sábado, 6 de febrero de 2021

Presente y futuro de la era dorada de las muestras espaciales
2020 se alzó como el gran año de las misiones de recolección y retorno de rocas extraterrestres a la Tierra, y las distintas iniciativas programadas auguran una mayor expansión del sector. Analizamos los retos y el potencial científico de este campo de la investigación espacial.
por Neel V. Patel | traducido por Ana Milutinovic


NASA/JPL-Caltech


Observar rocas espaciales desde lejos está muy bien, pero a veces es necesario verlas de cerca. Las preguntas más importantes de la ciencia espacial (cómo se formó el sistema solar, cómo condujo a la vida en la Tierra y si alguna vez hubo vida en otros mundos cercanos) realmente solo se pueden responder con el estudio directo de los materiales de esos mundos. Y eso significa tomar una muestra para analizarla en la Tierra. La geobióloga del MIT Tanja Bosak afirma: "Solo se puede modelar hasta cierto punto. Las muestras nos ayudan a comprobar y validar nuestra idea sobre cómo funciona el universo".

2020 resultó ser un año importante para las misiones de retorno de muestras. La misión OSIRIS-REx de la NASA aterrizó con éxito en el asteroide Bennu y recogió una cantidad desbordante de material para traer de vuelta a la Tierra. Su viaje de retorno comenzará en mayo. En diciembre, la misión Hayabusa2 de Japón por fin trajo muestras del asteroide Ryugu. Más tarde ese mismo mes, China recibió el primer lote nuevo de rocas lunares después de más de 45 años.

Las misiones de retorno de muestras más emocionantes aún están por llegar. En tan solo unas semanas el róver Perseverance, lanzado el año pasado, aterrizará en Marte para explorar el paisaje en busca de pruebas de vida antigua (o presente), lo que incluye perforar y almacenar muestras para traerlas a la Tierra más adelante.

Se espera que China en 2023 realice otra misión de retorno de rocas lunares a la Tierra con Chang'e 6. Rusia hará lo mismo en 2027 con Luna 28. Se espera que ambos países intenten llevar a cabo sus misiones de retorno de muestras a Marte antes de que termine esta década. La misión de Exploración de las lunas marcianas (MMX) de Japón, con su lanzamiento previsto en 2024, irá a la luna marciana Fobos con el objetivo de recoger material de la superficie y traerlo a la Tierra en 2029. China está pensando en organizar una misión de retorno de muestras al planeta enano Ceres. Y la posible detección de fosfano en la atmósfera de Venus (que aún se está estudiando por parte de varios grupos) tiene tanto a los científicos como a los ingenieros trabajando en imaginar cómo sería una posible misión al planeta amarillo.

Entonces, ¿qué es lo que ha provocado esta edad de oro para las misiones de retorno de muestras? Para empezar, los lanzamientos actuales son más baratos al igual que el hardware para construir las sondas y los módulos de aterrizaje. Los instrumentos como los espectrómetros, que pueden identificar la presencia de diferentes elementos y compuestos, son más pequeños y resistentes y consumen bastante menos energía. La tecnología para navegar de forma autónoma en estos mundos ha mejorado enormemente; OSIRIS-REx en particular se benefició del hecho de que el sistema de seguimiento de características naturales (NFT) a bordo proporcionó un mapeo en tiempo real de la superficie para mantener la sonda a salvo de las peligrosas rocas de Bennu. NFT está pensado para ayudar a que las futuras misiones robóticas funcionen sin problemas y de forma segura, con retorno de muestras o sin ellas.

Los ingenieros también tienen ideas más novedosas sobre cómo recoger y almacenar estas muestras. Perseverance opera a la vieja escuela con un equipo de perforación para recolectar núcleos intactos de roca del suelo. OSIRIS-REx ideó un sistema de "mecanismo táctil de adquisición de muestras" (en inglés: touch-and-go sample acquisition mechanism) parecido a un brazo que la nave espacial desplegó para el aterrizaje de unos segundos sobre Bennu y usó el aire comprimido para subir pequeños escombros de la superficie al cabezal de recogida. Haybausa2 literalmente disparó balas hacia Ryugu. MMX utilizará unos simples sistemas neumáticos para recoger el material arenoso de Fobos.

Para la misión a Venus, los científicos han estado considerando una nave espacial que pueda sumergirse en la atmósfera y embotellar algo de gas. Las tecnologías criogénicas permitirán un mejor almacenamiento de sustancias volátiles extraterrestres, o de los elementos congelados que se pueden vaporizar. Básicamente, cada mundo tiene un entorno único y un conjunto de circunstancias que dictan el mejor enfoque para la recogida de muestras, y nuestras tecnologías por fin están en el punto en el que los métodos que alguna vez parecían demasiado difíciles o desafiantes ya resultan razonables para poder llevarlos a cabo.

No se trata de investigaciones que se puedan realizar con una sonda en el suelo. Simplemente, nada puede sustituir el tipo de investigaciones que se pueden hacer con el equipo de laboratorio aquí en la Tierra. Digamos que hemos encontrado evidencia de ADN en Marte. Perseverance no tiene forma de secuenciarlo, y hasta el momento no hay manera de que ninguna sonda marciana incorpore el equipo necesario para llevarlo a cabo. Si quisiéramos analizar las muestras de rocas para comprender la historia del campo magnético de Marte, un róver simplemente no tiene la capacidad de realizar ese tipo de pruebas.

De la teoría a la práctica

Entonces, ¿cómo pasa una misión de retorno de muestras de la teoría a la ejecución? "Para una misión de retorno de muestras, se trata de la accesibilidad para llegar allí y regresar", explica el astrónomo del MIT y coinvestigador de OSIRIS-REx Richard Binzel.

Ciertos destinos como la Luna y Marte siempre han sido prioritarios para los científicos planetarios, especialmente después de los nuevos conocimientos sobre la historia del agua en ambos cuerpos. Pero más allá, las misiones de retorno de muestras son más difíciles de justificar.

En opinión de Binzel, estas misiones siguen siendo demasiado difíciles como para responder a las preguntas más importantes como los orígenes del sistema solar y la química que dio lugar a la vida en la Tierra. "¿Hasta dónde podemos ir y obtener una cápsula de tiempo del inicio de todo lo que es la Tierra y nosotros? Se trata de sustancias volátiles", explica. En el contexto de la ciencia planetaria, esto puede significar hielo de agua o nitrógeno, dióxido de carbono, amoníaco, hidrógeno, metano, dióxido de azufre, los ingredientes que crean la vida. Si no hay sustancias volátiles, y por lo tanto, si no existen indicios de que ese lugar alguna vez haya sido habitable o que aún pueda serlo, una misión de retorno de muestras parece muy poco probable.

Sin embargo, al decidir el objetivo, los ingenieros se encargan de averiguar cuál sería la mejor manera de recoger la muestra y traerla de vuelta. A partir de ahí, simplemente deben aceptar la decisión y esperar que el material que regrese sea lo suficientemente adecuado para analizar.

Las recompensas pueden ser enormes. Entre 1969 y 1972, los astronautas del Apollo trajeron casi 400 kilogramos de rocas lunares. Más de 50 años después, la gente las sigue estudiándolas y publica artículos que detallan nuevos descubrimientos. Bosak detalla: "Volvemos a analizarlas, a medirlas utilizando técnicas desarrolladas recientemente para estudiar las muestras y plantear nuevas preguntas. Es un regalo que sigue dando más de sí".

El hecho de que estas muestras puedan pasar de una generación a otra y que los futuros científicos utilicen nuevas tecnologías y conocimientos para centrar sus investigaciones y responder a las preguntas en las que nadie había pensado antes, significa que hay un poderoso legado que vale la pena seguir. Cuando Perseverance descienda a Marte este mes y visite el cráter Jezero, recogerá el material que los científicos de la Tierra estudiarán durante décadas, tal vez a lo largo de cientos de años.



China: objetivo, la conquista de la Luna
La sonda no tripulada Chang'e 5 regresó el 17 de diciembre con casi dos kilogramos de muestras lunares.




Bautizado en honor a una diosa que, según la mitología china, vive en la Luna, el programa Chang’e de la potencia asiática dio un paso de gigante en diciembre último tras alunizar y traer de vuelta a la Tierra muestras de roca lunar bajo la promesa de que las compartirá con científicos de otros países.

La sonda no tripulada Chang’e 5 regresó el 17 de diciembre con casi dos kilogramos de muestras lunares, lo que convirtió a China en el tercer país en completar esta hazaña tras Estados Unidos y la extinta Unión Soviética, la última en lograrlo en 1976.

Científicos chinos explicaron esta semana en un evento para los medios que el material ayudará a saber más sobre el satélite -por ejemplo, su edad exacta-, y que para ello programaron que la sonda perforase en el norte del Mons Rümker, un montículo volcánico de la cuenca Oceanus Procellarum, en la cara visible de la Luna.

Se trata de una zona a la que no habían llegado antes ni astronautas ni misiones espaciales no tripuladas.

Las muestras se recopilaron de dos formas diferentes: en la superficie de la Luna, gracias a un brazo robótico, y bajo tierra, a través de un taladro que perforó dos metros el satélite para obtener ejemplares que podrían datar de períodos muy anteriores.

200 gramos

Tras su llegada, la cápsula fue trasladada a Beijing en avión, donde se procedió a extraer el cilindro contenedor con las muestras.

No obstante, el subdirector del Centro de Exploración Lunar y Programa Espacial de la Administración Espacial Nacional de China (ANEC), Pei Zhaoyu, admitió en el citado evento que la sonda trajo mil 731 gramos en lugar de los dos kilos previstos.

“Queríamos que la sonda excavase durante 22 horas pero paramos después de 12. Los científicos estimaron que la cantidad era suficiente dada la densidad de las rocas”, afirmó, aunque reconoció que “podría no ser tan alta como pensábamos”.

También señaló que 80 por ciento de las muestras se utilizará para la investigación -el 20 por ciento restante se almacenará-, y que el país las compartirá “con científicos de todo el mundo” durante un período de hasta seis meses, aunque todavía no se han recibido solicitudes desde el extranjero.

El éxito de la misión ha sido, además, motivo de orgullo: el alunizador también desplegó la bandera china en la superficie lunar, lo que convirtió a China en la segunda nación en hacerlo.

“La Luna es propiedad de toda la humanidad. Como potencia, China tiene la responsabilidad de explorar. Otros países lograron resultados brillantes en sus programas, pero no podemos quedarnos a expensas del resto”, indicó el funcionario.

Escenario

Los progresos de China en el espacio han sido vistos con recelo por Washington, con quien Beijing mantiene diversas disputas que se recrudecieron durante el mandato del ya expresidente Donald Trump.

En 2019, una comisión estadounidense aseguró que “el sueño espacial chino” no consiste en explorarlo sino en “dominarlo” y que para ello invierte “ingentes cantidades de dinero”.

Pei no aclaró cuánto costó la última misión y se limitó a comentar que China no restringe la cooperación con ningún país.

No en vano, son las leyes estadounidenses las que limitan a su agencia espacial NASA a colaborar directamente con Beijing.

El funcionario destacó que China ha cooperado en la misión del Chang’e 5 con instituciones como la Agencia Espacial Europea (ESA) y, a través de ella, con la estación de seguimiento española de Maspalomas (Islas Canarias) operada por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), que realizó el seguimiento de reentrada de la sonda.



Fuente: ambito.com
La Agencia Espacial Europea, abierta a cooperar con Rusia sobre vuelos espaciales tripulados
La Agencia Espacial Europea (ESA) está lista para debatir con Rusia la posibilidad de reanudar los vuelos de los astronautas europeos a la Estación Espacial Internacional (EEI) a bordo de la nave rusa Soyuz, declaró a Sputnik el director general saliente del organismo, Jan Woerner.




Los astronautas europeos solían viajar a la EEI a bordo de la nave Soyuz bajo las cuotas de Estados Unidos, reemplazando a los astronautas estadounidenses conforme a un acuerdo entre la ESA y la NASA. Este año los astronautas europeos podrían comenzar a efectuar sus vuelos a la EEI en las naves estadounidenses.

"La ESA está abierta para buscar las posibilidades de enviar a los astronautas europeos [a la EEI] en la nave espacial Soyuz", dijo Woerner.

El director añadió que eso podría ocurrir si Moscú y Bruselas pactan un trueque directo o si las agencias espaciales de Rusia y EEUU logran un acuerdo "conforme al cual la ESA pueda efectuar vuelos a cambio de equipos entregados a la NASA".

"Estoy abierto a eso y espero que mi sucesor esté tan abierto como yo", indicó Woerner.

Además, la ESA espera que la comunidad internacional colabore en el tema de las estaciones espaciales pese a los planes de Rusia y China de desarrollar sus propios programas.

El constructor espacial ruso RKK Energia pronostica que a partir de 2025 va a aumentar el número de averías en la Estación Espacial Internacional (EEI) y los gastos de reparación serían muy grandes por lo que sugiere a Rusia centrarse en los programas orbitales nacionales. Mientras desde China se anunciaron los planes de iniciar la construcción de una estación en una órbita baja terrestre ya este año.

"Hasta ahora hemos debatido con Rusia cuánto tiempo podremos usar la EEI, es muy importante y el próximo paso es [el programa de estación espacial en órbita lunar dirigido por EEUU] Gateway y espero que esté abierto para muchos Estados en vez de para unos pocos", comentó Woerner.

Al mismo tiempo el jefe de la ESA no cree que sean necesarias tantas estaciones espaciales.

"El espacio debe siempre estar relacionado con la cooperación, en vez de con la competencia", subrayó.

Puesto que la construcción de una estación espacial implica unos grandes gastos, Woerner abogó por el trabajo conjunto de la comunidad internacional y recordó que la ESA coopera con muchas naciones pese a las discrepancias políticas.

"Creo que en vez de meternos en tantos programas diferentes realmente debemos aunar esfuerzos, hasta ahora no hemos tenido discusión concreta sobre la participación en otra estación espacial rusa", añadió el jefe de la ESA.

Recalcó que la cooperación internacional en el espacio podría servir de "un puente sobre las aguas turbulentas de discusiones políticas".

La corporación estatal espacial rusa Roscosmos y la NASA iniciaron las negociaciones sobre la cooperación en la construcción de la estación Gateway pero al final el Rusia anunció su salida de este programa lunar por no sentirse tratado de igual a igual y tener concedido un rol poco significativo en el proyecto.

Por qué Europa no planea construir su propia nave espacial tripulada

Woerner declaró que los países europeos no tienen actualmente planes de diseñar sus propias naves espaciales tripuladas por no tener apoyo de los países miembros de la Agencia Espacial Europea.

"Por ahora Europa no tiene planes para crear nuevamente una capacidad de transporte humano. No hay apoyo de los Estados miembros en ese momento", dijo Woerner.

La ESA tenía planes para diseñar su propia nave espacial tripulada, como un pequeño transbordador Hermes, que iba a ser transportado en el vehículo Ariane 6, señaló el ejecutivo.

"Cuando todavía era el director del Centro Aeroespacial Alemán, puse en marcha la iniciativa de volver a los vuelos espaciales tripulados en Europa y esto no contrasta con la cooperación con Rusia o Estados Unidos, pero la idea en aquel momento era tener un sistema redundante", afirmó.

Woerner explicó que redundante significa que si un sistema falla, todavía se puede volar.

"Hemos experimentado una situación así después de la retirada del transbordador [estadounidense], solo había un sistema [Soyuz]. Y sabemos que a veces ocurren problemas con la experimentada y confiable Soyuz. Por tanto creo tener sistemas redundantes dentro de los amigos, de Este y Oeste, es muy importante", apuntó.

Misión rusa Luna-27

La producción de equipos de la ESA para la misión rusa Luna-27 al satélite terrestre ya ha comenzado, declaró Woerner.

El año pasado, el director general del fabricante espacial Sociedad Científica y de Producción Lavochkin (filial de la corporación espacial rusa Roscosmos), Vladímir Kolmikov, comunicó que el lanzamiento de Luna-27 está previsto para agosto de 2025.

"En cuanto a Luna-25 y 27, ahora es más que una etapa de diseño, está en producción", dijo Woerner.

Reveló que la producción se completará dentro de los próximos dos años.

En cuanto a la cooperación de la ESA con Rusia en futuras misiones lunares, Woerner aseguró que recomendará a su sucesor "buscar una mayor cooperación con Rusia".

La ESA colabora con Roscosmos en las misiones lunares proporcionando tecnologías y equipos europeos para las misiones de exploración de la Luna, como Luna-25, Luna-26 y Luna-27. El módulo de aterrizaje Luna-27 utilizará un sistema europeo de navegación óptica Pilot.



viernes, 5 de febrero de 2021

Advierten en el Pentágono de una posible guerra nuclear contra Rusia y China
El almirante Charles Richard, jefe del mando estratégico de Estados Unidos, advirtió de un posible uso de armas nucleares en una guerra contra Rusia o China.


© Foto : Pixabay / geralt


Richard señala que desde el colapso de la Unión Soviética, el Pentágono no ha tenido que considerar la posibilidad de un enfrentamiento militar directo con una potencia nuclear, pero ahora la situación ha cambiado.

"Existe una posibilidad real de que una crisis regional con Rusia o China pueda escalar rápidamente a un conflicto que involucre armas nucleares", escribió el almirante para la edición de febrero de una publicación del Instituto Naval de Estados Unidos.

En este contexto, Richard no descartó que los posibles adversarios de EEUU utilicen armas nucleares.

El militar estadounidense culpó a Rusia y China de "comportamientos desestabilizadores" que "aumentan el riesgo de una gran crisis de poder o conflicto".

"Debemos competir activamente para contener su agresión. Ceder ante sus iniciativas implica correr el riesgo de reforzar su percepción de que Estados Unidos no está dispuesto o no puede responder, lo que podría animarlos aún más", aseguró Richard.

Al mismo tiempo, añadió que los aliados de EEUU "pueden interpretar la inacción como falta de voluntad o incapacidad para liderar".

"Permanecer pasivos puede negarnos oportunidades para posicionarnos de maneras que sustentan una de nuestras mayores fortalezas: la proyección de poder estratégico", señaló.

Según el almirante, las capacidades estratégicas de Rusia y China siguen creciendo, "y son aleccionadoras". En particular, Richard observó que Moscú está modernizando su armamento y ha desarrollado armas nuevas, incluidas las hipersónicas.

Mientras tanto, el Kremlin ha reiterado en numerosas ocasiones que Rusia desarrolla armas únicamente con fines defensivos sin amenazar a nadie.

Al mismo tiempo, el experto militar ruso Vírtor Murajovski señaló en comentarios a Sputnik que Rusia no descarta que sea EEUU quien use las armas nucleares.

En junio de 2020, el presidente ruso, Vladímir Putin, aprobó los Fundamentos de la política estatal en materia de disuasión nuclear. El decreto señala que la política estatal de Rusia al respecto es de carácter defensivo. Destaca además que el país considera el armamento nuclear únicamente como medio de disuasión.

"De hecho, el almirante debería haber escrito en su artículo que Estados Unidos, con sus planteamientos de dominio en el mundo, puede provocar un conflicto nuclear. Esto correspondería a la esencia de sus conceptos militares", señaló Murajovski.



"La caída del dólar recién está comenzando": el impacto de la pandemia en la moneda más fuerte del mundo (y cómo afecta a América Latina)


Stephen Roach, profesor de la Universidad de Yale y expresidente del banco de inversión Morgan Stanley en Asia, predice una caída de 35% del dólar hacia finales de 2021.


Uno de los efectos de la recesión económica causada por la pandemia de covid-19 es que el mundo fue inundado por dólares.

La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) -cuya misión es controlar la política monetaria del país como lo hacen todos los bancos centrales- redujo drásticamente la tasa de interés hasta dejarla casi en 0%.

Y como la tasa de interés equivale al costo del dinero de un país, mientras más baja, menos vale su divisa.

En paralelo, la FED le dio rienda suelta a la impresión de billetes para comprar bonos (tanto en el sector privado como en el sector público), con el objetivo de mitigar los efectos de la crisis.

Tanto así, que 2020 fue el año en que se imprimieron más dólares que nunca.

Esa inyección de dinero permitió financiar el aumento del gasto fiscal y le dio oxígeno a los mercados.

Pero al mismo tiempo ayudó a empujar la baja del valor del dólar frente a las principales monedas del mundo en los últimos 10 meses.

Esto se puede observar en uno de los índices que sigue la evolución de la divisa, el Bloomberg Dollar Index (BBDXY), el cual llegó a un máximo de casi 1.300 puntos el 23 de marzo.

Y de ahí en adelante comenzó una caída que no ha dado tregua hasta ahora, como lo muestra el gráfico.



Se trata de una caída superior al 12% en los últimos 10 meses (un porcentaje que puede variar levemente según el índice que se utilice para seguir la evolución de la divisa).

Actualmente está en su nivel más bajo desde comienzos de 2018 y muchos expertos coinciden en que la moneda seguirá depreciándose.

"El dólar seguirá cayendo"

"El desplome del dólar recién comienza", le dice a BBC Mundo Stephen Roach, profesor de la Universidad de Yale y expresidente del banco de inversión Morgan Stanley en Asia.

El académico predice que la divisa podría caer más de 35% hacia fines de este año basándose en tres grandes razones.

La primera es que hay un fuerte aumento del déficit de cuenta corriente de EE.UU., es decir, que el país paga más al exterior por el intercambio de mercancías, servicios y transferencias de lo que recibe.

Su proyección es que ese déficit seguirá impulsando una baja de la divisa.


Roach predice que la Reserva Federal haría muy poco para evitar el descenso del dólar.


La segunda razón es el alza del euro, luego de que los gobiernos de Alemania y Francia acordaran un paquete de estímulo fiscal, además de la emisión de bonos.

Y la tercera, es que Roach predice que la Reserva Federal haría muy poco para evitar el descenso del dólar.

Con Estados Unidos cada vez más dependiente del capital extranjero para compensar su creciente déficit de ahorro interno, explica, y con las políticas que ha adoptado la FED que crean un exceso masivo de billetes, "el caso por un fuerte debilitamiento del dólar parece más convincente que nunca", argumenta.

En relación a los efectos que un dólar depreciado tiene en los mercados emergentes (como podrían ser Brasil, México, Argentina, Colombia, Perú o Chile en Latinoamérica), el experto plantea que pueden venir alzas en algunas de las bolsas de esos países.

En la medida que la Reserva Federal no suba las tasas de interés, que es lo que Roach supone va a ocurrir, "la debilidad del dólar debería provocar aumentos en los mercados bursátiles extranjeros en general y en las acciones de los mercados emergentes en particular", explica.

"No hay que exagerarlo"

Sin embargo, otros economistas argumentan que si bien la divisa estará un poco débil este año, en nigún caso hay que esperar un desplome.

"No hay que exagerar la caída del dólar", escribió a comienzos de enero Mark Sobel, presidente para EE.UU. del Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras (OMFIF por sus siglas en inglés), en la web del centro de estudios.

Su postura es que hay en el ambiente una perspectiva "muy deprimente" para el dólar.


"Es posible que el dólar caiga este año, pero una narrativa demasiado negativa no se justifica", dice Mark Sobel.


"Es posible que el dólar caiga este año, pero una narrativa demasiado negativa no se justifica", apunta Sobel.

Uno de sus argumentos es que el dólar ya ha caído bastante (13% en 2020 desde su máximo en marzo).

Otro, es que en medio de la incertidumbre global, no es tan seguro que los inversores prefieran correr riesgos y apostar por otras monedas que no sean el dólar.

En paralelo, el economista también considera que pueden haber condiciones monetarias relativamente más favorables en EE. UU. y que el actual ciclo de un dólar fuerte, simplemente está llegando a su fin.

Efectos en América Latina

En la región la baja del dólar llegó con rezago en comparación con otras partes del mundo.

Una de las razones que explican esa demora en su descenso frente a las monedas de las economía latinoamericanas, es que éstas son más riesgosas, como explica Diego Mora, ejecutivo senior de la consultora XTB.

Entonces, aunque la divisa esté cayendo, en la región sigue siendo demandada por su calidad de refugio cuando hay incertidumbre.

"La depreciación del dólar en Latinoamérica comenzó recién hace cuatro o cinco meses", comenta Mora en diálogo con BBC Mundo.


México es el país donde más se ha depreciado el dólar, seguido por Chile, Colombia y Brasil.


Al analizar las economías más grandes de la región, el analista dice que México es el país donde más se ha depreciado el dólar, seguido por Chile, Colombia y Brasil.

Las consecuencias del desplome varían sustancialmente dependiendo de los distintos actores económicos.

Por un lado, a los consumidores latinoamericanos les beneficia -apunta el experto- porque muchos de los bienes que se consumen son importados, como por ejemplo, los autos y los productos tecnológicos.

Sin embargo, la historia no es tan simple, porque al mismo tiempo han subido los precios de algunas materias primas alimenticias, advierte.

El maíz, el trigo, el cacao y otros productos que son de primera necesidad, han tenido alzas superiores al 30% debido a la depreciación del dólar.

Hakan Aksoy, administrador de portafolios senior en la empresa de la empresa Amundi, explica que con el dólar más débil, espera que los precios de las materias primas aumenten, algo que beneficia a los países latinoamericanos.

Por otro lado, un dólar más débil significa que habrá una política fiscal y monetaria más flexible en EE. UU., le dice a BBC Mundo.

Así las cosas, "los países emergentes pueden pedir prestado más fácilmente, lo que ayuda a sus demandas de financiamiento externo", apunta Aksoy.

Todo esto, sería positivo para el crecimiento y la percepción de riesgo de los inversores.


El consenso entre analistas es que pese a las diferencias entre países, la depreciación del dólar trae más beneficios que desventajas para la región.


El consenso entre analistas es que pese a las diferencias entre países, la depreciación del dólar trae más beneficios que desventajas para la región.

"Un dólar depreciado es definitivamente positivo para las economías latinoamericanas", comenta Joseph Mouawad, administrador de fondos de la firma Carmignac, especializado en mercados emergentes.

"Un dólar débil viene con precios más altos de las materias primas", le dice a BBC Mundo.

En relación con la deuda en dólares de los países latinoamericanos, Diego Mora explica que, como hay una mayor cantidad de la divisa en el mundo y las tasas de interés están bajas, Estados Unidos tiene menos poder negociador.

Entonces, "la deuda en dólares de los países latinoamericanos puede ser renegociada a menores tasas de interés".



jueves, 4 de febrero de 2021

Emiratos Árabes crea una corte “interespacial” para solucionar posibles disputas con extraterrestres
En los “tribunales del espacio” los letrados se encargarán de explorar y solucionar innovaciones jurídicas relacionadas con seres de otros planetas.




El pasado lunes, en Emiratos Árabes Unidos se anunció la creación de “Tribunales del Espacio” que servirán para desarrollar un sistema judicial que mediaría en disputas comerciales relacionadas con el espacio exterior. Esto sucede luego de que la sonda espacial Hope (Esperanza, en inglés), del país de oriente medio, está a punto de llegar a Marte.

El organismo jurídico independiente Tribunales del Centro Financiero Internacional de Dubái (DIFC) lanzó un comunicado a través de Twitter, anunciando que en el 2021 desarrollará una nueva iniciativa, apodada “Tribunales del Futuro”, que supondrá la la activación de un sistema judicial para situaciones extraterrestres.

“El lanzamiento del proyecto indica a la comunidad espacial internacional la intención de EAU de desempeñar un papel de liderazgo en el desarrollo de sus sistemas judiciales para dirigir directamente sus capacidades a las disputas comerciales relacionadas con el espacio”, apunta el organismo en la nota.

“Innovaciones jurídicas relacionadas con el espacio”

El nuevo tribunal “interespacial” estará compuesto por un grupo de trabajo internacional y expertos de los sectores públicos y privados, que se encargarían de explorar las “innovaciones jurídicas relacionadas con el espacio”, así como la creación de una “guía de disputas espaciales”. Al mismo tiempo trabajará en la “capacitación de jueces para que se conviertan en expertos en disputas espaciales”.

En la nota, el presidente del Tribunal Supremo del DIFC, Zaki Azmi, dijo que estas cortes espaciales ayudarán a “construir una nueva red de apoyo judicial para atender las estrictas demandas comerciales de la exploración espacial internacional en el siglo XXI”.

“A medida que el comercio espacial se vuelve cada vez más global y los países están cada vez más conectados, las economías diversas y ágiles deberán permitir el crecimiento. Los acuerdos comerciales complejos también requerirán un sistema judicial igualmente innovador para mantenerse al día”, señaló Azmi.

El DIFC de Dubái fue establecido en 2004 como un sistema judicial independiente basado en el derecho consuetudinario, con el objetivo de permitir a la comunidad internacional de Emiratos tener “mayor confianza en el marco legal” y fomentar las relaciones comerciales en el país árabe.

Este anuncio se produce a falta de ocho días para que la sonda Hope llegue a la órbita de Marte, con el objetivo de estudiar el clima y la atmósfera del Planeta Rojo en la que se considera la primera misión árabe en este cuerpo celeste.



Lanzan en EEUU un cohete a base de biocombustible, segundo en su tipo tras el hito de la argentina LIA Aerospace
La compañía bluShift Aerospace logró impulsar un aparato a base de combustible natural. Se suma al exitoso lanzamiento de la empresa argentina LIA Aerospace ocurrido días atrás.


El Stardust 1.0, lanzado por blueShift Aerospace.


La empresa bluShift Aerospace llevó a cabo el lanzamiento de su primer cohete propulsado a base de biocombustible. Se trata del segundo en su tipo, luego de que días atrás una compañía argentina diera el puntapié con un hito histórico al impulsar un aparato a base de combustión natural.

A través de un video publicado en las redes sociales, la compañía estadounidense mostró el despegue del aparato denominado Stardust 1.0 ocurrido en el Loring Commerce Centre ubicado en Maine, EEUU.

Según consignó el sitio Russia Today, el lanzamiento fue producto de un trabajo de más de 6 años de investigación y desarrollo. En dicho período, se llevaron a cabo más de 200 pruebas con motores que fueron subvencionadas por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y del Instituto de Tecnología de Maine.

El Stardust 1.0 mide cerca de 6 metros de altura y cuenta con una capacidad de carga de 8 kilos. Asimismo, está provisto de un motor Marevl que tiene la particularidad que funciona a base de biocombustible.

"Somos un grupo de ingenieros y aficionados al espacio al que nos apasiona no solo producir cohetes para lanzar satélites y experimentos al espacio, sino también proteger nuestro planeta favorito: la Tierra", declaró Sascha Deri, director ejecutivo de la empresa.

Si bien desde sitios internacionales lo destacaron como el primer lanzamiento de un cohete de este estilo, el despegue del Stardust 1.0 ocurre días después de que la empresa argentina Lia Aerospace fundada por Dan Eterberg y Federico Brito diera el primer paso en la propulsión del primer cohete impulsado a base de combustibles naturales: el Zonda 1.0, un cohete de 3,8 metros de largo lanzado el 23 de enero en Magdalena, Buenos Aires.



Fuente: ambito.com

martes, 2 de febrero de 2021

SpaceX lanzará este año la primera misión espacial tripulada exclusivamente por civiles
La empresa estadounidense SpaceX anunció la intención de lanzar este año al espacio la primera misión integrada exclusivamente por tripulantes civiles.


© AP Photo / Joel Kowsky


En un comunicado, la compañía dijo que la nave Dragon con los miembros de la misión Inspiration4 será lanzada con el cohete Falcon 9 desde el Centro Espacial de la NASA en Florida, no antes del cuarto trimestre de 2021.

El fundador y máximo ejecutivo de la empresa Shift4 Payments, Jared Isaacman, quien dio la vuelta al mundo en un avión ligero en 2009, pilotará la nave y costeará el viaje de los otros tres tripulantes, "individuos del público general que se anunciarán en las próximas semanas".

Previamente a la misión, que se prolongará por varios días y orbitará la Tierra cada 90 minutos, SpaceX entrenará a los tripulantes en mecánica orbital, operaciones en condiciones de microgravedad, gravedad cero y otras pruebas en el lanzador Falcon 9 y la nave espacial Dragon.

Los futuros turistas espaciales también recibirán adiestramiento para emergencias, ejercicios de entrada y salida de la nave y otras simulaciones.



Brasil
La gran hazaña de Bolsonaro: ser el gobierno que peor combate el coronavirus
Por Eric Nepomuceno




Desde Río de Janeiro

De niño me ensenaron que es esencial reconocer características y hasta eventuales calidades de adversarios y enemigos. Tal reconocimiento es fundamental a la hora de darles combate.

Ocurre que cuando se trata de enfrentar a alguien irremediablemente desequilibrado, un primate psicópata, cazar calidades se transforma en una tarea casi imposible. Buscar hazañas, ni hablar…

Sin embargo, me he dado cuenta, al pasar la semana por la memoria, que se comete una inmensa injusticia con Jair Bolsonaro.

Es verdad que a cada hora se desploman, aquí y en medio mundo, avalanchas de críticas contundentes contra él y el general activo del Ejército, Eduardo Pazuello, su cómplice en el mayor genocidio jamás cometido en mi país y uno de los mayores del mundo en el último siglo.

Pazuello, en todo caso, ya alcanzó su debido reconocimiento: es un energúmeno prepotente y una nulidad sin remedio en el puesto que ocupa, el de ministro de Salud, y cumple a la perfección la misión que le fue encargada.

Esparció militares, tanto retirados como en actividad, por cargos antes ocupados por médicos e investigadores, sin olvidarse de las fuerzas paralelas, o sea, la Policía Militar, en un esfuerzo concentrado para cumplir estrictamente la orientación de Jair Bolsonaro: dejar que miles y miles de brasileños mueran a la intemperie.

No llega, por supuesto, a ser exactamente una hazaña. Al fin y al cabo, regla medular entre militares – sobre todo los que, como Pazuello, siguen en actividad – es precisamente obedecer sin pestañear las órdenes recibidas.

Claro que el tribunal de Nuremberg ignoró el argumento de “Yo solo cumplía órdenes”, pero como las perspectivas de un juicio similar en Brasil son muy remotas, Pazuello sigue adelante, cubriendo de barro su uniforme y peor, al mismo Ejército brasileño ya bastante sucio por la historia.

Bolsonaro, a su vez, ha ido mucho, muchísimo más lejos.

Condujo Brasil a un puesto inédito, acorde a lo revelado en un informe difundido por el Lowy Institute, de Australia, muy respetado por sus investigaciones alrededor del mundo.

Su más reciente estudio examinó la acción de 98 gobiernos en la prevención y combate a la pandemia, poniendo el foco en medidas como testeo, red de atención a infectados, aislamiento social, información fiable. En fin, todo que se espera de un gobierno responsable.

Y surge la hazaña de Bolsonaro: Brasil fue contemplado con la clasificación de peor gobierno en los requisitos examinados. Ningún otro mandatario se reveló capaz de ser tan criminalmente irresponsable.

Al cumplir con rigor marcial sus instintos de psicópata sin retorno ni remedio, Bolsonaro estableció de manera sorprendente un rosario de iniciativas, todas exitosas, destinadas a apresurar, para más de 225 mil personas, el destino que, como él mismo se encargó de recordar, nos toca a todos y es inevitable: la muerte.

Hasta su ídolo, modelo y guía, el ahora catapultado Donald Trump, que intentó imitar al discípulo pero fue contenido a tiempo, advirtió sobre los riesgos de que Estados Unidos cayese en el pozo en que Bolsonaro nos metió en Brasil.

Ser considerado en el informe del instituto australiano como peor gobierno del mundo en una hora de tragedia no es poca cosa.

Ahora, ya no son solamente brasileños los que condenan el genocidio llevado a cabo por el Ogro demencial que habita el palacio presidencial.

No, no: ahora, la hazaña cuenta con un reconocimiento internacional que nadie contestó ni contestará.

Si --y cuando-- el Genocida enfrente los tribunales, aquí o donde sea, ese veredicto será tomado muy en serio.



lunes, 1 de febrero de 2021

El éxodo de población "sin precedentes" que está viviendo Londres
por Jesús Moreno





Reino Unido está sufriendo en el último año la mayor caída de su población desde la Segunda Guerra Mundial.

Dijo una vez un alcalde que si una casa es importante porque es el hogar privado, una ciudad debería tener la misma consideración porque es "el hogar público" de todos.

Sonia G. (médica, 35 años) ha decidido que ninguno de esos dos hogares estará ya en Londres para ella.

Después de cinco años en la capital inglesa, se vuelve a vivir a Madrid (España), precisamente la ciudad de la que fue regidor el alcalde que hizo aquella reflexión, Enrique Tierno Galván.

No está ni mucho menos sola en esa decisión: Reino Unido está sufriendo en el último año la mayor caída de su población desde la Segunda Guerra Mundial. Un descenso impulsado por un éxodo masivo de migrantes que tiene su epicentro en Londres.

Alrededor de 1.300.000 extranjeros han abandonado el país entre el tercer trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2020, según datos del Centro de Excelencia de Estadística Económica (ESCOE, por sus siglas en inglés).

Una fuga que se expresa a borbotones en la capital inglesa: 700.000 personas nacidas en el extranjero se han marchado de la ciudad, de acuerdo a las estimaciones que han hecho los economistas Jonathan Portes y Michael O'Connor cruzando datos oficiales de empleo y población.

"Es un éxodo sin precedentes", señalan.

La pandemia, el catalizador

La doctora española le pone piel a los datos y conclusiones de la mencionada investigación. "En mi caso, la pandemia es la gota que ha colmado el vaso", le dice a BBC Mundo.

"No es por el volumen de trabajo debido al coronavirus, eso está igual en mi país, sino por el desgaste de no poder visitar a mi familia, especialmente a mi abuela, a la que tengo miedo de no ver más. Llevo casi un año sin poder verlos y las dificultades para entrar y salir de Reino Unido son cada vez mayores. Me siento aislada y la pandemia va a durar muchos meses todavía", explica la doctora.




"Reino Unido ha salido relativamente mal parado en términos económicos y sanitarios durante la primera oleada de la pandemia", dicen los expertos.

La pandemia como catalizador. Esa es precisamente la principal hipótesis que manejan Portes y O'Connor para explicar la fuga de ciudadanos nacidos fuera de Reino Unido.

"Reino Unido ha salido relativamente mal parado en términos económicos y sanitarios durante la primera oleada de la pandemia", analizan.

"Para muchos inmigrantes, especialmente europeos y los que han llegado recientemente o tienen familia en su país, la elección [de quedarse durante la pandemia] habría supuesto quedarse aquí sin trabajo, con menos dinero o incluso con nada, y pagar una vivienda con un alquiler relativamente caro".

Así que "la elección no ha sido difícil para ellos", reflexionan. Y esta es: "Volver a casa con la familia, con menos gastos y menor probabilidad de contraer el coronavirus".

Alberto Domínguez se identifica plenamente con el diagnóstico de estos expertos.

Este tatuador y modelo español llevaba casi seis años en Londres y hace dos semanas hizo las maletas y volvió a su tierra.

"Amo Londres: su ocio, su multiculturalismo, su eficiencia, las oportunidades que tenía antes…", le dice a BBC Mundo, "pero es extremadamente complicado vivir en esta ciudad en estos momentos debido a la pandemia, con un coste de vida tan elevado y sin ingresos".

"Es una pena que aún no se pueda tatuar online", bromea con aire de resignación.




El precio de la vivienda en Londres es uno de los motivos por los que los trabajadores europeos deciden marchar ante la falta de ingresos provocada por la crisis del covid-19.

Inmigrantes, más castigados

Dinero, vivienda y trabajo. Estos tres pilares para la inmigración que cita la investigación de ESCOE comenzaron a tambalearse pronto con la pandemia.

Antes de su llegada, la tasa de desempleo en Reino Unido estaba en su nivel más bajo desde 1975 (3,8%), pero ahora está en el punto más alto de los últimos cuatro años.

Más de 1,7 millones de personas están sin empleo y la tasa de desempleo podría moverse entre el 7% y el 10% a mediados de año, según las proyecciones del Banco de Inglaterra.

Y son cifras que no recogen la verdadera magnitud del problema, de acuerdo a los investigadores de ESCOE, que perciben que gran parte del castigo económico de la crisis sanitaria se está posando sobre los migrantes.

"Parece que gran parte de la carga de la pérdida de puestos de trabajo durante la pandemia ha recaído en los trabajadores foráneos y se ha manifestado en una migración de retorno, más si cabe que en las propias cifras de desempleo", considera Portes.

Y tiene mucho que ver con el tipo de empleos que ocupan estos ciudadanos.

"Los inmigrantes tienen una probabilidad desproporcionada de acabar empleados en el sector de la hostelería y en otros relacionados con servicios que requieren un contacto cara a cara, por lo que es más plausible que sean despedidos o pierdan gran parte de sus ingresos" debido a la pandemia.





Los inmigrantes ocupan en muchas ocasiones puestos de cara al público, lo que les ha hecho más vulnerables en esta pandemia.

"Ese es claramente mi caso", explica Angela, una esteticista italiana que retornó a finales del año pasado a Carpinone, un pequeño pueblo italiano a mitad de camino entre Roma y Nápoles.

"Las condiciones de mi contrato cambiaron con la pandemia, comencé a tener menos horas y menos ingresos. Y las ayudas públicas no compensaban la diferencia. Ya no merecía la pena quedarse en Londres por más tiempo", le explica a BBC Mundo.

La red de resistencia de estos trabajadores es lógicamente menor, y más en una ciudad como Londres. Muchos señalan el precio de la vivienda como uno de los motivos para no poder aguantar más tiempo en esa situación.

"El precio de alquilar una vivienda es excesivamente elevado en Londres, es surrealista", explica Domínguez. "Y las condiciones de los pisos son lamentables", se queja.

"Es cierto que esta ciudad es una caldera para el dinero. Una gran parte de tu salario se va en pagar el alquiler, no digamos si intentas comprar una vivienda. Y si tratas de alejarte del centro en busca de algo más barato, el transporte se come la diferencia", se lamenta también Sonia G.

Una queja que podría trasladarse a muchas capitales europeas, pero que en el caso de Londres es especialmente significativa.

La capital británica es la ciudad con el alquiler más caro de Europa y la cuarta del mundo, según datos de la consultora ECA International.

El coste medio de una vivienda de tres habitaciones para expatriados es de US$6.959 al mes, según sus datos de 2020. Y un piso de una habitación se puede mover entre US$1.700 y US$2.000.

En definitiva, la caída de la población activa que impulsan las miles de experiencias similares a las narradas por estos migrantes es lo "que ayuda a explicar por qué, a pesar de la fuerza con la que el PIB está siendo golpeado, el desempleo aún no se ha disparado a los niveles que muchos organismos prevén", analiza Portes.

Y no solo eso: su informe también apunta a la situación de las universidades, pues muchas de ellas han pasado a impartir los cursos a distancia, provocando que los estudiantes extranjeros hayan decidido marcharse también.





"Hemos visto ya problemas en sectores que tradicionalmente han tenido muchos trabajadores de la UE", dicen algunos representantes de los empresarios británicos.

Preocupación en algunos sectores económicos

Antes de la pandemia, "Londres seguía siendo atractiva para los trabajadores del Reino Unido y del extranjero, a pesar de los trastornos económicos previstos por el Brexit", analiza Alec Smith, responsable del estudio de vivienda de ECA.

Pero la evolución del éxodo ha encendido algunas alarmas en los sectores económicos más dependientes de la inmigración europea en Reino Unido.

"Hemos visto algunos problemas en sectores que tradicionalmente han tenido muchos trabajadores de la UE. Tenemos miembros que están sufriendo por cubrir puestos en la producción de alimentos y en transporte, particularmente en el de los vehículos pesados", afirmó esta semana Neil Carberry, director de la Confederación de Contratación y Empleo, al periódico The Telegraph.

También lo perciben desde UK Hospitality, que representa al sector de la hostelería. Según sus datos, una quinta parte de los trabajadores del sector proceden del extranjero, cifra que se eleva al 30% en los hoteles y que en Londres supone tres cuartas partes de la plantilla en trabajos como limpieza y cocina. Muchos se han marchado, señalan en un comunicado.

Mayor preocupación hay en sectores como la agricultura, donde "el 99% de la mano de obra agrícola estacional procede de la UE", según un informe de la Cámara de los Comunes.

"¿Por qué nuestros jóvenes y nuestra mano de obra rehúyen el trabajo duro, mientras que rumanos, lituanos y búlgaros, etc., parecen hacerle frente?", se preguntaba el diputado conservador Derek Thomas en una reciente sesión parlamentaria que abordaba el tema de este sector.

Y es que el miedo a la escasez de mano de obra se ha agudizado, más en los últimos días.

"Sabemos que muchos de nuestros trabajadores se han vuelto a casa, pero no sabemos cuántos volverán", apunta Kate Nicholls, representante de la asociación de los hosteleros.

El retorno. Ese es el miedo entre los empresarios británicos, que entre la pandemia y el Brexit no confían ya en ser tan atractivos para los trabajadores que vienen de fuera de sus fronteras.

Así, una encuesta publicada hace unos días por el organismo que reúne a la industria manufacturera, Make UK, reveló que un tercio de los fabricantes británicos creía que la capacidad del país para atraer talento internacional ha quedado disminuida.





Hay algunas dudas sobre si esos trabajadores foráneos que se han marchado volverán cuando acabe la pandemia.

¿Volverán?

La realidad es que mientras la pandemia azota, el Brexit se ha hecho realidad también. Y con él las nuevas normas de inmigración.

Los ciudadanos de la UE que abandonaron el Reino Unido en el último año necesitarán visas de trabajo para regresar y trabajar en el país. Los que tengan un estatus reconocido podrán volver para cubrir puestos de trabajo, pero los nuevos inmigrantes no.

"Yo podría volver. Pero aunque me da miedo la precariedad laboral en mi país, espero no tener que hacerlo", dice Sonia, la médica española. "Los debates sobre la inmigración de los últimos tiempos tampoco ayudaron a que me sintiera más unida al país", confiesa.

"No lo sé, quizá en un futuro", piensa el tatuador Alberto Domínguez, quien reconoce que el Brexit le produce algunas incertidumbres.

"Esperemos a que pase el coronavirus".

Tampoco se muestra convencida Angela: "Prefiero quedarme ya en mi país, pero veremos cuando acabe la pandemia".

Sus dudas parecen compartidas. Es pronto para saber si ese éxodo migrante es de ida y vuelta, pero ya antes de la pandemia una investigación de la BBC aseguraba que las búsquedas de empleo de europeos en portales de trabajo habían caído un 12% en el país y un 15% en Londres en 2019.

Y ese año entraba en el calendario con la mayor caída de migrantes europeos trabajando en Reino Unido desde 1997, de acuerdo a las cifras de la Oficina Nacional de Estadística del país.

Una incertidumbre que la pandemia ha magnificado. Al menos, por el momento.



Fuente: bbc.com
Planta nuclear: Invap se cortó sola en Holanda
Se quedó con el 100% de la empresa que construye una planta nuclear en Petten, al comprarles su parte a dos empresas europeas.
Por Martín Belvis


El CEO de Invap, Vicente Campenni, y el entonces gobernador Weretilneck en la firma del acuerdo con Holanda.


La empresa estatal rionegrina Invap les compró a dos empresas holandesas su participación en la compañía que construye y monta un reactor nuclear de producción de radioisótopos en ese país de Europa. A pesar de que la operación fue informada a la Bolsa, no se pudo obtener el monto de la operación ni la razón de la venta.

“Invap ha adquirido el 50% del paquete accionario que pertenecía a Croonwolter&dros (25%) y Mobilis (25%); pasando así a tener el 100% del paquete accionario de Ichos”, señala el comunicado oficial de la empresa.

“Dicha adquisición -finaliza el comunicado- refiere a la restructuración de Ichos, a fin de optimizar la siguiente fase del proyecto Pallas, para la provisión de un reactor de producción de isótopos en Petten, Países Bajos”.

Dos veces ganó Invap la licitación para este proyecto. En 2009 el proceso quedó trunco por la crisis financiera internacional, pero en 2017 se impuso asociada con TBI Holdings, un aglomerado con sede en Rotterdam al que pertenecen Croonwolter&dros y Mobilis, los dos socios que acaban de venderle su parte a la empresa rionegrina.

Las compañías que salen del proyecto tenían a su cargo la obra civil. Invap se encarga del “diseño del reactor; de la integración de la ingeniería de toda la planta; de la seguridad nuclear; y de las gestiones para asistir a Pallas en la obtención de las licencias que autorizan la construcción y operación del reactor, basándose en las regulaciones locales y las del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de las Naciones Unidas”, según el acuerdo suscripto hace cinco años.

En 2016 Invap se asoció con Los Grobo, del zar de la soja Gustavo Grobocopatel, en una empresa de servicios satelitales al agro. El entonces presidente Mauricio Macri viajó a Bariloche para bendecir el acuerdo, pero un par de años después la empresa rionegrina se quedó con el 100% de la sociedad, que se llama Frontec, como ocurre ahora con Ichos.

El contrato con la fundación holandesa Pallas es clave por varios motivos para Invap: es una puerta al mercado europeo y es un ingreso en euros para una economía a la que no le sobran dólares. Gran parte de los costos del proyecto también están en dólares, pero en el balance la percepción de divisas extranjeras mejora la performance de la compañía.

La ingeniería de diseño, por caso, que es esencialmente horas-hombre, se realiza en Bariloche.

Invap ya se hizo de un prestigio en materia nuclear con contratos en Asia, África y Oceanía, además de América latina.

Nunca se informó oficialmente, pero trascendió en su momento que el proyecto Pallas tiene un presupuesto de 400 millones de euros.



La estrategia china para liderar el sector espacial privado en siete años
Tras la IA y la energía solar, el Gobierno decidió apostar por esta industria emergente que en 2030 podría tener un valor de más de dos billones de euros a nivel global. Su plan para alcanzar el ritmo del resto de países en menos de una década consistió en copiar el modelo de negocio y la cultura de las 'start-ups' de EE. UU.
por Neel V. Patel | traducido por Ana Milutinovic


La empresa china LinkSpace realiza una prueba de cohetes en la provincia de Qinghai (China).


En 2020, la pandemia de coronavirus (COVID-19) obligó a China a ralentizar su programa espacial, pero está claro que no lo detuvo. Los éxitos espaciales chinos más destacados del año fueron: enviar un róver a Marte, traer rocas lunares a la Tierra y probar el vehículo tripulado de próxima generación que algún día debería llevar a los taikonautas a la órbita, y posiblemente a la Luna.

Pero algunos de sus otros logros pasaron desapercibidos para el resto del mundo, como el lanzamiento del 7 de noviembre de Ceres-1, un nuevo tipo de cohete que, con solo 19 metros de altura, es capaz de llevar 350 kilogramos de carga útil a la órbita terrestre baja. El lanzamiento envió al espacio el satélite de comunicaciones Tianqi 11.

A primera vista, el lanzamiento de Ceres-1 podría parecer poco relevante. Pero, Ceres-1 no fue construido ni lanzado por el programa nacional de China. Se trataba de un cohete comercial, el segundo de una empresa china en volar al espacio. Y el lanzamiento se produjo menos de tres años después de la creación de la empresa. Lo que ha conseguido es un hito para la industria espacial privada de China, incipiente, pero de rápido crecimiento, y representa una parte cada vez más crucial del intento del país a destronar a Estados Unidos como la potencia espacial de mayor prestigio del mundo.

La rivalidad entre Estados Unidos y China, cuyo programa espacial se ha incrementado en las últimas dos décadas, es a lo que la mayoría de la gente se refiere cuando habla de la carrera espacial del siglo XXI. China planea construir su propia estación espacial a finales de este año y probablemente intentará enviar a sus taikonautas a la Luna antes de que termine la década.

Pero estos proyectos de gran envergadura representan solo una parte de las ambiciones espaciales del país. Cada vez más, la atención se centra también en la industria espacial comercial. El creciente negocio espacial privado del país está menos enfocado en traer prestigio y gloria a la nación y más a reducir el coste de los vuelos espaciales, aumentar su influencia internacional y ganar dinero.

El investigador de la Universidad de Cornell (EE. UU.) especializado en política exterior china Lincoln Hines afirma: "El estado es realmente bueno en proyectos ambiciosos y grandes como ir a la Luna o desarrollar un gran satélite de reconocimiento. Pero no responde a las necesidades del mercado", que es una importante manera de fomentar el rápido crecimiento tecnológico y la innovación. Y añade: "Creo que el Gobierno chino opina que su sector espacial comercial podría complementar al estatal".

¿Cuáles son las necesidades del mercado a las que se refiere Hines? Se trata de los satélites y de los cohetes para ponerlos en órbita. El sector espacial está experimentando un renacimiento gracias a dos grandes tendencias impulsadas por la industria comercial: podemos fabricar satélites por menos dinero haciéndolos más pequeños y utilizando hardware estándar; y también podemos crear cohetes por menos dinero con materiales más baratos o reutilizando propulsores (SpaceX fue el primero en llevarlo a cabo con su Falcon 9). Estas tendencias significan que actualmente resulta más barato enviar algo al espacio y, en consecuencia, los precios de los servicios y datos que los satélites pueden ofrecer también han bajado.

China ha visto una oportunidad en eso. Un informe de 2017 del Bank of America Merrill Lynch estima que la industria espacial podría alcanzar un valor de hasta 2,2 billones de euros en 2030. Pisar la Luna y establecer una colonia lunar podría ser una declaración de poder nacional, pero asegurar la participación en este negocio tan altamente lucrativo quizás es incluso más importante para el futuro del país.

"En el futuro, habrá decenas de miles de satélites esperando ser lanzados, y eso es una gran oportunidad para Galactic Energy", afirma el portavoz de la empresa, Wu Yue. El problema consiste en que China tiene que recuperar décadas de terreno perdido ante Occidente.

¿Cómo llegó China hasta aquí y por qué?

Hasta hace poco, la actividad espacial de China ha estado muy dominada por dos empresas estatales: China Aerospace Science & Industry Corporation Limited (CASIC) y China Aerospace Science and Technology Corporation (CASC). Algunas empresas espaciales privadas han podido operar en el país durante un tiempo: por ejemplo, China Great Wall Industry Corporation Limited (en realidad una subsidiaria de CASC), que ha realizado lanzamientos comerciales desde que se fundó en 1980.

Pero, en general, la industria espacial comercial de China no ha existido. Resultaba muy caro construir y lanzar satélites, que eran demasiado pesados y voluminosos así que solo los cohetes más grandes podían llegar a la órbita. Los costes eran demasiado altos para cualquier empresa que no se financiara de presupuestos nacionales.

Todo eso cambió en la última década cuando se desplomaron los costes de la fabricación de satélites y del lanzamiento de cohetes. En 2014, un año después de que Xi Jinping asumiera el cargo de nuevo líder de China, el Gobierno chino decidió tratar el desarrollo civil del espacio como un área de innovación clave, como ya había empezado a hacer con la inteligencia artificial (IA) y la energía solar. Ese año emitió una directiva de política denominada Documento 60 para permitir grandes inversiones privadas en las empresas interesadas en participar en la industria espacial.

"El objetivo fundamental de Xi era desarrollar un ecosistema espacial que incluyera al sector privado para que China pudiera convertirse en un actor crucial en la tecnología, incluso en el espacio civil y aéreo. Seguía el ejemplo del sector privado estadounidense para fomentar la innovación de un grupo de talentos que se extendía más allá de las organizaciones financiadas por el estado", asegura la experta en geopolítica Namrata Goswami, quien lleva muchos años estudiando el programa espacial de China.

Como resultado, actualmente hay 78 empresas espaciales comerciales en China, según un informe de 2019 del Instituto de Análisis de Defensa (IAD). Más de la mitad se han fundado desde 2014 y la gran mayoría se dedica a la fabricación de satélites y a servicios de lanzamiento.

Por ejemplo, Galactic Energy, fundada en febrero de 2018, construye su cohete Ceres para ofrecer un servicio de lanzamiento rápido para cargas útiles individuales, mientras que su cohete Pallas se está creando para desplegar constelaciones enteras. La empresa rival i-Space, creada en 2016, se convirtió en julio de 2019 en la primera empresa comercial china en llegar al espacio con su Hyperbola-1. Su objetivo son los impulsores reutilizables de primera etapa capaces de aterrizar verticalmente, como los de SpaceX. Lo mismo pasa con LinkSpace (formada en 2014), aunque también espera poder usar cohetes para entregar paquetes de una ubicación terrestre a otra.

Spacety, fundada en 2016, quiere cumplir con los pedidos de los clientes para construir y lanzar sus pequeños satélites en solo seis meses. En diciembre lanzó una versión en miniatura de un satélite que utiliza imágenes de radar en 2D para crear reconstrucciones en 3D de paisajes terrestres. Unas semanas después, publicó las primeras imágenes tomadas por el satélite, Hisea-1, con una resolución de tres metros. Spacety quiere lanzar una constelación de estos satélites para ofrecer imágenes de alta calidad a bajo coste.

En gran medida, China está siguiendo el mismo plan elaborado por EE. UU.: utilizar contratos gubernamentales y subsidios para ayudar a estas empresas. Las compañías estadounidenses como SpaceX se beneficiaron enormemente de los contratos de la NASA que pagaron millones de dólares para construir y probar cohetes y vehículos espaciales para entregar carga a la Estación Espacial Internacional. Con esa experiencia, SpaceX pudo atraer a más clientes con mayor confianza.

El capital de riesgo es otra ruta comprobada que funciona. El informe de la IAD estima que la financiación de capital de riesgo para las empresas espaciales chinas ascendió a 424 millones de euros en 2018, muy por debajo de los 1.808 millones de euros que recaudaron las empresas estadounidenses, pero mucho para una industria que en realidad comenzó hace solo siete años. Al menos 42 empresas no tenían financiación pública conocida.

Gran parte del apoyo del Gobierno que reciben estas empresas no tiene un origen federal, sino provincial. "[Estas compañías] llevan el desarrollo de alta tecnología a comunidades locales. A cambio, el Gobierno local les da más autonomía", destaca Hines. Aunque la mayoría tiene su sede en Pekín (China), muchas cuentan con instalaciones en Shenzhen, Chongqing (ambas en China) y otras áreas que podrían atraer talento de las universidades locales.

También hay una ventaja específica de China: la fabricación. "¿Cuál es el mejor país para las necesidades de fabricación? Es China. Se trata del centro de la fabricación del mundo", afirma el CEO de la sede de Spacety en Luxemburgo, James Zheng. En su opinión, el país está en una mejor posición que cualquier otro para aprovechar la nueva necesidad de la industria espacial de producir satélites y cohetes a gran escala.

Haciendo amigos

La razón estratégica más esencial para fomentar el sector espacial privado es la creación de oportunidades para la colaboración internacional, especialmente para atraer a clientes que no quieren verse conectados con el Gobierno chino (las agencias estadounidenses y los contratistas gubernamentales, por ejemplo, tienen prohibido trabajar con cualquier grupo financiado por el régimen). El Documento 60 y otros emitidos por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China tenían como objetivo no solo promover la innovación tecnológica, sino también atraer la inversión extranjera y maximizar una base de clientes más allá de las fronteras chinas.

"China se ha dado cuenta de que hay ciertas cosas que no puede conseguir por sí sola", resalta el experto en políticas espaciales de la Universidad de Nebraska en Lincoln (EE. UU.) Frans von der Dunk. Las empresas chinas como LandSpace y MinoSpace han trabajado para acumular fondos a través de la inversión extranjera, escapando de la dependencia de los subsidios estatales. Y al evitar la financiación estatal, la empresa también puede evitar una serie de restricciones sobre lo que puede y no puede hacer (como las limitaciones para hablar con los medios). La inversión extranjera también facilita la posibilidad de competir a escala global: ayuda a llegar a clientes de todo el mundo, lanzar desde otros países y traer talento de fuera de China.

Aunque China se sigue inspirando en Estados Unidos para desarrollar su industria privada, la naturaleza del estado chino también supone que estas nuevas empresas se enfrentan a obstáculos de los que sus rivales en Occidente no tienen que preocuparse. Si bien las empresas chinas pueden parecer privadas, aún deben someterse a las instrucciones y el control del Gobierno chino, y aceptar cierto nivel de interferencia. Puede resultarles difícil demostrar ante posibles clientes extranjeros que son independientes.

La distinción entre las empresas verdaderamente privadas y aquellas que son más o menos estatales es todavía bastante difusa, especialmente si el Gobierno es uno de sus clientes habituales. "Eso aún podría llevar a la falta de confianza de otros socios", destaca Goswami. No ayuda el hecho de que el propio Gobierno a menudo se muestre muy elusivo sobre los planes de su programa nacional.

Hines añade que no siempre está claro exactamente lo independientes que son estas empresas de, digamos, el Ejército Popular de Liberación, dados los vínculos históricos entre el sector espacial y el de defensa. "Algunas de estas cuestiones plantearán grandes obstáculos para el sector espacial comercial mientras intenta expandirse", asegura.

Otros retos

Ninguna de estas nuevas empresas es todavía rentable, y pasará bastante tiempo antes de que alguna lo sea. "No hay indicios de que esta industria vaya a fracasar. Pero un gran número de expertos cree que muchas de estas empresas cerrarán", opina Hines. Aparte del desafío de atraer clientes fuera de China, una gran cantidad de empresas todavía tratan de averiguar quiénes deberían ser exactamente sus clientes.

Las compañías estadounidenses como SpaceX y Blue Origin tenían fundadores multimillonarios dispuestos a gastar su dinero para asumir grandes riesgos, superar grandes fracasos y finalmente despegar. Y aunque un multimillonario chino entró en la industria el año pasado "no existe un Elon Musk chino que impulse estas empresas más arriesgadas", señala Hines. Tampoco está claro si las empresas chinas, incluso las respaldadas por los patrocinadores muy ricos, tendrán ese apetito por el riesgo.

Zheng destaca que Spacety ha ofrecido una transparencia excepcional con sus clientes de satélites, algo que todavía resulta poco común para las empresas chinas. Y añade: "Muchas no tienen ningún tipo de experiencia en vuelos espaciales. Quieren ver y aprender lo que sucede, pero las grandes empresas no lo permiten. Somos diferentes".

Por último, China necesita crear un marco legal que pueda guiar a su industria comercial en términos más explícitos y especificar qué está permitido y qué no. Es la única gran potencia espacial sin una ley espacial específica (la versión estadounidense es el Título 51 del Código de Estados Unidos). Si bien existe la esperanza de que cualquier empresa pueda generar innovación, los gobiernos nacionales siguen siendo responsables de cualquier actividad espacial que realicen sus empresas privadas. Es necesario autorizar y aprobar estas misiones, garantizando así que los gobiernos sepan qué es lo que apoyan.

A pesar de todo esto, la industria espacial de China está avanzando. Estas nuevas start-ups no solo han adoptado las prácticas comerciales estadounidenses, también han comenzado a instaurar la cultura de las empresas emergentes estadounidenses para fomentar sus relaciones comerciales y crecer. Durante mi videollamada con Zheng de Spacety, el CEO de la compañía, Yang Feng, apareció brevemente para saludarme, al regresar de una fiesta en la que había estado charlando y disfrutando con muchos compañeros y socios de la industria. Zheng concluye: "Es parte de nuestra forma de hacer negocios actualmente. La innovación no es solo una nueva tecnología en sí misma, también es una nueva manera de hacer las cosas".