sábado, 5 de diciembre de 2009

Polémica en Italia

Vinculan a Berlusconi con la Cosa Nostra

Gaspare Spatuzza, uno de los más despiadados asesinos profesionales, denunció contactos del premier con la mafia siciliana.

sábado, 05 de diciembre de 2009

Vinculan a Berlusconi con la Cosa Nostra
Testigo. Spatuzza declaró bajo un enorme operativo de seguridad, en el Palacio de Justicia de Turín. AP

Gaspare Spatuzza, de 45 años, uno de los más despiadados asesinos de los clanes mafiosos, que ahora colabora con la justicia, denunció ayer en un proceso al premier Silvio Berlusconi por haber hecho acuerdos con la Cosa Nostra siciliana.

Spatuzza fue el personaje del día, con millones de italianos que seguían sus confesiones por televisión desde el aula búnker del Palacio de Justicia de Turín. Hasta allí se trasladaron "por razones de seguridad" los jueces de la Corte de Apelaciones de Palermo que están juzgando en segunda instancia al estrecho colaborador de Berlusconi Marcello Dell'Utri como cómplice de la mafia.

En primera instancia, un tribunal siciliano condenó a Dell'Utri, que fue compañero de estudios del premier en Milán, a nueve años de prisión. Spatuzza, que fue uno de los "killer" de la mafia que mató al valiente cura Giuseppe Puglisi por su oposición a la mafia en Palermo, también formó parte del grupo de asesinos que disolvió en ácido a un chico de 12 años para castigar a su padre, un mafioso arrepentido.

El "hombre de honor" pertenece al clan de Brancaccio, un barrio de Palermo controlado por los hermanos Giuseppe y Filippo Graviano. Incluso fue "regente" de la familia mafiosa cuando ambos "fratelli" fueron arrestados.

Escondido detrás de un biombo color blanco y rodeado de policías (son 25 los agentes que lo cuidan las veinticuatro horas del día en la cárcel secreta donde se encuentra), Spatuzza respondió a las preguntas de los magistrados sin titubear.

El mafioso contó que su jefe, Giuseppe Graviano, uno de los capos de la Cosa Nostra, le dijo que "gracias a estas personas serias el país está en nuestras manos". Eran Berlusconi y Dell'Utri los referente privilegiados por la mafia.

Graviano le recordó también a su amigo qué mal se habían portado los socialistas, que aceptaron votos mafiosos en Sicilia en 1988 y 1989, pero después emprendieron la guerra contra la Cosa Nostra.

Tras los asesinatos con explosivos del juez Giovanni Falcone, su esposa y cuatro policías de su escolta, en mayo de 1992, la mafia asesinó en julio de ese año al fiscal Paolo Borsellino y a cinco agentes que lo cuidaban.

Las declaraciones de Spatuzza y otros arrepentidos han reabierto la investigación de aquellos casos, por la sospecha de que "mentes políticas refinadas" y sectores desviados de los servicios secretos pueden haber negociado con la mafia en aquellos años, cuando la Cosa Nostra se había empeñado en una verdadera guerra terrorista contra el Estado.

Spatuzza y otro mafioso intentaron asesinar a varios carabineros en el estadio Olímpico de Roma durante un partido de fútbol en 1993, pero el detonador no funcionó, contó el mismo "arrepentido".

La mafia atacó al Estado italiano y al Papa Juan Pablo II, quien condenó a los mafiosos durante un viaje a Sicilia, con ataques terroristas en Roma, Florencia y Milán, causando diez muertos y 93 heridos en el terrible año de 1993, tras el arresto del capo de los capos, Salvatore "Totó" Riina.

El senador Dell'Utri estaba presente en el aula y escuchó las acusaciones contra él y Berlusconi por parte de Gaspare Spatuzza. "Lo que quiere la mafia es hundir al gobierno Berlusconi porque ha sido el más riguroso en la lucha contra el crimen organizado. Esto es todo falso", agregó.

"Por supuesto que Berlusconi está tranquilo. Le teme más a su mujer (Verónica, que le ha pedido el divorcio) que a Spatuzza", bromeó. Berlusconi dijo que las del mafioso arrepentido son "acusaciones locas". "Dice contra mí cosas increíbles: el nuestro es el gobierno que ha hecho más en la lucha contra la mafia". CC

Fuente: Los Andes Online

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