sábado, 11 de noviembre de 2023

Energía nuclear: avanza reactor para producir insumo industrial clave
En Ezeiza avanza la construcción del reactor RA-10. Será clave en la geopolítica de la transición, dado que se usa para la producción de chips de autos eléctricos.
Por Florencia Barragan




El sector nuclear es mucho más que la generación de electricidad para los hogares en las centrales de Atucha. Actualmente, avanza la construcción del reactor RA-10, que va a permitir desarrollar un insumo industrial llamado silicio, que será clave en la geopolítica internacional de la transición energética, debido a que se usa para la producción de chips de autos eléctricos. Será otro de los servicios que brindará la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) a la industria.

“Se preguntarán ¿Qué tiene que ver la energía nuclear en general y la construcción del reactor multipropósito RA-10 en Ezeiza, por parte de la CNEA, con la industria automotriz?”, escribió en la red social X Eduardo Gigante, Director Nacional de Desarrollo Territorial en Litio y Baterías, en la Secretaria de Asuntos Estratégicos.

El Proyecto RA-10, actualmente en construcción en Ezeiza, tiene como objetivo desarrollar el Reactor Nuclear Argentino Multipropósito RA-10. La construcción comenzó en 2016 y actualmente registra un avance global del 80%. Se prevé que la obra civil finalice en 2023 y la instalación se ponga en marcha a fines del 2024, según información oficial.

“El RA-10 es un reactor multipropósito de investigación y producción del tipo pileta abierta con una potencia de 30 MW”, detalló Gigante. La central Atucha I tiene una potencia de 362 MW, más de 10 veces el reactor RA-10. “Porque el RA-10 no se va a utilizar para generar energía eléctrica a escala, su función va a ser totalmente distinta”, explicó el ingeniero.

Entre las funciones, detalló la producción de radioisótopos medicinales para tratamientos como el cáncer, y la utilización de los mismos para el diagnóstico por imágenes. “Argentina es un exportador de este tipo de radioisótopos, gracias al RA-3, el cual ya tiene muchos años”, mencionó Gigante.

Pero, además, resaltó el rol del reactor para la industria. “Uno de los servicios que prestará el RA-10 es el dopado de silicio, básicamente es un material determinado, se le agregan impurezas en forma intencional, para modificar ciertos parámetros de este material. La introducción de impurezas en materiales es un proceso que se practica hace siglos. El acero que vemos continuamente es hierro con una impureza, el carbono, efectivamente el acero es una solución sólida de carbono en hierro, que hace que se modifiquen varias de sus propiedades mecánicas”.

En este punto, vinculó el funcionamiento del reactor con el insumo industrial: “En el caso del silicio, el dopado, o su contaminación con impurezas, lo que logra es modificar sus propiedades eléctricas, lo que lo hace útil para fabricar chips de computadoras de muy alto rendimiento. Existen dos formas de dopar silicio: a través de un proceso químico, o por medio de irradiación en un reactor. Hacerlo a través de irradiación hace que el producto final sea de una calidad muy superior al del proceso químico”.

Para destacar la tecnología detrás del proceso, Gigante mencionó: “Este proceso es bien conocido y ya lo hace el reactor OPAL, en Australia, diseñado íntegramente por INVAP” (la compañía estatal argentina productora de tecnología espacial, nuclear y científica).

La relación entre este proceso y la geopolítica de la transición energética está en los autos eléctricos. “Se estima que un auto a combustión interna actual (de última generación) necesita alrededor de entre 1000 a 1500 chips de computadora para funcionar, pero en el caso de un automóvil eléctrico este valor alcanza los 3000 a 3500 chip de alto rendimiento”.

“Se habla de una electrónica de potencia, porque están sometidos a tensiones y corrientes elevadas) que solo pueden ser producidos con dopaje de silicio de alta calidad, es decir silicio dopado por transmutación neutrónica, que es justamente el que se obtiene en procesos del RA-10”, agregó Gigante.

Fuentes del sector anticipan que habrá faltantes de este servicio, debido a la demanda que existirá y una oferta “saturada en ventas”, por lo que se espera que sea un insumo estratégico y “muy bien remunerado”. Se estima que el servicio de irradiar una tonelada de silicio cuesta u$s 100.000.

Energía atómica e industria

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) tiene una oferta de servicios para el sector productivo, a través de unidades de vinculación tecnológica. Por ley, los ingresos que genera los reinvierte en sus laboratorios e investigaciones.



Fuente: ambito.com

jueves, 9 de noviembre de 2023

Perovskita para el espacio
Científicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica trabajarán junto a colegas del Indian Institute of Technology Roorkee, de India, en la investigación sobre la tolerancia a la radiación de celdas solares de perovskita para aplicaciones espaciales. Con este proyecto conjunto se busca generar conocimientos sobre nuevos materiales más eficientes y sustentables.
Por Vanina Lombardi




En el espacio, todos los dispositivos utilizan paneles solares. Y si bien el silicio es el material más empleado –y posiblemente también el más conocido– para la fabricación de celdas solares, no puede ser utilizado en satélites, radares y otros instrumentos espaciales, ya que en esos casos se necesitan materiales semiconductores más livianos. Actualmente, los más empleados son los de los grupos III-V de la tabla periódica de los elementos, como galio, germanio e indio.

“Esos materiales son muy escasos en la naturaleza, por eso cada una de esas celdas para instrumentos espaciales son carísimas, aunque son las que se usan ya que son delgadas y livianas”, dice María Dolores Perez, investigadora del CONICET en el Departamento de Física de la Materia Condensada de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), será la directora en la Argentina de un proyecto de investigación conjunto con colegas del Indian Institute of Technology Roorkee (IITR), de India, en el que explorarán la tolerancia a la radiación de celdas solares de perovskitas –otro mineral escaso en la naturaleza con propiedad semiconductora–, para aplicaciones espaciales. La CNEA ha desarrollado los sistemas de paneles solares de uso espacial de misiones de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), como en el caso de los satélites SAOCOM.

“La perovskita permitirían obtener estas celdas mediante un procesamiento que es muy simple: se fabrican unas tintas, mediante la disolución y mezcla de unas sales particulares; esa tinta luego se coloca sobre una placa que nosotros preparamos, que llamamos sustrato, y en un día fabricamos una celda solar de manera muy simple y con eficiencia alta”, explica Pérez, y agrega que otra de las problemáticas a resolver es la resistencia a las radiaciones de los materiales que se utilizan en el espacio.


“Tenemos trabajos previos donde mostramos que una perovskita que estudiamos soporta las radiaciones; sería muy buena candidata para ser utilizada en aplicaciones espaciales”, dice Pérez (izq), en la foto junto a investigadoras del Departamento de Física de la Materia Condensada de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

“En el vacío del espacio, además del sol y de los ciclos de temperatura, el ambiente espacial tiene mucha radiación ionizante, y eso hace que toda la electrónica, incluso los paneles solares, se degraden por esta radiación”, explica Pérez. Por eso están probando si las perovskitas son robustas frente a esa radiación: “Tenemos trabajos previos donde mostramos que una perovskita que estudiamos soporta las radiaciones; sería muy buena candidata para ser utilizada en aplicaciones espaciales”, subraya la especialista, y destaca que en el laboratorio en el que se desempeña pueden hacer pruebas y ensayos simulando las exigencias de un ambiente espacial. Para ello, se utiliza una línea del acelerador de partículas Tandar, específicamente diseñada para realizar ensayos de irradiación de celdas solares, que permiten observar la respuesta real de cada celda bajo irradiación directa, como si estuviera en el espacio exterior.

Esa capacidad fue clave en este proyecto, puesto que los especialistas de India desarrollan sus propias celdas de perovskitas pero no tienen cómo probarlas simulando entornos espaciales. “La idea es que ellos nos manden la celdas solares que producen, que funcionan muy bien, para que nosotros acá las irradiemos y evaluemos si son robustas o no para su uso espacial”, comenta Pérez. Las celdas que fabrican sus colegas en India son distintas a las que hacen ellos en Argentina, ya que son todas inorgánicas, mientas que las locales se denominan híbridas, porque incluyen componentes orgánicos e inorgánicos.

“Cuando nosotros vayamos a India –considerada a nivel mundial una potencia en términos de capacidades de acceso al espacio–, la idea es que aprendamos a hacer esas celdas en particular”, agrega Pérez, y celebra este tipo de convenios binacionales en los que considera que los beneficios exceden a lo meramente académico. “Lo bueno es que ya establecemos un contacto, que antes no teníamos, con este grupo de colegas de India que es muy reconocido allá por sus desarrollos con perovskitas, y nos permite ampliar nuestros enfoques”, subraya Pérez.


El grupo de investigación binacional espera fabricar celdas solares de perovskita de alta eficiencia y estudiar su rendimiento y estabilidad, antes y después de la exposición a la radiación.

Esta iniciativa fue una de las cuatro seleccionadas en la Convocatoria a Proyectos Conjuntos de Investigación con India (impulsada como parte del Programa de Cooperación Científica entre el Ministerio de Ciencia (MINCYT) y el Departamento de Ciencia y Tecnología de la India (DST), firmado en 2013), que busca apoyar el desarrollo de investigaciones en biotecnología y transición energética, entre grupos binacionales. El MINCYT financiará a cada grupo durante dos años, por un máximo de pesos equivalentes a 10.000 dólares por proyecto cada año.

En este caso en particular, el grupo binacional espera fabricar celdas solares de perovskita de alta eficiencia y estudiar su rendimiento y estabilidad, antes y después de la exposición a la radiación. Este tipo de celdas ofrecen varias ventajas sobre la fotovoltaica espacial convencional. Por ejemplo, son más rentables, ultra ligeras, tolerantes a la radiación y con potencial de ampliación.

A lo largo de este proyecto, esperan desarrollar más capacidades con el fin de alcanzar una mayor comprensión de la tolerancia a la radiación de las celdas solares de perovskita inorgánica para aplicaciones espaciales, que les permita desarrollar una tecnología para la aplicación espacial de celdas solares de este mineral, y generar patentes y publicaciones conjuntas.

“Uno de los objetivos de estos proyectos binacionales también es cultural, para ellos es muy emotivo venir a la Argentina, al igual que para nosotros viajar a India, además de aprender todas las técnicas que ellos tienen, es algo que nos abre un montón de posibilidades”, concluye Pérez.



miércoles, 8 de noviembre de 2023

La industria aeroespacial argentina desarrolla proveedores a nivel mundial




El secretario de Industria y Desarrollo Productivo de la Nación, José Ignacio de Mendiguren, y la presidenta del INTI, Sandra Mayol, se reunieron en Bariloche con autoridades de la empresa provincial INVAP para avanzar en un plan estratégico de desarrollo de sus más de 1.000 proveedores de la cadena de valor de las industrias aeroespacial, nuclear, radares, medicina nuclear y energía. Durante la jornada, Mendiguren también visitó el Parque Productivo Tecnológico Industrial Bariloche (PITBA), donde se radicarán más de 90 compañías.

“Estamos en Bariloche para reforzar un rumbo político. Tenemos como definición, dentro del equipo que conduce el ministro Sergio Massa, el objetivo de que Argentina sea un jugador central a nivel mundial en todo lo relacionado con la tecnología, la ciencia, la economía del conocimiento, la energía y los bienes de capital. Y queremos hacerlo con densidad nacional, para que Argentina no sea solo un proveedor de recursos, sino un país industrial, desarrollado y exportador de tecnología”, destacó Mendiguren, quien también estuvo acompañado por la subsecretaria de Industria, Priscila Makari. Y agregó que: “para eso estamos impulsando el desarrollo de proveedores en todo el país, porque queremos potenciar a toda la cadena de valor, queremos fortalecer esa capacidad extraordinaria de nuestro emprendedurismo”.

En su visita a INVAP, las autoridades nacionales fueron recibidas por el gerente general de la compañía, Vicente Campenni, quien afirmó: “Hacer tecnología nos apasiona, porque es de donde venimos. Pero el propósito de la empresa es tratar de contribuir al desarrollo económico del país. Y eso nos permite seguir creciendo”. Durante el encuentro, resaltó que casi la mitad de todos los proyectos que llevan adelante fortalecen al ecosistema productivo nacional, fundamentalmente de las pyme.

INVAP se dedica al diseño, integración y construcción de plantas, equipamientos y dispositivos en áreas de alta complejidad como energía nuclear, tecnología espacial, tecnología industrial y equipamiento médico y científico. Trabaja en proyectos de gran escala, con un 80% de valor agregado nacional, y en asociación con organismos y empresas como Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), EANA, ARSAT, Defensa y Fuerzas Armadas, Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y Ministerio de Obras Públicas, además de pymes locales y nacionales. Actualmente cuenta con más de 1.000 proyectos concretados y más de 1.700 profesionales, y exporta por USD 400 millones.

Las autoridades recorrieron la Sede Central y visitaron el Edificio de Integración Satelital, donde actualmente se está integrando el satélite SABIA-Mar de la CONAE y el satélite de telecomunicaciones de nueva generación ARSAT SG-1 de ARSAT. En referencia al desarrollo de la industria satelital, Campenni destacó el costo de un kilo de misión satelital, de más de USD 80 mil y su consecuente valor agregado, en relación a otras industrias como la aeronáutica donde el kilo de avión cuesta alrededor de USD 1000.

Todos sus desarrollos están apoyados en distintos mecanismos de mejora continua. Junto con el INTI, INVAP trabaja en asistencias técnicas en Tecnologías de Gestión dentro del Proyecto Kaizen T.A.N.G.O. que se lleva a cabo en conjunto con JICA (Agencia Japonesa de Cooperación Internacional), con el objetivo de mejorar la eficiencia de los procesos orientados a la producción, y en la implementación de un Sistema de Gestión para procedimientos técnicos.

Parque Productivo Tecnológico Industrial Bariloche

Durante la jornada de trabajo, Mendiguren, Mayol y Makari, junto con el intendente Gustavo Gennuso, y la presidenta del Parque Productivo Tecnológico Industrial Bariloche (PITBA), Claudia Contreras, también repasaron los proyectos del predio industrial y los planes de inversión que las firmas ligadas a la industria del petróleo, el gas, la energía y el sector aeroespacial están llevando adelante a partir del respaldo del Programa Nacional de Desarrollo de Proveedores (PRODEPRO) del Ministerio de Economía de la Nación.

“Tanto la Secretaría como el INTI tienen un rol importante en la mesa de proveedores, sabemos que hay desarrollos nacionales que tenemos que incentivar y por eso los acompañamos con asistencia técnica, incentivos y también con el PRODEPRO”, aseguró Mayol y agregó que “en Argentina tenemos los recursos naturales y tenemos mano de obra calificada, somos muy competitivos en el mundo y me llena de orgullo hoy poder estar en este parque porque es donde encontramos el verdadero entramado productivo del país”.

Entre las empresas que recibieron acompañamiento del PRODEPRO se encuentra la compañía de mecanizado de alta precisión Mecánica 14 Oil Service S.A. que recibió financiamiento para la fabricación de componentes aeroespaciales, y la firma INVAP Ingeniería S.A., para la puesta en marcha de su Laboratorio de Integridad Estructural y Análisis de Fallas.

También Estrategias Competitivas presentó un proyecto para concretar una inversión para mejorar la productividad y capacidad de su planta ubicada en la localidad de Cipolletti, con la incorporación de tecnología de última generación. Para esto, sus directivos trabajan en un proyecto a través del PRODEPRO y junto con el INTI, con el objetivo de impulsar su fortalecimiento tecnológico y la formación de recursos humanos especializados.

Además recibió financiamiento directo no reembolsable la empresa de soluciones tecnológicas integrales para la industria del petróleo, del gas y de la energía Flargent S.A.

“Desde la Secretaría de Industria impulsamos el PRODEPRO porque estamos buscando el desarrollo y para conseguirlo es fundamental diversificar la matriz productiva y que haya más proveedores en todas las industrias porque eso es lo que genera puestos de trabajo y crecimiento en todo el territorio”, afirmó Makari.

Además, participaron de la reunión el diputado nacional Agustín Domingo; y los legisladores Juan Pablo Muena y Alejo Ramos Mejía.



jueves, 2 de noviembre de 2023

El sector espacial argentino expuso sus proyectos en marcha
Una veintena de organismos y empresas público-privadas del sector mostraron el avance de las iniciativas contempladas en el Plan Nacional Espacial. El lanzador satelital Tronador II, en el centro de la agenda.


El sector espacial expuso sus proyectos en marcha, con eje en lanzador satelital, Tronador II.


En la provincia de Córdoba, en el Centro Espacial Teófilo Tabanera, tuvo lugar el primer encuentro del sector productivo del sistema espacial argentino, organizado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, viajó a la provincia para participar de la mesa de trabajo integrada por más de veinte instituciones y empresas públicas y privadas del sector que conforman el ecosistema espacial de Argentina. La reunión, que se extenderá hasta mañana, buscó potenciar el trabajo del sector y hacer una puesta en común de los proyectos llevados adelante por las partes en línea con el Plan Nacional Espacial. Recibió al ministro el director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky.

Tronador II

Filmus abrió el encuentro contando las numerosas visitas a la provincia entre las que sobresalen el ensayo de motor clave para el lanzador Tronador II, y la visita oficial junto al titular de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de los Estados Unidos, Bill Nelson. En este sentido, el ministro señaló las consideraciones más importantes que dejó la misión Apolo en la década de los 60: “La inversión pública en el sector espacial iba a redundar en un desarrollo industrial pujante, la economía planteada en grandes misiones -retomando las ideas planteadas por la economista Mariana Mazzucato-, y el tema satelital como una política de estado de largo aliento”.




Leyes claves

Y siguió: “Para nosotros, desde el MINCyT, es un eje central la política aeroespacial. Argentina tuvo una ventaja enorme en su momento, después la fue perdiendo y la recuperó a partir del desarrollo científico tecnológico que generó CONAE, VENG, INVAP, entre otros organismos públicos que encabezan este proyecto y la idea es que sea una política de estado. Nada en lo aeroespacial puede plantearse de un día para el otro. Estamos en un momento de transición y si no tiene continuidad estamos complicados. Hay dos elementos favorables que tenemos en estos últimos años. Uno es la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación en donde Argentina había llegado al 0.37% del PBI en el año 2015, en 2019 cayó al 0.22 por desfinanciamiento, y que la ley plantea llegar al 1% en el año 2032. El año que viene el 0.39%, permitirá tener una mirada para toda la función en ciencia y tecnología. Consideramos muy importante la aprobación de otras leyes como la de Economía del Conocimiento, la de Promoción de la Industria del Software, y la de Promoción del Desarrollo y Producción de la Biotecnología Moderna y la Nanotecnología”, y expresó que “le dan fuerza al futuro”.

“Ahora tenemos una nueva ley que es el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030 que plantea los diez objetivos de la Argentina para los próximos años. Toda la inversión será en estos diez grandes temas; uno de estos es el sector aeroespacial y van a estar los recursos. Estamos convencidos que es un sector no solo estratégico para la soberanía y el desarrollo científico tecnológico sino también para la transferencia para articular con el sector privado. Estamos orgullosos del trabajo de las empresas -CONAE, VENG- y falta invertir mucho más”, aseguró el ministro y recalcó respecto al primer encuentro “es muy buena esta iniciativa de reunirnos y qué complementariedades y estrategias podemos tener hacia el futuro. Tenemos que cambiar la matriz productiva de Argentina. Agregar más valor”.

Por su parte, Kulichevsky destacó que el sector espacial en la Argentina cuenta con madurez, debido a la envergadura de los proyectos que se llevaron adelante en las últimas décadas y a los que están hoy en marcha, desde los sectores público y privado, y subrayó que hacia adelante existen nuevas oportunidades y desafíos, por lo cual es necesario potenciar la sinergia entre todos los actores del ecosistema espacial nacional. “Sin duda hay un camino muy largo por recorrer”, dijo Kulichevsky, y señaló la necesidad de analizar en conjunto fortalezas, debilidades y vacancias del sector espacial. “Esta convocatoria tiene una lógica de trabajo de continuo, con el objetivo de fortalecer dos conceptos que estuvieron en el primer Plan Nacional Espacial y que siguen siendo absolutamente válidos”, afirmó. “El primero es que el Plan Nacional Espacial debe ser una oportunidad para el desarrollo tecnológico de la Argentina. En esto hemos trabajado en los últimos 30 años, fomentando el crecimiento de las empresas que están vinculadas a los proyectos de la CONAE. El segundo aspecto es la posibilidad de aprovechar las capacidades ya existentes en el sistema de ciencia y técnica en la Argentina para avanzar en nuevos proyectos”, sostuvo.

Nueva era

Además, aseguró: “El sector espacial en el mundo está viviendo una nueva era. Hoy más que nunca hay un contexto de crecimiento, con proyectos internacionales que son muy disruptivos. Desde la agencia espacial argentina queremos ser parte de este nuevo escenario junto a todo el ecosistema de instituciones y empresas del país, y fortalecer la articulación de los sectores público y privado”, dijo el titular de la CONAE.

La primera jornada del encuentro convocó a los 22 principales actores del área, con autoridades y representantes de Aeroterra, Arsat, Arsultra, Ascentio Technologies, Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), DTA, Epic Aerospace, Fábrica Argentina de Aviones (FADEA), Grupo de Ensayos Mecánicos Aplicados (GEMA) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), Imer Antennas, Innova Space, Intema, INVAP, Kohlenia, Lia Aerospace, Novo Space, Satellogic, SpaceSur, Tlon Space, Valthe y VENG. Se presentaron sus respectivas líneas de trabajo y compartieron mesas de debate e intercambio de ideas. Además tuvieron la oportunidad de recorrer las instalaciones y laboratorios de la CONAE para conocer las capacidades de servicios tecnológicos disponibles, que las empresas pueden capitalizar para avanzar en iniciativas de trabajo conjunto.



martes, 31 de octubre de 2023

En Argentina se desarrolla nuevas vacunas contra enfermedades infecciosas




La Red Argentina de Vacunas de Interés Nacional para Enfermedades Infecciosas (RAVINEI) da sus primeros pasos con una buena noticia: en un artículo publicado en la revista NPJ Vaccines, parte de sus integrantes demostraron en animales la eficacia de su innovadora vacuna contra el SARS-CoV-2 (bautizada CoroVaxG.3-D.FR), que se basa en usar como vectores a adenovirus modificados por ingeniería genética.

Se trata de la misma plataforma que van a utilizar también para el desarrollo, en los próximos cuatro años, de otras vacunas de interés regional y mundial: una combinada contra COVID-19 e Influenza (inhalable), una contra chikungunya y otra contra fiebre amarilla (inyectables).

“Basados en la experiencia de más de 20 años de nuestro grupo en el uso de vectores adenovirales para terapia génica en cáncer, cuando irrumpió la pandemia nos enfocamos en adaptarlos para diseñar una vacuna que protegiera contra COVID-19. Así, avanzamos con una candidata que, tras ser testeada en animales de laboratorio, demostró que protege de la enfermedad severa, neutraliza al virus –incluso a la variante Ómicron BA.1– y evita su diseminación a otros órganos como el cerebro”, aseguró Sabrina Vinzón, investigadora del CONICET en el Laboratorio de Terapia Molecular y Celular (LTMC) de la Fundación Instituto Leloir y autora principal del estudio recientemente publicado.

“Este trabajo nos ha permitido establecer una plataforma vacunal apta no sólo para COVID-19, sino también para otras enfermedades infecciosas, algo que se suma a nuestra investigación en cáncer”, agregó el investigador del CONICET Osvaldo Podhajcer, jefe del LTMC y coordinador de la RAVINEI, que está integrada por el grupo COVAC, que reúne a investigadores de la FIL, del Hospital Italiano de Buenos Aires y del ANLIS (Instituto Malbrán e Instituto Maiztegui, de Pergamino).

La Red Misionera de Vacunas para Enfermedades Infecciosas de Interés Provincial (REMIVIP), cuyo investigador responsable es Andrés Ruuth, del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), en Puerto Iguazú; y el grupo de Tecnología Farmacéutica y del Aerosol de la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI), que depende del CONICET y la Universidad Nacional del Sur (UNS), en Bahía Blanca, a cargo de María Verónica Ramírez-Rigo.

La RAVINEI fue uno de los 23 proyectos seleccionados por un grupo de expertos entre los 149 que se presentaron a una convocatoria del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCyT) y surgió como una respuesta a la creciente amenaza que implican para la salud pública y las economías de todo el mundo las enfermedades virales zoonóticas (transmitidas de animales a seres humanos).

Esto quedó demostrado con la reciente pandemia provocada por SARS-CoV-2, el récord de casos y muertes producidas en nuestro país por el dengue este año y los brotes de mpox (viruela símica) registrados en 2022 en diferentes partes del mundo. A eso hay que agregarle el peligro que representan otras enfermedades infecciosas: sin ir más lejos, se estima que las epidemias anuales de gripe estacional provocadas por el virus de la influenza causan entre 3 y 5 millones de casos de enfermedad grave y entre 290.000 y 650.000 muertes en todo el mundo.

Lo que se viene

Desde la primera vacuna con la que contó la humanidad –para tratar la viruela, allá por 1796–, a lo largo de la historia surgieron nuevas tecnologías que dieron lugar a otros desarrollos exitosos: mientras las de primera generación apelaron al uso de virus atenuados o inactivados, las de segunda generación se basaron en utilizar partes específicas del germen (proteínas, por ejemplo) para disparar la inmunidad.

Pero la pandemia de COVID-19 impulsó una tercera generación de vacunas, que está basada principalmente en el uso de vectores virales (sobre todo adenovirus) y ARNm encapsulado.

“De las 11 vacunas aprobadas por la OMS para uso de emergencia contra el SARS-CoV-2, cinco son de tecnologías tradicionales, dos de ARN mensajero y cuatro de vectores adenovirales”, señaló Podhajcer.

Por su parte, María Verónica López, investigadora de CONICET en el LTMC, coautora principal del estudio publicado en NPJ Vaccines y miembro de COVAC, añadió: “Nuestra amplia experiencia en el uso de vectores adenovirales en cáncer muestra que éstos son fáciles de modificar genéticamente, se pueden fabricar de manera rápida y económica, son relativamente seguros e inmunogénicos en humanos y, lo que es muy importante, no requieren almacenamiento en cadena de ultra frío”.

Para el investigador de CONICET en el LTMC, Eduardo Cafferata, también coautor principal del estudio y miembro de COVAC, “eso los convierte en una plataforma ideal para una distribución equitativa global o para su almacenamiento”.

Es por eso que el grupo del LTMC se focalizó en esa tecnología para el desarrollo de CoroVaxG.3-D.FR, una vacuna inyectable contra COVID-19 que, según el artículo en NPJ Vaccines, usada como refuerzo “podría brindar una inmunización amplia y de larga duración contra algunas variantes del SARS-CoV-2, incluida Ómicron, y además sería una buena candidata para aquellas personas que todavía no recibieron ninguna dosis”.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), hasta septiembre de este año apenas el 35,5% de la población de países de bajos ingresos había recibido al menos una dosis contra la enfermedad.

La RAVINEI busca seguir capitalizando el avance alcanzado y ahora se propone generar una vacuna inhalable y combinada contra SARS-CoV-2 e Influenza, dos diferencias con la vacuna ARVAC Cecilia Grierson, recientemente aprobada por la ANMAT contra el COVID-19. Además, avanzará con otras dos vacunas, en estos casos intramusculares, para fiebre amarilla y chikungunya.

Como los virus de la Influenza y del COVID-19 se transmiten a través de las vías respiratorias, no son pocos los esfuerzos por buscar generar inmunidad en la propia mucosa nasal. De hecho, ya se aprobaron al menos dos vacunas para COVID-19 intranasales en China e India y existen cerca de 100 en testeo, de las cuales 20 están en fases clínicas; además, hay estudios clínicos de fase 2 terminados con una vacuna inhalable para Influenza.

“En todos los casos se trata de vacunas basadas en vectores adenovirales. Aunque aún se necesitan más estudios para confirmar su eficacia y seguridad, el desarrollo de vacunas inhalables para COVID-19 e Influenza podría tener un gran impacto en la prevención de estas enfermedades y en la reducción de su propagación. Aspiramos a generar una respuesta inmune más amplia, efectiva y duradera, que dará la posibilidad de aumentar los intervalos de vacunación entre las dosis recomendados en la actualidad”, resaltó Podhajcer. Y añadió: “Esta necesidad es reconocida por expertos a nivel global y está comprobado que para vacunas inhalables nuestra plataforma de adenovirus es superior, incluso, a las de ARNm. Se considera que son el futuro de la nueva generación de vacunas inhalables”.

En cuanto a fiebre amarilla y chikungunya, si bien son enfermedades relevantes en la región, lo cierto es que a nivel mundial no son consideradas prioritarias. “En el caso de la primera, existe una vacuna desde la década del ‘40 pero al basarse en un virus atenuado presenta una serie de contraindicaciones que hacen que se desaconseje su administración a embarazadas y lactantes, personas inmunocomprometidas y aquellos con hipersensibilidad a las proteínas de huevo de pollo”, resaltó Vinzón, co-coordinadora de la RAVINEI. Y agregó: “Además, los grandes brotes se caracterizaron por problemas con la insuficiente oferta de vacunas, ya que los fabricantes dependen de procesos tradicionales lentos que les impiden aumentar la producción”.

Para chikungunya todavía no existen vacunas en el mercado ni tratamientos disponibles, pero según los expertos de la RAVINEI ya se ha demostrado que los vectores adenovirales constituyen una tecnología ventajosa para enfrentarlo.

“En base a toda la experiencia ganada por nuestro grupo en estos años, tenemos la convicción de que hemos logrado una plataforma acorde a las necesidades para generar vacunas innovadoras contra cuatro virus que son de alto impacto”, concluyó Podhajcer.

Del artículo publicado en NPJ Vaccines también participaron Paula Berguer, Ariadna Soto, Diego Viale, Jimena Afonso y Mauro Heitrich (FIL); los grupos dirigidos por Alexis Edelstein, Elsa Baumeister y Andrea Pontoriero, donde participaron también Luciana Vázquez, Leonora Nusblat, Ariel Vilardo, Martín Avaro, Estefanía Benedetti, Mara Russo y María Dattero (ANLIS-Malbrán); el grupo dirigido por Hugo Ortega junto a Eduardo Belotti y Natalia Salvetti (Centro de Medicina comparada de la Universidad del Litoral, Santa Fe); Alejandro Cristofalo y Lisandro Otero (Universidad Nacional de San Martín y Universidad Nacional de Río Cuarto); y Mauricio Carobene (UBA). Colaboración destacada: Maximilano Sánchez Lamas, de la start up Vaxinz.

La investigación fue financiada por la Agencia I+D+i, a través de un subsidio de Fonarsec y un PICT-O. (Agencia CyTA-Leloir).



El proyecto nuclear CAREM, en su “última milla”
La Comisión Nacional de Energía Atómica y la empresa Nucleoeléctrica, encargada de administrar las centrales nucleares del país, firmaron un acuerdo para la finalización y puesta en marcha del reactor modular.


El reactor modular CAREM, en su "última milla".


La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) firmaron un convenio marco de asistencia técnica para desarrollos vinculados al CAREM, el reactor modular pequeño que fue diseñado y está siendo construido en la Argentina. En el contexto de ese acuerdo, además se rubricó un primer contrato para que NA-SA provea servicios de apoyo al proyecto CAREM.

El proyecto ingresó en “la última milla” de su desarrollo tecnológico, una metáfora que se utiliza a nivel mundial para evaluar la madurez de cualquier proyecto que pretende avanzar desde el laboratorio a la ciencia aplicada.

El convenio marco fue firmado este miércoles por la presidenta de la CNEA Adriana Serquis y el presidente de NA-SA José Luis Antúnez. “Este acuerdo potencia las capacidades propias del proyecto CAREM, porque le suma las capacidades de NA-SA. La empresa estatal participará en la puesta en marcha, el entrenamiento de operadores y muchos otros aspectos que son necesarios para que este proyecto se convierta en realidad. Nos alegra mucho poder contar con la experiencia que tiene NA-SA por estar operando las centrales nucleares Atucha I y II y Embalse”, subrayó Serquis.

Acuerdo

Por su parte, Antúnez destacó: “Nucleoeléctrica Argentina nació de CNEA y este convenio tiene una gran relevancia, porque estamos ayudando a concretar algo que hubiera sido un sueño hace 50 años, que es el primer reactor diseñado y construido totalmente en la Argentina. Esta es la prueba de la madurez del sector nuclear argentino”.

El “Convenio Marco de Asistencia Técnica entre la CNEA y NASA”, que tendrá una duración de dos años prorrogables de común acuerdo, brinda el marco general para celebrar contratos en forma directa entre ambas instituciones para desarrollos vinculados al CAREM, dando cumplimiento a lo establecido por el artículo 17 de la Ley 26.566/2009.




En sus considerandos, el convenio indica que “la permanente interacción de los grupos de trabajo de la CNEA con los de NASA ha permitido desarrollar metodologías de trabajo ágil, económico y eficiente”, y que los resultados obtenidos de esa interacción representan beneficios para ambas partes, “tanto en la solución concreta de desafíos complejos como en la aplicación del conocimiento y generación de nuevas tecnologías, redundando en un uso más eficiente de los recursos del Estado Nacional”.

Estudios para poner en marcha el CAREM

Entre las tareas más relevantes que se podrán realizar en el marco de este acuerdo se incluyen: estudios, análisis y cálculos para el desarrollo de las Centrales CAREM; supervisión en las especialidades de ingeniería; redacción y revisión de documentación técnica, como por ejemplo especificaciones de equipamiento; armado de procedimientos; asesoramiento en medidas de control, buenas prácticas y lecciones aprendidas; análisis de riesgos y oportunidades; determinar necesidades de capacitación y eventualmente brindarlas, y asesoramiento en temas de licenciamiento.

Las principales áreas de impacto serán instrumentación y control, ingeniería mecánica, montaje electromecánico, pre-comisionado y comisionado, programación, protección radiológica, puesta en marcha y operación, simulaciones, sistema eléctrico y termohidráulica.

Este mismo miércoles, Antúnez y la gerenta de Área del Proyecto CAREM Sol Pedre, firmaron el primer contrato en el marco del convenio, para la provisión de “servicios de asistencia técnica en ingeniería para dar soporte a las previsiones de diseño, construcción, puesta en marcha, operación y mantenimiento de Centrales Nucleares CAREM”.

Última etapa

Este primer contrato estará coordinado por el ingeniero Ignacio de Arenaza gerente de Ingeniería del proyecto CAREM, y por el ingeniero Martín Cotignola, de la Unidad de Gestión de Proyectos Nucleares de NA-SA, que oficiarán de representantes técnicos.

El contrato abarca un amplio rango de tareas que el CAREM irá solicitando en la medida que la evolución del proyecto lo requiera. La idea es aprovechar y aprender de la experiencia que NA-SA ha ido recogiendo tanto en operación y mantenimiento de las centrales argentinas, como también en ingeniería durante los procesos de finalización y puesta en marcha de la central Atucha 2 y de extensión de vida de la central Embalse.

“Para nuestro proyecto, esto es un avance muy importante -aseguró el ingeniero de Arenaza-. Estamos fortaleciendo los vínculos institucionales con una utility que cuenta con una gran experiencia en cuestiones de operación y puesta en marcha de centrales nucleares, que son algunos de los principales ejes sobre los que nos puede transmitir conocimiento y asistencia técnica”.



domingo, 29 de octubre de 2023

Los “planetas fantasmas” que resultaron no existir
Algunas eran ideas plausibles que terminaron resultando erróneas, mientras que otras resultaron ridículas desde el principio.
por Stephen Luntz


¿Qué pasó con los "planetas fantasmas", los que alguna vez existieron y los que nunca existieron? Crédito de la imagen: The Light Lab/Shutterstock.com

Los antiguos conocían cinco planetas, objetos que se movían contra el fondo de las estrellas, sin contar el Sol y la Luna. Copérnico reveló que la Tierra era en realidad uno de ellos, diferenciada sólo por nuestra presencia aquí, pero se mantuvo la suposición de que esto era todo lo que había, dejando de lado a los cometas.

Luego, en 1781, William Herschell sorprendió a los astrónomos (y deleitó a generaciones de niños de 12 años) al descubrir Urano. De repente, la posibilidad de que hubiera más mundos por encontrar estaba en la agenda. Todos los que tenían un telescopio querían seguir los pasos de Hershell. Además del descubrimiento genuino de Neptuno, algunos comenzaron a ver, o a deducir erróneamente, mundos que no existían.

Vulcano

A diferencia de Urano, Neptuno no fue encontrado por casualidad. En cambio, los astrónomos notaron que el descubrimiento de Herschell no se ajustaba a la órbita esperada. En cambio, se movía como afectado por otra fuerza gravitacional además de Júpiter, Saturno y el Sol.

Después de haber ayudado a localizar a Neptuno calculando la ubicación donde debería estar dicho objeto, el matemático Urbain Le Verrier recurrió al otro objeto que aparentemente desafiaba las predicciones orbitales: Mercurio.

Le Verrier no fue el primero en argumentar que el movimiento de mayor aproximación de Mercurio al Sol podría ser causado por un planeta que orbita aún más cerca del Sol, pero lo hizo con más rigor y credibilidad. Naturalmente, un objeto así sería muy difícil de ver, ya que probablemente nunca aparecería en un cielo verdaderamente oscuro desde nuestra perspectiva, razonó Le Verrier, explicando por qué nadie lo había encontrado todavía. En 1859, Edmond Lescarbault afirmó haber visto un objeto transitando a través de la faz del Sol, como lo hacen Venus y Mercurio, lo que llevó a Le Verrier a declarar justificada su predicción y llamar al planeta "Vulcano".


Representación de 1846 del Sistema Solar interior, incluido el planeta inexistente Vulcano. Crédito de la imagen: Lith. de E. Jones & G.W. Newman - Biblioteca del Congreso

Sin embargo, búsquedas posteriores no lograron encontrarlo, a pesar de numerosos tránsitos reportados, y Einstein demostró que su existencia era innecesaria, ya que la deformación del espacio predicha por la Relatividad General podría tener el mismo efecto.

Sin embargo, no llores demasiado por Vulcano, al menos Star Trek le dio una especie de inmortalidad al usar el nombre del planeta natal de Spock. La categoría Vulcanoides ha sido reservada por la Unión Astronómica Internacional en caso de que se descubra algún asteroide con órbitas enteramente dentro de la de Mercurio.

Nibiru

Vulcano fue especulativo, pero parece ciencia sólida en comparación con Nibiru. Propuesto por primera vez por Zecharia Sitchin en 1976 como el hogar de los antiguos astronautas que ayudaron a las primeras civilizaciones a hacer todas las cosas que los historiadores de mediados del siglo XX no podían explicar, como la construcción de pirámides, Nibiru fue rápidamente desacreditado tanto por astrónomos como por historiadores.

Originalmente propuesto como pasando la mayor parte de su tiempo orbitando mucho más allá de Neptuno, Nibiru tuvo un breve resurgimiento hace unos 15 años cuando se conectó con ideas de que el mundo terminaría en 2012, basadas en interpretaciones erróneas del calendario maya. Algunos de los que se subieron al carro en ese momento, incluso publicaron fotografías en las redes sociales de un objeto que afirmaban ser Nibiru, lo colocaron entre la Tierra y el Sol, posiblemente incluso dentro de la órbita de Mercurio.

Nunca hubo la más mínima evidencia de Nibiru, pero las ventas de libros sobre él hicieron a Sitchin extremadamente rico. Sin duda, algunos de los que revivieron sus ideas también ganaron bastante dinero con sus seguidores crédulos, por lo que no fue del todo en vano.

Antichthon (Contra-Tierra)

Hay un lugar en el Sistema Solar aún más difícil de observar que la región cercana al Sol, del que al menos podemos vislumbrar durante los eclipses. Ese es el lado opuesto del Sol desde dondequiera que esté la Tierra. Hasta el desarrollo de las misiones espaciales, si hubiera habido un planeta que tardara un año en orbitar y estuviera ubicado a 180 grados de la Tierra, no lo habríamos sabido.

Nunca hubo ninguna razón para creer que existiera un planeta así. Después de todo, si alguno de los otros planetas tuviera una contraparte opuesta a ellos, lo veríamos. En cambio, lo único que hemos encontrado son los asteroides troyanos de Júpiter, que comparten su órbita 60 grados hacia adelante o hacia atrás, y algunos hacen lo mismo con la Tierra y otros planetas.

Sin embargo, la idea se propuso hace 2.500 años como parte de un modelo astronómico bastante extraño en el que la Tierra, el Sol y un planeta llamado Antichthon orbitaban alrededor de un "fuego central" que de alguna manera nadie había logrado detectar.

Después de Copérnico, la idea fue revivida por entusiastas de los OVNIs que buscaban una fuente de platillos voladores que no estuviera a una distancia improbable. Algunos escritores de ciencia ficción hicieron uso del concepto, sobre todo como la ubicación de la casa de Superman, Krypton.

Muchas sondas espaciales han visitado lugares que deberían permitirles ver Antichthon si existiera: como era de esperar, ninguna lo ha hecho.

Faetón

Si bien Vulcano, Nibiru y Antichton resultaron ser completamente imaginarios, otro "planeta fantasma" tiene un poco más de sustancia. Los astrónomos habían notado durante mucho tiempo un patrón en las órbitas de los planetas, en el que la distancia entre cada uno de ellos aproximadamente se duplicaba, aparte de una brecha entre Marte y Júpiter. Esto finalmente fue codificado en la Ley de Bode.

Un grupo que se hacía llamar Policía Celestial se propuso llenar el vacío encontrando un planeta desaparecido con un radio orbital aproximadamente 2,8 veces mayor que el de la Tierra. Fueron recompensados con el descubrimiento del planeta enano Ceres, casi perfectamente ubicado, pero decepcionantemente pequeño. Siguieron muchos otros asteroides, muchos de ellos con órbitas bastante similares a las de Ceres, pero aún más pequeñas.


Ambos hemisferios de Ceres vistos por la nave espacial Dawn. El miembro más grande del cinturón de asteroides, pero aún no es un planeta. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/UC:A/MPS/DLR/IDA

Esto llevó a la idea de que alguna vez hubo un planeta en esta órbita, designado provisionalmente Phaëton, que había corrido algún destino desafortunado, posiblemente una advertencia a la Tierra.

Una vez más, la idea ha demostrado ser popular entre aquellos que no son demasiado aficionados a la evidencia y una premisa útil para los escritores de ciencia ficción.

Ahora sabemos que la gravedad de Júpiter impidió que se formara un planeta donde ahora se encuentra el cinturón de asteroides principal y, por lo tanto, Ceres, Vesta y el resto nunca formaron parte de un planeta común. Algo sorprendente, dada la cantidad de asteroides que hay en el cinturón, incluso si todos hubieran logrado combinarse, todavía habrían sido demasiado pequeños para contarlos como un planeta según las definiciones actuales.

Plutón

Aquí es inevitable la controversia, ya que muchas personas continúan resistiéndose al voto de 2006 de la Unión Astronómica Internacional para degradar a Plutón del estatus planetario. No tiene sentido repetir el debate aquí. 

Planeta X

Durante más de un siglo, se ha propuesto un planeta más allá de Neptuno, impulsado inicialmente por características inesperadas de la órbita del propio Neptuno, y luego por patrones en las órbitas de cometas y asteroides. Inicialmente se pensó que Plutón era lo que buscaban los astrónomos, pero pronto se reconoció que era demasiado pequeño.

Los tamaños y órbitas de los planetas propuestos han variado con el tiempo, desde objetos de masa similar a la de la Tierra hasta mundos gigantes mucho más alejados del Sol. Se propuso que una versión, Nemesis, tuviera una órbita de 26 millones de años. Existe una gran posibilidad de que al menos una de estas ideas sea real, pero es poco probable que todas lo sean, por lo que en algún lugar entre la mezcla es casi seguro que haya un fantasma, posiblemente varios.



jueves, 26 de octubre de 2023

Funcionarios estadounidenses y chinos se reúnen para discutir la seguridad espacial
por Jeff Foust


Objetos espaciales y desechos orbitales alrededor de la órbita terrestre. Crédito: Kayhan Space


Funcionarios estadounidenses y chinos se reunieron recientemente para discutir datos de conciencia situacional espacial (SSA), parte de esfuerzos más amplios de Estados Unidos para comprender mejor los sistemas nacionales SSA emergentes.

Sandra Magnus, ingeniera jefe del Sistema de Coordinación de Tráfico para el Espacio de la Oficina de Comercio Espacial, o TraCSS, dijo que el jefe de la oficina, Richard DalBello, se reunió con sus homólogos chinos al margen del Congreso Astronáutico Internacional en Bakú, Azerbaiyán, a principios de este mes. 

DalBello “recientemente tuvo muy buenas conversaciones con sus homólogos chinos en la reunión del IAC en Bakú”, dijo durante un panel de discusión en la conferencia ASCEND de la AIAA aquí el 23 de octubre, y luego afirmó que no tenía detalles sobre el fondo de las discusiones.

Esas conversaciones, dijo, estaban vinculadas a discusiones sobre la creación de una “red federada” de proveedores regionales de SSA, lo que requiere comprender qué datos tienen para ofrecer. "Uno de los cargos de la Oficina de Comercio Espacial es salir y comenzar a intentar dialogar con algunas de estas organizaciones y descubrir dónde está el terreno mutuo que podemos encontrar en el contexto de la seguridad" en términos de qué datos se pueden compartir y cómo.

"TraCSS visualiza el futuro de SSA como un sistema globalmente federado de proveedores con una serie de centros nacionales o regionales interconectados que proporcionen información y servicios de SSA a operadores de naves espaciales", dijo DalBello en una declaración a SpaceNews el 24 de octubre. "Los primeros pasos en implementar tal visión sería participar en un amplio diálogo internacional centrado en estándares y mejores prácticas, y este diálogo debería coordinarse con el trabajo en curso de las Naciones Unidas sobre la sostenibilidad a largo plazo”.

DalBello ha señalado anteriormente el desarrollo de otros sistemas nacionales de SSA. "No estamos solos en esto", dijo durante una sesión de la Conferencia AMOS en Hawaii en septiembre. Están surgiendo sistemas como el de Vigilancia y Seguimiento Espacial de la Unión Europea (EU SST) para brindar servicios similares a los que ha estado ofreciendo el gobierno de Estados Unidos. Describió la SST de la UE como “la primera de lo que será una proliferación de sistemas internacionales de SSA”.

Un desafío de cooperar e intercambiar datos con otros sistemas nacionales SSA, dicen funcionarios de la industria, es correlacionar esos datos de una manera útil, particularmente cuando ofrecen diferentes posiciones de objetos espaciales. Esto va más allá de simples protocolos de intercambio de datos y abarca una comprensión más profunda de cómo se recopilan y analizan los datos de la SSA.

La reunión en el IAC, dijeron las fuentes, surgió de una visita a China de la Secretaria de Comercio, Gina Raimondo, a finales de agosto. En una lectura de una reunión entre Raimondo y He Lifeng, viceprimer ministro de China, el Departamento de Comercio dijo que los dos discutieron temas que incluían el "comercio espacial", una aparente referencia al trabajo de la Oficina de Comercio Espacial en TraCSS ya que hay poca actividad espacial comercial entre ambos países. Las fuentes dijeron que no hay planes para reuniones adicionales.

Las comunicaciones entre Estados Unidos y China en materia de coordinación del tráfico espacial han sido limitadas en los últimos años. Los funcionarios estadounidenses se han quejado públicamente de que, si bien han proporcionado, como cortesía, advertencias conjuntas a China sobre acercamientos de objetos espaciales a naves espaciales tripuladas chinas, rara vez reciben un reconocimiento.

En diciembre de 2021, el gobierno chino presentó un mensaje diplomático conocido como nota verbal ante las Naciones Unidas, quejándose de que en dos ocasiones la nave espacial Starlink pasó cerca de la estación espacial Tiangong de China, creando lo que afirmó era un peligro para la seguridad de los vuelos espaciales. Estados Unidos respondió con su propia nota verbal en enero de 2022, diciendo que había llegado a la conclusión de que los acercamientos cercanos no representaban una amenaza para la seguridad de Tiangong.

China, en su nota, afirmó que se había puesto en contacto con funcionarios estadounidenses varias veces por correo electrónico pero nunca recibió respuesta. Estados Unidos respondió que “no tenía conocimiento de ningún contacto o intento de contacto por parte de China” sobre el incidente antes de que China presentara su nota verbal.



Con un aporte del Ministerio de Ciencia avanza el proyecto del satélite universitario de la UNLP
El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación otorgó un subsidio extraordinario por la suma de 80 mil dólares destinados a cubrir parte del costo del servicio de lanzamiento a órbita del USAT I, un pequeño satélite desarrollado por el Centro Tecnológico Aeroespacial de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata.




La adquisición de este servicio permitirá el cumplimiento de la misión, la validación en órbita de todas las tecnologías desarrolladas y la generación de herencia de vuelo para todos los componentes utilizados. El resultado de este proyecto será el desarrollo de tecnología satelital propia para su uso en misiones de pequeños satélites, compatible con el estándar CubeSat.

El lanzamiento a órbita del USAT I que se llevará a cabo en Estados Unidos, y aún no tiene una fecha establecida, es una parte crítica del proyecto, ya que será lo que permita la validación en vuelo de las tecnologías desarrolladas.




El acto de entrega del subsidio fue encabezado por el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Daniel Filmus. Estuvieron presentes el presidente de la UNLP, Martín López Armengol y el decano de la Facultad de Ingeniería, Marcos Actis, entre otros funcionarios e investigadores.

Durante la actividad, el ministro Filmus felicitó y destacó la pasión del equipo de estudiantes, docentes e investigadores para llevar adelante este desarrollo propio y señaló: “Todos los temas que la UNLP toma tienen que ver no solo con el avance del conocimiento, sino también con una necesidad y preocupación por las necesidades concretas de las y los bonaerenses, como ser la economía popular, los temas relacionados con la vivienda, la vacuna, la ciencia y tecnología, y eso genera una cultura de trabajar para resolver los problemas de desarrollo territorial”.

El titular de Ciencia finalizó: “La Universidad de La Plata tiene una combinación excepcional entre publicaciones, desarrollo de investigación básica y este tipo de proyectos de tecnología aplicada que son muy competitivos, además de la preocupación por los problemas de su entorno”.




Por su parte, López Armengol felicitó a la Facultad de Ingeniería y valoró “la enorme trascendencia que tiene el desarrollo de este satélite para la Universidad de La Plata y para todo nuestro sistema científico. 

El USAT I es una clara muestra de la capacidad y el talento de nuestros estudiantes, docentes y profesionales formados en la Universidad Pública”.

El titular de la UNLP agradeció especialmente al ministro Filmus y remarcó que “para que este tipo de iniciativas se hagan realidad se requiere -además del conocimiento y la capacidad- de un Estado que acompañe y financie estos proyectos que resultan estratégicos para el desarrollo de nuestra nación”.

El USAT I es el primero de una serie de 5 CubeSat que tiene proyectado construir la Facultad de Ingeniería. En este caso, se trata de un CubeSat 3U, es decir, un pequeño satélite que mide 10 cm por 10 cm por 34 cm y pesa alrededor de 4 kilos.




El equipo que lleva adelante la iniciativa, conformado por investigadores del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA) del Departamento de Ingeniería Aeroespacial y del grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT) del Departamento de Electrotecnia, recibió los componentes que van a formar parte del USAT I e iniciará próximamente el proceso de ensamblado.

La ingeniera Sonia Botta, coordinadora del proyecto, indicó que el subsidio será para afrontar parte de los gastos del lanzamiento, que se llevará a cabo a través de una empresa española cuyos cofundadores son argentinos. “UARX va a ser la encargada de gestionar el servicio de lanzamiento. Es decir, nos van a conseguir el huequito para que pongamos nuestro satélite en órbita”, graficó.




“La misión de este satélite será la demostración tecnológica de técnicas científicas utilizando GNSS para la observación de la Tierra. Estas técnicas que utilizan señales GNSS permiten realizar observaciones atmosféricas (presión, temperatura, humedad), según su orientación, u observaciones del suelo (por ejemplo, humedad, altimetría, rugosidad del suelo, vegetación)”, señaló Marcos Actis, decano de Ingeniería y director del CTA.

«Para UARX es un orgullo poder llevar a órbita el primer Cubesat Universitario Argentino. Estamos muy contentos de haber firmado un contrato con la Facultad de Ingeniería y de haber formado parte de sus revisiones técnicas. Estamos contagiados del gran entusiasmo de Sonia y su equipo en este proyecto”, expresó Andrés Villa, CTO y cofundador de UARX Space.

“A lo largo del año fuimos recibiendo los componentes de vuelo que ya están en sala limpia, listos para integrarse al satélite. Estos son los actuadores de Actitud, una rueda de reacción y tres barras magnéticas. Se trata de las piezas más importantes del satélite porque nos van a permitir cambiar entre los modos de adquisición de señal de datos, que son la radio-ocultación y la reflectometría”, explicó Botta.

La radio-ocultación GNSS (GNSS-RO) es una de las técnicas más utilizadas en estudios atmosféricos, tanto en la región neutra como en la ionósfera. En tanto la reflectometría GNSS (GNSS-R), que es una técnica más reciente, se puede emplear para estudiar la superficie terrestre. “Para poder alternar entre esos dos tenemos que poder cambiar de Actitud, y estos componentes nos van a permitir hacer eso”, señaló la ingeniera.




También recibieron los circuitos impresos. En este sentido, el grupo SENyT se encargó del diseño, construcción y prueba tanto de la placa electrónica para gestionar las comunicaciones entre el satélite y una estación terrena, como así también de sus respectivas antenas, que trabajan en banda S y en UHF.

Y ahora se encuentran en fabricación los módulos electrónicos que estiman la orientación del satélite a partir de sensores y permiten modificarla dentro de cierto rango de operación según sea conveniente para la toma de datos de la misión científica”, detalló el ingeniero Santiago Rodríguez, integrante del SENyT.

El ingeniero agregó que también se encuentra en fabricación la computadora del satélite, que es la encargada de supervisar y comandar la electrónica del satélite, como así también la carga útil, que será un receptor de GPS diseñado en la Facultad de Ingeniería orientado a navegación satelital.

«Nuestro receptor, además de resolver la ubicación del satélite en el espacio, permitirá obtener datos de señales de radio-ocultación y reflectometría. La primera utiliza señales GNSS para extraer información de la atmósfera, mientras que la otra, aprovecha los rebotes de dichas señales en la superficie terrestre para caracterizarla. Esta misión permitirá validar las cinco antenas del USAT I, las cuales fueron diseñadas, construidas y ya se encuentran probadas por el SENyT. También podremos evaluar en órbita el desempeño de nuestro receptor GNSS y los datos obtenidos para demostración de reflectometría y radio-ocultación».

Los módulos del nanosatélite ya están diseñados y se encuentran en construcción. “Hemos concluido la integración de dos módulos, el control de actitud o ADCS y el módulo de comunicaciones (COM) y comenzamos con el desarrollo y pruebas del software de vuelo en una plataforma de prueba y desarrollo que diseñamos denominada Flatsat”, mencionó el ingeniero.

El ingeniero Simón Lombardozzo, también integrante del SENyT, se refirió a la complejidad de trabajar con piezas que se usarán en el ámbito espacial. “No es como hacer una placa para una computadora. Se necesitan cuidados especiales y procedimientos detallados para el soldado y prueba de todos los componentes del satélite.”

Lombardozzo mencionó además que las antenas de comunicaciones que van arriba del satélite, que podrían comprarse, pero a un costo elevado, fueron diseñadas en la Facultad. “Hacerlas nosotros nos permitió generar trabajo, conocimiento e involucrar a los grupos”, detalló.




En este proyecto los integrantes del CTA se encargan de la parte mecánica, térmica y de gestión de sistemas, como así también del diseño del sistema eléctrico del satélite (baterías y distribución de potencia).

“Lo bueno de estos proyectos con CubeSat es que son relativamente de bajo costo y eso permite que los alumnos de 3ro, 4to y 5to año se sumen y puedan ver algo producido y funcionando. Para nosotros, como institución, es muy importante que los estudiantes adquieran experiencia. Al formar parte del proyecto, cada estudiante se involucra de manera práctica en un proyecto interdisciplinario de ingeniería, lo que enriquece su formación profesional complementando a la formación académica”, reflexionó Rodríguez.

El proyecto satélite universitario está integrado por ingenieras e ingenieros aeroespaciales, aeronáuticos, electromecánicos y electrónicos, entre otras especialidades. Además, cuentan con la colaboración de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y de la CONAE.



domingo, 22 de octubre de 2023

El astronauta que vivió en el zoológico de Córdoba
Fue el primero del país. No era humano, sino un mono caí de la selva misionera llamado Juan, que tras ser enviado al espacio en 1969 vivió sus últimos años en Córdoba.


FOTO: El "primer astronauta argentino" en llegar al espacio.


No fue un astronauta más, fue el primero del país. Pero además, otra característica lo distinguía del resto: no era humano, era un mono caí de la selva misionera llamado Juan, que tras ser enviado al espacio el 23 de diciembre de 1969 —cinco meses después de la llegada del hombre a la Luna— vivió sus últimos años en Córdoba.

En esos años, Argentina contaba con su agencia espacial, la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (hoy Conae), y realizaba diversos proyectos espaciales.

A las 6.30 de aquel 23 de diciembre, el marco del proyecto Experiencia BIO, la agencia lanzó el cohete sonda Canopus II con el mono Juan como tripulante en un vuelo suborbital (no entró en órbita). El mismo duró ocho minutos y el cohete se elevó hasta casi 90 kilómetros, rozando el límite de la atmósfera terrestre con el espacio exterior.

El lanzamiento se realizó desde el Centro de Experimentación y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados de Chamical, La Rioja. Juan tenía un asiento especial en la punta del cohete, donde viajó sedado y cumplió exitosamente su misión. Tras su regreso a tierra firme, vivió dos años más en el zoológico de Córdoba, donde se convirtió en la principal atracción. El mono Juan tuvo un antecesor, pero que no llegó al espacio como él. Se trata de la rata Belisario, que en abril de 1967 voló en un cohete hasta 3 kilómetros de altura, lo suficiente como para convertir a Argentina en el cuarto país del mundo en experimentar con seres vivos en el lanzamiento de cohetes, después de Estados Unidos, la Unión Soviética y Francia, según Diego Bagú, director del Planetario de la Ciudad de La Plata.



Fuente: cadena3.com

sábado, 21 de octubre de 2023

Naves que curvan el espacio: ¿una solución para viajar a otras estrellas?
Los físicos han especulado con la idea de arrugar el espacio para recorrer mayores distancias en menor tiempo.
por Javier Yanes


Una nave de la franquicia 'Star Trek'. (Paramount Pictures)


Decíamos que, salvo que en algún lugar cercano de nuestro Sistema Solar se esconda una enorme nave nodriza tipo crucero imperial, que se nos haya escapado y que dispare ovnis sin ton ni son —ahora fanis, de Fenómeno Anómalo No Identificado—, no parece posible que las luces y objetos que la gente dice ver en el cielo sean naves alienígenas. Los exoplanetas más cercanos están a más de 4 años luz. A una velocidad próxima a la de la luz, debido a la dilatación del tiempo formulada por la relatividad especial, los tripulantes del ovni podrían experimentar que para ellos solo han pasado unas horas; pero al regreso a su planeta, en el mejor de los casos, habrían pasado más de ocho años.

Decíamos también que los agujeros de gusano, el recurso habitual en películas de ciencia ficción como 2001, Contact o Interstellar, incluso si existieran y tuvieran un tamaño y una estabilidad como para poder atravesarlos sin morir en el intento, podrían reducir el viaje del ovni de unas horas a unos segundos para quienes tripulan la nave. Pero en su planeta habrían transcurrido también años (nota: aunque hay discusión sobre si el concepto de los agujeros de gusano implica necesariamente una dilatación del tiempo o no, y también se habla de utilizarlos como portales temporales, cálculos sobre posibles agujeros atravesables predicen una gravedad y una aceleración que impedirían escapar de ese efecto).

Claro que los agujeros de gusano tienen otra pega evidente: en el más que improbable caso de que existieran y fueran atravesables como se cuenta en las películas, una cosa sería para nosotros, los humanos, aventurarnos por uno de ellos con afán de exploración; y otra muy diferente que casualmente existiese ya una red prêt-à-porter de agujeros de gusano, como implicaría el hecho de que los presuntos ovnis vinieran a visitarnos regularmente, tal como presume la idea popular: línea 11, próxima estación, la Tierra.

Por ello, solo queda una opción: fabricar esa red o esos portales, como se sugería en Contact. Una posibilidad sería que el atajo en el universo no fuese algo preexistente y fijo, sino que lo crease la propia nave. Esta fue la idea que en 1994 propuso el físico mexicano Miguel Alcubierre, basándose en una de las posibles soluciones a las ecuaciones de campo de la relatividad general de Einstein, que relacionan la materia y la energía con la deformación del espacio-tiempo. Como decíamos, cada una de estas soluciones define un modelo matemático del universo llamado “métrica”, por lo que los físicos llaman a esto métrica de Alcubierre. Pero como fan de Star Trek, él llamó a su propuesta Warp Drive, o impulsor de curvatura, como llaman en esta franquicia al propulsor que deforma el espacio-tiempo.

El propulsor de Alcubierre

Imaginemos una alfombra, y una bola que se mueve sobre ella a una velocidad de 1 metro por segundo (m/s). Para recorrer 10 m sobre la alfombra, la bola tardaría 10 s. Supongamos que arrugamos la alfombra por delante de la bola, de modo que los 10 m quedan acortados a solo 1 m. Entonces la bola solo tardaría 1 s en recorrer esos 10 m. Pero la velocidad de la bola no ha aumentado, es la misma de antes: es el espacio el que se ha acortado, y es el destino el que se ha acercado.

Esto es algo parecido a lo que consigue el impulsor de Alcubierre: forma una burbuja que deforma el tejido del universo, contrayéndolo por delante y expandiéndolo por detrás, de modo que la nave situada dentro de la burbuja pueda llegar a su destino en menos tiempo de lo que tardaría la luz, pero sin violar el límite inviolable de la velocidad de la luz; como la bola, la nave no va más deprisa, sino que es el espacio el que hace el trabajo, acortándose.

El arrugado del espacio-tiempo ante la nave, el frente de la burbuja, podría avanzar más rápido que la luz porque no se trata de ningún objeto físico, sino del propio espacio-tiempo. Y, en cambio, la propia nave se mueve más despacio que la luz; de hecho, puede permanecer estática respecto a su burbuja. Un símil que suele utilizarse es el del surfista sobre la ola: la tabla no se propulsa, sino que aprovecha que es el frente de la ola el que avanza.

Lo cual tendría una inmensa ventaja: evitar la dilatación del tiempo. Dado que la nave viaja en su propia burbuja del espacio aislada del exterior, sin una fuerte gravedad, una alta energía o una gran velocidad respecto a su propio sistema de referencia, una hora de envejecimiento dentro de la nave sería la misma hora de envejecimiento en la Tierra. De modo que en este caso, sí, un ovni modelo Alcubierre podría venir a la Tierra desde su planeta, abducir algunos humanos y vacas y regresar al hogar a la hora de la cena.

La propuesta de Alcubierre fue tan novedosa y original que el suyo se convirtió en un trabajo fundacional que ha suscitado infinidad de estudios posteriores, incluyendo otras variedades de propulsores de curvatura. Pero, como siempre, hay obstáculos aparentemente insalvables. Naturalmente, Alcubierre solo pretendía plantear una ingeniosa solución teórica, pero él mismo admitía que es casi imposible que llegue a materializarse en algo real.

¿Energía negativa?

El primer obstáculo y más evidente: como en el caso de los agujeros de gusano, cuando Alcubierre introduce su espacio-tiempo en las ecuaciones de campo de Einstein, la materia-energía que se obtiene es negativa. Una cantidad de energía negativa inconcebiblemente enorme, que casi igualaría la energía de todo el universo. Pero la energía negativa no existe.

Una de las pegas es especialmente curiosa, y fácil de entender. Según lo dicho, la nave viaja en el interior de una burbuja de espacio deformado, aislada del exterior, sin posibilidad de interacción con el espacio normal circundante. Si el ovni de Alcubierre tuviera faros frontales, estos proyectarían la luz hacia delante, dado que la nave no se mueve deprisa dentro de su burbuja; pero como el frente de la burbuja sí avanza a velocidad superluminal, el chorro de luz de los faros se detendría sin alcanzarlo. El problema práctico del aislamiento de la burbuja es que, aunque la nave no requiriese propulsión propia —pensemos de nuevo en el surfista y la tabla—, haría falta una máquina para colocar la energía necesaria en el frente de la burbuja. Pero esa máquina no podría ir dentro de la nave, ya que no podría alcanzar el frente de la burbuja. Solo podría hacerse mediante otro dispositivo externo. El cual, a su vez, tendría que desplazarse también en una burbuja similar con otro propulsor de Alcubierre; es la pescadilla que se muerde la cola.

Para solventar este inconveniente, se ha propuesto que podría existir una infraestructura ya dispuesta que las naves pudiesen aprovechar, como unos raíles colocados en el camino; volvemos así a la idea de la red de metro alienígena. Pero entonces nos enfrentaríamos a otro serio obstáculo: la construcción de esa infraestructura solo podrían hacerla naves que se movieran dentro de los límites convencionales, es decir, a velocidades inferiores a la de la luz, con su dilatación del tiempo, etcétera. Tampoco parece muy práctico.

Pese a todo, no será porque no se está intentando. En el Centro Espacial Johnson de la NASA existe un laboratorio de física de propulsión avanzada llamado informalmente Eagleworks, y al que la agencia no da demasiada publicidad, pero que bajo la dirección del físico Harold “Sonny” White y con financiación del Pentágono (DARPA, la agencia de investigación de proyectos avanzados de Defensa) estudia cosas como el propulsor de curvatura. En 2021 White y sus colaboradores publicaron que habían conseguido accidentalmente crear una burbuja de Alcubierre en miniatura, a escala microscópica, circunvalando el requisito de la energía negativa.

De la teoría al mundo real

También en 2021, los físicos Alexey Bobrick y Gianni Martire publicaron un modelo físico general de propulsores de curvatura. Es decir, un intento de convertir la idea teórica, pero físicamente imposible, en algo compatible con la realidad. El resultado es más realista, lo cual no quiere decir que sea algo construible; por ejemplo, una nave de 10 metros con una masa igual a la de la Tierra. Pero puede recordar también a ese famoso meme sobre lo que alguien compra por internet y lo que recibe, ya que solo permite viajar a velocidades menores que la de la luz.

Lo que hacen Bobrick y Martire es eliminar cosas del modelo de Alcubierre que no son estrictamente imprescindibles: al prescindir de la velocidad superluminal, ya no hace falta energía negativa, o la cantidad es mucho menor. Para deformar el espacio-tiempo se utiliza un mecanismo real y conocido, un potentísimo campo gravitatorio (de ahí la nave que pesaría como todo un planeta). Y la nave necesitaría un propulsor. De un tipo que no existe.

Eso sí, la buena noticia es que las condiciones podrían ajustarse de modo que se evitara una dilatación sustancial del tiempo. Pero dado que las velocidades serían subluminales, aún seguiríamos hablando de viajes muy largos, demasiado como para prestar crédito a la idea de los ovnis. A no ser que algo se les haya escapado a los físicos, o mientras no aterrice una tripulación alienígena para hacerse selfies con nosotros, por el momento los ovnis seguirán en el pasillo 4, sección paranormal.



Fuente: 20minutos.es