lunes, 8 de abril de 2024

La marplatense Innova Space sale en busca de financiamiento para desarrollar nuevos nanosatélites
La empresa de base tecnológica ya tiene seis microsatélites en el espacio y rastrea fondos para avanzar con sus proyectos de provisión de datos para brindar Internet de las cosas (IoT).


Alejandro Cordero (der.), CEO de Innova Space, junto a Luca Uriarte e Iván Mellina.

La empresa marplatense Innova Space, que fabrica microsatélites y ha lanzado al espacio varios de ellos durante los últimos dos años, confirmó que abrirá una búsqueda del denominado “capital semilla” por dos millones de dólares para avanzar en sus proyectos de desarrollo.

El objetivo de la firma es completar una nueva etapa del plan que, en esta próxima instancia, apunta a ofrecer soluciones de conectividad en todo el mundo y con una política de precios que mejore las propuestas existentes en la actualidad en los mercados del rubro.

Alejandro Cordero, CEO Innova Space, señaló que han logrado acuerdos con operadores del sector espacial como Equatorial Space, Lia Aerospace, Skyroot, Druhva, Ylectric, LambSpace, además de Wiagro “y otros players en el sector agtech, buscando ampliar nuestra red de socios para impulsar esfuerzos de comercialización futura”, dijo al diario Ámbito.

Destacó además el plan para avanzar con la primera constelación de satélites e iniciar la comercialización de servicios de conectividad que alcanzaría a otros segmentos de industria como agricultura, gas, petróleo, defensa y marítimo.

“La financiación se utilizará para construir satélites con la arquitectura final e iniciar la concesión y pago de licencias para la comercialización en mercados objetivo. La nueva ronda permitirá a la empresa culminar el desarrollo de su plataforma y comenzar a ofrecer soluciones de conectividad a los usuarios de todo el mundo con precios más asequibles que las ofertas actuales en el mercado”, explicó en declaraciones al citado medio.


Los nanosatélites de Innova Space se usan en la transmisión de datos para Internet de las Cosas.

Seis en órbita

En la actualidad la empresa tiene seis picosatélites en órbita. El último se lanzó en diciembre último, se llama Mdqbesat-2 y llegó al espacio desde Space X, la compañía del empresario Elon Musk. Se los destaca por las condiciones que esta tecnología aporta para conectar dispositivos IoT (Internet de las cosas) en lugares remotos.

“Este nuevo hito nos abre la puerta para ofrecer comunicaciones de bajo costo a todo tipo de sensores aplicados a la agricultura, minería y petróleo, que podrán ser conectados por nuestros satélites”, agregó Cordero.

El objetivo a corto plazo es tener el diseño de la plataforma de servicios para fines de este año y durante el próximo iniciar la comercialización en coincidencia con el lanzamiento de unos 90 picosatélites.

Innova Space es una startup marplatense creada por Alejandro Cordero, docente en varias instituciones locales, junto a sus ex alumnos Luca Uriarte e Iván Mellina, que obtuvo en 2019 una inversión inicial realizada por Neutrón, la aceleradora de proyectos con sede en Mar del Plata.

Durante estos últimos años recibió premios oficiales y privados, nacionales e internacionales, por sus creaciones y aportes. Acaba de ser confirmada como finalista del programa Start.Up! Germany Tour.



El Gobierno le baja el tono a la controversia por la base de China en Neuquén: ya no habla de “inspección” sino de “visita”
Fuentes oficiales, además, aseguraron que no será inminente; las actividades en la estación habían sido cuestionadas por el embajador Stanley la general Richardson, que la semana pasada estuvo en el país.
por Jaime Rosemberg


Hernan Zenteno - LA NACION
Habrá visita. Pero no será “inspección” ni se desarrollará en las próximas horas. De ese modo, el gobierno de Javier Milei bajó el tono en relación con la estación espacial china en Bajada del Agrio, en la provincia de Neuquén. Se trata de una base a la que Washington mira con recelo, y que formó parte de las conversaciones que la general Laura Richardson, jefa del Comando Sur, sostuvo en su reciente visita al país con funcionarios nacionales.

Altas fuentes oficiales aseguraron este domingo a LA NACION que “habrá una visita” a la base china, pero evitaron precisar fechas. “No va a ser mañana”, explicaron desde el Gobierno, en referencia a este lunes.

La supervisión de las actividades de la base corresponde a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), que depende en la estructura del Estado de la jefatura de gabinete.


Javier Milei junto a Laura Richardson, en Ushuaia


La polémica alrededor de la estación aeroespacial china retomó fuerza con las declaraciones a LA NACION del embajador de Estados Unidos en el país, Marc Stanley. En la previa de llegada de Richardson al país, el diplomático expresó su “sorpresa” ya que, a su criterio, “Argentina permite que las Fuerzas Armadas chinas operen en Neuquén, en secreto, haciendo quién sabe qué”. Stanley agregó que tenía entendido “que se trata de soldados del ejército chino que operan este telescopio espacial, no sé lo que hacen, creo que los argentinos tampoco lo saben, y deberían entender por qué los chinos están desplegados allí”. Casi de inmediato, la embajada de China en Buenos Aires rechazó las acusaciones, y afirmó que la base es “estrictamente científica”, dedicada a la “cooperación tecnológica”, y destacó que “en lugar de los llamados militares mencionados, los científicos tanto de Argentina como de China tienen acceso al uso de esta estación para investigación científica”.

Durante la semana que pasó, y en coincidencia con los encuentros que sostuvieron con Richardson, muy cerca del Presidente afirmaron que una “inspección” a la base estaba siendo estudiada. En su entrevista con la cadena Bloomberg, el propio Presidente afirmó que “se están iniciando las auditorías” y que se va a “estudiar la situación”, atentos al rechazo de Beijing a las sospechas del gobierno y la diplomacia norteamericana. No respondió a la consulta directa, sobre si el Gobierno pensaba o tenía pensado cerrar la base, que comenzó a construirse durante el segundo gobierno de Cristina Kirchner y se inauguró en 2018, ya con Mauricio Macri y Cambiemos en el poder.

En tren de bajarle varios peldaños a la disputa entre las dos superpotencias, desde el Gobierno recordaron que la estación es fruto de un acuerdo entre la Agencia Estatal China de Lanzamiento, Seguimiento y Control General de Satélites (CLTC), la Conae y el gobierno neuquino, en la modalidad de comodato, y por un período de cincuenta años.


La general estadounidense Laura Richardson; detrás el Hércules C-130 donado a la Fuerza Aérea Argentina

En tren de despejar dudas, fuentes oficiales destacaron que “los equipos de la Conae visitan periódicamente la estación”, y que la última visita fue en septiembre del año pasado. También agregaron que “hay personal civil argentino que trabaja en la estación realizando mantenimiento general”.

En relación a la voluminosa antena de 35 metros de diámetro, en el Gobierno reiteraron que “se trata de una tecnología desarrollada para misiones interplanetarias, destinada a asegurar la conectividad y la transmisión de datos hacia las naves que se encuentran a distancias fuera de la órbita terrestre”. La Conae, abundaron, tiene acceso a la utilización de un tiempo de uso de la misma antena, para “desarrollo de proyectos nacionales y de cooperación regional e internacional”. Argentina participa, según esa explicación “en programas de exploración interplanetaria”, y la Conae “tiene acceso” a la información que recopila China por medio de un convenio específico. En cuanto al “secretismo”, denunciado por el embajador Stanley, desde el Gobierno destacaron que funcionarios y alrededor de 350 alumnos han estado dentro de la estación aeroespacial “conociendo en persona el rol que cumple la estación en exploración del espacio”, agregaron.

Claro que no es esta, precisamente, la opinión que Estados Unidos tiene sobre las actividades que allí se realizan. “Brinda al ejército chino capacidades globales de seguimiento y vigilancia espacial”, dijo la propia Richardson en su último informe ante el Congreso estadounidense. La general apuntó, además, al puerto que China proyectaba construir en Ushuaia, y que compite de modo directo con un proyecto de Estados Unidos. “Mejoraría drásticamente la capacidad de la República Popular China para acceder a la región antártica y la pesca, e impactaría la movilidad estratégica de Estados Unidos hacia un área reservada para la paz y la ciencia”, advirtió Richardson sobre el puerto en esa declaración.



Relaciones carnales: La ofensiva de la general Richardson contra China y el show de Javier Milei
El objetivo de la jefa del Comando Sur consiste en evitar y limitar la presencia china. Los límites a la construcción de la base naval conjunta en Ushuaia, los falsos cuestionamientos al observatorio argentino-chino en Neuquén y el control del Paraná.
Por Raúl Kollmann




Con la llegada de la generala Laura Richardson, el gobierno de Javier Milei sobreactuó la alianza con Estados Unidos e Israel de todas las maneras posibles. Una parte de los anuncios son shows, pero el objetivo, más que hacer algo en concreto, consiste en evitar y limitar la presencia china. Por ejemplo, la base naval argentino-estadounidense, compartida, en Ushuaia o la compra de aviones o la revisión del observatorio argentino-chino existente en Neuquén. Difícil que alguna de esas iniciativas vea la luz: lo decisivo es el gesto de jugar para Washington y dejar en claro que China es del otro bando, el bando rojo, comunista. Mientras el mundo entero apuesta al multilateralismo, a negociar con Estados Unidos, China, Rusia, Europa y, sobre todo, con los respectivos países vecinos, la Casa Rosada juega a la guerra fría, como hace 40 años.

La base de Ushuaia

El gobierno de Alberto Fernández pensó en conseguir financiamiento internacional para construir una base de la Armada, que sería la más austral del mundo. Ese financiamiento no se logró. Pese a ese obstáculo, con Jorge Taiana como ministro de Defensa, se colocó una piedra fundacional en la zona ubicada frente al puerto de Ushuaia. Allí se construiría la base, no sólo de la Armada, sino también de Fuerza Aérea y Ejército. Desde el punto de vista estratégico, la idea era tener un polo logístico antártico y una base de control del Atlántico sur, teniendo en cuenta que solo hay dos pasos interoceánicos: el canal de Panamá y el Estrecho de Magallanes. Hoy por hoy es una obra que está en los inicios y, como todas, paralizada por Milei.


Lo que ahora hizo el Presidente es ofrecerle a la generala Richardson que se avance en el proyecto, pero para establecer una base conjunta. No está claro si los norteamericanos participarían en la construcción o también en la operación. Milei no dio detalles; Richardson no dijo nada. Es que no hay demasiadas razones para que Estados Unidos esté interesado: tiene su base en el Atlántico Sur, la de Malvinas, en alianza con el Reino Unido. Al mismo tiempo, una base compartida requeriría de la autorización del Congreso Nacional, algo que muy difícilmente prospere.

Con ese panorama, Washington no se verá afectado: lo único que le importa es que China no financie ni tenga participación alguna en el proyecto. O sea, lo más probable es que no se avance en la construcción de la base, lo significativo es que el peligro rojo no asome las narices por allá.

Puerto de Río Grande

De manera extraoficial, el Comando Sur también planteó sospechas sobre el puerto multipropósito que se va a construir en Río Grande, Tierra del Fuego. Los fueguinos lo llaman el puerto de Mirgor, la empresa de la familia Caputo. Sucede que la compañía es la que propuso el proyecto y el financiamiento para que los insumos de sus industrias lleguen directo a Río Grande, no a Ushuaia. Ya tiene aprobación provincial y es inminente el inicio de las obras.

Aun así, los norteamericanos orientan las sospechas al lado chino porque está firmado un convenio para la instalación de una petroquímica, dados los requerimientos energéticos que tiene la provincia. Pero no es que China intervendrá en el puerto, solo habrá un caño de provisión del combustible. Washington objeta incluso eso.

Como se ve, de cada cosa se arma una novela de conspiraciones ilimitadas. Y una única fórmula: nada con China, nada de nada.

El observatorio de Neuquén

Aprovechando la oferta de relaciones carnales, Washington cuestiona, de forma grosera y pública, el observatorio del espacio profundo que China, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y la provincia del Neuquén operan en 200 hectáreas ubicadas en el medio de la nada, en la llamada Bajada del Agrio, a tres horas y media del aeropuerto de la capital neuquina.

“Es una antena de 35 metros, muy lenta, que no sirve para rastrear satélites que tienen órbitas bajas o medias, que es la sospecha que instalan los norteamericanos. Ellos sugieren que los chinos espían los satélites militares -explican los técnicos de la cuestión espacial-, pero para eso se necesitan antenas más rápidas. La Argentina las tiene en Córdoba y en Tierra del Fuego, mucho más adecuadas que las de la Bajada del Agrio. La de Neuquén es una antena igual a la que opera la Agencia Espacial Europea en Malargüe, Mendoza, que es incluso más moderna. Esas antenas permiten hacer un seguimiento de misiones interplanetarias, las 24 horas, desde todos los ángulos, misiones que van más allá de los 300.000 kilómetros desde la Tierra. Ese seguimiento necesita tres antenas. Los chinos tienen dos en China y esta es la tercera. Los europeos tienen una en Europa, una en Malargüe y una en Australia. Estados Unidos tiene una en su territorio, otra en España y otra en Australia. La CONAE tiene acceso pleno, ilimitado, todas las veces que se quiera. Va en forma permanente. Hay que avisar previamente, algo que también se requiere en los observatorios de Córdoba y Tierra del Fuego, que son argentinos. Van delegaciones de ingenieros, de colegios. Nunca fue denegada ninguna visita. Es falso que se le hayan cedido a China las 200 hectáreas: es un comodato a la CONAE, no a China. Hasta el momento no se presentó ninguna denuncia de ningún tipo”.

De todas maneras, Estados Unidos reclama el desmantelamiento. Milei, obediente, prometió una especie de revisión.

El control del Paraná

En el río Paraná hay, en los 1400 kilómetros del curso argentino, 49 puertos privados, en manos de empresas de numerosos países, entre ellos Bélgica, Estados Unidos, China, España. Los norteamericanos -como ocurre en el sur- objetan la presencia china en una vía por la que sale una proporción importante de los alimentos del mundo.

En diciembre de 2023, la Administración General de Puertos (AGP) firmó un acuerdo con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos para tareas de dragado y navegabilidad del Paraná. Todo indica que hace un mes, Milei firmó un nuevo convenio, supuestamente ampliando el anterior. El texto no se conoce del todo, al punto que el gobierno de Axel Kicillof realizó un pedido de informes, que la AGP debe contestar, como máximo el 12 de abril. La impresión es que lo de los ingenieros es una pantalla.

El escritor Mempo Giardinelli señala que el país no tiene soberanía sobre lo que ocurre en el río: no hay control de la AFIP ni del Senasa ni de la Prefectura: ninguna autoridad argentina sube a los barcos a controlar. Más todavía, cuando se sospecha que es una vía de contrabando de soja, otros cereales, narcotráfico, evasión impositiva de todo tipo. El control es lo contrario de lo que ocurre en el río Mississippi-Missouri: la autoridad en ambas márgenes es del ejército de Estados Unidos, la autoridad en las aguas es de la Armada de Estados Unidos y ni siquiera pueden navegar buques que no hayan salido de astilleros de Estados Unidos. “No hay control de nada en el Paraná. No son ingenieros lo que se necesita”, redondea Giardinelli.

En su visita, Richardson y el embajador Marc Stanley defendieron el acuerdo con el Cuerpo de Ingenieros del Ejército con uñas y dientes. Usan el argumento del peligro amarillo y de la epidemia de fentanilo para ejercer un control sobre la principal vía del comercio argentino. Habrá que ver los textos del convenio el 12 de abril.

No hay dudas que Estados Unidos aprovecha la oportunidad que le da un gobierno que actúa como una caricatura. Tal vez el ejemplo mayor sea la compra de los aviones F-16, de origen norteamericano, pero que Dinamarca se quiere sacar de encima. La carta de intención está firmada y Washington solo aportará 40 millones de dólares para el armamento de esos aparatos. Los 300 millones restantes los tiene que pagar el estado. En la Fuerza Aérea todos piensan que no va a ocurrir. Es solo una simulación para descartar la propuesta de comprar los aviones JF-17 ofrecidos por China, a un precio más bajo y financiado.

Porque ya se sabe, con China nada, nada de nada.



domingo, 7 de abril de 2024

La verdad sobre la base china: el intendente de Bajada del Agrio contó cómo es por dentro
Tras los cuestionamientos que se hicieron desde Estados Unidos por la presencia de la base espacial, los vecinos neuquinos más cercanos dieron su versión.




En el marco de la visita de una general de Estados Unidos a la Argentina, y ante la preocupación que expresaron desde la Embajada de ese país por la presencia de una base espacial china en Neuquén, el intendente de Bajada del Agrio, la localidad más cercana a la localización de la antena, dio detalles del emplazamiento chino por dentro y negó cualquier tipo de actividad militar.

"Son personas muy amables, tengo amistad con algunos chinos", dijo Ricardo Esparza, intendente de Bajada del Agrio, quien aseguró que fue invitado en varias oportunidades a recorrer las instalaciones y que incluso se han coordinado visitas escolares o de familias para conocer el lugar.

"No hay presencia militar en absoluto", afirmó en una entrevista con AM550. Si bien aclaró que la base está controlada por el gobierno popular chino, y que suele flamear una bandera de ese país asiático por debajo del emblema argentino, aclaró que no se nota presencia de militares en la zona. "Nunca vi personas armadas", dijo y agregó que en el lugar viven entre 6 y 10 personas de nacionalidad china.

"Es un mito que hay militares, es una competencia de los países del primer mundo que están en este tema del espacio. Nosotros como argentinos estamos lejos de la carrera espacial", declaró.

"Son todos ingenieros espaciales, de una edad muy corta, entre 25 y 30 años", afirmó y agregó que desde la comunidad científica de la base lo invitaron a compartir el Año Nuevo chino y hasta le obsequian alimentos y objetos propios de su cultura.



Bajada del Agrio es un pueblo de menos de 2 mil habitantes que vive de la pequeña agricultura y ganadería, así como de la actividad estatal o los servicios. Son los neuquinos que viven más cerca de la base china, a unos 20 kilómetros de distancia, pero no vieron ninguna interferencia en su vida cotidiana.

Cómo es la base china por dentro

Esparza declaró que la estación china es una "mini ciudad". "Viven entre 6 o 10 personas que son de nacionalidad china y la seguridad la presta la Policía de Neuquén que son efectivos de Bajada del Agrio", aportó.

El predio, que fue cedido por el gobierno local al chino por 50 años, es un territorio chino que cuenta con un hotel de grandes dimensiones y construcción de primer nivel, un gimnasio, un área recreativa y la sala de operaciones que procesa la información captada por las enormes antenas que destacan en el desierto neuquino.


El jefe comunal aseguró que estuvo dentro de la sala de operaciones y no se detectaba ningún tipo de actividad militar. A su vez, señaló que la zona cercana al paraje Quintuco fue elegida porque permite una mayor observación de otros puntos de la Luna, así como la chance de observar el espacio profundo y tener comunicación espacial.

Un beneficio que no fue

Aunque los habitantes de Bajada del Agrio se ilusionaron con la posibilidad de que la base motorizara la economía local, lo cierto es que no se nota un gran impacto de la presencia de los ingenieros chinos, ya que son muy pocos para mover la aguja de la actividad comercial de la zona.

"Cuando estuvo la construcción de la infraestructura de adentro, sí hubo algunos empleos en construcción, electricidad, maestranza", afirmó Esparza y aclaró que hoy todo cambió. "Económicamente no nos impacta y a Las Lajas menos porque está más lejos", cerró.



Base china: después de 40 visitas de científicos y funcionarios argentinos y extranjeros no encuentran indicios de uso militar
El Gobierno realizará el lunes una nueva inspección luego de las presiones de EE.UU. Pero las antenas instaladas en Neuquén "no sirven para seguir misiles ni hacer espionaje", aseguran fuentes científicas argentinas. Incluso, afirman que "ya fue visitada por un diplomático norteamericano". Y la seguridad, la brinda la policía de Neuquén y "no soldados chinos".
por Daniel Santoro


El 29 de agosto de 2019 agregados científicos y funcionarios de las embajadas de Alemania, Brasil, China, EE.UU., Italia y el Reino Unido de Gran Bretaña, fueron recibidos por Leandro Groetzner de la CONAE, Wang Jizhou de CLTC y Alejandra Di Crocco del gobierno de la provincia del Neuquén en la base china.


En la popular serie de Netflix “El Problema de los Tres Cuerpos”, una antena de comunicaciones con el espacio profundo provocó una crisis mundial donde se cruzan secretos tecnológicos con sospechas de espionaje, pero en este caso una antena muy similar ubicada en Neuquén creó tensión diplomática entre la Argentina, Estados Unidos y la República Popular China.

Sin embargo, ministros, embajadores, científicos de la Comisión Nacional de Actividades Especiales (CONAE) como del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), ya ingresaron más de 40 veces a la estación de comunicaciones china de Neuquén y hasta ahora, “no encontraron ningún militar chino o actividades con fines militares”. Incluso, “el ex agregado científico de la embajada de EE.UU. ingresó a las instalaciones” dentro de una comitiva de diplomáticos que visitaron el lugar el 26 de agosto de 2019, afirmaron a Clarín fuentes científicas y diplomáticas argentinas.

La estación china ya fue visitada, por ejemplo, por el ex ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, el ex embajador en Washington, Jorge Argüello, diplomáticos extranjeros y hasta un rector de la Universidad del Comahue y funcionarios del gobierno de Neuquén, entre otros, desde que entró en funcionamiento en el 2018.


Exclusivo. En el 2014, la empresa china se comprometía a darle uso civil a la antena de Neuquen y dos años después Macri hizo agregar un protocolo al acuerdo entre la Argentina y China con el mismo fin.

La inspección que el Gobierno hará el lunes a la “base china” se motorizó luego de que el embajador norteamericano, Marc Stanley, dijera hace dos semanas a La Nación: “con respecto a los chinos, me sorprende que la Argentina permita que las Fuerzas Armadas chinas operen en Neuquén, en secreto, haciendo quién sabe qué”. “Tengo entendido que se trata de soldados del ejército chino que operan este telescopio espacial, no sé lo que hacen, creo que los argentinos tampoco lo saben, y deberían entender por qué los chinos están desplegados allí”, agregó el diplomático del presidente Joe Biden.

Luego la generala Laura Richardson, jefa del Comando Sur de los Estados Unidos, insistió esta semana con la preocupación norteamericana sobre esas instalaciones chinas en las charlas de alto nivel que mantuvo con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse, los ministros de Seguridad, Patricia Bullrich, y Defensa, Luis Petri y otras autoridades argentinas.

Como gesto de alineamiento con Washington, el presidente Javier Milei viajó el lunes a Ushuaia para acompañar a la generala Richardson y anunció: “Hoy nos encontramos aquí para monitorear los avances en el desarrollo de la Base Naval Integrada y seguir fortaleciendo la relación de amistad y colaboración" entre Argentina y Estados Unidos.


Científicos argentinos en la base china de Neuquén, en el 2023.

"Estamos aquí para ratificar nuestro esfuerzo en el desarrollo de nuestra Base Naval Integrada. Se trata de un gran centro logístico que constituirá el puerto de desarrollo más cercano a la Antártida y convertirán a nuestros países en la puerta de entrada al continente blanco", agregó el presidente en forma sorpresiva y sin dar más detalles.

El año pasado, el entonces ministro de Defensa del gobierno del Frente de Todos, Jorge Taiana, se opuso a la instalación de un radar de una empresa británica-norteamericana en Tierra del Fuego. Es decir, que fue un paso en las antípodas de Milei. Y el ex presidente Alberto Fernández frenó un proyecto para construir un puerto chino en Ushuaia.

Ahora ante la presión de EE.UU., el gobierno de Milei anunció que “el lunes hará una inspección” a las instalaciones chinas, sin especificar quiénes las integrarán. En general, este tipo de visitas las hacen científicos de la CONAE y el ENACOM. El primero depende del jefe de Gabinete y este último organismo, tiene que verificar que los chinos no usen bandas radioeléctricas que interfieran las comunicaciones argentinas civiles o militares. El director de la CONAE, el ingeniero aeronáutico, Raúl Kulichevsky, se excusó de dar una entrevista a este diario.


Otra visita de científicos y funcionarios a la estación de comunicaciones china con el espacio profundo instalada en Neuquén.

El personal chino de la estación “son cinco científicos, un electricista y un cocinero”, revelaron a Clarín científicos y funcionarios argentinos que participaron del proyecto y pidieron mantener su nombre en reserva por miedo a represalias.

La enorme antena de comunicaciones (35 metros de diámetro) “es muy lenta para guiar o seguir misiles. Está preparada para seguir satélites o naves espaciales”, afirmaron las fuentes en alusión a otra de las sospechas.

“Tampoco puede hacer espionaje sobre el territorio norteamericano por la curvatura de la Tierra”, afirmaron. La seguridad del predio está a cargo de la Policía de Neuquén y hace unos años atrás de una empresa privada, “nunca de soldados chinos”, agregaron.

Por otra parte, “en cuanto a la información que recopila China, la CONAE puede tener acceso a la misma por medio de un convenio específico”. agregaron las fuentes.

Sin embargo, las comunicaciones con el espacio profundo son una tecnología dual, es decir que se puede usar con fines pacíficos o militares. Y Estados Unidos, China, la Unión Europea y Rusia están en una carrera por la exploración de la Luna para enviar, luego, una misión a Marte. Geopolítica, a nivel espacial.

De todos modos, la CLTC depende administrativamente del Ministerio de Defensa chino y tiene también relación funcional con la Comisión para la Ciencia, la Tecnología y la Industria para la Defensa Nacional de China.


Estas antenas de espacio profundo instaladas en Neuquén tienen un radio de más de 35 metros de diámetro y sirven de apoyo a misiones interplanetarias de vehículos espaciales y para observaciones de radioastronomía en la exploración de la luna, del sistema solar y del universo.

El nombre oficial de las instalaciones es “Estación de Espacio Profundo de la China Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC), la CONAE y la provincia de Neuquén. Está ubicada en las proximidades de la localidad de Bajada del Agrio en Neuquén, departamento de Picunches. Tiene 800 habitantes y está a 250 kilómetros de la capital de la provincia.

Las estaciones de Espacio Profundo, son antenas de radio de gran tamaño, más de 35 metros de diámetro, que sirven de apoyo a misiones interplanetarias de vehículos espaciales y para observaciones de Radioastronomía en la exploración de la Luna, del sistema solar y del universo.

Las naves espaciales envían imágenes e información a estas grandes antenas y las antenas también reciben detalles sobre dónde se encuentran las naves espaciales y como están funcionando, explicó un científico.

Son muy pocos los países que cuentan con programas de naves espaciales para la exploración del Espacio profundo: Estados Unidos, Federación Rusa, China, India, Japón, Israel, Emiratos Árabes Unidos y la Agencia Espacial Europea (ESA).

El primer paso para la creación de la base china la dio en el 2012 el ex presidente de la CONAE y prestigioso científico Conrado Varotto. En 1992, Varotto –creador del INVAP y del programa satelital argentino- participó en la parte final del desmantelamiento del misil Cóndor II de la Fuerza Aérea y del cierre de la base secreta que se construía en Falda del Carmen, Córdoba, por decisión del ex presidente Carlos Menem.

Desde que China empezó a interesarse por esta estación, Varotto hizo informar a EE.UU. de sus pasos a fin de que no hubiera sorpresas sobre el uso de esta tecnología sensible. Chile también se ofreció para recibir la base pero en la competencia ganó la Argentina. Pero Washington hace dos o tres años comenzó a preocuparse por la “base china”, en medio de la “guerra” tecnológica que mantiene con China.

El acuerdo fue ratificado por el Congreso a través de la Ley 27.123 en 2015 y al año siguiente el entonces presidente Mauricio Macri le hizo agregar un protocolo para ratificar que es exclusivamente con fines pacíficos.

Su antena está dirigida a misiones de exploración del espacio profundo, ubicadas a distancias que superan los 300.000 km de la Tierra. La estación brinda soporte de telemetría, seguimiento y control de las misiones del Programa Chino para Exploración de la Luna. En el marco de estos programas espaciales, se conformó una red de estaciones para Espacio Lejano, integrada por tres estaciones, dos en territorio chino y la estación de Neuquén.

Están dedicadas a dar soporte terrestre a la misión Chang'E 4, que descendió en la cara oculta de la Luna, y a las próximas misiones chinas a la Luna.

Como factor de pertenencia, la CONAE tiene una oficina propia dentro de las instalaciones y el derecho al uso del 10 por ciento del tiempo de la antena para los astrónomos y radioastrónomos argentinos.

La estación “no tiene inmunidad diplomática”, como dicen algunos medios. Las 200 hectáreas en que funciona fueron entregadas por la provincia de Neuquén en comodato a la CONAE. Pero los rumores se extendieron porque en alguna oportunidad, los científicos chinos –que no hablan español- contestaron a quienes querían ingresar: “hablen con la embajada china”.

En la comunidad científica argentina llama la atención que la Agencia Espacial Europea (ESA) tenga instalada una base de seguimiento de satélites en la localidad de Malargüe, Mendoza, parecida a la estación china en Neuquén que se inauguró en 2012 y también por 50 años pero nadie se preocupe por ella.

El acuerdo firmado con China contiene beneficios para la Argentina, que dispone del 10% del tiempo operativo de la antena para realizar actividades de investigación científica nacional y de cooperación regional e internacional, para observación radioastronómica y potencial uso para Telemetría, Telecomando y Control (TT&C) de misiones interplanetarias al espacio profundo, dice la página web de la CONAE.

Actualmente la CONAE lleva adelante ocho proyectos de investigación en la Estación CLTC -CONAE-Neuquén, junto a investigadores del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) y otros organismos de ciencia y tecnología, como el Observatorio Argentino Alemán de Geodesia (AGGO) del CONICET, el Instituto de Tecnologías en Detección y Astropartículas (ITeDA) de la CNEA-CONICET-UNSAM, y el Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE) del CONICET-UBA.

En el 2019, agregados científicos y funcionarios de las embajadas de Alemania, Brasil, China, EE.UU., Italia y el Reino Unido de Gran Bretaña, fueron recibidos por Leandro Groetzner de la CONAE, Wang Jizhou de CLTC y Alejandra Di Crocco del gobierno de la provincia del Neuquén, junto a Mariano Jordan de la Secretaría de Gobierno de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Mariano Enrico de la Cancillería Argentina, Rodolfo Lafitte ex Secretario de Gestión Pública de la provincia del Neuquén, Gustavo Romero director del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) y funcionarios e investigadores de la CONAE y de CLTC.

En declaraciones a radio Perfil, Laffitte, afirmó ayer que la estación de comunicaciones “es de libre acceso, y que incluso la visitaron distintas embajadas, incluida la de los Estados Unidos. La información está toda disponible, no sé por qué los diputados y senadores que cuestionan el tema no han venido a ver la estación”.

En cuanto a las declaraciones del embajador Stanley, Laffite dijo que “están plagadas de imprecisiones, el acuerdo con Argentina es que la agencia espacial china tenga el control del manejo de las comunicaciones y el seguimiento de las misiones espaciales a la Luna y Marte”.

“No hay ningún órgano militar dentro de la estación que tenga que ver con cuestiones militares, hay técnicos, operadores y a veces científicos, porque habitualmente durante la operación de la estación hay en forma permanente personas de China, después quienes limpian la estación y otros servicios que se brindan lo hacen argentinos”, agregó.

El sector más pronorteamericano del gobierno de Milei estaría pensando en anular los acuerdos con China que permitieron la creación de la estación. Otros estarían analizando la posibilidad de “enviar una misión científica argentino-norteamericana” a la base. Pero como los norteamericanos podrían decir que su congreso se los prohíbe, quizá la mejor salida sea “reforzar los controles” a la estación y hacerlos más visibles. Un diplomático argentino retirado recordó a este diario que “no hay que olvidar que China, más allá del debate geopolítico, apoya la soberanía argentina en Malvinas y es nuestro segundo socio comercial”.



sábado, 6 de abril de 2024

Doce impresionantes automóviles soviéticos de diseño 



Los diseñadores soviéticos no eran nada pacatos a la hora de proyectar los automóviles que debían circular en el futuro por las carreteras de Rusia. De hecho, como se puede apreciar en las imágenes que hemos seleccionado en Russia Beyond, muchos de los 'concept cars' creados en la URSS hace décadas no tendrían nada que envidiar a lo que podemos encontrar hoy en día en los más prestigiosos salones automovilísticos del mundo.

Moskvich-G2

avto-cccp.ru


Un coche de carreras que rompió récords diseñado por I. A. Gladilin e I. I. Ókunev, construido en 1956. El Moskvich G2 batió tres récords soviéticos de velocidad y de larga distancia. Compitió en el campeonato de la URSS de 1959 y ganó en la categoría de menos de 2500 cc. El Moskvich G2 no se volvió a usar después de 1960 y fue descartado a finales de 1963. Tan solo se construyeron dos y ambos fueron desmantelados para repuestos.

Laura


drive2.ru


En enero de 1982, en un pequeño taller a las afueras de Leningrado, dos jóvenes, Dmitri Parfenov y Guenadi Hainov, decidieron crear un coche con sus propias manos. Lo interesante es que, a diferencia de la mayoría de los coches caseros, lo construyeron casi por completo sin componentes de fábrica, hasta el motor fue diseñado y construido por estos dos entusiastas. El coche fue elogiado por el entonces Secretario General del Partido Comunista Mijaíl Gorbachev y participó en muchas exposiciones internacionales, pero nunca llegó a producirse en masa.

Yuna


drive2.ru


Un coche casero diseñado por el ingeniero y entusiasta del automóvil Yuri Alguebraístov en 1969, pero que tan solo llegó a ensamblarse en 1977. Este coche fue elogiado y ganó numerosos premios en exposiciones internacionales. Sin embargo no llegó a producirse en masa. Tan solo se construyeron dos y solo uno ha llegado hasta nuestros días. Rodando desde 1977, marca ya más de medio millón de kilómetros.

NAMI Ojtá


forum.allgaz.ru


El Ojtá fue construido entre 1986 y 1987 en el Laboratorio para diseño avanzado de prototipos de vehículos ligeros de Leningrado por NAMI (el Instituto Central de Investigación Automovilística). Este coche conceptual podía llevar un máximo de siete personas: la segunda y la tercera fila de asientos eran desmontables, mientras que la primera podía girar 180º. El asiento trasero se plegaba para convertirse en mesa. En aquella época el sistema multiplex era pura ciencia ficción, y mucho más en un coche soviético. El único ejemplar, restaurado después de un accidente, se muestra en un museo.

Istra


nnm.me


Este coche es uno de los diseños más interesantes del entonces popular AZLK. Fue diseñado entre 1985 y 1988 dentro del proyecto "Istra". Estaba equipado con transmisión automática, un motor diésel eficiente y aire acondicionado de serie. Pero el proyecto nunca llegó a salir de la mesa de diseño. Hoy en día el prototipo del vehículo se encuentra en la planta abandonada de AZLK.

Gaz-Aero


thecharnelhouse.org


Creado en 1934 por el diseñador Alexéi Nikitin como resultado de un estudio titulado "Aerodinámica del automóvil y eficiencia" que fue básicamente la tesis doctoral de este joven estudiante de ingeniería. El cuerpo del GAZ-A-Aero tenía una estructura de madera y un revestimiento de metal. Tan solo se construyó un modelo y se desconoce dónde se encuentra.

Pobeda-Sport


bibipedia.info


En total los vehículos Pobeda-Sport ganaron tres campeonatos de la URSS (1950, 1955, 1956). Fue el primer coche deportivo soviético que tuvo verdadero éxito. Sin embargo no es de sorprender si tenemos en cuenta que fue diseñado por un ingeniero aeronáutico. El coche es interesante tanto como diseño de automóvil experimental por parte de un constructor aéreo, como por el ejemplo de uso civil de tecnología militar.

Pangolina


drive2.ru


Otro diseño deportivo local fue la creación del ingeniero Alexander Kuliguin, quien también produjo el vehículo todoterreno de seis ruedas y un coche conceptual, ambos de uso militar. El Pangolina se construyó en 1980 y tuvo un gran éxito. Apareció junto a su creador en muchas competiciones soviéticas e incluso visitó la Muestra Internacional de Automóviles "EXPO 85" en Plovdiv, Bulgaria. El coche apareció en vídeos de música pop soviéticos. Ahora se encuentra en un museo.

ZIS-112


blogber.ru


El diseño de este coche era auténticamente vanguardista. En la mejor tradición de automóviles de ensueño era enorme, de casi seis metros de largo, tenía tres asientos con un ventilador circular y una única luz en el centro, pesaba alrededor de dos toneladas y media. El coche se construyó en 1951 y compitió en varias carreras, pero en 1955 fue retirado y terminó su vida en un vertedero.

Belka


sovcarhistory.ru


A finales de los años 40, Yuri Dolmatovski, hermano del poeta soviético Yevgueni Dolmatovski, sopesaba las ventajas de las monovolúmenes. Gracias a él se diseñó el primer vehículo multiusos de pasajeros soviético. Sin embargo los esfuerzos de Dolmatovski, que recibieron críticas favorables incluso en las páginas de las revistas extranjeras de automóviles, no consiguieron recibir apoyo de arriba. Tan solo se hizo un único prototipo que fue desguazado en 1954. Siete años después el Chevrolet Corvair Greenbrier apareció en EE UU, basado en las ideas de Dolmatovski.

VNIITE PT


21mm.ru


Por los años 50 los expertos soviéticos comprendieron la necesidad de un coche especializado para los taxis. Siguiendo su opinión el Consejo de ministros emitió un decreto en 1962 para el desarrollo de una pequeña furgoneta. Tan solo se construyó un modelo, ya que se consideró que su producción no iba a ser rentable. Pero mira el Taxi Nissan NV200 que recorre las calles de Nueva York y Londres y no te será difícil ver un gran número de parecidos con el Taxi de nueva generación de VNIIITE (El Instituto de Investigación Científica de los sindicatos para estética técnica).

Gaz-Torpedo


sovcarhistory.ru


Otro coche deportivo conceptual de los ingenieros aeronáuticos soviéticos. En 1951, intentando crear un nuevo vehículo los ingenieros aeronáuticos diseñaron un cuerpo completamente nuevo de cero. Utilizando los mismo materiales aeronáuticos (duralio y aluminio), el diseñador A. Smolin construyó un cuerpo aerodinámico con forma de lágrima de 6,3 metros de largo por 2,07 de ancho y 1,2 de alto que pesaba 1.100 kg. Desgraciadamente el coche no destacó por su velocidad y se quedó en prototipo, pero ha sobrevivido uno hasta nuestros días y ahora se muestra en un museo.



Fuente: es.rbth.com

viernes, 5 de abril de 2024

En Mendoza hay una base igualita a la de los chinos… pero nadie se queja
Por Eliana Toro


Similitudes, diferencias y el temor hacia los chinos.


El Gobierno de Javier Milei sigue de cerca las actividades en la base espacial china denominada “Estación de Espacio Lejano”, ubicada en la provincia de Neuquén, al norte de Bajada del Agrio, antes del puente del río Salado sobre la ruta provincial 33, y planea avanzar en una inspección técnica de los contratos que rigen su funcionamiento tras la preocupación de los Estados Unidos.

La gestión busca analizar el accionar de la Estación de Espacio Profundo CLTC-CONAE-NEUQUEN, que los chinos califican de “estrictamente científica”, y comprobar que se hayan respetado los acuerdos.

La base de la polémica

En 2012, China firmó dos acuerdos de cooperación con Argentina, uno con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y otro con CONAE y la provincia de Neuquén. Estos acuerdos establecieron la construcción de la base espacial en Bajada del Agrio, con una antena de 35 metros de diámetro. El objetivo principal del proyecto es apoyar actividades como la exploración interplanetaria, la observación astronómica y el seguimiento de satélites. Se acordó que Neuquén cedería las tierras a China por 50 años a cambio de que CONAE tuviera acceso al 10% del tiempo de la antena cada año.



La base china

Aunque el plan original era construir la base en la provincia de San Juan, descartado por ser zona sísmica, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner acordó con Xi Jinping la concesión de 200 hectáreas de la localidad neuquina por 50 años.

El acuerdo decía que tanto la empresa constructora (China Harbour Engineering Company Ltd. -CHEC-) como la agencia que opere la base estarán eximidas de pagar el IVA, los derechos aduaneros y los impuestos internos, entre otros, por el tiempo que dure la concesión (50 años); y que los empleados de China que trabajen en Neuquén se regirán bajo la legislación de China.

Desde 2015 que el proyecto despierta dudas y polémicas en la oposición política y parte de la población, entre otras cosas, por la sospecha de la utilización de la base con fines militares por parte del Ejército chino y por haber firmado una “cesión de soberanía”.

Quienes desechan el fin militar de la base china aseguran que todos los organismos de estudio del espacio tienen algún grado de relación con el aparato militar, y de hecho varios de los integrantes de la base son militares, tal como en otros organismos del mundo que se vinculan con la investigación del espacio celeste, pero que eso no significa que sea propiamente una base militar china.

La base “melliza” en Mendoza



La base europea

Desde ese momento, y ante las críticas, la CONAE argumenta que el proyecto tiene fines exclusivamente civiles y pacíficos, y que el convenio es similar al ya firmado con la Agencia Espacial Europea (ESA, o DSA, por sus siglas en inglés), para la instalación de una base en Malargüe, donde hay una base de seguimiento de satélites de la ESA, que se inauguró en 2012 luego de distintos convenios firmados desde 2009.

La inauguración de la denominada DSA 3 fue en diciembre de 2012, y marcó la consecución del trío de estaciones de antenas para la exploración del espacio profundo de la Agencia Espacial Europea, una de las organizaciones espaciales con la tecnología más avanzada del mundo.

Con la DSA 1 en Australia y la DSA 2 en España, estaba claro que la DSA 3 tenía que construirse en algún punto en una longitud americana para conseguir una cobertura de 360°. Se eligió a Malargüe tras evaluar concienzudamente otras opciones en Argentina y Chile.

Las tres estaciones DSA están equipadas con discos parabólicos de 35 metros de diámetro.

La DSA 3 es operada remotamente desde el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), Darmstadt, Alemania.

La base se utiliza para observaciones espaciales no militares, aunque teóricamente tiene un potencial dual. Al igual que en el caso chino, la concesión se realizó por 50 años, implicó una inversión por parte de la ESA de 45 millones de euros, y las instituciones argentinas pueden utilizar hasta un 10% del tiempo disponible de las antenas.

Se evaluó la posibilidad de ubicar la instalación en Canadá, ya que es un país que colabora estrechamente con la ESA. Sin embargo, las ubicaciones potenciales en Canadá presentaban desafíos significativos en términos de propagación de radio y visibilidad. Además, la NASA ya posee suficiente capacidad de seguimiento en América del Norte, por lo que construir otra instalación en la misma región no tenía sentido.

En un acuerdo entre la Agencia Espacial Europea (ESA) a través de Telespazio y el Complejo Planetario Malargüe, realizan acciones abiertas al público, como visitas guiadas, exhibiciones y presentaciones.



A diferencia de la base china, los estadounidenses no expresan quejas ni sospechas sobre la antena ubicada en Mendoza. Y eso puede deberse a que la base está financiada y gestionada por la Unión Europea. Por lo tanto, el problema podría no radicar tanto en la base en sí misma, sino en el temor hacia los chinos.



'La estación espacial China' y la carrera que 'pierde' y oculta Marc Stanley
"No es una base militar, se dicen muchas mentiras", dicen en Neuquén, desde dónde desmienten los dichos de Marc Stanley, le recuerdan que todos visitaron la estación China, incluso ellos, y dudan de sus "intenciones".


En Neuquén hablan de un "tema geopolítico, donde China está más adelantada en la carrera espacial"...


La constante visita de altos funcionarios de Estados Unidos desde la asunción de Javier Milei levantó aún más polémica tras los dichos del embajador Marc Stanley sobre la estación china en Neuquén, de la que dicen dudar si realmente tiene fines científicos o también militares.

"Me sorprende que la Argentina permita que Fuerzas Armadas chinas operen en Neuquén", había dicho hace unos días el embajador estadounidense, a quien respondió inmediatamente la representación diplomática de China, que catalogó de "poco adecuados los comentarios" y defendió el proyecto al asegurar que no hay fines militares en la base sino "cooperación tecnológica espacial".

Pero la visita por estas horas de la jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson, quien durante una reciente exposición ante el Congreso de los Estados Unidos, manifestó la preocupación de la Casa Blanca sobre la infraestructura estratégica de China en la Argentina y, particularmente, en la base: "Es una gran preocupación para mí como militar, por las capacidades que tiene la estación y lo que puede hacer contra aliados y socios", dijo, acrecentó la polémica levantada por su propio país, el que a la vez tiene un "depósito de emergencia" cerca del aeropuerto de Neuquén, construcción que también fue autorizada hace años por el gobierno de la provincia petrolera, donde existe una puja que pone en discusión tanto la "base china" como la "base yanqui" sin muchos fundamentos profundos y datos certeros de un lado y otro.

La antena china de 13 pisos y 35 metros de diámetros en el paraje Quintuco



En el paraje Quintuco a unos 60 km de Las Lajas, los chinos tienen desde 2017 la estación que tiene el objetivo de hacer estudios en el "espacio lejano" y sobre el lado oscuro de la Luna. De hecho, sirvió para el seguimiento de varios satélites.

Pero para muchos, no es otra cosa que una base militar encubierta, algo que nunca se demostró, ni siquiera en el gobierno de Mauricio Macri, cuando se inauguró la antena, que se puede ver de manera difusa y sin carteles en la Ruta 40 de Neuquén.

"Tengo entendido que se trata de soldados del ejército chino que operan este telescopio espacial, no sé lo que hacen, creo que los argentinos tampoco lo saben, y deberían entender por qué los chinos están desplegados allí", dijo Marc Stanley, poniendo una manto de duda sobre la función de las instalaciones.

Rodolfo Laffite, quien fue el nexo entre Nación, los chinos y Neuquén y es una de las personas que más sabe sobre la estación espacial China, habló sobre los dichos del embajador y dijo para despejar esas dudas, pero a la vez, sembró nuevas 'teorías conspirativas': "Estuvieron adentro y no dijeron nada".

"Escuché lo que dijo el embajador y me llama la atención porque ellos mismos estuvieron en la estación en su momento y nunca dijeron nada. Me parece que hay un tema geopolítico, donde China está más adelantada en la carrera espacial", dijo al medio local 'LM Neuquén', el ex secretario de Gestión Pública de la provincia, durante las gestiones de Jorge Sapag y Omar Gutiérrez.

El exfuncionario, hoy jubilado (aunque estuvo muy cerca del actual gobernador Rolando Figueroa durante la campaña), buscó quitarle ese dramático encanto de la polémica que se reaviva sobre el "uso militar" de la estación, operada por la CLTC (la llamada 'NASA China'). Es ingeniero en electrónica y dice que se cansó de recorrer el país dando charlas con políticos e ingenieros y que siempre le pregunten lo mismo.

La empresa encargada de la obra es CHEC (China Harbour Engineering Company Ltd), especialista en construir puentes e ingeniería marítima. De hecho, es la que levantó el 80% de los puertos chinos. Los trabajos los hizo la empresa nacional Esuco SA (más otras subcontratistas), pero toda la logística la coordinaron los chinos.

El proyecto tuvo varias etapas de aprobación. Uno fue bipartito, el 23 de abril de 2014. Argentina y China suscribieron un acuerdo de cooperación para construir el 'Establecimiento y la Operación de una Estación de Espacio Lejano de China en la provincia del Neuquén, Argentina, en el marco del Programa Chino de Exploración de la Luna'.

Incluso, requirió de la aprobación del Congreso Nacional, por las condiciones de desgravación impositiva y el régimen laboral del personal chino.

Laffitte: "No es una base (China)" y pasó todos los controles




"Escuché lo que dijo el embajador y me llama la atención porque ellos mismos estuvieron en la estación en su momento y nunca dijeron nada. Me parece que hay un tema geopolítico, donde China está más adelantada en la carrera espacial", dijo el exfuncionario neuquino que más sabe sobre la base china.

"No es una base militar, se dicen muchas mentiras, vaya a saber con qué intenciones. La relación con China y Argentina viene desde hace años, y esta construcción pasó todos los controles", indicó.

El exfuncionario fue el articulador, y el vínculo entre la Comisión Nacional de Asuntos Espaciales (CONAE), la CLTC (China Satellite Launch and Tracking Control General) y el gobierno de Neuquén.

Indicó que durante años hubo visitas, incluso de varios medios de comunicación y periodistas como Jorge Lanata y Luis Majul.

"Hicimos entrevistas que duraban 20 minutos, pero después sacaban algunos pocos segundos. Me cansé de explicar la posición de Neuquén y que esa tierra es de la CONAE. Incluso hasta borraban mis comentarios de algunos portales", explicó.

El exfuncionario dijo que la estación ha sido visitada en numerosas oportunidades, más allá de que hay una deuda pendiente: el acondicionamiento de una sala de visitas, y que haya más recorridas abiertas al público.

Visitas de varias embajadas

Indicó que desde 2015 (en etapa de construcción) hasta 2017 (cuando se inauguró) y en estos últimos años, se registraron visitas desde embajadas, funcionarios, escuelas, y hasta representantes de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo).

En efecto, el 10 de mayo de 2023 hubo un delegación en la estación china con representantes del Consejo Profesional de Ingeniería de Telecomunicaciones, Electrónica y Computación (COPITEC), Colegio de Ingenieros de la Provincia del Neuquén (CINQN), la UTN Regional Neuquén, la UNCo y el cluster INFOTECH, entre otras.

Laffitte, justamente sostuvo que las declaraciones del embajador Marc Stanley y la polémica desatada en el país, le llamaron la atención porque hasta representantes de la embajada de Estados Unidos visitaron la estación china el 26 de agosto de 2019, durante la última etapa del gobierno de Mauricio Macri.

"Estuvieron agregados científicos y funcionarios de las embajadas de Alemania, Brasil, China, EEUU, Italia y el Reino Unido de Gran Bretaña”, indicó Laffite, y mencionó que en esa oportunidad fueron recibidos por Leandro Groetzner de la CONAE, Wang Jizhou de CLTC y Alejandra Di Crocco del gobierno neuquino.


La sala de visitantes de la estación espacial China. Foto: La Mañana de Neuquén.


El ingeniero explicó que el lugar donde se emplazó la estación de China, no fue elegido al azar y que fue preseleccionado de ocho sitios de interés, distribuidos en las provincias de Neuquén, Río Negro y La Rioja, más otros lugares en Chile.

"Había otro lugar en Neuquén que reunía incluso mejores condiciones, pero estaba dentro de una comunidad mapuche y no queríamos tener conflictos", confió Laffitte.

El lado oculto de la luna

La estación de seguimiento forma parte de una red de tres que tiene el gigante asiático: dos de las cuales se encuentran instaladas y operando en el Norte de China, con antenas de 35 y 64 metros de diámetro, y la tercera en Neuquén, Argentina. Se inauguró en octubre de 2017.

Esta última estación (las tres forman un polígono distribuido de 120 grados en el globo terráqueo) tiene el objetivo de monitorear la fase oscura de la luna, un satélite codiciado y donde hay proyectos de las potencias para desembarcar con colonias humanas. En diciembre de 2018 se dio soporte a la misión Chang’e 4, que alunizó en la cara oculta de la Luna en enero de 2019.

En 23 de noviembre de 2020 se realizó el lanzamiento de la la misión Chang'e 5 a la Luna. La cápsula conteniendo el material lunar aterrizó en Mongolia el 17 de diciembre de 2020.

Volviendo a su construcción, para dotar de energía eléctrica a la estación, la CLTC construyó una línea de media tensión de 60 kilómetros desde Las Lajas, "con un estándar de muy alta calidad y confiabilidad", con un costo de 10 millones de dólares.

"La línea se transfirió al EPEN incluso para dar electricidad a parajes (como Chorriaca) que de otra manera no se hubiera hecho esa inversión. Pero esas cosas no se dicen", añadió Laffitte.


Visitas diplomática a la estación espacial China.


La vinculación con la estación de Mendoza

La CONAE y la provincia del Neuquén disponen el uso garantizado de un 10% del tiempo diario de la estació n. El organismo nacional y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR) están realizando observaciones radioastronómicas con la antena china y en su momento se previó instalar más equipamiento para esas actividades.

Incluso la CONAE lanzó un llamado de oportunidad para presentar proyectos de investigación científica que utilicen facilidades de las Estaciones de Espacio Profundo CLTC-CONAE-Neuquén y ESA DSA 3 Malargüe (estación de seguimiento de satélites), en Mendoza.

La estación espacial china funciona hace casi siete años. Pero, de todos modos, cada tanto, alguno pone la lupa sobre un proyecto que, para muchos "tiene una misión oculta".



jueves, 4 de abril de 2024

Jóvenes argentinos ganaron un concurso de la NASA: crearon al RoverTito y sueñan con llevarlo a la luna
Se trata de siete chicos de entre 25 y 27 años que con su proyecto se consagraron entre 57.000 personas en el NASA International Space Apps Challenge 2023. Elaboraron el robot lunar de bajo costo y Ainoken, una aplicación que permite monitorear la actividad sísmica en la luna. Los detalles.


RoverTito es un robot lunar de dos kilos con seis motores y cámaras que buscan identificar el entorno lunar. (Sol Maldonado Betanzo)


Un grupo de siete jóvenes argentinos se consagraron en el NASA International Space Apps Challenge 2023. Su proyecto se basó en la creación de RoberTito, un robot lunar de bajo costo y Ainoken, una aplicación que permite monitorear la actividad sísmica lunar. Ahora sueñan con llevarlo a la luna.

Los chicos, de entre 25 y 27 años, son de siete provincias diferentes y fueron uno de los 10 equipos ganadores entre 57.000 personas y 8715 equipos de todo el mundo.

En el año 2022 los jóvenes argentinos conformaron el equipo de trabajo quienes trabajaron durante dos años en el proyecto ganador de la NASA. Incluso en el 2020 ya habían obtenido el OpenSpace con el diseño de RoverTito.

Los detalles del proyecto

  • RoverTito: Es un robot lunar que pesa 2kg y tiene seis motores y diversas cámaras que buscan identificar el entorno lunar. Su objetivo es ser un primer paso hacia la exploración espacial colaborativa.
  • Ainoken: Es una aplicación web que permite visualizar y analizar datos sobre terremotos lunares. El mismo ofrece un mapa interactivo con un chatbot que contiene información sobre la exploración lunar y un simulador lunar.

Cuáles son los desafíos a futuro

  • Financiación: Los jóvenes argentinos tienen la necesidad de recaudar fondos para construir un prototipo de RoverTito que pueda soportar las condiciones del espacio.
  • Reconocimiento: Buscan apoyo tanto en el sector público y privado para poder continuar desarrollando los proyectos y generar oportunidades para las nuevas generaciones.
  • Viajar a la NASA: El equipo está recaudando fondos para viajar a la ceremonia de premiación en la NASA en junio de 2024.
  • Contribuir al desarrollo espacial de Argentina: El equipo aspira a que Argentina se convierta en un actor importante en la exploración espacial.


Los veteranos de Malvinas acorralaron a Melella por el radar británico en Tierra del Fuego
Le reclamaron al gobernador por la instalación del radar:. "¿Ustedes se creen que necesitan un radar para hacer inteligencia?", respondió.




El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, pasó un momento incómodo durante el acto oficial por el 2 de abril cuando los veteranos de la guerra de Malvinas le pidieron explicaciones por el radar británico instalado en Tolhuin.

El reclamo a Melella lo expresó el titular del Centro de Veteranos de Ushuaia, Juan Carlos Parodi, quien dijo que la instalación del radar "en el patio de casa" es "la frutilla del postre" al abandono de la defensa nacional.

El veterano de guerra denunció que los funcionarios han dado "ambiguas explicaciones bajo la premisa del secreto de Estado" y denunció que la instalación sigue funcionando a pesar de que el año pasado el entonces ministro de Defensa, Jorge Taiana, ordenó desmontarla.

"Es verdad lo que el gobernador ha expresado y también nos ha informado por escrito la Dirección provincial de Energía de que han cortado el suministro eléctrico y retirado el medidor, pero es el suministro eléctrico de baja tensión", reveló Parodi. "Exigimos explicaciones sobre la línea de media tensión y la fibra óptica que entra de manera subterránea a la estancia. No resulta suficiente (explicación) que esa línea se mantiene para alimentar la garita de la guardia policial, es demasiado", denunció el veterano, que solicitó que se les permita ingresar a la estancia.

Melella tomó nota de las críticas de los veteranos, pero le restó importancia a la instalación del radar británico a unos 600 kilómetros de las Islas Malvinas.

"Es un radar americano, el 95% es americano y un 5% tiene que ver con Gran Bretaña", respondió el gobernador fueguino. "Si es un problema de Defensa, se tiene que ocupar la Defensa, ¿yo que voy a ir con la Protección Civil? Si es un problema de Defensa nacional tan serio como dicen, se tienen que hacer cargo. Quienes saben se tienen que ocupar", se desligó.

"Uno puede repudiar, una cosa es repudiar y otra cosa es saber para qué sirve. ¿Ustedes se creen que necesitan un radar para hacer inteligencia? Saben lo que decimos y lo que vivimos haciendo permanentemente", completó Melella.

El radar en Tolhuin fue instalado por la empresa LeoLabs, una firma californiana con capitales británicos-irlandeses que es proveedora comercial de servicios de conciencia de la situación espacial (SSA) y mapeo de órbita terrestre baja (LEO). La instalación del radar había sido celebrada el año pasado por el embajador estadounidense Marc Stanley.