lunes, 23 de marzo de 2015

“Hay que formar científicos que atiendan problemas de la región”
La directora nacional de Relaciones Internacionales del Mincyt, Águeda Menvielle, habló con TSS sobre las acciones que impulsa y los desafíos que enfrenta la Argentina para lograr una mayor integración regional en ciencia y tecnología. 
por Nadia Luna



Los científicos y científicas de la Argentina no la tuvieron fácil a finales del siglo XX. En los años sesenta muchos tuvieron que irse para escapar de los feroces bastones blancos. En la década siguiente, hubo otros tantos que ni siquiera tuvieron tiempo para refugiarse fronteras afuera. Los laboratorios se vaciaron de científicos y se mancharon con una sangre que grabó a fuego la palabra “desaparecidos” en la memoria del país.

En los ’80, la democracia incipiente comenzó a reconstruir poco a poco la labor que esos científicos habían dejado trunca por fuerza mayor. Pero entonces llegaron los ‘90, los logros fueron borrados de un plumazo y a los científicos los mandaron a lavar los platos. Más tarde, en 2001, la crisis terminó de quebrar lo que ya estaba endeble. Sin embargo, algo cambió en la última década, porque en 2004 la Argentina recibió al primer “científico repatriado”. Esos que habían tenido que irse, estaban empezando a volver.

Ese primer científico repatriado es apenas un engranaje del Programa RAÍCES (Red de Argentinos Investigadores y Científicos en el Exterior). Se trata de una iniciativa impulsada por la Dirección Nacional de Relaciones Internacionales del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación que, al día de hoy, ya repatrió a 1.130 científicos, entre otras líneas de acción destinadas a fortalecer el desarrollo científico-tecnológico del país. Para conocer más sobre el vínculo entre la Argentina y otros países de la región y del mundo en materia de ciencia y tecnología, TSS habló con la ingeniera Águeda Menvielle, directora nacional de Relaciones Internacionales del Ministerio de Ciencia y representante local ante diversos organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED).

TSS - ¿Con qué organismos trabaja la Dirección Nacional de Relaciones Internacionales del Ministerio?

La Dirección depende directamente del ministro y trabaja con todos los organismos de ciencia y tecnología de la Argentina; con todas las embajadas que los países extranjeros tienen aquí; y con todas nuestras embajadas y consulados afuera. Es muy grande la responsabilidad porque en un mundo globalizado como es el actual no puede hacerse una ciencia cerrada. El país que no se relaciona con el exterior no hace un desarrollo científico serio. Y la Argentina, en ese sentido, se ha posicionado muy bien en los últimos años, no solamente por el desarrollo que ha tenido en términos locales, sino por la capacidad que ha tenido de relacionarse con otros países líderes mundiales en ciencia.

TSS - ¿Cuál es el compromiso de la Argentina con los países de la región en materia de ciencia y tecnología?

La Argentina trabaja en términos regionales. Por ejemplo, el país tiene una oficina de enlace con la Unión Europea (UE) y, cuando se presenta como líder regional ante la UE, arrastra a todos los países de América Latina. Lo que hace la Argentina es presentar un proyecto en el que incorpora grupos de investigación de otros países de la región que no podrían hacerlo por sí solos. Es un firme compromiso regional. En estos términos, hay un ejemplo que nos gusta mucho citar, que es el caso de Biotech Sur. Es un proyecto de biotecnología aplicada a la agricultura que negoció la Argentina con la UE para el Mercosur. Siempre lo coordinó Argentina, pero gracias al Biotech Sur, que ahora está en el segundo tramo, Paraguay ha desarrollado biotecnología.

TSS - Y además de transferir tecnología, ¿la Argentina desarrolla tecnología en forma conjunta con otros países?

Claro, uno de los temas prioritarios que hemos planteado y ya estamos viendo los resultados en la región son los Institutos I4: Institutos Internacionales Interdisciplinarios y de Innovación. Algunos están ubicados en el edificio blanco del Ministerio y otros a lo largo de todo el país. Esto es una idea que está un escalón más arriba de la cooperación bilateral que suele hacerse, que es intercambiar científicos, hacer workshops y proyectos bilaterales. Esto es un centro físico, se arma un laboratorio, se consigue el equipamiento y el edificio. Estamos hablando de un nivel de inversión muy alto. Argentina planteó este tipo de cooperación con Alemania y la creación del Instituto Max Planck. Pero este tipo de institutos, además de ser bilaterales, permiten la participación de otros países. El CABBIO es el Centro Argentino-Brasileño de Biotecnología, pero hoy Uruguay también forma parte de él, y Colombia y Chile quieren participar a través de cursos y proyectos de investigación.

TSS - ¿Cuál es la principal necesidad a resolver a nivel regional?

Lo que queremos lograr es tener un altísimo nivel de ciencia en la región, pero no todos los países tienen el mismo nivel. Nosotros tenemos tres premios Nobel en ciencia; México tiene uno y, después, no hay otro Nobel en América Latina. Se hacen reuniones regionales de ministros para discutir cuáles son las prioridades. Se trata de que las agendas sean focalizadas, porque cuantos más jugadores hay en una plataforma, más focalizado hay que estar para lograr un resultado. Nosotros hemos planteado ahora un centro que se llama CELFI (Centro Latinoamericano de Formación Interdisciplinaria). La idea es formar científicos que atiendan los problemas de América Latina. Porque lo que está pasando es que los científicos de América Latina se forman en Estados Unidos, Francia o Alemania, por lo que mantienen un cordón umbilical con los grupos de investigación de origen y replican aquí lo que es prioritario para esos países. El primer curso del CELFI es en abril, en Buenos Aires y hay becas para diez participantes de América Latina.

TSS - ¿Cuáles son las áreas prioritarias en las que se trabaja?

Las áreas prioritarias de la región tienen que ver con energía, como la biomasa, porque es una región muy rica en biomasa; los agroalimentos, la biodiversidad, la nanotecnología y todo lo que tenga que ver con salud. Ahora, si decimos que vamos a trabajar en todo, no trabajás en nada, porque si bien los presupuestos han crecido muchísimo en la región, no se puede trabajar en todo y hay que focalizar.

TSS - Dentro de este marco de integración también entra el Programa Raíces, ¿no?

Claro, Raíces es uno de los programas más conocidos de la Dirección. Es un programa que tiene un montón de líneas de acción que tienen que ver con la vinculación de los científicos y tecnólogos argentinos que están en el exterior, que ha sido muy exitoso, porque tenemos la base de datos de los científicos en el exterior, que son alrededor de 5.100 y se ha amesetado, no hay mucho más que eso. Hemos repatriado a 1.130 científicos hasta la fecha, desde el primero que llegó en 2004. Además, los científicos que aún están en el exterior funcionan como “embajadores” de ciencia y tecnología en el lugar donde ellos están, generan acuerdos bilaterales, plantean posiciones para que científicos argentinos vayan a formarse allá o donan equipamiento. Es un programa que está creado por ley, o sea que puede ser dado de baja por otra ley, y no creo que nadie la haga.

TSS - ¿Cómo trabaja la Dirección con el sector productivo?

Hay un área específica en la Dirección que tiene que ver con la internacionalización de empresas de base tecnológica (EBT). Las EBT son desarrolladas a través de las distintas herramientas que el Ministerio tiene, como las líneas de financiamiento del FONTAR y el FONSOFT. Cuando una EBT tiene la capacidad de relacionarse en términos internacionales, desarrollamos una forma de financiamiento específico para esa relación. Para ello, tiene que juntarse con una empresa de otro país y hacer un desarrollo tecnológico. Nosotros hemos tenido muy buenos resultados con Israel, España y México, entre otros.

TSS - ¿En qué benefició al área de Relaciones Internacionales la creación, en 2007, del Ministerio de Ciencia y Tecnología?

La creación del Ministerio es una idea absolutamente brillante, porque el presupuesto ha crecido desde 2003 alrededor de un 900 por ciento. Esto marca la diferencia entre decir que la ciencia y la tecnología son importantes para el desarrollo del país y poner realmente un presupuesto que convalide lo que políticamente se está diciendo. Además, la creación del Ministerio ha posicionado la negociación de otra manera. Nuestro ministro sale al mundo a relacionarse con presidentes y vicepresidentes. Es distinto de un secretario que dependía de un Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, como era antes. La capacidad de negociación es diferente y el presupuesto también.

TSS - De hecho, hay muchos países de la región que aún no tienen ministerio de ciencia.

No, muchos no tienen, en América Latina sólo hay tres países. Pero hemos asesorado a varios países, he ido a Perú porque están viendo la posibilidad de crear un ministerio de ciencia y tecnología porque se dan cuenta de que posicionar a la ciencia en un determinado rango facilita la capacidad de negociación con el ministro de economía de los propios países, sobre todo a la hora de establecer un presupuesto en la materia.

TSS - ¿Cuáles son los desafíos que se plantea hoy la Dirección? ¿Qué falta?

Falta un trabajo regional más coordinado. Hay muchas organizaciones regionales que arman las famosas reuniones de altas autoridades que generan documentos que nadie lee. Creo que eso está perimido. Hay que trabajar sobre una agenda concreta, como hicimos con este programa latinoamericano de formación interdisciplinaria. Y lo que se resuelve a nivel Mercosur no puede ser diferente de lo que estamos trabajando a nivel América Latina. En la medida en que se mantenga una coherencia, los resultados serán mayores.

TSS - ¿Los cambios de gobierno en los distintos países dificultan un poco esa coordinación de acciones?

No, porque las relaciones internacionales son relaciones del país, no del gobierno. Por eso, todas las políticas que se hacen internacionales son permanentes. Supongamos que venga alguien que dice que no le gusta que el Instituto Max Planck esté acá, ¿quién lo va a desarmar? No se puede, porque es un compromiso del país a largo plazo. Un cambio de gobierno puede priorizar un área más que otra, pero no puede desarmar lo que está hecho. El CABBIO cumple 30 años y han pasado muchas cosas en ese tiempo. Ha estado mejor y peor, pero nunca desapareció. Hubo años en los que no se llamaba a proyectos porque no había financiamiento y años en los que ha estado en la gloria, como ahora, con el ingreso de nuevos países. Entonces, si uno quiere que algo permanezca a lo largo de la historia, hay que hacerlo a nivel internacional.  


Fuente: Agencia TSS
Un mejorado acelerador de partículas está a punto de aventurarse en el reino de la física exótica
Cuando la nueva versión del Gran Colisionador de Hadrones se reinicie será capaz de alcanzar niveles de energía nunca antes vistos, lo que podría revelar nuevas partículas y abrir una ventana al funcionamiento interno del universo.
Por Clara Moskowitz 

Vista interior de un detector de partículas en el experimento CMS (Compact Muon Solenoid) en el Gran Colisionador de Hadrones. CMS / Cern

Los físicos se están poniendo ansiosos. Su herramienta más preciada para el estudio de las partículas más pequeñas de la naturaleza, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), estuvo cerrado desde finales de 2012 mientras se realizaban labores de mejora valoradas en $163 millones. Pero en dos meses volverá a la acción, colisionando protones a energías inimaginables nunca antes alcanzadas por una máquina hecha por el hombre. Los físicos esperan que estas energías sean suficientes para producir nuevas partículas, o fenómenos que expongan los secretos que el universo no ha querido desvelar hasta ahora. En particular, la próxima puesta en marcha del LHC podría mostrar evidencias de la “supersimetría”, que podría ser confirmada si aparecieran nuevas partículas y dimensiones de la materia, y que explicaría muchas facetas desconcertantes del cosmos.

La máquina más grande de la Tierra, el LHC, está formada por un anillo subterráneo de 27 kilómetros de circunferencia situado bajo territorio francés y suizo. En el interior del anillo, inaugurado en 2008, los protones expulsados ​​en direcciones opuestas aceleran hasta casi la velocidad de la luz para luego chocar frontalmente entre sí y explotar. A raíz de la explosión, la energía se convierte en masa y forma partículas, obteniéndose algunas especies exóticas raramente vistas en la naturaleza. Una de estas partículas, el bosón de Higgs, fue descubierto en el colisionador en 2012 después de que los teóricos predijeran su existencia más de cuarenta años atrás. Ahora los científicos esperan que el LHC pueda repetir la hazaña y exponer nuevas partículas, incluso versiones aún más pesadas del bosón de Higgs.

El incremento de energías a que trabajará el LHC podría dar pie a estas nuevas partículas. Los protones solían colisionar a 8 billones de electronvoltios (TeV) de energía, pero ahora los campos electromagnéticos del LHC inyectarán más energía haciendo que choquen a 13 TeV. Las partículas empezarán su viaje alrededor del anillo a finales de marzo, y si todo va bien, las primeras colisiones tendrán lugar en mayo. Para dar cabida a tanta energía, los ingenieros efectuaron importantes mejoras en las instalaciones durante el tiempo de inactividad. En particular, mejoraron las interconexiones entre los miles de potentes imanes del anillo. Los imanes mantienen a los protones en movimiento dentro del círculo; cuando los protones aumentan su energía, requieren campos magnéticos más fuertes para mantenerlos en movimiento. Los imanes que solían producir campos de 5,9 teslas de fuerza, ahora generarán campos de 7,7 teslas.

"Abrimos todas las interconexiones, las revisamos, y rehicimos por completo una tercera parte de ellas", comenta Frédérick Bordry, jefe de la división de aceleración del LHC en la sede central del CERN (the European Organization for Nuclear Research). "Fue una aventura interesante." Los trabajadores también realizaron el mantenimiento de muchos otros componentes, analizándolos a fondo para asegurar el buen estado del colisionador. Bordry afirma que confía en que no se volverá a repetir el fallo eléctrico que causó graves daños en los imanes, justo después de la primera apertura del acelerador hace siete años, y que retrasó las operaciones 14 meses.

Las grandes mejoras en el acelerador le permitirán tener acceso a un nuevo reino de partículas e interacciones, gracias a la ley E = mc2 de Einstein. La ecuación muestra que la energía (E) es equivalente a la masa (m) por la velocidad de la luz (c) al cuadrado. Por lo tanto, la energía de una colisión determina cuanta masa tendrán las partículas resultantes. "Si la energía es dos veces mayor, significa que podemos producir partículas con el doble de masa", dice Beate Heinemann, subjefe del Atlas experiment del LHC. "También significa que podemos producir partículas de menor masa pero a una tasa mucho mayor. En lugar de producir 10 partículas por segundo produciremos 1.000 por segundo, así que tenemos más oportunidades de poder observarlas".

Entre las nuevas partículas que podrían aparecer, hay especies predichas por la “supersimetría”, como bosones de Higgs adicionales y partículas más pesadas que todas las conocidas hasta ahora, como podrían ser los "selectrones", que acompañarían a los electrones comunes dentro de los átomos. La “supersimetría” es muy atractiva ya que explica algunas facetas del universo que la actual teoría de la física de partículas (el modelo estándar) no explica. Por ejemplo, el modelo estándar no puede explicar la invisible materia oscura que los astrónomos creen que constituye la mayor parte de la materia del universo. Sin embargo, las partículas adicionales predichas por la “supersimetría” parecen candidatas perfectas para ser esa materia oscura. El modelo estándar tampoco explica por qué el cosmos se compone principalmente de materia y no de antimateria, a pesar de que se cree que existieron en la misma medida desde que se formó el universo. Las partículas asociadas a la supersimetría podrían explicar esta situación, ya que podrían interferir en la forma en que se degradan las partículas de materia y antimateria, causando una asimetría que podría haber permitido la predominancia de la materia.

A pesar de las deficiencias del modelo estándar, todo lo apreciado en el LHC hasta ahora –incluyendo el bosón de Higgs– está de acuerdo a dicho modelo. "Sabemos que el modelo estándar no puede ser una teoría completa, no puede ser la respuesta final. Y por eso es tan frustrante que se comportase tan bien en la primera fase de experimentos," comenta Tara Shears, física de la Universidad de Liverpool en Inglaterra. "En la segunda puesta en marcha esperamos ver las incoherencias".

Estas incoherencias no solo podrían aparecer como partículas nunca antes vistas, sino también como sutiles diferencias en el comportamiento de partículas ya conocidas. Por ejemplo, el experimento LHC beauty (LHCb), monitoriza con qué frecuencia una partícula llamada mesón B_s, se degrada en otra partícula, el muón, y su contraparte de antimateria en un antimuón. "Solo ocurre tres veces por cada millón de partículas degradadas, " dice Shears, miembro del proyecto LHCb . "Si existe una nueva física como la supersimetría, entonces estas nuevas partículas podrían participar en el proceso de degradación; permitirían acelerarlo y verlo más a menudo, o ralentizarlo. En la primera puesta en marcha obtuvimos una medición que lamentablemente se corresponde con el modelo estándar, pero aún no lo hemos medido de forma precisa, así que todavía hay mucho margen para desviaciones”.

Hay grandes esperanzas sobre la segunda puesta en marcha del LHC, ya que los niveles de energía con los que se trabajará ahora sí son capaces de producir partículas con la masa esperada por distintas versiones de la teoría de la supersimetría, "Vamos a llegar exactamente a los niveles de energía donde se supone que existen las partículas supersimétricas” comenta Heinemann. "Las partículas de materia oscura también deberían aparecer en esos rangos de energía. Quizás no sea así, pero podría ser”.

Por supuesto, todo lo que se observe en la próxima puesta en marcha del LHC podría continuar obedeciendo a las normas del modelo estándar, sin revelar nada sobre la asimetría entre materia y antimateria. "Tenemos la esperanza de conseguir un gran salto en nuestra comprensión gracias a algún descubrimiento inesperado, eso es por lo que vivimos", dice Shears. "Pero incluso si no sucede, aprenderemos más sobre el universo porque habremos indagado en esta nueva área, que hasta ahora no habíamos sido capaces de estudiar”. 


Fuente:  scientificamerican.com
Cómo protegerse de las estafas más comunes en internet





Suena el teléfono.

-¿Si?

-Buenas tardes. Estamos llamando del Departamento de Soporte Técnico de Microsoft porque hemos detectado una falla de seguridad en su computadora muy peligrosa. Para corregirla necesitamos que nos permita el acceso remoto para poder eliminar el virus e instalar un programa de protección para futuras ocasiones.

Si no recibiste esa llamada personalmente, hay muchas posibilidades de que conozcas a alguien que si pasó por eso.

Y si es el caso, aunque se sepa que existen innumerables estafadores que utilizan internet para cometer sus fechorías, lo inesperado de una llamada que supuestamente es de Microsoft, genera un mínimo de preocupación ante la posibilidad de que ciertamente la computadora y la preciada información almacenada en ella pueda estar en riesgo.

"Los timadores utilizan el nombre de compañías importantes para cometer sus crímenes porque de esa forma el contacto que establecen parece más legítimo", explica en su página web Action Fraud, una organización británica dedicada a la prevención del fraude cibernético.

Se trata de un negocio muy lucrativo. Microsoft calcula que quienes se encuentran tras las llamadas falsas hechas a nombre de la empresa generan US$1.000 millones anualmente.

"Es muy difícil calcular el número de personas afectadas por esta actividad, pero si se extrapolan las estafas registradas en un país específico, que en el caso del reciente virus del correo en España afectó a miles, estamos hablando de cientos de miles y millones a nivel mundial", le dice a BBC Mundo Pablo Teijeira, director de la empresa de seguridad informática Sophos en España.

Phishing




Las llamadas no son el único mecanismo del que se valen los estafadores para tratar de obtener dinero a través de la instalación de un programa malicioso en la computadora y del robo de datos personales, lo que se conoce en inglés como phishing.

También utilizan correos electrónicos y sitios web con el objetivo de convencer a las personas de que descarguen algún programa o hagan clic en un enlace.

Para esto utilizan la "ingeniería social", que es la manipulación psicológica que con falsas premisas trata de lograr que la víctima divulgue información personal.

"Son herramientas diseñadas específicamente para generar pánico en la víctima. Su objetivo es lograr que el receptor del mensaje actúe de inmediato y haga lo que se le pide, asegurando que, si no lo hace, perderá algo, como por ejemplo, el acceso a su cuenta de banco", indica el sitio web de la Universidad de Indiana, Estados Unidos, en una sección destinada específicamente al tema.

Teijeira comenta que las bandas que se dedican a esta actividad se pueden encontrar en cualquier parte del mundo, al igual que sus víctimas.

"Sin embargo, se ha detectado que muchas de las organizaciones criminales que se dedican al phishing están en Brasil. Y entre los países que encabezan la lista de emisores de correo basura están varios asiáticos, seguidos por Estados Unidos y Rusia. El número de afectados es mayor en los países en los que existe poca educación informática", afirma el experto en seguridad informática.

"Ganadores" en la lotería

El virus del correo, referido con anterioridad por Teijeira, sigue cobrando víctimas en España. Se trata de un correo electrónico que recibe la persona avisándole que llegó un paquete a su nombre, y que si se tarda más de cierto tiempo en ir a buscarlo, se le cobrarán 3 euros. Para evitarlo, hay que hacer clic en un enlace.

Cuando la persona lo hace, se activa un programa maligno que cifra todos los archivos de Office que se encuentran en la computadora. No se pueden recuperar.

Otro ejemplo reciente es el de los mensajes recibidos por usuarios de Yahoo advirtiéndoles que, si no actualizan sus datos a través de un enlace que se incluye en el texto, no podrán acceder a su cuenta.

Se les informa también que la misma será clausurada en 48 horas y que perderán toda la información que tienen almacenada allí.

Mensajes con supuestos triunfos en la lotería también son frecuentes, hay quienes creyeron que habían ganado la "Lotería Microsoft" debido a que el correo electrónico que recibieron con la notificación parecía provenir de un ejecutivo de la empresa informática.

Más ejemplos




También circulan ofertas de programas de seguridad fraudulentos. Se venden como una muy buena opción para proteger la computadora, pero no es cierto. Generan mensajes de alerta que son incorrectos y que procuran involucrar al usuario en transacciones engañosas.

Estas ofertas se encuentran en publicidad que está en internet, en los resultados que arrojan las averiguaciones que se hacen a través de los diferentes motores de búsqueda e incluso como una ventana que aparece en la computadora y que pareciera ser parte del sistema operativo de la misma.

También en las redes sociales.

Y con respecto a este punto, Teijeira advierte: "Hay que tener mucho cuidado en las redes porque la gente suele ser mucho más crédula en esas plataformas que cuando el phishing llega a través de un correo electrónico".

Adam Clark, del sitio web especializado en tecnología Gizmodo, refirió otra modalidad de estafa en la que todo comienza con un URL legítimo perteneciente a Electronic Arts, una importante empresa de videojuegos.

Ese sitio redirige a otro que parece ser la pantalla de inicio de Apple para acceder a la cuenta personal, pero este último es falso. Allí se solicita el nombre de usuario y la contraseña, posteriormente se piden datos personales como el nombre completo, el número de tarjeta de crédito, el código de seguridad de la misma, la fecha de nacimiento e incluso el apellido de soltera de la madre de la persona.

Cómo reconocer el fraude

En su sitio web, Microsoft ofrece información para determinar si el mensaje recibido es parte de una estafa.

"Los cibercriminales no son particularmente conocidos por su gramática y corrección ortográfica. Las organizaciones profesionales tienen personal que revisa los mensajes que se envían a los usuarios para verificar que no tienen errores", se explica en el sitio web.

Los enlaces que se incluyen en estos correos electrónicos siempre son peligrosos. Una manera de verificar que es fraudulento es colocar el ratón sobre el enlace, pero SIN hacer clic sobre el mismo. De esta manera se puede descubrir cuál es la verdadera dirección, si aparecen una serie de números, es evidente que no hay conexión con la empresa que supuestamente envía el mensaje.

Los enlaces también pueden contener archivos .exe, que suelen propagar programas maliciosos en la computadora.

Las amenazas son otro aspecto característico de los fraudes en la red. Los timadores suelen afirmar que la seguridad del dispositivo está comprometida y que si no se responde al mensaje que envían, la cuenta será clausurada.

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Cómo protegerse
  • Las empresas electrónicas no hacen llamadas que no se han solicitado para arreglar la computadora. Si las recibes, considérala sospechosa y no des ninguna información.
  • Tampoco suelen enviar información acerca de actualizaciones de seguridad, a menos que la persona se haya suscrito a esas comunicaciones. Si no es el caso, no abras el mensaje.
  • Microsoft no solicita los datos de la tarjeta de crédito para validar copias de Windows, así que si te los piden, no los proporciones.
  • Si te llaman para ofrecerte algo, pregunta si hay algún costo. Si te dicen que si, tranca el teléfono.
  • Nunca le des el control de tu computadora a un tercero, a menos de que estés absolutamente seguro de que la persona representa a una compañía a la que estás suscrito.
  • Anota los datos de la persona que te llama y denúncialo de inmediato ante las autoridades.


Fuente: Action Fraud y Microsoft (bbc.co.uk/mundo)

domingo, 22 de marzo de 2015

ARSAT-1: En órbita
DEF recorrió la Estación Terrena Benavídez, desde donde se opera primer satélite de telecomunicaciones desarrollado, diseñado y construido en el país. Dialogamos con algunos miembros del proyecto para conocer cómo se logró uno de los hitos tecnológicos más importantes de la historia argentina. 
Informe especial de Juan Ignacio Cánepa / Fotos: Fernando Calzada



El lanzamiento y puesta en órbita del satélite de telecomunicaciones argentino Arsat-1 en octubre pasado fue todo un éxito. El momento fue televisado y la mayoría de la población siguió de cerca el hito que significó haber colocado en el espacio el primer artefacto de estas características desarrollado, diseñado y construido en el país. De todas formas, a pesar de la gran publicidad, no muchos conocen todo el camino que se recorrió para llegar a esa instancia. Los esfuerzos realizados, los obstáculos superados y todo lo que implicaron los siete años de trabajo que requirió el proyecto Arsat-1.

DEF recorrió la Estación Terrena Benavídez, desde donde hoy se opera el satélite, para conocer los detalles de este hecho sin precedentes para el país. Allí dialogó con dos de los principales técnicos que participaron en el proceso.

De posiciones se trata

Aunque todos los satélites parezcan iguales, no lo son. Es más, son bastante distintos y cada clase trae aparejada su propia complejidad. Los hay de reconocimiento, los famosos “satélites espías”; astronómicos, para la observación de planetas y del espacio en general; de observación terrestre, para la medición de distintos parámetros científicos (por ejemplo: meteorología, medioambiente o cartografía); y de telecomunicaciones, como el Arsat-1. Estos últimos tienen la particularidad de utilizar una órbita geoestacionaria, esto quiere decir que gira alrededor de la Tierra en forma geosíncrona (igual al período de rotación del planeta) y en forma circular (no elíptica). Esto hace que si se observa un objeto geoestacionario desde la Tierra parezca suspendido e inmóvil en el cielo. Esta característica es la que lo hace tan atractiva para proveer servicios de comunicación y televisión: el satélite siempre está enfocado e “iluminando” a la porción de territorio a la que le toca servir. Las antenas receptoras en la superficie del planeta, por su parte, permanecen fijas.

Para alcanzar esa característica geoestacionaria, los satélites se ubican a 36.000 kilómetros de la superficie de la Tierra. Para darse una idea, esa distancia son tres veces el tamaño del planeta.

Ahora bien, ¿quiénes pueden tener satélites de telecomunicaciones orbitando y prestando servicios? En teoría todos tienen la posibilidad. No garantizada, pero sí ofrecida. El organismo internacional encargado de coordinar las posiciones para que los artefactos no interfieran entre sí es la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). No otorga esas ubicaciones, ya que no es dueño de ellas, sino que las asigna. Da el marco regulatorio para que las distintas administraciones coordinen entre sí para que no haya interferencia entre satélites cercanos.

Está en cada país decidir si va a utilizar alguna posición. Para ello, tiene que presentar ante la UIT un plan. Si es aceptado, tiene un plazo para implementarlo. De no concretarse, la posición pasa al segundo plan presentado que se encontraba en espera. Argentina tiene dos posiciones asignadas: la 71,8º Oeste y la 81º Oeste. Así comienza la historia del Arsat-1.

El origen

Los trabajos formales del proyecto Arsat-1 comenzaron en 2007, pero para conocer las raíces profundas que lo inspiraron hay que remontarse a mediados de la década del 90. En ese entonces la empresa Nahuelsat S.A. tenía la concesión para la explotación de la posición orbital 71,8º Oeste que pertenece a la Argentina. El satélite con el que se ocupó esa posición –condición necesaria para mantener la ubicación en el firmamento de las telecomunicaciones- fue el Nahuel-1, que, aunque no era de fabricación nacional sino francesa, estaba operado por argentinos desde la Estación Terrena Benavídez. Muchos de los que integraban el joven personal de Nahuelsat son los que lideraron más adelante los equipos de desarrollo del primer satélite de telecomunicaciones argentino.

Tal es el caso de Andrés Rodríguez, quien fuera jefe del proyecto Arsat-1, o de Hugo Nahuys, exencargado de calidad, con quien DEF tuvo oportunidad de hablar durante su visita a la Estación Terrena Benavídez. El trabajo de ambos en torno al satélite concluyó el 21 de noviembre pasado, cuando el artefacto alcanzó su órbita y quedó en manos del personal de operaciones. De todas maneras, siguen perteneciendo a la empresa y mantienen su pasión intacta. Son las personas indicadas para conocer la historia del Arsat-1.

“El Nahuel-1 era un satélite geoestacionario de telecomunicaciones muy parecido al Arsat-1 –explica Rodríguez-, pero con una distribución de potencia distinta”. La ventaja del nuevo satélite argentino es que tiene una mejor cobertura para el país.

El trabajo con el Nahuel-1 duró hasta finales de 2004, cuando el satélite experimentó serias fallas técnicas que acortaron sensiblemente su vida útil. “Aprendimos muchísimo de esos problemas”, recuerda Nahuys. De hecho, la pericia de los operarios argentinos logró estabilizar la situación y posibilitó que la migración de los clientes fuera controlada.

La empresa Nahuelsat decidió no renovar el contrato para la posición 71,8º O, ni para la 81 º O. Como se dijo más arriba, la titularidad de las posiciones caduca y, por tanto, cabía el riesgo de que Argentina perdiera las ubicaciones. Por esto, el Estado nacional comenzó a vislumbrar la idea de crear una empresa de telecomunicaciones y tomar la operación de las posiciones que manejaba Nahuelsat.

“Era una apuesta que en ese momento me parecía muy difícil”, reconoce Nahuys. “Estando adentro de la industria y habiendo vivido un año y medio en una fábrica de satélites en Francia, casi pensaba que era imposible. Por suerte la realidad me demostró que estaba equivocado”.

Nahuys señala que la decisión requirió de visión y coraje. “Visión para darse cuenta de que en Argentina estaban las piezas para hacerlo, y coraje, porque había que animarse a invertir en algo en lo que hoy solo ocho países en el mundo están haciendo: EE.UU., China, Rusia, Alemania, Francia, Israel, India y Japón. Y ahora, Argentina”.

Cubrir huecos

En abril de 2006 se creó Arsat a través de la Ley 26092. El objetivo era hacer lo que no había hecho Nahuelsat: seguir con la explotación de las dos posiciones orbitales que tenía asignadas la Argentina. Como segundo objetivo, se impulsaba el desarrollo de la tecnología de satélites de telecomunicaciones en el país.

“En el caso de la 81º O, estábamos en el límite de la caducidad del plan presentado por Argentina”, recuerda Rodríguez. No íbamos a tener más privilegio para ocupar esa posición que se había ganado gracias a una hábil negociación de la Argentina: a cambio del permiso para que empresas de telecomunicaciones norteamericanas brindaran servicios en el país, se reclamó la posición 81º O que estaba ocupada por EE. UU. y que tiene la ventaja de poder abarcar toda América. “Es un mercado muy grande para telecomunicaciones”, señala Rodríguez. “Además posee dos bandas coordinadas, la C y la Ku. Entonces amplía el marco de servicios que se puede ofrecer”, remarca.

Las telecomunicaciones de satélites se mueven en tres bandas: C (la más baja), Ku (interedia), y Ka (alta). Cada una tiene sus ventajas y desventajas, como lo tienen la AM y la FM para la radio. La posición 71,8º O, en la que opera el Arsat-1, es una posición coordinada solo para Latinoamérica y utiliza la banda Ku.

Antes del traspaso a Arsat, Nahuelsat pasó su base de clientes a distintos satélites que daban servicios en el país. De esta manera, mantuvo sus clientes y se los traspasó a Arsat para que cuando ocupara en el futuro la posición con un nuevo satélite, volvieran. Si hubiera dejado librado a que cada cliente hiciera lo que quisiera, se hubieran perdido y Arsat-1 hubiera estado vacío. La ventaja del nuevo satélite es que ya arrancó con una base de clientes a los que se sumaron otros desde 2007 hasta ahora.

Para 81º O, posición para la que no había una solución inmediata, se contrataron servicios de satélites interinos para mantener ocupada la posición y que no se cayera. Pero había que desarrollar un plan concreto para la ocupación y la explotación comercial.

Conocimientos complementados

Ahora había que cumplir los objetivos. Arsat no solo tomó la parte operativa de Nahuelsat, sino que también tomó a la base técnica de ingenieros y de operación de satélites. “Arsat sabía operar satélites y sabía lo que desde el punto de vista comercial se necesitaba para el mercado de telecomunicaciones”, remarca Andrés Rodríguez. La nueva empresa no tenía capacidad para construir los satélites.

Por esto, en 2007, Arsat firmó un contrato con Invap, empresa de tecnología de la provincia de Río Negro, para el diseño, desarrollo y fabricación de un satélite de telecomunicaciones. “El contrato preveía distintas fases: desarrollo, diseño, fabricación, ensayos y puesta en órbita”, detalló Rodríguez, quien en 2010 fue nombrado jefe de proyecto, o sea, el responsable de todas las fases mencionadas.

Invap había desarrollado satélites científicos para observación de la Tierra hasta ese momento. “Son satélites diferentes en cuanto al servicio que dan”, explica Rodríguez. “Son de observación, tienen una órbita más baja que los geoestacionarios y tienen una confiabilidad menor, porque para los servicios que dan no necesitan un 99,9 por ciento de confiabilidad, como sí lo necesita un satélite de telecomunicaciones”, detalla el ingeniero. Esto no significa que sean de peor calidad, sino que “en los satélites de observación no interesa tanto, porque si no se puede sacar una foto en un momento, se la saca después. La Tierra va a cambiar muy poco hasta la próxima vuelta del satélite. En cambio, en los de telecomunicación el servicio no se puede cortar”, subraya el jefe de proyecto.

Otra diferencia es la duración: mientras que los satélites de observación de la Tierra duran cinco años, los de telecomunicaciones tienen misiones de quince. Entonces, Invap tuvo que hacer un desarrollo basado en todos los requerimientos que puso Arsat para este satélite. Todo el desarrollo y diseño duró hasta 2010, año en que comenzó la fabricación de partes.

Choque de culturas

Arsat e Invap no habían trabajado juntos antes. Para este nuevo proyecto tuvieron que vencer la inercia del trabajo de cada uno. “Venían trabajando de una manera y tuvieron que empezar a trabajar con otro que tenía una metodología de trabajo distinta”, señala Andrés Rodríguez. “Nosotros en Nahuelsat teníamos una cultura y estándares de trabajo europeos. Invap había desarrollado su parte satelital con NASA, de Estados Unidos”, precisa.

Si bien son estándares que muchas veces se complementan, la metodología de trabajo americana es distinta a la europea. Hugo Nahuys está de acuerdo: “Los norteamericanos son más eficientes y más pragmáticos cuando hacen las cosas. Tienen una base más fuerte en la experiencia. Sin embargo, todo el estándar europeo es muy ordenado y didáctico, se aprende leyendo e implementándolo. La experiencia europea está plasmada en los estándares que no solo cubren la calidad, sino también una rama de ingeniería y otra de management, de cómo gerenciar un proyecto satelital de punta a punta”, resalta.

Los dos ingenieros concuerdan en que hubo un aprendizaje mutuo. “Éramos dos empresas y terminamos siendo dos empresas trabajando perfectamente juntos”, subraya Rodríguez, y asegura que esto “se demostró el último año de trabajo cuando hubo mucha interacción, desde los ensayos ambientales hasta la etapa de lanzamiento y puesta en órbita, que fue perfecta, como si hubiéramos trabajado 70 años juntos. Esto se dio porque teníamos claro el objetivo”.

Los componentes

El diseño del Arsat-1 es nacional. Es una evolución del diseño que Invap tenía para los otros satélites, pero asociada a la nueva plataforma, “nueva desde la plataforma hasta el servicio que da”, aclara Rodríguez.

Cuando en 2007 se diagramó cómo iba a ser el proyecto, cuando se diseñó el objetivo de la misión, se impuso un tiempo determinado en el que Arsat quería poner el satélite en órbita. “En función de eso –explica el jefe de proyecto–, había ciertas cosas que se podían hacer en Argentina y otras que, por una cuestión de mercado y de robustez de diseño, se adquirieron en el exterior. Queríamos hacer el primer satélite hecho en Argentina, pero que fuera robusto”.

Se trató de no reinventar la rueda. “En el mercado internacional de fabricación de satélites, nadie elabora el cien por ciento del satélite. El know how crítico está en el diseño, después, si la batería la compro o la hago, no hace la diferencia”, asegura Rodríguez.

De todas formas, el ingeniero asegura que con el tiempo Argentina puede nacionalizar distintas partes que le den al país conocimiento, tecnología y control en determinadas áreas.

A prueba de todo

El armado del satélite se realizó en la sala limpia de Invap, en Bariloche. Cuando se terminó esa instancia, se empezó la etapa de ensayos. Para eso se tomó la decisión de crear en la misma ciudad patagónica el primer Centro de Ensayos de Alta Tecnología (CEATSA). Es un edificio con equipos para poder realizar las distintas pruebas ambientales: se simula el vacío, los gradientes térmicos, la vibración a la que va a estar sometido el satélite durante el lanzamiento, el ruido que va a recibir durante el lanzamiento (“una perturbación de audio muy alta que genera vibraciones a una frecuencia que no se pueden generar con algo moviéndose”, detalla Rodríguez). El ingeniero explicó que “se pone al satélite en medio de parlantes y se lo excita con ruido equivalente a tres niveles de un recital de rock”, por ejemplo.

El diseño de todos los ensayos ambientales para garantizar que el satélite va a durar después del lanzamiento y durante los quince años previstos, se desarrolló en Invap, que antes hacía todas las pruebas para sus satélites en Brasil. Pero las facilidades de Brasil no poseían la capacidad de hacer las pruebas de antenas y de radiofrecuencia, fundamentales en un satélite de telecomunicaciones.

“Había que mandarlo a Europa o a EE. UU.”, comenta Rodríguez. De hecho, el plan original, antes de la creación de CEATSA, era hacer una parte de pruebas en Brasil y otras en Europa o EE. UU. “El problema que tenía era que había que terminar el satélite y mandarlo a una facilidad de ensayos en Europa, lo que implica un costo de traslado, un riesgo y un tiempo asociado. Además, si había algún problema durante los ensayos, la gente y los equipos para solucionarlos están acá. Habría que haberlo traído de nuevo. Eso pasa. En Europa hacen eso, pero están a un país de distancia, con una frontera de 500 kilómetros”, explica.

Si bien el costo de inversión de la creación del CEATSA supera al costo de logística de traslado, prorrateado en las misiones Arsat previstas y en otras misiones por venir, “resultó un gran beneficio en todas las áreas y en los conocimientos adquiridos para hacer estos ensayos”, asegura el ingeniero.

Confianza plena

Uno de los puntos sobresalientes del Arsat-1, entre tantos otros, fue la prima de seguro que consiguió. Hugo Nahuys estuvo a cargo de esta instancia y narra su experiencia de primera mano.

“Nos empezó a asesorar un bróker internacional de seguros en satélites. Solo había tres en aquella época. Nos fue guiando e hizo un análisis de riesgo, de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. De arriba hacia abajo, empezó a analizar riesgos de alto nivel, como perder la posición orbital. Pero para analizar de abajo hacia arriba, entrevistó a toda la gente involucrada en el proyecto: primero nos entrevistó a nosotros, que definimos cómo iba a ser el satélite y cómo lo íbamos a operar. También entrevistó a los que iban a fabricarlo. En base a eso preguntó cuáles eran las tareas más riesgosas para ellos, y armaron una base de datos de riesgos y amenazas. Todo esto se tuvo en cuenta para mitigar los riesgos del proyecto”, narra con pasión Nahuys.

De esta forma, cuando comenzaron a hablar con las 30 empresas de seguros del mundo dedicadas a esta especialidad, se sorprendieron. La consecuencia de este trabajo fue que otorgaron un seguro de 230 millones de dólares por satélite (están asegurados el Arsat-1 y el Arsat-2, este último sin siquiera estar construido) a menos del 8 por ciento, una tasa muy baja para los estándares de la industria.

“Nosotros esperábamos una tasa de alrededor del 10 por ciento, o incluso una del 12 o 13 por ciento”, admite Nahuys, y hace un cálculo sencillo para reforzar lo que dice: “Se lanzan unos 20 satélites de telecomunicaciones por año. De esos 20, se pierden alrededor de dos, o sea, que la tasa de falla es de 10 por ciento. Nosotros esperábamos un 10 por ciento, incluso los satélites que se diseñan y nunca han volado tienen una tasa de riesgo más alta que aquellos que tienen una herencia en vuelo más exitosa”.

Para poner en perspectiva lo acontecido, se puede citar el caso del satélite que Bolivia le compró a China un año antes de la operación del Arsat-1: se aseguró con una tasa de casi el 14 por ciento, y era el sexto satélite en su serie.

Lo cierto es que esa tasa menor al 8 por ciento (7,7 para ser exactos) significó un ahorro importante para el proyecto en dinero. “Calculamos que se pueden haber ahorrado unos 20 millones de dólares en esa diferencia de tasas”, detalla Nahuys. Además de eso más allá de los 230 millones de dólares en los que se aseguró el artefacto, las aseguradoras otorgaron otros 50 millones de dólares en seguro de largo plazo por los 15 años de vida útil. “Quiere decir que alguien, de alguna empresa que nos auditó, confió en que nuestro satélite está tan bien hecho que no se va a perder en los 15 años. No solo es por pérdida total, sino que el seguro también cubre pérdidas parciales”, completa el ingeniero que estuvo a cargo de esta etapa. “Es la primera vez en la industria satelital que las empresas aseguran un satélite nuevo que nunca había volado por largo plazo”, dice orgulloso Nahuys. “Es un reconocimiento concreto”.

Tres, dos, uno…

Terminados los ensayos ambientales, el Arsat-1 estaba listo para el lanzamiento previsto para junio de 2014, contratado con la empresa europea Arianespace. Era la más confiable, porque era la que tenía la seguidilla de lanzamientos exitosos más alta. Pero Arianespace y algunos satélites que estaban en la cola de lanzamiento tuvieron problemas, por lo que se demoró el despegue del Arsat-1. Se terminó lanzando el 16 octubre de 2014.

Ya desde el 1º de septiembre comenzó la campaña de lanzamiento, que duró 50 días. Durante ese tiempo hubo gente de Invap y de Arsat en el lugar de lanzamiento en la Guyana Francesa.

“La ansiedad está desde el minuto uno, pero a partir de 2013, cuando empezó la parte de ensayos y comenzamos a ver al satélite ensamblado, fue importante y fuerte”, destacó Rodríguez. “En 2007, habíamos hecho el cronograma hasta el lanzamiento. Sabíamos cuándo iba a ser, pero parecía ciencia ficción, muy lejano. Entonces, ver que el corredor se estrechaba y la luz al fondo del camino, hacía que la ansiedad creciera. Los últimos días en Kourou fue la ansiedad sin fin”, describe el líder del proyecto, quien viajó a Guyana y estuvo en el momento del lanzamiento.

“Fue una mezcla de sensaciones muy fuerte –dice a propósito del momento culminante-; era un montón de trabajo de mucha gente. Las tres personas que estábamos en el lugar teníamos la carga de todo el resto de los que habían participado. Por eso el festejo tan efusivo”.

Hugo Nahuys lo vivió desde la Estación Terrestre Benavídez, donde se instaló una pantalla gigante para todo el personal. “Cuando despega bien los nervios bajan”, recuerda. “Luego, el momento crítico es cuando se desprende el satélite del lanzador y cuando se recibe telemetría en Benavídez, porque quiere decir que el satélite sobrevivió a la etapa más estresante de su vida: atravesó una vibración bastante fuerte, sufrió un cambio de presión abrupto y pasó por un campo geomagnético por el que circulan partículas de alta energía que van a mucha velocidad y que pueden deteriorar la electrónica”. Nahuys asegura que la alegría más fuerte fue “cuando en Benavídez llegó la telemetría y llegó bien; no había ni alarmas en el sistema, todo funcionó como si fuera el simulador”.

El Arsat-1 luego atravesó una etapa de 12 días hasta ubicarse en su órbita correspondiente. Esta etapa es crítica, ya que una mala acción puede significar un consumo extra de combustible, lo que repercute directamente en su expectativa de vida. Se calcula que el satélite debe conservar el 20 por ciento de su combustible, reserva que le va a servir por los próximos 15 años para corregir su curso y brindar bien su servicio.

El satélite superó con éxito todas las etapas y se presume que durará incluso más años de los previstos. Promediando 2015 se lanzará el Arsat-2 para ocupar la posción 81º O, consolidando así la soberanía espacial argentina. 


Fuente:  defonline.com.ar
“Hay proyectos para encarar una producción de Nissan en Argentina” 

El lanzamiento del nuevo Nissan Note, que se presentó este mediodía en Tortuguitas, dejó muchas novedades sobre los planes a futuro de la marca japonesa en la Argentina.

La pregunta obligada: el proyecto de fabricar la pick-up Frontier, en alianza con Renault, en nuestro país. Ya no se trata de un secreto y hasta los propios voceros de la marca aceptan hablar sobre el tema.

Y es que hasta el Gobierno argentino intercedió ante las autoridades de Nissan Latinoamérica para lograr radicar el proyecto industrial en nuestro mercado. La gestión la encaró la ministra de Industria, Débora Giorgi, en un viaje a México en febrero pasado.

“Hay proyectos para encarar seriamente un plan industrial en la Argentina”, admitieron este mediodía voceros de Nissan Argentina. “Todavía no podemos decir si es una pick-up u otro vehículo, porque los estudios están muy avanzados, pero aún no hay nada firmado. En caso de concretarse, el anuncio se realizaría antes de fin de año”.

El plan de producción local de la Frontier es el que suena con más firmeza, por la especialización que adquirió nuestra industria en los últimos años (acá se fabrican la Toyota Hilux, la Ford Ranger y la Volkswagen Amarok).

La fabricación se realizaría dentro del complejo industrial de Renault, aliado de Nissan, en Santa Isabel. En caso de concretarse, le daría nuevo impulso a un vehículo con el que Renault sueña, aunque lo desinfló un poco en los últimos días: el Proyecto Raptur, una pick-up del Rombo basada en la Frontier.

El lanzamiento regional de la nueva Frontier se realizará la semana que viene en Cancún, México. La camioneta llegará a nuestro mercado, en esta primera etapa, procedente del país azteca. Habrá versiones con cabina simple, cabina doble, tracción simple y 4×4. El motor será un 2.5 turbodiesel con 190 caballos de potencia. También habrá cajas manuales y automáticas.

La presentación oficial de la Frontier en la Argentina se realizará en junio, en el Salón de Buenos Aires.

Y -¿quién sabe?- tal vez venga acompañada de un anuncio de inversión.

Ojalá se dé.

C.C.
*** 



Fuente: autoblog.com.ar
El plan de Rusia para construir el avión de carga más grande del mundo
por Carlos Zahumenszky



El avión de carga más grande del mundo es el Antonov An-225 Mriya, pero hasta este coloso único en el mundo puede quedar empequeñecido si Rusia lleva a buen puerto el programa PAK TA, uno de los proyectos aeronáuticos más locos, imposibles y bonitos que el país ha puesto en marcha.

Traducido muy libremente, PAK TA son las siglas de Avión Prometedor de Transporte Complejo (Promising Aviation Complex Transport Aircraft). Lo de "prometedor" ya da una idea de que ni la comisión del ministerio de defensa ruso encargada del programa tiene esperanzas de que el avión que planean vaya a surcar los cielos en un plazo corto. Por sus características, es posible que no lo haga nunca. El PAK TA es un auténtico monstruo del aire.

200 toneladas a 2.000 Km/h



Comencemos por su capacidad. La idea es diseñar un avión de fuselaje extra-ancho capaz de llevar entre 90 y 200 toneladas en un habitáculo de carga de siete metros de ancho y cuatro de altura. El actual récord absoluto de carga aérea en un único vuelo lo tiene precisamente el Antonov An-225, que transportó un generador eléctrico de 190 toneladas en 2009.

El PAK TA no solo es enorme. También quieren que sea absurdamente rápido (para tratarse de un avión de carga). Según RT News, la idea es que sea un avión de carga hipersónico capaz de alcanzar velocidades de hasta 2.000 km/h con una autonomía de 7.000 kilómetros.



Hay que matizar que cuando hablamos del An-225 (sobre estas líneas) en singular es porque solo existe uno de estos aviones en el mundo. Lo construyeron expresamente para llevar el transbordador ruso Buran, y no hicieron más porque era terriblemente caro de fabricar y no menos de mantener. Rusia no quiere un PAK TA. Quiere todo un escuadrón capaz de desplazar un contingente entero de 400 tanques Armata T-14 (un tanque aún experimental que pesa sobre 45 toneladas) en cualquier lugar del mundo en un plazo de 7 horas.

Según informa el diario ruso Expert, el ministerio de defensa quiere nada menos que 80 de estos monstruos voladores para 2024. Huelga decir que las imágenes que acompañan a este post no son más que un bonito concepto creado por el diseñador ruso Alexei Komarov.

Komanov es estudiante de la Universidad de Diseño Industrial Stroganov de Moscú, y su diseño resultó ganador en un concurso organizado por la aerolínea rusa Volga-Dnepr en agosto de 2014 para nuevas ideas de transporte aéreo. Aunque su Diplom es una maravilla futurista, es improbable que llegue a parecerse a lo que planean en el programa PAK-TA, o que siquiera sea realizable técnicamente.




Una flota envejecida

¿Por qué Rusia de repente tiene tanto interés en construir colosales aviones de transporte? La respuesta comienza en la desintegración de la Unión Soviética. Los aviones rusos comienzan a estar muy viejos. Según Business Insider, el país ha reservado un presupuesto de 130.000 millones de dólares para modernizar su flota en un programa que se extiende hasta 2020.

En el apartado de aviones de carga, a Rusia no le gusta depender de los Antonov, que son ucranianos. La base de la flota militar de carga rusa son Antonov entre las series An-26 y An-124. En 2006, Rusia decidió no continuar con la idea de renovar su flota con los nuevos Antonov An-70 alegando que eran demasiado caros. Con las recientes tensiones entre Rusia y Ucrania, no parece probable que esta renovación con aviones ucranianos vaya a seguir adelante.



La respuesta rusa a estas necesidades de carga es el Ilyushin Il-476, una versión actualizada, más larga y con motores Aviadvigatel PS-90 del IL-76 (sobre estas líneas). Se calcula que hay unos 50 IL-476 en producción, pero son aviones capaces de llevar entre 52 y 57 toneladas, y no son suficientes para todas las necesidades logísticas del ejército ruso.

La respuesta a esas necesidades es el Programa PAK TA. El ministerio de defensa lo inició en 2013, y ahora mismo hay varias compañías aeronáuticas como Aviation Complex o la propia Ilyushin implicadas en su desarrollo. Según Global Security se están probando diversos diseños e ideas en túneles de viento como los del Instituto Central de Aerodinámica de Zhukovsky, pero aún tendrán que pasar entre 10 y 15 años para que lleguemos a ver uno de estos increíbles aviones en funcionamiento. Eso si llegamos a verlos. Esperemos que sí, porque serían unos pájaros magníficos.







Fuente:  es.gizmodo.com
¿Qué pasará con la Ciencia y la Tecnología en Argentina? Opina Hugo Scolnik 
El reconocido matemático argentino, fundador del Departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, comentó el artículo publicado por Gabriel Baum en CanalAR, en relación a las conclusiones de una investigación que realizó para la Subsecretaría de Estudios y Prospectiva del MINCYT.



La siguiente es un aporte de Hugo Scolnik, matemática argentino, fundador del Departamento de Computación de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, a la apertura de diálogo propuesta por Gabriel Baum, en su artículo sobre las conclusiones de una pequeña investigación que realizó por pedido de la Subsecretaría de Estudios y Prospectiva del MINCYT a fines del año pasado.


Lo que escribiste (Elecciones 2015. ¿Qué pasará con la Ciencia y la Tecnología en Argentina?) es muy interesante Gabriel, pero agregaría algunos aspectos como ser:

  • 1) Hay un inmenso aparato burocrático que conspira contra el time to market de las innovaciones tecnológicas. Eso no ha cambiado. Es irracional que un investigador tecnológico deba explicitar sus inventos, entrar en un sistema lentísimo, y dejar abierta la puerta para que sus ideas las concrete otro. Muchos inventos latinoamericanos han sido patentados por multinacionales. Es cierto que hubo un cambio muy favorable para el sistema científico luego del desastre menemista, pero sin un cambio profundo de paradigmas en los sistemas de evaluación.
  • Históricamente hubo muchos investigadores que recibieron educación estatal gratuita, y subsidios que les permitieron engrosar sus antecedentes, para luego emigrar. En muchos casos se justificaba por persecuciones políticas, etc., pero en otros era simplemente conveniencia personal.
  • 2) Sigue sin existir el capital de riesgo. El sector privado rara vez asume los riesgos de financiar investigaciones, así que lo que queda es el Estado que tampoco lo hace como debiera (un ejemplo fue la frustración del Fonsoft que nació como una excelente idea pero se desvirtuó totalmente). Las honrosas excepciones son primordialmente las industrias del software y la de biotecnología pues no podrían exportar sin innovación.
  • 3) Hay que cambiar radicalmente los sistemas de evaluación de los investigadores. Lo que se sigue priorizando es el publish or perish,y ese mensaje determina que muchos jóvenes rehuyan el hacer trabajos aplicados porque por mejores que sean nunca van a competir con un papercito en inglés publicado en el Tombuctu Journal of Research and Development.
  • La última vez que fui director del Departamento de Computación de Exactas-UBA lo viví de cerca, pues no se conseguían candidatos para trabajar en aplicaciones "no publicables".
  • El investigador es un laburante como cualquier otro, y lo que mide es su salario de bolsillo. Es lógico que quiera subir en la escala JTP; Profesor Adjunto; Profesor Asociado; Profesor Titular, pero para lograrlo debe publicar muchos papers. En general a nadie le interesa si cumplen una función social o no, e incluso el sistema conspira contra el avance de la ciencia pues los problemas difíciles son evitados porque no permiten publicar mucho en plazos cortos.
  • 4) El programa de incentivos fue y es una muestra acabada de lo mencionado anteriormente. Cuando se instauró nacieron de la noche a la mañana cientos de "investigadores" dispuestos a cobrar un plus salarial. Hoy en día se cobra con años de retraso, y estoy seguro que un enorme porcentaje de los gastos se consumen en un aparato burocrático destinado a controlar a los incentivados, simplemente contando cuantos papers publicaron, si han tenido o no impacto, etc. Buena parte de los temas “aceptables” se definen en el hemisferio norte, pues las revistas importantes no aceptan en general las investigaciones de contenido “local”.
  • Mi propuesta es eliminar el sistema de incentivos, incorporando esa masa de dinero a los sueldos en blanco de los investigadores que hayan sido designados en concursos abiertos, limpios y transparentes. Pero hay que jerarquizar a los trabajos de utilidad para el país, sin dejar de lado a los trabajos teóricos. Pero lo esencial es tener un equilibrio razonable, dado que los países subdesarrollados se caracterizan por "mucha" teoría y "poca" práctica.
  • 5) Siempre la actitud del Estado ha sido la de suponer que los investigadores son delincuentes hasta que no demuestren lo contrario (a veces lo han sido, sobre todo durante la última dictadura). O sea, primero controlemos y luego hagamos, algo que conspira contra la eficiencia tecnológica pues todo se demora de una manera incompatible con las necesidades de competir en el mundo. Hay que hacer lo opuesto, delegando las responsabilidades en los grupos y/o personas que han mostrado efectividad y calidad, dejando las auditorías para después.
  • 6) En Suiza hay un método excelente para la creación de empresas de base tecnológica. Representantes del Estado van a las universidades a ver lo que se está haciendo en tesis, etc. Cuando ven algo promisorio invitan a los jóvenes a sumarse a un lugar llamado la "Plaza de la Tecnología", donde les dan oficinas, equipamiento, asesoramiento legal y comercial, etc. La idea es que los chicos hagan lo que saben hacer, sin pretender que de la noche a la mañana se transformen en gerentes por arte de magia. Esas empresitas serán promovidas por los especialistas estatales, y el día que remontan vuelo los jóvenes deben devolverle al Estado lo que el mismo invirtió, con un interés mínimo. Este esquema funciona muy pero muy bien. No hay que auditar a los chicos ni hacerles llenar cientos de formularios pues inicialmente son emprendimientos estatales.
  • 7) Hay muy poco trabajo interdisciplinario. Propuse varia veces – inútilmente - que el CONICET organice seminarios donde investigadores cuenten lo que hacen, porque lo hacen, que problemas enfrentan, etc, para escuchar ideas.
  • Tuve la suerte de haber trabajado en la Fundación Bariloche que era muy interdisciplinaria, y tengo anécdotas de cosas increíbles surgidas de la interacción entre científicos dedicados a temas muy distintos (de ahí surgió el Modelo Mundial)
  • En general los investigadores prefieren encerrarse en sus munditos de reconocimientos mutuos, algo que es mucho más seguro que exhibirse ante "terceros". Hay que quitarles esos temores, y mostrarles que pueden llegar mucho más lejos si se abren a ideas no convencionales.
  • La interdisciplina puede servir para crear cosas fascinantes y revolucionarias. 


Fuente:  canal-ar.com.ar
Yo fui el hacker que logró entrar al sistema de una instalación nuclear en los años 80
Por Timothy Winslow




Nota del editor: Timothy Winslow es uno de los primeros miembros de un grupo de hackers adolescentes que operaba en Milwaukee en los años ochenta.

No recuerdo exactamente cuándo fue que mi fascinación adolescente con las computadoras se involucró con el gobierno federal, pero nunca olvidaré la mañana de 1983 en la que dos agentes del FBI aparecieron en la puerta de la casa de mis padres.

Me había acostado alrededor de las 4 o 5 de la mañana después de pasar horas en mi computadora, lo cual era muy común para mí en ese entonces, a los 18 años.

Unas cuantas horas después, mi madre me despertó diciéndome que había un par de hombres que querían verme y que decían algo acerca de que esto era un asunto oficial o federal. Yo había temido que ese día llegaría, porque solo unos días antes recibí una llamada extraña de un amigo que me preguntaba qué haría si me visitara la policía o algún tipo de equipo de investigación.

Los hombres que estaban sentados en la mesa de mi cocina sacaron sus insignias y me indicaron que trabajaban para el FBI. Dijeron que necesitaban hablar conmigo.

Permítanme empezar con un poco de historia: tuve mi primer encuentro con las computadoras a mediados de la década de 1970, en la escuela intermedia. Teníamos una terminal de teletipo que habían llevado a nuestra escuela con un módem acústico incorporado. Nos mostraron cómo funcionaba y algunos de nosotros tuvimos la oportunidad de hacer unas pruebas matemáticas.

Yo no pude usarla la primera vez, pero me quedé en la escuela después de clases esa tarde para ver si tenía la oportunidad de probarla. El profesor ingresó a la computadora de la central, se registró e inició el programa de matemáticas.

Sentí como si un nuevo mundo se abriera delante de mí. Por primera vez en mi vida, vi algo que me hizo imaginar qué quería ser cuando fuera grande.

Ese programa de computación de matemáticas en la escuela intermedia me llevó a tomar clases de computación en la secundaria. Allí, me enteré de un grupo de Explorer Scouts patrocinado por IBM.

En el transcurso de los siguientes años, formé una amistad con un grupo de personas cuyos intereses eran similares a los míos... algunos más parecidos que otros. Jugábamos con las computadoras en la escuela, en Explorer Scouts, en tiendas como Radio Shack y en casa.

Finalmente en 1982, compré mi primera computadora. Algunos de mis amigos ya tenían computadoras, ahora era mi turno y finalmente tuve la mía. Compré una Heathkit H-89, la cual construimos en el sótano de un amigo. Al mismo tiempo, también compré una unidad Smartmodem Hayes 309.

Yo usaba mi computadora y módem para conectarme a sistemas de tablones de anuncios (BBS, por sus siglas en inglés), y crear más amistades y conocidos. Éramos un grupo curioso y estábamos ansiosos por aprender más y más sobre las diferentes computadoras que habían fabricado y sobre cómo funcionaban.

Terminamos ingresando a una docena de sistemas informáticos... desde el Centro de Cáncer Sloan Kettering en Nueva York hasta un importante sistema bancario internacional en Los Ángeles y el Laboratorio Nacional Los Álamos en Nuevo México, uno de solo dos laboratorios estadounidenses dedicados a la investigación de armas nucleares.

En realidad solo estábamos dando un vistazo y jugando en estos sistemas; nuestra intención no era ocasionar ningún tipo de daño. Esto era bastante sencillo porque en aquel entonces, las computadoras venían con un conjunto básico de información de ingreso, la toda ella escrita en los manuales. No creíamos que fuera malo.

Compartíamos información unos con otros acerca de cualquier sistema particular al que nos conectábamos y, cuando nos reuníamos para Explorers, hablábamos de explorar, no de perjudicar los sistemas.

En algún momento, empezamos a llamar a nuestro grupo los "4-1-4", un nombre que se nos ocurrió después de pasar el rato en un parque local. Nos dimos cuenta de que las mesas tenían grabados números como 1-9 y 2-7, firmas de pandillas que provenían de las calles donde operaban. Debido a que todos vivíamos en el área de Milwaukee, más o menos en broma le pusimos a nuestro grupo el nombre de "los 414" por el código de área de Milwaukee.

A lo largo de los meses, empezamos a notar que teníamos problemas para permanecer conectados con nuestros módems durante un período de tiempo prolongado.

Luego, el FBI apareció en mi casa.

Recuerda, en aquel entonces, los ordenadores domésticos eran algo muy nuevo, así que no había leyes contra los ataques cibernéticos. Después de más o menos un año de discusiones con el FBI, tres de nosotros finalmente fuimos acusados bajo una provisión federal en contra del acoso por medio de llamadas telefónicas, lo que daba lugar a un máximo de seis meses en prisión y a una multa de 500 dólares cada uno.

Cuando me senté ante el juez con mi abogado, él me preguntó por qué no debería darme una sentencia en prisión. Recientemente había conocido al amor de mi vida y estábamos esperando a nuestro primer hijo. Así que le expliqué que me gustaría estar presente para ver el nacimiento de mi bebé y vivir una vida familiar feliz y normal.

El juez accedió a un acuerdo con la fiscalía con la estipulación de que no podía poseer un módem durante mi libertad condicional. Bajo el acuerdo, fuimos acusados de delitos menores por los que tuvimos que tener dos años de libertad condicional, y por los que debimos pagar una multa de 500 dólares. Nuestros antecedentes serían eliminados bajo la ley federal de correcciones de menores.

Hoy en día, más de 30 años después, aún estoy fascinado por las computadoras: trabajo como ingeniero de redes y, en casa, jugueteo con media docena de computadoras. Oh, y sigo casado con el amor de mi vida.

Las cosas que hicimos prepararon el escenario para algo más que nuestras carreras personales: ayudamos a crear varias leyes federales que aún existen en cuanto al delito informático y la seguridad de las contraseñas. Como ingeniero de redes, me enorgullece trabajar parcialmente en el área de seguridad con la certeza de que, de alguna forma, lo que hicimos como grupo dio lugar a prácticas más seguras en la computación de hoy en día. Aún hay muchos problemas con las personas que usan contraseñas simples, con las compañías que dejan demasiadas puertas abiertas y simplemente con las grandes cantidades de poder informático disponible para trabajar en decodificar y lograr ingresar a distintos sistemas.

Hubiéramos podido ocasionarle más daños a estas compañías, y muchos se sorprendieron por el hecho de que solo dábamos un vistazo y jugábamos. Hoy en día, los ataques cibernéticos son un mundo completamente distinto. 


Fuente: cnnespanol.cnn.com

sábado, 21 de marzo de 2015

Evolución tecnológica del lanzador Tronador II
Sigue a continuación un folleto de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), en el cual puede apreciarse la evolución del vehículo lanzador Tronador II -evolución que se va dando a medida que se realizan las pruebas de los vehículos experimentales Vex-.






Fuente: CONAE
San Rafael: Hace un siglo había 3 líneas que surcaban el departamento




La llegada del tren en 1903 fue un hito decisivo para el desarrollo local. Habían tres compañías que llegaban al departamento, y hasta un circuito cerrado del San Martín que comenzaba y terminaba dentro de nuestro territorio. Hoy, sin un sólo kilómetro en uso, su rehabilitación puede ser un gran impulso.

Uno de los signos de deterioro de la infraestructura es la completa ausencia de ferrocarriles en la región. Ahora, los anuncios oficiales indican que un ambicioso plan se pondrá en marcha y, a partir de la vuelta al manejo estatal, se revitalizarían todos los ramales, lo que incluye al sur provincial.

La realidad era muy diferente hace más de un siglo. El 17 de octubre de 1903 se comunicaba oficialmente la fecha definitiva de la inauguración de la nueva rama del Ferrocarril, que llegaría a la ciudad, acontecimiento éste que se anunciaba para el 8 de noviembre de ese mismo año. Finalmente, el Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico llegó ese año, con el tramo Las Catitas, Guadales, San Rafael, recorriendo 184 kilómetros en nuestro departamento.

El primer ferrocarril que comenzó a circular en nuestro país, remolcado por la mítica locomotora "La Porteña", fue el Gran Oeste Argentino, y el viaje inaugural fue en 1857. El proyecto era que llegara hasta Chile, y el lugar elegido para que cruce era "El Planchón", lo que hoy conocemos como el paso Vergara. En el lugar se realizaron los estudios topográficos pertinentes por parte de un grupo de ingenieros. La política determinó que se dejara de lado y, en consecuencia, el presidente Sarmiento obtuvo una sanción del Congreso para que el cruce al país trasandino fuera por Uspallata, donde finalmente se hizo. Esa línea llegó en 1911 al departamento con la inauguración del tramo Buena Esperanza, San Luis, a Monte Comán y Guadales, un tramo de 261 kilómetros.

Pero San Rafael tuvo un raro privilegio. No fueron uno sino tres los ferrocarriles que llegaron a su territorio. Los nombrados Buenos Aires al Pacífico, el Gran Oeste Argentino y también llegó el Ferrocarril del Oeste, que venía desde Bagual, en San Luis, en este caso en 1912.

Otra particularidad de los trenes en nuestro departamento fue contar con el llamado "Circuito San Rafael", un ramal que perteneciendo al Ferrocarril General San Martín configuró un circuito cerrado de vías.

"Luego de casi tres décadas de intentos frustrados, la finalización del tramo San Rafael-Las Catitas del Ferrocarril Gran Oeste Argentino (GOA) conectaba a la primera con la red troncal que unía Mendoza con Buenos Aires", señala un estudio de Andrea Cantarelli, "El ferrocarril contribuyó a la colonización del Sur provincial y aportó un elemento fundamental para su desarrollo: una rápida y más económica conexión con el resto del país que agilizó la circulación de bienes y personas; y la ampliación del mercado para los productos sanrafaelinos tales como vino, leña, madera, trigo, maíz, alfalfa y otros productos regionales".

El trabajo señala que en 1912 el Ferrocarril del Oeste abrió al servicio un ramal que unía Bagual (San Luis) con Colonia Alvear Oeste, contribuyendo así a la apertura y diversificación de mercados y a la competencia entre las empresas de transporte. Estas nuevas conexiones ferroviarias permitieron el acceso directo de los bodegueros de San Rafael, sin los intermediarios del oasis Norte. El ferrocarril también promovió las actividades productivas, la compra de tierras y su colonización, y fue el patrón más importante que guió la localización de bodegas porque de esta manera se economizó y facilitó el transporte del vino, de la maquinaria y de las herramientas necesarias para la vitivinicultura.

Hoy, la historia podrá escribirse nuevamente, y existe la posibilidad de aprender de los errores. 


Fuente:  diariosanrafael.com.ar
Elecciones 2015. ¿Qué pasará con la Ciencia y la Tecnología en Argentina?
En este artículo Gabriel Baum, investigador del LIFIA de la UNLP, comparte las conclusiones de una investigación que realizó para la Subsecretaría de Estudios y Prospectiva del MINCYT  
Por Gabriel Baum, investigador en el LIFIA, de la Universidad de La Plata.

Gabriel Baum

El breve resumen que sigue contiene algunas de las conclusiones de una pequeña investigación que realice por pedido de la Subsecretaría de Estudios y Prospectiva del MINCYT a fines del año pasado. La intención es actualizar los resultados publicado en el Libro Blanco de la Prospectiva TIC, publicado en 2009, considerando los cambios a nivel global y nacional.

Las ideas fundamentales en las que se basa son:

  • Estamos en la 2da ola de una nueva revolución de las TICs, que comenzó con la proliferación de una amplia variedad de dispositivos pequeños, poderosos y portátiles y que continúa ahora con las nuevas capacidades de tomar la inmensa masa de datos que los mismos generan, para producir nueva información y nuevos conocimientos. La nueva ola tiene sus estrellas, conocidas popularmente como “Big Data” e “Internet of Things”.
  • Argentina ha promovido fuertemente sus sistema de ciencia y tecnología, y su infraestructura de TICs, así como varios segmentos relacionados con ellas. Esta nueva situación abre las puertas para el desarrollo de una sociedad basada en el conocimiento inclusiva y dinámica.
  • Argentina aún tiene la deuda pendiente de incluir a través del trabajo digno -geográficamente distribuido, produciendo bienes y servicios necesarios, integrando sobre todo a pequeños y medianos productores- a una buena parte de sus población. La puesta en funcionamiento pleno de la nueva infraestructura y la transformación de Arsat en una empresa líder en las comunicaciones, posibilitarán el desarrollo de nuevos y potentes servicios que, más allá de impulsar la industria de las TICs, pueden ser un factor muy importante para el surgimiento y el crecimiento de emprendimientos productivos en todo el país.
En ese contexto, las propuestas y recomendaciones principales contenidas en dicho informe son:

  • 1) Construcción de una arquitectura nacional de servicios. Esta línea facilita la creación de servicios que atraviesen las fronteras organizacionales, reduciendo el trabajo redundante y mejorando el servicio a los usuarios. La transformación en la infraestructura tecnológica inevitablemente crea un vacío donde las estructuras sociales continúan siendo funcionales a la etapa previa, aun cuando la nueva ya está naciendo. Argentina debe aprovechar la renovación de su infraestructura tecnológica para generar espacio para nuevos servicios y nuevos negocios. Una sociedad basada en el conocimiento requiere apertura, acceso a la información y servicios sencillos y eficientes para todos los ciudadanos. La infraestructura generada a través del programa Argentina Conectada, junto con Ley Argentina Digital, abren una gran oportunidad para transformar la actual fragmentación en una arquitectura nacional de servicios como se ha logrado implementar en Estonia (ver e-estonia.com).
         Algunos aspectos fundamentales para la arquitectura de servicios son:
  • Implementación de intercambios de datos en tiempo real entre el sector público, los ciudadanos y las empresas.
  • Mejorar la cantidad, calidad y confiabilidad de las conexiones de banda ancha fija y móvil. Junto con esto es necesario un esfuerzo continuo para mejorar las conexiones internacionales, en especial con la región sudamericana, perseverando en la construcción del anillo de comunicaciones sudamericano.
  • Promover una iniciativa nacional de datos abiertos. En la dirección propuesta por la Agenda Digital Argentina es de gran relevancia sostener un amplio y comprehensivo programa de datos abiertos. En la era de los Grandes Datos es necesario tener claro que los datos son una materia prima similar a los recursos naturales y su procesamiento y utilización tienen un enorme potencial para la generación de nuevos servicios y nuevos negocios. Abrir los repositorios de datos del sector público produciría enormes beneficios. La promoción de la investigación y desarrollo de datos abiertos y datos masivos es una de las claves para generar nuevos servicios y negocios digitales.
  • 2) Un programa de I+D+i a diez años. Este programa debe reunir a los actores clave tales como universidades, centros de investigación, empresas y proveedores de financiamiento. Argentina debe responder a sus necesidades de desarrollo productivo y a sus oportunidades en el campo de las TICs con un programa que posibilite la creación de clusters de competencias relevantes para alentar el crecimiento, formación de trabajadores competentes y la inversión en innovaciones. En este punto es de gran relevancia considerar la centralidad de las tecnologías relacionadas con procesamiento de datos masivos, incluyendo su generación a través de múltiples tipos de dispositivos - fijos, móviles-, análisis, seguridad, etc. A partir del análisis desarrollado en el Libro Blanco, y en informes posteriores queda claro que el éxito de la Argentina requiere:
  • Desarrollar capacidades, en profundidad, en procesamiento de datos, en especial alrededor de las temáticas relacionadas con los ejes planteados en el plan Argentina Innovadora 2020 y de acuerdo a las tendencias tecnológicas predominantes.
  • Asegurar la creación de clusters de competencias críticas en tecnologías clave, incluyendo servicios digitales y contenidos, juegos, seguridad de datos, movilidad y Big Data.
  • Creación de redes que integren investigación, aplicación, productización y comercialización vinculando universidades, centros científicos y tecnológicos, organismos públicos y empresas.
  • Integrar a las TICs como parte importante en las políticas de educación general.
  • 3) Un programa de financiamiento abierto y diverso que cubra cabalmente las necesidades de startups y el crecimiento de las empresas. Más allá de las dificultades circunstanciales para obtener inversión y financiamiento externo, es necesario establecer un plan de estímulos al desarrollo de productos y servicios con foco en la innovación. El sector SSI en particular ha demostrado capacidad de crecer y exportar a pesar de la crisis global que cerró los mercados europeos.
  • 4) Un método operativo que posibilite establecer objetivos de largo plazo e implementación rápida. Para definir esta línea de manera más concreta se podría establecer un grupo experto en el nivel de la presidencia o la jefatura de gabinete con acuerdo parlamentario -tal vez en el marco de la AFTIC creada por la Ley Argentina Digital- con la intención de que pueda operar trascendiendo los cambios de administraciones. La tarea del grupo experto es la de monitorear y facilitar la implementación de las medidas, crear una base de acuerdos que permita la dirección sin interferencia de las operaciones y mantener un método de operación en red.

La perspectiva del programa es de una década, sin embargo, nadie puede prever qué medidas podrían requerirse aún para los próximos pocos años. En consecuencia, la recomendación metodológica inicial consiste en formular medidas cada año o dos años, que sean revisadas y eventualmente reformuladas. El grupo experto y la red que se formará a su alrededor propondrán las nuevas medidas en los años subsiguientes. 


Fuente:  canal-ar.com.ar
Horacio Pagani construirá una escuela de diseño en Casilda


 

Un predio de tres hectáreas, en la ciudad de Casilda, provincia de Santa Fe. Allí se levantará, con fondos privados, la escuela de Diseño Industrial impulsada por Horacio Pagani, el creador de los Zonda y Huayra.

Este verano, el construtor argentino radicado en Italia estuvo dos veces en su Casilda natal. Y anunció una inversión que los medios locales calificaron de “millonaria” para formar a estudiantes de toda la región, en diferentes áreas del diseño.

La Fundación Casilda Diseño ya lleva tres años dictando sus primeros cursos, pero de manera temporal opera en la Facultad de Veterinaria de esa ciudad.

La primera parte de las obras de la escuela contempla la construcción de aulas, talleres y oficinas. El objetivo es iniciar el ciclo lectivo 2016 en la nueva sede.

“La idea es diseñar y hacer un edificio moderno inspirado en el concepto de sustentabilidad, lo que implica apostar al desarrollo integral con la vista puesta en el cuidado del ambiente”, señaló Pagani.

“Si bien ya trabajan especialista, será vital el aporte de los estudiantes para definir la identidad que tendrá la construcción. Con la fundación arrancamos de cero, logramos avanzar y con esfuerzo y dedicación tenemos pensado iniciar a fin de este año la primera etapa donde funcionará la escuela. Si bien no existe una receta lo vital es el trabajo colectivo puesto que desde ese lugar es donde se mejorar las cosas. La pata artística permite volar, pero a la hora de tomar decisiones hay que tener los pies sobre la tierra”, agregó Pagani.

El constructor santafecino analiza la posibilidad de presentarse en la Argentina una tercera vez en este 2015. Está estudiando la posibilidad de exhibir uno de sus autos en el próximo Salón de Buenos Aires.



Agradecimiento: Hugo Racca 


Fuente:  autoblog.com.ar
La planta de envasado de tomates más grande del país, abrió en Mendoza
La fábrica es de Baggio y procesará 1 millón de kilogramos de tomates por día. Al recorrer la planta, ubicada en San Martín, el Gobernador Pérez dijo que generará fuerte movilidad económica en la zona ya que requiere de 1400 hectáreas de cultivo para su abastecimiento.



La planta industrial de procesamiento de tomate más grande del país está en Mendoza, exactamente en el departamento de San Martín. Procesará 1 millón de kilogramos de tomates por día, a partir de la próxima temporada, lo cual demandará de unas 1400 hectáreas de producción local para su abastecimiento.

El Gobernador Francisco Pérez recorrió en la mañana de este miércoles la fábrica, que acaba de iniciar la producción, junto al intendente de San Martín, Jorge Giménez y al gerente de Baggio en Mendoza, Daniel Catalá. “Esta planta va a producir unos 100 millones de kgs envasados al año, sólo de tomate, lo que va a provocar una movilidad económica muy fuerte de pequeños productores que podrán abastecerla. Esto es generar nuevas alternativas para nuestros agricultores”, dijo Pérez en un alto de la visita.

“El Estado tiene que estar junto al pequeño productor y esta es una alternativa muy fuerte de trabajo”, dijo el mandatario al explicar que el kilogramo de tomate se paga entre $0,85 y un peso, a 60 o 90 días máximo de plazo.

“Si consideramos que en Mendoza por hectárea de tierra cultivada se cosechan unos 70 a 80 mil kilos de tomate, y que esta sóla planta va a requerir de unas 1400 hectáreas productivas al año para su abastecimiento, estamos diciendo que son muchos los agricultores que tendrán trabajo”, señaló además Pérez.

Tanto el gobernador como el Intendente de San Martín resaltaron la excelente alternativa que brindará Baggio a la producción local. “Esto sin duda mejora la economía de la región y es una herramienta más de trabajo para el agro”, expresó Giménez.

Pérez relacionó la gran inversión con la que se está haciendo en el PASIP (Parque de Servicios Industriales Palmira) y explicó que todo contribuye a generar nuevo desarrollo y sustitución de inversiones. De hecho, los cestos de madera que utiliza Baggio se importaban de Chile y, para esta fábrica, se pidieron a aserraderos mendocinos lo cual es otra fuente de ingresos para otro sector económico.

Baggio invirtió más de $50 millones en la planta industrial ubicada en la zona rural de San Martín, desde donde producirá, concentrará y envasará pasta de tomate para uso industrial y doméstico. Generará más de 100 puestos de trabajo directos y mucha mano de obra indirecta ya que precisará, para su abastecimiento, de la producción de unas 1400 hectáreas de tomate mendocino.

Para concretar este emprendimiento el Gobierno apoyó y acompañó todo el proceso en el que se realizaron obras de infraestructura para acercar los servicios básicos hasta la zona. Para ello la Cooperativa Eléctrica Alto Verde realizó el tendido eléctrico, Irrigación aprobó la factibilidad para la perforación de nuevos pozos y se instalaron 5 km de tuberías para la provisión de gas.

La fábrica

La planta industrial de procesamiento de tomate es la más grande del país. Se ubica en Carril Chivilcoy y Robert, del distrito El Ramblón en San Martín.

Se emplaza en un predio de 120 hectáreas y su principal objetivo es sustituir importaciones de pasta de tomate, ya que Argentina actualmente produce poco más de la mitad del tomate que se consume.

Daniel Catalá, gerente de Baggio en Mendoza, explicó que el tomate perita que se cultiva en Mendoza es el más valorado entre los consumidores argentinos por la calidad de su pulpa y la concentración de su sabor.

Baggio instaló, en 1983, su primera planta productiva en Gualeguaychú para el envasado de productos con la marca Mocoretá. La firma cuenta con unos 1.500 empleados en el país y exporta a 44 países de todo el mundo. Con los años diversificó su producción añadiendo: jugos frutales (Baggio y Mi Ju); vinos de mesa (Uvita, Talacasto, Cavic, Viejo Viñedo); aguas y sodas (Lluvia de Oro); snacks (Pumper) y leche fluida bajo la marca Latte Baggio. En la línea de conservas, fabrica con la marca 7 Días y De la huerta. 


Fuente:  mendozaopina.com