jueves, 10 de agosto de 2017

Descubiertos nuevos exoplanetas potencialmente habitables
El esquivo sistema planetario de Tau Ceti
por Daniel Marín


Tau Ceti es conocida por todos los aficionados a la ciencia ficción debido a que es una de las estrellas de tipo solar más cercanas. Está a tan solo doce años luz de distancia y es una estrella un poco más pequeña que el Sol, con una masa que alcanza el 78% de la solar y de tipo espectral G8. Además, y esto es lo importante, también tiene un sistema planetario. Sin embargo, los planetas de Tau Ceti se han revelado más tímidos de lo esperado. En diciembre de 2012 un equipo de investigadores liderado por Mikko Tuomi descubrió nada menos que cinco planetas alrededor de Tau Ceti, pero lamentablemente su descubrimiento fue puesto en duda por culpa del mayor enemigo del cazador de planetas: el ruido.

Parece que al final Tau Ceti tiene un sistema de cuatro, y no cinco, supertierras, dos de ellas en los límites de la zona habitable (news.ucsc.edu).


Y es que el ruido es el principal factor que limita la sensibilidad tanto del método de la velocidad radial como del tránsito. ¿Pero a qué nos referimos cuando hablamos de ruido? Si las estrellas fueran simples esferas que emiten luz de forma estable y continua sería mucho más fácil detectar exoplanetas. Pero las estrellas tienen la mala costumbre de rotar sobre su eje y variar su brillo a corto plazo —incluso si no hablamos de estrellas variables propiamente dichas— por culpa de fulguraciones, manchas solares y otros tipos de actividad estelar.

Esto es a lo que llamamos ruido cuando hablamos de detección de exoplanetas, ya que es muy difícil predecir y modelar la actividad estelar a varios años luz de distancia. El ruido afecta de forma directa al método del tránsito porque provoca una variabilidad aleatoria en el brillo la estrella y hace que los tránsitos sean más complicados de detectar. Sin embargo, también afecta, y mucho, al método de la velocidad radial. Recordemos que este método detecta planetas al medir la velocidad de ‘bamboleo’ de una estrella por efecto Doppler debida a la presencia de uno o más planetas. Aunque no se mide el brillo como en el método del tránsito, la actividad estelar y la rotación de la estrella es interpretada por los espectrómetros como variaciones espúreas de la velocidad, o sea, ruido.

Lógicamente, cuanto más ruidosa sea una estrella, más complicado será detectar planetas a su alrededor. Por ejemplo, para dar con Proxima b, el exoplaneta más cercano a la Tierra, el equipo descubridor se dedicó a analizar cuidadosamente el brillo de la estrella con un instrumento independiente al mismo tiempo que intentaba descubrir planetas por el método de la velocidad radial. Este método ha alcanzado en los últimos años una sensibilidad impresionante y es capaz de medir —dependiendo, una vez más, del maldito ruido— velocidades de cerca de 4 km/h (1 m/s) en las estrellas. ¡Un metro por segundo! Es alucinante que seamos capaces de lograr semejante precisión. Esto nos permite detectar supertierras en la zona habitable de estrellas de tipo solar, pero no es suficiente si queremos descubrir planetas de tamaño terrestre. Para conseguirlo necesitamos una precisión del orden de diez centímetros por segundo. Desgraciadamente, aunque ya disponemos de instrumentos de nueva generación que teóricamente son capaces de esta hazaña, el ruido nos impide alcanzar este límite.

¿Cómo superar pues esta temida barrera? Pues recientemente un equipo de astrónomos entre los que se encuentra Tuomi, pero también figuras de la talla de Steven Vogt, Paul Butler o Guillem Anglada Escudé (el descubridor de Proxima b), ha propuesto una nueva técnica de ‘velocidades radiales diferenciales’. Y lo han aplicado al sistema de Tau Ceti. Resumiendo mucho, podríamos decir que los investigadores han descubierto que el ruido varía fuertemente con la longitud de onda, así que si observamos la estrella en distintas longitudes de onda veremos ‘distintos ruidos’, por lo que será más fácil filtrarlos posteriormente. En definitiva, las diferencias de color permiten eliminar mejor el ruido de la estrella. Tau Ceti ha sido elegida para poner a prueba esta técnica porque se trata de una estrella más tranquila y, por tanto, menos ruidosa que el Sol, y porque sus sistema planetario ha sido cuestionado precisamente por culpa de las limitaciones derivadas del ruido.

Para ello han analizado cerca de nueve mil observaciones (!) de Tau Ceti realizadas, cómo no, por el espectrómetro HARPS del telescopio de 3,6 metros de La Silla (Chile) entre junio de 2003 y septiembre de 2013, pero también han usado datos del observatorio Keck de Hawái. ¿Y el resultado? Pues que con la nueva técnica han sido capaces de detectar señales de hasta 30 centímetros por segundo, un gran logro que, a su vez, ha permitido descubrir cuatro planetas alrededor de Tau Ceti, algunos con señales tan pequeñas del orden de 40 centímetros por segundo. Los cuatro mundos tienen periodos de 20, 49, 160 y 600 días respectivamente.

Características del nuevo sistema planetario de Tau Ceti (Feng et al.).

Entonces, ¿qué ha pasado con el sistema original de cinco planetas descubierto en 2012? Pues este nuevo análisis nos dice que los tres exoplanetas más interiores —Tau Ceti b, c y d— en realidad no existen, al mismo tiempo que confirma la presencia de Tau Ceti e y f, los dos con una masa mínima de cuatro veces la terrestre (en realidad el estudio ha detectado evidencias de que Tau Ceti d podría ser real, pero no con la suficiente confianza estadística). Para evitar confusiones —aunque me temo que causará el efecto contrario— los dos nuevos planetas más internos han sido denominados Tau Ceti g y h, ambos con una masa mínima de 1,8 veces la de la Tierra.

Los cuatro nuevos planetas serían por tanto supertierras y no planetas de masa terrestre, al igual que el sistema original de 2012, pero lo interesante es que Tau Ceti e y f estarían en el límite interior y exterior de la zona habitable respectivamente. Lástima que estos dos sean precisamente los planetas más masivos, pero en cualquier caso es posible que tengan masas de agua líquida de forma estable en su superficie. Otro factor negativo es que, a pesar de no ser un astro joven, Tau Ceti está rodeada por un cinturón de escombros —asteroides y cometas— diez veces más denso que el del sistema solar, así que estos planetas estarán sometidos a un bombardeo cósmico considerablemente más intenso que la Tierra.

Evidentemente, después de tanto cambio de planeta más de uno pensará que lo mejor es ser cautos y esperar a más observaciones. Y hace bien, pero no solo con Tau Ceti, sino con muchos otros planetas extrasolares ya descubiertos. De hecho, si esta nueva técnica de eliminación del ruido estelar demuestra su validez, habría que revisar la gran mayoría de descubrimientos de exoplanetas de pequeño tamaño por el método de la velocidad radial. Y es que nadie dijo que descubrir otros mundos de dimensiones terrestres situados a varios años luz de distancia fuera sencillo. 



Fuente:  danielmarin.naukas.com

miércoles, 9 de agosto de 2017

La búsqueda de vivir para siempre: ¿cuál es el límite para la vida humana?
por Brent Swancer

Crédito: mysteriousuniverse.org

La humanidad ha estado fascinada durante mucho tiempo con la búsqueda de prolongar nuestra vida. La idea de vivir más tiempo o incluso ganar inmortalidad ha aparecido en las leyendas y ha sido durante siglos la obsesión de incontables místicos, filósofos, médicos, autores y grandes pensadores. De hecho, el deseo de evadir la muerte y escapar de nuestra propia mortalidad inminente nos ha consumido desde el tiempo no recordado. Sin embargo, en la medida en que hemos llegado junto con nuestra vasta tecnología médica y la civilización avanzada, persiste la pregunta, ¿estamos destinados a ser capaces de alcanzar la vida expansiva que anhelamos? ¿Incluso tenemos el potencial dentro de nosotros para engañar el inexorable enfoque del envejecimiento, el deterioro y la muerte? ¿Tenemos algún límite insuperable, incorporado a nuestra longevidad o es esencialmente sin fronteras? En los últimos años esto se ha convertido en un tema candente de debate, con los investigadores chocando sobre el tema de lo que la capacidad de nuestros cuerpos para una vida más larga es y hasta qué punto podemos realistamente empujar más allá de nuestra mortalidad.

Con el fin de estudiar la posibilidad de una vida muy prolongada, es importante considerar primero cuál ha sido la esperanza de vida máxima conocida de los seres humanos. De hecho, ha habido increíbles hitos establecidos para la longevidad en los seres humanos, con la persona más antigua confirmada por haber vivido correspondiendo a una mujer francesa llamada Jeanne Calment (1875-1997), que vivió la impresionante edad de 122. Otros unidos a las filas de los que más han vivido son Emma Morano, de Italia (1899-2017), vivió hasta la vejez madura de 117 años y 137 días, Susannah Mushatt Jones (1899-2016), que vivió hasta los 116 años y es notable por haberlo hecho mientras mantenía el hábito de comer cebolla todos los días, así como Ellen "Dolly" Gibb, de North Bay, Canadá, que ha vivido hasta los 112 años.

Jeanne Calment (Crédito: mysteriousuniverse.org)

Aunque estos casos son excepcionalmente raros, la vida humana en general ha aumentado constantemente a lo largo de los años, y con registros tan increíbles que se hacen sobre la longevidad humana, por supuesto, ha habido interés científico sobre cuánto tiempo los seres humanos son físicamente capaces de vivir. En los próximos años, ¿veremos gente viviendo aún más, hasta 125 años o incluso más allá? Un reciente informe ampliamente difundido y debatido fue publicado en el número de octubre de 2016 de la revista científica Nature, a cargo de un grupo de científicos liderados por Jan Vijg, genetista del Colegio Albert Einstein de Medicina de Nueva York, e incluyó a sus colegas Xiao Dong, Brandon Milholland, que afirmó haber descubierto de manera concluyente que el techo superior e impenetrable para la vida humana era de 115 años, y que los pocos casos de los que vivían más tiempo eran simplemente una anomalía. 

Para llegar a esta conclusión, Vijg y su equipo analizaron la base de datos internacional sobre la longevidad, una gran cantidad de datos y cifras sobre las tendencias del envejecimiento de 41 países diferentes. En particular, el equipo examinó los datos de los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y Japón, y descubrieron que, si bien el número de centenarios y los nuevos registradores por edad aumentaron cada año desde los albores del siglo XX, esta tendencia extrañamente se ha estabilizado en los años ochenta antes de paralizarse en los años noventa. Se esperaba que si no existiera un límite biológico a la vida humana, entonces habría personas mayores hasta el presente, especialmente con la mejora de la atención médica y una mejor nutrición general, pero a partir de los años noventa sobre el número de registros los interruptores se detienen abruptamente. Vijg supuso que esto significaba que había una barrera natural en el lugar de cuánto tiempo somos físicamente capaces de vivir, aproximadamente 115 años de edad, y que ya hemos llegado a ella. Vijg diría:
Cuando Jeanne Calment murió, realmente pensé que esto era el comienzo de algo muy dramático. Si algo hubiera esperado era más Jeanne Calments en los últimos años, pero no lo hay. Puedo ver que es muy deprimente cuando descubres que nunca podemos tener más de 115 años de edad.
¿Así que es eso? ¿Estamos condenados a hacer frente a un tope de 115 años, o es esta una barrera que podemos de alguna manera perforar? Este informe y los hallazgos de Vijg fueron ampliamente difundidos en los medios de comunicación, y de inmediato provocó una tormenta de debate acalorado y controversia dentro de la comunidad médica, con varios otros equipos de investigadores que intervienen para criticar, refutar y desafiar esta conclusión, Propios hallazgos contradictorios. Algunas de estas críticas eran bastante mordaces, y los estadísticos estuvieron entre los primeros en saltarse el informe, alegando que Vijg había utilizado datos erróneos, manipulado los números, hecho suposiciones y conclusiones unilaterales, y escogido y maltratado los datos. Un estudiante de doctorado de la Universidad de Groningen, Nick Brown, señaló uno de estos defectos como el hecho de que el equipo había dividido los datos en dos períodos de tiempo arbitrarios -antes y después de 1995- y que luego utilizaron datos que parecían coincidentes con su percepción de que había una nivelación. En una refutación que co-escribió, Brown dijo de las conclusiones del equipo de Vijg:
Al parecer, ellos pensaron que habían encontrado un patrón, entonces desarrollan una teoría para explicar el patrón. Luego, presto, los datos coinciden con la teoría -por supuesto, porque la teoría se generó a partir de esos datos. Ese es un error fundamental en la forma de hacer ciencia.

Otros estadísticos han afirmado que hubo otros errores técnicos cometidos por el equipo de Vijg al calcular sus estadísticas, y han llegado a conclusiones muy diferentes al analizar datos similares pero más robustos. Un ejemplo es Siegfried Hekimi, un biólogo de la Universidad McGill, que reanalizó los datos utilizados por Vijg sin dividirlo en los dos períodos de tiempo y encontró que era bastante coherente con la idea de que había más de una trayectoria de vida y que en algunos de estos había poca o ninguna meseta, lo que sugiere que la vida humana podría muy bien seguir aumentando en el futuro previsible. Él ha dicho "simplemente no sabemos cuál podría ser el límite de edad", y sugirió que incluso podemos ser capaces de llegar hasta los 150 años de edad.


Jan Vijg (Crédito: mysteriousuniverse.org)
 
Maarten Rozing, investigador de gerontología en la Universidad de Copenhague en Dinamarca, también ha reevaluado los datos y encontró que no hay pruebas de que la vida humana tenga un límite de 115 años, y también ha afirmado que Vijg cometió errores en sus cálculos. Basado en sus hallazgos, Rozing ha dicho que el envejecimiento humano es más maleable de lo que se pensaba anteriormente y que no hay evidencia real de algún tipo de "reloj biológico" que limita la edad que podemos obtener. También ha dicho del trabajo de Vijg: "Es una afirmación extrema que hacen que haya un límite a la vida humana y creo que una afirmación extrema merece un escrutinio extremo". Se ha señalado además que el equipo de Vijg basó muchas de sus suposiciones en el declive de la longevidad en los datos bastante escasos de Calment y apenas once otros. Rudi Westendorp, Profesor de Envejecimiento Saludable de la Universidad de Copenhague y ex Profesor de Medicina Geriátrica en Leiden, dijo de los hallazgos de Vijg:
Vijg se centra sólo en el pequeño grupo que logra la longevidad extrema; es como mirar al medallista olímpico Sven Kramer y sacar conclusiones sobre el desarrollo del patinaje de velocidad del holandés. Los estudios que examinan un grupo mucho mayor de personas en edad avanzada muestran que la esperanza de vida de las personas, incluso las más antiguas, sigue aumentando. Todos los datos disponibles indican que los individuos más viejos que siguen viviendo sólo siguen envejeciendo y están en mejores condiciones también. Sinceramente no lo entiendo. Nature nunca debería haber publicado esto (informe de Vijg).

Varios otros científicos han intervenido para refutar las conclusiones de Vijg. Otros equipos de científicos también han presentado sus propias conclusiones en el debate, incluyendo un equipo de investigadores del Instituto Interdisciplinario Demográfico de Países Bajos que también publicó su trabajo en Nature. En este caso, el equipo se centró en las estadísticas de las mujeres japonesas, un demográfico reconocido por su extrema longevidad, y el uso de modelos matemáticos llegó a la conclusión de que la vida humana en general fue en aumento, incluso proyectando que en 2070 habremos alcanzado un nuevo máximo de vida de 125 años y más.
 

Este no es el final de la crítica por un largo tiro. Uno de los críticos más llamativos del documento ha sido James Vaupel, demógrafo del Centro Max Planck Odense sobre la Biodemografía del Envejecimiento en Dinamarca, que también ha cofundado la base de datos que Vijg y sus asociados utilizan para su estudio. Vaupel dice que no hay una fecha de expiración definida clara o aparente para las vidas humanas, y él no ahorra palabras cuando dice del informe de Vijg:
Es la peor investigación que he leído en la revista Nature. Me indignaba que Nature, una revista que yo respetaba mucho, publicara semejante parodia. La evidencia apunta hacia un límite inminente. En la actualidad, el balance de la evidencia sugiere que si hay un límite está por encima de 120, tal vez mucho más arriba -y tal vez no hay un límite en absoluto.

Palabras duras. Por su parte, Vijg mismo ha mantenido sus datos y descubrimientos incluso frente a esta torpe respuesta, y ha sugerido que semejante ira y crítica son el resultado de la mala lectura de su informe y también puede deberse a la falta de voluntad de sus críticos para enfrentar sus propia mortalidad inminente. Por su parte, ha sido generalmente tan rabioso en sus respuestas, mostrando lo acalorado que se ha convertido el debate en verdad, diciendo:

Supongo que el mensaje principal es que muchas personas tienen dificultades para aceptar que todo ahora apunta hacia un final en el aumento de la vida máxima. Ellos tratan de inventar modelos complejos para demostrar que la mortalidad está disminuyendo con la edad muy avanzada. Es peor que la ciencia ficción. Tal vez podamos hacerlo en algún momento, como digo, por cierto, al final de mi artículo. Pero si no somos capaces de hacer eso porque el envejecimiento resulta ser todavía muy misterioso, o un proceso que realmente no podemos intervenir, entonces estamos atascados con una esperanza de vida máxima real que oscila alrededor de 115. Aceptelo.

Independientemente de quién está bien o mal, todavía nos queda la cuestión de cuánto tiempo podemos esperar vivir ¿Es 115 como predice Vijg? ¿125? ¿Incluso más largo? ¿Existe alguna programación biológica interna que ha decidido nuestro límite natural máximo, o puede extenderse de alguna manera, posiblemente indefinidamente? Si es así, ¿cómo y por cuánto tiempo? Si realmente hay algún techo biológico para la vida, entonces ¿dónde se encuentra realmente y podemos encontrar una manera de vencerlo? Estas son las cosas que es probable que continuemos buscando para arrojar luz con el estudio adicional, y que es probable que vaya a ser muy debatido y discutido entre los científicos durante algún tiempo por venir. Parminder Raina, director científico del Instituto McMaster para la Investigación sobre el Envejecimiento, ha dicho de este viaje continuo de discusión y descubrimiento:

La gente se está encaminando hacia los 100 años, pero no tenemos idea de dónde acabará. ¿Estas personas seguirán viviendo más y más, o hay un cierto límite a la esperanza de vida? Creo que es un debate científico abierto.

Por ahora la respuesta a la cuestión parece ser en última instancia "no lo sabemos realmente", y este es sin duda un área que se seguirá intensamente en los próximos años. Ya sea que tengamos algún límite temporal biológico o no, si estamos condenados a enfrentar el hecho de que nuestro tiempo está establecido, o se tiene un potencial ilimitado de vivir por incalculables tiempos, seguramente habrá gente que seguirá tratando de ir más allá de la barrera de la edad. La gente seguirá intentando, negándose a inclinarse ante nuestra mortalidad, desafiando a la muerte, tal como lo hemos hecho durante siglos y probablemente lo hará siempre.
 




 
El Planeta 9, el Planeta 10 y los misterios de los confines del sistema solar
por Daniel Marín



El sistema solar no acaba en Neptuno. Más allá se encuentran miles de cuerpos helados agrupados en el cinturón de Kuiper, la —hipotética— nube de Oort y otras estructuras que todavía no están demasiado claras. Pero en principio ninguno de estos pequeños mundos se puede comparar con los ocho planetas interiores. ¿O no? Ya desde el siglo XIX los astrónomos imaginaron que podía haber un planeta de gran tamaño más allá de Neptuno en base a supuestas anomalías en su órbita. El hipotético mundo que perturbaba la órbita de Neptuno fue bautizado con el nombre de Planeta X por el astrónomo Percival Lowell. Tras décadas de búsqueda, en 1930 Clyde Tombaugh descubrió al fin un planeta observando desde el mismo observatorio del fallecido Lowell. Pero pronto se descubrió que Plutón, como sería bautizado este nuevo mundo, era demasiado pequeño para ser el ansiado Planeta X. 

¿Existe un planeta 10 del tamaño de Marte en el exterior del cinturón de Kuiper? (Heather Roper/LPL).


Muchos otros astrónomos continuaron con la búsqueda, aunque los cálculos cada vez más precisos de la masa de Neptuno redujeron progresivamente el tamaño del supuesto planeta. Finalmente, cuando la Voyager 2 pasó por Neptuno en 1989 y midió su masa con gran precisión se comprobó que no había discrepancia alguna en la órbita del planeta. Los astrónomos habían estado persiguiendo un fantasma durante más de un siglo. ¿Terminaba así la historia del Planeta X? No exactamente.

En los años 90 se descubrieron los primeros objetos del cinturón de Kuiper (KBOs) —un anillo de cuerpos helados situados entre 30 y 50 Unidades Astronómicas (UA) del Sol—, aunque en realidad Plutón siempre había sido un ‘simple’ KBO venido a más. Estos objetos contienen muchos volátiles —o sea hielos (metano, nitrógeno, dióxido de carbono y agua)—, pero también una gran cantidad de minerales rocosos. Entonces, ¿por qué no podría existir un ‘súper KBO’ del tamaño de la Tierra en las regiones más exteriores del cinturón de Kuiper? Además, uno o varios planetas de este tipo podría ser el causante de la forma del cinturón de Kuiper o de los episodios de extinción provocados por lluvias de cometas (algo así como la hipótesis de Némesis, pero a pequeña escala). El Planeta X había vuelto.

Pero las observaciones a principios de este siglo mediante telescopios espaciales infrarrojos —especialmente el telescopio WISE— echaron un jarro de agua fría a los más optimistas. Cualquier mundo, por grande que sea, situado en los límites exteriores del sistema solar tiene un brillo en el espectro visible despreciable, a lo que no ayuda el que su superficie esté cubierta de sustancias orgánicas oscuras, como hemos visto en Plutón. Sin embargo, los telescopios infrarrojos son capaces de ver el calor que emitirían estos lejanos mundos de tamaño planetario, salvo que estén excepcionalmente lejos. Los resultados de las observaciones en infrarrojo descartaban la existencia de enanas marrones o planetas gigantes lejos del Sol a distancias enormes, pero también la de planetas como la Tierra localizados en la parte interna del cinturón de Kuiper. Otra vez decíamos adiós al Planeta X.

No tan rápido. Durante la década pasada se descubrieron numerosos objetos transneptunianos (TNOs) con órbitas extremadamente elípticas y/o una inclinación considerable con respecto al plano de la eclíptica (el plano en el que orbitan los ocho planetas). Algunos de estos cuerpos no pertenecían al cinturón de Kuiper clásico y con otros la cosa no estaba muy clara. En 2003 el descubrimiento de Sedna, con un afelio —punto más lejano al Sol— de casi mil UA (!) y un perihelio de 76 UA, había sido considerado como la primera detección de un cuerpo localizado en una órbita intermedia entre el cinturón de Kuiper y la hipotética nube de Oort. (Un inciso para aquellos que se líen con los nombres: si no sabemos a ciencia cierta si un objeto pertenece o no al cinturón de Kuiper usamos el término ‘objeto transneptuniano’ o TNO. Por definición todos los KBOs son TNOs, pero lógicamente no se cumple lo contrario. A efectos prácticos, en este debate podemos considerar ambas definiciones como sinónimas.)

Pero poco a poco el número de TNOs con órbitas muy elípticas fue creciendo lo suficiente como para mosquear al personal (otro inciso: el cálculo de las órbitas precisas de los TNOs suele ser complicado, ya que su lento movimiento por el cielo hace que sean necesarios varios años de observaciones para poder afinar sus efémerides). Los cuerpos con afelios muy lejanos como el de Sedna se podían explicar como una especie de conexión del cinturón de Kuiper con la parte interna de la nube de Oort, pero otros presentaban afelios y perihelios lejanos. ¿Cómo explicar estas extrañas órbitas?

La órbita del supuesto Planeta 9 y la de 13 TNOs (Wikipedia).


En 2012 se descubrió 2012 VP113, un candidato a planeta enano con un perihelio de 80 UA (12.000 millones de kilómetros) y un afelio de 440 UA (66.000 millones de kilómetros). La órbita lejana y elíptica de este cuerpo hizo que los astrónomos Chad Trujillo y Scott Shepard propusieran en 2014 la existencia de un planeta del tamaño de la Tierra o de una supertierra en los confines del sistema solar que estaba perturbando las órbitas de los TNOs. Justo por entonces telescopio espacial Kepler ya había dejado claro que las supertierras y minineptunos —o sea, mundos con un tamaño entre el de la Tierra y Neptuno— eran los tipos de exoplanetas más abundantes en la Vía Láctea. ¿Y si quizás, después de todo, nuestro sistema solar no fuera una rareza y tuviese uno de estos planetas? El Planeta X volvía a la carga.

2012 VP113 tenía aproximadamente el mismo argumento del perihelio que Sedna. Es decir, el punto más cercano al Sol de ambos cuerpos estaba más o menos localizado en la misma zona del sistema solar. Obviamente, proponer la existencia de un nuevo planeta en base a solo dos casos no es una prueba demasiado sólida desde el punto de vista estadístico. La hipótesis parecía sugerente, pero muy endeble. Hasta que a principios de 2016 los astrónomos Konstantin Batygin y Mike Brown volvieron a resucitar la idea cuando intentaron explicar la órbita de seis objetos transneptunianos localizados entre 35 y 250 UA del Sol (incluyendo Sedna y 2012 VP113). Paradójicamente, en un principio Brown y Batygin querían demostrar que no era necesario invocar la presencia de un nuevo planeta para explicar estas órbitas, pero se dieron cuenta de que su modelo teórico implicaba justo lo contrario.

Por motivos un tanto peregrinos la nueva hipótesis de Brown y Batygin recorrió la red como la pólvora y parecía que los dos investigadores habían descubierto realmente el Planeta 9, aunque se trataba de una simple hipótesis como la de Trujillo y Shepard. Sin duda la fama de Mike Brown, el descubridor del planeta enano Eris y el causante indirecto de que Plutón dejase de ser un planeta, fue la clave para que esta ‘no noticia’ tuviese tanto éxito mediático. El Planeta 9 de Brown y Batygin —un nombre con pegada elegido por ellos mismos— tendría una masa mínima de diez veces la de la Tierra y una órbita elíptica que lo llevaría entre 200 y 1000 UA del Sol. El punto fuerte de la hipótesis de Brown y Batygin era que no solo explicaba las órbitas de seis TNOs, sino que además predecía la existencia de otros objetos con planos orbitales inclinados casi perpendicularmente a la eclíptica (además de otras peculiaridades teóricas que hacían que no fuese un simple modelo ad hoc). Y, efectivamente, ya se conocían cinco TNOs de estas características. En un artículo posterior Brown y Batygin afinaron su modelo de tal forma que también era capaz de predecir TNOs con una orientación orbital similar a la del propio Planeta 9.

Ahora bien, está claro que seis objetos son una muestra más significativa que dos, pero en el sistema solar hay miles de TNOs. Si queremos validar la hipótesis del Planeta 9 solo hay dos salidas: o lo descubrimos directamente o seguimos aumentando la muestra de TNOs que podrían estar afectados por él. Varios equipos de astrónomos, entre ellos Brown y Batygin, están intentando lo primero, pero por el momento sin éxito. Así que mientras tanto deberemos conformarnos con la segunda opción. A priori, con éxito: desde el año pasado se han descubierto otros tres TNOs que encajan con el Planeta 9. No obstante, en las últimas semanas se ha levantado cierto revuelo con la publicación de los resultados del OSSOS (Outer Solar System Origins Survey), un estudio que según muchos medios ha pulverizado la hipótesis del Planeta 9. ¿Es verdad?

Las órbitas de los 13 TNOs relevantes para la hipótesis del Planeta 9 (K. Batygin).


Veamos. El nuevo catálogo del OSSOS incluye 800 nuevos TNOs (!), cuatro de ellos con órbitas relevantes a la hipótesis del Planeta 9. Esto significa que ya tenemos una muestra de trece objetos para poner a prueba las predicciones de Brown y Batygin. ¿Y qué tal le ha ido a su modelo? Pues, contrariamente a lo que uno pudiera imaginar leyendo los titulares del mes pasado, francamente bien. Diez de los objetos de la muestra tienen órbitas supuestamente opuestas a las del Planeta 9, mientras que dos son similares. Es decir, encajan con el modelo. Solo un cuerpo, 2015 GT15, no se puede explicar con el Planeta 9.

El equipo del OSSOS realizó un análisis estadístico con solo los cuatro nuevos cuerpos, de ahí que concluyesen que no había ningún patrón y, por tanto, que no existe el Planeta 9. Pero si tenemos en cuenta los trece objetos en total la cosa cambia. Cierto es que la presencia de 2015 GT15 es inquietante y podría ser una señal, como apuntan otros investigadores, de que en realidad la muestra de Brown y Batygin no es significativa y se debe a simple sesgos observacionales (no todas las zonas del cielo son igualmente idóneas para la búsqueda de TNOs). Los dos investigadores reconocen que 2015 GT15 es una china en el zapato, pero señalan que también podría encajar con una de las posibles resonancias orbitales del Planeta 9. Resumiendo, todo sigue igual. Habrá que esperar a descubrir más TNOs con perihelios lejanos —varias decenas estaría bien— o a encontrar el Planeta 9, lo que suceda antes.

La hipótesis del Planeta 9 de Brown y Batygin siempre me ha parecido que destila demasiada casualidad para ser verdad. Si el Planeta 9 fuese un poco más grande o estuviese un poco más cerca en su órbita ya lo habríamos detectado. Pero evidentemente puede ser que a la naturaleza no le guste la navaja de Occam en este tema y nos la esté jugando. Otra posibilidad que también se ha planteado desde hace tiempo es que en vez de un planeta grande podría haber varios más pequeños. Esto casaría mejor con los datos de los telescopios infrarrojos y con los modelos de formación planetaria. Y precisamente hace poco los investigadores Kathryn Volk y Renu Malhotra han propuesto la existencia de un planeta con una masa comprendida entre la de la Tierra y Marte en las afueras del sistema solar.

Este planeta —¿Planeta 10?— ha sido sugerido no para explicar las órbitas de los TNOs díscolos, sino la aparente inclinación del plano medio del cinturón de Kuiper con respecto a la eclíptica en los objetos más lejanos. Una posible explicación a esta anomalía sería la existencia de un planeta con la masa de Marte a 60 UA y con una inclinación de 8º respecto a la eclíptica. Por el momento las evidencias a favor de este planeta son mucho más endebles que en el caso del Planeta 9, pero lo paradójico del caso es que la existencia de ambos mundos no es mutuamente excluyente. Si existen los dos es de suponer que se perturbarían sus respectivas órbitas el uno al otro, pero como no los hemos descubierto, pues no podemos saber hasta qué punto esto es verdad.

Lo más gracioso de todo es que de descubrirse estos dos cuerpos lo tendrían muy difícil para ser designados planetas de acuerdo con la actual —y polémica— definición de la UAI, ya que evidentemente no han ‘limpiado su órbita’. ¿Son estos cuerpos reales o los astrónomos están persiguiendo un espectro como en su momento fue el Planeta X? Sea como sea, los próximos años serán claves para saber si existen más planetas en la frontera exterior del sistema solar. 



Fuente:  danielmarin.naukas.com
YPF instaló los primeros cargadores eléctricos y el mercado se prepara para expandirlos a súper y restaurantes
La petrolera estatal inició un plan para instalar más 200 puestos de carga en todo el país y así posicionarse como una "empresa integral de energía", lo que demandará una inversión de u$s13 millones. Los modelos de autos que llegarán a las calles entre agosto y noviembre





La petrolera YPF instaló esta semana en la Ciudad de Buenos Aires los primeros surtidores para autos eléctricos de la Argentina, un proyecto al que destinará u$s13 millones de inversión.

Inicialmente estarán ubicados en la estación de servicio YPF ACA Palermo, en Godoy Cruz y Demaría.

El plan de expansión contempla, para octubre de este año, la instalación de surtidores eléctricos en las estaciones de servicio YPF en la autopista La Plata y, para antes de fin de año, otros 20 en ocho estaciones.

YPF dio inicio así a la primera fase de un plan que proyecta la habilitación de más de 200 puestos de recarga en 110 estaciones de servicio de su red en todo el país, a través de la alianza firmada en abril de este año con el grupo internacional ABB y QEV Argentina.

La compañía se convierte en la primera empresa petrolera de la Argentina en dar el paso necesario para atender la demanda futura de los vehículos eléctricos del mercado nacional, con la finalidad de asegurar una cobertura óptima y autonomía para los propietarios de autos eléctricos con su red de estaciones presente en todo el territorio nacional.



El interés creciente por la utilización de la energía eléctrica como medio de locomoción es tendencia mundial e YPF dijo que van a liderar esa evolución en nuestro país.

Los dispositivos, que estarán operativos en un plazo estimado de 60 días, fueron desarrollados por el grupo ASEA Brown Broveri (ABB).

Son de carga rápida DC (15-30 minutos por término medio para el 80% de la batería) y, además, cuentan con los tres protocolos estándar y dominantes del mercado (CCS, CHadeMo y AC).

Los nuevos surtidores también poseen un soporte digital multimedia que permitirá al usuario una experiencia de carga ágil y segura mediante la geolocalización del punto de recarga más cercano, la reserva de turno de carga y el pago mediante la aplicación con tarjeta de crédito.



La instalación está a cargo de QEV Argentina y demandará u$s13 millones.

"Este proyecto se enmarca en la visión estratégica de YPF de ser una empresa integral de energía, a la vanguardia del mercado automovilístico y las necesidades del cliente", indicó la compañía.

Expansión de "surtidores eléctricos" 

Según explicó Martín Capó, gerente de División de ABB para Latinoamérica, la empresa proyecta que en el país "el desarrollo de los puntos de carga no requerirá una infraestructura especial, sino que se podrán aprovechar distintos espacios existentes como estacionamientos, supermercados, restaurantes o shoppings".

También se podrá avanzar hacia puntos de carga "desarrollados por los operadores en torno a los cuales se podrán añadir otros servicios a prestar durante la espera del automovilista".

El concepto de estos equipos es que "el usuario pueda cargar su vehículo entre los 15 y 30 minutos, el tiempo que tarda en tomar un café", explicó ya que la tecnología cuenta con energía continua y alta potencia de 50Kw para una carga del 80% al 90% de su capacidad.

Los autos que llegan al país

Además de los avances de YPF, otras dos noticias trazan el camino para que los vehículos con propulsión eléctrica comiencen a venderse en el país.

Entre agosto y noviembre llegará a las concesionarias el primer modelo, el Kangoo ZE; y el Gobierno anunció una reducción de impuestos para este tipo de autos, del 35 al 2%.

El primer fabricante en alinear el auto con el enchufe es Renault, que anunció que comenzará la comercialización del Kangoo ZE o Zero Emission. A esta avanzada se sumaría el próximo año el Volkswagen e-Golf, y le seguirían el Chevrolet Bolt EV y el Nissan LEAF, aunque sin fecha confirmada, junto con otras marcas que están en proceso de homologación.

Las estimaciones del mercado automotor proyectan que durante 2018 habrá más de 1.000 autos, vehículos de carga o buses con motor eléctrico, circulando en Argentina. 




El ZE, el utilitario verde de Renault, se abastece de una batería de 33 kWh, desarrollada en conjunto con LG. Es de iones de litio, como la del celular. Y tiene un motor con 60 CV de potencia. Incluye un cargador de pared del tipo WallBox de 7 kW, que va conectado a la red domiciliaria convencional para completar la carga en seis horas. Ante el apuro o la necesidad, con una carga de 30 minutos, rinde unos 35 kilómetros más.

El otro que espera la bajada de bandera es el Volkswagen e-Golf, importado de Europa, que luce un motor de 115 CV que emite cero gases contaminantes, con una caja automática de una marcha. La autonomía declarada por VW es cercana a los 200 km. La batería de iones de litio cuenta con una densidad energética de 35,8 kWh. La recuperación de la batería demanda unas 13 horas con un enchufe de 220 volts.

Con la intención de favorecer esta tecnología, un mes atrás, el Poder Ejecutivo Nacional, dispuso la reducción de las cargas a las importaciones para los vehículos eléctricos, que pasarán del 35% al 2% en el valor del auto, como parte de la política de promoción del uso de energías alternativas. Pese a esta rebaja, el precio de un cero kilómetro eléctrico podría duplicar al naftero del mismo modelo. Con todo, se especulaque el Kangoo superaría largamente los 400 mil pesos.

La rebaja de impuestos solo beneficia a aquellas compañías que fabrican en la Argentina, por lo que las netamente importadoras pagarán el 100% de los aranceles. El decreto fija además en 6.000 el límite máximo de unidades por año y rige para los próximos 36 meses.

Y si bien los eléctricos cuestan más que los tradicionales, se espera que como toda tecnología incipiente, se vaya abaratando a medida que crezca la demanda hasta estar bastante más cerca del costo de los nafteros. 




Además de ecológicos, los eléctricos "se pueden cargar en el hogar, en el trabajo, en estaciones de carga. Producen mucho menos ruido y además, utilizan el 90% de la energía que consumen, a diferencia de los automóviles tradicionales, que utilizan sólo el 30%", indica Diego Vignati, director general de Nissan Argentina, a Clarín.

De acuerdo a estimaciones del sector, la reducción del consumo sería incluso más importante que la que ofrece el GNC. El cálculo de la Asociación Argentina de Vehículos Eléctricos y Alternativos (AAVEA) es que un vehículo en la Ciudad recorre unos 55 kilómetros por día, poco más de un tercio de los 155 kilómetros que ofrecen de autonomía, en promedio, los vehículos eléctricos.

Cuando la carga eléctrica está por agotarse, la mayoría de los autos poseen un sistema de geolocalización que le permitirá al usuario ubicar en el mapa el punto de recarga más cercano, la reserva de turno de carga y el pago mediante la aplicación con tarjeta de crédito.

En plan de simplificar y comprimir riesgos, un motor eléctrico puede tener 10 veces menos piezas móviles que su equivalente de combustión interna, eliminando las necesidades de mantenimiento, desperfectos, la complejidad del arreglo, y la frecuencia y el costo de los mismos. 



Fuente:  iprofesional.com

martes, 8 de agosto de 2017

Explorarán áreas hidrocarburíferas de Malargüe
  



Ayer se conoció que a cuatro años de haber recibido las áreas petroleras por parte de la provincia, la empresa mendocina de energía EMESA, tiene previsto comenzar a medidos de agosto sus planes de exploración en dos importantes áreas hidrocarburíferas de Malargüe.

Para eso ha conformado una unión transitoria de empresa con dos referentes del sector privado de esta actividad, como son Pluspetrol y Geopar. Luego de muchos años una asociación público-privada para desarrollar la exploración hidrocarburífera en Mendoza. Las expectativas son que esto ayude a reactivar la actividad petrolera en Mendoza.

Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería, destacó: “Es un evento muy importante para la empresa, ya que después de cuatro años de haber recibido estas áreas por parte de la provincia finalmente estamos comenzando con los primeros pozos operatorios. En este caso, vamos a estar trabajo en el área Puelen y Cerro Nevado, en un total de siete pozos este año en una UTE formada por EMESA, Pluspetrol y Geopar. Estamos esperando que los pozos salgan bien y poder de esta manera desde la empresa provincial poder colaborar con el desarrollo hidrocarburífico de la provincia”. 



Fuente: MendozaOpina
El test de Cambridge: ¿sos capaz de leer la mente a través de la mirada?
Un nuevo estudio científico comprobó que las mujeres poseen una mayor facilidad que los hombres para detectar pensamientos y emociones ajenas a través de los ojos. ¿Podés pasar la prueba?



A través de la mirada se pueden leer sensaciones (iStock)


Veinte años atrás, un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge llevó adelante una prueba que llamó "Lectura de la mente a través de los ojos". En ese entonces, el test reveló que las personas pueden identificar con facilidad lo que piensan o sienten los demás sólo con mirar sus ojos. En comparación, las mujeres demostraron ser más empáticas.

Veinte años después, hoy, el mismo equipo se asoció con la compañía de genética 23andMe y científicos de Francia, Australia y los Países Bajos para desarrollar un nuevo estudio que puso a prueba a 89 mil personas de todo el mundo; la mayoría de ellos, clientes de la empresa que prestaron su consentimiento para participar.

Los resultados, publicados en la revista Molecular Psychiatry, se replicaron: las mujeres superaron otra vez a los hombres, aunque lo más destacado fue su vínculo con los genes. Los investigadores determinaron que distintas variantes genéticas en el cromosoma 3 se relacionan con la capacidad para leer la mente a través de los ojos.


Los genes demostraron ser un factor clave en la lectura de la mente (iStock)


Dentro de los genes más cercanos al tramo cromosoma 3 se encuentra LRRN1 (Leucine Rich Neuronal 1), una proteína muy activa en una parte del cerebro humano llamada núcleo estriado y que demostró, gracias a un escáner cerebral, desempeñar un rol crucial en la empatía. En la misma línea, se registró un aumento del volumen en el núcleo en aquellos que puntuaron más alto en la prueba de ojos.

Varun Warrier, coautor del estudio de la Universidad de Cambridge, remarcó: "Este es el mayor estudio con la prueba de la empatía cognitiva en el mundo. Es el primero en tratar de correlacionar el rendimiento en el test con la variación en el genoma humano. Es un paso importante adelante para la neurociencia social".

Curiosamente, en los hombres no se detectó el mismo entramado genético en el cromosoma 3. "El nuevo estudio demuestra que la empatía es en parte genética, pero no debemos perder de vista otros factores sociales importantes como la educación temprana y la experiencia posnatal", sostuvo el profesor Thomas Bourgeron, de la Universidad de Paris Diderot.


El test que Cambridge empleó


FIGURA 1 – a) Irritada b) Hostil c) Horrorizada d) Preocupada
FIGURA 2 – a) Juguetón b) Tranquilo c) Irritado d) Aburrido
FIGURA 3 – a) Aterrorizado b) Divertido c) Arrepentido d) Seductor

FIGURA 4 – a) Espantada b) Deseosa c) Impaciente d) Alarmada
FIGURA 5 – a) Cauteloso b) Insistente c) Aburrido d) Espantado
FIGURA 6 – a) Aterrorizado b) Trastornado c) Arrogante d) Irritado
FIGURA 7 – a) Celoso b) En pánico c) Arrogante d) Odioso
FIGURA 8 – a) Irritado b) Sarcástico c) Preocupado d) Amistoso
FIGURA 9 – a) Chistosa b) Nerviosa c) Soñadora d) Convencida
FIGURA 10 – a) Abatido b) Aliviado c) Tímido d) Excitado
FIGURA 11 – a) Chistoso b) Insistente c) Divertido d) Relajado
FIGURA 12 – a) Compungido b) Amistoso c) Inquieto d) Desalentado

Los soluciones del Test de las miradas de Cambridge Las respuestas a la prueba de empatía en la que las mujeres se destacaron. ¿Cuántas acertaste?



FIGURA 1 – d) Preocupada
FIGURA 2 – a) Juguetón
FIGURA 3 – c) Arrepentido
FIGURA 4 – b) Deseosa
FIGURA 5 – a) Cauteloso
FIGURA 6 – b) Trastornado
FIGURA 7 – b) En pánico
FIGURA 8 – c) Preocupado
FIGURA 9 – c) Soñadora
FIGURA 10 – a) Abatido
FIGURA 11 – b) Insistente
FIGURA 12 – c) Inquieto



Fuente: infobae.com
El «Proyecto Azul» buscará la primera imagen de una «Tierra alienígena»
Una iniciativa privada tratará de lanzar en 2019 un telescopio espacial destinado a captar imágenes de los exoplanetas situados en Alfa Centauri, el sistema de estrellas más próximo al Sol


Representación artística de Próxima b, una potencial Tierra detectada cerca de Próxima b - NASA


Una nueva iniciativa privada llamada «Proyecto Azul» tratará de fotografiar planetas similares a la Tierra en Alfa Centauri, el sistema estelar más próximo al Sistema Solar, tal como ha informado «Space.com». El proyecto, presentado recientemente, tiene como principal objetivo lanzar un telescopio espacial en el año 2019 para capturar imágenes de los planetas en el rango visible, es decir, en la misma porción del espectro de luz que capta el ojo humano.

«Hay un nivel extremadamente alto de urgencia y de deseo por parte de la comunidad astronómica de salir ahí fuera y encontrar exoplanetas cerca de nuestras estrellas vecinas de los que podamos obtener imágenes y que puedan ser caracterizados», explicó Jon Morse, CEO de «Boldly Go Institute» y uno de los líderes del proyecto.

Muy recientemente, la NASA anunció el hallazgo de un candidato a planeta extrasolar similar a la Tierra en las cercanías de la estrella Próxima Centauri, el conocido como Próxima b. Pero lo cierto es que, al igual que ocurre con el resto de exoplanetas descubiertos, su existencia solo se puede deducir por el comportamiento de su estrella vecina. En realidad, por el momento resulta imposible observar planetas extrasolares directamente porque están tan lejos de la Tierra que no pueden ser captados por los telescopios.

Pero en teoría sí sería posible observar algunos con telescopios espaciales. Al menos es lo que proponen los artífices del «Proyecto Azul»: «Sabemos que necesitamos ir al espacio para hacer las mediciones más difíciles, especialmente para tomar imágenes de pequeños planetas junto a estrellas vecinas. Pero todos los científicos tienen esta esperanza de poder encontrar una Tierra 2.0», explicó Morse a «Space.com». «Tomemos la imagen "Pale Blue Dot" en torno a otra estrella».

Este «Pale Blue Dot» es una imagen captada por la nave Voyager 1 en el año 1990, y en la que se podía ver a la Tierra como un punto azul en la distancia. El objetivo de Morse sería captar una imagen similar pero esta vez mostrando un exoplaneta.

Está previsto que a finales de esta década el «Proyecto Azul» lance un telescopio espacial ligero. Para lograrlo, cuenta con el respaldo de varias organizaciones como el «Mission Centaur», un grupo benéfico de ingenieros y filántropos que pretenden obtener la primera imagen de una «Tierra alienígena», el Instituto de Búsqueda de Vida Inteligente (SETI) y la Universidad de Massachusetts, Lowell (Estados Unidos).

Telescopio de bajo coste

Aún no se han asignado los fondos necesarios, pero los organizadores ya han dicho que el proyecto pretende ser de bajo coste. Par ello, usarán sistemas de lanzamiento e instrumentos comerciales ya existentes, para situar el precio final entre los 10 y los 50 millones de dólares. Se espera que, gracias a la proximidad del objetivo, baste con un telescopio ligero y pequeño, no mucho mayor que una nevera, para obtener la primera imagen de un planeta extrasolar. «Nos vale con un telescopio de apenas medio metro, para explorar la zona habitable», ha explicado Morse.

Aunque sea ligero, el nuevo telescopio tendrá que amortiguar la intensa luz de las estrellas a la vez que capta la débil luz procedente de los planetas.

Al margen de esta iniciativa, la NASA prepara la misión WFIRST «Wide Field Infrared Survey Telescope» para mejorar la detección de exoplanetas. Además, el gran telescopio James Webb analizará la atmósfera de exoplanetas a partir de 2020.

Objetivo: Próxima b

Alfa Centauri ha atraído la atención de los científicos por ser el sistema estelar más cercano al Sistema Solar. Está compuesto por dos estrellas que orbitan a una distancia de 4,3 años luz de la Tierra, mientras que el siguiente sistema estelar más próximo está al doble de distancia. Junto a esta estrella binaria, hay una estrella enana roja llamada Próxima Cenaturi, en cuya órbita se descubrió en agosto un potencial planeta similar a la Tierra: el llamado Próxima b.

Por esto entre otras cosas, físicos como Stephen Hawking presentaron el proyecto «Starshot», cuya finalidad será en el futuro lanzar pequeñas sondas espaciales hasta Alfa Centauri.

Captar imágenes en el rango visible sería el primer paso para averiguar la naturaleza de planetas extrasolares potencialmente habitables. Posteriores análisis en otras longitudes de onda, como el infrarrojo, permitirían averiguar a qué temperatura están los planetas o cuál es la composición de su atmósfera. Hasta ahora, solo se puede intuir la composición global y el tamaño de los planetas extrasolares estudiando la órbita en torno a sus estrellas.



Fuente: ABC.es
Un proyecto que propone crear la provincia de Malvinas despierta polémica
La gobernadora de Tierra del Fuego lo definió como "barrabasada jurídica". La propuesta surgió de un grupo de estudiantes de la UNLP.

Télam





La gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, calificó hoy como una "barrabasada jurídica" de "errores conceptuales graves" al proyecto de ley presentado en el Congreso por un grupo de periodistas egresados de la Universidad Nacional de La Plata para crear la 24ta provincia llamada "Malvinas" y separada de la actual jurisdicción fueguina.

La iniciativa posee "dos errores garrafales desde el punto de vista legal, jurídico e institucional", señaló la gobernadora, quien se manifestó sorprendida con que el proyecto haya ganado un premio otorgado por el Ministerio de Educación de la Nación en 2015, según consignaron varios medios periodísticos en los últimos días.

La gobernadora citó el artículo 13 de la Constitución Nacional, que estipula que si bien podrán admitirse nuevas provincias en la Nación, "no podrá erigirse una provincia en el territorio de otras, ni de varias formarse una sola, sin el consentimiento de la Legislatura de las provincias interesadas y del Congreso".

Además, la mandataria cuestionó el fundamento del proyecto de que el gobernador de Malvinas podría ocuparse exclusivamente de las negociaciones con Gran Bretaña acerca del ejercicio de la soberanía sobre el archipiélago usurpado desde 1833.

"Eso es una barrabasada porque aunque nosotros reivindicamos la pertenencia de las islas al territorio de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, no negamos la facultad de llevar adelante la política exterior del país que está a cargo del gobierno nacional a través de la Cancillería, y no de un gobernador provincial", enfatizó Bertone en declaraciones a Télam.

La titular del Ejecutivo fueguino dijo que instruyó al ministro de Educación de la provincia, Diego Romero, para que tome conocimiento de "cómo fue el certamen nacional en que premiaron a este trabajo" y para "tratar de entender cómo reconocieron semejante idea".

La gobernadora también insistirá con un pedido a la Legislatura fueguina para que apruebe un proyecto de enmienda constitucional enviado por su gestión el año pasado, e incorpore así una cláusula transitoria donde se reafirme que las Islas Malvinas forman parte del territorio provincial.

La Carta Magna no contiene aún esa definición porque al momento de su sanción, en 1991, los límites de la provincia eran objeto de discusión hasta la sanción de la ley nacional 26552 en 2009.

"Hace un tiempo a alguien se le ocurrió crear una bandera de Malvinas. Ahora esto. Son iniciativas que buscan correr el tema de fondo que es la soberanía y desconocer que la provincia de Tierra del Fuego es la que tiene dentro de sus límites a las Malvinas, al sector antártico y a las demás islas del Atlántico Sur", señaló Bertone.

De todos modos, agregó que "confía en el parlamento argentino" y "en varios de sus integrantes que tienen a la causa Malvinas como política de Estado, algunos no peronistas como (Elisa) Carrió o (Federico) Pinedo".

En ese sentido, la gobernadora de Tierra del Fuego le pidió al gobierno nacional que dialogue con Gran Bretaña pero "incluyendo el tema de la soberanía sobre las islas y no apartándolo como sucede de actualmente".

"Más aún cuando el país podría sacar una gran ventaja de la situación que atraviesa Gran Bretaña por su salida de la Unión Europea. Son momentos que nos estamos perdiendo y que se suman a distintas políticas erráticas adoptadas después de la guerra de 1982", opinó.
Fuente: Los Andes