Golpe de Estado
El aval de EEUU divide a la OEA frente a las elecciones en Honduras
La Organización de Estados Americanos no pudo fijar una posición común. Zelaya pidió rechazar la votación.
martes, 24 de noviembre de 2009
La Organización de Estados Americanos (OEA) sesionó ayer sin alcanzar una postura común frente a las elecciones del domingo en Honduras, que Estados Unidos podría validar pero que son rechazadas por gran parte de los países del continente.
El Consejo Permanente de la OEA se reunió en una sesión privada durante una hora y media, en la que el secretario general, José Miguel Insulza, resumió los últimos acontecimientos en Honduras y se pronunció el flamante vicesecretario de Estados Unidos para América Latina, Arturo Valenzuela.
Las elecciones del 29 de noviembre son "consonantes con el mandato constitucional de renovar el mandato presidencial y el de los congresistas, lo que permite a los hondureños ejercer su voluntad soberana", indicó Valenzuela, según una copia de su discurso entregada a periodistas.
Valenzuela destacó que estas elecciones se comenzaron a organizar antes del golpe de Estado del 28 de junio, que derrocó y exilió al presidente Manuel Zelaya. "Recurriremos a observadores internacionales de la sociedad civil y a nuestra propia observación para determinar si estas elecciones alcanzan los parámetros internacionales", dijo.
No obstante, Valenzuela destacó que las elecciones son "una condición necesaria" pero no "suficiente" para restaurar el orden constitucional. "Para que eso ocurra, las partes deben implementar en su totalidad el acuerdo Tegucigalpa-San José", recordó el recién investido vicesecretario. Dicho acuerdo establece, aparte de la celebración de las elecciones, la creación de un gobierno de unidad nacional y que el Congreso decida sobre el retorno al poder de Zelaya.
"Honduras está en camino de tener unas elecciones yo creo bastante decentes", estimó el representante estadounidense ante la OEA, Lewis Amselem. "No creo" que la OEA alcance una postura común frente a las elecciones, dijo Amselem. El representante estadounidense lamentó que la OEA no envíe una misión de observación electoral.
Gran parte de los países del continente americano han adelantado que no las validarán si antes no es restituido en el poder Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa desde hace más de dos meses.
"La mayoría de los países han exclamado y dicho que las elecciones son inválidas, no tienen legitimidad", dijo el representante nicaragüense, Denis Moncada. "Con la presencia del régimen de facto está claro que no puede restituirse la democracia en Honduras y se pone en peligro las democracias de todo el hemisferio", advirtió Moncada.
El anuncio del presidente de facto, Roberto Micheletti, de que se retiraba del poder por unos días para que la atención se centre en las elecciones "puede ser una ventana para que se instale el gobierno de unidad nacional", indicó la representante peruana, María Zavala.
Según fuentes diplomáticas, hasta ahora los países que podrían validar las elecciones son Estados Unidos y Panamá, mientras que Perú y Colombia estudian esa posibilidad.
Zelaya, por su parte, exhortó el fin de semana a los gobiernos del continente a no legitimar las elecciones.
El Consejo Permanente de la OEA podría volver a reunirse este viernes "para darle seguimiento a cómo evoluciona la situación", dijo Moncada.
La OEA suspendió a Honduras luego del golpe de Estado, pero posteriormente no ha logrado alcanzar posturas comunes frente a la crisis en Honduras. Agencia AFP
Liberales entre la fractura y el desencanto
Es incierta la suerte del partido de derecha al que pertenecen Zelaya y Micheletti.
El Partido Liberal hondureño (PL, derecha), del depuesto mandatario Manuel Zelaya y del actual presidente de facto Roberto Micheletti, se encuentra dividido por el conflicto entre ellos y por el desencanto de los votantes, con lo que su hegemonía se ve amenazada ante las elecciones del domingo.
Los analistas coinciden en que "hay una división bastante marcada" que sin duda va a afectar los resultados de los comicios presidenciales y legislativos, aunque no tanto los municipales, que seguirán contando con el apoyo del electorado liberal tanto si apoyan a Zelaya como si no.
"Hay gente liberal que está defraudada, bastante decepcionada que no piensa ir a votar. No necesariamente apoya a Zelaya, pero no le gusta lo que ha pasado" en referencia al golpe de Estado del 28 de junio, dice el politólogo Efraín Diaz Arrivillaga.
Según las encuestas, el favorito para convertirse en el próximo presidente de Honduras a partir del 27 de enero es el candidato del Partido Nacional (PN, derecha), Porfirio Lobo.
Elvin Santos, el postulante del PL, que fue vicepresidente de Zelaya, y rival de Micheletti en las últimas primarias del partido, no ha logrado consolidar la unidad de esta formación de amplio espectro ideológico, dice Arrivillaga.
Sin embargo, una derrota del PL en los comicios, dejaría a Zelaya como un "cadáver político" ya que sería visto como el "culpable" de la misma, explica a la AFP Juan Ramón Martínez, otro analista político hondureño.
Zelaya contaría con el apoyo de un 10% de los 66 diputados del PL en el Congreso, la principal fuerza política, según sus propios aliados.
Su principal apoyo proviene, actualmente, de los sindicatos y movimientos de izquierda que se han aglutinado en torno al Frente de Resistencia contra el Golpe y que ha decidido boicotear las elecciones.
Precisamente, son los dos partidos de izquierda -la Unificación Democrática (UD), cuya asamblea decidió el sábado la participación de su candidato, César Ham, en los comicios del domingo pese a que forma parte del Frente, y del Partido de Innovación y Unidad (PINU, socialdemócrata)-, los que podrían salir más beneficiados con el voto descontento del PL.
Lo que parece menos probable es que el PL vaya a escindirse tras esta crisis. "Va a curar sus heridas y se va a recomponer", piensa Martínez, aunque es bastante probable que un "resultado muy catastrófico" produzca un "nuevo liderazgo". Agencia AFP
Se rearma la resistencia
El Frente de Resistencia que aglutina a seguidores del derrocado presidente Manuel Zelaya concentran esta semana en Honduras su campaña para boicotear "pacíficamente" los comicios del domingo, bajo la vigilancia de miles soldados y policías desplegados para impedirlo.
"La lucha contra las elecciones se hace organizando el Frente en los 298 municipios de los 18 departamentos del país, en las ciudades y barrios y colonias con una estrategia definida por cada organización", dijo Juan Barahona, coordinador del movimiento surgido para revertir el golpe de Estado del 28 de junio.
El gobierno de facto de Micheletti espera que la realización de los comicios le permitan pasar página a la crisis y la comunidad internacional termine reconociendo al presidente que de ellos surja y que asumirá el poder el 27 de enero.
"El llamado a la Resistencia es no ir a votar por ningún candidato de los cinco partidos", añadió Barahona.
Fuente: Los Andes Online


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