jueves, 4 de enero de 2018

Una extraña colonia religiosa: la Casa de David
Los restos de una colonia religiosa, su parque de diversiones, zoológico y el imperio de béisbol.


La entrada abandonada a House of David Park. Un letrero a continuación dice "Si no lo sé, retrocede". DATOS DEL MAPA © 2016 GOOGLE

Los bancos de la iglesia, el tren en miniatura y los quioscos de música de la Casa de David solían estar llenos de creyentes. Ahora, la colonia religiosa de culto tiene solo unos pocos miembros, pero la historia de la comuna se puede ver en sus edificios restantes: las opulentas mansiones centenarias y las casas de ladrillo más pequeñas que se sientan en su mayoría desiertas.

La Casa de David comenzó en 1903 por Benjamin Purnell, quien afirmó ser un profeta de Dios. Miles de personas se trasladaron a Benton Harbor, Michigan para seguir la "Casa de David" de Purnell y vivir en la comuna que prometía el Cielo en la Tierra. Los miembros se abstuvieron de todos los vicios, y todos los bienes mundanos se compartieron entre la comunidad. Sin embargo, a pesar del austero estilo de vida, los miembros de la Casa de David no fueron nada en el barro, como informó Detroit Free Press en un perfil reciente del grupo.

Eran conocidos por ser sanos y divertidos, incluso operaban un zoológico, un mercado de agricultores y un parque de diversiones llamado Eden Springs que atraía a los vecinos. El director del Museo Casa de David, que creció cerca pero no está afiliado a la colonia, le dijo al Detroit Free Press, "Sí, probablemente fue un culto. Pero, ya sabes, un buen culto... Querían invitar a (Norte)América a sus vidas".

La colonia fue quizás mejor conocida por su equipo de béisbol. El equipo viajero fue fundado en 1914 y se hizo popular no solo por la rareza de su apariencia (los hombres tenían el pelo largo y sin cortar y las barbas para aparecer a semejanza de Cristo), sino también porque eran bastante buenos. Se volvieron tan populares que contrataron a jugadores profesionales externos, algunos de los cuales desarrollaron su vello facial en deferencia al Dios de Israel. Otros solo llevaban barbas falsas.

La Casa de David encontró su polémico final cuando Benjamin Purnell fue acusado de la violación de docenas de niñas y mujeres en la comunidad durante un juicio por fraude. La comunidad se dividió en dos y los números disminuyeron. En la actualidad, los pocos miembros restantes se mantienen en los terrenos de la comunidad que una vez fue autosuficiente, operan su propio museo y se mantienen siempre amistosos con los visitantes.

El zoológico ha sido abandonado, y el parque de diversiones también. Sin embargo, si conduces por East Britain Avenue en Benton Harbor, aún puedes ver las magníficas mansiones que Purnell construyó para él y su esposa, junto con las modestas casas de ladrillo de los seguidores cercanos. Conduciendo a través de los caminos de tierra de la comuna todavía se puede ver el edificio del restaurante, el auditorio, el campo de béisbol y las iglesias, todo lo cual sirve como un recordatorio de lo que solía ser la Casa de David.


El laboratorio químico en Casa de David. BIBLIOTECA DEL CONGRESO / LC-USF33- 001945-M2 [P & P]

La panadería de la Casa de David, 1940. BIBLIOTECA DEL CONGRESO / LC-USF33-001957-M1 [P & P] 

The Girls Band en Eden Springs. FOTOGUY 49057 / CC BY 2.0 

Jugadores de béisbol de la Casa de David. MUSEO GALLEN-KALLELAN / DOMINIO PÚBLICO 

Eden Springs, el parque de atracciones en Casa de David. FOTOGUY 49057 / CC BY 2.0 

El quiosco de música de la Casa de David. BIBLIOTECA PÚBLICA BOSTON COLECCIÓN TICHNOR BROTHERS / DOMINIO PÚBLICO 

El edificio de Jerusalén. DATOS DEL MAPA © 2016 GOOGLE 

La casa de Shiloh en mantenimiento. DATOS DEL MAPA © 2016 GOOGLE 

"Casa de David de los israelitas". DATOS DEL MAPA © 2016 GOOGLE 

El restaurante vegetariano de la colonia. El campo de béisbol está detrás de eso. DATOS DEL MAPA © 2016 GOOGLE 

Las casas comunales. DATOS DEL MAPA © 2016 GOOGLE

El tren, que transportaba a los visitantes del parque a la comuna. BIBLIOTECA PÚBLICA BOSTON COLECCIÓN TICHNOR BROTHERS / DOMINIO PÚBLICO



Empresas pesqueras de Malvinas temen por el impacto del Brexit





El impacto potencial de la salida del Reino Unido de la Unión Europea es motivo de preocupación para algunas empresas pesqueras, tanto locales como extranjeras, que operan en las Islas Malvinas. Inquietud de empresas españolas que operan en las islas.

Algunos temen que, como territorio británico de ultramar posterior al Brexit, los aranceles aduaneros para los productos de pescados y mariscos de las Islas Malvinas exportados a los mercados de la UE puedan aumentar.

Representantes del Reino Unido y la UE trabajarán en los detalles del nuevo acuerdo comercial durante las negociaciones en curso. Recientemente llegaron a un acuerdo para pasar a negociaciones comerciales y podrían entrar en un período de transición de dos años después de que el Reino Unido abandone oficialmente la UE en marzo de 2019, informó la BBC.

El Brexit no solo podría significar la introducción de nuevas tarifas de derechos aduaneros, sino que también podría traducirse en un aumento de la documentación, retrasos y gestión adicional con los 27 miembros restantes de la UE, ya que se establece un nuevo sistema de aduanas.

"El Brexit es una preocupación real. Claramente nos preocupa el efecto potencial que tendrá sobre nuestras exportaciones y los aranceles que tendremos que pagar para vender pescado en nuestros mercados establecidos, en Europa", dijó James Wallace, director Georgia Seafoods, establecida en las Islas Malvinas. "Como si vender marisco de las Malvinas no fuera ya lo suficientemente difícil", sentenció.

Otra fuente del sector pesquero en las islas también estuvo de acuerdo. "Va a hacer nuestras vidas un poco más difíciles", dijo, hablando bajo condición de anonimato.

Ésta fuente señaló que los productos pesqueros de las Malvinas recibirían una competencia más dura por parte de los productos que pescan las empresas españolas que operan en aguas cercanas. Esas compañías no necesitan pagar impuestos para ingresar al mercado europeo.

Otra fuente de una empresa española, que vende el calamar de las Islas Malvinas en España y otros mercados europeos, también manifestó estar preocupado. "No tengo noticias de cómo el Brexit puede afectar nuestro negocio con productos de las Malvinas. Hemos hecho preguntas, pero hay mucha incertidumbre. Por el momento, parece que a corto y mediano plazo, la perspectiva es de mantenimiento. del estado actual ", señaló la fuente española.

Las licencias de pesca son manejadas directamente por el gobierno de las Malvinas, señaló la fuente española. "Tienen su asesor científico para determinar las zonas de pesca y los períodos y gestionar la pesquería de forma autónoma", dijo, y agregó que las licencias de pesca eran propiedad principalmente de las empresas de las Malvinas.

"Esto no nos afectará", dijo, señalando que su empresa estaba comprando productos de las Islas Malvinas y vendiéndolos en Europa, describiendo a la empresa como "un proveedor de referencia de este origen". "Si no cambios y hay productos y condiciones de acceso a la Unión Europea, esto nos afectará", agregó.

Hizo hincapié en que la introducción de un impuesto a los productos de las Islas Malvinas los haría menos competitivos en los mercados europeos, señalando que el aumento del arancel de exportación de Argentina en los últimos años hizo que los productos de ese país fueran menos competitivos.

"Los productos pesqueros de Malvinas son ahora un producto de tarifa cero. Es muy complicado ser competitivo en la UE con un arancel del 12%", dijo, utilizando el nombre argentino en español para las islas en disputa.

En la actualidad, las exportaciones de pescados y mariscos argentinos a la UE tienen que pagar impuestos que van del 12% al 15% dependiendo del producto. Por el contrario, las exportaciones de las Islas Malvinas a la UE están actualmente libres de impuestos.

Mientras tanto, el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido, ahora dirigido por el pro-Brexit Michael Gove, utilizará su propia flota para mantener alejados a los europeos: un escuadrón de patrulleras armadas disuadirá a los arrastreros extranjeros después del Brexit, informa The Times.

Una de esas nuevas patrulleras será enviada a las Malvinas. El HMS Forth, que está siendo sometido a pruebas en el mar, tendrá un cañón de 30 mm, ametralladoras y un helicóptero cuando entre en servicio el próximo año. Se están construyendo otros cuatro barcos a un costo de 350 millones de libras esterlinas (468 millones de dólares) y uno irá a las Malvinas, asegura The Times.

El gobierno británico ha establecido un centro conjunto de coordinación operacional marítima, para coordinar toda la actividad de patrullaje marítimo de las agencias marítimas para obtener el máximo beneficio de vigilancia.

El calamar (Loligo e Illex) generalmente representa alrededor del 75% de las capturas anuales de unas 200.000 toneladas, según una presentación de 2014 del gobierno de las Islas, y están destinadas a mercados en Europa y Asia. El resto de las capturas consiste en varias especies de peces, incluidos bacalao, merluza hubbsi, merluza hoki y merluza negra, según la presentación.



Fuente: Nuestro Mar
Una estación espacial sin control se precipita sobre la Tierra
Se trata de "Tiangong 1", de fabricación China. Se desconoce dónde y cuándo impactará. 


La estación espacial Tiangong 1.


El laboratorio espacial chino "Tiangong 1", del que se perdió el control absoluto en 2016, se volvió toda una preocupación para China. Según advirtieron los expertos, se estima que caerá entre marzo y abril en un lugar aún no confirmado de la Tierra.

"Una gran parte del laboratorio se desintegrará en la atmósfera, pero algunas partes especialmente grandes, como tanques de combustible, podrían alcanzar la superficie terrestre", aseguró hoy el especialista australiano Morris Jones.

Aunque es imposible predecir dónde caerán los fragmentos, "el riesgo de que alcancen a personas o casas es bastante bajo", confesó Jones.

Los cálculos realizados por los investigadores de la red de vigilancia de Estados Unidos y otras agencias muestran que, con toda probabilidad, la estación espacial caerá en una zona de impacto cubierta por el océano o en una zona despoblada del planeta, según The Verge.

El septiembre del año pasado se supo que China ya no podía controlar el "Palacio Celestial" de 8,5 toneladas y que tras seis años en el espacio y numerosos experimentos, caería a la Tierra de forma descontrolada.

La estación rusa que cayó en Argentina

No se trata ni mucho menos de la primera vez que basura espacial colisiona con la Tierra. El artefacto más grande hasta ahora fue la estación rusa "Saliut 7", cuyos fragmentos cayeron en 1991 en Argentina sin alcanzar a ninguna persona. Además, Estados Unidos no consiguió en 1979 hacer que su laboratorio "Skylab" cayese sobre Sudáfrica y finalmente se estrelló en Australia.


Saliut 7. La estación espacial rusa que cayó en 1991 en Argentina.

"Esperamos que en el futuro se preste más atención a los satélites y a las estaciones espaciales fuera de servicio", dijo el experto estadounidense Leonard David. Hay que pensar en reciclar directamente en el espacio la basura espacial, en lugar de dejar que caiga a la Tierra, añadió.

China lanzó en septiembre de 2011 el "Tiangong 1", donde se realizaron a los largo de los años seis maniobras de acoplamiento con naves chinas de la serie "Shenzhou".


Tiangong 2. La nueva estación espacial China tiene más capacidad de almacenaje y puede repostar.

Desde el año pasado ya órbita alrededor de la Tierra el sucesor de "Tiangong 1". En el nuevo laboratorio espacial pueden vivir dos astronautas durante más tiempo que en el modelo anterior. Además "Tiangong 2" tiene más capacidad de almacenaje y puede repostar.

Estos laboratorios sirven para construir y poner en marcha una estación espacial china propia, que estará lista en 2022. Si la Estación Espacial Internacional (ISS) deja de funcionar en 2024, como está previsto, China será el único país con una estación permanente en el espacio.



Fuente: dpa y agencias

miércoles, 3 de enero de 2018

Padre de Amy Winehouse: "El fantasma de mi hija me visita"
Mitch Winehouse dijo que suele ser visitado por el espíritu: "Ella simplemente se sienta allí, y es ella con su hermoso rostro y me mira", narró.





El padre de Amy Winehouse, Mitch Winehouse, manifestó que suele ser visitado por el espíritu de su hija, algo que ha vivido recientemente. Y no se trata de la primera vez que Amy va a ver a su padre, si no que ya ha acudido otras veces, según Mitch.

En una entrevista concedida a 'The Sun', Mitch comentó que "después de tres años, pensé que tal vez algún día volvería de alguna forma, o regresaría, no física, sino espiritualmente, todo el tiempo".




Tras esto, siguió dando más detalles sobre la llegada del espíritu a su casa de Kent, en Inglaterra. Explicó que el espíritu llega a su habitación y se sienta en el extremo de su cama. "Ella simplemente se sienta allí, y es ella con su hermoso rostro y me mira", narró.

Dijo que cada vez que le ve le pregunta si está bien, además siguió explicando que siempre que ve a su hija se pone muy nervioso porque ella esté allí. Pero que para él todo esto le parece muy reconfortante.





Mitch Winehouse prosiguió comentando que cuando se acerca la fecha de su cumpleaños, el 14 de septiembre, el fantasma aparece con más frecuencia.

En julio de 2018 hará siete años de la muerte de la artista. Sorprendentemente, la relación de Amy con su padre no ha sido la mejor relación posible, es más, se sabe que Mitch no ayudó a su hija cuando estaba dentro del mundo de las drogas. Tal y como cuenta el documental 'Amy, la chica detrás del nombre', se mostró al padre como alguien ausente, tras la separación de éste con su madre.



Fuente: MDZ Online
Exhortan a Rusia a continuar la búsqueda del submarino
Los familiares del San Juan desconfían de las promesas oficiales


Imagen: Télam


Los familiares de los tripulantes del ARA San Juan enviarán una carta al presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, a quien le piden "encarecidamente" que continúe "hasta el final" con su ayuda en la búsqueda del submarino desparecido el 15 de noviembre.

"En nombre de los familiares de los 44 tripulantes del submarino, queremos pedirle no retirar su ayuda hasta no ubicar al ARA San Juan, sabiendo del esfuerzo y de la asistencia humanitaria que lo caracteriza", advierte la carta a la que tuvo acceso la agencia oficial Télam.

Ante las versiones acerca de la posible interrupción de la colaboración rusa en el operativo de búsqueda, del que participan el buque oceanográfico Yantar y el vehículo operado remotamente (ROV) Panther Plus, los familiares intentarán enviar la carta por la vía diplomática al jefe de Estado ruso. 

En la misma carta, los familiares, quienes mantienen la esperanza de que los marinos desaparecidos "continúan con vida", subrayan la "incertidumbre de todo el pueblo argentino y de las naciones hermanas" ante la eventualidad de que el país abandone el operativo en marcha, del cual ya se desvinculó Estados Unidos el miércoles pasado. 

"Por eso le pedimos encarecidamente, nos siga apoyando hasta el final", exhortan los firmantes.



Fuente: pagina12.com.ar
En 2018, Argentina volverá a colocar un satélite gigante en el espacio
Se trata del Saocom 1A, de tres toneladas de peso y con una antena de 10 metros de largo, construida íntegramente en Córdoba. Servirá para medir la humedad del suelo, detectar plagas y para otros usos agrícolas y ambientales.
Por Lucas Viano



En 2018, Argentina volverá a colocar un satélite en el espacio. Se trata del Saocom 1A, un gigante de tres toneladas, único en su tipo por la antena de 10 metros de largo.

Podrá analizar la superficie terrestre aún en días nublados y de noche, e incluso penetrar en el subsuelo terrestre hasta un metro con sus emisiones de microonda.

Será un instrumento clave para el análisis de la humedad del suelo con una precisión de 100 metros. Es decir que se podrán conocer las variaciones de humedad en porciones de hasta una manzana. Se trata de un detalle poco frecuente en tecnología espacial.

El Saocom 1A es desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). Integra una constelación de satélites de cuatro instrumentos italianos, ya desplegados en el espacio, y dos argentinos: Saocom 1A y 1B, este último a lanzarse en 2019.

Quizá recuerde los satélites Arsat, lanzados en 2014 y 2015. Mientras que aquellos tienen funciones de telecomunicaciones, los Saocom serán de uso científico y técnico. Además, los Arsat están en una órbita geoestacionaria a 35 mil kilómetros, mientras que los Saocom tendrán un recorrido polar a 659 kilómetros de altura.




TODO LISTO. Científicos de la Conae observan el satélite Saocom 1A (Conae).


El último satélite científico argentino fue el SAC-D Aquarius, lanzado en 2011, una misión en conjunto con la Nasa que tuvo como objetivo medir la salinidad de los océanos.

“Los Saocom van a tener un impacto económico importante en la agricultura argentina porque permitirán ahorrar en la aplicación de fertilizantes y plaguicidas. También servirán para estimar los rendimientos de los cultivos en base a la humedad de suelo y a la predicción de plagas”, explica Laura Frulla, investigadora principal de la misión.

Por ejemplo, se podrán hacer mapas de riesgo de enfermedades de los cultivos (como el hongo fusarium, perjudicial para el trigo), para crear sistemas de aplicación eficiente de fertilizantes.

“También se van a poder detectar sitios de acumulación de agua y nieve que van a facilitar el diseño de los sistemas de acceso al agua y también evitar la radicación de viviendas en zonas inundables con recurrencia de agua”, agrega Frulla.

La mayoría de los satélites de observación de la Tierra tienen instrumentos ópticos que no pueden estudiarla en días nublados ni de noche. Pocos trabajan en el rango de las microondas activas como los Saocom. El satélite es capaz de enviar una señal, la cual rebota en la superficie y luego es captada de nuevo por el satélite.

Otra ventaja es poder combinar la información de los satélites italianos y argentinos que trabajan en bandas diferentes.

“Los europeos son más sensibles a blancos más chicos por lo que tienen mejor resolución, pero no pueden penetrar en bosques o selva, donde si puede ingresar la banda L de los Saocom”, dice Josefina Peres, responsable del radar.


Ensamble. La antena y el cuerpo del satélite fueron ensamblados en Bariloche hace unos días. (Conae)


Pruebas finales

Hace unos días, la gigantesca antena realizada en Córdoba se integró al cuerpo del satélite en las instalaciones de la empresa Invap, en Bariloche.

Previo a esta unión, cada segmento pasó por diferentes pruebas que simulan el rigor del lanzamiento (vibraciones y poderosos sonidos) y del ambiente espacial (vacío y temperaturas extremas).

“En enero comenzaremos a controlar si el radar funciona. Luego vendrá una campaña de ensayos en la cámara de termovacío, shaker (que produce vibraciones similares al lanzamiento) y otras pruebas más extremas que lo que padecerá en el espacio. Luego de eso, volvemos a probar si el satélite sigue funcionando”, explica Peres.

El lanzamiento se hará en agosto desde la base Vandenberg, en Estados Unidos, y en un cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX. Se trata de un vector de 70 metros de altura que tiene la capacidad de volver a la Tierra. En su página web el costo del lanzamiento es de 60 millones de dólares.

Una vez en su órbita, el satélite deberá encenderse y controlar que funciona correctamente.

“El primer contacto se realizará por una antena Tahití, pero la información se recibirá en Falda del Carmen. Es un momento de mucha tensión, pero cuando recibimos los primeros datos, saltamos todos de alegría”, reconoce Mauricio Lange, responsable de Operaciones del Centro de Control de la misión en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, de Córdoba.

Luego habrá que calibrar la antena, proceso que llevará seis meses. Cuando esté operativo, recibirá 225 adquisiciones (o imágenes) por día para satisfacer 20 mil pedidos por mes.

“Son unos 30 gigabytes de datos por cada contacto que realiza con alguna antena, no sólo la de Córdoba. Esto es, unos 223 gigabytes por día y cinco petabytes en cinco años”, detalla Lange.

Las próximas misiones argentinas




El objetivo es tener el propio lanzador satelital.

Gemelo. Tras el lanzamiento del Saocom 1A este año, la Conae espera enviar su gemelo, Saocom 1B, en 2019.

Con Brasil. En 2020, espera lanzar la misión SABIA-Mar, una constelación de dos satélites argentinos y brasileños para obtener información del mar.

Segmentada. Para el mediano plazo la agencia espacial argentina desarrolla su plan de arquitectura segmentada. Se trata de colocar pequeños satélites al espacio que estén comunicados entre sí.

Lanzador. Estos pequeños satélites podrían ser colocados en órbita por el lanzador nacional Tronador 2, aún en etapa de desarrollo.


Un desarrollo que derrama trabajo de alta calificación para Córdoba y el resto del país


Señales. Los datos del Saocom 1A se receptan en Falda del Carmen.


Las enormes antenas de los Saocom fueron diseñadas y construidas en Córdoba. Jonatan Santarelli, responsable de calidad Laboratorio de Integración y Ensayos de la sede de Falda del Carmen de la Conae, asegura que fue un desafío único por los niveles de confiabilidad que requiere un satélite.

“A diferencia de otra industria, no podemos ir al espacio a repararlo si se rompe. El proceso de revisión de calidad es mucho más detallado y los costos de los componentes valen mil veces más que uno estándar”, explica.

Y aclara: “No siempre es lo último en tecnología porque tiene que ser algo que esté bien probado”.

Jonatan explica que se trabajó con proveedores nacionales y que las tareas de diseño, integración y ensayos en Falda de Carmen emplean a 110 trabajadores de alta calificación en la actualidad.

El desarrollo comenzó en 2012 con personal que en su mayoría son egresados de las universidades cordobesas.

“Es un equipo joven con un promedio de 35 años. La formación de estos recursos humanos es un plus que genera este tipo de proyectos de alta tecnología”, dice Jonatan.

En tanto, Lange asegura que las misiones Saocom requerirán el trabajo de 50 personas en el Centro de Control de Falda del Carmen.

“La mitad son ingenieros y el restos son técnicos. Es personal calificado. Pero además, Conae contrató a varias empresas nacionales para el desarrollo del software a medida que requiere este tipo de tecnología”, dice.

Entre estas firmas figura Ascentio, de Río Cuarto. Comenzaron a trabajar en 2004 como una spin off de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Hoy tiene casi 90 empleados de alta calificación.

La empresa también produce tecnología para agricultura de precisión y para identificación y búsquedas de buques ilegales para fuerzas de seguridad marina. Recibieron la distinción de Empresario Destacado 2017 de La Voz por su gran innovación.

En Argentina hay una decena de empresas que trabajan en el rubro aeroespacial. En Córdoba, además de Ascentio, también está DTA, radicada en la Capital.



Fuente: lavoz.com.ar

martes, 2 de enero de 2018

Descubren una señal inequívoca que anuncia la proximidad de la muerte
Un equipo de científicos de la Universidad de Exeter (Reino Unido) ha descubierto un síntoma anteriormente desconocido que demuestra que la muerte ya está cerca.


CC0 / Pixabay


El artículo correspondiente fue publicado en la revista especializada JAMA Internal Medicine. Durante el estudio, los investigadores británicos analizaron los datos de 46.000 personas que murieron a la edad mayor de 60 años. 

© SPUTNIK/ ALEXEI KUDENKO
Al examinar los datos, los científicos llegaron a la conclusión de que la presión arterial cae en promedio durante los últimos 14 años de vida. Asimismo, esto no depende del estado de salud de una persona.

Los investigadores subrayaron que la caída de la presión arterial alcanza el mayor nivel en los últimos dos años antes de la muerte. Según afirman los científicos, este hallazgo contribuirá al tratamiento de las personas de la tercera edad y, en particular, al uso de diferentes tipos de terapia o medicamentos.



Fuente: mundo.sputniknews.com
Recordando a Bruce McCandless, el primer hombre que flotó libremente en el espacio
por Daniel Marín



Es una imagen icónica de los 80, casi como Michael Jackson bailando el Thriller o Michael J. Fox haciendo de Marty McFly en Regreso al Futuro. Un astronauta flota en solitario con la Tierra bajo sus pies. No hay nada a su alrededor. Parece que vuela libremente por el espacio, aunque no se le puede ver el rostro porque lleva el visor dorado bajado, una característica que lo convierte en el símbolo perfecto del avance de la humanidad en la conquista del espacio. Pero el protagonista de la foto no era anónimo y tenía nombre: Bruce McCandless II, un astronauta que el 7 de febrero de 1984 se transformó en el símbolo de una generación al alejarse del transbordador Challenger usando su mochila propulsada MMU durante la misión STS-41B. Lamentablemente, McCandless nos dejó el pasado 21 de diciembre a los 80 años de edad. Y, como suele ocurrir en estos casos, la foto no nos cuenta toda la historia, o lo que es peor, nos cuenta una historia sesgada.


Bruce McCandless flota en solitario durante la misión STS-41B Challenger en febrero de 1984 (NASA).

Primero, porque a pesar de la creencia común, McCandless no fue el primer astronauta en realizar un paseo espacial sin ningún tipo de conexión con la nave. Ese honor le corresponde a Russel “Rusty” Schweickart, que probó por primera vez el traje A7L con la nueva mochila de soporte vital (PLSS) en órbita baja en marzo de 1969 durante la misión Apolo 9. Bien es cierto que Schweickart no se alejó del módulo lunar, pero sí que lo hicieron los doce astronautas del Apolo que entre 1969 y 1972 caminaron sobre la Luna sin estar unidos a su nave espacial. En su momento estas actividades extravehiculares sin conexión supusieron toda una revolución con respecto a los paseos espaciales de las misiones Gémini en los que el astronauta estaba unido a su nave mediante un umbilical que le aportaba oxígeno, electricidad, comunicaciones y seguridad, aunque comparado con el hecho de caminar sobre la Luna es lógico que nadie les prestase demasiada atención.

Puede que en la Luna los astronautas sean capaces de usar sus propias piernas como sistema de propulsión, pero en la ingravidez la cosa cambia. No obstante, ya en enero de 1969 los cosmonautas Yevgueni Jrunov y Alexéi Yeliseyev realizaron una actividad extravehicular desde la Soyuz 5 hasta la Soyuz 4 en órbita baja usando trajes Yastreb con mochilas de soporte vital autónomas y que, por tanto, no requerían de umbilicales para el oxígeno y la electricidad. En los años 70 y principios de los 80 se llevaron a cabo paseos espaciales desde las estaciones soviéticas Salyut con trajes Orlán y desde el transbordador estadounidense con escafandras EMU, todos ellos equipados con sistemas de soporte vital autónomos (no así en la estación Skylab, en la que curiosamente se emplearon umbilicales para las EVAs). Pero en todos estos paseos espaciales los astronautas y cosmonautas usaron algún tipo de cable de seguridad para evitar que salieran volando y se perdieran en órbita más allá de todo rescate.


Mochila AMU de la misión Gemini 9 (NASA).

La clave era diseñar algún sistema de maniobra en microgravedad. En este sentido, McCandless tampoco fue el primero en usar un dispositivo de maniobra para moverse por el espacio. En la primera EVA estadounidense en junio de 1965 Ed White ya usó una pistola de gas para moverse —sin mucho éxito— denominada HHMU (Hand-Held Maneuvering Unit). Poco después, en junio de 1966, Eugene Cernan intentó sin éxito usar la mochila AMU (Astronaut Manoeuvring Unit) durante la misión Gémini 9. En 1973 los astronautas de las tripulaciones Skylab 3 y 4 emplearon la mochila ASMU (Automatically Stabilized Maneuvering Unit) —también conocida como M-509 o AME (Astronaut Maneuvering Equipment)—, la antecesora de la MMU, aunque, eso sí, dentro de la espaciosa estación espacial Skylab. En lo que McCandless sí fue el primero fue en usar una mochila propulsora en órbita baja sin ninguna conexión con su nave para alejarse con ella. Siempre se dice que una escafandra de presión es una pequeña nave espacial, pero en realidad le falta uno de los sistemas más importantes: la propulsión. Con su mochila MMU, McCandless se convirtió en una auténtica nave espacial en miniatura.


Jack Lousma prueba la mochila AMU en el Skylab 3 dentro de la estación Skylab (NASA).

McCandless prueba la AMU en tierra (NASA).

La segunda impresión sesgada que se deriva de la famosa imagen es la asociación entre McCandless y el programa del transbordador espacial. Bruce voló en dos misiones espaciales, las dos a bordo del shuttle: la STS-41B y la STS-31, sin embargo entró en la NASA en una fecha tan temprana como 1966 siendo parte de la quinta selección de astronautas de la agencia. Con 28 años McCandless, un capitán de la armada estadounidense con más de cinco mil horas de vuelo a sus espaldas y formación científica, era el más joven del grupo. Su objetivo no sería volar a la Luna, pero sí a las estaciones espaciales que la NASA planeaba lanzar a la órbita baja después de las primeras misiones lunares. Estas estaciones serían en realidad la segunda etapa modificada de un Saturno IB que, una vez agotado el combustible, servirían como laboratorios orbitales. La NASA planeaba lanzar un mínimo de tres estaciones usando este sistema denominado wet workshop y confiaba que este programa, más barato que las misiones lunares, sirviese para mantener a la agencia ocupada entre los caros vuelos a la Luna. Cada una de estas estaciones recibiría la visita de al menos tres tripulaciones.


McCandless (centro) junto con Charlie Duke (izquierda) y Joe Engle como Capcom del Apolo 10 (NASA).

Este ambicioso programa no se materializó y la NASA tuvo que conformarse con una sola estación, el Skylab, que además sería lanzada de forma tradicional mediante el último Saturno V en vez de usar el sistema wet workshop. La falta de misiones disponibles perjudicó a McCandless, que pasaría a realizar misiones de apoyo en los programas Apolo y Skylab. Fue el Capcom —o sea, el encargado de hablar con los astronautas en el control de la misión— en varias misiones, aunque pasaría a la historia por hacer este trabajo durante el primer paseo espacial de Armstrong sobre la Luna (durante el descenso del Apolo 11 a la Luna el Capcom fue Charlie Duke). Sus palabras «Neil, this is Houston. We’re copying» fueron las primeras que escuchó un ser humano sobre la superficie de otro mundo.


McCandless con la MMU (NASA).

La juventud de McCandless y su relativa falta de experiencia de vuelo comparada con otros astronautas le relegó a un segundo plano. Junto con Rusty Schweickart y Story Musgrave fue la tripulación de reserva de la misión Skylab 2, la primera en visitar la estación espacial. Pero no pudo hacerse con un asiento en las posteriores misiones. Tras la misión Apolo-Soyuz en 1975 era evidente que todavía quedaban bastantes años para que el transbordador estuviese disponible. Otros astronautas en su lugar hubieran abandonado el cuerpo de astronautas ante la perspectiva de no poder volar al espacio, pero McCandless perseveró. Finalmente logró formar parte de la tripulación de la misión Challenger STS-41B. Curiosamente, esta misión, la cuarta del orbitador Challenger, debía haber sido originalmente denominada STS-11, pero cuando la NASA canceló la STS-10 y luego adelantó la STS-13 por delante de la STS-12 la cúpula de la agencia espacial consideró que este sistema de numeración era confuso e introdujo un nuevo código para las misiones del transbordador. El primer número indicaría el año fiscal (no el año natural), mientras que el segundo sería 1 o 2 en función de si la misión despegaba desde el Centro Espacial Kennedy o desde Vandenberg. La letra indicaría el orden original de la misión. Esta denominación, evidentemente mucho más confusa, permitiría sin embargo que los cambios en el orden de lanzamiento no se notaran tanto y de paso, según los rumores, evitaría los comentarios asociados a la posible mala suerte de la misión STS-13.


Despegue de la STS-41B Challenger (NASA)

El Challenger despegó el 3 de febrero de 1984 con McCandless, Vance Brand (comandante), Robert Gibson, Robert Stewart y Ronald McNair. El comandante Brand había sido seleccionado astronauta por la NASA junto con McCandless, mientras que McNair era el segundo afroamericano en el espacio y moriría dos años después durante el lanzamiento de la STS-51L Challenger. Aunque ahora todo el mundo recuerda esta misión por la foto de McCandless, su objetivo principal era la puesta en órbita de dos satélites, el Westar 6 y el Palapa B2, que no alcanzaron su órbita prevista debido a un fallo en la etapa PAM de combustible sólido. De hecho, el paseo espacial en el que McCandless probó la MMU salvó la misión de ser un completo fracaso. La paradoja es que precisamente unos de los motivos principales para desarrollar la MMU había sido el poder reparar satélites en órbita (otro era reparar el escudo térmico del transbordador). El transbordador tenía una increíble capacidad de maniobra, pero alguien en la NASA pensó que no era muy buena idea acercar el shuttle a un objeto inerte que podía estar girando sobre su eje. Durante la misión se debía probar precisamente las maniobras de aproximación del transbordador a otro satélite usando como objetivo un globo de mylar de dos metros de diámetro denominado IRT, pero este experimento se tuvo que cancelar cuando el globo no se infló correctamente.


La tripulación de la STS-41B con McCandless abajo en el centro. A su izquierda, Stewart, Brand, Gibson y McNair (NASA).

La MMU (Mobile Maneuvering Unit) era una mochila de 136 kg que se acoplaba al traje EMU con el astronauta formando un conjunto de unos 336 kg en total. Sus dimensiones eran de 120 x 81 x 66 centímetros. Construida por Martin Marietta a partir de 1975 basándose en la experiencia de la ASMU del Skylab, la mochila usaba 24 propulsores de nitrógeno gaseoso de 7,56 newton de empuje cada uno alimentados por dos depósitos cilíndricos con 11,8 kg de nitrógeno (de hecho, la mayor parte del volumen de la mochila correspondía a las botellas con el nitrógeno). La MMU se controlaba con dos mandos, uno para cada mano. El de la izquierda permitía desplazarse en los tres ejes, mientras que el derecho era para los movimientos de rotación. La energía eléctrica la suministraban dos baterías de 752 W.h. Durante el cuarto día de misión, el 7 de febrero, McCandless y su compañero Robert Stewart realizaron una actividad extravehicular para probar las dos MMU que el Challenger llevaba en la bodega de carga.


Interior de la mochila MMU (NASA).


Mochila MMU (NASA).


No era ninguna casualidad el que McCandless hubiera sido elegido para pilotar la MMU, ya que participó en el diseño de la ASMU del Skylab durante principios de los años 70. McCandless y Stewart se habían entrenado repetidamente en el simulador SOS (Space Operations Simulator) de Martin Marietta, una habitación de 15 metros de largo en la que se simulaba el comportamiento de la MMU. Los dos astronautas probaron primero las MMU en la bodega de carga del Challenger por si algo salía mal. McCandless se dio cuenta de que el centro de masas de la mochila y su escafandra con él dentro no era el mismo que había usado en el simulador y le llevó unos minutos pillarle el truco al manejo de la MMU en esa configuración. A cambio, la microgravedad y el vacío del espacio se unieron para que la MMU no generase ninguno de los molestos ruidos y sacudidas característicos del simulador.


McCandless prueba la MMU (NASA).


Una vez completado el calentamiento McCandless comenzó a alejarse. Primero de cara para mantener el contacto visual y luego de espaldas, hasta alcanzar una distancia máxima de 97,5 metros. La MMU había sido diseñada para separarse hasta 140 metros, pero si ocurría alguna emergencia el Challenger siempre podía maniobrar para rescatar a McCandless con el brazo robot. Mientras McCandless flotaba en el espacio como una pequeña nave espacial autónoma, el piloto Robert ‘Hoot’ Gibson se dedicó a inmortalizar la hazaña desde la cubierta de vuelo del Challenger. Durante la EVA McCandless declaró en broma que «puede ser que haya sido un pequeño paso para Neil, pero para mí ha sido un gran salto». Luego se ofreció en broma a limpiar las ventanas del Challenger desde el exterior, una oferta que el comandante Brand declinó.


McCandless durante su EVA (NASA).


McCandless a lo lejos (NASA).


A la vuelta, McCandless probó el sistema de captura de satélites TPAD (Trunnion Pin Attachment Device) que se emplearía en la misión STS-41C para rescatar el observatorio Solar-MAX y a continuación Stewart pasó a probar la otra MMU, aunque no se alejó tanto como McCandless. De hecho, a día de hoy muchos no saben que en muchas de las fotos de esa misión el que sale flotando en el espacio es Stewart y no McCandless. Es fácil distinguirlos, pues McCandless llevaba las características bandas rojas en su traje EMU que lo señalaban como EV-1.


Stewart prueba la MMU (NASA).


Stewart también prueba la MMU (NASA).

El paseo espacial fue un éxito y tuvo una duración de 5 horas y 55 minutos. Dos días después los dos astronautas volvieron a realizar una EVA en la que una vez más se pusieron las MMU y ensayaron la captura del Solar-MAX con el mecanismo TPAD usando la plataforma alemana SPAS como blanco. Este paseo de 6 horas y 17 minutos no fue tan exitoso como el primero, ya que la MMU demostró sus limitaciones al intentar manejar la plataforma SPAS. Como curiosidad, el presidente Reagan conversó con McCandless durante el paseo espacial para preguntarle por sus impresiones. «La vista es espectacular y panorámica», respondió Bruce. Esta vez ninguno de los dos astronautas se alejó del Challenger como en la EVA del 3 de febrero. La paradoja de la misión STS-41B es que sirvió para probar por primera vez la MMU y al mismo tiempo demostró sus limitaciones. Efectivamente, durante uno de los paseos espaciales el brazo robot Canadarm se empleó para rescatar uno de los reposapiés de McCandless, demostrando una elevada flexibilidad en su manejo. Por contra, resultó evidente que la MMU tenía ciertas limitaciones a la hora de capturar satélites.


McCandless usa el mecanismo TPAD y la MMU para practicar capturas de satélites usando la plataforma alemana SPAS (NASA).

Así no es de extrañar que la MMU fuera retirada en favor del brazo Canadarm. La mochila propulsada era muy cinematográfica, pero solo se usó en dos misiones adicionales: la STS-41C y la STS-51A. Durante la STS-41C la MMU sirvió para rescatar el satélite Solar Max, aunque el mecanismo de captura TPAD volvió a dar problemas y la misión casi termina en desastre. En la STS-51A se empleó la MMU precisamente para rescatar los dos satélites de comunicaciones que se lanzaron durante la STS-41B y que no habían alcanzado la órbita geoestacionaria. La operación de rescate salió más cara que volver a lanzar otros dos satélites de reemplazo, pero la NASA quería demostrar que el shuttle era un excelente servicio de reparaciones. Finalmente solo seis astronautas volarían la MMU durante un total de diez horas y media en el transcurso de tres misiones, todas ellas en 1984. La MMU fue víctima de la gran agilidad del transbordador. Después del accidente del Challenger simplemente se consideró demasiado arriesgada y la MMU pasó a la historia. O no, porque la verdad es que es uno de los aparatos espaciales que con más frecuencia salen en películas de ciencia ficción (por ejemplo, la podemos ver en Gravity). Y esto nos lleva al tercer engaño que puede llevarnos la famosa foto de McCandless: la MMU no fue una historia de éxito, sino todo lo contrario. Se trató de un caso único fruto de una época y unas condiciones irrepetibles.


McCandless con la MMU (NASA).


En 1994 se introdujo una versión muy simplificada de la MMU denominada SAFER (Simplified Aid For EVA Rescue). Pero SAFER es un sistema de rescate de emergencia, no un artilugio para volar por el espacio como la MMU. La Unión Soviética desarrolló una mochila similar denominada YMK (21KS o UPMK) para usarla con los trajes Orlán desde la estación Mir. Los cosmonautas Alexánder Serebrov y Alexánder Viktorenko probaron la YMK en varios paseos espaciales desde el módulo Kvant 2 de la Mir en 1990. La mochila soviética tenía una masa de 180 kg y usaba 32 propulsores de nitrógeno. Serebrov llegó a alejarse 45 metros de la Mir, aunque a diferencia de McCandless estuvo conectado en todo momento con la estación mediante un fino hilo de nailon. Al fin y al cabo, en caso de problemas la Mir no podía maniobrar como el transbordador para rescatar a un cosmonauta en apuros. La YMK fue concebida para las misiones de los transbordadores soviéticos de la familia Burán, así que tras la cancelación del programa la mochila perdió su razón de ser. Actualmente los trajes Orlán rusos de la ISS usan sistemas SAFER de la NASA modificados. El sueño de un sistema autopropulsado para que los astronautas se muevan por el espacio a su antojo parece haber pasado a mejor vida.


McCandless preparándose para una EVA que finalmente no se produjo durante la STS-31 Discovery en 1990 (NASA).

En cuanto a McCandless, volvería al espacio en la misión STS-31 Discovery en abril de 1990 para poner en órbita el famoso telescopio espacial Hubble (HST). Esta vez el transbordador alcanzó una altura récord de 611 kilómetros, y, aunque McCandless finalmente no realizó ningún paseo espacial, sus servicios casi son requeridos cuando uno de los paneles solares del Hubble se negó a desplegarse. La actividad extravehicular se suspendió cuando el panel se liberó de improviso, aunque McCandless y su compañera Kathy Sullivan ya estaban respirando oxígeno puro de cara al paseo espacial. McCandless se retiró de la NASA ese mismo año y pasó a trabajar para Lockheed-Martin. No es algo necesariamente negativo, pero lo cierto es que más de tres décadas después del histórico paseo espacial de Bruce McCandless la humanidad carece de la capacidad para repetir su hazaña. ¿Volveremos a ver una foto parecida en el futuro?


Sistema de rescate SAFER (NASA).

El astronauta Rick Mastracchio durante la misión STS-131 con el sistema SAFER (NASA).




Fuente: danielmarin.naukas.com

lunes, 1 de enero de 2018

"El precio del oro explotará y el dólar desaparecerá"
Peter Schiff es un economista y corredor de bolsa estadounidense que predijo la crisis de 2008 diez años antes. Ahora vuelve a la palestra y avisa en un artículo publicado en USAWatchdog de que se viene encima la madre de todas las burbujas, que estallará en Estados Unidos por culpa del dólar y que nadie se salvará.


© AP Photo/ Richard Drew


"Yo predije mucho más que una simple caída en los mercados. Predije la crisis financiera, pero mucho más importante que eso es que predije lo que el Gobierno [estadounidense] haría siguiendo la crisis financiera y cuáles serían sus consecuencias, y vamos de cabeza a ellas", dice contundente Schiff.

© SPUTNIK/ OLEG LASTOCHKIN
El gurú estadounidense que predijo la crisis de 2008 dice que "la crisis de verdad está por venir". Señala que aparecerá en Estados Unidos y que se trata de una burbuja de dimensiones estratosféricas que la Reserva Federal se ha encargado de ir inflando. "Y cuando explote", advierte, esta vez "no será tarjeta amarilla". "A la tarjeta roja estás eliminado", avisa.

"La madre de todas las burbujas"

Schiff cree que es "demasiado grande para hacer que explote" y que "cuando esta reviente" la Reserva Federal estadounidense esta vez no será capaz de generar otra que pueda tapar los problemas que ocasione aquella. "Ya no podemos seguir guardando la basura bajo la alfombra".

Una crisis que afectará a todos

El economista también asegura que esta vez la crisis no diferenciará a nadie. Afectará a todos los bolsillos. Califica la burbuja de algo "mucho peor que una crisis financiera".

"Va a ser una crisis del dólar y va a ser una crisis de deuda soberana [estadounidense] donde los bonos que van a preocupar a la gente no van a ser solo algunas hipotecas de alto riesgo. Va a ser el Gobierno de Estados Unidos el que preocupe a la gente y la solvencia de los bonos de ese Gobierno y del Tesoro. Si es una crisis del dólar y la gente está preocupada por el dólar, lo único que es peor que tener dólares hoy es la promesa de que te deberán pagar en dólares en el futuro", avisa Schiff.

¿Cuánto falta para que llegue?

Schiff compara el tiempo que durará la burbuja con las proporciones que la deuda estadounidense es capaz de alcanzar. "Nadie lo sabe", reconoce, y compara la situación con comprobar cuántas alforjas es capaz de soportar un camello a sus espaldas. "No lo sabrás hasta que le pongas esa última alforja y le rompas la espalda".

Señala que cuando la burbuja esté a punto de estallar "lo sabremos", y advierte de que ahora mismo el único refugio frente a billetes verdes sin valor "es el oro" y que el mundo no puede dejar de ocultar esa realidad. "Cada vez más gente está buscando alternativas [al dólar] y la alternativa de verdad es el oro", sentencia.

Rusia lo sabe…

Desde comienzos de 2017 Rusia está comprando a un ritmo frenético grandes cantidades de oro hasta batir récords históricos. En el período de enero a septiembre, el Banco de Rusia compró 5.000 millones de dólares en oro. Un 15% más que durante el mismo periodo del año anterior y el país ocupa el séptimo lugar en términos de reservas de oro: 1.712 toneladas a octubre de 2017.

…y China también

Pekín produce el 12% del oro mundial y se queda con gran parte, si no la mayor parte, de todo el que produce. El nuevo 'petroyuán' contará con el respaldo del oro. En los últimos años China y Rusia han firmado varios acuerdos internacionales en los que se acuerda ignorar el dólar en la medida de lo posible y comerciar directamente con sus respectivas monedas nacionales.

El gigante asiático ha firmado sus futuros contratos de compra de petróleo en yuanes con opción de convertirlos en oro… y el país es el mayor importador de petróleo del mundo.



Fuente: mundo.sputniknews.com
Una máquina para salvar al mundo
Una empresa suiza inventó un dispositivo para sacar el dióxido de carbono de la atmósfera, el gas que calienta el clima, algo que se creía imposible. 
por Marina Aizen


Invento. Christol Gebald y su aparato para extraer CO2 del aire.


En la lista de los inventos más relevantes de los últimos tiempos figura –increíblemente– un aparato cuyos elementos centrales son apenas un ventilador y un filtro. Su función es capturar el dióxido de carbono (CO2) directamente del ambiente, algo que hasta hace muy poco se creía imposible. Este gas invisible e incoloro, que liberamos hacia la atmósfera como si ésta fuera un tacho, es el culpable del cambio climático. Pero una vez capturado, puede servir para fabricar objetos o se lo puede convertir en piedra.

La máquina es el producto de dos ingenieros que se conocieron en 2003 en la Universidad de Zurich: Christoph Gebald y Jan Wurzbacher. La compañía que fundaron, Climeworks, es la primera en el mundo en comercializar CO2 a partir de su extracción directa del aire.


En Islandia, convierten en piedra al CO2 extraído directamente del aire.

Montado sobre un incinerador de basura en un suburbio de Zurich, está uno de los prototipos de esta máquina. Se encuentra sobre una terraza con vista a los Alpes suizos, cuyos glaciares cada vez tienen menos volumen. De allí, succiona el CO2, que luego será vendido a un invernadero cercano. El invernadero utiliza el gas como fertilizante para las hortalizas. Y así logra hacerlas crecer un 20 por ciento más.

El CO2 es un gas esencial en la Tierra, ya que se encarga de atrapar el calor del sol. Esto permite que nuestro planeta tenga un clima adecuado para el desarrollo de los seres vivos. Pero todo cambió cuando empezamos a liberarlo en exceso, a través de la quema de combustibles fósiles. Empezó alrededor del año 1750, con el invento de la máquina de vapor. Así se fue alterando el balance natural de CO2: primero de forma gradual, luego, brutal.

Valentin Gutknecht es el director comercial de Climeworks. Ibamos a vernos en Zurich, pero al final terminamos hablando por Skype, así que esta nota tiene una huella de carbono menor. El afirma que para alcanzar una solución a la crisis climática se necesitará “una gran cantidad de soluciones”. Y el confía en que el invento de su empresa esté entre ellas.


De gas a piedra: así queda el CO2 que fue capturado de la atmósfera.

“Lo que hace nuestra máquina es capturar CO2 del aire del ambiente. Lo hace en un proceso de dos pasos. Usamos ventiladores para inyectar aire dentro del aparato. Adentro hay filtros de un material que atrapa el CO2. Después de tres horas de funcionamiento de los ventiladores, los filtros se saturan de CO2. En ese momento, cerramos las cajas, las calentamos a 100 grados y el CO2 se libera otra vez del filtro en una forma pura”, cuenta.

El CO2 puede ser utilizado para muchas cosas: además de fertilizante, se transforma en materia para hacer objetos, para reforzar el cemento o para producir combustibles. Todo esto es el desafío del futuro: usar el gas que se encuentra en la atmósfera en vez de ir a buscar más combustibles fósiles que están debajo de la tierra. Ya hay varios emprendedores que se han embarcado en este objetivo en todo el mundo. El exceso de CO2 es tan grande que material no les va a faltar.

800 mil años atrás. Antes que descubriéramos el potencial energético del carbón, había 280 partes por millón (ppm) de CO2 en la atmósfera. Hoy hay más de 400 ppm, un nivel que no se ha registrado en 800 mil años. Entonces, ni siquiera existíamos como especie. Esto se tradujo en una suba de la temperatura de 1,1 grados centígrados. Nos parecerá poco, pero ha hecho crujir las masas de hielo de la Antártida, Groenlandia y los glaciares de las montañas, con el consecuente aumento del volumen y la temperatura de los océanos.

La composición de la atmósfera no ha sido siempre igual. Y tampoco lo ha sido el clima. Pero los cambios que hemos introducido son tan rápidos que no queda claro si las especies se podrán adaptar. Además, nos espera un futuro de anegamiento de ciudades costeras, cambios de ciclo de lluvia y sequía, olas de calor frecuentes, desaparición de los inviernos... Los científicos señalan que, si no bajamos las emisiones, es posible tener una concentración de 500 ppm en las próximas décadas. Esto significaría un aumento de varios metros del nivel del mar.

En el ciclo normal de la vida, el CO2 es absorbido por la vegetación y los océanos. Pero como producimos más CO2 de lo que naturalmente se puede reciclar, el gas se empieza a concentrar en la atmósfera. Este permanecerá cientos de años allá arriba, donde no lo podemos ver, pero lo podemos sentir. Además, su exceso está volviendo más ácidos a los mares, lo que complica la supervivencia de ecosistemas completos.

Aún si dejáramos de quemar combustibles fósiles, que son los principales culpables de lo que sucede, habría que buscar una forma para remover el CO2 de la atmósfera. Una manera natural, es restaurando los bosques que han sido arrasados para monocultivos como la soja, el azúcar, la palma, etc. Pero otra forma es tratar de sacarlo con máquina s como las de Climeworks.

De piedra. Acaso, el descubrimiento más deslumbrante haya sido poder convertir el CO2 en roca. Esto lo hizo Climeworks en conjunto con la empresa de electricidad de Islandia, donde lograron extraer el gas directamente del ambiente y lo inyectaron bajo tierra. En sólo dos años, consiguieron solidificar el gas en la piedra, un proceso que ocurre de manera natural. Sólo que aquí lo hicieron de forma mucho más acelerada. Y urgente.

“Necesitas piedra basáltica para realizar este proceso. Y esta es una de las formaciones geológicas más comunes en el mundo. Está en todos los continentes. Por su puesto, las condiciones son muy favorables en Islandia. Es un muy buen lugar para empezar. La capacidad geológica de almacenamiento no va a ser un factor limitante”, dice Gutknecht.

“Si quisiéramos hacerlo en la Argentina, habría que buscar formaciones de basalto. Luego, necesitas una fuente de calor a 100 grados. Ese calor puede venir de cualquier tipo de planta de electricidad. Puede ser nuclear. Puede ser energía solar concentrada. Y también se necesita agua, para inyectar el CO2. Se está investigando si se puede usar agua de mar para ese proceso porque el agua es un factor limitante para el proceso”, agrega.

Para convertir el CO2 en roca, se necesita basalto, que es la formación geológica más común. Y también, gran cantidad de energía.

Carrera. Climeworks no es la única compañía que trabaja en el problema de la captura de CO2. Tiene competidores en Sillicon Valley, entre ellos, Global Thermostat, entre cuyos fundadores está la economista argentina Graciela Chichilinsky, quien dice contar con la tecnología que utilizaban los nazis para sacar el CO2 de sus submarinos. Pero, hasta ahora, la empresa suiza está a la vanguardia por haber utilizado el CO2 con fines comerciales. Y la competencia es muy interesante. Hoy, tiene 9 dispositivos funcionando.

Este proceso es caro. El costo de Climateworks es de 600 dólares por tonelada de CO2, aunque a medida que se replique la tecnología, dice Gutknecht, el precio tenderá a bajar. Lamáquina es muy replicable, ya que sus módulos se producen en serie de la misma forma que se fabrican las partes para un automóvil.

Para cada necesidad, hay un dispositivo. Una fábrica de gaseosas, por ejemplo, lo puede instalar en su terraza. Son aparatos pequeños, que se pueden instalar en cualquier parte. “La clave de la máquina es que se la puede colocar donde se necesita el CO2, ya sea para producir bebidas o combustibles o materiales para la construcción. O donde el gas vaya a ser almacenado”, indica.

La automotriz alemana Audi ya los ha contratado para proveer el CO2 que se utilizará para el desarrollo de un combustible fabricado a partir de ese gas. A diferencia de un auto eléctrico, ese prototipo tendría un motor a combustión como el que quema nafta. La clave es que su impacto en la atmósfera sería neutro.

“Las economías industrializadas son las que van a tener que tomar la delantera en las emisiones negativas –asegura Gutknecht–. Si se mira a los modelos climáticos, se necesitará remover hasta 10 mil millones de toneladas de CO2 para poder limitar la suba de la temperatura a 2 grados.” Lamentablemente, material hay de sobra.



Fuente: clarin.com