domingo, 27 de octubre de 2019

EE.UU. instala un potente láser de combate en su buque de guerra USS Portland
Un láser de combate de nueva generación, cinco veces más potente que los láseres navales existentes, pronto será instalado en el buque de asalto anfibio estadounidense, USS Portland.


USS Portland (LPD 27). wikipedia.org / Dominio Público


Un láser de combate de nueva generación —cinco veces más potente que el láser instalado en el buque de asalto anfibio Ponce— ha sido transportado a San Diego, donde pronto se instalará en el buque USS Portland (LPD-27), según el portal estadounidense The Drive.

El despliegue será realizado en el marco del proyecto de tecnología láser de estado sólido (SSL-TM), un contrato que la empresa que desarrolla este tipo de tecnología, Northrop Grumman, consiguió en 2015.

El programa SSL-TM busca desarrollar un "láser de a bordo con una potencia de haz de hasta 150kW, que proporcionaría una mayor efectividad contra pequeñas embarcaciones y vehículos aéreos no tripulados (UAV, por sus siglas en inglés)", según una reseña sobre los proyectos energéticos dirigidos por la Marina que fue publicada en el Servicio de Investigación del Congreso en septiembre de este año.




SSL-TM representa un avance en el proyecto de láser de combate que se basa en la experiencia obtenida con el láser AN/SEQ-3 Laser Weapon System (LaWS), otro proyecto de Northrop Grumman en servicio. Sin embargo, el SSL-TM busca ser bastante más potente, mientras que el AN/SEQ-3 tenía una potencia de 30 kW, la del nuevo sistema se situará en 150 kW.

El láser de combate de nueva generación es un arma muy versátil, pudiendo dirigirse contra una variedad de objetivos. Inicialmente un cañón láser fue concebido para usarse contra pequeñas aeronaves y drones, así como contra botes y lanchas.

Problemas de los láseres

Pese al muy reducido 'coste' (1 dólar) y a la altísima precisión de cada disparo, los láseres de combate modernos requieren enormes cantidades de energía.

Además, el uso de láseres es muy reducido en condiciones meteorológicas de nubosidad y humedad, debido a las cuales se acumula mayor cantidad de gotas de agua. Todo ello afecta directamente al funcionamiento de los dispositivos láser.



Fuente:  actualidad.rt.com
Protestas en Chile: la generación que le perdió el miedo al toque de queda, uno de los símbolos de la era Pinochet
por Paula Molina


Muchos jóvenes chilenos han participado activamente en las protestas.

"El gobierno de Sebastián Piñera consiguió que la gente le perdiera el miedo y el respeto al toque de queda".

Así le dice a BBC Mundo Juan Cristóbal Cantuarias, ex dirigente estudiantil de 24 años y una de las muchas personas que no han respetado el toque de queda impuesto en Chile en los últimos días..

"Nosotros no nos pasamos tanto, nos quedamos fuera una media hora, 15 minutos más... pero nos los planteamos como un acto de rebeldía ante una medida desproporcionada que busca acallar la movilización y apagar el fuego con bencina", dice Cantuarias.

"Además, se ha visto que no son capaces de hacerlo efectivo, que no pueden asegurarlo materialmente. Nosotros nos quedamos afuera y en algunas calles los militares no llegan hasta mucho después", relata.

Parte de las medidas del estado de emergencia impuesto por el presidente Sebastián Piñera, el toque obliga a millones de personas a permanecer recluidas en sus domicilios cada noche a riesgo de ser detenidas en un recinto policial hasta la madrugada siguiente, sujetas además a una citación a fiscalía y una multa.

La noche del lunes, un grupo de manifestantes desafió el toque de queda frente a la Escuela Militar, en el edificio donde se forman los uniformados chilenos y en una de las comunas más ricas de la capital. El grupo sólo se disolvió mientras los militares avanzaban hacia ellos disparando al aire y gritando que volvieran a sus casas.


Las protestas se han realizado en varias ciudades de Chile, además de Santiago.

En otras zonas de Santiago, un periodista capturó en vivo el paso de una patrulla disparando hacia un sector residencial. En televisión, un reportero flanqueado por un militar buscaba nerviosamente su nombre en el salvoconducto que permite a la prensa circular cada noche. Cuando finalmente lo encontró, se escucharon aplausos de alivio en el estudio.

El martes, el presidente Sebastián Piñera cambió el tono de su discurso, pidió perdón por su "falta de visión" y prometió reformas sociales como el aumento del salario mínimo y subir en un 20% la pensión básico. Ya antes había retirado el aumento a los precios del metro, el detonante de las protestas.

Símbolo oscuro

El general Javier Iturriaga, designado por el Presidente Sebastián Piñera como jefe de la defensa nacional en Santiago, planteó el toque de queda como una forma de evitar los incendios y saqueos registrados desde el inicio de las protestas y en forma paralela a las manifestaciones pacíficas.

La oposición política ha pedido derogar la prohibición de salir en las noches y desmilitarizar el país, a medida que aumentan las denuncias de violencia policial y militar y ya se cuentan 15 personas fallecidas en distintas circunstancias bajo el estado de excepción constitucional.

El toque de queda es en Chile es uno de los símbolos de los más oscuros días del general Augusto Pinochet, quien lo impuso a partir del mismo día del golpe, en 1973, y en forma reiterada hasta 1987. En esos años, desobedecer el toque podía costar la vida.


La mayoría de las manifestaciones en Chile están siendo pacíficas.

El doctor en ciencia política Felipe Agüero, quien fue detenido por los militares en 1973, recuerda que el toque era una experiencia angustiante, que nadie se atrevía a desafiar.

"El toque de queda que le tocó a uno se impuso desde el comienzo muy drásticamente, con balazos de verdad. Yo había estado preso y tenía mucho susto", le cuenta a BBC Mundo.

"Me preocupaba de llegar muy temprano a mi casa, y toda la gente se preocupaba mucho de los que llegaban al filo de la hora. El toque era muy severo y provocaba mucho temor".


Los cacerolazos son comunes durante las protestas.

Cuarenta años más tarde, el propio Agüero ha visto con sorpresa, desde su ventana, cómo las personas desobedecen la restricción.

"Me di cuenta desde el primer día que esto era otra cosa. Mucha gente mayor le dijo a los jóvenes que podían protestar todo lo que querían, pero que con el toque de queda no se juega: pero aquí sí parece haber un poco más de espacio. Ellos están viviendo una experiencia un poco diferente y desde el principio han estado tratando de empujar los límites", afirma.

Pero Aguero plantea, además, que la generación que hoy desafía el toque tiene también una idea distinta de la autoridad.

"Nosotros vivimos en una sociedad súper verticalizada en todas las esferas, de mucho respeto a la autoridad, aunque fuera segmentada. De uno y otro lado político, respetabas a tu autoridad. Era otro tipo de juventud. Ahora tenemos a una generación que se expresa a sí misma, sin mediaciones, que tiene una mejor percepción de sí misma, de su valía, de su emplazamiento en el mundo", describe el académico.

"La gente no respeta el toque"

El desafío al toque se ha hecho visible desde el primer día en Plaza Italia, epicentro de la ciudad de Santiago, donde hay manifestaciones permanentes desde el inicio de las protestas, y el primer lugar donde se vio a los militares asumiendo el control de la seguridad en en Santiago tras el régimen militar.


El Ejército y la Policía salieron a las calles a controlar las manifestaciones.

Uno de los manifestantes, Luciano Arrau, de 25 años, describe a BBC Mundo cómo las personas empezaron a quebrar la prohibición.

"El primer día me daba susto, no sabía que cómo iban a actuar. No me atrevía a salir, así que me puse a tocar la trutruca por la ventana, cantaba y gritaba. Había mucho ruido desde los edificios, y poca gente afuera. Pero al día siguiente, la gente ya empezó a quedarse afuera después del toque, y yo también.

"El domingo me quedé hasta unos 40 minutos. Después de eso tuvimos que empezar a guardarnos porque empezaron a disparar, no sólo lacrimógenas, sino balines. Ya era riesgoso, los carabineros nos estaban gritando. Aquí en Plaza Italia no es como en la periferia, pero igual se actúa con violencia", cuenta.

"Yo lo que he visto, de manera generalizada, es que la gente no respeta el toque. La mayoría de los manifestantes en Plaza Italia es gente que nació o creció en democracia. Y si bien el miedo está, nosotros no tenemos miedo. Porque no estamos en dictadura. Aunque Piñera diga que estamos en guerra, hay un Congreso, hay abogados y abogadas que se la están jugando, está la defensoría penal pública y eso me hace sentir más seguro: sé que no estamos botados, que no estamos abandonados".

"La represión era... gente que aparecía muerta"

El escritor y columnista Oscar Contardo, de 45 años, cree que el toque de queda tiene un simbolismo mayor en su generación.

"Para mí, como una persona que nació en dictadura, que tuvo su infancia y adolescencia en dictadura, el toque de queda era parte del lenguaje de la dictadura, de un orden militar.

"Es parte del mismo acervo de expresiones con las que uno creció: estado de sitio, estado de emergencia, toque de queda, todas ellas significaban represión. Y la represión era bien gráfica: gente que aparecía degollada, protestas donde los carabineros apaleaban a la gente, gente que aparecía muerta. Estaba asociado a imágenes de cuerpos mutilados, de cuerpos sin vida, de cuerpos maltratados por la autoridad. De que la autoridad va a disponer de tu cuerpo y de tu vida", describe.


Para el escritor y columnista Óscar Contardo, de 45 años, el toque de queda era parte del lenguaje del orden militar.

El toque fue una forma de disponer del cuerpo de las personas: "el miedo partía por hablar o no hablar de ciertos temas. Y de ahí, del discurso se pasaba a la disposición del cuerpo: dónde ibas, hasta qué hora. Y si no cumplías esa hora podía pasarte cualquier cosa: matarte, tirarte por allí y nadie respondería... Para las generaciones que se criaron en democracia eso no existió nunca, no le tienen miedo, no vivieron con eso encima. Por suerte."

En un país en crisis, cada día la ciudadanía espera la comunicación militar que les dirá si habrá toque o no, y a qué hora deberán volver a sus casas. En ese ambiente, algunos empiezan a buscar alternativas.

A la hora del toque, a través de redes sociales, las personas llamaban a hacer sonar, desde sus casas, una de las canciones de Víctor Jara, el músico chileno asesinado pocos días después del golpe militar. El título: "El derecho de vivir en paz".



Fuente: BBC Mundo

sábado, 26 de octubre de 2019

Protestas en Chile: la histórica marcha de más de un millón de personas que tomó las calles de Santiago


La manifestación de este viernes ya fue calificada como la más masiva desde el retorno de la democracia a Chile.

Una multitudinaria marcha tomó este viernes las calles del centro de Santiago de Chile para protestar por la desigualdad social en el país y exigir la puesta en marcha de profundas reformas sociales.

De acuerdo con cifras del gobierno citadas por medios locales, más de 1,2 millones de personas se concentraron en la Plaza Italia, un centro neurálgico de la capital chilena.

Convocada y seguida en redes sociales como "la marcha más grande de Chile" tras una semana de protestas en el país, ya es considerada como la más masiva desde el retorno de la democracia a Chile.


En redes sociales, la manifestación fue convocada como "La marcha más grande de Chile".

Las calles de Santiago se abarrotaron de personas que salieron a reclamar por el fin de la desigualdad.

Múltiples banderas llevaban escrita la frase "Chile despertó".

"La multitudinaria, alegre y pacífica marcha hoy, donde los chilenos piden un Chile más justo y solidario, abre grandes caminos de futuro y esperanza", reconoció el propio presidente chileno, Sebastián Piñera.

"Todos hemos escuchado el mensaje. Todos hemos cambiado. Con unidad y ayuda de Dios, recorreremos el camino a ese Chile mejor para todos", dijo en Twitter.

Su gobierno ha sido duramente criticado por haber reaccionado muy tarde y por haber sacado los militares a la calle.


El lema "Chile despertó" ha sido utilizado desde el inicio de las manifestaciones.

"Corruptos a la cárcel" o "Por la dignidad de nuestro pueblo, a la calle sin miedo" fueron otros de los lemas de la marcha.

También se vio el lema "No estamos en guerra", en referencia a la declaración que hizo Piñera contra los causantes de incendios en supermercados y estaciones del metro.

Cerca de 200 personas protestaron tocando la canción de Víctor Jara "El derecho de vivir en paz".

Uno de los momentos más cargados de emoción en la marcha fue probablemente cuando miles y miles de personas entonaron "El baile de los que sobran", la icónica canción del grupo Los Prisioneros que se hizo popular en los 80 como protesta y crítica a la desigualdad social y la falta de oportunidades en Chile.

Pese a que la marcha tuvo en su mayoría un desarrollo totalmente pacífico, grupos de encapuchados provocaron algunos disturbios y la policía empleó agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

Entre otros incidentes, se registró la quema de accesos a una parada de metro, saqueos o el levantamiento de barricadas en llamas.


Tras horas de marcha pacífica, se registraron algunos incidentes entre manifestantes y la policía de Chile.

La policía empleó chorros de agua para dispersar a los manifestantes.

"Luchar por lo mismo"

La manifestación de este viernes fue convocada para exigir al gobierno del presidente Piñera medidas concretas para atacar los problemas de desigualdad que aquejan a Chile.


Además de las consignas más repetidas, como "No estamos en guerra" o "Chile despertó", se vieron muchas otras pancartas con diferentes mensajes entre los manifestantes.

El ambiente festivo que se vivió el viernes distaba mucho del clima de zozobra de los primeros días del estallido de la crisis.

A los gritos de "Chile despertó" y "El pueblo unido jamás será vencido", gruesas columnas de manifestantes avanzaron por una céntrica avenida de Santiago.



Para el fotógrafo chileno Cristóbal Venegas, esta es la primera vez en su vida que ve algo así en las calles de la capital chilena.

"Aquí hay personas de clase alta y de clase baja, todos juntos luchan por lo mismo", le dice a BBC Mundo.


Ciudadanos de diferentes orígenes se unieron para protestar este viernes en Santiago.

Por su parte, la profesora jubilada Clotilde Soto, de 82 años, le dijo a la agencia Reuters en la manifestación que "esto me recuerda a la Marcha del No antes del plebiscito del 88", recordando la consulta que el 5 de octubre de 1988 destituyó a Augusto Pinochet del poder.

"Y hoy estoy marchando para ver si por fin las cosas cambian realmente en mi país. No me quiero morir sin ver un cambio", afirmó mientras avanzaba por el centro de Santiago.

"Un país digno"

Pese a que en la mayoría de la marcha no se registraron disturbios, Venegas habló telefónicamente con BBC Mundo desde la marcha en medio de sirenas y disparos de balas de goma.


Aunque la marcha fue mayoritariamente pacífica, en el centro de Santiago se pudieron observar fuegos intencionales.

El fotógrafo Cristóbal Venegas, autor de esta imagen, relató cómo este violinista se puso a tocar su instrumento para alentar a la gente que protestaba.

El fotógrafo relató cómo la policía estaba disparando sobre algunos grupos y cómo había médicos voluntarios asistiendo a los heridos.

"Los adultos se están muriendo porque no tienen con qué vivir y me indigna que tengamos que vivir para trabajar", reflexionó.

"Espero que (Chile) sea un país más digno para vivir", concluyó esperanzado.


Uno de los reclamos de la población chilena es la modificación del sistema de pensiones.

El sector de salud es otros de los más perjudicados en la situación en la que está Chile.

Las protestas desde la pasada semana llevaron a las autoridades a declarar el estado de emergencia y toque de queda en varias zonas del país.

Muchos creen que, entre los cambios necesarios, hace falta redactar una nueva constitución.

Chile vive una ola de protestas que se inició la semana pasada, luego de que el gobierno anunciara un aumento del costo del billete del Metro de Santiago, y que dejó un saldo de al menos 19 muertos y cientos de heridos.

Tras fuertes movilizaciones en las calles, que llevaron a las autoridades a declarar el estado de emergencia y toque de queda en varias zonas del país, Piñera decidió retirar la medida que, sin embargo, no sirvió para poner fin a las manifestaciones.

El pasado martes, Piñera anunció un paquete de medidas sociales que incluía el establecimiento de un salario mínimo garantizado, entre otras, pero que fue considerado como insuficiente por sus críticos.



Fuente: BBC Mundo
China muestra el lanzamiento de una nave espacial desde un avión nodriza 
Las redes sociales chinas han publicado imágenes de las pruebas del lanzamiento de una nave espacial desde un avión nodriza dentro de un túnel de viento.


Así, la Academia China de Aerodinámica Aeroespacial (CAAA, por sus siglas en inglés), compartió un vídeo corto y una foto de los experimentos que fueron llevados a cabo para poner a prueba nuevos métodos de lanzamiento de naves espaciales.



En las imágenes se puede ver cómo una pequeña nave se separa de lo que parece ser un avión de alta velocidad, probablemente propulsado por un estratorreactor de combustión supersónica, mejor conocido por su nombre inglés de scramjet. Al menos a esta conclusión llegó el columnista de The Drive, Joseph Trevithick, basándose en la configuración aerodinámica del avión.

Según informó la CAAA, las pruebas fueron finalizadas con éxito, pero no se proporcionaron detalles adicionales al respecto. Con ello, los investigadores destacaron que esta etapa de separación es una de las más importantes en la realización de este concepto de lanzamiento.

En particular, dicho concepto consiste en un avión que vuela a una altitud aproximada de unos 25 o 30 kilómetros con la nave espacial montada en su parte superior. Al alcanzar una determinada velocidad, dicha nave continúa su ascenso hasta la órbita por medio de unos motores de cohete. 

Avión nodriza chino para una nave espacial

No se ha divulgado información alguna sobre las dimensiones proyectadas para las dos aeronaves o sobre sus prestaciones. Tampoco se conocen las funciones que ejecutará el nuevo tándem.

El concepto de lanzamiento de cohetes y naves espaciales desde un avión en vez de desde una plataforma terrestre no es nuevo, y algunas compañías ya ofrecen estos servicios desde hace décadas. Ejemplo de ello es la compañía Orbital Sciences, fundada hace unos 20 años. 

Los ejemplos más destacados en la actualidad son el proyecto Stratolaunch y Virgin Orbit, ambos todavía desarrollo. Así, las pruebas llevadas a cabo por la CAAA muestran el interés de China por disponer de los medios para lanzar naves espaciales de una manera imprevisible, concluye el columnista.



Cuáles son los países donde la gente trabaja más y menos horas semanales (y qué quieren cambiar en Chile)


En Chile hay dos proyectos de ley en el Congreso que buscan reducir la jornada de trabajo semanal.

En Chile hay dos proyectos de ley en el Congreso que buscan reducir el horario laboral y que han generado un intenso debate en la sociedad de ese país.

Uno propone disminuir las horas semanales de 45 a 40, mientras que el otro (presentado por el gobierno) apunta a una reducción gradual estimada en 41 horas promedio a la semana e incluye flexibilidad en la distribución del horario y en otros aspectos.

El sector empresarial advirtió que los recortes aumentarán los costos de las empresas y que podrían tener efectos negativos en los salarios y el empleo.

Una discusión parecida ocurrió en 2003 cuando Chile pasó de 48 a 45 a la semana.

"En esa ocasión no hubo efectos desastrosos", le dice a BBC Mundo Rodrigo Ruiz, director de la Escuela de Derecho de la Universidad Santo Tomás.

"No creo que provoque un aumento del desempleo, aunque podría influir en una disminución de las remuneraciones o de ciertos beneficios laborales", en el caso de los trabajadores que sean contratados a futuro.

Ruiz dice que el actual debate está radicado en cuál es la mejor fórmula para cambiar el sistema, pero que hay acuerdo en que es necesario hacer transformaciones.

"Tenemos que seguir los estándares internacionales. La tendencia mundial apunta a mejorar la calidad de vida de las personas y a bajar gradualmente la jornada laboral", explica Ruiz, y precisa que es necesario incluir criterios de flexibilidad que den cuenta de las rápidas transformaciones que viven los mercados laborales.


Los mercados laborales están avanzando hacia horarios más flexibles.

Horarios flexibles

A nivel internacional, las horas de trabajo tienden a ser más extensas en el sur y en el este de Asia, mientras que las jornadas más cortas están en Europa, especialmente en países como Bélgica, Francia, Alemania y los Países Bajos, le dice a BBC Mundo Jon Messenger, investigador de la OIT y autor de Working Time and the Future of Work.

"Ha habido una diversificación en las disposiciones laborales, con un distanciamiento de la semana de trabajo estándar hacia diversas formas de horarios flexibles", que pueden incluir nuevos sistemas de turno, semanas comprimidas o trabajo desde casa, entre muchas otras.

"Los efectos son ampliamente divergentes dependiendo del acuerdo laboral específico", apunta Messenger.

Ahora bien, el límite legal de trabajo (excluyendo el tiempo extra), en la mayor parte de las economías avanzadas es de 40 horas semanales, mientras que en los países en vías de desarrollo es de 48.

¿Qué dicen las leyes en América Latina?

En América Latina hay límites semanales de 48 horas en países como Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, México, Nicaragua, Panamá, Perú y Uruguay.

Mientras que en el rango que va de 40 a 47 horas están Chile, Brasil, Cuba, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras y Ecuador.


En América Latina el rango más común de semana laboral está entre las 44 y las 48 horas.

Sin embargo, más allá de la ley, hay países donde lo que establecen las normas se aleja de la realidad, especialmente en aquellas economías menos desarrolladas donde la mayor parte de la población tiene empleos informales que no siguen ninguna regulación.

Y también está el otro extremo, como es el caso de Dinamarca, donde el límite semanal es de 48 horas (incluyendo las horas extra), pero en realidad, la mayor parte de los contratos y los acuerdos colectivos fijan una semana de 37 horas para jornadas laborales completas.




¿Cuántas horas se trabajan a la semana?

Entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) -que agrupa a algunas de las economías más avanzadas del mundo- el promedio semanal de horas efectivamente trabajadas es 37, un referente que no tiene relación con el límite fijado por las leyes de cada país, sino con resultados de encuestas.

Y en el caso de Chile -que forma parte de la OCDE- ese promedio semanal es de 41.3 (incluyendo los empleos a tiempo completo y de jornada parcial declarados por los trabajadores), según la organización.

Entre los miembros de la OCDE, los países donde se trabaja más horas a la semana son Colombia, Turquía, México, Costa Rica, Sudáfrica y Chile.

Mientras que las naciones donde los empleados trabajan menos horas semanales son Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Suiza, Alemania y Australia.

Con una perspectiva más amplia, el informe Working conditions in a global perspective, un estudio de la OIT publicado en mayo de este año, analiza la situación laboral en 41 países del mundo, según los resultados de encuestas.

En él se indica que las semanas laborales extensas (de más de 48 horas) "siguen siendo frecuentes" en distintas partes del mundo.

Por ejemplo, en países como Corea del Sur, Turquía y Chile, cerca de la mitad de los empleados trabaja más de 48 horas a la semana, mientras que en la Unión Europea es el 15% y en Estados Unidos el 19%.

Aunque las leyes digan otra cosa.



Fuente: BBC Mundo
Bolsonaro celebra acuerdo para que EEUU utilice la base de lanzamiento de Alcantara
El presidente brasileño Jair Bolsonaro celebró el acuerdo recién aprobado por la Cámara de Diputados que permitirá que los EEUU pidan utilizar la base de lanzamiento de cohetes espaciales de Alcantara (estado de Maranhao, noreste del país).


© REUTERS / Adriano Machado


"Después de décadas de atraso y abandono, damos un gran paso para el desarrollo tecnológico, social y económico de la región; la medida generará miles de millones para Brasil, seguimos avanzando", conmemoró el presidente en su cuenta de la red social Twitter.

​En la noche del 22 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó, con 329 votos a favor y 86 en contra, el Acuerdo de Salvaguardas Tecnológicas (AST) de la base de Alcantara, y ahora el texto pasa al Senado, donde deberá aprobarse de forma definitiva.

Este acuerdo es la base legal que permite el lanzamiento de cohetes, aeronaves y satélites que usan tecnología estadounidense desde esta base situada en territorio brasileño.

Según datos del Gobierno, el acuerdo incrementará exponencialmente el uso de la base y permitirá que el país asuma el 1% de los lanzamientos que se producen en el mundo antes de 2030.

La oposición, no obstante, alertó de los peligros para la soberanía y criticó las concesiones a EEUU en la redacción del texto.

El diputado Arlindo Chinaglia (Partido de los Trabajadores), por ejemplo, remarcó que el texto prohíbe que Brasil llegue a acuerdos con naciones que no sean signatarias del Régimen de Control de Tecnología de Misiles (MTCR, en su sigla en inglés), lo que deja fuera a China.

El líder de la oposición, Alessandro Molon (Partido Socialista de Brasil), criticó que EEUU vaya a tener el control sobre el acceso a determinadas áreas restringidas dela base, la libertad para no ofrecer informaciones sobre materiales posiblemente perjudiciales para la salud y la falta de transferencia tecnológica.

La base de Alcantara tiene una posición privilegiada por su cercanía con la línea del Ecuador (lo que abarata el lanzamiento de satélites por exigir menos combustible).

Hasta ahora, debido a la falta de acuerdo con EEUU, su actividad quedaba restringida básicamente a ejercicios de mantenimiento y lanzamiento de cohetes suborbitales para experimentos de microgravedad.



viernes, 25 de octubre de 2019

La propulsión nuclear podría ser un "cambio de juego" para la exploración espacial, según la NASA
Las naves espaciales impulsadas con combustible nuclear podrían llegar a Marte en tan solo 4 meses, en lugar de los 8 que necesitan hoy. EEUU y Rusia ya ensayan nuevos motores que producen fisión nuclear.
Por Víctor Ingrassia


Prototipo de una nave espacial de la NASA con propulsión nuclear (NASA)

El hombre ya llegó a la Luna y espera dar en los próximos 15 años el salto a nuestro planeta vecino Marte y en un futuro lejano más allá todavía. Pero un siempre se encuentra con el mismo problema. Las grandes distancias que existen en el espacio.

Para llegar a la Luna, se tardan 4 días. Para ir Marte, la travesía solo de ida demanda 8 meses y medio. Y para 'tocar' el límite de nuestro sistema Solar, las naves Voyager 1 y 2 necesitaron 35 años viajando a 12 kilómetros por segundo, la máxima velocidad jamás alcanzada por un objeto construido por el hombre.

En este dilema del tiempo-distancia, desde los años 60 las grandes potencias están estudiando los complejos sistemas de propulsión. Y la energía nuclear es uno de ellos.

Ocurre, que la eficiencia de un cohete se mide en segundos de impulso específico. Esto se refiere al tiempo en segundos que una libra de propulsor entregará a una libra de empuje. Cuanto mayor sean los segundos de impulso específico, mayor será la economía de los propulsores.

Nuestros mejores cohetes químicos de hoy están limitados a un impulso específico de aproximadamente 450 segundos. Por otro lado, las pruebas realizadas en reactores nucleares a gran escala han logrado 800 segundos.


Hoy los cohete utilizan combustibles químicos que no tienen la eficiencia de la propulsión nuclear (NASA)

Esto significa que el cohete nuclear con su escape liviano de alta velocidad usará un propulsor aproximadamente dos veces más eficientemente que los cohetes químicos. Esta es la principal ventaja de la propulsión nuclear.

La NASA con la mira nuclear

Con esta premisa, hace pocos días, el jefe administrador de la NASA, Jim Bridenstine, anunció que "el próximo salto gigante de la humanidad podría ser habilitado por la tecnología nuclear de última generación".


Un motor nuclear que la NASA está probando en sus laboratorios (NASA)

Durante la sexta reunión del Consejo Nacional del Espacio (NSC), el jefe de la NASA elogió el potencial de la propulsión térmica nuclear, que aprovecharía el calor generado por las reacciones de fisión para acelerar los propulsores como el hidrógeno a velocidades tremendas.

Las naves espaciales impulsadas por tales motores podrían llegar a Marte en solo tres o cuatro meses, aproximadamente la mitad del tiempo del viaje que un vehículo con propulsión química tradicional.

"Esto es absolutamente un cambio de juego para lo cual la NASA está trabajando y tratando de lograr. Eso nos da la oportunidad de proteger realmente la vida, cuando hablamos de la dosis de radiación cuando viajamos entre la Tierra y Marte", aclaró Bridenstine.


Prototipo de otra nave espacial de la NASA que estudian llevar al espacio (NASA)

La aclaración de Bridenstine es pertinente ya que la radiación espacial es el mayor problema al que se enfrenta un ser humano que quiere viajar más allá de la órbita baja de la Tierra, donde dejan de estar protegidos por el campo magnético terrestre que impide que altas dosis de radiación, por culpa de las tormentas solares y los rayos cósmicos, hagan daño al cuerpo humano.

Esa dosis aumenta, por supuesto, cuanto más tiempo pasan los astronautas en el espacio profundo, lejos de la burbuja protectora de la magnetosfera de la Tierra.

Y una investigación reciente sugiere que la dosis de radiación acumulada por los astronautas con destino a Marte podría dañar sus cerebros, afectando su estado de ánimo y su capacidad de aprender y recordar.


Combustión clásica de un cohete Raptor 9 de un cohete SpaceX de Elon Musk (SpaceX)

Para evitar esto, los investigadores del Centro Espacial Marshall de la NASA están nuevamente buscando desarrollar cohetes nucleares.Como parte del programa Game Changing Development (Desarrollo para cambiar las reglas del juego), el proyecto de Propulsión Termo Nuclear -NTP por sus siglas en inglés- buscará la creación de un cohete de alta eficiencia que sería capaz de usar menos combustible para llevar cargas pesadas a planetas distantes, en un tiempo relativamente corto.

En un cohete NTP, las reacciones de uranio y deuterio son usadas para calentar hidrógeno líquido dentro de un reactor, dicho hidrógeno es convertido en un gas ionizado (plasma) que posteriormente es canalizado a través de una tobera para generar empuje.


Cohete de fisión nuclear probado en laboratorio (NASA)

Un segundo posible método de aprovechamiento de la energía nuclear, conocido como propulsión nuclear eléctrica (NEC por sus siglas en inglés), implica el uso del mismo reactor. Sin embargo, la energía desprendida de la reacción es convertida a energía eléctrica que, a su vez, le da movimiento a un motor eléctrico.

Como Sonny Mitchell director de proyecto de la NASA publicó recientemente: "A medida que avanzamos hacia los límites del sistema solar, la propulsión nuclear podría ser la única opción tecnológicamente viable para extender el alcance del hombre a la superficie de Marte y a los mundos más allá. Estamos emocionados de estar trabajando en tecnologías que podrían abrir la exploración humana del espacio profundo".

En mayo último, el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que asigna 22.3 mil millones de dólares a la NASA, incluidos $ 125 millones para desarrollar tecnología de propulsión nuclear térmica. El Congreso también proporcionó otros 100 millones de dólares con el mismo propósito en el año fiscal 2019.

La propulsión térmica nuclear no debe confundirse con el generador termoeléctrico de radioisótopos tecnología del (RTG). Los RTG convierten el calor generado por la desintegración radiactiva del plutonio en electricidad, que luego alimenta los instrumentos de las naves espaciales y otros equipos.


Naves propulsadas con combustible nuclear podrían bajar a la mitad de tiempo el viaje a Marte (NASA)

La NASA ha estado utilizando RTG durante décadas; han impulsado a algunos de los exploradores planetarios más famosos de la agencia, incluidas las sondas gemelas Voyager, la nave espacial Cassini Saturn y el rover Curiosity de Marte.

Otra tecnología nuclear podría ayudar a la exploración en el futuro también. Por ejemplo, los investigadores están desarrollando un pequeño reactor de fisión que podría impulsar puestos avanzados tripulados en la luna y Marte.


Desde hace mucho tiempo los ingenieros espaciales analizan utilizar otro tipo de combustibles (NASA)

Este "reactor Kilopower" podría estar listo para una demostración de vuelo en 2022 si la NASA así lo desea, dijeron recientemente miembros del equipo del proyecto.

Rusia se suma a los experimentos

Rusia está retomando sus viejos proyectos para continuar con el desarrollo de un cohete de propulsión nuclear que serviría para realizar viajes interplanetarios.


Prueba de lanzamiento de un cohete nuclear en Rusia (RT)

Vladimir Koshlakov, jefe del Centro de Investigación Keldysh de Rusia, confirmó los planes de la agencia Roscosmos para construir un cohete de propulsión nuclear.

La agencia espacial nacional rusa, Roscosmos, presentó este mes junto al Centro de Investigación Keldysh un nuevo concepto de motor impulsado por energía nuclear. El mismo, utilizaría un reactor nuclear para generar calor que usaría para calentar algún combustible y, gracias a la reacción, producir empuje.

Las armas también cuentan

Bridenstine también hizo hincapié en la utilidad de la propulsión térmica nuclear para aplicaciones más cercanas al hogar. Por ejemplo, el aumento de potencia podría permitir que las naves que orbitan la Tierra se salgan de la línea de fuego de las armas antisatélite.


Foto de uno de los misiles con combustión nuclear que testea Rusia (Roscosmos)

"Tales armas están siendo desarrolladas tanto por China como por Rusia", afirmó Joseph Maguire, director interino de inteligencia nacional de Estados Unidos.

"Ambos países ven la capacidad de atacar los sistemas y servicios espaciales como parte de sus esfuerzos más amplios para disuadir o derrotar a un adversario en combate. En resumen, la amenaza para los sistemas espaciales estadounidenses y aliados continúa creciendo sin cesar", concluyó.


En un futuro cercano, la propulsión nuclear espacial será una realidad (NASA)

En el ámbito de la seguridad nacional, los pequeños reactores de fisión también podrían proporcionar energía fuera de la red para bases militares remotas y avanzadas.



Fuente:  infobae.com
El supercohete de Elon Musk
por Daniel Marín 



Si hablamos de supercohetes, SpaceX y Elon Musk, lo primero que se nos viene a la cabeza es el proyecto Starship/SuperHeavy, un enorme lanzador de dos etapas con el que Musk quiere viajar a la Luna y colonizar Marte. Pero no. El Starship/SuperHeavy (SS/SH) ya se ha quedado pequeño antes de despegar. Y es que en un escueto tuit del 28 de agosto, el CEO de SpaceX adelantó que estaba estudiando la posibilidad de desarrollar un lanzador todavía más grande. Solo dio una cifra, pero es impresionante: el diámetro de ese futuro lanzador sería aproximadamente el doble que el del SS/SH: 18 metros (!!!!!).


Las dimensiones del último concepto de Musk (Teslarati/SpaceX).

Antes de nada, refresquemos la memoria. El sistema SS/SH será un gigantesco cohete de dos etapas, 9 metros de diámetro y 118 metros de altura. Estas cifras por sí solas no son apabullantes si las comparamos, por ejemplo, con el Saturno V o el N1, pero tengamos en cuenta que la masa al lanzamiento del SS/SH será de unas cinco mil toneladas, mientras que la del Saturno V rondaba las tres mil. Esta diferencia se debe, recordemos, a que las dos etapas del Starship serán reutilizables. Con más de 35 motores Raptor de metano y oxígeno líquido en el SuperHeavy y 7 en la Starship, el despegue de esta bestia será memorable y superará cualquier cosa que haya captado un oído humano jamás.


El sistema de lanzamiento Starship/SuperHeavy según un diseño ya obsoleto (SpaceX).

Si por algo se ha caracterizado Musk desde que está a cargo de SpaceX es por la gestión de los tiempos y en la creación de expectativas —o hype— alrededor de sus proyectos. Y, en este sentido, Musk siempre ha ido uno o dos pasos por delante. Cuando estaba construyendo el Falcon 9, anunció el Falcon Heavy. Y luego el proyecto Starship. Ahora que el prototipo Starhopper se ha levantado del suelo por segunda y última vez, demostrando de paso que han conseguido domar a esa bestia que es el motor Raptor, y que los prototipos Starship Mark 1 y Mark 2 están siendo construidos en Boca Chica y Cocoa, todo parecía indicar que las únicas expectativas que estaban en el aire eran los detalles técnicos del vehículo —cuyo diseño ya ha pasado por varias iteraciones y aún está lejos de estar finalizado—, así como los fluidos plazos del proyecto. Pero no. Musk ha decidido una vez más volver loco a todo el mundo con la posibilidad de que esté sopesando construir algo más grande que el SS/SH.

Un cohete con un diámetro de 18 metros y con las mismas proporciones que el sistema SS/SH tendría cerca de 240 metros de altura y entre 30 y 40 mil toneladas (!!!!!!) de peso al despegue y una capacidad en órbita baja de entre 500 y 700 toneladas. Por supuesto, es posible que el Starship 2.0 —o como quiera que se llame finalmente— tenga un diseño diferente al Starship actual y su masa sea menor, pero, sea como sea, estamos ante un leviatán de proporciones épicas. Evidentemente, un gigante así plantea todo tipo de incógnitas. ¿Desde dónde lanzar esta bestia sin que revienten las ventanas a decenas de kilómetros de distancia? ¿Qué tipo de rampa podría soportar el peso de este cohete? ¿Cómo ensamblarlo? ¿Se lanzaría desde el mar, como el Sea Dragon? Además, debería utilizar nuevos motores si no queremos que tenga más de 150 Raptor en la primera etapa (¿o a lo mejor a Musk no le parecen muchos?).


El Starhopper en pleno vuelo (SpaceX).

La pregunta es, ¿se trata de un proyecto real o una tomadura de pelo de Musk? No lo sabemos, pero conociendo al CEO de SpaceX quizás se trate de ambas cosas. Es decir, seguramente que Musk y su equipo de confianza estén estudiando conceptos de megalanzadores, pero eso no quiere decir que lo vaya a construir. O sí. La filosofía de SpaceX es probar nuevos conceptos constantemente y nunca, nunca, decir ‘no’ a una idea por muy loca que parezca a priori. Un ejemplo de esta forma de pensar es la novedosa técnica de fabricación y montaje de los prototipos del Starship, construidos en acero y casi al aire libre, algo nunca visto.


Las losetas del escudo térmico de la Starship en la cápsula Dragon SpX-18 (https://twitter.com/w00ki33/).

Por otro lado, también tenemos la ya olvidada propuesta de construir una versión más grande del Falcon Heavy a la que se denominó Super Heavy antes de que ese nombre se asignase a la primera etapa del sistema SS/SH. Al final, esta propuesta desapareció como un tuit más en el timeline de Musk. Es muy posible que este nuevo concepto de Starship 2.0 acabe igual, pero al principio el sistema SS/SH también parecía una locura y, aunque aún está lejos de ser una realidad, ciertamente SpaceX ha logrado progresos muy importantes en muy poco tiempo (como comparación, ¿dónde estaba el SLS entonces y dónde está ahora?). El Starship 2.o está en el límite de lo físicamente posible para un cohete químico, pero el mayor logro de Musk tras estos años de hype y éxitos con SpaceX es que ya no nos parece una locura que plantee un concepto semejante. En cualquier caso, y por improbable que sea, si al final este monstruo se hace realidad, ¿cómo lo llamamos? Voto por el nombre original para el sistema Starship: BFR (Big Fucking Rocket). Sea como sea, ahora toca esperar al primer vuelo del Starship Mark 1 el próximo octubre, una prueba en el que el prototipo debe alcanzar una altura de unos 20 kilómetros.