lunes, 24 de febrero de 2020

Argentina contra los aviones militares británicos que pasan por Montevideo
El Gobierno argentino manifestó al próximo canciller de Uruguay su preocupación: Montevideo recibió en 2019 a 13 aviones militares que hicieron escala para llegar a las Islas Malvinas. Las visitas de legisladores y productores uruguayos a las islas también molestan a los argentinos.

© Foto : Pixabay/ Military_Material

Formalmente, el encuentro entre el canciller argentino, Felipe Solá, y el futuro canciller uruguayo, Ernesto Talvi, se basó en la situación del Mercosur y la relación bilateral entre los dos vecinos del Río de la Plata. Sin embargo, el Gobierno argentino sorprendió con un tema que la contraparte uruguaya no se esperaba: la preocupación por los acercamientos entre Montevideo y las Islas Malvinas.

Según informó el diario argentino Clarín, Solá incluyó en el encuentro con Talvi a una suerte de delegación especial para conversar con el uruguayo sobre el tema Malvinas. Con ese fin convocó especialmente a Daniel Filmus, secretario de Cancillería para Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur, junto al vicecanciller Pablo Tettamanti y el nuevo embajador argentino en Uruguay Alberto Iribarne.

El diario consigna que la delegación argentina pidió específicamente a Talvi que el Gobierno encabezado por Luis Lacalle Pou —que asumirá el próximo 1 de marzo— no permita que aviones militares británicos utilicen aeropuertos uruguayos como escala en el viaje hacia las Islas Malvinas.

Iribarne compartió el dato de que durante 2019 partieron 13 vuelos desde Uruguay hacia las Islas Malvinas, algo que para Argentina "viola una suerte de acuerdo tácito" entre los dos países del Cono Sur, dado que no se trata de vuelos de emergencia, los únicos que el Gobierno argentino aceptaría.

Argentina también mostró su preocupación por la existencia de un "lobby británico en favor de su presencia en las Malvinas" que se hacer cada vez más fuerte en Uruguay. En ese sentido, las autoridades argentinas señalaron las visitas de legisladores y productores agropecuarios uruguayos a las islas y la llegada a Montevideo de representantes isleños.

Uno de los ejemplos que más molestia causa en filas del Gobierno de Alberto Fernández es el estand que el Gobierno de las Islas Malvinas coloca en cada edición de la Exposición Rural que se realiza todos los años en Montevideo.

La reivindicación por la soberanía argentina de las Islas Malvinas es uno de los puntos centrales de la gestión de Alberto Fernández. El propio mandatario puso al reclamo como uno de los temas de su discurso inaugural. La designación de Filmus, un hombre fuerte del peronismo y cercano de Fernández, al frente de una secretaría específica sobre las islas, fue otra señal de la centralidad del tema para Argentina.



Científicos argentinos desarrollaron un método para detectar el dengue en diez minutos
Por Pablo Esteban


Imagen: EFE

No hay vacuna, es cierto. Pero de cualquier manera, la ciencia argentina puso manos a la obra desde hace tiempo. Hay diversos equipos de investigadores que concentran sus esfuerzos en combatir a este virus cuya incidencia en Latinoamérica es marcada y constituye un problema de salud pública de carnadura estructural. La semana pasada, por ejemplo, la Universidad Nacional de San Martín, a través de su Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (IIB) difundió el desarrollo de un kit diagnóstico que permite detectar el virus en tiempo record. El dispositivo ya recibió la aprobación de la ANMAT y será aplicado en laboratorios de todo el país. Se trata, en específico, de tiras reactivas similares a las del popular Evatest. Aunque esta tira funciona sobre suero y no orina, aquí también la segunda línea implica un positivo y el resultado se obtiene en tan solo diez minutos. Además, el dispositivo tecnológico cuenta con una ventaja sustancial: descentraliza el análisis de muestras en períodos calientes --como suele ser febrero y comienzos de marzo-- y las personas pueden conocer el resultado de su situación mucho más rápido que ahora.

“Es un test veloz, temprano y de aplicación in situ. Brinda el resultado en diez minutos, permite detectar las primeras fases de la infección y se realiza en presencia del paciente. Se pincha un dedo y en muy poquito tiempo se obtiene el resultado con un 92/95% de certeza”, cuenta Diego Comerci, doctor en Biología molecular y Biotecnología, investigador del Conicet y referente principal del test. Para las autoridades sanitarias implicará un cambio considerable de cara al futuro. “Se reduce el tiempo gracias a que ya no hace falta que la muestra viaje a un laboratorio centralizado y ya no será tan engorroso. Disminuir los lapsos es fundamental, sobre todo, en picos tan altos de circulación”, subraya con entusiasmo.

Una innovación tecnológica que comenzó a ser craneada en 2014. El equipo comandado por Comerci en UNSAM recibió un subsidio del gobierno de Cristina Fernández y el trabajo se discontinuó con la llegada del macrismo al poder. Sin embargo, los investigadores continuaron con el trabajo extrayendo dinero --haciendo malabares-- de otros proyectos para poder cerrar este que lo creían muy necesario y ya se encontraba en etapas avanzadas. “El desarrollo del principio activo, es decir, las moléculas que van dentro de las tiras, concluyó en agosto de 2019. Afortunadamente ya habíamos creado Chemtest, una empresa de base tecnológica que cofundamos junto a otros investigadores del Conicet”, dice Comerci.

El último paso, a menudo el más espinoso, se resolvió de la manera más sencilla. ¿Por qué? Voluntad política. El proceso de transferencia de las tiras y la validación por ANMAT se ejecutó en tiempo récord --tan solo demoró un mes--. Como último eslabón consiguieron la licencia para producir y comercializar hace una semana. “Esperamos que contribuya a diagnosticar de una mejor manera el brote que el país está sufriendo. Hemos trabajado duro para eso y estamos muy satisfechos. Ya nos han consultado de varios países limítrofes porque quieren importar el producto”.



Fuente:  pagina12.com.ar
El microlanzador espacial de la empresa Astra y el desafío de DARPA
Por Daniel Marín



La agencia militar estadounidense DARPA lanzó hace dos años el Desafío Lanzamiento (Launch Challenge), una iniciativa en la que se podían apuntar empresas de microlanzadores de EE UU para poner una carga útil en órbita desde dos lugares del país con pocos días de diferencia. A principios del año pasado 18 empresas pasaron el corte inicial de la competición, aunque la lista no se hizo pública. En abril DARPA anunció que las tres empresas finalistas eran Virgin Orbit, Vector Launch y una tercera compañía que prefirió quedar en el anonimato, pero que posteriormente se supo que se trataba de Astra Space. Curiosamente, la empresa Rocket Lab no estaba en esta lista, a pesar de que esta compañía, fundada en Nueva Zelanda, creció precisamente gracias a la ayuda de DARPA hace cerca de nueve años.


Astra Rocket (Rocket 3.0), el cohete de la empresa Astra Space (Bloomberg).

Virgin Orbit es de sobras conocida, ya que se trata de una escisión de la famosa Virgin Galactic, a cargo de las naves turísticas suborbitales SpaceShipTwo. Virgin Orbit ha desarrollado el pequeño lanzador LauncherOne, con capacidad para colocar en órbita polar cerca de 500 kg, que será lanzado desde un Boeing 747-400 apodado Cosmic Girl. Vector Launch no es tan conocida por el gran público, pero sí que es una vieja amiga de los interesados en el volátil mercado de empresas de microlanzadores. Precisamente, Vector Launch recibió el año pasado un contrato de la USAF por valor de 3,4 millones para lanzar pequeños satélites militares.


Cohete Vector-R de Vector Launch (Vector Launch).

El lanzador de Vector Launch es el Vector-R, un minúsculo cohete de dos etapas a base de propeno y oxígeno líquido capaz de poner 65 kg en órbita baja, aunque también estaban trabajando en la versión Vector-H, que hubiera podido lanzar 170 kg. Las tres empresas finalistas debían recibir 400 000 dólares como ayuda para la preparación de cara al desafío. Sin embargo, Virgin Orbit y Vector Launch abandonaron la competición a mediados de 2019. La primera empresa quería centrarse en la puesta apunto del LauncherOner, mientras que la segunda estaba pasando por serios problemas financieros.


Uno de los primeros cohetes de Astra Space en sus instalaciones californianas (¿Rocket 1.0?).

Solo quedaba Astra Space, una empresa californiana que había logrado operar bajo el radar de los medios de comunicación hasta la fecha. Hasta tal punto, que sus propios empleados tenían órdenes de decir que trabajaban para la Stealth Space Company. No obstante, y como era de esperar, sus progresos no han escapado al escrutinio de los aficionados a la astronáutica de todo el mundo. Astra ha desarrollado casi en secreto el tres versiones (1.0, 2.0 y 3.0) de un lanzador conocido como Astra Rocket o, simplemente, Rocket —sí, el nombre es muy original—, un cohete de kerolox de 11,6 x 1,32 metros capaz de situar entre 75 y 200 kg en órbita baja, unas prestaciones similares a las del cohete Electron de Rocket Lab. Sin embargo, Astra quiere que cada lanzamiento no supere los 2,5 millones de dólares, frente a los 7,5 millones que cuesta cada misión del Electron. De acuerdo con el plan del Launch Challenge de DARPA, un mes antes del despegue se anunció a Astra desde qué centro de lanzamiento se llevaría a cabo la misión. Los posibles lugares eran la base militar de la isla de San Nicolás (California), el espaciopuerto de Kodiak (Alaska), la base de Vandenberg o el centro espacial de la isla Wallops (Virginia). Finalmente, el lugar seleccionado para el desafío sería Kodiak.


Detalles del cohete de Astra (DARPA).

Si Astra logra alcanzar la órbita en el plazo previsto recibirá un premio de dos millones de dólares. Pero, para ganar el desafío, deberá repetir un lanzamiento exitoso en las mismas condiciones desde Kodiak con menos de dos semanas de diferencia. En principio, DARPA había anunciado que este segundo lanzamiento debía llevarse a cabo desde otro de los centros espaciales arriba mencionados, pero la agencia del Pentágono ha decidido relajar las reglas para facilitar que Astra resulte ganadora. La cuantía del premio final será de ocho, nueve o diez millones de dólares en función de varios parámetros (precisión de la órbita, cantidad de carga, etc.). Astra tiene ahora hasta el 1 de marzo para realizar el primer lanzamiento si quiere tener opciones de hacerse con el premio. La carga útil de esta misión serán cinco pequeños satélites.


Transporte del lanzador de Astra hasta la base de Kodiak (DARPA).

Bases de lanzamiento del microlanzador del Pentágono (DARPA).

Si Astra tiene éxito, EE UU contará con un pequeño lanzador orbital que podrá despegar desde al menos ocho lugares distintos y que podrá ser transportado de un lugar a otro en un container comercial. Casi mejor que un misil intercontinental móvil, vamos. Obviamente, el objetivo de este desafío del Pentágono es, por un lado, disponer de un lanzador capaz de lanzar satélites rápidamente en caso de conflicto militar y, por otro, responder al desafío —nunca mejor dicho— de los microlanzadores chinos. En los últimos años el gobierno chino ha subsidiado a decenas de empresas en una estrategia muy agresiva para disponer de varios microlanzadores orbitales operativos. De hecho, el año pasado se llegaron a lanzar dos pequeños cohetes Kuaizhou 1A (KZ-1A) desde el centro espacial de Taiyuan con menos de 48 horas de diferencia. Pero, como hemos comprobado, el Pentágono no ha querido quedarse atrás y, después de subsidiar a Rocket Lab, ha hecho lo propio con Astra. Es más, si uno fuera malpensado podríamos imaginar que todo este «desafío» no ha sido más que una excusa para desarrollar un pequeño lanzador espacial militar de forma un poco más sutil (de cara a los medios de comunicación, se entiende). Sea como sea, en unos días saldremos de dudas y veremos si los militares estadounidenses disponen al fin de un microlanzador versátil plenamente operativo.


Llegada del lanzador de Astra en el container hasta Alaska (DARPA).



domingo, 23 de febrero de 2020

Primarias demócratas: Bernie Sanders lleva la delantera tras ganar el caucus de Nevada


Sanders dijo que los estadounidenses estaban "hartos de un presidente que miente todo el tiempo".

Bernie Sanders se puso a la delantera de las primarias demócratas tras ganar el caucus del estado de Nevada, Estados Unidos, este sábado.

Sanders se llevó 46,6% de los delegados de Nevada mientras Joe Biden alcanzaba un distante segundo lugar con 19%. No obstante, Biden superó el 15% recibido por el exalcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg.

La senadora Elizabeth Warren tuvo otra decepcionante jornada acumulando solo 10% de la votación para entrar de cuarta y la también senadora Amy Klobuchar y el multimillonario Tom Seyers obtuvieron 5% y 4% respectivamente.

El exalcalde de Nueva York y empresario multimillonario Michael Bloomberg no participó en el caucus de Nevada.

Sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer hasta que el Partido Demócrata confirme al candidato con el que tratarán de arrebatarle la presidencia de Donald Trump, en las elecciones de noviembre.

Pese a la victoria en Nevada, Sanders aún está muy lejos de los 1.990 delegados necesarios para obtener la nominación.

En un discurso en Texas el sábado por la noche, Sanders elogió a la "coalición multiracial y multigeneracional" de sus seguidores y atacó a Trump.

"El pueblo estadounidense está harto y cansado de un presidente que miente todo el tiempo", dijo.

En un tuit, Trump elogió la victoria de Sanders, pero también lo llamó "loco Bernie".Image captionBiden tuvo mejores resultados en Nevada que en Iowa y en Nueva Hampshire.

Mientras tanto, el vicepresidente Joe Biden tuvo un mejor desempeño en Nevada que en las primarias de los otros dos estados que han votado hasta ahora.

Biden tuvo resultados decepcionantes en Iowa y New Hampshire.

Estos dos estados iniciaron el proceso de primarias de cuatro meses, en el que los candidatos deberán convencer a los votantes por qué son los mejores candidatos para desafiar a Trump.

¿Por qué le fue tan bien a Bernie Sanders?

Parece que todo se debe a algunos factores clave.
  • La encuestadora Edison Research dijo que más de la mitad de los hispanos participantes habían decidido votar por él antes de los caucus. Esta decisión pesa en un estado de más de tres millones de personas donde los hispanos representan un tercio de la población.
  • A pesar de la preocupación del Sindicato Culinario, el gremio más grande de Nevada, sobre el plan de Sanders de cambiar sus programas de salud delicadamente negociados, el 36% de los miembros de la unión lo respaldaron. Uno de cada cuatro residentes de Nevada pertenece a un sindicato o tiene un pariente en un sindicato.
  • Las encuestas sugieren que a Sanders le fue bien en todos los grupos de edad, fuera de los mayores de 65 años. Fue especialmente popular entre los votantes jóvenes en Nevada, y entre las mujeres blancas con educación universitaria, que se espera que sean un grupo demográfico clave en las elecciones de noviembre.
"Sin duda Sanders es el favorito ahora"

Análisis de Anthony Zurcher, corresponsal de la BBC en América del Norte

Hace cuatro años, los caucus de Nevada fueron el momento en que Hillary Clinton comenzó a voltear el tablero contra Bernie Sanders en su búsqueda de la nominación presidencial demócrata.

Esta vez, los resultados podrían ser una prueba más de que la popularidad de Sanders es muy real y duradera.

Los resultados del caucus muestran que Sanders ganó 51% del voto hispano, un grupo demográfico con el que tuvo dificultades mientras competía contra Clinton.

Eso es un buen augurio para el senador en los dos premios más importantes que se avecinan, Texas y California, que tienen poblaciones hispanas considerables.

Como era de esperar, Sanders también se llevó la mayoría de los votos de personas de entre 18 y 27 años.

Si Sanders tiene una fórmula ganadora esta vez, podría ser el haber diversificado con éxito su coalición, al tiempo que mantiene el apoyo leal de los jóvenes y de los que quieren un presidente que esté de acuerdo con ellos en temas como una importante reforma de salud, combatir agresivamente el cambio climático. y abordar la desigualdad de ingresos.

El senador de Vermont parece tan confiado en su posición que estuvo haciendo campaña en California esta semana y pasó el día del caucus de Nevada en Texas.


Bernie Sanders: cómo se compara el "socialismo democrático" que propone el senador demócrata en EE.UU. con la izquierda de América Latina
por Gerardo Lissardy


Bernie Sanders, al frente de la carrera por la candidatura demócrata, propone un "socialismo democrático" para EE.UU.

¿Tendrá el Partido Demócrata un candidato socialista para enfrentar a Donald Trump?

Aunque queda mucho camino por recorrer, el Partido Demócrata tiene a Bernie Sanders, que se define como socialista, como uno de los grandes favoritos para ganar la nominación, algo que durante décadas parecía inimaginable en Estados Unidos.

Sanders, un senador izquierdista de 78 años de edad, emergió como favorito para obtener la nominación demócrata tras ganar las primarias partidarias de New Hampshire el martes.

Si bien la carrera para definir quién disputará las elecciones de noviembre contra el presidente Donald Trump aun es incipiente y de resultado incierto, el triunfo de Sanders en New Hampshire y su segundo lugar en el caucus de Iowa la semana pasada muestran el vigor de la izquierda demócrata ante el sector más centrista del partido.

En un país donde el término "socialista" era prácticamente tabú en política, Trump ha buscado sacar rédito del escenario interno demócrata, a menudo tomando como caballo de batalla la crisis de Venezuela.

"El socialismo destruye naciones", dijo Trump en su discurso del Estado de la Unión en el Congreso la semana pasada, tras anunciar la presencia en ese acto del líder opositor venezolano Juan Guaidó, a quien reconoce como presidente legítimo de su país en lugar del mandatario socialista Nicolás Maduro.

Pero ¿cómo se compara el "socialismo democrático" que propone Sanders en EE.UU. con la izquierda venezolana y de América Latina en general?

"Un tirano despiadado"

Tanto Sanders como la senadora Elizabeth Warren, otra figura progresista del partido que aparece relegada en su carrera por la candidatura, han recogido el apoyo de jóvenes estadounidenses que ven el socialismo de forma más positiva que generaciones anteriores.

Pero Sanders —que ya había atraído el voto joven en las internas demócratas de 2016, aunque la nominación fue entonces para la exsecretaria de Estado Hillary Clinton— ha marcado distancia del gobierno de Maduro.


Bernie Sanders encuentra mucho apoyo entre los más jóvenes.

"En términos de socialismo democrático, equiparar lo que sucede en Venezuela con lo que yo creo es extremadamente injusto", sostuvo Sanders durante un debate demócrata en septiembre.

"Cualquiera que haga lo que hace Maduro es un tirano despiadado", respondió el senador después de que Jorge Ramos, periodista de la cadena Univision que moderó el debate, le preguntara por qué evitaba calificar a Maduro de "dictador" pese a admitir que en Venezuela no hay elecciones libres.

Sin embargo, a diferencia de otros precandidatos demócratas como Warren, en el pasado Sanders evitó considerar a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela y planteó reparos a las sanciones económicas de EE.UU. a ese país.

Sanders también consideró como un "golpe" la caída del presidente boliviano Evo Morales en noviembre, cuando los militares de ese país le recomendaron que renunciara después de que una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) encontrara irregularidades en las elecciones en las que postuló a un cuarto mandato.

"Morales hizo un muy buen trabajo aliviando la pobreza y dando al pueblo indígena de Bolivia una voz que nunca antes había tenido", dijo Sanders en Univision en noviembre. "Podemos discutir sobre su búsqueda de un cuarto mandato, si eso fue algo inteligente... Pero a fin de cuentas, fueron los militares quienes intervinieron en ese proceso y le pidieron que se fuera".

Javier Corrales, profesor de Ciencia Política en el Amherst College de EE.UU., descarta que Sanders "considere que a la oposición hay que tratarla mal, arrestarla y cambiar las reglas de juego para autofavorecerse", como han hecho algunos líderes izquierdistas latinoamericanos.

"Él no ha dado señales de ser una persona que sea irrespetuosa del juego democrático", aunque eso "es difícil saberlo con certeza antes de gobernar", le dice Corrales a BBC Mundo.

Las propuestas

A nivel programático, Sanders tiene propuestas que para algunos países de América Latina pueden parecer normales, pero para EE.UU. son novedosas y llamativas.

De hecho, se trata de planteamientos claramente de izquierda frente a las posturas de rivales demócratas más moderados como el exalcalde Pete Buttigieg y la senadora Amy Klobuchar, que terminaron segundo y tercera en New Hampshire, respectivamente.


El socialismo es un concepto temido por muchos en EE.UU, aunque empieza a ganar más adeptos.

El objetivo de Sanders es reducir la gran desigualdad de EE.UU. mediante una redistribución de la riqueza, con importantes nuevos impuestos a las corporaciones y a los más ricos para financiar una presencia más fuerte del Estado en áreas como la salud o la educación.

Por ejemplo, plantea crear un programa de salud manejado por el gobierno y denominado "Medicare para todos", inspirado en políticas de Canadá y países escandinavos y que ofrecería cobertura integral y gratuita de atención médica en lugar del actual sistema de seguros privados de salud en EE.UU.

También propone cancelar US$1,6 billones en deudas de préstamos estudiantiles que arrastran 45 millones de estadounidenses y dar acceso a educación gratuita en universidades públicas, así como una garantía federal de empleo que asegure un trabajo estable "para todos", un salario mínimo de US$15 la hora y duplicar la afiliación sindical en un período de gobierno.

Corrales observa en todo esto "una ingenuidad que solo la izquierda más radical de América Latina tiene", ya que "para él (Sanders) todo se soluciona con el Estado y nunca se le ha conocido una apreciación de cómo el Estado puede tener fallas, al igual que el mercado".


Bernie Sanders es de momento uno de los favoritos en la carrera demócrata por ser candidato presidencial.

No obstante, Sanders ha dejado de respaldar medidas como las nacionalizaciones en la industria energética —que sí fueron adoptadas por los gobiernos socialistas de Venezuela y Bolivia— después de que defendiera esa opción en los años 70, según reportes de prensa.

Por otro lado, gobiernos de izquierda latinoamericana más moderada como los que hubo recientemente en Brasil o Uruguay expandieron el papel del gobierno para regular el mercado y promover políticas sociales, como propone Sanders.

¿Puede ganar un socialista?

Claro que muchos estadounidenses se preguntan si un candidato con estas propuestas puede realmente ganar las elecciones o cómo haría luego para concretar reformas tan ambiciosas con un Congreso dividido y un férreo rechazo republicano.

"Nunca dejaremos que el socialismo destruya la atención sanitaria estadounidense", dijo Trump en otro pasaje del discurso del estado de la Unión, levantando aplausos de sus partidarios y tratando de generar el temor ante una palabra, "socialismo", que despierta históricamente pavor en la cultura estadounidense.

Mientras Sanders carece de experiencia a nivel ejecutivo (excepto por sus años de alcalde de Burlington, Vermont, de 1981 a 1989, período en el que llegó a visitar Nicaragua en respaldo a los sandinistas) en América Latina la izquierda gobernó varios países tras la "marea rosa" del cambio de milenio.


Alexandria Ocasio-Cortez, una demócrata socialista que se convirtió en la mujer más joven en ocupar una curul en la Cámara de Representantes.

En el programa de Sanders también figuran propuestas como la del "New Deal verde", impulsado por la congresista y estrella emergente de la izquierda estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez, que plantea volver renovable todo el sistema de energía del país.

Promete además evitar las guerras sin autorización del Congreso, legalizar la marihuana, igualar los salarios de hombres y mujeres por el mismo trabajo y defender el derecho al aborto.

"La izquierda estadounidense tiene un ala de temas culturales que no es tan fuerte en América Latina, aunque se está volviendo fuerte: el tema de la diversidad, la migración y el secularismo", dice Corrales.

"El no tenerle miedo a asumir posturas en defensa de derechos reproductivos, el matrimonio igualitario, la libertad de religión y no rendirle pleitesías a grupos conservadores y el cristianismo", agrega.



Impulsan proyecto para reforestar especies nativas en alta montaña
Docentes y estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrarias realizarán tareas de reforestación en las microcuencas hidrográficas de las quebradas de Los Potrerillos, La Manga y El Alumbre, ubicadas en el Parque Provincial Cordón del Plata.




En Vegano 2020 hablamos con el ingeniero agrónomo Lucas López, integrante de la cátedra de Dasonomía de la Facultad de Ciencias Agrarias, que nos contó sobre esta iniciativa acordada en conjunto con el gobierno provincial a fines del año pasado.

"Esta iniciativa tiene la semilla hace bastante tiempo, en 2013, cuando se registró que hubo un aluvión bastante fuerte en el arroyo Las Mulas que arrasó un bosque nativo de una especie nativa nuestra, de la cordillera de Mendoza, que es el chacay. Es bastante abundante en el sur, pero en el norte de Mendoza está quedando muy poquito", contó.

"Entonces, a partir de ahí hemos estado pensando, y hace un año y medio presentamos ante Bosques Nativos de Nación un plan de reforestación en quebradas de alta montaña. Nuestro objetivo es poder evitar o contener los aluviones que se producen en los veranos, porque cada vez llueve más... Nuestro proyecto se presentó antes de que ocurriera el incendio de Las Vegas. Estamos trabajando en zonas donde no ha llegado el fuego, pero hay proyectos que proponen una restauración y reforestación de los cerros que han sido afectados allí y en el Valle del Sol, dentro del mismo paquete de intervención de alta montaña", explicó Lucas.



La científica mendocina María Isabel Colombo fue distinguida por sus aportes a la biología





La científica María Isabel Colombo, investigadora del Conicet en el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM) de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), fue distinguida con el premio “Trayectoria Sarmiento” que otorga el Museo Histórico Domingo Faustino Sarmiento, por su dedicación en la investigación de ciertos patógenos, sobrevivientes a nivel intracelular, informó hoy la casa de estudios.

La labor científica de María Isabel Colombo se ha caracterizado por la originalidad y relevancia, mientras que su formación en el área del transporte intracelular la llevó a enfocarse en la vía autofágica, una etapa del transporte que había sido poco explorada.

El grupo que formó en Mendoza fue pionero en reconocer la importancia de la autofagia para la supervivencia o muerte de microorganismos patógenos intracelulares. Sus contribuciones han sido fundamentales para entender los mecanismos de supervivencia de patógenos como Mycobacterium tuberculosis, Coxiella burnetti, Trypanosoma cruzi, entre otros.

Actualmente Colombo es una referente nacional e internacional en el tema y sus trabajos han sido publicado en las más prestigiosas revistas de Biología Celular.



Fuente:  jornadaonline.com
Científicos logran generar electricidad de la «nada»
La nueva tecnología, que utiliza la humedad del aire, podría ser empleada en dispositivos médicos y relojes inteligentes


Una fina película de nanocables de proteínas genera electricidad a partir de la humedad de la atmósfera - LABORATORIOS UMASS AMHERST / YAO Y LOVLEY / VIDEO: Abc Multimedia


Científicos de la Universidad de Massachusetts Amherst (EE.UU.) han desarrollado un dispositivo que utiliza una proteína natural para generar electricidad a partir de la humedad del aire. La nueva tecnología, dicen sus creadores en la revista «Nature», podría ser utilizada para el desarrollo de dispositivos portátiles electrónicos como monitores de salud,relojes inteligentes e incluso teléfonos móviles que no haya que cargar periódicamente.Al tiempo, podría tener implicaciones significativas en la lucha contra el cambio climático y el futuro de las energías renovables.

Los investigadores llaman al dispositivo «generador de aire» o «generador alimentado por aire» (Air-gen). Emplea nanocables de proteínas conductores de electricidad producidos por el microbio geobacter. El Air-gen conecta electrodos a los nanocables de proteínas de tal manera que se genera corriente eléctrica a partir del vapor de agua presente de forma natural en la atmósfera.

«Estamos literalmente produciendo electricidad de la nada», asegura el ingeniero eléctrico Jun Yao. «El Air-gen genera energía limpia 24 horas siete días a la semana», añade el microbiólogo Derek Lovley. Experto en materiales electrónicos basados en biología sostenible desde tres décadas, Lovley cree que esta aplicación es «la más sorprendente y emocionante» obtenida hasta ahora.

Barata y limpia

La nueva tecnología desarrollada en el laboratorio de Yao es no contaminante, renovable y de bajo costo. Puede generar energía incluso en áreas con humedad extremadamente baja, como el desierto del Sáhara. Tiene ventajas significativas sobre otras formas de energía renovable, como la solar y la eólica, dice Lovley, porque a diferencia de estas otras fuentes de energía renovable, el Air-gen no requiere luz solar o viento, e «incluso funciona en interiores».

Los investigadores explican que el dispositivo Air-gen solo requiere una película delgada de nanocables de proteínas de menos de 10 micras de espesor. La parte inferior de la película descansa sobre un electrodo, mientras que un electrodo más pequeño que cubre solo una parte de la película de nanocables se encuentra en la parte superior. La película absorbe el vapor de agua de la atmósfera. Una combinación de la conductividad eléctrica y la química de la superficie de los nanocables de proteínas, junto con los poros finos entre los nanocables dentro de la película, establece las condiciones que generan una corriente eléctrica entre los dos electrodos.

Los investigadores dicen que la generación actual de dispositivos Air-gen puede alimentar pequeños dispositivos electrónicos y esperan llevar la invención a escala comercial pronto. Los próximos pasos que planean incluyen el desarrollo de un pequeño «parche» Air-gen que puede alimentar dispositivos portátiles electrónicos como monitores de salud y de estado físico y relojes inteligentes, lo que eliminaría el requisito de baterías tradicionales. También esperan poder aplicarlos a los teléfonos móviles para eliminar la carga periódica.

En la pintura de la pared

«El objetivo final es hacer sistemas a gran escala. Por ejemplo, la tecnología podría incorporarse en la pintura de la pared, que podría ayudar a alimentar su hogar. O, podríamos desarrollar generadores autónomos alimentados por aire que suministren electricidad a la red», dice Yao. «Una vez que lleguemos a una escala industrial, espero que podamos hacer grandes sistemas que contribuyan de manera importante a la producción de energía sostenible», subraya.

El laboratorio de Lovley desarrolló recientemente una nueva cepa microbiana para producir nanocables de proteínas de forma más rápida y económica. «Convertimos E. coli en una fábrica de nanocables de proteínas», dicen.

El descubrimiento de Air-gen refleja una colaboración interdisciplinaria inusual. Lovley descubrió el microbio Geobacter en el lodo del río Potomac hace más de 30 años. Más tarde, su laboratorio descubrió su capacidad para producir nanocables de proteínas conductores de electricidad. Antes de llegar a Amherst, Yao había trabajado durante años en la Universidad de Harvard, donde diseñó dispositivos electrónicos con nanocables de silicio. Se unieron para ver si podían fabricarse dispositivos electrónicos útiles con los nanocables de proteínas cosechados de Geobacter.

Xiaomeng Liu, estudiante en el laboratorio de Yao, fue quien cerró el círculo. Mientras desarrollaba dispositivos sensores notó algo inesperado: «Vi que cuando los nanocables se ponían en contacto con los electrodos de una manera específica, los dispositivos generaban una corriente. Descubrí que esa exposición a la humedad atmosférica era esencial y que los nanocables de proteínas absorbían agua, produciendo un gradiente de voltaje en el dispositivo», explica.



sábado, 22 de febrero de 2020

¿Qué peligro ocultan los satélites antiguos con reactores nucleares?
Hace falta vigilar más de cerca los antiguos satélites soviéticos con fuentes de energía nuclear para prever posibles riesgos en caso de que se estrellen en la Tierra, recomendó el Consejo Espacial de la Academia Rusa de Ciencias.


© Sputnik / Ekaterina Chesnokova


En una entrevista con Sputnik, el colaborador científico del Instituto de Investigación Espacial de la academia Natán Eismont habló sobre los peligros que representan los satélites con reactores nucleares que ya están fuera de servicio.

"Los riesgos existen, hay bastantes reactores de este tipo, y la mayoría son soviéticos. Cuando se lanzaron satélites con sistemas de generación de energía nucleares, ya hubo problemas: uno de ellos entró en la atmósfera por error y se desintegró", comentó Eismont.

Para evitar que estos aparatos espaciales llegasen a la atmósfera, al finalizar sus funciones se elevaron hasta órbitas funerarias con una altitud de más de 900 kilómetros "con la esperanza de que se quedasen allí para siempre y nunca nos molesten". No obstante, realizar predicciones a tantos años vista es complicado, destacó el científico.

Por ejemplo, recuerda el caso de una unidad con reactor nuclear que voló a gran altura y acabó desintegrándose, y, aunque el aparato en sí mismo nunca entró en las densas capas de la atmósfera, los fragmentos y gotas de combustible caen más rápidamente y sí podrían entrar en ella.

"Al parecer, la decisión de lanzar estos dispositivos a 'órbitas funerarias' no fue del todo acertada y el problema persiste", lamentó el científico.

Entre 1970 y 1988, la URSS lanzó 31 naves espaciales con un sistema nuclear termoeléctrico. El accidente más conocido en el que estuvo implicado un reactor nuclear tuvo lugar en enero de 1978. Aquel día, el satélite soviético del sistema de inteligencia espacial marina Cosmos-954 se precipitó sobre Canadá.



El espacio, el nuevo gran campo de guerra de la humanidad
Los satélites cada vez son más estratégicos y necesarios para la vida en la Tierra. Por eso, la nueva carrera espacial se centra en crear armas para comprometerlos o destruirlos, como láseres y ciberataques, así como sistemas para protegerlos de las potencias enemigas
por Niall Firth | traducido por Ana Milutinovic


Nick Little

En marzo pasado, la India se convirtió en el cuarto país del mundo en destruir con éxito un satélite en órbita, después de Rusia, EE. UU. y China. La Misión Shakti, como se la bautizó, fue una demostración por parte del país de un arma anti-satélite (ASAT, por sus siglas en inglés) de ascenso directo o, en lenguaje sencillo, un misil lanzado desde tierra. En general, este tipo de ASAT se compone de un "vehículo de ataque", que básicamente es una pieza de metal con su propio sistema de guía, instalado sobre el misil balístico. Poco después de que el misil abandonara la atmósfera, el vehículo de ataque se separa de él y realiza pequeñas correcciones en su rumbo rumbo mientras se acerca al objetivo. No hacen falta explosivos; a velocidades orbitales, la energía cinética causa el daño necesario para destruir un satélite.

La idea de derribar satélites nació junto a los propios satélites. La primera prueba de una ASAT (fallida), fue llevada a cabo por EE. UU. en 1958, menos de un año después del lanzamiento del Sputnik. Durante la Guerra Fría, EE. UU. y la URSS desarrollaron sofisticados sistemas anti-satélites. EE. UU. tenía misiles que podían lanzarse desde aviones de combate (probados con éxito en 1985), así como misiles de punta nuclear capaces de destruir los satélites de sus enemigos. La primera prueba exitosa de una ASAT fue obra de China en 2007.


Foto: Ciberataques: los satélites son ordenadores ubicados en el espacio, así que son vulnerables a los ataques que los desactivan o los piratean, al igual que sus homólogos terrestres.

A pesar de eso, ninguna nación ha destruido todavía un satélite de otro país, principalmente porque la mayoría de los que serían capaces de hacerlo también son potencias nucleares. Pero a medida que los satélites ganan peso en la vida civil y las operaciones militares, aumentan las posibilidades de que alguien, en algún lugar, decida que vale la pena correr el riesgo de atacar un satélite. Posiblemente, una acción como esa podría desencadenar la primera guerra espacial del mundo.

Las superpotencias del mundo llevan librando una guerra espacial casi desde los días del Sputnik, utilizando satélites para espiar los movimientos de sus enemigos y coordinar sus propias fuerzas. Durante la Guerra Fría, EE. UU. y la URSS utilizaron el espacio para vigilar los posibles ataques nucleares y organizar sus armas nucleares. Era una época en la que el primer movimiento en el espacio podía ser el preludio de un ataque nuclear.

Hoy en día, cada vez más infraestructura civil se basa en el GPS y en la comunicación por satélite, así que los ataques dirigidos a ellos podrían producir un caos. Los militares también dependen cada vez más de los satélites: los datos y las transmisiones de vídeo de vehículos armados aéreos no tripulados (UAV, por sus siglas en inglés), como los drones Reaper que el ejército de EE. UU. tiene sobrevolando Afganistán e Irak, se envían por satélite hasta sus operadores humanos. Los satélites también recogen datos de inteligencia e imágenes que se transmiten a centros de operaciones de todo el mundo. De acuerdo a una estimación china, la inteligencia militar de EE. UU. depende del espacio hasta en un 90 %. "Cuando la gente piensa en una guerra espacial, cree que sucederá en el futuro y que será algo catastrófico. Pero está sucediendo ya", asegura la directora de la oficina en Washington (EE. UU.) de la Fundación Secure World, Victoria Samson.

El espacio está tan interrelacionado con la estrategia sobre terreno de las fuerzas militares modernas que un ataque a un satélite supondría, de forma definitiva. el inicio de un apocalipsis nuclear. Por eso, "la disuasión espacial es menos segura de lo que lo fue durante la Guerra Fría", afirma el director del Proyecto de Seguridad Aeroespacial del grupo de expertos CSIS, Todd Harrison. Los actores privados, así como otras potencias menores como Corea del Norte e Irán, también están empezando a acceder a armas que podrían causar daño en el espacio a países mucho más grandes.


Foto: 'Spoofing': La práctica conocida como 'spoofing' de los satélites de los adversarios suele ser más complicada que la interferencia de señales, pero resulta más fácil que apoderarse de los satélites, y sus efectos con similares.

Pero estos ataques no implican necesariamente la destrucción de un satélite enemigo. Los métodos menos agresivos suelen llevarse a cabo mediante ciberataques que interfieren en los flujos de datos entre los satélites y las estaciones terrestres. Se cree que algunos hackers ya han llevado a cabo alguno de este tipo.

Por ejemplo, en 2008, un ciberataque en una estación terrestre en Noruega permitió que alguien causara 12 minutos de interferencia en los satélites Landsat de la NASA. Más tarde ese mismo año, un grupo hacker logró acceder al satélite de observación Terra Earth de la NASA e hizo de todo salvo dar órdenes. No se sabe si podían haberlas dado, pero optaron por no hacerlo. Tampoco está claro quién estaba detrás del ataque, aunque algunos expertos señalaron a China. Otros advierten de que los hackers podrían apagar las comunicaciones de un satélite, reconfigurándolo. O podrían dañarlo permanentemente quemando todo su carburante o dirigiendo su sensor de imágenes hacia el Sol para quemarlo.

Otro ataque común consiste en bloquear o falsificar las señales de un satélite. Se trata de un proceso bastante rudimentario: resulta más fácil que hackearlo, y el material necesario para hacerlo está disponible en el mercado. Por ejemplo, los inhibidores de frecuencia (que suelen incorporarse en la parte de atrás de los camiones) operan a la misma frecuencia que el GPS u otros sistemas de comunicación por satélite, lo que permite bloquear sus señales. "Básicamente, se crea una burbuja alrededor de la emisión de interferencias donde las señales de satélites no funcionan", explica el experto en política espacial también de la Fundación Secure World Brian Weeden. El bloqueo puede interferir en la orden que va desde la estación base al satélite, o puede alterar la señal antes de que llegue al destinatario final.


Foto: Inhibidores de frecuencia: muchos satélites fueron construidos sin tener en cuenta el bloqueo de señales, así que se pueden bloquear fácilmente mediante transmisiones maliciosas.

Existen fuertes sospechas de que Rusia ha estado bloqueando señales de GPS durante los ejercicios de la OTAN en Noruega y Finlandia, y de que ha usado tácticas similares en otros conflictos. "No hay dudas de que Rusia está atacando los sistemas espaciales mediante inhibidores de frecuencia en Ucrania", opina Weeden. Es difícil distinguir la acción de los inhibidores de frecuencia de las interferencias no intencionadas, lo que dificulta la atribución de responsabilidades (el ejército de EE. UU. bloquea regularmente sus propios satélites de comunicaciones de forma accidental). Un reciente informe de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos (DIA, por sus siglas en inglés) afirma que China está desarrollando inhibidores de frecuencia que pueden atacar una amplia gama de frecuencias, incluidas las de la comunicación militar. También se cree que Corea del Norte compró inhibidores de frecuencia de Rusia, y se sabe que grupos insurgentes en Irak y Afganistán también los usan.

Mientras tanto, la práctica conocida como spoofing consiste en emitir una señal falsa que engaña al GPS u otros receptores terrestres de satélite. De nuevo, se trata de una técnica sorprendentemente fácil. En de 2013, unos estudiantes de la Universidad de Texas (EE. UU.) usaron un dispositivo del tamaño de un maletín para simular una señal de GPS y provocar que un yate privado de 70 millones de euros se desviara cientos de metros de su curso en el Mediterráneo. Su ataque no fue detectado (más tarde lo comunicaron ellos mismos). Rusia también parece usar esta práctica para proteger sus infraestructuras críticas, o tal vez incluso al mismo presidente, Vladimir Putin, cuando está en movimiento. La técnica permite ocultar su ubicación, lo que le mantiene a salvo de posibles asesinatos mediante drones.

Además de dificultar la posibilidad de atrapar a alguien, los inhibidores de frecuencia y el spoofing pueden hacer que un enemigo dude sobre la veracidad de sus propios equipos. Estos procesos también se pueden desactivar en cualquier momento, lo que dificulta aún más la atribución de responsabilidades.

Pero es posible que alguien quiera paralizar un satélite en algún momento. Ahí es cuando aparecen los láseres. Ningún país es capaz de enviar láseres al espacio para derribar satélites, de momento. Esto se debe a la dificultad para generar suficiente energía para ese tipo de láseres, ya sea mediante electricidad o productos químicos.


Foto: Láseres: Hacer estallar un satélite mediante un láser es difícil, pero desactivar temporalmente sus sensores es mucho más fácil. Es posible que esto ya esté sucediendo.

Pero, en teoría, los láseres de alta potencia podrían ser lanzados desde estaciones terrestres o desde aviones. Todas las grandes potencias espaciales han invertido fondos de investigación en tales armas. Aunque no hay pruebas de que alguien haya usado láseres para destruir objetivos en el espacio, ya se han probado láseres aeronáuticos contra misiles dentro de la atmósfera. El informe de la DIA sugiere que a partir del próximo año China tendrá un láser terrestre capaz de destruir los sensores ópticos de un satélite ubicado en la órbita baja de la Tierra (y que, a mediados de la década de 2020, podrá dañar la estructura de un satélite). En general, la intención de los láseres no es hacer estallar un satélite, sino desactivar su sensor de imágenes para que no pueda fotografiar lugares sensibles. El daño puede ser temporal, a menos que el láser sea lo suficientemente poderoso para hacerlo permanente.

Los láseres se deben apuntar con mucha precisión, y para funcionar bien requieren una óptica compleja y adaptable para compensar las perturbaciones atmosféricas, como la que tienen algunos grandes telescopios terrestres. Sin embargo, hay algunas pruebas de que ya se están utilizando, aunque todas están sin confirmar y se podrían desmentir. En 2006, las autoridades estadounidenses afirmaron que China estaba apuntando láseres a sus satélites de imágenes que sobrepasaban el territorio chino.

Harrison detalla: "A nivel bajo, es algo que está sucediendo todo el tiempo. Es una zona gris de ataques. Algunos países están sobrepasando los límites del comportamiento aceptable y desafiando las normas. Pero se mantienen por debajo del umbral del conflicto".

En noviembre de 2016, el Centro de Vuelos Espaciales Comerciales de la empresa aeroespacial AGI observó algo extraño. Poco después de su lanzamiento, un satélite chino, supuestamente diseñado para probar paneles solares de alto rendimiento y nuevos carburantes, empezó a acercarse a otros satélites chinos de comunicación y, antes de continuar, llegó a colocarse a solo unos kilómetros de uno de ellos, una distancia peligrosa en términos espaciales. Y en 2017 y 2018, el dispositivo visitó a otros satélites. Por su parte, otro satélite chino lanzado en pasado diciembre, liberó un segundo objeto que parecía tener un control independiente cuando alcanzó la órbita geoestacionaria.

Se sospecha que China está llevando a cabo una técnica conocida como ataque coorbital, que consiste en enviar un objeto cerca de un satélite objetivo. Este objeto solo debe hacer unas maniobras para llegar a la posición deseada y quedarse ahí a la espera de órdenes. Tales ejercicios podrían tener propósitos poco agresivos, como inspeccionar otros satélites o, tal vez, repararlos o eliminarlos. Pero esta también se pueden usar para interferir o espiar datos de satélites enemigos, o incluso para atacarlos físicamente.

Rusia también ha estado jugando en la órbita geoestacionaria. Uno de sus satélites, el Olymp-K, empezó a moverse con regularidad, y en un momento dado se interpuso entre dos satélites comerciales Intelsat. En otra ocasión, se acercó tanto a un satélite militar franco-italiano que el Gobierno francés lo consideró como un acto de "espionaje". Por su parte, EE. UU. ha probado varios satélites pequeños capaces de maniobrar en el espacio.

Como fuerza dominante en el espacio durante décadas, EE. UU. ahora es el país que más podría perder. El informe de la DIA señala que tanto China como Rusia reorganizaron sus fuerzas armadas para dar a mucho más peso a la batalla espacial. Además, algunos militares de Estados Unidos tienen miedo de que el país haya perdido su ventaja. Harrison destaca: "Rusia y China están avanzando más deprisa en el desarrollo de sistemas contraespaciales que nosotros en la protección de nuestros satélites, lo que nos hace cada vez más vulnerables a los ataques en el espacio".

Por eso, el ejército de EE. UU. ha empezado a pensar en formas para que los satélites sean más difíciles de encontrar y atacar. Por ejemplo, el NTS-3, un nuevo satélite experimental de GPS programado para lanzarse en 2022, tendrá antenas programables y dirigibles que podrán emitir a mayor potencia para evitar las interferencias. Está diseñado para mantener su precisión aunque pierda su conexión con los controladores terrestres, y para detectar intentos de interferencia en su señal.

Otra solución consiste en no limitarse a que los satélites individuales sean más resistentes, sino en usar constelaciones en las que un satélite concreto no tenga tanta importancia. Esa es la idea de Blackjack, un nuevo programa de DARPA para crear una red barata de satélites de comunicación militar en la órbita baja de la Tierra.


Foto: Ataque coorbital: Repostar y reparar satélites parecen buenas ideas. Pero si uno se mantiene cerca de un satélite, puede convertirse en una amenaza de ataque sorpresa.

En el Simposio Nacional sobre el Espacio celebrado el pasado abril, el jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, el general John Hyten, subrayó que tales constelaciones también podrían usarse para controlar armas nucleares. En vez de depender de enlaces de comunicaciones reforzados, el comando y control nuclear debe tener "un número casi infinito de vías que atraviesen cada elemento del espacio: el espacio militar reforzado, el espacio comercial, diferentes tipos de enlaces... para que el adversario nunca pudeda averiguar cómo se transmite el mensaje".

El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967 prohíbe las armas de destrucción masiva en el espacio y en los "cuerpos celestes" como la Luna. También prohíbe "bases militares, instalaciones y fortificaciones" en los cuerpos celestes, aunque no en la órbita terrestre. Los grandes países con capacidad espacial ratificaron el tratado hace mucho tiempo, pero las intenciones del tratado de acordar usos pacíficos para el espacio parecen cada vez más lejanas, a medida que la retórica y las acciones militares se hacen más habituales.

La ONU lleva décadas intentando que los países acuerden no "militarizar" el espacio. Los representantes de más de 25 países se reunieron en un encuentro a puerta cerrada en Ginebra (Suiza) el pasado marzo para hablar de un nuevo tratado. "El gran obstáculo para salir del punto muerto reside en la continua desconfianza entre las grandes potencias", afirma el abogado espacial de la Universidad de Exeter en Reino Unido Hitoshi Nasu, que junto con sus colegas está elaborando una guía sobre cómo se aplica el derecho internacional al espacio.

Pero como pasó en los días de la Guerra Fría, la única manera de parar un conflicto en el espacio consiste en señalar claramente que un país tiene la disposición y la capacidad de llevarlo a cabo. Harrison concluye: "Actualmente, no estamos preparados para un conflicto así y nuestra falta de preparación socava la disuasión y hace que los conflictos en el espacio sean más probables".



Space Force promueve una empresa para SATCOM




El brazo espacial de la defensa norteamericana, que comenzó a unificar la gestión de las comunicaciones por satélite, publicó una Visión que promueve una empresa que permita a los combatientes comunicarse en un entorno disputado, degradado y limitado operativamente

El general Jay Raymond, Jefe de Operaciones Espaciales, Fuerza Espacial de los de los Estados Unidos (USSF) y Comandante del Comando Espacial, firmó recientemente la Visión de la USSF para Comunicaciones por Satélite (SATCOM).

La Visión describe los lineamientos del nuevo servicio de comunicaciones a desarrollar en una sola empresa que pueda continuar dando soporte a los combatientes desde y a través de un entorno disputado, degradado y limitado operativamente (CDO).

La nueva visión de la USSF pone énfasis en la velocidad necesaria para desarrollar capacidades futuras de SATCOM. La visión dice: «Debemos avanzar más rápido que nuestros adversarios para garantizar que los combatientes reciban los beneficios operativos de una empresa SATCOM integrada capaz de ofrecer comunicaciones satelitales en entornos CDO». Debemos adoptar procesos de adquisición más rápidos y construcciones de comando y control más rápidas para mantener la ventaja en cualquier conflicto».

«A pesar del alcance global e instantáneo de nuestros sistemas de comunicaciones satelitales, que incluye capacidades militares y comerciales, la arquitectura actual flexible de sistemas SATCOM necesita mejorar su capacidad de recuperación, robustez, flexibilidad y capacidad de administración», dijo el mayor general Bill Liquori, Director de Requisitos Estratégicos, Arquitecturas y Análisis de la USSF. Un equipo de expertos de la USSF, el Centro de Sistemas Espaciales y de Misiles y la Oficina Comercial SATCOM de la Fuerza Espacial han sido fundamentales para identificar y definir los requisitos y conceptos clave en el documento de visión. 

Una única empresa SATCOM integrada mejorará la integración entre los sectores militar y privado, con el objetivo de permitir a los combatientes hacer la transición entre sus redes y terminales para alternar recursos con poca o ninguna interrupción.

El USSF informó que tiene varias prioridades inmediatas para impulsar una empresa SATCOM única e integrada, incluyendo el establecimiento de un equipo de expertos principales que pueden analizar y orquestar una empresa multifacética. Ese equipo necesitará desarrollar rápidamente una hoja de ruta para garantizar que las prioridades presupuestarias a corto plazo estén en línea con la visión de SATCOM.

Además, USSF desarrollará un estándar de interfaz de módem flexible (FMI) para admitir la itinerancia ágil de las comunicaciones satelitales para los usuarios del Departamento de Defensa (DoD) y desarrollará una estrategia para reemplazar la capacidad actual del sistema Global de Banda Ancha (WGS). USSF continuará involucrando a socios comerciales para evaluar oportunidades que puedan complementar o posiblemente reemplazar partes de un sistema militar tradicional diseñado específicamente para comunicaciones satelitales.

El 12 de diciembre de 2018, el Comando Espacial de la Fuerza Aérea asumió la responsabilidad exclusiva de la adquisición de servicios de comunicaciones satelitales en nombre del Departamento de Defensa. Luego, AFSPC organizó un Día de la Industria SATCOM para involucrar a los socios industriales al inicio del proceso de redacción de la visión, quienes proporcionaron numerosos aportes que dieron forma a la visión final.

El 28 de mayo de 2019, los Secretarios de la Fuerza Aérea y la Armada acordaron transferir la responsabilidad de la futura capacidad de banda estrecha de la Armada a la Fuerza Aérea como un paso prudente para consolidar las capacidades espaciales. AFSPC fue re-designado a USSF como un paso inicial en el establecimiento de la USSF el 20 de diciembre de 2019.



viernes, 21 de febrero de 2020

Crypto AG : la máquina espía suiza que fue utilizada por los regímenes militares de Sudamérica para coordinar el infame Plan Cóndor


El general chileno Augusto Pinochet y su colega argentino Jorge Rafael Videla.

En los últimos días, se destapó un entramado de espionaje que reveló cómo los servicios de inteligencia de los gobiernos de EE.UU. y Alemania espiaron durante décadas las operaciones de cerca de 100 países, mediante un dispositivo de encriptación que producía la empresa suiza Crypto AG.

El escándalo fue develado por el diario The Washington Post y la cadena de televisión alemana BDZ.

Sin embargo, gracias al Archivo de Seguridad Nacional, adscrito a la Universidad George Washington, también se conoció que los regímenes militares que controlaron varios países de Sudamérica en las décadas de 1970 y 1980, y que orquestaron la llamada Operación Cóndor, utilizaban las máquinas de Crypto AG para comunicarse entre ellos.

La Operación Cóndor fue un plan de inteligencia coordinada entre los gobiernos de facto que se instauraron en países del Cono Sur - principalmente Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Brasil- a finales de la década de los 70.

Tenía como objetivo la represión de los miembros de grupos opositores, conllevando la vigilancia, tortura y traslado entre países de miles de personas, muchas de las cuales fueron víctimas de desapariciones forzadas.

A la red de comunicaciones que estuvo detrás esta coordinación regional entre los regímenes militares se la conoció como "Condortel".

"Aunque en el papel comenzó en 1975, la red comenzó a ser utilizada en 1976 para rastrear a las personas que habían buscado refugio en Buenos Aires, que para ese entonces era el último rincón democrático en el Cono Sur hasta el golpe de ese año", le dijo a BBC Mundo, Carlos Osorio, coordinador del proyecto de documentación del Cono Sur del Archivo de Seguridad Nacional.

Pero, ¿cómo fue utilizada esta red en Sudamérica?


La compañía suiza Crypto AG fabricó máquinas que nutrieron de información secreta de otros gobiernos a la inteligencia estadounidense y alemana.

Condortel

Habría que remontarse a noviembre de 1975. Según los documentos revelados por el Servicio Nacional de Archivos de EE.UU., en esa fecha y en Santiago de Chile, los responsables de cinco regímenes militares en Sudamérica firmaron un acuerdo para emplear un sistema de encriptación de las comunicaciones.

Dicho sistema iba a estar "disponible para los países miembro en los siguientes 30 días, con el entendimiento de que podría ser vulnerable" y el compromiso de que sería "reemplazado en el futuro con máquinas criptográficas que serán elegidas de acuerdo común", reza el texto del acuerdo firmado.

"Esas eran máquinas muy apreciadas en esos años y los militares las tenían para comunicarse y utilizarlas principalmente en el seguimiento de los refugiados que habían huido de los países que estaban bajo estos regímenes", señaló Osorio.

"Primero las utilizaron para seguir a las personas en Sudamérica, pero pronto comenzaron a buscar personas en Reino Unido, España e Italia", añadió.

Tras una segunda reunión en junio de 1976, la Agencia Central de Inteligencia Estadounidense (CIA, por sus siglas en inglés) informó que Brasil había aceptado "proporcionar equipamiento para 'Condortel'" , que provendría de la suiza Crypto AG.

Crypto AG era una empresa fundada en los años 30 por el inventor sueco Boris Hagelin, que en los años 50 fue adquirida secretamente por la CIA y la BND (Bundesnachrichtendienst, la agencia federal de inteligencia del gobierno de Alemania Occidental).


El ministro chileno Orlando Letelier fue asesinado en EE.UU. en 1976.

Esa primera máquina del Condortel, comprada directamente a Hagelin, era una CX52 y su descripción establecía que era "similar en apariencia a una vieja caja registradora que tiene números, manijas deslizantes y un dial operado manualmente a un lado que se gira después de cada entrada".

El sistema funcionaba mediante la codificación de archivos secretos de inteligencia que se compartían para coordinar acciones conjuntas entre países.

Las investigaciones hechas por el Washington Post y el Archivo de Seguridad Nacional no precisan las acciones para las que el sistema Condortel fue utilizado.

Sin embargo, sí revelan que la CIA pudo obtener de esta manera detalles de operaciones como el golpe militar de 1973 en Chile o el de 1976 en Argentina; el asesinato del excanciller chileno Orlando Letelier en Washington en 1976, la revolución sandinista en Nicaragua o la guerra de Malvinas que enfrentó a Argentina con el Reino Unido.

"Ahora esperamos que la CIA desclasifique estos documentos, para tener certeza de varios hechos. Por ejemplo, queremos saber si la Operación Cóndor es responsable de la muerte de Orlando Letelier", dijo Osorio.

"Tenemos información de que hay mensajes cifrados entre la Dima (Inteligencia chilena) y los militares paraguayos", añadió.


La operación Cóndor fue un plan de colaboración entre cinco regímenes militares que fueron responsables de la muerte y desaparición de miles de personas en Sudamérica.

Además, en un archivo dado a conocer como parte de la investigación, se señala que el sistema tuvo varias actualizaciones. Una de ellas ocurrió en 1977 y fue hecha por el gobierno argentino con la compra de un nuevo dispositivo "para mejorar la seguridad de sus comunicaciones a través del teletipo".

Otra tuvo lugar en 1978, cuando se incluyó dentro de la red a las fuerzas armadas de Ecuador.

El papel de EE.UU.

Sin embargo, muchos de los representantes de esos gobiernos desconocían la relación entre Crypto AG y la CIA, señala la investigación.

Así, la empresa suiza no solo hacía millones de dólares con la venta de sus dispositivos -vendieron a alrededor de 100 países y los únicos que no los compraron fueron la Unión Soviética y China, que rechazaban la conexión de la marca con Occidente-, sino que obtenían datos cifrados a los que de otra manera les hubiera sido imposible acceder.

Según el informe del Post, los agentes de la CIA anotaron en aquella época sus preocupaciones por la violación de derechos humanos que ocurrían en el sur del continente, pero el gobierno de EE.UU. señaló en dichos documentos que ellos estaban más "intranquilos" por las muertes fuera de las fronteras de estos países sudamericanos que por lo que ocurría dentro.

"Siempre se sospechó sobre la participación de EE.UU. y el saber, el conocer la situación, es una forma de participación", señaló Osorio.

"Esta es la confirmación de esa sospecha", explicó.


Crypto AG nutrió de información a la inteligencia británica durante la Guerra de las Malvinas.

Otro de los señalamientos que se desprenden de la investigación es la falta de acción por parte de los gobiernos estadounidenses de entonces frente a los regímenes militares que hacían parte de la Operación Cóndor.

"Las revelaciones en estos documentos tal vez nos permitan preguntarnos por qué EE.UU. no intervino cuando se estaban cometiendo estas atrocidades o, al menos, por qué no las expuso ante la opinión pública mundial", señalaron los periodistas Greg Miller y Peter Mueller, del Washington Post.

El diario subrayó que los productos de Crypto AG se siguen empleando en más de una decena de países y su logotipo, en color naranja y blanco, todavía se exhibe en lo alto de la sede de la marca en Zug, Suiza, aunque la compañía fue liquidada y desmantelada en 2018 por sus inversores, a través de una empresa de Liechtenstein.

Dos empresas compraron casi todos los activos de Crypto AG: CyOne Security y Crypto International, que controla la marca y el negocio internacional de la antigua compañía.

Ambas han insistido en que en la actualidad no tienen conexión alguna con ningún servicio de inteligencia, aunque CyOne tiene al mismo director ejecutivo que tuvo Crypto AG durante las casi dos décadas que fue propiedad de la CIA.