miércoles, 23 de septiembre de 2009

Golpe de estado

Dramático relato de una mendocina en Honduras

La grave situación de los hondureños, en la visión de la experta en ciencias sociales Ana Touza.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Dramático relato de una mendocina en Honduras
Encierro. Decenas de hondureños partidarios de Manuel Zelaya hacen fila para salir de la embajada de Brasil en Tegucigalpa. AP

“Es una situación que se tensa a cada minuto y que nos tiene a todos atemorizados, atrincherados en nuestros hogares por un toque de queda implacable que ha paralizado al país por completo”. Así explicaba ayer a Los Andes la situación Ana Laura Touza, de 44 años, egresada de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNCuyo, que está viviendo en Honduras.

Casada con un hondureño, le ha tocado vivir los dramáticos sucesos que convulsionan a ese país empobrecido, a partir del golpe de Estado que destituyó a Zelaya y el estado de sitio impuesto por los golpistas.

Efectivamente, Tegucigalpa está envuelta en una densa calma, que preanuncia lo que nadie sabe pero que todos temen, porque los presagios no son optimistas.

Encerrada en su casa desde el domingo, Ana Laura describe el panorama: calles vacías, sin gente sin vehículos. Y ese profundo, ensordecedor silencio que lo cubre todo.

“Ni siquiera están las miles de personas que se congregaron frente a la embajada de Brasil. La policía con tanquetas, disparos, golpes, gases lacrimógenos, desalojó a los simpatizantes de José Manuel Zelaya que venían hacia Tegucigalpa de todos los departamentos de Honduras. La policía y el ejército han allanado y desocupado las casas vecinas para invadir la sede y así capturar al presidente Zelaya”, señala Ana Laura.

Y nos dice que “la ‘Cancillería de Honduras’ de facto declaró que el Derecho Internacional le permite el allanamiento de una sede diplomática cuando se encuentren en ella personas perseguidas por la justicia. No sabemos si van a llegar a ese extremo, pero no lo descarto”.

Mientras, la población vive el drama que genera el aislamiento: “nadie puede adquirir medicinas ni alimentos; no se vende combustible, pero además es impensable sacar un auto a la calle. Los comercios están cerrados y la gente está racionando sus alimentos porque no sabe cuándo podrá volver a abastecerse nuevamente, señala, añadiendo que “con mi familia -vivimos en las afueras de la capital- tenemos una pequeña huerta aquí y por lo menos sabemos que el maíz no nos va a faltar”.

El interrogante que muchos como ella se plantean es ¿cuánto tiempo más podrán resistir los hondureños? ¿Cuándo la desesperación va a superar el miedo y saldrán a las calles a saquear?
“A lo largo de todo el día hay periódicas interrupciones del servicio eléctrico. Es que sabemos que lo hacen para dejarnos incomunicados, para que no nos enteremos de algún hecho nuevo que puede estar sucediendo”, nos comenta.

“Ya hubo dos muertos y decenas de heridos, muchos de los cuales ya no están en los hospitales: los militares los sacaron de sus camas para detenerlos y llevarlos a los estadios deportivos, donde recluyen a los que osaron protestar”.

Señala que, sin embargo, “el clamor no ha cesado y sólo se cambió la estrategia. Ahora la gente, encolumnada tras un frente que coordina a distintas organizaciones, el ‘Frente Nacional contra el Golpe’, recibió directivas de cómo organizarse frente a la represión.

Todos se repliegan a los pueblos y resisten desde ahí. “Hace apenas una hora, en Santa Bárbara, uno de los pueblos más grandes cerca de Tegucigalpa, han cortado la ruta que conduce a la capital”, nos dijo.

Y los que reclaman son la gran mayoría. “Zelaya, como le ocurre a cualquier gobierno en cualquier país, tenía opositores, había críticas hacia su política. Pero introdujo cambios y mostró interés en mejorar la situación de los pobres, que constituyen el grueso de la población, ya que aquí la clase media no existe”.

“No digo que todos los que reclaman lo hagan por ‘Mel’ (Manuel). Hay algo que es común a todos: el clamor para que este país regrese a la normalidad”, nos dice. Lorenzo Sartori

Argentina reclamó el estado de derecho

El gobierno argentino, a través del canciller Jorge Taiana, pidió ayer que se “suspenda” la represión en Honduras contra los simpatizantes del presidente destituido Manuel Zelaya y reclamó el “retorno del estado de derecho y las instituciones democráticas” en ese país.

El canciller afirmó en esta ciudad, donde acompaña a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la Asamblea General de la ONU, que “hay un interés sólido y firme de la comunidad internacional de que se reponga al presidente Zelaya y se vuelva a la normalidad institucional” en ese país.

Taiana adelantó que “seguramente” la presidenta Cristina Fernández hablará de este tema en las reuniones que mantendrá mañana en Nueva York con sus pares de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y de México, Felipe Calderón.

“Seguramente, es un tema de mucha actualidad política donde la Argentina, México y España han tenido un rol bien activo, tratando de defender la institucionalidad y el retorno pleno a la democracia y al estado de derecho. Sin duda va a ser motivo de conversación”, reveló el canciller.

El ministro sostuvo que en América Latina “no podemos permitir el retroceso de la democracia en ninguno de los países”.

“No se tiene que usar la represión contra los manifestantes. Creemos que hay que volver a las instituciones democráticas y hacer las cosas en un marco pacífico, y las autoridades de facto deben aceptar lo que ha establecido la OEA y la propuesta de Costa Rica, que es la forma de salir de esta crisis”, insistió Taiana.

En cuando a la postura que debería adoptar la región, el ministro consideró que “hay que reaccionar apoyando y llamando a la cordura y a la solución pacífica de esta situación”.

“Creo que hay una disposición grande del hemisferio, nosotros como región, no podemos permitir un retroceso de la democracia en ninguno de los países, por eso tenemos que mantenernos muy firmes”, abundó.

En tanto, según se supo, en la delegación argentina que acompaña a la presidenta en Nueva York se evaluaba la necesidad de pedir una “mayor presión” por parte de Estados Unidos para que pueda haber una salida concreta a la crisis en Honduras. Agencia DyN

Fuente: Los Andes Online

No hay comentarios:

Publicar un comentario