miércoles, 2 de mayo de 2012

Argentina recupera su petróleo: una réplica oportuna al capitalismo arrasador

The Guardian

Vamos a suponer que el gobierno británico supiera que un accionista clave de Centrica, nuestra última gran empresa energética británica, propietaria de British Gas, iba a vender su participación a Gazprom, verificando con ello su traspaso en propiedad al Estado ruso. Yo esperaría que, ante esta situación, el gobierno ampliara las disposiciones de la Enterprise Act [Ley sobre empresas], que permite a Gran Bretaña bloquear adquisiciones que van contra el interés nacional, para incluir el gas y la energía nuclear (la ley se limita en la actualidad a la defensa, servicios financieros y medios de información). Tengo fundadas certezas de que el presidente de Centrica, Sir Roger Carr, presidente también de la CBI [Confederation of British Industry, la patronal británica], comparte la misma opinión. Ningún país puede mostrarse indiferente a la propiedad de activos estratégicos y, por tanto, al uso que se haga de ellos. Su obligación primera se encuentra en el bienestar de sus ciudadanos. 
  El gobierno argentino tuvo justo que enfrentarse a este dilema la semana pasada. YPF es su empresa nacional de petróleo y gas, que vendió a la petrolera española Repsol por 15.000 millones en 1999 como parte de su esfuerzo privatizador. No ha resultado un gran acuerdo para ninguna de las partes. La producción argentina de petróleo y gas se ha desplomado, se ha detenido la exploración de nuevas reservas y este país rico en petróleo tiene ahora que importarlo, con Repsol acusada de saquear la empresa y traicionar sus obligaciones.

La excusa de Repsol es que los controles de precios argentinos son absurdamente severos. Lleva queriendo vender desde hace algún tiempo su participación y en julio pasado encontró un comprador potencial: la compañía de petróleos estatal china Sinopec. El lunes, temiendo que el acuerdo estuviera a punto de cerrarse, el gobierno argentino se quedó con la parte del león de las acciones de Repsol para hacerse con el control de la mayoría. Mejor que YPF sea propiedad del gobierno argentino que del Partido Comunista Chino es su razonamiento.

Muchos gobiernos habrían hecho lo mismo. La propiedad importa. Sin embargo, Argentina ha sido rotundamente condenada: la UE, España, México, y hasta Gran Bretaña han echado su cuarto a espadas. The Economist truena diciendo que las travesuras de la presidenta Cristina Fernández no deben quedar sin castigo: la nacionalización es un pecado irredimible. Se deduce que debería haberse permitido a Repsol disponer libremente de sus acciones a cualquier comprador y al mayor precio que pudiera conseguir. Argentina y sus ciudadanos no tienen derecho a intervenir.

La señora Fernández se comportó, sin duda, de modo prepotente y muy arbitrario. Sólo se quedó con suficientes acciones de Repsol para asegurarse el 51% del control y tiene todavía que decidir lo que el Estado pagará como compensación; los otros accionistas son testigos inocentes con sus inversiones intactas. Hay algo más que un tufillo de descarado populismo en sus acciones. Pero describir a Repsol como un inocente ofendido cuyos derechos naturales han sido injustas víctimas de la corrupción es desfigurar la realidad económica y política.

Durante demasiado tiempo, las empresas y los ricos de todo el mundo, incitados por los republicanos norteamericanos y los tories británicos, han explotado desvergonzadamente la sugerencia de que solo existe una adecuada relación entre la sociedad y ellos: hacer lo que quieran según sus condiciones. Y la sociedad ha de aceptarlo, pues se trata de la única vía posible a la "generación de riqueza". El capital existe por encima del Estado y la sociedad.

La actuación de Fernández, por tosca e injusta que haya sido su ejecución, es parte de una reacción cada vez mayor a los excesos que ha traído esta propuesta. Repsol no tiene, y no tenía, derecho divino a vender el control de YPF a quienquiera que le plazca mientras los intereses de Argentina quedan al pairo. Existe en una relación simbiótica con la sociedad en la que comercia. El derecho al comercio y la propiedad son privilegios que vienen con obligaciones recíprocas, como la Ownership Commission [Comisión sobre la Propiedad], que he presidido, sostuvo en fecha anterior este año. No pueden existir en el vacío, pues la actuación de las empresas tiene profundas consecuencias.

Además, las empresas, especialmente las empresas de energía, necesitan agencias públicas que ayuden a mitigar los riesgos de acometer enormes inversiones en mundo en que el futuro es incognoscible. Por todo el planeta, el sector de negocios y los ricos insisten en negar estas verdades elementales. Ahora cosechan tempestades conforme gana impulso en todo el mundo una reacción hostil. Los custodios autodesignados del capitalismo se han convertido en sus peores enemigos.

Es la fuerza que impulsa al movimiento "Ocupemos…". Es la razón por la que Jean-Luc Mélenchon, el candidato a la presidencia francesa de la izquierda radical, ha tenido una campaña electoral tan exitosa, la causa de que haya tantos gobiernos coordinando su investigación sobre Amazon, una empresa que paga impuestos insignificantes sobre sus beneficios a escala mundial, el motivo por el que el presidente Obama ha adoptado la tasa Buffett sobre los millonarios como una parte popular de su campaña para la reelección. Es la razón que hizo entender a George Osborne que debía compensar su rebaja de alto riesgo en el tope superior del impuesto sobre la renta al 45% con una apasionada declaración de guerra a los ricos evasores de impuestos.

Hacía ya mucho tiempo que se precisaba de una reacción así y está produciendo algunas correcciones que eran necesarias desde hace mucho. Así, por ejemplo, sólo en las últimas dos semanas, Lloyd Blankfein, de Goldman Sachs, Bob Diamond, de Barclays y Vikram Pandit, de Citibank, han tenido todos ellos que enfrentarse a airados accionistas, responden a un nuevo estado de ánimo y protestan por el despilfarro de sus incentivos comparados con la mísera ejecutoria de sus instituciones. Se están viendo obligados a aceptar menos. Estamos empezando a volver a una proporcionalidad en los salaries más altos, aunque hay todavía un largo camino por recorrer.

Pero hace falta encauzar este ánimo. Argentina puede habernos prestado un servicio a todos al recordar al sector de negocios global que se producen desagradables consecuencias cuando se descuidan las responsabilidades económicas y sociales, pero la nacionalización sumaria sin compensación apenas sí resulta una plantilla sólida para el futuro. Es presagio de un gobierno arbitrario al estilo chino: pasar del capitalismo de amiguetes al estatismo de amiguetes. Es hora de reafirmar que si bien el capitalismo puede ser una vía probada a la prosperidad, sólo funciona en compleja interdependencia con el Estado y la sociedad. Hay que contar con normativas nacionales e internacionales para crear un mundo deseable de fronteras abiertas, libre comercio y libre labor comercial. Hay que pagar impuestos en lugar de evadirlos. El salario ha de ser proporcional a la aportación. El dirigente laborista Ed Miliband fue rotunda y universalmente condenado como inocente izquierdista hace sólo siete meses cuando diferenció entre buen y mal capitalismo; hoy parece extraordinariamente profético.

Si hay más gente de su partido – especialmente en el gabinete en la sombra – que se sume a su causa, se abre una estupenda oportunidad política. La atmósfera está cambiando. Hace falta encauzarla: la creación de un pacto nuevo y distinto con los negocios, las finanzas y los ricos. Es lo que quieren ver los electorados de todo el mundo. La presidenta Fernández, a su torpe manera, ha dado con un estado de ánimo global.

Will Hutton, veterano e influyente periodista económico del grupo de The Guardian (del que fue columnista y jefe de la sección de economía), escribe semanalmente en The Observer (del que ha sido director). Comenzó su carrera como analista de bolsa y pasó después a trabajar para la BBC en radio y televisión. Miembro del Consejo de la London School of Economics y profesor visitante de la Universidad de Bristol, Hutton dirige la Work Foundation, una consultoría independiente y de investigación no orientada al lucro. También es autor de algunos libros críticos con el estado de la economía británica e internacional que han tenido notable repercusión, como The Revolution That Never Was (1987), The State We're In (1996), The State to Come (1997), The Stakeholding Society (1999), On The Edge (editado con Anthony Giddens) (2000) y, sobre todo, The World We're In (2002) (editado en los EE. UU. como A Declaration of Interdependence).
 
 
Fuente: Rebelion.org

EEUU condiciona inversión extra de US$680 millones en el sistema israelí Cúpula de Hierro


Crédito: NatanFlayer/Wikipedia

EEUU aportará 680 millones de dólares extra a la Cúpula de Hierro, el sistema israelí de defensa contra misiles de corto alcance, a condición de que Israel le conceda “derechos adecuados” sobre la tecnología correspondiente y acepte producir misiles interceptores en territorio estadounidense, informó la versión digital del semanario estadounidense Defense News.

El subcomité de fuerzas armadas estratégicas de la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense recomendó a la agencia nacional de defensa contra misiles, MDA, “asegurar, previamente al desembolso de sumas complementarias para la Cúpula de Hierro, que EEUU tenga derechos adecuados sobre esta tecnología”, así como “estudiar todas las posibilidades para iniciar con Israel la coproducción de dicho sistema a la luz de la importante inversión que EEUU ha realizado” en esta materia.

En 2011, EEUU asignó US$205 millones para la Cúpula de Hierro. Si se suma a ello la suma de US$680 millones prevista para el año fiscal 2013, la inversión total se aproxima a US$900 millones.

Hasta la fecha, Israel desplegó tres baterías en el marco de la Cúpula de Hierro. La cuarta está en la fase final de ensayos previamente a su incorporación al Comando de Defensa Antiaérea del Ejército de Aire.  

Fuentes israelíes citadas por Defense News señalan que la nueva subvención por valor de US$680 millones cubriría otras cuatro baterías completas que incluyen radares multipropósito Elta, lanzadores Cúpula de Hierro, interceptores Tamir y centros de mando y control.

En total, Israel planea emplazar 10 o 15 baterías en las fronteras con Líbano y el enclave palestino de Gaza cuyas milicias realizaron numerosos ataques con misiles contra localidades israelíes.

En 2011 se supo que la empresa israelí Rafael y la estadounidense Raytheon crearon un consorcio para promover la Cúpula de Hierro en el mercado estadounidense, posiblemente, en combinación con el sistema contra artillería, cohetes y morteros C-RAM.

Fuente: RIA Novosti

Malvinas: embajadora argentina incomodó al canciller británico

Castro le preguntó en un acto a William Hague si su país estaba "listo para el diálogo". Diario inglés habla de una "emboscada".

Agencia DyN

Malvinas: embajadora argentina incomodó al canciller británico
Alicia Castro

El gobierno nacional reiteró al Reino Unido la necesidad de retomar el diálogo por la soberanía de las islas Malvinas, a través de su embajadora en Londres, Alicia Castro, que desubicó con una pregunta al canciller británico, William Hague.

La embajadora argentina ante Gran Bretaña, sorprendió al canciller de ese país, en un acto público, al plantearle si estaba "listo para el diálogo" con la Argentina por la soberanía de Malvinas.

En tanto ayer, Adolfo Pérez Esquivel entregó en Londres una carta firmada por los siete Premios Nobel de la Paz y dirigida al premier británico, David Cameron, en la que "se le solicita atienda las reiteradas resoluciones de la Asamblea General de Naciones Unidas y de su Comité Especial de Descolonización para encontrar" con la Argentina "una solución pacífica a la controversia de soberanía" de las Islas Malvinas.

La carta lleva la firma de Mairead Corrigan Maguire (Irlanda del Norte), Rigoberta Menchú Tum (Guatemala), Desmond Tutu (Sudáfrica), Jody Williams (Estados Unidos), Shirin Ebadi (Irán), Leymah Gbowee (Liberia) y Pérez Esquivel (Argentina).

El episodio que involucra a Castro y a Hague, titular del Foreign Office, según lo reveló en su portada el diario inglés The Daily Telegraph, fue durante un encuentro de las autoridades del Foreign Office con los diplomáticos extranjeros en la mansión Lancaster House, donde Hague presentaba un informe anual sobre derechos humanos en Gran Bretaña.

"William Hague emboscado por embajadora de Argentina sobre las islas Falklands (Malvinas)", tituló el periódico inglés.

"Viendo que Naciones Unidas y la comunidad internacional y un amplio grupo de ganadores del Premio Nobel de la Paz urgieron a ambos países a negociaciones para encontrar una resolución pacífica y permanente, mi pregunta es: ¿Está usted listo para el diálogo? ¿Daremos una oportunidad a la paz?", preguntó Castro.

"Un nervioso Hague, detectando que Castro iba a hacer una larga declaración, la interrumpió varias veces, presionándola para que haga una pregunta antes de interrumpirla con: ?Gracias. Es suficiente. Pare'", precisó el matutino.

Hague dijo entonces: "La autodeterminación de los pueblos es un derecho básico de la población de Falkland Islands".

Sin embargo, Castro insistió, según los reportes internacionales: "La autodeterminación no es un derecho que cada país o cada población tiene. Una provincia en mi país no puede decidir si quiere pertenecer a China", agregó. 

Fuente: Los Andes Online

martes, 1 de mayo de 2012

Cálculos en la carrera presidencial egipcia
EEUU y los Hermanos Musulmanes


Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.


“El Presidente Hosni Mubarak ha decidido dimitir de su cargo como Presidente de la República”. Estas palabras, pronunciadas por el exVicepresidente Omar Suleiman en la tarde del 11 de febrero de 2011, desbordaron de júbilo a millones de egipcios que celebraron el triunfo final de su voluntad sobre el obstinado dictador. 

Aunque los tumultuosos dieciocho días anteriores habían servido para unir a la abrumadora mayoría de los egipcios con independencia de su orientación política, creencia religiosa, clase económica o estrato social, la victoria final de la revolución no era algo inevitable. Las manifestaciones masivas que empezaron el 25 de enero fueron originalmente convocadas por grupos en los que predominaban los jóvenes activistas, como el Movimiento del 6 de Abril y “Todos somos Khaled Said”, en referencia al joven bloguero asesinado por agentes de la seguridad del estado. La mayoría de los partidos políticos y movimientos sociales establecidos, incluidos los Hermanos Musulmanes (HM), no apoyaron inicialmente los llamamientos a las protestas previendo la ofensiva de respuesta de las fuerzas de seguridad, aunque no desanimaron a sus miembros de que participaran.

En cuestión de días las manifestaciones se extendieron, dejando claro que las fuerzas de seguridad no iban a poder ahogar las crecientes protestas. El 28 de enero, los manifestantes convocaron un Día de la Ira, y todos los partidos genuinos de oposición, dirigidos por los HM, tomaron las calles pidiendo la destitución de Mubarak. El régimen cayó en dos semanas y el ejército, bajo el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA), que se negó a apoyar a Mubarak y a dispersar violentamente a los manifestantes, asumió el control político prometiendo una transferencia pacífica del poder al gobierno civil que saliera democráticamente elegido en las elecciones que se celebrarían seis meses después.

Fue el acontecimiento más memorable en la historia moderna de Egipto. Y los revolucionarios volvieron a casa satisfechos de su asombroso logro mientras los residuos del régimen –los fulul- emprendían la fuga.

Pero esta increíble unidad histórica de todos los egipcios se disipó pronto, cediendo el paso a profundas divisiones ideológicas. Temas urgentes como si la constitución debía estar redactada antes de las elecciones democráticas o viceversa, o cuestiones de mayor enjundia acerca de la identidad del país, la naturaleza del estado, el papel del Islam en la sociedad y el estatus del ejército se debatieron acaloradamente fuera del marco convenido. Los grupos sociales y religiosos que estaban muy organizados insistieron en celebrar primero las elecciones a fin de utilizar su clara ventaja sobre los demás, especialmente sobre los nuevos grupos revolucionarios que carecían de estructura, personal y recursos.

Pero, a causa del punto muerto auspiciado por el CSFA, estos grupos revolucionarios fueron pronto conscientes de que ninguno de sus objetivos iba a cumplirse si no ejercían tremendas presiones sobre la cúpula militar. Durante varios meses, las manifestaciones masivas volvieron a la Plaza Tahrir para obligar al CSFA a disolver el parlamento y las asambleas locales, cambiar el gobierno, forzar los juicios del depuesto presidente y de sus corruptos compinches, revocar las leyes del estado de emergencia y acabar con los juicios militares, entre otras demandas revolucionarias.

A través de esas manifestaciones, que en ocasiones se convirtieron en letales, especialmente en julio y noviembre, los jóvenes revolucionarios acusaron a los HM de cerrar los ojos ante los abusos del CSFA y, en algunas ocasiones, incluso de defender o justificar sus acciones. De ahí que a lo largo del verano se formaran dos campos principales: el campo religioso, con los HM y los más conservadores salafíes, por una parte, y el campo laico que incluía a liberales, izquierdistas y muchos grupos de jóvenes, por la otra. Los primeros querían claramente que se mantuviera la calma para no dar ningún pretexto a que se retrasaran las elecciones parlamentarias, fijadas para finales de noviembre, mientras que los segundos acusaban a los primeros de buscar su conveniencia política a expensas de los principales objetivos de la revolución.

A finales de enero de 2012, las elecciones a las dos cámaras del parlamento concluyeron con sorprendentes victorias para el campo religioso, cosechando casi el 75% de los escaños, con el Partido para la Justicia y la Libertad, el brazo político de los HM, consiguiendo el 47% de los escaños, mientras el Partido Nur, el brazo político de los grupos salafíes, conseguía el 25% de los escaños. Otros partidos islámicos más pequeños recibieron el 3%, mientras que todos los liberales y los partidos de izquierda combinados adquirían menos del 22%. Los fulul del prohibido Partido Democrático Nacional (PDN), que aparecieron con nombres de nuevo cuño, recogieron menos del 3%.

Los Hermanos Musulmanes y el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas

Las acusaciones de los grupos revolucionarios no surgían precisamente de la nada. Los HM, a causa de su naturaleza, constituyen un grupo conservador que favorece las reformas por fases más que los cambios revolucionarios. Llevaban prohibidos desde el año 1954 tras su enfrentamiento con el régimen de Naser. Desde la salida de sus miembros de las prisiones en los primeros años setenta, su objetivo fundamental era recibir el reconocimiento del estado y trabajar dentro del sistema. Por eso, cuando en un encuentro secreto en el momento álgido de la revolución, el 1 de febrero, el ex jefe de inteligencia y Vicepresidente Omar Suleiman ofreció a los dirigentes de los HM reconocimiento y la liberación de la prisión de sus más altos líderes a cambio de retirar a sus bases de las calles, el Guía Supremo Adjunto Khairat El-Shater y el hombre de negocios Hasan Malek aceptaron. Mientras tanto, los revolucionarios, incluyendo a los grupos jóvenes de los HM y otros rivales dentro del liderazgo de los HM en aquel momento, como el Dr. Abdel Moneim Abol Fotuh, se negaron a salir de la Plaza Tahrir y desafiaron abiertamente la propuesta. El ataque de los matones del régimen anterior al día siguiente en la Batalla del Camello obligaron a los dirigentes a cambiar de dirección y ese acuerdo se convirtió en una cuestión candente.

Desde que el CSFA tomó el poder en febrero de 2011 y durante casi un año, la tácita luna de miel entre los dos centros de poder más fuertes del país, por diferentes razones, fue evolucionando. Por una parte, los HM no querían volver a pasar por una repetición de su confrontación con el ejército del año 1954 que terminó en su prohibición y encarcelamiento. Confiando en su capacidad para ganar unas disputadas elecciones democráticas, pasaron por alto todos los intentos del CSFA para frustrar el cumplimiento de los objetivos de la revolución, especialmente respecto a celebrar investigaciones y juicios sobre la corrupción o el destierro de los antiguos reales al régimen en el gobierno.

El 10 de febrero de 2011, la víspera del triunfo de la revolución, por primera vez en años se reunió el alto órgano dirigente de los HM, de unos 120 miembros, y anunció que no iban a pretender más del 30-40% de los escaños del nuevo parlamento y que no presentarían un candidato presidencial. Ante unos grupos ansiosos de la sociedad civil y las nerviosas potencias internacionales, dieron todo tipo de seguridades acerca de que querían ser tan solo uno de los componentes del gobierno del país y que no deseaban tener que enfrentar sanciones similares a las de Hamas en Gaza tras ganar las elecciones de 2006.

Durante el año 2011, la principal estrategia de los HM y su afiliado el PJL fue dirigir una estrecha coordinación, o al menos una relación amistosa y cordial, con el CSFA para no dar al ejército ningún pretexto para retrasar o cancelar las elecciones parlamentarias. Pero con la proximidad de las elecciones, la promesa de no aspirar a más del 30-40% de los escaños se evaporó y el grupo se presentó prácticamente al 100% de los candidatos, consiguiendo resultados impresionantes al obtener casi el 47% de los 498 miembros elegidos en la cámara baja (la Asamblea Popular) y el 50% de los 180 miembros elegidos de la cámara alta (el Consejo de la Shura).

Mientras tanto y desde que asumió el reino del poder, el CSFA ha tenido tres principales objetivos que querían asegurarse antes de traspasar el control a un futuro gobierno civil. Desde el tratado de paz con Israel de 1979, el ejército había ido calladamente apoderándose de una parte sustancial de la economía egipcia, estimada por los expertos entre un 25-35%, abarcando muchos sectores, entre ellos la agricultura, la industria, el sector inmobiliario y la energía. Este control permitió que muchos generales y altos dirigentes militares, así como sus familias, disfrutaran de unas riquezas enormes sin transparencia ni responsabilidad pública algunas. Nadie en el gobierno, por no hablar del parlamento o del pueblo, conoce el alcance de sus participaciones, ni quién tiene el control de las mismas o cómo están gastándose. Como cabía esperar, el CSFA justifica la ocultación y el control de esos recursos públicos en nombre de la seguridad nacional.

En segundo lugar, el ejército ha tratado desesperadamente de buscar una inmunidad total frente al procesamiento o rendición de cuentas por todo lo hecho en el pasado, especialmente respecto a la corrupción financiera. Pero nadie sabe actualmente lo que supondría tal inmunidad, aunque se sospecha que podría destaparse la riqueza masiva y la corrupción una vez que los altos dirigentes militares se retiren o desaparezcan de la escena. Finalmente, el ejército quería conseguir un estatus especial en la constitución que le permitiera controlar su presupuesto sin una supervisión civil y disfrutar de poder de veto en áreas políticas estratégicas, incluidas las relaciones exteriores y las decisiones sobre la guerra y la paz.

Poco después de la caída del régimen, el CSFA calculó que el camino más fácil para conseguir sus principales objetivos era alcanzando un acuerdo tácito en esas materias con los HM, el mayor grupo político organizado. Cuando el CSFA insertó estas disposiciones en el denominado documento supraconstitucional del pasado noviembre, los HM, junto con la mayoría de los grupos políticos de la oposición, rechazaron tal documento en una demostración masiva de protesta pública que forzó la caída del gobierno y la retirada de tales pretensiones.

Mientras tanto, el CSFA impidió que el Partido por la Justicia y la Libertad (PJL), el partido mayoritario afiliado a los HM en el parlamento, formara un nuevo gobierno tras las elecciones mientras nombraba un gobierno encabezado por ex Primer Ministro de Mubarak, el Dr. Kamal Al-Ganzouri. Con el empeoramiento de las condiciones de la situación económica y de seguridad en el país, la gente culpó a los HM por no cumplir sus promesas de buena gobernanza, mientras las Hermandad se quejaba de que el CSFA no le había permitido formar gobierno.

Pero el principal objetivo del parlamento electo era elegir a cien personas que integraran el comité de redacción de la constitución. En lugar de celebrar negociaciones por todo el país con todos los partidos políticos y grupos de la sociedad civil acerca de los criterios para elegir a los miembros de ese comité, el PJL mantuvo conversaciones bilaterales con el partido salafí Nur llegando a un acuerdo por el que se designó a cincuenta miembros del parlamento para el comité constitucional, dominado por los islamistas. Al final, el total de islamistas nombrados para el comité comprendía las dos terceras partes (mayoría cualificada) del total de los miembros y estaban dominados por miembros o partidarios de los HM. No solo se indignaron los partidos liberales y de izquierdas, así como los grupos revolucionarios, sino incluso las entidades religiosas y los grupos de la sociedad civil, incluyendo Al-Azhar, la iglesia copta, los partidos de la oposición, los sindicatos y el Tribunal Supremo, se enfadaron y retiraron a sus miembros del comité. Como era de esperar, todos condenaron la política de exclusión que los HM prometieron no poner en marcha. Finalmente, el Alto Tribunal Administrativo invalidó el comité y los partidos están de nuevo discutiendo tratando de elaborar criterios nuevos una vez que el PJL reconoció sus tácticas prepotentes y no apeló el fallo.

Sin embargo, a finales de febrero, el PJL se sintió fortalecido y muy seguro de sus ganancias electorales. El portavoz de la Asamblea y el presidente del Consejo de la Shura, así como los presidentes de los principales comités eran todos miembros de los HM. También estaban encargados de nombrar al comité de redacción de la constitución. Por eso exigieron al CSFA ser ellos quienes estuvieran al frente de una coalición de gobierno. A primeros de marzo tuvo lugar una tensa reunión entre las dos partes. El ejército se sentía molesto por la forma en la que los HM formaron el comité de redacción de la constitución y por su categórica oposición al especial estatus del ejército en la nueva constitución. Durante la reunión, los generales jugaron fuerte. Les dijeron a los dirigentes de los HM que no solo se les iba a negar la oportunidad de formar gobierno, sino que tampoco se les iba a permitir que controlaran los ministerios clave, incluyendo relaciones exteriores, interior, hacienda y justicia. También insinuaron que la decisión de disolver el nuevo parlamento electo que el PJL dominaba estaba cercana si no cooperaban y retiraban su moción para disolver el gobierno. En resumen, una lucha de voluntades se había puesto en marcha.

Por vez primera desde que el CSFA asumió el poder, los HM decidieron desafiarlo seriamente. En pocos días, los HM publicaron un fogoso comunicado que atacó al ejército de forma sin precedentes, acusándole de tratar de frustrar la revolución y chantajear al grupo, y advirtiendo a la gente que el CSFA era capaz de amañar las próximas elecciones presidenciales. Al día siguiente, el CSFA emitió su propia y dura respuesta negando todas las acusaciones y advirtiendo a los HM en una amenaza velada que no debía olvidar las lecciones del pasado y evitar repetir errores, en una referencia oblicua a la confrontación de 1954 entre las dos partes.

Poco después del Consejo de la Shura de los HM, su órgano de decisión más alto, que normalmente celebra dos encuentros al año, se reunió de forma inusitada dos veces en una semana para decidir los próximos pasos a dar. En respuesta al desafío del CSFA, el Consejo de Orientación, el órgano ejecutivo de los HM, propuso cambiar de rumbo y presentar un candidato presidencial. Se produjo entonces una polémica decisión en la que 52 de los 65 miembros que asistían a la reunión se opusieron temiendo que la violación de su promesa de hacía un año de no presentar un candidato pudiera erosionar aún más su credibilidad ante la gente. El Guía Supremo, el Dr. Muhammad Badie’ levantó la sesión y convocó otra pocos días después. En esa reunión posterior, asistieron 43 miembros más y todos votaron a favor de presentar un candidato, por lo que el recuento final pasó de 13 a 56 contra 52. Su candidato era el Guía Supremo Adjunto, Khairat El-Shater, ingeniero de formación y empresario de profesión. Pero lo más importante es que es un líder carismático que no solo estaba encargado del llamado Proyecto Renacer dentro del grupo, sino que también controlaba los elementos más importantes del grupo, incluida la organización, las finanzas y los medios de comunicación.

Estados Unidos y los Hermanos Musulmanes

Mustafa Al-Fiqi era uno de los más importantes pensadores políticos del régimen de Mubarak. Durante los intensos debates de 2009 y 2010 acerca de la candidatura de Gamal Mubarak para suceder a su padre, Al-Fiqi dijo que los criterios más importantes para el próximo presidente eran conseguir la bendición de EEUU y evitar el veto de Israel. Los HM no perdieron de vista esta idea. Cuando anunciaron en febrero de 2011 que no iban a impugnar las elecciones presidenciales, su justificación fue que no querían causar ansiedad en los círculos laicos o preocupación en las capitales de Occidente.

A lo largo de todo el año los altos funcionarios occidentales no pararon de desplazarse a Egipto, siendo siempre la sede de los HM uno de los lugares visitados más importantes por esas autoridades. Cuando el Secretario Adjunto de Estado William Burns visitó Egipto en enero, se reunió con los altos dirigentes de los HM Badie’ y El-Shater. Durante la reunión, los líderes de los HM calibraron cuáles podían ser las líneas rojas de EEUU. Que los HM asumieran el poder no era ninguna de ellas. La preocupación principal de Burns era el destino del tratado de paz con Israel. Según una persona familiarizada con la reunión con el funcionario estadounidense, Burns ofreció que “los buenos oficios de EEUU ayudarían a que Egipto consiguiera hasta 20.000 millones de dólares” de los estados del Golfo Arábigo, así como de otras organizaciones internacionales como el FMI, si los HM mantenían el tratado de paz con Israel. Aunque los dirigentes de los HM no se comprometieron, indicaron que su principal preocupación era la destrozada economía y la reconstrucción de Egipto. A mediados de febrero, los senadores republicanos John McCain y Lindsey Graham se reunieron con El-Shater y otros dirigentes del PJL y entregaron prácticamente el mismo mensaje.

En el momento en que los dirigentes de los HM decidieron presentar un candidato tras su enfrentamiento con el CSFA, su principal preocupación respecto a la reacción de Occidente se había rebajado bastante. Cuando El-Shater se convirtió en el candidato oficial de los HM, envió a finales de marzo una delegación a Washington formada por cuatro funcionarios de los HM, incluido un miembro del parlamento y un asesor de alto nivel. En efecto, su principal objetivo era determinar la reacción de la administración USA a la candidatura de El-Shater. Aunque los miembros de la delegación no eran altos dirigentes del partido ni funcionarios del gobierno egipcio, se reunieron con los más altos funcionarios de Washington. En el Departamento de Estado celebraron dos encuentros con altos funcionarios de la administración, incluyendo a Burns y Jeffrey Feltman, el alto funcionario del Departamento de Estado para Oriente Medio. También se reunieron en la Casa Blanca con personal del Consejo Nacional de Seguridad, Samantha Power y Steven Simon. Cuando se hallaban en la reunión en la Casa Blanca, el Presidente Obama se dejó caer por allí y deslumbró a sus invitados egipcios.

De nuevo las conversaciones se centraron en el futuro del tratado de paz con Israel y en las necesidades económicas de Egipto. Esta vez la delegación prometió que los HM no tenían planes para cancelar o alterar el tratado de paz pero que pondrían fin a las sanciones y el bloqueo contra Gaza. Durante las reuniones, los estadounidenses expresaron repetidamente su preocupación acerca de las políticas que tenían que ver con las mujeres y los cristianos coptos. En un determinado momento, la delegación de los HM planteó su preocupación por el mal trato recibido por los musulmanes estadounidenses tras el 11-S. Los estadounidenses les cortaron de inmediato y les dijeron que ese tema “no era de su incumbencia”.

En resumen, ambas partes se sintieron cómodas una con la otra y se sintieron satisfechas con los resultados de sus discusiones mientras EEUU trataba de volver a calibrar la naturaleza de la relación con su antiguo estado clientelista. Para no ser menos, el neocon Randy Scheunemann, el alto asesor de política exterior de McCain en 2008, y el actual asesor de alto nivel no reconocido de Mitt Romney, el presunto nominado republicano, se reunieron secretamente con la delegación de los HM, planteando prácticamente las mismas preocupaciones y recibiendo las mismas seguridades.

La carrera presidencial egipcia

Entre el 10 de marzo y el 8 de abril, el Comité Judicial de Egipto para las Elecciones Presidenciales empezó a recibir las solicitudes de los candidatos que se presentaban a la presidencia. Para poder presentarse, cada candidato tenía que satisfacer determinados criterios incluyendo una prueba de edad y la ciudadanía egipcia, no solo del candidato sino también de sus padres y esposa. Además, había tres vías a través de las cuales cualquier candidato podía aspirar a presentarse: a) recogiendo al menos 30 firmas de miembros del parlamento; b) convertirse en el candidato oficial de un partido político, siempre que el partido tuviera al menos un escaño en el parlamento; o c) recogiendo al menos 30.000 firmas certificadas por notario en un mínimo de quince provincias, con al menos mil firmas por cada provincia.

En cuatro semanas, 23 candidatos presentaron sus documentos, afirmando haber satisfecho los criterios para convertirse en candidato oficial. Esta lista de candidatos tenía en efecto que representar a todo el electorado político egipcio, que va desde los ultraconservadores a los izquierdistas radicales y los leales al régimen de Mubarak. Los HM presentaron al Guía Supremo Adjunto El-Shater como candidato oficial menos de una semana antes de que terminara el proceso de nominación. Para poder obtener el reconocimiento como candidato, presentaron las firmas de 277 miembros de los HM con escaño en el parlamento.

En esos momentos no estaba claro a qué candidato iba a apoyar el CSFA. Antes de que la disputa de los HM con el CSFA se hiciera pública, muchos observadores pensaban que quizá llegara a alcanzarse un acuerdo con el ejército para que apoyaran a El-Shater a cambio de las garantías de salida segura que el CSFA estaba buscando. Pero en cuestión de días, empezaron a circular rumores de que el vicepresidente Suleiman estaba a punto de presentarse a presidente como respuesta del ejército a la candidatura de El-Shater. El 4 de abril, Suleiman emitió un comunicado anunciando que no sería candidato. Sin embargo, 48 horas después se retractaba y presentaba 43.000 firmas ante el Comité Electoral veinte minutos antes del cierre de las nominaciones. Desde que triunfó la revolución no se habían sentido los fulul tan fortalecidos ni los revolucionarios tan desanimados y divididos.

Los egipcios de todo el espectro político se sintieron horrorizados e indignados de que el jefe de la inteligencia de Mubarak y su más leal subordinado tuviera la desfachatez de presentarse a presidente para “cumplir los objetivos de la revolución”, como declaró desvergonzadamente. Se sintieron insultados y consternados. Muchos afirmaban que, como los grupos a favor de la revolución estaban divididos en líneas ideológicas, los fulul (los restos del régimen anterior) y el CSFA estaban ahora reagrupándose y organizándose para montar una contrarrevolución. Las firmas en apoyo de la candidatura de Suleiman se recogieron en 48 horas, una tarea imposible si no fuera porque muchas agencias y funcionarios del gobierno presionaron a los empleados públicos y reclutas del ejército y movilizaron sus recursos para conseguirlas.

A los pocos días, el parlamento aprobó una ley que prohibía que los ex altos funcionarios de Mubarak se puedan presentar a cualquier elección durante un período de diez años debido a su papel en la corrupción de la política durante el régimen anterior. Si el CSFA llegaba a firmarla, esta ley prohibiría de forma efectiva no solo que se presentara Suleiman sino tampoco otro candidato oficial que fue el último primer ministro de Mubarak, Ahmad Shafiq, que también era general. A fin de ganar tiempo, el CSFA envió la ley al Tribunal Supremo Constitucional solicitando una opinión consultiva confiando en retrasar la decisión hasta que fuera demasiado tarde para descalificar a los candidatos fulul. Pero el tribunal dictaminó de inmediato que no tenía jurisdicción en la materia. El CSFA se ve ahora obligado a mostrar sus cartas y ya no podían esconderse detrás de ningún grupo político o tribunal.

Cuando fueron conscientes de la grave amenaza que la candidatura de Suleiman representaba para la revolución, todos los grupos y partidos políticos convocaron manifestaciones masivas en los dos viernes siguientes contra los candidatos fulul representados no solo por Suleiman y Shafiq sino también por dos antiguos oficiales de inteligencia y el ex ministro de asuntos exteriores Amr Musa. Cientos de miles de personas acudieron a la Plaza Tahrir y salieron por todo el país en una demostración de unidad que recordaba los primeros días de la revolución. Los manifestantes rechazaron a los candidatos fulul y exigieron el final del régimen militar.

Mientras tanto, el Comité Presidencial valoró las solicitudes de los candidatos y descalificó a 10 de los 23 presentados. Lo más sorprendente fue que descalificó a El-Shater, a Suleiman, a Ayman Nur, un liberal y ex antiguo contendiente presidencial que se presentó contra Mubarak en las elecciones de 2005, así como al carismático candidato salafí, fogoso predicador y defensor de los derechos civiles Hazem Salah Abu Ismail. El Comité razonó que cada uno de los candidatos descalificados lo habían sido porque no habían cumplido uno o más de los requisitos necesarios. Abu Ismail fue descalificado porque su madre obtuvo la ciudadanía estadounidense antes de morir en 2010. El candidato afirmó que EEUU falsificó los documentos de la ciudadanía y que se oponía a su candidatura porque él pedía la aplicación de la ley de la Sharia y tenía una firme posición contra el tratado de paz con Israel y la política exterior estadounidense en el mundo musulmán. Aunque EEUU, así como muchos egipcios laicos, estaban en efecto preocupados por su candidatura y popularidad, estaba claro que su madre había conseguido la ciudadanía estadounidense en 2006, un pasaporte estadounidense y que se había registrado para votar en el condado de Los Ángeles.

El comité descalificó también la candidatura de El-Shater y Nur con el pretexto de que habían sido declarados culpables de delitos cometidos durante el régimen de Mubarak, aunque en farsas de juicios políticos ampliamente condenadas. Según la ley egipcia, un acusado pierde sus derechos políticos a menos que le sean restaurados a través del perdón total del presidente o de los tribunales. Aunque el CSFA emitió perdones para ambos candidatos, el comité afirmó que aún les faltaba el requisito de que se les restauraran sus derechos políticos, que solo podía llevarse a cabo mediante sentencia de los tribunales seis años después de concedido el perdón o mediante la invalidación de las acusaciones. Lo más sorprendente quizá es que el comité descalificó también a Suleiman acusándole de que algunas de las firmas que habían presentado eran falsas. Los otros seis descalificados eran candidatos menores, incluidos dos antiguos generales de la inteligencia. Se les excluyó por violar una o más condiciones. Aunque el comité permitió que los candidatos apelaran sus decisiones, finalmente rechazaron todas las apelaciones y reafirmaron las descalificaciones de esos candidatos.

Naturalmente, los HM y El-Shater estaban indignados y denunciaron que la candidatura de Suleiman era una artimaña, una farsa y un torpe intento del CSFA para descalificar al candidato oficial de los HM sin causar escándalo público ya que la gente se sentiría aliviada tras la descalificación de Suleiman. También denunciaron que los verdaderos candidatos del CSFA se habían revelado ahora. Son el primer ministro Shafiq y el ex ministro de asuntos exteriores Amr Musa; a ambos se les permitió presentarse como candidatos a las elecciones. Al ser mejores estrategas, los HM se habían temido que su candidato oficial, El-Shater, podía quedar descalificado, por eso el último día de las nominaciones presentaron también a un candidato de refuerzo, el presidente del PJL, el Dr. Muhammad Mursi. El nuevo candidato de los HM se doctoró en ingeniería en 1982 en California del Sur, y trabajó como académico en EEUU y después en Egipto durante décadas antes de que le eligieran para el parlamento en las elecciones de 2005.

Por tanto, ¿quiénes son los candidatos oficiales definitivos?

Los restantes trece candidatos que pueden presentarse a las elecciones en diferentes agrupaciones podrían clasificare de la siguiente forma:

a) Los candidatos de orientación islámica: Hay tres candidatos que pertenecen a este grupo:
  1. Dr. Abdulmoneim Abol Fotuh, de 60 años, médico de formación y director de la Unión Médica Árabe, un asociación médica pan-árabe centrada en el trabajo asistencial. Es también un exdirigente de los HM que se separó del grupo el pasado año tras anunciar su candidatura. Abol Fotuh fue reconocido como candidato independiente tras recoger 43.000 firmas autentificadas por notario. Es bastante popular entre la gente desde sus días como dirigente estudiantil que desafió al ex presidente Anwar Sadat en 1977. En esa confrontación, trasmitida en su día en directo por televisión, Abol Fotuh acusó a los asesores de Sadat de ser hipócritas y corruptos. El expresidente, que no estaba acostumbrado a las críticas públicas se enfadó mucho e intentó intimidarle y silenciarle pero Abol Fotuh se mantuvo en sus trece, consiguiendo muchos admiradores. Después pasó varios años en prisión por su activismo político durante los regímenes de Sadat y Mubarak. No solo es popular entre los círculos islámicos, sino entre muchos segmentos de la sociedad egipcia, incluyendo liberales, izquierdistas y coptos. También es conocido por sus puntos de vista moderados. Con la eliminación de Abu Ismail, se espera que consiga una importante cantidad de votos del electorado conservador, así como de otros muchos electores revolucionarios y de quienes están contra el régimen de Mubarak.
  2. Dr. Muhammad Mursi, de 60 años, es el candidato discreto y sin carisma de los HM. Se le reconoció como candidato oficial del PJL en lugar del jefe del partido. Mursi recogerá probablemente la mayoría del voto de los HM pero no está claro cuántos apoyos puede conseguir fuera de esos electores a la luz de la controvertida decisión de los HM de revocar su decisión y presentar un candidato, así como por su torpeza en el manejo del nombramiento de la asamblea constitucional. Muchos observadores creen que si Mursi gana compartiría el poder con El-Shater como primer ministro, de igual forma al acuerdo en años recientes en Rusia entre Medvedev y Putin, con el segundo ejerciendo el poder detrás del trono.
  3. Dr. Muhammad Salim Al-Awa, de 71 años, un famoso experto constitucional e intelectual islámico. Se le reconoció como candidato tras recoger 30 firmas de miembros del parlamento. Aunque Al-Awa es muy respetado por muchos intelectuales y elites egipcias, no cuenta con muchos seguidores entre los revolucionarios de base o los egipcios de a pie como para tener una oportunidad real de conseguir suficientes apoyos para ir a la segunda ronda.
b) Los candidatos de los fulul: Dos candidatos componen este grupo:
  1. Ahmad Shafiq, de 71 años, es el ex primer ministro nombrado por Mubarak justo doce días antes de ser depuesto. Se le considera un leal a Mubarak y obtendrá probablemente el apoyo de las clases empresariales fulul y de las fuerzas contrarrevolucionarias dentro del aparato de seguridad, así como de muchos segmentos dentro del gobierno, aún controlados en gran medida por los leales a Mubarak.
  2. Amr Musa, de 76 años, sirvió como ministro de asuntos exteriores con Mubarak durante una década. También sirvió durante otra época como Secretario General de la Liga Árabe. Se considera que cuenta con mucha popularidad entre los egipcios de a pie porque en ocasiones fue crítico respecto a la política israelí hacia los palestinos mientras Mubarak estaba siguiendo los dictados de EEUU e Israel. Sus críticos le acusan de ser parte integral del régimen de Mubarak y en 2010 se tuvo noticia de que había apoyado al depuesto presidente para otro mandato.
c) Candidatos de izquierdas y nacionalistas: Hay cuatro candidatos que pertenecen a este grupo, pero no se considera probable que acaben entre los dos principales contendientes en la primera ronda de las elecciones:
  1. El más importante en este grupo es Hamdein Sabahi, de 59 años. Fue periodista y está considerado como el naserista más respetado del país. Recogió más de 30.000 firmas y fue reconocido por tanto como candidato independiente.
  2. Jaled Ali, de 41 años, este candidato es dirigente sindical y defensor de los derechos humanos y es el más joven de entre todos los candidatos presidenciales. Tiene una posición bien articulada y muchos grupos de jóvenes le consideran como el candidato revolucionario más auténtico. Sin embargo, sus posibilidades son escasas porque no se le conoce bien fuera de los sindicatos y círculos de activistas.
  3. Los dos otros candidatos son el ex juez Hisham Bastawisi y el veterano político Abol-Izz Al-Hariri, representan a los minoritarios grupos de izquierdas y se considera que es harto improbable que reciban grandes apoyos.
d) Los restantes cuatro candidatos representan a partidos minoritarios. Son virtualmente desconocidos para la gente y es poco probable que reciban apoyos significativos.

Posibles escenarios de las elecciones presidenciales

La primera ronda de la carrera presidencial está fijada para el 23 y 24 de mayo. Si ningún candidato recibe más del 50% de los votos, entonces tendría que celebrarse una segunda vuelta entre los dos principales contendientes que tendría lugar el 16 y 17 de junio. La mayoría de los expertos predicen que si no se produce un fraude masivo en las elecciones sancionado por el ejército e ignorado por el Comité Electoral, ningún candidato conseguiría de hecho una mayoría tras la primera vuelta.

Como en Egipto no hay encuestas de opinión fiables, no está claro cuál pueda ser la popularidad o elegibilidad de cada candidato. Antes de que se celebraran las elecciones parlamentarias, la mayoría de las encuestas fueron en gran medida inexactas. Por ejemplo, la encuesta patrocinada por el casi gubernamental periódico Al Ahram, predijo antes de las elecciones parlamentarias del pasado noviembre que el PJL y el partido Wafd recibiría cada uno el 30% de los votos, mientras que el partido Nur recibiría menos del 10%. Al final, el PJL, Nur y Wafd recibieron el 47%, 25% y 10%, respectivamente, una enorme diferencia de más de 15 puntos en cada predicción.

Así pues, ¿cuáles son los escenarios más probables? 

Escenario 1 : Los dos finalistas principales pertenecen al campo islamista. En este escenario, los dos contendientes finales serían el independiente Abol Fotuh y Mursi, el candidato de los HM. En la carrera entre los dos hombres, probablemente la mayoría de los egipcios votarían por el candidato independiente antes que por el contendiente de los HM, ante el temor de que todo el poder político se concentre en manos de un único partido político. 

Escenario 2 : Uno de los dos principales finalistas es un candidato islamista mientras que el otro pertenece a los fulul. En este escenario, el candidato fulul sería Amr Musa frente a Abol Fotuh o Mursi. En la carrera entre esos dos hombres en la segunda vuelta, el candidato islamista probablemente le ganaría a Musa, ya que una mayoría de los egipcios consideran a Musa como un subordinado de Mubarak. 

Escenario 3 : El Comité Electoral declara que los dos principales aspirantes provienen de los fulul. Este escenario es muy improbable y solo llegaría a darse en caso de una afluencia muy baja de votantes (muy improbable), con un fraude masivo en beneficio de Shafiq que no llegara a detectarse (también improbable), seguido de un electorado mudo (extremadamente improbable). Por muy improbable que este escenario pueda parecer, muchos observadores políticos están preocupados de que esta pudiera ser la partida final del CSFA ya que ambos candidatos son aceptables para el ejército. 

Muchos observadores políticos están también preocupados de que la decisión de quien pueda ser el próximo presidente venga determinada por los cinco miembros del Comité Electoral y no pueda apelarse. Los críticos señalan que el jefe del Comité es un oscuro juez designado por Mubarak para supervisar la sucesión de su hijo. Su adjunto es el tristemente célebre juez que interfirió en el proceso judicial supervisando las recientes acusaciones de ilegal financiación exterior de los grupos políticos y defensores de los derechos civiles, y que consiguió la liberación sin juicio facilitando la huida del país de los estadounidenses acusados en ese caso. Los críticos le acusan de ser muy susceptible a las presiones del CSFA, que en ese caso estaba bajo tremendas presiones de los funcionarios de EEUU para que liberara a los estadounidenses. 

Escenario 4 : Los jóvenes y grupos revolucionarios han identificado a seis candidatos que tienen credenciales revolucionarias y que les resultan aceptables. Son Abol Fotuh y Al-Awa, por el campo islamista; y Sabahi, Ali, Bastawisi y Al-Hariri, por el campo laico. Aunque Mursi no se considera que forme parte de los inaceptables fulul, estos grupos han exigido que los HM retiren a su candidato para no polarizar el país si los HM acaban monopolizando todos los puestos del poder. 

En este escenario, varios de los candidatos que cuentan con el favor de los grupos revolucionarios se retirarían a favor de un único candidato para no dividir los votos entre ellos. Dos o tres de estos candidatos se presentarían en una única lista presidencial con un presidente y uno o varios vicepresidentes. En todas las distintas propuestas que han circulado entre los distintos grupos, todos están de acuerdo en que, de entre todos los candidatos, Abol Fotuh sería el candidato del consenso para dirigir esta lista. Si tal lista presidencial llegara finalmente a formarse y el candidato de los HM se retirara (muy improbable), entonces esa lista podría llegar a recibir finalmente más del 50% de los votos en la primera ronda, convirtiendo Abol Fotuh el primer presidente del Egipto post-Mubarak. 

Aunque en las elecciones parlamentarias, 27 millones de egipcios acudieron a las urnas, se estima que 35-40 millones de egipcios de entre los 45 millones de los potenciales electores pueden realmente participar. Pero también es difícil predecir a quién apoyarán los 8-13 millones de nuevos votantes. Sin embargo, si juzgamos por las elecciones parlamentarias, alrededor del 70% de los egipcios votaron por un partido o candidato islamista, mientras que el 20% votaron por un candidato liberal o izquierdista. Menos del 3% votaron de hecho por un candidato fulul

En última instancia, las preguntas reales que se plantean en este proceso son: ¿Cumplirá el CSFA su promesa de no interferir en las elecciones y traspasar el poder a un nuevo presidente electo? ¿Será el nuevo presidente de Egipto el independiente Abol Fotuh, empezando así un nuevo amanecer para un nuevo Egipto? ¿O será Mursi, el candidato de los HM, el que consolide el poder ascendente de la Hermandad con la posible polarización política del país? ¿O será Amr Musa, uno de los leales de la era Mubarak, o incluso Ahmad Shafi, haciendo que Egipto retroceda a la casilla uno y desencadenando así una segunda revolución?

La respuesta a estas preguntas la tiene el electorado egipcio que en las próximas semanas determinará realmente el futuro de un Egipto post-revolucionario.

Esam Al-Amin es un escritor independiente colaborador de numerosas páginas en Internet. Puede contactarse con él en: alamin1919@gmail.com

http://www.counterpunch.org/2012/04/23/the-calculus-of-egypts-presidential-race/ 

Fuente: Rebelion.org
Dragones neoliberales, sueños húmedos surasiáticos, y fantasías de Robocop
¿Un mundo de confrontación de espectro completo?

Tom Dispatch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Introducción del editor de Tom Dispatch 
En diciembre pasado, un súper-secreto RQ-170 Sentinel, parte de un extenso programa de vigilancia de drones de la CIA sobre Irán, descendió (o fue derribado, o secuestrado por ordenador y obligado a descender) y recuperado intacto por los militares iraníes. Esta semana, un general iraní anunció orgullosamente que expertos de su país habían logrado acceder al ordenador del avión –ofreció información que lo prueba– y ahora estaban realizando “ingeniería inversa” del drone para crear uno propio.
La mayoría de, o todas sus afirmaciones, han sido ampliamente puestas en duda, ridiculizadas, o simplemente descartadas en nuestro mundo, y que yo sepa lo que hizo fue ciertamente pura fanfarria y bluf. Pero si fuera así, igual se las arregló para echar mano de un deseo ardiente que subyace desde hace un par de siglos de historia global: adaptar los aspectos más sofisticados de Occidente para resistir a Occidente. Ese deseo ha sido esencial para la forma en que se ha desarrollado nuestro planeta. Después de todo, gran parte de los dos últimos siglos podría llevar el título en términos tecnológicos, económicos, e incluso políticos, de “La historia de la ingeniería inversa”.
Desde que en el Siglo XVIII en el Imperio Otomano, en China o en cualquier otra parte los barcos europeos con cañones parecían derribar puertas y conquistar países o someterlos a una voluntad ajena, el tema de la ingeniería inversa siempre estuvo al alcance de la mano. Durante interminables décadas, la cuestión preeminente, lo esencial a discutir, era precisamente lo que se podría adaptar del arsenal occidental de armas, política, tecnología, e ideas, y cómo podía fusionarse con la cultura local, cómo podría acceder a “características” otomanas, indias, chinas, japonesas y lograr que controlara o revirtiera el curso de los eventos. El ascenso de Japón en el Siglo XIX y el más reciente crecimiento espectacular de China son, sin duda alguna, casos de historia de ingeniería inversa.
Sean cuales sean los éxitos y fracasos de ese proceso, la pregunta actual –mientras EE.UU. decae, Europa se estanca, y los explosivos países del BRICS van de camino al centro del escenario– es probablemente la siguiente: ¿Puede realmente llevarnos más lejos la ingeniería inversa, o simplemente terminará por derribarnos? ¿No es hora de que haya algo nuevo en el universo de la ingeniería o tal vez para la llegada de la ingeniería inversa-inversa a este planeta nuestro de clima abominable y puesto a prueba?
¿Quién puede ofrecernos mejor una pequeña visión de ese planeta, de un extremo al otro, integral, en este momento de estrés global que el propio autor peripatético de Asia Times y TomDispatch, Pepe Escobar? Él lo ha visto todo. Ahora, también lo veréis. Tom
¿Un mundo de confrontación de espectro completo? 

Dragones neoliberales, sueños húmedos surasiáticos y fantasías de Robocop

Goldman Sachs –por medio del economista Jim O’Neill– inventó el concepto de un ascendiente nuevo bloque en el planeta: los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica).

Goldman espera ahora que los países del BRICS representen casi un 40% del producto interno bruto global (PIB) en el año 2050, y que incluyan a cuatro de las cinco principales economías del mundo.

Dentro de poco, de hecho, es posible que haya que expandir ese acrónimo para incluir a Turquía, Indonesia, Corea del Sur y, sí, Irán nuclear: ¿BRIIICTSS? A pesar de sus bien conocidos problemas como nación bajo bloqueo económico, Irán también avanza como parte de los N-11, otro concepto embriagador. (Simboliza las próximas 11 economías emergentes).

La pregunta multibillonaria global sigue siendo: ¿es la emergencia de los BRICS una señal de que hemos entrado verdaderamente a un nuevo mundo multipolar?

El sagaz historiador de Yale Paul Kennedy (famoso por la expresión “sobre-estrés imperial”) está convencido de que estamos a punto de cruzar o de que ya hemos cruzado un “punto clave histórico” que nos lleva lejos, más allá del mundo unipolar post Guerra Fría de “la única superpotencia”. Existen, argumenta Kennedy, cuatro razones principales para eso: la lenta erosión del dólar de EE.UU. (antes representaba un 85% de las reservas globales, ahora menos de un 60%), la “parálisis del proyecto europeo”, el ascenso de Asia (el fin de 500 años de hegemonía occidental) y la decrepitud de las Naciones Unidas.

El Grupo de Ocho (G-8) es cada vez más irrelevante. El G-20, que incluye a los BRICS, podría, sin embargo, ser lo que se necesita. Pero hay mucho que hacer para cruzar ese punto clave en lugar de ser simplemente arrastrado de grado o por fuerza: la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y sobre todo la reforma del sistema de Bretton Woods, especialmente esas dos instituciones cruciales, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

Por otra parte, puede que este sea, de grado o por fuerza, el rumbo del mundo. Después de todo, como celebridades emergentes, los BRICS tienen una tonelada de problemas. Es verdad, en solo siete años Brasil ha agregado 40 millones de personas como consumidores de clase media; en 2016, habrá invertido otros 900.000 millones de dólares –más de un tercio de su PIB– en energía e infraestructura; y no está tan expuesto como algunos miembros del BRICS a los imponderables del comercio mundial, ya que sus exportaciones representan solo un 11% del PIB, incluso menos que EE.UU.

A pesar de todo, el problema clave sigue siendo el mismo: falta de buena administración, para no mencionar un cenagal de corrupción. La descarada nueva clase adinerada resulta que no es menos corrupta que las antiguas, arrogantes, elites compradoras que solían dirigir el país.

En India, la alternativa parece estar entre un caos manejable y otro inmanejable. La corrupción de la elite política del país podría enorgullecer a Shiva. El abuso del poder estatal, el control nepotista de contratos relacionados con la infraestructura, el saqueo de recursos minerales, los escándalos con la propiedad de bienes raíces, lo tiene todo, incluso si India no es un Pakistán hindú. Todavía no, en todo caso.

Desde 1991, “reforma” en India ha significado solo una cosa: comercio desenfrenado y sacar al Estado de la economía. No es sorprendente, por lo tanto, que no se haga nada por reformar las instituciones públicas, que son un escándalo por sí solas. ¿Administración pública eficiente? Más vale olvidarlo. En resumen, India es una dinamo económica caótica y sin embargo, en cierto sentido, no es ni siquiera una potencia emergente, y ni hablar de una superpotencia.

Rusia, también, todavía sigue tratando de hallar la mezcla mágica, incluida una política estatal competente para explotar los abundantes recursos naturales del país, su extraordinario espacio e impresionante talento social. Tiene que modernizarse rápido ya que, fuera de Moscú y San Petersburgo, sigue prevaleciendo un relativo atraso social. Sus dirigentes siguen intranquilos ante la vecina China (conscientes de que cualquier alianza chino-rusa dejaría a Rusia como un evidente socio menor). No confían en Washington, están inquietos por la despoblación de sus territorios orientales, y preocupados por la alienación cultural y religiosa de su población musulmana.

Y luego ‘Putinator’ vuelve como presidente con su fórmula mágica para la modernización: una cooperación estratégica alemana-rusa que beneficiará a la elite del poder y a la oligarquía empresarial, pero no necesariamente a la mayoría de los rusos.

Muerte de Bretton Woods

El sistema de Bretton Woods, posterior a la Segunda Guerra Mundial, está ahora legítimamente muerto, es totalmente ilegítimo, ¿pero que planean los BRICS al respecto?

En su cumbre en Nueva Delhi a fines de marzo, presionaron por la creación de un banco de desarrollo de los BRICS que pueda invertir en infraestructura y suministrarles crédito de respaldo para cualesquiera crisis financieras que se encuentren por el camino. Los BRICS saben perfectamente que Washington y la Unión Europea (UE) jamás renunciarán al control del FMI y del Banco Mundial. No obstante, el comercio entre esos países llegará a impresionantes 500.000 millones de dólares en 2015, sobre todo en sus propias monedas.

Sin embargo, la cohesión de los BRICS, en la medida en que exista, se concentra en frustraciones compartidas con la especulación financiera al estilo de los Amos del Universo que casi precipitó la economía global por un despeñadero en 2008. Es verdad, la gente de los BRICS también muestran una notable convergencia de política y opinión cuando se trata del acosado Irán, un Medio Oriente de la Primavera Árabe y el Norte de África. A pesar de todo, el problema que enfrentan por el momento es el siguiente: no tienen una alternativa ideológica o institucional al neoliberalismo y al dominio de la finanza global.

Como ha señalado Vijay Prashad, el Norte Global ha hecho todo lo posible por impedir toda discusión seria de cómo reformar el casino financiero global (Vea “The G-77 awakes”, Asia Times Online, 17 de abril de 2012). No es sorprendente que el jefe del grupo G-77 de naciones en desarrollo (ahora G-132 en los hechos), el embajador tailandés Pisnau Chanvitan, haya advertido contra la “conducta que indica el deseo de un nuevo amanecer de otro neocolonialismo”.

Mientras tanto, las cosas se desarrollan en todo caso, desordenadamente. China, por ejemplo, sigue promoviendo informalmente el yuan como moneda globalizadora, si no global. Ya está comerciando en yuan con Rusia y Australia, para no mencionar toda Latinoamérica y Medio Oriente. Los BRICS apuestan cada vez más por el yuan como su alternativa monetaria a un desvalorizado dólar estadounidense.

Japón utiliza tanto el yen como el yuan en su comercio bilateral con su inmenso vecino asiático. En realidad ya se está formando una zona de libre comercio asiática no reconocida, en la que participan China, Japón y Corea del Sur.

Lo que nos espera, aún si incluye un futuro brillante de los BRICS, indudablemente será muy complicado. Casi todo es posible (rayando en probable), desde otra Gran Recesión en EE.UU. hasta un estancamiento europeo o incluso el colapso de la eurozona, a una ralentización en todos los BRICS, una tempestad en los mercados de divisas, el colapso de instituciones financieras, y un crasc global.

Y hablando de complicado, quién podría olvidar lo que dijo Dick Cheney en el Instituto del Petróleo en Londres en 1999, cuando todavía era director ejecutivo de Halliburton: “Medio Oriente, con dos tercios del petróleo del mundo y el menor coste, es donde se encuentra en última instancia la recompensa”. No es sorprendente que, cuando llegó al poder en 2001, su asunto de primer orden fuera “liberar” el petróleo de Iraq. Evidentemente, ¿quién no recuerda cómo terminó el asunto?

Ahora (otro gobierno pero la misma línea) tiene lugar un embargo del petróleo junto con una guerra económica contra Irán. Los dirigentes de Pekín ven todo el psicodrama iraní de Washington como un complot de cambio de régimen, lisa y llanamente, que no tiene nada que ver con armas nucleares. Una vez más, el ganador hasta ahora en el embrollo iraní es China. Con el sistema bancario de Irán en crisis y el embargo de EE.UU. causando estragos en la economía de ese país, Pekín puede esencialmente dictar sus condiciones para la compra de petróleo iraní.

Los chinos están expandiendo la flota de buques tanque petroleros de Irán, un acuerdo por un valor de más de 1.000 millones de dólares, y ese otro gigante de los BRICS, India, compra ahora más petróleo iraní que China. Sin embargo, Washington no aplicará sus sanciones a los BRICS porque estos días, desde el punto de vista económico, EE.UU. los necesita más de lo que ellos necesitan a EE.UU.

El mundo a través de ojos chinos

Lo que nos lleva al dragón en el asunto: China. 

¿Cuál es la máxima obsesión china? Estabilidad, estabilidad, estabilidad.

La habitual autodescripción del sistema de ese país como “socialismo con características chinas" es, claro está, tan mítica como una Gorgona. En realidad, hay que pensar en un liberalismo de la línea dura con características chinas, dirigido por hombres que tienen la firme intención de salvar el capitalismo global.

Por el momento, China está de lleno en medio de un cambio tectónico, estructural, de un modelo de exportación/inversión a un modelo dirigido por los servicios y el consumo. En términos de su explosivo crecimiento económico, las últimas décadas han sido casi inimaginables para la mayoría de los chinos (y el resto del mundo), pero según el Financial Times, también han llevado al 1% más rico del país a controlar entre 40 y 60% de toda la riqueza. ¿Cómo encontrar un camino para superar un daño colateral tan impresionante? ¿Cómo hacer que un sistema con tan tremendos problemas internos funcione para 1.300 millones de personas?

Es la hora de la “manía de la estabilidad”. En 2007, el primer ministro Wen Jiabao advirtió de que la economía china devendría “unstable, unbalanced, uncoordinated, and unsustainable (inestable, desequilibrada, descoordinada e insostenible)”. Los famosos “cuatro uns”.

En la actualidad los dirigentes, incluido el próximo primer ministro Li Leqiang, han dado un nervioso paso adelante, purgando “inestable” del léxico del Partido. Para todos los propósitos prácticos, ya ha llegado la próxima fase del desarrollo del país.

Será interesante observarlo en el futuro.

¿Cómo conducirán a China más allá de las “Cuatro Modernizaciones” los principitos, nominalmente “comunistas”, los hijos e hijas de altos dirigentes del Partido revolucionario, todos inmensamente ricos gracias, en parte, a sus cómodos arreglos con corporaciones occidentales, más los sobornos, las alianzas con gángsteres, todas esas “concesiones” al mejor postor y toda la oligarquía de compinches ligada a Occidente? Especialmente con toda esa fabulosa riqueza que saquear.

El gobierno de Obama, expresando su propia ansiedad, ha reaccionado ante la evidente aparición de China como potencia con la que hay que contar a través de un “pivote estratégico”, de sus desastrosas guerras en Gran Medio Oriente a Asia. Al Pentágono le gusta llamarlo “reajuste” (aunque las cosas están lejos de estar reajustadas o terminadas para EE.UU. en Medio Oriente).

Antes del 11-S, el gobierno de Bush se había concentrado en China como su futuro enemigo global número uno. Entonces el 11-S lo reorientó a lo que el Pentágono llamó “el arco de inestabilidad”, las principales zonas petroleras del planeta desde Medio Oriente hasta Asia Central. En vista de la distracción de Washington, Pekín calculó que podría gozar de una ventaja de unas dos décadas en la cual la presión habría desaparecido en gran parte. En esos años podría concentrarse en una versión precipitada de desarrollo interior, mientras EE.UU. desperdiciaba montañas de dinero en su insensata “Guerra global contra el terror”.

Diez años después, esa ventaja se borró de un golpe ya que desde India, Australia y las Filipinas hasta Corea del Sur y Japón, EE.UU. declara que ha vuelto al negocio de la hegemonía en Asia. Cualquier duda de que ese era el nuevo camino estadounidense fue disipada en noviembre de 2011 por el manifiesto de la Secretaria de Estado Hillary Clinton en la revista Foreign Policy, titulado de un modo no demasiado sutil “El siglo del Pacífico de EE.UU.” (¡Y hablaba de este siglo, no del pasado!)

El mantra estadounidense es siempre el mismo: “Seguridad de EE.UU.”, cuya definición es: cualquier cosa que pase en el planeta. Sea en el Golfo Pérsico rico en petróleo donde Washington “ayuda” a sus aliados Israel y Arabia Saudí porque se sienten amenazados por Irán, o Asia, donde una ayuda semejante se ofrece a un grupo creciente de países de los que se dice que se sienten amenazados por China, siempre es en nombre de la seguridad de EE.UU. En ambos casos, en casi cualquier caso, es lo que supera todo lo demás.

Como resultado, si hay una Muralla de Desconfianza de 33 años entre EE.UU. e Irán, hay una nueva, creciente, Gran Muralla de Desconfianza entre EE.UU. y China. Recientemente, Wang Jisi, decano de la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Peking y un importante analista estratégico chino, presentó la perspectiva de los dirigentes de Pekín sobre ese “Siglo del Pacífico” en un ensayo influyente del que fue coautor.

China, escribe con su coautor, espera ser tratada actualmente como potencia de primera clase. Después de todo “superó exitosamente… la crisis financiera global de 1997-98” causada, desde el punto de vista de Pekín, por “profundas deficiencias en la economía y política de EE.UU. China ha sobrepasado a Japón, la segunda economía del mundo, y también parece ser número dos en la política mundial… los dirigentes chinos no acreditan esos éxitos a EE.UU. o al orden mundial dirigido por EE.UU.”

EE.UU., agrega Wang, “es visto generalmente por China como una potencia decadente a largo plazo… Ahora es cuestión de cuántos años, más que cuántas décadas, tardará antes que China reemplace a EE.UU. como la mayor economía del mundo… parte de una nueva estructura emergente.” (Pensad en: los BRICS.)
Resumiendo, como lo presentan Wang y su coautor, los chinos influyentes ven que el modelo de desarrollo de su país provee “una alternativa a la democracia occidental y experiencias para que aprendan de ellas otros países en desarrollo, mientras que muchos países en desarrollo que han introducido valores y sistemas políticos occidentales padecen desorden y caos”.

En resumidas cuentas se tiene una visión china de un mundo en el cual un EE.UU. que pierde efectividad sigue sediento de hegemonía global y sigue siendo suficientemente poderoso para bloquear a potencias emergentes –China y los otros BRICS– de su destino en el Siglo XXI.

El sueño húmedo del Dr. Zbig

Ahora bien, ¿cómo ve el mundo la elite política de EE.UU.? Prácticamente nadie está mejor cualificado para tratar el tema que el ex consejero nacional de seguridad, promotor del oleoducto BTC, y brevemente consejero fantasma de Obama, Dr. Zbigniew ("Zbig") Brzezinski. Y no duda en hacerlo en su último de libro: Strategic Vision: America and the Crisis of Global Power (Visión estratégica: EE.UU. y la crisis del poder global).

Si los chinos tienen sus ojos estratégicos fijos en los demás BRICS, Dr. Zbig sigue aferrado al Viejo Mundo, nuevamente configurado. Ahora argumenta que EE.UU., para mantener alguna forma de hegemonía global, debe apostar a un “Occidente expandido”. Eso significaría fortalecer a los europeos (especialmente en términos energéticos), mientras acoge a Turquía, que imagina como un modelo de nuevas democracias árabes, e involucra a Rusia, política y económicamente, de una “manera estratégicamente sobria y prudente”.

Turquía, a propósito, no es un modelo semejante porque para el futuro previsible, a pesar de la Primavera Árabe, no existen nuevas democracias árabes. A pesar de todo, Zbig cree que Turquía puede ayudar a Europa, y por lo tanto a EE.UU., de maneras mucho más prácticas, a resolver ciertos problemas energéticos globales facilitando su “acceso sin impedimentos al petróleo y el gas de Asia Central a través del Mar Caspio”.

En las actuales circunstancias, sin embargo, esto también sigue siendo una especie de fantasía. Después de todo, Turquía solo puede convertirse en un país de tránsito crucial en el gran juego energético en el tablero de ajedrez eurasiático que he llamado “Ductistán” si los europeos actúan conjuntamente. Tendrían que convencer a la “república” autocrática de Turkmenistán, rica en energía, para que ignore a su poderoso vecino ruso y les venda todo el gas que necesitan. Y luego existe otro asunto energético que parece poco probable por el momento: Washington y Bruselas tendrían que abandonar sanciones y embargos contraproducentes contra Irán (y los juegos de guerra que los acompañan) y comenzar a trabajar seriamente con ese país.

Dr. Zbig propone, a pesar de todo, la noción de una Europa a dos velocidades como clave para el futuro poder estadounidense en el planeta. Hay que verlo como una versión optimista de un escenario en el cual la actual Eurozona semi-colapsa. Mantendría el papel dirigente de los ineptos peces gordos burocráticos en Bruselas que dirigen actualmente la UE, y apoyaría otra “Europa” (sobre todo los países meridionales del “Club Med”) fuera del euro, con un movimiento nominalmente libre de personas y bienes entre las dos. Su apuesta –y esta refleja una línea clave de pensamiento en Washington– es que una Europa a dos velocidades, un Big Mac eurasiático, todavía estrechamente unida a EE.UU. podría ser un protagonista clave para el resto del Siglo XXI.

Y luego, claro está, Dr. Zbig muestra todos sus colores de la Guerra Fría, ensalzando una futura “estabilidad en Lejano Oriente” estadounidense inspirada por “el papel que Gran Bretaña jugó en el Siglo XIX como estabilizador y balanceador de Europa”. Estamos hablando, en otras palabras, del diplomático de la cañonera número uno de este siglo. Concede gentilmente que una “exhaustiva cooperación global estadounidense-china” todavía podría ser posible, pero solo si Washington retiene una presencia geopolítica significativa en lo que sigue llamando “Lejano Oriente” – “con o sin la aprobación de China”.

La respuesta será “no”.

En cierto modo, todo esto es algo familiar, como es gran parte de la verdadera política actual de Washington. En su caso, es realmente un remix de su magnum opus de 1997.

The Grand Chessboard (El gran tablero mundial) en el cual, vuelve una vez más a certificar que “el inmenso continente trans-eurasiático es la arena central de los asuntos mundiales”. Solo que ahora la realidad le ha enseñado que Eurasia no se puede conquistar y que la mejor opción para EE.UU. es tratar de admitir a Turquía y Rusia en el grupo.

Robocop manda

Sin embargo, Brzezinski parece positivamente benigno si se comparan sus ideas con los recientes pronunciamientos de Hillary Clinton, como en su discurso en la Conferencia de Asuntos Mundiales del Consejo de la OTAN 2012. Allí, como hace regularmente el gobierno de Obama, destacó “la perdurable relación de la OTAN con Afganistán” y elogió las negociaciones entre EE.UU. y Kabul sobre “una cooperación estratégica a largo plazo entre nuestras dos naciones”.

Traducción: a pesar de haber perdido durante años la partida frente a una insurgencia minoritaria pastuna, ni el Pentágono ni la OTAN tienen la menor intención de reajustarse para salir de sus posesiones en Gran Medio Oriente. Mientras ya negocia con el gobierno del presidente Hamid Karzai en Kabul los derechos de quedarse después de 2024, EE.UU. tiene toda la intención de conservar tres importantes bases estratégicas afganas: Bagram, Shindand (cerca de la frontera iraní) y Kandahar (cerca de la frontera con Pakistán). Solo los ingenuos terminales podrían creen que el Pentágono es capaz de abandonar voluntariamente semejantes puestos avanzados para el monitoreo de Asia Central y de los competidores estratégicos Rusia y China.

La OTAN, agregó ominosamente Clinton, “expandirá sus capacidades de defensa para el Siglo XXI”, incluyendo el sistema de defensa de misiles que la Alianza aprobó en su última reunión en Lisboa en 2010.

Será fascinante ver lo que podría significar la posible elección del socialista François Hollande como presidente francés. Interesado en una cooperación estratégica más profunda con los BRICS, está comprometido con el fin del dólar como moneda de reserva del mundo. La pregunta es: ¿Estropeará su victoria los planes de la OTAN, después de estos años bajo el Gran Liberador de Libia, el neo-napoleónico creador de imagen, Nicolas Sarkozy, (para quien Francia no es más que mostaza en el steak tartar de Washington)?

No importa lo que piensen Dr. Zbig o Hillary, la mayoría de los países europeos, hartos de sus aventuras de agujero negro en Afganistán y Libia, y con el modo en que la OTAN sirve ahora los intereses globales de EE.UU., apoya a Hollande al respecto. Pero, a pesar de todo, será una batalla difícil. La destrucción y derrocamiento del régimen libio de Muamar Gadafi fue el clímax de la reciente agenda de cambio de régimen de la OTAN en MENA (Medio Oriente – Norte de África). Y la OTAN sigue siendo el plan B de Washington para el futuro, por si la red usual de think tanks, fondos de donación, fondos, fundaciones, ONG, e incluso la ONU, no logran provocar lo que podría ser descrito como “cambio de régimen YouTube”.

En pocas palabras: después de ir a la guerra en tres continentes (en Yugoslavia, Afganistán y Libia), de convertir prácticamente el Mediterráneo en un lago de la OTAN, y de patrullar ininterrumpidamente el Mar Arábigo, la OTAN se basará, según Hillary, en “una apuesta al liderazgo y a la fuerza de EE.UU., como hicimos en el Siglo XX, durante este siglo y más allá”. Por lo tanto, 21 años después del fin de la Unión Soviética –la razón de ser original de la OTAN– podría ser la forma en que termina el mundo; no con un estruendo, sino con la OTAN, gimoteando, pero cumpliendo todavía su papel de perpetuo Robocop global.

Y volvamos al Dr. Zbig y la idea de EE.UU. como “promotor y garantía de la unidad” en Occidente, y como “equilibrio y conciliador” en Oriente (para lo cual necesita bases desde el Golfo Pérsico hasta Japón, incluyendo las afganas). Y no olvidemos que el Pentágono nunca ha renunciado a la idea de lograr la Dominación de Espectro Completo. 

A pesar de toda esa fuerza militar, sin embargo, vale la pena recordar que estamos claramente ante un Nuevo Mundo (y tampoco será en Norteamérica). Contra los cañones y las cañoneras, los misiles y los drones, está la potencia económica. Ahora se libran guerras monetarias. Los BRICS, China y Rusia, tienen montañas de dinero. Suramérica se une rápidamente. ‘Putinator’ ha ofrecido a Corea del Sur un oleoducto. Irán planifica vender todo su petróleo y gas en un canasto de monedas, ninguna de ellas dólares. China está pagando para expandir su Armada y su armamento de misiles contra barcos. Puede llegar el día en que Tokio llegue a comprender que mientras siga ocupado por Wall Street y el Pentágono, vivirá en eterna recesión. Incluso Australia puede llegar a negarse a ser forzada a una guerra comercial contraproducente con China.

Por lo tanto este nuestro Siglo XXI, se está conformando ahora mismo como una confrontación entre EE.UU./OTAN y los BRICS, con todos los defectos de cada lado. El peligro: que en algún momento se convierta en una Confrontación de Espectro Completo. Porque no hay que equivocarse, a diferencia de Sadam Hussein o Muamar Gadafi, los BRICS serán realmente capaces de defenderse.

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su libro más reciente, que acaba de publicarse es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009).

Para contactos: pepeasia@yahoo.com


Fuente: Rebelion.org
En Inglaterra deberán bloquear a The Pirate Bay
El Tribunal Supremo de Reino Unido ha confirmado que los proveedores de servicios de Internet (ISP) deben cortar el acceso de los usuarios al portal The Pirate Bay. La justicia británica ha atendido las peticiones de organizaciones como la Industria Fonográfica Británica que acusaban al servicio de piratería.
 
por RTVE

The Pirate Bay recibe un nuevo y duro golpe. El servicio sueco ha sido sometido a examen en diferentes países en los que se han emprendido acciones en su contra, como Holanda, que ordenó su bloqueo. Varios de sus fundadores se enfrentan a penas de cárcel en Suecia y en Finlandia y sus actividades también habían sido recientemente cuestionadas. Además de estos problemas, The Pirate Bay ha recibido un duro golpe en Reino Unido.

El Tribunal Supremo del país ha considerado que The Pirate Bay ha incurrido en delitos relacionados con la violación de derechos de autor. Según la BBC, el Tribunal ha decidido emitir una orden para que los principales proveedores de servicios de Internet de Reino Unido eliminen la posibilidad de los usuarios a conectarse a The Pirate Ebay. De esta forma, los ISP tendrán la obligación de censurar la conexión, asestando un duro golpe al servicio en Reino Unido.

La BBC se hace eco de declaraciones de un portavoz de la Industria Fonográfica Británica (BPI), colectivo que ha mantenido una condena constante sobre las actividades de The Pirate Bay. Según esta organización, el portal ha "destruido puestos de trabajo en Reino Unido y ha socavado la inversión en nuevos artistas británicos".

Para la industria la decisión confirma que vulnera masivamente los derechos de autor

Para la BPI la decisión del Tribunal Supremo confirma que las actividades de The Pirate Bay suponen una vulneración masiva de los derechos de autor. La medida hará que ni la web ni los operadores puedan lucrarse de la explotación de contenidos protegidos con derechos de autor, según ha comentado el director ejecutivo de BPI.

Con esta decisión, los ISP serán los responsables de cortar el acceso a la página entre los usuarios de Reino Unido. Se trata de un duro golpe para el servicio que podría influir las decisiones legales sobre el servicio en otros países de Europa.

Fuente: MDZ Online

Un excéntrico millonario hará una réplica del Titanic que comenzará a navegar en 2016

En su viaje inaugural unirá Inglaterra y Nueva York, como el malogrado barco que pasó a la historia. Promete que será tan lujoso como el original, pero más seguro. ¿Alguien se animará?


Un excéntrico millonario hará una réplica del Titanic que comenzará a navegar en 2016
Clive Palmer sacará un Titanic II para viajeros corajudos. Promete seguridad.

Un multimillonario australiano dijo el lunes que construirá una réplica de alta tecnología del Titanic en un astillero chino y que el viaje inaugural tendrá lugar a fines del 2016, con una singladura entre Inglaterra y Nueva York, como el original.

Semanas después del centenario del hundimiento del Titanic original, Clive Palmer anunció el lunes que firmó un contrato preliminar con la empresa estatal china CSC Jinling Shipyard para construir el Titanic II.

"Será tan lujoso como el Titanic original, pero... contará con la tecnología más avanzada del siglo XXI y los últimos sistemas de navegación y seguridad", dijo Palmer en un comunicado. El proyecto, afirmó, es "un tributo al espíritu de los hombres y mujeres que trabajaron en el Titanic original".

Más de 1.500 personas murieron al chocar el Titanic con un témpano de hielo en el Atlántico Norte durante su viaje inaugural.

Era el mayor y más lujoso transatlántico de su época.

Palmer amasó una fortuna con bienes raíces en la Costa Dorada de Australia antes de dedicarse a la minería del carbón. La revista BRW dijo que Palmer posee la quinta fortuna de Australia con más de 5.000 millones de dólares australianos (5.200 millones de dólares).

Palmer dijo en una conferencia de prensa que los intentos anteriores de construir una réplica del Titanic no lograron recaudar fondos suficientes ni encontrar el astillero adecuado. El Titanic II es el primero de cuatro cruceros de lujo encargados por Palmer al astillero CSC Jinling Shipyard. Palmer no aportó un cálculo del costos.

Agregó que creó una nueva empresa naviera, Blue Star Line Pty. Ltd., y que el diseño del Titanic II ha comenzado con la ayuda de un equipo de investigación histórica.

El barco, propulsado por motores diesel, tendrá cuatro chimeneas como el original, que era propulsado con carbón, aunque serán puramente decorativas. 

Fuente: Los Andes Online