martes, 23 de enero de 2024

Qué es lo que quieren de ARSAT los que buscan su privatización
por Daniel E. Arias


El Arsat 1. No conocemos a nadie que haya visitado su sala de integración, incluidos funcionarios taxativamente macristas, sin sentirse al menos ligeramente aturdido por el tamaño de todo, por la exquisitez del equipamiento, por la minuciosidad de los procedimientos. ¿Esto había que matar?

El 24 de Noviembre publicamos «ARSAT no puede venderse, porque su infraestructura de comunicaciones no tiene precio». Ahora, ante el debate en el Congreso señalamos las «joyas» de ARSAT que pueden buscar los interesados en su privatización. Y porqué debemos defenderlas.

El que compre ARSAT, si sucede (y sería trágico para el país) no puede pagarla. Cualquier cifra es una estafa al estado. No puede porque más allá del puro prestigio, ARSAT tiene demasiados activos demasiado estratégicos.

Pero hay uno que sencillamente no tiene tasación posible: la REFEFO, Red Federal de Fibra Óptica.

Es una estructura anillada de enorme ancho de banda y 38.000 km de extensión lineal, pero cubre todo el país continental. Es la mayor obra de integración territorial de la Argentina en el siglo XXI. A diferencia de los ferrocarriles, transporta información en lugar de bienes y personas, no tiene estructura lineal sino es una malla de enormes anillos regionales, se hizo con plata e ingeniería propias, cubre todo el país continental con inclusión de la Patagonia, se construyó sin ingleses, no tiene acreedores, gana plata y no hay modo de que el país funcione sin ella.

Ésa es la causa por la que no se puede pagar. ¿Cuánto vale que el país funcione?

Antes de la construcción de la REFEFO, que empezó alrededor de 2010, internet y la telefonía celular eran pésimas incluso en el AMBA. Y del interior, ni hablar. Entre 2004 y 2015, la velocidad promedio de internet en Argentina se multiplicó casi 400 veces, y eso nos alineó un poco con la región. Antes dábamos vergüenza.

Sin la REFEFO, Watsapp y Telegram, por citar 2 servicios IP gratis y muy populares, hoy serían imposibles. Salir sin billetes y pagar con el celular, también. Operar cuentas bancarias, ver películas por streaming, ser Tik-Tokker o Youtubber, lo mismo. El que se quede con la REFEFO, debido a su descomunal ancho de banda, será además el dueño de las comunicaciones hiperveloces 5G.

El nombre que más suena como comprador es el de Carlos Slim. El platudo mexicano, dueño de U$ 88 mil millones, ya se quedó con Embratel, la red de telecomunicaciones brasileña, que resistió las privatizaciones de los ’90 porque la defendían los militares locales. Slim la engulló en 2003 por U$ 360 millones. Lo que es una burla.

Dominar la internet, la telefonía celular y la TV de Brasil y Argentina, amén de la mexicana Telmex, haría de Slim un personaje con más dinero y poder que buena parte de los estados iberoamericanos. Por eso por la REFEFO viene ofreciendo U$ 930, y las tratativas vienen desde tiempos de Alberto Fernández.

Además de cobrarnos el uso de una autopista construida con plata federal, el posible dueño privado de la REFEFO tendrá el mismo control de la información que adquirió el grupo Clarín, durante el Proceso, cuando se hizo con las acciones de Papel Prensa. Su capacidad de abastecer o desabastecer de papel, de financiar, endeudar o ejecutar al resto de la prensa gráfica del país con su insumo básico se hizo inmensa.

Eso le permitió comprar otros medios de papel y de aire hasta perder la cuenta, y le posibilitó incluso un control fino de la línea editorial de sus competidores, lo que habilitó un negocio fabuloso: vender no información sino silencio. La cultura de la cancelación masiva de temas aquí empezó con el Proceso, con los mayores estafadores nacionales e internacionales del país muy agradecidos de ello, y desde entonces.

Esta película la venimos viendo «non stop» desde 1977. Pero la secuela, adueñarse de la REFEFO, da acceso a poderes de exacción y control ilimitados sobre otras empresas y la ciudadanía. Y en una época en que casi nadie menor de 40 lee una página de corrido, otorga una capacidad de silenciamiento mucho mayor que la que tenía en los ’70 el monopolio del soporte papel.

Es que Internet es el embudo que agrupa todo, desde servicios viejos como el e-mail a novedades tan inminentes como la domótica, en que tu heladera conversa con tu celular y le recomienda comprar papas, mientras tu auto añade que necesita un mantenimiento de frenos, y Alexa añade que hay que pagar la luz. Ni la KGB de Stalin tenía un control tal fino de la billetera y del día a día de cada uno de sus ciudadanos.

Por eso es clavado que Clarín, Telefónica y Telecentro, como jugadores más locales, le pondrán palos en las ruedas del mexicano. No es imposible que en estos días les agarre un ataque de nacionalismo. Bastante cómico, considerando trayectorias y/o origen de capitales.

Privatizar ARSAT pasa necesariamente por canibalizarla. Hay activos estratégicos serruchables como para enriquecer a muchos empresarios amigos.


Cámara anecoica (que no contiene ecos reflejados en su interior) de CEATSA en testeo de las antenas del ARSAT 2, poco antes de su disparo.

Están los satélites geoestacionarios de telecomuniaciones ARSAT-1 y 2, cuyo diseño y construcción le dieron fama a la empresa. Funcionan impecablemente, ganan unos U$ 40 millones/año, dan internet a escuelas rurales, comisarías, municipios, hospitales de ciudades chicas y destacamentos militares en zonas despobladas, incluídas las bases antárticas argentinas. Lanzados en 2014 y 2015 y con una construcción excepcionalmente robusta, los ARSAT-1 y 2 tienen vida útil planificada hasta pasando 2030.

Está el satélite SG-1 en diseño en INVAP. Tiene la tecnología que se había esbozado para el ARSAT-5, a la que se habría llegado paso a paso si el gobierno de Mauricio Macri no hubiera cancelado los ARSAT desde el 3 al 6 al toque de desembarcar en la empresa. El ancho de banda de este satélite nuevo satélite será fenomenal, si Milei no impide su desarrollo. Tiene cómo.

Sus satélites 1 y 2 son lo que volvió bruscamente conocida a ARSAT como empresa. Y sin embargo, necesitaríamos centenares de satélites SG-1 para acercarnos siquiera al ancho de banda de la REFEFO. Eso no lo tiene ningún país desde el Río Grande hacia el sur.

E incluso con una flota de SG-1 el servicio sería inferior, porque a 36.586 km. de altura sobre el cinturón ecuatorial, la distancia de los catetos del triángulo formado entre hablante y oyente en tierra y el satélite en su sitio orbital raramente anda debajo de los 100.000 km, y eso sin siquiera salir del país. Es un trayecto muy largo, incluso para las señales de radiofrecuencia, que tienen la velocidad de la luz.

De modo que una conversación telefónica por satélite se hace difícil, por ese segundo y medio de demora de la señal en recorrer el ascenso y descenso de la señal. Pero participar en un videojuego, hacer cirugía robótica a distancia o controlar un dron civil o militar, cosas que requeren reacción rápida y tiempo real, eso por satélite geoestacionario es imposible.

Ahí, en la comunicación bidireccional prácticamente instantánea, es donde talla la REFEFO. Afanarse los satélites ARSAT para armar una corporación a beneficio de la Hughes, como intentó Macri (y el Parlamento lo impidió), es un premio consuelo en comparación.

Para resumirlo: los ARSAT-1 y 2 nos pusieron en el mapa de los 10 países espaciales «top». La REFEFO nos permite algo más básico: integrar nuestro propio mapa. Somos el 8vo país del planeta, por superficie, y con poca población y mal distribuida. ¿Qué precio tiene sujetar entre sí por intereses y cultura comunes a 24 provincias sumamente diversas, y con muchas codiciables por sus recursos naturales, sin que se secesionen?

¿Vale U$ 930 millones la unidad territorial del país? ¿Eso tiene precio? ¿Eso es privatizable?

Otro activo son las 104 inmensas antenas de la TDA, la televisión digital de alta definición directa al hogar. Apuntaladas por la REFEFO en sus bases, reparten señal gratis en áreas donde vive el 90% de la población argentina actual, dentro de un radio que llega a los 90 km. si están situadas en sitios altos. Lo único que requiere el usuario es pedir un decodificador a ARSAT, que acreditando jubilación o bajos ingresos, también es gratis.

Es cierto que la gente sub 40 mira cada vez menos TV de aire, pero la cifra se compensa con la cantidad creciente de gente que ya no puede pagarse un proveedor privado de CATV, o televisión por cable. O que no quiere, porque transmite cantidades de contenido inútil o indeseable para el usuario con intereses específicos. Y eso que no se usa, se paga igual.

Las antenas de la TDA no son vendibles por poco apetecibles: sirven a argentinos sin un mango. El distraído negocio de las cableras como Flow o Supercanal será eliminarlas, pero sin apropiárselas. Tras colonizar y/o descuartizar ARSAT, simplemente se las dejará sin mantenimiento, lo que irá generando un apagón gradual, isla por isla, de televisión gratis por aire. ¿Cómo lo sabemos? Porque es lo que hizo Macri.

¿Qué otro activo hay para choriarse en ARSAT? El data center, el nodo central de la REFEFO. Hace 10 años era el de mayor seguridad informática, capacidad y disponibilidad del país y de la región. Cuando la empresa la colonizó la gavilla cordobesa de JxC, se fue apartando cada vez más de su perfil original (50% de usuarios estatales, 50% de privados) y se fue brotando de quintitas y kioskitos particulares de los nuevos funcionarios.

Cuando Macri fletó a los radicales cordobeses y los reemplazó por gente del PRO y de su propia guardia pretoriana, ARSAT pasó de la sartén al fuego. Se fue toda al requinto. Pero el data center, que había llegado a 2015 con U$ 70 millones de inversión, en 2019 se había vuelto sencillamente disfuncional por su transformación en un bolsa de pequeños negocios de grandes gatos, y viceversa.

Además, se había vuelto tecnológicamente menos competitivo por 4 años de falta de inversión y escaso mantenimiento.

Recuperarlo era como limpiar los establos de Augías, y el nuevo presidente Alberto Fernández no parecía Hércules. De todos modos, una revisión interna de currícula, experiencia y aptitudes profesionales de los funcionarios más paracaidistas, particularmente los venidos con Andrés Ibarra y su Ministerio de Modernización, le devolvió cierta vida y funcionalidad tras el despido de los susodichos. Aún si sigue siendo por su naturaleza tecnológica un sitio donde es fácil hacer negocitos, en cualquier futuro troceo y reparto de ARSAT, el Data dista de ser pata o pechuga.

Un premio grosso, pero no en términos económicos sino geopolíticos, es la empresa CEATSA, un «joint venture» de ARSAT y de INVAP, con un 90 y un 10% de capital accionario respectivos. ARSAT e INVAP son firmas estatales emblemáticas, cuya cabeza el macrismo ambicionó poner en una pica, porque logran el milagro de exportar reactores nucleares, radares y servicios satelitales con poquísimo personal, aunque muy experto, y una administración muy austera.

Todo lo que hacen ARSAT e INVAP va a contracorriente de la visión macrista de la economía. Y como las obras de infraestructura comunicacional y las exportaciones nucleares son dato y no relato, innegables y tan innegables como que ambas empresas viven de sus ganancias, este combo le arruina el macaneo a liberales y a libertarios.

Si se le saca CEATSA a INVAP a través del cierre o expropiación de ARSAT, INVAP se queda sin sala de testeo de prevuelo para satélites de gran tamaño y potencia. Entonces también se jode por extensión la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, CONAE, otro pedazo de estado argentino libre de ñoquis y con demasiados satélites de observación de la Tierra exitosos en su trayectoria. Tres pájaros de un tiro.

ARSAT sin la REFEFO es como YPF sin la formación Vaca Muerta, de la cual el 70% en extensión superficial es de la petrolera federal. Por ahora, el gobierno se limitó a poner un hombre de Paolo Rocca en la dirección, lo que relega aún más a YPF a ser el boy-scout de las petroleras privadas, que en esto están cartelizadas. YPF carga con el riesgo y los costos de exploración (de cada 20 pozos, 19 son al cuete y sólo 1 es explotable). Cuando un pozo sale bueno, YPF saca el área a licitación «como de riesgo».

El asunto es que con los bandazos de la política sudaca, el día menos pensado te pinta un presidente inesperado e impredecible, al estilo Evo Morales o Néstor Kirchner, y al cártel se le termina la joda… por un tiempo. Por eso, en el fondo, todo petrolero local o ajeno en el fondo lo que quiere es comprarse YPF. Pague lo que pague, siempre serán chirolas frente a lo que vale, porque lo que vale al país le resulta bastante inmedible. Y que quien luego se atreva a renacionalizarla, deba cargar con dcenas juicios ante el CIADI y de piratas ante los tribunales neoyorquinos.

Volviendo al tema telecomunicaciones. ¿Los lectores notaron cómo se aceleró internet en Argentina entre 2010 y 2012? Bueno, es que ARSAT en aquellos 2 años había metido más fibra óptica que Telefónica en 20 años, y del doble de ancho de banda. Nuestra red informática federal no la tienen ni Brasil ni México. ¿Y se la va a llevar el oligarca mexicano Carlos Slim? ¿Por 930 palos verdes? ¿O Héctor Magnetto, que desde tiempos de Menem pone y saca presidentes de la nación?


En 2014, comparados en ancho de banda con la región, no éramos la potencia comunicacional que es Uruguay, y tampoco Brasil. Pero ya no dábamos lástima. Hoy ya subió a 16 mega. Eso es lo que da la REFEFO.

La REFEFO (yo no le puse ese nombre disfónico) es la mayor obra de infraestructura federal en los que va del siglo, costó un Perú, se hizo con gente y plata argentinos, funciona bárbaro, es imprescindible, casi todos los argentinos la usan, y casi ninguno tiene siquiera idea de que existe.

No tiene idea porque la REFEFO no sólo está enterrada a dos metros de profundidad promedio, sino justamente porque funciona bien. Y funciona bien porque las camionetas de ARSAT salen como un tiro desde las cabeceras regionales a repararla cada vez que algún arquitecto o intendente la rompen con retroexcavadoras, aunque su traza está muy señalizada.

Pierdo la cuenta de las veces que las máquinas municipales de Sergio Massa, entonces intendente del Tigre, dejaron en apagón informático tal o cual región del país arrancando mazos de cables troncales.

Los cables de fibra optica de vidrio ultrapuro están muy blindados y aguantan bien los ataques de otros animales más subterráneos que los mentados. También se defiende bien de raíces de árboles y arbustos. Pero aún sin esa suma de atacantes externos, la fibra óptica va perdiendo su transparencia casi perfecta, y en 20 años hay que sustituirla.

Si se pierde la REFEFO a malas manos, cuando regrese a lo que quede de país algún partido más industrialista y menos «market friendly» (antes se decía «vendepatria»), nos exponemos a que esté hecha percha. Como lo estaba YPF refundada que sustituyó a REPSOL, 10 años después de que el vampirismo ibérico vaciara Loma de la Lata, y se le diera el raje.

Aún si el que manotee la REFEFO la cuida (y sería raro), e incluso si invierte en su crecimiento (antes van a chiflar los chanchos), le estaremos pagando peaje a algún otro vampiro nacional o internacional cada vez que la usemos. Que viene a ser siempre, porque la Internet la usamos desde que nos despertamos hasta que nos acostamos, como ahora que Ud. está leyendo este artículo en AgendAR. O yo, cuando lo mandé.

Si el original de este artículo le llegó rápido a AgendAR, si Ud. lo pudo descargar en menos de un segundo, es porque la REFEFO es un tiro, en comparación con el estado de cosas en 2010. Toda lentitud o corte de servicio son añadidos de su proveedor de internet, que es pura iniciativa privada, pero privada de iniciativa. Una autopista puede ser muy veloz, pero si el concesionario del peaje abre dos cabinas de pago en hora pico, las colas y los bocinazos son cosa de él.

Dice mi excompañero de ARSAT, el Dr. en Informática Alfredo Moreno, titular de las cátedras de TICS en las Universidades de Avellaneda y de Moreno (del partido, no la persona), el nombre de Slim como próximo Señor de los Anillos de la REFEFO podría ser bastante real. Hemos discutido que también eso puede ser una falsa bandera de algún otro plutócrata, para que le ladremos al árbol equivocado.

Por ahora, el grupo empresario que más ganaría de esta expropiación al fisco sería Clarín. Ante todo, evitaría la posibilidad, que siempre fue remota, de pagar tarifas reales por su uso. Por ahora, paga tarifas de chiste -es decir subsidiadas- a través de fachadas como Red Intercable, formada por por 230 PyMES de 580 ciudades en 21 provincias argentinas. Ergo, el 2do mayor multimedio de Sudamérica hoy paga como si fuera una flaca cooperativa pueblerina. Si te volvés el dueño de la REFEFO, no pagás nunca más y los demás usuarios te pagan a vos.


Las Toninas, provincia de Buenos Aires, punto de enlace de la REFEFO con el resto del mundo.

Pero además, y perdón por repetirme, sería una adquisición que daría acceso a poderes ilimitados sobre ese nuevo órgano del cuerpo humano: el celular, el soporte físico por el cual el argentino de a pie se informa o desinforma.

Hay dos problemas con esto de ser el nuevo amo de la REFEFO: si no se la mantiene, y eso cuesta plata, se cae, y bastante rápido. Sólo la puede soportar un grupo que se sabe a prueba de todo, de tenerla en buen estado, o de pagar el costo politico de dejarla decaer. Clarín califica, Slim no sé. Aquí al mexicano le va bien, pero no juega de local.

El otro problema es que ARSAT gana plata, no la pierde. Razones para robársela al estado, no hay, salvo que da un muy mal ejemplo. Pero hay un tercer problema: ARSAT es propietaria legal y efectiva de todos sus activos, no una gerenciadora. Para enajenarlos, se requiere una ley aprobada por ambas cámaras del Congreso.

Y allí las cosas son resbaladizas porque pese a mucho dialoguista chanta y lamedor/a de felpudos que hoy trata de rescatar con remiendos y zurcidos legales un decreto ómnibus cuadradamente inconstitucional, no hay mayoría segura.

No es imposible que veamos repetirse casos como el de la «Ley Banelco», la reforma laboral de Patricia Bullrich en tiempos de De la Rúa. No hubo que rascar mucho para descubrir que desde tiempos de Menem se pagaban cifras siderales y mediante discreto sobrecito en ambas cámaras por levantar la mano a favor del gobierno o faltar a sesión.

Sólo que si se destapa otra olla de gusanos como aquella, hoy no hay un o una vice que se vaya a ir del cargo con un portazo indignado, como el Chacho Álvarez.

El que mostramos arriba, mandado por el Negro Navarro, es un video muy «de asamblea», que trata de eliminar desacuerdos entre los laburantes de ARSAT sobre qué es lo más valioso en esa empresa.

La parte económicamente más chiche en un desguace de ARSAT es la REFEFO, la Red Federal de Fibra Óptica. Perdón por repetirme, pero hay que sintetizar: le serviría a Carlos Slim -o tiburones de parecida dentadura- para montar su despliegue celular 5G. La parte diplomáticamente más valiosa de ARSAT, sin embargo, es su empresa CEATSA, de la que tiene el 90% del paquete, con el 10% restante de INVAP. Comprar CEATSA para destruirla tiene sentido.

CEATSA, empresita cuya existencia desconoce el 99,90% de los argentinos es el laboratorio de testeo satelital de pre-vuelo mejor equipado del subcontinente, e INVAP es el mayor y mejor constructor regional de satélites. Una mosca, en comparación con Hughes, Orbital Sciences o Starlink, pero en todo asado al aire libre las moscas joden, porque pretenden la misma comida del asador.

Quien se quede con CEATSA deja sin ensayos de pre-vuelo a los dos grandes desarrolladores de satélites del país: la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y a la propia ARSAT, que son las que les hacen pedidos a INVAP. Liquidar a esta firma barilochense garantiza que no haya más satélites geoestacionarios argentinos de telecomunicaciones.

Pero además de descalabrar al único diseñador y constructor espacial serio del país, arranca del piso a toda su cadena local de firmas privadas proveedoras de componentes. Para la Argentina espacial, eso es la muerte de un plumazo tras 28 años de esfuerzo con buenos resultados. ¿Elon Musk está dispuesto a eliminar a la Argentina como contendiente espacial de Space X, y de su inmensa flota de satélites de internet a baja altura, Starlink?

Creo que sí. No es que ARSAT, con 2 satélites GEO, le quite el sueño a un tipo que ya puso 5000 Starlinks en órbita baja, y quiere llegar a 45.000. Por supuesto, Starlink ofrece comunicaciones casi sin latencia. Starlink es como una REFEFO tendida no a dos metros de profundidad bajo la Argentina, sino a entre 360 y 600 km. de altura sobre todo el planeta.

Pero la idea de Musk hace 30 años que la viene tratando de llevar a cabo el Dr. Conrado Varotto, fundador de INVAP y luego de la CONAE: una flota de unos 20 o 30 satélites argentinos chicos navegando en red. Y para garantizarle el acceso al espacio a esa flota, y darle capacidad de reposición, una escalera propia: los lanzadores a órbita baja Tronador, de la empresa VENG (Vehículo Espacial de Nueva Generación). Pero por el apoyo que le dio la política criolla, Varotto ha vivido hablándole a las paredes.

Musk no inventó nada, pero cabalga sobre un complejo industrial-militar como no hubo otro en la historia, y necesita aplastarnos. No somos demasiado peligrosos, pero producimos Varottos con cierta regularidad. Somos Argentina, gente: hacemos goles en tiempo de descuento.

A la larga, no hay enemigos chicos.

Todo país mediano con un programa espacial y satelital propio, y buenas universidades públicas en tecnología y ciencias, a la larga es un amenaza latente para un dominador global como el Elon. Por lo demás, los intereses de Musk, del State Department y del Pentágono los hacen una única entidad financiera, política y funcional. Y estos tipos no quieren que seamos país, sino un lugar.

La eliminación de la TDH (Televisión Directa al Hogar) beneficia a las cableras privadas, y la del data center de ARSAT, a sus competidores privados, muy sub-equipados en proporción.

En comparación y usando lenguaje militar, la REFEFO y CEATSA son blancos principales, y la TDH y el data center, dos de oportunidad. En la inminente y bien planificada masacre de activos físicos, de activos organizativos, de intereses, de derechos y de capacidades que se le viene encima a la Argentina, el sistema educativo público es apenas una víctima casual.

Y es que si destruyen ARSAT, quedan sin internet satelital miles de escuelas rurales. Y a estos hijos de puta no les importa.



lunes, 22 de enero de 2024

La CNEA y Nucleoeléctrica fabricarán radioisótopos para el tratamiento del cancer
por Daniel E. Arias




La Comisión Nacional de Energía Atómica, a través de su Gerencia de Área Producción de Radioisótopos y Aplicaciones de la Radiación, rubricó un memorando de entendimiento con Nucleoeléctrica Argentina para estudiar la factibilidad de producir lutecio 177 (Lu-177), mediante irradiación de blancos en la Central Nuclear Embalse.

“Este acuerdo marca el interés de CNEA y todo el sector nuclear en realizar investigaciones con el fin de mejorar la salud de la población”, remarcó la entidad estatal. Participó de la firma su presidenta Adriana Serquis, que está en el cargo desde junio de 2021.

El Lu-177 es un radioisótopo de vida corta que se utiliza para el tratamiento y diagnóstico de cáncer, especialmente de próstata o los tumores neuroendocrinos, y que sirve para atacar las células malignas sin afectar a los tejidos sanos que están alrededor.

El lutecio Lu-177 se une a una proteína llamada receptor de la somatostatina que se encuentra en algunas células de tumores neuroendocrinos. Se acumula en estas células y emite una radiación que tal vez las destruya.

Cabe mencionar que la Central Nuclear Embalse está ubicada en la costa sur del embalse del Río Tercero en la provincia de Córdoba. Su construcción se inició el 7 de mayo de 1974. El 20 de enero de 1984 comenzó su operación comercial y finalizó su primer ciclo operativo el 31 de diciembre de 2015.

En octubre de 2023, la CNEA y Nucleoeléctrica Argentina habían firmado otro acuerdo de asistencia técnica para la finalización y puesta en marcha del reactor modular pequeño CAREM.

Comentario de AgendAR:

En el arte o la ciencia de tronar tumores y metástasis resistentes, el combo de PSMA con lutecio 177 equivale a un misil inteligente con carga nuclear.

El PSMA, el misil inteligente, es un anticuerpo monoclonal que reconoce con bastante selectividad las células cancerosas generadas por tumores prostáticos y neuroendócrinos.

A recordar, los anticuerpos monoclonales le valieron, como tecnología médica, el Nobel de 1984 al argentino César Milstein, refugiado desde los ’60 en Inglaterra. ¿Se puede producir PSMA en Argentina? Tal vez sí, importando, como si fuéramos brutos en biotecnología. O comprando las patentes vigentes, que van a costar un riñón. Mejor aún, inventando caminos biotecnológicos alternativos al de Novartis para llegar a un producto final idéntico en performance, pero accesible. En ese caso, tendríamos un genérico Nac & Pop.

Esas argentinadas ya las hacía Biosidus en la década del ’80, y con éxito clínico y de mercado. En la región, esta start-up del grupo farmoquímico Sidus en los ’90 se daba el gusto de vender con marca propia, por fama. Pero la región no es el mundo.

Por el cruce de curvas de calidad y precio de Biosidus, a pedido de varios grandes laboratorios multinacionales, a fines de siglo exportaba sus genéricos a la UE y EEUU, y no a granel sino con el pakaging original de cada multis, según contrato. Hacía lo mismo que algunas empresas de Corea y la India, las dos grandes fabricantes mundiales de fármacos biológicos genéricos desde hace 40 años. Si el genérico es una molécula idéntica a la que originó la primera patente y tiene la misma efectividad pero un precio mucho menor, ninguna autoridad regulatoria hará preguntas, y médicos y pacientes creerán que fue hecho en Alemania o Suecia.

Ese tipo de márketing excede la farmacología, nació en los ’70 pero hizo boom en los ’90 y continúa. Hoy si sos rico y te compras un auto japonés o alemán, por dentro tal vez sea chino, mexicano o turco, o todo junto. Y si no te enterás, debido a que anda joya, es porque las marcas famosas cuidan su prestigio. Bueno, no siempre.

Pero somos argentinos, no hay razones para que lo que hagamos aquí y en pesos nos lo cobren a precio internacional y en dólares.

En cuanto al lutecio 177, que se vaya a obtener en la Central Nuclear de Embalse es un notición desconcertante. Muestra que las centrales CANDU, una ingeniería que la Argentina conoce a fondo, pueden tener aún más virtudes ocultas que las que demostró Embalse en 40 años de operaciones. En todo ese tiempo, fue la mejor, la más confiable y la más disponible unidad de potencia del país, incluidas térmicas e hidroeléctricas.

Es un axioma del gremio atómico que los radioisótopos se producen en reactores especializados y de baja potencia, como el actual RA-3 o el futuro RA-10 de Ezeiza. En cambio la electricidad nuclear se produce en centrales como las Atuchas o Embalse. Las centrales son bichos tecnológicamente muy distintos de los reactores, y especializados en lo suyo, electricidad, nada más.

Pero las centrales CANDU, como Embalse, tienen trucos. Desde los ’90, la central cordobesa produce cobalto 60, el radioisótopo más común en gammaterapia, que a su vez es la forma más frecuente de radioterapia oncológica.

Ahora que Embalse va a producir también lutecio 177 nacional, se abren posibilidades de armar todo el misil anticáncer en Argentina. Si se hacen contratos al respecto con el CONICET y las universidades nacionales más expertas, como la UBA o la UNSAM. Ojo, eso a condición de que el estado nacional siga teniendo la propiedad de Nucleoeléctrica SA (NA-SA), dueña y operadora de las tres centrales nucleares que tenemos.

Viento de proa

Hablar de desarrollar un radiofármaco biológico totalmente argentino hoy no tiene el habitual viento en contra. Tiene un huracán.

El gobierno de Javier Milei dice que va a privatizar NA-SA pero también que no la va a privatizar, pero que sí la va a recontraprivatizar, pero no tanto.

No tanto, porque, como explica con el nuevo Secretario de Energía, el Dr. Eduardo Rodríguez Chirillo, el estado se quedaría con «la acción de oro» del paquete accionario. Que a lo sumo sirve para impedir que el nuevo dueño cierre la central si no le cuadran las cuentas. Pero no lo fuerza a hacer cosas nuevas.

De modo que sería bueno que esta nueva producción de lutecio-177 se añada a la de cobalto 60, que el país exporta desde los ’90. Y que cuando haya nuevo dueño privado de NA-SA, si lo hay, se encuentre con el negocio montado con todos los moñitos, y facturando.

Que es como se encontraría con la NA-SA de hoy en su métier principal: la electricidad. NA-SA empieza 2024 con 3 centrales muy buenas, construídas, mantenidas y defendidas contra viento y marea. Están en un estado técnico que, según disponibilidad, seguridad y potencia instalada, es mejor que cuando eran cero kilómetro. Y eso por intervenciones e innovaciones argentinas a lo largo de décadas. Hoy, a diferencia de en los ’90, NA-SA es una pera colgada bajito: MUY codiciable.

Los resultados de toda privatización eléctrica son previsibles: se han mantenido consistentes desde los ‘90. Los privados vienen a cobrar y no ponen un mango. Y no sólo ahorran en nuevos negocios o en ampliación del habitual. Pijotean hasta en mantenimiento del parque existente.

Se ha visto hasta en Francia, donde la privatización nuclear llevó al colapso de la segunda mayor flota de centrales nucleares del mundo, por abandono de equipos y pérdida de recursos humanos por jubilaciones anticipadas. De 56 centrales perfectamente operativas en 2022 quedaban 28, la mitad.

Los licenciatarios en Francia hicieron lo que hacen en todo el mundo: no venían a garantizar buen estado técnico o capacitación en recursos humanos, pero sí sus ganancias. Aquí en Argentina es todo más descarado y brutal. El operador que no es un parásito es un vaciador, o ambas cosas. ¿Repsol, Iberia, Marsans? ¿Traen recuerdos esos nombres?

Chirillo mismo en los años ’90 asesoró al presidente Carlos Menem en la creación del esquema actual en generación y distribución. Eso lo hace uno de los muchos padres putativos de, por ejemplo, Edesur, empresa con madre menos precisa según sus usuarios y/o víctimas (aunque es la italiana ENEL), y que reparte imparcialmente luz o apagones, según venga la meteorología.

Si hace calor, comprate velas o mudate.

El misil atómico anticáncer

Volviendo a la parte biológica del posible misil anticáncer nacional, la creación de un anticuerpo monoclonal con carga radioactiva asequible en pesos depende mucho de nuestra industria farmacológica. Está para atrás. Biosidus fue todo lo Argentina que pudo mientras pudo. Desde tiempos de Macri pertenece a un “Investment Fund”, uno de esos califatos financieros con demasiadas esposas en compraventa envejeciendo en el harem. De bicicletas financieras con nombre inglés, los «funds» saben todo y si no, lo inventan. Pero de producción real…

Eso le debería dar la pelota a nuestras start-ups biotecnológicas. Pero a condición de que sigan teniendo esa caja de herramientas y fuente de recursos humanos que es el CONICET.

Caso de tapa de libro, el de Galtec, la empresa fundada por el Dr. Gabriel Rabinovich para transformar en drogas terapéuticas en cáncer y enfermedades autoinmunes su descubrimiento de las galectinas, cuando era un becario, hace 30 años (ver aquí). Las galectinas han abierto un frente tan novedoso en la investigación clínica en oncología y en lupus que parece inevitable que Rabinovich sea nuestro próximo Nobel.

Pero los Nobel son para la tribuna. Es mucho más importante que Galtec logre montar una producción de galectinas de uso terapéutico en el país, y en cantidad y a precios decentes de fronteras para adentro, y las exporte al precio que le convenga. Y eso para mejorar el acceso argentino a la salud. Por algo este investigador cordobés se hizo empresario, y no porque le guste serlo.

A mediados de Diciembre de 2023, Rabinovich ha tratado de hablar con el entonces recientísimo presidente Javier Milei respecto de los planes de éste de cerrar el CONICET, pero no cerrarlo, pero recontracerrarlo y bien cerrado, pero no tanto. Ésa es la claridad del gobierno en el plano del discurso. En la práctica, el nuevo interventor, un clonador de animales que ya le produjo a Milei varios clones del famoso Conan, ya está dejando sin fondos a becarios del CONICET que necesitan hacer posdoctorados en el exterior.

Y no, Milei no recibió a Rabinovich. Prefiere hablar con Conan, aunque está muerto, y piensa que el CONICET es un nido de ratas estatista e inútiles. Además, tuvo demasiados compromisos para brillar en representación de las Fuerzas del Cielo en sitios tan hostiles a la vida humana como la Antártida y Davos.

La clínica de los radiofármacos

El lutecio 177 es un radioisótopo de vida corta, apenas 6,7 días, lo que lo hace imposible de estoquear. Hay que hacerlo llegar rápido a los hospitales no bien salga de Embalse. En su camino de decaimiento radioactivo, el lutecio 177 emite un positrón (llamado también electrón positivo, o de Auger) y varios rayos gamma de baja potencia.

El positrón es bastante destructivo para el ADN celular. Pero al moverse como una partícula, encuentra resistencia a su paso y va perdiendo energía en sucesivas colisiones contra diversas moléculas. Por eso es de recorrido micrométrico: resulta bastante seguro que mate a la célula que lo absorbió y a muy pocas contiguas.

Los anticuerpos PSMA, la parte inteligente del misil, son golosamente ingeridas por las células de tumor primario o de metástasis, tanto si son de cánceres de próstata o neuroendócrinos. Una célula prostática cancerosa absorbe normalmente hasta 1000 veces más PSMA que una sana.

Pero como este tentador caramelo monoclonal viene con un regalo radiotóxico, la destrucción de células sucede muy selectivamente en los tumores y metástasis, y los efectos secundarios son bastante bajos.

Los fotones gamma de baja potencia que emite el Lutecio 177 son más penetrantes pero menos dañinos, y justamente por eso permiten tomar imágenes muy precisas del tumor. Esto permite hacer un uso doble de las técnicas PET y SPECT, tomografías por emisión de positrones pareados o solitarios. De este modo se estudia en detalle de forma, localización y estado metabólico de los tumores, pero en el mismo acto médico de inspeccionarlos y planear el futuro del tratamiento, ya se los está irradiando desde adentro, y destruyendo.

Este mix de terapia y diagnóstico ya tiene nombre, como toda novedad que se va abriendo paso: es el enfoque teranóstico. Con esto la vida del paciente, de suyo complicada, tiene menos idas y vueltas al hospital, y éste a su tiene más disponibilidad de horarios y/o internaciones y puede atender a más pacientes. Ganan todos.

Según los límites fijados por la FDA de los EEUU, la primera agencia grande de licenciamento en aprobar un teranóstico con lutecio, no se deben dar más de 6 inyecciones/año, el equivalente en dosis de radiación absorbida de una tomografía de cuerpo completo.

¿Demasiado cautelosa la FDA? Es poco decir. Los pacientes que reciben teranósticos por ahora son los terminales, los que tienen metástasis descontroladas porque ya perdieron todos los rounds anteriores con terapias menos innovadoras.

La eficacia del combo PSMA con lutecio 177, de acuerdo a decenas de estudios, es ésta: el tiempo en que se logra detener el avance de un cáncer de grado 3 o 4, pasa de 3,4 meses a 8,7 meses. Luego, el cáncer recidiva. La supervivencia general se alarga 11,3 a 15,3 meses.

Cuatro meses más en este mundo podrá parecer poco. Pero eso se debe a que, según usos y costumbres, todos los estudios a la fecha se han hecho con pacientes que se ligaron tumores refractarios, que no responden a casi nada.

Son una minoría desafortunada. Pasaron por todas las terapias convencionales, químicas, quirúrgicas y radioactivas, incluyendo -en el caso de próstata- castración por hormonas. Todo ello, en estos hombres, no logró más efectos que generar células tumorales evolucionadas para resistir todo lo que se les ha ido tirando encima.

Sería lógico que con pacientes menos comprometidos, e incluso recién diagnosticados, los resultados sean mucho mejores, pero la medicina no aspira a ser lógica sino fáctica: se necesita de estudios comparativos.

Efectos secundarios se han visto, pero no son severos. Sequedad bucal, ante todo, porque el PSMA no sólo ataca las células tumorales de próstata y sus metástasis, sino las de las glándulas salivales perfectamente sanas, que a veces son captadoras de este anticuerpo. Este efecto lo ha tenido el 13,4 de los pacientes en estudios grandes.

Por problemas similares con el bazo y médula osea, esas dos cocinas de glóbulos rojos y blancos, en algunos casos los pacientes hacen anemias, neutropenias o bajones de plaquetas, y requieren de alguna transfusión.

Dado que el primer radiofármaco teranóstico aprobado por la FDA es de Novartis, está casi garantizado que sea carísimo incluso en EEUU, y de poca accesibilidad social, especialmente en ese país donde casi todo intento de generar un sistema nacional y público de salud como el de Francia, Canadá o Finlandia, es tildado de comunista.

Esto va a impedir durante mucho tiempo que un teranóstico con lutecio se vuelva tratamiento de primera línea. Por el contrario, garantizará que siga años como terapia de última opción, de ésas tan caras que aquí sólo las recibís tras hacerle un juicio de amparo a tu obra social. Si tenés una, claro.

Esta parsimonia de la FDA y del establishment médico con las novedades se puede vender como cautela regulatoria, pero en realidad -aunque pueda serlo- es TAMBIÉN un modelo de negocios: vender poco y cobrar horrores.

La buena noticia es que cuando después de las quimioterapias con docetaxel y ezalutamida, o de antiandrógenos como la abiraterona y la enzalutamida se agotaron todos los tratamientos de primera y segunda línea, hay otra trinchera más escalonada en profundidad. Pero está lejos y hay que llegar vivo a ella.

Hay una cuarta línea de trincheras en estudio y con muy buenos resultado. Es otro tratamiento de última instancia con actinio 225. Éste es un radioisótopo superpesado, que emite partículas alfa, es decir núcleos de helio.

Las enormes partículas alfa tienen un recorrido aún más corto que el de los positrones, pero mayor masa y un poder destructivo del ADN mucho más contundente. Nada impide ligar actinio 225 al mismo anticuerpo monoclonal PSMA, el misil inteligente, usado con el lutecio 177, solos o en conjunto.

Dado que estamos en un nuevo intento de hacer que la Argentina regrese al siglo XIX en materia de capacidades científicas y derechos sanitarios, AgendAR fija posición: necesitamos teranósticos desarrollados y fabricados por la CNEA, NA-SA, el CONICET y las farmacológicas nacionales.

Que cuesten en pesos, que sean accesibles a través de hospitales públicos a todo argentino de a pie, y que además sean exportables.

Somos una potencia biotecnológica que no se asume. Y eso cuesta plata.

Y vidas.


El senador Blanco exigió información sobre el buque británico que navegó por aguas argentinas
A través de un pedido de informes, el senador Blanco consulto “si se prevé denunciar ante la Organización Marítima Internacional el uso de bandera ilegal Falklands y si esta cuestión formará parte de la Agenda Malvinas.”




El senador nacional Pablo Blanco (UCR – Tierra del Fuego) presentó un pedido de informes para solicitar al Gobierno Nacional que informe respecto a la navegación por aguas argentinas del buque británico RRS Sir David Attenborough con bandera de la Islas Falklands.

Además, busca saber “si el Gobierno tiene planeado realizar ante las autoridades chilenas una formal queja por el apoyo brindado a un buque con bandera ilegal”, advirtió.

“En enero del año 2023 ya había ocurrido, por eso solicitamos que informen que previsiones se adoptarán de ahora en más; si se informó al Gobierno Británico el contenido del decreto presidencial 256/2010 que establece que ‘todo buque que se proponga transitar entre puertos ubicados en el territorio continental argentino y en las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur deberá solicitar una autorización previa”, explicó Blanco.

También, consulto “si se prevé denunciar ante la Organización Marítima Internacional el uso de bandera ilegal Falklands y si esta cuestión formará parte de la Agenda Malvinas pactada entre el presidente Javier Milei y el Canciller Británico David Cameron y qué otros temas incluirá dicha agenda”.

Del mismo modo, relató que “cuando esto mismo sucedió hace un año nos llamó profundamente la atención el silencio de nuestra Cancillería y del Embajador en la República de Chile sobre el asunto. En efecto, el gobierno anterior nunca realizó ningún tipo de acción o comunicación orientada a la defensa de intereses o posiciones de nuestro país”.

“Los más altos intereses nacionales están en juego y el gobierno nacional no puede ignorarlos. Para los argentinos y los fueguinos la causa Malvinas es sagrada y debe ser defendida activamente y con altura en todos los foros internacionales”, aseveró.

Por ello Blanco señaló: “Resulta imprescindible que el Congreso sea informado de este asunto puesto que las Relaciones Exteriores constituyen uno de los activos más valiosos de la república. Delegar estas funciones, no hacerse cargo de ellas es regalar soberanía y los argentinos no estamos dispuestos a permitirlo”.



sábado, 20 de enero de 2024

Un salteño en el corazón de una de las joyas a privatizar
Egresado de la UNSAM, trabaja en el INVAP diseñando un satélite geoestacionario argentino. Es un defensor de los espacios de enseñanza estatales en los que se formó.
Por Analía Brizuela



"Soy de la zona sur, de barrio Bancario", se presentó Matías Escobar, el primer ingeniero aeroespacial salteño que concluyó sus estudios en 2023. Desde ese barrio populoso de la capital salteña encontró su vocación en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) cuando se inscribió para cursar la carrera de Ingeniería en Sistemas Aeroespaciales que se abrió en 2015.

Antes de estudiar en ese campus universitario en la provincia de Buenos Aires, Matías participó en las clases abiertas del profesor Daniel Córdoba. En los anfiteatros de la Universidad Nacional de Salta dió sus primeros pasos en eso de generar conocimiento de manera participativa. Todavía hoy, en la UNSa esos cursos continúan abiertos cada sábado para toda o todo adolescente curioso mayor de 15 años.

Por la facilidad de Matías para resolver problemas relacionados con el pensamiento matemático, cuando terminó la secundaria decidió cursar la carrera de Licenciatura en Física en la UNSa. Duró allí solo dos años, el tiempo que le llevó comprender que lo suyo no era lo teórico o la investigación abstracta.

Buscó por campos de la ciencia aplicada una carrera que le permitiera un futuro asociado a trabajo concreto. Indagó entre varias ingenierías: aeronáutica, nuclear, telecomunicaciones. "Hasta que un día, de casualidad, llegué a un video del director de mi carrera", Roberto Yasielski. Como se trataba de un anuncio para la primera cohorte, el video relataba que la carrera era la primera de Latinoamérica. Y fundamentalmente contaba "cómo era la carrera y cuál sería la salida laboral, que casualmente era saber diseñar y construir satélites. Ni lo dudé".

La universidad admitía ingresantes con algunos años cursados y aprobados en carreras afines. Contó a este medio que en su carrera se aprende mediante proyectos, uno de los objetivos en sus búsquedas.

Cuando aprobó el ingreso y se mudó a Buenos Aires para cursar en la UNSAM, le tocó trabajar y estudiar. "Fue duro, estaba a full. Lo bueno es que ahora reabrieron las inscripciones (en su carrera) y quienes aprueben el ingreso podrán acceder a una beca que les permitirá dedicarse tiempo completo al estudio", adelantó. En su página, la universidad bonaerense -siempre para el caso de Ingeniería en Sistemas Aeroespaciales- menciona concretamente que "a todo el estudiantado admitido se le otorgará una beca de formación intensiva destinada a garantizar una dedicación de tiempo completo a los estudios universitarios".


Imagen: gentileza @unsamoficial.

Actualmente el lugar de trabajo de Matías Escobar es San Carlos de Bariloche, aunque no precisamente el Instituto Balseiro. "Trabajo en la fábrica de satélites que tenemos en Argentina (INVAP SA), en el área de satélites geoestacionarios". Esos sistemas aeroespaciales orbitan a 36 mil kilómetros de la Tierra. El ingeniero salteño recordó en la entrevista que Argentina logró dos cupos orbitales en 1985, por eso actualmente los argentinos cuentan con dos espacios en órbitas específicas que fueron ocupados por los satélites ARSAT 1 y 2.

En un paper académico sobre la desregulación del mercado satelital, Diego Hurtado (UNSAM) y Natasa Loizou (CONICET) precisaron ese momento. "En 1985, durante el gobierno de Raúl Alfonsín se había comenzado a trabajar en la generación de las capacidades institucionales necesarias para instalar en Argentina sistemas de satélites geoestacionarios de comunicación. Ese mismo año (...) se logró que la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones) reservara para Argentina dos posiciones orbitales –80° O y 85° O– con el plazo de seis años para ocuparlas con dos satélite ". Después de varios proyectos, en 2006 llegó ARSAT que puso en órbita dos satélites. "En estos momentos trabajamos en el proyecto del satélite SG1", precisó Escobar.


Imagen gentileza Sputnik news.

En su lugar de trabajo, el ingeniero salteño integra el equipo que diseña ese satélite geoestaonario que tiene por objetivo sustituir al ARSAT-1, que fue lanzado el 16 de octubre de 2014 cuya vida útil de 15 años concluye pronto. "En 2029 tiene que ser reemplazado por otro", recordó.

Matías acotó además que durante la presidencia de Mauricio Macri el proyecto en el que participa quedó sin financiamiento. Actualmente, el proyecto se encuentra activo.

La composición de trabajadores en planta de INVAP es federal. Provienen de distintas provincias, aunque las de Río Negro, Buenos Aires y Córdoba, más CABA, agrupan la mayoría de los trabajadores con un alto nivel de especialización. "Mis compañeros son de Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, Mendoza", enumeró el salteño.

INVAP (Investigación Aplicada) fue fundada el 1 de octubre de 1976 por un acuerdo entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el gobierno de Río Negro. Hoy es una sociedad anónima con participación mayoritaria de capitales argentinos. Hasta junio de 2023, INVAP Argentina SA y Eólica Rionegrina SA detentaban la mayor parte de las acciones. Los actores se completaban con Black River Technologies (EEUU), INVAP do Brasil LTD, INVAP Netherland BV e ICHOS BV (Holanda).

La coyuntura política la atraviesa de manera directa. En el Anexo 1 del proyecto de ley omnibus que promueve el gobierno nacional se detallaron las empresas argentinas sujetas a privatización. En el segundo puesto aparece la "Empresa Argentina de Soluciones Satelitales" o ARSAT. El proyecto en el que trabaja Matías Escobar depende directamente de la permanencia de ARSAT, que está en manos del Estado argentino desde su creación en 2006. INVAP es su proveedora directa.

"Por ahora se siente un parate, un stand by, un vemos qué sucede", describió Matías sobre las primeras semanas de la presidencia de Javier Milei. "Entiendo que en ARSAT están pensando cambiar toda la gerencia y eso implica que ingrese gente nueva, que evalúen cómo siguen los proyectos", comentó. " Si bien nosotros estamos trabajando en los proyectos que tienen varios años", dijo, "tendremos que esperar hasta saber qué definiciones toman las nuevas autoridades".

La preciada joya de las tecnológicas estatales se ubicó en el foco de las empresas cuya privatización sería inminente. Eso quedó claro el 10 de diciembre de 2023 cuando Milei mencionó al empresario Elon Musk. Su llegada a Argentina se debe a varios factores -entre ellos la apetencia por las dos posiciones orbitales argentinas- y a cambios que atraviesa el mercado aeroespacial.

Para el ingeniero salteño, uno de esos giros en el paradigma ocurrió en las últimas dos décadas. "Hasta hace 20 años la mayoría de los satélites eran construídos por las agencias espaciales de los países y ellos eran dueños de los satélites". A principios del presente siglo el sector privado ingresó al mercado. "Fue beneficioso en algunos sentidos", opinó Matías. "Abrió el juego a empresas pequeñas que podían ofrecer servicios y también a las universidades -como las públicas en Argentina- que comenzaron a visualizar la posibilidad de lanzar satélites, no orientados a un servicio lucrativo, sino para formar académicamente estudiantes".

El egresado de la UNSAM recordó además que los costos de lanzamiento bajaron cuando Elon Musk -con StarLink- diseñó los cohetes que permiten lanzar los satélites pero con un detalle significativo: los lanzadores reingresan a la Tierra, se recuperan y son reutilizados. "Por la baja en la cadena de costos, las universidades comenzaron a lanzar satélites y a formar gente", contó en referencia a la carrera que abrió la universidad bonaerense en 2015. Actualmente, "Argentina no lanza satélites", recordó el salteño. En el continente sudamericano solo existe una plataforma de lanzamiento en la Guayana Francesa.

En el país, desde la creación de INVAP en 1976, distintas generaciones de ingenieros e ingenieras buscaron alcanzar ese hito. "Argentina tiene un proyecto para poner satélites en órbita. La idea sería poder lanzarlos desde Bahía Blanca", en el Centro Espacial Manuel Belgrano que en febrero de 2022 anunció la reactivación del proyecto del Tronador II y III. De concretarse, "sería el primer país latinoamericano en contar con esa tecnología", dijo Escobar por el cohete propulsor que tendría una capacidad de carga de 750 kilos. Podría posicionar objetos en órbitas bajas, entre 400 a 700 kilómetros de la Tierra. Hubo varios intentos, el último fue el proyecto Cóndor, desactivado en los noventa por Carlos Menem.

De alcanzar ese objetivo, Argentina se acercaría aún más a los intereses que persigue StarLink. De hecho, ya lo hace, porque ARSAT oferta internet satelital. "Uno tiene internet en su casa por un servicio por cables"; son los cables submarinos y la fibra óptica terrestre. "Pero ARSAT hace tiempo brinda el mismo servicio de internet con satélites", explicó Escobar. Detalló el proceso: los satélites de ARSAT repiten una señal que llega desde estaciones centrales en tierra y la retransmiten hasta un usuario que -por medio de una antena- toma el servicio. "La empresa de Elon Musk brindaría un servicio similar, pero en vez de tener un satélite que hace ese trabajo, tendría miles", dijo.

Hay varias diferencias: estarían mucho más cerca de la Tierra en órbitas que compartiría con Argentina si produce exitosamente los cohetes de la serie Tronador; son sistemas aeroespaciales de menor tamaño comparados a los geoestacionarios; y será pago para todos los abonados a StarLink. "ARSAT tomó la decisión de proveer gratuitamente internet a escuelas rurales", recordó el profesional salteño. Esta política pública desaparecerá si se concretan los planes privatizadores de las empresas públicas.

Matías, que jugaba a la pelota en la calle con sus amigos de la cuadra, que pasó por escuelas públicas, que conoció personas diferentes todo el tiempo, y pasó por la didáctica de docentes universitarios que creen que las y los adolescentes necesitan menos memoria y más facilitación de aprendizajes para generar conocimientos, bien puede ser la inspiración de jóvenes de escuelas técnicas provinciales que diseñan nanosatélites.

En 2023, dentro de la competencia estudiantil CANSAT Argentina que organizó el MINCyT y la CONAE, dos grupos de jóvenes de escuelas públicas salteñas y otro de una institución privada, figuraron en la nómina de 30 seleccionados entre 490 equipos. Ese tramo final de la competencia otorgaba tres plazas para un nanosatélite no más grande que una lata de gaseosa. Aunque no llegaron a la final, hicieron un papel muy digno.



Los directores de más de 250 institutos del CONICET se pronunciaron contra los despidos
Junto a autoridades de los Centros Tecnológicos que integran el máximo organismo de Ciencia y Tecnología del país, rechazaron la prórroga del Presupuesto y la postergación de las becas.




Las autoridades de más de 250 institutos del CONICET agrupados en sus Centros Científicos Tecnológicos (CCT) expresaron su rechazo a los despidos en el máximo organismos de Ciencia y Tecnología. “Queremos hacer llegar a la comunidad la profunda preocupación que nos embarga por las medidas que se vienen tomando respecto al Estado y que no sólo afectan al sistema científico tecnológico sino a nuestra sociedad”, sostienen en un comunicado en el que plantean que “en el CONICET no sobra nadie”.

En la carta plantean su desacuerdo ante la suspensión de los contratos de más de 50 agentes distribuidos por todo el país que realizan tareas de gestión y administración de la actividad científica. “Representa la pérdida de puestos trabajo, salarios y afectan las vidas y subsistencia de los agentes despedidos”, sostuvieron en un comunicado que se publicó a través del sitio web del organismo.

Los trabajadores y trabajadoras representan el sostén administrativo y funcional para todas las unidades de gestión e investigación del país. “Su desvinculación implica la destrucción de parte de las capacidades operativas del CONICET”, sostienen en el comunicado y plantean . En el mismo sentido, no podemos dejar de señalar nuestra preocupación por los cambios operados en las condiciones de contratación de los restantes agentes de planta transitoria. El acortamiento del plazo de la relación laboral por medio de una adenda a los contratos firmados ha profundizado una realidad de enorme precariedad. Entendemos que es un proceso de retroceso que pone en grave riesgo al CONICET”.

Prórroga del Presupuesto y convocatorias

También expresan “consternación” ante la decisión emitida por el Decreto 88/2023 de prorrogar el presupuesto 2023 para el año 2024 “en un marco de altísima inflación”.

“Nos preocupa la decisión de postergar la difusión de los resultados de las convocatorias a becas y promociones sujeto a la falta de información sobre cuánto presupuesto se contará para poder sostener las becas”, sostienen en el comunicado firmado por más de 250 institutos del organismo.

“En los hechos, ello significa limitaciones evidentes en el funcionamiento del CONICET. Sus consecuencias son la interrupción de la obtención de las metas de las investigaciones, el deterioro de las condiciones de ingreso, permanencia y progreso de recursos humanos, es decir, el desarme de un organismo de ciencia y tecnología. La imposibilidad de sostener a nuestra institución, si no se reciben refuerzos presupuestarios, implicaría graves consecuencias para el futuro del sistema científico nacional, ya que la desinversión en ciencia generará un retroceso que costará muchos años revertir”, manifiestan.

“Altamente calificada”

“CONICET es una institución con una planta de trabajadores y trabajadoras altamente calificada -que rinde informes anuales, concursa para ascender y es absolutamente auditada-, comprometida y profesional, acorde a las diversas tareas que involucran el quehacer científico en todas las áreas disciplinares y cuyo principal objetivo es impulsar al desarrollo productivo del país y mejorar la calidad de vida de todas y todos sus habitantes”, concluye el comunicado que argumenta “Somos una comunidad de trabajadores y trabajadoras con diversas opiniones que cumplimos nuestra tarea diariamente con esfuerzo y profundo compromiso con el futuro de la sociedad, siempre tratando de dar lo mejor por nuestra patria. Por eso queremos continuar acompañando aquellos proyectos que se realicen para salir de la crisis”.

Por último plantean que el organismo “es parte sustancial de un proyecto de país en crecimiento, un país desarrollado, que trabaja para reducir la pobreza, para curar enfermedades, para aportar a la innumerable cantidad de desarrollos productivos, para reducir conflictos sociales, para producir mejoras en un sinnúmero de esferas económicas, ambientales, sociales y culturales. Es ciencia argentina conectada con el mundo, que trabaja y asiste en suelo nacional, y se proyecta en redes internacionales de legitimación científica, educativa, social y productiva”.

“En el CONICET, nadie sobra”, cierra el comunicado.

Las firmas

Firmas

Dr. Joaquín Perren, Director CCT CONICET Patagonia Confluencia

Dra. Verónica Trpin, Directora IPEHCS, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dr. Andrés Venturino, Director CITTAC, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dra. Natalia Guiñazú, Vicedirectora CITTAC, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dr. Javier Breccia, Director INCITAP, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dra. Ana María Parras, Vicedirectora INCITAP, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dr. German Mazza, Director PROBIEN, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dr. Luciano Carlos, Vicedirector PROBIEN, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dra. María Silvia Di Liscia, Directora IEHSOLP, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dra. Andrea Lluch, Vicedictora IEHSOLP, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dra. Silvana Somadossi, Directora IITCI, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dr. Alberto Caselli, Director IIPG, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dra. Silvina del Valais, Vicedirectora IIPG, Consejo Directivo CCT Patagonia Confluencia

Dra. María Celeste Ratto, Directora CCT CONICET Patagonia Norte

Dra. Paula Marchelli, Vice Directora CCT CONICET Patagonia Norte

Dr. Lucas Garibaldi, Director IRNAD, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dr. Javier Puntieri, Vice Director IRNAD, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dr. Pablo Pessacq, Director CIEMEP, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dr. Alejandro Gustavo Farji-Brener, Director INIBIOMA, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dra. Cintia Souto, Vice Directora INIBIOMA, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dr. Diego Libkind, Director IPATEC, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dra. Andrea Trochine, Vice Directora IPATEC, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dr. Mauro Sarasola, Director IFAB, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dr. Rodolfo D. Sánchez, Director INN, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dr. Walter Delrio, Director IIDYPCA, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dra. Marcia Bianchi Villelli, Vice Directora IIDYPCA, Consejo Directivo CCT Patagonia Norte

Dr. Alejandro Zunino Suarez, Director CCT CONICET Tandil. Director ISISTAN

Ing. Edgardo Fabian Irassar, Vice Director CCT CONICET Tandil. Vice Director CIFICEN

Dr. Alberto Somoza. Director CIFICEN, Consejo Directivo CCT Tandil

Dr. Luis Ignacio Alvarez. Director CIVETAN, Consejo Directivo CCT Tandil

Dra. Silvia Estein. Vice-Directora CIVETAN, Consejo Directivo CCT Tandil

Dr. Gustavo Martinez. Director INCUAPA, Consejo Directivo CCT Tandil

Dra. María Gutiérrrez. Vice Directora INCUAPA, Consejo Directivo CCT Tandil

Dr. Guillermo Velázquez. Director IGEHCS, Consejo Directivo CCT Tandil

Dr. Marcelino Iriani. Vice Director IGEHCS, Consejo Directivo CCT Tandil

Dr. Luis Vives. Director IHLLA, Consejo Directivo CCT Tandil

Dra. Vera Alvarez, Directora CCT Mar del Plata. Directora INTEMA, CCT Mar del Plata

Dr. Leonardo Curatti, Vice Director CCT Mar del Plata . Director INBIOTEC, CCT Mar del Plata

Dr. Daniel Carrica, Director ICYTE, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. José Luis Iguain, Director IFIMAR, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Ignacio Garcia Mata, Vicedirector del IFIMAR, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Eduardo Zabaleta, Director IIB, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dra. Ana Maria Laxalt, Vicedirectora IIB, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Oscar Iribarne, Director IIMyC, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Tomas Luppi, Vicedirector IIMyC, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Matias Maggi, Director IIPROSAM, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dra. Celina Elissondo, Vicedirectora IIPROSAM, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dra. Corina Berón, Vicedirectora INBIOTEC, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Agustín Nieto, Director INHUS, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Facundo Quiroz, Director IPADs Balcarce, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Ricardo Bartosik, Vicedirector IPADs Balcarce, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Sebastian Urquijo, Director IPSIBAT, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Rubén Ledesma, Vicedirector IPSIBAT, Consejo Directivo CCT Mar del Plata

Dr. Carlos Piña, Director CCT Santa Fe

Dra. Mariana Brea, Directora CICYTTP, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dr. Alberto Cardona, Director CIMEC, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Raquel L. Chan, Directora IAL, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dr. Gastón Schlotthauer, Director IBB, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Silvia del Carmen Imhoff, Directora ICIAGRO, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Natalia Salvetti, Directora ICIVET, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Élida María Beatriz Gómez, Directora ICTAER, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Ing. Agr. Jorge Villar Ezcurra, Director IDICAL, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dr. Mario César Guillermo Passeggi, Director IFIS, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Adriana Noemí Gonzalo, Directora IHUCSO, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dr. Rubén Spies, Director IMAL, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Luciana Montalto, Vicedirectora INALI, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dr. Carlos Vera, Director INCAPE, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Eva Mara Petitti, Directora INES, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dr. Aldo R. Vecchietti, Director INGAR, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Andrea Quiberoni, Directora INLAIN, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dr. Claudio Berli, Director INTEC, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Paola M. Quaino, Directora IQAL, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. Laura Kass, Directora ISAL, Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dr. Hugo Leonardo Rufiner, Director SINC(i), Consejo Directivo CCT Santa Fe

Dra. María Cristina Area, Directora del IMAM y Directora CCT Nordeste

Dra. Nora Beatriz Okulik, Directora del INIPTA, Consejo Directivo CCT Nordeste

Dr. Adrian Di Giacomo, Director del CECOAL, Consejo Directivo CCT Nordeste

Dra. Ana María González, Directora del IBONE, Consejo Directivo CCT Nordeste

Dra. María Laura Salinas, Directora del IIGHI, Consejo Directivo CCT Nordeste

Dr. Gustavo Aucar, Director de IMIT, Consejo Directivo CCT Nordeste

Dra. Ana Honfi, Directora del IBS, Consejo Directivo CCT Nordeste

Dra. Brígida Renoldi, Directora del IESYH, Consejo Directivo CCT Nordeste

Dra. Nélida Peruchena, Directora del IQUIBA-NEA, Consejo Directivo CCT Nordeste

Dra. Liliana Ramirez, Directora del IIDTHH, Consejo Directivo CCT Nordeste

Dra. Sandra Fernández, Directora del CCT Rosario

Dra. Sandra Signorella, Vice directora del CCT Rosario

Dra. Fabiana Drincovich, Directora del CEFOBI, Consejo Directivo CCT Rosario

Dr. Pablo Granitto, Director del CIFASIS, Consejo Directivo CCT Rosario

Dr. Darío Barriera, Vice director del ISHIR, Consejo Directivo CCT Rosario

Dr. Javier Fedele, Director del CURDIUR, Consejo Directivo CCT Rosario

Dr. Javier Palatnik, Director del IBR, Consejo Directivo CCT Rosario

Dra.Ana Rosa Pérez, Directora del IDICER, Consejo Directivo CCT Rosario

Dra. Sandra Contreras, Directora del IECH, Consejo Directivo CCT Rosario

Dr. Fabio Busnengo, Director del IFIR, Consejo Directivo CCT Rosario

Dra. María Laura Ruiz, Vice directora del IFISE Consejo Directivo CCT Rosario

Dr.Juan Pablo Ortiz, Director del IICAR, Consejo Directivo CCT Rosario

Dra. Analía Salsa, Analía, Vice directora del IRICE, Consejo Directivo CCT Rosario.

Dra. Mirtha Lewis, Directora CCT Cenpat

Dr. Pablo Bouza, Director IPGP, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dr. Luciano Avila, Director IPEEC, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dr. Julio Vezub, Director IPCSH, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dr. Néstor Basso, Director IDEAus, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dr. Pedro Barón, Director CESIMAR, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dr. Fabián Scholz, Director INBIOP, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dr. Sebastián Barros, Vicedirector IDDEPYS, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dra. Maria Teresa Dozo, Vicedirectora IPGP, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dra. Tamara Rubilar, Vicedirectora CESIMAR, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dra. Mariela Marani, Vicedirectora IPEEC, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dra. Virginia Ramallo, Vicedirectora IPCSH, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dra. Florencia Cremonte, Directora IBIOMAR, Consejo Directivo CCT Cenpat

Dra. Mónica Balzarini, Directora CCT Córdoba

Dr. Lucio Pedro Pinotti, Vicedirector CCT Córdoba

Dr. Onelio Trucco Medici, Director CCONFINES, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Rosana Gaggino, Directora CEVE, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Jerónimo Kreiker, Vicedirector CEVE, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. José Ricardo Echenique, Director CIBICI, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Marcelo Gabriel Carrera, Director CICTERRA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Diego Gaiero, Vicedirector CICTERRA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. María Cecilia Carpinella, Directora CIDIE, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Adrián Carbonetti, Director CIECS, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Luis Tognetti, Vicedirector CIECS, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Esteban Federico Llamosas, Director IDEJUS, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Mario Guido, Director CIQUIBIC, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Andrea Smania, Vicedirectora CIQUIBIC, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Mónica Elsie Crivello, Directora CITeQ, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Jorge Anunziata, Director CIT VM, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Alberto Edel León, Director ICYTAC, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Gabriela Perez, Vicedirectora ICYTAC, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Andrés D. Izeta, Director IDACOR, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Dario Demarchi, Vicedirector IDACORh, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Ruben Darío Falcone, Director IDAS, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Joaquín Navarro, Director IDEA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Gerardo Cristhian Leynaud, Vicedirector IDEA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Ariela Battan Horenstein, Director IDH, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. María Eugenia Boito, Directora IECET, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Juliana Huergo, Vicedirectora IECET, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Diego Eduardo Rivero, Director IEH, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Raúl Héctor Marin, Director IIBYT, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Silvina Alejandra Brussino, Directora IIPsi, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Marcos Cupani, Vicedirector IIPsi, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Hebe Alejandra Carreras, Directora IMBIV, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Natalia Pérez Harguindeguy, Vicedirectora IMBIV, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. María Laura Ramírez, Directora IMICO, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Carina Porporato, Directora IMITAB, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Alejandro Lespinard, Vicedirector IMITAB, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Cesar Horacio Casale, Director INBIAS, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Claudia Rodriguez, Directora INCIVET, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Sergio Alberto Dassie, Director INFIQC, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Sergio Alemano, Director INIAB, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Ana Lucía De Paul, Directora INICSA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. María Carolina Touz, Directora INIMEC, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Ricardo Marcos Pautassi, Vicedirector INIMEC, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Imhof Lelia, Directora IRNASUS, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Edgardo Luis Carniglia, Director ISTE, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra. Karina Alejandra Grunberg, Directora UDEA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Lascano, Hernan Ramiro, Vicedirector UDEA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Alejandro Lorenzo Giayetto, Director UFYMA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Jose Priotto, Vicedirector ICBIA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr. Nelson Padilla, Director IATE, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra Liliana Pierella, Directora CINTRA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dra Raquel Martini, Directora IPQA, Consejo Directivo CCT Córdoba

Dr Alejandro Lespinard, Director IMITAB, Directivo CCT Córdoba

Dr. Gustavo A. Ferreyra, Director CADIC, Consejo Directivo CADIC Ushuaia

Dr. Atilio Francisco Zangrando, Vicedirector CADIC

Dr. Vicente Mut, Director del INAUT, Director CCT CONICET San Juan

Dra. Alicia Pringles, Directora IRPHA, Vicedirectora CCT San Juan

Dr. Marcelo Molina, Director IEE, Consejo Directivo CCT San Juan

Dr. Sergio Cellone, Director CASLEO, Consejo Directivo CCT San Juan

Dr. Carlos Saffe, Vice-director ICATE , Consejo Directivo CCT San Juan

Dr. Raúl Becchio, Director CCT Salta Jujuy

Dra. Liliana Lupo, Vicedirectora CCT Salta Jujuy, Directora INECOA, CCT Salta Jujuy

Dra. Emma Alfaro, Vicedirectora INECOA, CCT Salta Jujuy

Dra. Mónica Farfán, Directora del INIQUI, CCT Salta Jujuy

Dra. Carolina Ibarguren, Vicedirectora INIQUI, CCT Salta Jujuy

Dra. Ana Teruel, Directora UE CISOR, CCT Salta Jujuy

Dr. Federico Fernández, Vicedirector UE CISOR, CCT Salta Jujuy

Dr. Alejandro Hernández, Director INENCO, CCT Salta Jujuy

Dr. Carlos Cadena, Vicedirector INENCO, CCT Salta Jujuy

Dra. Victoria Flexer, Directora CIDMEJu, CCT Salta Jujuy

Dr. Walter Torres, Vicedirector CIDMEJu, CCT Salta Jujuy

Dra. Marissa Fabrezi, Directora IBIGEO, CCT Salta Jujuy

Dr. Julio Kulemeyer, Director INDYA, CCT Salta Jujuy

Dra. Andrea Villagrán, Directora ICSOH, CCT Salta Jujuy

Dra. Mercedes Quiñonez, Vicedirectora ICSOH, CCT Salta Jujuy

Dra. Laura Golovanevsky, Directora CIITED, CCT Salta Jujuy

Dra. Cecilia Fandos, Vicedirectora CIITED, CCT Salta Jujuy

Dr. Diego Marco, Director IPE, CCT Salta Jujuy

Dra. Fernanda García Bustos, Vicedirectora IPE, CCT Salta Jujuy

Dr. Augusto Bellomio, Director CCT CONICET NOA Sur, Vicedirector INSIBIO, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Atilio Castagnaro, Director ITANOA, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Mario Devani, Vicedirector ITANOA, CCT NOA Sur CCT NOA Sur

Dr. Juan Marcos Mirande, Director UEL, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Alejandra Martinez, Director PROIMI, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Pablo Fernández, Vicedirector PROIMI, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Alejandra Korstanje, Director ISES, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Fernando Longhi, Vicedirector ISES, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Pablo Paolasso, Director INTEPH, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Guillermo Aceñolaza, Director INSUGEO, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Juan Carlos Díaz Ricci, Director, INSIBIO, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Florencia Fagalde, Directora INQUINOA, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Susana Álvarez Vicedirectora INQUINOA, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. María Inés Isla, Directora INBIOFIV, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Catiana Zampini, Vicedirectora INBIOFIV, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Mario Eduardo Arena, Director INBIOFAL, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. María Rosa Alberto, Vicedirectora INBIOFAL, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Rosana Chehin, Directora IMMCA, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Luis Alberto Issolio, Director ILAV, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. José Fernando Barraza, Vicedirector ILAV, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Ignacio Gasparri, Director IER, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Roxana Aragón, Vicedirectora IER, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Eduardo Dominguez, Director IBN, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. María Carolina Nieto Peñalver, Vicedirectora IBN, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Ana Teresa Martínez, Directora INDES, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Diego Catriel León, Vicedirector INDES, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Claudio Borsarelli, Director INBIONATEC, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Faustino Eduardo Morán Vieyra, Vicedirector INBIONATEC, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Horacio Cantiello, Director IMSATED, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Rocío Cantero, Vicedirectora IMSATED, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Laura Iturriaga, Directora CIBAAL, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. María de los Ángeles Frías, Vicedirectora CIBAAL, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. osé Alberto Yuni, Director IRES, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Marcos Quesada, Vicedirector IRES, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra.Marta Arias, Directora CREAS, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr.Pablo Schliserman, Vicedirectora CREAS, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dr. Jean Guy Leblanc, Director CERELA, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Roxana Medina, Vicedirectora CERELA, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Constanza Padilla Sabate, Directora INVELEC, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Fta. Rossana Nofal, Vicedirectora INVELEC, Consejo Directivo CCT NOA Sur

Dra. Ana Clelia Gómez Marigliano, Directora INFINOA, CD CCT NOA Sur

Dr. Carlos Della Vedova, Director CCT La Plata

Dr. Flavio Francini, Director CENEXA, Consejo Directivo CCT La Plata

Dra. Victoria Micieli, Directora CEPAVE, Consejo Directivo CCT La Plata

Dra. María Susana Conconi, Directora CETMIC, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Ernesto Alejandro Aiello, Director CIC, Consejo Directivo CCT La Plata

Dra. Andrea Gómez Zavaglia, Directora CIDCA, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Walter Alfredo Egli. Director CIDEPINT, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Gonzalo Diego Veiga, Director CIG, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Atilio Andrés Porta, Director CIM, Consejo Directivo CCT La Plata

Dra. Mónica Laura Casella, CINDECA, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Sebastián Fernando Cavalitto, Director CINDEFI, Consejo Directivo CCT La Plata

Dra. Myriam Tebaldi, Directora CIOP, Consejo Directivo CCT La Plata

Dra. Paula Gonzalez, Directora ENyS, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Favio Raúl Faifer, Director IALP, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Romero Gustavo Esteban, Director IAR, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Antonio Lagares, Director IBBM, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Juan Ennis, Director IdIHCS J, Consejo Directivo CCT La Plata

Dra. María Teresa Dova, Directora IFLP, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. antiago Grigera, Director IFLYSIB, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Gillermo Giovambattista,Director IGEVET, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Martín Rumbo, Director IIFP, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Gustavo Alberto San Juan, Director IIPAC, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Dario César Colautti, Director ILPLA, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Mario Carlos Perelló, Director IMBICE, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Carlos Guillermo Bartoli, Director INFIVE, Consejo Directivo CCT La Plata

IDr. Horacio Heras, Director NIBIOLP, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Félix Gregorio Requejo, Director INIFTA, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Gustavo Manuel Somoza, Director INTECH,Consejo Directivo CCT La Plata

Dr.Hernán De Battista, Director LEICI, Consejo Directivo CCT La Plata

Dr. Antonio José Ramirez Pastor, Director CCT San Luis

Dr. Hugo Velasco, Director IMASL, Consejo Directivo CCT San Luis

Dr. Luis Cadus, Director INTEQUI, Consejo Directivo CCT San Luis

Dra. Soledad Ceruti, Directora INQUISAL, Consejo Directivo CCT San Luis

Dr. Nelio Ochoa, Director INFAP, Consejo Directivo CCT San Luis

Dr. Ricardo Daniel Enriz, Director IMIBIO, Consejo Directivo CCT San Luis