martes, 5 de junio de 2012

Las Malvinas van y vienen

Página/12

Cuando empezó a viajar con frecuencia a Londres, el escritor mexicano Fernando Del Paso ya había publicado José Trigo y Palinuro de México, por el que el mismo año de la guerra de Malvinas obtendría el premio Rómulo Gallegos. Cuando se declaró la guerra trabajaba como productor de programas y locutor de la BBC de Londres. El va y ven de las Malvinas, que por estos días se distribuye en Argentina, es un cuaderno de bitácora de un mexicano amante de Londres que por su condición de “sudamericano” caerá bajo un manto de sospecha. Aquí se publican algunos fragmentos del prólogo de Del Paso a esta serie de artículos que en su momento fueron escritos y publicados al calor de la guerra.


Son como islas flotantes. Algunas veces los ingleses se asoman a la ventana y allí, en el horizonte, como si estuvieran a punto de desembarcar en las costas de Southampton, están las Malvinas. O islas Falkland, como las llaman. Es entonces cuando se acuerdan de ellas. 
 Otras veces se alcanzan a ver desde Buenos Aires. O mejor dicho, todos los días: los argentinos nunca las olvidan. Para ellos siempre están presentes.

Hace 30 años, nadie las veía por ninguna parte.

Y de pronto, surgieron en medio de las aguas, como un volcán.

El Atlántico Sur estaba en llamas.

Yo vivía en ese entonces en Londres y trabajaba en la British Broadcasting Corporation, más conocida, a lo largo y redondo del planeta, como la BBC. Me desempeñaba en los External Services o Servicios Externos como traductor, locutor y productor de programas de radio del Servicio Latinoamericano. Y ocasionalmente como entrevistador de personajes latinoamericanos que pasaban por Londres. Es decir, de aquellos que nos asignaban. En una ocasión entrevisté a un hermano de Ernesto Guevara. Mis jefes no permitieron que, en la presentación de la entrevista, mencionara su vínculo familiar con el Che. La entrevista, de la que se cortó todo lo que se decía sobre el héroe argentino, quedó reducida a una conversación insulsa e intrascendente con un médico sudamericano que visitaba nuestra emisora. En otra ocasión, uno de mis colegas conversó con la hermana de Fidel Castro, Juanita. Esa vez se hizo hincapié, en la introducción, en su parentesco con el líder cubano, y no hubo cortes: el odio de Juanita le dio a la entrevista el tono deseado por la BBC. (...)

La invasión de las islas por los argentinos causó una verdadera conmoción no sólo en los círculos políticos británicos: también en el Servicio Latinoamericano de la BBC. Los periodistas mexicanos, chilenos, argentinos, venezolanos y de otras nacionalidades latinoamericanas que entonces trabajábamos en la BBC nos enfrentamos a un dilema inesperado. Todos sabíamos que uno de los principales propósitos del entonces tirano de Argentina, el general Galtieri, era el de distraer a su pueblo de los crímenes de lesa humanidad cometidos por su gobierno durante la llamada Guerra Sucia, mediante un chubasco súbito de patrioterismo y demagogia.

Pero también todos estábamos conscientes de un hecho simple y elocuente: las Malvinas están situadas a unos 500 kilómetros del litoral sudoriental de la Argentina, y a diez, quince, veinte veces más lejos de las costas de Gran Bretaña, y sin la menor duda su historia justificaba y justifica aún la reclamación de su soberanía por parte de los argentinos.

Salvo unos tres o cuatro de nosotros, que padecían de una anglofilia rabiosa, el resto no sabía qué hacer. Pronto lo sabríamos: nada. En una reunión de emergencia en las oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores británico, unos funcionarios se encargaron de darnos las instrucciones pertinentes. Con la soberbia clásica británica que en ocasiones puede ser inmensa, nos ordenaron que en los noticieros nunca mencionáramos a las Malvinas sin antes dar su nombre en inglés: islas Falkland. A continuación nos dieron una lección de historia (de su historia, la británica), en un intento por convencernos de que eran ellos, los ingleses, los únicos propietarios, legítimos, de las islas y lo seguirían siendo (...).

Nuestra opinión, por lo tanto, no sólo importaba un comino: estaba censurada.

Segundo, fue inútil ese lineamiento, porque apenas a dos o tres días de la invasión de las islas, los británicos se sacaron de la manga, de la noche a la mañana, una estación de radio de onda corta, en español, a la que llamaron Radio Atlántico Sur. Ninguno de nosotros, los colaboradores del Servicio Latinoamericano de la BBC, identificó alguna de las cinco o seis voces que transmitían en nuestro idioma, y que eran evidentemente voces educadas para la radio, claras y convincentes. Creo que sobra decir que la clase de propaganda que esa radio fantasma transmitía sí que era cínica y agresiva: la Gran Bretaña estaba en guerra con un país latinoamericano.

Lo peor fue que, en el momento del nacimiento de Radio Atlántico Sur, las autoridades británicas incautaron en beneficio de ésta las repetidoras que tenía la BBC en las islas Santa Elena y Antigua, indispensables para que las transmisiones de nuestro servicio llegaran a toda Latinoamérica: desde el río Bravo hasta el cabo de Hornos. En otras palabras, el propio gobierno bloqueó a la BBC. La redujo al silencio.

Mientras tanto, yo gocé el privilegio de sí dirigirme a alguien. A un público. Desde unos tres años antes yo había comenzado a colaborar, desde Londres, con un artículo semanal, para la revista mexicana Proceso. Inevitablemente, el conflicto bélico de las Malvinas me absorbió por completo, y sobre él escribí con pasión y asombro, en ocasiones con furia, la serie de artículos que el lector encontrará en las páginas siguientes. Los escribí a sabiendas de que no pasarían inadvertidos para el Latinamerican-Desk como llamaban en el Ministerio de Relaciones Exteriores británico a la oficina que, entre otras cosas, monitoreaba la producción y las opiniones de prácticamente todos los medios impresos y audiovisuales latinoamericanos y de que esto pondría en riesgo mi trabajo en la BBC.

Como por arte de magia, desde el día siguiente a la victoria sobre Argentina, desapareció el súbito orgasmo de patriotismo que habían experimentado los súbditos de Su Majestad británica cuya mayoría es una de las más apolíticas del mundo, y todo quedó en calma. Radio Atlántico Sur se esfumó en la nada de la que había salido, y la BBC tuvo debo reconocerlo la nobleza de no despojarme de mi empleo.

Pero el daño ya estaba hecho. Después de vivir dos años en Estados Unidos, once en Inglaterra y visitar París con frecuencia, me sentía ya como una especie de “ciudadano del mundo”. Me sentía también cada vez menos extranjero. Y de pronto, en unos cuantos días, esa ilusión se derrumbó: los ingleses me restregaron en la cara mi extranjerismo. Yo era originario de un país y de un continente subdesarrollados, y sólo un empleado al servicio del imperialismo.

Las Malvinas decidieron mi salida de Londres, una ciudad que quise tanto y por la que todavía siento profunda nostalgia. No fue fácil: vivía yo con mi esposa y mis hijos, y no era nada más cuestión de empacar y subirse al siguiente avión. Me había transformado, además, en nuestro barrio de Sydenham, en un southamerican más. Porque así nos llaman a todos los latinoamericanos en Inglaterra: sudamericanos. No saben distinguir entre un peruano y un chileno, o un venezolano y un argentino. A todos nos miden con el mismo rasero. Confieso, sí, que nuestros vecinos se portaron con nosotros de manera amable, haciendo gala de esa clásica cortesía inglesa muchas veces hipócrita, pero siempre útil en el trato cotidiano, pero no había ya nada que hacer: éramos bichos raros. Éramos más extranjeros que nunca.

Tres años después, dejamos Londres para siempre.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-4685-2012-06-02.html

Fuente: Rebelion.org

Rusia puede instalar en telescopios espaciales Spektr equipos para el estudio del "tiempo cósmico"

Rusia puede instalar en telescopios espaciales Spektr equipos para el estudio del "tiempo cósmico"


Rusia puede instalar en sus próximos radiotelescopios espaciales Spektr equipos para el estudio del "tiempo cósmico" y de las relaciones Sol-Tierra, declaró hoy Mijaíl Jailov de la agencia espacial Roscosmos.

"Son buenos equipos y la Academia de Ciencias de Rusia propone instalarlos en los próximos telescopios espaciales de la serie Spektr, como Spektr-RG y Spektr-UF", comentó.

Jailov intervino hoy en una conferencia dedicada a la influencia del "tiempo cósmico" sobre el ser humano, inaugurada en el Instituto de Investigaciones Espaciales (Academia de Ciencias de Rusia), y elogió el equipo Plasma-F instalado en el telescopio Spektr-R para medir el nivel de radiación en la órbita terrestre.

Dijo que los equipos para el estudio del "tiempo cósmico" funcionan actualmente en los satélites meteorológicos Meteor y Elektro-L y que también serán instalados en los próximos satélites destinados a la teledetección de la Tierra.

Fuente: RIA Novosti
Las nuevas estrategias ante el enorme peligro nuclear
La utopía de un mundo libre de armas nucleares y la amenaza de los arsenales nucleares plantea el desafío de un cambio de mentalidad para enfrentar los peligros del siglo XXI, dice experto del Instituto de Estocolmo de Estudios para la Paz, en una interesante nota de la Deutsche Welle, de Alemania. 
 
por Deutsche Welle
 

Por primera vez desde 1998, el gasto mundial en armamento apenas ha ascendido. Sin embargo, sigue existiendo una amenaza nuclear de grandes dimensiones. Ese es el resultado del Informe Anual del Instituto de Estocolmo de Estudios para la Paz (SIPRI, por sus siglas en inglés), presentado este lunes (04.06.2012). El estudio hace referencia a las ocho potencias nucleares: EE. UU., China, Rusia, Francia, Gran Bretaña, Israel, Pakistán e India. A comienzos de 2012 se contabilizaron unas 19.000 ojivas nucleres en poder de esas naciones. La cifra es inferior a la del año anterior, cuando se registraron 20.530. Sin embargo, este desarrollo no da lugar a la esperanza, ya que muchos de esos países llevan a cabo programas de modernización nuclear a largo plazo.

El experto del SIPRI en control de armamento, desarme y no proliferación, Shannon Kile, dijo al respecto que “hasta el momento, las potencias nucleares solo han demostrado retóricamente la voluntad de abandonar su arsenal nuclear”. Y subrayó que los planes de modernización demuestra que “las armas atómicas siguen siendo un atributo simbólico de estatus y poder internacional”.

Buenas intenciones, pero sin resultado

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, considerado uno de los más fuertes opositores al armamento nuclear, señaló que “la mejor manera de eliminar la amenaza nuclear en cualquier parte del mundo es eliminando las armas nucleares en todas partes”.

Pero los buenos propósitos no son precisamente los que marcan el devenir del panorama armamentístico en el mundo. De hecho, los escasos avances que se habían producido, o han quedado estancados, o se ha sufrido un retroceso. Ese es el caso de las conversaciones con Irán, que están congeladas; el de Corea del Norte, que continúa con sus pruebas atómicas; y además, la situación política en los países de la primavera árabe amenazan con desbaratar una conferencia acerca de un Medio Oriente libre de armas nucleares, planeada a fines de diciembre en Finlandia.

Estrategias a largo plazo y cambio de mentalidad

Acerca de si alguna vez será posible vivir en un mundo libre de armas atómicas, Shannon Kile, el experto del SIPRI, dijo que “es necesario ser realista y entender que lograr el objetivo de un mundo libre de armamento nuclear es una meta a muy largo plazo”. De acuerdo con el informe anual de esa institución, todos los Estados que poseen armamento nuclear se han empeñado en modernizarlo o expandirlo, y todos parecen comprometidos a preservarlo en el futuro. Al mismo tiempo, Shanon Kile subrayó que es una señal esperanzadora el hecho de que los líderes políticos del mundo al menos están abocados a formular una estrategia a largo plazo, no solo para reducir el tamaño y alcance del arsenal nuclear, sino también para, eventualmente, eliminarlo por completo.

“Dejando de lado las tendencias actuales, estoy convencido de que, para alcanzar la meta de un mundo libre de armas nucleares, (…) deberemos rediseñar nuestro mapa mental acerca de cómo defendernos de las amenazas del siglo XXI”, sugirió el experto. Un desafío cuya complejidad parece reflejarse en el posible fracaso de la conferencia planeada a fines de diciembre en Helsinki, no solo a causa de las revoluciones en los países árabes, sino también debido a las sospechas de que tanto Irán como Israel llevan adelante programas de armamento nuclear.

El principal objetivo de la conferencia es lograr que Medio Oriente se convierta en zona libre de arsenal nuclear, pero algunos actores clave, incluyendo a EE. UU. e Israel, aún no han confirmado su participación. El presidente de EE. UU., Barack Obama, advirtió ya en 2011 que si el programa del encuentro excluía a Israel, EE. UU. tampoco participaría en la misma.

India, Pakistán y Corea del Norte: ¿amenaza nuclear?

Entretanto, India y Pakistán continúan desarrollando nuevos sistemas de fabricación de arsenal nuclear y ampliando su capacidad de producción de material de fusión para fines militares, de acuerdo con el informe del SIPRI.

En cuanto a Corea del Norte –que, a pesar de su posicionamiento político, no es considerado una amenaza nuclear- Shannon Kile explicó que “no hay información pública disponible que avale la afirmación de que Corea del Norte haya desarrollado armas nucleares utilizables con fines militares para aviones o misiles”. Es por eso que ese país no representa un peligro atómico per se, dijo el experto, pero subrayó, al mismo tiempo, que Corea del Norte está claramente comprometido con el desarrollo de armas nucleares.

La cuestión, dijo Kile, es cómo deberá reaccionar la comunidad internacional al hecho real de que Corea del Norte ha desarrollado un tipo rudimentario de armamento nuclear y a que es capaz de producir un pequeño arsenal en el futuro. En ese sentido, los países occidentales deberán desarrollar nuevas estrategias para manejar o al menos mitigar las consecuencias desestabilizadoras que puedan provenir del programa nuclear de Pyongyang.

Fuente: MDZ Online

El Iadiza cumple 40 años velando por las zonas áridas

El Instituto del Conicet nació para estudiar el desarrollo sustentable de las áreas desérticas de Mendoza. Cuenta con nueve grupos de investigación.

Sandra Conte - sconte@losandes.com.ar

El Iadiza cumple 40 años velando por las zonas áridas
El cactarium es la única colección de ejemplares vivos, con especies tanto nativas como exóticas. (Diego Parés / Los Andes)

Los primeros parques nacionales argentinos nacieron a finales del siglo XIX y principios del XX con el objetivo de proteger sitios majestuosos e imponentes desde el punto de vista estético, como las Cataratas del Iguazú o el lago Nahuel Huapi.

Con un concepto bastante diferente, en 1961 se creó en Mendoza la reserva provincial de Ñacuñán, que apuntó a proteger un ecosistema de tierra seca. Once años después se fundó el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas, que cumple cuatro décadas de tareas que apuntan a la conservación y desarrollo de estas áreas.

La directora del Iadiza, Elena Abraham, subraya que la creación de la reserva de Ñacuñán (en Santa Rosa) no sólo fue original por ser la primera de la provincia, sino también porque representó un cambio de perspectiva en la protección. En lugar de buscar la preservación de cualquier cambio que pueda provocar el hombre, se apunta a estudiar de qué manera se puede hacer un uso sustentable de los recursos.

Aunque también se pretende recuperar el bosque que fue degradado para colocar los postes de alumbrado en la ciudad de Mendoza y también para producir carbón.

Algo similar ocurrió en Lavalle, donde los algarrobos fueron desapareciendo porque se usaba la madera para los tutores de la vid. También se redujeron considerablemente los humedales porque se hace un uso intensivo del líquido aguas arriba, sin planificar una utilización más equitativa en la extensión total de la cuenca. “En principio tratamos de entender los procesos y después de brindar alternativas, pero en conjunto con las comunidades locales”, indicó Abraham.

Sustentabilidad

El Iadiza nació como un organismo del Ministerio de Economía provincial, para pasar luego a la órbita del Conicet y de la UNCuyo, además del gobierno local. Por eso, y también porque se entiende la importancia de que las comunidades de las zonas áridas puedan desarrollarse, algunas investigaciones apuntan a estudiar de qué manera se logra un equilibrio entre uso y preservación.

Desde 1985, funciona un espacio complementario a la reserva Ñacuñán y cercano a ésta: la estación experimental de ganado y pasturas naturales “El Divisadero”. La vicedirectora del Iadiza, Silvia Puig explicó que allí se analiza el manejo de ganado mayor en pastizales naturales, para encontrar sistemas de rotación y descanso que permitan engordar los animales, pero sin deteriorar la vegetación.

Esto, teniendo en cuenta que antes del auge de la vitivinicultura, en Mendoza se engordaban los animales para llevarlos a Chile y que ahora se está afianzando nuevamente la ganadería en la zona por el auge de la soja en las provincias pampeanas.

97% del territorio

Las áreas cultivadas, con derecho a riego, constituyen apenas 3% del territorio. Sin embargo, históricamente las acciones de ordenamiento y uso del suelo se han concentrado en este pequeño sector, mientras 97% restante, de tierras secas, ha quedado marginado. Elena Abraham destacó, en este sentido, que la ley de ordenamiento territorial y uso de suelo, en cuyo proceso el Iadiza ha participado, aborda la extensión total de la provincia, lo que implica un avance.

Pero además, una de las herramientas fundamentales para poder proteger un territorio es conocerlo. El Iadiza contribuye a esto a partir de la explicación del funcionamiento de los ecosistemas de las zonas áridas, a través de nueve grupos de investigación, que se abocan a temáticas específicas: Botánica y Fitosociología; Desertificación y Ordenamiento Territorial; Ecofisiología y Producción; Ecología de Poblaciones y Comunidades; Ecología y Manejo de Vertebrados Silvestres; Entomología: Sistemática y Ecología; Geobotánica y Fitogeografía; Interacciones Ecológicas; e Investigaciones de la Biodiversidad.

Colecciones

Los profesionales de este organismo del CCT-Conicet no sólo se dedican a la investigación pura y a las aplicaciones en campo, sino también a organizar y custodiar colecciones biológicas, de especies representativas de las tierras secas. Así, existe una muestra de cerca de 10 mil ejemplares de vertebrados (aves, mamíferos, reptiles, anfibios y peces) y otra de 120 mil insectos.

El herbario Ruiz Leal -en homenaje a quien inició la colección que luego continuó Fidel Roig- alberga unas 60 mil plantas secas, pertenecientes a alrededor de 1.800 especies, la primera con 100 años de antigüedad. Esta especie de archivo es consultada por investigadores de distintas partes del mundo, que se abocan a la clasificación. Además, hay un banco de germoplasma, con semillas de forrajeras nativas y algarrobos; y un cactarium, la única colección de ejemplares vivos, con especies tanto nativas como exóticas. 

En números

1972. Se crea el Instituto de Investigaciones de las Zonas Áridas, bajo la órbita del Ministerio de Economía provincial. Primer director: Virgilio Roig. Luego, por la acción conjunta del Conicet, la UNCuyo y el gobierno se convierte en el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas.

112 personas. En el Iadiza, trabajan 98 agentes del Conicet: 32 investigadores, 31 becarios y 34 miembros de la carrera del personal de apoyo. Y 13 profesionales y técnicos de la provincia y una profesora de la UNCuyo. 

Fuente: Los Andes Online

lunes, 4 de junio de 2012

India lanzará primer satélite militar en el transcurso de un mes, según prensa


Las Fuerzas Armadas de la India preparan el lanzamiento del primer satélite militar, escribe hoy el diario Times of India.

El lanzamiento se efectuará en el transcurso de un mes y cumplirá misiones de reconocimiento marítimo y comunicación, según una fuente anónima, citada por el diario.

El aparato permitirá transferir datos y conectar todos los buques de guerra, submarinos, aviones y los centros de mando hindúes con una red informativa.

Fuente: RIA Novosti
No al Comando Sur
El gobierno aborta la instalación de una base militar del Comando Sur de EEUU en la provincia de Chaco

Proceso

La Cancillería y el Ministerio de Defensa cancelaron el acuerdo que el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, había sellado con representantes diplomáticos y militares estadunidenses


El proyecto había sido presentado públicamente como un centro de ayuda humanitaria para hacer frente a catástrofes naturales o epidemias. El sitio elegido para su emplazamiento fue el aeropuerto de Resistencia, capital de la provincia. En su predio se construyeron dos edificios, financiados por el Comando Sur, que depende del Ministerio de Defensa de Estados Unidos.

La inauguración estaba prevista para fines de mayo. Pero encontró el rechazo abierto de la población chaqueña, que suponía la instalación de una base militar encubierta, con el objetivo primordial de controlar recursos naturales estratégicos. La misma idea parece haber guiado la acción discreta y firme del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Jorge Capitanich es un aliado de la presidenta. Su disposición para complacer los intereses estratégicos de Estados Unidos acabó colisionando, sin embargo, con las posiciones de Argentina dentro del Mercado Común del Sur (Mercosur), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), bloques regionales que excluyen a Estados Unidos.

Reprendido por el gobierno central, Capitanich tuvo que dar un giro de 180 grados. El pasado 22 de mayo, aclaró que las instalaciones en el aeropuerto de Resistencia servirán de sede permanente a la Defensa Civil. Ese mismo día envió a la Legislatura un proyecto para modificar la Ley de Defensa Civil de la provincia. En él se prohíbe expresamente la injerencia de cualquier Estado extranjero en caso de emergencias y catástrofes.

“Esto obedece sin dudas a una directiva dada desde el gobierno central”, dice a Apro Elsa Bruzzone, asesora del Ministerio de Defensa de Argentina. “Fue un tirón de orejas a un funcionario que se ha excedido en sus atribuciones, ya que ningún gobernador puede firmar un convenio con el Comando Sur, cualquiera sea la índole del mismo.”

Bruzzone explica que, además, “pendía sobre Capitanich un pedido de juicio político por parte de la Legislatura provincial”, que la reacción de todas las organizaciones sociales, culturales y políticas en la provincia fue enorme, y “hubo también mucha repercusión en los países de la Unasur y en el resto de los pueblos hermanos del Continente”, dijo.

Curiosamente, los grandes medios nacionales casi no cubrieron el tema. Clarín y La Nación –los principales diarios del país– no pierden oportunidad de criticar aspectos de la gestión de este gobernador “kirchnerista”. Han explotado las desventuras de Capitanich con su exmujer, la exministra de Salud provincial, Sandra Mendoza. La disputa conyugal tuvo por escenario varias veces el espacio de la gestión pública. En el caso del “centro de ayuda humanitaria”, sin embargo, los grandes medios guardaron silencio.

El diario Tiempo Argentino consultó sobre la decisión del gobierno a Gabriel Fuks, titular de Cascos Blancos de la Cancillería, según una nota que publicó el pasado 27 de mayo. “El principio consiste en evitar, bajo el paraguas de las urgencias humanitarias, la injerencia de potencias militares extranjeras”, sostuvo Fuks. “Con la imagen humanitaria muchas veces se enmascaran políticas de intervención”, dijo. “No es algo nuevo. Se suele usar lo humanitario, como Caballo de Troya, para establecer otra relación.”

Previamente, el gobierno nacional había vetado el ingreso del equipo tecnológico, las computadoras, los radares y el sistema operativo para el funcionamiento de la base en Chaco. Hoy se discute la devolución de los 3 millones de dólares que el Comando Sur donó para las instalaciones.

Agua

“En los últimos años del siglo XX y los primeros del XXI, Estados Unidos incrementó las presiones sobre los gobiernos argentinos para que permitieran la instalación de una base descubierta en la provincia argentina de Misiones”, dice Elsa Bruzzone. “El lugar elegido era San Ignacio, que es uno de los puntos más importantes de carga y descarga del Acuífero Guaraní. Ésta es la cuarta reserva de agua subterránea del mundo, que comparten Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay”.

Licenciada en historia, miembro del prestigioso Centro de Militares por la Democracia (Cemida), Bruzzone es autora del libro Las guerras del agua (2008). “Entonces los estadunidenses agitaban el fantasma de la presencia de células terroristas en la zona de la Triple Frontera –prosigue–, cuando todos los informes elaborados por el Departamento de Estado de Estados Unidos sobre el terrorismo en el mundo lo desmienten cada año”.

Explica: “Como no lograron ese objetivo, reflotaron un convenio firmado en 2006 entre ambos gobiernos, para intentar entrar por la puerta de servicio.”

El convenio bilateral se llama “Programa de Fortalecimiento del Sistema Provincial de Emergencias”. Fue impulsado por el Comando Sur y la embajada estadunidense y aprobado por el Ministerio del Interior, “como un aporte a los programas sociales del gobierno”.

La estratégica ubicación de Chaco, y la receptividad de su gobernador, dieron alas al proyecto del Comando Sur. Ya en 2007, siendo candidato a la gobernación, Capitanich se reunió con el embajador de Estados Unidos, Earl Anthony Wayne, y le expresó que él “no compartía el sentímiento antinorteamericano de la población argentina”, según revelaron en 2011 cables de Wikileaks.

En marzo de 2008, se llevó adelante en Resistencia una jornada de capacitación para el personal de Defensa Civil de la provincia. Fue impartida por consultores designados por la embajada de Estados Unidos. Se tocaron temas relacionados con la organización y el funcionamiento de un centro de emergencias.

El embajador Wayne visitó la provincia el 13 de agosto de 2008, para presidir junto al gobernador “la ceremonia de cierre de un programa civil de capacitación para la prevención, mitigación y superación de desastres naturales”, según informó la página web de la embajada estadunidense en Argentina.

“Defiendo una alianza estratégica (con Estados Unidos) y estoy dispuesto a luchar por esa idea”, le dijo Capitanich a una delegación de legisladores estadunidenses que visitó Chaco en septiembre de 2010, según refleja Chacoonline, portal del gobierno de la provincia.

En diciembre de 2011, el gobernador recibió al coronel Edwin Passmore, máximo representante del Comando Sur en Argentina. Los antecedentes de Passmore no reflejan viículo alguno con la ayuda humanitaria. Participó en la invasión a Afganistán, fue asesor de inteligencia en Irak y terminó expulsado de Venezuela en 2008 por actividades de espionaje.

Passmore era, además, el encargado de recibir, en el aeropuerto de Buenos Aires, el avión militar estadunidense que “intentó ingresar un cargamento no declarado de armas de guerra, equipos de comunicación encriptada, programas informáticos y drogas narcóticas y estupefacientes”, según informó el diario Página 12 el 13 de febrero pasado. El material supuestamente se usaría en una jornada de capacitación a la Policía Federal. Fue retenido durante meses por el gobierno argentino, lo que generó un incidente diplomático.

La donación del “centro de ayuda humanitaria” despertó grandes sospechas entre la población de la provincia. El Comando Sur no es precisamente una organización solidaria sin fines de lucro. Como unidad militar, dependiente del Ministerio de Defensa estadunidense, enfoca su acción en el continente latinoamericano, con excepción de México. Por otra parte, existen numerosas organizaciones civiles, argentinas e internacionales, que se orientan hacia la acción social y humanitaria, y que en caso de necesidad podrían cooperar en en este tipo de tareas.

Resistencia

El pasado 2 de abril, día en que se conmemoraron 30 años de la guerra de Malvinas, y el 25 de mayo último, día en que Argentina festeja su primer gobierno patrio, Resistencia fue escenario de dos marchas multitudinarias. Los manifestantes transitaron los 10 kilómetros que separan la Casa de Gobierno del Aeropuerto. Cantaban consignas de rechazo al acuerdo del gobierno provincial con el Comando Sur de Estados Unidos.

“No se trataba de una base militar, aunque los fondos para la construcción salieron del fondo de asistencia humanitaria del Comando Sur”, dijo el 27 de mayo Alfredo Forti, secretario de Relaciones Internacionales del Ministerio de Defensa, al periódico Tiempo Argentino. “Aunque el convenio no preveía presencia militar, podría haber dejado una puerta abierta para un tipo de capacitación”, señaló.

Elsa Bruzzone se basa justamente en este punto para afirmar que la de Chaco iba a ser una base militar encubierta. “Las bases descubiertas operan a la luz del día –dice–. Las encubiertas se esconden detrás de estos centros de ayuda humanitaria o en instalaciones cercanas a algún aeropuerto”, explica. “Edifican una construcción que más o menos parece civil, pero que la pueden transformar en militar cuando se le requiera, porque tienen una pista que permite el aterrizaje de aviones de gran porte.”

Según estudios del Cemida, en el aeropuerto de Resistencia pueden aterrizar aviones militares con cargas pesadas, como los C-130 Hércules, C-17 Globemaster III y C-5 Galaxy.

“Dentro de los nuevos conceptos ‘flexibles’ del Pentágono sobre bases militares, hay un borde difuso en las actividades militares y civiles, lo que maximiza la confusión de la opinión pública”, escribió el politólogo Carlos Pereyra Mele, profesor de la Universidad de la Patagonia, en un texto difundido el 27 de marzo por Argenpress.

En el caso de estas bases se presenta un “componente humanitario visible al público, estructurado sobre actividades que la sociedad visualiza como ‘justas’ y en su beneficio, de modo tal que pueda justificarse una interacción bilateral”, según explican Bruzzone y José Luis García en su artículo El Comando Sur en el Chaco, publicado el 28 de marzo también por Argenpress.

“Pero hay, además, un componente no visible que se encuadra en los objetivos estratégicos afines a los intereses de Estados Unidos y muchas veces contrapuestos a los del país asistido, conducidos por un comando militar”, agrega.

Es posible que al principio la base militar encubierta opere sin personal militar. Pero una estructura de este tipo puede transformarse rápidamente en una instalación castrense formidable y muy difícil de eliminar.

Cuando ha sido alcanzada cierta aceptación social y un nivel de organización aceptable –según explica el citado artículo de Bruzzone y García–, la base puede convertirse en un Centro de Seguridad Cooperativa (CSL), que coordina la lucha contra las drogas, con poca o nula presencia permanente de los estadounidenses; pero ante una supuesta “amenaza”, por parte de un “enemigo común”, el centro puede pasar a ser Base de Operaciones Principales (MOB), con fuerzas operativas permanentes; o bien Base de Operaciones de Avanzada (FOB), que además incluye fuerzas para operaciones especiales.

Estados Unidos suele aprovechar estas bases para realizar operaciones militares encubiertas. Se vigilan y espían los sistemas de armas y fuerzas militares del país anfitrión, y sus vecinos. Se realizan acciones de infiltración, relevamiento, influencia y control sobre las fuerzas armadas y la población civil. Adicionalmente se monitorea y controla satelitalmente toda la región.

–¿Qué reacciones ha habido frente al tema dentro del ejército argentino? –se le pregunta a la asesora del Ministerio de Defensa.

–El ejército argentino ya no es el de la dictadura; no está formado en la hipótesis del enemigo interno. Hace unos años la fuerza elaboró el proyecto Ejército Argentino en el horizonte 2025, que en parte fue tomado por el ministerio de Defensa.

“Argentina tiene como hipótesis de conflicto susceptibles de transformarse en hipótesis de guerra la defensa de sus recursos naturales.” dice Bruzzone. Pone como ejemplos el Acuífero Guaraní, los minerales e hidrocarburos. “Lo que ha quedado perfectamente explicitado es que la agresión va a venir de un enemigo extraregional, extracontinental, que esta fuera de la Unasur y la Celac”, sostiene. “No se les nombra, pero sabemos ciertamente que se están refiriendo a Estados Unidos y a la OTAN.”

Emergentes

El liderazgo de Brasil en el subcontinente preocupa a Estados Unidos. La frustrada base en Chaco hubiera contribuido al cerrojo que ya sufre el gigante sudamericano. El país está rodeado por más de 20 bases de Estados Unidos, instaladas con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico.

Una vez más, para Bruzzone lo que está en juego es el control de recursos naturales estratégicos. “La Amazonia, que es el mayor pulmón del planeta, tiene el 25% de las reservas mundiales de agua dulce, la mayor fuente de biodiversidad, y no olvidemos que el 80% de los medicamentos que se producen en el mundo están elaborados en base a plantas de los bosques y las selvas”, sostiene

Entre los minerales estratégicos cita el neobio, el titanio o el tugsteno, que se utiliza en la tecnología aeroespacial y en la industria militar. Hay también grandes riquezas hidrocarburíferas. “Estados Unidos ha utilizado la Iniciativa Regional Andina y el Plan Colombia para sembrar de bases toda la frontera amazónica”, dice la asesora.

La base inaugurada el 5 de abril de 2012 en Concón, Chile, es un centro de entrenamiento para las fuerzas de paz de la ONU. Fue construida con 500 mil dólares aportados por el Comando Sur. Apunta, según la analista, a la estrategia de control y militarización del Océano Pacífico que desarrolla Estados Unidos.

La estrategia incluye a México, Colombia, Perú, Chile, y también a Corea del Sur y los Tigres asiáticos. “El objetivo final es cercar a China, país que ellos perciben como el gran oponente en este siglo XXI, el enemigo que tiene visos de ser la gran potencia hegemónica”, dice Elsa Bruzzone. “Se toma posición enmascarada en el paraguas de la ONU –advierte –. Detrás de las misiones de Naciones Unidas desembarcan los soldados de la OTAN, los marines estadounidenses, no precisamente para preservar la paz sino para hacer pie y quedarse.”

http://www.proceso.com.mx/?p=309423

Fuente: Rebelion.org
¿Qué hay detrás de la nueva base militar de Obama en Chile?

Al-Jazeera

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


Incluso mientras la campaña de Obama intensifica sus operaciones para la contienda presidencial de 2012 y trata de entusiasmar a su base ‘liberal’, la Casa Blanca arremete cada vez más en la creación de una red global de bases militares. Por cierto, si la comunidad progresista prestara atención, podría sorprenderse por el hecho de que Obama ha sido aún más militarista en algunos sentidos que su predecesor George Bush, el antiguo flagelo de la izquierda de EE.UU. En particular, Obama ha estado construyendo silenciosamente bases estadounidenses en el remoto Cono Sur. Es una noticia desconcertante que ha recibido poca atención en los medios de EE.UU., mucho menos en los así llamados medios progresistas. 

En un reciente artículo, discutí la incipiente historia de la nueva base militar de Obama ubicada en la región del Chaco en el norte de Argentina. Oficialmente, la base Resistencia forma parte de una iniciativa conjunta de EE.UU. y Argentina que proveerá servicios conjuntos de emergencia y eventualmente desplegará tropas para “ayuda humanitaria”. Las autoridades locales han subrayado enfáticamente que la instalación es solo una base civil, y que estará sujeta a la supervisión de autoridades provinciales. No obstante, la izquierda argentina afirma que Resistencia representa una operación de inteligencia estadounidense encubierta, disfrazada apenas como ayuda humanitaria. Un legislador argentino incluso pidió una investigación de la “Base yanqui en el Chaco” y hace poco activistas políticos y ecológicos realizaron una manifestación contra la instalación.

Por si la historia de Resistencia no fuera suficientemente estrambótica, ahora se informa que el gobierno de Obama ha ejercido presión por otra base, ubicada al otro lado de la frontera en Chile. La instalación, cuya construcción ha costado al contribuyente estadounidense casi medio millón de dólares, está situada en la localidad costera de Concón en la provincia central de Valparaíso en Chile. En Chile, el debate político sobre la base de Concón refleja la anterior oposición a la instalación de Resistencia: mientras autoridades locales y los militares de EE.UU. afirman que Concón será utilizada para el entrenamiento de fuerzas armadas desplegadas para operaciones de mantenimiento de la paz, la izquierda chilena cree que la base apunta al control y la represión de la población civil local.

El impacto social de las bases estadounidenses

La base en Concón causa extrañeza en la sociedad civil chilena, que tiene una prolongada experiencia con el intervencionismo de EE.UU. desde los tenebrosos días de la dictadura militar de Augusto Pinochet. Grupos de derechos humanos acusan que el diseño de la base –que simula una zona urbana con ocho edificios así como aceras y calles– sugiere que los militares chilenos están interesados en la represión de protestas. Según United Press International , Concón “se está convirtiendo en un importante destino para entrenadores militares regionales y contratistas de la industria de la defensa”.

La instalación es dirigida por el Comando Sur de EE.UU., con su cuartel general en Fort Sam Houston, Texas. EE.UU., que en los últimos años ha estado perdiendo parte de su hegemonía política y económica en la región, está interesado en conseguir otro punto de apoyo para sus operaciones militares. Por cierto, desde que el régimen nacionalista / populista de Rafael Correa expulsó a Washington de su base en Manta, Ecuador, EE.UU. ha estado buscando sitios alternativos en Suramérica. 

Esperemos que las nuevas bases de EE.UU. en el Cono Sur no recreen la experiencia de Manta, que de muchas maneras fue socialmente indeseable para los residentes del lugar. Mientras investigaba mi segundo libro en Quito hace un par de años, pedí a Gualdemar Jiménez, un activista político contra la base Manta, que me contara algunos detalles. Explicó que la instalación, que estaba ubicada en la costa del Pacífico y era utilizada para vuelos contra la droga en el espacio aéreo colombiano, había creado mucha fricción. “Manta solía ser una localidad dedicada enteramente a la pesca”, explicó. “Ahora los pescadores no tienen acceso a ciertas partes del océano, que están prohibidas por motivos de seguridad”. 

En el mar, marines de EE.UU. habían interceptado barcos ecuatorianos, llegan a hundir algunas embarcaciones. “Los marines no son los guardacostas ecuatorianos”, declaró indignado Jiménez. Lo que es más, la base había sido expandida gradualmente con el pasar del tiempo y esa tendencia había desplazado a agricultores campesinos de sus tierras tradicionales. Además, había habido daños medioambientales: dentro del área local, las laderas de los cerros habían destruidas en un esfuerzo por adquirir las materias primas necesarias para mezclar el asfalto y volver a pavimentar la pista de aterrizaje. 

La base aérea de Manta contribuyó unos 7 millones de dólares al año a la economía local, pero los activistas criticaron la falta de verdadero desarrollo económico en el área. Los marines no hacían sus compras en los mercados ecuatorianos, ni utilizaban el transporte local. “A lo único que contribuyeron fue a las discotecas locales y a la prostitución”, explicó amargamente Jiménez. “No se puede decir que lo que usted describe sea un caso único”, señalé, “me recuerda la historia de otras bases militares de EE.UU.” “Es una tendencia que se repite en todo el mundo”, dijo Jiménez, “en Vietnam también aparecían prostíbulos”. 

Panetta enviado a Santiago 

Avancemos rápidamente un par de años, y Washington está ahora desesperado por obtener bases adicionales después de perder su punto de apoyo en Manta. Como señal de la importancia que Washington otorga ahora a Concón, el gobierno de Obama envió recientemente al secretario de Defensa Leon Panetta a Santiago para conversaciones con el gobierno conservador de Sebastián Pilera. En un intento por eliminar las preocupaciones de los que todavía recuerdan la horrible represión y los flagrantes abusos de los derechos humanos del gobierno de Pinochet respaldado por EE.UU., Panetta afirmó que Concón no sería una verdadera base militar sino simplemente un “campo de entrenamiento operado enteramente por Chile” previsto para preparar fuerzas armadas para futuras operaciones de mantenimiento de la paz. 

A pesar de su importancia, la visita de Panetta refuerza simplemente los crecientes lazos de defensa entre EE.UU. y Chile. Según cables clasificados del Departamento de Estado de EE.UU. recientemente publicados por WikiLeaks, el ministro chileno de Defensa, José Goñi, fue una de los personajes más importantes en la conducción de este esfuerzo. Ya en 2007, Goñi trabajaba entre bastidores con los estadounidenses para mejorar los lazos militares bilaterales. 

En la esperanza de reconfortar al gobierno de Bush, en sus ataques contra Hugo Chávez, Goñi dijo que Chile monitoreaba de cerca el apoyo de Venezuela para los militares bolivianos. Existía un esfuerzo evidente de Chávez y sus “compinches”, siguió diciendo Goñi, por influenciar a otros países y por lo tanto Santiago había estado llevando de cerca la cuenta sobre las relaciones militares de Venezuela con Brasil. 

El ministro Goñi y la Escuela de las Américas 

Un año después, Goñi viajó a Washington y señaló que EE.UU. “era el socio más importante de Chile en la defensa y la seguridad”, y agregó que incluso estaba interesado en promover vínculos con las Fuerzas Especiales de EE.UU. Durante su viaje, el ministro también visitó el tristemente célebre Instituto del Hemisferio Occidental por la Cooperación en la Seguridad o WHINSEC, conocido anteriormente como Escuela de las Américas. Establecido originalmente en la Zona del Canal de Panamá en 1946, la escuela fue transferida posteriormente a Fort Benning, Georgia. 

Desde su creación, la institución ha instruido a decenas de miles de soldados latinoamericanos en tácticas militares y de mantenimiento del orden. El propio Pentágono ha reconocido que en el pasado la Escuela de las Américas utilizó manuales de entrenamiento que propugnaban el uso de técnicas de interrogación coercitivas y ejecuciones extrajudiciales. Después de recibir su entrenamiento en la institución, oficiales procedieron a cometer innumerables atrocidades contra los derechos humanos en países en toda la región. 

Durante años, activistas por los derechos humanos en Latinoamérica y EE.UU. han estado presionando por el cierre de WHINSEC. Para Goñi, sin embargo, tales activistas constituían aparentemente una molesta ya que podían desbaratar importante lazos militares con Washington. Además, los activistas podían causar embarazo a personal militar chileno que había tomado clases en el propio WHINSEC. Hablando con los estadounidenses, Goñi lamentó que siguiera habiendo “una pequeña minoría de oponentes a WHINSEC en Chile (incluidos algunos miembros del Congreso)”. 

Por ello, concluyó Goñi, sería necesario “ayudar a educar a esa minoría” en un esfuerzo por lograr la aceptación de más vínculos con WHINSEC. “Con este fin”, escribió la embajada de EE.UU. en Santiago, “el ministro, por recomendación del secretario de Defensa [de EE.UU.] ha invitado a varios miembros del Congreso chileno y de ONGs (organizaciones no gubernamentales) a visitar WHINSEC en marzo de 2009 en un esfuerzo por hacer que oponentes comprendan mejor con exactitud de qué se trata en WHINSEC”. 

WikiLeaks y los indígenas mapuche 

La sociedad civil chilena, incluyendo a estudiantes inquietos y los mapuche, el mayor grupo indígena de Chile, no aprecian a los promotores de WHINSEC. Durante años, los mapuche han sido perseguidos por el Estado chileno mediante dracónicas leyes antiterroristas que datan de la era militar de Pinochet. Los indígenas afirman que las fuerzas de seguridad irrumpen en sus hogares, a veces sin disponer de un mandato judicial. Las autoridades luego destruyen bienes domésticos u objetos de valor cultural mientras vociferan epítetos raciales y maltratan a niños y ancianos. Se informa que la policía no duda en utilizar armas letales. 

Básicamente, el conflicto mapuche se concentra en la codicia corporativa y la complicidad del Estado chileno que quiere explotar los recursos del país. Por desgracia para los indígenas, esos recursos naturales incluyen la minería, los bosques y la industria salmonera que se encuentran en tierra mapuche. En línea con su orientación pro corporativa, el gobierno chileno ha provisto incentivos a compañías madereras que quieren operar en tierras ancestrales mapuche. Aunque es posible que la “instalación” o base militar Concón, sea como sea, sea solamente utilizada para entrenar a mantenedores de la paz, la sociedad civil chilena y los indígenas tienen muchos motivos para sospechar de las intenciones estadounidenses.

Recientemente, escribí un revelador artículo sobre cómo el FBI de EE.UU., colaboró con el ministerio del Interior chileno para vigilar a los mapuche. Las revelaciones están contenidas en un cable estadounidense de principios de 2008 y se relacionan con una reunión entre el embajador de EE.UU. en Santiago, nombrado por Bush, Paul Simons, y el ministro del Interior chileno Edmundo Pérez Yoma. Según el documento, el ministro del Interior estaba preocupado por “la potencial radicalización de la población indígena de Chile”.

Hablando con funcionarios estadounidenses, Pérez dijo que los mapuche podrían estar recibiendo apoyo financiero de gente como Hugo Chávez de Venezuela, los rebeldes de las FARC de Colombia, o incluso los separatistas vascos de ETA. Los estadounidenses estuvieron dispuestos a ofrecer su experticia, señalando que “el FBI coordina con carabineros [La policía militar de Chile] para ayudar en la identificación y el posible procesamiento de protagonistas dentro de Chile”. En otra parte del cable, se refiere a que funcionarios estadounidenses recolectan inteligencia no solo sobre las FARC y ETA sino sobre radicales mapuche “que podrían tener vínculos potenciales” con grupos extranjeros.

¿Qué hay detrás de la base chilena?

Es indudable que en la próxima elección presidencial, Obama tratará de atraer a su base liberal destacando cómo sacó a EE.UU. de una guerra impopular en Medio Oriente. Sin embargo, si se mira bajo la superficie se verá que el actual gobierno en Washington ha estado expandiendo su base de operaciones en otras partes remotas del globo.

Además, los documentos de WikiLeaks revelan un modelo inquietante de colaboración entre las fuerzas de seguridad de EE.UU. y Santiago en tiempos de agudas tensiones sociales y políticas en Chile. Es comprensible que la sociedad civil local, que tiene inconfortables recuerdos de la dictadura militar respaldada por EE.UU., esté bastante perpleja ante los recientes eventos y quiera saber qué, exactamente, se propone Washington en el Cono Sur.

Nikolas Kozloff es autor de Revolution! South America and the Rise of the New Left .

http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2012/05/2012526163512636123.html 

Fuente: Rebelion.org

Japonesa detenida por el caso de Aum Shinrikyo confiesa haber fabricado sarín

Crédito: Wikipedia
Una de los ex miembros de la secta religiosa Aum Shinrikyo detenida la víspera en Japón confesó haber colaborado en la fabricación del gas sarín con el que la secta perpetró en 1995 el ataque en el metro de Tokio con el resultado de 13 muertos y 6.300 intoxicados, informó la agencia Kyodo.

Según fuentes de la policía, la detenida Naoko Kikuchi, que estaba en busca desde hace 17 años, afirmó que no sabía qué se estaba fabricando.

“Colaboré en la fabricación del gas sarín, pero en aquel entonces no sabía qué era lo que estábamos fabricando”, declaró Kikuchi.

Aum Shinrikyo (Verdad Suprema) era una secta budista fundada en 1987 por Shoko Asahara, cuyo nombre real es Chizuo Matsumoto. El número máximo de adeptos que alcanzó fueron 30.000 personas, de ellas 10.000 en Rusia. Con sede en Tokio, llegó a tener delegaciones en grandes ciudades niponas y en varios países extranjeros, como EEUU, Alemania o Rusia. Fue proscrita tras el atentado en el metro de Tokio.

Los miembros de Aum Shinrikyo son responsables de varios asesinatos y atentados terroristas con sustancias tóxicas. En 1994, un grupo de sus adeptos lanzó gas sarín en Matsumoto, en la prefectura de Nagano, causando la muerte de siete personas.

El 20 de marzo de 1995, la secta perpetró su segundo ataque con gas sarín, esta vez en el metro de Tokio. Sus miembros abordaron de forma coordinada cinco trenes que hacían el trayecto entre las estaciones de Kasumigaseki y Nagatacho y liberaron sarín que llevaban en bolsas envueltas en periódicos.

El atentado costó la vida a 13 personas y causó intoxicaciones de diversa consideración a otras 6.300. La intoxicación por sarín, un gas incoloro e inodoro desarrollado como pesticida en 1939 en Alemania, afecta el sistema osteomuscular, el habla y la visión.

Las autoridades niponas procesaron en los últimos 16 años a un total de 189 miembros de la secta, acusados de delitos como conspiración para un golpe de Estado, asesinatos o tenencia ilegal de armas. Cinco de ellos fueron condenados a cadena perpetua y otros trece, incluido el máximo líder de Aum Shinrikyo, Shoko Asahara, a la pena capital, aunque ninguno de ellos ha sido ejecutado hasta ahora.

Tras la ilegalización de la secta se fundaron otras dos organizaciones religiosas, Aleph y Círculo de la Luz, de doctrinas muy similares a la que tenía Aum Shinrikyo.

Fuente: RIA Novosti
Nazis en el Báltico


En junio de 2008, Václav Havel y otros destacados exponentes de la derecha política y del anticomunismo impulsaron la Declaración de Praga, que fue amparada por la Unión Europea, donde insistían en la idea de considerar semejantes el nazismo y el comunismo, equiparándolos, extendiendo una condena que pretendían fuese definitiva. Al margen de la falta de rigor de esa declaración y de su recurso a las más burdas mentiras de los libelistas conservadores, que pretenden ignorar la obvia relación entre el nazismo y el fascismo con el sistema capitalista, la idea no era nueva, y, de hecho, tenía precedentes en la propaganda norteamericana en los años de la guerra fría y, más recientemente, en la actividad política de los gobiernos de los países bálticos, cuya actual identidad nacionalista mantiene una evidente filiación con el nacionalismo fascista cómplice de la Alemania hitleriana durante la Segunda Guerra Mundial, aunque hoy esos lazos procuren ocultarse. 

Esa iniciativa de Havel (que fue apoyada por distintas cámaras legislativas, como en Bulgaria, y por el propio Parlamento Europeo, en 2009), y otras semejantes han estimulado el nuevo revisionismo histórico en Europa, poniendo énfasis en la condena del comunismo y haciendo posible la reaparición de los fantasmas nazis del pasado de Europa, en una alocada carrera que tiene en los países bálticos algunos de sus principales protagonistas y difusores. Porque, pese a la tramposa equiparación, lo cierto es que son los comunistas a quienes se persigue en la Europa de hoy, mientras los veteranos nazis y fascistas y sus seguidores reciben el apoyo de los gobiernos bálticos, y, en otros países, consiguen que sus actividades sean toleradas. Por eso, entre otras destacadas denuncias, Efraim Zuroff, un historiador de origen norteamericano que dirige el Centro Simon Wiesenthal en Jerusalén, publicó en 2010 un artículo en The Guardian donde alertaba de las actividades nazis en Letonia y Lituania y de los lemas contra los judíos que recorrían esos países, como si no hubieran pasado más de sesenta años desde el fin de la guerra. Zuroff también denunciaba la pasividad de la Unión Europea ante las actividades de los nazis. No es para menos, porque mientras las instituciones europeas no se han preocupado lo más mínimo (traicionando así sus proclamadas convicciones democráticas) por el encarcelamiento de dirigentes comunistas o por los intentos de declarar ilegales a algunos partidos comunistas, han contemplado impasibles la exaltación del nazismo que se produce dentro de las fronteras de la Unión Europea.

En los tres países bálticos la situación es muy preocupante. Los gobiernos de esos países, mientras mantienen un discurso oficial que intenta equiparar comunismo y nazismo, el Ejército Rojo con las tropas nazis, la Alemania de Hitler con la Unión Soviética, confundiendo víctimas y verdugos, tratan a los veteranos nazis como “combatientes por la libertad”, como algunos ministros se han atrevido a denominarlos. Así, Estonia se ha convertido en un lugar habitual de reunión de los veteranos nazis de las Waffen-SS, con el apoyo del gobierno, que incluso envía mensajes de saludo a las concentraciones, y que tiene en el ministro de Defensa estonio uno de sus principales propagandistas. Hace años que se suceden los desfiles, actos y concentraciones de exaltación del nazismo. En 2004 aparecieron en la prensa internacional noticias sobre el propósito de levantar un monumento a las SS en Estonia, y los veteranos de la 20ª División SS Waffen Grenadier 1ª Estonia, que colaboró con los nazis, siguen celebrando encuentros en el país, libremente. No eran grupos aislados: entre sesenta y setenta mil estonios integraron los destacamentos nazis que lucharon junto con la Alemania de Hitler.

En Sinimäe, donde tuvo lugar la principal batalla entre el ejército alemán y las tropas soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial, suelen concentrarse cada año centenares de personas, acompañadas por las autoridades locales y por veteranos nazis de Letonia, Lituania, Dinamarca y Austria, y los antiguos miembros de las Waffen-SS desfilan bajo las banderas nazis. Una de sus peticiones es que se levante un monumento en Tallinn, la capital estonia, a los veteranos de la “Segunda Guerra de Liberación”, como denominan a su participación junto a los nazis en la guerra. Después de 1945, muchos de esos nazis siguieron combatiendo contra el Ejército Rojo, en guerrillas que contaron con el apoyo de la CIA norteamericana y de los servicios secretos británicos, hasta su desaparición en los años cincuenta. Libros de Mart Laar (que fue primer ministro de Estonia y es el actual ministro de Defensa) como La legión estonia y El soldado estonio en la Segunda Guerra Mundial, donde ampara la preservación de su memoria y defiende la actuación de esos hombres en las filas nazis, son vendidos habitualmente dentro de esos actos de propaganda fascista, abiertamente protegidos por el gobierno estonio.

Alrededor de esos aquelarres nazis, proliferan otras iniciativas. Grupos musicales como Untsakad han publicado discos con canciones nazis estonias, y en 2008, todas las librerías del país ofrecían un calendario con doce carteles propagandísticos de la 20ª División Waffen-SS. Pese a las protestas de ciudadanos de izquierda y de grupos democráticos antifascistas, el gobierno ha seguido tolerando y protegiendo las actividades nazis, que se extienden a países vecinos. En Helsinki, aprovechando un certamen anual de exposición de productos estonios, suelen venderse camisetas que ensalzan a la legión estonia de las SS y panfletos de guerra con llamamientos para atacar a Rusia y destruir Moscú. El Comité Antifascista de Estonia, que intenta frenar el avance de las ideas nazis, denuncia la justificación que se realiza en el país “de los crímenes contra la humanidad” que cometieron los integrantes estonios de las Waffen-SS.

La complacencia gubernamental con las actividades nazis contrasta con el empeño en la persecución de los comunistas: en mayo de 2008, empresarios y políticos (entre ellos, el ex primer ministro Mart Laar, el conde Damian von Stauffenberg, y el empresario Meelis Niinepuu) presentaron una fundación para “investigar los crímenes del comunismo”, dirigida por Ranno Roosi, un antiguo asesor de Lennart Meri (un conservador que llegó a la presidencia del país como candidato de Isamaaliit (Patria), y que falleció en 2006). Para intentar evitar las críticas internacionales, los responsables del gobierno estonio formulan rituales declaraciones de condena del comunismo y del nazismo… aunque su aplicación práctica se limita a la persecución de las ideas comunistas y de todo lo que tenga relación con la Unión Soviética, de las que son muestras la demolición y traslado de monumentos al Ejército Rojo; la decisión del gobierno, en 2007, en una nueva provocación, de desmantelar el monumento a los soldados soviéticos libertadores de Tallinn del fascismo, que estaba ubicado en el centro de la ciudad, y trasladarlo a un cementerio militar (aunque no ha podido impedir que sigan depositándose flores en él), y el proceso contra Arnold Meri, un anciano estonio que cuenta con la distinción de Héroe de la Unión Soviética por sus actividades como guerrillero contra los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. La liberación de Estonia de los nazis le costó al Ejército Rojo la vida de ciento cincuenta mil soldados.

Los gobiernos conservadores que han dirigido Estonia se han esforzado en denunciar el supuesto “genocidio estonio” que habría sido protagonizado por la URSS entre 1940 y 1953, acusando a Moscú de la muerte de sesenta mil estonios durante ese período. Sin embargo, las cifras fueron puestas en evidencia cuando el historiador Alexandr Diúkov publicó en 2009 su investigación (El mito del genocidio. Represión soviética en Estonia, 1940-1953) que rebajaba la cifra de muertos a menos de diez mil, y afirmaba que el genocidio tuvo lugar… pero contra la población soviética que vio perecer a manos nazis a dos millones y medio de prisioneros de guerra soviéticos en 1941.

También se celebra anualmente la Marcha de Erna, en recuerdo del batallón especial de las Waffen-SS de ese nombre, que consiste en repetir el recorrido desde Tallinn hasta una antigua base militar nazi a ciento cincuenta kilómetros de distancia. Con el pretexto de realizar pruebas deportivas, en realidad, la marcha es una exaltación del nazismo y de la actuación de los legionarios estonios durante la Segunda Guerra Mundial. El apoyo del gobierno llegó al extremo de que, en 2010, la 17ª marcha fue abierta por el anterior ministro de Defensa, Jaak Aaviksoo. Hace dieciocho años que se celebra. La última provocación ha surgido del actual ministro de Defensa, el historiador nacionalista y antiguo primer ministro, Mart Laar, que lanzó la iniciativa de reconocer a los estonios de las Waffen-SS como “luchadores por la libertad”, aunque ante la reacción internacional el gobierno se vio obligado a maquillar sus intenciones haciendo público un comunicado, en enero de 2012, donde declaraba su intención de “reconocer a quienes lucharon por la independencia de Estonia”, categoría en la que entrarían los veteranos nazis del país, y, para consumo externo, equiparando las actividades de la Alemania nazi y de la Unión Soviética.

El abierto apoyo del gobierno estonio a esas actividades llega al extremo de anunciarlas en las páginas web de los organismos oficiales, en un deliberado intento de convertir en héroes a los criminales de ayer. Colaborando en la exaltación del nazismo, el gobierno pone todo tipo de dificultades para que no se celebren manifestaciones antifascistas y ha llegado al extremo de declarar “un peligro para el Estado” al Comité antinazi de Letonia. Los miembros de la organización antifascista Nochoy Dozor, entre otros, se manifiestan contra los actos nazis, y siguen depositándose flores en homenaje a los soldados del Ejército Rojo y a las víctimas estonias que murieron en los campos de exterminio nazis, pero muchos otros estonios de ideología nacionalista se complacen ante los desfiles de los veteranos nazis. No en vano, figuras históricas del nacionalismo estonio, como Jüri Uluots, primer ministro en 1940, encabezaron el llamamiento para luchar contra el Ejército Rojo junto a las tropas nazis alemanas.

En Letonia, se celebraba oficialmente, cada 16 de marzo, un homenaje a la legión letona de las Waffen-SS, iniciativa que se instauró en 1994, poco después de la desaparición de la URSS. La legión letona, que llegó a integrar a más de cien mil hombres, partició en el asedio nazi a Leningrado, donde murieron más de un millón de ciudadanos soviéticos, pese a lo que las autoridades letonas no pusieron ningún impedimento para que una película, The Soviet Story, con groseras manipulaciones históricas, circulara profusamente. Vaira Vike-Fraiberga, ex presidenta del país e hija de un antiguo colaboracionista nazi, decidió en 2001, para evitar las críticas internacionales, que la celebración continuase realizándose pero de forma extraoficial. En Lestene existe un monumento conmemorativo a los nazis letones, que fue inaugurado por ministros del gobierno, y organizaciones como Daugavas Vanagi apoyan abiertamente los desfiles nazis. Daugavas Vanagi (Halcones del Daugava), es una organización creada en Bélgica en 1945 para ayudar a los prisioneros letones nazis, y que cuenta con centros en Estados Unidos, Canadá, Australia y otros países, donde siguen manteniendo grupos de jóvenes con indumentaria paramilitar.

El desfile anual de los legionarios de las Waffen-SS fue prohibido por el Ayuntamiento de Riga, pero los tribunales derogaron la decisión, recibiendo el apoyo del presidente del país hasta julio de 2011, Valdis Zatlers, quien defendió públicamente los actos de homenaje a los veteranos nazis. Los letones que colaboraron con la Alemania nazi en los campos de exterminio fueron especialmente sanguinarios. Los enfrentamientos entre los participantes en las marchas nazis y los antifascistas (que en ocasiones han asistido vestidos como prisioneros de los campos de exterminio) han sido frecuentes, y la policía letona no ha dudado en detener a militantes antifascistas como el diputado Víctor Dergunov. La complicidad con los nazis ha llegado al extremo de que el anterior presidente letón, Valdis Zatlers, declarase, en marzo de 2008, que la opinión pública internacional se equivocaba al calificar como nazis a los letones miembros de las Waffen-SS.

Esa complacencia contrasta con la obsesión anticomunista. Debe recordarse que, en Letonia, el Partido Comunista está prohibido, y que los comunistas actúan bajo el nombre de socialistas. El principal dirigente comunista, Alfreds Rubiks ha sido encarcelado en diferentes ocasiones por los gobiernos conservadores, cumpliendo seis años de prisión. La obsesión anticomunista y antirusa llevó al Parlamento letón, el Seim, en febrero de 2004, a anular el derecho de que los ciudadanos letones pudiesen educar a sus hijos en la lengua rusa, aprobando una ley discriminatoria e impulsando una verdadera segregación para los ciudadanos rusohablantes de Letonia. Resulta increíble que suceda dentro de las fronteras de la Unión Europea, pero el nacionalismo letón niega la ciudadanía a casi un veinte por ciento de la población, que carece así de derechos, convirtiéndo a esos ciudadanos en apátridas aunque sean nacidos en Letonia: ni siquieran pueden votar en las elecciones. La entrada en la OTAN y en la Unión Europea alentó las tentaciones segregacionistas del gobierno conservador, que calculó que ni la alianza militar occidental ni Bruselas pondrían objeciones a la decisión, como así fue.

También el gobierno letón ha iniciado la revisión de la Segunda Guerra Mundial. Así, Vasili Kónonov, un veterano guerrillero comunista de casi noventa años, fue acusado de haber asesinado a civiles colaboracionistas con los nazis durante la guerra. Kónonov, cuya familia murió en los campos de exterminio, es un letón que luchó contra las tropas nazis en Letonia, destruyendo con explosivos objetivos militares y volando trenes que transportaban armas. Ha sido juzgado en Letonia en seis ocasiones y ha cumplido dos años de cárcel. Estaba acusado de ejecutar a campesinos que denunciaban a los guerrilleros soviéticos ante las autoridades nazis de ocupación. La sentencia fue declarada nula por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero, en 2010, la apelación del gobierno consiguió revertir la sentencia. Uno de los representantes del Comité antifascista de Letonia, Eduard Goncharov, declaró que el plan del gobierno conservador letón era iniciar un proceso para impugnar los juicios de Núremberg, y que era una consecuencia del revanchismo: quienes huyeron con los nazis cuando se retiraron de Letonia, son ahora quienes tienen el poder en la república. Por ello, no debe extrañar que en el país esté prohibido hacer propaganda de las ideas comunistas, y aunque también prohíbe la difusión de las ideas nazis, la tolerancia hacia ellas es evidente.

En Lituania, donde los nazis asesinaron a más de doscientos mil judíos, los gobiernos conservadores han intentado borrar de la historia las matanzas, por la implicación del nacionalismo y de los voluntarios lituanos nazis en ellas. No en vano, esas matanzas fueron realizadas por lituanos a las órdenes de los nazis, de manera que el nacionalismo actual gobernante pretende ocultarlo. No es casualidad que la ministra de Defensa, Rasa Juknevičienė, durante su visita a Estados Unidos, realizase una ofrenda en la tumba del general Povilas Plechavičius. Plechavičius llegó a Lituania con las tropas nazis durante la operación Barbarroja, y luchó con ellos contra los guerrilleros polacos antifascistas, como tantos miles de lituanos nacionalistas.

El presidente del país entre 2004 y 2009, Valdas Adamkus, luchó durante la Segunda Guerra Mundial contra el ejército soviético, junto a las tropas nazis, y, cuando la guerra finalizaba, se instaló en Alemania junto con su familia, y no es precisamente un caso aislado entre los políticos nacionalistas. El parlamento (Seimas) prohibió también, en junio de 2008, los símbolos soviéticos y nazis, utilizando el mismo recurso burdo a la equiparación entre la ideología fascista y el comunismo que Václav Havel introdujo en la Declaración de Praga. Sin embargo, en mayo de 2010, en un revelador gesto, los tribunales lituanos sentenciaron que la svástica nazi forma parte del “patrimonio cultural del país”, por lo que podía utilizarse, a diferencia de la hoz y el martillo u otros símbolos comunistas. Porque esa comprensión hacia el nazismo y persecución de los comunistas viene de lejos, y ha conseguido abrirse camino en las instituciones europeas, por la pasividad de la Unión, como ha denunciado Efraim Zuroff, el director del Centro Simon Wiesenthal de Jerusalén. Unos meses antes, el Tribunal Europeo de derechos humanos había hecho pública una sentencia desestimando una denuncia presentada (¡siete años antes!) contra las autoridades lituanas por el secuestro y encarcelamiento de dirigentes comunistas, como el doctor Mikolas Burokiavicius, que fue secretario del Partido Comunista Lituano, que ha pasado once años en la cárcel, desde su condena en 1994, por haber participado en las actividades del Partido Comunista de la Unión Soviética. Desde 1991, miles de militantes comunistas lituanos han padecido persecución política. Con esa sentencia, un verdadero ultraje a la justicia, el Tribunal colaboraba, de hecho, con la pasividad mostrada por las instituciones europeas, tanto de la Unión como del Consejo de Europa, en la limitación de los derechos ciudadanos en Lituania.

Sin embargo, mientras las autoridades permitían manifestaciones con consignas racistas (“Lituania para los lituanos”, obviamente dirigida contra los “diferentes”) y con símbolos neonazis, arreciaba la represión contra los comunistas y la izquierda. En abril de 2011, se abrió el proceso contra el presidente del Frente Popular Socialista, Algirdas Paleckis por “negar la agresión soviética a Lituania”. El fondo del proceso era que Paleckis impugna la versión oficial de los sucesos ante la torre de televisión de Vilna, el 13 de enero de 1991, donde murieron catorce personas supuestamente asesinadas por las tropas soviéticas, en los meses de la agonía del gobierno de Gorbachov. Paleckis mantiene, con sólidas pruebas y testimonios, que la matanza fue una provocación organizada por los nacionalistas lituanos, cuyas fuerzas armadas (DTP, Departamento de Protección del Territorio) dispararon contra la multitud con la intención de hacer responsables después al gobierno y al ejército soviético. Entonces, consiguieron sus propósitos. Aunque Paleckis fue absuelto en enero de 2012, el fiscal ha recurrido, reiniciando así el proceso.

En Lituania, la degradación política del país ha llevado incluso a la destitución, en abril de 2004, de un presidente, Rolandas Paksas, por vínculos con la Mafia, y de la sensibilidad democrática de las autoridades del país puede dar razón el hecho de que, en 2009, aparecieron evidencias (citadas por la cadena de televisión estadounidense ABC, que se hacía eco de las declaraciones de un antiguo agente de los servicios secretos norteamericanos) de que el gobierno había permitido crear, en 2002, una cárcel secreta a la CIA norteamericana en las cercanías de Vilna, donde se torturaba a los detenidos. La presidente actual, Dalia Grybauskaitė, “no excluyó la posibilidad” de la existencia de esa cárcel secreta.

En el Báltico, el nacionalismo pretende impugnar el resultado de la Segunda Guerra Mundial, e incluso revertir, si pudiera, el proceso de Núremberg. El racismo, el culto a las armas y al militarismo, el desprecio a las minorías, la xenofobia y el odio a judíos y gitanos, están cada vez más presentes en esa zona y en otras regiones de Europa del Este. La tolerancia hacia los actos de exaltación del nazismo y del fascismo, el racismo nacionalista y el desprecio hacia las minorías, convive con la represión del comunismo y con una preocupante deriva antidemocrática que debería preocupar a los ciudadanos y a las instituciones europeas, porque, además, las señales de alarma no vienen sólo de los estados bálticos, aunque éstos se hayan convertido en el foco más preocupante. Tentaciones semejantes han aparecido en Rumania, Hungría, donde impera una severa persecución contra los comunistas; y en la República Checa (cuya derecha pretende ilegalizar el Partido Comunista, uno de los más importantes del país), y en Polonia. Y, a consecuencia de la política nacionalista y conservadora, crecen los movimientos fascistas. Mientras continúa la caza de brujas en el Báltico contra los comunistas, no se ha incoado ningún proceso, hasta hoy, contra criminales nazis originarios de Estonia, Letonia o Lituania, y la persecución y el recelo contra los judíos, las minorías y la izquierda sigue siendo la pauta de conducta de los gobiernos de esos países. El veneno de la serpiente fascista sigue empozoñando el continente: nadie puede imaginar, sin conmoverse, la idea de que los soldados nazis desfilen otra vez en Alemania, y, por eso, debería inquietar que las enseñas nazis sigan agitándose en el viento de los países bálticos.

Fuente: Rebelion.org

Argentina declaró “ilegales" las actividades petroleras en Malvinas

El Gobierno emitió una serie de resoluciones en las que declara como “clandestinas" las tareas de exploración de cinco petroleras de capitales británicos en las Islas.

Argentina declaró “ilegales" las actividades petroleras en Malvinas

DyN

El Gobierno declaró "ilegales" las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en las Islas Malvinas por las empresas Rockhopper Exploration, Desire Petroleum Public, Argos Resources, Falkland Oil and Gas, Borders & Southern Petroleum.

Mediante las resoluciones 128, 129, 130, 131 y 133, publicadas hoy en el Boletín Oficial, la Secretaría de Energía también declaró "clandestinas" a estas empresas por trabajar en "territorio de la República Argentina sin estar habilitada para ello por las autoridades competentes argentinas".

Las normas -firmadas por el secretario de Energía, Daniel Cameron- se enmarcan en el conflicto que mantiene la Argentina con el Reino Unido en torno de la soberanía de las Islas Malvinas y, en ese marco, en la explotación de recursos hidrocarburíferos en el archipiélago concedido por las autoridades kelpers.

Las cinco resoluciones declaran "ilegítimas y clandestinas las actividades desarrolladas en la Plataforma Continental Argentina" por las cinco empresas.

"Notifíquese al ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, a la Procuración del Tesoro, organismo descentralizado del Poder Ejecutivo Nacional y al ministerio Público Fiscal a fin de que realicen las acciones legales que correspondan en el ámbito de su competencia", se agregó.

En sus considerandos, las resoluciones destacaron que los expedientes se iniciaron con "información relacionada con empresas que estarían operando ilegítimamente en la Plataforma Continental Argentina próxima a las Islas Malvinas".

"La mencionada información se brinda en el marco de las gestiones impulsadas por el Poder Ejecutivo Nacional en relación con el ejercicio de la soberanía nacional sobre los yacimientos de hidrocarburos líquidos y gaseosos situados en la Plataforma Continental Argentina", se explicó.

Se aseguró que ninguna de las empresas petroleras "se encuentra inscripta en los Registros" oficiales y todas ellas realizan operaciones "en la Plataforma Continental Argentina" aunque "no cuentan con una autorización, concesión o permiso otorgado por las autoridades competentes del Gobierno Argentino, tal como lo establecen las disposiciones de la Ley de Hidrocarburos Nº 17.319 y sus normas reglamentarias y complementarias".

"Las mencionadas actividades resultan ilegítimas y clandestinas por estar realizándose en una zona que se encuentra bajo la soberanía de la República Argentina y al margen de lo que disponen sus leyes y reglamentos específicos", se añadió.

Fuente: Los Andes Online

domingo, 3 de junio de 2012

Disturbios en Hamburgo ocasionan daño material de 1,5 millones de euros

Disturbios en Hamburgo ocasionan daño material de 1,5 millones de euros

Los enfrentamientos entre los jóvenes de extrema izquierda y los neonazis ocurridos la víspera en Hamburgo redundaron en un daño material de 1,5 millones de euros, comunicó hoy la sindical de la policía alemana GdP citada por la prensa.

Un millar de neonazis salieron a las calles de Hamburgo para protestar contra el muticulturalismo y la tolerancia. Un número diez veces mayor de personas se reunieron para expresar su rechazo a esa actividad. Unos 4.400 policías movilizados para garantizar la seguridad de los ciudadanos no lograron prevenir los choques.

Los radicales de izquierda, para impedir la acción neonazi, levantaron en su camino unas barricadas de tanques de basura y otro material, a los que prendieron fuego. Los disturbios duraron varias horas en las calles de la ciudad. Contra los policías fueron arrojadas piedras y botellas. En respuesta a eso, los agentes del orden público utilizaron mangueras.

A raíz de los desórdenes 38 policías recibieron heridas. Los manifestantes quemaron diez autos policiales y unos más particulares. Fue interrumpida en parte la circulaciones de trenes eléctricos y del metro. Setecientos participantes de los disturbios fueron detenidos. 

La cadena de televisión N-24 comunicó que los policías actuaron con dureza. Mostró un vídeo grabado en un teléfono celular en que unos policías golpean con garrotes a unos manifestantes aparentemente no agresivos.

Fuente: RIA Novosti
Los jóvenes que viven del sol
Alexis Atem, Sebastián Pérez y Leonardo Scollo son ingenieros industriales y tienen una empresa con la que fabrican equipos que funcionan con energía solar. Han recibido varios premios a nivel nacional por sus aportes científicos y solidarios. Te invitamos a que los conozcas en profundidad. 

por Gema Gallardo Accardi
En Twitter: @GemaGallardo



La energía renovable experimenta un auge en Latinoamérica gracias a que los países están empeñados en diversificar su parque de generación y reducir así la dependencia de los caros combustibles fósiles.

El gobierno de Bolivia prevé invertir al menos 40 millones de dólares en proyectos de generación de electricidad a partir de la energía solar, eólica, geotérmica, micro hidráulica y biomasa. El objetivo es que el 75 por ciento de la energía eléctrica consumida en el mercado interno provenga de fuentes renovables en un plazo de tres años. En Chile ya existen varios proyectos donde se emplean energías limpias, como energía eólica, solar, hidráulica y de biomasa.

Además, las grandes compañías mundiales se están volcando por la utilización de energía renovable. Por ejemplo, Apple planea utilizar sólo energía renovable en su principal centro de datos en Estados Unidos antes de fin de año, adoptando medidas para abordar preocupaciones medioambientales de larga data sobre la rápida expansión de sus granjas de servidores que consumen mucha electricidad.

Asimismo, el mismo día en que Nicaragua anunciaba que planea cubrir, el próximo año, el 51 por ciento de la demanda nacional de electricidad con fuentes de energías renovables y así ahorrar más de US$300 millones en facturación de combustibles, el mendocino Alexis Atem recibía el galardón "Premio Joven Empresario Argentino" por ser uno de los socios fundadores de Energe, una empresa local que ha creado un sistema térmico de circulación natural de agua a partir de energía solar.

El joven ingeniero industrial  fue distinguido, entre 43 empresarios de todo el país y de diferentes rubros, porque uno de los aspectos valorados de Energe es que los equipos que produce permiten ahorrar hasta el 80 por ciento de la energía necesaria habitualmente para dotar a una vivienda de agua caliente.

Atem, Sebastián Pérez y Leonardo Scollo, en 2007, se asociaron a la UNCuyo mediante el programa Incubadora de Empresas con el objetivo de desarrollar un equipo solar que se adecúe a la realidad sudamericana y así surge Energe, que trabaja en el diseño, fabricación e instalación de sistemas solares térmicos para calentamiento de agua, piscina, calefacción y usos comerciales e industriales.

Los jóvenes profesionales fabrican en promedio unos 50 equipos mensuales. Su desarrollo involucra, entre distintos componentes, a 35 pymes metalmecánicas mendocinas. Han realizado más de 250 instalaciones en todo el país. Entre sus clientes más importantes se encuentra Bodega Zuccardi, Navarro Correas, Edenor, el Instituto Argentino del Desarrollo Sustentable, FOVISEE, la Embajada de Alemania, Vale Argentina y el Gobierno de Mendoza, entre otros.
Calefón solar, en una escuela rural.

Han recibido numerosos reconocimientos por su aporte al vínculo entre el ámbito científico y el sector productivo. Entre sus distinciones se encuentran algunas otorgadas por el Instituto Balseiro, el Banco Patagonia, el Senado de la Nación,  la Embajada de Holanda y FUNDES, entre otras. En 2010, recibieron el premio Innovar, otorgado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación, resultando ganadores entre 3.400 proyectos.

Los exitosos jóvenes profesionales dialogaron con MDZ Online y contaron cómo fueron sus inicios, cuál es la situación de las empresas que realizan energía renovable en Argentina y confiaron que faltan políticas de Estado para que no haya una competencia desleal entre la energía renovable y la fósil.

-¿Cómo nace Energe?

Leonardo: Yo empecé a trabajar con energía renovable luego de asistir a una reunión de la Asociación Argentina de Energías Renovables y Ambiente. Eso fue por el 2001. Era estudiante para entonces, pero decidí investigar en energía solar. A Alexis y a Sebastián los conocí en el CEDDET y ellos también tenían inquietudes sobre el mismo tema. Ellos estaban recién llegados de España, donde habían visto los avances que se realizaban y dijeron: "¿Por qué no hacerlo acá?"

Alexis: Con Sebastián fuimos compañeros en la secundaria y en la facultad. Cuando lo conocimos a Leonardo decidimos incursionar en esta rama porque vimos que había un déficit energético creciente y hacía falta importar más energía. Mendoza, es una provincia que posee todas  las condiciones como para poder producirla y Argentina forma parte de una región privilegiada por su diversidad de suelos y climas, por su caudal de luz solar y vientos en abundancia como para poder hacer energías renovables. En 2007, fuimos a un congreso sobre el tema que se realizaba en Misiones. A la vuelta estuvimos charlando sobre la cantidad de investigadores buenísimos que tenía el país y la poca cantidad de proyectos que se concretaban. Así decidimos empezar a realizar algunos desarrollos. Nos asociamos a la UNCuyo a través del programa Incubadora de Empresas y empezamos.
Los ingenieros en plenos trabajo de instalación.

-¿De dónde sacan los fondos para realizar el primer equipo?

Sebastián: Al principio usamos los fondos propios y así hicimos los primeros prototipos.  Después nos asociamos con el INTI, que tiene una plataforma solar para hacer análisis de calidad de equipos producidos en el país. Los nuestros están ahí desde hace tres años.

-En nuestro país la industria de la energía renovable recién está tomando forma, ¿cuál es la realidad de los fabricantes de estos equipos?

Alexis: Hay muchas empresas argentinas que se dedican a este rubro, hay mucha capacidad técnica. En Argentina tenemos de todo: en La Pampa Húmeda tenemos mucha facilidad para producir biocombustible, en nuestra región tenemos valores de radiación solar altísimos. Y también un montón de ríos que se pueden aprovechar. En la Patagonia tenemos vientos y mareas, que se pueden utilizar… Falta que se trabaje en legislación enfocada en tarifas porque hoy se compite en forma desleal con la energía fósil. Antes el mercado energético era restringido para muy pocos jugadores, ahora ese abanico se está abriendo y permite que muchas PYMES empiecen a jugar en el sector. Además, muchos países están apostando fuertemente a esto por la parte ambiental, por un lado. Por la económica, por otro, ya que es muy caro importar energía y también porque genera empleos y eso es importante en un momento de estancamiento económico. La energía renovable crean  los famosos “empleos verdes”. Los gobiernos están apostando mucho a desarrollar tecnología propia y a generar mano de obra en el lugar.

Sebastián Pérez nos explica cómo funciona un calefón solar. Mirá el video:


-En nuestra provincia ¿cuál es la realidad?

Alexis: Nosotros al principio hacíamos lo que se conoce como calefones solares. Después empezamos a proveer de equipos a algunas bodegas y hoteles. Luego continuamos desarrollando un sistema para calefaccionar ambientes, otro para piletas y finalmente hicimos un sistema que integra todo eso en un solo equipo.  Hoy, vendemos en muchas partes del país, pero el principal mercado es Buenos Aires y luego Mendoza. El público está muy interesado por esta tecnología y se han ido rompiendo varios mitos acerca de la misma porque se ha empezado a trabajar seriamente en el tema y se ha masificado. Cuando nosotros empezamos la energía renovable estaba muy arriba, era para unos pocos. La intención es que sea algo usual para la gente.

-¿Cuánto cuesta un equipo?

Sebastián: El precio del equipo requiere una inversión inicial mayor al tradicional. Son equipos que te dan bastante cantidad de ahorro y duran mucho más. Están rondando los $8.000 cada uno, con instalación incluida y están pensados originalmente para las condiciones climáticas de Mendoza.

Alexis: Hay que tener en cuenta que te ahorra el 80 por ciento de la energía que utilizas y duran 25 años.

Sebastián: En un equipo de gas convencional, vos quemás el gas para tener el calor  y transferírselo al agua. Al hacer eso, esa combustión libera al ambiente contaminación que contribuyen al efecto invernadero.

-En sus respectivas casas, ¿tiene equipos solares?

Sebastián: Sí. Yo lo tengo hace cinco años y funciona perfecto. En primavera, verano y principio de otoño toda mi casa se abastece de energía solar. Vivo con mis papás y mi hermana. Cuando fui a instalar el equipo, ellos no estaban muy convencidos así que lo instalé medio de prepo (risas). Pero ayudó a  desarrollar la mentalidad ecológica y cuando vieron que las boletas de gas comenzaron a disminuir en los montos, se terminaron de convencer.

Leonardo: Yo vivo con mi esposa y mi bebé y también lo utilizamos perfectamente, aunque en mi caso no tuve que convencer a nadie… (risas).

Alexis: Yo vivo con mi esposa, pero tenemos un sistema que también  sirve para la calefacción de ambiente. Ella es muy friolenta, entonces era una prueba de fuego colocar el equipo, pero por suerte la pasó. 

-¿Tienen planes de hacer algún tipo de vehículo con energía solar?

Alexis: Apuntamos al sector doméstico y al industrial. Estos dos sectores sumados al comercial consumen el 60 por ciento de la energía del país. Nosotros apuntamos a ese. Además, las inversiones que hay que hacer para un auto solar son mayores a las de un equipo para una casa.

-Ustedes son profesionales jóvenes que lograron formar y mantener en pie una empresa que ha obtenido varios reconocimientos. ¿Cuál es el mayor inconveniente con los que se encuentran los egresados universitarios?

Alexis: Generalmente en la facultad no te preparan para ser emprendedor, pero es un tema que la universidad está tratando de cambiarlo ya que todos podemos ser emprendedores o empresarios. En Argentina hay muy buenas ideas pero a veces nos asustamos cuando queremos llevarlas adelante. El gobierno ofrece mucho apoyo para los que recién se inician, como lo es el fondo del Capital Semilla o las Incubadoras de Empresas. Creo que siempre se puede y es cuestión de buscarle la vuelta.

-¿El gobierno provincial los convocó  para trabajar?

Alexis: Hemos trabajado mucho con ellos. Una de las primeras obras que hicimos fue con ellos para proveer a las escuelas rurales. Se está trabajando bastante. Con el Gobierno de la Nación somos parte de un proyecto que está en marcha y que es para fabricar, a escala masiva, el sistema para equipar viviendas sociales de todo el país. Esta es una iniciativa a cuatro años y que está presupuestada en $26 millones, en un consorcio que integramos con la UNCuyo, el INTI y la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica. La idea es abaratar el equipo a partir de la producción a escala, con la que se puede llegar a colocar unas dos mil unidades en todo el país.

Producción audiovisual: Danila Bragagnini, en Twitter @danibragagnini

Fuente: MDZ Online