martes, 3 de enero de 2017

Por qué la Unión Soviética fue la verdadera ganadora de la carrera espacial (y no Estados Unidos) 


Yuri Gagarin, el hijo de campesinos soviéticos que conquistó el espacio.


Cuando el Apollo XI llegó a la Luna en 1969 y el astronauta Neil Armstrong dio su "gran salto para la humanidad", todo parecía perdido para la Unión Soviética.

Millones y millones de personas en todo el mundo vieron esas imágenes por televisión. Y en la historia popular, Estados Unidos se convirtió en el ganador de la carrera espacial frente a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Pero pensar eso es un error: los verdaderos pioneros de la exploración espacial fueron los cosmonautas soviéticos y gran parte de los avances que hoy se usan en la Estación Espacial Internacional (EEI) se deben a los conocimientos y las innovaciones de la Unión Soviética.

Ésa es la conclusión del documental de la BBC "Cosmonautas: cómo Rusia ganó la carrera especial", que accedió a importantes documentos y entrevistó a protagonistas de la extraordinaria -y sacrificada- puja entre soviéticos y estadounidenses por conquistar el Universo.

Al llevar al espacio el primer satélite, el primer ser humano y la primera estación orbital, la Unión Soviética logró vencer una y otra vez a EE.UU., su rival en la Guerra Fría y cuyo programa espacial, desarrollado bajo la orientación del ingeniero alemán Wernher von Braun, era más sofisticado y contaba con más fondos.

Pero, ¿cómo lo hizo?

Wernher von Braun, uno de los arquitectos del programa espacial de EE.UU.

El "padre fundador" del programa soviético

Los orígenes del programa espacial de la URSS pueden encontrarse en las ruinas de la Segunda Guerra Mundial.

Cuando los estadounidenses lanzaron la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki nació un nuevo orden mundial, en el que el poder y la influencia no se medirían en términos de esfuerzo humano, sino de avances tecnológicos.

Si la URSS quería tener influencia internacional, debía remontar velozmente la enorme ventaja que le había sacado EE.UU.

En sólo cuatro años, los soviéticos produjeron su propia bomba atómica. "Como era mucho más pesada que la estadounidense, debieron desarrollar un cohete más poderoso que la transportara, lo que terminó impactando en el programa espacial", le explica a la BBC Gerard de Groot, profesor de historia moderna de la Universidad de San Andrés, en Reino Unido.

Y la persona a la que le encargaron la tarea fue el ingeniero Sergei Pavlovich Korolev.

Sergei Pavlovich Korolev (der.) es considerado el padre del programa espacial soviético.

En 1939, el líder de la URSS José Stalin lo había declarado enemigo del Estado y enviado uno de los terribles campos de trabajo (o Gulags), donde se esperaba que muriera. Pero ante la necesidad de mentes brillantes al comienzo de la Guerra Fría, decidió darle otra oportunidad.

"Korolev no era un científico, sino un genio de la gestión. Era un líder, una figura inspiradora, un político que sabía mover las palancas del poder y volver realidad las metas", le dice a la BBC el especialista en historia del espacio Asif Siddiqi, de la Universidad Fordham de Nueva York.

Es más: en la Unión Soviética lo consideraban tan importante desde el punto de vista estratégico que, para protegerlo de cualquier intento de asesinato, mantuvieron su identidad en secreto hasta sus últimos días. Se lo conocía simplemente como el "diseñador jefe".

El programa espacial soviético comenzó reconstruyendo cohetes V2 capturados a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1957, Korolev concluyó su obra maestra, el cohete R-7 Semyorka, que era nueve veces más poderoso que cualquier otro lanzador creado hasta ese momento.

Después de varios intentos fallidos, el R-7 fue probado con éxito: logró volar 5.600 kilómetros hasta la península de Kamchatka. Fue el primer misil balístico intercontinental y, con él, Korolev convirtió a la Unión Soviética en una superpotencia global.

Sin embargo, el destino del R-7 no era convertirse en un arma. "Como misil era malo. Se demoraban mucho en prepararlo para el despegue. Mientras se desarrollaban otros cohetes más eficientes, el R-7 fue dedicado exclusivamente a la exploración espacial", le cuenta a la BBC el ex cosmonauta soviético Georgei Grechko.

La obra maestra de Korolev, el cohete R-7 Semyorka. Altura: 34 metros. Peso: 280 toneladas.

El Sputnik y Laika

Una vez que contaba con un cohete apto, Korolev quería ser el primero en demostrar que los viajes espaciales eran posibles. Con ese objetivo, sus ingenieros desarrollaron un satélite simple, el Sputnik.

Era apenas un transmisor de radio cubierto por una esferade metal.

El 4 de octubre de 1957, el Sputnik fue colocado en órbita y comenzó a enviar señales de radio a la Tierra, un "bip" que los estadounidenses se esforzaron por decodificar pero que en realidad no contenía mensaje alguno.

El primer satélite transmitía señales de radio que a EE.UU. le parecieron sospechosas.

El mundo quedó fascinado. Entusiastas formaban largas filas ante los telescopios disponibles para poder ver la "segunda Luna" cruzando el firmamento.

El Sputnik fue una jugada maestra de propaganda y ahora el líder soviético Nikita Kruschev quería más: le pidió a Korolev otra gran misión espacial para las conmemoraciones del 7 de noviembre, el aniversario de la revolución bolchevique de 1917.

El plazo de alrededor de un mes parecía imposible. Con todo, el 3 de noviembre de 1957 la Unión Soviética envió al espacio otro satélite, pero esta vez con un pasajero a bordo: Laika, una perra callejera hallada en Moscú.

El primer cosmonauta: la perra Laika

Durante mucho tiempo los soviéticos afirmaron que la perra sobrevivió en órbita varios días, pero en 2002 admitieron que los controles climáticos fallaron y el animal murió en apenas seis horas por sobrecalentamiento.

No obstante, Laika les dio a los soviéticos otra victoria propagandística y a los estadounidenses otro dolor de cabeza.

"En Estados Unidos creían que si la URSS había sido capaces de llevar a un animal al espacio, pronto estaría en condiciones de enviar a un ser humano a órbita", explica el historiador De Groot.

Diciembre de 1957: el primer intento de lanzamiento de un satélite estadounidense fue un rotundo fracaso.

La sonrisa de Yuri Gagarin

A principios de la década de 1960, 20 potenciales cosmonautasse entrenaban en secreto en una zona rural de Rusia, entre ellos el joven Alexei Leonov.

"Cada día corríamos 5 kilómetros y nadábamos 700 metros. También saltábamos en paracaídas; yo llegué a hacer unos 200 saltos", le cuenta Leonov a la BBC.

 Semidesnudos en el frío: el entrenamiento de los cosmonautas era durísimo.

Pero además del entrenamiento físico, los cosmonautas debían prepararse para los rigores del espacio.

Debían ser capaces de resistir la enorme fuerza del despegue y del aterrizaje. Se los encerraba durante días en salas a prueba de ruidos para experimentar el aislamiento psicológico. Y lo peor de todo era la preparación para la eventualidad de que la cápsula comenzara a girar sin control en el espacio.

"Era algo muy difícil de aguantar", recuerda el ex cosmonauta Georgei Grechko. "Algunos se ponían pálidos, otros verdes. Y luego, como solíamos decir, les mostraban a los demás su cena: vomitaban".

  Los soviéticos prueban un traje espacial. Hoy, en la Estación Espacial Internacional se usa una versión actualizada.

La preselección del primer ser humano que iría al espacio quedó reducida a dos nombres: Yuri Gagarin y Gherman Titov.

"Korolev terminó escogiendo al hijo de campesinos Gagarin", dice Grechko. "Nosotros pensábamos que el más listo y el mejor educado era Titov. Pero el jefe consideró aspectos en los que nosotros, como ingenieros, no habíamos pensado: cuán apuesto era el candidato, su sonrisa. Y tenía razón".

El "ingeniero jefe" sabía que si la misión resultaba un éxito, el rostro de Gagarin estaría en las portadas de todos los periódicos del mundo.

El 12 de abril de 1961, Gagarin llegó donde ningún ser humano había llegado antes: la órbita de la Tierra. A bordo de la cápsula Vostok, dio una vuelta al plantea en una hora y 48 minutos.

Gagarin, el emblema sonriente del dominio soviético en la carrera espacial.

"Estoy mirando la Tierra", dijo al comunicarse con el centro de control. "Veo los colores del paisaje, bosques, ríos, nubes. Todo es tan bello".

Gagarin fue recibido como un héroe en la Unión Soviética y viajó por el mundo llevando su sonrisa triunfal. Era la encarnación del dominio de la Unión Soviética en la carrera espacial. 

Seguidilla de hazañas

 Kruschev, aquí junto al líder cubano Fidel Castro, no quería invertir en una misión a la Luna.

Los estadounidenses necesitaban desesperadamente un triunfo sobre la URSS y el presidente John F. Kennedy se fijó una meta ambiciosa: "Elegimos ir a la Luna en esta década".

Con su economía en auge, EE.UU. podía invertir grandes sumas de dinero en el desarrollo de un programa lunar. Por el contrario, en la URSS los dirigentes no estaban dispuestos a financiar una aventura tan costosa.

"Mi padre le dijo a Korolev que en la Unión Soviética había otras prioridades: producir más alimentos para acabar con la escasez y construir más viviendas", le dice a la BBC Sergei Kruschev, hijo del líder soviético Nikita Kruschev.

"Él no quería gastar todo ese dinero en vencer a los estadounidenses en la carrera por llegar a la Luna".

Valentina Tereschkova, la primera mujer en el espacio.

En lugar de ello, Korolev lanzó una serie de misiones menos costosas a la órbita baja de la Tierra, cada una de las cuales reportó una victoria propagandística. Entre ellas se destacan dos de 1963: el vuelo orbital más largo hasta la fecha (cinco días) y la primera mujer en ir al espacio, Valentina Tereshkova.

El 18 de marzo de 1965, se sumaría otro hito: Alexei Leonov se convirtió en el primer ser humano en realizar una caminata espacial.

"Korolev nos había dicho: 'Así como un marino a bordo de un buque tiene que ser capaz de nadar en el océano, un cosmonauta debe saber flotar en el espacio", recuerda Leonov. Image copyright Archivos rusos, BBC Image caption Una imagen única de la primera caminata espacial de la historia: Alexei Leonov tras salir de la cápsula por una manga inflable.

Una imagen única de la primera caminata espacial de la historia: Alexei Leonov tras salir de la cápsula por una manga inflable.

Rumbo a la Luna

La hazaña de Leonov marcó el fin de la era de oro del programa espacial de la URSS, a lo que se sumó una serie de tragedias.

El 14 de enero de 1966 Korolev, la figura inspiradora de la exploración soviética del cosmos, murió tras una cirugía de rutina de la que no se pudo recuperar.

Lo sustituyó su segundo, Vasily Mishin, quien carecía de la visión y la capacidad de gestión del "diseñador jefe".

Pero lo peor estaría por venir: el 26 de marzo de 1968 Yuri Gagarin, el emblema sonriente del dominio soviético del espacio, perdió la vida durante un vuelo de prueba. Fue una tragedia nacional.

Menos de año después el N1, el titánico cohete que la URSS usaría para su aventura lunar, explotó y dejó inutilizada la base de lanzamiento.

Con los soviéticos fuera de carrera, los estadounidenses consiguieron lo que parecía imposible: el 20 de julio de 1969 el Apollo XI llegó la Luna. 

La primeras estaciones espaciales

Los soviéticos se olvidaron rápidamente de la Luna y se fijaron una nueva meta que resucitaría su programa espacial: la colonización. Buscarían la forma de vivir y trabajar en el espacio.

El 19 de abril de 1971 lanzaron a órbita Salyut 1, la primera estación espacial temporal de la historia. La ocuparon tres cosmonautas durante tres semanas. A esta le seguirían misiones y estadías cada vez más prolongadas.

 Luego de que EE.UU. llegara a la Luna, los soviéticos se concentraron en perfeccionar los conocimientos para vivir y trabajar en el espacio.

El 20 de febrero de 1986, mientras los estadounidenses se concentraban en vuelos de corta duración con los trasbordadores espaciales, los soviéticos colocaron en la órbita terrestre la primera estación permanente, la MIR, que fue completada a lo largo de una década.

Con 31 metros de ancho, 19 de largo y 27, 7 de alto, esta estructura se convirtió en un enorme laboratorio suspendido, con módulos separados para astrofísica, ciencia de los materiales y estudio la Tierra.

Equipos de cosmonautas visitaban la estación por periodos de un año y se convirtieron en verdaderos expertos en la vida en el espacio.

La MIR, la primera estación espacial permanente.

Una nueva era de cooperación espacial

A fines de 1991, mientras la MIR orbitaba el planeta, la Unión Soviética se disolvió. El programa espacial soviético pasó a manos de Rusia y la falta de fondos amenazaba su existencia.

En Washington temían que numerosos ingenieros aeroespaciales quedaran desempleados y fueran a trabajar a Irán o Corea del Norte.

Por eso, EE.UU. le ofreció a Rusia unirse en la exploración del Universo y, tras décadas de rivalidad, las dos potencias espaciales se convirtieron en socios. 

Era una relación conveniente para ambos: los estadounidenses se beneficiarían de la experiencia de los cosmonautas en largas estadías en el espacio, y los rusos se mantendrían a flote con los fondos de EE.UU.

Como primer paso, astronautas estadounidenses fueron a vivir y trabajar a la MIR. Luego se sumaron decenas de representantes de otros países.

La Estación Espacial Internacional

Cuando la MIR fue dada de baja y se desintegró al reingresar a la Tierra en 2001, su reemplazo, la Estación Espacial Internacional (EEI), ya estaba siendo ensamblada en órbita.

Era la primera aventura totalmente internacional en el cosmos: 15 agencias espaciales colaboraban para construir una estructura cuatro veces más grande que la MIR.

Image copyright NASA Image caption La Estación Espacial Internacional ha marcado una nueva era de exploración internacional.


"Nosotros teníamos un gran conocimiento de las largas estadías en el espacio, de cómo afectaban a una persona. Así que nos unimos al proyecto y compartimos todo lo que sabíamos", le cuenta a la BBC el ex cosmonauta Alexander Lazutkin.

Ciertamente, la EEI es el testamento de los logros del programa espacial de la URSS durante 50 años de exploración del Universo.

Su sistema de soporte vital está basado en los de las estaciones Salyut y MIR. Los trajes que se utilizan son "hechos en Rusia", versiones actualizadas del que empleó Alexei Leonov en la primera caminata espacial de la historia.

Y desde 2011 la única manera de llegar a la EEI es por medio de una cápsula Soyuz montada en un cohete R-7, ambas tecnologías que, aunque modernizadas, diseñó Sergei Korolev hace medio siglo.

"La URSS perdió la carrera por llegar a la Luna, sí, pero la continua presencia del ser humano en órbita se debe mucho a la determinación soviética y rusa por conquistar el espacio", concluye el historiador estadounidense Gerard de Groot. 



Fuente: BBC Mundo
El Gobierno le compró a Israel cuatro lanchas y sistemas para el control de fronteras por US$ 84 millones
El Ejecutivo oficializó los convenios firmados con el gobierno israelí para la adquisición de las embarcaciones que utilizará para combatir el narcotráfico.


La patrulla clase Shaldag, dotada de dos cañones y dos ametralladoras calibre 50. Foto: ISL


El Gobierno oficializó hoy la compra a Israel de cuatro patrulleras costeras, fuertemente artilladas y con gran poder de aceleración, y de sistemas integrados de vigilancia de cruces fronterizos terrestres por más de 80 millones de dólares.

El Ejecutivo publicó hoy en el Boletín Oficial las decisiones administrativas 1589 y 1591 que aprueban los convenios firmados entre el Ministerio de Seguridad y el gobierno israelí el 15 de diciembre pasado.

Según se informó, las cuatro lanchas adquiridas tienen un valor total de 49 millones de dólares, mientras que el Sistema de Vigilancia de fronteras costarán 35 millones.

Tal como adelantó LA NACION el 5 de diciembre pasado, las lanchas estarán destinadas a patrullar el río Paraná, una de las principales puertas de ingreso de marihuana a la Argentina. Las cuatro embarcaciones son de la clase Shaldag, fuertemente artilladas y con capacidad de aceleración casi inmediata hasta los 40 nudos (75 km/h), según las especificaciones técnicas del fabricante, ISL. Están artilladas en proa y en popa con un cañón Typhoon con proyectiles de 25 mm; un sistema Oerlikon de 20 mm y cuentan con dos ametralladoras calibre 50.

Las resoluciones llevan las firmas del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. 



Fuente: La Nación

lunes, 2 de enero de 2017

Polémica porque el Gobierno publicó un mapa sin las Malvinas
El Ministerio de Desarrollo Social publicó una imagen donde no aparecen las islas ni el sector de la Antártida. 





El Ministerio de Desarrollo Social excluyó del mapa argentino a las Islas Malvinas en una tarjeta de salutación por el Año Nuevo, y generó el repudio de veteranos de la guerra de 1982 y de dirigentes del kirchnerismo, que acusaron al Gobierno de "ponerse del lado del usurpador".

"Que el 2017 nos encuentre unidos y en paz. Feliz año nuevo", indicó una tarjeta que la cartera a cargo de Carolina Stanley difundió en las redes sociales el sábado pasado, con una imagen de la Argentina pero sin las Islas Malvinas en el Atlántico Sur.

Gustavo Pirich, de la Asociación de Combatientes de Malvinas, criticó al Gobierno en diálogo con radio 10: "Me parece terrible, pero no es el único tema que nos preocupa con respecto a la soberanía", sostuvo.

"El martes a las 17.30 hacemos una movilización a la Plaza de Mayo, porque nos parece que están avanzando muy fuertemente para remover todos los obstáculos que dificultan el desarrollo de los kelpers", criticó el veterano de la guerra de 1982.

La polémica por el afiche de Desarrollo Social se conoce un día antes de cumplirse 184 años de la ocupación británica del territorio insular.

Por su parte, la ex embajadora ante el Reino Unido de la administración kirchnerista Alicia Castro sostuvo ante radio 10 que quedó "consternada por ver un mapa mutilado, podado. Normalmente lo hacen los británicos, pero nunca he visto que un Gobierno publique un mapa sin las Malvinas".

"Tiene que ver con la política de desmalvinización del Gobierno y la política de entrega. El acuerdo que firmaron en septiembre del año pasado (la canciller Susana Malcorra y su para británico para la región, Alan Duncan) plasma la voluntad y la pretensión británica de remover todos los obstáculos para el desarrollo económico de las Islas en lo que hace a exploración y explotación de petróleo, pesca y navegación", denunció.

Según Castro, el Gobierno argentino "concedió en ese acuerdo" lo que le pedían "los británicos cuando iba al Foreign Office. Ese era su deseo y es lo que ha concedido el Gobierno en un acuerdo", insistió.

En las redes sociales, usuarios que respondieron a la publicación de la cartera de Desarrollo Social hicieron hincapié en el hecho de que Puerto Argentino se llama, para los británicos, Port Stanley, el apellido de la titular de la cartera, Carolina Stanley.  



Fuente:  elsol.com.ar
El cometa (quizás dos) que se acerca a la Tierra con el nuevo año
Una sonda de la NASA ha detectado dos nuevos objetos en nuestro vecindario cósmico. Uno de ellos podría ser visto con binoculares la próxima semana 


Recreación artística del objeto 2016 WF9 a medida que pasa de la órbita de Júpiter hacia el Sol - NASA / JPL-Caltech


Una misión de la NASA llamada Neowise ha descubierto un par de nuevos objetos celestes que viajan a través de nuestro barrio cósmico. Uno de ellos es claramente un cometa y podrá ser visto con binoculares la próxima semana. Otro se encuentra en la borrosa frontera que separa a los asteroides de los cometas, así que su auténtica identidad todavía no está desvelada.

El objeto llamado 2016 WF9 fue detectado el 27 de noviembre. Su órbita lo lleva en un recorrido escénico por nuestro Sistema Solar digno del mejor touroperador cósmico. En su mayor distancia del Sol, se acerca a la órbita de Júpiter. En el transcurso de 4,9 años terrestres, se desplaza hacia el interior, pasando por debajo del cinturón principal de asteroides y de la órbita de Marte hasta que se balancea justo dentro de la propia órbita de la Tierra. Después de eso, se dirige de nuevo hacia el Sistema Solar exterior.

Pero, ¿de qué se trata? Los objetos con este tipo de órbitas tienen múltiples orígenes posibles: una vez pudo haber sido un cometa, o podría haberse desviado de una población de objetos oscuros en el cinturón principal de asteroides.

Sea lo que sea, 2016 WF9 se acercará a la órbita terrestre el 25 de febrero de 2017. A una distancia de casi 51 millones de kilómetros de nuestro planeta, este paseo no lo traerá especialmente cerca. Los científicos conocen bien su trayectoria y el objeto no es una amenaza para la Tierra en un futuro previsible.

La otra novedad sí lleva el carné de identidad por delante. Descubierto por Neowise un mes antes, es claramente un cometa que libera polvo a medida que se acerca al Sol. Bautizado como C/2016 U1 Neowise, «hay una buena oportunidad de que llegue a ser visible con un buen par de prismáticos, aunque no podemos estar seguros, porque el brillo de un cometa es notoriamente impredecible», advierte Paul Chodas, gerente del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra en el Laboratorio de Propulsión a chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California.

Visible desde el hemisferio norte durante la primera semana de 2017, el cometa estará en el cielo sudeste poco antes del amanecer. Se mueve más hacia el sur cada día y alcanzará su punto más cercano al Sol, dentro de la órbita de Mercurio, el 14 de enero, antes de regresar a los límites exteriores del Sistema Solar en una impresionante órbita de miles de años de duración. Tampoco se considera una amenaza para nuestro planeta tampoco.

Grande y oscuro

Neowise es una misión de caza de asteroides y cometas en infrarrojo, prolongación de la primera misión WISE. Después de descubrir más de 34.000 asteroides durante su primera etapa, Neowise fue sacada de la hibernación en diciembre de 2013 para encontrar y aprender más acerca de los asteroides y cometas que pudieran representar un peligro de impacto con la Tierra. Si WF9 2016 resulta ser un cometa, sería el décimo descubierto desde la reactivación. Si resulta ser un asteroide, sería el número cien.

Lo que sí saben los científicos es que WF9 2016 es relativamente grande: aproximadamente de 0,5 a 1 km de ancho. También es bastante oscuro, ya que refleja sólo un pequeño porcentaje de la luz que cae sobre su superficie. Este cuerpo se asemeja a un cometa en su órbita y reflectividad, pero parece carecer de la característica nube de polvo y gas que los define.

«2016 WF9 podría tener orígenes de cometa», dice James «Gerbs» Bauer, investigador en el JPL. «Este objeto ilustra que la frontera entre los asteroides y los cometas es borrosa. Tal vez con el tiempo haya perdido la mayor parte de los volátiles que permanecen en su superficie o justo debajo».

Como el asfalto o el carbón

Los objetos cercanos a la Tierra (NEOs, por sus siglas en inglés) absorben la mayor parte de la luz que cae sobre ellos y vuelven a emitir esa energía en longitudes de onda infrarrojas. Esto permite a los detectores de infrarrojos de Neowise estudiar tanto los oscuros como los de color claro casi con la misma claridad y sensibilidad.

«Se trata de objetos muy oscuros -apunta Joseph Masiero, científico de Neowise-; piense en el asfalto nuevo en la calle o en el carbón, y en algunos casos son incluso más oscuros».

Los datos de Neowise se han utilizado para medir el tamaño de cada objeto próximo a la Tierra que se observa. Un total de 31 asteroides descubiertos pasan dentro de unas 20 distancias lunares de la órbita de la Tierra, y 19 tienen más de 140 metros, pero reflejan menos del 10% de la luz solar que cae sobre ellos.

La misión ha completado su séptimo año en el espacio tras haber sido puesta en marcha el 14 de diciembre de 2009. Sus datos están disponibles para todos aquellos que estén interesados en conocerlos.



Fuente: ABC.es
Avianca ya tiene su hangar y espera el primer avión
Pintó con sus colores la posición que era de MacAir en Aeroparque


El hangar de Avianca, en Aeroparque. Foto: LA NACION / Rodrigo Néspolo


En Aeroparque hay al menos, un color nuevo. Uno de los históricos hangares de la estación porteña, que durante años estuvo en manos de la aerolínea de la familia Macri, MacAir, ahora luce un rojo furioso. Se trata de la primera muestra concreta de la llegada de Avianca al país.

La novedad tomó por sorpresa a varios. Sucede que los hangares, que se ubican del otro lado de la pista si se toma como referencia en edificio de arribos y partidas, no suelen cambiar de colores con mucha frecuencia. Pero la llegada de nuevas aerolíneas, que compitan con Aerolíneas Argentinas y Austral, motivó movimientos en un sector prácticamente quieto durante los últimos años.

Avianca será el nombre comercial de Avian Líneas Aéreas, la filial argentina de la empresa de origen colombiano. El martes pasado, en la audiencia en la que la empresa solicitó nuevas rutas y permisos para operar, la representante de la firma informó que, más allá del nombre Avian, el giro comercial y las ventas serán bajo la marca Avianca.

El hangar era uno de los activos más atractivos que tenía la empresa MacAir. La localización de uno de estos centros de operación en Aeroparque es muy cotizada ya que el espacio en la terminal no es lo que sobra. La empresa que pertenecía a los Macri fue una de las desalojadas del aeropuerto en épocas en que la gestión aerocomercial camporista intimó a todos los tenedores de hangares a que se fueran a Ezeiza o a San Fernando.

Uno par de ellos, MacAir entre ellos, presentaron amparos para oponerse a la medida. El tiempo pasó, la Justicia los mantuvo y el destino hizo presidente a uno de los integrantes de aquella familia.

Esa no es a única novedad de la empresa. Con matrícula argentina LV-GUG llegará el primer avión de la empresa. Se trata del primer ATR-42 turbohélice de una serie de 12 que fueron encargados al fabricante francés, subsidiaria de Airbus.

El avión ya habría cruzado el océano Atlántico y no son pocos los que dicen que ya espera en Uruguay para encontrar el mejor momento para hacer su llegada a Buenos Aires.

En la audiencia, el representante de Avianca dijo que quieren empezar a volar en marzo. Fue uno de los sindicalistas de sector el que le contestó. "No van a volar si primero no se sientan a negociar los convenios colectivos con nosotros", dijo Edgardo Llano, secretario de general del gremio APA. Por ahora, hay avión y hangar. Faltan convenios colectivos. 



Fuente: La Nación

domingo, 1 de enero de 2017

La edición genética restaura la visión en ratones ciegos
Investigadores han logrado por primera vez restablecer parcialmente la visión en roedores ciegos insertando ADN en un lugar concreto en células del ojo con el sistema CRISPR-Cas9.


En la imagen, parte del cerebro de un ratón adulto. En azul se muestran los núcleos de las células y, en verde, las neuronas editadas genéticamente Crédito: Salk Institute


Científicos del Salk Institute for Biological Studies, en colaboración, entre otros, con investigadores del Hospital Clínic de Barcelona-IDIBAPS y la Universidad Católica San Antonio de Murcia, han descubierto una importante herramienta para la edición de genes. Es la primera vez que se consigue insertar ADN en una localización concreta en células que no se dividen, es decir, las células de la mayor parte de los órganos y tejidos adultos.

Esta técnica, con la que el equipo ha conseguido restablecer parcialmente la visión en roedores ciegos, abre nuevas vías para la investigación básica y para el desarrollo de una gran variedad de tratamientos en enfermedades de la retina, neurológicas o cardiacas. El estudio, dirigido por Juan Carlos Izpisua-Belmonte, profesor del Laboratorio de Expresión Genética del Salk Institute, se publica hoy en la revista Nature.

Hasta ahora, las técnicas existentes para modificar el ADN, como el sistema CRISPR-Cas9, han sido más eficaces en células en división, como las de la piel o el intestino, utilizando los mecanismos propios de copia de las células.

La nueva tecnología es diez veces más eficiente que otros métodos para incorporar nuevos ADN en cultivos de células en división, lo que la convierte en una herramienta prometedora para la investigación y la medicina.

Pero, lo que es más importante, la técnica permite por primera vez insertar un nuevo gen en una localización exacta del ADN en células adultas que ya no se dividen, como las del ojo, cerebro, páncreas o corazón, ofreciendo nuevas posibilidades para terapéuticas en estas células.

"Estamos entusiasmados con la tecnología descubierta porque es algo que no se podía hacer antes", explica Izpisúa-Belmonte. "Por primera vez, podemos entrar en células que no se dividen y modificar el ADN. Las posibles aplicaciones de este descubrimiento son enormes".

Por su parte, Josep Maria Campistol, director general del Hospital Clínic de Barcelona y nefrólogo que ha participado en el estudio, comenta que "esta innovadora tecnología abrirá nuevos horizontes en el tratamiento de enfermedades monogénicas. Izpisúa-Belmonte y su equipo están realizando importantísimas aportaciones en este campo". 

Tecnología pionera

Para lograrlo, los investigadores del Salk Institute se han centrado en una vía celular de reparación de la doble hebra ADN denominada recombinación no homóloga o unión de extremos no homólogos (NHEJ, por sus siglas en inglés). Emparejando este proceso con la tecnología existente de edición de genes, han conseguido colocar con éxito el nuevo ADN en una ubicación precisa en células que no se dividen.

"El uso de la vía de NHEJ para insertar ADN es revolucionario para la edición del genoma de organismos adultos vivos. Nadie ha hecho esto antes", explica Keiichiro Suzuki, investigador asociado en el laboratorio de Izpisúa-Belmonte y uno de los autores principales del artículo.

En primer lugar, los investigadores trabajaron en la optimización de la maquinaria NHEJ para su uso con el sistema CRISPR-Cas9, que permite insertar el ADN en lugares muy precisos dentro del genoma. El equipo creó un paquete de inserción personalizado compuesto por un cóctel de ácidos nucleicos, al que denominaron HITI (homology-independent targeted integration). Después, utilizaron un virus inerte para entregar el paquete de instrucciones genéticas de HITI a neuronas derivadas de células madre embrionarias humanas.

"Ese fue el primer indicio de que HITI podría funcionar en células que no se dividen", señala Jun Wu, coautor principal del estudio. Los investigadores entonces consiguieron transportar el paquete de inserción a cerebros de ratones adultos. Por último, para explorar la posibilidad de utilizar HITI para la terapia de reemplazo de genes, el equipo probó la técnica en un modelo de rata para retinitis pigmentosa, un trastorno hereditario causado por diversos defectos genéticos y que provoca ceguera en los seres humanos.

Esta vez, el equipo utilizó HITI para implantar en las células de la retina de ratas de tres semanas de edad, una copia funcional de uno de los genes dañados en esta enfermedad. El análisis, realizado cuando las ratas tenían ocho semanas de edad, mostró que los animales eran capaces de responder a la luz y se llevaron a cabo diversas pruebas que indicaban la curación en sus células retinianas.

"Hemos sido capaces de mejorar la visión de estas ratas ciegas", explica Reyna Hernández-Benítez, otra de las coautoras principales del estudio e investigadora en el Salk Institute. "Este éxito sugiere que la tecnología es muy prometedora". 

Próximos pasos

Los próximos pasos del equipo serán mejorar la eficiencia de entrega del paquete de HITI. Al igual que con todas las tecnologías de edición del genoma, conseguir suficientes células para incorporar el nuevo ADN es un desafío. En lo que la tecnología HITI destaca es en que se puede adaptar a cualquier sistema de ingeniería genómica, no solo a CRISPR-Cas9. Así, a medida que la seguridad y la eficiencia de estos sistemas mejoren, también mayor será la utilidad de HITI.

"Ahora tenemos una tecnología que nos permite modificar el ADN de las células que no se dividen para reparar defectos en genes en el cerebro, el corazón y el hígado", señala el Dr. Izpisúa-Belmonte. "Nos permite por primera vez poder soñar con curar enfermedades que antes no podíamos, lo que es muy emocionante".

En el estudio han colaborado, además de Josep Maria Campistol, Jeronimo Lajara, Estrella Núñez y Pedro Guillén, investigadores de la Universidad Católica San Antonio de Murcia. 



Fuente:  scientificamerican.com
El panorama espacial en 2016
por Daniel Marín



2016 se cierra con 84 lanzamientos orbitales, de los cuales cuatro terminaron en fracaso (además de un cohete norteamericano que explotó en la rampa días antes del despegue). La gran novedad de este año es que Rusia ha perdido de forma fulminante el primer puesto en cuanto a lanzamientos espaciales se refiere. Hay que remontarse a nada más y nada menos que 1999 para ver un año en el que Rusia no quedó primera en el medallero de lanzamientos. Por si fuera poco este año ha sido adelantada no solo por Estados Unidos, sino también por China. Con 22 lanzamientos cada uno, EE UU y China empatan en los dos primeros puestos. Eso sí, no es la primera vez que China alcanza a EEUU en número de lanzamientos (en 2012 China llegó a adelantar a los Estados Unidos), aunque sí ha sido un año récord para China en cuanto a lanzamientos.

Lanzamientos espaciales en 2016 por países. Se incluyen como lanzamientos rusos los del Soyuz desde la Guayana Francesa.


Rusia también ocupa la tercera plaza en cuanto a satélites activos en órbita por detrás de EE UU y China. En cuanto a lanzamientos fallidos, la lista la lidera China con dos despegues infructuosos, aunque uno de ellos solo parcialmente (la carga útil fue situada en órbita, pero en una inferior a la prevista). Por lo demás, tanto Rusia, Estados Unidos como Corea del Norte han sufrido un fracaso cada uno. En 2016 también hemos sido testigos de cinco misiones espaciales tripuladas, cuatro de Rusia y una de china.

Lanzamientos orbitales por países y lanzadores en 2016.

Lanzamientos espaciales de los últimos años.


Estados Unidos

La sonda OSIRIS-REx de la NASA fue lanzada con éxito en septiembre de este año con el objetivo de traer a la Tierra en 2023 muestras del asteroide Bennu. En julio la sonda Juno se situó en órbita alrededor de Júpiter tras cinco años de viaje por el sistema solar. Lamentablemente, por el momento no ha podido alcanzar la órbita científica planeada y, aunque ha enviado preciosas fotos nunca vistas de los polos del planeta, todavía no está claro si podrá completar su misión principal. Otro contratiempo ha sido el retraso del lanzamiento de la sonda marciana InSight de 2016 a 2018 por culpa de un instrumento defectuoso construido conjuntamente con Francia. 


Júpiter visto por Juno el 11 de diciembre (NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSS/Sander Clement).


En junio la sonda Dawn completó su misión primaria en órbita de Ceres y la NASA decidió mantenerla alrededor del planeta enano a pesar de que el equipo de la sonda propuso enviarla al asteroide 145 Adeona. Dawn también ha confirmado que las manchas blancas de Ceres son depósitos de sales ricas en carbonato de sodio y que existe hielo en los cráteres polares. Por su parte la sonda Cassini comenzó en diciembre la penúltima fase de su misión antes de su destrucción en 2017 y nos ha ofrecido, como es costumbre, hermosas imágenes de Saturno, sus anillos y sus lunas.

Las manchas blancas del cráter Occator de Ceres son depósitos de carbonato de sodio (NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA/ASI/INAF).

Ceres con el cráter Oxo en el centro, uno de los lugares donde Dawn ha identificado hielo de agua fuera de los polos (NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA/Justin Cowart).

Saturno visto por Cassini en verano de 2016 (NASA/JPL/Ian Regan).

La mejor imagen de la luna Pandora vista por Cassini en diciembre de 2016 (NASA/JPL).

Una vista de las nubes de Saturno en infrarrojo (NASA/JPL).

Diferencias en color del hexágono del polo norte de Saturno a lo largo del tiempo (NASA/JPL).


En mayo el equipo del telescopio espacial Kepler anunció el descubrimiento de 1284 nuevos exoplanetas y en septiembre el telescopio Hubble ofreció más pruebas, todavía no concluyentes, de la existencia de géiseres en Europa, la luna de Júpiter. Otro hito tuvo lugar en octubre, cuando la sonda New Horizons completó el envío de los datos del sobrevuelo de Plutón que tuvo lugar en julio de 2015. Mientras tanto, las sondas MRO, MAVEN, Odyssey, Opportunity y Curiosity siguen transmitiendo datos de Marte sin cesar. El rover marciano estrella de la NASA, Curiosity, ha enviado nuevos datos sobre la habitabilidad del Marte primigenio y las dunas del cráter Gale, pero en diciembre experimentó serios problemas relacionados con su taladro.

Curiosity junto a las dunas del cráter Gale (NASA/JPL).

Las dunas del cráter Gale y las faldas del monte Sharp (NASA/JPL).

Otro selfie de Curiosity (NASA/JPL).

Con respecto al programa tripulado, el astronauta Scott Kelly finalizó en marzo una misión de 340 días en la ISS junto con el ruso Mijaíl Kornienko. Kelly se ha convertido en el astronauta de la NASA que más tiempo ha estado en el espacio durante una misión, aunque no ha superado el récord de 14 meses que Valeri Poliakov logró en 1995 a bordo de la estación Mir. Y sin salir de la ISS, la NASA logró probar con éxito el pequeño módulo inflable BEAM en la estación.

Kelly y Kornienko a bordo de la ISS (NASA).

El módulo inflable BEAM de Bigelow acoplado a la ISS (NASA).


Con respecto a lanzadores, 2016 ha visto una de cal y otra de arena para la empresa SpaceX. Por un lado, en abril consiguieron hacer aterrizar por primera vez la primera etapa del Falcon 9 sobre una barcaza situada en alta mar. Por otro lado, en septiembre explotó un Falcon 9 en la rampa de lanzamiento con la carga útil antes del despegue, por lo que las misiones de este lanzador fueron suspendidas el resto del año. Y un año más el Falcon Heavy no alzó el vuelo. Sin embargo, en agosto Elon Musk presentó su fastuoso plan para mandar una misión tripulada a Marte usando el mayor lanzador jamás construido por el hombre.

Aterrizaje de la primera etapa del Falcon 9 en la barcaza ASDS durante la misión SpX-8 (SpaceX).

La nave marciana tripulada de SpaceX es capaz de llegar a todo el sistema solar (SpaceX).


2016 también ha sido el año en el que ha debutado el nuevo cohete Antares 2 de Orbital ATK con motores rusos RD-181. La empresa Blue Origin continuó con las pruebas de aterrizaje vertical de su cohete suborbital New Shepard, incluyendo su sistema de escape, y en septiembre presentó la propuesta de lanzador gigante New Glenn, la competencia del Falcon Heavy de SpaceX.

Propuesta de lanzador gigante New Glenn de Blue Origin (Blue Origin).


Rusia

2016 ha sido un año agridulce para Rusia. Por un lado, la pérdida en la primera posición de lanzamientos revela los diversos problemas a los que se ha tenido que enfrentar la industria aeroespacial rusa este año. El conflicto en Ucrania ha significado la cancelación de los vuelos del Dnepr —el lanzador comercial más barato del mercado— y del Zenit, además del Rokot —ciertos componentes de la etapa Briz-K se fabrican en Ucrania—, lo que se ha traducido en un número inusualmente bajo de misiones. Además el Protón-M, que tradicionalmente es el segundo lanzador ruso con más lanzamientos, solo ha realizado tres misiones este años en vez de las ocho habituales por culpa de diversos problemas técnicos y políticos. Al menos este año no ha habido ningún fallo de este lanzador, aunque durante el último lanzamiento de junio uno de los cuatro motores de la segunda etapa del Protón se apagó 9 segundos antes de lo previsto.

Lanzamiento de un cohete Protón con la sonda europea ExoMars 2016 (Roscosmos/ESA).


Para rematar, uno de los fallos durante el lanzamiento de este año fue el de la Progress MS-04, una nave de carga con rumbo a la ISS. Este fallo ha sido el tercero de un cohete Soyuz con una nave Progress en los últimos cinco años. Además los recortes económicos han golpeado duramente al programa espacial y en 2016 Roscosmos tomó la decisión de reducir la tripulación permanente del segmento ruso de la ISS de tres a dos cosmonautas para ahorrarse el lanzamiento de una nave Progress al año. Curiosamente, y a pesar del enfrentamiento con Estados Unidos, este año se ha hablado menos del proyecto de estación espacial totalmente rusa y más de cooperación internacional.

Primer lanzamiento desde el nuevo cosmódromo de Vostochni (Roscosmos).


Por otro lado, en abril Rusia inauguró con éxito el nuevo cosmódromo de Vostochni, un proyecto crucial para el futuro del programa espacial ruso que garantiza la independencia del país en material espacial (el principal cosmódromo ruso, Baikonur, está en Kazajistán). Lamentablemente, hasta que se construya una rampa para el cohete Angará el nuevo centro espacial tiene una importancia muy limitada (Rusia ya cuenta con más rampas para el cohete Soyuz en otros tres centros espaciales: Baikonur, Plesetsk y Kourou). También se llevaron a cabo con éxito cuatro misiones tripuladas a la ISS, las Soyuz TMA-20M, Soyuz MS, Soyuz MS-02 y Soyuz MS-03. Este año Roscosmos puso en servicio la última versión mejorada de la Soyuz, la Soyuz MS y además lanzó tres naves de carga Progress (MS-02, MS-03 y MS-04) a la estación espacial, aunque como hemos visto esta última no alcanzó su objetivo.

La Soyuz TMA-20M durante el acoplamiento con la ISS (NASA).


Precisamente, este año la empresa RKK Energía propuso su nueva nave de bajo coste para sustituir a las Progress, la TGK PG. En cuanto a lanzadores, Khrúnichev presentó sus nuevos cohetes Protón Medium y Protón Light y RKTs Progress el Soyuz-2LK, todos ellos lanzadores ligeros que pretenden adaptarse a las nuevas necesidades del mercado y arrebatarle clientes a la competencia, especialmente SpaceX. En cuanto planes a largo plazo, este año se ha impulsado desde el Kremlin la cancelación del cohete lunar Angará A5V a cambio del Féniks, una versión 100% rusa del Zenit. Otro rayo de luz ha sido el lanzamiento de la misión ExoMars 2016 conjuntamente con la ESA. A pesar de que se trata de una sonda eminentemente europea, Rusia ha puesto el lanzador y ha desarrollado varios instrumentos, lo que supone la vuelta de Rusia a la exploración planetaria después de décadas de ausencia.

Lanzamiento de la Soyuz MS-03 (Roscosmos).


China

2016 ha sido un magnífico año para China, no solo por los 22 lanzamientos efectuados, todo un récord, sino porque este ha sido el año en el que al fin se ha inaugurado el nuevo centro espacial de Wenchang, que será fundamental en el futuro del programa espacial chino. También despegaron por primera vez los cohetes Larga Marcha CZ-7 y CZ-5, los principales exponentes de la nueva generación de lanzadores que usan kerolox (queroseno y oxígeno líquido) en vez de tóxicos combustibles hipergólicos. Con el CZ-5, un lanzador capaz de situar casi 25 toneladas en órbita baja, China se pone al mismo nivel que EE UU, Rusia y Europa en cuanto a capacidad de cohetes espaciales se refiere y por primera vez pone en servicio un cohete dotado de propulsión criogénica (hidrógeno y oxígeno líquido) en la primera etapa.

El primer Larga Marcha CZ-7 en el nuevo centro espacial de Wenchang (Xinhua).

Primer lanzamiento del CZ-5.


Con respecto al programa tripulado, en septiembre China puso en órbita la estación Tiangong 2. Este año China ha vuelto a ser una vez más la única nación del planeta además de Rusia en lanzar una nave tripulada, la Shenzhou 11, con los astronautas Jing Haipeng y Chen Dong, que entre octubre y noviembre pasaron un mes en órbita a bordo de la Tiangong 2. También se probó un prototipo de la futura cápsula de nueva generación aprovechando precisamente el primer lanzamiento del CZ-7 y se lanzó la cápsula no tripulada Shijian 10 con experimentos para microgravedad. Lo único que ha empañado este brillante año es el fracaso en el lanzamiento de un CZ-4C en septiembre y el fallo parcial de un CZ-2D.

Jing Haipeng (izquierda) y Chen Dong, la tripulación de la Shenzhou 11 (Xinhua).

Shenzhou 11 (arriba) y la Tiangong 2 en órbita vistas desde el satélite Banxing 2 el 22 de octubre (chinaspaceflight.com).

Aterrizaje del prototipo de cápsula de nueva generación china (Xinhua).


Europa

En marzo la ESA logró lanzar al fin la misión ExoMars 2016 en colaboración con Rusia. La sonda llegó a Marte. La misión llegó en octubre a Marte y la sonda ExoMars TGO se colocó con éxito en órbita alrededor del planeta rojo, pero desgraciadamente la sonda Schiaparelli se estrelló contra la superficie por culpa de un fallo de diseño. Por otro lado, los ministros europeos aprobaron la continuación de la misión ExoMars 2020. En septiembre la sonda Rosetta finalizó su exitosa y fascinante misión de exploración del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko realizando un aterrizaje forzoso sobre el núcleo cometario. Antes de despedirse para siempre, Rosetta pudo encontrar a su hermana Philae sobre la superdicie de Chury. Europa ha avanzado en su constelación del sistema posicionamiento Galileo con el lanzamiento de seis unidades, cuatro de ellas puestas en órbita por primera vez con un Ariane 5.

Sonda ExoMars TGO (ESA).

Imagen en color de los restos de Schiaparelli en Meridiani Planum obtenida por la cámara HiRISE de la sonda MRO (NASA/JPL/University of Arizona).

Lanzamiento de la misión VA233 con cuatro satélites Galileo (Arianespace).

El cometa 67p/Churyumov-Gerasimenko el 25 de marzo de 2015 visto a 86,6 km de distancia (ESA/Rosetta/NavCam).

Última imagen de Rosetta más o menos enfocada antes del impacto. Fue tomada a 20 metros de altura con la cámara WAC de OSIRIS y tiene una resolución de 5 mm/píxel (ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA).


Japón e India

Japón lanzó en 2016 una nueva nave de carga hacia la ISS, el HTV 6 y el telescopio espacial de rayos X Hitomi, una misión que contaba con la colaboración de la NASA y que se desintegró poco después en órbita. Por su parte India lanzó el prototipo de nave reutilizable RLV-TD, completó este año el despliegue de la constelación de satélites de posicionamiento IRNSS y la sonda Mangalyaan sigue funcionando con éxito en órbita de Marte.

El HTV 6 es capturado por el brazo robot de la ISS (NASA).



Fuente: danielmarin.naukas.com