Armamentismo
Chávez se endeuda con Rusia para comprar más armas
Venezuela teme una posible agresión externa por los recursos energéticos. Ratificó que desarrollará energía nuclear.
martes, 15 de septiembre de 2009
El temor a una posible agresión externa por sus recursos energéticos llevó a Venezuela a endeudarse con Rusia para adquirir armamento defensivo, en un panorama regional en el que falta transparencia y concertación de políticas de defensa, opinaron analistas.
El presidente Hugo Chávez anunció el domingo que Rusia prestará a Venezuela 2.000 millones de dólares para la compra de 92 tanques T-72 y un número no precisado de sistemas antiaéreos.
"Con estos cohetes va a ser bien difícil que vengan a bombardearnos", señaló Chávez, quien ya antes ha alertado de un eventual ataque de parte del "imperio" de Estados Unidos.
Subrayando que no hay intención de "agredir a nadie", Chávez aseveró que Venezuela "tiene derecho a contar con los recursos mínimos necesarios para garantizar al pueblo la defensa del territorio"y de sus "tesoros" energéticos, en referencia a los recursos petroleros y gasíferos.
El presidente también confirmó que su gobierno desarrollará energía nuclear con la ayuda de Rusia y reiteró que no fabricará una bomba atómica, por lo que advirtió que no "vayan a fastidiar" con acusaciones al respecto.
"Nosotros no vamos a hacer una bomba atómica, así que no vayan a estar después fastidiando, una guerra, una cosa como la que tienen con Irán" en la comunidad internacional, dijo en su programa dominical de televisión "Aló Presidente".
Para la analista Elsa Cardozo, ésta será una "compra importante que desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo llama a la preocupación. "El presidente ha dicho que se siente amenazado, lo que significa que hay una hipótesis de conflicto", explicó.
Ya en 2008, Rusia había concedido un crédito de 1.000 millones a Venezuela para financiar la cooperación técnico-militar de los dos países, suma a la que hay que añadir los 4.400 millones de dólares gastados por el país sudamericano desde el 2005 en la compra de 24 aviones caza Sukhoi-30, 50 helicópteros de combate y 100.000 fusiles de asalto Kalashnikov, entre otros.
Rusia se ha convertido en el más importante proveedor de armas a Venezuela, luego de que en 2006 Estados Unidos restringió la venta de armamento y material militar al país sudamericano, por considerar que no cooperaba suficientemente contra el terrorismo.
Pero la relación entre ambos países va más allá de los acuerdos puramente militares. Moscú está interesado en el petróleo del país sudamericano y pagó a Venezuela en estos días un bono de 1.000 millones de dólares para que un consorcio de empresas rusas tenga acceso a la explotación de hidrocarburos en la riquísima Faja del Orinoco.
El capital ruso también está presente en el sector aurífero venezolano, donde el Estado, que asumió el control de las principales minas en los últimos meses, desea explotarlas a través de un consorcio ruso-venezolano.
Para Cardozo, lo más preocupante es que los acuerdos armamentísticos entre Rusia y Venezuela se producen en un panorama regional en el cual "se ha abandonado la tendencia a trabajar cooperativamente y con transparencia los temas de defensa".
En ese sentido, la analista citó, además de las nuevas adquisiciones de Venezuela, las anunciadas compras de armas y aviones franceses "Rafale" por parte de Brasil y el convenio militar que permitirá a Estados Unidos el uso de bases en Colombia. Agencias Télam y AFP
Fuente: Los Andes Online
El presidente Hugo Chávez anunció el domingo que Rusia prestará a Venezuela 2.000 millones de dólares para la compra de 92 tanques T-72 y un número no precisado de sistemas antiaéreos.
"Con estos cohetes va a ser bien difícil que vengan a bombardearnos", señaló Chávez, quien ya antes ha alertado de un eventual ataque de parte del "imperio" de Estados Unidos.
Subrayando que no hay intención de "agredir a nadie", Chávez aseveró que Venezuela "tiene derecho a contar con los recursos mínimos necesarios para garantizar al pueblo la defensa del territorio"y de sus "tesoros" energéticos, en referencia a los recursos petroleros y gasíferos.
El presidente también confirmó que su gobierno desarrollará energía nuclear con la ayuda de Rusia y reiteró que no fabricará una bomba atómica, por lo que advirtió que no "vayan a fastidiar" con acusaciones al respecto.
"Nosotros no vamos a hacer una bomba atómica, así que no vayan a estar después fastidiando, una guerra, una cosa como la que tienen con Irán" en la comunidad internacional, dijo en su programa dominical de televisión "Aló Presidente".
Para la analista Elsa Cardozo, ésta será una "compra importante que desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo llama a la preocupación. "El presidente ha dicho que se siente amenazado, lo que significa que hay una hipótesis de conflicto", explicó.
Ya en 2008, Rusia había concedido un crédito de 1.000 millones a Venezuela para financiar la cooperación técnico-militar de los dos países, suma a la que hay que añadir los 4.400 millones de dólares gastados por el país sudamericano desde el 2005 en la compra de 24 aviones caza Sukhoi-30, 50 helicópteros de combate y 100.000 fusiles de asalto Kalashnikov, entre otros.
Rusia se ha convertido en el más importante proveedor de armas a Venezuela, luego de que en 2006 Estados Unidos restringió la venta de armamento y material militar al país sudamericano, por considerar que no cooperaba suficientemente contra el terrorismo.
Pero la relación entre ambos países va más allá de los acuerdos puramente militares. Moscú está interesado en el petróleo del país sudamericano y pagó a Venezuela en estos días un bono de 1.000 millones de dólares para que un consorcio de empresas rusas tenga acceso a la explotación de hidrocarburos en la riquísima Faja del Orinoco.
El capital ruso también está presente en el sector aurífero venezolano, donde el Estado, que asumió el control de las principales minas en los últimos meses, desea explotarlas a través de un consorcio ruso-venezolano.
Para Cardozo, lo más preocupante es que los acuerdos armamentísticos entre Rusia y Venezuela se producen en un panorama regional en el cual "se ha abandonado la tendencia a trabajar cooperativamente y con transparencia los temas de defensa".
En ese sentido, la analista citó, además de las nuevas adquisiciones de Venezuela, las anunciadas compras de armas y aviones franceses "Rafale" por parte de Brasil y el convenio militar que permitirá a Estados Unidos el uso de bases en Colombia. Agencias Télam y AFP
Fuente: Los Andes Online


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