martes, 14 de julio de 2020

Un grupo de súper ricos piden pagar más impuestos para luchar contra el coronavirus
"Tenemos una deuda enorme con los que realizan trabajos esenciales que son groseramente mal pagados”, dicen los signatarios de la carta, entre ellos, Abigail Disney y Jerry Greenfield (Ben and Jerry). 
Por Marcelo Justo


Abigail Disney y Stephen Tindal forman parte de "Millonarios por la Humanidad". Imagen: AFP

Desde Londres

Un nuevo grupo de 83 super-millonarios del mundo le escribió una carta al G20 para exhortar a los gobiernos a que les cobren más impuestos. “Nuestros gobiernos tienen que subir los impuestos a gente como nosotros. Inmediatamente. Sustancialmente. Y que sea permanente”, dice la carta publicada hoy por el matutino británico The Guardian.

Entre los signatarios se encuentran Jerry Greenfield, co-fundador de los helados Ben and Jerry, Abigail Disney, heredera del imperio Disney, y Stephen Tindall, el segundo hombre más rico de Nueva Zelanda. “No somos los que atienden a los enfermos en la terapia intensiva. No somos los que manejan las ambulancias. No somos los empleados que se ocupan de llenar las góndolas o distribuir la comida puerta a puerta. Pero tenemos dinero. Mucho dinero. Dinero que se necesita desesperadamente para que el mundo se recobre de la crisis. Y tenemos una deuda enorme con los que realizan trabajos esenciales que son groseramente mal pagados”, dice la carta.

El grupo autodenominado, “Millonaires for Humanity” (Millonarios por la Humanidad" es una ampliación con millonarios de otros países de los “Patriot Millonaires”, una organización estadounidense fundada en 2010. En su carta los “Millonaires for Humanity” dejan en claro que la filantropía o las organizaciones caritativas, tan tradicionales en los países anglosajones, son insuficientes para lidiar con esta crisis. “Los problemas causados y revelados por la covid-19 no pueden resolverse con caridad por más generosa que sea. Los líderes mundiales tienen que tomar la responsabilidad de recaudar los fondos necesarios e invertirlos de una manera justa”, dice la carta

El párrafo tiene dos destinatarios: el resto de los millonarios globales y los gobiernos. Al decir que no basta con la caridad están dirigiéndose a sus pares: los superricos. Al exigir voluntad política, exhorta a los gobiernos - al mismo tiempo que les ofrecen una inusual alianza política – a cambiar el regresivo sistema fiscal de los últimos 40 años.

La caritativa evasión fiscal

En marzo de este año la consultora Knight Frank calculó que había más de medio millón de personas con fortunas superiores a los 30 millones de dólares.

El más rico de todos, el fundador de Amazon, Jeff Bezos, es uno de los grandes beneficiarios de la pandemia: su fortuna creció en 75 mil millones de dólares desde el comienzo de la crisis hasta rondar la estratosférica cifra de 189 mil millones de dólares. Esta fortuna es tres veces el monto de la deuda que el gobierno argentino buscar reestructurar en estos momentos (66 mil millones)

Bezos donó 100 millones de dólares a la organización caritativa “Feeding America” que suministra ayuda alimentaria a los sectores relegados de los Estados Unidos. “Feeding America", que maneja unos 200 centros en todo el país, estaba obviamente agradecida. La donación era la máxima que había recibido en su historia y “muchísimas vidas cambiarán gracias a su generosidad”.

Esta generosidad representa menos del 0,1 por ciento de la fortuna de Bezos. Con un detalle adicional: Amazon se dedica a la evasión serial y global a gran escala. Lo que da con una mano, lo roba multiplicado por mil con la otra.

En 2018 la compañía pagó cero impuestos a nivel federal en Estados Unidos. Ese mismo año desembolsó unos 5 millones en el Reino Unido sobre más de 70 millones de ganancias, alrededor del 8%, cuando el impuesto corporativo británico es 19%. En 2017 la Unión Europea multó en 250 millones de euros a Amazon por “prácticas impositivas ilícitas”: el caso todavía está en la Corte Europea de Justicia.

Los gobiernos son obviamente co-responsables de esta situación. El mensaje de los “Millonaires for Humanity”es también para el G20 que desde el estallido financiero de 2008 viene hablando de un cambio de reglas impositivas a nivel mundial con sucesivaspromesas incumplidas de eliminar o al menos controlar los paraísos fiscales. En 2013 el G20 y la OCDE comenzaron a trabajar en un nuevo sistema para lidiar con la evasión tributaria de los grandes prestidigitadores impositivos a nivel global: las multinacionales. Desde entonces ha habido avances en cuentagotas y con rendijas legales para todos los gustos. Este fin de semana los ministros de finanzas del G20 se reúnen este 18 y 19 en Jeda, Arabia Saudita.

Los Millonaires for Humanity apuestan a que la magnitud misma de la crisis comience a desequilibrar la balanza a favor de una reforma impositiva que no solo aumente la tasa efectiva que pagan las grandes fortunas sino que también lidie con el tema de la evasión y la elusión tributarias. “Nunca como ahora ha quedado expuesto que estamos absolutamente interconectados. No va a haber otra posibilidad de corregir este problema. A diferencia de decenas de millones de personas, no tenemos que preocuparnos de perder nuestros trabajos, nuestras casas o nuestra posibilidad de mantener a nuestras familias. Así que por favor. Cóbrenos más impuestos”, dice la carta. Y para que quede claro lo repiten tres veces: “Tax us. Tax us. Tax us” ¿Llegará el mensaje a nuestras pampas?



Fuente:  pagina12.com.ar

lunes, 13 de julio de 2020

Ariel, ¿un mundo océano alrededor de Urano?
Por Daniel Marín



Siempre que se habla de Urano es inevitable sacar a colación su sistema de lunas y lo «aburrido» que parece comparado con el resto de sistemas de satélites que se hallan alrededor de los otros planetas gigantes. Júpiter tiene a Ío, el mundo más volcánico del sistema solar, y a Europa, uno de los mundos con mayor potencial de habitabilidad que conocemos, además de los «mundos océano» Ganímedes y Calisto. Saturno tiene a Encélado, la versión reducida y más activa de Europa, a Titán, con su océano subterráneo, su densa atmósfera y sus lagos y mares de metano, y a Dione, otro candidato a mundo océano. Por último, Neptuno tiene a Tritón, un objeto del cinturón de Kuiper capturado con atmósfera, géiseres y que posee otro océano subterráneo. Pero Urano, ¿qué tiene? Entre sus 27 satélites, como mucho destaca la pequeña luna Miranda, un cuerpo que en realidad es un pastiche formado por los restos de colisiones anteriores y que es famoso por los acantilados Verona Rupes, los más impresionantes del sistema solar. El resto de grandes lunas, Ariel, Umbriel, Titania y Oberón, parecen ser un conjunto de oscuros y tristes cuerpos geológicamente muertos. Pero, ¿estamos seguros de que es realmente así?


Ariel visto por la Voyager 2 (NASA).

En realidad, el carácter «aburrido» de las grandes lunas de Urano es resultado de los pocos datos que tenemos de ellas. Debido a la peculiar geometría del sistema de satélites de Urano —que parece una diana vista desde el Sol porque las órbitas de los satélites están «tumbadas», como el eje de rotación del propio Urano—, la Voyager 2 no pudo pasar cerca de varias lunas como en el caso del resto de planetas gigantes y se limitó a sobrevolar el sistema de forma fugaz. Además, puesto que no se ha vuelto a enviar ninguna sonda en todos estos años, solo hemos visto menos de la mitad de la superficie de cada luna aproximadamente. Como resultado, el sistema de satélites de Urano es el peor conocido de todo el sistema solar. La Voyager 2 reveló en 1986 que, además de Miranda, otras dos lunas presentaban señales de actividad geológica: Ariel y Titania. Ambas poseen numerosas fracturas y cañones que recorren su superficie, pero la mayor parte de investigadores concluyeron entonces que no eran más que los restos de una actividad geológica primigenia que había desaparecido hacía eones.


Ariel y la sombra de Ariel sobre el disco de Urano vistos por el Hubble (NASA/ESA/STScI).

No obstante, nuestra visión del sistema solar exterior ha cambiado radicalmente desde 1986. Ya hace tiempo se sugirió que las lunas más grandes de Urano podrían tener importantes cantidades de amoniaco. ¿Y qué tiene esto de especial? Pues que el amoniaco es un magnífico anticongelante. Y, teniendo en cuenta que las lunas de Urano tienen una corteza exterior de hielo de agua, el amoniaco habría permitido que estos satélites mantuviesen un océano subterráneo en estado líquido durante mucho más tiempo de lo que se pensaba. En los años 80 se comprobó que Ariel en concreto tenía zonas muy jóvenes —o sea, con pocos cráteres—, con una edad de tan solo mil o dos mil millones de años (algunas estimaciones de edad indican unos pocos centenares de millones de años). Esta juventud podría deberse a actividad criovolcánica, es decir, volcanes que habrían expulsado «lava» formada por agua y amoniaco. Si este escenario es correcto, la superficie de Ariel debería presentar depósitos de hielo de amoniaco mezclado con hielo de agua y sales de amoniaco (como el carbonato de amonio). El estudio de la distribución de amoniaco en las lunas de Urano y de otros cuerpos del sistema solar, se ha intensificado tras el sobrevuelo de Plutón por parte de la sonda New Horizons. Esta sonda descubrió depósitos de amoniaco en Caronte, la mayor luna de Plutón, y en los satélites Nix e Hidra como predecían los modelos teóricos.


Ariel y sus fallas tectónicas (NASA/JPL).

Las mayores lunas de Urano vistas por la Voyager 2 (Ted Stryk/NASA).

Un equipo de investigadores con Richard Cartwright a la cabeza ha observado Ariel en el infrarrojo cercano con el telescopio IRTF de la NASA en Hawái buscando la firma espectral del amoniaco y sus sales y, efectivamente, la han encontrado. No es la primera vez, pero en esta ocasión la resolución espacial y la banda espectral usadas sí son novedosas. Ahora bien, antes de cantar victoria, hay que recordar que el amoniaco puede venir del exterior, por ejemplo a lomos de cuerpos menores que han colisionado con la superficie de Ariel. No obstante, las observaciones muestran que los depósitos de amoniaco son independientes de la distribución de hielos de agua y dióxido de carbono, así como del material orgánico rojizo proveniente de los satélites retrógrados exteriores. La distribución de estos hielos en Ariel refleja la división entre el hemisferio de avance en la órbita y el opuesto —el hemisferio de avance recibe más impactos todo tipo—, o sea, se trata de una división provocada por procesos exógenos. Si el amoniaco no presenta esta división, significa que, probablemente, es de origen interno. O lo que es lo mismo, que Ariel ha tenido actividad (crio)volcánica durante al menos la mitad de la historia del sistema solar.


Posible firma espectral del amoniaco y sus sales en el infrarrojo en la superficie de Ariel (Cartwright et al.).

Esto implica que Ariel podría tener un océano subterráneo en la actualidad, es decir, que sería un candidato a mundo océano como Europa, Titán, Tritón o Plutón. Y, quizás, otros satélites de Urano como Titania también podrían tener —o han tenido en el pasado— un océano global. De ser así, Urano y sus lunas subirían muchos puntos a la hora de convertirse en una de las prioridades de la exploración del sistema solar.


Plan de la NASA para estudiar los mundos océanos del sistema solar (NASA).
Superarma orbital: ¿atacará el Pentágono a Rusia y Corea del Norte desde el espacio?
Por Denis Lukyanov


© Foto : Pixabay


La Fuerza Aérea de Estados Unidos supuestamente está barajando la posibilidad de desplegar un sistema militar altamente sofisticado en el espacio, informa el medio Military Watch Magazine. La idea de usar armas cinéticas no es nueva y ya fue barajada en el pasado. Sputnik analiza qué tan factible es la propuesta.

La idea que está en consideración es conocida bajo el nombre de Proyecto Thor y supone la creación de una superarma potente en la órbita de la Tierra que sea capaz de realizar el llamado bombardeo cinético. La historia del concepto se remonta a los años de la Guerra Fría. Los proyectiles cinéticos fueron usados durante los conflictos armados en Corea y Vietnam, pero obviamente no se lanzaban desde el espacio.

Cuando hablamos de una superarma orbital que utiliza proyectiles cinéticos se trata de un arma que se encuentra en un nivel totalmente nuevo. Dicha arma será mucho más potente que sus análogas usadas en el pasado. 

Estados Unidos pensó un sistema orbital de este tipo ya hace dos décadas. En 2003, la Fuerza Aérea de Estados Unidos publicó un informe en el que describió un sistema equipado con barras de tungsteno controlado por un satélite y capaces de realizar ataques contra cualquier parte del mundo.

Según la visión de la Fuerza Aérea, el proyectil tendría una energía cinética natural porque se movería en la órbita a una velocidad de ocho kilómetros por segundo y al momento del impacto tendría una velocidad de Mach 10. En otras palabras, tres kilómetros por segundo. Es decir, a medida que la barra entre en la atmósfera de la Tierra, iría perdiendo velocidad, pero la energía restante sería capaz de hacer un daño considerable.

En caso de que el modelo propuesto en 2003 por la Fuerza Aérea cobrase vida, un proyectil cilíndrico de 6,1 metros de largo y con un diámetro de 0,3 metros que choca contra la superficie a la velocidad de Mach 10 produciría una energía cinética equivalente a 11,5 toneladas de TNT o 7,2 toneladas de dinamita.

¿Sustituto para las armas nucleares?

De acuerdo con el Tratado sobre el espacio ultraterrestre, EEUU no tiene el derecho de desplegar armas nucleares, biológicas o químicas en el espacio, pero la nueva superarma no estaría sujeta a estas restricciones. Esta podría ser usada para realizar ataques más potentes que los de muchos tipos de armas químicas y, en algunos casos, nucleares, apuntó el autor de la nota en el portal Military Watch Magazine.

Por ejemplo, en comparación con ataques nucleares, el bombardeo cinético permite evitar la precipitación radioactiva que toma lugar después de la explosión atómica.

El desarrollo de una superarma no nuclear con base en el espacio provee a Estados Unidos con una ventaja masiva contra sus adversarios que siguen la política de no ser los primeros en utilizar sus arsenales nucleares, como por ejemplo China y Corea del Norte. Esto permite a EEUU atacar blancos con el mismo nivel de potencia que una ojiva nuclear sin llegar a una escalada que llevaría a una guerra nuclear, indica el artículo.

Sin embargo, aquí es importante subrayar que si un arma de este tipo fuese creada, los países que declaran que no serían los primeros en usar sus armas atómicas podrían modificar sus doctrinas nucleares, ya que una superarma orbital representaría una amenaza a su existencia comparable con la que proviene del arsenal nuclear de EEUU.

Las inversiones en un arma con estas capacidades vendrían en el contexto del creciente interés de Washington en las armas estratégicas no nucleares, subraya el autor de la publicación. Según el artículo, EEUU ya ha invertido en el desarrollo del programa de misiles intercontinentales hipersónicos convencionales capaces de realizar un ataque contra cualquier parte del planeta creado para los submarinos y destructores furtivos de la Marina de guerra estadounidense.

Posibles blancos y asequibilidad

El Proyecto Thor, según Military Watch Magazine, estará compuesto de barras de tungsteno que no solo serán controlados por los satélites, sino también lanzados desde ellos. Estos proyectiles podrían ser usados contra los búnkeres reforzados e instalaciones nucleares subterráneas. Se prevé que las barras carezcan de ojivas, pero aun así serán aptas para causar un daño mayúsculo gracias a su enorme velocidad en el momento del impacto.

Esta superarma puede convertirse en una alternativa a las armas antibúnker nucleares y convencionales como, por ejemplo, los GBU-57, agrega el autor de la nota.

"Corea del Norte y Rusia, dos países que despliegan sus activos militares considerables desde instalaciones bien fortalecidas, presuntamente serán los principales blancos posibles para estas armas, junto a Irán que ha recibido la ayuda norcoreana en el fortalecimiento de sus instalaciones de misiles y nucleares", enfatiza el autor del artículo en el portal.

No obstante, prosigue, el coste del despliegue de estas barras que pesan más que 10.000 kilogramos cada una a causa de la densidad del tungsteno puede resultar inasequible. Incluso para Estados Unidos, si decide producir estos sistemas orbitales en masa.

La nota de Military Watch Magazine asevera que cada una de las barras podría costar más de 230 millones de dólares, lo que es varias veces más que el coste de un arma antibúnker nuclear o convencional. 

¿Carrera armamentística en el espacio?

El autor de la nota acertadamente destaca que el despliegue de esta superarma en el espacio por EEUU podría hacer que otras potencias mundiales busquen una manera de responder a las acciones de Washington. Como consecuencia, esos países podrían tratar de crear y desplegar sus propios sistemas de este tipo. Una situación como esta podría llevar a una carrera armamentística, pero esta vez más peligrosa porque el escenario sería el espacio.

Para evitar la escalada en el espacio, los países tienen que buscar un consenso y lo ideal sería extender el Tratado sobre el espacio ultraterrestre para prohibir el despliegue de armas tipo Proyecto Thor en la órbita.

El autor del artículo, por su parte, concluye que el impacto psicológico del despliegue de estas armas que son capaces de llevar a cabo ataques desde una altura de decenas de miles de kilómetros puede hacer que el Proyecto Thor de por sí sea "una inversión que vale la pena".

No cabe duda que Estados Unidos dispone de tecnologías necesarias para crear la superarma espacial: la pregunta es cuánto tiempo tardaría en realizar el Proyecto Thor. Aunque Washington es una potencia espacial, incluso para ella sería difícil crear este tipo de sistema orbital a corto plazo.

Por ahora está haciendo los primeros pasos para volver a reclamar su espacio en el espacio. Actualmente lo que tenemos es una visión que puede tardar décadas en ser realizada. Además, el Pentágono tiene que entender qué está en juego: si osa proseguir con el proyecto, seguramente dará impulso a una nueva carrera armamentística y no hay garantías de que la gane.



El cohete pesado Angara, el as bajo la manga de Rusia para competir con SpaceX
Rusia protagoniza una carrera espacial con Estados Unidos por el mercado de los lanzamientos y apuesta por los cohetes Angara, una gama de vectores que desarrolla el centro Jrúnichev. El exdirector general de la compañía, Vladímir Nésterov, narra a Sputnik las peripecias del cohete llamado a competir con SpaceX de Elon Musk.


© Foto : Ministerio de Defensa de Rusia

La versión ligera del cohete fue lanzado por primera vez el 9 de julio de 2014, medio año después se llevaba a cabo el despegue de la versión pesada Angara A5. El lanzamiento del segundo cohete pesado se pospuso varias veces y ahora se planea que tendrá lugar en noviembre de 2020.

Nésterov es tajante y descarta que la segunda prueba se lleve e cabo este año.

"Conozco muy bien el ciclo de los preparativos. Terminar el cohete, realizar las operaciones finales, trasladarlo al cosmódromo y hacer allí los ajustes necesarios. En el mejor de los casos el despegue podría tener lugar en el primer o segundo trimestre de 2021", dice.

El primero de Rusia

El cohete Angara con combustible ecológico es el primero que desarrolla Rusia tras el desmoronamiento de la Unión Soviética. Según el exdirector de Jrúnichev, el costo del aparato rondará los 2.900 millones de rublos (casi 41 millones de dólares) siempre y cuando se cumplan las normas de producción.

El propulsor RD-191 de la primera etapa reúne las tecnologías más avanzadas.

"Nadie en el mundo ha hecho algo similar y no lo hará dentro de unos diez años", enfatiza Nésterov que estuvo al timón de Jrunichev de 2005 a 2012 y que de hecho fue el artífice de la nueva máquina.

Con más de 48 años diseñando cohetes, Nésterov elogió también el motor RD-0124 de la segunda fase del Angara que cuenta con un impulso específico de 359 unidades, el parámetro más importante de la eficiencia de un propulsor que relaciona el empuje y el gasto de combustible. A mayor impulso específico menor consumo de combustible. "Ningún constructor del mundo, tampoco Elon Musk, puede incluso soñar con esa cifra", afirma.


© SPUTNIK

El Angara lleva materiales compuestos en su estructura, cinco años después la compañía de Musk también comenzó a usar este material.

"Sé todo sobre los chinos, indios, japoneses, israelíes, iraníes, europeos y estadounidenses. El Angara es el mejor cohete espacial del mundo", remarca, y matiza que su única desventaja es que no cuenta con partes recuperables, una cuestión que atribuye a problemas burocráticos.

Con bajos costos de producción en Rusia, respecto a Estados Unidos, hacen competitivo al Angara A5 en el mercado de los lanzamientos comerciales que mueve millones de dólares anuales.

La competencia espacial

Pese a sus avanzadas tecnologías espaciales, Rusia va perdiendo su cuota en el mercado de lanzamientos, como lo reconocía la corporación estatal Roscosmos en un informe de 2017 y lo atribuía a las sanciones occidentales y la competencia desleal por parte de empresas, como la estadounidense SpaceX, que reciben apoyo de su Gobierno.

"Eso no es así. Hemos perdido cuota de mercado por la ineptitud de la gente. Cuando yo era director general de Jrunichev teníamos ocho lanzamientos comerciales al año. Nuestra empresa generaba más de 700 millones de dólares anuales de ingresos. Durante toda mi gestión generamos para el país casi 4.000 millones de dólares (...) Se pudo disminuir drásticamente el precio de los lanzamiento y no dejar que Elon Musk se quede con todo el mercado. Ha sido un error humano garrafal", sostiene.

"Angara definitivamente recuperará la cuota de mercado con una línea estratégica correcta de su producción y uso", dijo a Sputnik Nésterov.

Nésterov ha cuestionado también la diversidad de cohetes que se desarrollan en el país con tres cohetes ligeros y cuatro cohetes medianos, entre ellos el Angara A3 y el Soyuz 5.

"¿Qué país cuenta con varios cohetes ligeros? (...) Somos un país muy rico. ¿Qué país tiene o tendrá varios cohetes medianos? El Angara A3 está listo (...) El Soyuz 5 no hace falta", dice.

El escepticismo del exdirector colma el vaso cuando habla de los planes de producir un cohete pesado Angara A5 con la primera fase recuperable, pese a que el diseño del aparato no lo prevé. "Es como hacer de las botas de cazador unas zapatillas deportivas", apostilla.

El tumultuoso camino del Angara A5 parece que llega a su fin tras casi seis años. A mediados de junio una fuente avanzó a Sputnik que el segundo lanzamiento del cohete pesado estaba previsto para el 3 de noviembre de 2020.



sábado, 11 de julio de 2020

Otro sistema solar puede estar oculto a la vuelta de la esquina
Luyten, una de las estrellas más cercanas a la Tierra, podría estar rodeada de cuatro mundos e incluso albergar vida
por Judith de Jorge




Científicos de la Universidad de Granada (UGR) y la de Liege (Bélgica) han descubierto que la estrella GJ 273, conocida como Luyten y una de las más cercanas a la Tierra -se encuentra a 12,23 años luz-, alberga un sistema planetario tan complejo como el nuestro que también podría tener la capacidad de albergar vida.

En un artículo publicado en la revista «Astronomy&Astrophysics», los investigadores explican que el sistema podría estar formado por múltiples planetas, reservorios de cuerpos menores, «e incluso podría albergar agua, a raíz de las estadísticas y las simulaciones que hemos realizado, aunque no tengamos todavía otras evidencias directas», explica Francisco J. Pozuelos, investigador en Liege y autor principal de la publicación.

El sistema de Luyten, el cuarto más cercano al Sol (se sitúa tres veces más lejos que el más cercano, Próxima Centauri b), orbita alrededor de una estrella enana M a 12.23 a.l. (1 a.l., expresado como ‘año-luz’, equivale a 9 y 12 ceros detrás kilómetros). Tiene dos planetas confirmados (denominados GJ 273b y GJ 273c), pero también puede contar con otros dos posibles, GJ 273d y GJ 273e. Según sus autores, el análisis dinámico incluyendo a estos dos mundos candidatos hace que el sistema sea altamente estable y, por tanto, muy probable.

Agua líquida

Estos dos candidatos tendrían masas algo menores que Neptuno, oscilando entre 9 y 12 veces la masa de la Tierra, lo que en la jerga astrofísica se conoce como «mini-Neptunos». Por su parte, de los planetas ya confirmados, GJ 273c tiene una masa similar a la de la nuestro planeta, mientras que GJ 273b es considerada una supertierra. Esta última es especialmente atractiva, ya que su órbita se encuentra cerca del borde interior de la zona de habitabilidad de su estrella anfitriona (el lugar preciso donde no hace demasiada frío ni demasiado calor y puede albergar agua líquida). Además, sufre un calentamiento por mareas, el mismo fenómeno que por el que existen las mareas en la Tierra debido a la interacción gravitatoria con la Luna y el Sol.

Como explica Juan Carlos Suárez, científico de la UGR y coautor de este trabajo, «el calentamiento por mareas hace de GJ 273b un planeta altamente interesante, puesto que esto lo hace compatible con el desarrollo y la existencia de una biosfera».

Otra similitud con nuestro Sistema Solar es la presencia de depósitos de cuerpos menores, tal y como predicen los investigadores. Se trata de asteroides como los que se encuentran en el cinturón de asteroides (entre Marte y Júpiter) o en el cinturón de Kuiper (más allá de Neptuno) en el Sistema Solar, cuyo impacto en la presencia de agua o la producción de productos orgánicos podría ser importante, como así se postula para el Sistema Solar.

Los científicos predicen depósitos de este tipo alrededor de Luyten, lo que, de confirmarse, podría desempeñar un importante papel en la aparición y mantenimiento de la vida en el GJ 273b.

Probabilidades de vida

Pero, ¿cuál es la esperanza de que estos mundos alberguen vida? «Cada vez que descubrimos un planeta en la zona habitable tenemos una gran esperanza de que albergue vida, pero lo cierto es que, de momento esto no se ha confirmado. Aún es difícil contestar a la pregunta de si el hecho de que no la hayamos observado significa que es muy poco probable, o si por el contrario podría ser bastante probable pero hemos observado muy poco. Lo cierto es que debemos “mirar” aún mucho más para responder», explica Suárez.

Para tener evidencias de estos dos planetas, «deben realizarse más observaciones para tomar medidas espectroscópicas de velocidad radial. Esto nos ayudaría a mejorar la precisión con la que detectamos los planetas y con la que determinamos sus características físicas», dice Suárez. Para ello, «es idóneo un instrumento puntero como el espectrógrafo CARMENES». CARMENES es un instrumento construido por un consorcio internacional y con gran peso español (IAA-CSIC), que está instalado en Observatorio de Calar Alto (Almería).

Para los investigadores, el sistema es un excelente candidato para la búsqueda de trazas de vida con futuras misiones espaciales. A juicio del investigador, «técnicamente estamos en un momento interesante puesto que en los próximos años se pondrán en órbita misiones espaciales que analizaran las atmósferas de los planetas más interesantes que vayamos descubriendo, justamente como los que estudiamos en este trabajo, en busca de biomarcadores, es decir, de trazas fisico-químicas cuyo origen probable sea biológico. Quién sabe, ¡quizá sólo haya que esperar una década o dos para descubrirlo!».


COVID-19: El precio de curarse
Estados Unidos compró casi toda la producción de remdesivir, uno de los medicamentos más promisorios para tratar COVID-19, para los próximos tres meses. Mientras Europa negocia con Gilead, la farmacéutica que lo desarrolló, para asegurar la provisión en esa región, otros países quedarán al margen de estos acuerdos. ¿Cómo se puede evitar que las empresas impongan precios abusivos? ¿Qué herramientas tienen los países para garantizar el acceso a la salud en una crisis sanitaria?
Por Vanina Lombardi 




La semana pasada se conoció el precio que la farmacéutica Gilead Science determinó para el remdesivir, el que hasta el momento parece ser el antiviral más promisorio para tratar a personas con COVID-19. Según anunció la empresa, el precio será de 390 dólares cada dosis para los gobiernos de los países desarrollados. Casi en simultáneo –y a pesar de que ese valor sería casi 400 veces superior al costo de producción estimado por un estudio de la Universidad de Liverpool, de menos de un dólar la dosis–, se conoció la decisión del gobierno estadounidense de comprar casi todo el stock de ese medicamento por los próximos tres meses: unos 500.000 tratamientos (que equivalen a la compra del total de la producción de dicha empresa para julio y el 90% de agosto y septiembre). Rápidamente, la Unión Europea también se apuró para reservar su provisión. Así, muchos países se han quedado sin posibilidad de acceder a este tratamiento, al menos hasta octubre.

“Este nuevo intento de Estados Unidos, de acaparar el medicamento que por ahora mostró cierta eficacia frente a COVID-19, tiene que ver con la defensa de sus propios monopolios y con el sesgo unilateralista que se acentuó con la administración Trump. En desdén de cualquier multilateralismo, Trump decidió desfinanciar a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y apostar a que alguna de sus empresas gane en esta carrera mundial por conseguir la vacuna o medicamentos para tratar esta enfermedad”, le dijo a TSS el historiador Leandro Morgenfeld, especializado en la política exterior de Estados Unidos. Y agregó: “En vez de pensar en una estrategia coordinada para enfrentar una pandemia a nivel global, el gobierno estadounidense y las corporaciones que defiende están haciendo negocios y tratando de sostener el lema de ‘primero Estados Unidos’”.

Al respecto, Rubén Sajem, director del Centro de Profesionales Farmacéuticos Argentinos (CeProFAr), consideró que estas situaciones de emergencia son “oportunidades para que los gobiernos se planten frente a lo que está pasando”, y cuestionó: “Estados Unidos puede comprar tantas dosis porque tiene un problema gravísimo y porque tiene dinero, pero hay países que no van a poder pagar esos precios. ¿Por qué tenemos que esperar la beneficencia del laboratorio o que, gentilmente, si quieren o si les sobra, nos los vendan un poco más barato?”.

Mientras tanto, en otras partes del mundo como en África, tienen la posibilidad de acceder a versiones alternativas de esta droga y a precios muy inferiores, ya que Gilead firmó un acuerdo de licencias voluntarias no exclusiva con cinco empresas (cuatro de India y una de Paquistán), mediante el cual las autoriza a fabricar versiones genéricas de esta droga, pero solo pueden venderlas a una lista de 127 países entre los cuales no figura ninguno de América del Sur (la Argentina incluida), lo que deja de lado a 440 millones de habitantes en toda la región. Al respecto, estimaciones del Instituto de Revisión Clínica y Económica (ICER) calculan que dos de los laboratorios de la India, Hetero Labs y Cipla, podrían comercializar una versión propia del remdesivir a menos de 80 dólares la dosis.

“El gobierno de la Argentina y los de todos los países del llamado Sur Global tienen que plantear, ante a los organismos multilaterales, que en esta pandemia es necesario coordinar acciones conjuntas y no poner a los negocios por sobre la vida. En el orden de la salud, eso es abogar porque los posibles medicamentos se compartan en forma genérica y no como un negocio”, sugiere Morgenfeld.


La farmacéutica Gilead Science determinó que el remdesivir, el que hasta el momento parece ser el antiviral más promisorio para tratar a personas con COVID-19, tendrá un precio de 390 dólares cada dosis para los gobiernos de los países desarrollados.

Del fracaso a la esperanza

Elaborado por Gilead bajo la denominación comercial Veklury, el remdesivir es un antirretroviral de amplio espectro que fue inicialmente desarrollado para tratar el ébola, pero no tuvo éxito. Luego también se ha probado en ensayos con animales para el tratamiento de otros coronavirus, como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo severo (SARS). De ahí la expectativa de que su cualidades antivirales resultasen efectivas para tratar al nuevo coronavirus SARS-Cov-2, lo que ha llevado a reactivar los ensayos clínicos con esta sustancia, que fue incluida entre los cuatro tratamientos potenciales del programa internacional Solidarity, impulsado por la OMS, en el que también participa la Argentina.

Durante el transcurso de los ensayos clínicos, el remdesivir logró ser aprobado para uso en emergencia por la Administración de Drogas y Alimentos estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) y por las autoridades de Japón. También fue recomendado para su comercialización por la Agencia Europea del Medicamento (EMA). “Es el único antiviral que por el momento ha demostrado cierta efectividad, pero lo único cierto hasta ahora, a partir de los estudios clínicos, es que mejora el tiempo de recuperación, de 15 a 11 días. Un promedio de cuatro días menos de internación que justificarían el precio del medicamento”, dijo Sajem, que es farmacéutico, y advirtió que el uso de esta droga todavía está en observación experimental.

En paralelo, existen otras alternativas que se están empleando para tratar a personas con COVID-19, algunas con buenos resultados, pero que no son antivirales. Es el caso de la dexametasona, por ejemplo, que tiene un efecto antiinflamatorio pero que no actúa sobre el virus en sí mismo. “La dexametazona sí redujo la mortalidad en pacientes con respirador, pero son medicamentos muy baratos, que fueron desarrollados en la década del sesenta y que hoy se venden en la farmacia a 700 pesos, por eso no generan tanto interés”, se lamenta Sajem, que también es secretario general del Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Ciudad de Buenos Aires (COFyBCF).

Entre varias terapias que están arrojando resultados esperanzadores en el país (y no son pasibles de ser patentados), están el uso de suero de personas recuperadas y el de un suero híperinmune, producto de una articulación público-privada en la que participaron el Centro CRIP de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y el laboratorio INMUNOVA, a partir del suero de caballos. “¿Los grandes laboratorios que tenemos en la industria farmacéutica argentina, o los laboratorios internacionales, por qué no están produciendo algo económico y accesible para todos?”, se pregunta Sajem.


Existen diversas alternativas en etapa de investigación para tratar a personas con COVID-19, algunas con buenos resultados.

Salud y mercado

Aún sin haber sido aprobado para su uso en personas, Gilead Sciences ya contaba con patentes aprobadas sobre el remdesivir en más de 70 países. Una patente es un derecho de propiedad intelectual, que en la práctica implica que quien la posea puede excluir a otros de producir, comercializar e importar el producto patentado, durante un mínimo de 20 años, en todos los países en los que esté vigente la patente. Estas normas se rigen según el tratado sobre Aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC), establecido por la Organización Mundial de Comercio (OMC) durante la Ronda de Uruguay (entre 1986 y 1994), al que la Argentina adhirió en 1994.

Se suele decir que las patentes son para incentivar las innovaciones y que los altos precios responden a las inversiones en investigación y desarrollo que hacen las empresas, pero hoy se sabe que muchas veces tales investigaciones son financiadas desde el sector público. Para el remdesivir, por ejemplo, según la organización civil estadounidense Public Citizen, Gilead recibió al menos 70,5 millones de dólares provenientes de impuestos, 6 millones de dólares por becas universitarias de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por su sigla en inglés) de Estados Unidos y otros 30 millones de dólares provenientes de fondos públicos estatales de ese mismo país. Sin embargo, las patentes con las que cuenta esta multinacional –que entre sus principales accionistas lista a BlackRock, uno de los acreedores de la deuda externa argentina– le extenderían ese derecho de exclusión hasta el año 2035 en algunos países.

“Gilead tiene antecedentes con el sofosbuvir, una droga capaz de curar la hepatitis C, que pasó de venderla en la Argentina a 1000 dólares el comprimido, en 2014, a 63 dólares, en 2017”, recuerda Sajem y se preocupa porque la presión de los pacientes y el público pueda obligar a que Estados compre este medicamento, aún a precios abusivos. “La mayoría de los datos que se conocen son provistos por la misma empresa: nos dejamos llevar por anécdotas y por cosas que se dicen en noticias y se contestan desde programas de televisión en los que no hay un solo periodista científico, sino periodistas sin formación en estos temas que opinan y terminan imponiendo ideas, que es necesario salir a contrarrestar. ¿Quién fija el precio de este medicamento y cómo? ¿Quién financió la investigación?”, cuestionó.

Para evitar abusos y monopolios, el mismo acuerdo de los ADPIC incluye salvaguardas que los países pueden utilizar, especialmente en situaciones de crisis o emergencias sanitarias como la actual. “Cuando las patentes ya han sido otorgadas, los países pueden hacer uso de las denominadas licencias obligatorias, para permitir la producción, la comercialización y la importación de versiones genéricas más accesibles del producto patentado, sin autorización del titular de la patente”, explicó Lorena Di Giano, directora ejecutiva de Fundación GEP, y advirtió que, en esos casos, la compañía detentora de la patente no deja de obtener ganancias ya que puede permanecer en el mercado con su producto y además cobrar regalías por la venta de las versiones genéricas.


“Necesitamos adelantarnos y estar preparados para que, si realmente el remdesivir es efectivo y lo necesitamos, podamos producirlo localmente o importarlo a precios que no sean los monopólicos y extorsivos a los que lo vende Gilead”, dijo Di Giano.

“Sin embargo, las salvaguardas más importantes son las que, a través de una óptima administración del sistema de patentes, previenen el otorgamiento de estos títulos cuando no se cumplen los requisitos de la ley”, advierte Di Giano, que es abogada especializada en derechos de propiedad intelectual, y explica que la implementación de las guías de patentabilidad vigentes en la Argentina desde el año 2012, así como el uso de oposiciones a las patentes (que es un mecanismo establecido por el artículo 28 de la Ley de patentes 24.481, del año 1995) son “claves” para evitar barreras de acceso a medicamentos esenciales.

De hecho, eso es lo que permitió la disminución del precio del sofosbuvir en el país en 2017, por ejemplo, ya que el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INPI) –la autoridad nacional que se ocupa de aprobar o rechazar solicitudes de patentes– rechazó las solicitudes que impedían la producción genérica de ese medicamento. Otro caso similar ocurrió en el año 2015, cuando se logró el rechazo de una solicitud de ampliación de patente sobre la combinación de los antirretrovirales lopinavir-ritonavir, que se utilizan para tratar el VIH y que también se estaba probando para el tratamiento de pacientes con COVID-19 (aunque no obtuvo resultados exitosos para estos casos). “La oposición a patentes es la herramienta legal más importante para evitar monopolios y sobreprecios, así como para proteger los desarrollos locales, ya que una vez aprobada la patente el proceso es más complejo y solo puede ser anulada judicialmente”, dijo Di Giano, quien recordó que, desde que se implementó este sistema de propiedad intelectual, la mayoría de las solicitudes de patentes presentadas por las farmaceúticas multinacionales no son merecedoras de tales títulos, puesto que se trata de abusos que hacen del sistema de patentes “con el único objetivo de extender y perpetuar sus monopolios sobre los medicamentos”.

Sobre el remdesivir, Gilead tiene al menos cinco solicitudes de patentes presentadas en la Argentina. “Necesitamos adelantarnos y estar preparados para que, si realmente el remdesivir es efectivo y lo necesitamos, podamos producirlo localmente o importarlo a precios que no sean los monopólicos y extorsivos a los que lo vende Gilead”, agregó Di Giano. Desde Fundación GEP estudiaron esas solicitudes y generaron evidencias que presentaron ante el INPI, en dos oposiciones de patentes, en las que demuestran que que esta droga no es patentable en el país ya que, por ejemplo, no cumplen con los requisitos de novedad ni de actividad inventiva, ni de aplicación industrial; reivindican sales farmacéuticas y composiciones que no son nuevas ni obvias e intentan reivindicar combinaciones de principios activos ya conocidos.

“En algún momento, los países tienen que volver a la OMC y dar de baja este sistema de patentes sobre medicamentos. No puede ser que la salud esté incluida en un acuerdo comercial, que un medicamento sea una mercancía y que el interés económico esté por encima del derecho humano sobre la salud”, concluyó Di Giano.



La angustiante infancia de la atleta argentina que asegura haber recibido señales del más allá: “Me acostumbré a vivir con miedo”
Paloma Giordano está convencida de que las experiencias paranormales provienen de una conexión que tiene con el abuelo paterno, al que que nunca conoció. Una historia de misterio.
Por Fernando Taveira


Paloma Giordano, junto a su mamá, Mariana, y su papá, Carlos


Una nena de tres años pasea por el cementerio de La Plata tomada de las manos de sus padres. La soleada mañana ayuda para paliar el frío invernal, aunque ella no siente las bajas temperaturas. Está abrigada con campera, guantes, bufanda y un gorrito simpático que oculta sus orejas, pero no así las colitas que se desprenden de su largo pelo rubio. Repentinamente, se separa de sus acompañantes y comienza a correr a una velocidad tan sorprendente que ni su papá, ni su mamá pueden alcanzarla. Es una carrera extensa por los desconocidos caminos que representa el laberinto donde descansan los muertos. Se frena de golpe. Sin el aviso de nadie. Frente a ella está la tumba de su abuelo. Es la primera conexión que tiene con el Tata, a quien jamás conoció personalmente.

La escena podría pertenecer a una novela de Stephen King. O a una de las películas de Oren Peli. Pero alejada de cualquier ficción de terror, la historia es real. Y le pasó a Paloma Giordano, la atleta argentina (esquiadora náutica) que se crió recibiendo las señales más extrañas de un mundo desconocido.

Todo comenzó cuando su abuelo construyó su casa en La Plata. Un hogar enorme de dos pisos, con un departamento individual en la planta baja, un taller artesanal y una amplia escalera de madera que permitía el ingreso a la vivienda principal. Además, un extenso pasillo desembocaba en el acceso a las tres habitaciones, el living, la cocina y los baños.

Alberto, o el Tata, nunca conoció a su nieta porque murió antes de que ella naciera. Pero Paloma percibió desde chiquita una conexión profunda con él. Se crió y creció en la misma casa que vivió su abuelo. Y las misteriosas señales marcaron su infancia.

Durante la década del noventa la propiedad estuvo alquilada durante los 5 años que Carlos Giordano (padre de Paloma) estuvo radicado en el exterior. Cuando regresó al país, se casó con Mariana y se instaló con su pareja en el hogar que había heredado.

“Empezaron a sentir cosas extrañas desde que yo era una bebita. La primera vez que pasó, nos tuvimos que ir a la casa de mi abuela por el miedo que sintieron mis viejos”, aseguró la atleta en diálogo con Infobae.

Fue una noche de verano, cuando el matrimonio se despertó en la calurosa madrugada por algunos movimientos desconocidos que sintieron en su cama.

—¿Qué pasa amor? Te moviste…

—¿Estás loco Gordo? Sos vos el que se está moviendo

—Acá pasa algo raro

Lo que parecía un sueño se transformó en pesadilla. Descartada la hipótesis sobre posibles alucinaciones mentales propias de un cuerpo dormido, ambos notaron que la cama en la que estaban recostados experimentaba movimientos fuera de cualquier lógica. Sin pensarlo demasiado, la reacción del matrimonio fue tomar a su hija en brazos y abandonar la vivienda para refugiarse en lo de la madre de Mariana.

Pasaron dos días hasta que el padre de Paloma regresó a la habitación del pánico. Con mucha bronca y angustia por lo sucedido, el platense se hizo una promesa: “No voy a permitir que nadie nos saque de esta casa”.

Con la misión de eliminar cualquier escepticismo, retiró el somier y colocó el colchón en el piso. Pero la sensación de estar acompañado continuó durante dos noches.

Desesperado por la situación, Carlos decidió llamar a un cura exorcista para que lo asesorara. “Fue muy raro, porque ni bien entró, observó la casa y se fue sin decir ni una palabra. Nunca más se supo nada de él”, explicó Paloma a la distancia, quien por ese entonces no llegaba al año de vida. “Después mis papás llamaron a otro cura que les dijo que en el pasillo habían jugado a la Ouija y no habían terminado de cerrar el portal”, continuó.

En ese pasadizo largo y tenebroso, decorado con espejos y portaretratos, los inquilinos anteriores se habían atrevido a participar del Juego de la Copa. Y las consecuencias parecían amenazar a la familia Giordano. “Cuando el religioso se puso debajo de una puerta con una vela encendida, comenzaron a saltar chispas. Dijo que había tres espíritus que no estaban descansando en paz, que se hacían escuchar y trataban de comunicarse”, siguió en su relato.

Con el transcurso del tiempo las señales fueron tomando mayor dimensión. Lo que en principio parecían ser leves doctrinas del escepticismo se transformaron en episodios cargados de misterio sin ninguna explicación razonable. Una pava eléctrica que se encendía de forma automática sin la necesidad de estar enchufada, canillas que se abrían en la soledad de la cocina, armarios que amanecían con las puertas abiertas y los constantes sonidos de pasos sobre las escaleras representaron algunos ejemplos durante un período prolongado. “Una vez estaba con mi mamá y su amiga merendando en el living y de golpe la máquina de coser empezó a funcionar sola. Nos asustamos mucho porque estaba desenchufada”, argumentó Paloma.

Según la mirada de Mariana, la presencia de Alberto se notó en el inmueble desde el día en que se instalaron. Ella está confiada de que alguna vez se le apareció el rostro de su suegro reflejado en la puerta espejada del horno. En más de una ocasión le contó a Paloma que de no haber recibido las señales del Tata, ella no estaría presente.

Como la vez que estaba en el baño secándose el pelo y su hija de un año se encontraba jugando de espaldas hacia las escaleras en una posición peligrosa. Sin ninguna protección, la inestabilidad de la nena pudo derivar en una tragedia, pero un toque en el hombro silenciado por el ruido del motor del electrodoméstico sirvió para darse vuelta de inmediato y rescatar a la pequeña de un posible accidente.

“Suponemos que mi abuelo nos está cuidando. Una noche mi papá no estaba y yo estaba durmiendo con mi mamá. Ella sintió como que alguien la despertó y vio a un desconocido que quería entrar en la casa. Ella cree que fue el Tata, porque ni bien se despertó puso la alarma y la persona que estaba intentando meterse se escapó de inmediato”, enfatizó Paloma, quien aún recuerda a su madre caminando por el pasillo, observando desde las ventanas a un sospechoso que presuntamente tenía intenciones de robarles.

Los misteriosos episodios continuaron a lo largo de los años. Para la joven atleta que participó en los Juegos Panamericanos de Lima se trata de una normalidad cargada de angustia y temor. “Me acostumbré a vivir con miedo”, reconoció con la sinceridad que la caracteriza.

Otro ejemplo se remonta a sus días en el jardín de infantes. En su sala de juegos ella tenía una pequeña silla de metal que usaba para jugar con sus muñecas. Una tarde, mientras estaba durmiendo la siesta y sus padres se encontraban en el comedor mirando una película, escucharon un sonido similar al que se percibe cuando se arrastra un asiento. Nadie reparó en el suceso, porque “creían que se trataba de algo que estaban haciendo las vecinas”. Sin embargo, cuando terminó el filme se sorprendieron con la presencia de la sillita de Paloma del otro lado de la puerta. “Pasó lo mismo con una mesita maquilladora de Barbie. Una mañana mi mamá se la encontró al lado de mi cama. Le dijo a mi papá Gordo te levantaste a la noche y llevaste la mesita a la habitación de Paloma, pero mi viejo le explicó que eso era imposible y nunca supimos cómo llegó ahí”, argumentó Giordano.

Paloma creció bajo el misterio que le provocaron las señales irracionales que recibió “del más allá”. El pasillo en el que habían jugado a la Ouija siempre se encontraba a bajas temperaturas y las correntadas de viento alimentaban los temores de la joven. “Teníamos calefacción central, pero ahí siempre hacía mucho frío. Sin embargo, una mañana de febrero nos despertamos sofocados de calor y nos sorprendimos porque los radiadores estaban encendidos. Nunca entendimos cómo pudo suceder, porque la caldera se encendía manualmente desde la terraza y en verano siempre la teníamos apagada”, explicó Paloma.

Además, la sensación de movimiento en el velador ubicado en su mesa de luz formaba parte de su rutina antes de dormir. “Yo creía que me pasaba porque estaba cansada, pero a mi papá le pasaba lo mismo”, aseguró la platense

Una de sus últimas experiencias paranormales la vivió en su adolescencia en una noche en la que Mariana se había quedado en el taller trabajando hasta tarde en un emprendimiento personal relacionado a la venta de muñecos de porcelana. Paloma estaba recostada en su cama y escuchaba los pasos de alguien que subía y bajaba por las escaleras de madera. “Pensaba que era mi mamá que estaba inquieta por la cantidad de pedidos, pero cerca de las tres de la mañana sentí que alguien se había acostado al lado mío”, adujo la joven, quien al darse vuelta para abrazar a su madre se dio cuenta de que allí no había nadie.

Fue una situación similar a la que atravesó su prima Clara, cuando durmió en la misma habitación. “Cuatro años más tarde, el día de las inundaciones en La Plata, se quedó en casa y le pasó lo mismo. Sintió el peso del cuerpo de alguien y cuando creyó que era mi tía, se dio cuenta que estaba sola”, explicó la atleta.

Lo llamativo es que esos contactos también los percibieron en la casa de su abuela materna, Jobita. Una tarde, cuando Carlos y Mariana todavía eran novios, un juego de naipes fue interrumpido por la presencia de un ser ajeno a la familia.

—¿Viste lo mismo que yo?— le preguntó Carlos a su pareja con el rostro pálido que le provocó la figura.

—Sí, pasó alguien por atrás mío—fue la respuesta con una naturalidad inexplicable de su novia.

Las lágrimas en los ojos de Carlos despojaron cualquier tipo de escepticismo.

“Me pasó lo mismo el año pasado en el cumpleaños de mi abuela. Estábamos en un patio chiquito que se conecta con el quincho y con mi primo vimos que pasó alguien. No pudimos distinguir si era un hombre o una mujer, pero era una persona adulta”, continuó Paloma, y recordó que su reacción se amparó en un llanto desconsolado a causa de la misteriosa presencia.

Televisores que se encendían solos al máximo volumen, golpes provenientes del taller y en los respaldos de los sillones, portarretratos caídos en sectores imposibles de explicar y fotos que desaparecían de sus lugares conformaron otros episodios que provocaron la mudanza de la familia hacia un lugar más tranquilo, a la orilla de un lago.

Sin embargo, la misteriosa casa de La Plata sigue intentando comunicarse con sus habitantes. Actualmente, la tía de Paloma se encuentra en el lugar y también atraviesa sucesos fuera de toda lógica. Todos concuerdan en que el Tata está ahí para protegerlos.



Fuente:  infobae.com

viernes, 10 de julio de 2020

Coronavirus: Argentina podría participar de un ensayo clínico de una vacuna
Los expertos que aconsejan al presidente Alberto Fernández señalaron que los estudios implicarían distintas etapas, con una en particular en la que se requerirá la participación de 15 mil voluntarios. La concreción de este ensayo depende tanto del Estado argentino como de la decisión de los dos laboratorios internacionales a cargo de la investigación.
por Lorena Bermejo




“La participación en los ensayos clínicos de la vacuna fortalece el sistema científico de investigación”, señaló a Página/12 Pedro Cahn, infectólogo e integrante del comité de expertos que asesora al Gobierno nacional respecto de la pandemia del coronavirus. Mientras que las corporaciones farmacéuticas compiten por la puesta a punto de la vacuna contra el virus , la realización de ensayos clínicos en la población es decisión de cada Estado. “Hay una posibilidad de que Argentina participe de un ensayo clínico en primavera”, explicó Cahn.

El anuncio de las compañías Pfizer y BioNTech sobre los resultados positivos de la experimentación de la vacuna refiere a una primera etapa del ensayo, en este caso realizado en un grupo reducido, de 45 personas. A esta instancia le siguen dos más, en grupos cada vez mayores. Sin embargo, hay otras 17 vacunas que están siendo testeadas --en fase clínica-- alrededor del mundo. “La ventaja de poder testear la vacuna nosotros mismos es el hecho de no depender de los resultados extranjeros, porque en cada población podría actuar de forma distinta”, explicó Cahn. En este sentido, fuentes del Ministerio de Salud afirmaron que el Gobierno nacional está abierto a participar de ensayos clínicos en la población. Si bien aún no hay un acuerdo confirmado, Cahn afirmó que “hay una vacuna, actualmente en fase de preparación, producción y logística, que entre septiembre y octubre estará lista para testear, de lo cual Argentina podría participar”. La concreción de este ensayo depende tanto del Estado argentino como de la decisión de los dos laboratorios internacionales a cargo de la investigación.

Por su parte, el infectólogo Eduardo López, también parte del comité que asesora al Gobierno nacional durante la pandemia, insiste en que estamos en un buen momento para habilitar un ensayo clínico en la población, por la cantidad de casos de coronavirus registrados actualmente en el país. “Cuando el virus circula es más fácil comparar los resultados”, explicó López y señaló que “es útil y necesario hacer este tipo de estudios, tanto por la experiencia de investigación como por la transferencia tecnológica que supone, tal como sucede con otras vacunas”.

Para la puesta en práctica del ensayo, los organismos a cargo deberán llamar a una convocatoria a voluntarios, dentro de la “población elegible”. “Lo que sigue es un proceso central de asignación de tratamiento, porque a una parte de la población le tocará la vacuna y a otra parte el placebo”, detalló Cahn. Según explicaron los infectólogos, el ensayo implica distintas etapas: una primera, en la que se prueba la vacuna en un conjunto reducido de personas, adultos sanos de entre 18 y 50 años; luego una segunda instancia, en la que el grupo poblacional es mayor --de entre 3 mil y 8 mil personas, según explicó López, dependiendo de la especificidad de cada ensayo clínico--, y una etapa más avanzada, la tercera, en la que se incrementa aún más la población, con el objetivo de “estudiar la eficacia de la vacuna”. En esta última etapa, según el infectólogo, deberían participar al menos 15 mil personas. “Se estudia la seguridad, los efectos adversos, y luego se busca analizar la cantidad de anticuerpos generados, es decir, comparar cómo actúa el virus en las personas vacunadas”, señaló López.

“Todos los estudios que se hagan nos sirven para aprender sobre las reacciones y avanzar en la investigación interna, hasta que se pueda fabricar la vacuna en el país”, afirmó el especialista, optimista en cuanto a que la población argentina sea parte de los ensayos clínicos de las vacunas contra el coronavirus. En el país, el proyecto a cargo de Juliana Cassataro, investigadora del Conicet en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad de San Martin, está en fase preclínica, es decir, la etapa en la que la vacuna se ensaya en animales.

Respecto de los ensayos clínicos en humanos, Cahn advirtió que “todavía es temprano para hablar de resultados”, y concluyó: “Aspiramos a participar de los ensayos porque lo que sucede en otros países es diferente de lo que pasa acá, y además es una forma de integrar y formar parte de una red de cooperación en la investigación”.


Probarán en Argentina una vacuna contra el coronavirus
Los laboratorios Pfizer y BioNTech anunciaron que el país fue seleccionado para la realización de los ensayos. Los primeros test de esa vacuna dieron resultados positivos y quienes la recibieron desarrollaron más anticuerpos que los pacientes recuperados de covid-19.


Imagen: AFP

La farmacéutica Pfizer, que junto a la alemana BioNTech, ha avanzado en el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus, anunció que Argentina fue seleccionada entre los países en los que será probada. Ambos laboratorios aseguraron la semana pasada que obtuvieron resultados positivos en sus ensayos iniciales en humanos y precisaron que quienes recibieron la vacuna produjeron anticuerpos superiores a los de pacientes que se han recuperado de la covid-19.

"Argentina ha sido seleccionada como una de las ubicaciones a nivel global para llevar adelante la Fase 2b/3 de la vacuna candidata con tecnología ARNm, siendo parte del Programa 'Velocidad de la Luz', contra el virus SARS-CoV-2", comunicaron Pfizer y BioNTech.

Una vacuna con resultados positivos

La vacuna de Pfizer y BioNTech es una de las más avanzadas de todas las que se están desarrollando . Ya pasó la fase inicial de pruebas con buenos resultados y ahora empieza la segunda etapa.

La Administración Federal de Drogas (FDA) de Estados Unidos aprobó las pruebas de seguridad. Pfizer y BioNTech consiguieron así el aval para comenzar hacer pruebas a mayor escala en ese país. El plan de los laboratorios es empezar a probarla también en la Argentina un mes después del comienzo de las en Estados Unidos; o sea en agosto.

Por qué eligieron a Argentina

"La selección de un centro en Argentina para llevar adelante estos estudios estuvo basada en distintos factores, los cuales incluyen la experiencia científica y las capacidades operativas del equipo del investigador principal, la epidemiología de la enfermedad, así como la experiencia previa de Argentina en la realización de estudios clínicos", explica también el comunicado de Pfizer y BioNTech.

El investigador argentino a cargo de las pruebas será el infectólogo Fernando Polack, director científico de la Fundación Infant, que también venía trabajando en la investigación sobre el plasma de pacientes recuperados de covid-19. Polack destacó que Argentina es el único país de Latinoamérica que participará de las pruebas de esa vacuna.

El mismo Polack, junto al gerente general de Pfizer, Nicolas Vaquer, le comunicó esta mañana al presidente Alberto Fernández en Olivos la decisión de probar la vacuna en el país. 

Cómo son las pruebas

Pedro Cahn, uno de los infectólogos que integra el comité de expertos que asesora al Presidente, había destacado días atrás a Página/12 -cuando ya se hablaba de la posibilidad de que Argentina fuera un país de ensayo de la vacuna- que “la participación en los ensayos clínicos de la vacuna fortalece el sistema científico de investigación ”.

Su colega Eduardo López, también asesor del Presidente en el marco de la pandemia, explicó por su parte que por la cantidad de casos que hay la Argentina es un buen lugar para probar una vacuna contra el coronavirus. “Cuando el virus circula es más fácil comparar los resultados”, .

Los especialistas precisan que el ensayo implica distintas etapas. En una primera fase se prueba la vacuna en un grupo reducido de adultos sanos de entre 18 y 50 años. Cumplida esa etapa, se pasa a la prueba en conjunto de entre 3 mil y 8 mil personas y luego se aplica aún a más gente. En esa instancia, se vacuna al menos a 15 mil personas. “Se estudia la seguridad, los efectos adversos, y luego se busca analizar la cantidad de anticuerpos generados, es decir, comparar cómo actúa el virus en las personas vacunadas”, detalló López.



Netflix viaja a Marte en "Away", su nueva serie original de ciencia ficción
El próximo 4 de septiembre, el cineasta Matt Reeves (la saga de El Planeta de los Simios) se adentrará en la soledad del espacio exterior con un elenco de lujo.




La dos veces ganadora del Oscar a Mejor Actriz Principal, por "Boys don’t cry" (1999) y "Million dollar baby", Hilary Swank, se pondrá traje de astronauta para ir a Marte en la nueva serie original de Netflix, "Away" (Lejos), que se estrenará el 4 de septiembre. Con un primer tráiler recién lanzado el show promete transformarse en una experiencia de ciencia ficción emocionante.

La historia de "Away" se centra en un grupo de astronautas en una misión a Marte que durará tres años. Swank interpretará a Emma Green, una expiloto de la Marina y astronauta de la NASA, que lidera la tripulación de astronautas provenientes de Estados Unidos, Rusia, China, India y Gran Bretaña. Las cosas se pondrán complejas ya que a medida que se acerca al Planeta Rojo, Emma se distancia de su esposo y su hija.

Josh Charles, Talitha Bateman, Ato Essandoh, Mark Ivanir, Ray Panthaki y Vivian Wu completan el elenco de la serie que contará con diez episodios y estará dirigida por Matt Reeves, quien en 2021 estrenará la próxima película de Batman con Robert Pattinson (saga "Crepúsculo") como el encapuchado de Ciudad Gótica.

Como detalle de color, Hillary Swank ya había trabajado para Netflix en la película original de ciencia ficción "I am mother" (Yo soy tu madre) que tuvo un estreno en 2019 y cosechó mayoría de críticas favorables. De esta forma, "Away" sería la segunda producción de la premiada actriz dentro de un género que siempre atrae y cautiva nuevas audiencias.



Fuente:  eldestapeweb.com
El Universo se está expandiendo más rápido de lo que se creía y desconcierta a los especialistas
Nuevas mediciones revelan que la constante de Hubble, el número que explica el Universo, no es constante.


El Universo aún tiene enigmas difíciles de resolver.

La constante de Hubble, el número que explica la expansión del Universo, parece no ser constante. Nuevas observaciones realizadas con el telescopio espacial Hubble ​indican que este número es más alto ahora que en el pasado y que el Universo se está expandiendo un 9% más rápido de lo esperado.

La discrepancia “entre el Universo temprano y tardío puede ser el avance más estimulante en cosmología de las últimas décadas”, declaró Adam Riess, de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EE.UU.), que recibió el Nobel por el descubrimiento de la energía oscura del Universo y que ha dirigido la nueva investigación.

Tanto la constante como el telescopio espacial deben su nombre al astrónomo Edwin Hubble. Fue él quien se dio cuenta de que, cuanto más lejos está una galaxia, más rápido se aleja de nosotros. Sus observaciones indicaron que el Universo se está expandiendo y, por lo tanto, que fue más pequeño en el pasado. Esto llevó a la revolucionaria idea, hoy ampliamente aceptada, de que el Universo empezó en un big bang​.

Para calcular la expansión del Universo, Hubble definió un número que relaciona la distancia a la que se encuentra una galaxia y la velocidad a la que se aleja. Este número, conocido como constante de Hubble, es uno de los parámetros fundamentales de la cosmología. Determinarlo con exactitud permitiría precisar la edad del Universo y comprender mejor la historia cósmica.


El telescopio espacial Hubble permanece en órbita desde 1990.

Una breve aclaración: no confundir la constante de Hubble con la constante cosmológica, que es el número que explica la expansión del Universo atribuida a la energía oscura, por la que Riess obtuvo el Nobel.

La nueva medición de la constante de Hubble presentada por Adam Riess se ha basado en observaciones de 70 estrellas variables cefeidas que se encuentran en la galaxia de la Gran Nube de Magallanes, a unos 160.000 años luz del sistema solar. Según los resultados publicados en la revista The Astrophysical Journal, la constante de Hubble tiene un valor de 74,03 kilómetros por segundo por megapársec (un megapársec equivale a unos 3 millones de años luz), con un margen de error del 1,9%.

Esta medición, la más precisa que se ha obtenido de la constante de Hubble para una galaxia cercana, no coincide con las que han realizado de galaxias lejanas y antiguas. Según los resultados del telescopio espacial Planck, el valor de la constante de Hubble en las primeras fases de evolución del Universo era de 67,4 kilómetros por segundo por megapársec.

La diferencia entre los datos de expansión del Universo primitivo y del Universo actual se habían atribuido hasta ahora a posibles errores en las mediciones. Pero “esta diferencia ha aumentado [a medida que se han refinado las mediciones] y ha llegado un punto en que no puede ignorar”, declara Riess. Con las nuevas observaciones, la probabilidad de que la diferencia sea debida a un artificio estadístico se ha reducido a una entre 100.000.


La constante de Hubble, es uno de los parámetros fundamentales de la cosmología. Determinarlo con exactitud permitiría precisar la edad del Universo y comprender mejor la historia cósmica.

Si no es un artificio estadístico, “debe haber algo que se nos escapa” en nuestra comprensión del Universo, sostiene Riess.

Se han propuesto varias hipótesis para explicar que la constante de Hubble haya cambiado a lo largo de la historia del Universo. Aunque son plausibles, no se sabe todavía si alguna de ellas es correcta.

Una de estas hipótesis propone que la energía oscura que acelera la expansión del Universo ha estado activa en varias fases a lo largo de la historia cósmica. Si hubo un episodio de “energía oscura temprana” –como se conoce esta hipótesis-, podría explicar la discrepancia entre las mediciones de la constante de Hubble en diferentes momentos de la historia del Universo.


La nueva medición se ha basado en observaciones de 70 estrellas variables cefeidas que se encuentran en la galaxia de la Gran Nube de Magallanes, a unos 160.000 años luz del sistema solar.

Una hipótesis alternativa es que la materia oscura –un tipo de materia invisible que no está hecha de protones, neutrones y electrones como la materia ordinaria- afecte a la expansión del Universo de un modo que aún no se entiende.

Otra posibilidad es que haya un tipo de radiación no identificada, hipotéticamente llamada radiación oscura, que interfiera con la expansión del Universo y condicione la constante de Hubble.



Fuente: La Vanguardia/clarin.com

jueves, 9 de julio de 2020

Pelosi califica de "acto de verdadera insensatez" la salida de EE. UU. de la OMS




La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirarse oficialmente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es "un acto de verdadera insensatez", tuiteó hoy la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Trump tomó la decisión en un momento en que "la OMS coordina la lucha internacional contra la COVID-19", escribió Pelosi en la red social Twitter.

"Con millones de vidas en peligro, el presidente paralizará los esfuerzos mundiales por derrotar al virus", añadió.

Estados Unidos completará su salida de la OMS el 6 de julio de 2021 y en estos momentos debe a la organización un estimado en cuotas de más de 200 millones de dólares, según la página web de la OMS.

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha estado en el proceso de verificar con la OMS si EE. UU. cumple con todas las condiciones para su salida, dijo el martes el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric.