miércoles, 11 de abril de 2012

Corea del Norte comienza cargar combustible en el cohete Unha-3

Unha-3

Técnicos de Corea del Norte comenzaron a inyectar combustible en el cohete Unha-3 que en los próximos días deberá ubicar en órbita el satélite Kwangmyongsong-3, informó este miércoles el director del Centro norcoreano de Control del Espacio, Paek Chang-ho.

“Creo que el llenado de los tanques de combustible finalizará a tiempo. En cuanto al momento exacto del lanzamiento, será decidido por los máximos dirigentes del país”, afirmó el funcionario a periodistas extranjeros.

No obstante, no precisó el plazo en que se prevé concluir la inyección de combustible al Unha-3.

El pasado martes, Pyongyang anunció la finalización de un conjunto de labores previas al lanzamiento y confirmó que el despegue tendrá lugar esta semana, aunque sin precisar la fecha.

La agencia France Presse informó que el país comunista también inició la víspera la instalación del satélite, de 100 kilogramos de peso, a bordo del cohete, cuyo lanzamiento, según Occidente, constituye en realidad un ensayo encubierto de un misil de largo alcance.

Estados Unidos, la Unión Europa (UE), Rusia, Corea del Sur y Japón han criticado el futuro lanzamiento del Unha-3, por considerar que violaría las resoluciones 1718 y 1874 del Consejo de Seguridad de la ONU que prohíben a Pyongyang lanzar cohetes usando tecnología de misiles balísticos.

En este sentido, la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, instó la víspera al país comunista a renunciar a sus polémicos planes que amenazan con arruinar el esfuerzo diplomático para lograr la reanudación del diálogo nuclear a seis bandas.

Por su parte, EEUU continúa pendiente de la situación en torno al lanzamiento del cohete norcoreano, analizando su posible evolución con los aliados de la región, declaró anoche la secretaria de Estado, Hillary Clinton, tras una reunión con su homólogo nipón, Koichiro Gemba.

“Reafirmamos nuestro interés en la estabilidad de la península de Corea y estamos convencidos de que reforzar las medidas de seguridad no será necesario si Corea del Norte renuncia a las provocaciones y cumple con sus compromisos”, aseveró Clinton.

Entretanto, el Gobierno de Japón anunció que a partir de este miércoles trabajará en alerta máxima y creará un gabinete de crisis ante el inminente lanzamiento del Unha-3. En particular, los ministros nipones se obligarán a comenzar su jornada laboral antes de las 7:00 de la mañana, casi dos horas antes de lo habitual.

Anteriormente, el Ministerio de Defensa dio la orden de destruir el cohete norcoreano si se desvía o sus restos caen en el territorio japonés.

Pyongyang anunció a mediados de marzo que lanzará entre el 12 y el 14 de abril próximo el satélite de observación Kwangmyongsong-3 (“Estrella Brillante”) a bordo del cohete Unha-3 (“Vía Láctea”) para conmemorar el centenario del nacimiento del fundador del país comunista, Kim Il-sung.

Fuente: RIA Novosti
George Galloway y Jean-Luc Mélenchon: el inmenso vacío a la izquierda del socialiberalismo europeo comienza a ocuparse

Sin Permiso / The Guardian

Si las elecciones presidenciales del mes próximo resultan según lo esperado, Francia se dirige hacia un enfrentamiento a causa del desastroso impulso de austeridad que ahoga hoy la vida económica de la eurozona. Al igual que en Gran Bretaña, la economía lucha por recobrarse del derrumbe de 2008, cargada con las deudas de los bancos malos y encaminada a recortes y aumentos de impuestos que la debilitarán, pero con el peso añadido de verse aherrojada en un tratado orquestado por Alemania que ilegalizara el estímulo económico. 

Desde las atrocidades del mes pasado en Toulouse, el presidente Nicolas Sarkozy ha subido un poco en las encuestas, dando gusto a xenófobos e islamófobos y postulándose como adalid de la seguridad. Pero el presidente más impopular en los 53 años de la V República Francesa todavía está seis puntos por detrás de su rival socialista para el desempate de la segunda vuelta. A menos que se produzca alguna alteración imprevista, se espera una vez más que el titular del cargo que ha pasado la crisis se vea finiquitado y se elija como presidente en mayo a François Hollande.

El insípido Hollande queda muy lejos del radical al que le dan vueltas los ojos retratado por los medios de información británicos. "Abrimos los mercados a las finanzas y la privatización", se jactó recientemente, refiriéndose a los gobiernos socialistas de afectos neoliberales de los años 90. Y ha respaldado la regla "de oro" de presupuesto equilibrado que exige el nuevo tratado fiscal. Pero también ha prometido renegociar el tratado y apoya un programa de empleo sufragado por impuestos a los bancos y la riqueza, junto a una tasa impositiva del 75% para aquellos que ganan más de un millón de euros al año, asunto como para provocar pesadillas a George Osborne [Ministro del Tesoro británico].

Lo que ha transformado la contienda ha sido el espectacular ascenso de Jean-Luc Mélenchon, antiguo ministro socialista y candidato del Front de Gauche (Frente de Izquierda), que ha pasado del 6% al 15% en pocos meses, convirtiéndose en "tercer hombre" fundamental en las elecciones. Lo ha logrado con una campaña descaradamente populista, tomando como objetivo los votantes de clase trabajadora marginados que son presa del Frente Nacional, inspirando a jóvenes abstencionistas y utilizando el tipo de lenguaje de la calle ajeno a los círculos mágicos del estamento político francés que él abandonó.

El resultado, tal como informó The Economist, ha constituido toda una "sensación". El mes pasado Mélenchon apeló una "insurrección cívica" ante cien mil de sus partidarios reunidos en la Plaza de la Bastilla de París. Respaldado por los comunistas, ha unido a casi la totalidad de la quisquillosa izquierda francesa tras él, demandando un límite para los ingresos anuales superiores a 360.000 euros, el desmantelamiento de la OTAN, control de los bancos, retirada de Afganistán, referéndum sobre el tratado de la UE, "desobediencia" europea y derecho de los trabajadores a hacerse cargo de fábricas amenazadas de cierre. De forma crucial, le ha puesto la proa a la Marine Le Pen acosadora de musulmanes del Frente Nacional, – a la que denunció como un "monstruo de asco que escupe odio" – sobrepasándola en las encuestas, y contribuyendo en ese proceso a disipar la amenaza de que pudiera alcanzar la segunda vuelta, como fue el caso de su padre en 2002. De modo aun más revelador, el éxito de Mélenchon ha empujado a los dos candidatos principales a adoptar una retórica más radical sobre la economía: la tasa impositiva del 75% de Hollande fue una respuesta directa al fenómeno Mélenchon, mientras que ahora hasta Sarkozy exige que paguen más los ricos y juguetea con alguna desobediencia propia respecto a la UE.

No se puede, por supuesto, trasponer una campaña nacional francesa que compromete a millones de personas a los extraordinarios resultados electorales de Bradford Oeste, que han visto cómo George Galloway conseguía mayor incremento en la proporción de voto que la de cualquier elección parcial (Irlanda del Norte aparte) desde 1945, y con más votos que los de todos los demás partidos juntos. Pero algunos paralelos son, con todo, llamativos.

En ambos casos, un antiguo parlamentario bien conocido del principal partido de centro izquierda ha recurrido a un populismo carismático de izquierda radical para movilizar a votantes distanciados en el extremo más afilado de la austeridad contra una élite política que ha fracasado a lo largo de décadas a la hora de hacer algo por ellos.

Tal como sucede con Mélenchon, los medios informativos metropolitanos aborrecen tanto a Galloway que – a excepción del Guardian – ni siquiera supieron dar cuenta informativamente de la marea ascendiente de apoyo a Respect [formación política de Galloway] durante la campaña y se han mostrado en buena medida incapaces de explicar su sentido desde entonces, desestimándolo como algo fuera de lo común que se explica atendiendo a la pintoresca personalidad de Galloway y a su capacidad de "jugar la carta musulmana".

Es cierto que el historial de Galloway en lo que respecta a guerras y ocupaciones respaldadas por Occidente, así como su defensa sin compromisos de la comunidad más demonizada del país, le otorgaba una credibilidad especial en un distrito electoral con un 37% de población musulmana. Y la petición de retirar las tropas de Afganistán es desde luego popular entre los musulmanes, si bien la apoya también el 70% del país.

Pero el ímpetu central de la arremetida de Galloway en Bradford se dirigió de hecho a los recortes, tasas de matrícula escolares, desempleo, pobreza y declive de una ciudad abandonada y mal gestionada por todos los partidos principales. Respect hizo campaña como "laborismo de verdad" frente al Nuevo Laborismo, mientras Galloway declaraba que quería "arrastrar al laborismo por una senda progresista". Y lejos de dividir a las comunidades siguiendo líneas étnicas o religiosas, logró mayoría en todas y cada una de las partes del distrito electoral, incluyendo las zonas mayoritariamente blancas.

Bradford ha supuesto un voto contra la austeridad y la guerra, pero también contra un estamento político vilipendiado del yo-también, local y nacional. Ese distanciamiento ha ido creciendo con los años, pero a medida que se fuerzan los recortes y el nivel de vida se ve sometido a un rigor aun mayor, hay que esperar más acontecimientos extraordinarios cuando surjan oportunidades.

Esa distanciamiento es corriente en toda la Europa desindustrializada, desregulada y puede también explotarlo la derecha. Se trata de un supuesto común, basado en la experiencia de la década de 1930 sobre todo, que la derecha populista está mejor situada para explotar la volatilidad e inseguridad de una depresión. Pero tanto la campaña de Mélenchon como la de Galloway, entre otras, constituyen un recordatorio de que la izquierda puede marcar el ritmo político si está preparada para dar voz a las auténticas preocupaciones de la gente.

En Francia, el único peligro de victoria de Sarkozy proviene de que no veamos a Hollande ofrecer una auténtica alternativa. Y cuanto mayor sea el voto de Mélenchon en la primera vuelta, más difícil le resultará Hollande ceder cuando llegue el choque con Angela Merkel, Bruselas y los mercados financieros.

Por lo que respecta a Gran Bretaña, una candidatura del género de la de Mélenchon o Bradford no podría por supuesto elaborar lograr una estrategia nacional triunfante. Pero ambas apuntan a un abismal espacio político no representado. O Ed Miliband se muestra más audaz en el intento de sacar al laborismo de una herencia desacreditada y dar voz con fuerza a lo que él llama su "maltrecha base"…o lo llenarán otros a medidas que los costes de la crisis golpeen más profundamente.

Seumas Milne es un analista político británico que escribe en el diario The Guardian. También trabajó para The Economist. Es coautor de Beyond the Casino Economy.

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón 

Fuente: Rebelion.org

Irán anuncia desmantelamiento de una red de espías israelíes

Irán anuncia desmantelamiento de una red de espías israelíes

Servicios secretos de Irán desmantelaron una red de espías y terroristas que trabajaban para Israel, comunicó hoy el  Ministerio iraní de Inteligencia y Seguridad Nacional, citado por agencias.

Según indica el comunicado, los supuestos espías estaban preparándose para lanzar "operaciones terroristas" en el territorio del país, pero los servicios secretos iraníes frustraron esos planes.

Por ahora no se informa del número de detenidos ni de cómo fueron efectuados los arrestos, ni se ofrecen otros detalles.

EEUU, Israel y algunos otros países acusan a Irán de desarrollar armamento nuclear bajo la cobertura de su programa civil de energía atómica. Teherán rechaza las acusaciones y asegura que su programa busca sólo satisfacer la demanda interna de energía.

El Consejo de Seguridad de la ONU ya aprobó cuatro resoluciones sobre Irán. A finales del año pasado, el comité de sanciones del Consejo de Seguridad informó sobre dos hechos de violación por Teherán de la prohibición de exportar armas. La prohibición fue impuesta por la negativa de la República Islámica a suspender el enriquecimiento de uranio.

Fuente: RIA Novosti
Obama e Irán
Si nos os rendís ahora os bombardearemos más adelante

Asia Times Online

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El expresidente de EE.UU. George W. Bush emitió un ultimátum a Sadam Hussein antes de bombardear e invadir Irak.

Nueve años después, el presidente de EE.UU. Barack Obama ha emitido un ultimátum a los dirigentes de Teherán antes de… establecer condiciones óptimas para un ejercicio de “todas las opciones sobre la mesa”.

Obama ofrece a Teherán la “negociación” de su programa nuclear, antes de las muy retardadas conversaciones entre los "Seis de Irán" (P5+1, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -EE.UU., Reino Unido, China, Rusia y Francia, más alemania) e Irán programada para el sábado en Estambul.

Para comenzar, no es una oferta; es una lista de exigencias,  incluso antes de que tenga lugar ninguna negociación. Y esas concesiones “a medio plazo” están embaladas –según la propia retórica del presidente– como una “última oportunidad”.

En los tiempos modernos, esto se solía considerar un ultimátum. En la era post-todo se considera la "diplomacia internacional".

Obama quiere que Teherán cierre y de hecho destruya la planta de enriquecimiento Fordow, construida bajo una montaña en las afueras de la ciudad sagrada de Qom; quiere que Teherán renuncie definitivamente y “entregue” todas sus reservas de uranio enriquecido al 20%; que detenga todo tipo de enriquecimiento, incluso hasta un inofensivo 5% (lo que significa que Irán renuncie a todo su programa nuclear civil, al cual tiene derecho según el Tratado de No Proliferación Nuclear); que permita el pleno acceso de los inspectores del organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a todas las instalaciones nucleares iraníes (ya lo tienen); y que permita que los inspectores hablen con todos los máximos científicos nucleares iraníes (no es exactamente posible; bastantes han sido asesinados por el Mossad israelí).

Por lo tanto, bienvenidos a la escuela de diplomacia de “date la vuelta y muérete” tal como ha sido perfeccionada por el gobierno de Obama, con una contribución vital del lobby de Israel en Washington. Es nuestro lado de la carretera. Y la carretera es al infierno, al sonido de “Bombardead, bombardead Irán”.

Otra guerra para el 1%

No es sorprendente que los proverbiales “funcionarios israelíes” estén deleitados de que Irán –a través de su Ministerio de Exteriores– haya rechazado esas exigencias como “irracionales”; para Tel Aviv, la respuesta iraní es “buena”. 

“Buena” quiere decir que la lista de exigencias significa el inevitable fracaso de las conversaciones, que es el núcleo de la estrategia israelí. Después Obama podrá utilizar (lo utilizará) el fracaso como la excusa perfecta para aplicar sanciones aún más duras y quién sabe qué más.

Durante meses todo el aparato oficial israelí ha estado lavando los cerebros de la opinión pública israelí, estadounidense y europea a favor de la guerra contra Irán por todos los medios necesarios, manipulando todo desde una absurda “amenaza existencial” a la llegada de un “segundo Holocausto”.

Ahora toda la controversia con respecto a Fordow está vinculada al sesgo israelí de otro concepto tenebroso conocido como “esfera de inmunidad”. Tel Aviv insiste en que Fordow permitirá que Irán proteja los elementos más delicados de su programa nuclear, literalmente dentro de una montaña inmune a las más poderosas bombas revienta-búnkeres GBU-28 (que Obama, a propósito, aceptó vender a Israel).

Es una tontería absoluta. Tel Aviv inventó esa cortina de humo de la “esfera de inmunidad” después de que la actividad nuclear civil ya tenía lugar en Fordow, bajo supervisión del OIEA.

Sin embargo la cola vuelve a menear al perro. Washington vuelve a actuar bajo control remoto de Tel Aviv.

Los sondeos han mostrado que una mayoría de los israelíes –¿una demostración fabulosa de altruismo?– solo quiere una guerra contra Irán si el Gran Hermano EE.UU. la encabeza (y enfrenta las peores consecuencias). Y no importa que la nebulosa de la inteligencia israelí esté dividida.

El contexto es clave. Los 500 israelíes más ricos representan un valor de aproximadamente 75.000 millones de dólares. Eso en un país con un Producto Interno Bruto de solo 205.000 millones de dólares.

Las 20 familias israelíes más ricas controlan casi la mitad del mercado bursátil. En conjunto su riqueza es un 25% superior al presupuesto de Israel de 2011. ¿Y adivináis quiénes son? Los máximos partidarios de la coalición en el poder de Likud-Ysrael Beitenu, con el primer ministro Benjamin "Bibi" Netanyahu al timón. (Ysrael Beitenu está dirigido por el ministro de Exteriores Avigdor Lieberman).

Por lo tanto es la crema del 1% israelí la que quiere la guerra contra Irán, así como bastantes cucharadas de la crema del 1% de EE.UU.

La cuestión en todo este teatro de sombras de la “negociación” nuclear es vender a la opinión pública estadounidense –y mundial– la noción de que Irán vuelve a andarse con rodeos; tiene mucho que ocultar; y simplemente no se puede confiar en que participe en alguna negociación “seria”.

Los medios corporativos de EE.UU. ya han invalidado las negociaciones con los usuales misiles retóricos, lo que deleita a los belicistas de poltrona del Congreso de EE.UU. y a vastos sectores del complejo militar-industrial. Los que apoyan “Bombardead Irán” harán todo lo posible por sumar la “última oportunidad” de Obama a los ensordecedores tambores de la guerra.

Pepe Escobar es el autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su nuevo libro, recién aparecido, es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto: pepeasia@yahoo.com.
 

Fuente: Rebelion.org
Con el retiro de Santorum, la derecha de EEUU regresa a su centro

Rick Santorum anunció que suspenderá su campaña por la nominación del Partido Republicano a la candidatura por la presidencia estadounidense, con lo que deja el camino libre a su rival Mitt Romney, quien lidera en el número de victorias primarias y en las encuestas para la nominación.
 
por BBC
 

Santorum, ex senador de Pennsylvania, reconoció que su campaña había llegado a su fin pero que no estaba dejando la lucha para "derrotar al presidente Barack Obama, conservar la mayoría republicana en la Cámara Baja y ganar el control del Senado", escribe William Márquez para el portal británico BBC.

Las interrogantes ahora son si Santorum tiene algún papel en la campaña de Romney -de quien se presume ganará la nominación republicana-, si estará influyendo con su retórica conservadora en el tono de las elecciones o si preparará un regreso para dentro de cuatro años.

La realidad de los números

En su breve discurso Santorum no especificó la razón de la suspensión de su campaña pero hizo alusión a su pequeña hija Bella, que sufre de una rara enfermedad genética con muy poca probabilidad de supervivencia y que la tuvo hospitalizada hace unos días.

No obstante la reconocida dedicación a su hija y a su familia, la realidad de los números es lo que los analistas señalan como el factor decisivo en el abandono de su campaña.

Dante Chinni, director del proyecto de investigación social Patchwork Nation del Instituto Jefferson en Washington, expresó a BBC Mundo que esto se veía venir desde hace una o dos semanas cuando las encuestas en Pennsylvania, el estado de Santorum, empezaron a mostrarlo perdiendo terreno.

"Se dio cuenta de que no había manera de ganar y ciertamente no quería retirarse tras una derrota en Pennylvania", señaló Chinni que añadió que también pudo haber presión por parte de los jefes del partido, pues entre más se quedara Santorum en la contienda era peor para Mitt Romney.

Giro hacia el centro

La salida definitivamente beneficia al presunto nominado Romney, quien ha manipulado su campaña hacia la derecha para apelar a los extremos conservadores del partido que juegan un papel importante en las primarias.
 
En un comunicado Romney declaró que "el senador Santorum es un competidor digno y capaz y lo felicito por la campaña que realizó. Comprobó ser una voz importante en nuestro partido y nuestra nación".

Romney tendrá ahora más tiempo para reformular sus posturas y concentrarse en la base más centrista del electorado estadounidense para tener éxito en las elecciones generales, según William Yeomans, analista político y profesor de leyes de la Universidad Americana de Washington.

"La transición de la derecha hacia el centro es delicada y toma tiempo. Romney tendrá que apartarse de la derecha y empezar a aplicar cambios graduales a su postura", dijo Yeomans a la BBC.

No va a ser una tarea fácil, opina Dante Chinni del Instituto Jefferson. El investigador alega que la situación de Mitt Romney se complica por su retórica derechista en temas como los de anticonceptivos y de planeación familiar que serán rechazadas en las zonas del noreste y centro del país.

Al mismo tiempo, al ex gobernador de Massachusetts le va muy mal en zonas rurales y sitios urbanos pequeños donde la gente gana poco dinero, conocidos en el argot de las encuestadoras como "centros de trabajadores de servicio", "nidos vacíos" y "epicentros evangélicos".
 
"Ninguno de estos es un fortín para Romney", explica Chinni, y es ahí donde Santorum cae bien y él podría tener un papel significativo en ayudar a Romney en su campaña.

Mirando hacia 2016

Durante el anuncio de suspensión de campaña, Santorum no especificó si estaría apoyando a Romney pero declaró su intención de que había que derrotar a Obama y obtener la mayoría republicana en ambas cámaras del Congreso.

En la elección de legisladores es donde el mensaje conservador de Santorum puede tener mayor resonancia.

De acuerdo a Israel Ortega, editor de Heritage Libertad, la página en español de la conservadora Heritage Foundation, los sectores más derechistas del partido -como el Tea Party- están apostando a controlar el Congreso, mientras que Santorum le apuesta a otro objetivo: "Es posible que quiera prepararse para una campaña presidencial en 2016, que vea eso como su mejor estrategia", afirmó Ortega a BBC Mundo.

Dante Chinni coincide con esa perspectiva, pero advierte que Santorum tendrá que mostrar a las cabezas del Partido Republicano que puede trabajar en equipo y que puede plegarse en esta ocasión a Romney

"Si lo hace, estaría allanando el camino para dentro de cuatro años", aseguró. "Desde la primaria en Illinois él ha estado comparándose a Ronald Reagan en 1976. Reagan no ganó la nominación republicana entonces, pero fue elegido presidente en 1980. Si eso es lo que Santorum tiene en mente, la manera de hacerlo es ayudando a Romney".

A pesar del fracaso en lograr la nominación republicana en 2012, la presencia de Santorum tuvo un impacto innegable en las campañas.

"Nadie esperó que llegara tan lejos", declaró William Yeomans de la Universidad Americana. "Aunque es difícil ver qué papel pueda jugar en un posible gobierno republicano ahora, él logró concentrar ciertos grupos y todavía hay un aire del movimiento que creó".
 
Fuente: MDZ Online

martes, 10 de abril de 2012

Al Qaida, Al Qaida… Un discurso público incesante y repetitivo
Al Qaida y la conciencia humana (Parte I)

Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.

Hay algo inquietante en la naturaleza del discurso público elaborado tras el 11-S. De forma incesante, a diario, los medios de comunicación occidentales, las autoridades de los gobiernos, los miembros del Congreso de EEUU, los analistas de Wall Street, etc., no dejan de referirse a Al Qaida como la causa subyacente de numerosos acontecimientos mundiales. Acontecimientos de importante naturaleza política, social o estratégica –incluidas las elecciones presidenciales estadounidenses- se clasifican rutinariamente en relación con Al Qaida, la presunta arquitecta de los ataques del 11 de septiembre de 2001. 
Lo que resulta más sorprendente es el alcance de la cobertura por parte de los medios de comunicación respecto a los “sucesos relacionados con Al Qaida”, por no mencionar las montañas de artículos de opinión y “análisis” autorizados concernientes a “sucesos terroristas” en diferentes partes del mundo.

Las habituales menciones a los “fanáticos” y a los “yihadistas” de Al Qaida se ha convertido –desde la perspectiva de las noticias- en algo perenne. En los informes de los medios de comunicación oficiales se despliega todo un ritual mundial al respecto. En el momento de escribir estas líneas (24 de marzo de 2012), la frase “events [sucesos] al Qaeda” tenía 183 millones de entradas en Google y 18.200 entradas en las noticias.

Ante la opinión pública se presentan a diario toda una panoplia de sucesos y circunstancias relacionados con Al Qaida que abarcan amenazas terroristas, advertencias y ataques, investigaciones policiales, insurgencias y contrainsurgencias, cambios de régimen a nivel de país, conflictos sociales, violencia sectaria, racismo, divisiones religiosas, pensamiento islámico, valores occidentales, etc.

A su vez, la retórica sobre Al Qaida de la guerra contra el terrorismo impregna el discurso político a todos los niveles del gobierno, incluyendo el debate bipartidista en el Capitolio, en los comités del Senado y del Congreso, en la Cámara de los Comunes británica y, no vayamos a olvidarlo, en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Los políticos, los medios de comunicación dominantes, Hollywood y los think tank de Washington explican todos estos acontecimientos relacionados con Al Qaida bajo un único titular “los chicos malos”, en el que Al Qaida es desenfadada y repetidamente señalada como “la causa” de numerosos sucesos terroristas por todo el mundo.

La conciencia humana: Al Qaida y la mentalidad humana

¿Cómo afecta en la mente humana el bombardeo diario sobre Al Qaida en relación a conceptos e imágenes canalizados hacia las cadenas de noticias y redes de televisión occidentales?

Los conceptos de Al Qaida, repetidos ad nauseam, tienen potencialmente impactos traumáticos sobre la mente humana y la capacidad de los seres humanos normales de analizar y comprender el “mundo exterior real” de la guerra, la política y la crisis económica.

Lo que está en juego es la conciencia y comprensión humana basadas en conceptos y en hechos.

Sin embargo, con Al Qaida no hay “hechos” ni “conceptos” verificables porque Al Qaida se ha convertido en una mitología de los medios, una leyenda, una construcción ideológica inventada, utilizada como una herramienta poco sutil para la desinformación de los medios y la guerra de propaganda.

Al Qaida constituye una abstracción estilizada, falsa y casi folclórica del terrorismo que va impregnando la conciencia interna de millones de seres por todo el mundo.

Las referencias a Al Qaida se han convertido en un dogma, una creencia que la mayoría de la gente apoya incondicionalmente.

¿Es eso un adoctrinamiento político? ¿Es un lavado de cerebro? Si así fuera, ¿cuál es el objetivo subyacente?

La capacidad de la gente para analizar de forma independiente los acontecimientos del mundo, así como de abordar las relaciones causales respecto a la política y la sociedad resultan dañadas de forma significativa. ¡Ese es el objetivo!

El objetivo que se persigue con el uso rutinario de Al Qaida para aportar explicaciones generales sobre sucesos políticos es el de crear confusión, porque así se impide que las personas puedan pensar.

La inquisición estadounidense

Se predica una noción de Al Qaida –“el enemigo exterior” que amenaza a la civilización occidental- a partir de “una doctrina inquisitorial”. La Seguridad Interna del Estado personifica lo que podría describirse como “Inquisición estadounidense”. Y, como en el caso de la Inquisición española, ni siquiera puede desafiarse el consenso respecto a la “Guerra Global contra el Terrorismo”.

La referencia a Al Qaida como paradigma central utilizado para comprender el mundo que habitamos tiene como objetivo final inculcar temor e inseguridad. En palabras del grupo de comediantes de los Monty Phyton: “¡Nadie espera a la Inquisición española! Nuestra principal arma es la sorpresa… sorpresa y temor… temor y sorpresa… Nuestras dos armas son el temor y la sorpresa… y una eficiencia implacable… Nuestras tres armas son el temor, la sorpresa y la eficiencia implacable… y una devoción casi fanática por el Papa…”

El sometimiento incondicional a la Seguridad Interna del Estado en los EEUU de hoy en día no es tan distinto del proceso de “devoción fanática” que prevalecía bajo el orden feudal español. Lo que está en juego en nuestro mundo contemporáneo, en palabras de Monty Phyton, es “el temor y la sorpresa” y la docilidad incondicional a la “eficiencia implacable” de un orden dominante a nivel político, económico y militar.

La Inquisición estadounidense se encarga de volver a definir todo el marco legal y judicial. La tortura y los asesinatos políticos ya no son una actividad secreta como en los buenos tiempos de la CIA, ocultos a la mirada pública. Son “legales”, son objeto de amplia cobertura de los medios y han sido sancionados por la Casa Blanca y el Congreso de EEUU. A la inversa, aquellos que se atreven a enfrentarse al consenso de la “Guerra contra el Terrorismo” reciben la etiqueta de “terroristas”. Defender una justicia verdadera desafiando la “cruzada santa” de EEUU contra Al Qaida se convierte en un categórico acto criminal.

Se ha desplegado un umbral nuevo en la historia jurídica de EEUU. Funcionarios de alto rango dentro del Estado y del Ejército ya no necesitan camuflar sus crímenes. De hecho, ocurre más bien al contrario. La tortura a los sospechosos de pertenecer a Al Qaida se ha convertido en una política pública con un mandato humanitario:

“Sí, ordenamos torturar, pero no es realmente tortura, no es realmente una guerra, porque esas gentes son terroristas y “debemos combatir el mal”. Y la forma de defender la democracia y la libertad es “ir tras los chicos malos”, es “emprender la guerra contra los terroristas”. “Así servimos al interés público”.

Además, cualquiera que cuestione nuestra definición de “combatir el mal” (que desde luego incluye la tortura, el asesinato político y los campos de concentración contra “los chicos malos”) es también, por definición, “diabólico”, y puede acabar arrestado, torturado y enviado a campos de concentración. (Michel Chossudovsky, “ The Spanish Inquisition, Made in America ”, Global Research, 204).

Al Qaida es presentada ante la opinión pública como el instrumento del terror del “Islam radical” que amenaza a la Patria, socavando la civilización occidental y los valores morales. Todo el mundo debe acatar esas afirmaciones y nadie se atreve a cuestionar a la “Inquisición estadounidense”.

Al Qaida y la “Gran Mentira”

La leyenda de Al Qaida mantiene la “Gran Mentira” poniendo la realidad patas arriba. Crea tanto una percepción como una creencia que no pueden cuestionarse. Impregna la política exterior estadounidense y la conducta de la diplomacia internacional. Al Qaida y la “Guerra Global contra el Terrorismo” constituyen el componente fundamental de la doctrina militar de EEUU.

Las afirmaciones estilo “Al Qaida hizo esto”, “Al Qaida hizo aquello” esclarecen de forma simple y sin complicaciones acontecimientos complejos mientras disfrazan y ocultan las “razones auténticas”, a saber: la prohibida y secreta verdad tras esos hechos.

Nadie parece dispuesto a dedicar el tiempo necesario a examinar “quién es ese escurridizo enemigo de Al Qaida”, que ha conseguido, con medios militares limitados, enfrentarse a la maquinaria bélica multimillonaria de EEUU.

La explicación general sobre Al Qaida no solo ensombrece los canales normales de la comprensión humana, también impide que se pueda acceder al siguiente paso de una explicación racional, que consiste en decir: si Al Qaida es “la causa”, como se ha afirmado en numerosos informes de prensa, entonces: “¿Qué es Al Qaida?” y “¿Quién está detrás de Al Qaida?”.

Pero ese tipo de preguntas raramente se plantean en la era posterior al 11-S. Investigar “quién está detrás de los terroristas” no puede ni mencionarse siquiera, es un tabú político, a pesar de las pruebas relativas al papel histórico de la inteligencia estadounidense en la creación y promoción de la yihad islámica.

Hoy en día, si ocurriera que se llegara a revelar lo que realmente es Al Qaida –por ejemplo, en el contexto de un específico ataque terrorista de falsa bandera-, la legitimidad de la “guerra contra el terrorismo”, así como la de los altos cargos que la apoyan, se vendría abajo como un conjunto de naipes.

Aunque la identidad de Al Qaida está totalmente documentada, incluidos sus vínculos con la inteligencia de EEUU, la verdad no ha llegado a filtrarse hasta el grueso de la opinión pública.

Reunión de Ronald Reagan en 1985 con los comandantes muyahaidines afganos en la Casa Blanca (Reagan Archives)

Al Qaida y el papel de la inteligencia de Occidente

La CIA ha reconocido que la yihad islámica “fue” un “activo de la inteligencia” patrocinado por EEUU que data de cuando la guerra afgano-soviética estaba en su apogeo (1979-1989).

La comunidad de la inteligencia admite que sí, que ellos crearon a los muyahaidines, que levantaron los campos de entrenamiento y las escuelas coránicas junto con los Servicios de Inter-Inteligencia de Pakistán (ISI). Actuando en nombre de la CIA, el ISI se implicó en el reclutamiento, entrenamiento y adoctrinamiento religioso de los “yihadistas” que el Presidente Ronald Reagan describió como los “Combatientes de la Libertad”.

Desde el comienzo de la guerra afgano-soviética en 1979 hasta el momento actual, varias organizaciones fundamentalistas islámicas se convirtieron de facto en instrumento de la inteligencia estadounidense y, más en general, de la alianza militar EEUU-OTAN-Israel.

Aunque el público estadounidense lo desconoce, EEUU extendió las enseñanzas de la yihad islámica en libros de texto “made in America”, elaborados en la Universidad de Nebraska:

… EEUU gastó millones de dólares en proporcionar a los escolares afganos libros de textos llenos de imágenes violentas y enseñanzas islámicas militantes, como parte de una serie de intentos secretos para estimular la resistencia a la ocupación soviética.

Los manuales, que se llenaron con charlas sobre la yihad y destacados dibujos de armas, balas, soldados y minas, han servido desde entonces como asignaturas comunes del sistema escolar afgano. Incluso los talibanes utilizaban los libros que los estadounidenses producían.

La Casa Blanca defiende el contenido religioso, diciendo que los principios islámicos impregnan la cultura afgana y que los libros “cumplen totalmente la legislación y la política de EEUU”. Sin embargo, expertos legales se plantean si los libros no violan una prohibición constitucional al utilizar los dólares de los contribuyentes para promover la religión.

… Los funcionarios de la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés) dijeron en diversas entrevistas que dejaron intactos los materiales islámicos porque temían que los educadores afganos rechazaran los libros si no había en ellos una fuerte dosis de pensamiento musulmán. La Agencia eliminó su logotipo y cualquier mención al gobierno de EEUU de los textos religiosos, según declaró la portavoz de USAID Kathryn Stratos.

“No es una política del AID la promoción de la instrucción religiosa”, dijo Stratos. “Pero seguimos adelante con ese proyecto porque el objetivo fundamental… es educar a los niños, que es ante todo una actividad laica.”

… Los libros de texto, publicados en las lenguas dominantes afganas del dari y pastún, se desarrollaron a principios de la década de 1980 en virtud de una subvención otorgada a la Universidad de Nebraska-Omaha y a su Centro de Estudios Afganos. La Agencia gastó 51 millones de dólares en los programas de educación de la universidad en Afganistán desde 1984 a 1994”. (Washington Post, 23 de marzo de 2002).

El papel de las agencias de inteligencia occidental apoyando a las organizaciones afiliadas a Al Qaida se esbozará en la Parte II de este artículo, titulada “¿Quién está detrás de Al Qaida?”.

Michel Chossudovsky es autor de “La globalización de la pobreza”, publicado en once idiomas. Es profesor de Economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación de la Globalización, en www.globalresearch.ca. También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Su libro más reciente se titula “America's War on Terrorism”, Global Research, 2005.
Fuente: Rebelion.org

Guerrilla islamista “Boko Haram” de Nigeria llega a Gao, norte de Malí

Ex rebeldes tuareg

Un grupo de 100 combatientes del grupo fundamentalista islámico “Boko Haram”, que operaba en Nigeria, ingresó en la ciudad de Gao (norte de Malí), tomada bajo control a fines de marzo pasado por la guerrilla separatista Tuareg e islamistas locales, informó Abou Sidibе, citado por la prensa internacional.

“En Gao hay cerca de 100 combatientes de ‘Boko Haram’. Son de Nigeria o de Níger. No se ocultan (…)”, según Abou Sidibе, un representante de las autoridades locales.

Por su parte, el representante del Servicio de Seguridad de Malí confirmó la presencia del grupo islamista en la ciudad norteña del país africano.

De acuerdo con informaciones anteriores, los islamistas en el país son representados por destacamentos poco numerosos del grupo islamista “Ansar ad-Din” (Defensores de la Fe).

No obstante, el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) no tiene vínculo alguno con “Ansar ad-Din”, según el portavoz de MNLA, Hama Ag Sid Ahmed.

Tras el golpe de Estado en Malí, el 22 de marzo pasado, los rebeldes tuareg tomaron bajo control Tombuktú, Gao y Kidal, principales ciudades de Azawad cuya independencia fue proclamada el viernes pasado, 6 de abril, por parte del MNLA.

Fuente: RIA Novosti
La complicidad de las Naciones Unidas
De la Guerra Fría a las “guerras humanitarias” de la OTAN

Global Research

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

La guerras humanitarias, especialmente con el pretexto de la “Responsabilidad de Proteger” (R2P), son una forma moderna de imperialismo. El modelo estándar que utilizan EE.UU. y sus aliados para ejecutarlas consiste en que una coalición de gobiernos, organizaciones mediáticas y organizaciones de fachada no gubernamentales afirman clamorosamente que existen genocidio y limpieza étnica. Las afirmaciones –a menudo sensacionalistas y sin fundamento– suministran entonces una cobertura moral y diplomática para una variedad de sanciones que debilitan y aíslan al país en cuestión y con ello allanan el camino a la intervención militar. Es el modus operandi post Guerra Fría de EE.UU. y la OTAN. 
Al facilitar este neoimperialismo, las Naciones Unidas han sido cómplices del secuestro de sus propios puestos y oficinas por parte de Washington.

El exsecretario general de la ONU Kofi Annan ha sido nombrado “enviado especial de paz” con un papel mediador en Siria. Sin embargo, ¿cómo se puede valorar a Annan como "mediador" considerando su pasado papel decisivo en el desarrollo de la doctrina de R2P, el pretexto mismo que ha servido para facilitar varias guerras criminales de agresión de EE.UU./OTAN? Además, la evidencia prueba que EE.UU. y sus aliados –a pesar de expresar apoyo al supuesto plan de paz de Annan– no están interesados en una solución mediada, pacífica, en Siria.

De la Guerra Fría a las guerras humanitarias

Mientras la Guerra Fría comenzaba a desacelerarse a finales de los años ochenta y comienzos de los noventa, la OTAN vio la oportunidad que se presentaría por el vacío geopolítico resultante del colapso de la Unión Soviética y la disolución del Bloque Oriental. No solo comenzó la OTAN a transformarse de una organización defensiva a un cuerpo militar ofensivo, la alianza dirigida por EE.UU. comenzó a adoptar un supuesto mandato humanitario con ese fin. Mediante la pretendida adopción del humanitarismo la OTAN pudo pasar a ser una fuerza militar ofensiva e intervencionista, por cierto la mayor fuerza semejante en la historia del mundo.

La mayor operación militar de la OTAN hasta una década después de la Guerra Fría fue la Primera Guerra del Golfo Pérsico después de la invasión de Kuwait en 1991 por las fuerzas iraquíes bajo el mando de Sadam Hussein. La invasión de Kuwait por parte de Irak, entonces aliado de EE.UU. estuvo envuelta en una disputa territorial por petróleo respecto a fronteras de la era colonial ante la cual Washington primero pareció mostrar una indiferencia fría. Sin embargo, inmediatamente después que las fuerzas iraquíes entraron en Kuwait, se montó una estridente campaña del gobierno de EE.UU. y de los medios afirmando la santidad del territorio soberano de Kuwait y la “defensa de naciones pequeñas”. También hubo informes de prensa sensacionalistas –que posteriormente resultaron patrañas– sobre las atrocidades cometidas por tropas iraquíes, como la matanza de bebés sacados de incubadoras en un hospital. Se manipuló internacionalmente a todo el público para que aceptase una guerra dirigida por EE.UU. contra Irak, irónicamente para liberar al Emirato de Kuwait y que volviera a instalar a un monarca absoluto y despótico.

Equipadas con resoluciones de la ONU, las potencias de la OTAN dirigidas por EE.UU. –junto a una “coalición de los dispuestos” de Estados árabes– lanzaron una guerra contra Irak supuestamente en nombre del “humanitarismo”. Las operaciones realizadas exclusivamente por varias potencias de la OTAN en el Kurdistán iraquí también se convirtieron en la base de futuros mandatos humanitarios de la OTAN. El precedente y el ritmo fueron entonces establecidos para subsiguientes guerras “humanitarias” de la OTAN. Las zonas de exclusión aérea y la semántica legal que fueron innovadas por las potencias occidentales para justificar su intervención en Irak fueron también aplicadas por esas mismas potencias con respecto a la antigua Yugoslavia. Algunas variantes del pretexto humanitario para la guerra incluyeron “el mantenimiento del derecho internacional” y la “seguridad internacional” y se desplegaron para la invasión de Afganistán en 2001 y de nuevo contra Irak en 2003 –la Segunda Guerra del Golfo Pérsico– esta vez para justificar la conquista total de ese país. La misma justificación retórica para la intervención militar fue utilizada por las potencias de la OTAN para desencadenar una campaña de bombardeo aéreo de siete meses de duración en Libia en 2011 que llevó al derrocamiento del gobierno y al asesinato del líder del país, Muammar Gadafi. La temática R2P se está ampliando en la actualidad a niveles estratosféricos por parte de los gobiernos de los Estados de la OTAN y los medios dominantes con respecto a Siria, donde también tiene lugar una intervención encubierta dirigida por la OTAN.

Yugoslavia: el sacrificio de Srebrenica para la intervención de la OTAN

El 11 de julio de 1995, las fuerzas de los serbios bosnios entraron a la denominada Área Segura de Srebrenica de la ONU. La narrativa oficial de la OTAN es que las tropas de la ONU aceptaron retirarse de Srebrenica y dejar que las fuerzas serbias bosnias se hicieran cargo de los bosniacos locales, pero que una vez que los serbios bosnios entraron al área procedieron a masacrar a 8.000 bosniacos. Esto se presentó como la peor masacre en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. 

En realidad, los sucesos de Srebrenica se utilizaron y deformaron para justificar una masiva reacción de la OTAN basada en la indignación pública. Los líderes bosniacos también se negaron a revelar a la Cruz Roja los nombres de personas que habían huido de Srebrenica, llevando así a una cantidad inflada de personas desaparecidas. Resultó posteriormente que la cantidad de muertos fue significativamente inferior a los informes originales. Los cálculos en los medios también cambiaron con el tiempo. El más alto funcionario de la ONU en Bosnia-Herzegovina, Philip Corwin, también prestó su voz a los que decían que los sucesos de Srebrenica se deformaron para lograr la ventaja política y la intervención militar de la OTAN.

El presidente de EE.UU. Bill Clinton realmente había instruido a Alija Izetbegovic de que habría que sacrificar 5.000 bosniacos para llevar a la OTAN a la guerra como combatiente. Miembros sobrevivientes de la delegación bosniaca de Srebrenica han declarado oficialmente que Izetbegovic dijo que la OTAN intervendría militarmente contra la Republika Srpska si se podían producir por lo menos 5.000 cadáveres. La Caída de Srebrenica, un informe publicado el 15 de noviembre de 1999, menciona esto de pasada en el párrafo 115. El jefe de policía bosniaco de Srebrenica también ha confirmado la demanda de Clinton de un “sacrificio” de Izetbegovic para abrir las puertas a los ataques de la OTAN contra los serbios bosnios.

En la Guerra Bosnia, todas las partes cometieron horribles atrocidades. Pero el crimen de los serbios bosnios que pareció provocar a la OTAN no fue la limpieza étnica. El crimen de los serbios bosnios fue que luchaban por preservar Yugoslavia. Incluso croatas y bosniacos en Croacia como en Bosnia-Herzegovina que querían preservar Yugoslavia y la paz inter-étnica fueron atacados, demonizados o muertos. Por ejemplo, el bosniaco Fikret Abdic fue acusado de criminal de guerra en Croacia después de que huyó de Bosnia-Herzegovina, y Josip Rejhl-Kir, el jefe de policía croata de Osijek, fue asesinado por los nacionalistas croatas por trabajar para preservar la armonía entre croatas y serbios croatas.

La OTAN intervino en Bosnia-Herzegovina para cambiar el equilibrio de fuerzas. Los serbios bosnios eran hasta entonces la fuerza militar dominante. Si las potencias de la OTAN no hubieran internacionalizado los combates e intervenido, los serbios bosnios habrían tomado el control del país y lo habrían mantenido como parte integral de Yugoslavia. Eso habría afectado o detenido la expansión euro-atlántica en los Balcanes.

El 15 de enero de 1999, los combates en Racak entre fuerzas serbias y el ilegalizado Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), que el propio Departamento de Estado de EE.UU. calificó de organización terrorista, se utilizaron para presentar un cuadro similar de genocidio y limpieza étnica a fin de justificar la guerra. Para entonces, los serbios habían sido exitosamente demonizados por la OTAN y los medios como perpetradores de limpieza étnica en la antigua Yugoslavia, por lo tanto los esfuerzos de la OTAN para vilipendiar a los serbios fueron relativamente fáciles. Es del dominio público que la secretaria de Estado de EE.UU., Madeline Albright, y la dirigencia del ELK trabajaban a fin de crear un pretexto humanitario para la intervención. En este contexto EE.UU. y la OTAN habían presionado a la República Federal de Yugoslavia para que aceptara un acuerdo según el cual sus fuerzas militares abandonarían Kosovo, pero permitieron que el ELK continuara sus ataques. Este incremento de las tensiones es lo que la OTAN ha tratado de reeditar en Siria mediante el denominado Ejército Libre Sirio, que en realidad es una organización terrorista vinculada a la OTAN y al Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

En el mundo árabe: Libia y Siria

En 2011, la OTAN volvió a jugar la carta humanitaria, esta vez en el país norteafricano de Libia. El coronel Gadafi fue acusado de masacrar a su propio pueblo en Libia, particularmente en Bengasi. Con afirmaciones dudosas sobre ataques de jets y mercenarios extranjeros, esto llevó a la ONU a permitir que EE.UU. y sus aliados de la OTAN impusieran otra zona de exclusión aérea, como en Irak y Yugoslavia. Ilegalmente, las potencias de la OTAN utilizaron la provisión de la zona de no vuelo de la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad para montar una campaña de bombardeo aéreo. El masivo ataque que incluyó más de 10.000 misiones de bombardeo se realizó en concertación con fuerzas especiales de la OTAN y milicias testaferras en el terreno. Los aviones de guerra de la OTAN atacaron centros de población civil e infraestructura civil, como almacenes de alimentos y servicios de agua y electricidad, actos que son crímenes de guerra según el derecho internacional. Una campaña tan flagrante de terrorismo estatal –obscenamente en nombre de la “protección de los derechos humanos”– sirvió para derrocar el gobierno soberano en Trípoli e instalar un régimen testaferro compuesto de una amalgama extremadamente volátil de paramilitares oportunistas, terroristas, agentes de inteligencia de la OTAN y díscolos señores de la guerra tribales. Los informes recientes del derramamiento de sangre mutuamente destructivo y de asesinatos por venganza en toda Libia, “después de la liberación por la OTAN”, son prueba de la verdadera empresa criminal de cambio de régimen en Libia por parte de la OTAN, que se perpetró cínicamente con el pretexto de proteger a los civiles.

Mientras tanto, en Siria, EE.UU. y sus secuaces han tratado de lograr que la ciudad de Homs sea otra Srebrenica, Racak, o Bengasi. Han tratado de utilizar la misma táctica para incitar tensiones sectarias y luego culpar al gobierno del presidente Bashar Al-Asad de llevar a cabo una “brutal represión”. EE.UU. y sus aliados exigen que el ejército sirio deje de combatir mientras dan vía libre a las fuerzas insurgentes del Ejército Libre Sirio del Consejo Nacional Sirio para que lancen ataques, tal como la OTAN lo exigió a los militares yugoslavos mientras daba luz verde al ELK. Las demandas rusas y chinas de que ambas partes observen un alto el fuego contrarrestan esta estrategia.

Lo que obstaculiza otra intervención de la OTAN es la firme resolución de Moscú y Pekín en el Consejo de Seguridad de la ONU, así como la alianza entre Siria e Irán. Damasco y sus aliados, sin embargo, deberían tener cuidado con más trampas para limitar política y legalmente a Siria mediante acuerdos sesgados. Los sirios tampoco deberían confiar en las Naciones Unidas para que actúen como un “buen mediador”.

Kofi Annan y la Responsabilidad de Proteger (R2P)

Kofi Annan ha sido muy elogiado como enviado especial de la Liga Árabe y de las Naciones Unidas. Es necesario, no obstante, tener cuidado cuando se trata con Annan. Al respecto, hay que evaluar su historia relacionada con las intervenciones humanitarias.

Según el diplomático estadounidense Richard Holbrooke, quien estuvo íntimamente vinculado a la balcanización de Yugoslavia, Annan fue uno de los personajes que más apoyaron la política exterior de EE.UU. en los Balcanes. En realidad Annan sirvió para ayudar a elaborar, con diplomáticos canadienses, la doctrina de la R2P. Además, el diplomático de carrera nacido en Ghana debe su ascenso al poder a altas conexiones en Washington y específicamente a los eventos de Srebrenica y a la lucha en la antigua Yugoslavia. El secretario general Boutros Boutros-Ghali fue apartado por Washington para abrir camino a Annan como jefe de las Naciones Unidas.

Kofi Annan también apoya abiertamente la R2P. Participó como panelista en una discusión sobre la R2P (The Responsibility to Protect – 10 Years On: Reflections on its Past, Present and Future) celebrada en la Universidad de Ottawa el 4 de noviembre de 2011. Una semana antes del evento, Allan Rock, presidente de la Universidad de Ottawa y exembajador canadiense en las Naciones Unidas, junto con Lloyd Axworthy, presidente de la Universidad de Winnipeg y exministro de Exteriores canadiense, escribieron en conjunto un artículo sobre la R2P en el Ottawa Citizen (25 de octubre de 2011). Tanto Axworthy, quien formó parte del panel con Annan, como Allan Rock elogiaron la guerra de Libia, calificándola de victoria para la R2P.

En el panel, se sumó a Annan el parlamentario canadiense decididamente pro OTAN Christopher Alexander. Alexander es el secretario parlamentario de Peter MacKay, que a su vez es el actual ministro de Defensa de Canadá y ha expresado su apoyo a guerras abiertas contra Siria e Irán. Christopher Alexander también fue diplomático canadiense en Rusia durante varios años, exembajador canadiense en Afganistán controlado por la OTAN y representante especial adjunto de la Misión de Ayuda de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA). El panel de R2P fue moderado por Lyse Doucet, corresponsal de la BBC y amiga de Alexander.

Es importante señalar respecto al panel R2P de Ottawa que apoyó en gran parte la R2P. Kofi Annan también expresó su apoyo a la intervención militar de la OTAN en Libia. Cuando se le preguntó sobre el uso de la R2P en Siria, Annan no dio una respuesta firme. Pareció, sin embargo, que daba su apoyo tácito a la intervención contra Siria. Finalmente, tanto Annan como Axworthy propusieron que las organizaciones regionales reciban mandatos de R2P. Por ejemplo, la Unión Africana debería poder intervenir por cuenta de la comunidad internacional en países africanos como Uganda y Sudán, o la Liga Árabe también debería recibir un mandato de R2P en países como Siria.

Estos puntos son factores clave. No hay que menospreciarlos. Se debería cuestionar la imparcialidad de Annan respecto a su última tarea esencial en Libia y su apoyo generalmente favorable a las intervenciones militares de la OTAN.

Humanitarismo: La cara del imperialismo moderno

Las intervenciones militares de la OTAN en Yugoslavia, Afganistán y Libia fueron y son invasiones coloniales camufladas como esfuerzos humanitarios. Además, lo que la OTAN hizo en Yugoslavia fue intervenir progresivamente para dividir y conquistar el país. Según el general John Galvin, excomandante supremo de la OTAN, se hizo porque los funcionarios de la OTAN sabían que una invasión hecha y derecha durante la desintegración del país llevaría a una masiva guerra de guerrillas con elevados costes para la OTAN. También se puede agregar que una intervención semejante de la OTAN habría tenido el efecto inverso de unificar Yugoslavia en lugar de permitir que el Estado federal se disolviera.

A principios de 2011, tanto Libia como Siria demoraron el Diálogo Mediterráneo de la OTAN y también tuvieron reservas sobre la Unión para el Mediterráneo de la UE (UfM). Eso significa efectivamente que ambos países se resistieron a la expansión euro-atlántica. Mientras no se prestaba atención a las protestas populares en Bahréin y Jordania, todos los ojos del público fueron dirigidos por los gobiernos estatales de la OTAN y los medios corporativos hacia Libia y Siria. Sucedió debido a los intereses imperialistas de subvertir a ambos Estados árabes, mientras que los Estados antes mencionados son aliados y por lo tanto hay que reforzarlos a pesar de sus bien documentadas conductas represivas.

El atlantismo está en marcha. Las operaciones de la OTAN en los Balcanes y en el mundo árabe tienen el propósito de expandir la Zona Euro-Atlántica. Su participación en misiones de la Unión Africana en el Este de África también está vinculada a esta intención. Esto debería estar claro para todo observador que considere detalladamente la reestructuración de los Estados vencidos por la OTAN. El humanitarismo se ha convertido en la nueva cara del imperialismo moderno. El exsecretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan es un hombre cuya cara se ajusta a la engañosa agenda humanitaria del imperialismo moderno.

El texto reproducido es una adaptación de un artículo del Journal of the Strategic Cultural Foundation (SCF).

Mahdi Darius Nazemroaya es sociólogo e investigador asociado del Centre for Research on Globalization (CRG), con sede en Montreal. Está especializado en temas de Oriente Próximo y Asia Central. Ha sido colaborador e invitado en las discusiones sobre Oriente Medio en numerosos programas y redes internacionales como Al Jazeera, Press TV y Russia Today. Permaneció en Libia durante la campaña de bombardeos de la OTAN, informando desde allí para varias cadenas de noticias. También es corresponsal especial de Flashpoints, un programa con sede en Berkeley, California. Sus artículos se han publicado en más de diez idiomas. Escribe también para la Strategic Culture Foundation de Moscú. 


Fuente: Rebelion.org
Entrevista a Jean Luc Mélenchon ante las elecciones en Francia
“Tomé mis modelos en América latina”

Página 12


El poco más de 15 por ciento de intención de voto hizo de Mélenchon “el tercer hombre” que desplazó a la hija de Le Pen. Afirma que extrajo de los Kirchner la forma de enfrentar el sistema de medios y de la crisis argentina, la consigna “que se vayan todos” de 2001.


Son las 10 de la mañana de un miércoles primaveral. La sede de campaña del candidato del Frente de Izquierda, Jean-Luc Mélenchon, está en un suburbio popular del norte de París y lleva muy bien su apodo: “La Fábrica”. Un gran galpón donde alguna vez hubo una fábrica de zapatos, ahora reacondicionado para estos días de batalla electoral. El sol está afuera y adentro de este amplio local donde no se respira la puesta escena sino la vida misma: humilde, sana, problemática, solidaria, trabajadora, humana. El sol llega con los sondeos de opinión que han puesto ahora al movimiento que lidera Mélenchon en el tercer lugar de las intenciones de voto para las elecciones presidenciales del próximo 22 de abril y 6 de mayo: el poco más de 15 por ciento hizo de Mélenchon “el tercer hombre” que desplazó del trono a la extrema derecha del Frente Nacional y se colocó detrás del presidente Nicolas Sarkozy y del candidato socialista François Hollande. La Fábrica vive una jornada especial. Uno tras otro, los obreros exponen sus problemas, la confrontación con el patronato, las consecuencias de las deslocalizaciones, el desperdicio de los recursos, la destrucción ecológica, el costo inhumano de las reorganizaciones industriales, los errores monumentales de gestión, las ideas concretas para salvar una fábrica y, con ella, cientos de empleos. Los obreros de la CGT, micrófono en mano, presentan la historia que los medios ocultan con un empeño perverso. Jean-Luc Mélenchon los escucha, toma notas, pregunta, pide aclaraciones.

Con el correr de las semanas, esa práctica de cercanía tejió una historia increíble para un movimiento político apenas fundado y en cuyo seno cohabitan comunistas del PC, izquierda radical y antiliberal, socialistas disidentes y ecologistas duros. La mayoría de estos partidos estuvo a punto de salir de la historia. Ahora están aunados en torno de un proyecto que los federó y con ello hizo realidad uno de los sueños más inalcanzables de las izquierdas mundiales: pactar un consenso orgánico por encima de las querellas asesinas que los dispersaron. En 2009, el Frente de Izquierda ganó cinco europarlamentarios en las elecciones europeas. El abanico se amplió de manera espectacular con las elecciones presidenciales. Tanto que, durante el meeting que el Frente de Izquierda realizó en la Plaza de la Bastilla hace dos semanas, Jean-Luc Mélenchon no pudo terminar su discurso porque lo embargó la emoción. El militante de las corrientes minoritarias tenía enfrente a 120 mil personas en la plaza más emblemática de la historia de la Humanidad. El proyecto político del Frente de Izquierda es mucho más que una máquina antiliberal. El Frente incorporó la ecología política en su programa y, con ese aporte, se diseñó un proyecto de sociedad novedoso, que contrasta con la pasividad de la socialdemocracia y el encierro en el que cayeron los partidos ecologistas tradicionales. No basta ser antiliberal para plantear un modelo de sociedad distinto. En esta entrevista exclusiva con Página/12, Jean-Luc Mélenchon, el hombre milagro de la izquierda radical, revela sus modelos y el corazón de una propuesta que, de una u otra forma, cambiará las alianzas y la filosofía políticas futuras de los partidos de izquierda.
 
–¿Cuál es la fórmula para unir tantas corrientes distintas y a menudo antagónicas dentro de un mismo movimiento? Usted unió lo que estaba disperso y, encima, el éxito acompaña esta estrategia.
–Todo lo nuestro es nuevo: el Partido de Izquierda es nuevo, cumplimos cuatro años el próximo mes de noviembre, el Frente de izquierda también es nuevo. Nosotros acabamos de salir de las catacumbas, somos una corriente que estuvo a punto de desaparecer del paisaje político. En realidad he tomado mis modelos en América latina, me he inspirado en lo que pasó allí. Por ejemplo, el Frente de Izquierda es una fórmula política que liga a partidos muy diferentes. Ahora tenemos hasta ecologistas oriundos de la franja más radical. En el mismo Frente tenemos partidarios del no crecimiento, partidarios del crecimiento y comunistas. Todos llegaron a encontrar cuál era su intersección común. En este caso, el modelo que puedo evocar es el Frente Amplio de Uruguay. Para mí fue una fuente de inspiración, desde hace muchos años. La revolución ciudadana es un proyecto federador porque incluye la idea del poder ciudadano. Esa palabra permitió hacer converger tradiciones revolucionarias muy distintas. Pues bien, esa idea la tomé de Ecuador. La manera de enfrentar el sistema de los medios de comunicación la tomé de Néstor y Cristina Kirchner. Aquí, en Francia, me atribuyeron ese estilo a mi mal humor, a mis dificultades, pero en realidad no es así: ellos me manipulan y yo los manipulo. Ahora los tengo a puro pan seco, igual que hicieron el ex presidente Néstor Kirchner y la presidenta Cristina Kirchner. En suma, me inspiro mucho en la tradición revolucionaria de América latina. Nuestra consigna es: ¡que se vayan todos! Esa consigna la saqué de la crisis argentina de 2001.
 
–¿Cuál es la clave, la consigna de base del consenso entre tantas izquierdas?
–Diría que si hay una palabra clave es la siguiente: la racionalidad concreta. Mi postulado inicial consiste en decir que no hay ningún problema al que no se le pueda aportar una respuesta técnica, concreta, radical. Se trata de salir de los debates preguntándose cómo se puede superar el marco de la contradicción. Yo les diría a los camaradas que quisieran imitarnos: a veces hay que tomar el viejo vocabulario, ponerlo a un lado, volver a comenzar desde cero como si acabáramos de nacer. A través de las palabras podemos crear una gramática nueva, una síntesis nueva y convergencias extraordinarias.
 
–Estamos en una época de crisis global y profunda. Su discurso de ruptura ha encontrado un eco enorme en el electorado. ¿Qué tipo de socialismo o de planteamiento de izquierda se puede formular dentro de movimientos de sensibilidades similares, pero enfrentadas para controlar la crisis y cambiar el sistema?
–En la época de la crisis argentina, tuve una discusión con unos camaradas que habían ocupado un hotel en Buenos Aires. Tuvimos una discusión sobre el tipo de socialismo que era necesario plasmar a través de las críticas que se podían hacer del modelo venezolano o cubano. El camarada que estaba ahí nos dijo: “Miren, ustedes, los europeos, son muy interesantes para las polémicas, pero están en crisis. La última vez que hubo una crisis desencadenaron una Guerra Mundial y la Shoá para salir de la crisis. ¿Qué van a hacer ahora?”. Nos quedamos mudos. Aquel camarada había puesto el dedo en la llaga: la crisis del capitalismo de nuestra época conjuga crisis económica y crisis ecológica, y provoca deflagraciones que son mucho más que esquemas teóricos: son deflagraciones en las cuales la misma humanidad puede abolirse. Es preciso que nuestra izquierda se cure de la manía de las querellas teológicas, de las discusiones aterradoras sin fin. Es preciso tener una práctica racional. En cuanto se presenta una dificultad, se trata de desconstruirla, de desconstruir su contenido y volverlo a construir con los útiles que funcionan. Es imposible separar la práctica del trabajo teórico. Tengo una intuición, una suerte de certeza histórica y política: la clase trabajadora está llena de ideas, de conocimiento, de una mirada de experto. ¡Es una fuente fabulosa! La dialéctica del intercambio nos permite progresar.
 
–Como lo señaló hace un momento, dentro del Frente de Izquierda están los ecologistas. Pero su presencia no es decorativa, es orgánica. La ecología política es el núcleo del proyecto que usted defiende.
–Al principio no había tomado en cuenta esa dimensión. Tenía una sensibilidad ante el medio ambiente, frente al desperdicio y la contaminación, pero no iba más lejos. En la antigua izquierda éramos capaces de pensar todo, pero nos quedábamos con ángulos muertos. Uno de los ángulos muertos era: ¿cómo vivimos? En la historia del socialismo hay una suerte de obsesión sobre el hombre nuevo. Sin embargo, es una noción tan turbia que al final se vuelve peligrosa. ¿Qué es ese hombre nuevo al que queremos reformatear, a partir de qué? Enseguida vemos aparecer el riesgo totalitario. Ese era un ángulo muerto. El otro estaba en el hecho de que el desarrollo mismo del sistema puede poner en tela de juicio las mismas bases de la existencia del sistema porque agota los recursos y saquea el medio ambiente. Fueron los verdes quienes pusieron ese tema sobre la mesa. Reconozco la deuda intelectual que tengo con ellos. Alguien dijo que la ecología política era el nuevo paradigma organizador de la izquierda, y tiene razón. Me interesé en ese tema y para mí fue un shock intelectual, similar al shock que tuve cuando, en mi juventud, leí el libro de Marx y de Engels, La ideología alemana. Para mí fue una revelación intelectual, una clave de comprensión. Lo mismo me ocurrió con la ecología política. En esa búsqueda volví a Marx a través del recuerdo de una frase en la que él hablaba de la naturaleza y decía que ésta era el cuerpo inorgánico del hombre. Marx describe la relación del ser humano con la naturaleza en una suerte de dialéctica en la que el ser humano es uno de los episodios de la naturaleza y no simplemente una criatura exterior que surge y se plantea la pregunta del control de la naturaleza. Así terminé por formular una síntesis entre la antigua izquierda, de la que yo era un representante, y el nuevo paradigma.
 
–Esa síntesis condujo luego a la profundización del principio de la planificación ecológica como modelo de gestión.
–Sí. Así surgió la idea de la planificación de la ecología. Con esa planificación se pueden desarrollar las fuerzas productivas y disminuir las huellas ecológicas de la humanidad.
 
–Su argumento implica que la izquierda dejó de lado la cuestión del medio ambiente, de los recursos naturales, que no integró ese dato fundamental en su proyecto de sociedad.
–El problema de la izquierda consistió en adoptar el principio según el cual los estándares de vida de los ricos eran el buen camino. Por consiguiente, eso es lo que le hacía falta a todo el mundo. Y es a eso a lo que hay que renunciar. La riqueza es sinónimo de irresponsabilidad en lo que atañe a los modos de consumo. Fue un error de la antigua izquierda pensar así. Teníamos una mirada acrítica sobre el consumo. Encima, cuando surgía una mirada crítica, ésta era absurda porque se basaba en principios morales. La ecología política permitió solucionar muchos problemas teóricos. Por ejemplo, toda la idea progresista reposa sobre la igualdad y la similitud de los seres humanos. Aunque eso es una mera idea. Si uno mira alrededor, ve enseguida que los seres humanos no son en nada iguales. Pero nosotros fundamos de manera natural nuestra idea sobre esa igualdad. La Revolución de 1789 dice: los seres humanos nacen y permanecen libres e iguales en derecho. Esa es la razón por la cual en Francia nacieron todas las matrices de los pensamientos totalitarios y racistas. Ellos postularon que no era así, que, por naturaleza, había diferencias, desigualdades, razas. Quienes niegan la desigualdad natural condujeron a todos los regímenes igualitarios a ser totalitarios, porque tuvieron que forzar algo que está ya en la naturaleza. La ecología política resuelve ese obstáculo teórico, cierra la discusión. ¿Por qué? Porque dice que sólo existe un ecosistema compatible con la vida humana. Es decir, todos los seres humanos son semejantes por el hecho de que, si ese ecosistema desaparece, los seres humanos desaparecen todos al mismo tiempo. Somos entonces iguales frente a las obligaciones del ecosistema. Esto quiere decir que si tenemos un solo ecosistema que hace la vida posible, hay entonces un interés humano general. Ese interés humano general es una realidad. De esta manera llegamos a refundar el conjunto de los paradigmas organizadores del pensamiento de izquierda, es decir, el socialismo, el humanismo, las Luces, la República y la democracia.
 
–En la línea de este pensamiento, usted puso en primer plano a la clase trabajadora como actor ecológico y la idea de la planificación ecológica.
–Desde luego. Son los trabajadores quienes manipulan los productos nocivos. Estos productos les arruinan el primer segmento de la naturaleza que son ellos mismos: los pulmones cuando se respiran porquerías, la fecundidad, etcétera. La clase que está en contacto con la catástrofe ecológica es la clase obrera. La planificación ecológica consiste en organizar la producción, que hoy está pensada a corto plazo. Las empresas están bajo el control de los inversores, de las agencias de calificación, quienes reclaman cuentas cada tres meses. No hay ninguna estrategia a largo plazo. Tornar compatibles los procesos de producción y de intercambios con los imperativos de la ecología requiere tiempo. La planificación consiste en aminorar el tiempo, el cual es una dimensión social y ecológica fundamental. La segunda idea subyacente concierne a la política de la oferta a partir de una pregunta: ¿qué necesitamos? De allí surge otra idea, la del imperativo común; algo común a todas las reflexiones y a toda la producción y los intercambios. Eso es la regla verde, es decir, disminuir la huella ecológica de la producción de una forma seria, metódica y profunda.
 
–En este contexto, su proyecto de la revolución ciudadana se distancia de los principios de la socialdemocracia ya que, por ejemplo, se inscribe contra el credo del crecimiento como fórmula de progreso.
–En el proyecto de la revolución ciudadana hay, en efecto, una ruptura teórica de fondo con la socialdemocracia. Nosotros no decimos que vamos a repartir el fruto del crecimiento. La socialdemocracia está orgánicamente ligada al productivismo porque declara que el progreso social sólo existe dentro del productivismo. No. Nosotros pensamos lo contrario. Creemos que el progreso económico sólo es posible si hay progreso humano y progreso social. Para nosotros, el progreso humano y social es la condición del desarrollo económico. Estamos en dos visiones diametralmente opuestas. Tenemos que recuperar la audacia de los pioneros, de aquella gente que decía “este mundo es bello, es nuevo”. Tenemos que conocer, descubrir, proteger e impedir el saqueo de los recursos. La tierra es de una gran belleza. Todo no está perdido.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-190982-2012-04-03.html
efebbro@pagina12.com.ar

Fuente: Rebelion.org

El New York Times recomienda una "escapada" a Mendoza

Un recorrido por las bodegas, plazas céntricas, el Parque o una escapada a la montaña y practicar rafting, forman parte del programa.

Leandro Sturniolo - lsturniolo@losandes.com.ar

El New York Times recomienda una "escapada" a Mendoza

En su sección de Viajes y Turismo, el New York Times, para muchos un referente mundial de la prensa escrita, recomienda realizar un recorrido por Mendoza en 36 horas. Además de poner al vino como atracción principal, también hace hincapié en que la visita no puede obviar las plazas, los bares, el asado, los parques, el rafting y los restaurantes. Lo cierto es que el informe prepara el tour con las actividades a realizar hora por hora, e incluye hasta los precios de comidas y bebidas en cada hotel, restaurante o bar de nuestra provincia.

El artículo publicado comienza con una descripción minuciosa del crecimiento del sector turístico de Mendoza a partir de la crisis de 2001. “Diez años más tarde, la industria del vino es vibrante”, asegura el autor. Además destaca la buena cocina que ofrecen los restaurantes de primer nivel y la posibilidad de disfrutar de la naturaleza, el turismo aventura y las cartas de vinos a precios “accesibles” para los extranjeros.

Ondine Cohane, periodista especializada y autora de la nota sugiere que el recorrido comience un viernes a las 18, en una conocida casa de degustación de vinos ubicada en el microcentro mendocino. “Allí uno de los mejores enólogos locales y los mozos bilingües y bien capacitados pueden recomendar los mejores vinos”, asegura Cohane, aunque reconoce que nadie debería dejar pasar la posibilidad de degustar un buen malbec mendocino. Incluso también destaca que en la misma sala de degustaciones se puede probar una porción de asado, aunque la próxima parada propuesta sea justamente un restaurante donde recomienda pedir la misma tradicional comida argentina, esto último debería pasar a las 21 de ese mismo viernes.

En el informe tampoco podía faltar una noche en los bares de la calle Arístides Villanueva. Hay bares presentados como verdaderas pulperías argentinas y las mesas en las veredas hacen la calle sea el centro de la noche en Mendoza”, confirma.

Entre la vida nocturna y el descanso obligado, la agenda propuesta en el diario más conocido del mundo sigue a las 9 de la mañana del sábado. Allí el consejo se basa en un recorrido por las plazas céntricas. Independencia, San Martín, Chile y España, son los espacios verdes recomendados no sólo por su belleza, sino también por “el buen sentido del diseño”. Antes del mediodía el vino regresa al itinerario y el distrito de Perdriel se transforma en un referente. “El viaje comprende caminos rurales plagados de viñedos y por 100 pesos se puede degustar cinco vinos diferentes”, agrega Cohane.

El almuerzo recomendado es en una conocida bodega de Luján de Cuyo y consta de chorizo con salsa criolla y cereales, una copa de malbec, remolacha cocida en miel y canela con queso de cabra caramelizado. Como plato principal destaca un medallón de res a la parrilla con cebollas asadas, aceitunas, pasas y aceite de oliva perfumados con lavanda del jardín de la misma finca.

Para la tarde, el agitado paso por Mendoza requiere de un momento de relax en un Spa de Vistalba. “Después de varios vapores, su piel se iluminará y la mayor parte del alcohol que ha consumido en la cata y el almuerzo desaparecerá. El menú incluye masajes de drenaje linfático y tratamientos faciales”, aclara la nota. Mientras tanto, para la cena aparece entre las recomendaciones el famoso sandwich de lomo mendocino, siempre acompañado con Cerveza, comida que la autora considera como “muy barata”.

Para el supuesto último día de la visita a Mendoza, el New York Times aconseja un desayuno en un café céntrico que ofrece magdalenas y jugos y recién exprimidos, además de un buen café y la posibilidad de combinarlos con huevos preparados al agua.

Finalmente, la última actividad obligada en las 36 horas de estadía es alquilar una bicicleta y recorrer el parque General San Martín y el Parque Central. “Aunque también aparecen como chances una escapada al corazón de la montaña, para hacer rafting y kayak, o bien una visita a Vallecitos, para disfrutar de la vista cordillerana.

Fuente: Los Andes Online

lunes, 9 de abril de 2012

EEUU envía un segundo portaaviones al golfo Pérsico

El portaaviones Abraham Lincoln

La Marina de guerra de Estados Unidos envió un segundo portaaviones al golfo Pérsico debido a la escalada de las tensiones en torno al programa nuclear iraní, informó la comandante de la Quinta Flota de EEUU con base en Bahréin, Amy Derrick-Frost.

Según Derrick-Frost, se trata del portaaviones de propulsión nuclear Enterprise.

Asimismo, y debido a la presencia en la región del buque Abraham Lincoln, es la cuarta vez en la última década que la Armada de EEUU tiene desplegados en el golfo Pérsico dos portaaviones al mismo tiempo.
 
Enterprise y Abraham Lincoln se dedicarán a apoyar las operaciones militares en Afganistán y participarán en la lucha con la piratería frente a la costa de Somalia y en el Golfo de Adén.
 
Fuente: RIA Novosti