domingo, 22 de agosto de 2021

Marcos Actis: «La idea es nutrirnos de las escuelas técnicas para la fabricación de los lanzadores espaciales en Pipinas»
Entrevista: José Luis Meirás
Foto principal: Eva Cabrera – Agencia Télam




Marcos Actis es doctor e ingeniero en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de la Plata, de la que también fue decano hasta 2018. Hoy dirige el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) de esa casa de estudios y en septiembre de 2020 fue nombrado en el directorio de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), en representación del Ministerio de Educación de la Nación. También es uno de los participantes del proyecto Tronador de desarrollo espacial nacional, con bases en Punta Indio y Bahía Blanca, que hoy vuelve a reactivarse luego de quedar casi paralizado desde fines de 2015. InformadorMgd dialogó con Actis acerca de la reanudación del desarrollo de cohetes espaciales argentinos en la localidad bonaerense de Pipinas, la importancia de las escuelas técnicas y las industrias regionales en el proyecto, la posibilidad de generación de puestos de trabajo calificado en Magdalena y Punta Indio y la reactivación del ramal ferroviario La Plata – Pipinas.


InformadorMgd: ¿Es cierto que se reactiva el proyecto Tronador y la posibilidad lograr la fabricación nacional de cohetes espaciales en Pipinas?

Marcos Actis: El tema se está reactivando, se han firmado convenios por parte de la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) con VENG (Vehículo Espacial Nueva Generación) y a partir de ahí VENG empieza a trabajar con los antiguos proveedores para reactivar el proyecto que desde 2015, si bien se habían hecho algunas cosas sobre todo para mantener equipamiento, no tenía los recursos para continuar con la intensidad que se venía desarrollando hasta los últimos lanzamientos.

La idea es a futuro tener un lanzador para que la Argentina pueda cerrar el círculo del desarrollo tecnológico espacial que significa no sólo fabricar satélites sino también poder llevarlos al espacio, y a partir de ahí validar la fabricación de satélites a través de un propio lanzador.

IMgd: ¿Hay algunos otros proyectos que tienen que ver con movilidad eléctrica terrestre que tendrán lugar también allí?

M.A.: Por ahora lo que se está desarrollando tanto en Pipinas como en Falda del Carmen está aplicado a las cuestiones espaciales, tanto a satélites como a lanzadores. Efectivamente, a partir de los desarrollos que se hacen para estas cuestiones, suelen desprenderse posibilidades de hacer vehículos eléctricos y otro tipo de servicios que requiere la industria en general.

Hoy por hoy lo principal que se va a hacer en Pipinas es la fabricación de los tanques, el ensamblado de los cohetes (lanzadores) y también las pruebas desde La Capetina de los vectores que se puedan hacer para el desarrollo del proyecto y sobre todo las pruebas de los nuevos componentes.

IMgd: En la Escuela Técnica de Magdalena, por ejemplo, hay una larga tradición de trabajos experimentales de cohetería y robótica ¿pensás que se puede articular con el sistema educativo algún sistema de pasantías, capacitaciones o incluso puestos de trabajo?

M.A.: Obviamente las escuelas técnicas son fundamentales para desarrollar este tipo de proyectos. Conozco un docente que era de la Escuela Técnica de Magdalena, Sebastián Delnero, que es un profesional que estudió y hoy es docente en nuestra facultad y es uno de los actores principales que ha tenido el proyecto Tronador en la parte de aerodinámica. Obviamente la idea es nutrirnos de las escuelas técnicas para llevar adelante la fabricación de los lanzadores en Pipinas.

Un proyecto que teníamos en 2015 era poner una tecnicatura orientada a todo el desarrollo de los vehículos, los ensayos y las pruebas. Lamentablemente ese proyecto que involucraba tanto a la Municipalidad de Punta Indio como a la Universidad, a la CONAE y a VENG para establecer una escuela técnica en Pipinas no pudo llevarse adelante.

La idea era que de las escuelas técnicas de Magdalena y de Verónica pudieran ir a cursar ahí y terminar una especialización que les permitiera trabajar en los proyectos de los lanzadores.

Obviamente cuando esto se ponga a funcionar va a requerir mucha mano de obra técnica y hay que formarla.

IMgd: Al principio de su mandato el expresidente Macri ironizó sobre la necesidad de hacer un cohete a la Luna para enviar periodistas y opositores, a la vez que desactivaba y desfinanciaba el proyecto nacional de cohetes espaciales. Finalmente los que tuvieron que irse, y no a la Luna sino a otros países, fueron los profesionales argentinos más capacitados en tecnologías espaciales ¿qué pensás sobre eso y cuánto tiempo llevará reactivar el proyecto y reponer los recursos humanos perdidos?

M.A.: Macri prometió muchas cosas. Cuando en su campaña prometió que iban a tener continuidad todos los proyectos en los que se venía trabajando y que él venía a componer las cosas que se estaban haciendo mal y aquellas cosas que anduvieran bien las iba a mantener y apoyar, no hizo nada de eso. Pero era obvio que no lo iba a hacer, porque no está en el pensamiento de él la producción, el desarrollo tecnológico y la educación pública sino maximizar las ganancias del grupo al que representa.

Lamentablemente se ha profundizado esta grieta y hay gente de los dos lados, la gente del pueblo, que opina que es necesario desarrollar el país, que sea un país productivo, generar mano de obra, dar trabajo.

Conozco muy bien la empresa Tormecan que está en Magdalena, es un ejemplo para Magdalena. Nosotros hemos trabajado con Roberto Puricelli durante mucho tiempo y nunca hemos tenido un trato comercial de dinero, siempre le hemos hecho cosas a cambio de cosas que él nos hace, trabajamos el trueque. Porque hay voluntad de trabajo y cuando hay voluntad de trabajo las cosas se hacen, no se dicen y después no se hacen.

El gobierno de Macri fue un farsa y el que fue farsante ahora habla de los demás. Yo creo que ése es el problema, que mucha gente no entiende, que tenemos que dejar de escuchar a falsos profetas y ponernos a trabajar. Y que necesitamos políticas de Estado que independientemente de quién gobierne se lleven adelante.

El proyecto Tronador era un proyecto que permitía a Argentina ser líder en Sudamérica en el tema espacial. Como lo pudo haber sido en su momento con la parte aeronáutica que también fue interrumpida por estos falsos profetas. Cuando nosotros teníamos fábrica de aviones, Brasil no tenía nada y hoy es líder en la región.

Siempre dije lo mismo, que tenía miedo que pase lo mismo con el desarrollo espacial. Esperemos que se entienda y que volvamos al plan que teníamos trazado. No sólo nos hemos atrasado en el plan cuatro años sino muchos más, porque los recursos humanos que habíamos formado durante mucho tiempo hoy ya no están y hay que volverlos a formar.

Siempre digo que no se arranca en el punto que se dejó en 2015 sino más atrás. Pero bueno, lo concreto es que esto está funcionando nuevamente y que hay mucha voluntad de hacerlo. Hay mucha gente que apoya estos desarrollos y que puede estar de un lado u otro en su pensamiento político, pero saben que esto es un desarrollo realmente importante. Y no cabe duda de que la tecnología, en este caso el desarrollo espacial, derrama en las otras industrias y permite a la Argentina generar valor agregado en los productos, que es lo que realmente necesitamos. El valor agregado tecnológico no tiene techo, como sí lo tiene la producción agraria.

IMgd: ¿Qué pensás sobre la iniciativa de reactivación del ramal ferroviario La Plata – Pipinas, dadas las nuevas posibilidades de trenes livianos, y la necesidad de articular la región de otra manera?

M.A.: El tema del ramal La Plata – Pipinas se está impulsando, de hecho la Facultad de Ingeniería (UNLP) tiene un pedido por parte de la SOFSE (Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado – Trenes Argentinos Operaciones) para hacer una inspección de vías y estimar cuánto se necesitaría para poder transitar de vuelta sobre ese ramal, como también lo está haciendo el Grupo Por la Vuelta del Tren, tratando de despejar las vías y hacer correr una «zorra», todo trabajo voluntario en el que participan distintas ONG.

La idea nuestra es ayudar a esto, como también estamos en Tapanqué y Olavarría, donde hay vías que se quieren recuperar, con la generación de un vehículo liviano que ande a energía eléctrica de baterías de litio, o sea, reconvertir un coche-motor diesel a eléctrico, como ya hemos hecho con autos y con un colectivo con la empresa 9 de Julio de La Plata, lo queremos hacer también con un coche-motor ferroviario para hacerlo funcionar con baterías y hacer ese recorrido.





Impulso a la transición energética
El MINCYT definió el perfil de una convocatoria que destinará más de mil millones de pesos de financiamiento para promover la diversificación de la matriz de energía en áreas como termosolar, eólica, undimotriz, biocombustibles, hidrógeno y litio, con prioridad para las tecnologías desarrolladas localmente.
Por Matías Alonso


Agencia TSS 


Esta semana se conocieron las conclusiones del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), que arrojó datos muy preocupantes sobre la importancia de bajar las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera de forma urgente. La suba en esos valores llevaría a un aumento de temperatura que desembocaría en grandes cambios en el planeta. Una de las principales herramientas para combatirlo es cambiar la matriz energética mundial, haciendo una transición hacia fuentes que no emitan dióxido de carbono.

En línea con este objetivo, este miércoles el Consejo Tecnológico Sectorial en Transición Energética (CTS-TE) aprobó el perfil de la próxima convocatoria del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC), enfocado, en esta oportunidad, en la transición energética.

Tras un trabajo de cuatro meses, se llegó a la definición del perfil de los proyectos de consorcios público-privados que podrán recibir financiamiento con este instrumento. Para ello, se cuenta con un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 871 millones de pesos (que en su monto total de aplicación superaría los mil millones de pesos con la contraparte privada) que deberán ser aplicados a desarrollos tecnológicos en las áreas de energía termosolar, eólica, undimotriz, los biocombustibles, el hidrógeno o el litio. El objetivo de delinear con anterioridad este perfil es conocer de antemano en qué tecnologías hay posibilidades reales de desarrollo para aplicaciones industriales.

La realización de este perfil presentado ante el CTS-TE para su aprobación fue coordinada por el equipo de la Dirección Nacional de Proyectos Estratégicos (DNPE) del MINCYT, que realizó un estudio exploratorio sobre la transición energética en la Argentina con relación a las capacidades de investigación y desarrollo disponibles y las necesidades industriales del sector. El trabajo se hizo en el marco de un esfuerzo intersectorial con la Secretaría de Energía de la Nación, la Fundación InnovaT, la Cámara de Industriales de Proyectos de Bienes de Capital, de la Agencia I+D+i, la Fundación Bariloche y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).


“Iniciativas de este tipo deben ir de la mano de un replanteo sobre lo que se entiende como desarrollo sustentable en el contexto nacional”, dijo Carrizo.


La convocatoria se pensó teniendo en cuenta que la tecnología pueda dar lugar a un proceso de desarrollo de la industrial local, a que se promuevan capacidades tecnológicas que puedan ser asimiladas por el sector productivo y a cumplir con un enclave territorial bajo la premisa federal. Se trata del segundo perfil de convocatoria del año, luego del lanzado en junio y todavía con convocatoria abierta, focalizado en la producción de medicamentos.

En diálogo con TSS, el secretario de Planificación y Políticas del MINCYT, Diego Hurtado, dijo que “la transición energética tiene que ser un vector de industrialización. Eso significa que lo que vamos a enfatizar son aquellas energías en donde se puede aplicar tecnología nacional, pero también capacidades industriales que puedan tomar esos desarrollos tecnológicos, y esto es lo más difícil de la convocatoria. Entender, por un lado, capacidades tecnológicas nacionales y, por otro, capacidades industriales. Por ejemplo, la energía termosolar supone el uso de la radiación solar para producir calor. Cuando vas al sector lácteo ves que usa mucha electricidad para calentar, para producir calor de procesos. Eso mismo se puede hacer con la energía del sol, y eso es ahorro de electricidad y mayor competitividad del sector lácteo argentino. La termosolar también se puede usar para secado de alimentos, de tabaco, de hojas. Es una tecnología que en la Argentina ya tiene desarrollo en espejos y en los materiales que se usan para las plantas”.

Como en todos los procesos de cambio de fuente de energía, quien domine las tecnologías de la nueva fuente tendrá ventajas desde el punto de desarrollo frente a quienes lleguen más tarde. Es por esto que esta crisis climática también puede ser vista como una oportunidad para que la Argentina pueda prenderse al tren de desarrollo de nuevas tecnologías para la generación de energía.

El hidrógeno, por ejemplo, puede ser producido a partir de la electrólisis, un método en el que se utiliza electricidad y agua, o por medio de la descomposición de moléculas de gas natural. Se utiliza como una forma de almacenamiento de de energía y puede ser fácilmente transportado en barcos e inyectado en redes de gas natural, o usado para procesos de generación de calor o de energía eléctrica. Según la fuente que se use para producir el hidrógeno, se le asignan diferentes colores: se habla de hidrógeno azul cuando proviene del gas natural, verde cuando se produce con energías renovables, y rosa cuando se produce con energía nuclear. La Argentina país tiene posibilidades de producir diferentes tipos de hidrógeno y exportarlo, o de usarlo en procesos locales.


Diego Roger, director de Biocombustibles de la Secretaría de Energía, le dijo a TSS: “Quienes están obligados a hacer la transición energética más acelerada son los países que son los principales emisores de gases contaminantes, los de Europa, Estados Unidos y, más recientemente, China. 


La forma de descarbonizar más rápido es la inyección de hidrógeno, sobre todo en procesos industriales, adonde hay que sustituir energía térmica que viene del gas y también para solucionar el tema del transporte. La Argentina tiene muy buenos recursos naturales renovables, fundamentalmente en eólica, que puede usar para producir hidrógeno. En solar también, pero está en lugares adonde no hay buena provisión de agua y lejos de los puertos. Por eso lo mejor es eólica. Tenemos el recurso natural y agua disponible que no afecta a ningún otro uso porque se termina mezclando con el agua salada en el mar. En hidrógeno azul tenemos posibilidades a partir del gas de Vaca Muerta, pero para industrialización del gas hay cosas más interesantes como producción de fertilizantes o industria petroquímica, donde hoy somos deficitarios. El uso del hidrógeno en la Argentina no es inmediato en el corto ni mediano plazo, pero sí hay que ir desarrollado las capacidades para cuando sea el momento. El interés del corto plazo puede ser la exportación y el uso de tecnología nacional para que no sea solo una economía de enclave”.

En el mismo sentido, Hurtado dijo: “El hidrógeno verde es algo que no podemos dejar de abordar, por eso está también en la agenda, pero nosotros estamos pensando en que el hidrógeno verde necesita mucha I+D y la respuesta más inmediata es el hidrógeno azul, el que se basa en gas natural. La Argentina es un país gasífero, nuestra matriz tiene el 90% de la energía primaria hidrocarburífera, con lo que la viabilidad de cualquier política energética no puede dejar de lado el gas”.

La directora Nacional de Proyectos Estratégicos del MINCYT, Erica Carrizo, consideró que “iniciativas de este tipo deben ir de la mano de un replanteo sobre lo que se entiende como desarrollo sustentable en el contexto nacional y latinoamericano, porque hay que reconocer que siempre tuvimos dificultades para transitar hacia estilos, modelos o proyectos de desarrollo de buen vivir y de soberanía que rompan la asociación entre el extractivismo, las lógicas economicistas del desarrollo y la integración científico-tecnológica-industrial subordinada, que las lógicas coloniales implantaron en nuestros territorios y que no logramos erradicar del todo. La tarea no es sencilla”.

Según Hurtado, “esta es una primera convocatoria y necesitábamos recuperar los fondos sectoriales que el macrismo apagó. Sobre todo porque la variable de asociatividad público-privada es fundamental. La ley que se aprobó para el aumento gradual de la Función Ciencia y Tecnología, que apunta a que sea el 1% del PBI en 2032, nosotros estamos pensando que tenemos que llegar al 2% teniendo la mitad de inversión privada. Estamos viendo cómo traccionamos a la inversión privada aprovechando la previsibilidad que da esta ley al aumento presupuestario. Uno de los instrumentos privilegiados es el de los fondos sectoriales, que es un instrumento muy sofisticado”.


Tito y Tita, la pareja de autos eléctricos made in Argentina que la rompe: precio, características y dónde se venden
Las primeras unidades de los vehículos diseñados en San Luis ya están por ser entregadas sus dueños.




Dos autos eléctricos fabricados y diseñados en la Argentina se convirtieron en un éxito. Con su preventa agotada y las primeras unidades a punto de ser entregadas a sus dueños, Tito -con capacidad para dos pasajeros- y la pickup Tita prometen cambiar el mercado local de electromovilidad.

Los vehículos fueron desarrollados por el fabricante de productos de electrónica Coradir en su planta en la provincia de San Luis. Ambos modelos tienen un precio de venta al público de u$s 15.000, según el tipo de cambio minorista del Banco Nación.

Por ahora están en venta en la página web de la marca. La intención es que llegue a las concesionarias dentro de unos meses.

Tito



El auto para cuatro pasajeros fue el primer modelo desarrollado por Coradir. Funciona con un propulsor eléctrico de alta eficiencia y tiene una autonomía de 100 kilómetros con una carga eléctrica de ocho horas. Su velocidad máxima es de 65 kilómetros por hora.

Los asientos traseros son rebatibles para lograr más espacio en el baúl. Cuenta con una pantalla LED HD táctil, radio, Bluetooth, cámara de retroceso, cierre centralizado, levanta vidrios eléctricos y mando a distancia.

Las baterías son de litio y permiten la carga en el hogar, directamente a un tomacorriente de 220 voltios.

Versión utilitaria



Por su parte, la pickup Tita llegará a los concesionarios a fin de año. Permite cargar hasta 500 kilos y tiene la misma autonomía que su hermano menor: 100 km. La velocidad máxima es de 45 km/h.

La camioneta tiene espacio para dos personas. Sus dimensiones son 3,75 m de largo, 1,37 m de ancho y 1,72 m de alto. La caja mide 2000 x 131 x 350 mm, es abierta, volcadora, con barandas rebatibles de los tres lados.

En el interior cuenta con pantalla LED HD, radio, cámara de retroceso, tablero digital, levantavidrios eléctricos y sistema de carga inteligente.



Fuente: cronista.com
Invierten 50 millones de dólares para crear la planta de etanol más grande del país
La empresa cordobesa Acabio, integrada por cooperativas, ampliará su complejo de la localidad cordobesa de Villa María.


Con la inversión se va a incrementar un 60% más de producción de etanol.


La empresa Acabio invertirá USD50 millones para ampliar su planta industrial de producción de etanol, ubicada en la localidad cordobesa de Villa María, que a la vez permitirá potenciar el nivel de producción para abastecer al mercado interno y externo. El complejo será el más grande de su tipo en Argentina.

El anuncio lo realizó el gerente general de Acabio, Víctor Accastello, durante la firma de un convenio con la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) para la ejecución de las obras que permitirán proveer de electricidad a la ampliación de la planta productora de etanol.

La compañía, que está integrada por cooperativas asociadas, "hoy produce una buena cantidad de etanol con destino al corte de las naftas en el mercado interno y parte con destino a la exportación", explicó Accastello.

Asimismo, resaltó que con la inversión se va a "incrementar un 60% más de producción de etanol".

De la actividad también participó el ministro de Industria, Comercio y Minería, Eduardo Accastello, que reprochó la nueva ley de biocombustible que recientemente aprobó el Congreso Nacional, al sostener que con esa norma "retrocedimos porque va en contra de los objetivos productivos del país y que afecta directamente a Córdoba".

El funcionario sostuvo que la nueva ley reduce la cuota de biocombustibles empleada en la mezcla con combustibles fósiles, afecta a la provincia porque cuenta con cinco grandes desarrollos industriales de bioetanol que le agregan valor en origen al maíz, y que "virtuosamente crean 5.000 puestos de trabajo en toda la Provincia".

La planta industrial de Acabio funciona desde 2014 y, de acuerdo con los datos de la compañía, anualmente utiliza 420.000 toneladas de maíz para la producción de 167 millones de litros de etanol.



sábado, 21 de agosto de 2021

Astronautas chinos realizaron nueva caminata espacial
Se llevó adelante para poder seguir construyendo Tiangong, la estación china que se prevé similar a a la antigua estación soviética Mir.




Según dijo la agencia espacial a cargo de los vuelos tripulados, dos astronautas chinos realizaron este viernes una nueva caminata espacial para completar el montaje de un brazo articulado en Tiangong, la estación china que se está construyendo.

Fue la segunda parte extravehicular que se lleva a cabo en dos meses, junto a una trasmisión directa en la televisión pública, ya que hace parte del ambicioso programa espacial de China, que ya puso previamente sondas en la Luna y en Marte.

En tanto otras tres personas despegaron en vuelos espaciales a mediados de junio del desierto de Gobi (noroeste de China) y su nave espacial se había anclado en Tianhe ("Armonía celestial"), el único de los tres módulos de la estación espacial que ya está en el espacio.

Los tres hombres permanecieron en órbita durante un total de tres meses, en la misión espacial tripulada (Shenzhou-12) más larga jamás realizada por el país asiático.

El viernes, los astronautas Nie Haisheng y Liu Boming salieron del módulo Tianhe para instalar reposapiés y un banco de trabajo en el brazo robótico de la estación, dijo la agencia espacial encargada de los vuelos tripulados CMSA.

Las imágenes difundidas por CCTV mostraron a los dos hombres con sus trajes blancos, trabajando en el exterior de la nave a la que estaban amarrados con un cable.




También se les asignó la tarea de ajustar una cámara panorámica, según el canal, en lo que se considera como la tercera caminata espacial de ellos.

La primera, que se llevó a cabo en 2008, convirtió al territorio chino en el tercer país en hacer salir solo al espacio a un humano, después de la Unión Soviética y Estados Unidos. La segunda fue a principios de julio pasado en la estación espacial en construcción.

Shenzhou-12 es la primera misión tripulada china en casi cinco años y una cuestión de prestigio para el Partido Comunista (PCC), que celebra su centenario este año.

Nombrada en inglés CSS (por "Estación Espacial China") y en chino Tiangong ("Palacio Celestial"), la estación, cuando esté terminada, tendrá un tamaño similar a la antigua estación soviética Mir (1986-2001) y su vida útil será de al menos 10 años.



Fuente: ambito.com

viernes, 20 de agosto de 2021

CAS Space: la respuesta china al cohete suborbital New Shepard de Blue Origin
Por Daniel Marín



Las empresas privadas espaciales chinas están que no paran. Hace poco vimos cómo el panorama de proyectos y compañías están en plena efervescencia. Uno de los últimos proyectos es, ni más ni menos, la respuesta china al lanzador New Shepard de turismo suborbital. La propuesta procede de la empresa CAS Space —中科宇航, su nombre completo es Beijing Zhongke Aerospace Exploration Technology Co., Ltd., 北京中科宇航探索技术有限公司—, que ha presentado un lanzador enfocado al mercado suborbital. La propuesta de CAS Space es curiosa porque combina conceptos de diseño del cohete New Shepard y otros de SpaceX. Por un lado, el lanzador es un pequeño cohete de una etapa con una cápsula cuyo diseño general es similar al New Shepard, sin embargo, emplea queroseno como combustible en vez de hidrógeno, como el New Shepard, y tiene una cápsula cuya forma recuerda poderosamente a la Crew Dragon.


Proyecto de cohete suborbital turístico de CAS Space (CAS Space).


Pero además, el lanzador, que será reutilizable, no aterrizará verticalmente como el New Shepard o el Falcon 9, sino que será capturado por los brazos de la torre de lanzamiento con el fin de evitar tener que incorporar un tren de aterrizaje. Sí, efectivamente, se trata del mismo sistema propuesto por SpaceX para su sistema Starship. El cohete tiene un diámetro de 3,35 metros de diámetros y una masa al lanzamiento de 70 toneladas. Empleará cinco motores de kerolox Xuanyuan 1 (玄鸢一号), de 15 toneladas de empuje (20 toneladas en el vacío). El perfil de misión es el mismo que el del New Shepard, o sea, el cohete enviará la cápsula, de 3 metros de altura y 3,35 metros de diámetro, con hasta siete ‘suborbinautas’ por encima de los cien kilómetros de altitud. Los pasajeros podrán disfrutar de la vista gracias a cuatro ventanas panorámicas y estarán menos de diez minutos en microgravedad. Tras seguir una trayectoria parabólica, la cápsula descenderá con tres paracaídas, como en el caso del New Shepard. CAS Space planea lanzar el primer vuelo de demostración de un prototipo el año que viene y el primer vuelo no tripulado del sistema para 2023. Los vuelos turísticos podrían comenzar en 2024.


Torre de lanzamiento (CAS Space).


Esquema de misión (CAS Space).


La cápsula aterrizando (CAS Space).


Sería fácil despachar esta iniciativa como un powerpoint más sin mucho futuro, pero hay que tener en cuenta que CAS Space, basada en Nansha (Guangzhou), no es cualquier empresa. Se trata de una compañía subsidiaria de la Academia China de las Ciencias (CAS), una de las organizaciones protagonistas del programa espacial chino. CAS Space nació en 2018 y, a diferencia de otras empresas new space chinas, que se han centrado sobre todo en desarrollar nuevos cohetes de combustible líquido, ha apostado por la creación de una nueva generación de cohetes de combustible sólido no basados en misiles ya existente. En concreto, la empresa quiere poner en servicio la serie de cohetes ZK-1A, ZK-1, ZK-1B y ZK-2 (Zhongke, 中科), que podrán situar en órbita hasta 15 toneladas (sí, la nomenclatura elegida es fácilmente mejorable). Este año debe debutar el lanzador ZK-1A (中科一号甲), capaz de colocar en órbita polar unas 1,5 toneladas, unas prestaciones que lo convertirán en el cohete de combustible sólido chino más potente en servicio, superando al CZ-11 del conglomerado estatal CASC.


Lanzadores de combustible sólido de la serie Zhongke (CAS Space).


Lanzador ZK-1A (CAS Space).


Cohete ZK-1A (CAS Space).


Lanzador ZK-2, que recuerda a la primera versión del Ariane 6 (en pequeño) (CAS Space).


Además de la familia ZK de combustible sólido, CAS Space apuesta por proyectos con combustible líquido. Este mismo año puso a punto un pequeño demostrador de despegue y aterrizaje vertical de apenas veinte kilogramos y ya ha efectuado pruebas de encendido del motor Xuanyuan de kerolox (a través de otra empresa subsidiaria, XAPT). El objetivo es desarrollar los cohetes reutilizables de combustible líquido ZK-3, ZK-4A y ZK-4, con un diseño que recuerda claramente al Falcon 9, aunque se trata de vectores más pequeños. El ZK-3 podrá colocar 1,5 toneladas en órbita polar, mientras que el ZK-4 llegará a las 4 toneladas.


Familia ZK, incluyendo los cohetes de combustible líquido ZK-3, ZK-4A y ZK-4 (CAS Space).


Demostrador de despegue y aterrizaje vertical de CAS Space de 23 kg (CAS Space).


CAS Space es una empresa que vale la pena seguir, además de por sus conexiones con la Academia China de Ciencias, porque debe liderar en buena medida el desarrollo del sector espacial en Guangdong, una de las provincias chinas más pujantes desde el punto de vista económico, pero que, hasta ahora, ha permanecido relativamente al margen del programa espacial chino. Aunque el número de nuevas empresas chinas dedicadas a desarrollar lanzadores se ha disparado en los últimos años, no olvidemos que también hay una importante demanda interna de satélites chinos de pequeño tamaño y todo tipo de constelaciones. De hecho, muchas empresas chinas privadas y públicas dedicadas a la construcción de satélites se quejan del cuello de botella que supone la actual escasez de lanzadores en servicio, y eso a pesar de que los cohetes Larga Marcha no paran de incrementar su ritmo de lanzamientos cada año. No obstante, los lanzadores Larga Marcha se centran lógicamente en cargas útiles gubernamentales, de ahí que estas empresas estén deseando que la avalancha de lanzadores de nueva generación se haga realidad. Y ahora, además de lanzar satélites, también vemos que van a por el mercado del turismo suborbital.



LADE inauguró nuevos vuelos en Argentina
Por Sebastián Polito



El martes 17 de agosto LADE – Líneas Aéreas del Estado, la aerolínea de fomento perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina, inauguró sus vuelos desde Comodoro Rivadavia a Trelew, Bahía Blanca, Neuquén y Mendoza. Las operaciones son realizadas en los Saab 340, configurados con 33 asientos.

Con el inicio de estos vuelos, Bahía Blanca, Neuquén y Mendoza se reincorporaron a la red de destinos de la compañía después de varios años. Trelew ya contaba con operaciones de LADE, desde y hacia Comodoro Rivadavia y Bariloche.

De momento el trayecto Comodoro – Trelew – Bahía Blanca – Neuquén – Mendoza – Neuquén será realizado todos los martes. Por su parte, el regreso a Comodoro Rivadavia lo harán los días miércoles.


Foto: Santiago Castañeda – santi.spotter


En la actualidad los vuelos todavía no figuran en el sistema de reserva de LADE. En breve ya estarán disponibles para comprar cada tramo.

Horarios de los vuelos de LADE y días de operaciones

Martes

Vuelo De Salida A Llegada

5U 466 Comodoro (CRD) 07:30 Trelew (REL) 08:40
5U 466 Trelew (REL) 09:10 Bahía Blanca (BHI) 10:05
5U 466 Bahía Blanca (BHI) 10:45 Neuquén (NQN) 12:05
5U 466 Neuquén (NQN) 13:05 Mendoza (MDZ) 15:30
5U 466 Mendoza (MDZ) 16:00 Neuquén (NQN) 17:25

Miércoles

Vuelo De Salida A Llegada

5U 468 Neuquén (NQN) 09:20 Mendoza (MDZ) 11:10
5U 469 Mendoza (MDZ) 11:50 Neuquén (NQN) 13:40
5U 469 Neuquén (NQN) 14:40 Bahía Blanca (BHI) 16:00
5U 469 Bahía Blanca (BHI) 16:40 Trelew (REL) 17:35
5U 469 Trelew (REL) 18:35 Comodoro (CRD) 19:25


CRD-REL-BHI-NQN-MDZ-NQN


En cuanto a otras incorporaciones, esta semana la empresa también volvió a San Julián, tal como habíamos anunciado. Las operaciones serán realizadas una vez por semana con los Twin Otter.

Comodoro Rivadavia – San Julián – Río Gallegos – El Calafate – Río Gallegos – Río Grande – Ushuaia: martes
Ushuaia – Río Grande – Río Gallegos – El Calafate – Río Gallegos – San Julián – Comodoro Rivadavia: jueves


CRD-ULA-RGL-FTE-RGL-RGA-USH y viceversa




El Ejército Argentino evalúa la FV300 de FixView



El día jueves 12 de agosto de 2021 se realizó en el Aeródromo Militar de Campo de Mayo una demostración por parte de la empresa nacional Fixview a distintas autoridades del Ejército. La misma consistió en la presentación del sistema FV300 montado en un helicóptero AB206B1, con sus distintos componentes y equipos de transmisión en tiempo real.

Durante la tarde y ante la presencia del Jefe del Estado Mayor General del Ejército, General Agustín Cejas, el personal de Fixview demostró todas las capacidades de su producto, a la espera de un acuerdo que posibilite la adquisición del mismo con la finalidad de aumentar las capacidades de exploración, reconocimiento y vigilancia del Ejército.




La cámara, además de su capacidad de AVT (Automatic Video Tracking) posee una AHRS propia (Attitude and Heading Reference System) (Sistema de referencia de rumbo y actitud) para poder determinar su posición y actitud y así determinar las coordenadas de lo que está viendo (Geo-location). Además, si se conoce las coordenadas de un blanco, la cámara puede apuntar a las mismas y mantenerse enfocada en esa posición para el guiado de armas (Geo-Tracking).

La torreta permite la detección e identificación de objetos con luz diurna a distancias de más de 20 kilómetros y más de ocho kilómetros con sensores infrarrojos, que pueden ir desde una balsa salvavidas en el mar o una actividad ilegal en zonas boscosas.

Para empleo junto con el armamento de la aeronave, la torreta puede asociarse al sistema de armas y la cámara se alinea con la mira del arma.

Parte de la demostración consistió en equipar al helicóptero con un transmisor de Video+Datos de la empresa española SVP Downlink, que Fixview representa en la región, el cual permite transmitir toda la información obtenida por la FV300 hasta una estación en tierra. El sistema tiene un alcance de 80 km con la estación terrestre portátil (la que se puede ver en una de las imágenes), y de 150 km o más con la estación fija.


Comandos de la FV300.


El sistema giro-estabilizado FV300 define los nuevos estándares en los sistemas compactos aéreos de alta performance “NO-ITAR”. Está pensado para tareas de Inteligencia, Vigilancia y Adquisición de Blancos (ISTAR), Control Fronterizo, Soporte Aéreo en operaciones de Búsqueda y Rescate, Cumplimiento de la Ley, Asistencia en Alerta Temprana de Desastres Naturales, Monitoreo de Tráfico, Asistencia en operaciones de Manejo del Fuego, Control de Pesca Furtiva y Relevamiento Aéreo.

Entre las ventajas que tiene la FV-300 frente a equipos producidos en otros países se encuentran su costo inferior, el mantenimiento local, mayor facilidad y simpleza de instalación en helicópteros y un peso menor, lo que permite ser llevado en aeronaves más livianas y con menor potencia requerida para su operación. Además, está producido bajo normas militares MIL-STD-810F y RTCA DO-160.


Estación móvil para recibir las imágenes captadas por la FV300, con hasta 80 km de alcance. La estación fija tiene hasta 150 km de alcance.


Instalación del sistema de transmisión de datos SVP Downlink.








Fuente: pucara.org

jueves, 19 de agosto de 2021

El abrazo del Gobierno a los unicornios
Guzmán se reunión con el titular de Ualá, fintech financiera que se sumó al pelotón de firmas de 1000 millones de dólares. Los datos del sector impactan: es el tercer exportador y bate récords de empleo.
Por Leandro Renou


Guzmán y Pierpaolo Barbieri, ceo de Ualá. Reunión de agenda abierta en Economía. Imagen: Ministerio de Economía


Pierpaolo Barbieri tiene sólo 34 años y su empresa, una especie de banco on line llamado Ualá, ya vale más de 1000 millones de dólares, un estatus que alcanzan pocas empresas en la Argentina y el mundo. Hace unas horas, este unicornio fue noticia por haber sido recibido por el ministro de Economía, Martín Guzmán, en una conversación que giró en torno a la economía en general y el negocio en particular.

La postal grafica un acercamiento concreto del Gobierno a un sector, como el de la economía del conocimiento, que ingresa millones de dólares y tiene un potencial de empleabilidad bastante superior a algunos rubros convencionales de la economía. Además, según se congratulan en los pasillos oficiales, la mitad de los 11 unicornios actuales que tiene Argentina, nacieron en gobiernos peronistas, empujados por políticas enfocadas al sector.

Un tercer factor impacta en la caricia oficial a la actividad, ese perfil de empresario menos acostumbrado al lobby sinuoso y más afín a plantear escenarios diferentes. El más cultor de esa idea es el propio Guzmán, que hace unas semanas también se sentó a charlar con otra rara avis del establishment, el ceo de la biotecnológica Syngenta, Antonio Aracre, con quien se habla del contexto y la política, además de los negocios.

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, es quien a diario tiene el vínculo con estos ceos. En junio, Globant, la empresa creada por Martín Migoya con créditos productivos en el año 2003, le anunció una inversión de 800 millones de pesos en el Chaco. Globant tiene más de 12 mil empleados y contrata en todo el país sin necesidad de incluir a esos trabajadores en un espacio físico. Esa es una de las características que le marcan potencial a la economía del conocimiento, una definición que refiere a aquellas firmas que utilizan de manera intensiva el conocimiento generado en base a las nuevas tecnologías.

Esta semana, no sólo Ualá se transformó en unicornio, también lo hizo Tienda Nube, nacida en 2006. Esta última firma, una plataforma de venta on line, recibió 500 millones de dólares de inversión y superó la valuación de 1000 millones de dólares.

“Con estos casos de unicornios, también queremos mostrar que las pymes que no son gigantes pueden tener buen rendimiento en empleo y exportaciones en este rubro”, contó a Página I12 un alto funcionario experto en esas cuestiones. La generación de empleo del sector es casi un tema fetiche en el Gobierno: Ualá le presentó a Producción, a principios de año, un esquema de contratación de 1000 empleados. Luego de la capitalización de esta semana, sumó otros mil. Mercado Libre, pionero, prometió a principios del 2021 1500 puestos nuevos. Y Accenture, otro unicornio, ya supera los 11 mil empleados. Para tener dimensión de lo que eso supone, sólo el sector supermercadista tiene más plantilla. Alguna automotriz muy intensiva puede llegar, en el mejor de los casos, a reunir entre 6000 y 7000 empleados, pero el resto están muy por debajo de ese número. El carácter federal de las contrataciones de los unicornios es para el Ejecutivo otro punto a favor.

El otro factor de peso es el potencial exportador. La economía del conocimiento le aporta a la Argentina 6200 millones de dólares en ventas externas, tales los datos a 2019 referentes a servicios profesionales e informáticos. Si a eso le suman los aportes de empresas audiovosuales y biotecnológicas, se puede llegar a 8000 millones. Sólo por encima quedan las exportaciones de soja y de la industria automotriz.

Hoy, los 11 unicornios nacionales valen, además, más que todas las empresas del rubro que residen en Brasil. Y Argentina tiene la mayor cantidad de empresas de este estilo por habitante en América Latina. ¿Por qué el país es semillero de las nuevas chimeneas? En el ministerio de Economía refieren a algunos hitos puntuales, como la Ley de Economía del Conocimiento, que otorga beneficios impositivos. Actualmente se trabaja, además, en procesos de simplificación tributaria para que no haya cargas administrativas grandes para los comercios que operen con medios de pago digital o billeteras virtuales. En paralelo, juega allí también el monotributo unificado, que permite a aquellos que venden en todo el país no tener retenciones en IVA y Ganancias. En paralelo, se elabora una retención unificada a nivel federal para que todos paguen lo mismo en las provincias.



2021: odisea millonaria en el espacio
El sector espacial vive una época dorada gracias a la llegada de inversores privados como fondos de capital riesgo y grandes fortunas.
por Natalia Otero


Recreación de la nave SpaceX Starship para llevar astronautas de la NASA a la luna. SPACEX/NASA / AP


Hace 52 años que Neil A. Armstrong pronunció las ya famosas palabras “un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad”. Con aquella frase, Estados Unidos cruzó la meta de la carrera espacial contra la desaparecida Unión Soviética, cuyos méritos eclipsó, en plena Guerra Fría. Pero el programa Apolo fue una excepción, una confluencia de situaciones extraordinarias con un cheque prácticamente en blanco —cuya cifra final ascendió a lo que hoy serían 280.000 millones de dólares—. Y una vez que las aguas políticas que la propiciaron volvieron a su cauce, no había razón para repetir semejante proeza. Ni gasto.

La euforia por el espacio de los sesenta fue consumiéndose en una especie de indiferencia de la que en los últimos años ha emergido un nuevo interés marcado por la entrada de multimillonarios con retos personales tan grandes como sus fortunas y, en ocasiones, egos. Internet satelital, exploración, turismo espacial, fabricación en gravedad cero, minería… La comercialización de la última frontera dio un paso más adelante con los viajes recientes de Virgin Galactic y Blue Origin, y el límite de la extensión del capitalismo en el espacio parece estar ya tan lejos como lejos pueda llegar la humanidad en él.

“Creo que estamos en uno de los periodos más emocionantes de la historia del espacio”, dice por teléfono Casey Dreier, asesor de política espacial de la organización Planetary Society. “La transformación de la industria espacial, distanciándose de la inversión únicamente gubernamental hacia compañías independientes de visionarios altamente capaces, no había pasado antes. Y es histórico”. Es histórico y, aunque lo parezca, nada repentino.

A mediados de los noventa la fundación XPrize ofreció un premio de 10 millones de dólares para quien consiguiese desarrollar un vehículo espacial privado y reutilizable capaz de llevar a personas a 100 kilómetros de la Tierra. Unos años después, un puñado de multimillonarios de la era del software vieron en el estancamiento del espacio un nuevo internet y fundaron sus propias compañías de transporte aeroespacial. A su vez, la NASA se abría a un nuevo modelo de relación con el sector privado, que operaba estrictamente bajo financiación y control estatal.

En 2005, dos años después del accidente del transbordador Columbia, la NASA presentó el programa de Servicios Comerciales de Transporte Orbital. “Un programa relativamente pequeño, experimental, con el objetivo de que la agencia pasase de ser el único cliente de las empresas espaciales comerciales a ser uno entre muchos”, dice Matthew Weinzierl, profesor en Harvard Business School e investigador. Para él, este fue un punto de inflexión clave. Siete años después, una nave privada llevó por primera vez suministros a la Estación Espacial Internacional (EEI).

Y, como dice el refrán, el dinero llama al dinero. Si emprendedores de éxito apuestan por el espacio, igual merece la pena echar un vistazo. “Lo que ahora está modelando el mundo desde un punto de vista empresarial es la introducción de un nuevo tipo de inversión. Firmas de capital riesgo, multimillonarios con una visión de futuro para el espacio…”, dice Carissa Christensen, fundadora y consejera delegada de Brycetech, una compañía de ingeniería y análisis.

“Esos inversores, especialmente desde 2015, han posibilitado la aparición de cientos de start-ups”, señala Christensen. Estos actores toleran grados muy altos de riesgo, dice, haciendo posible que las compañías que financian persigan objetivos más grandes, más transformación. Hoy por hoy, la principal fuente de financiación del sector proviene de firmas de capital riesgo, el 71%, 4.000 de los casi 6.000 millones de dólares invertidos en 2019, según datos de Brycetech.

El sector espacial llevaba años moviéndose por inercia, lejos de la euforia de décadas atrás, y la aparición de nuevos actores privados, dice Weinzierl, ha inyectado dinamismo y voluntad de reinvención. La liberalización del sector privado, apunta por su parte Dale Ketcham, vicepresidente de Florida Space, la agencia para el desarrollo económico aeroespacial del Estado de Florida, ha fomentado un entorno de innovación y progreso más vigoroso. “Las mejoras más recientes en la recuperación de impulsores y la reutilización de vehículos son resultado más del sector privado que de la inversión gubernamental”, apunta.

La reutilización es la base del nuevo espacio. Mientras la cápsula de Jeff Bezos seguía subiendo para que el hombre más rico del mundo diese unas cuantas volteretas ingrávido, la lanzadera que la había elevado volvía a posarse en el suelo en una verticalidad perfecta. Dar carpetazo al usar y tirar supone una reducción drástica de costes, y a menor gasto, mayor actividad, mayores posibilidades y menos barreras.

El Falcon 9 de SpaceX, de la compañía de Elon Musk, se convirtió en el primer cohete orbital (el New Shepard de la Blue Origin de Bezos es suborbital) capaz de volar más de una vez. La compañía ha conseguido reutilizar las partes más caras y esto supuso una reducción de siete veces el coste medio por lanzamiento entre 1970 y 2000, según datos de la NASA. En 2020, un Falcon 9 fue utilizado en la primera misión tripulada de SpaceX, que llevó a astronautas de la NASA a la EEI.

Los vuelos tripulados son los fuegos artificiales, el recordatorio de un futuro que está por llegar, pero no lo que engorda las cuentas del sector actualmente. “Las empresas que hoy en día hacen dinero en el espacio son empresas digitales, empresas satelitales”, apunta Christensen. De los 371.000 millones de dólares facturados por el sector en 2020, casi 271.000 pertenecían a empresas satelitales, siendo la televisión y los dispositivos y chips de navegación las principales fuentes de ingresos, según datos de Brycetech.

La industria no satelital ingresó 100.700 millones, de los que 98.000 millones provenían de presupuestos estatales, con EE UU a la cabeza, para labores militares, científicas, de exploración, de seguridad, defensa, etcétera. Los vuelos espaciales comerciales tripulados supusieron alrededor de 2.000 millones, una cantidad nada desdeñable, pero tímida comparada con el resto.

La estimación actual del valor de la industria es de 425.000 millones, según Ronald J. Epstein, analista de Bank of America Global Research, una cantidad un 25% mayor que hace cinco años y que prevén que alcance 1,4 billones de dólares en 2030. “Cada sector se está convirtiendo en un sector espacial. Piense en el impacto del GPS. El GPS ha proliferado en todos los sectores e industrias”, dice.

La carrera espacial privada es hoy por hoy un pulso entre el segundo y el primer hombre más rico del mundo, con una fortuna conjunta estimada en 388.500 millones de dólares. Jeff Bezos fue el primero en cruzar la línea de salida, con la fundación de Blue Origin en 2000. Elon Musk lo hizo dos años después, con SpaceX. Mientras Bezos mantenía su empresa más bien fuera del radar, Musk aparcaba el primer Falcon frente al Museo Nacional del Aire y del Espacio en Washington en 2003. Cada multimillonario con sus visiones, ambiciones y su manera de alcanzarlas.


El rover Perseverance de la NASA, tras su aterrizaje en el cráter Jezero en Marte, el 18 de febrero de 2021. NASA / GETTY IMAGES


“Creo que SpaceX no es solo la más famosa, sino la más exitosa. Cambió la actitud de la clase inversora, mostró que los esfuerzos de invertir en el espacio podrían ser muy exitosos y rentables”, señala Dreier. Bezos ha sido el primero de los dos en atravesar la atmósfera y ha abierto su línea de negocio de turismo suborbital, con reservas por valor de 100 millones, pero sus logros quedan ensombrecidos por el humo de los motores de SpaceX.

La compañía ha llevado astronautas a la EEI, trabaja en un cohete para viajes más lejanos y Starlink, su proyecto de internet satelital, ya tiene 1.500 satélites operativos. Algo que, por cierto, no hace ninguna gracia a los astrónomos, que han de separar cada vez más el grano de la paja cuando miran al cielo. En primavera, Musk arañó unos minutos más de ventaja al hacerse con el contrato por 2.900 millones de dólares de la NASA para desarrollar un módulo de aterrizaje lunar, frente a Blue Origin y Dynetics, que apelaron la decisión.

“Lo que creo que estamos empezando a ver es el comienzo de una nueva era de exploración espacial, pero una impulsada por compañías privadas tanto o más que por el Gobierno”, dijo Elon Musk en 2004. En este nuevo escenario, ¿dónde queda lo público? “Es el papel de Estados y naciones abrir fronteras”, asevera Michael López-Alegría, exastronauta de la NASA y vicepresidente de desarrollo de negocio de la empresa de infraestructura espacial Axiom Space. “Pero una vez que se establece seguridad, el Estado debe salir y dejar que el mercado empiece a hacer su papel. Y eso está pasando ahora en órbita baja terrestre”, apunta. “Las agencias deben poner su visión un poco más allá”.

En el caso de la agencia estadounidense, lo más cerca, la Luna. Artemisa, la hermana gemela de Apollo, será la misión encargada de que el ser humano vuelva a pisarla. “El objetivo es 2024, pero el espacio es complicado”, comenta por videollamada el administrador de la NASA Bill Nelson. “Y sabemos por la historia de los programas espaciales, de todos, no solo de los de EE UU, que habitualmente hay retrasos. Así que debemos ser sobriamente realistas”, asegura.

Además, la NASA mantiene entre sus planes desembarcar humanos en Marte, de acuerdo con Nelson a finales de la década de los treinta, y ha anunciado dos misiones a Venus. Además de programas científicos, militares y un nuevo telescopio que desarrolla en colaboración con las agencias espaciales europea y canadiense.

“Ya la hemos visto ser extremadamente exitosa en la entrega de carga desde y hacia la Estación Espacial Internacional. Y ahora hemos presenciado el éxito en la entrega de tripulación”, señala Nelson sobre la cooperación público-privada. En la NASA vieron que los contratos se podrían cerrar a un precio fijo y no como habitualmente, en modalidades que conllevan absorber los sobrecostes del desarrollo tecnológico. “Y eso es mucho más barato para la NASA”.

No conviene olvidar, sin embargo, que en el nuevo tablero las empresas privadas mueven ficha siguiendo sus propios intereses, que no tienen por qué coincidir con los valores que se espera de las naciones. La clave, apunta el experto de Planetary Society, está en el equilibrio entre ambas partes y se consigue “con una buena supervisión pública, un sistema regulatorio bueno y permitiendo que cada una se centre en su especialidad”.

Si algo no ha cambiado desde la primera era espacial, es la hegemonía de EE UU. Por el momento, el resto de jugadores internacionales está a años luz. Su presupuesto es el más alto y empresas como SpaceX o Blue Origin aún no encuentran reflejo en otros países del globo.

La Agencia Espacial Europea (ESA), por ejemplo, tiene un presupuesto tres veces menor que el de la NASA, de 23.300 millones de dólares. Aun así, aseguran con orgullo que está bien utilizado. “A pesar de que el gasto en el sector espacial es solo el 16% del mundo, Europa retiene alrededor del 30% de los ingresos en fabricación de satélites, siendo el segundo exportador mundial”, señala Javier Ventura-Traveset, director de la Oficina Científica de Navegación por Satélite de la ESA y portavoz de la agencia en España.

Industria española

La ESA tiene a sus espaldas éxitos como el programa Galileo, de geolocalización, y Copérnico, de observación. Y entre los que vendrán, la misión robótica a Marte Exomars en 2022 y la exploración de las lunas heladas de Júpiter. Además, Artemisa llevará ADN europeo en diferentes componentes. La agencia, cuenta Ventura-Traveset, tiene entre sus objetivos impulsar la comercialización para no quedarse atrás en la nueva economía espacial. Y señala tres caminos para conseguirlo: generar y retener talento, mejorar el acceso de inversores al capital y acelerar la innovación y la entrada en los mercados.

“En el plano europeo podemos situar a España como la quinta potencia en industria, tras Francia, Alemania, Italia y Reino Unido”, señala Jorge Potti, vicepresidente de Espacio de la Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae). El sector español es muy joven, cuenta, pero con un crecimiento de un 10% de media anual en los últimos cinco años. En 2019 facturó casi 1.000 millones.

“Nuestro país ha dado un gran salto tecnológico y cualitativo. Hemos pasado de ser suministradores de equipos a estar en condiciones de fabricar sistemas de satélites completos, segmentos terrenos y operaciones”, señala Potti. La mayor parte de clientes, un 60%, son privados.

“Hoy en día el sector espacial genera un gran impacto económico a través de un gran número de aplicaciones y servicios cuyo desarrollo sigue en continuo crecimiento”, dicen fuentes de GMV, empresa española líder de los sistemas de control desde tierra de Galileo. La innovación, la productividad, las exportaciones y la capacidad de generar empleo, dicen, lo hacen ser rentable. La división espacial de la empresa tuvo una facturación de 154 millones de euros en 2020 y da trabajo a alrededor de 1.250 personas.

El negocio de extraer minerales o agua 

Hasta el momento y, al menos durante un tiempo, los servicios y productos espaciales para consumo en la tierra seguirán siendo la columna vertebral comercial del espacio. “Es probable que el papel cada vez mayor del internet de las cosas y la demanda cada vez mayor de datos garanticen que los satélites de telecomunicaciones y observación de la Tierra, y todas las empresas auxiliares, sigan dominando el sector durante algún tiempo”, dice Matthew Weinzierl, profesor en Harvard Business School e investigador.

“Luego tienes turismo espacial o aventura espacial, como quieras llamarlo. Es probable, creo, que ese sea el mayor motor”, aseveró Musk en segundo lugar. Los planes y desarrollos de SpaceX, Blue Origin, Virgin Galactic, Boeing y otras compañías menos famosas están haciendo las primeras pequeñas grietas de una brecha llamada a cambiar el espacio, para bien o para mal. “Las grandes cosas empiezan siendo pequeñas”, dijo en varias ocasiones el magnate Jeff Bezos tras su vuelo espacial.

“Es muy pronto para saber cómo crecerá la economía space-for-space. Mi mejor conjetura es que el turismo será clave en su crecimiento, pero otros ven más potencial en la manufacturación”, dice Weinzierl. Un segmento que también se explora para uso terrestre: “Creo que hay un fuerte interés en encontrar productos que puedan ser manufacturados en el espacio, en una escala que pudiera generar retornos exitosos”, señala Carissa Christensen, consejera delegada de Brycetech. ¿Ejemplos? Fibra óptica e implantes médicos.

Musk cree que a largo plazo, suponiendo que se cumpla la previsión de establecer dos bases en la Luna y Marte, el negocio se expandirá. “Me gustaría morir en Marte, solo que no estrellándome”, dijo una vez. Además, a mayor presencia y actividades humanas en el espacio, más necesidades y más variadas. Algunas también podrían ser satisfechas desde el propio espacio.

La minería de asteroides para la extracción de agua, minerales y metales figuran entre los diez motores del nuevo ecosistema espacial para Morgan Stanley. “El primer billonario será la persona que mine asteroides para obtener sus recursos naturales. Solo lo digo…”, aseguró el astrofísico estadounidense Neil DeGrasse Tyson en 2015. Estos cuerpos menores son un recurso interesante, pero, comenta Casey Dreier, asesor sénior de política espacial de Planetary Society, difícil desde un punto de vista tecnológico. Y poco rentable si se pretende llevar lo extraído a la Tierra.

Otro asunto sería hacerlo en la Luna. Muchas naciones y compañías han puesto sus ojos en ella. Canadá, dice Dreier, mandará un rover, también Emiratos, Corea enviará una nave y Brasil quiere hacer lo propio, además de empresas privadas estadounidenses que entregarán cargas útiles de investigación científica bajo el ala de la NASA. Toda esta actividad se entrelaza con la idea de arrancar algún tipo de economía en el satélite. “Y ahí es donde es más probable que se comience a ver personas tal vez extrayendo hielo para combustible o cultivando oxígeno o algo que se pueda vender a otros clientes que ya están en la Luna”.

Hasta ahora, las idas y venidas de la raza humana en el cosmos se han regido por el Tratado del Espacio, firmado en 1967. Fruto de su tiempo, en el que el espacio era, principalmente, el tablero de juego de dos países en lados opuestos del Telón de Acero, no contemplaba un escenario con actividades comerciales. Ningún país puede reclamar para sí un cuerpo celeste, pero ¿qué sucede, por ejemplo, con lo que extrae de él?

“Es una especie de área gris rara. Y el enfoque que se ha tomado en los últimos dos años, en cierta medida liderado por los EEUU, es usar el marco legal diseñado para las aguas internacionales”, explica Dreier. La NASA, por ejemplo, anunció en septiembre del año pasado su intención de comprar muestras lunares de empresas privadas para establecer un marco legal para sus aspiraciones y transacciones.

EE UU y China, los principales competidores de lo que muchos, incluido el administrador de la NASA, Bill Nelson, consideran la nueva carrera espacial entre naciones, ya han pisado Marte con sus rovers. Pero mandar personas es harina de otro costal. Las complicaciones son evidentes en misiones en las que solo el viaje de ida y vuelta duraría un año y medio. Si EE UU o el mundo, dice Dreier, dejasen todo lo demás y encauzasen sus esfuerzos en enviar gente a Marte sería tecnológicamente muy posible, pero no hay una razón política de peso para respaldarlo. Por eso, las compañías privadas pueden ser un factor clave ya que pueden dedicar los recursos sin atender a razones políticas o dar explicaciones.



Fuente: elpais.com

miércoles, 18 de agosto de 2021

Vuelve la conexión aérea Mendoza-Salta-Iguazú
El denominado Corredor Federal se retomará en septiembre. Tendrá dos frecuencias semanales, que desde noviembre pasarán a ser tres. Además, el presidente de Aerolíneas anunció más vuelos hacia Córdoba.


Foto: publicada por Télam


Aerolíneas Argentinas volverá a operar desde septiembre los vuelos del denominado Corredor Federal, que une a las ciudades de Mendoza, Salta e Iguazú. En el mismo mes se concretará el regreso de la ruta entre Córdoba y Tucumán, como también la que une Neuquén con Salta.

La ruta entre Mendoza y Salta comenzará a operar el 4 de septiembre, con dos frecuencias semanales que serán tres a partir de noviembre. El mismo día comenzará la operación regular entre Salta e Iguazú, con dos vuelos por semana que serán tres a partir de noviembre, precisó la empresa en un comunicado.




Además, la compañía confirmó que volará desde septiembre dos frecuencias semanales entre Neuquén y Salta y, de igual forma, operará dos vuelos por semana entre Córdoba y Tucumán. El último viernes, el presidente de Aerolíneas Argentinas anunció en Rosario los vuelos entre esa ciudad y Salta y entre Rosario y Mendoza, con lo cual la ciudad santafesina se incorpora al restablecido Corredor Federal.

“Sabemos la importancia que tienen estos vuelos para la conectividad del territorio porque permiten a los pasajeros ir de un punto al otro sin pasar por Buenos Aires. Esto es fundamental si queremos tener un país verdaderamente federal”, señaló Pablo Ceriani, titular de Aerolíneas.

Desde principio de 2021, Aerolíneas Argentinas restableció la conectividad federal con más de 25 rutas intertramos que conectan el país sin pasar por el Aeroparque Jorge Newbery.




Por otra parte, además de la ruta desde Córdoba hacia y desde Tucumán con dos frecuencias semanales, tres a partir de noviembre, la ruta entre Córdoba y Buenos Aires contará con 35 frecuencias semanales desde septiembre, que pasarán a ser 42 en noviembre.

Por su parte, la ruta entre Córdoba y Mendoza, que actualmente opera cuatro frecuencias semanales, pasará a seis desde noviembre y se prevén incrementos en las rutas con Salta y Neuquén que pasarán de dos a tres semanales en noviembre, del mismo modo que la ruta Córdoba-Bariloche recibirá una frecuencia extra y pasando de tres a cuatro semanales.

Durante 2021, además de las rutas mencionadas, se restablecieron los servicios aéreos entre Río Cuarto y Buenos Aires y los intertramos de Córdoba con Iguazú, Jujuy, Mar del Plata (temporada de verano) y San Martín de los Andes (temporada de invierno).

“Córdoba es nuestro segundo mercado en importancia y, por ende, un generador de trafico importantísimo. Por eso apostamos a recuperar paulatinamente la conectividad desde la provincia”, sostuvo Ceriani.

Desde Córdoba, se operan actualmente 49 frecuencias semanales en toda la red, que serán 55 en septiembre y 68 desde noviembre.