Calentamiento global
La cumbre del clima acabó en fracaso
Hubo un tibio convenio entre Estados Unidos, China, India y Sudáfrica. "Fue un paso significativo pero insuficiente", admitió Obama. La reducción de gases, pendiente.
domingo, 20 de diciembre de 2009
La Conferencia sobre el clima de Copenhague concluyó ayer con un acuerdo de mínimos promovido por los ricos y poderosos del planeta que aplazó los grandes objetivos y chocó con el desacuerdo de los países pobres.
Todos coincidieron en que el acuerdo está muy por debajo de las expectativas generadas por un proceso de negociación que comenzó hace dos años en Bali (Indonesia).
Las promesas más concretas son las financieras: el texto prevé una ayuda inmediata de 30.000 millones de dólares en un período de tres años (2010-2012) para los países en desarrollo y una meta progresiva de 100.000 millones anuales a alcanzar en 2020, procedentes de fondos públicos y privados, bilaterales y multilaterales.
El documento reconoce también la necesidad de contener la elevación de la temperatura de la Tierra en 2º C respecto a la era preindustrial. Varios Estados isleños querían que el tope fuera de 1,5º.
El documento no fija sin embargo plazos ni garantías de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, admitió que el acuerdo "tal vez no sea todo lo que esperábamos, pero esta decisión de la conferencia de las partes es una etapa esencial" hacia la elaboración de un nuevo tratado internacional.
La Conferencia, organizada por la ONU, optó finalmente por "tomar nota" del Acuerdo, después de agobiantes y tensas discusiones durante toda la noche entre los jefes de las delegaciones, puesto que los mandatarios ya se habían marchado.
"El hecho de 'tomar nota' le da un estatuto legal suficiente para que el acuerdo sea operativo sin necesidad de una aprobación por las partes", explicó a la AFP Alden Meyer, director de la ONG estadounidense Union of Concerned Scientists (unión de científicos comprometidos).
El acuerdo fue elaborado el viernes por los jefes de Estado y de Gobierno de unos 30 países industrializados, emergentes y en desarrollo, encabezados por el presidente estadounidense Barack Obama. Sus principales promotores fueron Estados Unidos, la Unión Europea, y cuatro grandes potencias emergentes: China, India, Brasil y Sudáfrica.
Estados Unidos y China, los dos países más contaminantes del planeta, lograron así acercar posiciones, tras sus disputas en torno a la exigencia norteamericana de que el gigante asiático aceptara métodos de verificación de sus emisiones, considerados por Pekín como amenazantes para su soberanía. Agencia AFP
Un pacto no vinculante
El Acuerdo de Copenhague permite por primera vez enrolar a todos los grandes países contaminantes -tanto industrializados como emergentes- en la lucha contra el cambio climático, pero no fija metas ambiciosas ni un marco vinculante. Estos son los principales puntos de este acuerdo:
OBJETIVOS
- El alza de la temperatura media del planeta deberá quedar por debajo de los 2°C respecto de los niveles preindustriales (1800). Pero esta meta no está acompañada de garantías, ya que el acuerdo no menciona dividir por dos las emisiones contaminantes antes de 2050 ni fija la fecha en la que deberían de dejar de aumentar.
- Antes del 31 de enero, los países industrializados deberán comunicar sus objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 2020 y los países en desarrollo han de anunciar lo que piensan hacer para atenuar las suyas.
OBLIGACIÓN JURÍDICA
- El protocolo de Kioto es por ahora el único instrumento legal contra el calentamiento climático a pesar de que no concierne más que un ter cio de las emisiones mundiales.
Fuente: Los Andes Online


No hay comentarios:
Publicar un comentario