciento de sus reservas estaban en dólares, pero a partir de ese año comenzaron a descender lentamente, hasta que en 2011 cayeron aceleradamente hasta el 54 por ciento (Geab No. 63). No sólo los chinos toman recaudos ante la pérdida de valor del dólar; los bancos europeos abandonaron sus préstamos en esa moneda ante la creciente volatilidad del mercado de divisas.

En el marco de la IV Cumbre, el Banco de Desarrollo de China se dispone a firmar un acuerdo con el BRICS para ampliar a esos países los préstamos en yuanes, lo que supone un paso importante en la internacionalización de esa moneda (Russia Today, 9 de marzo de 2012). El bloque que representa el 41 por ciento de la población mundial, casi el 20 por ciento del PIB y la mitad de la reservas en divisas y oro, parece haber apostado al yuan como su paraguas monetario frente a un dólar cada vez más devaluado.

La imposible hegemonía China

La decisión supone traspasar una línea de no retorno. Que ese paso lo den China y Rusia, dos potencias nucleares que no temen el enorme poderío militar de Washington, no es algo que pueda llamar la atención. Que lo hagan India y Brasil, es diferente. Jaipal Reddy, ministro de Petróleo de India, desafió las presiones estadounidenses al afirmar que su país seguirá importando petróleo de Irán y llamó a Occidente a entender “las necesidades” de su país (Russia Today, 26 de marzo de 2012).

India acaba de anunciar la compra de 126 cazabombarderos Rafale, fabricados por la francesa Dassault, dejando de lado la oferta de la estadounidense Boeing. Brasil tiene aparcada desde 2009 la compra de 36 cazas en la que compiten el F-18 de Boeing, el Rafale y el Gripen de la sueca Saab. Hace más de dos años Luiz Inacio Lula da Silva había anunciado su preferencia por el avión francés, aún siendo más caro que el de Boeing, ya que Francia asegura un completo traspaso de tecnología que le permitiría a la brasileña Embraer iniciar su producción en serie.

Las presiones de la Casa Blanca a favor del caza de Boeing forzaron al gobierno de Lula y luego al de Dilma Rousseff a aplazar la compra. Sin embargo, la decisión de India, primer país del mundo que compra el caza francés, puede facilitar la decisión de Brasil. Algunos van más lejos y apuntan, como el director del sitio Defesanet, Nelson During, que Brasil e India pueden resucitar “un viejo proyecto debatido en 2002 de producir un avión conjuntamente”, que en esa época era el Mirage francés (AFP, 26 de marzo de 2012)

La decisión estratégica de Brasil puede estar muy cerca y todo apunta a la compra de los Rafale, sobre todo luego del desaire recibido por Washington que suspendió el contrato que había ganado la brasileña Embraer para la compra de 20 aviones se ataque Super Tucano por 355 millones de dólares para la fuerza aérea de Estados Unidos. Si la Embraer lograba “ingresar” en el selecto grupo de proveedores de la principal fuerza aérea del mundo, se hubiera consolidado como industria aeronáutica militar.

Esta vez la cancillería brasileña no pudo ocultar su desagrado “en especial por el momento y la forma” de la decisión, semanas antes de la visita oficial de Rousseff a Wahington. Pero el dato mayor es otro: la cancillería asegura que esa decisión “no contribuye a la profundización de las relaciones entre los dos países en materia de defensa” (Valor, 2 de marzo de 2012).

Por su parte, la subsecretaria de Asuntos Políticos de la cancillera brasileña, Maria Edileuza Fontenele Resis, recordó que en 2012 los BRICS “serán responsables del 56 por ciento del crecimiento global cuando el G7 (Alemania, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Japón, Italia y Canadá) será apenas responsable por el 9 por ciento del crecimiento”. Destacó que el intercambio entre los cinco emergentes creció de 27 mil millones de dólares en 2002 a 250 mil millones en 2011 e insito en que además el bloque presenta una “notable convergencia” de posiciones en aspectos destacados de la agenda internacional como la situación n Oriente Medio y el norte de África (Xinhua, 22 de marzo de 2012).

Pero el bloque BRICS presenta enormes dificultades para su consolidación. La principal, además de sistemas políticos, economías y objetivos diferentes, consiste en el rechazo a la política de exportaciones baratas de China que genera desindustralización en países como India y Brasil. China aparece empeñada en revisar el injusto sistema de Bretón Woods (que creó la actual arquitectura financiera global) pero se niega a aceptar una ampliación de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, y muy en concreto rechaza e ingreso de países asiáticos, lo que la lleva a chocar con India.

Para superar las dificultades que imponen las contradicciones anotadas, sumada a la dificultad de convertirse en un bloque dada su dispersión geográfica, es que se han concentrado en el objetivo común de buscar alternativas al dólar, un problema que aqueja a todas las economías emergentes. Puede decirse que la frustración generada por la especulación financiera ha sido uno de los principales factores de cohesión del BRICS, como apunta el profesor de estudios estratégicos Brama Chellaney, del Centro de Investigaciones Políticas de Nueva Delhi (Valor, 23 de marzo de 2012).

Sudamérica tiene la palabra

“No queremos el dinero de los países ricos”, le dijo Dilma a la canciller Angela Merkel en su reciente visita a Alemania. Criticó “el tsunami de liquidez” creado por los países ricos para levantar una barrera proteccionista que terminarìa hundiendo a la industria de los países emergentes: “La salida que ellos encontraron para enfrentar los problemas es una manera clásica, conocida, de exportar la crisis. Cuando el compañero Mario Draghi (ironía por el italiano que preside el Banco Central Europeo y proviene del sector financiero privado) dice que ‘vamos a echar a rodar la maquinita que hace dinero’, está inundando los mercados con dinero. ¿Y qué hacen los inversores? Toman préstamos a tasas bajísimas, en algunos casos hasta negativas, en los países europeos y corren a Brasil para aprovechar lo que los especialistas denominan arbitraje, que, grosso modo, es la diferencia entre las tasas de interés de allí y de aquí. Entonces, Brasil no puede permanecer paralizado ante eso. Tenemos que actuar. Tenemos que actuar defendiéndonos, cosa bastante distinta del proteccionismo” (Pagina 12, 28 de marzo de 2012).

Los pasos que vaya a dar Brasil serán decisivos para la región sudamericana. El agravamiento de la crisis financiera mundial en el tercer trimestre de 2011 ha elevado las cautelas en el gobierno de Dilma. Las previsiones globales para 2012, según el LEAP, advierten sobre “cinco tormentas devastadoras”: recaída de la crisis en Estados Unidos en un marco de estancamiento europeo y desaceleración de los BRICS, alza de las tasas de interés y callejón sin salida para las deudas de los bancos centrales, tempestad en los mercados de divisas, posible agravamiento de la tensión en torno a Irán y nueva quiebra de los mercados y de las instituciones financieras (Geab No. 63).

Puede parecer catastrofista, pero en Brasil no creen que sea un diagnóstico exagerado. “La crisis es seria y puede llevar a una ruptura política y social”, advirtió Dilma hace seis meses (Valor, 22 de setiembre de 2011). Para la presidenta se superonen crisis económica, de gobernanza y de coordinación política. En la misma línea se pronunció en su momento Antonio Delfim Netto, ministro de Hacienda de la dictadura militar (1964-1984) y ferviente admirador de Lula en los últimos años, quien tituló su columna “Nessun dorma” (Nadie duerma), advirtiendo que ni la FED ni el Banco Central Europeo saben qué hacer. Su consejo suena terrible: “Vamos a poner nuestras barbas en remojo y protegernos de la probable desintegración de la economía mundial” (Valor, 20 de setiembre de 2011).

¿Porqué debe concederse tanta importancia a Brasil? Simplemente, porque es el único país que se comporta como una verdadera locomotora: incluyó 40 millones de personas en apenas siete años en el mercado de consumo de las clases medias; hasta 2016 invierte 900 mil millones de dólares, más de un tercio del PIB, en 12 mil grandes obras, sobre todo en infraestructura y energía (Valor, 28 de marzo de 2012). Es l que menor exposición tiene a los avatares del comercio mundial, y que sus exportaciones representan apenas el 11 por ciento de su PIB, menos aún que las de Estados Unidos.

¿Está la región preparada para un escenario global complejo? Aún no. Hay tres caminos para enfrentar un probable escenario de desarticulación económica y guerra monetaria: seguir en el área del dólar, apostar a una moneda regional o trabajar para la internacionalización del real. La primera es apostar al status quo. La tercera no entra en los cálculos. A la vista de la experiencia europea, una moneda común sudamericana requiere niveles de consolidación de la integración que aún están muy lejanos, aunque puede llegar a ser apremiante avanzar en esa dirección. El problema de la región son los tiempos, como lo atestigua el cansino trote del Banco del Sur.

Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales.

http://alainet.org/active/53794
 
Fuente: Rebelion.org

Países de África Occidental imponen sanciones a Malí

Malí sufre un golpe de Estado

La Comunidad Económica de Estados de África Occidental, ECOWAS, decidió imponer sanciones económicas y diplomáticas a Malí, para obligar a la Junta Militar a entregar el poder, anunció hoy el presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, presidente de turno de la organización regional.

A raíz del golpe militar en Malí, los vecinos del país africano además acordaron poner en alerta sus tropas.

Se prevé que las sanciones del bloque supondrán un duro revés para la Junta Militar, puesto que Malí tiene una gran dependencia de las importaciones de combustible y materias primas.

En Malí, el 22 de marzo se produjo un golpe militar encabezado por militares que se rebelaron contra el Gobierno en Bamako, la capital del país, en protesta por la falta de medios para combatir la revuelta tuareg que desde enero azota el norte del país.

Los golpistas anunciaron la suspensión de la Constitución  y la destitución del presidente Amadou Toumani Touré, así como el arresto de varios ministros, el cierre de las fronteras de Malí  y la  imposición del toque de queda en el país.

La comunidad mundial condenó el golpe de Estado realizado en Malí. Los líderes de la ECOWAS suspendieron la militancia de Malí en sus filas y amenazaron con aplicar sanciones a la Junta.
 
Precisamente por el temor de verse aislados, los golpistas anunciaron el restablecimiento de la vigencia de la Constitución de 1992, acción que, sin embargo, no les ayudó a evitar las sanciones. 
 
Fuente: RIA Novosti
El líder antiimperialista Oumar Mariko acepta integrar el gobierno de unión propuesto por los militares en Malí

L’Humanité, otros

El Doctor Oumar Mariko, físico maliense y prestigioso líder de la oposición progresista, presidente del partido antimperialista SADI, no solamente apoya la acción de un grupo de oficiales jóvenes apoyados ampliamente por los soldados de base, de derrocar a la marioneta de París que ejercía de presidente Toumani, sino que ofrece su apoyo al gobierno de unión propuesto por los militares.

Otros partidos y personalidades políticas muestran comprensión a la acción de los militares y evitan toda condena de la misma. El portavoz del principal partido político, ADEMA, Thiama no lo condena y no le parece una sorpresa. El antiguo presidente de la Asamblea Nacional Ali Nouhoum Diallo afirma que la gente decente está dispuesta a aplaudir cuando estos “jóvenes” demuestren con acciones sus buenas intenciones. Pero sectores populares ya les están manifestando apoyo abierto. El corresponsal del diario Le Monde Fabien Offe narra en una crónica que el simple taxista Mamadou Traoré afirma que las elecciones que debían celebrarse no eran una solución porque no había candidatos válidos. El corresponsal observa un grupo de niños y adolescentes que aclaman a los militares junto a un puente sobre el río Níger y a otro grupo de adultos aplaudiéndoles de manera mas parca. Otros conductores de vehículos gritan “Viva el ejército”.

El Partido Comunista francés (PCF) acusa al gobierno de Sarkozy de haber causado la crisis en Mali por su brutal intervención en Libia que ha desestabilizado no solamente ese país sino toda la región. Expresa su apoyo al pueblo maliense y en particular al partido SADI y a las fuerzas progresistas de oposición. La Red de la Izquierda Africana (ALNEF) expresó en el pasado mes de febrero todo su apoyo al Doctor Oumar Mariko y a su partido SADI tras haber sufrido el dirigente un serio intento de asesinato, sin duda, orquestado por el presidente y el servicio secreto francés y que afortunadamente fracasó.

Quien está muy disgustado con la situación es el ministro de exteriores francés Juppé que exige a los militares que convoquen elecciones en el plazo más breve posible comportándose como el amo de Mali. Manifiesta profundo desagrado por la pérdida de su marioneta Toumani que se ha comportado como lacayo fiel de la política neocolonial francesa en el África occidental.

El pueblo de Mali lucha por conquistar su verdadera independencia en un sistema verdaderamente democrático y en el seno de la unidad africana sin injerencias imperialistas.

L’Humanité, Jeune Afrique, página de SADI www.partisadi.net

Fuente: Rebelion.org

Estados Unidos atacará a Irán antes que finalice 2012, según prensa

Estados Unidos atacará a Irán antes que finalice 2012, según prensa

Estados Unidos e Israel invadirán a Irán en lo que queda del año, informó un diplomático de alto rango del Ministerio de Exteriores de Rusia, citado hoy por el diario Kommersant.

“La invasión se producirá hasta los finales de este año. Los israelíes chantajean a (presidente estadounidense Barack) Obama… apoya la guerra o el mismo se queda sin apoyo (del influyente lobby judío)”, dijo la fuente.

El pasado lunes la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, y el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, se reunieron en Nueva York, y en el marco de la cita Clinton pidió al canciller ruso que informe a las autoridades iraníes de que las negociaciones entre Irán y el “sexteto” de mediadores fijadas para el próximo mes de abril es la última oportunidad de Teherán para evitar la guerra.

Por ahora las partes no han acordado la fecha ni el lugar de las negociaciones.

Según las fuentes del diario, Rusia ya tiene un plan de acciones en caso de ataque contra Irán, se trata de un programa elaborado por una comisión interestatal sobre la defensa de los ciudadanos rusos.

Estados Unidos y varios países del Occidente sospechan a Irán de desarrollar armamento nuclear bajo cobertura de su programa de energía atómica. Teherán rechaza todas las acusaciones y afirma que busca únicamente satisfacer la creciente demanda de electricidad.

Anteriormente, el presidente estadounidense y su administración declararon que no descartan ningunas variantes para solucionar el problema iraní aunque abogan por un arreglo pacífico. Mientras tanto, ciertos medios noticiosos difunden información de que EEUU e Israel planean una operación militar contra Irán.

Fuente: RIA Novosti
Obama prepara a Estados Unidos para una nueva guerra



Comentamos a continuación una muy preocupante noticia que ha recibido escasa, por no decir nula, atención en la prensa mundial. Según revelara Kenneth Schortgen Jr., del periódico digital Examiner.com el presidente Barack Obama firmó el 16 de Marzo de 2012 una nueva Orden Ejecutiva que amplía considerablemente los poderes presidenciales conferidos por la Orden Ejecutiva para la Preparación ante Desastres emitida por Harry Truman en 1950. Gracias a este nuevo instrumento legal el presidente Obama está facultado para asumir el control absoluto de todos los recursos de Estados Unidos en tiempos de guerra o emergencia nacional. Dependerá de él elegir el momento en que decida hacer uso de tan enormes prerrogativas y los alcances específicos de la misma.

 Según consta en la documentación oficial la nueva orden para la “Preparación de Recursos para la Defensa Nacional” le otorga poderes inmensos a la Casa Blanca. Mediante ella se le concede la facultad de controlar y distribuir por decreto la energía, la producción, el transporte, la alimentación, e incluso el agua en caso que la defensa y seguridad nacional estén en peligro. Cabe notar que esta orden no limita su aplicación a tiempos de guerra, sino que se extiende también a tiempos de paz. Quedan asimismo comprendidos bajo la misma el control sobre los contratistas y proveedores, los materiales, los trabajadores calificados y el personal profesional y técnico. Cada uno de los secretarios (ministros) del Poder Ejecutivo (Defensa, Energía, Agricultura, Comercio, Trabajo, etcétera) se encargaría de la ejecución de la orden.

Órdenes Ejecutivas de este tipo, creadas para preparar al país ante inminentes catástrofes o para asegurar la defensa nacional, no son nuevas en la historia de Estados Unidos. Pero en dos casos muy significativos desencadenaron una crisis constitucional debido a que mediante esos dispositivos jurídicos el Ejecutivo pasa a disponer de facultades dictatoriales sobre los ciudadanos, cuya implementación queda librada a la discrecionalidad del ocupante de la Casa Blanca. Durante la Guerra Civil el presidente Abraham Lincoln suspendió las libertades de palabra y de prensa, revocó el Habeas Corpus y el derecho a un juicio justo bajo la Sexta Enmienda. En ocasión de la Primera Guerra Mundial el Congreso rehusó otorgar al presidente Woodrow Wilson nuevos y más extensos poderes sobre recursos de diverso tipo para colaborar en el esfuerzo de la guerra. Wilson, en respuesta, emitió una Orden Ejecutiva que le permitió acceder a un control completo sobre los negocios, la industria, el transporte, los alimentos así como facultades discrecionales para diseñar e implementar políticas económicas. Según Schortgen Jr. fue sólo luego de la muerte de estos dos presidentes que los poderes constitucionales fueron devueltos al pueblo de Estados Unidos. El cambio operado en el clima ideológico norteamericano, el avance del belicismo y la sutil y persistente manipulación guerrerista de la opinión pública descartan, salvo inesperadas eventualidades, la irrupción de un debate sobre la constitucionalidad, u oportunidad, de la nueva Orden Ejecutiva.

Con todo, la sorpresiva decisión del presidente Obama abre muy serios interrogantes pues confirma el vigor de la escalada belicista instalada en Washington. Según se informa en el citado artículo del Examiner.com aquélla habría sido precipitada por la certeza de que los planes israelíes para atacar a Irán habrían entrado ya en una cuenta regresiva que Washington demostró ser incapaz de detener. El killer de Jerusalem ya no obedece a las órdenes de sus patrones y financiadores y Washington se prepara, paradojalmente arrastrado por uno de sus peones, para participar en una guerra que incendiará a Medio Oriente. Por eso Obama ha decidido reforzar extraordinariamente los poderes presidenciales y adoptar los recaudos para que, cuando la coyuntura lo exija, toda la maquinaria económica de Estados Unidos sea puesta al servicio de la nueva, y más grave, aventura militar. No es un dato menor recordar que ni siquiera durante la guerra de Vietnam las sucesivas administraciones norteamericanas apelaron a tan fenomenal concentración de poder. Hace ya bastante tiempo que Fidel viene advirtiendo sobre los peligros que se ciernen sobre la paz mundial. En una “reflexión” escrita pocos días después de que Obama emitiera la nueva orden, “Los Caminos que Conducen al Desastre”, el Comandante concluía su nota diciendo que “no albergo la menor duda de que Estados Unidos está a punto de cometer y conducir el mundo al mayor error de su historia.”. Lamentablemente, los hechos parecen darle la razón una vez más . 


Director del PLED del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini” 

Fuente: Rebelion.org

La historia viva del siglo XIX en Guaymallén

Para recuperar el templo que data de 1830 , un grupo de investigadores hurgan en documentos y rastrean objetos. La idea es convertir a la casa anexa a la iglesia en un museo.

Texto: Ignacio de la Rosa - Foto: Marcelo Rolland

La historia viva del siglo XIX en Guaymallén
La iglesia se le prestó al Arzobispado y se le han hecho restauraciones.

Fue una de las pocas construcciones que se mantuvo en pie después del terremoto de 1861 en Guaymallén, hito que le valió transformarse en un ícono religioso y cultural de Mendoza.

También fue la sede en la que se alojó a los obispos que viajaban a Mendoza antes de que la provincia tuviese su propio Arzobispado y, en la actualidad, es un pedazo de historia que se mantiene en pie.

La Capilla del Rosario, así como todo el predio de la casa de la familia Mendoza, tiene un valor cultural e histórico indescriptible no sólo para toda la comunidad de Guaymallén, sino a nivel provincial.

Impulsados por esta idea es que un grupo de investigadores guaymallinos, junto con la comuna, están trabajando desde hace dos años en la recuperación de documentos y material que son historia viva de todo el predio donde hoy está la capilla con la idea de instalar un museo en la ex casa de la familia Mendoza, quienes fueran los dueños de toda el área.

“La Capilla y la casa de los Mendoza ha sido testigo de muchos procesos históricos: el terremoto, los vaivenes políticos, cobijó a monjas, obispos y a los soldados de Rosas. Y nosotros estamos restaurando todo en base a documentos y elementos que encontramos, que son más de 120. No son cosas que decimos o que se dicen como parte de una leyenda, sino todo se desprende de lo que hemos encontrado”, resaltó Mario Dell Innocenti, director de la Casa Molina y coordinador del equipo de trabajo.
Ícono religioso y cultural

La Capilla del Rosario, así como todo el predio lindante, se encuentra ubicada en lo que hoy son las calles Martínez de Rosas y, justamente, Capilla del Rosario.

Fue levantada en 1830 por el presbítero Gabriel Bejarano y en su estilo de construcción -tapia- y diseño se ve la incidencia que el religioso traía de su Alto Perú natal: bloques de tierra apisonada.

“Bejarano la construyó en esta zona con sus propios bienes. Muchos dijeron que estaba loco, porque acá había sólo desierto, pero él lo hizo para alejarse un poco del ámbito edilicio y alejarse de la corrupción y las presiones que podían llegar a darse desde lo político y la Iglesia”, destacó Dell Innocenti.

Bejarano vivió en el lugar hasta 1836, año en qué murió, por lo que la casa de ejercicios espirituales y la capilla quedaron en manos de la familia Mendoza.

“Si bien es privado el lugar, los Mendoza siempre lo ofrecieron para que la gente se case, haga bautismos y se oficien misas y catequesis. En 1993, lo compró el municipio al predio y hoy nosotros, en el trabajo de investigación que estamos haciendo, hemos traído todo lo que hemos encontrado y recuperado a la casa Molina para restaurarlo. Hay testamentos, escritos, cartas, pinturas y hasta ropa de todas las épocas. La idea es que todo esto quede en exhibición en un museo que se va a encontrar en la casa anexa a la capilla”, resaltó el coordinador.

Ya en manos de la familia Mendoza, la capilla y la casa anexa tomaron un rol social fundamental para los vecinos del lugar. Fue de tal importancia que hasta el ejército de Juan Manuel de Rosas se alojó en la imponente casa entre los años 1838 y 1846, en un país marcado por los enfrentamientos entre Unitarios y Federales.

“Entre 1862 y 1866, el obispo Nicolás Aldazor también residió en el lugar. Vino después del terremoto desde San Juan, en la época en que Mendoza no tenía su Arzobispado. Entre 1863 y 1867 también se hospedaron en el lugar monjas de la Compañía de María, que tuvieron destrozos por el terremoto en su sede de Capital y vivieron aquí. Hay pinturas y ropa que hemos recuperado que data de ese período”, contaron los investigadores.

Según resaltan, la capilla siempre fue privada: perteneció a los Mendoza y sus antecesores, mientras que luego pasó a manos de la comuna de Guaymallén. Desde 1993 se le ha “prestado” al Arzobispado.

“Los Mendoza siempre fueron muy solidarios y queridos aquí. Prestaban la capilla para todos los que quisieran casarse en el lugar; ellos eran siempre los padrinos. Se encargaban de todos los gastos de los curas para que vengan a dar misa al lugar”, continuaron los estudiosos, resaltando que entre los curas que oficiaron en el lugar se destacan el célebre padre Jorge Contreras y su par Roberto Juárez, capellán de la Penitenciaría.

En el terreno, al pie del campanario (donde todavía se destacan las campanas originales traídas por Bejarano) está enterrado el cuerpo de Juanita Mendoza, la última heredera de la familia histórica.
El futuro museo

Un efímero recorrido por todo el predio es suficiente para caer en la cuenta de que el lugar es historia viva, tanto en sus pocas ruinas como en lo que se mantiene en pie.

“La iglesia está en condiciones, incluso se está dando misa los domingos y los miércoles, y también catequesis. Se le prestó al Arzobispado y se le han hecho restauraciones, pero es muy poco lo que se ha hecho en la casa anexa”, contó Elena Tisera, presidenta de la Asociación de preservación y restauración de la casa Mendoza.

La idea es que el museo con todo el material que se ha encontrado y restaurado de la casa Mendoza esté justamente en una de las habitaciones de la casa que todavía se mantiene en pie en ese distrito guaymallino.

“En 1993, Francisco ‘Paquito’ Grajales (esposo de Juanita) le da en usufructo todo el terreno a la Municipalidad. En 1996, se hizo una restauración en la capilla, pero no en la casa de anexo. Ahí, se derrumbó la sala donde habían estado las monjas (donde ahora hay un espacio verde) y se encontraron restos humanos en esa restauración. Es un ícono de la zona el lugar”, agregó Tisera.

Si bien los trabajos que se hicieron en ese año fueron sólo en la capilla, el material que se encontró pertenece a todo el predio, por lo que todo estará en el museo.

Junto a Dell Innocenti y a Tisera, en la asociación han trabajado Laura Herrada Pérez, Alejandro Bohe y Omar Ortega, quienes resaltaron que es fundamental el apoyo de toda la comunidad. "Seguro hay mucha gente de la zona que se casó en el lugar, que la bautizaron allí. Todo ese material fotográfico y documental sería de gran utilidad para el museo, así como también cualquier aporte que quiera hacer la gente”, sentenciaron.

Fuente: Los Andes Online

lunes, 2 de abril de 2012

Según un informe el Mossad israelí reduce la escala de sus operaciones encubiertas en Irán

Haaretz

Traducido para Rebelión por J. M. Y revisado por Caty R.

Según el informe de la revista Time, se han recortado las operaciones en áreas tales como misiones de alto perfil, incluyendo asesinatos y detonaciones en las bases de misiles iraníes y también en la contratación de espionaje de su programa nuclear.

Un informe de la revista Time reveló el viernes que los servicios de inteligencia israelíes han reducido sus operaciones encubiertas dentro de Irán.

De acuerdo con altos funcionarios de seguridad que hablaron con la revista, las operaciones se han reducido en áreas tales como las misiones de alto perfil, incluyendo asesinatos y detonaciones en las bases de misiles iraníes, así como en reclutar espías dentro del programa nuclear iraní y en los esfuerzos para recabar material en el terreno de inteligencia.

El informe afirma además que, según un funcionario, las reducciones han provocado "una creciente insatisfacción" en el Mossad, la agencia de inteligencia de Israel. Otra fuente fidedigna señala que la reducción de actividades se debe a la renuencia del primer ministro Benjamín Netanyahu, quien, según el funcionario, está preocupado por el resultado del descubrimiento de las operaciones.

Según la revista Time, la inteligencia iraní ya desmanteló una célula entrenada y equipada por el Mossad. Los servicios de inteligencia occidentales confirmaron que la confesión detallada de Majid Jamali Fashid en enero de 2010 sobre el asesinato de científico nuclear Masud Ali Mohmmadi llevado a cabo por una moto bomba era auténtico, y culpó a un tercer país de descubrir la célula.

La revista también indica que la renuencia de EE.UU. a hacer la vista gorda ante los asesinatos puede ser una cosa del pasado. Tras el asesinato del científico nuclear Mostafa Ahmadi-Roshan en enero, los Estados Unidos negaron "categóricamente su participación en la muerte y emitieron una condena.

La reducción de las operaciones encubiertas contra Irán lleva a los costos, afirmó la revista Time, especialmente porque Irán se apresura a dispersar sus centrifugadoras en instalaciones bajo tierra. En un hallazgo de inteligencia, un funcionario israelí dice que Irán estima que el sabotaje hasta la fecha ha hecho retroceder su programa de centrifugado en dos años completos. El virus informático conocido como Stuxnet es sólo el más conocido de una serie de esfuerzos para frenar el programa iraní.

Este esfuerzo involucra a una variedad de gobiernos, además de Israel, implica un equipo manipulado a propósito para un mal funcionamiento después que entrara físicamente en Irán, dice el informe. Los reveses han llevado a Irán a anunciar que fabricará todos los componentes de su programa nuclear por sí mismo. Los expertos del exterior dudan de la capacidad de Teherán para lograrlo.


Fuente: Rebelion.org

Según un diario inglés, Argentina advirtió a bancos que ayuden a petroleras en Malvinas

El diario británico Sunday Telegraph afirma haber accedido a una carta que la embajada argentina en Londres envió a entidades del Reino Unido y EE.UU..



Argentina advirtió con eventuales querellas a los bancos británicos y estadounidenses si asesoran a sociedades en la exploración de petróleo frente a las costas de las islas Malvinas, archipiélago objeto de tensiones entre Londres y Buenos Aires, informó este domingo el Sunday Telegraph.

En una carta enviada a varios bancos, la embajada argentina en Londres le pidió que "tengan en la memoria - cuando den su opinión, evalúen los riesgos (...) - la existencia (...) de la disputa sobre la soberanía (de las Malvinas) y las consecuencias de una exploración ilegal de hidrocarburos" frente al archipiélago.

"Las sociedades directa o indirectamente implicadas" en esas actividades "estarán sujetas a acciones administrativas, civiles o penales, como lo prevén las leyes argentinas en la materia", advierte este documento citado por el diario británico.

La nota fue enviada a Barclays Capital, Royal Bank of Scotland y Goldman Sachs, según el Sunday Telegraph.

A mediados de marzo, Argentina ya había anunciado su intención de querellarse contra las compañías petroleras operando en el archipiélago del cual reivindica su soberanía. Días después presentó ante las bolsas de Nueva York y Londres contra las cinco empresas que realizan exploración en la zona.
 
Varias pequeñas sociedades petroleros iniciaron prospecciones frente a las Malvinas, pero una sola, Rockhopper, dio cuenta hasta ahora de resultados positivos. Esta sociedad cuenta desarrollar a partir del presente año una reserva de hidrocarburos significativa, el campo Sea Lion, al norte de las islas, en la perspectiva de una explotación comercial a partir de 2016.
 
Fuente: diariouno.com.ar
Entrevista con Laurence Whitehead
“Si no existiera petróleo, el problema Malvinas no sería tan agudo”

Debate


Apenas se le consulta, Laurence Whitehead aclara que prefiere evitar hablar de la situación argentina. Sin embargo, a medida que transcurre la charla, plantea cuestiones vinculadas a la coyuntura local con la misma naturalidad con la que maneja el español. Y es así como el politólogo, profesor de Oxford y uno de los más reconocidos estudiosos sobre procesos democráticos y sobre América Latina, de visita en Buenos Aires para participar del homenaje a Guillermo O’Donnell, ofrece su visión sobre el tema de Malvinas sin perder de vista los asuntos internos que hoy signan la política de su país y el grave contexto que enfrenta Europa. Al respecto, considera ante Debate que Gran Bretaña debería tomar nota de la situación, incluyendo la posición que hasta ahora mantuvo Washington, y buscar otra respuesta frente al conflicto.

¿Qué evaluación hace sobre la situación argentina?

Es evidente que después de la elección, el Gobierno quedó fortalecido. Fue una victoria electoral fuerte y legítima. En este sentido, es una democracia más segura que antes, con una dirección y liderazgo. No obstante, en el exterior estamos viendo otras cuestiones. Tú sabes lo que pasa con las Malvinas, con Repsol y el comercio con Brasil. Estamos viendo que esta nueva gestión está sintiéndose incómoda en sus relaciones con sus vecinos y una impresión es que esto sea un reflejo, en realidad, de asuntos internos no resueltos.

Con respecto al caso de Malvinas, hay quienes sostienen que dentro del Partido Laborista evalúan que Inglaterra debería tener otra posición sobre el tema.

Primero, el Partido Laborista no tiene posibilidades de llegar al poder antes de 2015 y de ninguna manera va a pagar un precio electoral tan alto defendiendo el tema. En las islas viven unas tres mil personas que no son exactamente ciudadanos británicos sino connacionales que, según la visión instalada, necesitan de nuestra protección. El laborismo no puede pagar un precio alto dejándolos indefensos. Pero hay que ver el escenario en su conjunto. El asunto Malvinas no trata sólo del derecho de esas personas.

¿A qué se refiere?

Es posible que, en un mediano plazo, haya un descubrimiento de grandes yacimientos de petróleo en esas aguas. Entonces, según el derecho internacional, habría que definir la soberanía de las islas para definir quién es el dueño de esos recursos. Desde el punto de vista británico no hay nada que discutir: las islas son inglesas y la guerra de 1982 confirmó eso y, por eso, tenemos derechos ilimitados para exportar ese petróleo. Pero lo cierto es que si no existiera el petróleo el problema no sería tan agudo. Ahora, si resulta que hay mucho petróleo, nadie fuera de Gran Bretaña va a creer que lo que estamos haciendo es simplemente defender los derechos de esos tres mil connacionales de la isla. Todos van a decir que estamos haciendo la política británica de hace siglos, como en otras partes del mundo, y que estamos robando recursos naturales de otros.

¿Y cuál es la opinión que puede escucharse en el pueblo inglés? Una encuesta publicada recientemente en Londres arrojaba que el sesenta por ciento de los ingleses estaba de acuerdo con devolver las islas.

No es un tema que está muy presente en la opinión pública. Entonces, que se le esté preguntando a la población sobre algo que no está pensando o sobre lo cual no está muy informada, no trae respuestas muy confiables. Entre los que sí piensan la cuestión, hay una mayoría que está de acuerdo, sobre todo porque no hay que olvidar que Margaret Thatcher se fortaleció muchísimo con la guerra y sigue habiendo una porción importante en Gran Bretaña que aún es pro Thatcher y que, automáticamente, mantiene una posición antiargentina en el tema. Ellos realmente piensan que “hemos ganado contra los malos”. Es verdad que hay otras posiciones y, en lo personal, no comparto esa posición mayoritaria, pero quienes pensamos así somos mayoritariamente especialistas o intelectuales, sin gran espacio en la opinión pública.

¿Cuál, en su opinión, podría ser una salida?

Es una situación mucho más complicada de la que se suele plantear. Habría que buscar una salida democráticamente. Si hay recursos allí, importantes, tal vez una opción sería compartirlos. Seguramente, las empresas británicas podrían aportar la tecnología para explotarlos, pero sería mucho más racional buscar una política compartida con la cooperación de los argentinos. Creo que se puede llegar a encontrar muchísimas maneras antes de evitar un choque frontal entre ambos. Los británicos piensan que la Argentina no va a atacar de nuevo  y que no va a haber otra guerra, entonces su política es: “Nos van a criticar así que tenemos que aguantar la crítica”. Pero creo que así están subestimando el costo que Inglaterra puede terminar pagando.

¿Cuál sería ese costo?

Y hay que tomar en cuenta, por ejemplo, que el gobierno norteamericano no está tomando posición ni a favor ni en contra. Es decir, lo que nos está diciendo es: “Ustedes tienen que solucionar esto por su propia parte”. Entonces, ¿quién podría ser un aliado, la Unión Europea? Los españoles tienen su propia pelea con nosotros en relación a Gibraltar así que por qué nos irían a apoyar en este tema. Y en relación con los otros países de América Latina creo que no se ha evaluado bien cuán negativo podría ser para Inglaterra mantener tan poca flexibilidad.

Frente a este contexto, ¿se puede observar aunque sea un intento por revisar la posición histórica?

No, William Hague, que es el titular de Asuntos Exteriores, es el niño mimado del thatcherismo y no creo que, de ninguna manera, vaya a cambiar de posición. Hay que ver qué pasa en la política interna. Tenemos una elección a principios de mayo y vamos a ver quién gana la alcaldía de Londres. Si el Partido Laborista logra volver a la alcaldía, que es posible pero no garantizado, podría llegar a ser una señal. También hay que estar atentos a lo que pasa en el resto de Europa. Si François Hollande gana la presidencia en Francia sería una señal importante. En las últimas elecciones en España, más concretamente las elecciones de Andalucía, el Partido Socialista logró salvar su bastión. Así que hay algunos indicios de que en esta crisis la izquierda europea no está en estado terminal. Pero habría que esperar un tiempo considerable para ver el nacimiento de una izquierda fuerte en Europa, y más en el contexto de crisis tan intensa. Y aun así no se puede afirmar que eso signifique un giro en las relaciones con la Argentina.

http://www.revistadebate.com.ar//2012/03/30/5248.php
 
Fuente: Rebelion.org

Libros sobre la guerra: pensar y escribir la herida

Un sinnúmero de títulos, tanto de ficción como ensayos, se basaron en el conflicto. Algunos se reeditaron en sintonía con el aniversario. Miradas para todos los gustos. 

Javier Cusimano - Especial para Los Andes

 

Libros sobre la guerra: pensar y escribir la herida
Expresar la tragedia fue la misión de los artistas que 
transformaron en palabras, imágenes y sonidos 
el horror de la historia reciente.

A 30 años de la Guerra de Malvinas, aquella sucia iniciativa de la dictadura militar que tristemente cercenó a una generación completa de argentinos dejó heridas que aún no han terminado de cicatrizar.

Por eso, en sintonía con la memoria de esta dolorosa experiencia nacional, varios títulos llegaron recientemente a las librerías de todo el país. Muchos libros han sido reeditados y otros tantos se escriben a contra reloj.

Así, tras una extensa pausa en la publicación e investigación sobre este episodio, pronto comienzan a llenar los estantes y exhibidores ensayos que vuelven a reflexionar sobre el tema, a la vez que surgen ficciones que tienen por escenario principalmente aquellos desgarradores meses de 1982.
Las ficciones

Entre la lista de títulos divulgados vale la pena resaltar una antología de cuentos publicada por Alfaguara. “Las otras islas” reúne nueve historias que evocan desde la ficción escenas de la vida cotidiana de jóvenes anónimos que formaron parte de un tiempo marcado por la violencia y la irracionalidad.

Escrito a nueve manos por Marcelo Birmajer, Liliana Bodoc, Pablo De Santis, Juan Forn, Inés Garland, Pablo Ramos, Eduardo Sacheri, Patricia Suárez y Esteban Valentino, el libro promete diferentes perspectivas y está pensado para los adolescentes.

“Lo que no nos puede pasar como argentinos es olvidar. Una sociedad jamás será justa si no tiene memoria”, explica en las palabras preliminares del libro el ex combatiente y periodista Edgardo Esteban.

Otro de los libros que encabeza la lista de novedades es “Malvinas, la ilusión y la pérdida” de Silvia Plager y Elsa Fraga Vidal. Un título más que viene a nutrir la extensa lista de novelas histórico-románticas, con fuertes cargas de erotismo, que en la actualidad son un éxito de ventas. Éxito en un mercado alentado principalmente por autoras como Florencia Bonelli y Gloria V. Casañas.

La novela narra la vida de María Sáez y su esposo Luis Vernet entre 1829 y 1832. Se trata de una historia llena de paisajes, de aromas, de imágenes de esas tierras solitarias y cubiertas de viento helado. La historia de amor de dos seres excepcionales, los últimos gobernadores argentinos en Malvinas.

También siguen imprimiéndose nuevas ediciones del que, para muchos, es quizás el más importante libro de ficción sobre Malvinas. Nos referimos a “Los pichiciegos”, el relato que Fogwill escribió tres días después del final de la guerra, pero que sin embargo fue publicado por primera vez en 1983.

Esta novela cuenta la historia de un grupo de soldados argentinos que oficialmente no existen, están muertos, han sido dados de baja por la tropa y que se ocultan en un refugio subterráneo con el único objetivo de sobrevivir, confiando que la guerra acabe y puedan volver a casa. El lector pronto intuirá que el narrador describe una guerra dentro de otra.

“La Balsa de Malvina” de Fabiana Daversa es la más prometedora de las novedades en ficción. Escrita por una autora brasileña, esta novela intenta profundizar, desde sus primeras páginas, en la problemática de la identidad personal y nacional a la vez. Cuenta la vida de Malvina, quien decide abandonar la ciudad de Buenos Aires, luego de la muerte de su gran amigo de la infancia, Tomás.

Hija de un ex combatiente de la guerra del ’82 que no pudo reinsertarse en la sociedad y de una madre que perdió toda esperanza, Malvina, de profesión paleontóloga, lucha por salvar su vida de la mediocridad y del destino trágico que la acecha. En esa búsqueda depara con lo inesperado en un viaje que intentará seguir la misma ruta que realizó en su momento Darwin en la Argentina.

Finalmente, cabe destacar otra antología de narraciones, que si bien salió al mercado hace ya algunos años, su contenido aún continúa vigente y es posible ser rastreada en los estantes de varias librerías mendocinas.

“La guerra de Malvinas. Argentina 1982” de Editorial Biblos. Reúne cuentos y fragmentos de novelas, algunas canciones y poemas de autores como Juan Forn, Rodrigo Fresán, Carlos Gamerro, Daniel Guebel y Raúl Vieytes.

También incluye una selección de dos guiones cinematográficos: “Los chicos de la guerra”, de Bebe Kamín y Daniel Kon, y “El visitante”, de José Pablo Feinmann y Javier Olivera. Algunos de los materiales seleccionados por Jorge Warley son conocidos, otros no tanto; el conjunto intenta encender la mecha de la memoria y sacudir la monotonía de los lugares con los que habitualmente se retrata el tema.

Los ensayos

En este caso la lista es mucho más extensa, varios son los títulos disponibles y, tal como indican algunos de los libreros consultados, su repercusión en ventas ha sido notable, como vienen siendo los ensayos políticos e históricos desde hace algunos años en general.

En “1982”, el último libro de Juan Bautista Yofre, se examina la guerra y sus laberintos políticos y diplomáticos a través del análisis de un gran número de documentos reservados del Proceso, como los papeles de la Cancillería y la “Memoria”.

Su relato se basa en una tarea de investigación y trabaja sobre datos duros para llegar a una serie de conclusiones que prometen cambiar la perspectiva que hasta hoy se tenía acerca de Malvinas. En “Malvinas: Gesta e Incompetencia”, escrito por el teniente general Martín Balza, queda narrada la experiencia vivida al frente de la unidad de combate. El autor y testigo realiza una crónica detallada de los episodios, rememorándolos y exponiéndolos a la implacable crítica de la luz pública.

La reedición de “Señales de Guerra” de Lawrence Freedman y Virginia Gamba es una mirada extranjera sobre el conflicto. Su objetivo no es atribuir culpabilidades ni resolver la cuestión de la soberanía. Los autores no intentan defender una posición política.

El texto, documentado con una importante bibliografía de Gran Bretaña y la Argentina, a la que se sumaron un gran número de entrevistas a las máximas dirigencias, se ha mantenido increíblemente vigente.

Muchas de sus conclusiones fueron confirmadas por la apertura de los documentos oficiales. Esta nueva edición, según sus editores, “es imprescindible para que las nuevas generaciones estén alertas de lo fácil que es la escalada bélica cuando las partes no se abocan a la búsqueda de una resolución pacífica”.

La editorial Edhasa también puso nuevamente a disposición de sus lectores tres títulos. “Partes de Guerra - Malvinas 1982” de Graciela Speranza y Fernando Cittadini, “Las Guerras por Malvinas” de Federico Lorenz y un libro de imágenes titulado “Cruces - Idas y Vueltas de Malvinas” a cargo de María Laura Guembe.

La editorial Aguilar relanzó el libro “Batallas de Malvinas” escrito por Pablo Camogli, profesor de Historia de la Universidad Nacional de Cuyo. Mientras que sigue a la venta desde Sudamericana el libro “Tierra de Nadie” de Ignacio Montes de Oca, una obra que intenta desentrañar los mitos en torno al conflicto.

Ocupan el inventario también: “Malvinas: de la Guerra Sucia a la Guerra Limpia” de León Rozitchner, “Malvinas - Retratos y Paisajes de Guerra” de Juan Travnik, “Malvinas: Su Historia en Historias” de Arnoldo Canclini, “Rabinos de Malvinas” de Hernán Dobry y una quincena de títulos más que pueden hallarse aún en stock en diferentes librerías de capital.

Asfixia y oficialización del rock


Los gobiernos autoritarios no se llevan bien con la cultura. Reniegan de toda expresión que pueda deslegitimar su poder. En la mayoría de los casos niegan su existencia o cuando pueden la usan para sus propios fines convertida en propaganda. Cuando los denuncia, intentan aplastarla o tratan de distorsionar sus fines y contenidos.

La dictadura padecida por los argentinos entre 1976 y 1983 no fue una excepción a esta oscura regla y, en todos los ámbitos, los militares persiguieron y censuran, mediante un complejo aparato represivo y criminal, las expresiones disidentes.

El totalitarismo de los ’70 hostigó y persiguió a los seguidores del rock y, tal como documentan relatos de la época, no solo sobre los recitales se desataba la represión, sino sobre cualquiera que caminara por la calle con algún estilo que se asociara al rock.

Sin embargo, el rock no solo siguió vivo durante esos duros años, sino que lentamente se transformó en uno de los ámbitos privilegiados de protesta social. Fue el lugar donde los jóvenes encontraron contención, refugio y el espacio para desarrollar su descontento.

Las letras con sus dobles sentidos, con sus metáforas y grandes alegorías, denunciaban los cruentos sucesos y pronto sus compositores se transformaban en héroes e inspiradores. La Guerra de Malvinas paradójicamente permitió que el rock nacional se difundiera masivamente y, sobre el final de la dictadura, este movimiento, que tanto había sido vapuleado y perseguido, alcanzó como nunca antes una difusión masiva en las radios de todo el país.

Recordemos que la guerra produjo en la sociedad un auge de carácter nacionalista y anti-inglés que permitió a los jóvenes rockeros la oficialización y bendición de sus temas. La medida fue tomada por los militares contra los países enemigos.

Lo que no intuían estos militares es que eliminar de las radios la música inglesa para reemplazarla por expresiones del rock nacional traería consigo duras críticas a un gobierno cínico e ilegítimo. Así durante esta época surgen canciones que a veces parecían no decir nada, pero que sin embargo eran fuertes reclamos y hondas reflexiones del ahogo provocado por la falta de libertad.

Escondidas bajo historias aparentemente inocentes, casi infantiles, las letras de las canciones narraban en breves minutos todo un universo de sentidos y pasaban revista sobre los sucesos de actualidad.

Durante este período el rock nacional estuvo comprometido con la realidad social de la época y fuertemente imbricado con la política, ya sea para denunciarla o bien como resistencia.

Grupos y solistas, tanto del circuito rockero como de la canción popular, que eran prohibidos y perseguidos, pronto fueron asimilados y estimulados. En conjunto lograron acceder a un circuito formal que les estaba vedado. Y muchos de ellos, en medio de la exaltación malvinense, introducían estéticas y canciones que también cuestionaban la dictadura.

León Gieco impuso como himno “Sólo le pido a Dios”, Pedro y Pablo cuestionaron a Thatcher en “Señora violencia e hijos”, Charly García realizó la crítica más devastadora en “No bombardeen Buenos Aires”.

También salió a la luz Víctor Heredia con “Aquellos soldaditos de plomo” y su “Informe de la situación”. Raúl Porchetto estrenó “Reina madre”, Alejandro Lerner “La isla de la buena memoria” y Adrián Abonizio “El soldado y la reina de las nieves”.

Son estos y una lista más de temas y de cantautores como, Juan Carlos Baglietto, Fito Páez, Rubén Goldín, Silvina Garré, Jorge Fandermole y grupos como Los Abuelos de la Nada, Serú Giran, Sui Generis y Rata Blanca, por nombrar solo algunos, con los que el rock nacional se nutrió para dar testimonio de una época.

Estas canciones sirvieron para apuntalar el predecible y doloroso saldo de la guerra y el irremediable fin del oscuro imperio de la dictadura. Por eso hoy se las recuerda como fruto de 1982, año en el que finaliza un período en el rock y comienza una etapa signada por una increíble fuerza estética.

Ciclo en el que el rock nacional asiste a su propio renacimiento, entre el repudio ideológico hacia la guerra y una batalla simbólica, que tuvo como saldo positivo que nacieran las mejores canciones. 

Representar en la pantalla


La influencia de Malvinas en la cinematografía nacional, a grandes rasgos, ha sido escasa. Si bien es cierto que desde el 2005 en adelante han proliferado una serie de documentales sobre el tema, abocados a retratar los testimonios y voces silenciados de ex combatientes o familiares, en el período anterior a esta fecha las creaciones vinculadas al conflicto son pocas.

También es verdad que de la democracia a esta parte, a pesar de la irrisoria producción, varias películas sobre Malvinas han tenido cierto alcance social y de alguna manera se han constituido en referentes indiscutibles a la hora de hablar de la guerra.

Imaginar colectivamente la guerra a través del cine significa tener que abordar la problemática sobre la construcción de la memoria en torno a la última dictadura, y con ello tener que superar las disputas sobre la interpretación del pasado reciente.

El cine no es ajeno a estos conflictos y por eso se explica la dificultad estatal y privada en promover iniciativas vinculadas a este universo de sentido. En materia de producciones culturales, sin embargo, pueden rastrearse históricamente estas encrucijadas sociales. Así, por ejemplo, muy poco después de terminada la dictadura el cine experimentó un gran impulso entusiasmado por la denuncia.

A esta situación ayudó la reactivación de la industria audiovisual y el resurgimiento de la dictadura como tema de debate, tanto en la agenda de la opinión pública, como también en el ámbito de la justicia y de la sociedad.

¿Podrá el cine acompañar esta nueva etapa de conflictos? ¿Surgirán nuevas ficciones en torno a Malvinas? ¿Servirá la conmemoración de estos 30 años para profundizar las dimensiones históricas de la guerra? ¿Podrá el cine ayudar en la transmisión de las memorias de nuestro pasado? Estos y otros son algunos de los interrogantes que aún quedan por descubrir y a los que socialmente tarde o temprano tendremos que responder.

Las películas

Mientras esperamos alguna luz que ilumine tantas incógnitas y sin pretender hacer una lista exhaustiva de todos los films que participaron en la reconstrucción de la memoria sobre Malvinas, rescatamos aquí una serie de películas que pueden considerarse quizás los más importantes sobre el tema.

En todas ellas revive la historia trágica de una época y en la materia de todos estos films vive cierta porosidad documental, a pesar de que muchos de ellos son ficciones y poseen carácter argumental. Con cada una de estas películas hemos aprendido a sentir, recordar y pensar y sus imágenes, que perduran en el tiempo, son documentos fidedignos de una época y motivo de reflexión actual.

 “Los chicos de la guerra” (1984) de Bebé Kamin. Se centra en las historias de tres jóvenes de distintas clases sociales, desde sus propias infancias hasta los traumáticos regresos del conflicto.

“La deuda interna” (1988) de Miguel Pereira. Un joven indígena conoce a un maestro y entre ambos nace una amistad que se interrumpe cuando el joven es convocado a participar en la guerra.

“Hundan al Belgrano” (1996) de Federico Urioste. Relato minucioso de cada uno de los detalles de la guerra sobre la base de entrevistas, escenas dramáticas, mapas y otros elementos de raíz histórica.

“El visitante” (1999) de Javier Olivera. Un ex combatiente, no puede olvidar los días en que estuvo en las trincheras, tampoco a su compañero de lucha, que perdió en aquel desolado lugar de pesadilla.     
                                                                                              
“Fuckland” (2000) de José Luis Marqués. Un argentino se propone reconquistar las islas a través de la idea de embarazar a las nativas del lugar y, así, poblarlas de argentinos.

“Iluminados por el fuego" (2005) de Tristán Bauer. A partir del intento de suicidio de uno de sus ex compañeros, Esteban se sumerge en los recuerdos de guerra que compartió con otros reclutas.

"Locos de la Bandera" (2005) de Julio Cardozo. Historia de los familiares de los 649 caídos argentinos y sus testimonios desgarradores frente al dolor y la pérdida.

"No tan nuestras" (2005) de Ramiro Longo. Abordada desde la dura realidad que afronta un veterano de guerra argentino del enfrentamiento armado y su posterior experiencia como prisionero.

"Huellas en el viento"(2008) de Sandra Di Luca. Documental sobre un grupo de ex combatientes que regresa a las Islas para registrar una crónica de los recuerdos.

"Malvinas, 25 años de silencio" (2008) de Myriam Angueira. Un grupo de soldados de la clase 62 y 63 de la provincia de Chubut, decide romper el silencio y ponerle palabras al dolor 

"Desobediencia debida" (2010) de Victoria Reale. El piloto Jeff Glover cuenta qué le ocurrió durante las siete semanas que estuvo prisionero en la Argentina.

“Un cuento Chino” (2011) de Sebastián Borensztein. Narra el encuentro fortuito entre un argentino marcado por las huellas de la guerra y un chino que deambula perdido por la ciudad de Buenos Aires. 

Fuente: Los Andes Online

El más grande del mundo

El Airbus A380 visitó Argentina y causó fascinación. Tiene capacidad para 830 pasajeros en sus dos pisos y una autonomía de vuelo de 15.300 kilómetros. Unas 19 empresas ya llevan encargadas unas 253 unidades de este avión valuado en unos 383 millones de dólares.



El avión comercial más grande del mundo, el A380 de Airbus, visitó la Argentina y causó fascinación entre los entendidos y pasajeros casuales que esperaban sus vuelos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Con una capacidad para trasladar hasta 830 pasajeros en sus dos pisos y una autonomía de vuelo de 15.300 kilómetros, el A380 es el avión comercial más grande que se haya fabricado en la historia de la aeronavegación mundial.

De acuerdo a las previsiones de la firma, Argentina necesitará más de 123 aeronaves nuevas con más de 100 asientos en los próximos 20 años, por lo que deberá invertir unos 13.400 millones de dólares para satisfacer la demanda sus millones de viajeros.

Según la última proyección global del mercado desarrollada por Airbus se espera que antes de 2030 Argentina tendrán más del doble de aviones de pasajeros que los actuales, mientras que, según las previsiones, el PBI aumentará a una tasa mayor que el promedio de América Latina y del resto del mundo.
En lo que se refiere al tráfico internacional, que prácticamente se duplicó desde 2003, Argentina es el segundo mercado más grande de América del Sur detrás de Brasil.

El tráfico entrante y saliente de Argentina aumentó un 32 por ciento en los últimos 10 años, lo que posicionó a Buenos Aires como una de las principales puertas de entrada del tráfico aéreo de larga distancia.

"Con un robusto tráfico aéreo internacional animado por el crecimiento económico y el turismo, Argentina tendrá una demanda significativa, no solo de unidades de doble pasillo, sino también de aeronaves de gran tamaño, como el A380", dijo Rafael Alonso, vicepresidente Ejecutivo de Airbus para América Latina y el Caribe.

El empresario opinó que las aerolíneas de Argentina nunca estuvieron mejor posicionadas para capitalizar tanto potencial de mercado como en la actualidad y de cada a los próximos años, en los que el turismo aumentará en forma sustancial.

Unas 19 empresas ya llevan encargados unos 253 unidades de este avión valuado en unos 383 millones de dólares, según su precio de catálogo, y el A380 ya ha transportado a unos 20 millones de pasajeros desde su lanzamiento en 2007.

Unas 70 unidades ya fueron entregadas por el constructor a siete clientes y actualmente unen 29 destinos a través de 53 rutas diferentes.

Con este modelo, la constructora francesa ha logrado crear el interior más silencioso del mercado y bajó el consumo de combustible desde los 5 litros por pasajeros cada cien kilómetros, hasta los 3 litros.

Ciudades como Nueva York, Madrid, Sydney y Johannesburgo podrían ser unidas con vuelos que partieran desde Buenos Aires sin necesidad de una escala para el reposicionamiento de combustible.

El aeropuerto de Ezeiza podría recibir los vuelos de esta monumental aeronave debido a que el modelo puede operar sin inconvenientes en las terminales donde actualmente lo hace el 747 de su competidora Boeing.

Fuente: diariouno.com.ar

La soledad del “no a la guerra” en una familia anglo-argentina

Por Marina Walker Guevara - Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, Washington DC, Estados Unidos 


Vengo de una familia “anglo-argentina”. Lo anglo es por parte de mis abuelos paternos, que emigraron de Escocia a principios del siglo pasado. Para ellos Argentina, y más aún Mendoza, fue algo así como la Tierra Prometida. Aquí tuvieron hijos, plantaron viñas y construyeron una identidad bicultural, con raíces profundas a ambos lados del Atlántico. Hubo fiesta en la finca de Vistalba el día que mi abuelo recibió la ciudadanía argentina.

Fue durante la Guerra de Malvinas, cuando yo tenía siete años, que por primera vez tomé conciencia de mi doble herencia, argentina y británica. De repente ese micro-universo perfectamente integrado hasta entonces en nuestra familia entró en crisis. 

“Papá, ¿nosotros somos ingleses?, ¿vos quién querés que gane la guerra?”, le preguntaba yo a mi padre mientras con mamá tejíamos mantas para los soldados argentinos.

Mas difíciles eran aún los intercambios de mi padre con sus amigos, algunos de los cuales lo increpaban en la calle y le exigían que tomara partido. Mi padre era argentino pero durante la Segunda Guerra Mundial se alistó voluntariamente en el ejército inglés para pelear contra el nazismo. Le tocó uno de los escenarios más duros: Birmania.

Con esa experiencia en sus espaldas no hubo propaganda política, en inglés o español, que lo engañara. Para él la Guerra de Malvinas fue como mirar en cámara lenta una película de terror en la que conocía íntimamente las escenas y, peor, el desenlace. Se quedaba largas horas a la noche con la oreja pegada a la vieja radio desde donde sintonizaba la BBC.

Un día lo llamaron de urgencia a la Casa de Gobierno. Los militares querían saber cuántos ingleses había en Mendoza y si representaban una amenaza para la comunidad. Mi padre se los fue nombrando de a uno: la señora Upton, nuestra vecina, de más de 70 años; el puñado de ex trabajadores del ferrocarril a los que mi padre les llevaba la pensión del gobierno británico cada mes; nuestra vieja tía Betty. Se le acabaron los ingleses antes que los dedos.

A lo largo de los años me he preguntado si realmente los militares creían que había una resistencia británica en Mendoza capaz de levantarse en armas o si el fin de la conversación fue sencillamente intimidar a mi padre.

No lo intimidaron los militares pero los 74 días que duró la guerra fueron de los más amargos de su vida. Desconfiado de los nacionalismos, jamás tomó partido por un lado u otro. Su elección fue la menos popular en esos días, la más lúcida: un simple y rotundo “no” a la guerra.

*Marina Walker Guevara, periodista mendocina, trabajó en Los Andes y actualmente es vicedirectora del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación en Washington DC. 

Una carta formidable que no se usa

“El derecho de autodeterminación lo tienen los pueblos, y los habitantes de Malvinas, según la Argentina, no constituyen un pueblo distinto del británico: son parte de él”.

Una carta formidable que no se usa
Según Terragno, el plan B británico es inducir 
a los isleños a proclamar su independencia.

Por Rodolfo Terragno - Ex jefe de Gabinete y ex legislador nacional.

Con relación al pleito sobre Malvinas, una ley británica contradice al gobierno del Reino Unido y da la razón a la Argentina. Nuestras autoridades, por razones que se ignoran, decidieron no presentar a las Naciones Unidas esta “confesión de parte”. Con esto, no sólo nos privamos de moverle el tablero diplomático al Reino Unido. Nos arriesgamos levantarnos un día y encontrarnos con el Estado Libre de las Falklands.

Los 20 puntos siguientes sirven para que cualquiera entienda lo que, por alguna razón no revelada, ignoran altos funcionarios nacionales.

1. ¿Con qué argumento se niega Gran Bretaña a negociar con la Argentina

Dice que los habitantes de las Malvinas tienen el derecho de autodeterminación y, por lo tanto, son ellos quienes deben decidir a qué país pertenecen las Malvinas.

2. ¿Cuál ha sido la posición argentina? 

El derecho de autodeterminación lo tienen los pueblos, y los habitantes de Malvinas, según la Argentina, no constituyen un pueblo distinto del británico: son parte de él. No pueden, por lo tanto, laudar un conflicto entre su propio país y el nuestro.

3. ¿Qué decía la ley británica previa a 1982? 

Que los isleños no eran británicos. Los consideraba “ciudadanos de territorios de ultramar”, que no tenían derecho al pasaporte británico ni a residir en Inglaterra. De acuerdo con Londres, eran terceros, y como tales tenían derecho a decidir su destino.

4. ¿Con qué fundamento declaró Gran Bretaña la guerra de 1982? 

Alegó que era para defender los deseos de los isleños, que era “supremos”, según la primera ministro Margaret Thatcher. Esto ya demostraba, por sí, que Londres los consideraba británicos. No era creíble que, por defender los derechos de un puñado de “terceros”, Gran Bretaña se arriesgara a una guerra en la cual perdió 258 hombres, dos destructores, dos fragatas, un buque de desembarco, un anfibio, un carguero, diez aviones y 24 helicópteros.

5. ¿Qué paso después de la guerra?  

Los isleños dejaron en claro que ninguno de sus derechos “supremos” era mayor que el de ser reconocidos como lo que eran: británicos.

6. ¿Cómo resolvió Gran Bretaña el problema? 

Se vio obligada a sancionar una nueva ley, la British Nationality Falkland Islands Act, por la cual admitió que los habitantes de las Malvinas son británicos. Hoy ya ha establecido que los isleños son tan británicos como sus compatriotas de Londres, Liverpool o Manchester.

7. ¿Cómo pueden ser, entonces, terceros en discordia? 

No pueden. La ley británica equivale a confesión de parte: actualmente, el derecho positivo británico dice exactamente lo mismo que la Argentina ha dicho siempre: los isleños son parte integrante de Gran Bretaña y, por eso, no pueden ser árbitros del conflicto angloargentino.

8. ¿Qué hay que hacer con ese instrumento? 

Presentarlo cuanto antes en Naciones Unidas para probar que el conflicto es bilateral y debe resolverse en negociaciones entre Gran Bretaña y la Argentina.

9. ¿Los británicos aceptarán el criterio? 

No pueden negar su propia ley. Además, la ley británica no le da la razón sólo a la Argentina: se la da a la propia ONU, según la cual el conflicto es bilateral, y al Departamento de Estado, que sostiene lo mismo. Eso aislaría al gobierno británico.

10. ¿Nos devolverían entonces las islas? 

No, al menos, en el corto plazo. Un conflicto tan largo y complejo no se resuelve (sobre todo después de una guerra) presentando un instrumento jurídico. Pero eso nos permitiría hacer un gran avance, por primera vez desde 1982, y poner a Gran Bretaña en una posición de debilidad.

11. ¿Cuál es la urgencia en hacer esa presentación? 

Tenemos que impedir que Gran Bretaña lleve adelante su Plan B.

12. ¿Qué plan? 

Su plan B consiste en valerse del principio de autodeterminación e inducir a los isleños a que proclamen su independencia. Digamos, el Estado Libre de las Islands Falkland. Esto satisfaría a Londres y a los isleños, porque en definitiva el principal objetivo de Su Majestad y los isleños es que las Malvinas no vuelvan nunca a ser argentinas.

13. ¿Pueden esas islitas ser un país? 

Hay, en las Naciones Unidas, muchas islas-estado más chicas y más pobres que las Malvinas, cuyo PBI per cápita es uno de los más altos del mundo.

14. ¿Tienen ese ingreso por el petróleo? 

No, por la pesca y, particularmente, por el calamar. La idea de que las Malvinas nadan en un mar de petróleo carece de fundamento. Todo indica que hay hidrocarburos mar afuera, pero en cantidades moderadas y con un probable costo de explotación demasiado alto.

15. ¿Y qué gana Gran Bretaña con que las Islas dejen de ser británicas? 

Que la independencia sería ficticia. Como en el caso de Palau, un miniestado que es parte de la ONU, donde tiene un voto, igual que China o Brasil o cualquier otro país. Palau tiene gobierno propio, pero delega su defensa y sus relaciones exteriores a los Estados Unidos, que además le presta asistencia económica y gerencial. Es formalmente un país autónomo, pero en la práctica es parte de los Estados Unidos.

16. ¿Puede hacer eso Gran Bretaña estando en minoría en la ONU? 

Está en minoría ahora, que esgrime la autodeterminación para mantener una colonia. Pero si los isleños se pronuncian por la independencia, todos los países emergentes (que en gran medida son resultado del principio de autodeterminación) se sentirán obligados a apoyar. En ese momento habríamos perdido las Islas para siempre.

Por eso es tan importante que se presente cuanto antes el instrumento ante la ONU. La idea de la independencia aún no está madura, y ni el gobierno británico ni los isleños pueden desdecirse de lo que dice la ley británica y lo que dicen ellos en cada discurso.

17. ¿La clase política argentina no ve esto?  

En 2007 el Senado aprobó por unanimidad un proyecto mío, acompañado por legisladores de todos los partidos políticos. En ese proyecto se declara lo que estoy diciendo: debe llevarse la ley británica a la ONU para destruir el argumento de la autodeterminación.

18. ¿El kirchnerismo votó esa declaración? 

La votaron todos los sectores políticos sin excepción, y por lo tanto también el peronismo kirchnerista. Incluida la entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner.

19. Entonces, ¿por qué no se lleva el instrumento a la ONU?  

El senador Daniel Filmus, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, informó recientemente que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner había decidido no adoptar esta estrategia.

20. ¿Por qué

No lo sé ni me lo explico. Trataré de hablarlo con el canciller.

Fuente: Los Andes Online