Ultimátum
Honduras: hoy vence el plazo para que los golpistas dejen el poder
El mediador Oscar Arias mantuvo hasta anoche intensos contactos diplomáticos. La ruptura de las conversaciones ha disparado la alarma internacional.
Pausa. Un defensor del depuesto presidente de Honduras, Zelaya, y policías leen un periódico durante una protesta en el Congreso Nacional. (AFP)
El presidente costarricense Oscar Arias mantenía anoche intensos contactos diplomáticos en un esfuerzo de último momento por salvar el diálogo hondureño, antes de que concluya hoy el plazo de 72 horas que solicitó para encontrar una salida a la crisis en esa nación.
El estancamiento del diálogo entre las partes en conflicto en Honduras y la ruptura de las conversaciones han disparado las alertas que nadie quería oír.
La posibilidad de enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas leales al Gobierno de facto del presidente Roberto Micheletti y los grupos que apoyan al presidente depuesto, Manuel Zelaya, salió a relucir en las declaraciones del mediador del conflicto, el mandatario costarricense Óscar Arias, y del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.
La ministra de Comunicaciones, Mayi Antillón, dijo ayer que dejaron libres los primeros días de la semana con el fin de "darle mayor disposición de tiempo (a Arias) para todos los contactos nacionales e internacionales que está haciendo en miras a ayudarle a Honduras".
Informó que es probable la divulgación de un nuevo plan que sería discutido por las partes que representan al derrocado mandatario Manuel Zelaya y al presidente designado por el gobierno de facto, Roberto Micheletti.
"El presidente ha pedido alivianar su agenda entre martes y miércoles para hacer todos los esfuerzos y esperamos el miércoles, en algún momento, hacer el llamado que corresponda de acuerdo a lo que haya podido avanzar el presidente", dijo Antillón a radio Monumental.
La agenda oficial de Arias incorporó actividades apenas el miércoles, cuando se realizará el habitual encuentro semanal del gabinete, luego del cual el mandatario firmará una nueva ley contra la delincuencia organizada. Se espera que el gobernante y Premio Nobel de la Paz 1987 revele entonces sus intenciones.
Las partes han mantenido cuatro encuentros: el 9 y 10 de julio, seguido de otras dos citas el 18 y 19 del mismo mes.
No obstante, el domingo la delegación de Micheletti rechazó el plan de siete puntos presentado por el gobernante costarricense, al calificarlo como "inaceptable". El rechazo se concentra principalmente en el primer punto que estipulaba el retorno de Zelaya al poder.
Como parte de la ofensiva diplomática de Arias, el lunes su canciller Bruno Stagno estuvo reunido en Panamá con delegados de Micheletti. Esa nación incluso se ofreció como sede alternativa para otras posibles citas de negociaciones.
El canciller de Panamá, Juan Carlos Varela, detalló el martes que la reunión fue una "conversación directa con los poderes constituidos (de Honduras), lo que es el Congreso y la parte de la Corte Suprema" y que son afines a Michelleti.
Varela no quiso adelantar resultados, pero comentó que "me siento optimista, sentí una delegación preocupada por su país, en una representación amplia de los partidos políticos, ejército, Corte Suprema y Congreso... guardo la esperanza de que esto va a tener un final feliz, pero tengo que pedir la prudencia a ambas partes".
Mientras Arias lleva adelante sus gestiones, Estados Unidos, la Unión Europea y varias naciones latinoamericanas subieron el tono a su presión al gobierno de facto, que insiste en defender el golpe de Estado del 28 de junio, cuando sacaron a Zelaya de su casa y, en piyama, lo trasladaron a Costa Rica.
Por otro lado, en San José se reunieron el martes los ministros centroamericanos de Comercio Exterior, con excepción del de Honduras, para evaluar la situación y tomar decisiones sobre cómo avanzarán en la agenda comercial sin la participación, por el momento, de los hondureños. Agencia AFP
Fuente: Los Andes Online
El estancamiento del diálogo entre las partes en conflicto en Honduras y la ruptura de las conversaciones han disparado las alertas que nadie quería oír.
La posibilidad de enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas leales al Gobierno de facto del presidente Roberto Micheletti y los grupos que apoyan al presidente depuesto, Manuel Zelaya, salió a relucir en las declaraciones del mediador del conflicto, el mandatario costarricense Óscar Arias, y del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.
La ministra de Comunicaciones, Mayi Antillón, dijo ayer que dejaron libres los primeros días de la semana con el fin de "darle mayor disposición de tiempo (a Arias) para todos los contactos nacionales e internacionales que está haciendo en miras a ayudarle a Honduras".
Informó que es probable la divulgación de un nuevo plan que sería discutido por las partes que representan al derrocado mandatario Manuel Zelaya y al presidente designado por el gobierno de facto, Roberto Micheletti.
"El presidente ha pedido alivianar su agenda entre martes y miércoles para hacer todos los esfuerzos y esperamos el miércoles, en algún momento, hacer el llamado que corresponda de acuerdo a lo que haya podido avanzar el presidente", dijo Antillón a radio Monumental.
La agenda oficial de Arias incorporó actividades apenas el miércoles, cuando se realizará el habitual encuentro semanal del gabinete, luego del cual el mandatario firmará una nueva ley contra la delincuencia organizada. Se espera que el gobernante y Premio Nobel de la Paz 1987 revele entonces sus intenciones.
Las partes han mantenido cuatro encuentros: el 9 y 10 de julio, seguido de otras dos citas el 18 y 19 del mismo mes.
No obstante, el domingo la delegación de Micheletti rechazó el plan de siete puntos presentado por el gobernante costarricense, al calificarlo como "inaceptable". El rechazo se concentra principalmente en el primer punto que estipulaba el retorno de Zelaya al poder.
Como parte de la ofensiva diplomática de Arias, el lunes su canciller Bruno Stagno estuvo reunido en Panamá con delegados de Micheletti. Esa nación incluso se ofreció como sede alternativa para otras posibles citas de negociaciones.
El canciller de Panamá, Juan Carlos Varela, detalló el martes que la reunión fue una "conversación directa con los poderes constituidos (de Honduras), lo que es el Congreso y la parte de la Corte Suprema" y que son afines a Michelleti.
Varela no quiso adelantar resultados, pero comentó que "me siento optimista, sentí una delegación preocupada por su país, en una representación amplia de los partidos políticos, ejército, Corte Suprema y Congreso... guardo la esperanza de que esto va a tener un final feliz, pero tengo que pedir la prudencia a ambas partes".
Mientras Arias lleva adelante sus gestiones, Estados Unidos, la Unión Europea y varias naciones latinoamericanas subieron el tono a su presión al gobierno de facto, que insiste en defender el golpe de Estado del 28 de junio, cuando sacaron a Zelaya de su casa y, en piyama, lo trasladaron a Costa Rica.
Por otro lado, en San José se reunieron el martes los ministros centroamericanos de Comercio Exterior, con excepción del de Honduras, para evaluar la situación y tomar decisiones sobre cómo avanzarán en la agenda comercial sin la participación, por el momento, de los hondureños. Agencia AFP
Fuente: Los Andes Online


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