lunes, 10 de febrero de 2020

¿Por qué necesitamos más muestras de la Luna?
Por Daniel Marín



Este año China lanzará la sonda Chang’e 5 para traer muestras de la Luna, en concreto de la zona de Mons Rümker, en el Océano de las Tormentas (Oceanus Procellarum). En los próximos años, otras sondas traerán nuevas muestras lunares a la Tierra. Pero, ¿para qué? Entre 1969 y 1972 las misiones Apolo trajeron 382 kg de rocas y regolito lunar, a los que hay que sumar los cerca de 300 gramos que trajeron las sondas soviéticas Luna. ¿Acaso no son más que suficientes? Sobre todo porque, como vimos recientemente, algunas de estas muestras del Apolo están pendientes de analizar.


El rover Yutu 2 de la misión Chang’e 4 en el cráter Von Kármán de la cara oculta de la Luna (CNSA/CLEP).

La razón es que lo importante no es la cantidad, sino la calidad. O, mejor dicho, los lugares de dónde vienen estas muestras. Pero antes, recapitulemos. ¿Para qué queremos las muestras? Además de para conocer directamente la composición de la Luna, algo que resulta obvio, las muestras lunares nos permiten calcular la edad de las distintas zonas de nuestro satélite y, por tanto, reconstruir su historia. Y, puesto que la Luna es el único lugar del sistema solar, además de la Tierra y del asteroide Itokawa, del que disponemos de muestras, las rocas lunares han servido en buena medida para reconstruir la historia de todo el sistema solar.


Un equipo de investigadores abre la muestra 73002 del Apolo 17 el 5 de noviembre de 2019 en el Lunar Curation Lab (Edificio 31) del Centro Espacial Johnson de la NASA (NASA).

La Luna no tiene atmósfera y, por tanto, su superficie es un registro prístino de todos los cataclismos que ha sufrido desde su formación. Como es sabido, el principal mecanismo para calcular la edad de un cuerpo del sistema solar es, a falta de muestras que permitan una datación radiométrica directa, contar el número de cráteres que hay en un área determinada. O sea, a «ojímetro». Esta técnica creemos que funciona relativamente bien, al menos en el sistema solar interior, pero necesitamos de hitos que nos sirvan para calibrarla. Y ahí es donde entran en juego las muestras lunares. La datación de las muestras del Apolo y de las sondas soviéticas Luna mostró que la mayoría de ellas tenía más de 3800 millones de años de antigüedad.


Detalle de las muestras lunares recogidas por la sonda soviética Luna 16 en 1970 (RIA Novosti).

Hay que subrayar el hecho de que cualquier muestra siempre será mejor que el análisis in situ porque la masa de instrumentos científicos que una nave espacial puede llevar es limitada, mientras que en la Tierra una muestra puede ser estudiada por todo tipo de técnicas e instrumentos en diversos lugares del mundo y, lo más importante, podrá ser estudiada en el futuro con técnicas que aún no han sido desarrolladas. Comparando las zonas donde se han obtenido las muestras con el resto de la Luna podemos conocer la tortuosa historia de nuestro satélite, pero no es sencillo. Las regiones de más de 3500 millones de años se pueden comparar con las zonas de alunizaje del Apolo y las sondas Luna para estimar su edad. Del mismo modo, los cráteres más recientes, de pocos millones de años, se identifican fácilmente. Pero actualmente tenemos un hueco de nada más y nada menos que de dos mil millones de años de la historia lunar de los que no tenemos muestras para datar directamente. Esto quiere decir que solo podemos estimar con un error considerable en qué época se formaron gran parte de las regiones de la Luna.


Edad de distintas zonas de la Luna. Destacan las zonas de las misiones Apolo y Luna, pero hay un hueco de cerca de dos mil millones de años (NASA).

Uno de los principales misterios es la edad del vulcanismo asociado a los mares —maria—, las zonas más oscuras de la cara visible de la Luna. Estas zonas ricas en basaltos se formaron al filtrarse el material fundido del manto lunar a través de las grietas creadas por los grandes impactos. El vulcanismo asociado a los mares comenzó hace 4300 millones de años y se cree que alcanzó su máximo hace entre 3200 y 3800 millones de años, pero es posible que algunos episodios menores sean más recientes, quizás de «solo» hace 1200 millones de años. Por culpa de esta indeterminación, hay zonas de la Luna, como las próximas al cráter Aristarco, cuya edad se estima entre 1000 y 2800 millones de años, un error más que considerable.


La edad de los mares lunares. Carecemos de muestras de las zonas más jóvenes (NASA).

Precisamente, esta es la razón de que el lugar de alunizaje de la Chang’e 5 sea la zona de Mons Rümker, ya que es una región especialmente joven, de unos 1300 millones de años, lo que permitirá calibrar el cálculo de edades de otras zonas de la Luna, rellenando en el proceso ese hueco de dos mil millones de años que tenemos en la comprensión de nuestro satélite. Es decir, la prioridad no es obtener muestras antiguas, sino, a diferencia de lo que uno podría pensar, aquellas que sean relativamente recientes.


Zona de aterrizaje de la Chang’e 5 en el Océano de las Tormentas (Phil Stooke /unmannedspaceflight.com).

Además del asunto de la datación, hay otras zonas de la Luna que son especialmente interesantes de las que carecemos de muestras, como los polos lunares. En concreto, en el polo sur sabemos que hay hielo mezclado con el regolito, sobre todo en el fondo de los cráteres que nunca ven la luz del Sol. El análisis de estos volátiles lunares, no solo el hielo, es una prioridad para las futuras misiones polares. Otra zona de interés es la cara oculta de la Luna. La corteza lunar es más gruesa en la cara oculta que en la visible, motivo por el cual no existen maria dignos de mención en la cara oculta. ¿Por qué? Hay muchas teorías, pero si tuviéramos muestras de la cara oculta podríamos descartar la mayoría de ellas. En este sentido, una de las zonas prioritarias es la cuenca de impacto Polo Sur-Aitken. Esta cuenca es una de las más grandes y profundas del sistema solar, por lo que es posible que en la superficie se encuentren rocas procedentes directamente del manto lunar.


Zonas con hielo del polo sur lunar (NASA).

Esto es interesante porque, recordemos, se cree que la Luna pasó por una fase inicial de océano de magma poco después de formarse a resultas del choque entre el protoplaneta Theia y la prototierra. Por este motivo, el estudio de muestras de esta zona nos ofrece una ventana directa a la formación de la Luna y, por ende, de la Tierra. La sonda china Chang’e 4 aterrizó en 2019 en el cráter Von Kármán, situado en la cuenca Aitken. Pese a lo limitado de la instrumentación de la sonda, los primeros resultados científicos apuntan a que, efectivamente, en esta zona podemos encontrar materiales procedentes del manto lunar.


La sonda Chang’e 4 en el cráter Von Kármán vista por Yutu 2 (Doug Ellison/CLEP).

Así que, como vemos, 382 kg no es suficiente. Necesitamos más muestras de más lugares de la Luna para conocer en detalle su historia y, por extensión, la del sistema solar.


El módulo de descenso de la Chang’e 5 durante pruebas en tierra (CCTV).
¿Por qué pescadores chinos están encontrando tantos "espías submarinos"?
por Owen Amos


El hallazgo de los pescadores protagonizó las portadas de medios estatales.


A primera vista, el titular aparecido en los medios estatales chinos es cuanto menos peculiar: "China recompensa a pescadores que capturaron dispositivos espías extranjeros".

Pero detrás de esas líneas se encuentra una historia diferente e intrigante.

Primeramente, porque no eran dos o tres los pescadores que recibieron condecoraciones, sino 11. Entre ellos había una mujer y encontraron siete dispositivos en total.

En segundo lugar, porque esta no es la primera vez que pescadores de la provincia de Jiangsu, al este de China, encontraban "drones espías". En 2018, recompensaron a 18 por encontrar nueve dispositivos. Incluso se celebró una ceremonia para reconocer su trabajo.

Y en tercer lugar, las recompensas eran enormes. Hablamos de 500.000 yuanes, es decir, unos US$72.000. La suma es 17 veces mayor que el ingreso medio en China.

Pero, de dónde vienen estos "submarinos espías"? ¿Qué hacen? ¿Por qué son tan valiosos?

Y, ¿por qué los pescadores chinos están encontrando tantos?


Los 11 pescadores galardonados en Jiangsu.

La costa de la provincia de Jiangsu, al este de China, mide más de 1.000 kilómetros de largo.

Enfrente se encuentran las costas de Japón y Corea del Sur, y Taiwán se sitúa unas 500 millas al sur. Esta geografía, unido a la gran presencia de Estados Unidos en la región, comienza explicar por qué los pescadores encuentran estos dispositivos.

China no ha revelado de dónde vienen, solo ha mencionado que fueron "fabricados en otros países".

Sin embargo, el experto en la región, Alexander Neill, opina que probablemente pertenezcan a "la Marina estadounidense, a las Fuerzas de defensa japonesas o a Taiwán. Este es un área grande de rivalidad".

Entonces, ¿qué buscan saber estadounidenses, japoneses o taiwaneses?

En 2009, la Marina de EE.UU. impulsó una investigación sobre drones submarinos, más conocidos como "vehículos submarinos autónomos (UUVs, por sus siglas en inglés). Los resultados de la investigación recomendaron 7 formas en que estos dispositivos pueden usarse:

  • Rastreando "potenciales submarinos adversarios"
  • Buscando y desactivando bombas submarinas, especialmente en aguas de otros países
  • Desplegando equipos de vigilancia
  • Monitoreando "infraestructura submarina", como cables de comunicación

El proyecto también destacó las fortalezas de los UUVs. Glider, como se llama un UUV más pequeño, puede funcionar durante "meses" y son "lo suficientemente baratos como para poder reemplazarlos". Con mucha probabilidad, este fue el tipo encontrado por los pescadores de Jiangsu.

En estas instancias, barato significa unas "decenas de miles de dólares".


Durante una marcha militar en China, se pudo ver el gran UUV HSU001.

Su costo, alcance y capacidad significan que estos "espías submarinos" son cada vez más importantes. Neill estima que alrededor del mundo existen, "con seguridad, centenares, casi mil".

Esto explica, en parte, por qué aparecen en las redes de pesca chinas. Este país tiene una enorme flota pesquera, pero funciona de una forma distinta al resto de países.

Algunos pescadores son parte del cuerpo militar chino, lo cual explica por qué encuentran con frecuencia estos hardware militares.

La Milicia Marítima de China (CMM en inglés) forma parte de la milicia nacional y está formada por fuerzas de reserva civiles.


La tecnología de los UUV se desarrolla cada vez más.

Es una situación "prácticamente única y públicamente oscura", dice el profesor Andrew S. Erickson, del Colegio Naval de EE.UU., pero bien conocida por el ejército estadounidense.

Según un reporte de 2017 del Departamento de Defensa estadounidense, la CMM ha jugado "un rol significativo en el número de campañas militares e incidentes coactivos en los últimos años".

En el pasado, la CMM rentaba embarcaciones de otras compañías o de los propios pescadores. Pero ahora, el Departamento de Defensa de Estados Unidos asegura "que parece que están construyendo una flota pesquera estatal para sus fuerzas milicianas".

De hecho, el experto Alexander Neill dice que muchas embarcaciones "se enmascaran como pesqueros y en realidad realizan vigilancia marítima en contra de los rivales de China".

"Si miras las fotografías, está claro que están conectadas en red, debido a sus capacidades de señalización con la red de comando y control (de la marina regular)".

En efecto, la flota pesquera puede proporcionar una primera línea de defensa o vigilancia realizada por civiles.

"Una franja muy significativa de la flota pesquera de China es incorporada a la milicia. Con un poco de investigación, pensaría que los pescadores de Jiangsu formen parte de las milicias también", dice Neill.

China no solo encuentra los drones submarinos, sino que también opera con ellos.

En la marcha militar por el 70 aniversario de la República Popular de China, se pudo ver al HSU001, un gran UUV, probablemente capaz de lanzar pequeños drones.


El dron chino que encontraron en Indonesia medía unos dos metros.

Cinco meses antes, otro UUV chino fue desvelado de manera menos formal, cuando pescadores indonesios encontraron un "misil" con marcas chinas en las Islas Riau.

"No es un misil, sino un dron marino, usado habitualmente para exploraciones debajo del mar", dijo entonces la policía.

Aunque su origen no se confirmó, los expertos sospechas que se trataba de una parte de la vasta flota de vigilancia china, la llamada "Gran Muralla Submarina de China".

Mientras la tecnología de los UUV continúa evolucionando, más pescadores, ya sea en China, Indonesia u otro países, podrían encontrar más drones.

"Los drones están ampliando el rango de capacidad de vigilancia de todas las marinas modernas de la región", comenta Neill.

Y, como descubrieron los ganadores del premio Jiangsu, capturarlos puede ser muy valioso.



Fuente: BBC Mundo

domingo, 9 de febrero de 2020

Petrel: Un avión orgullosamente argentino
Proyecto Petrel S. A. es una fábrica de aviones, de capitales nacionales e inversión privada. Comenzó a funcionar en 2005 y ofrece al mercado una serie de modelos, con tecnología de vanguardia y costos accesibles.


Proyecto Petrel fabrica aviones en Gowland, Mercedes, Provincia de Buenos Aires | Foto: Petrel


Buenos Aires. Con más de 10 mil metros cuadrados de planta de producción, pista propia (aprobada como LAD 5398) y servicios de Pista y Hangaraje, Proyecto Petrel S. A. avanza en la fabricación de aviones, con un alto porcentaje de piezas y materiales nacionales.

La difícil coyuntura económica, como así también la falta de incentivos o beneficios para poder competir con los productos importados (y ya veremos que no todo lo que viene de “afuera” es mejor), hace que esta industria deba “ingeniárselas” para seguir en el mercado.

Mantuvimos una larga charla con Carlos Antonietti, piloto, Veterano de la Guerra de Malvinas y actual Presidente de Proyecto Petrel, en su nueva planta de Gowland, Mercedes, provincia de Buenos Aires.

Confluencia Portuaria: ¿Cuándo comenzó a funcionar Petrel y cómo surgió el proyecto de fabricar aviones?

Carlos Antonietti: “Proyecto Petrel SA comenzó a funcionar en el año 2005, pero la idea madre del proyecto data de 2003, cuando visionarios y amantes de la aviación, sabiendo que el parque aeronáutico de aviones de instrucción en Argentina es obsoleto, entre 50 a 60 años de antigüedad, deciden con sus propios recursos comenzar a fabricar un avión dedicado fundamentalmente a la instrucción, que fuera barato de adquirir y operar, seguro, apto para las exigencias de la instrucción de pilotos.”

“Esto quiere decir en otras palabras, que fuera fácil de reparar en lugares alejados de centros industriales (como donde están ubicados la mayoría de los aeroclubes a lo largo del país, no siempre cerca de Buenos Aires, Rosario, Mendoza o Córdoba que hay industrias de distinto tipo), barato y simple de reparar, que el tren de aterrizaje fuera resistente, y que fuera simple de volar respondiendo a los comandos con facilidad y seguridad.”

“El proceso de diseño y construcción comenzó en 2004, cuando se comenzaron a desarrollar los software para diseño y cálculo, luego el diseño en sí mismo, entre 2005-2006-2007 se elaboró la documentación técnica y manuales que es un trabajo tedioso y muy costoso por la cantidad de horas hombre de profesionales que implica, se hizo el recalculo de la estructura, la construcción del prototipo, se diseñaron y redactaron los protocolos de ensayo tanto estáticos como en vuelo, para luego llevar a cabo los ensayos estáticos en tierra y aprobados estos, la campaña de ensayos en vuelo, logrando en marzo de 2008, el Certificado Tipo No AV-0803, expedido por ANAC.”


Petrel 912i AG Agrícola de 100 hp | Foto: Petrel

“Y siendo Argentina suscriptora del Tratado de Chicago de 1949 cuando se formó la OACI, todos los países miembros de OACI deben dar curso a la solicitud de ANAC y de Proyecto Petrel SA de aceptar este certificado, por ende, el Petrel como avión certificado bajo normas internacionales. En caso no hay quedado claro, TODOS ESOS AÑOS EL TRABAJO SE HIZO CON INVERSIÓN PRIVADA, hubo un convenio con una universidad que no llegó a buen fin, pero es verdad que parte del trabajo lo realizaron alumnos de esa casa de estudios; igualmente la inversión computada para diseñar, fabricar y certificar el Petrel ronda los 600.000 dólares a lo largo de 5 años.”

CP: Es conocido que, para poder incursionar en la aeronáutica, se deben cumplir numerosas normas y poseer exigentes certificaciones, sobreentendiendo que el producto que ustedes fabrican se ajusta a estas exigencias ¿es competitivo a nivel latinoamericano o mundial?

CA: “El Petrel 912i y el Petrel 912 Multi Propósito están dentro de la categoría VLA, cumpliendo la norma EASA CS-VLA (European Aviation Safety Agency-Very Light Aircraft) y fue certificado por ANAC conforme a esa norma internacional, por lo que es competitivo a nivel internacional. En lo que no es competitivo es en el recubrimiento, que es de tela dacron, pues existen nuevas tecnologías de materiales compuestos no existentes en el país, y que no se podría invertir los montos necesarios cuando las leyes nacionales no protegen a la industria aeronáutica nacional de los aviones importados, muchos de ellos con subsidios directos o indirectos de sus países de origen.”

“Estamos trabajando y manteniendo reuniones con distintas autoridades nacionales haciéndole saber esta realidad para cambiar lo que haga falta y ponernos en igualdad de condiciones con las normas de otros países, sino la industria aeronáutica nacional es inviable.”

“Ejemplo: hasta hace meses, cuando nosotros importábamos lo que no se fabrica en el país (motor, instrumentos, bulones y partes aeronáuticas) pagamos el 49% de impuestos, más flete, seguro, despacho a plaza y transporte internacional. Los aviones importados pagaban el 21% si eran nuevos, y los usados un 10,5% de IVA, más un 6% de aranceles; con obvias subfacturaciones imposibles de demostrar, aun siendo aviones con 40 o 50 años de antigüedad.”

“Así es inviable competir con un avión nacional nuevo que, por supuesto es más barato que los importados nuevos pero que tienen financiación de sus países de origen hasta a 3 años, y los usados se los compra a precio de chatarra en el exterior, se los arma y pinta bonitos, terminando a un precio que es la mitad de nuestros aviones nuevos. Pero, los que vuelan no son los que los venden en general, o sea, suerte pibe.”

«Es imposible para la autoridad aeronáutica hacer todos los controles necesarios para saber exactamente el estado de esos aviones, no hay personal suficiente ni recursos técnicos, o sea tampoco podemos hacerla responsable a la autoridad aeronáutica, pero si a las regulaciones viejas, algunas de 40 años, cuando no existían estas categorías de aviones ni fábrica nacional que los fabricara.»


Petrel 912i LSA de 100 hp | Foto: Petrel

CP: ¿Cuantos modelos y tipos de aeronaves fabrican en la actualidad?

CA: “Actualmente fabricamos tres modelos de Petrel, en dos categorías. En la categoría VLA, fabricamos el Petrel 912i con motor de 80 HP, y ya tenemos fabricado el primer Petrel 912 MP (multipropósito) con motor de 100 HP, que está en proceso de certificación, estimándose finalizar en 3 o 4 meses. Este modelo de Petrel podrá realizar además de instrucción aérea, también trabajo aéreo, tales como fotografía aérea, aeroaplicación, publicidad aérea, etc.”

“En la categoría LSA (Avión Deportivo Liviano) fabricamos un avión con motor de 100 HP, que está homologado cumpliendo la norma ASTM, que es una norma internacional aceptada por ANAC.”

CP: ¿Cómo lo afectan los vaivenes económicos del país, en una actividad tan especializada y que lleva componentes importados?

“Mucho nos afectan, pero por ser argentinos con algo más de 40 años en el mundo de la aviación, nos defendemos como podemos y tenemos un equipo de profesionales, técnicos e idóneos que realmente son un verdadero equipo; sin ellos hace rato no estaríamos en el mercado.”

“Pero como dijera anteriormente, no nos cansamos de pedir audiencias a las autoridades responsables, quienes más que menos cuando entienden la realidad de la industria aeronáutica argentina, toman los temas y nos ayudan; no quiere decir que esté todo solucionado, todos los días tenemos nuevos desafíos, que enfrentamos orgullosos; a veces se nos plantean situaciones ridículas pero son exigencias y con nuestro mejor espíritu las cumplimos, nos lleva tiempo, esfuerzo, inversión y hasta el momento nos mantenemos en el mercado.”

“La verdad es que de mantenerse esta situación no sabemos cuánto tiempo más podremos continuar produciendo aviones en el país, pero somos optimistas que una vez las nuevas autoridades entiendan los desafíos y problemas, el mercado aeronáutico local también reaccionará. Por lo pronto, pese a los problemas del mercado aeronáutico nacional, tenemos órdenes de compra por ocho (8) aviones para exportar, y estamos en negociaciones con otros dos clientes de distintos países ¿Por qué? Porque el avión es reconocido como seguro, confiable y económico de adquirir y operar. Mucho más que otros aviones importados; no tenemos casos de deformaciones en vuelo, el Petrel puede hacer todas las maniobras que un alumno novato necesita para obtener su licencia, cosa que algunos aviones importados no pueden, ya que se deforman o rompen sus trenes de aterrizaje.”

CP: ¿Cuántos aviones llevan fabricados y entregados desde que comenzaron?

CA: “Desde el año 2008 al presente, llevamos entregados 15 aviones, fabricados 16, ya que como dijera, el Petrel 912 MP está en proceso de certificación y aún no fue entregado a sus dueños. La producción fue baja, si, debido a distintas circunstancias: ante la competencia de aviones importados que pagan menos impuestos y la exigencia que los aviones nacionales paguen más impuestos (por regulaciones de hace 40 años), la inexistencia de subsidio alguno (que otras fábricas extranjeras si tienen de sus gobiernos), y algunos problemas financieros de los propietarios originales que demoraron la producción por casi dos años.”

“También se suma, lamentablemente, la preferencia de algunos argentinos por aviones importados, por distintas razones, porque son más lindos, porque son metálicos (aunque la chapa es casi como el recubrimiento de una cebolla y se deformen ante el menor esfuerzo), porque son importados simplemente y si son importados deben ser mejores que los nacionales…en fin, suena insólito, pero es verdad, escuchamos a veces esos argumentos sinceros de algunos potenciales clientes.”



Un hongo mutante de Chernóbil se alimenta de la radiación y la convierte en energía
Los científicos han descubierto que un hongo que vive en la antigua planta nuclear de Chernóbil podría estar consumiendo radiación. Los científicos creen que este mecanismo podría utilizarse para crear escudos contra la radiación que la conviertan en una fuente de energía renovable.




La variedad encontrada en Chernóbil se llama Cryptococcus neoformans, y es capaz de descomponer material radiactivo como el grafito caliente de los restos del reactor de la central nuclear, según la información publicada en Nature en 2007. No solo no teme la radiación, sino que la atrae.

El organismo fue hallado en 1991, pero sus propiedades acaban de ser estudiadas de una manera detallada.

Su secreto está en la melanina que posee, el mismo pigmento que está presente en la piel humana, sobre todo en las personas de raza negra. De ser extraída la sustancia que garantiza la característica del hongo, podría utilizarse para bloquear la penetración de la radiación y convertirla en una fuente de energía renovable, como un análogo de los paneles solares. Asimismo, aliviaría a los pacientes de cáncer sometidos a radioterapia y permitiría que los ingenieros de las centrales nucleares y los pilotos de aviones operaran sin temor a absorber una dosis mortal de radiación.

Las propiedades inusuales del hongo han sido estudiadas en la Estación Espacial Internacional por un equipo de científicos liderados por Kasthuri Venkateswaran. A bordo, la radiación es alta comparada con la superficie de la Tierra, y los investigadores lo usan para averiguar cómo se comporta en el espacio. Esperan que el hongo pueda servir para proteger a los astronautas de los rayos mortíferos del Sol, pues son el principal peligro en el espacio.

"Los hongos que crecen allí (en el reactor de Chernóbil) son hongos radiotróficos, ricos en melanina. La melanina absorbe la radiación y la convierte en otras formas de energía (incluyendo la eléctrica). Nuestra investigación se centra en el uso de la melanina junto con el agua para convertir la radiación electromagnética en energía eléctrica. Esta tecnología puede encontrar su lugar en la biotecnología, ya que no es tóxica y es biocompatible", precisa el equipo de investigación.

El reactor nuclear de Chernóbil de la Unión Soviética se averió el 26 de abril de 1986 y provocó la evacuación masiva y el abandono de una extensa zona. Unas 31 personas perdieron la vida, la mayoría bomberos y militares. Hasta la fecha, sigue existiendo una zona de exclusión de 2.600 km cuadrados con altas dosis de radiación.



Fuente: mundo.sputnik.com
La UNLP será la primera universidad del país en tener la carrera de Ingeniería Aeroespacial
La nueva propuesta formativa, que se plasmará a partir de 2020, reemplazará la carrera de Ingeniería Aeronáutica




La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) será la primera casa de estudios del país en dictar la carrera de Ingeniería Aeroespacial. La novedad quedará plasmada a partir del ciclo lectivo 2020.

La nueva propuesta formativa reemplazará la carrera de Ingeniería Aeronáutica, aprobada en 1942, donde se han formado más de mil Ingenieros Aeronáuticos que desempeñan su profesión en área Aeronáutica y en la Aeroespacial.

Esta iniciativa busca formar profesionales capacitados en diseñar, calcular y proyectar aeronaves, vehículos espaciales y toda máquina de vuelo, plantas propulsoras y auxiliares aeronáuticas y espaciales, sistemas de control aeronáuticos e instalaciones aeroportuarias.

La modificación de la denominación de la carrera de Aeronáutica al de Ingeniería Aeroespacial, se formalizó en la resolución 966/2019 del Ministerio de Educación, Cultura Ciencia y Tecnología, y se fundamenta en que desde los años 50 las carreras de Ingeniería Aeronáutica han venido desarrollando en paralelo temas aeronáuticos y espaciales entre sus graduados.

La Facultad de Ingeniería de la UNLP, a través del Departamento de Aeronáutica, ha sido un engranaje vital para el desarrollo espacial del país. Las investigaciones en motores cohetes y la participación en proyectos sobre satélites y misiles autopropulsados, dan cuenta de ese protagonismo.

La iniciativa prevé que los alcances profesionales y el perfil del egresado se vean reflejados en el título. Al mismo tiempo, pretende que los alumnos tomen contacto con el área desde el primer año.






Es tan clara la incumbencia de la Ingeniería Aeronáutica en temas espaciales, tal como está especificado en sus alcances, que sus egresados son matriculados por el “Consejo Profesional de Ingeniería Aeronáutica y Espacial”, consejo creado a mediados del siglo pasado, cuyo primer matriculado fuera el Ingeniero Aeronáutico Remo Mario Fascia.

“El Departamento de Aeronáutica de la UNLP fue uno de los primeros en actuar en la actividad espacial. En la década del ’60, la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE) firmó un convenio con la UNLP para el desarrollo de investigaciones con motores cohetes.” Explicó el vicepresidente del Área Institucional y director del Centro Tecnológico Aeroespacial de la UNLP, Marcos Actis.

La actividad espacial con fines pacíficos y de investigación comenzó en forma sostenida con Teófilo Tabanera, ingeniero electromecánico graduado de la entonces Facultad de Ciencias Fisicomatemáticas de la UNLP, cuando en 1951 creó la Sociedad Argentina Interplanetaria. Posteriormente, en 1960 fundó la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE) y convocó a las universidades del país, entre ellas a la Universidad Nacional de La Plata para que el Departamento de Aeronáutica participase en la actividad espacial.

Como fruto de esas investigaciones, se generó el Grupo Propulsión, en cuyo seno se construyeron un gran número de unidades propulsoras.

Años más tarde, en 1968 y por pedido de la Armada Argentina, se realizó un anteproyecto de un motor cohete con propulsantes líquidos. Posteriormente, mediante un contrato con la Fuerza Aérea Argentina, se proyectó y construyó un motor-cohete con propulsantes líquidos, de 1000 kg de empuje. Con el desarrollo de estos dos últimos proyectos la UNLP se erigió en la única universidad del país que realizaba proyectos de motores cohetes de esas características.

La actividad continuó creciendo y en paralelo se constituyeron los grupos de Control Automático y Guiado, Estructuras, Fluidodinámica, Vibraciones y Materiales, que permitieron la concreción de otros trabajos para la CNIE.

En la década del ’90, se logró un convenio con la Comisión de Actividades Espaciales (CONAE) para realizar investigaciones científicas y tecnológicas sobre satélites argentinos. A través del tiempo, los grupos fueron transformándose y acomodándose a las necesidades nacionales espaciales.

“Los egresados de la carrera de Ingeniería Aeronáutica de nuestra facultad, han participado ininterrumpidamente en el campo espacial en distintas instituciones del país y del exterior. Podemos mencionar un sinnúmero de hitos de nuestros egresados, desde la participación de Leonardo D’Atorre en el programa Apolo hasta las actuales participaciones de los Ing. José Luis Leofanti en Ariane Space en el tema lanzadores y satélites o del Ingeniero Luis Genovese, Gerente de Proyecto de los Satélites Arsat 1 y 2 en la empresa INVaP.” Agregó Actis y destacó la importancia del rol estratégico de estas áreas “Argentina tiene que ser un país desarrollado en tecnología de punta”.






GEMA

Por su parte el Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA) de la Facultad de Ingeniería de la UNLP participó en los proyectos de los satélites argentinos SAC-A, SAC-B, SAC-D/Aquarius- participando en la construcción de cuatro de los cinco instrumentos argentinos llevados en el SAC-D- ARSAT I y II y SAOCOM 1A y 1B. El GEMA intervino además en el desarrollo de los vehículos lanzadores experimentales (VEX) 1A, 1B, 5A y 5B, antecesores del vehículo lanzador Tronador II, participando en el desarrollo de todos los vehículos lanzadores llevados adelante por la CONAE, a través de VENG SA. El proyecto Tronador forma parte del programa “ISCUL” (Inyector Satelital para Cargas Útiles Livianas”). Se participó en el proyecto integral para el desarrollo de la ingeniería de detalle de la estructura, mecánica, sistemas auxiliares y GSE mecánico del vehículo Tronador II, incluyendo los componentes del segmento Tierra (plataforma, torre y transporte) y se desarrollaron los procedimientos de integración mecánica, estructural y de servicios. Los Vex 1A y 1B fueron integrados en instalaciones del GEMA en la FacultadLos mismos laboratorios donde se desarrollan todos estos procesos sirven para la enseñanza de grado y postgrado.

Al proyecto del vehículo Tronador se incorporaron el “Laboratorio de Capa Límite y Fluidodinámica” (LACLyFA) y el “Grupo de Fluidodinámica Computacional” (GFC). Estos tres grupos de trabajo integran el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), en el que trabajan más de 100 personas, entre ingenieros, técnicos y alumnos. Su principal actividad es el desarrollo tecnológico espacial, la producción industrial y formación de recursos humanos, constituyendo un centro de vanguardia de la Facultad de Ingeniería de la UNLP.



Fuente:  unlp.edu.ar

sábado, 8 de febrero de 2020

Cómo los viajes espaciales afectan de manera diferente a mujeres y hombres según una ginecóloga de la NASA


La doctora Varsha Jain frente a un módulo Orion en Centro Espacial Johnson de la NASA. Jain trabaja desde hace una década como ginecóloga espacial.

De las más de 500 personas que han viajado al espacio, poco más de 60 fueron mujeres. Y esta diferencia se ha mantenido pese a que la primera mujer en el espacio, la cosmonauta soviética Valentina Tereshkova, logró su hazaña en 1963.

A la NASA le llevó 20 años equiparar la acción de Tereshkova. En 1983, Sally Ride se convirtió en la tercera mujer y la primera de Estados Unidos en ir al espacio.

Antes de su misión, la prensa preguntó a Ride cuestiones como si llevaría con ella maquillaje y si se había echado a llorar durante su entrenamiento cuando hubo fallas en el simulador de vuelo.

Finalmente, el pasado viernes (22/10/19), las astronautas estadounidenses Jessica Meir y Christina Koch realizaron la primera caminata espacial protagonizada solamente por mujeres.

Meses antes, otros planes de la NASA para llevar a cabo una caminata similar habían sido cancelados debido a la falta de trajes espaciales de talla mediana en la Estación Espacial Internacional.

La doctora Varsha Jain trabaja desde hace una década como ginecóloga espacial. Jain ha venido combinando su trabajo en la NASA sobre la salud de las astronautas, con sus investigaciones en el Centro MRC de Salud Reproductiva de la Universidad de Edimburgo, en Escocia.

Jain habló sobre su trabajo en una entrevista con Emma Barnet, de BBC Radio 5 Live.


Seis de las primeras astronautas mujeres de la NASA en una foto de enero de 1978. Sally Ride es la segunda desde la derecha.

¿En qué medida afecta el espacio de forma diferente a hombres y mujeres?

En general, la adaptación al espacio es similar en hombres y mujeres, pero hay algunas diferencias.

Las mujeres tienen mayores probabilidades de sentir malestar cuando viajan hacia el espacio, y los hombres en su viaje de regreso.

Los hombres tienen más problemas que las mujeres con la visión y audición luego de volver a la Tierra. Pero las mujeres a su regreso tienen dificultades con su presión arterial, por lo que es más común que puedan desmayarse.

Así que sí existen distinciones sutiles y no sabemos si se deben a diferencias hormonales o cambios fisiológicos.

A largo plazo, comprender mejor esas diferencias en las respuestas de hombres y mujeres nos ayudará a entender más sobre la salud humana en la Tierra.


Jessica Meir (izq) y Christina Koch realizaron el 18 de octubre la primera caminata espacial protagonizada solo por mujeres.

¿Qué sucede con la menstruación en el espacio?

Cuando la NASA envió a Sally Ride al espacio debió responder muchas preguntas sobre qué sucedería durante su menstruación.

Las astronautas en aquella época decían: "No consideremos eso un problema a menos que se vuelva un problema". Pero los viajes espaciales son un poco como ir de campamento, y los ingenieros debían planear al número de tampones que sería necesario incluir en la misión.

Como los equipos de ingenieros estaban dominados por hombres estimaron en un principio que se necesitarían 200 tampones cada semana. Pronto se dieron cuenta de que la cifra era exagerada.

La mayoría de las astronautas hoy en día toma la píldora anticonceptiva para no tener la menstruación durante el viaje. Y es una medida aceptable porque se trata de mujeres saludables.

Una de mis investigaciones se centró en buscar formas más efectivas de suspender la menstruación, como la espiral anticonceptiva.


En 1963 la cosmonauta soviética Valentina Tereshkova fue la primera mujer en viajar al espacio.

¿Por qué los retretes en el espacio pueden ser un desafío para las mujeres?

Hay dos retretes en la Estación Espacial Internacional, pero los ingenieros en un principio no habían previsto la presencia de sangre.

En el espacio, la orina no se desperdicia sino que se recicla para obtener de ella agua potable. Pero la sangre es considerada un material sólido y ninguno de los retretes puede diferenciar sólidos en un material líquido. Por ello, el agua en la sangre no es reciclada.

También hay limitaciones en el uso del agua para higiene personal, por lo que mantener esa higiene si una astronauta está menstruando puede ser un desafío.


Este retrete se encuentra en el módulo Tranquility de la Estación Espacial Internacional.

¿Afectan los viajes espaciales a la reproducción?

No hay pruebas de que las misiones espaciales afecten la capacidad de una mujer de tener niños. Es importante recordar que tanto hombres como mujeres han tenido hijos sin ningún problema luego de participar en viajes espaciales.

Sin embargo, las astronautas tienen en promedio 38 años de edad cuando realizan su primera misión espacial.

Creo que la NASA es líder en el sentido de apoyar a los astronautas. La opción de congelar óvulos o esperma antes de una misión es totalmente personal, según lo que yo sé. La NASA no tiene ningún protocolo sobre lo que deben hacer los astronautas en este sentido antes de una misión.

Sabemos que los astronautas están expuestos a un mayor riesgo de radiación en el espacio y no tenemos idea del impacto que esto pueda tener en la fertilidad de las mujeres.

La calidad del semen y el conteo de espermatozoides disminuye después de un viaje espacial, pero el semen se regenera un vez que el astronauta regresa a la Tierra, por lo que no se ha constatado ningún daño a largo plazo.

Las mujeres nacen con todos los óvulos que necesitarán durante su vida, por lo que la NASA apoya la decisión de aquellas astronautas que prefieren congelar sus óvulos antes de una misión.


En 1983 Sally Ride se convirtió en la tercera mujer y la primera de Estados Unidos en ir al espacio.

¿Cómo llegaste a ser ginecóloga espacial?

Mi interés en el espacio nació antes que mi fascinación con la medicina. Cuando era niña, mis hermanos eran fanáticos de Star Trek y ver personajes femeninos fuertes como Beverly Crusher y la Capitana Kathryn Janeway realmente me inspiró y perfiló mis metas.

Sabía que quería trabajar en el área de la medicina espacial. Y como era ginecóloga, me di cuenta de que había una brecha enorme en el conocimiento sobre la salud de las astronautas.

Durante mi primer día en la NASA me sentía como una niña en una tienda de caramelos. Cuando conducía hacia el Centro Espacial Johnson y vi por primera vez el cartel de la NASA, recuerdo que grité de emoción.

Cada día me despertaba a las 05:00 de la mañana porque estaba impaciente y quería ir a trabajar.


"Cuando era niña, mis hermanos eran fanáticos de Star Trek y ver personajes femeninos fuertes como Beverly Crusher y la Capitana Kathryn Janeway realmente me inspiró", dice la doctora Jain.

¿Viajarías al espacio?

¡No en un misión de larga duración! Sé demasiado sobre los cambios fisiológicos que se producen en esas misiones y eso me desanima.

Los cambios que tienen lugar en el cuerpo humano son como una aceleración del proceso de envejecimiento.

En el caso de los huesos, por ejemplo, los astronautas pierden masa ósea cuando viajan al espacio y parte de esa pérdida jamás se recupera, pese a todas las medidas que se toman para combatir ese proceso y los programas que siguen los astronautas cuando regresan a la Tierra.

Obviamente me encantaría ver la Tierra desde el espacio. Pero si hablamos de metas a largo plazo, yo ya estoy en el trabajo de mis sueños.



El físico teórico que pasó del CERN a la investigación contra el cáncer
Este físico teórico de formación dirige un ambicioso proyecto de investigación contra el cáncer en la Universidad de Columbia (EEUU). Mediante un abordaje interdisciplinar, este madrileño intenta resolver problemas biomédicos a través del estudio del big data
por Cristina G. Lucio


Raúl Rabadán, Premio Nacional de Investigación en Cáncer. BERNARDO DIAZ

Si la física, las matemáticas o la computación nos han permitido desentrañar enigmas como los agujeros negros, ¿por qué no emplearlas contra el cáncer, ese verdadero universo de enfermedades cuyas nebulosas aún no podemos comprender? Ese es el objetivo de Raúl Rabadán (Madrid, 1974), físico teórico de formación que inició su carrera en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) y hoy dirige un ambicioso proyecto de investigación contra el cáncer en la Universidad de Columbia (EEUU). Mediante un abordaje interdisciplinar, este madrileño intenta resolver problemas biomédicos a través del estudio del big data. "La respuesta a nuestras preguntas está en los datos biológicos. Sólo tenemos que aprender a interpretarlos", señaló recientemente en la jornada 'Nuevos horizontes de la investigación del cáncer: del laboratorio al paciente', organizada en Madrid por el CNIO con el apoyo de la "la Caixa".

¿Cómo dio el salto de la física teórica a la investigación del cáncer?

Como todas las cosas importantes en la vida, fue algo que pasó por pura casualidad. Era 2003, yo estaba en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde llegué desde el CERN para seguir investigando en teoría de cuerdas. Pero fui a un seminario que impartía Arnold Levine, el descubridor del gen más mutado en cáncer, el p53, sobre problemas en biología para físicos. Y me gustó mucho. En física yo estaba investigando problemas muy interesantes, pero que eran muy teóricos, muy académicos, con los que se tardan muchos años en poder hacer experimentos. Y la biología me ofrecía lo contrario: una gran cantidad de datos y una teoría por desarrollar. Me pareció que era un buen momento para poder hacer contribuciones importantes en ese campo y di el salto.

Dirige el programa de Genómica Matemática de la Universidad de Columbia, ¿qué está tratando de averiguar su laboratorio?

En mi laboratorio no hay tubos de ensayo. Solo ordenadores y pizarras. Entonces lo que hacemos es preguntarnos cosas e intentar responderlas a través de los datos biológicos. Una de las preguntas que nos hacemos es por qué la inmunoterapia sólo funciona en algunos casos. Por ejemplo, sabemos que en el glioblastoma, un tumor muy agresivo, únicamente el 10% de los pacientes responde a la terapia. ¿Por qué ocurre esto? ¿Son distintos estos tumores a otros? ¿Es algo en el sistema inmune del paciente lo que marca la diferencia? Estamos extrayendo datos genómicos de distintas clases y recopilando muchos datos asociados a distintos pacientes para buscar patrones comunes que nos lleven a esas respuestas.

¿Tienen ya alguna idea de por dónde van los tiros?

Cuando tenemos una hipótesis, colaboramos con grupos experimentales que la validan o no. Sabemos que la genética de los tumores que responden es distinta de los que no responden a la terapia. Hemos identificado algunas mutaciones asociadas y estamos intentando saber qué hacen esas mutaciones, cuál es su papel.

¿Es más difícil entender la complejidad de un sistema como el cáncer que un agujero negro?

Es muy distinto. El agujero negro podemos entenderlo de manera teórica y podemos utilizar las matemáticas para estudiarlo. En biología, sin embargo, no hay una teoría tan rica. Disponemos de una gran cantidad de datos, pero el problema es que aún no sabemos cuál es la estructura de esos datos.

Tenemos un manual de instrucciones, pero no sabemos interpretarlo...

Cada genoma humano se compone de 6.000 millones de bases. Eso es como tener una enciclopedia de mil volúmenes con 1.000 páginas cada uno. Ahí, escondidas, están las instrucciones de cada persona. ¿Cómo una célula sabe que tiene que convertirse en parte de un ojo y no de una uña? Sabemos leer algunas partes, por ejemplo las que llevan información sobre proteínas, pero eso supone una proporción pequeña. En general, hay muchísimas cosas que no comprendemos todavía. Estamos intentando coger esa información, encontrar patrones estadísticos y empezar a sacar conclusiones.

¿Cuánto tardaremos en interpretarlo?

Depende de lo que queramos saber. Se avanza bastante rápido. Hay que tener en cuenta que el primer borrador del genoma humano se realizó a principios de los años 2.000, no hace ni 20 años, y ya entendemos muchas cosas. Habrá problemas que se resistirán, seguro, pero se harán muchos avances.

¿Vencer al cáncer pasa, sí o sí, por el estudio del big data?

Una de las cosas que está clara, no sólo en cáncer, sino en toda la biología y en la sociedad global, es que cada vez tenemos más datos y que esos datos no son aleatorios, sino que tienen una estructura. Tenemos que encontrar formas de hallar esa estructura. No sé si la victoria final contra el cáncer vendrá de ahí o no, pero lo cierto es que hay mucha información que está ahí oculta y que puede facilitar el camino. En los próximos años va a haber más desarrollo de métodos, hipótesis e ideas... porque muchas veces los datos nos aportan cosas que no esperábamos y esa yo creo que es la parte más interesante de lo que estamos haciendo.

También ha trabajado con virus...

Sí, el primer problema en el que estuve trabajando es intentar entender cómo los virus que están en otras especies pueden saltar a los humanos. Por ejemplo, con la gripe. Cada 30 años aproximadamente hay una pandemia procedente de un virus que está en otra especie y salta a los humanos. La pregunta que planteamos es muy sencilla: ¿Qué es lo que hace que un virus que está en otra especie salte a los humanos? Ahora lo que tenemos son 100.000 genomas de virus que se han estado recogiendo en todas partes del mundo, en diferentes tiempos, en diferentes especies. Y se está intentando predecir cuáles de ellos son capaces de saltar.

En su equipo hay matemáticos, físicos, ingenieros... ¿Hace falta un punto de vista interdisciplinar para abordar los problemas médicos?

Me gusta contratar a gente que viene de otras campos, con ideas diferentes a las que yo tengo, con retos diferentes, porque eso permite aportar ángulos distintos a la investigación. Cuando estaba en el Instituto de Estudios Avanzados tuve mucha suerte porque tenía una libertad académica absoluta. Esta institución favorece que la gente que tiene una idea pueda desarrollarla sin tener que estar pendiente de publicar o de la financiación. Hay muy pocos sitios donde eso se pueda hacer, pero es fundamental para poder mirar las cosas un poco más a largo plazo.



Fuente:  elmundo.es
ESA prueba en Antártida equipos de telemedicina
La ESA está trabajando en las bases antárticas de Argentina para probar el dispositivo de telemedicina Tempus Pro en las duras condiciones de la Antártida. Esta iniciativa se enmarca en los preparativos de Europa para su próxima fase de exploración humana en el Espacio.





El desarrollo de estos dispositivos fue respaldado por la ESA y se cree que podrían ser utilizados por astronautas y equipos médicos durante futuras misiones de exploración. Las pruebas y la validación de Tempus Pro en las bases antárticas argentinas marcan una nueva era de cooperación entre ESA y Argentina, una nación que ya es un socio de larga data de ESA en América Latina.

Se han desplegado monitores de telemedicina de la ESA para realizar pruebas en dos de las bases antárticas de Argentina: Belgrano II y Carlini.

Belgrano II se encuentra a menos de 1.300 km del Polo Sur, con temperaturas que pueden caer por debajo de –35°C durante el verano. Aislado y construido sobre afloramientos rocosos (nunatak Bertrab), es visto como un buen análogo para las misiones a la Luna y Marte.

Carlini se encuentra en la margen oriental de la caleta Potter en la isla 25 de Mayo. Al estar menos aislado que Belgrano II, permitirá a los equipos comparar dos entornos diferentes, pero extremos.
Tempus Pro en acción

Los equipos médicos de la ESA han utilizado dispositivos de telemedicina Tempus Pro para registrar y transmitir los signos vitales de los astronautas de la ESA después del aterrizaje desde el regreso de Thomas Pesquet de su misión Proxima en mayo de 2017. La tecnología se usará nuevamente en febrero cuando el astronauta de la ESA Luca Parmitano regresa de su segunda misión de seis meses a la Estación Espacial Internacional, conocida como ‘Más allá’.




El dispositivo también permite la geolocalización y las comunicaciones de voz entre los equipos de rescate y los receptores, y es utilizado regularmente por personal civil y militar de todo el mundo para medir y transmitir parámetros médicos como la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la frecuencia respiratoria y la temperatura del paciente a los médicos.

El duro ambiente de la Antártida proporcionará la prueba de viabilidad definitiva.

Conectando en condiciones difíciles

Miembros del equipo de medicina espacial de la ESA en el centro de astronautas de la ESA (EAC) en Colonia, Alemania, prepararon los dispositivos Tempus Pro para realizar pruebas en el continente más austral de la Tierra a fines de 2019. El Dr. Victor Demaria-Pesce, asesor científico principal de EAC, y el Dr. Daniel Vigo de la Universidad Católica Argentina viajaron a la Antártida con los dispositivos para respaldar su despliegue y las pruebas que se están realizando actualmente.

Victor y Daniel creen que la fortaleza de Tempus Pro radica en la forma en que el dispositivo combina todas las técnicas médicas necesarias para llevar a cabo una evaluación médica inicial en una sola unidad robusta, así como su flexibilidad para transmitir información a través de una gama de redes de voz y datos. Los usuarios no médicos también pueden operar las unidades gracias a las instrucciones detalladas en pantalla.

En la Antártida, hay pocas opciones confiables para la transmisión de datos. Además de sus propios sistemas de transmisión base, los operadores utilizarán una antena para conectar Tempus Pro a la red satelital Iridium que orbita la Tierra. Estos satélites luego retransmitirán los datos médicos a un receptor en una ubicación diferente.

Compuesta por 66 satélites reticulados en la órbita terrestre baja, la red Iridium permite una cobertura global incluso cuando los sistemas tradicionales no están disponibles y permitirá a los usuarios de la Antártida comunicarse, por voz además de enviar datos, con el equipo médico de EAC así como también con el Dr. Juan Manuel Cuiuli y sus colegas del Comando Antártico Conjunto en Buenos Aires, Argentina.

Enfoque en la simulación

Seis simulaciones, similares a las que pueden encontrar los astronautas durante futuras misiones a la Luna y Marte, están planificadas para los dos dispositivos Tempus Pro durante su tiempo en la Antártida. Estas simulaciones incluyen escenarios nominales y no nominales, como emergencias en las que el oficial médico está incapacitado, emergencias médicas en un entorno al aire libre y situaciones en las que la comunicación es limitada.

Los dispositivos serán utilizados por los investigadores, así como por el oficial médico de las bases para fines médicos cotidianos, mientras que la tecnología se evalúa para su uso potencial durante las misiones espaciales.

Desarrollo de dispositivos

Los dispositivos Tempus Pro se desarrollaron en el Reino Unido con financiación y apoyo de la parte de Aplicaciones empresariales del programa de Investigación avanzada en sistemas de telecomunicaciones de la ESA.

«El hecho de que el equipo de operaciones médicas de la ESA ya utilice esta tecnología comercialmente exitosa para sus operaciones, así como las actividades preparatorias de exploración espacial, cierra el círculo muy bien», dijo Arnaud Runge, ingeniero médico que supervisó el desarrollo técnico del Tempus Pro. «Demuestra la capacidad de la ESA para apoyar a la industria en muchas áreas diferentes».


Equipamiento de ESA

Su viaje a la Antártida marca el primer paso en un reciente acuerdo entre la ESA, la Dirección Nacional del Antártico (DNA) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Esta creciente cooperación científica incluirá otras instituciones como la Universidad Católica Argentina, la Universidad Nacional de Quilmes y el CONICET. Permitirá un mayor desarrollo de proyectos científicos y operativos en el entorno extremo del continente antártico a medida que la ESA se prepara para una mayor exploración de nuestro sistema solar.

Los primeros resultados de los experimentos deberían estar disponibles en las próximas semanas y demostrarán cómo Tempus Pro puede usarse para apoyar médicamente a una tripulación de exploradores en una situación y entorno que se parezca más a lo que los futuros astronautas encontrarán en Marte.



viernes, 7 de febrero de 2020

Ataque aéreo israelí cerca de Damasco puso en peligro un vuelo civil con 172 pasajeros a bordo
Cazas israelíes F-16 lanzaron ocho misiles aire-tierra contra los suburbios de Damasco en la noche de este jueves, sin penetrar el espacio aéreo de Siria, según militares rusos.


Foto: SANA / Handout / Reuters


Con 172 pasajeros a bordo, un avión comercial evitó por poco durante su aterrizaje el fuego de los sistemas de defensa aérea de Siria, que se activaron en respuesta a un ataque de misiles de Israel en las cercanías de Damasco, informa el Ministerio de Defensa de Rusia.

Según el general Ígor Konashénkov, la aeronave tuvo que desviarse hacia la base rusa de Jmeimim luego de que cuatro cazas F-16 de la Fuerza Aérea de Israel, hacia las 2 de la madrugada de este jueves, lanzaran ocho misiles aire-tierra contra los suburbios de Damasco, sin violar el espacio aéreo de Siria.




El Airbus-320 aterrizó con éxito en un aeródromo de la base y se salvó del peligro "gracias a la rápida actuación de los controladores de vuelo del aeropuerto de Damasco y un funcionamiento eficaz del sistema automatizado de control del tráfico aéreo".

El representante del Ministerio de Defensa de Rusia detalló que la aeronave realizaba un vuelo entre Teherán (Irán) y Damasco.

Konashénkov subrayó que los radares israelíes distinguen con claridad los movimientos de los aviones de pasajeros, ante todo en la zona del aeropuerto de Damasco, y sostuvo que las operaciones aéreas de Israel adquieren "un rasgo típico" al valerse de aeronaves comerciales civiles, con pasajeros a bordo, para cubrirse las espaldas "o para bloquear las acciones de respuesta de los sistemas antiaéreos sirios".

Lamentó que "estas operaciones de los estrategas israelíes" desprecien y pongan en riesgo "la vida de cientos de civiles inocentes".



Fuente:  actualidad.rt.com
Mendoza tendrá un rol crucial en una misión espacial al Sol para descifrar sus misterios
La NASA y la ESA preparan la Solar Orbiter para tomar imágenes y aportar nuevos datos. Una estación de Malargüe brindará soporte.


Solar Orbiter permitirá tomar las primeras imágenes de los polos. / Foto: ESA

Mendoza tendrá un rol importante en la nueva misión espacial al Sol desarrollada por la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) y la Agencia Espacial Europea (ESA). El propósito es estudiar la estrella que, pese a sus 4.600 millones de años de vida, aún guarda varios misterios, para lo que se tomarán fotografías sobre su frenética actividad.

Será el lunes cuando las agencias propulsen la misión llamada Solar Orbiter, que permitirá tomar las primeras imágenes de los polos norte y sur del astro, además de aportar información sobre la conexión con la Tierra.

Malargüe tendrá una función protagónica en la tarea. O mejor dicho, la Estación de Seguimiento de la ESA que funciona en el departamento sureño. Seguirá de cerca las distintas fases que atravesará la nave, incluido su viaje, órbita final y posterior recepción de información clave del Sol.


Imagen de la estación DSA-3 en Malargüe. | Foto: esa.int

"Solar Orbiter será el primer satélite en ofrecer imágenes de cerca de las regiones polares del Sol, muy difíciles de observar desde la Tierra, desde latitudes superiores a los 25 grados. Será capaz de casi coincidir con la rotación del Sol alrededor de su eje durante varios días, por lo que permitirá ver por primera vez cómo se forman las tormentas solares durante un periodo prolongado desde un mismo punto. También proporcionará datos sobre el lado del Sol no visible desde la Tierra", destacó a Infobae Diego Pazos, ingeniero de Telespazio Argentina S.A., la operadora local de la ESA.

La nave se ubicará a casi un cuarto de la distancia de la Tierra al Sol, y quedará expuesta a una radiación solar 13 veces más intensa que la que experimentamos en nuestro planeta. De esta manera, el satélite deberá soportar potentes emisiones de partículas atómicas procedentes de explosiones en la atmósfera solar.

Claro que la Solar Orbiter estará lo suficiente equipada: aprovechará las nuevas tecnologías desarrolladas por la ESA para la misión BepiColombo a Mercurio, el planeta más cercano al Sol, como paneles solares termorresistentes y una antena de alta ganancia y alta temperatura.

"Desde Argentina estamos trabajando ocho personas, técnicos e ingenieros para dar soporte técnico a la gran antena, una de las tres ubicadas en todo el mundo capacitada para comunicarse con las naves espaciales de viaje a grandes distancias y también para recibir los datos de telemetría e información que envíen", detalló Pazos.

"Nuestro trabajo fuerte empieza a las cuatro horas del lanzamiento de la misión Solar Orbiter para verificar que el satélite esté en la posición correcta. Después, en los siguientes tres días, se monitorea la Fase de Lanzamiento y Órbita Temprana (LEOP) donde se toma el control de la sonda y concluye cuando el satélite se sitúa en su órbita definitiva", agregó.

Vale aclarar que el trabajo de comunicación de la antena ubicada en Mendoza con la sonda espacial y la posterior recepción de información del Sol es operada desde Alemania en forma remota. El equipo de Argentina brinda el soporte técnico para que esto suceda en forma exitosa.

El despegue del Solar Orbiter será desde Cabo Cañaveral, Florida, a bordo de un cohete Atlas V 411. Pero recién la sonda pasará por primera vez cerca del Sol a finales de marzo de 2022, a un tercio de la distancia entre nuestro planeta y la estrella. En ese momento, la nave se hallará en una órbita elíptica inicial de 180 días que le permitirá aproximarse al Sol cada seis meses. La nave se acercará al Sol más de lo que ninguna otra misión ha logrado, soportando un calor abrasador, y llevará sus telescopios hasta casi un cuarto de la distancia de nuestro planeta a la estrella. 

Asimismo, las imágenes de cerca de los extraños paisajes solares, donde el gas brillante danza y se ensortija en el potente campo magnético, prometen ser espectaculares. Mostrarán detalles de 180 km de ancho (pensemos que el ancho del disco solar visible es de 1,4 millones de kilómetros). No solo los científicos, también el público en general quedará fascinado con la frenética actividad del Sol, tan apacible a primera vista.



Lucha contra el cáncer: Un estudio genómico permitirá detectarlo antes de que se manifieste
La revista Nature publicó la compilación de 22 artículos que conforma el trabajo del Consorcio Pan-Cáncer para el Análisis de Genomas Completos.




Un esfuerzo conjunto de más de mil investigadores internacionales permitió secuenciar el genoma de cerca de 2.700 tumores, lo que contribuirá a comprender el proceso de mutación de las células cancerígenas, facilitar un diagnóstico precoz y diseñar terapias adaptadas a cada paciente. Obtener y entender este inmenso conjunto de datos fue posible por el esfuerzo de 1.300 científicos de 37 países y el uso de 13 supercomputadoras y centros de análisis durante unos 10 millones de horas; más de 1.100 años de computación.

La revista Nature publicó este miércoles una compilación de 22 artículos que da cuenta del trabajo coordinado por el Consorcio Pan-Cáncer para el Análisis de Genomas Completos (PCAWG, en inglés). "Durante las últimas dos décadas, la comunidad científica se ha dado cuenta de que el cáncer es fundamentalmente una enfermedad del genoma, promovida por la acumulación gradual de mutaciones en las células", describió en una rueda de prensa telefónica Lincoln Stein, del Instituto para la Investigación del Cáncer de Ontario (Canadá).

Esas mutaciones alteran los mecanismos por los cuales las células gradúan su crecimiento e interactúan con su entorno. En un organismo humano se producen miles de millones de mutaciones, pero solo una pequeña cantidad derivan en cáncer. Identificar y catalogar esas variaciones fue un área en auge en la investigación del cáncer en los últimos años, y el estudio publicado en Nature promete facilitar nuevos avances en el campo.

Las anomalías genéticas son el origen del desarrollo de subtipos de cáncer, con lo que la secuenciación de datos de una sola biopsia puede proporcionar una instantánea de los cambios que ocurren en una ubicación específica en un momento determinado. Por supuesto, la secuenciación del genoma completo de una gran cantidad de muestras tumorales ofrece una visión mucho más completa de los factores que contribuyen al desarrollo de la enfermedad. El conjunto de trabajos publicados este miércoles analiza 2.658 muestras cancerígenas, junto con tejidos sanos asociados a cada una de ellas, que cubren 38 tipos de tumores. Las observaciones hechas hasta ahora sugieren que los genomas cancerígenos analizados contienen una media de cuatro o cinco mutaciones relevantes.

En el 9 % de las muestras cancerígenas estudiadas, los científicos identificaron al menos un gen como responsable del cáncer, mientras que en el 5% de los tumores no han logrado encontrar pistas de las mutaciones que provocaron la enfermedad. "Eso indica que es necesario más trabajo" en ese terreno, subraya la revista Nature.

En conjunto se identificó al menos una mutación causal para el 95% de casos analizados. En promedio, el cáncer necesita cinco mutaciones causales para aparecer, aunque varía mucho según el tipo de tumor. Cada una de ellas “puede ser una posible diana para el desarrollo de nuevos fármacos”, resaltó Peter Campbell, miembro del comité directivo del proyecto, citado por el diario El País de España. La acumulación de esas pocas mutaciones causales permite al cáncer crecer y evolucionar más rápido que las células sanas y es un proceso que puede tardar casi toda una vida. Aunque depende del tipo de tumor, el estudio muestra que algunas aparecen años o décadas antes de que se diagnostique la dolencia. 

“Lo más sorprendente es lo diferente que es el genoma del cáncer de una persona y el de otra”, resalta. “Hay miles de combinaciones de mutaciones diferentes que producen la enfermedad, más de 80 procesos que causan esas mutaciones; algunos se deben a causas hereditarias, otros al estilo de vida y otras vienen por simple desgaste. Lo más interesante de este proyecto es que nos permite empezar a identificar patrones recurrentes entre toda esta enorme complejidad”, señaló Campbell.

Por otra parte, Stein advierte que la mayoría de los estudios genéticos sobre cáncer elaborados hasta ahora se limitaron al análisis del exoma, el fragmento del ADN que se encarga de la codificación de proteínas y que representa en torno al 1 % del genoma. "Construir un retrato detallado del genoma del cáncer utilizando solo los datos del exoma es como intentar resolver un puzzle de cien mil piezas cuando falta el 99 % de la piezas y no está la caja del puzzle con la imagen completa para usar de guía", describe Stein.

Las dimensiones y la complejidad del proyecto son difíciles de imaginar. Un indivuduo humano está formada 30 billones de células. Cada vez que una de ellas se divide para generar una hija, copia el genoma completo, compuesto por 3.000 millones de letras perfectamente ordenadas y emparejadas, la A con la T y la C con la G, y que es su manual de instrucciones para la vida. En ese proceso hay errores de copia totalmente casuales --mutaciones--. Una persona puede acumular millones de estas erratas, la inmensa mayoría inofensivas, pero una fracción ínfima de ellas son las que pueden desencadenar el cáncer. Identificar unas y otras es fundamental para entender mejor la enfermedad y diseñar nuevos tratamientos.

Según los resultados más recientes, dos tercios de todos los tumores se deben al azar. El otro tercio se explica por mutaciones heredadas de los padres y por factores externos y evitables, como el estilo de vida, tal como ilustra el trabajo de Tubío. Uno de los factores que más destruyen favorecen la replicación de esos fragmentos peligrosos del genoma es el humo del tabaco. El alcohol también afecta y curiosamente todos los tumores causados por estos fragmentos de genoma transponibles son del sistema digestivo. “Nuestro equipo ya tiene casi listo un método diagnóstico para detectar este tipo de mutaciones y estamos explorando cómo frenar su expansión, lo que puede venir a través del uso de antirretrovirales ya diseñados contra los retrovirus”, explica José Tubío, director del equipo de la Universidad de Santiago de Compostela que participó del estudio.

Los datos divulgados ahora permitirán a los investigadores desarrollar técnicas tanto para mejorar los tratamientos como para encontrar nuevas oportunidades de detección temprana del cáncer.

El consorcio que lideró la investigación destaca que el camino que se abre ahora será comparar los datos genéticos con historiales clínicos para valorar la relevancia de cada mutación a la hora de predecir evoluciones y respuestas a tratamientos.



Fuente:  pagina12.com.ar