Tensión en Honduras
Zelaya anunció que comenzó a dialogar con los golpistas
El gobierno de facto envió un delegado a la embajada de Brasil. También fue un obispo.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Movilización. Protesta contra la expulsión de Zelaya con una bandera de Honduras, ayer, fuera de las oficinas de las Naciones Unidas en Tegucigalpa. (AFP)
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, informó ayer que inició un diálogo con un delegado del gobierno golpista y que verá a candidatos presidenciales para los comicios previstos -sólo por ahora- para noviembre.
Y ayer en la embajada de Brasil que lo asila recibió la importante visita del obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan Pineda, quien avaló el golpe de Estado de junio. Hay así tratativas en marcha para sacar de la crisis al país centroamericano.
La visita de Pineda "tiene un profundo significado, reconoce al pueblo que es el sacrificado por la tragedia del golpe", dijo Zelaya a la prensa. Aunque no precisó el alcance del diálogo con el delegado, tampoco identificado, del presidente de facto Roberto Micheletti, Zelaya ratificó que su meta, con apoyo de toda la comunidad mundial, es ser repuesto y que rechaza la idea de que Micheletti u otro régimen de transición organicen las elecciones. Con los golpistas "tan inflexibles no avanzamos nada pero es un paso positivo, ha cambiado sustancialmente la situación".
Horas antes, Zelaya había contado durante una entrevista que recibió a través de un emisario de Micheletti, la propuesta de elegir a una persona neutral para que asuma provisionalmente la presidencia y que tanto el presidente depuesto como el golpista renuncien a ocupar el cargo presidencial. "Es cierto, pero para nosotros significa una burla. Es como premiar al que da un golpe de Estado y no estamos de acuerdo", aseguró.
Pero la Iglesia no era el único sector que intentaba destrabar la crisis. Los cuatro candidatos presidenciales para las elecciones del 29 de noviembre se reunieron con Micheletti y, luego, dijeron que se reunirían con Zelaya. Quieren que se respete la fecha electoral.
En el exterior, la crisis hondureña era seguida de cerca. Desde Nueva York se informó que hoy en el Consejo de Seguridad tratará la grave situación.
Todo esto fue tras un día con una gran movilización en favor de Micheletti y con la continuidad de la resistencia de los zelayistas en la calle. "Lula, llévate a esa mula"; "Honduras es el muro, Chávez se estrelló". Consignas así retumbaban en la marcha que convocó a miles en defensa del gobierno de facto y contra Zelaya, quien sintoniza bien con el venezolano.
Y mientras eso ocurría en colonia Palmira, área residencial, en un fuerte contrapunto seguía el repudio al régimen y el reclamo para "restituir a Mel" en barrios más pobres como Kennedy o Víctor Ardón, y en universidades.
Estos últimos tienen todo el apoyo internacional (si algo faltaba para aislar a Micheletti, ayer hasta el FMI dijo que no lo reconocía), pero se movieron menos la feroz represión que sufrieron entre el lunes al miércoles durante un toque de queda parcialmente levantado.
"La marcha por Micheletti tuvo seguridad garantizada; nosotros, palazo garantizado", dijo a Clarín una argentina zelayista, Maricarmen Ortega. En efecto -sin contar los muertos desde junio- desde que el lunes Zelaya volvió por sorpresa a casi 3 meses de haber sido sacado a punta de pistola y en pijama, hubo un muerto confirmado, dos desaparecidos, 600 detenidos, 14 casas requisadas y decenas de heridos de bala, informó el titular de Codeh, comité de derechos humanos, Andrés Pavón. Sus datos eran fáciles de entender a la vista del impresionante dispositivo militar que controla a esta ciudad.
Otras denuncias apuntan al estadio Chocy Sosa, convertido para los zelayistas en "campo de concentración", y a la presión sicológica contra la embajada brasileña y barrios de "la resistencia", con una sirena ensordecedora cada noche, denunció el investigador Ricardo Salgado en la red noticiosa Alai. CC
Fuente: Los Andes Online
Y ayer en la embajada de Brasil que lo asila recibió la importante visita del obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan Pineda, quien avaló el golpe de Estado de junio. Hay así tratativas en marcha para sacar de la crisis al país centroamericano.
La visita de Pineda "tiene un profundo significado, reconoce al pueblo que es el sacrificado por la tragedia del golpe", dijo Zelaya a la prensa. Aunque no precisó el alcance del diálogo con el delegado, tampoco identificado, del presidente de facto Roberto Micheletti, Zelaya ratificó que su meta, con apoyo de toda la comunidad mundial, es ser repuesto y que rechaza la idea de que Micheletti u otro régimen de transición organicen las elecciones. Con los golpistas "tan inflexibles no avanzamos nada pero es un paso positivo, ha cambiado sustancialmente la situación".
Horas antes, Zelaya había contado durante una entrevista que recibió a través de un emisario de Micheletti, la propuesta de elegir a una persona neutral para que asuma provisionalmente la presidencia y que tanto el presidente depuesto como el golpista renuncien a ocupar el cargo presidencial. "Es cierto, pero para nosotros significa una burla. Es como premiar al que da un golpe de Estado y no estamos de acuerdo", aseguró.
Pero la Iglesia no era el único sector que intentaba destrabar la crisis. Los cuatro candidatos presidenciales para las elecciones del 29 de noviembre se reunieron con Micheletti y, luego, dijeron que se reunirían con Zelaya. Quieren que se respete la fecha electoral.
En el exterior, la crisis hondureña era seguida de cerca. Desde Nueva York se informó que hoy en el Consejo de Seguridad tratará la grave situación.
Todo esto fue tras un día con una gran movilización en favor de Micheletti y con la continuidad de la resistencia de los zelayistas en la calle. "Lula, llévate a esa mula"; "Honduras es el muro, Chávez se estrelló". Consignas así retumbaban en la marcha que convocó a miles en defensa del gobierno de facto y contra Zelaya, quien sintoniza bien con el venezolano.
Y mientras eso ocurría en colonia Palmira, área residencial, en un fuerte contrapunto seguía el repudio al régimen y el reclamo para "restituir a Mel" en barrios más pobres como Kennedy o Víctor Ardón, y en universidades.
Estos últimos tienen todo el apoyo internacional (si algo faltaba para aislar a Micheletti, ayer hasta el FMI dijo que no lo reconocía), pero se movieron menos la feroz represión que sufrieron entre el lunes al miércoles durante un toque de queda parcialmente levantado.
"La marcha por Micheletti tuvo seguridad garantizada; nosotros, palazo garantizado", dijo a Clarín una argentina zelayista, Maricarmen Ortega. En efecto -sin contar los muertos desde junio- desde que el lunes Zelaya volvió por sorpresa a casi 3 meses de haber sido sacado a punta de pistola y en pijama, hubo un muerto confirmado, dos desaparecidos, 600 detenidos, 14 casas requisadas y decenas de heridos de bala, informó el titular de Codeh, comité de derechos humanos, Andrés Pavón. Sus datos eran fáciles de entender a la vista del impresionante dispositivo militar que controla a esta ciudad.
Otras denuncias apuntan al estadio Chocy Sosa, convertido para los zelayistas en "campo de concentración", y a la presión sicológica contra la embajada brasileña y barrios de "la resistencia", con una sirena ensordecedora cada noche, denunció el investigador Ricardo Salgado en la red noticiosa Alai. CC
Fuente: Los Andes Online


No hay comentarios:
Publicar un comentario