domingo, 9 de enero de 2022

La carrera para salvar a la humanidad con una "civilización galáctica"
A mediados de la década de 1970, el físico Gerard O'Neill estaba reflexionando sobre el futuro de la humanidad en el espacio y llegó a la conclusión de que sus compañeros estaban abordando la cuestión de forma equivocada.
por Richard Fisher




Muchos hablaban sobre la posibilidad de asentarse en otros planetas, pero él se dio cuenta de que en realidad eso no era muy posible dentro del Sistema Solar.

La atmósfera que rodea a gran parte de la superficie planetaria disponible para la construcción de asentamientos es peligrosa, y dado que estos mundos rocosos y sus lunas tienen gravedad, ir y venir a ellos consumiría mucho combustible.

En cambio, O'Neill imaginó enormes asentamientos flotantes, no muy lejos de la Tierra, en forma de cilindros.

La gente viviría en su interior, en ciudades rodeadas de bosques, lagos y campos verdes.

Era una idea descabellada, pero gracias a las impresionantes visualizaciones que la acompañaron, los sueños de O'Neill influyeron en su generación.

Una de esas personas es mundialmente conocida.

Un estudiante entusiasta

En la década de 1980 hubo un estudiante en los seminarios de O'Neill, en la Universidad de Princeton, Estados Unidos, quien cuidadosamente tomó notas de las ideas de su profesor.

Aspiraba a ser un "empresario espacial" y veía los asentamientos más allá de la Tierra como una forma de garantizar el futuro a largo plazo de la humanidad.

Como empresario, hizo una enorme fortuna (Amazon) que luego empezó a gastar para impulsar esa ambición.

El nombre del estudiante era Jeffrey Preston Bezos.


Jeff Bezos, el dueño de Amazon, era un entusiasta del espacio desde muy joven.


Para comprender por qué los multimillonarios como Bezos quieren ir al espacio, hay que conocer cuáles son sus influencias.

Para algunos, la iniciativa de su firma, Blue Origin, y las de sus competidores pueden parecer no más que los proyectos vanidosos de unos pocos hombres extremadamente ricos con cohetes extremadamente caros.

Y para muchos otros no podría haber un momento más inadecuado para estos paseos, con el cambio climático, una pandemia, una creciente desigualdad y muchos otros problemas globales graves.

Pero el hecho merece un escrutinio más profundo: la idea de la salvación duradera a través del espacio.

Un sueño centenario

Bezos no es la primera persona en proponer que expandirse hacia el cosmos es la única forma de garantizar el futuro de la humanidad.

La gente ha soñado con crear una civilización más allá de la atmósfera de la Tierra durante más de un siglo y es probable que las generaciones futuras continúen haciéndolo.

Hasta finales del siglo XIX y principios del siglo XX, los académicos sentían que el universo tenía valor y estaba "lleno de humanoides", dice Thomas Moynihan, quien estudia historia intelectual en la Universidad de Oxford, en Reino Unido.

La idea de que el cosmos está casi con certeza predominantemente vacío es una creencia relativamente reciente en la historia de la humanidad, dice Moynihan. Lo que llevó a los estudiosos a pensar más seriamente sobre establecerse en el Sistema Solar y más allá fue la conciencia de que nuestra especie podría extinguirse algún día, a través de la muerte del Sol o algún otro destino.

Una de las propuestas más originales provino del fabricante de cohetes ruso Konstantin Tsiolkovsky, quien imaginó el asentamiento en asteroides gracias a naves espaciales de propulsión nuclear.

"La mejor parte de la humanidad, con toda probabilidad, nunca morirá, pero migrará de sol en sol a medida que se vayan apagando", escribió Tsiolkovsky en 1911.

Él y sus compañeros enmarcaban el asentamiento en el universo en una narrativa sobre del destino humano, llamando a nuestra especie a difundir la vida en el cosmos estéril.

En Occidente también comenzaron a surgir visiones seculares de la salvación galáctica.

Una figura influyente fue el ingeniero estadounidense Robert Goddard, quien creó el primer cohete de combustible líquido.

Concibió expediciones que llevarían todo el conocimiento de la humanidad para que, en sus palabras, "una nueva civilización pudiera comenzar donde terminaba la vieja".

Y si eso no fuera posible, propuso la idea radical de lanzar "protoplasma" en su lugar, que eventualmente sembraría nuevos seres humanos en mundos distantes.

Todo esto llevó a la idea de que si la humanidad pudiera poblar la Vía Láctea, podría sobrevivir durante decenas de billones de años, dice Moynihan.

Y de muchas maneras, estas creencias han apuntalado las visiones del asentamiento galáctico desde entonces, incluidas las de Bezos y otro de los multimillonarios espaciales, Elon Musk.

Los problemas que ya tenemos

El multimillonario Elon Musk es más directo al hablar del riesgo de extinción y argumenta que si nos volvemos multiplanetarios, estableciéndonos en Marte en particular, entonces una catástrofe en la Tierra no tiene por qué aniquilar a toda nuestra especie.

Creador de SpaceX, está influenciado por la idea de trascender el "gran filtro", la teoría de que todas las civilizaciones del cosmos se enfrentan a un punto de quiebre en su evolución que termina matándolas.

Espera que podamos ser los primeros en la galaxia en superar ese punto.


La NASA contrató a SpaceX, la empresa del multimillonario Elon Musk para que sea el "taxi" que ponga en órbita a sus astronautas.


Moynihan, sin embargo, señala que el argumento de "ir al espacio para salvar a la humanidad" no es tan sólido como lo presentan los multimillonarios, y menos en este momento en particular.

En este siglo, enfrentamos innumerables amenazas existenciales que no están ubicadas y podrían propagarse fácilmente, desde pandemias de bioingeniería hasta inteligencia artificial desalineada.

Es posible que tales amenazas puedan llegar más allá de la Tierra.

"Es posible que apresurarse a convertirse en multiplanetarios no proporcione una protección contra todos los riesgos", dice Moynihan. "En el plazo inmediato, iniciar una conversación mundial sobre el tema de los riesgos extremos puede ser más rentable que correr hacia Marte".

¿Y en cuanto al cambio climático?

Si bien es poco probable que sea un riesgo existencial, promete causar una gran cantidad de sufrimiento a miles de millones de personas en el corto plazo, y no hay mucho que el turismo espacial ni un proyecto de asentamiento galáctico en el futuro lejano puedan ayudar a evitar hoy.

En medio de inundaciones, incendios forestales y olas de calor, son muchos los que han criticado los viajes espaciales en la era de los multimillonarios.

Con base en la gravedad de los problemas que enfrentamos, hay algunos hoy en día que podrían preferir abandonar por completo las visiones del asentamiento galáctico, al menos en el corto plazo.

Ese sentimiento fue capturado en un ensayo reciente del escritor de ciencia ficción Sim Kern, quien señaló que el espacio puede ofrecer el atractivo ideal de la salvación y un nuevo comienzo, pero en verdad "no hay forma de dejar atrás nuestro desorden, no importa a cuántos años luz viajemos".

Y en cualquier caso, escribe Kern, ya tenemos un asentamiento orbital bastante agradable: la Tierra.

Si nuestros descendientes en el futuro estuvieran de acuerdo, esto se conoce como el "escenario Bullerby", que lleva el nombre de la idílica vida rural de Suecia en los libros para niños de Astrid Lindgren.

"Eventualmente habrá de llegar"

Imagina que la humanidad finalmente decide ignorar el espacio y, en cambio, centrarse en la Tierra, construyendo una sociedad estable con energía verde, agricultura sostenible, etc. Si las civilizaciones extraterrestres inteligentes también han tomado esta decisión, esto podría explicar por qué no hemos visto ninguna todavía: tal vez estén viviendo la vida de Bullerby.

Sin embargo ¿qué pasa con el realmente a largo plazo?

Si hablamos de cientos de miles de años, entonces la colonización en el Sistema Solar y la Vía Láctea puede tomarse más en serio como un argumento para asegurar el futuro de la humanidad.

Incluso aquellos que no estén de acuerdo con comenzar el proyecto ahora se verían presionados a justificar retrasarlo hasta el momento antes del colapso de la humanidad; eso sería un desastre de una escala inimaginable.

La especie de mamífero promedio tiene una vida útil de un millón de años, lo que sugiere que en algún momento llegará nuestro momento si no hacemos nada para prevenirlo. Las catástrofes que podrían acabar con nosotros son inevitables en el tiempo.

Pero a diferencia de otros animales, tenemos inteligencia avanzada, por lo que muchos investigadores creen que tomar el camino "astronómico" más allá de la Tierra promete un futuro mucho más largo para nuestra especie.

Si tenemos asentamientos en toda la galaxia, la humanidad se vuelve mucho más robusta.

"Me gusta mucho no tener todos los huevos en la misma canasta, ya que son relativamente frágiles", dice Anders Sandberg, de la Universidad de Oxford.

"Las colonias espaciales son mucho más frágiles que los planetas y vulnerables, pero se pueden construir más", dice. "Una vez que pueda erigir algunos grandes asentamientos, también se podrán crear muchos pequeños. Y en este punto, parece que puede reducir los riesgos".

Moynihan está de acuerdo: "Sigue siendo cierto que para que la humanidad alcance su potencial a más largo plazo, eventualmente debe llegar más allá", escribe.

"A medida que nuestro Sol envejezca, la Tierra finalmente se volverá inhabitable. Pero el universo profundo continuará pudiendo albergar vida durante eones".

El problema es que, incluso en un futuro lejano, siempre habrá motivos para no iniciar el proyecto.

Siempre habrá problemas urgentes que debamos solucionar en la Tierra.


Gerard O'Neill imaginó asentamientos en forma de cilindros suspendidos en el espacio.


"Convertirse en multiplanetario es una gran visión y algo bueno a largo plazo, pero es posible que nunca sea algo realmente racional", dice Sandberg. "Creo que incluso podría haber un tipo extraño de selección para los ligeramente exuberantes e irracionales".

Y cita el dicho de que "todo progreso depende del hombre irracional".

"Puede ser que en realidad no sea razonable lo que están haciendo Bezos o Musk, pero aun así podría ser algo bueno" (a largo plazo, al menos).

Independientemente de lo que piense de la generación actual de multimillonarios, sus prioridades, personalidades, riqueza, actitudes hacia la desigualdad o el cambio climático, o el trato a sus empleados, no se puede negar que han logrado un progreso significativo en los viajes espaciales en un corto periodo.

¿Podría haberse dejado a las generaciones futuras en lugar de a ellos? Quizás. Pero eso no hace que sus contribuciones sean inútiles.

No se trata de los multimillonarios

Sandberg recuerda una conversación con Musk, muchos años antes de que SpaceX enviara cohetes al espacio y de regreso, cuando el empresario lo visitó a él y a sus colegas del Future of Humanity Institute de la Universidad de Oxford.

"Estaba literalmente haciendo dibujos en una servilleta en el Grand Café aquí en Oxford para explicarme cómo sentía que podía hacer algo mucho más barato que lo que estaba haciendo la NASA", recuerda Sandberg. "Yo asentía con la cabeza y decía 'Espero que tengas razón'. Bueno, él demostró su valía".

Sin embargo, Sandberg señala que si la humanidad continúa construyendo una civilización galáctica que salve su futuro a largo plazo, no es necesario que se construya de acuerdo con los caprichos y deseos de uno o dos multimillonarios a principios del siglo XXI.

"Si no queremos que el espacio lo establezcan las visiones de algunas personas en particular, entonces el resto de nosotros también deberíamos dar a conocer nuestros deseos", dice.

A quienes critican a la generación de multimillonarios les preocupa que sus visiones no tengan en cuenta muchas preocupaciones actuales, como la justicia social y la desigualdad. Sin embargo, podría haber oportunidades para integrar algunas de estas cuestiones en los planes de exploración espacial.

Por ejemplo, la lingüista Sheri Wells-Jensen lleva mucho tiempo defendiendo la integración de los astronautas con discapacidades en los programas espaciales. Este año, la Agencia Espacial Europea aparentemente siguió su consejo y lanzó una convocatoria de reclutamiento de "parastronautas".

Y aunque es posible que muchos deseen centrar sus energías en el cambio climático y otros problemas a corto plazo, las generaciones futuras que se benefician de sus esfuerzos pueden decidir volver a unirse al proyecto espacial en un futuro más amplio.

Después de todo, no siempre fue el caso que las prioridades de los exploradores espaciales y los ambientalistas estuvieran desalineadas.

Las imágenes de la Tierra como un "punto azul pálido" ayudaron a mostrar que valía la pena preservar nuestro planeta, y Sandberg señala que sin satélites tendríamos una comprensión científica mucho más débil del cambio climático.

A largo plazo, asentarse en el espacio podría ser un proyecto para toda la humanidad, en lugar de uno decidido por un puñado de personas en Silicon Valley.

Una civilización galáctica bien puede estar en nuestro futuro, eventualmente. Quizás los sueños de Bezos de un cilindro O'Neill se hagan realidad.

Quizás podría ayudar a salvar nuestra especie.

Pero donde sea que terminemos, ese futuro será moldeado por ciudadanos de la Vía Láctea con sus propias prioridades y deseos, y que están viviendo mucho después de que se fueron los hombres más ricos del siglo XXI.



Fuente: bbc.com

sábado, 8 de enero de 2022

Tlon Space: negocios en órbita
La innovación en la miniaturización de los satélites y el lanzamiento desde Argentina los orienta a nuevas demandas del mercado.
por Marcelo Alfano


COHETE DE LANZAMIENTO DE NANO SATÉLITES ARGENTINO | FOTO: GENTILEZA TLON SPACE


Para toda una generación, la aventura espacial fue un imán para cultivar sueños. Pero como muchas innovaciones (incluida la de la utilización inicial de Internet) lo que empezaron como proyectos de Defensa, se fueron volcando cada vez más al uso civil.

Hoy el sinónimo de conquista del espacio no es Cabo Kennedy, ni las plataformas de Soyuz o Arianne, en Guayana. Son Elon Musk y su proyecto SpaceX, Robert Beck con su Rocket Lab o Richard Branson, con Virgin Galactic, que surgen como los nuevos líderes de esta carrera que también promete viajes a Marte o estancias en el espacio pero que también están cimentando otra industria que permite esas extravagancias de millonarios: la innovación tecnológica que fue achicando la configuración de los satélites y permitiendo una red orbital a baja altura para una red ultra rápida de comunicaciones globales.

A diferencia de las anteriores implementaciones satelitales comerciales estas nuevas series tienen una comunicación por Internet de las cosas (IoT) de máquina a máquina (M2M) como algo clave en su estrategia de ingresos. Ya no es en torno a la transmisión de voz, como a principios del siglo. La consultora en tecnología Beecham Research estima la tasa de crecimiento anual para las conexiones satelitales de IoT en 12 % al año. Vuela.

¿Y por casa? Pablo Vic y Gerardo Natale, por caminos diversos, pudieron concretar su anhelo que su hobby se convirtiera en su trabajo. Comenzaron su aventura allá por 2004 buscando la manera de abaratar y hacer posible el lanzamiento de satélites desde Argentina. Hoy, su proyecto está terminando de ajustar los detalles lanzando prototipos desde la plataforma cercana a Miramar (Buenos Aires). Vic (47) hoy es el CEO de Tlon Space, una compañía argentina que tiene por finalidad poner en órbita nano satélites mediante cohetes de fabricación propia, como el Aventura I.

El camino local había sido iniciado por el emprendedor Emiliano Kargieman, fundador de Satellogic, que pensó en la idea de producir satélites más pequeños de utilización comercial orientado específicamente a las comunicaciones. Vic explica que se necesitaban otros vehículos lanzadores para utilizar órbitas más útiles a las necesidades del mercado local. “La clave de todo este desarrollo son las innovaciones tecnológicas que posibilitan la disminución del peso de los satélites y otros adelantos en el combustible utilizado en los cohetes que optimizaron el costo y aprovechamiento de cada lanzamiento”, explica Vic. A su vez, empezó a crecer la demanda por los servicios de trasmisión de datos para observación terrestre: datos de agua, salinidad, etc.; requeridos por privados y redes digitales masivas, que involucran a millones de dispositivos. Los nanos satélites hoy pueden pesar 1 kilo con forma de cubo de 10 centímetros por lado, abaratando así el servicio utilizado ya que poner un artefacto así en el espacio cuesta entre US$ 50.000 y US$ 70.000.

Otro de los secretos en el desarrollo fue el hacer más ligero y probar con materiales de última generación al vehículo de alta frecuencia: el Aventura pesa menos de una tonelada y su costo ya está por debajo de los US$ 500.000. Las últimas pruebas también abarcan el combustible, para poder propulsar más efectivamente la mayor carga posible. “Desarrollamos un nuevo tipo de combustible para cohete. Tiene micro bombas; el tanque y el fuselaje es de carbono, desarrollados con una empresa espacial argentina que puede aislar a tubos ultralivianos”, explica entusiasmado el CEO y accionista de proyecto.

En toda esta verdadera carrea tecnológica, el héroe mundial es Elon Musk, que revolucionó el know how y potenció la utilización del satélite como un nodo de una red de comunicación apalancada por la inteligencia artificial y la tecnología Blockchain. El ingreso de nuevos jugadores es una clara democratización del acceso al espacio. Implica seguir en el camino que con tanta visión encaró Elon Musk", remarca Luis Monsegur COO de Tlon Space. A diferencia de lo que realiza SpaceX, la ventaja competitiva de Tlon Space es una estructura de costos de operación mucho más baja y flexible, incluso con patentes desarrolladas.

El proyecto

La inversión tuvo tres etapas diferenciadas: de 2005 a 2018, los emprendedores se autofinanciaron. Desde entonces hasta el año pasado, la meta fue el desarrollo de núcleos tecnológicos y para este año, la puesta en marcha de los lanzamientos. Está previsto que, para noviembre próximo, todo el sistema ya esté operativo, luego de cuatro intentos orbitales para ir madurando detalles.

Monsegur es optimista de cara al resultado final del proyecto. “Somos más de 60 socios, con un ticket promedio que dependió del momento del ingreso del inversor. Realizamos cuatro rondas a lo largo de estos años con la intención de ir financiando el gasto en I+D. No podemos no mencionar cifras exactas pero la inversión total fue de varios millones de dólares y tenemos fondos para financiar los intentos orbitales que vamos a realizar durante todo 2022 en nuestro puerto espacial”, concluye. Así, mientras los nuevos aero reyes compiten entre sí, queda espacio para que la tecnología y la pasión puedan encontrar su propia diagonal.



martes, 4 de enero de 2022

Se aprobó procedimiento de Licitación Pública para la compra de Setenta (70) Unidades Eléctricas Múltiples (EMU) a Rusia


Si bien no se especifica el modelo de Unidades Eléctricas Múltiples creemos que el Ivolga podría ser el elegido


Mediante Decisión Administrativa Nro. 1294/2021 de fecha 29 de Diciembre de 2021 del Ministerio de Transporte de la Nación, publicada en el Boletín Oficial del día de la fecha, el Jefe de Gabinete de Ministros decido en su Artículo 1°, lo siguiente: Apruébase el procedimiento realizado para la Licitación Pública de Etapa Múltiple Internacional N° 451-0014-LPU18, para la adquisición de setenta (70) Unidades Eléctricas Múltiples (EMU), la provisión de la documentación técnica y la prestación de los servicios de capacitación técnica, asistencia técnica y mantenimiento de unidades.

Asimismo, en el Artículo 2° dice que: "Se adjudica la Licitación Pública de Etapa Múltiple Internacional N° 451-0014-LPU18, para la adquisición de setenta (70) Unidades Eléctricas Múltiples (EMU), la provisión de la documentación técnica y la prestación de los servicios de capacitación técnica, asistencia técnica y mantenimiento de unidades a la firma TMH International Limited Liability Company por la suma de u$s 864.217.959,42".

En cuanto al Artículo 3° manifiesta que se "autoriza al Ministerio de Transporte de la Nación a suscribir el contrato cuyo modelo fuera aprobado a través de la Resolución N° 997 del 8 de noviembre de 2018 del referido Ministerio, así como también a aprobar las prórrogas, disminuciones, ampliaciones y ejercicio de las demás facultades correspondientes, incluyendo las prerrogativas del artículo 12 del Decreto Delegado N° 1023 del 13 de agosto de 2001.

Artículo 4°.- Los Ministerios de Economía de la Nación y de Transporte de la Nación deberán tomar los recaudos financieros y presupuestarios para afrontar la inversión y las erogaciones correspondientes a los ejercicios financieros correspondientes, de conformidad con lo previsto en el Pliego de Bases y Condiciones Particulares que rige para la referida Licitación Pública de Etapa Múltiple Internacional.

Artículo 5°.- Comuníquese, publíquese, dese a la Dirección Nacional de Registro Oficial y archívese. Juan Luis Manzur - Alexis Raúl Guerrera



Archivos desclasificados confirman que buques del Reino Unido transportaron 31 armas nucleares durante la Guerra de Malvinas
Documentos ultrasecretos ingleses ratificaron que el portaaviones Hermes cargaba 18 armas nucleares y el Invencible 12 y uno el buque auxiliar Regent.


El HMS Invencible está señalado como uno de los buques de guerra que transportó armamento nuclear.


Documentos desclasificados recientemente acaban de revelar que el gobierno británico desplegó armas nucleares durante la Guerra de Malvinas. El sitio Declassified UK reveló material publicado en los Archivos Nacionales. Marcado como “Atómico de alto secreto”, el documento sostiene que la presencia de armas nucleares “causó pánico entre los funcionarios en Londres”, cuando se dieron cuenta de los daños que podrían haber causado.

Un acta del Ministerio de Defensa británico, fechada el 6 de abril de 1982, habla de la “gran preocupación” de que algunas de las “bombas nucleares de profundidad” pudieran “perderse o dañarse y el hecho se hiciera público”. El acta agregaba: “Las repercusiones internacionales de tal incidente podrían ser muy dañinas”.




La existencia de las armas, siempre según la nota firmada por el periodista Richard Norton Taylor en el sitio Declassified UK, habría provocado una disputa entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Relaciones Exteriores británico, que pidió “desarmar” las armas. Pero la Marina se negó a hacerlo.

“En caso de tensión u hostilidades entre nosotros y la Unión Soviética al mismo tiempo que la Operación Corporativa [el nombre en clave dado a la liberación de las Malvinas], la capacidad militar de nuestros buques de guerra se reduciría drásticamente”, fue el argumento del Ministerio de Defensa.

Las armas fueron transferidas de las fragatas y destructores a los portaaviones más grandes, HMS Hermes y HMS Invincible, donde las armas podrían estar más protegidas. Según el archivo desclasificado, el Hermes tenía 18 armas nucleares a bordo y el Invencible 12, mientras que el buque auxiliar de la Flota Real, Regent, tenía una.

“Me alegré mucho de tener su confirmación de que el HMS Sheffield no llevaba una bala inerte cuando fue alcanzada”, habría afirmado Sir Antony Ackland, un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El Ministerio de Defensa admitió en 2003 que los barcos británicos llevaban armas nucleares y que un contenedor de armas había sido dañado. Pero hasta ahora nunca se había revelado la cantidad de armas. El número apareció con el documento enviado a los Archivos Nacionales en Kew, al suroeste de Londres.


La imagen del hundimiento del Crucero General Belgrano. Fue atacado cuando estaba fuera del teatro de operaciones.


En su momento, el psicoanalista del ex presidente de Francia Francois Mitterrand, Alí Magoudi, aseguró en un libro que Margaret Thatcher tuvo la intención de usar armas nucleares en territorio argentino si las fuerzas de su país estaban en problemas. Magoudi escribió que ese plan consistía en lanzar las bombas sobre la provincia de Córdoba, pero fue abortado por la decisión de Mitterrand de colaborar con la Dama de Hierro, dándole información sobre las armas que Francia le había vendido a Argentina.

El sitio @declassifiedUK reveló en 2019 documentos clasificados que probarían la participación del Reino Unido en el golpe de Estado contra Evo Morales. De hecho, el ex presidente de Bolivia se hizo eco de esa publicación. “Salen a la luz documentos obtenidos por @declassifiedUK que revelan participación de Reino Unido en golpe de Estado de Bolivia, de noviembre 2019, por su interés en el litio y que su embajada, en La Paz, trajo empresa de ciberseguridad vinculada con la CIA”, publicó en su red de Twitter.


HMS Hermes, el portaaviones insignia de los británicos que fue elegido para llevar armas nucleares durante la Guerra de Malvinas
La nave cargó 18 armas durante el conflicto bélico pero no fue la única en la zona. Lo acompañaron el HMS Invencible 12 y una en el buque auxiliar de la Flota Real, Regent.


HMS Hermes, buque insignia de la Royal Navy en Malvinas. Los documentos desclasificados recientemente revelaron que transportó 18 armas nucleares a la guerra con Argentina.


“Atómico de alto secreto”: los documentos desclasificados que confirmaron que Reino Unido desplegó armas nucleares durante la Guerra de Malvinas revelaron que para su seguridad fueron distribuidas en tres buques.

El sitio Declassified UK dio a conocer material publicado en los Archivos Nacionales. Según los documentos ultrasecretos fueron 31 armas nucleares transferidas de las fragatas y destructores a los portaaviones más grandes: el HMS Hermes tuvo a bordo 18; el HMS Invencible 12; y el buque auxiliar de la Flota Real, Regent, la restante. Allí fue donde el gobierno británico consideró que podrían estar más protegidas en medio del conflicto bélico.

Los archivos que salieron a la luz recientemente reflejaron el “pánico” que causó incluso entre los funcionarios en Londres la decisión de llevar a la guerra armamento nuclear, debido a los potenciales daños que podrían haber ocasionado. De hecho, Margaret Thatcher barajó la posibilidad de utilizarlas sobre territorio argentino como último recurso si las fuerzas de su país estaban en problemas.

Un acta del Ministerio de Defensa británico, fechada el 6 de abril de 1982, habla de la “gran preocupación” de que algunas de las “bombas nucleares de profundidad” pudieran “perderse o dañarse y el hecho se hiciera público”.

El HMS Hermes que transportó 18 de las 31 armas nucleares fue el buque insignia de la fuerza británica durante el conflicto bélico de Malvinas. Sin embargo, para 1982 estuvo a punto de ser retirado del servicio debido a que llevaba varias décadas dentro de la Marina. La construcción de la nave comenzó en medio de la Segunda Guerra Mundial; en 1945 fue suspendida, se reanudó en 1952 y al año siguiente fue botado para entrar en la Royal Navy. Luego permaneció cuatro años en astillero para que se le instalara una plataforma de aterrizaje. Finalmente, luego de varias modificaciones, entró en servicio el 18 de noviembre de 1959.

Con 236 metros de largo y 45 de manga, durante la Guerra de Malvinas llegó a trasladar 21 aviones Harrier, 5 helicópteros Sea King y 2 Lynx. Además estaba equipado con dos cañones de 40 mm y otros dos de 30 mm.

El Hermes podía alcanzar una velocidad máxima de 28 nudos (52 km/h); a 14 nudos tenía una autonomía de 6400 millas náuticas. Contaba con una tripulación de 1350 personas.


Tras más de 60 años, el HMS Hermes fue desmantelado en 2017


Luego del conflicto bélico, entró en reparaciones hasta noviembre de 1982. Debido a su capacidad de operar aviones Sea Harrier continuó dos años más en la Royal Navy. Participó de los ejercicios de la OTAN en el Atlántico Norte y el Mar Mediterráneo; y en la Operación Ocean Safari de 1983. El HMS Hermes formó parte de la fuerza británica hasta el 12 de abril de 1984, fecha en la que fue puesto en reserva y dado de baja por ser un portaaviones muy grande y por los altos costos de operación que representaba su uso.

En 1986 el buque fue vendido a la India donde fue rebautizado como INS Viraat. Formó parte de dicha fuerza durante tres décadas hasta su desmantelamiento en 2017.

Como parte de la Armada india participó del bloqueo a Pakistán en 1999. Antes de ser desguazado se evaluó convertir el histórico portaaviones en un hotel de lujo y casino flotante; también se pensó en transformarlo en un museo o centro de buceo, sin embargo todos los proyectos carecieron de financiamiento.


El HMS Invincible portó 12 armas nucleares durante la Guerra de Malvinas


El HMS Invencible es el otro buque involucrado en los documentos desclasificados. Fue desplegado en Malvinas junto al Hermes y trasladó 12 armas nucleares.

Botado en 1977, se convirtió en el buque insignia de la flota británica cuando el Hermes fue vendido a India. Su complemento aéreo estaba formado por Sea Harriers y helicópteros Lynx, Merlín y Sea King.

Con 194 metros de eslora y 36 de manga estaba equipado con 3 CIWS Phalanx/Goalkeeper y 2 cañones GAM-B01 de 20 mm. Su tripulación estaba compuesta con 685 marineros y oficiales. Tenía una velocidad máxima de 30 nudos (56 km/h) y una autonomía de 5000 millas náuticas (9300 km) a 18 nudos (33 km/h).

En febrero de 1982 estuvo a punto de ser vendido al gobierno de Australia, sin embargo las negociaciones se cayeron y en abril partió hacia las Islas Malvinas con 8 Sea Harrier y 12 Sea King.

El 30 de mayo de aquél año, en pleno disputa bélica, Argentina desplegó un ataque aéreo sobre el Invencible con un Exocet y una docena de bombas de 250 kg. Pese a que el emblema de la Royal Navy había sido al menos averiado, Inglaterra siempre negó el ataque.

“Nosotros sabemos muy bien qué vimos y cómo lo vimos. Lo que digan los ingleses nos tiene sin cuidado”, repitieron años atrás, los argentinos que participaron de la operación. “Si el secreto de guerra es por 50 ó 90 años, en algún momento la verdad saldrá a la luz”.

Al año siguiente de la guerra, en diciembre de 1983, el Gobierno de Australia rechazó el uso de sus instalaciones del dique seco de Sidney, durante el despliegue del grupo Orient Express, debido a que el Reino Unido se negó a declarar si el portaaviones poseía armas nucleares.

Entre 1993 y 1995 el Invencible fue desplegado en el Adriático para la Operación Deny Flight en Bosnia y colaboró a los bombardeos de la OTAN en Bosnia y Herzegovina.

En 1998 y 1999 fue parte de la Operación Bolton en Irak junto a fuerzas aéreas de Arabia Saudita, Estados Unidos y Francia. A fines de los noventa participó una vez en el conflicto de los Balcanes en los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia.

En marzo de 2010 el Gobierno británico retiró al Invincible de la lista de reserva naval y finalmente en 2011 el Ministerio de Defensa anunció su venta para desguace al astillero Leyal Ship Recycling Ltd de Aliağa, Turquía.



lunes, 3 de enero de 2022

Tandanor: cambio de rumbo para las corbetas
Tandanor recibió la corbeta Meko 140 ARA Parker para realizarle un mantenimiento mayor y el cambio de su misión principal, que a partir de ahora estará dedicada al patrullaje para evitar la pesca ilegal en el Mar Argentino. TSS habló con el presidente del astillero sobre los trabajos que realizarán para la nueva función del buque y sobre los proyectos que llevan a cabo actualmente.
Por Matías Alonso




El astillero Tandanor recibió la corbeta Meko 140 ARA Parker para realizarle un mantenimiento mayor como parte de lo que será un cambio de su misión principal. En los últimos años la Armada está concentrando sus medios en el patrullaje marítimo, especialmente en la milla 200, para evitar la pesca ilegal, que genera grandes pérdidas económicas por unos 2000 millones de dólares por año.

Para este cambio de misión, la ARA Parker debería eliminar sus lanzadores de misiles antibuque e instalar una grúa y dos botes semirrígidos para interceptar y abordar embarcaciones en falta. El espacio de almacenamiento de los misiles también sería convertido en alojamiento para tripulación. El cambio de misión, al que se sumarían otras corbetas, es equivalente a dejar de cumplir tareas de guerra para cumplir tareas de policía en el agua, algo considerado urgente en el Mar Argentino.

Los trabajos también incluyen la modernización de los sistemas electrónicos y el recambio de todos los sistemas de este buque, que tocó el agua por primera vez en 1984 y fue entregado a la Armada en 1990. Fue construido por el Astillero Río Santiago en Ensenada y es un diseño del astillero alemán Blohm Voss, que permite una construcción modular para poder actualizar cada parte del buque en forma independiente del resto, aunque esa capacidad no fue aprovechada en los 30 años que está en servicio. Actualmente, el ARA Parker está fuera de servicio porque sus motores principales no funcionan y es parte de una flota de otros seis buques Meko 140. El ingeniero Miguel Ángel Tudino, presidente de Tandanor, habló con TSS sobre los detalles del proyecto y el estado actual de trabajos en el astillero.

La corbeta ARA Parker ya se encuentra en el astillero. ¿Qué trabajos le van a realizar?

No solo la Parker, sino también la corbeta Meko 140 ARA Rosales también va a ingresar a Tandanor. Por supuesto, la intervención en la Parker va a ser más importante. La de la Rosales es un poco menor pero la intervención va a ser sobre las dos. En la Parker vamos a comenzar un proyecto integral con la calderería de la embarcación y el casco. Luego, en una segunda etapa, empezaremos con la parte de recorrido de generadores, motores principales y línea de eje. También vamos a revisar todo el equipamiento.




¿Hay planes de cambiar los motores, que tenían problemas de funcionamiento?

Eso va a surgir del estudio a fondo que realicemos con el buque ya en seco. Justamente, vamos a retirarlo del agua en estos días. Estamos esperando tener calado para poder ingresarlo. Ahí vamos a hacer una revisión completa y veremos si corresponde y es oportuno realizarlo por la vida útil que pensamos que vaya a tener de aquí en adelante, que va a ser importante. Es un buque de mucha importancia para la Armada y lo vamos a sugerir si fuera necesario.

¿Los cambios tienen que ver con que se va a cambiar la misión del buque, que será de patrulla antes que de corbeta de guerra?

Al parecer, la nueva visión del patrullaje está enfocada hacía esa dirección, así lo manifestaron con la decisión tomada oportunamente de comprar cuatro buques a Francia que han comenzado a llegar. El Gobierno está haciendo frente a esos pagos a través del FONDEF, porque si bien se encargaron en el Gobierno anterior los desembolsos los está realizando íntegramente este Gobierno para que lleguen desde el astillero francés Naval Group.

¿Se le sacaría armamento a la corbeta para darle otros usos a esos espacios?

Nosotros no trabajamos sobre la cuestión del armamento todavía. Estamos con una idea de comenzar a construir buques de guerra y para eso nos estamos integrando con Perú para poder trabajar sobre algunos aspectos. Sí puede ser un desarrollo interesante a futuro para que seamos astillero de la Armada Argentina y tengamos un potencial de servicios que permita enfocar y encarar estos proyectos desde aquí.

¿Cuánto tiempo de trabajo piensan que va a demandar la Parker para que esté operativa otra vez?

Nosotros tenemos previsto, por lo menos, dos años de trabajo. En mayo o junio tendremos el proyecto integral terminado, y ahí vamos a poder informar mucho más claramente y con más precisión todos los trabajos que acordemos realizar con la Armada. Hoy el ARA Canal de Beagle está saliendo del astillero con sus grúas operativas. Hace más de 12 años que no tenía su capacidad de carga completa y va a salir trabajando con 38 toneladas totalmente recuperadas. El buque ha sido modernizado y hoy es una herramienta fundamental para la campaña antártica y para mantener la comunicación con Ushuaia.


El cambio de misión de las Meko 140 es equivalente a dejar de cumplir tareas de guerra para cumplir tareas de policía en el agua, algo considerado urgente en el Mar Argentino.


¿Habrá contratistas externos en el proyecto Parker?

Sí, la idea es armar una cadena de proveedores, una integración con proveedores locales. Está la idea de desarrollar proveedores que tiene el Ministerio de Producción y nosotros estamos enfocados en eso. Por ejemplo, estamos trabajando con tres proveedores en la lancha de instrucción que está construyendo el astillero Río Santiago. Nosotros aportamos un proveedor que está trabajando en la parte electrónica de comandos, Redimec, de Tandil, que nació en la Armada en la base naval Puerto Belgrano y se especializó en cuestiones de aeronáutica y naval.

También hay una empresa que se llama ST Group que está trabajando en la electrónica de la grúa que estamos reparando. Después hay una empresa de la parte hidráulica, Acron. Hay varias más que tienen mucha capacidad técnica y los queremos involucrar en el proyecto del buque polar que estamos comenzado en estos días.

¿Qué tan importante es el FONDEF para Tandanor?

Creo que el FONDEF es importante para las Fuerzas Armadas, para las tres, y para el Ministerio de Defensa, porque puede generar políticas de planificación, que es algo que nunca se había podido tener. Para Tandanor, FADEA y Fabricaciones Militares es una oportunidad de tener un presupuesto previsto para proyectar con una planificación plurianual. Uno así puede pensar en nuevos proyectos, como desarrollar una serie de remolcadores que la Armada no tenía y está pagando una fortuna por alquilar remolcadores todo el tiempo. El FONDEF nos permitió planificar en tres o cuatro años la construcción de 12 remolcadores y eso antes no lo podíamos hacer.

Ayer se anunció el financiamiento para el buque polar. ¿Qué significa eso para Tandanor?

Tandanor se recibió de astillero poniendo nuevamente en funcionamiento al ARA Irizar. Algunos se preguntan si Tandanor puede hacer un buque polar y yo simplemente respondería con la historia. La historia dice que llegó un buque destruido y Tandanor lo puso nuevamente a navegar. De esa forma sentimos que tenemos todo el potencial para poder encarar un proyecto de este tipo. Estamos cerrando con (el astillero finlandés) Aker el proyecto ejecutivo, de la ingeniería básica y ahora salió el anuncio de los fondos para realizar esto. Lo más interesante es que el proyecto no va a ser solo la consultoría de Aker, sino que lo va a hacer con un grupo de profesionales argentinos en las partes eléctrica y electrónica, y también habrá cinco universidades que se van a sumar al equipo técnico: el ITBA, la UBA, la UTN, la UNQ y la UNDEF.

¿Qué otros proyectos están encarando en el astillero?

Volvimos a recuperar la capacidad de trabajar en aluminio por una emergencia que tiene el Ministerio de Ambiente y estamos construyendo lanchas para el patrullaje de incendios en las islas. Licitaron tres veces y se les cayó la licitación así que aceptamos el desafío de proveer cinco lanchas para eso. Son unas lanchas tipo Tracker de siete metros de eslora, con motor fuera de borda, bastante simples pero muy prácticas que van a permitir un patrullaje fluvial de las islas. No tienen ningún equipamiento de lucha contra incendios porque son lanchas chicas pero sí van a poder dar un alerta rápido y después se acercarán con los elementos que deban utilizarse. Hoy está viniendo la gente de Ambiente para recorrer los trabajos. También, de urgencia, le estamos construyendo al ARA Irizar y el ARA Canal de Beagle un pontón de aluminio que va a permitir ponerle un contenedor arriba y llevarlo a las bases, algo que es complicado en la Antártida. Es un pontón autopropulsado con dos motores fuera de borda y nos animamos a construirlo en aluminio pero ahora hay que llegar y nos quedan pocos días, pero vamos a trabajar sábados y domingos si es necesario. Es bastante simple la ingeniería y un gran proyecto de un ingeniero de la empresa. Ayer dimos vuelta el casco (en las embarcaciones se empieza a construir boca abajo y una vez terminado se da vuelta) así que hoy empezamos a trabajar muy fuerte en esto.



Redimec y el proyecto de modernización de los Tucano argentinos
por Santiago Rivas



La empresa de Tandil será la encargada de la modernización de los Embraer EMB-312 de la Fuerza Aérea Argentina, adaptándolos a las necesidades actuales y extendiendo su vida útil.

La Fuerza Aérea Argentina inició el programa de modificación de sus aeronaves Embraer EMB-312, aeronaves que actualmente son de dotación de la III Brigada Aérea con asiento en Reconquista.

Utilizando la excelente herramienta de financiación contemplado en la Ley que creó el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), la Fuerza Aérea Argentina, por medio de la Licitación Pública N° 57 /2021, contrató a la empresa Redimec S.R.L., en un marco asociativo de crecimiento tecnológico para todas las partes, donde se incluyó al Área de Material Río Cuarto como unidad de modificación de las aeronaves.




La Dirección de Investigación y Desarrollo de la Fuerza Aérea Argentina es la responsable primaria de llevar adelante el proyecto, incluyendo participantes de la III Brigada Aérea y de la Dirección General de Aeronavegabilidad Militar Conjunta.

El proyecto pone así de manifiesto el potencial y las sinergias de las capacidades de los organismos públicos y el expertise del sector privado, que se verá reflejado en un crecimiento tecnológico para el Área de Material Río Cuarto y un mejor sistema de armas para la Fuerza Aérea Argentina.

En un período menor a seis meses, comenzando el 15 de diciembre de 2021, la Fuerza Aérea Argentina recibirá dos aeronaves Tucano modificadas y certificadas y dos kits completos de modificación para que el Área de Material Río Cuarto lleve adelante la modificación de dos unidades adicionales bajo la supervisión del equipo de Redimec. El entrenamiento escalonado previsto en el trabajo y en modalidad de clase, permitirá una transición adecuada para técnicos y pilotos.





La nueva aeronave dispondrá de tecnología estado del arte abordo, pantallas táctiles, visión sintética, sistemas de comunicaciones y navegación, sistemas de seguridad operacional y una fuerte redundancia apoyada en una arquitectura de buses digitales de alta velocidad.

La instrumentación de motor estará duplicada y se utilizarán las últimas técnicas de análisis de riesgo y análisis de fallas y sus efectos para garantizar una aeronave operable en condiciones IFR/IMC sin inconvenientes y con la menor carga de trabajo para los tripulantes.

Los paneles de instrumentos son funcionales y ergonómicos, como puede verse debajo, con prácticamente toda la información en formato digital.

La empresa Redimec S.R.L, es responsable en esta etapa de proveer los servicios de diseño de ingeniería, materiales, certificación, documentación, capacitación y apoyo técnico necesarios para la completa integración, instalación e implementación funcional de la modernización de aviónica de los puestos de pilotaje delantero y trasero de dos aeronaves.

Los dos primeros Tucano se constituirán como los prototipos #1 y #2, siendo la diferencia que en el primero la modernización está “totalmente” a cargo y bajo responsabilidad de Redimec, mientras que en el segundo, la modernización está a cargo de la misma empresa, pero emplea «parcialmente» mano de obra a proveer por la Fuerza Aérea Argentina para la ejecución de los trabajos que demande la misma, y al sólo efecto de su capacitación bajo la modalidad «On the Job» complementada con cursos teóricos/prácticos. La culminación del proceso se da con la total implementación de la modernización en la aeronave Prototipo #2, con la Certificación de Capacitación del personal de FAA y con la Certificación de la aeronave por parte de la autoridad aeronáutica DIGAMC.




Mediante la modificación, las aeronaves quedarán aptas para:

  • Vuelo por instrumentos, navegaciones y aproximaciones según el concepto de PBN (Performance-Based Navigation), RNAV (Area Navigation) y RNP (Required Navigation Performance), tanto diurno como nocturno, sin restricción lumínica.
  • Vuelos visuales y acrobáticos sin restricción de G’s, dentro de la envolvente de vuelo establecida por el fabricante, y que se define explícitamente en el Manual de Vuelo de la aeronave (+6 /-3 G’s).
  • Vuelo para lanzamiento o disparo de armamento, dentro de la envolvente de vuelo establecida para uso de armamento por el fabricante, según el Manual de Vuelo de la aeronave, manteniendo integrados y funcionales todos los dispositivos, paneles y demás componentes del sistema de armamento preexistentes.

La arquitectura de aviónica se basa en la utilización del sistema Garmin G600HP TXi (High Performance) recomendada por el fabricante para aeronaves en tándem. A los EFIS GDU1060 (versión G600) se suman navegadores GTN650H Xi (NAV/COM/GPS/FMS), audio digital provisto por el sistema Becker Avionics AMU6500 y EFIS/MFD de stand-by GI275. Los sistemas de seguridad operacional integrados son TAWS-B, sistema de información de tráfico GTS825, Stormscope WX500 y transponder ADS-B Out GTX-345.

La integración con el motor PT6A-25C es provista por una unidad Garmin GEA71B y una unidad de back-up EDC-33T con displays CGR30C.

La aeronave cuenta con mapas y cartas de navegación integradas, y los sistemas pueden ser programados desde una tablet.

La aeronave será adaptada a operaciones NVIS, tanto en la iluminación interna como en la externa y será el primer caso de adaptación total para la Fuerza Aérea Argentina.






Fuente: pucara.org

viernes, 31 de diciembre de 2021

China aprueba el envío de 3 nuevas sondas a la Luna a partir del 2023 con el fin de estudiar la zona para una futura base tripulada conjunta con Rusia
La última de las tres, que se lanzará dentro de 10 años, construirá "el modelo básico de la estación de investigación científica lunar", según el subdirector de la Administración Nacional Espacial de China, Wu Yanhua.


Imagen ilustrativa. Representación artística de la sonda Chang'e 5 en la superficie de la Luna. CNSA/Handout via Xinhua / www.globallookpress.com


La Administración Nacional Espacial de China (ANEC) aprobó la cuarta fase del proyecto de exploración lunar Chang'e, dijo este lunes el subdirector del organismo, Wu Yanhua, en una entrevista a China Aerospace News.

Esta etapa, que se desarrollará en los próximos 10 años, incluye el lanzamiento al polo sur de la Luna, donde hay suficiente luz continua, de tres aparatos científicos: Chang'e 6, Chang'e 7 y Chang'e 8.

El primero en ser lanzado, el Chang'e 7, consta de un orbitador, un módulo de alunizaje, un róver, y una minisonda voladora capaz de despegar y volar repetidamente. El aparato llevará incorporados "muchos equipos" e investigará varias cuestiones acerca de temas como las condiciones geológicas y la composición del suelo lugar, aunque su tarea principal será detectar hielo de agua.

El vuelo del Chang'e 7 está programado para "alrededor de 2023".

Las fechas de los lanzamientos de las otras dos sondas todavía no se han fijado. La Chang'e 6 realizará un vuelo similar al de la Chang'e 5, que en diciembre de 2020 logró tomar muestras de suelo lunar y traerlo a la Tierra. Por su parte, la Chang'e 8 construirá "el modelo básico de estación de investigación científica lunar", señaló Wu. Indicó que será "la estación predecesora" de una estación científica tripulada que China planea construir conjuntamente con Rusia.

En cuanto a los viajes tripulados a la Luna, la ANEC no planea llevarlos a cabo durante la cuarta fase del programa. Sin embargo, esta etapa es crucial para prepararlos. "Conocer y dominar más información sobre la Luna ayudará a elegir la ubicación de los alunizajes tripulados", señaló Wu, resaltando que las sondas recopilarán la información de las condiciones de la superficie del satélite, así como ayudarán a determinar qué tipo de investigaciones científicas será mejor realizar.



Todos los sueños espaciales locos que Starship podría hacer realidad
Si el lanzamiento de prueba orbital de la nave de SpaceX tiene éxito, los científicos ya están imaginando qué podrían hacer gracias a su enorme carga útil y su capacidad para repostar en órbita y regresar a la Tierra para reutilizarse. Las ideas van desde viajes a Neptuno hasta la defensa planetaria.
por Jonathan O'callaghan | traducido por Ana Milutinovic




Si todo va según lo planeado, el próximo mes SpaceX lanzará el mayor cohete de la historia de la humanidad. La nave espacial Starship, con una altura de unos 120 metros, está diseñada para llevar a los astronautas de la NASA a la Luna. Pero el CEO de SpaceX, Elon Musk, tiene ambiciones aún más grandes: quiere usarlo para llevar a personas a colonizar Marte.

Ya se ha hablado mucho de las capacidades de los vuelos espaciales tripulados de Starship. Pero este cohete también podría revolucionar lo que sabemos sobre nuestros planetas vecinos y sus lunas. "Starship cambiaría totalmente la forma en la que exploramos el sistema solar. La ciencia planetaria simplemente crecerá de golpe", asegura la científica planetaria de la Universidad de Purdue (EE. UU.) Ali Bramson.

Si Starship logra estar a la altura de las expectativas, los científicos ya están pensando en enviar misiones a Neptuno y su luna, la mayor del sistema solar exterior, en traer de vuelta enormes cantidades de roca espacial de la Luna y de Marte, e incluso en desarrollar formas innovadoras de proteger a la Tierra de posibles impactos de asteroide.

Starship, que se está construyendo en un sitio de Texas (EE. UU.) llamado "Starbase", es una nave espacial gigante instalada sobre un gran propulsor, conocido como Super Heavy. Ambos son capaces de volver a aterrizar en la Tierra después de su lanzamiento para poder reutilizarlos y reducir los costes. Todo el vehículo tiene la capacidad de transportar al espacio 100 toneladas métricas de carga y a personas en misiones regulares de bajo coste. El espacio utilizable dentro de Starship es nada menos que 1.000 metros cúbicos, suficiente para llevar la Torre Eiffel desmontada.

Estas capacidades están ilusionando a los investigadores. "Starship es espectacular", opina el científico planetario de la Universidad de Brown (EE. UU.) James Head.

A mediados de noviembre, Musk habló sobre el potencial científico del proyecto en una reunión virtual pública sobre Starship organizada por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de EE. UU. "Es extremadamente importante intentar convertirnos en una especie multiplaneta lo antes posible. A lo largo del camino, aprenderemos mucho sobre la naturaleza del universo".

Afirmó que Starship podría llevar "gran cantidad de instrumentos científicos" en sus vuelos, bastante más de lo que es posible actualmente, y añadió: "Aprenderíamos muchísimo en comparación con tener que enviar vehículos pequeños con limitados instrumentos científicos, que es lo que hacemos en la actualidad. Se podría llevar un objeto de 100 toneladas hasta la superficie de Europa".

Barato y reutilizable

El elemento clave de muchas de estas ideas es que Starship no solo está diseñado para ser grande, sino económico en cuanto los lanzamientos. Mientras que las agencias como la NASA y la ESA deben elegir cuidadosamente unas pocas misiones para financiarlas, con costes de lanzamiento de decenas o cientos de millones de euros, la asequibilidad de Starship podría abrir la puerta a muchas más.

Ante la posibilidad de que haya vuelos a precios probablemente tan bajos como 1,78 millones de euros por lanzamiento, el profesor de física de la Universidad de California en Berkeley (EE. UU.) Andrew Westphal afirma: "El bajo coste del acceso tiene el potencial de cambiar la situación de la investigación científica. Podemos imaginar misiones de financiación privada y grupos de ciudadanos que se unen para enviar cosas al espacio".

Además, Starship tiene una ventaja clave sobre otros cohetes de carga pesada en desarrollo, como el muy retrasado Sistema de Lanzamiento Espacial de la NASA y el cohete New Glenn de Blue Origin. La mitad superior del cohete está diseñada para reabastecerse en la órbita terrestre por otras naves Starship, por lo que una mayor parte de su capacidad de propulsión puede destinarse a llevar equipos científicos en vez de combustible. Llevar a personas a la Luna, por ejemplo, podría requerir ocho lanzamientos separados, con cada "Starship cisterna" llevando combustible de forma consecutiva a la "Starship lunar", que luego se dirigiría a la Luna con el equipo científico y la tripulación.

Los científicos ya han empezado a soñar con lo que podrían hacer gracias a Starship. A principios de este año, un artículo publicado por la investigadora del Centro de Investigación Ames de la NASA Jennifer Heldmann exploró algunas de las oportunidades científicas que Starship podría abrir para las misiones a la Luna y a Marte. Un gran beneficio es que Starship podría transportar equipos a tamaño real desde la Tierra, sin necesidad miniaturizarlos para que quepan en un vehículo más pequeño, como pasó en las misiones Apolo a la Luna.

Heldlmann explica: "Podría llevar una plataforma de perforación. Se podría perforar a un kilómetro de profundidad, igual que en la Tierra". Eso permitiría un acceso sin precedentes al interior de la Luna y Marte, donde se cree que hay hielo y otros recursos útiles. Antes, esa idea era "un poco loca", admite Heldmann, pero, con Starship, afirma: "Será posible hacerlo y que aún sobre espacio. ¿Qué más se quiere enviar?"

Como Starship puede volver a aterrizar de nuevo en la Tierra, también, teóricamente, podrá traer grandes cantidades de muestras desde ubicaciones diferentes, algo que daría a los científicos en la Tierra un acceso sin precedentes a material extraterrestre. Eso arrojaría luz sobre una miríada de misterios, como la historia volcánica de la Luna o "la cuestión de la vida y la astrobiología" en Marte, señala Heldmann.

Además, Starship podría permitir misiones más extravagantes a otros lugares, ya sea mediante un lanzamiento directo desde la Tierra o quizás utilizando la Luna y Marte como estaciones de repostaje, en un futuro ambicioso imaginado por Musk.

Vamos a Neptuno

Una idea, propuesta por el grupo internacional de científicos Conex (Conceptual Exploration Research), es una nave espacial denominada Arcanum, que haría uso de las capacidades de carga pesada de Starship para explorar Neptuno y su mayor luna, Tritón. El planeta solo se ha visitado una vez, pero fue una visita aérea de la nave espacial Voyager 2 de la NASA en 1989, y hay muchas cosas que aún no sabemos sobre él. "Nadie está pensando en este próximo nivel que Starship podría permitir. Arcanum está diseñado para demostrar eso", destaca el investigador de la Universidad de Viena (Austria) y codirector de Conex James McKevitt.

Con un peso de aproximadamente 21 toneladas métricas, esta nave espacial sería cuatro veces más pesada que la sonda espacial más grande hasta la fecha: la misión Cassini-Huygens de la NASA y la ESA, que exploró Saturno desde 2004 hasta 2017. Ningún cohete existente podría lanzar una nave de este tipo actualmente, salvo Starship. Arcanum tendría numerosos componentes, incluido un orbitador para estudiar Neptuno, un módulo de aterrizaje para estudiar Tritón y un penetrador para la superficie de Tritón con el fin de "realizar un experimento sísmico" para comprender su geología y su estructura, detalla McKevitt. La misión también podría estar equipada con un telescopio, lo que permitiría realizar estudios sobre el sistema solar exterior y ayudaría en la búsqueda de exoplanetas.

Otras ideas son más especulativas. El físico de la Universidad de California en Santa Bárbara (EE. UU.) Philip Lubin calculó que un cohete suficientemente grande como Starship se podría usar para evitar que un asteroide chocara contra la Tierra. Tal misión podría llevar suficientes explosivos para destrozar un asteroide tan grande como la roca de 10 kilómetros de ancho que acabó con los dinosaurios. Sus fragmentos se quemarían en la atmósfera, sin ningún peligro, antes de que tuvieran la posibilidad de llegar a nuestro planeta.

Starship también podría ofrecer una mejor manera de lanzar telescopios espaciales gigantes para observar el universo. Actualmente, los equipos como el próximo telescopio espacial James Webb de la NASA y la ESA se tienen que lanzar plegados, un procedimiento costoso, complejo, delicado y propenso a errores. La NASA ha sugerido que el supertelescopio propuesto denominado LUVOIR, diseñado para obtener imágenes de planetas similares a la Tierra alrededor de otras estrellas, se podría lanzar en Starship, mientras que Musk afirma que SpaceX ya está trabajando en "un proyecto interesante, que es tener un telescopio realmente grande, tomando una lente destinada a un telescopio terrestre y usarla para crear un telescopio espacial". Aún no se han revelado más detalles al respecto.

Saludar a nuestros vecinos

En otros lugares, algunos científicos sueñan con usar Starship para prepararse para visitar otras estrellas. El astrofísico del Instituto Max Planck para la investigación del sistema solar en Alemania René Heller y sus colegas creen que Starship podría ofrecer una forma económica de probar tecnologías para una nave espacial capaz de viajar varios años luz a los sistemas estelares vecinos. Starship podría lanzar una nave espacial impulsada por velas solares en un viaje a Marte, que usaría un láser a bordo para empujar una vela muy ligera y alcanzar velocidades increíbles, lo que permitiría realizar una demostración más allá de la órbita de la Tierra.

Heller señala: "Si SpaceX tuviera la amabilidad de llevar una de nuestras velas a bordo y soltarla a mitad de camino en su viaje a Marte, deberíamos ser capaces de seguir durante unos días su aceleración y trayectoria a través del sistema solar y casi hasta la órbita de Júpiter".

Otras ideas incluyen el uso de Starship para enviar una sonda a la órbita de la luna volcánica de Júpiter, Ío, una tarea difícil cuando no se tiene una capacidad de elevación sustancial. "Es un enorme desafío porque al entrar en órbita se tiene que proteger de la fuerte radiación de Júpiter. Pero la masa ayuda en estos casos. Se podría tener suficiente combustible y protección contra la radiación", resalta el geólogo planetario de la Universidad de Arizona (EE. UU.) Alfred McEwen.

Musk ha sugerido que SpaceX podría lanzar hasta una docena de vuelos de prueba de Starship en 2022, con misiones a la Luna y Marte en el horizonte, y que hay mucho potencial científico. La antigua ingeniera principal de desarrollo para Marte en SpaceX Margarita Marinova añade: "Una vez que Starship comience a volar, el desarrollo será muy rápido. Habrá muchas más posibilidades de enviar algo al espacio".

Podrían ser vuelos de todo tipo, desde misiones independientes que usarían Starship, hasta misiones de viaje añadido en vuelos ya planeados. Marinova añade: "Con una capacidad de carga de 100 toneladas, agregar hardware científico es bastante fácil. Si alguien quiere comprar espacio de carga, puede hacerlo. Será un cambio realmente drástico en cómo hacemos ciencia".

Pero existen muy buenas razones para ser cautelosos. Aunque Starship ha realizado vuelos de prueba sin el propulsor Super Heavy, aún no hemos visto el lanzamiento del cohete completo. Se trata de una máquina extremadamente masiva y compleja que aún podría experimentar problemas. SpaceX y Musk también han sido notoriamente irrespetuosos (para decirlo cortésmente) con los plazos y los objetivos (se suponía que la misión propuesta a Marte, Red Dragon, se tenía que haber lanzado en 2018). Además, el método propuesto por Starship para llegar a la Luna y a Marte, que depende de varias misiones de reabastecimiento de combustible en la órbita de la Tierra, sigue siendo complejo y no ha sido demostrado.

Sin embargo, también hay muchos motivos para el entusiasmo sobre lo que Starship podría conseguir si tiene éxito. Desde el sistema solar interior al exterior, y posiblemente más allá, Starship puede abrir una era completamente nueva de la ciencia espacial. El científico espacial de la Universidad de California en Berkeley Abhishek Tripathi concluye: "Estoy seguro de que algunas personas muy inteligentes están empezando a pensar en enviar misiones científicas a bordo de Starship".

O, como dijo Musk, "podría ser cualquier cosa que uno se pueda imaginar".



jueves, 30 de diciembre de 2021

La estación lunar no tripulada de China estará lista en 2027


El nuevo plan se adelanta en ocho años a lo previsto anteriormente.


Las autoridades espaciales chinas declararon al medio de comunicación estatal South China Morning Post (SCMP) que la estación lunar no tripulada, construida conjuntamente con Rusia, estará terminada en torno a 2027.

El nuevo plan, que se adelanta en ocho años a lo previsto anteriormente, ayudará a China a adelantarse a Estados Unidos en la carrera espacial.

La misión china de alunizaje Chang'e 8 tenía como objetivo original realizar estudios científicos, como la impresión en 3D del polvo lunar, pero el subdirector de la China National Space Administration (CNSA), Wu Yanhua, anunció que el nuevo objetivo de la administración es colocar una estación de investigación no tripulada en la superficie lunar, lo que estaba previsto anteriormente para 2035.

Wu, aunque no reveló los detalles de la decisión, subrayó que la misión era "construir una base segura para el uso pacífico de los recursos lunares".

El programa lunar chino ha progresado de forma constante y a su propio ritmo durante años, y las autoridades espaciales chinas han afirmado en repetidas ocasiones que el país no estaba interesado en una carrera espacial como la de la Guerra Fría.

El repentino cambio en los planes de China podría estar relacionado con el alunizaje previsto por la NASA para 2025, que se retrasa pero sigue siendo más temprano que el de China. El programa Artemis es extremadamente complejo. Requiere la construcción de una instalación similar a la Estación Espacial Internacional en la órbita lunar con un coste estimado de 100.000 millones de dólares para 2025. La NASA advirtió recientemente que el primer aterrizaje podría retrasarse varios años debido a problemas técnicos y de otro tipo.

El diseñador jefe adjunto del programa espacial tripulado de China, Zhang Chongfeng, criticó anteriormente a Estados Unidos por impulsar en la Luna un movimiento de "división", poco después de que la misión Chang'e 5-T1 trajera a la Tierra muestras lunares en 2014. El movimiento de cercamiento fue una campaña de los aristócratas británicos en los siglos XVIII y XIX para apoderarse de las tierras que antes eran propiedad común de todos los miembros de un pueblo.

El gobierno de Estados Unidos y la NASA han propuesto los Acuerdos de Artemis para establecer las reglas de las futuras actividades lunares. Los acuerdos permiten a los gobiernos o a las empresas privadas proteger sus instalaciones o "sitios patrimoniales" estableciendo zonas de seguridad que prohíben la entrada de otros y ya han sido firmados por más de una docena de aliados de Estados Unidos.

Los únicos países que se oponen a los acuerdos son China y Rusia, alegando que los acuerdos desafían los protocolos internacionales existentes, incluido el Tratado de la Luna de las Naciones Unidas. Zhang defiende que el Tratado de la Luna de la ONU establece que la luna pertenece a toda la raza humana.



Llega el segundo Huron para la Fuerza Aérea Argentina
por Santiago Rivas



El segundo Beechcraft Huron para la Fuerza Aérea Argentina llegó ayer, 29 de diciembre, al país, haciendo escala en la IV Brigada Aérea de Mendoza, como parte de su vuelo de traslado. El avión, matriculado TC-115, es el primer TC-12B, ya que el anteriormente recibido, el TC-117, es el único UC-12B del lote adquirido.

En total se compró un lote inicial de diez aviones para la Fuerza Aérea y luego otro de cuatro, de los que dos irán para dicha fuerza y dos para el Comando de Aviación Naval.

El TC-115 será pintado en el Área de Material Río Cuarto antes de pasar a prestar servicios en la II Brigada Aérea, en donde operarán al menos cinco de los Huron. El resto estarán destinados a otras unidades.


El avión haciendo escala en Mendoza el 29 de diciembre. Foto: Gustavo Lepez.


Este modelo de avión se trata de la versión militar del conocido B-200 Super King, el cual sirvió principalmente en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (USAF, USArmy, USNavy y Cuerpo de Infantería de Marina) cumpliendo diferentes roles, que van desde instrucción en aviones “multimotor” a Inteligencia.

Esta incorporación forma parte de la recuperación de capacidades perdidas con la baja del FMA IA-50 GII hace más de 10 años.

Estas aeronaves estaban en depósito en un extremo de la Base de Davis-Montham, en Tucson, Az., fueron oportunamente inspeccionadas y seleccionadas por personal de la FAA. La operación de transferencia fue hecha de gobierno a gobierno, encuadrada dentro del plan FMS (Foreign Military Sales).



Fuente: pucara.org

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Se aprueba la compra de los dos Sea King adicionales para la Armada Argentina
por Santiago Rivas



El gobierno argentino aprobó, por Decisión Administrativa 1277/2021 del 28 de diciembre de 2021, los fondos para la compra de dos helicópteros Sikorsky SH-3H Sea King para reforzar la flota de la 2º Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros en misiones de propósitos generales.

Así, se aprobó la Licitación Pública Nº 01/21 por la cual se compran los helicópteros a la empresa Carson Helicopters, más cursos de capacitación del personal técnico de mantenimiento para ocho personas y la provisión de repuestos y equipos relacionados con las aeronaves provistas por el término de dos años y 500 horas de operación por aeronave, más el curso de adaptación al modelo para dos pilotos. El monto de la operación es de USD 12.835.000.

Los helicópteros serán entregados luego de ser recorridos y modernizados, con nueva aviónica.

Actulmente, la 2º Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros cuenta con una dotación de cuatro Sikorsky UH-3H Sea King y dos Agusta Sikorsky AS-61D, los cuales se usan para apoyo a las actividades antárticas, operaciones con la Flota de Mar y la Infantería de Marina. Los dos modelos italianos mantienen cierta capacidad de guerra antisubmarina y antibuque, habiendo sido modificados para lanzar misiles AM39 Exocet.





Fuente: pucara.org
Instalarán un observatorio astronómico en la Antártida para estudiar planetas extrasolares
El equipo será montado en la base Belgrano II, la más austral de los emplazamientos argentinos en el continente, para detectar exoplanetas y otros cuerpos menos accesibles desde otras latitudes.
Por Julio Mosle


El telescopio estará ubicado en la base Belgrano II, a 1.300 kilómetros del Polo Sur.


Un telescopio automatizado, que podrá operar remotamente desde Buenos Aires, será montado en la base antártica Belgrano II, la más austral de los emplazamientos argentinos en el continente, desde donde tendrá la posibilidad de detectar exoplanetas y otros cuerpos celestes que son de difícil acceso desde otras latitudes.

El montaje del "Observatorio Robótico Antártico Argentino" -tal su nombre- es parte de una cooperación entre el Instituto Antártico Argentino (IAA), el Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE) y la Universidad Nacional de Hurlingham (Unahur). Estará orientado a realizar observaciones científicas de tipo fotométrico sobre diversos objetos del cielo nocturno.

El observatorio tendrá un telescopio con instrumentos necesarios para producir imágenes astronómicas de alta calidad y una infraestructura adecuada para albergarlos frente a las condiciones climáticas extremas.

Para albergarlo se construyó una cúpula que contará con sistema de motorización y automatización realizado en la Unahur; el observatorio estará apoyado sobre una base de hierro galvanizado, que ya está instalada en el suelo antártico.

El doctor en física e investigador del IAFE, Mario Melita, afirmó en diálogo con Télam que "las ubicaciones polares tienen ventajas importantes para la astronomía. En la Antártida hay regiones donde el régimen climático es de los más estables en el planeta, con muy poco viento, las bajas temperaturas disminuyen el 'ruido' en los detectores y de acuerdo a la latitud en la que nos paremos podemos disponer de seis meses de día y seis meses de noche".

Melita consideró "muy valiosas" todas esas condiciones para "estudiar un fenómeno astronómico como estrellas binarias o exoplanetas porque se pueden conseguir datos constantes durante un largo período de tiempo y no observaciones de ocho horas al día como se puede hacer desde posiciones más al norte".

Y sostuvo: "Este proyecto aprovecha la disponibilidad logística de Argentina para operar desde la base antártica Belgrano II que está ubicada a apenas 17 grados del Polo Sur, desde donde se puede monitorear la región del espacio visible desde allí con mucha regularidad, algo que para los observatorios ubicados más al norte es más complejo porque sus latitudes le dan menos tiempo de acceso".

El físico señaló que "esta iniciativa no busca solo avanzar en la observación astronómica, sino que también busca desarrollar la ingeniería necesaria para poder montar un observatorio que pueda operar en regiones más aisladas de la Antártida en las que no tenga personal para darle soporte técnico como sucede en Belgrano II".

"El observatorio que se va a montar en Belgrano II también es un modelo de pruebas para ver cómo tolera esta tecnología las condiciones climáticas de ese ambiente hostil, y en esta ubicación en particular su cercanía con la costa", resaltó.

En ese sentido, indicó que "en la campaña de verano de 2019-2020 fue montada allí la estructura metálica que servirá de base, este verano se va a trasladar a Belgrano II el edificio en forma de cúpula que protegerá al telescopio y el próximo verano llevaremos el telescopio y el resto de los sensores".


Las instalaciones estarán orientadas a realizar observaciones científicas de tipo fotométrico en el cielo nocturno.


"La dotación de Belgrano II va a ser la responsable del mantenimiento del edificio y revisar si efectivamente es lo suficientemente estanco y robusto, si los motores que deben mover la cúpula funcionan y si los burletes mantienen su estanqueidad bajo esas condiciones climáticas", detalló.

Melita contó que "el telescopio en sí es un equipo que nos lo dona el Instituto de Ciencias Astronómicas, de la Tierra y del Espacio (ICATE), un instituto del Conicet que hace astronomía en San Juan, y durante este año vamos a trabajar para adecuar los componentes electrónicos al frío antártico y en los sistemas necesarios para que en principio el observatorio pueda ser operado de manera remota desde Buenos Aires, pero con el objetivo de que en el mediano plazo pueda funcionar de manera robótica, eligiendo qué sectores observar o cuándo hacerlo en base a los parámetros que se le programen para cada investigación".

"Con la experiencia que nos de la operación de este observatorio en las condiciones climáticas de Belgrano II también esperamos sumar los conocimientos necesarios para un futuro observatorio que planeamos totalmente autónomo, para el cual todavía el principal desafío sigue siendo la provisión de energía; en un continente donde la gran mayoría de la energía se genera con combustibles fósiles entendemos para operar en un lugar remoto o aislado en el que además puede haber varios meses de noche, tenemos que pensar en desarrollos vinculados a la energía eólica", estimó

El investigador subrayó que "hasta donde tenemos conocimiento esta sería la tercera experiencia a nivel mundial de estas características, China ya tiene un observatorio que les permitió avanzar en varias investigaciones y ahora planea instalar en el corto plazo otros tres o cuatro similares, mientras que también hay un telescopio en la base Concordia que operan de manera conjunta Francia e Italia y también ha demostrado ser muy útil".

"Este observatorio nos va a dar más oportunidades de observar estrellas peculiares y sistemas exoplanetarios tomando como referencia lo que ya conocemos y los datos que aportan las misiones satelitales, por ejemplo la misión TESS. Esta ubicación nos permitirá producir datos con una base de tiempo similar a la que producen los satélites pero con un costo comparativo muchísimo menor", completó Melita.

La Base Belgrano II está ubicada en el Nunatak Bertrab, en bahía de Vahsel sobre la costa Confín en la Tierra de Cotas a unos 1.300 kilómetros del Polo Sur y a cerca de 5.000 de la Ciudad de Buenos Aires y a nivel internacional es la más austral asentada sobre tierra firme.

La región se caracteriza por tener cuatro meses de noche polar y cuatro meses de día, en la que las temperaturas pueden alcanzar decenas de grados bajo cero con vientos de hasta 200 kilómetros por hora.






Fuente: telam.com.ar