miércoles, 8 de enero de 2025

Haven 2, la estación espacial privada multimodular que será lanzada por SpaceX
Por Daniel Marín



A medida que se aproxima la fecha de retirar la ISS —en principio en 2030, pero podría aplazarse—, los planes para lanzar estaciones privadas que la sustituyan van tomando forma. Las estaciones de Axiom y de Blue Origin (Orbital Reef) son quizá los proyectos más maduros y conocidos, pero hay otros. De entre las propuestas alternativas destacan las estaciones Haven y Starlab, principalmente por ser proyectos que se basan en la infraestructura de SpaceX, es decir, los lanzadores Falcon y Starship y la nave Crew Dragon. Hace un año vimos el proyecto de estación Haven 1 de la empresa Vast Space, un proyecto modesto, pero realista, de una estación de módulo único de 10 metros de longitud y 3,8 metros de diámetro que sería el complemento ideal para misiones privadas de la Crew Dragon. Ahora Vast nos ha presentado el interior de su estación y sus nuevos planes, que pasan por una estación modular basada en módulos de nueva generación Haven 2 lanzados por el Falcon Heavy.


Estación de Vast de 9 módulos: 8 módulos Haven 2 lanzados por Falcon Heavy y un nodo central lanzado por Starship (Vast Space).

Cierto es que el interior de la estación Haven 1 que hemos visto no parece demasiado funcional y, aparentemente, tampoco respeta las dimensiones reales del vehículo, mostrando un volumen interior demasiado grande. Pero, en cualquier caso, su interior se distribuye de forma parecida a un módulo DOS soviético o al módulo central Tianhe de la estación espacial china, con una parte trasera más amplia para actividades en común, un espacio intermedio con camarotes —como el Tianhe— y una sección frontal con el túnel de acoplamiento. La «espaciosa» parte trasera tiene un volumen de 24 metros cúbicos útiles y dispone de una cúpula de 1,1 metros de diámetro en un lateral y una mesa de 0,9 metros cuadrados que se puede plegar en la pared del módulo. Detrás de esta parte presurizada se encuentra el laboratorio de Haven 1, con hasta diez estaciones de trabajo.


Estación Haven 1 acoplada a una Crew Dragon (Vast Space).

Interior de la Haven 1 (Vast Space).

Otra vista de Haven 1 (Vast Space).

El diseño de Haven 1 ha cambiado con respecto a la presentación del año pasado, cuando la cúpula estaba situada en un extremo del módulo y los paneles solares eran más pequeños. Vast Space continúa con sus planes para lanzar la primera Haven 1 en agosto de 2025 —como muy pronto— a bordo de un Falcon 9. La estación, con un solo puerto de atraque, tendrá una vida útil de tres años y recibirá hasta cuatro tripulaciones que viajarán en la Crew Dragon. Antes, en teoría en enero de 2025, aunque es de esperar retrasos, Vast lanzará la estación de prueba Haven-Demo en una órbita de 500 kilómetros de altitud y 45º de inclinación para probar los sistemas principales de la estación, incluyendo las comunicaciones mediante Starlink.


Recreación del interior, en la zona trasera más amplia (Vast Space).

Pasillo frontal (Vast Space).

Vista de la parte trasera en la que se aprecia la cúpula lateral (Vast Space).

Exactamente cuatro días después de revelar el interior tipo Ikea de Haven 1, Vast Space anunció su estación Haven 2, una versión mejorada y alargada en 5 metros de Haven 1 que incluye dos cúpulas en vez de una, el doble de volumen útil y dos puertos de atraque, lo que permitirá acoplar varios módulos al mismo tiempo para crear una estación más grande. Debido a su mayor tamaño, Haven 2 deberá ser lanzada mediante un Falcon Heavy. De hecho, Haven 2 será el módulo de estación espacial más voluminoso jamás lanzado, solo superada por el Skylab. Vast quiere lanzar el primer módulo Haven 2 al final de la vida útil de Haven 1, o sea, en 2028. Entre 2029 y 2030 Vast planea lanzar otros tres módulos Haven 2 que se acoplarían entre sí para formar una extraña estación linear de cuatro módulos —las tensiones estructurales de semejante configuración no son nada triviales—, que, luego, se unirían a un gran nodo central, denominado Haven Core, que despegará en 2030 e incluirá seis puertos de atraque y una esclusa para paseos espaciales. Entre 2030 y 2032 se añadirán otros cuatro módulos.


Módulo Haven 2 (Vast Space).

Otra vista de Haven 2 (Vast Space).

Cuatro módulos Haven 2 acoplados en serie (Vast Space).

Este nodo central Haven Core medirá 7 metros de diámetro, por lo que solo podrá ser lanzado por el New Glenn o la Starship, pero el lanzador de Blue Origin no es una opción en este caso. La estación contará con módulos especializados dotados de esclusas, una cúpula de 3,8 metros de diámetro, brazos robot, etc. Esta segunda estación de Vast no solo recibirá la visita de naves Crew Dragon, sino también de cápsulas de carga Nyx de la empresa europea The Exploration Company, con la que ya ha firmado un contrato para lanzar una misión de carga en 2028. Esta estación modular puede parecer ambiciosa, y lo es, pero recordemos que el año pasado Vast Space anunció una propuesta de estación gigante de 100 metros de longitud para 40 personas formada por siete de estos grandes módulos de 7 metros de diámetro lanzados mediante Starship, así que claramente han reducido sus expectativas.


Nodo central Haven Core de 7 metros de diámetro que será lanzado por la Starship (Vast Space).

El nodo con cuatro módulos Haven 2 (Vast Space).

Uno de los módulos llevará una cúpula de 3,8 metros de diámetro (Vast Space).

Configuración final del nodo con 8 módulos Haven 2 (Vast Space).

Una vez más, la estación recuerda a la filosofía de estaciones DOS y OPS soviéticas, o a la Estación Espacial China, en la que cada módulo es una nave espacial independiente dotada de su propio sistema de propulsión, comunicaciones, etc. Como vemos, las ambiciones de Vast Space, fundada en 2021 por Jed McCaleb, han dado un auténtico salto descomunal. Vast admite abiertamente que el objetivo de Haven 2 es hacerse con alguno de los contratos de la Fase 2 del programa CLD (Commercial LEO Destination) de la NASA para subvencionar estaciones comerciales como sustitutas de la ISS. Vast no es la única empresa que quiere usar la Starship para lanzar la estación espacial —el proyecto internacional Starlab también empleará este sistema de lanzamiento—, pero sí que destaca por su estrategia de utilizar muchos módulos similares para crear una gran estación espacial. Otra cosa es que sea viable y rentable.



El nuevo diseño de la estación espacial de Axiom
Por Daniel Marín



La empresa Axiom Space está decidida a que su estación espacial sea una realidad cuanto antes. Axiom, actualmente famosa por gestionar misiones privadas tripuladas con la Crew Dragon de SpaceX a la Estación Espacial Internacional (ISS), es una de las empresas destacadas dentro de la iniciativa de la NASA para subvencionar la construcción de varias estaciones espaciales comerciales que sustituyan a la ISS a partir de 2030. A diferencia de otros proyectos, el de Axiom era uno de los más creíbles y sólidos, pero el pasado 18 de diciembre de 2024 la compañía decidió cambiar radicalmente la secuencia de construcción de su estación.


Nuevo diseño de la estación de Axiom, formada por 5 módulos similares (Axiom Space).

Originalmente, Axiom planeaba acoplar cuatro módulos al puerto frontal del módulo Unity de la ISS y, una vez unidos, separarlos en 2030 para crear un laboratorio independiente. En las primeras versiones de la estación el primer módulo en ser acoplado sería el nodo con seis puntos de atraque, pero luego se decidió cambiarlo por el Habitat 1 o AxH1 (Axiom Habitat 1). Los módulos del diseño original no eran todos iguales y la estación incluía una torre con paneles desplegables parecida a los planes originales para el segmento ruso de la ISS. Pero según el nuevo proyecto todo eso ha cambiado y la estación consistirá ahora en cinco módulos muy similares en dimensiones. El primero será un nuevo módulo, el PPTM (Payload, Power, and Thermal Module), que, como su nombre indica, es un módulo de servicio con los sistemas principales para mantener la estación operativa. Este módulo se construirá con elementos ya fabricados en Italia por Thales Alenia Space para los Habitat 1 y 2.


El nuevo plan de Axiom pasa por acoplar un solo módulo a la ISS antes de separarlo. Será el módulo PPTM y se acoplará al puerto nadir del módulo Harmony (en la imagen) o el Unity (Axiom Space).

Elementos del módulo PPTM construidos en Italia por Thales Alenia Space (Axiom Space).

Este módulo PPTM se acoplará en 2027 al puerto nadir de uno de los módulos Unity o Harmony en la ISS, evitando tener que cambiar el puerto andrógino frontal del módulo Harmony usado actualmente para las naves Dragon. Pero, más allá de la secuencia de lanzamiento, la novedad es que este módulo será el único que se acople a la ISS, pues en 2028 —nueve meses después de acoplarse— se separará de la estación, posiblemente llevando algunos equipos del segmento estadounidense para que se puedan seguir usando en la nueva estación. A continuación se lanzará el módulo Hab-1 (Habitat 1) de Axiom, dotado de un brazo robot y cuatro puertos laterales CBM de gran tamaño (puertos de mayor diámetro usados en el segmento estadounidense de la ISS). Los dos módulos se acoplarán en 2028 formando una estación espacial lista para ser habitada. Ambos módulos contarán con su radiador y su panel solar flexible desplegable, evitando la necesidad de esperar a lanzar un conjunto de paneles por separado. Con ayuda del brazo robot, el PPTM se recolocará luego en el puerto superior del módulo Habitat 1 y en el inferior se acoplaría el siguiente módulo de la estación, el módulo esclusa, también dotado de cuatro puertos CBM.


Los cinco módulos de la estación de Axiom y la secuencia actual de ensamblaje (Axiom Space).

Modelo de la gran Cupola de Axiom que finalmente irá en el módulo RMF (Axiom Space).

Kam Ghaffarian, cofundador de Axiom, dentro del que iba a ser el módulo Habitat 1 de Axiom en Thales Alenia (LinkedIn).

A continuación, el Habitat-2 se unirá al otro extremo del Habitat-1. Por último se lanzaría el RMF (Research and Manufaturing Module), que se acoplaría al puerto nadir del Habitat-1 tras mover la esclusa al puerto nadir del Habitat-2. Todos los módulos irían dotados de su propio par de paneles solares, menos la esclusa, aunque el RMF llevará un conjunto de cuatro paneles de mayor tamaño. Esta nueva secuencia de Axiom se ha ideado con el objetivo de no interferir con el despliegue y acoplamiento de la nave USDV de SpaceX, que será la encargada de desorbitar la estación en algún momento a partir de 2030. Pero, como vemos, la nueva secuencia le permite a Axiom disponer cuanto antes de una estación operativa siguiendo un esquema muy similar al que hemos visto para la estación privada de Vast ensamblada a partir de módulos idénticos de tipo Haven-2. Por tanto, Axiom opta ahora por una estación más simple y de rápido montaje formada por módulos casi iguales en vez de una especie de ISS más compacta como era su plan original. Ni que decir tiene, el diseño en forma de ‘T’ y el hecho de que cada módulo sea una nave espacial autónoma, hace que el proyecto recuerde un poco a la estación Mir soviética o a la actual Estación Espacial China.


Diseño original de los módulos de Axiom acoplados a la ISS en 2020 (Axiom Space).

Diseño original de la Axiom Station de 2020 (Axiom Space).

Los módulos de Axiom originales acoplados a la ISS antes de que cambiasen de planes (Axiom Space).

Este cambio de planes seguramente refleja los problemas financieros por los que está pasando la empresa (el anterior CEO, Mike Suffredini, dejó su cargo el pasado septiembre). Antes del cambio de planes, Axiom calculaba que la estación de cuatro módulos saldría por tres mil millones de dólares, siendo el coste de cada módulo unos 300 millones. En todo caso, a la NASA no le interesa que caiga Axiom porque esta empresa también está construyendo los trajes AxEMU para Artemisa. Axiom ya ha firmado acuerdos con la Agencia Espacial Europea (ESA) y otras instituciones para llevar a cabo misiones y experimentos en su estación espacial. Pero no olvidemos que no es el único proyecto de estación privada ahí fuera. En 2020 Axiom ganó un contrato de la NASA por un valor de 140 millones de dólares para acoplar el primer módulo de su estación a la ISS, pero aspira a hacerse con alguno de los jugosos contratos de la segunda ronda de la iniciativa CLD (Commercial Destinations in Low Earth Orbit). Varias empresas compiten por CLD-2 y, además de Axiom, tenemos a SpaceX, Vast, Sierra Space, Voyager y Blue Origin. Se supone que en 2026 la NASA elegirá una o dos propuestas de estaciones espaciales de estas empresas, aunque no está claro cuántas podrán sobrevivir a largo plazo. Hasta ahora Axiom era una de las favoritas, pero veremos si está entre las elegidas para suceder a la ISS.


Aspecto del Habitat 1 cuando estaba previsto que se acoplase al puerto frontal del módulo Harmony de la ISS (Axiom Space).



Las estaciones espaciales comerciales se internacionalizan
por Jeff Foust


Representación de la estación espacial Starlab en órbita. Starlab Space es una empresa conjunta que involucra a empresas que representan a todos los socios occidentales de la ISS. Crédito: Airbus

Uno de los logros más duraderos de los vuelos espaciales ha sido la asociación para la Estación Espacial Internacional. Durante más de tres décadas, Estados Unidos ha trabajado con Canadá, Europa, Japón y Rusia para construir y operar la estación, superando desafíos técnicos y de políticas para crear una estación espacial que ha estado ocupada permanentemente durante más de 20 años.

Sin embargo, esa asociación terminará alrededor de 2030, cuando la ISS sea desmantelada y desorbitada sobre el Pacífico Sur. Los socios occidentales de la ISS seguirán trabajando juntos en elementos de Artemis, como el Gateway lunar, pero sin un acuerdo formal sobre la cooperación en la órbita terrestre baja (los funcionarios rusos dicen que desarrollarán su propia estación espacial, aunque el programa espacial del país muestra signos de decadencia).

Mientras la NASA apoya el desarrollo de estaciones espaciales comerciales que reemplazarán a la ISS, las empresas estadounidenses y los socios internacionales por igual están tratando de averiguar cómo trabajar juntos bajo un nuevo paradigma. Los acuerdos de trueque entre agencias darán paso a acuerdos, contratos y empresas conjuntas que involucran a países y empresas. Las empresas que desarrollan esas estaciones están adoptando diferentes enfoques para atraer a los socios de la ISS y otras naciones a sus instalaciones.

Starlab recrea la asociación de la ISS

Entre las empresas que trabajan en estaciones espaciales comerciales, Starlab Space ha dado los pasos más importantes para atraer a otros países. La empresa en sí es una empresa conjunta que involucra a empresas que representan a todos los socios occidentales de la ISS.

Starlab Space comenzó en agosto pasado cuando Voyager Space, la empresa estadounidense que ganó uno de los premios de la NASA para apoyar el desarrollo de estaciones espaciales comerciales, unió fuerzas con Airbus Defence and Space. Las empresas ya habían estado trabajando juntas en un concepto revisado para la estación espacial Starlab, que utilizaría un gran módulo rígido desarrollado por Airbus, en sustitución de un módulo inflable de Lockheed Martin propuesto originalmente para la estación.

Las empresas vieron la empresa conjunta como algo más que una combinación de conocimientos técnicos. Para Voyager, incorporar a Airbus también era una forma de acceder a los mercados gubernamentales y comerciales europeos. “Tenemos muy buenas relaciones con la ESA, pero está claro que Airbus tiene relaciones mucho mejores”, dijo Matt Kuta, presidente de Voyager Space, en ese momento. “Nos permite averiguar cómo podemos satisfacer las demandas de los clientes de forma más directa y exitosa”.

Esta primavera, dos empresas más se unieron a Starlab Space. En abril, Mitsubishi Corporation dijo que tomaría una participación accionaria en la empresa conjunta, utilizando Starlab para el desarrollo de productos terrestres y apoyando a otras empresas japonesas interesadas en acceder a la estación. En mayo, la canadiense MDA Space se unió, tomando una participación accionaria y proporcionando un sistema de brazo robótico basado en las tecnologías que desarrolló para el transbordador espacial y la ISS.

“En el mercado espacial comercial, varias de estas misiones requieren equipos fuertes”, dijo Mike Greenley, director ejecutivo de MDA Space, en una entrevista, explicando por qué su empresa decidió convertirse en socio de Starlab en lugar de ser solo un proveedor. “También podemos aportar nuestras habilidades comerciales y nuestra experiencia general en misiones espaciales a estos sólidos equipos corporativos”.

En una entrevista después del acuerdo con MDA Space, Kuta dijo que incorporar empresas de Canadá, Europa y Japón a la empresa conjunta Starlab Space fue un esfuerzo deliberado para crear asociaciones como las que existen actualmente en la ISS. “Hemos estado muy centrados desde el principio en la estrategia de recrear la ISS, pero en lugar de ser propiedad del gobierno, es propiedad de las principales corporaciones aeroespaciales y de defensa dentro de esas regiones”, dijo. “Entienden el negocio de construir una estación espacial técnicamente, entienden cómo gestionar las relaciones con los clientes y entienden cómo acceder a la financiación gubernamental”.

Este último punto es importante, ya que otras agencias espaciales han expresado su renuencia a pagar directamente a las empresas estadounidenses por el uso de estaciones espaciales comerciales, lo que supone un cambio con respecto a los acuerdos de trueque de la ISS que permiten a las agencias gastar dinero en el país.

“Es muy difícil para Europa o Japón enviar cientos de millones de euros o decenas de miles de millones de yenes a una empresa estadounidense cada año durante 30 años y emplear a un grupo de estadounidenses en Houston”, dijo Kuta.

También hay factores geopolíticos a tener en cuenta, como citó la estación espacial china Tiangong. “Están trabajando para captar cuota de mercado. Están trabajando con los países intermedios para tratar de atraerlos a su esfera de influencia como una extensión de su Iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda”, dijo. “Trabajar junto con estas empresas internacionales como copropietarios es una demostración de soberanía para el mundo occidental, por así decirlo”.

“Starlab es divertido porque, en cierto sentido, estamos reuniendo a la banda”, dijo Greenley de MDA Space. “Estamos creando con éxito una empresa conjunta corporativa que reúne a las naciones de la ISS y se embarca en una nueva aventura comercial en la estación espacial”.

“Starlab es divertido porque, en cierto sentido, estamos volviendo a unir a la banda”, dijo Greenley de MDA Space. “Estamos creando con éxito una empresa conjunta corporativa aquí que vuelve a unir a las naciones de la ISS y se embarca en una nueva aventura en la estación espacial comercial”.

Asociaciones de Axiom

Axiom Space ya está en el negocio de las estaciones espaciales comerciales: ha volado tres misiones privadas de astronautas a la ISS y una cuarta está programada para fines de este año, mientras trabaja en una serie de módulos que instalará en la ISS y que serán el precursor de una estación comercial independiente después de que la ISS se retire.

La empresa ha trabajado con empresas y agencias dentro de la asociación de la ISS y más allá. Thales Alenia Space está construyendo las estructuras para los módulos de la estación espacial de Axiom en Italia, que se enviarán más tarde a la sede de Axiom en Houston para su equipamiento. Las misiones privadas de astronautas de la compañía han transportado a personas de varios países, incluido un astronauta de reserva de la ESA, Marcus Wandt, cuyo puesto en la misión Ax-3 a principios de este año fue financiado por Suecia.

Axiom ha firmado acuerdos con algunos estados miembros de la ESA, como Hungría y el Reino Unido, para futuras misiones. También tiene un acuerdo separado con la propia ESA, anunciado en octubre de 2023, para estudiar la cooperación de la ESA en la estación de Axiom.

Boryung Corporation, una empresa de atención médica de Corea del Sur, fue uno de los principales inversores en la ronda de Serie C de 350 millones de dólares de Axiom en agosto de 2023 y formó una empresa conjunta con Axiom en enero llamada BRAX Space Corporation para examinar la colaboración con empresas surcoreanas en la estación de Axiom.

"Hemos establecido un punto de apoyo para promover proyectos exclusivamente en Corea del Sur con Axiom Space, que tiene la mayor competitividad en el sector privado en términos de LEO", dijo Jay Kim, presidente y director ejecutivo de Boryung, en un comunicado sobre la empresa conjunta. “Más allá de nuestra inversión financiera en Axiom Space, seguiremos desarrollando nuestra relación como socios estratégicos cercanos”.

Los esfuerzos de Axiom para trabajar con otros gobiernos en su estación espacial incluyen no solo agencias nacionales sino también a nivel estatal y regional. El 26 de junio, Axiom anunció que firmó una carta de intención con la Cancillería del Estado de Baviera de Alemania para estudiar la colaboración que puede incluir el vuelo de un astronauta o el establecimiento de un laboratorio de microgravedad. La empresa añadió que estaba considerando establecer su “centro europeo” en Baviera.

Vast compite por ponerse al día

Vast Space comenzó tarde en sus esfuerzos por desarrollar una estación espacial comercial: la empresa no se formó hasta después de que la NASA otorgara sus premios de Destino LEO Comercial a fines de 2021. Sin embargo, está compitiendo para ponerse al día, construyendo una estación inicial de un solo módulo llamada Haven-1, programada para lanzarse a fines de 2025, que podrá albergar tripulaciones de cuatro personas durante hasta 40 días.

Con la financiación de su multimillonario fundador Jed McCaleb y un enfoque en la integración vertical, Vast no ha incorporado a otras empresas como socios o proveedores importantes para sus estaciones planificadas más allá de SpaceX, que lanzará Haven-1 y proporcionará naves espaciales Crew Dragon para misiones a la estación. Sin embargo, la empresa ahora está empezando a colaborar con agencias espaciales y empresas de otros países para establecer asociaciones.

En el salón aeronáutico ILA de Berlín el 6 de junio, Vast anunció que firmó un memorando de entendimiento con la ESA para estudiar el posible uso por parte de la ESA de Haven-1 y futuras estaciones. Vast dijo que examinaría si las empresas europeas podrían proporcionar algunos subsistemas y consideraría el uso de futuras naves espaciales europeas para tripulación y carga para esas estaciones.

Max Haot, director ejecutivo de Vast, dijo en una entrevista que el acuerdo era parte de los esfuerzos para incorporar a la ESA y otras agencias espaciales como clientes o socios para sus estaciones espaciales.

"El ecosistema europeo, liderado por la ESA, es un socio muy importante para cualquier futura estación de reemplazo de la ISS", dijo. “Una de nuestras principales prioridades es que construyamos de acuerdo con sus requisitos y les permitamos volar con sus cargas útiles y astronautas”.

El acuerdo, dijo, podría llevar a “vínculos más profundos” que podrían incluir asociaciones con empresas europeas o incluso una oficina de Vast en Europa. Tener el acuerdo con la ESA en marcha, dijo, es “un primer paso, una señal de que ven a Vast como un socio creíble”.

Vast comenzó activamente a comercializar internacionalmente tanto Haven-1 como sus futuras estaciones más grandes el otoño pasado en el Congreso Astronáutico Internacional en Azerbaiyán. “Estamos involucrando a todos los países, incluidos los clave que forman parte de la ISS”, dijo Haot. “La ESA es la primera, pero obviamente esperamos generar impulso en Europa y otras regiones del mundo”.

Una visión desde Europa

En la ILA de Berlín, Vast también firmó un acuerdo con la startup europea The Exploration Company. En virtud de ese acuerdo, el vehículo de carga Nyx de The Exploration Company irá a la segunda estación espacial de Vast (una sucesora más grande de Haven-1) tan pronto como en 2028, transportando carga hacia y desde esa estación.

Fue el último de una serie de acuerdos y contratos que The Exploration Company ha ganado. A fines de mayo, Starlab Space firmó un acuerdo de servicios de carga con la empresa para tres misiones Nyx a Starlab. El pasado mes de septiembre, Axiom Space firmó un acuerdo de "reserva previa" para misiones Nyx a su estación espacial.

El trabajo en Nyx ahora cuenta con el respaldo de la ESA, que seleccionó a The Exploration Company, junto con Thales Alenia Space, para contratos en mayo para realizar trabajos de diseño en sus conceptos de vehículos de carga. La agencia buscará financiación de sus estados miembros en la próxima reunión del consejo ministerial a fines de 2025 para un mayor desarrollo, incluidos los vuelos de prueba a la ISS.

“Esta iniciativa histórica demuestra la agilidad y la voluntad de la ESA de actuar como cliente principal, combinando así financiación pública y privada, como hizo la NASA hace unos 15 años”, dijo Hélène Huby, directora ejecutiva de The Exploration Company, en un comunicado tras ganar el premio de la ESA. Se refería al programa de Servicios de Transporte Orbital Comercial (COTS) de la NASA para la entrega de carga a la ISS, que demostró la viabilidad de dichos servicios comerciales y también impulsó el crecimiento de SpaceX.

Sin embargo, el futuro de Nyx y su homólogo de Thales dependerá de esas estaciones comerciales. Dado que la ISS está programada para retirarse en 2030, es poco probable que la ESA compre servicios de esas naves espaciales para las operaciones de la ISS. Esos vehículos, entonces, necesitarán encontrar negocio en las estaciones comerciales, ya sea a través de la ESA o directamente con las empresas.

Huby dijo en una entrevista antes del premio de la ESA que la empresa comprendía la importancia del mercado estadounidense. Ha abierto una oficina en Estados Unidos dirigida por Mark Kirasich, exdirector del programa Orion de la NASA, para trabajar con clientes estadounidenses y con la NASA.

“Quiero ser fuerte en Estados Unidos”, dijo. “Es muy importante que empecemos lo más rápido posible en Estados Unidos”.

Este artículo apareció por primera vez en la edición de julio de 2024 de la revista SpaceNews.



El ejército estadounidense habla abiertamente de lanzarse al ataque en el espacio
"Tenemos que desarrollar capacidades que proporcionen a nuestro liderazgo opciones ofensivas y defensivas".
por Stephen Clark


El año pasado, el Comando de Operaciones Espaciales presentó su primera pintura oficial, titulada "High Ground Intercept", encargada al artista Rick Herter. La pintura ilustra un avión espacial militar estadounidense que intercepta un satélite del adversario, que a su vez se posiciona para inutilizar un satélite amigo.


(13/12/24) ORLANDO, Florida—A principios de este año, los funcionarios del Comando Espacial de Estados Unidos publicaron una lista de prioridades y necesidades, y entre la recitación rutinaria de cosas como la ciberdefensa, las comunicaciones y la vigilancia había un término relativamente nuevo: "fuegos espaciales integrados".

Se trata de una frase nueva en la terminología esotérica que utiliza el ejército para describir sus actividades. Esencialmente, los "fuegos" son acciones ofensivas o defensivas contra un adversario. El Ejército define los fuegos como "el uso de sistemas de armas para crear efectos letales y no letales específicos sobre un objetivo".

La inclusión de este término en un documento de planificación del Comando Espacial fue otra señal de que los líderes del Pentágono, que durante mucho tiempo dudaron en mencionar siquiera la posibilidad de colocar armas ofensivas en el espacio por temor a provocar una carrera armamentista cósmica, consideran que el tabú de hablar de la guerra espacial es algo del pasado.

"Si bien lo hemos mantenido en secreto antes, parte de eso fue simplemente una especie de lamento", dijo el general Chance Saltzman, el general de mayor rango de la Fuerza Espacial, que también es miembro del Estado Mayor Conjunto. "En realidad no era algo que necesitáramos proteger".

Una razón para el cambio en la forma en que los militares hablan sobre la guerra en el espacio es que los dos principales adversarios estratégicos de la nación, China y Rusia, ya están probando capacidades que podrían destruir o inutilizar un satélite militar estadounidense.

La Fuerza Espacial se estableció hace casi cinco años, en diciembre de 2019, para proteger los intereses estadounidenses en el espacio. Los satélites proporcionan a los militares datos de inteligencia, navegación, comunicaciones y apoyo a la defensa contra misiles, y en los próximos años, serán aún más cruciales para la orientación de las armas y la gestión de la batalla.


El general Chance Saltzman, jefe de Operaciones Espaciales de la Fuerza Espacial, habla el martes en la Conferencia de Poder Espacial de la Asociación de la Fuerza Espacial en Orlando, Florida. Crédito: Asociación de la Fuerza Espacial

Esta semana, Saltzman expuso la visión de las fuerzas armadas sobre las armas ofensivas en el espacio en quizás el lenguaje más sencillo hasta ahora.

"El espacio es un dominio de combate", dijo Saltzman en la Conferencia de Poder Espacial de la Asociación de la Fuerza Espacial en Orlando, Florida. "Hace diez años, no podía decir eso. Ese es el punto de partida. Piensen en eso. En 2014, tuvimos líderes superiores que comenzaron a hablar sobre el espacio y la guerra en la misma oración. Fueron un poco reprendidos por los líderes superiores. Así que esta es todavía una condición relativamente nueva cuando hablamos de combates en el espacio. No creo que debamos subestimar el poder de eso".

Una postura de alerta

El general Stephen Whiting, jefe de cuatro estrellas del Comando Espacial de los Estados Unidos, identificó los "fuegos espaciales integrados" (de nuevo, se trata de ataques ofensivos o defensivos reales contra un vehículo enemigo) como la necesidad más urgente de su organización. Estos podrían tener su base en cualquier dominio (tierra, aire, mar o espacio) y apuntar contra objetivos dentro y por encima de la atmósfera.

¿Cómo serían entonces estas armas? Podrían ser de naturaleza electrónica o cibernética, lo que permitiría a las fuerzas estadounidenses piratear un satélite o su red de apoyo terrestre. Rusia ya lo ha hecho, cuando unos piratas informáticos lanzaron un ciberataque a una red de comunicaciones por satélite comercial europea en 2022, el mismo día en que el país inició su invasión a gran escala de Ucrania.

Luego está la energía dirigida, que utilizaría un rayo láser para cegar o deslumbrar a los sensores de los satélites en órbita. Las armas de energía dirigida podrían estar basadas en la tierra o en el espacio. Existe otra opción que implicaría que un satélite se acercara al de un adversario y utilizara una garra o un brazo robótico para capturarlo y tomar el control.

Por último, están los tipos de armas espaciales que pueden hacer volar un satélite en el cielo. Estas armas antisatélite (ASAT) son quizás la solución de menor tecnología (Estados Unidos, China, Rusia e India las han demostrado abiertamente), pero tienen efectos secundarios peligrosos.

Por ejemplo, una prueba de un misil ASAT chino en 2007 destruyó uno de los satélites del país, creando más de 3.000 objetos rastreables en la órbita baja de la Tierra, la mayor nube de desechos espaciales de la historia. Estados Unidos realizó una prueba de misil ASAT similar contra un satélite en 1985.

Los ASAT destructivos, al igual que las armas de energía dirigida, pueden estar basados ​​en la tierra o en el espacio. En 2021, Rusia lanzó un misil ASAT de ascenso directo desde tierra para destruir uno de sus propios satélites. El año anterior, el Comando Espacial informó que Rusia probó un sistema de armas ASAT basado en el espacio en el que un satélite militar ruso lanzó un proyectil que se movía lo suficientemente rápido como para destruir otro satélite si impactaba.


Las armas antisatélite no son nada nuevo. En esta foto de 1994, una mujer pasa junto a un enorme mural en Teherán, Irán, que representa a las cadenas de televisión por satélite como satanás y enemigos del Islam. Crédito: Kaveh Kazemi/Getty Images

En febrero, fuentes del gobierno de Estados Unidos filtraron noticias de que Rusia está desarrollando un arma nuclear ASAT. Si se utiliza, esto dejaría inutilizable la órbita baja terrestre, una sección del espacio que se extiende varios cientos de millas por encima de la Tierra, durante un año o más, según John Plumb, ex secretario adjunto de defensa para política espacial.

Los funcionarios estadounidenses dijeron que Rusia aún no ha colocado un arma nuclear en órbita, pero si lo hiciera, la medida violaría el Artículo IV del Tratado del Espacio Exterior de 1967. Rusia es parte del tratado, que prohíbe las armas de destrucción masiva en el espacio. El representante de Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU vetó una resolución en abril para reafirmar este principio del Tratado del Espacio Exterior y, en su lugar, propuso una resolución para prohibir todas las armas en el espacio, que Estados Unidos rechazó. Después de todo, los funcionarios estadounidenses dicen que Rusia ya ha probado un arma ASAT en órbita.

Y ahora, la Fuerza Espacial de Estados Unidos desea armas espaciales propias.

"Necesitamos fuego conjunto de todos los dominios para poder hacer eso, todo desde la gama de lo cibernético, lo no cinético, lo cinético, y todo eso puede venir de cualquier dominio. Pero necesitamos tener la capacidad de influir en los objetivos, al igual que cualquier otro dominio lo hace", dijo Whiting.

Saber lo que tenemos

En la conferencia del martes, Ars preguntó a Saltzman si la Fuerza Espacial hablará más sobre las capacidades que está desplegando en órbita. ¿Puede funcionar la disuasión si los adversarios no saben cómo la Fuerza Espacial podría responder a una amenaza?

En la película Dr. Strangelove, el personaje principal dice que la disuasión es el arte de producir en la mente del enemigo el miedo de atacar. Al final de la película (alerta de spoiler si no has visto esta película de hace 60 años), un ataque nuclear a la Unión Soviética da como resultado la activación automática de una "máquina del fin del mundo" secreta rusa que destruirá toda la vida en la Tierra.

Según la trama, Rusia desarrolló la máquina para disuadir un ataque estadounidense en su territorio. El Dr. Strangelove, un excéntrico y voluble asesor militar en la película, afirma acertadamente: "¡El objetivo de una máquina del fin del mundo se pierde si la mantienes en secreto!".

Saltzman dejó en claro que la Fuerza Espacial no puede detenerse en el desarrollo de contramedidas defensivas contra un ataque a un satélite estadounidense. Una de estas medidas defensivas es la resiliencia, donde la Fuerza Espacial coloca constelaciones de cientos o miles de satélites para proporcionar funciones de vigilancia, comunicación y seguimiento de misiles que antes estaban reservadas a un número menor de satélites de miles de millones de dólares: objetivos grandes y jugosos a los ojos de un enemigo en conflicto con los Estados Unidos. El Pentágono está en camino de desplegar estas megaconstelaciones, pero los mandos militares advierten que esto no es suficiente.

"Tenemos que desarrollar capacidades que proporcionen a nuestro liderazgo opciones ofensivas y defensivas", dijo en respuesta a una pregunta de Ars. "Los sistemas de armas no son inherentemente ofensivos ni defensivos. ¿Un portaaviones es ofensivo o defensivo? Sí. ¿Un F-35 es ofensivo o defensivo? Sí. Entonces, cuando entramos en esta discusión sobre si una nave espacial es o no un arma ofensiva, no, es solo una capacidad".

"Luego, las operaciones, tal como las aprueben el secretario de Defensa y el presidente, decidirán la naturaleza de esas (capacidades)", dijo Saltzman. "Es nuestro trabajo asegurarnos de que analizamos el espectro de operaciones, el espectro de necesidades que son necesarias".


Un operador dentro del Centro Nacional de Defensa Espacial en la Base de la Fuerza Espacial Schriever, Colorado. Crédito: Fuerza Espacial de EE. UU./Kathryn Damon

Estos escenarios de guerra en el espacio van desde un ciberataque aislado contra un sistema satelital (como la acción de Rusia contra una red de satélites comerciales Viasat en 2022) hasta una detonación nuclear destructiva en la órbita terrestre, algo que los funcionarios estadounidenses temen que Rusia pueda estar preparándose para hacer. Al Pentágono también le preocupa la capacidad de los adversarios potenciales, en particular China, de usar sus satélites para reforzar sus fuerzas terrestres, aéreas y navales, de manera similar a la forma en que el ejército estadounidense se apoya en sus capacidades espaciales.

Un concepto propuesto por algunos funcionarios del gobierno y de la industria es lanzar satélites "defensores" móviles en órbita, con el único propósito de proteger los satélites estadounidenses de alto valor contra un ataque. Estos no podrían defender eficazmente una nave espacial contra un misil antisatélite terrestre, que puede lanzarse sin previo aviso. Pero un ataque desde el espacio podría implicar que un satélite enemigo tardara días o semanas en acercarse a un satélite estadounidense debido a las limitaciones de maniobrabilidad y la tiranía de la mecánica orbital.

Cualquier satélite defensor desplegado por el ejército estadounidense necesitaría una propulsión altamente eficiente o tener un diseño que permita el reabastecimiento de combustible en órbita. Tory Bruno, director ejecutivo de United Launch Alliance, escribió sobre el concepto de defensor en una publicación en Medium a principios de este mes.

Bruno agregó algo de contexto el jueves en una mesa redonda con periodistas, describiendo el concepto de defensor como "un vehículo ultrarrápido, de largo alcance y letal, si es necesario, para defender nuestros activos en órbita".

Básicamente, la idea tomaría algo así como un remolcador espacial o una etapa superior (una versión mejorada de la propia etapa superior Centaur V de ULA podría hacer el trabajo perfectamente, dijo Bruno) y lo dejaría en órbita en alerta para responder a cualquier amenaza contra los satélites estadounidenses o aliados.

"Puedes mover uno de estos vehículos en horas, interceptar lo que podría ser un ataque y detener el ataque", dijo Bruno. "Eso se convierte en un elemento disuasorio muy poderoso porque pasamos de lo que estamos intentando lograr ahora, que es 'adelante, atacame y desactiva varios de mis satélites, y podré seguir haciendo mi trabajo', a un punto en el que decimos: 'Adelante, atacame. No va a funcionar. No vas a poder desactivar nada'".

El caso de China

El general de brigada Anthony Mastalir, que dirige las Fuerzas Espaciales de Estados Unidos en la región del Indopacífico, es probablemente el comandante militar que más vigila el programa espacial de China. Su área de responsabilidad incluye el Mar de China Meridional, donde China ha ampliado su presencia militar y podría algún día amenazar a Taiwán, un aliado de Estados Unidos.

Mastalir dijo que China está "copiando el manual de estrategias de Estados Unidos" con la forma en que integra los satélites en operaciones militares más convencionales en tierra, aire y mar. "Sus objetivos específicos son poder rastrear y apuntar a activos estadounidenses de alto valor en el momento y lugar que elijan", dijo Mastalir.

La estrategia de China, conocida como Anti-Access/Area Denial, o A2AD, se centra en impedir que las fuerzas estadounidenses accedan a aguas internacionales que se extienden a cientos o miles de millas de China continental. Algunas de las islas ocupadas por China en los últimos 15 años están más cerca de Filipinas, otro aliado del tratado, que de la propia China.

La estrategia A2AD "se extendió primero a la primera cadena de islas (limitada por Filipinas), y ahora a la segunda cadena de islas (que se extiende hasta el territorio estadounidense de Guam), y finalmente hasta la costa oeste de California", dijo Mastalir.

Los funcionarios estadounidenses dicen que China ha instalado armas antibuque, antiaéreas y antibalísticas en la región, y muchos de estos sistemas dependen del seguimiento y la selección de objetivos por satélite. Mastalir dijo que su prioridad en el Comando Indo-Pacífico, con sede en Hawai, es defender los satélites estadounidenses y aliados, o "activos azules", y desafiar a los "activos rojos" para romper las "cadenas de muerte de largo alcance" del ejército chino y proteger a la fuerza conjunta de un ataque desde el espacio.

Lo que esto significa es que la Fuerza Espacial quiere tener la capacidad de desactivar o destruir los satélites que China utilizaría para proporcionar apoyo de comunicación, comando, seguimiento, navegación o vigilancia durante un ataque contra Estados Unidos o sus aliados.


El 25 de octubre de 2022, se ven edificios y estructuras en una isla artificial construida por China en el arrecife Subi en las Islas Spratly del Mar de China Meridional. China ha afirmado progresivamente su reclamo de propiedad sobre las islas en disputa en la región. Crédito: Ezra Acayan/Getty Images

Mastalir dijo que cree que las capacidades espaciales de China son "suficientes" para lograr las ambiciones militares del país, sean las que sean. "La sofisticación de sus sensores ciertamente sigue aumentando: la interconexión, la interoperabilidad. Son un desafío de ritmo por una razón", dijo.

"Estamos viendo que todas las señales apuntan a poder apuntar a portaaviones estadounidenses... activos de alto valor en el aire como los cisternas, AWACS (Sistema de Control y Advertencia Aerotransportada)", dijo Mastalir. "Esta es una estrategia para evitar que Estados Unidos intervenga, y eso es lo que es su arquitectura espacial".

Eso no es aceptable para los funcionarios del Pentágono, por lo que el personal de la Fuerza Espacial ahora se está entrenando para la guerra orbital. Pero no esperen conocer los detalles específicos de ninguno de estos sistemas de armas en un futuro próximo.

"¿Los detalles? No, no los van a obtener de ninguna organización que combata: 'déjenme decirles exactamente cómo pienso atacar a un adversario para que pueda responder y contrarrestarlo'; esas no son discusiones que vamos a tener", dijo Saltzman. "Seguiremos protegiendo algunos de esos (detalles), pero en términos generales, desde un concepto operativo, vamos a estar listos para competir en el espacio".

Una nueva administración

Es probable que la Fuerza Espacial reciba nuevas directivas políticas después de que el presidente electo Donald Trump asuma el cargo en enero. El equipo de transición de Trump no ha identificado ningún cambio futuro para la Fuerza Espacial, pero una lista de propuestas políticas conocida como Proyecto 2025 puede ofrecer algunas pistas.

Publicado por la Heritage Foundation, un grupo de expertos conservador, el Proyecto 2025 pide al Pentágono que cambie la postura de la Fuerza Espacial de una postura principalmente defensiva a sistemas de armas ofensivas. Christopher Miller, quien se desempeñó como secretario de defensa interino en la primera administración de Trump, fue el autor de la sección militar del Proyecto 2025.

Miller escribió que la Fuerza Espacial debería "restablecer capacidades ofensivas para garantizar un equilibrio favorable de fuerzas, gestionar eficientemente todo el espectro de disuasión y complicar seriamente los cálculos del enemigo para un primer ataque exitoso contra los activos espaciales estadounidenses".

Trump rechazó el Proyecto 2025 durante la campaña, pero desde la elección, ha nominado a varios de los autores y contribuyentes de la agenda política para puestos clave de la administración.

Saltzman se reunió con Trump el mes pasado mientras asistía al lanzamiento del cohete Starship de SpaceX en Texas, pero dijo que el encuentro fue incidental. Saltzman ya estaba allí para conversar con los funcionarios de SpaceX, y los planes de viaje de Trump recién se conocieron el día antes del lanzamiento.

La conversación con Trump en el lanzamiento de Starship no abordó ningún detalle de política, según Saltzman. Agregó que la Fuerza Espacial aún no ha tenido ninguna discusión formal con el equipo de transición de Trump.

Independientemente de la dirección que Trump tome con la Fuerza Espacial, Saltzman dijo que el servicio ya está pensando en qué hacer para mantener lo que el Pentágono ahora llama "superioridad espacial", una variación del término superioridad aérea, que podría haber parecido igualmente fantasioso en los albores de la aviación militar hace más de un siglo.

"Esa es la razón por la que somos la Fuerza Espacial", dijo Saltzman. "Así que, de administración a administración, eso seguirá siendo así. Ahora, se trata solo de recursos y de las discusiones sobre lo que queremos hacer y cuándo queremos hacerlo, y estamos listos para tener esas discusiones".



martes, 7 de enero de 2025

Aparece un fuselaje similar a un caza sin cola en la planta principal del fabricante chino de aviones Shenyang
La aparición del objeto se produce después de que dos nuevos diseños de aviones tácticos pesados ​​sin cola aparecieran en los cielos chinos el 26 de diciembre.
por Joseph Trevithick


Foto © 2024 Planet Labs Inc.

La industria de la aviación de China cerró 2024 con el sorprendente debut de dos aviones de combate furtivos nunca antes vistos. Se cree que los dos principales fabricantes de aviones de combate del país, Chengdu Aircraft Corporation y Shenyang Aircraft Corporation, son responsables de uno de ellos. Ahora, una imagen satelital reciente muestra lo que parece ser otro fuselaje o maqueta de avión de combate de próxima generación en la planta principal de Shenyang en la ciudad del mismo nombre.

Planet Labs tomó la imagen satelital en cuestión el 1 de enero. Muestra el objeto, que mide aproximadamente 50 pies (o 15 metros) de largo y tiene una envergadura ligeramente mayor, en una pequeña rampa justo al lado de la pista de rodaje principal en el extremo norte del aeródromo ubicado junto a la planta de Shenyang. Tiene una plataforma delta modificada en forma de diamante con un fuselaje central ancho, que parece tener dos góndolas de motor montadas en la parte superior. No se ve cola en la imagen. Una nariz delgada y puntiaguda emana del área del fuselaje principal. Los escapes parecen tener un contorno en forma de cuña en su borde de salida. No se ve ningún tren de aterrizaje en la sombra, pero eso no significa que no esté allí según la resolución de la imagen y el ángulo de la luz.


Foto © 2024 Planet Labs Inc.

El objeto tiene un color amarillo o tostado, y China usa una imprimación amarilla distintiva para los prototipos de aviones militares. Las imágenes más recientes disponibles de Planet no brindan detalles suficientes para ofrecer más información sobre el objeto o mostrar si se ha movido o no desde entonces.

El intrigante objeto visto en Shenyang el 1 de enero podría ser otro concepto para un avión de combate táctico tripulado de próxima generación, uno de peso medio en comparación con los diseños más pesados ​​que hemos visto tan recientemente, o un vehículo aéreo de combate no tripulado (UCAV). Con o sin tripulación, también podría ser un demostrador, solo una maqueta o algo completamente distinto. También podría usarse como señuelo para despistar a la inteligencia extranjera. Realmente no podemos decirlo con lo que tenemos disponible ahora.

De todos modos, el objeto tiene una forma general claramente diferente a las variantes Flanker y derivados que constituyen la mayor parte de la producción actual de Shenyang o los miembros de su familia furtiva FC-31/J-35. También es diferente al diseño avanzado sin cola atribuido a la empresa que surgió el mes pasado.


Una imagen compuesta que muestra diferentes vistas del avión de combate avanzado atribuido a Shenyang que salió a la luz en diciembre. Internet chino vía X

Hay algunas similitudes, pero también claras diferencias entre lo que se ha visto ahora en Shenyang y otro fuselaje/artículo de prueba/maqueta que apareció en imágenes satelitales del aeródromo adyacente a la planta principal de Chengdu en 2021. También recuerda lo que parecían ser maquetas o incluso señuelos a escala real que surgieron en la remota base aérea Lintao de China el año siguiente, aunque estos tenían su propia forma distintiva, incluidos canards delanteros y narices extremadamente delgadas.


Imágenes satelitales de Chengdu tomadas en 2021 que muestran un fuselaje/artículo de prueba que es similar, pero claramente diferente del que se ha visto ahora en Shenyang. FOTO © 2021 PLANET LABS INC. 

Las "formas" aún no identificadas vistas en la base aérea Lintao en 2022. FOTO © 2022 PLANET LABS INC.

También hay algunas similitudes muy amplias en ciertos aspectos entre lo que ha surgido en Shenyang y el arte conceptual del X-44 MANTA (Multi-Axis No-Tail Aircraft) de Lockheed Martin de finales de los años 1990 y principios de los años 2000. El diseño del MANTA se derivó del caza furtivo F-22 Raptor y, al menos hasta donde sabemos, nunca llegó a realizarse.


Concepciones artísticas del X-44 MANTA. Lockheed Martin/NASA

También han surgido imágenes satelitales separadas que muestran lo que parece ser una gran maqueta de color negro en la "cubierta" de las instalaciones de prueba de portaaviones terrestres de tamaño real de China en Wuhan. También se ven maquetas de una variante del Flanker basado en portaaviones Shenyang J-15 y un J-35. No está claro qué se supone que representa esta forma, pero hemos visto maquetas de futuros aviones basados ​​en portaaviones en esta instalación única en el pasado.



Como es evidente, en el pasado han aparecido objetos curiosos relacionados con el sector aeroespacial en instalaciones chinas, incluso antes de la aparición de los dos nuevos diseños de aviones de combate furtivos el mes pasado. Esos aviones ya reflejaban años de desarrollos cada vez más avanzados de la aviación militar tripulada y no tripulada en China, así como un impulso de modernización más amplio en todo el Ejército Popular de Liberación (EPL) en su conjunto.

Tendría sentido que Shenyang y Chengdu, así como otras empresas aeronáuticas estatales chinas, estén trabajando en otros diseños avanzados, incluso en el ámbito clasificado, o incluso hayan trabajado y superado conceptos que todavía no se han revelado oficialmente, si es que alguna vez lo hacen. Tras las revelaciones de diciembre, los ojos siguen puestos en China para ver si surge algo más.

Así pues, aunque la naturaleza exacta de lo que hemos visto ahora en la imagen satelital de Shenyang sigue sin estar clara, su aparición allí ahora es sin duda digna de mención.



Fuente: twz.com

sábado, 4 de enero de 2025

Advierten que el país podría perder su posición geoestacionaria internacional por el ajuste al sector espacial
Es por el desfinanciamiento del Gobierno para la construcción del satélite ARSAT SG1. "La plata está pero el satélite lleva meses parado", denunció Claudio Marín, el secretario general de FOETRA.




El secretario general del Sindicato de las Telecomunicaciones (FOETRA), Claudio Marín, advirtió por la 750 que el país podría “perder su lugar geoestacionario” para enviar sus propios satélites al espacio si no avanza de manera urgente con la construcción de proyectos que el Gobierno de Javier Milei tiene paralizados.

Marín afirmó que esto se debe a que en el mundo hay un organismo que regula la utilización del espacio, “porque la órbita es un recurso natural”. De lo contrario, sostuvo, “todo el mundo estaría ocupando el espacio de manera anárquica”.

Así, continuó: “Este organismo asigna espacios a cada país, pero hay que mantenerlos. Y eso significa poner algo en esa órbita. Si no lo haces, no dejas que otros lo ocupen, pero pasado cierto tiempo, esa órbita se asigna a otro país”.


Claudio Marín, Secretario General de FOETRA.

Freno a ARSAT 3 (SG1)

En concreto, denunció, eso es lo que podría suceder en Argentina si no se ocupa la órbita geoestacionaria. ¿Y Arsat-3? Marín explicó: “Ese satélite ya está completamente financiado y a mitad de producción”.

“La plata está, pero no se utiliza. No sé cuál será el destino de ese dinero. Pero la plata está. Y el satélite, que está en plena construcción, lleva meses parado. Ahora no sabemos ni el destino de la mitad del satélite ni el de la plata”, se lamentó.

Esto, además, se agrava por la constante fuga de cerebros que hay en la empresa estatal, de unas de las siete en todo el mundo que construye satélites propios y los envía al espacio.

“Se están yendo muchos profesionales. En Benavídez, la cantidad de compañeros y compañeras está disminuyendo porque se van a otros lugares donde los requieren. Son puestos que exigen muchísima formación”, señaló.

El principal motivo es la motosierra de Milei: “El 12 por ciento de la planta ya se ha ido. Y no solo no les pagaron un 50 por ciento, sino que, además, con esa deuda, resulta que ni siquiera los ajustes de la administración pública alcanzan”.

“Los ajustes que se hicieron violando derechos de negociación, otorgando aumentos de un gremio que no es el de Arsat, ni siquiera llegan a cubrir lo necesario”, con módicos aumentos del 1 por ciento mensual.



jueves, 2 de enero de 2025

NGAD: El caza de 300 millones de dólares que la Fuerza Aérea estadounidense considera demasiado costos
La Fuerza Aérea de Estados Unidos está desarrollando su caza furtivo de próxima generación en el marco del programa Next Generation Air Dominance (NGAD), pero está muy preocupada por los costes.
por Stavros Atlamazoglou




-Cada caza NGAD podría costar hasta 300 millones de dólares, un precio que la Fuerza Aérea duda en pagar después del programa F-35 de 2 billones de dólares.

-Para gestionar los costes, la Fuerza Aérea está explorando la posibilidad de trasladar algunas capacidades del NGAD al programa Collaborative Combat Aircraft (CCA), que implica el vuelo de drones no tripulados junto al NGAD para ayudar en las misiones. El objetivo es mantener la rentabilidad a la vez que se avanza en la superioridad aérea.


La Fuerza Aérea está preocupada por el aumento vertiginoso de los costes del nuevo caza furtivo NGAD

La Fuerza Aérea de Estados Unidos está trabajando en su próximo avión de combate furtivo, pero está muy preocupada por el coste.

Se estima que el F-35 Lightning II costará al ejército estadounidense más de 2 billones de dólares, por lo que la Fuerza Aérea teme que se repita el mismo resultado con el Next Generation Air Dominance (NGAD), el programa para desarrollar un caza furtivo de sexta generación.

Reducción de costes en NGAD

La Fuerza Aérea calcula que cada caza furtivo NGAD podría costar hasta 300 millones de dólares, lo que lo convierte en un avión terriblemente caro.

Y la Fuerza Aérea no parece dispuesta a pagar ese precio.

"El F-35 representa el límite superior de lo que nos gustaría pagar por un avión individual para esa misión. El F-15EX y el F-35 están más o menos en la misma categoría de costes. Sin embargo, me gustaría ir más abajo", dijo el secretario de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Frank Kendall, esta semana en la conferencia anual Air, Space & Cyber ​​de la Asociación de Fuerzas Aéreas y Espaciales.

Se estima que el programa F-35 costará 2 billones de dólares a lo largo de su ciclo de vida, según la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO). En términos de costo por avión, actualmente, la versión F-35A cuesta alrededor de 110 millones de dólares, la F-35C 117 millones y la F-35B 135 millones.

El F-35A es la versión de despegue estándar y por eso es más barata. El F-35C está diseñado para operar desde portaaviones y tiene una estructura de aterrizaje diferente. Por último, el F-35B es la versión de despegue corto y aterrizaje vertical que permite que la aeronave despegue y aterrice como un helicóptero. Esta capacidad es compleja, algo que se refleja en el precio de la variante.

“¿Es posible que observemos esa curva de Pareto y no haya nada en esa curva que sea más barato que un F-35? Eso es posible, sí, pero tenemos que hacer el trabajo. Tenemos que hacer el análisis y sabemos qué sería lo más ventajoso”, dijo Andrew Hunter, jefe de adquisiciones de la Fuerza Aérea.


F-35

El NGAD todavía está en desarrollo sin un contrato finalizado. El avión de próxima generación está diseñado para reemplazar al avión de combate furtivo F-22 Raptor en su función de superioridad aérea.

Para reducir costos, la Fuerza Aérea está considerando transferir algunas de las capacidades previstas del NGAD al programa de Aviones de Combate Colaborativo (CCA), que está diseñado para volar junto con el NGAD.

"Una vez que comience a integrar [aviones de combate colaborativo] y transferir algunos equipos, capacidades y funciones de la misión a los CCA, entonces puede hablar de un concepto diferente, potencialmente, para el caza tripulado que los controla, por lo que hay un alcance real allí", agregó el secretario de la Fuerza Aérea.

Los CCA mencionados por Kendall están destinados a servir junto con el NGAD y ofrecer opciones cinéticas adicionales. En esencia, serán controlados por el piloto del NGAD y estarán armados, ofreciendo vectores adicionales de ataque a un objetivo. Aunque la intención es que los CCA operen con inteligencia artificial, el objetivo general es tener un control humano estricto sobre la aeronave no tripulada.