lunes, 11 de septiembre de 2023

Casi muero en un viaje a la playa: vi el secreto mejor guardado del universo después de una escalofriante advertencia de una voz profunda
Una mujer que pasó por una experiencia cercana a la muerte ha revelado que quiere volver a hacerlo después de conocer los “secretos del universo”.
por Amy Walters



Cuando Anna Stromquist decidió impulsivamente ignorar las advertencias de los salvavidas en la playa, no esperaba experimentar una situación que cambiaría su vida.


Cuando era adolescente, Anna Stromquist casi se ahoga en el océano durante unas vacaciones familiares. Crédito: TikTok/annastromquist


Stromquist recordó su experiencia cercana a la muerte en TikTok. Crédito: TikTok/annastromquist


Desde entonces, la joven cambió su carrera para centrarse en experiencias cercanas a la muerte. Crédito: TikTok/annastromquist


A los 16 años, la profesional de la salud recuerda haber pensado que sabía más y se dio un chapuzón en el océano mientras estaba de vacaciones en un intento por refrescarse, a pesar de que el área estaba cerrada.

Pronto, el pánico comenzó a invadirla mientras luchaba contra las fuertes oas.

Recordó “darse por vencida” por falta de energía.

Fue entonces cuando escuchó una voz que decía: “Esto es lo que es morir”.

Ahora, con una carrera centrada en experiencias cercanas a la muerte y un “cambio de tiempo” en su haber, la mujer de 43 años comparte su terrible experiencia.

"Parecía como si el tiempo se hubiera detenido, porque todo pareció horas, pero fueron sólo unos minutos", dijo Anna, de Atlanta, Georgia, al periódico The U.S. Sun.

“Escuché esta voz en lo más profundo de mí que me decía que me estaba muriendo y, de repente, sentí una paz total".

“Era como si me estuvieran llevando a otro lugar".

“Me conecté instantáneamente con todos los que habían muerto antes que yo y vi este secreto del universo que todos ellos habían visto".

“Era que la muerte es natural y vendría para todos nosotros, pero está bien, ya que es el secreto para llevar una vida futura pacífica".

"A lo largo de la vida, todos estamos conectados entre nosotros y lo mismo ocurre a través de la muerte [con las relaciones que hemos establecido]".

"Nunca estamos solos cuando nacemos o cuando morimos".

'El oceano me escupe'

Anna recuerda haber ido de vacaciones familiares a Hawaii en 1996, donde decidió visitar la playa sola.

Mientras estaba allí, notó un área del océano que había sido cerrada debido a condiciones peligrosas para nadar y sin salvavidas de servicio.

Siendo impulsiva, la adolescente saltó al agua de todos modos porque "no parecía" inseguro, a pesar de no saber nadar muy bien.

Ella dijo: “Algunas olas o corrientes comenzaron a empujarme hacia el fondo del mar y no importa cuánto lo intenté, no pude sacar la cabeza a la superficie".

“Me estaba dando vueltas y no sabía en qué dirección estaba arriba o abajo".

“Luché durante mucho tiempo hasta que finalmente tuve que rendirme porque me quedé sin energía".

“De repente, después de mi experiencia extracorporal, estaba de nuevo en la playa, como si el océano me hubiera escupido".

“En cierto modo me sentí decepcionada porque tenía tanta ingravidez, pero luego mis pulmones ardían con agua salada y tenía arena en la boca".

"Fue físicamente agotador".

Como no había nadie más cerca y le quedaban muchas preguntas, Anna no habló de su terrible experiencia durante años, hasta que se dio cuenta de su vocación.

Realizacion que cambia la vida

Ahora, ha dedicado su vida y misión a investigar experiencias cercanas a la muerte y habla de ellas a nivel espiritual con otras personas que también han pasado por ellas.

En un clip, publicado en TikTok, que ha acumulado más de 26.000 visitas y cientos de me gusta, analiza los "puntos en común" informados.

Comienza revelando que hay 11 características “universales”, que incluyen puntos de luz, sensación de paz, visitas de familiares fallecidos, alegría y una conexión empática con la humanidad.

Anna también menciona los "secretos del universo" que se muestran y una "revisión de vida de 360 grados" que revela cómo otras personas se vieron afectadas por nuestras decisiones en la vida, buenas y malas.

Sus puntos finales incluyen la comprensión de una realidad más "familiar", la decisión de regresar o no, un sentido eliminado del significado de la vida y regresar con "poderes sobrenaturales", como poder ver ángeles, aquellos que han fallecido. y predicciones psíquicas.

Los usuarios han acudido en masa a los comentarios para compartir sus propias experiencias, y muchos han confirmado que estos puntos son ciertos.

"Como alguien que tuvo una ECM, puedo confirmar que muchas de estas fueron ciertas", comentó Melaine.

Otro usuario agregó: “No quería volver. Lloré cuando supe que tenía que volver. Nada importaba, en absoluto. La paz era indescriptible”.

“Experimenté la mayoría de ellos, no todos”, dijo Tesa.

Amberly comentó: “Quería quedarme”.

“Es difícil escuchar que las personas tienen la opción de regresar...”, dijo otro usuario.

La asesora de bienestar espiritual dice que las 11 características de las experiencias cercanas a la muerte son similares a las que se sienten durante las experiencias extracorporales, que ocurren durante un dolor intenso o una meditación profunda.

Cambio de perspectiva

Si bien son similares al revelar las mayores verdades y secretos del universo, no tienen la misma intensidad que cuando un cuerpo está a punto de morir.

Pero esta mujer de 43 años afirma que su experiencia le ha hecho ya no tener miedo a la muerte.

"Estoy agradecida de que haya sucedido, porque ya no tengo miedo [de lo inevitable]", dijo Anna.

"Pero sí temo perder a la gente y que mi familia me pierda a mí".

“Ha reducido el miedo a la muerte y, por supuesto, tengo una voluntad fisiológica de vivir y un deseo de sobrevivir, pero estoy en paz sabiendo que cuando llegue la muerte, me conectará con todos nuevamente".

"He salido con un mensaje para disfrutar la vida y vivirla plenamente, porque sólo hay una pequeña ventana entre la vida y la muerte".

“Me gustaría vivir otra experiencia cercana a la muerte, pero no quisiera correr el riesgo de sufrir lesiones o daños".

“En mi corazón, sé que la muerte no da miedo, ya que está ligada a mi vida y a mi familia en más de un sentido”.


Al reflexionar sobre su experiencia cercana a la muerte, Anna dijo que descubrió el secreto del universo y cómo sus decisiones han impactado la vida de otras personas. Crédito: TikTok/annastromquist



Fuente: the-sun.com

domingo, 10 de septiembre de 2023

Álex Gómez-Marín, el científico del CSIC que rompe moldes: "Una nueva ciencia de la consciencia es inevitable"
EL ESPAÑOL De Alicante inaugura la sección 'En los márgenes de la consciencia' con este físico teórico del Instituto de Neurociencias de Alicante.
por Emilio Martínez


Recreación de "la ciencia de la consciencia" a través de un cerebro humano.


Los sueños lúcidos, las experiencias psicodélicas, la visión intuitiva, incluso la meditación, son parte de la constelación de fenómenos que están en los "márgenes de la ciencia" y que estudia Álex Gómez-Marín, científico del CSIC en el laboratorio de Comportamiento de Organismos en el Instituto de Neurociencias de Alicante. Este físico teórico, cuya experiencia cercana a la muerte -como otro de estos fenómenos- contó en esta entrevista recientemente, inaugura hoy con EL ESPAÑOL De Alicante la sección 'En los márgenes de la consciencia' bajo la premisa de que hay que "aventurarse a lo desconocido, en vez de recrearse en lo que creemos que ya sabemos".

Empecemos por los cimientos. ¿Qué es la consciencia?

Podríamos decir que es la experiencia subjetiva inmediata. Por un lado, uno puede ser consciente de que le pisan. Por otro, se da el milagro cotidiano de “saberse ser”. Todo el mundo que esté leyendo esto (si no es un zombi, o un algoritmo) sabrá de qué hablo. Sin embargo, las definiciones pueden volverse complicadas.

Hablas del concepto quizá todavía desconocido de la ciencia de la mente, que entiendo que es sinónimo de la ciencia de la conciencia.

Mente y consciencia no son sinónimas, pero por ahora podemos tratarlos como si lo fueran. Fíjate que lo que llamamos “la ciencia” está compuesta de muchas ciencias, y cada una tiene su estilo y su objeto de estudio: la energía, la célula, el corazón, la sociedad, la economía, etc.

La ciencia moderna tal y como la conocemos se fundó hace cuatro siglos. Empezó siendo física. Todas las demás ciencias han crecido queriéndose parecer a la física. Sin embargo, por muy difícil que nos parezca, empezamos por lo más fácil, que es la materia, y dejamos de lado la mente. Esto ha dado muchos frutos, pero es hora de regresar al futuro y plantear sin tapujos una ciencia de la mente.

El estudio científico de la conciencia empieza a ser una realidad ahora. Ha costado ponerlo sobre la mesa.

En efecto. ¡Se ha abierto la caja de Pandora! Hasta los años 90 del siglo pasado el estudio científico de la consciencia era tabú. Sin embargo, la ortodoxia ha ido cediendo y ahora dicha investigación está en auge. Tras abordar el comportamiento y la cognición, los neurocientíficos no podríamos seguir ignorando “la otra c”, es decir, la consciencia.

En tus estudios hablas de una constelación de fenómenos que están en esos márgenes de la ciencia, ¿de qué ejemplos se tratan exactamente?

Esto que mencionas es muy importante. Obviamente hay innumerables fenómenos que podemos estudiar en los laboratorios, como por ejemplo la percepción del color rojo.

A mí me interesan especialmente lo que llamo “los márgenes de la consciencia”. Les llamo márgenes en un doble sentido. Primero porque son fenómenos habitualmente marginados. Por razones complejas y desafortunadas no se los quiere tocar, y menos en público, y aún menos científicamente. Parece que si los estudias, te manchas las manos y la reputación. Ahora verás cuando los enumere.

Y el otro sentido de la palabra margen evoca la idea de que son ciencia de frontera. Yo creo que en vez de apartarlos es precisamente ahí adonde hay que ir a buscar para arrojar más luz al misterio de la consciencia humana. En definitiva, aventurarse a lo desconocido, en vez de recrearse en lo que creemos que ya sabemos.

Entonces, ¿ejemplos de los márgenes de la conciencia? Uno ya lo discutimos en una entrevista anterior en este medio: las experiencias cercanas a la muerte. ¿Qué pasa con la mente cuando el cerebro muere?

Otro ejemplo serían los sueños, y en particular los sueños lúcidos, en los que quien sueña es consciente de que sueña. Soñar es un proceso mental muy peculiar y que damos fácilmente por descontado. Muchas tradiciones los han explorado sistemáticamente. Si la mente fuera agua, la vigilia sería un río y los sueños nubes.

Luego tenemos las experiencias psicodélicas (que literalmente significa “que manifiesta el alma”), los llamados estados alterados de consciencia. Es increíble cómo una molécula puede abrir el filtro cerebral e inducir un torrente de mente de tal caudal. No se trata de “drogas”, sino de plantas sagradas. Su uso no debería reducirse a lo recreacional. Su efecto es transformador.

Y hay más, por supuesto, como la meditación o la visión intuitiva. La lista es larga y de interés no sólo para los neurocientíficos actuales, sino para toda la humanidad. Creo que, estudiando seriamente estos fenómenos, una nueva ciencia de la consciencia es inevitable.

Sobre los sueños lúcidos, ¿cómo son? ¿Se pueden llegar a alcanzar voluntariamente tras un ejercicio o son unas personas más propensas a ello que otras?

Yo no soy un gran soñador. Mis sueños suelen ser poco interesantes y olvido la mayoría de ellos. Pero, como todo en la vida, uno nace pero también se hace. Es decir, independientemente de nuestro talento innato, podemos practicar. Quien quiere acabar una maratón, tiene que correr tantos kilómetros a la semana. Quien quiere tocar la guitarra, tiene que aprender a afinar las cuerdas y coordinar sus dedos. Lo mismo con la mente.

Conozco a algunas personas con una vida onírica riquísima. Es espectacular lo que cuentan que hacen en sus sueños. Hay gente que trata de quedar con otros soñadores, como harías en un videojuego. ¿Será eso realmente posible? Por cierto, los sueños lúcidos están estrechamente relacionados con otro de los márgenes de la consciencia que no he mencionado antes: las experiencias fuera del cuerpo.

Y resulta que, volviendo a las experiencias cercanas a la muerte, los casos más espectaculares son aquellos en los que alguien se ve a sí mismo desde arriba en la mesa de operaciones y, tras ser reanimado, cuenta detalles de cosas que oyó o vio que no encuentran explicación bajo la creencia de que la mente no es nada más que la actividad del cerebro.

Sobre las experiencias psicodélicas, en este caso, ¿su estudio podría tener una utilidad para combatir las adicciones?

Para entender esto, recomiendo la miniserie “Cómo cambiar tu mente”. Está basada en el libro homónimo de Michael Pollan, que cuenta los usos psicoterapéuticos del LSD, la psilocibina, el MDMA, y la mescalina. Hubo varias investigaciones muy prometedoras hace más de medio siglo, pero el gobierno norteamericano decidió prohibir no sólo su consumo sino toda investigación científica y médica.

La llamada “guerra contra las drogas” de Nixon fue una maniobra política que se cebó con los hippies y dejo congeladas durante décadas las fabulosas aplicaciones de estas sustancias para combatir la depresión o el alcoholismo. Es una vergüenza y una desgracia que hasta hace poco no se hayan reanudado estas investigaciones en los laboratorios. Son buenas noticias, aunque hay que ser cautos pues no es lo mismo la sabiduría del chamán que la codicia de las farmacéuticas.

Pues de eso aún, imagino que aún quedará un tiempo en saberse su eficacia, ¿no?

Su eficacia terapéutica, insisto, se conoce. Pero es importante replicar los estudios y seguir profundizando en la comprensión de los procesos bioquímicos que dan lugar a tales experiencias que resultan ser transformadoras no sólo a nivel clínico, sino también, me atrevería a decir, a nivel espiritual. La mayoría de los que hemos experimentado con Ayahuasca u hongos alucinógenos sabemos que lo que sucede en esos viajes deja una huella indeleble y maravillosa en la mente del viajero.

Y, para seguir ahondando sobre el proceso de morir, ¿qué opinión te merece el reciente estudio publicado sobre la actividad cerebral en cuatro pacientes muertos?

El estudio que mencionas es muy reciente, de hace un par de semanas. Los resultados son interesantes y su interpretación es francamente intrigante. Los autores analizaron las señales electroencefalográficas de cuatro pacientes en coma cuando se les desconectó la ventilación asistida y encontraron, en dos de ellos, un aumento súbito de la actividad en zonas cerebrales que se creen críticas para el procesamiento consciente. Los autores han sido prudentes respecto a la interpretación de sus datos fisiológicos. Pero su descubrimiento indica que en el cerebro de un moribundo, incluso después de que cese la respiración y el latir del corazón, todavía puede haber actividad relevante. Como es obvio, es muy difícil llevar a cabo este tipo de estudios. Lo que sucede en el cerebro de un humano durante el proceso de morir es “terra incógnita”. Y lo que sucede en su mente es, si cabe, aún más fascinante.



Fuente: elespanol.com

viernes, 8 de septiembre de 2023

He estudiado más de 5.000 experiencias cercanas a la muerte. Mi investigación me ha convencido sin lugar a dudas de que hay vida después de la muerte
Jeffrey Long es oncólogo radioterapeuta en Kentucky. También es el fundador de la Fundación para la Investigación de Experiencias Cercanas a la Muerte. Dice que estudiar experiencias cercanas a la muerte lo ha convertido en un mejor oncólogo.
por Kelly Burch


Morsa Images/Getty Images


Hace treinta y siete años yo era oncólogo residente y aprendí cuál es la mejor manera de tratar el cáncer mediante radiación. Eran los días previos a Internet, así que investigué en la biblioteca. Un día, estaba hojeando un gran volumen del Journal of the American Medical Association cuando encontré un artículo que describía experiencias cercanas a la muerte.

Me detuvo en seco. Toda mi formación médica me decía que estabas vivo o muerto. No hubo término medio. Pero de repente, estaba leyendo a un cardiólogo que describía pacientes que habían muerto y luego habían vuelto a la vida, contando experiencias muy distintas, casi increíbles.

A partir de ese momento quedé fascinado con las experiencias cercanas a la muerte o ECM. Defino una experiencia cercana a la muerte como alguien que está en coma o clínicamente muerto, sin latidos del corazón, que tiene una experiencia lúcida en la que ve, oye, siente emociones e interactúa con otros seres. Aprender más sobre estas experiencias ha cambiado fundamentalmente mi visión del universo.

Las experiencias cercanas a la muerte tienen puntos en común

Cuando terminé mi residencia, comencé la Fundación para la Investigación de Experiencias Cercanas a la Muerte. Comencé a recopilar historias de personas que habían tenido ECM y a evaluarlas con la mente de un científico y un médico. Hice opiniones basadas en evidencia y llegué a esto como un escéptico. Pero ante la abrumadora evidencia, he llegado a creer que ciertamente existe una vida futura.

No hay dos ECM iguales. Pero al estudiar miles de ellos, vi un patrón consistente de eventos que surgía en un orden predecible. Alrededor del 45% de las personas que tienen una ECM reportan una experiencia extracorporal. Cuando esto sucede, su conciencia se separa de su cuerpo físico, generalmente flotando sobre el cuerpo. La persona puede ver y oír lo que sucede a su alrededor, lo que generalmente incluye intentos frenéticos de reanimarlo. Una mujer incluso informó que un médico arrojó una herramienta al suelo cuando recogió la equivocada, algo que el médico confirmó más tarde.

Después de la experiencia extracorporal, la gente dice que es transportada a otro reino. Muchos pasan por un túnel y experimentan una luz brillante. Luego, son recibidos por sus seres queridos fallecidos, incluidas las mascotas, que se encuentran en la mejor edad de sus vidas. La mayoría de las personas reportan una abrumadora sensación de amor y paz. Sienten que este otro reino es su verdadero hogar.

No he encontrado ninguna explicación científica para estas experiencias

Estas experiencias pueden parecer cliché: la luz brillante, el túnel, los seres queridos. Pero después de veinticinco años de estudiar las ECM, he llegado a creer que estas descripciones se han convertido en tropos culturales porque son ciertas. Incluso trabajé con un grupo de niños menores de cinco años que habían tenido ECM. Informaron de las mismas experiencias que los adultos y, a esa edad, es poco probable que hayas oído hablar de luces brillantes o túneles después de morir.

Otras personas relatan hechos aparentemente increíbles, que luego podremos confirmar. Una mujer perdió el conocimiento mientras montaba a caballo por un sendero. Su cuerpo permaneció en el camino mientras su conciencia viajaba con su caballo mientras galopaba de regreso al granero. Más tarde, pudo describir exactamente lo que sucedió en el granero porque lo había visto a pesar de que su cuerpo no estaba allí. Otros que no habían hablado con ella confirmaron su relato.

Soy médico. He leído investigaciones sobre el cerebro y he considerado todas las explicaciones posibles para las ECM. La conclusión es que ninguno de ellos se sostiene. No existe ni siquiera una explicación física remotamente plausible para este fenómeno.

También he estudiado experiencias de miedo a la muerte, como accidentes automovilísticos en los que casi se produce un accidente.
Tomo una definición particular para las ECM. La persona debe estar inconsciente. Pero hay otro tipo de fenómeno que también me fascina: lo que llamo "experiencias de miedo a la muerte".

Son situaciones en las que sientes que tu vida está en peligro inminente. Podría tratarse de un casi accidente automovilístico o de una caída repentina. Estas personas generalmente no experimentan el túnel y la luz, pero a menudo informan que su vida "pasa ante sus ojos".

Si bien algunas personas con ECM informan sobre estas revisiones de la vida, son más comunes las experiencias de miedo a la muerte. Las personas incluso recuerdan acontecimientos de la niñez que no pueden recordar conscientemente pero que luego podemos confirmar hablando con familiares y otras personas.

Estudiar las ECM me ha convertido en un mejor oncólogo

Si bien me apasionan las ECM, mi trabajo diario todavía gira en torno a ayudar a los pacientes a luchar contra el cáncer. No les cuento a mis pacientes sobre mi investigación sobre ECM. Y, sin embargo, mi trabajo con las ECM me ha convertido en un médico más compasivo y amoroso.

Puedo ayudar a mis pacientes a enfrentar enfermedades potencialmente mortales con mayor coraje y pasión. Mi objetivo es ayudarlos a tener días más saludables aquí en la Tierra. Pero creo firmemente que, cuando pasen, estarán en paz.



Fuente: yahoo.com

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Más allá de Satellogic: los nuevos emprendedores argentinos en la carrera espacial
Detrás de la pionera Satellogic se incriben nuevos proyectos que ofrecen servicios de conectividad satelital y de logística espacial. En varios, fue crucial el rol del INVAP como centro de formación y desarrollo.
por Hernan Murua


Pablo Vic y Gerardo Natale, fundadores de TLON Space.


Existen por lo menos ocho casos de emprendimientos creados en la Argentina dentro del segmento de las denominadas “spacetech”, creadas en la Argentina o por emprendedores de nuestras pampas, que ya consiguieron financiamiento para llevar adelante sus iniciativas.

El ícono a nivel mundial de las empresas spacetech es SpaceX, creada por Elon Musk, la cual hoy tiene una valuación de 137.000 millones de dólares. SpaceX ofrece los servicios de una flota de grandes cohetes reutilizables que son capaces de reducir radicalmente los costos y de abrir las puertas a misiones espaciales masivas.

Starlink, otro de los emprendimietos de Musk, brinda servicios desde una mega constelación de más de 4.000 satélites de baja órbita. El objetivo es proporcionar conectividad de alta velocidad a todos los puntos del planeta, permitir empleos en línea y telemedicina, y reducir la brecha digital en ubicaciones remotas.


El cohete SpaceX Falcon 9 despega desde Cabo Cañaveral, este jueves. Foto AP.


En la Argentina hay una empresa pionera en este segmento, que es Satellogic. La firma está construyendo la primera plataforma escalable de satélites de observación de la Tierra, con la capacidad de mapear todo el planeta en alta frecuencia, alta resolución y bajo costo.


Emiliano Kargieman, CEO y fundador de Satellogic, habla en el comienzo de cotización de las acciones de la empresa en el Nasdaq, en enero de 2022.


El enfoque de Satellogic le permite proporcionar datos geoespaciales de calidad a un precio competitivo, lo que los hace más accesibles para industrias y gobiernos. En la actualidad, ya suma 34 satélites operativos en órbita.

“El mundo busca emprendedores como el fundador de Satellogic, Emiliano Kargieman, capaces de emplear talento para ofrecer soluciones completamente revolucionarias que no existen a escala global”, señaló Ignacio Peña, director del fondo Air Capital y coautor del estudio “Deep tech, la nueva ola”.

“Es por esa razón que desde nuestro fondo invertimos en proyectos de spacetech con fundadores argentinos. También porque consideramos que tienen la capacidad de globalizarse muy rápidamente”, continúa.

Dentro de esa ola de emprendimientos de alta tecnología, las spacetech integran la cresta de la ola de un segmento más amplio de empresas de vanguardia denominado “deep tech”: son aquellos descubrimientos o innovaciones científicas y tecnológicas obtenidos de investigaciones para mejorar las condiciones de habitabilidad.

En el caso de las startups de origen local, las que provienen del sector deep tech ya alcanzan un valor de 1.900 millones de dólares. La mayor parte corresponde al sector de biotecnología, que representa cerca del 67% de esas cifras. Pero el spacetech también se perfila como un significativo segmento emergente, de acuerdo con el estudio “Deep tech, la nueva ola”, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La Argentina cuenta con seis fondos de inversión específicos de deep tech, de los cuales tanto Air Capital como Draper Cygnus ya apostaron por startups de spacetech.

Según Peña, de Air Capital, hay un caso de emprendimiento que está en un estadio “como el de Satellogic hace diez años”. Se refiere a Novo Space, una firma que ofrece computadoras, procesadores de señales, portadores y memorias masivas, con el propósito de simplificar los procesos de desarrollo de sistemas espaciales y reducir el tiempo de puesta en órbita, su riesgo y costo.

Con una valuación superior a los 10 millones de dólares, fue fundada por ex ingenieros de la empresa estatal de Río Negro INVAP, que ahora residen en los Estados Unidos y Francia, desde donde comandan el emprendimiento. Otro tanto, señaló el financista, ocurre con Skyloom, una empresa también fundada por ex ingenieros del INVAP, que en este caso tiene su sede en Estados Unidos.

Skyloom desarrolla infraestructura espacial basada en tecnología de comunicaciones ópticas y satélites de retransmisión. Su objetivo es ofrecer servicios de transporte de datos a escala planetaria, mediante el incremento del ancho de banda, la disponibilidad y resiliencia, al mismo tiempo que la reducción de la latencia y el costo total de las operaciones. Levantó 3,1 millones de dólares entre inversores externos, según la platforma de información empresarial Crunchbase.


La sede del INVAP, en Bariloche.


“El INVAP creó un terreno fértil, al formar profesionales capaces de materializar estas ideas, en el marco de una industria espacial 2.0, que está transformándose de manera violenta, gracias a los cohetes reutilizables que bajan el costo y democratizan el acceso al espacio, y también a la miniaturización del equipamiento, que reduce su volumen al mismo tiempo que aumenta su poder”, destacó Peña.

“En esta etapa los emprendimientos de spacetech ya no necesitan como antes de la ayuda de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio del gobierno estadounidense (NASA) para tener éxito. El motivo es que ahora hay inversores en el exterior que pueden fondearlas. Si bien cada startup es distinta y cada inversión es diferente, la Argentina tiene con qué”, reflexionó.

Gabriel Absi, vicepresidente de la División Aeroespacial del INVAP, señaló por su parte que la institución, propiedad de la provincia de Río Negro, incluye dentro de su propósito de la empresa, “el desarrollo de conocimiento para la Argentina” y que, en el marco de ese rol, debe entenderse el objetivo de “tratar de traccionar empresas que están alrededor nuestro”. El principal obstáculo que enfrentan las spacetech locales, desde su punto de vista es, precisamente, “el financiamiento”.

Internet de bajo costo

Uno de los emprendimientos que mejor sorteó ese obstáculo es Space AI. Se trata de una startup creada en 2015 por el fundador de Bumeran.com, Diego Favarolo, que levantó 4,5 millones dólares de inversores ángeles. Space AI cuenta desde 2021 con su primer satélite en el espacio, bautizado SAI-1. Dispone de un laboratorio en el Centro Espacial John F. Kennedy de la NASA, en Cabo Cañaveral, y cuenta con un equipo de investigadores con experiencia en misiones al espacio, incluida una a Marte.

“Desarrollamos un hardware, que es un nodo CubeSat estándar que funciona como una estación terrestre de bajo costo para acceder a servicios de Internet satelital”, explicó Favarolo a Clarín. “Además, tiene capacidad de cómputo suficiente para ser utilizado con inteligencia artificial en robots, vehículos autónomos e Internet de las Cosas”, agregó.


Diego Favarolo, fundador de Space AI.


“El centro de nuestro modelo de negocio es el sistema operativo Space Operating System, que orquesta los recursos de comunicaciones, almacenamiento y cómputo dentro de una red distribuida, y fomenta la colaboración entre sus usuarios. Somos los primeros en utilizar el estándar de CubeSat en la Tierra para los nodos. Eso significa que la capa de hardware les permite a nuestros clientes acceder a estos recursos y al mismo tiempo automatizar tareas o eficientizar procesos”, indicó.

Desde la perspectiva del emprendedor, las posibilidades de aplicar la tecnología que desarrolló su compañía son enormes, desde tareas sencillas de Internet de las Cosas (IoT) hasta procesos complejos como el comando de vehículos autónomos e inteligencia artificial en la denominada Edge Computing (que acerca los datos a la ubicación de los usuarios, para mejorar tiempos de respuesta y ahorrar ancho de banda).

Favarolo mencionó proyectos en marcha en los Estados Unidos y América latina que, según sus palabras, “representan una oportunidad de más de 150 millones de dólares para los próximos cinco años”, mediante la venta y suscripción de hardware y servicios.

“Estamos implementando una red de prosumidores para la administración de energías renovables en la ciudad de Los Ángeles, con la Comisión de Energía de California. En México, estamos aplicando una solución para el monitoreo en tiempo real de ductos de petróleo y gas. En la Argentina y Uruguay, brindamos soluciones para el sector agrícola. Y en Colombia, trabajamos para expandir las redes de comunicación”, detalló.

En este momento Space AI está en plena ronda de inversión. “El objetivo es expandir el equipo y nuestro portfolio de clientes, continuar nuestros procesos de investigación y desarrollo, expandir nuestra constelación y prepararnos para lanzar productos y servicios al público en general”, completó el empresario.

Miniaturas

Innova Space es otra startup que se propone ofrecer conectividad IoT satelital de bajo costo. En este caso, para el monitoreo de producción agrícola y de operaciones logísticas o de las industrias minera y petrolera.

El emprendimiento se basa en las posibilidades que ofrece la intensa miniaturización de los sistemas que soportan a estos nuevos satélites, junto con el aumento en su capacidad de procesamiento y la robotización de los procesos de manufactura. Ese proceso explica el incremento en el uso de estos pequeños satélites, con el propósito de generar constelaciones cada vez más grandes.

En el caso de Innova, todavía se encuentra en etapa de demostración tecnológica y recién espera comenzar a comercializar sus servicios en 18 meses. Comenzó sus operaciones hace dos años: de acuerdo con su fundador, Alejandro Cordero, la iniciativa sumó 750.000 dólares de la aceleradora marplatense de emprendimientos Neutrón y de aportes no reembolsables del Estado. Esto le permitió lanzar cinco satélites.


Alejandro Cordero, fundador de Innova Space


“El objetivo es lanzar seis más entre el cuarto trimestre de este año y el mismo período del año próximo, para empezar ya con la preventa de servicios. Con ese propósito, vamos en busca de financiamiento por una ronda serie A de seis millones de dólares”, puntualizó.

El equipo interno de investigación y desarrollo de Innova Space está conformado por ingenieros de cuatro países: Argentina, Brasil, Perú y Venezuela, según detalló Cordero.

“Utilizamos pico-satélites que pesan menos de un kilo. Son armados con componentes comerciales ya existentes, de modo que el costo de lanzamiento y puesta en órbita, así como la inversión requerida para el desarrollo y fabricación de satélites es muy baja, porque se evita el diseño y fabricación de componentes personalizados”, agregó.

Cordero destacó que la tecnología es escalable y homogénea, lo que le permite adaptarse a diferentes tamaños de constelación de satélites. “Logramos integrar de manera efectiva nuestra tecnología satelital con las redes IoT terrestres existentes mediante colaboraciones con socios. Esto permite una comunicación más fluida y eficiente entre los dispositivos IoT en tierra y los satélites en el espacio, lo que amplía el alcance y las capacidades de la red IoT global”, concluyó.

Transporte y distribución

TLON Space, una empresa con sede en la localidad de Don Torcuato, ofrece servicios para las constelaciones de satélites chicos o “smallsats”. Su fundador, Pablo Vic, señaló que el emprendimiento fue pensado como un servicio de logística específica para estos pequeños satélites. La propuesta es tanto de entrega punto a punto o en órbitas preestablecidas como de mantenimiento de constelaciones para los fabricantes y operadores de pequeños satélites.

“Los segmentos de smallsats no encuentran en el mercado de lanzadores una oferta pensada para ellos, sino sólo la complementaria a los lanzamientos de grandes satélites. Eso las obliga a incurrir en altos costos, sofisticados requerimientos y prolongados tiempos de espera”, afirmó Vic.


Pablo Vic, fundador de TLON Space. Foto: Rafael Mario Quinteros


El emprendedor aseguró que disponen de plataformas de lanzamiento en el hemisferio sur, con acceso a una múltiple cantidad de planos orbitales, muchos de los cuales todavía no están congestionados.

“Trabajamos desde 2005 en un nuevo tipo de vehículo espacial, cuya característica distintiva es su pequeño tamaño. Le pusimos el nombre por sus siglas en inglés: Terrestrial Launcher Orbital Nanostructure o TLON. Se trata de un nanovehículo de inserción orbital de pequeños satélites, con tecnología central patentada e innovaciones en propulsores, motor, fuselaje y aviónica”, especificó.

El sistema de lanzamiento espacial de TLON comprende al vehículo Aventura I, que es el primer lanzador espacial concebido para colocar picosatélites y nanosatélites en órbitas de entre 200 y 850 kilómetros de altura. Y también el comburente, conformado por el combustible, que se degrada en vapor de agua (“lo que lo hace muy amigable con el medio ambiente”), y el oxidante, junto con las infraestructuras de soporte necesarias para operar el vehículo espacial. "Está diseñado para ser escalable y manufacturado con un proceso industrial de bajo costo”, precisó Vic.

El empresario, quien mantiene en reserva la cifra que obtuvo TLON a través de sus rondas de inversión, señaló que tiene contratos de servicios con Space AI, Innova Space e Hydra Space. Y que proyecta un creciente plan de vuelos hasta llegar a los 200 vuelos anuales en 2027, de modo tal de acompañar la evolución de la demanda global de lanzamientos de smallsats.

“Tenemos planeado iniciar nuestra operación comercial a partir del segundo semestre del año próximo. Durante el 2023 prevemos realizar dos intentos orbitales, a los efectos de terminar de testear y certificar los subsistemas que conforman el sistema de lanzamiento”, concluyó. En paralelo, pretende obtener inversiones de capital para financiar las operaciones.

A su turno, Epic Aerospace ya lanzó desde Cabo Cañaveral uno de los primeros vehículos de transferencia orbital de nuestra región. Su propósito es transportar satélites desde la órbita de transferencia, a 500 kilómetros de la superficie terrestre (adonde los deja SpaceX), hasta la órbita geoestacionaria, a 35.786 kilómetros de nuestro planeta. Epic Aerospace fue fundada por Ignacio Belieres, quien apunta a un mercado de inserción geoestacionaria estimado en 3.000 millones de dólares.

El emprendimiento ya levantó dos rondas de inversión: la primera ronda fue de un millón de dólares, mientras que Belieres decidió no precisar de cuánto fue la cifra de la segunda ronda de inversión. Afirmó que ya dispone de dos clientes y aspira a llegar al punto de equilibrio en doce meses, “con una ganancia medida en unos pocos millones de dólares”. La planta queda ubicada en Ezeiza, desde donde el emprendedor conecta con los inversores en la zona de Silicon Valley, en Estados Unidos.

Para mediados del año próximo, Belieres prevé lanzar una nueva misión con la nave Chimera Geo, provista de un sistema de propulsión que le permitiría alcanzar 1.800 metros por segundo. “Tiene el doble de capacidad de la competencia para acelerar un satélite a 6.480 kilómetros por hora, y por 1.250.000 dólares, resulta tres veces más barato”.

En agenda, para 2025, el fundador de Epic Aerospace pretende transformarse en un agente de carga espacial, ampliando la eficiencia del transporte de satélites de última milla. Su objetivo es comprar cargas en todos los lanzamientos de SpaceX.

“Con un par de empresas que lancen seis satélites por año, podemos llegar a facturar 100 millones de dólares”, completó.

Biocombustible

El octavo emprendimiento de spacetech creado en nuestro país es el de LIA Aerospace, fundado en agosto de 2019 por Dan Etenberg. Se trata del investigador que diseñó, junto con un equipo de ingenieros y docentes de ITBA, el primer propulsor que utilizó Satellogic en el espacio. Hoy comanda su propio proyecto desde la ciudad inglesa de Durham y su objetivo es iniciar el lanzamiento comercial el año próximo.

LIA Aerospace ofrece tecnología de propulsión para satélites, mediante el empleo de combustibles limpios. “Desarrollamos una familia de sistemas de propulsión espacial, cuyo enfoque es que los satélites logren insertarse en su órbita final de forma autónoma, en el tiempo más corto posible y a precio competitivo”, explicó a Clarín el emprendedor.

“Uno de los diferenciadores es que utilizamos una selección de propelentes (sustancia propulsora de los cohetes) almacenables a temperatura ambiente y no tóxicos. Esto lleva a un enorme ahorro de tiempo, costo e infraestructura, tanto para su manejo y almacenaje como para los ensayos de calificación de nuestros sistemas de propulsión”, indicó.


Dan Etenberg, fundador de LIA Aerospace


Etenberg subrayó que utilizan manufactura aditiva, que consiste en la fabricación de objetos tridimensionales mediante capas de materiales. “Eso nos permite geometrías que mejoran la performance en casi un 10%, mientras que reducen los costos en más de un 80%. También se hace uso de la última tecnología en materiales compuestos y el ‘Filament Winding’, un proceso de fabricación para construir tanques de propelente en una configuración ultraliviana y ultrarresistente, lo que mejora aún más la performance del sistema”, detalló.

Recientemente, desde la localidad bonaerense de Magdalena, LIA lanzó su primer cohete, el Zonda 1.0, propulsado con biodiesel.

Ese lanzamiento sirvió como prueba de concepto sobre el control y dominio de la tecnología de propulsión a combustible líquido, además de validar la capacidad técnica del emprendimiento. “Nos posicionó como la primera empresa del mundo es volar un cohete usando biocombustibles”, subrayó Etenberg.

El empresario agregó que ya logró dos acuerdos comerciales con compañías de satélites del exterior y está cerrando una ronda de financiamiento de capital semilla de un millón de dólares. Mientras tanto, planean instalar facilidades operativas en el Parque Industrial Tecnológico de Morón, que incluyan oficinas, bancos de ensayos, un espacio de manufactura y calificación, junto con una sala limpia de integración.



domingo, 3 de septiembre de 2023

Anuncian avance del proyecto satelital de órbita baja, LabSat IoT
Es un laboratorio universitario en tecnologías de telecomunicaciones IoT, impulsado entre el COPITEC, FUNDETEC y la Universidad de Palermo, que fue aprobada por Nación.


LabSat IoT, el proyecto conjunto entre el COPITEC, la FUNDETEC y la Universidad de Palermo.


El Consejo Profesional de Ingeniería de Telecomunicaciones, Electrónica y Computación (COPITEC) junto a FUNDETEC y la Universidad de Palermo anunciaron que fue aprobado el “Proyecto Satelital de órbita baja para laboratorio universitario en tecnologías de telecomunicaciones loT” mediante la Resolución N°1060 de la ex Secretaría de Industria, Economía del conocimiento y gestión comercial externa del entonces Ministerio de desarrollo productivo de La Nación en el marco del “Programa Potenciar Economía del Conocimiento”, convocatoria específica Potenciar Industria Satelital y Aeroespacial.

LabSat IoT

La normativa hace referencia al Labsat IoT, el laboratorio satelital que están desarrollando FUNDETEC y la Universidad de Palermo en colaboración con COPITEC. Recordamos que en 2021 ganó uno de los concursos del Ministerio de Desarrollo orientado a promover proyectos de economía del conocimiento y obtuvo un Aporte No Reembolsable (ANR) por 36 millones de pesos.

En tal sentido, habiendo constatado que las modificaciones declaradas se adecúan a los parámetros establecidos en el punto 13 del Reglamento Operativo del mencionado Programa, procedemos a comunicarle la aprobación de la precitada reestructuración, pudiendo a partir de la notificación del presente avanzar con las modificaciones requeridas.

Economía del Conocimiento

El sector satelital es uno de los que conforman la economía del conocimiento en la Argentina, y su ventaja radica por sobre otras actividades económicas ya que se trata de una actividad federal que se desarrolla de manera distribuida en todo el territorio argentino. Su insumo básico es contar con buena conectividad, con universidades y con empresas que de manera conjunta trabajen en el desarrollo de ecosistemas como formas de impulsar el conocimiento. Todo esto es tenido en cuenta y forma parte de los fundamentos del LABSAT IOT.

El laboratorio especial es oportunidad para que el sector académico desarrolle actividades, genere más conocimiento. La Argentina es uno de los países del mundo que tiene más historia en materia satelital, no sólo porque ha construido vehículos como el Arsat sino porque existe un polo de conocimiento en Río Negro, en Bariloche, en torno al Invap.

Esa experimentación y generación de conocimiento, además de nutrir al mundo académico, será la base para la segunda etapa de este proyecto, orientado a la construcción de una constelación de satélites para Internet de las Cosas.



https://periferia.com.ar/innovacion/anuncian-avance-del-proyecto-satelital-de-orbita-baja-labsat-iot/
EE.UU planea construir una nave de propulsión nuclear




Las ambiciones de la NASA de acelerar los viajes espaciales están a punto de volverse nucleares. Su proyecto conjunto con DARPA, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados del Pentágono, ha encontrado un constructor para un vehículo cohete térmico nuclear experimental, o X-NTRV. La empresa es Lockheed Martin.

Si todo va según lo previsto, el programa DRACO (Demonstration Rocket for Agile Cislunar Operations) de la NASA tendrá su primera nave de prueba en órbita y lista para disparar a más tardar en 2027, según Lockheed, a la que la NASA y DARPA contrataron para iniciar la fabricación y el diseño del X-NTRV.

Los cohetes térmicos nucleares (NTR) presentan importantes ventajas sobre los cohetes químicos tradicionales, pero eso no significa que eliminen por completo la necesidad de propulsante. Los sistemas de propulsión térmica nuclear, que utilizan un reactor nuclear a bordo alimentado con uranio poco enriquecido de alto ensayo (HALEU), calientan el propulsante de hidrógeno y canalizan los gases liberados a través de una tobera.

«Un NTR consigue un empuje similar al de la propulsión química espacial, pero es entre dos y tres veces más eficiente», explica Tabitha Dodson, directora del programa DRACO, lo que significa que se necesitaría mucho menos propulsante para transportar suministros a la Luna o a Marte.

La reducción de la carga de propulsante y el mayor tiempo de combustión, con su capacidad asociada para acelerar continuamente la nave, significa llegar a cualquier destino que la NASA elija con más carga científica y menos tiempo de viaje para los astronautas, dos cosas que la agencia espacial está segura de querer.

«Con una demostración exitosa, podríamos avanzar significativamente en los medios de la humanidad para ir más rápido y más lejos en el espacio y allanar el camino para el futuro despliegue de todas las tecnologías espaciales nucleares basadas en la fisión», añadió Dodson.

DRACO es el último proyecto de intento de cohete térmico nuclear, pero no es nuevo. La NASA y DARPA unieron sus fuerzas en enero de este año, comprometiéndose la NASA a abordar el desarrollo del propio motor y DARPA a supervisar el resto del programa.

Lockheed Martin, que construirá la nave, se ha asociado con BWX Technologies para el desarrollo del reactor nuclear X-NTRV y la producción de HALEU.

Cohetes nucleares: Tan americanos como la tarta de manzana

La idea de hacer volar un misil nuclear por el espacio no es nada nueva: se remonta a casi 70 años atrás, a los días felices de la era nuclear posterior a la Segunda Guerra Mundial.

En los años 50 y 60, la NASA, la predecesora de DARPA, ARPA, y las Fuerzas Aéreas estadounidenses unieron sus fuerzas para experimentar con otro tipo de propulsión nuclear: Las explosiones. El proyecto Orion propuso un cohete nuclear de impulsos que utilizaría una serie de pequeñas explosiones nucleares direccionales y una placa de empuje de acero amortiguadora para propulsar una nave por el espacio. El Tratado de Prohibición Parcial de Pruebas Nucleares de 1963, que prohibía los experimentos con armas nucleares en el espacio, puso fin al programa.

La propia DARPA ha estado trabajando en naves espaciales experimentales NTR desde 2021, y se ha apoyado en otros experimentos tempranos de propulsión nuclear, el programa Rover y su sucesor, el programa Nuclear Engine for Rocket Vehicle Applications (NERVA), ambos en marcha desde los años cincuenta hasta los setenta. Ambos se consideraron un éxito, pero nunca dieron lugar a vuelos espaciales, por lo que el X-NTRV de DRACO podría ser la primera nave de este tipo en llegar al espacio, si es que alguien no se adelanta a la NASA y DARPA.

Para evitar el riesgo de que explote un reactor nuclear en la atmósfera terrestre o en órbita baja, el X-NTRV será lanzado por un cohete tradicional comandado por la Fuerza Espacial estadounidense cuando se lance en 2027. El reactor estará apagado durante todo el lanzamiento y sólo se encenderá cuando alcance la órbita designada.

Una vez que demuestre su valía en misiones cislunares, la NASA planea utilizar el DRACO para llegar a Marte, algo que, según afirma, un NTR podría hacer mucho más rápido, protegiendo a los astronautas de la exposición a la radiación espacial y otros riesgos.

«Esta demostración será un paso crucial en el cumplimiento de nuestros objetivos de la Luna a Marte para el transporte de tripulaciones al espacio profundo», declaró Pam Melroy, Administradora Adjunta de la NASA.



sábado, 2 de septiembre de 2023

Qué es y cómo funciona el cluster aeroespacial de Mendoza
Se trata de una entidad muy reciente en la provincia. Quiénes la integran, qué beneficios tiene para la provincia y en qué están trabajando.




(31 de enero de 2022) El Clúster Aeroespacial de Mendoza firmó un acuerdo de colaboración empresarial con su par de Baja California- Tijuana, México- con el objeto de promover la asistencia entre clústers como organismos vinculantes.

Firmado en ProMendoza, con este vínculo se fortalecerá el intercambio de información privilegiada, se fomentará la cooperación de negocios entre las empresas, robusteciendo el talento técnico y profesional en ambas partes, y se estimulará la transferencia tecnológica en proyectos y servicios, fomentando la relación económica y empresarial en beneficio de su industria y comunidad.

“Esta cooperación bilateral será de beneficio mutuo, basado en el valor del conocimiento sobre el desarrollo económico sostenible, la educación orientada a la especialización y estrategias de innovación e investigación”, se puede leer en un párrafo del convenio.

Facundo Moretti, gerente del Clúster, mostró su entusiasmo por el convenio ya que “se ha firmado con uno de los más grandes de México, tiene más de 120 empresas asociadas, genera más de 37.000 empleos directos y exporta 2,5 billones de dólares al año”.

“Su experiencia de más de 10 años nos mostrará un camino que puede hacer Mendoza en este desarrollo. Además, nos permitirá acercarnos a fondos internacionales de apoyo que permitan a nuestras empresas crecer con la clusterización. Nos abre fronteras con otros clústers que también trabajan con Baja California y sin duda nos traerá oportunidades comerciales” aseguró Moretti.

El acuerdo fue firmado por Enzo Vendemmia y Facundo Moretti, presidente y gerente del Clúster Aeroespacial de Mendoza y por Tomas Sibaja López y Ana Luisa Luna Torrero, presidente y directora Ejecutiva de Clúster Aeroespacial de Baja California.

Además, estuvieron presentes durante la firma el gerente de ProMendoza, Mario Lázzaro, la Cónsul Honoraria de México, María Landa, el representante de la Empresa Aeronáutica Mendoza, Marcelo Japaz y, de manera virtual, integrantes de la Agencia Espacial Mexicana, de los clústeres de Colombia, El Salvador y de algunas regiones como Tijuana y Sinaloa.

Los objetivos del acuerdo

Incrementar la comunicación abierta que permita un mejor entendimiento y comprensión de las partes en apoyo a sus expectativas y proyectos.

Fomentar la cooperación empresarial mediante el entendimiento de las necesidades industriales, oportunidades de negocio (productos y servicios) y proyección futura de los retos que ofrece la industria aeroespacial global a ambas regiones.

Trabajar un calendario de actividades conjunto:

* Misiones empresariales
* Seminarios de negocios y oportunidades
* Identificación y levantamiento de capacidades de manufactura y servicios
* Labores conjuntas de vinculación y promoción en foros nacionales e internacionales
* Participación en fondos conjuntos (Gobierno-IP) en apoyo a proyectos de inversión de alta complejidad que detonen economías de escalaPromover las relaciones entre instituciones educativas con programas aeroespaciales que incluyan potencialmente estadías de profesores, alumnos y revisión de contenido temático. De tal manera que se pueda difundir el modelo de educación cooperativa en el nivel técnico y superior.
* Impulsar la cooperación bilateral para la innovación y desarrollo de proyectos sustentables en los ámbitos de investigación y desarrollo.

Que es el cluster aeroespacial de Mendoza

Fue conformado durante la pandemia, con el apoyo de ProMendoza y la financiación de la Fundación del Banco Industrial y Comercial de China (ICBC) en conjunto con la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI).

Está integrado por ocho empresas y una Universidad y su objetivo fundamental es la promoción conjunta de los productos y servicios aeroespaciales generados en Mendoza, tanto en el país y como en el exterior.

Además, las empresas están enfocadas en identificar potenciales nuevos mercados, desarrollar productos y/o servicios para incrementar la comercialización del grupo asociativo o sus participantes.

Está integrado por: Aeropac S.A., Aeroscience Ag S.A., Aerotec Argentina S.A. Fundación Mendoza Crear, Helicopters.Ar S.A., Mack Aerospace Consulting S.R.L., New Air S.A., Telebit S.A. y la Universidad De Mendoza.




Ley de parques industriales aeroespaciales
por Gustavo Marón


El proyecto de ley no se basa en subsidios del sector público sino en el estímulo al sector privado en tanto generadores de empleo genuino.


(2 de febrero de 2023) En 1931, en medio de la llamada Gran Depresión, las autoridades del pueblo de Wichita (Kansas), aprobó la inverosímil propuesta de liberar de cargas municipales a todas las empresas aeronáuticas que quisieran establecerse en su territorio. A poco de conocerse la decisión, decenas de pequeños emprendedores se radicaron allí para desarrollarse en medio de la crisis. Hoy, Wichita y todo el estado de Kansas viven de la extraordinaria riqueza que producen las empresas Cessna, Beechcraft, Boeing, Learjet, Bombardier, Raytheon y Culver, etc.

Probablemente sin saberlo, tres de nuestros legisladores provinciales han seguido exactamente el ejemplo de Wichita. En efecto, el 31 de octubre pasado ingresó a la Legislatura un proyecto de ley para la creación de Parques Industriales Aeroespaciales en todos los aeródromos públicos y privados de Mendoza. No es poco decir teniendo en cuenta que, además de los Aeropuertos de Mendoza, San Rafael y Malargüe, pisan en nuestra provincia aeródromos en San Martín, General Alvear, Rivadavia y Luján.

La iniciativa fue motorizada por los senadores Mario Ana (CM-UCR), Jorge Carballo (CM-UCR) y Pablo Priore (PRO), quienes indudablemente han visualizado la pujanza y capacidad de generación de empleo del sector aeroespacial mendocino.

La iniciativa tiene una redacción simple, pero también clara, pues propone desarrollar la economía mendocina a través de la industria aeronáutica y espacial, la prestación de servicios vinculados, la formación profesional en la materia y la conectividad aérea interna y nacional. En tal sentido, se contempla al transporte aéreo y al trabajo aéreo en todas sus formas, al tiempo que se promueve el mejoramiento de la infraestructura, la radicación de nuevas empresas y hasta el turismo receptivo.

No se procura alcanzar todos estos objetivos merced a subsidios, aportes o inyecciones dinerarias del sector público, sino a través del estímulo a los actores privados en tanto generadores de empleo genuino. El dato no es menor pues niega el paradigma de las “promociones industriales” ficticias, que desaparecían tan pronto desaparecía el sostenimiento estatal. En este caso el Estado se limita sólo a crear las condiciones para la inversión, pero prevalecen la iniciativa privada y el riesgo empresario.

Por otro lado, la dispersión territorial de los aeródromos beneficiados asegura de entrada un desarrollo económico uniforme, ajustado a las características propias de cada región y a las diferentes necesidades de cada departamento. La localía es fundamental, al punto que la implementación de los parques industriales aeroespaciales está sujeta a un acuerdo tripartito entre el Clúster Aeroespacial de Mendoza, los municipios de jurisdicción y los propietarios, concesionarios, explotadores o administradores de los diferentes aeródromos públicos y privados de la provincia.

De esta forma se asegura el involucramiento municipal no sólo en clave de ordenamiento territorial, sino de habilitaciones, co-gestión y provisión de servicios. El dato no es menor teniendo en cuenta que una de las principales características negativas de todo aeródromo es su divorcio del entorno, que en algunos casos ha derivado en conflictos vecinales e incluso en erradicación. Estos males quedan conjurados de entrada merced al acuerdo tripartito de base con los municipios.

La administración de los parques aeroespaciales también se basa en un criterio de cogestión tripartita, con representantes del Clúster Aeroespacial de Mendoza, el municipio y el propietario, concesionario o explotador del aeródromo público o privado donde el parque aeroespacial se asiente.

Como estímulo a la radicación de empresas en los aeródromos que sean elegidos por los actores económicos, el proyecto de ley contempla la exención del pago de los impuestos de Sellos y a los Ingresos Brutos para las empresas interesadas. Pero este beneficio no es permanente, propio de los regímenes promocionales ficticios, sino acotado en el tiempo a tres períodos fiscales consecutivos, es decir, al tiempo en que se produzca la mayor inyección de capital para el asentamiento de la empresa de que se trate. En lo sucesivo, el beneficio desaparece y la empresa radicada debe pagar impuestos como cualquier otro actor empresarial.

Otro dato trascendente del proyecto bajo análisis es que encomienda al Clúster Aeroespacial de Mendoza la formulación de un Plan Estratégico realista que contemple la integración inteligente de recursos y capacidades de los sectores público y privado, la diversificación de la matriz productiva provincial hacia el sector aeroespacial, el incremento del valor agregado en las cadenas de valor, el incremento del trabajo registrado y del empleo calificado en lo aeroespacial.

La sola existencia de un Plan Estratégico, a cargo de los propios protagonistas, habla a las claras de la visión de largo plazo que anima al proyecto de ley. Este no es un dato menor teniendo en cuenta el cortoplacismo propio de la política argentina. Indudablemente en este punto fue tomado como ejemplo el exitoso Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI), que permitió reactivar a todo un sector de la economía provincial. En materia aeroespacial no hay soluciones mágicas, pero evidentemente sí hay modelos exitosos a imitar.

Es interesante advertir que el Plan Estratégico Aeroespacial propuesto es de concreción prácticamente inmediata, pues deberá ser presentado dentro de los noventa días de la entrada en vigencia de la ley, todo un desafío para el sector empresario aeronáutico, más todavía si se considera que deberán contemplarse aspectos tales como la investigación y el desarrollo científico-tecnológico en materia aeroespacial, sustentabilidad ambiental y el fortalecimiento de la conciencia aeroespacial en Mendoza.

* El autor es Profesor de Derecho Aeronautico en la Facultad de Derecho de la UNCuyo.


viernes, 1 de septiembre de 2023

La UNLP suma un telescopio de última generación para observaciones astronómicas



Con la finalidad de invertir para potenciar las capacidades de investigación en nuestro país, la Universidad Nacional de La Plata gestionó la adquisición de un telescopio de última generación que será instalado en el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO), un centro de referencia científica nacional e internacional.

El CASLEO, ubicado en el departamento sanjuanino de Calingasta, al pie de la Cordillera de los Andes, es un organismo de cuádruple dependencia que comparten la UNLP, el CONICET, y las Universidades Nacionales de San Juan y Córdoba.

El Doctor en Ciencias Astronómicas y director del CASLEO, Sergio Cellone, detalló que “se trata de un telescopio robotizado de 1,20 m de diámetro que permitirá renovar el servicio que brinda el Complejo Astronómico a la comunidad científica, donde astrónomos de todo el mundo llevan a cabo sus programas de observación”.





Este moderno equipamiento llegará a la UNLP luego de las gestiones encabezadas por el vicepresidente Académico, Fernando Tauber, quien a lo largo de los últimos meses mantuvo una serie de encuentros con el ministro de Ciencia Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, en busca de financiamiento para diferentes áreas de investigación en el marco del Programa Nacional Equipar Ciencia.

Este equipamiento es la adquisición económica y científica más importante que se haya realizado desde la inauguración del Complejo en el año 1986, cuando se instaló allí el primer telescopio reflector de 2,15 metros de diámetro, el mayor existente en la Argentina, bautizado Jorge Sahade en honor al científico que impulsó la instalación de este centro. Cabe destacar que en aquella oportunidad la UNLP destinó todo su presupuesto del área de Ciencia y Técnica para adquirir ese telescopio.

El nuevo equipamiento consiste en un telescopio reflector tipo Ritchey-Chrétien de 1.2 m de apertura, que permitirá realizar observaciones remotas y llevar a cabo relevamientos observacionales en las bandas del espectro óptico e infrarrojo cercano.

El Leoncito permite a los investigadores, además de las observaciones en territorio, operar el viejo telescopio de manera remota en tiempo real. La ventaja de la nueva tecnología adquirida es que al ser un instrumento robótico, permitirá a los científicos programar su funcionamiento.

El nuevo telescopio (que aún no ha sido bautizado) posibilitará realizar trabajos complementando al Jorge Sahade, que seguirá funcionando para proyectos puntuales. Cellone explicó que, “en el mundo está cambiando el paradigma de la astronomía; los telescopios grandes sirven para detectar fuentes nuevas como núcleos de galaxias, estrellas variables, y luego se usan telescopios menores para hacer seguimientos de esos descubrimientos.

El sitio seleccionado para su instalación es el cerro Burek, ubicado en el Complejo, a un kilómetro en línea recta del telescopio mayor y a 7 kilómetros por camino de montaña. Es interesante destacar que este lugar había sido seleccionado en un principio para instalar el telescopio mayor, pero no fue posible dado que no existían los caminos y el lugar era inaccesible. En la actualidad, este emplazamiento cuenta con condiciones astrometeorológicas favorables, amplio espacio disponible, y los recursos e infraestructura necesarios para garantizar una instalación rápida y precisa.

Para poder realizar observaciones astronómicas en el CASLEO los científicos de todo el mundo deben inscribirse en los dos llamados anuales a propuestas de investigación: un Comité Científico de Usuario constituido por dos representantes de cada institución que conforman el Centro las evalúa, para posteriormente adjudicar la cantidad de horas y fecha en que cada proyecto científico utilizará el telescopio.

El CASLEO en detalle

Cabe recordar que este Complejo, que fue visitado en el mes de marzo por el presidente de la UNLP, Martín López Armengol, es el más importante de la Argentina. Además, el Jorge Sahade es el telescopio más grande 100% perteneciente a un país sudamericano. Cada año cerca de 80 investigadores y tesistas, tanto argentinos como extranjeros, participan de propuestas de observación con los telescopios. Además, las observaciones obtenidas en el CASLEO han dado lugar a más de 100 tesis universitarias de grado, de maestría y de doctorado, así como a más de 1200 publicaciones científicas, la mitad de ellas en revistas internacionales con referato.




Cerca de 10.000 visitantes por año son recibidos en sus instalaciones en Calingasta para mostrarles las características técnicas de los equipos y el trabajo que con ellos se lleva a cabo. Las visitas guiadas tienen una duración aproximada de 30 a 40 minutos y en ellas se pueden conocer algunas de las instalaciones del observatorio, el telescopio “Jorge Sahade”, y recibir una charla explicativa.

El Complejo dispone de una capacidad de alojamiento para unas 50 personas; lo que incluye al personal técnico, administrativo, de mantenimiento, cocina y limpieza afectado a las tareas en la montaña y a los investigadores que asisten a su turno de observación. Las instalaciones cuentan con comedor, sala de reuniones, una sala de recreación para el personal, oficinas administrativas y 26 habitaciones dobles con baño privado. También dispone de internet, conexión telefónica y televisión.

Las necesidades técnicas están cubiertas a través de talleres de mecánica de precisión, de metalurgia y para vehículos, laboratorios de electrónica, óptica, y computación, y otras dependencias necesarias para la actividad técnica y astronómica que se desarrolla en el Instituto.

El Complejo se encuentra a 2.552 metros sobre el nivel del mar, en las estribaciones occidentales de la Sierra del Tontal, en el llamado Parque Nacional El Leoncito, una reserva natural de 70.000 hectáreas, que garantiza la preservación de la calidad de su cielo.

Está ubicado en la precordillera de San Juan, en una zona que tiene por año más de 250 noches despejadas, lo que la hace ideal para el estudio de la esfera celeste. Las noches en El Complejo Astronómico El Leoncito, además de su baja nubosidad, suelen ser calmas en cuanto al viento se refiere. Por su parte, la atmósfera es en general diáfana y exenta de contaminación lumínica y el contenido de vapor de agua, que puede afectar en las observaciones, es escaso.



Fuente: unlp.edu.ar