martes, 22 de agosto de 2023

Se conocieron los equipos ganadores de la segunda edición de CANSAT Argentina que viajarán a Córdoba a lanzar sus satélites
Los cinco grupos de estudiantes seleccionados pertenecen a las provincias de Tucumán, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tendrán la oportunidad de conocer el Centro Espacial Teófilo Tabanera perteneciente a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y de lanzar en un cohete sus desarrollos.




En la tarde de hoy se anunciaron los equipos ganadores de la segunda edición de CANSAT Argentina, la iniciativa que propone a estudiantes de colegios secundarios de todo el país construir una carga útil cuyo tamaño no supere el de una lata de gaseosa y lanzarla en un cohete (de allí, el término CAN -lata- y SAT -satélite-, por sus siglas en inglés). La competencia es organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

Los equipos seleccionados son: “ConcorSat”, de la Escuela San Roque González de Santa Cruz, de Concordia, Entre Ríos; “Cóndor salvaje”, del Instituto Técnico de Aguilares, de Concepción, Tucumán; “HYPERION”, del Colegio León XIII de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; “Novationes”, del Colegio Nacional de Monserrat, de Córdoba capital; y “Roldán 2”, de la Escuela de Educación Técnico Profesional Nº 643 “Granaderos de San Lorenzo”, de la Localidad de Roldán, Santa Fe.

Próximamente, las y los estudiantes tendrán la posibilidad de viajar a Córdoba, al Centro Espacial Teófilo Tabanera de la CONAE para lanzar sus cargas útiles. En ese marco, realizarán distintas pruebas y mediciones, acompañadas/os por profesionales de CANSAT Argentina y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Cada uno de estos equipos probará las misiones secundarias que eligieron, entre las que se encuentran: medir los sonidos ambientales que pueden afectar la salud y el bienestar humano, así como al medioambiente; evaluar regiones incineradas de campos, que mejoren el manejo de cultivos; estimar los índices de contaminación lumínica y atmosférica producida por el tránsito vehicular; y estimar los índices de microplásticos en el aire. Todas ellas están relacionadas con las principales actividades que se llevan a cabo en sus localidades.


La iniciativa propone construir una carga útil cuyo tamaño no supere el de una lata de gaseosa y lanzarla en un cohete. De allí, el término CAN -lata- y SAT -satélite-, por sus siglas en inglés.

CANSAT es una competencia internacional impulsada por varias agencias espaciales del mundo, entre las que se cuentan la NASA (Estados Unidos) y la ESA (Europa). En línea con el Plan Nacional Espacial, que tiene entre sus prioridades realizar actividades de educación y formación, CANSAT Argentina se propone reproducir a escala el proceso por el cual se diseña, construye, prueba, lanza y opera un satélite.

Al respecto, el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, afirmó: “CANSAT propone despertar vocaciones científico-tecnológicas a través de la democratización del acceso a la información satelital. Hoy les estamos dando a las chicas y chicos de todo el país la oportunidad de acceder al conocimiento espacial, de creer y comprobar que sí pueden y de que todo eso está al alcance de la mano. Tal vez, con la construcción de este satélite del tamaño de una lata, muchos chicos y chicas descubren su verdadera vocación”.

En tanto, Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y técnico de la CONAE, manifestó: “La iniciativa CANSAT es una muestra del interés que despierta la ciencia en general, y la tecnología espacial en particular, entre los más jóvenes. Estamos orgullosos de poder compartir este concurso con estudiantes y docentes de todo el país, y por la posibilidad de despertar vocaciones y acompañar las ganas de quienes deseen continuar luego sus estudios en la materia y convertirse en profesionales”. Y agregó: “Hoy volvemos a ratificar nuestro compromiso con la ciencia y tecnología y a destacar su importancia para el desarrollo de nuestro país”.

CANSAT convocó más de 1.400 equipos de colegios secundarios de todo el país, entre sus dos ediciones –totalizando 7.000 alumnas y alumnos– que recibieron capacitaciones por parte de especialistas, a fin de adquirir los conocimientos, las herramientas y los materiales necesarios para llevar adelante el desarrollo del proyecto.



Misiones, con un ojo en la industria aeroespacial desde la economía del conocimiento
La provincia, que impulsa trabaja en el desarrollo de un nanosatélite, convoca a profesionales del rubro para impartir coloquios y encuentros en el "Silicon Misiones". Puntapié a la "sensibilización".


Melchora, el nanosatélite misionero que desarrolla FANIoT junto a la Universidad Nacional de Misiones.


A través del “Silicon Misiones”, la provincia de Misiones comenzará a implementar una nueva rama de cursos, charlas y talleres para los jóvenes y profesionales de la provincia interesados en involucrarse en el rubro aeroespacial.

Se trata de una iniciativa para “sensibilizar” en un área que tiene su antecedente en el desarrollo de un nanosatélite a cargo de la empresa de base tecnológica provincial público-privada, FANIoT, y la Universidad Nacional de Misiones.

Para empezar con esta nueva rama se encuentran trabajando desde “la sensibilización y la presentación de la industria aeroespacial como una opción para los investigadores misioneros y también para los estudiantes, que al momento de egresar de la escuela puedan pensar en esto como una opción de desarrollo y de innovación”, explicaron desde el Silicon Misiones.

Primer paso

Hace algunos días fue presentado en Tecnópolis (Buenos Aires) el New Space Argentina, un encuentro para impulsar la innovación aeroespacial y su rol estratégico en la Economía del Conocimiento. Este evento reunió a las mayores empresas argentinas dedicadas al rubro, entre ellas se encontraba la firma misionera FanIOT, destacada dentro de la región por crear el primer nanosatélite ligado a la protección ambiental en el corazón de la Selva Paranaense.

La firma FanIOT, ubicada dentro del predio del Parque Industrial y de la Innovación de Posadas (PIIP), mantiene el desarrollo de Melchora, un nanosatélite creado a partir del programa FANSAT con materiales de industria nacional y recursos humanos 100% misioneros. El proyecto se encuentra en la fase final de los ensayos técnicos que restan para su lanzamiento a 400 kilómetros de altura, calculado para el 2024.

La función de este aparato tecnológico será monitorear las emisiones de carbono, considerado un bono verde que favorece a la humanidad, que se produce en la selva misionera. Además con los datos se podrá tomar medidas para reducir las emisiones de carbono y tener una lectura más clara de algunos fenómenos naturales que ayuden a los productores de la tierra colorada.

Melchora

Melchora -nombre puesto en honor a Melchora Caburú, mujer que estuvo signada fuertemente por el compromiso en la defensa y liberación de los territorios misioneros- no hará el trabajo sola. En tierra le esperan más de 600 dispositivos de escaneo y envío de datos, comprendiendo una gran red de información para detectar cada cambio en la superficie de la Selva Paranaense, hogar del 52% de la biodiversidad de la Argentina.

En la actualidad existen varios de estos satélites girando en la órbita de la tierra para ayudar en el cambio climático, pero en su totalidad son correspondientes a entidades extranjeras que lo utilizan para sus beneficios. En tanto, el país mantiene varios proyectos, como el de SABIA-MAR, concebido dentro del Plan Nacional Espacial de la CONAE como una misión para estudiar el mar y costas, aunque sigue siendo solamente un proyecto. Esto deja pase libre a que Misiones se transforme en la primera provincia de la Argentina en poner en órbita un nanosatélite y dominar la tecnología aeroespacial.



El espionaje espacial se intensifica: la nueva frontera de las tensiones de la Guerra Fría y la defensa de EE. UU.
por Tim McMillan




En lo que marca un cambio en las escaramuzas geopolíticas modernas, el espacio se ha convertido en el teatro principal para la guerra de zonas grises y el "espionaje espacial", reflejando tensiones que recuerdan a la Guerra Fría.

Según la Comunidad de Inteligencia de EE. UU., esta "Guerra Fría Espacial" contemporánea no es simplemente una competencia entre naciones que buscan la supremacía estelar, sino que se manifiesta en los servicios de inteligencia extranjeros que intentan robar tecnologías vitales de las empresas espaciales privadas de EE. UU.

“Las entidades de inteligencia extranjeras reconocen la importancia de la industria espacial comercial para la economía y la seguridad nacional de los EE. UU., incluida la creciente dependencia de la infraestructura crítica de los activos espaciales”, se lee en una advertencia reciente emitida por el Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad (NCSC), el Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y la Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea (AFOSI). “Ven la innovación y los activos relacionados con el espacio de EE. UU. como amenazas potenciales, así como oportunidades valiosas para adquirir tecnologías y experiencia vitales”.

El espacio juega un papel vital en prácticamente todos los aspectos de la sociedad moderna. Sectores esenciales como los servicios de emergencia, la energía, las finanzas, las telecomunicaciones, el transporte, la alimentación y la agricultura dependen de las tecnologías basadas en el espacio.

La industria comercial de EE. UU. le ha dado a Estados Unidos una ventaja pronunciada en la innovación espacial, con compañías como SpaceX, Virgin Galactic y Blue Origin que producen herramientas de reconocimiento, satélites de comunicación e instalaciones de lanzamiento de vanguardia.

En los últimos diez años, la inversión en el sector espacial estadounidense ($133 mil millones) ha sido casi el doble que la de China (79 mil millones) o la del resto del mundo juntos ($68 mil millones), según el informe trimestral más reciente de Space Capital. Sin embargo, con este éxito significativo viene un mayor riesgo de espionaje espacial, advierte la comunidad de inteligencia.

NSIC, el FBI y AFOSI dicen que hay varios objetivos para los servicios de inteligencia extranjeros que apuntan a las empresas espaciales estadounidenses. Estos incluyen el robo de propiedad intelectual, "innovación de salto", "prácticas comerciales desleales" e intentos de dañar la reputación corporativa de los EE. UU. mediante la "proliferación de productos falsificados o reproducciones autenticadas falsamente".

El aviso reciente destacó algunas técnicas utilizadas por la inteligencia extranjera para apuntar a las empresas espaciales de EE. UU., incluidos los ataques cibernéticos y las penetraciones externas de las cadenas de suministro.

Otra técnica destacada utilizada a menudo por el Ministerio de Seguridad del Estado (MSS) de China implica la inversión, adquisición o establecimiento de empresas conjuntas con empresas occidentales para afianzarse en la industria de EE. UU. para cometer espionaje espacial.

En 2020, Tory Bruno, director ejecutivo de United Launch Alliance, una empresa conjunta entre Lockheed Martin Space y Boeing Defence, Space & Security, y proveedor de lanzamientos espaciales desde hace mucho tiempo, reveló que la empresa había roto los lazos con la empresa de robótica con sede en Alemania Kuka después de que se descubrió que la compañía había sido adquirida por Midea Group de China.

“Descubrimos casi por accidente que el elemento clave en esa cadena de software, una empresa clave, había sido comprada por una empresa propiedad de China”, dijo Bruno en la Conferencia virtual Air, Space & Cyber de la Asociación de Fuerzas Aéreas y Espaciales de 2020. “Cuando hicimos un seguimiento con el FBI y la actividad de contrainteligencia que brindan, nos dimos cuenta, sí, este no es un actor que necesitamos tener dentro de nuestra fábrica”.

En enero de 2023, el Departamento del Tesoro de EE. UU. sancionó a Spacety, una subsidiaria con sede en Luxemburgo del Instituto de Investigación de Ciencia y Tecnología Espacial Changsha Tianyi de China, por supuestamente suministrar al Grupo Wagner de Rusia imágenes satelitales de radar de apertura sintética (SAR) para apoyar operaciones de combate en Ucrania.

Spacety ha negado las acusaciones. Sin embargo, en marzo, el Ministerio de Economía de Luxemburgo y el Ministerio de Relaciones Exteriores y Europa anunciaron que demandarían a Spacety por violar las regulaciones de la Unión Europea sobre controles de exportación y sus supuestos vínculos con Moscú y Beijing.

Los funcionarios estadounidenses dicen que las empresas espaciales también son objetivos importantes para los actos tradicionales de espionaje interno.

Hablando con The Debrief, el exdirector de contrainteligencia de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), James Olson, describió cómo los servicios de inteligencia extranjeros utilizan medios como las redes sociales para reclutar espías potenciales, incluidas personas que trabajan en la industria espacial de EE. UU.

“Los servicios de inteligencia chinos hacen un trabajo muy científico y minucioso al minar las redes sociales para identificar objetivos de reclutamiento”, explicó Olson. “LinkedIn es uno de sus favoritos. Millones de estadounidenses que buscan empleo publican sus currículums en LinkedIn”.

“Un gran número de ellos son ex militares estadounidenses, oficiales de inteligencia o ingenieros de alta tecnología. Para aumentar su atractivo para los empleadores potenciales, estas personas a menudo enumeran las autorizaciones gubernamentales que tenían y los proyectos en los que participaron. Esto es como una tienda de dulces para el MSS [Ministerio de Seguridad del Estado] chino”.

Según Olsen, la estratagema estándar utilizada por los servicios de inteligencia extranjeros, particularmente el MSS de China, es llegar a un objetivo potencial que expresa interés en establecer una relación de consultoría bajo la apariencia de ser un instituto, universidad o grupo de expertos chino.

“Por lo general, se ofrece un viaje con todos los gastos pagados a China en la parte delantera. La invitación parece inocua al principio. Una vez que el 'candidato' está en China, él o ella recibe vino y cena, halagado y pagado una generosa 'tarifa de consultoría o discurso'", dijo Olson. “Luego, los chinos investigan agresivamente en busca de información para evaluar qué tan susceptible es el objetivo a una relación mejorada”.

Los funcionarios dicen que los objetivos potenciales para el espionaje extranjero pueden incluir una amplia gama de antecedentes profesionales y experiencia. “No son solo los empleados gubernamentales actuales o anteriores los que pueden ser atacados. Los empleados del sector privado, académicos e investigadores también son de interés para quienes intentan obtener información confidencial de manera ilegal”, dijo un portavoz del FBI a The Debrief.

“Los servicios de inteligencia chinos saben exactamente qué agencias o corporaciones y qué especialidades les interesan”, agregó Oson. “Sin embargo, esta es una franja amplia, porque el apetito chino por la información y la tecnología confidenciales de EE. UU. es voraz”.

En 2019, un ciudadano chino, Tao Li, fue sentenciado a 40 meses en una prisión federal luego de declararse culpable de los cargos de conspiración para exportar "tecnología de grado militar y espacial" a China.

En octubre de 2022, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a cinco ciudadanos rusos de intentar adquirir ilegalmente “semiconductores y microprocesadores avanzados utilizados en aviones de combate, sistemas de misiles, municiones inteligentes, radares, satélites y otras aplicaciones militares espaciales”.

Los funcionarios estadounidenses dicen que los objetivos militares estratégicos también guían los intentos de apuntar al sector espacial estadounidense.

Una señal reveladora de cuán crucial se ha vuelto el espacio en la guerra moderna fue evidente en las primeras horas de la invasión de Ucrania por parte de Moscú, cuando piratas informáticos rusos paralizaron la compañía satelital estadounidense Viasat, dañando gravemente las capacidades de comunicación militar ucranianas. Rusia también ha intensificado recientemente los esfuerzos para bloquear los satélites Starlink de SpaceX para cortar el mando y control de Ucrania.

Los funcionarios estadounidenses dicen que degradar o interrumpir las comunicaciones por satélite de Estados Unidos y las capacidades de detección e imágenes remotas basadas en el espacio sería la máxima prioridad del adversario en cualquier conflicto futuro.

A la luz de estas amenazas, los funcionarios de contrainteligencia estadounidenses están pidiendo a las empresas espaciales privadas que aumenten las medidas para defenderse contra la infiltración de inteligencia extranjera.

Tales alertas y la postura cada vez más agresiva de los adversarios en la tecnología espacial subrayan la urgencia de que la industria y los gobiernos colaboren y defiendan sus activos espaciales. También sirve como un claro recordatorio de los desafíos de la nueva era que trascienden más allá de nuestro planeta.

Con respecto a cualquier amenaza específica de espionaje espacial que pueda haber provocado la reciente advertencia, un portavoz del Director de Inteligencia Nacional dijo: "Emitimos el boletín hoy porque anticipamos amenazas crecientes a este floreciente sector de la economía estadounidense".



viernes, 18 de agosto de 2023

La Fuerza Espacial de EE. UU. crea la primera unidad dedicada a apuntar a satélites adversarios
"Estamos cambiando la forma en que se realiza la selección de objetivos en la comunidad conjunta cuando se trata de guerra espacial y electromagnética".
Por Brett Tingley


El parche del 75° Escuadrón de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento revelado en la ceremonia de activación de la unidad el 11 de agosto de 2023. (Crédito de la imagen: USSF/iStock/Getty Images Plus)

La Fuerza Espacial de los Estados Unidos ha activado su primera y única unidad dedicada a apuntar a los satélites de otras naciones y las estaciones terrestres que los apoyan.

El 75º Escuadrón de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISRS) se activó el 11 de agosto en la Base de la Fuerza Espacial Peterson en Colorado. Esta unidad es parte de Space Delta 7, un elemento de la Fuerza Espacial de EE. UU. encargado de proporcionar inteligencia sobre las capacidades espaciales del adversario. Hará cosas como analizar las capacidades de los objetivos potenciales, ubicar y rastrear estos objetivos, así como participar en el "compromiso de objetivos", que presumiblemente se refiere a destruir o interrumpir los satélites adversarios, las estaciones terrestres que los respaldan y las transmisiones enviadas entre los dos. 

El teniente coronel Travis Anderson, que dirige el escuadrón, dijo en un comunicado de la Fuerza Espacial que la idea de una unidad dedicada a la orientación espacial ha tardado años en gestarse. "Hoy es un momento monumental en la historia de nuestro servicio", dijo Anderson. "La idea de esta unidad comenzó hace cuatro años en el papel y probablemente ha estado en la mente de varios oficiales de inteligencia de la Fuerza Aérea de los EE. UU. incluso por más tiempo".

El parche de la unidad también se dio a conocer en su ceremonia de activación, revelando que está adornado con un ángel de la muerte que tiene forma de delta en lugar de nariz. Según una declaración de la Fuerza Espacial, el delta representa "lazos históricos con los primeros días de la comunidad espacial de la Fuerza Aérea de los EE. UU.", así como "todas las variaciones de vehículos espaciales" que apoyan a las fuerzas armadas de los EE. UU.

La sargento mayor Desiree Cabrera, superintendente de operaciones del 75º ISRS, dijo que la nueva unidad revolucionará las capacidades de selección de objetivos no solo de la Fuerza Espacial, sino también de todo el ejército de los EE. UU.: "No solo somos el único escuadrón de selección de objetivos en la Fuerza Espacial de los EE. UU., estamos cambiando la forma en que se realiza la selección de objetivos en toda la comunidad conjunta cuando se trata de guerra espacial y electromagnética".

El 75º ISRS también analizará las capacidades espaciales del adversario, incluidas las "amenazas de la fuerza contraespacial", según la declaración de la Fuerza Espacial. Las fuerzas contraespaciales se refieren a sistemas adversarios destinados a evitar que EE. UU. use sus propios satélites durante un conflicto.

Estos sistemas van desde láseres terrestres que pueden cegar sensores ópticos en satélites hasta dispositivos que pueden bloquear señales o realizar ataques cibernéticos para piratear sistemas satelitales adversarios.

Estos no se limitan a los adversarios de Estados Unidos; la Fuerza Espacial de EE. UU. ha llevado a cabo múltiples ejercicios de entrenamiento para practicar su propia interferencia satelital de "fuego real" y "entrenamiento de combate simulado en órbita".

A medida que los ejércitos de todo el mundo se vuelvan cada vez más dependientes de activos basados en el espacio, como satélites de navegación y comunicación, sistemas de seguimiento de misiles de alerta temprana y sensores de objetivos, los ejércitos de la Fuerza Espacial y de otras naciones sin duda aumentarán sus habilidades para monitorear las capacidades defensivas y ofensivas del adversario en la órbita de la Tierra.



Made in Argentina: desarrollarán fármacos contra el cáncer y la esclerosis múltiple
Nace Galtec, la primera compañía del mundo que transferirá a los pacientes las investigaciones realizadas durante 30 años en el país por Gabriel Rabinovich.
por Nora Bar



En lo que constituye un hito de la ciencia local, hoy se anunció la creación de una compañía que trasladará del laboratorio “a la cama del paciente” el conocimiento adquirido a lo largo de tres décadas sobre una molécula descubierta y estudiada íntegramente en la Argentina por Gabriel Rabinovich, investigador del Conicet y director del Laboratorio de Glicomedicina del Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme), y que es vista en el mundo como una de las más prometedoras en inmunoterapia contra el cáncer y las enfermedades autoinmunes.

Rabinovich se graduó de químico en Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y comenzó su tesis de doctorado bajo la dirección de Clelia Riera en 1993, hace justo 30 años. El 1° de septiembre se incorporó a la cátedra de Inmunología y aproximadamente a fines de ese año identificó y purificó la Galectina-1 (Gal-1), una proteína que, según descubriría más tarde, es una especie de “Piedra Rosetta” de la encrucijada que plantean el cáncer, y las enfermedades autoinmunes e inflamatorias: por un lado, facilita el “escape” tumoral silenciando linfocitos T activados, células del sistema inmune responsables de atacar tanto a patógenos como a células tumorales (las células cancerosas expresan cientos de veces más galectina que las sanas), y por otro, puede detener el ataque inmune cuando éste se vuelve contra el propio organismo. Galtec es una empresa de base tecnológica que tiene entre sus objetivos principales desarrollar productos terapéuticos que modulen la actividad de Gal-1; es decir, que aumenten o bloqueen su expresión (la “enciendan” o la “apaguen”) para así manipular el funcionamiento del sistema inmune frente a distintas patologías. Como dice el propio investigador, es una especie de Dr Jekyll y Mr Hyde, el personaje de Robert Louis Stevenson, “a veces juega el rol de villana, cuando ayuda a los tumores a eludir la respuesta del sistema inmune, y otras el de heroína, al evitar la aparición de enfermedades autoinmunes”




“Desde hace mucho, quería traducir los descubrimientos que hicimos y las tecnologías que generamos en un programa que permita llegar a los pacientes –cuenta, emocionado, el científico–. Pero siempre cuidando los productos, permitiéndoles madurar, generar valor. Nos llevó mucho tiempo poner al día todo el proceso de propiedad intelectual, las patentes, cubiertas por el Conicet y por la Fundación Sales. Mientras tanto, fuimos desarrollando dos productos específicos: uno es una inmunoterapia contra el cáncer colorrectal, y el otro, un fármaco contra la esclerosis múltiple. Hicimos ensayos de seguridad y preclínicos, ya las probamos en modelos de laboratorio, y estamos listos para avanzar en el desarrollo de las ‘buenas prácticas de manufactura’, necesarias para presentarlas a las autoridades regulatorias, y luego hacia ensayos clínicos de Fase I y II”.

Desde que empezó a publicar sus trabajos, muchos pacientes se acercaron a preguntar por la utilidad terapéutica de sus descubrimientos, publicados en las mejores revistas internacionales. “En un primer momento –cuenta–, pensé que lo mejor era licenciar [este conocimiento] a una compañía multinacional, pero numerosos investigadores extranjeros, y especialmente amigos y colegas me sugirieron la idea de fundar Galtec como una plataforma que permita acompañar los productos para que fueran madurando hasta que estén sólidos”.


Gabriel Rabinovich, en los laboratorios de Galtec


Sabía que sería un trabajo arduo, que en el país había importantes limitaciones, y que recorrería un camino desconocido, ya que no había otras empresas locales que hubieran completado el ciclo desde la investigación básica de algo que no se había hecho en ninguna parte del mundo hasta el producto terapéutico. “La gestación de esto llevó muchos años. Fue mucha adrenalina –confiesa–, pero pudimos hacerlo gracias a la gente que me acompañó desde el primer momento. Y, además, me tocó vivir en carne propia los estragos del cáncer en mi propia familia. Me pregunté cuál es el significado que uno tiene sobre esta Tierra si no hace una diferencia. Así, aunque muchos nos habían dicho que no íbamos a poder desde lo científico y lo hicimos, me dije que en esta empresa también lo iba a lograr. Voy a poner las mismas energías que para hacer la ciencia de la que nos enorgullecemos para que la transferencia sea muy rigurosa, muy exhaustiva”.

Galtec está concebida como un triángulo, con tres aristas. Una, la más importante, es la de desarrollo, para solicitar la aprobación de la Anmat, la FDA y la EMA (autoridades regulatorias de la Argentina, Estados Unidos y Europa, respectivamente). Si todo sale bien, ese proceso comenzará hacia fin de este año. La segunda tiene que ver con la investigación de otros productos aún no maduros relacionados con la fisiopatología intestinal y enfermedades de la piel. Y la última arista es el compromiso social. “Queremos ser una empresa pequeña, pero que pueda orientar a los pacientes en momentos difíciles en una íntima colaboración con periodistas científicos, que ofrezca una comunicación certera sobre cuáles son los tratamientos más avanzados disponibles, servir de nexo con los especialistas”, subraya.

En esta primera etapa, Galtec se concentrará en dos productos. Uno es el anticuerpo neutralizante antigalectina-1, que surgió de la hipótesis de que bloquear Gal-1 tiene dos ventajas. Por un lado, aumenta la respuesta inmunológica que elimina el tumor. Por otro, inhibe la vascularización, vasos sanguíneos que alimentan las células tumorales y las metástasis que ella misma promueve. “Es decir –explica–, conjuga efectos de dos tipos de terapias que se utilizan normalmente: la inmunoterapia y la antiangiogénica. Tenemos un solo producto con dos efectos, lo que lo hace menos tóxico. Lo probamos en ratones, en muchísimos modelos, en melanoma y en cáncer de páncreas, de colon, de mama, el páncreas, de pulmón y en linfomas. Elegimos como primera patología para tratar el cáncer colorrectal por varios motivos. El primero es que se ubica entre la segunda y tercera causas de muerte en el mundo y está creciendo en jóvenes. Además, tiene precisamente las dos características que podemos bloquear: es muy vascularizado y también es inmunosupresor”.

También avanzarán sobre una variante de Gal-1 que planean probar para el tratamiento de la esclerosis múltiple, patología autoinmune que se caracteriza por el ataque de linfocitos muy activados a la mielina [la vaina que cubre y protege los axones de ciertas células nerviosas] y causa neurodegeneración. “Lo que vimos en diferentes trabajos es que la galectina silencia la microglia [células de soporte neuronal cuya función principal es actuar como células inmunes] –destaca Rabinovich–; o sea, a diferencia de otras terapias que van hacia una sola célula, estas silencian todo el microambiente que daña”.




Estos productos ya están protegidos por dos familias de patentes, 10 en total con una más en trámite, que los cubren en Estados Unidos, Reino Unido, Europa, Japón, Brasil, Canadá y la Argentina. Por un convenio, esto les otorgará importantes regalías al Conicet, a la Fundación Sales y a los inventores ante cada hito que se vaya alcanzando.

Si bien tuvo varias posibilidades de realizar estudios posdoctorales en el exterior, Rabinovich decidió seguir trabajando en Argentina. En 1999, defendió su tesis y se trasladó a Buenos Aires donde comenzó a trabajar en el Hospital de Clínicas. Durante una pasantía con su profesor Carlos Landa, había generado los anticuerpos que le permitieron “ver” esa proteína y en 2004 publicó un trabajo pionero y después vinieron un sinnúmero de hitos científicos. Dirigió 29 tesis doctorales. En total, lleva publicados con su firma 320 trabajos que recibieron 40.000 citaciones. En 2019, fue reconocido por la revista Immunity como una de las "25 voces líderes" para delinear el futuro de la Inmunología.

“Lo que quiero es que no disminuya mi compromiso con la ciencia, poder seguir escribiendo, publicando, formando gente. Y en virtud de mi cargo como líder científico de Galtec, dedicarle el 50% de mi tiempo –comenta–. Es todo un desafío, pero también un gran aprendizaje. Siento que en estos años aprendí muchísimo y que es necesario si uno quiere llegar a los pacientes. Si hubiéramos licenciado estas patentes a una compañía multinacional, no podíamos controlar el desarrollo. Así, si necesitamos hacer un cambio de anticuerpo, tenemos todo en nuestras manos y eso es fantástico. Se viene una época en la que hay que ponerle muchísima, muchísima energía a todo esto; en especial, para dar más oportunidades a los pacientes. En un momento fue un sueño y ahora es una formidable responsabilidad. Hay mucha gente que está aportando desde lo público, desde lo privado, desde lo personal. Y mi compromiso es que todo esto sea lo más riguroso posible”.

Y concluye: “En un momento pensé que no servía para hacer ciencia, porque nada de lo que tenía entre manos me daba resultado y me frustraba mucho, perdía concursos, becas.... Pero me di cuenta de que lo importante es trabajar honestamente”.



miércoles, 16 de agosto de 2023

Con el despliegue de un radar MTPS-43 en Trelew, la Fuerza Aérea Argentina fortalece el control y vigilancia en el sur del país




En horas de la mañana la Fuerza Aérea Argentina concretó el despliegue de un radar táctico 3D MTPS-43 en la localidad de Trelew, Chubut, a fin de fortalecer el control y vigilancia en el sur del país, como del litoral marítimo adyacente. Este sensor, integrado al Sistema Nacional De Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA), complementará a los radares ya presentes en la provincia de Santa Cruz y Tierra del Fuego.




El acto de despliegue del radar MTPS-43 fue encabezado por el Ministro de Defensa de la República Argentina, Jorge Taiana, acompañado por el Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, Brigadier Xavier Isaac; contado con la presencia del el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Juan Martín Paleo; el jefe de la Armada, almirante Julio Horacio Guardia; y el jefe del Ejército, teniente general Guillermo Olegario Pereda.




El titular de la cartera de Defensa Nacional destacó el despliegue de este nuevo radar que fuera modernizado por INVAP con recursos aportados por el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF). Al respecto indicó: “Este es un radar muy importante y es nuestro, hay otros radares que no tienen que estar en el territorio argentino, como es el radar que hemos objetado desde el Ministerio de Defensa en Tolhuin. Necesitamos radares que cuiden y vigilen nuestro territorio. Así reafirmamos nuestra soberanía”.

Además, de cara a la inauguración de nuevos centros de radar en el norte del país, Taiana expresó que: “Seguiremos al norte ahora con los radares de Tostado y Mercedes, pero en esta segunda etapa ya empezamos a mirar al sur, que es tan importante y estaba tan desatendido, empezaremos con una cobertura entre Río Grande, Gallegos y Trelew para empezar a completar la visión en la parte más austral del país.”




Por su parte, consultado por el despliegue del MTPS-43 en Trelew, el Brigadier General Isaac indicó que era una materia pendiente, ya que en lo referido a radarización en las costas del sur del país se contaba con radares secundarios. En cambio, este radar es uno de tipo militar móvil, que identifica y rastrea a aviones no cooperativos que no desean ser detectados. Además, expresó que luego de haber puesto importante énfasis en el norte, se comienza a llevar un similar proceso a diferentes localidades del sur argentino, haciendo foco en el litoral marino del Mar Argentino.

En lo referido al radar se trata de uno de los sensores que fueran modernizados por INVAP en desde el año 2018, a fin de extender su vida útil, recibiendo la nueva denominación MTPS-43. Se trata de un radar primario y secundario táctico 3D que fuera adquirido originalmente por la Fuerza Aérea Argentina en el año 1978, teniendo un rango de detección aproximado de 200 millas (equivalentes a 400 kilómetros).


Fuente de las fotos: Ministerio de Defensa de la República Argentina


Como fuera señalado previamente, este radar fue modernizado por INVAP, incluyendo estos trabajos “en el reemplazo de componentes obsoletos con partes modernas en lo que respecta a la electrónica central, consolas y operación remota. Estas partes fueron totalmente rediseñadas y son funcionalmente equivalentes, lo que permite que este radar no solo sea integrado en el sistema de defensa nacional y operado de forma remota, sino que, también, permite prolongar su vida útil por un lapso de por lo menos 15 años”; señalaron desde el Ministerio de Defensa de la República Argentina.



martes, 15 de agosto de 2023

Avanza la construcción del satélite argentino que estudiará los océanos
Esta tecnología es clave para la misión SABIA-Mar, ya que provee la energía necesaria para su funcionamiento. Se trata de equipos con alta eficiencia y resistentes a la radiación solar.
Por Juan Manuel Repetto


Cada panel solar pesa 12 kilos y mide 1,80 x 1x20 metros. Imagen: Juan Manuel Repetto

La próxima misión satelital argentina para el estudio de los océanos, denominada SABIA-Mar, avanza en su fase de fabricación. La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) ya entregó a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) dos de los cuatro paneles solares que llevará a bordo el equipo, sobre los cuales se realizaron nuevas pruebas para someterlos a las condiciones ambientales que deberán afrontar en el espacio.

Los paneles solares son un componente vital para las misiones espaciales porque obtienen energía eléctrica a partir de la radiación y garantizan el funcionamiento de los instrumentos durante toda su vida útil. Además, el satélite cuenta con una batería que almacena energía para usarla cuando pasa por detrás de la sombra que proyecta la Tierra.

“Los módulos fotovoltaicos de este satélite son el proyecto de mayor envergadura en el cual estamos trabajando”, afirma Hernán Socolovsky, jefe del Departamento Energía Solar de la CNEA. La misión se enfoca en el estudio de los mares a nivel global, especialmente en las regiones costeras de Argentina y Sudamérica. Su lanzamiento está previsto para principios del 2025.

El sistema que volará en el SABIA-Mar consta de cuatro paneles que miden 1,80 x 1,20 metros y pesan 12 kilos. En total cuenta con una superficie de 10 metros cuadrados y 2400 celdas que generarán una potencia de 2400 watts.

Mayor eficiencia

La CNEA está involucrada en el desarrollo de tecnología fotovoltaica para uso espacial hace más de 25 años. En 1998 realizó un experimento con celdas solares de silicio que volaron en una misión y luego elaboró los paneles de los satélites SAC-D/Aquarius y SAOCOM 1A y 1B, lanzados entre 2011 y 2020. Sin embargo, la tecnología de fabricación implementada en el SABIA-Mar utiliza otras de mayor eficiencia, que proveen un ocho por ciento más de potencia.

“Dos de estos paneles ya fueron finalizados y enviados al Centro Espacial de la CONAE en Córdoba para hacer los ensayos de ciclado térmico en vacío”, sostiene Socolovsky. Esta prueba permite colocar a los paneles, con las celdas y el cableado eléctrico, a las temperaturas y a la presión que habrá en el espacio para ver cómo se comportará la estructura y las conexiones, y verificar los requerimientos necesarios para que pueda volar.

“Los otros paneles aún están en el laboratorio de la CNEA en una etapa muy avanzada. Sólo falta hacer la medición eléctrica para verificar que generan la potencia para los cuales fueron dimensionados. En uno o dos meses estarán siendo enviados a la CONAE”, agrega.

Celdas locales

Las celdas solares generan electricidad a partir de la luz del Sol y pueden tener aplicaciones terrestres o espaciales. Aunque en la actualidad la CNEA utiliza las comerciales para construir los paneles, el organismo planea autoabastecerse de este insumo clave tras desarrollar la primera celda nacional de uso espacial.

“Para las espaciales deben cumplir requisitos como la alta eficiencia, para proveer potencia a todos los instrumentos del satélite donde están instaladas, y resistencia al daño por radiación, dado que en el ambiente espacial hay partículas cargadas que pueden dañarlas. Además, no deben degradarse por otros factores y tienen que ser estables en el tiempo”, cuenta Marcela Barrera, física del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología que depende de la CNEA y el Conicet.

En este sentido, los semiconductores III-V reúnen todas esas características. Uno de ellos es el arseniuro de galio, un compuesto que también es utilizado para fabricar circuitos integrados, diodos de emisión infrarroja y otros dispositivos nano y micro electrónicos. “Les hicimos mediciones eléctricas y funcionan, se comportan como una celda solar. Ahora buscamos introducir mejoras en el proceso de fabricación para optimizar sus parámetros eléctricos”, detalla Barrera.

Primeras exportaciones

El Laboratorio del Departamento de Energía Solar de la CNEA es único en Argentina y referente en América Latina. Integra el trabajo de 30 personas entre investigadores, ingenieros, técnicos y becarios, de los cuales un tercio están dedicados a la integración de paneles espaciales.

Desde 2012 también trabajan en cooperación con empresas privadas del sector espacial, como Satellogic e Innova Space. Esta última pyme, de origen marplatense, realiza sus primeras pruebas para establecer una constelación de pico satélites que pesan menos de un kilo. Hasta el momento, lanzaron cinco de estos artefactos al espacio, cuyos paneles solares fueron fabricamos por la CNEA.

Otra de las actividades que se llevan a cabo en la Comisión es el desarrollo de sensores solares de posición que le permiten al satélite saber exactamente su orientación con respecto a los rayos del Sol. Todas las misiones científicas argentinas desde SAC-D fueron provistas con estos equipos que se fabrican íntegramente en el Centro Atómico Constituyentes, ubicado en el conurbano bonaerense.

Además, en 2022 se logró la primera exportación de tecnología espacial a la Comunidad Europea con una venta de estos sensores a una empresa italiana. En este sentido, el objetivo actual de la Comisión Nacional de Energía Atómica es realizar nuevas operaciones de mayor envergadura a ese mercado y crecer a nivel internacional.



domingo, 13 de agosto de 2023

Spacedream trabaja en la creación de revolucionarias naves espaciales
Conversamos con la empresa argentina conformada por profesionales que se unieron con un fin en común: desarrollar las estaciones y cruceros espaciales del futuro, en busca de una alianza estrategia con SpaceX.
por Christian Garavaglia


Se encuentran 3 diseños de nave espacial en vías de desarrollo.


En pleno auge mundial de la industria y el turismo espacial, con la empresa SpaceX como principal referente en los grandes y recientes acontecimientos históricos, la empresa argentina Spacedream busca posicionarse y crecer en el mercado internacional, trabajando en el desarrollo de naves espaciales modulares y construidas en su totalidad con brazos robóticos de impresión 3D, utilizando materiales livianos y de bajo costo.

Hablamos en exclusiva con ellos, quienes nos cuentan además cómo sería la estrategia alianza a conformar junto a SpaceX.


¿Cómo nació la idea de fabricar los cruceros espaciales del futuro?

La idea original siempre fue ofrecer soluciones tanto a Elon Musk y su empresa SpaceX, como también a la industria aeroespacial y la creciente industria del turismo espacial. Daniel Comerci, fundador de Spacedream, desarrolló el concepto original de crucero espacial con gravedad propia en 2020 en plena cuarentena, junto con el modelo empresarial que terminaría dando forma a Spacedream.

¿Cuántas naves se encuentran en desarrollo y cuáles son las principales características de ellas?

Actualmente contamos con 3 diseños en vías de desarrollo. La SD-01 tiene como principal característica la prueba del concepto de gravedad artificial, despliegue en el espacio, su estructura y escudos. Cuenta con 72 módulos de 1.60 m x 4.50 m y 2.60 m de altura. Luego, la SD-MAX se basa en el mismo concepto que la SD-01, con única diferencia del tamaño de cada módulo, maximizando el aérea interna de los mismos para así transportar más pasajeros o carga. Por último, la SD-PLUS, la cual aumenta el número total de módulos. Esto es especialmente útil para la explotación de la nave en forma de crucero u hotel espacial.

¿De qué manera se genera la gravedad artificial en las naves?

Las naves de Spacedream generan su propia gravedad sin necesidad de ningún dispositivo de ciencia ficción o tecnología de avanzada. Usan el simple concepto de la fuerza centrífuga. Basados nuestros cálculos la SD-01 será capaz de crear una gravedad similar a la terrestre, específicamente 0,8G de aceleración, un 80% de la gravedad de la Tierra, facilitando la vida diaria en el espacio exterior.

¿Cómo es la alianza estratégica que buscan conformar junto a SpaceX?

Este proyecto es basado en una colaboración estrecha entre Spacedream y la compañía líder en la industria de la cohetería y aviónica espacial SpaceX. Las naves de Spacedream son diseñadas para utilizar los boosters pesados y sistemas de aviónica provenientes de SpaceX, así como también la utilización de capsulas Dragón.

La decisión de diseñar los sistemas de Spacedream alrededor de la tecnología de SpaceX es una decisión basada en la visión compartida de ambas compañías de llevar a la humanidad a un estado interplanetario y más allá de las razones filosóficas, las razones tecnológicas de llevar a cabo el proyecto con SpaceX no son menos importantes.


Las naves de Spacedream generan su propia gravedad sin necesidad de tecnología de avanzada.


¿Qué ventajas ofrecen frente a la competencia mundial, en una industria en pleno auge?

Uno de los aspectos más competitivos que representan a Spacedream es el de fomentar una nueva industria con una gama de valores realistas y poco extravagantes. Gracias a sus nuevas técnicas de construcción en combinación con utilización de materiales reutilizables de bajo costo, Spacedream asegura crear una línea de ensamblaje por una fracción del dinero que en promedio se utiliza para la creación de un crucero marítimo de 5 estrellas.

¿Cuáles son los próximos objetivos de la empresa en el corto plazo?

Estamos en la actual expansión de nuestras oficinas, donde fabricaremos el laboratorio de desarrollo y las primeras impresoras capaces de imprimir el prototipo en escala 1 en 15. Así que a corto plazo queremos concretar nuestro nuevo “hogar” y completar tanto los nuevos sistemas de impresión como lograr también el primer prototipo oficial.

Por último, ¿cuán cerca creen que la humanidad está de realizar vuelos turísticos al espacio de manera más accesible y frecuente?

Considerando que en este 2022 SpaceX junto con Polaris harán las primeras caminatas espaciales para turistas, estamos convencidos que en una ventana de 10 años la humanidad realizará de manera constante vuelos accesibles y seguros al espacio.



Argentinos diseñan estaciones espaciales y buscan un acuerdo con Elon Musk, de SpaceX
El turismo espacial podría crecer de la mano de SpaceDream, una empresa que busca abaratar costos y crear mejores condiciones para los viajes espaciales.
Por Alejo Zagalsky


Son argentinos y creen que los sueños están hechos para apuntar alto y que se hagan realidad. Por eso armaron SpaceDream (sueño espacial), una empresa que diseña cruceros y estaciones espaciales que podrían servir, por ejemplo, para las expediciones a Marte que planea Elon Musk, el fundador de SpaceX.

Se trata de naves espaciales y modulares, con brazos robóticos hechos con impresoras 3D, usando materiales livianos, de bajo costo, y adaptables a las necesidades.

Daniel Eduardo Comerci, fundador de SpaceDream y CEO, habló con TN Tecno y contó cómo nació la idea, cuáles son los proyectos y los planes a futuro.

“SpaceDream surgió de la unión de seis amigos, yo tuve la idea en enero de 2020, y cuando la vi potable armé al equipo, con gente con la que estudié y trabajé. Ya construimos una impresora 3D de un metro cúbico, funcional, que es del tipo que queremos usar para construir las naves”, explicó Comerci.

Uno de los detalles fundamentales del proyecto es lo bajo del costo y que se puede hacer íntegramente en la Argentina. “Todos los planos de SpaceDream están presentados como patentes, todo lo diseñado se puede fabricar con producción nacional, son cuatro materiales fundamentales”, aportó el CEO de la marca que ya tiene 3 diseños en vías de desarrollo.

Se trata de la SD-01, que tiene una estructura de 72 módulos, despliegue en el espacio y gravedad artificial. Los otros modelos son más grandes: la SD-MAX, que maximiza el área interna de los módulos para transportar más carga y pasajeros y la SD-Plus, que aumenta la cantidad de módulos.


La Luna como destino turístico, una de las propuestas de Space Dream (Foto: Space Dream)


Pero el detalle que cambiaría las reglas del turismo espacial según Comerci es la gravedad artificial: “Las naves de SpaceDream generan su propia gravedad sin necesidad de ningún dispositivo de ciencia ficción o tecnología de avanzada. Usan el simple concepto de la fuerza centrífuga. Según nuestros cálculos tendríamos un 80% de la gravedad de la Tierra, facilitando la vida diaria en el espacio exterior”.

Turismo espacial, modelos a escala y el vínculo con SpaceX

Aunque todavía no están fabricando sus módulos, la idea es comenzar en el corto-mediano plazo. Además tienen una idea innovadora: que las naves tengan gravedad para que los viajes sean más amenos para los pasajeros.

“La idea es tener una fábrica en los próximos tres años y que esto mismo se pueda usar en el espacio, ya está pensado para esto. El objetivo de SpaceDream es lograr la sustentabilidad espacial para turistas y personas comunes. Los viajes a Marte son largos, de 4 a 6 meses, entonces para una persona viajar tanto tiempo genera un deterioro corporal terrible. Entonces estamos diseñando naves que generen gravedad”, explicó Comerci.


Algunas de las opciones modulares de Space Dream (Foto: Space Dream).


Además de cotizar en bolsa y armar laboratorios de investigación y desarrollo, SpaceDream planea empezar a fabricar en el corto plazo modelos en escala 1:15 para en tres años poder fabricarlos y lanzarlos al espacio en un cohete de SpaceX.

“Nosotros diseñamos pensando en SpaceX, la nave que podría lanzar nuestros productos es el Super Heavy que fabrica Elon Musk en Boca Chica”, detalla Comerci, aunque todavía no pudieron entablar vínculo con la compañía espacial del fundador de Tesla y Starlink.




“Todavía no tenemos contacto con SpaceX. Es difícil llegar pero no imposible. Creemos que cuando nos hagamos conocidos, por la forma en la que es Elon y su visión del futuro y de los negocios, nos va a ayudar. Él es como nosotros y sabe que las cosas que parecen sueños se pueden hacer realidad. La idea es trabajar con ellos”, concluyó el fundador de SpaceDream.

Fabricación en 3D y modelos variados

La clave del modelo de trabajo y la baja en los costos se da gracias a la tecnología de impresoras 3D, algo que estos emprendedores también fabrican con productos nacionales.

“Nosotros fabricamos impresora 3D. Con equipos más chicos hacemos las más grandes, de un metro cúbico, y con esa estamos ofreciendo servicios de impresión y también nos van a servir para hacer nuestras piezas del puente grúa. Hoy hay en partes de Europa equipos así, que imprimen barcos, carrocerías de coches. Estas las vamos a usar para imprimir los módulos espaciales, que son todos iguales, pero se adapta a las necesidades en el interior”, explicó Comerci.

Las naves que diseñan son tres, con características similares pero diversos tamaños. “Dependiendo de la cantidad de vuelos que hagan falta para ensamblarlas. Todos los modelos son viables. Las partes mecánicas son sencillas, y simples, lo que hace que tenga bajo costo. Y todo está pensado con tecnología ya probada”, concluyó el hombre que sueña en enviar sus creaciones al espacio junto a la empresa de Elon Musk.



sábado, 12 de agosto de 2023

Se realizó la jornada "New Space en Argentina" para impulsar la innovación aeroespacial y su rol estratégico en la Economía del Conocimiento
Un espacio de diálogo en el marco del crecimiento y la transformación que ha experimentado esta industria en nuestro país en los últimos 15 años.



De la jornada participaron Daniel Filmus, ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación; Fernando Peirano, presidente Agencia I+D+i; Roberto Adaro, subsecretario de Investigación Científica y Política Industrial para la Defensa,, Alejandro Martínez, decano de la Facultad de Ingeniería de la UBA, Alejandro Cordero, líder de Innova Space y Pablo Marino (CONAE) junto a referentes, investigadores y actores clave del ámbito aeroespacial.

En sus palabras el ministro Filmus manifestó “el apoyo y la voluntad de seguir invirtiendo y comprometiéndonos con la industria espacial”. El titular de Ciencia aseguró que “me ha tocado en estos años como Ministro vivir muy de cerca el tema espacial. Recientemente participamos de la 4ta edición de la Reunión de los Líderes de la Economía Espacial realizada en el marco de la reunión del G20 en India. Es impresionante ver cómo Argentina es un actor particularmente importante, porque es uno de los pocos países de América del Sur que tiene desarrollo en el tema”.

Filmus continuó señalando que “es un orgullo que nos hayamos incorporado al programa Artemisa de la NASA, somos el país número 28 y es importantísimo integrar esa mesa de debate. Por primera vez recibimos la visita de Bill Nelson, el Administrador de la NASA, quien expresó un gran compromiso de su parte”. En ese sentido, afirmó que “hay que profundizar y generar conciencia sobre el tema aeroespacial. Cuando se miran los resultados que el Programa Apolo trajo para los Estados Unidos, tanto a nivel científico-tecnológico como económicamente uno se da cuenta de que esto repercute en todos los sectores de la economía”.




Y finalizó: “Tenemos un acervo importante en materia aeroespacial: están los satélites de ARSAT, los de CONAE y estamos por lanzar el SABIA-Mar, lo que representa un desafío para la articulación público-privada, para que el privado fortalezca y apuntale esta necesidad de transformar pesos en dólares. Todo esto tiene que ser patrimonio de la comunidad, porque sino corremos el riesgo de que cambie la mirada. Hoy tenemos muchas urgencias, pero nada nos va a impedir invertir en ciencia y tecnología e infraestructura aeroespacial, y generar soluciones para los problemas de nuestra gente. Felicitamos a la Agencia por su trabajo a y todos los que exponen acá”.



Por su parte, el presidente de la Agencia I+D+i expresó su deseo de imaginar cómo pueden ser los próximos 15 años en temas aeroespaciales, y agregó "por eso queremos acompañar lo que ya está sucediendo y también sumarle nuevos actores, constituir un ecosistema que sea realmente la oportunidad de que participen y se vinculen muchos sectores: universidades nacionales, científicos, investigadores, técnicos y privados".

Sobre el potencial del sector expresó: "existe una renovación de la microeconomía argentina: se está reconfigurando y es un desafío como país que no sólo el mundo venga a buscar acá soluciones en materia energética, como puede ser Vaca Muerta, el litio o el hidrógeno, sino también que vengan a la Argentina a buscar y reconocer soluciones tecnológicas y científicas".

Luego finalizó: "Hoy vemos nuevos actores científicos-tecnológicos vinculándose con oportunidades nuevas de inversión y financiamiento, potenciándose de las leyes que en los últimos años hemos acompañado para la promoción y la defensa de nuestra soberanía científica. También sabemos de la fortaleza de nuestras prestigiosas instituciones públicas, como la CONAE, INVAP o el Instituto Balseiro. La actividad espacial en la Argentina hoy tiene todas las condiciones para desarrollar y desplegar todo su potencial".

El encuentro se desarrolló en el espacio dedicado a Soberanía espacial en el predio de Tecnópolis, donde se expusieron los últimos desarrollos de las distintas empresas del sector:
  • La empresa Lia Aerospace presentó sus líneas de motores KX8 y KX11. KX8 es un motor de 70 kg de empuje en vacío. Funciona con dos propelentes líquidos: agua oxigenada concentrada y una mezcla de alcoholes. KX11 es un motor de 600 kg de empuje en vacío. Funciona con dos propelentes líquidos: agua oxigenada concentrada y una mezcla de alcoholes.
  • La empresa Innova Space presentó sus dos satélites MDQSAT 1-A “Dibu Martínez” y MDQSAT 1-B “Juana Azurduy”. Se trata de un satélite de órbita LEO (Low Earth Órbita) que significa Órbita Terrestre Baja, la cual se encuentra a una distancia de entre 150 a 1200 km de altitud. Su plataforma cuenta con diferentes subsistemas. Estos satélites forman parte de una constelación de satélites capaces de brindar cobertura para dispositivos de internet de las cosas en áreas remotas.
  • La empresa Faniot presentó Melchora: su primer nanosatélite desarrollado en Misiones para comunicación IoT desarrollado por Fansat. Estos satélites se colocan en órbitas bajas y pueden cumplir diversas misiones con fines comunicativos, de toma de imágenes, entre otras.
  • La empresa Space Dream presentó Prototipo “SD-01”, primera y única nave espacial para uso comercial y científico, con desarrollo argentino y fabricada mediante impresión 3D. Diámetro de 41.8m con capacidad para 20 pasajeros, con una velocidad de rotación del módulo Hábitat: 12.8 m/s.
En este marco, también se presentó el Proyecto Focus, desarrollado en conjunto por la empresa estatal VENG S.A. (Vehículo Espacial Nueva Generación), la Universidad de San Martín (UNSAM) y la empresa Space Sur, que tiene como misión lograr un servicio de procesamiento y comercialización de imágenes satelitales competitivo en términos internacionales generando de esta manera desarrollos más rápidos, eficientes y económicos, con aplicaciones de uso-dual. Su implementación permitirá el monitoreo de puentes y represas, minería a cielo abierto, obras en zonas densamente pobladas y actividades petroleras, entre otras.

Además, también se realizó un debate sobre los desafíos de la promoción para un ecosistema de la innovación aeroespacial, espacio de intercambio impulsado por la Agencia I+D+i que tuvo dos ejes principales: “situación actual, perspectivas y desafíos del sector” y “vinculación y articulación entre industria aeroespacial y organismos públicos: oportunidades y futuro”.

La potencialidad estratégica del sector aeroespacial y su integración en la economía del conocimiento posiciona a Argentina como un actor influyente en el escenario global. La inversión en investigación y desarrollo, junto con la visión de futuro y la cooperación entre los sectores público y privado, está allanando el camino para el avance continuo y la excelencia en la innovación aeroespacial.




Astillero Río Santiago se suma al programa de desarrollo espacial de la CONAE
La planta naval iniciará la recuperación de un banco de ensayos de motores en el que se prueban prototipos de lanzadores satelitales que pertenece al organismo científico y tecnológico.




Astillero Río Santiago (ARS) y la empresa VENG firmaron un convenio para recuperar el banco de ensayos de motores que opera en el Paraje La Capetina, perteneciente al Centro Espacial Punta Indio de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), se informó hoy.

El presidente de Astillero Río Santiago, Pedro Wasiejko, y Marcos Actis, presidente de VENG, firmaron el acta que permitirá que la planta naval ubicada en Ensenada realice las tareas necesarias para recuperar el banco de ensayos de motores que esta empresa opera en el Paraje La Capetina.

“Para el Astillero Río Santiago este acuerdo es sumamente importante porque pone al Astillero en la posición de colaborar activamente con el programa espacial que tiene nuestro país y que es un importante punto de lanza en el desarrollo científico y tecnológico”, dijo Wasiejko.

La Capetina

Según se informó, en el Paraje La Capetina además de hacerse ensayos de motor, se han realizado lanzamientos de prototipos de lanzadores satelitales, denominados VEx (vehículos experimentales) con el objetivo de crecer en el dominio de la tecnología espacial.

En 2014 se lanzaron los VEx 1A y 1B y en 2017 el VEx 5A. También a unos 20 kilómetros de allí, en la localidad de Pipinas, se encuentra la fábrica de ese Centro Espacial, donde se conforman y ensamblan las estructuras de los vehículos lanzadores.

“Tenemos un país que puede desarrollar radares, satélites, energía nuclear, un país del que tenemos que sentirnos orgullosos y es el país que tenemos que fortalecer. En este sentido Astillero Río Santiago, junto con el resto del complejo productivo que hay en el Estado como Fabricaciones Militares, Tandanor y Fadea, entre otras, tiene que estar al servicio del desarrollo productivo, industrial y tecnológico”, comentó.

Aseguró que este convenio abre las puertas a un camino de colaboración entre las empresas ARS y VENG, que tiene también impacto positivo en el sector privado, y dijo que “es fundamental que las empresas tecnológicas del sector público colaboren entre sí para poder optimizar sus capacidades y poder cumplir con estos objetivos que son tan importantes”.

Por su parte, Actis explicó la importancia de recuperar este banco de ensayos: “Hace poco probamos en una pyme de Córdoba el primer motor refrigerado que se ha hecho en Argentina. Pudimos probarlo en un ensayo de 100 segundos, lo cual constituye un gran logro, pero necesitamos escalar el tiempo de ensayos para poder completar la secuencia de prueba en un tiempo equivalente al que necesitamos para llegar al espacio. Para eso es imprescindible el banco de ensayos que vamos a recuperar junto con ARS.”



Astillero Río Santiago y VENG

A su vez, destacó que el trabajo lo haga una empresa “como Astillero Río Santiago, que tiene la capacidad de realizar este tipo de obras sobre una estructura que está al lado del río y que se ha deteriorado por la imposibilidad de realizar el mantenimiento adecuado debido a la falta de asignación recursos sufrida luego del 2015 en proyectos tecnológicos estratégicos como lo es el lanzador satelital nacional”.

“Es clave optimizar el uso de las capacidades nacionales, complementando así el trabajo que realizamos con el sector privado en el desarrollo de este proyecto, enmarcado en un sector estratégico como lo es el espacial, y que debe ser una política de Estado sostenida en el tiempo”, completó.

VENG es una empresa de servicios y desarrollos tecnológicos de alto valor agregado, con especialidad en la actividad espacial, y con más de 15 años de experiencia y una nómina actual de 470 colaboradores, participa en proyectos estratégicos del Plan Espacial Nacional Argentino que lleva adelante la Conae, la agencia espacial argentina. 



Arsat lanzará su satélite SG1 a comienzos de 2025 para brindar internet
La capacidad de servicio de conectividad de este equipo de segunda generación, que orbitará a más de 35 mil kilómetros de la Tierra, será de 70 gigabits por segundo.




El lanzamiento del satélite SG1 de la empresa estatal de telecomunicaciones Arsat, que orbitará a más de 35 mil kilómetros de la Tierra, se realizaría el primer trimestre de 2025, estimó su subgerente de Operaciones Satelitales, Juan Aurelio.

Durante una conferencia dictada en el Instituto Universitario para el Desarrollo Productivo y Tecnológico Empresarial de la Argentina (Iudpt), el funcionario afirmó que "el nuevo desafío de Arsat es brindar conectividad de Internet a los hogares vía satélite".

Aurelio señaló que la capacidad de servicio de conectividad de este satélite de segunda generación será de 70 gigabits por segundo, a raíz del "cambio de frecuencia a la Banda Ka con un rango de 27,5 a 31 gigahercios, que cuadruplica el ancho de banda para la transmisión de grandes cantidades de datos".

Dicha Banda Ka, por ejemplo, es la que utiliza, en órbita GEO, la serie de satélites británicos Inmarsat-5 para brindar servicios a Europa, Medio Oriente, África, Asia, la zona del Pacífico y el Oeste de América del Norte; en órbita terrestre baja (LEO), hace lo propio el sistema Starlink de SpaceX.

El experto agregó que la mayor capacidad de servicio del Arsat SG1 también se logra mediante "la reutilización de la frecuencia ocho veces", que es lo que define las características técnicas de los satélites de alto rendimiento, conocidos por sus siglas HTS.

El directivo también adelantó que recién "se está terminando la definición del satélite SG2", cuya construcción había sido anunciada el año pasado.

El objetivo es combinar el servicio de broadcast de señales de TV y conectividad en la banda Ku y de Internet de alta velocidad en zonas alejadas de las redes de fibra en la banda Ka, explicó.



viernes, 11 de agosto de 2023

El IA-100 Malvina empieza a tomar forma
Por Santiago Rivas



En la visita que hicimos a FAdeA en julio pasado, pudimos indagar sobre el avance actual del programa IA-100 Malvina, que será el primer avión diseñado y construido nuevo por la fábrica en 40 años, desde que saliera el primer IA-63 Pampa de la línea de producción.

Tras la experiencia adquirida en materiales compuestos gracias a la producción de componentes para el Embraer KC-390, en 2015 se presentó un demostrador de tecnología bautizado IA-100, el cual se produjo mayormente en materiales compuestos, empleando el sistema de laminado húmedo. El 8 de agosto de 2016 el avión voló por primera vez y sirvió como método de aprendizaje en el diseño y construcción de aviones con materiales compuestos. Si bien el trabajo en ese avión se abandonó, en 2020 se lanzó el desarrollo de un nuevo avión, llamado IA-100B y luego IA-100 Malvina, que tomó algunas ideas conceptuales del demostrador inicial, pero es un avión totalmente nuevo.




El nuevo IA-100 nace de un requerimiento de la Fuerza Aérea Argentina, que apunta a tener un único entrenador primario que reemplace a los Tecnam P-2002 Sierra y los Grob G-120TP en el Curso Básico Conjunto de Aviador Militar (CBCAM). La fuerza apunta a incorporar 25 aeronaves y FAdeA espera vender la aeronave también en el mercado civil y poder exportarla.

Durante nuestra visita pudimos ver la construcción de los primeros componentes para el primer prototipo. Juan Vidal, jefe del programa, explicó que, de las 2300 piezas que tendrá la aeronave, se terminaron los planos para 1800, mientras que ya construyen unas 400 partes del prototipo. “Tenemos un fuerte avance en todo lo que son los utilajes de armado de la estructura. Tenemos disponibles ya todos los utilajes de armado de superficies menores, timón de dirección, timón de profundidad, empenaje horizontal, flaps, alerones y recientemente recibimos los utilajes de armado de una semiala. Falta terminar de recibir de la otra semiala y fuselaje, que sería lo más complejo”, explica. Así, pudimos ver ya los moldes para el armado de una semiala y uno de los moldes para la otra, mientras que pudimos ver cómo se están ya construyendo las superficies móviles, las punteras alares y otras piezas del prototipo que ya alcanzan unas 400 en total.

El avión será de aproximadamente un 85% de materiales compuestos, utilizando el mucho más avanzado proceso de preimpregnado para construir los componentes, algo nuevo para la compañía, que aprendieron con la producción del KC-390, y que brinda mucho mejor calidad que el laminado húmedo. Vidal explicó también que si bien con el trabajo con el proyecto de Embraer les permitió aprender sobre los procesos de producción con materiales compuestos, el IA-100 tiene la diferencia de que tienen que aprender también a trabajar con piezas diseñadas por ellos y no solamente a producir con planos y utilajes provistos por Embraer. Además, deben aprender a adaptar el diseño y la fabricación a una producción en serie.


Una de las superficies móviles del estabilizador del prototipo en fabricación.

Dado que la fábrica no producía ningún modelo nuevo desde la década de 1980, el personal con experiencia en el desarrollo de la producción en serie de un nuevo diseño ya se retiró hace tiempo. Esto está retrasando el programa, pero les está dando la capacitación para reiniciar el trabajo en nuevos diseños.

“Estamos avanzando en el diseño. El proceso de diseño y fabricación completo lo estamos haciendo en cascada, primero el empenaje horizontal y las superficies móviles. El diseño de eso ya se liberó para fabricación. Del ala nos faltan unos diez números de partes y terminamos de liberarla y después el fuselaje, pero no estamos haciendo una cosa y nada de lo otro, sino que estamos avanzando en todo, nada más que priorizando la liberación de lo que se puede fabricar primero”.


Construcción de una de las punteras alares del prototipo.

Otro aspecto en donde se están enfocando en el programa es en desarrollar proveedores, de los cuales ya tienen unos 20 y están buscando más. “Estamos planteando un esquema, como estamos diseñando y fabricando en compuesto en preimpregnado, la estructura no es fácil de tercerizar, ni el diseño ni la fabricación. Pero sí hemos tercerizado el diseño y fabricación de sistemas o piezas de sistemas, principalmente las de mecanizado convencional, queremos avanzar en eso y muchísimo en lo que serían utilajes, modelo patrón, molde, modelo patrón mecanizado en espuma, molde mecanizado en aluminio o acero y en los utilajes de armado es donde quizá nuestro polo industrial, no en lo aeronáutico, pero si la industria automotriz tiene muchísima experiencia” agregó Vidal.

Ahora, los planes son tener todas las piezas diseñadas antes de fin de año con la cola y las superficies móviles listas, una o las dos alas terminadas y el acabado del ala y el fuselaje será en 2024, esperando hacer el roll out a mediados de año y comenzar a volarlo poco después.


Ensamblado de un estabilizador dentro de su molde.



Fuente: pucara.org