Una violenta revuelta política con decenas de muertos sacude a Kirguistán
Los opositores en la ex república soviética reclaman la renuncia del presidente Bakiev, tomaron algunas ciudades e intentaron copar la sede del Gobierno. Hubo una violenta represión. La oposición habla de 100 muertos, entre los que estaría un ministro. Y hay versiones de que Bakiev abandonó el país.
Una violenta revuelta política sacude a la ex república soviética de Kirguistán, en donde, según los reportes, la oposición tomó el poder en distintas ciudades y habría intentado tomar la Casa de Gobierno para exigir la renuncia del presidente Kurmanbek Bakiev. Las protestas fueron duramente reprimidas. Oficialmente ya fueron reconocidas 17 víctimas fatales, pero la oposición dice que los muertos son por lo menos 100.
En medio de una los graves incidentes y de una gran confusión, distintas versiones que no fueron aún confirmadas oficialmente dicen que entre los muertos está el ministro del Interior, Moldomussa Kongantiyev, presuntamente fallecido en una ambulancia a raíz de los golpes que recibió en medio de las protestas.
Reportes desde Moscú –tampoco confirmados- informaron además que Bakiev abandonó el país, que limita con Kazajistán, Tayikistán, Uzbekistán y China.
Mientras el Gobierno admitió que hubo 17 muertos en los incidentes, el jefe del partido opositor Ata Meken, Omurbek Tekebajev, aseguró a la televisión estatal que ya hay un centenar de víctimas fatales de la revuelta y la represión. Ya ayer se habían registrado disturbios que dejaron cientos de heridos.
Según la agencia de noticias Interfax, los opositores tomaron el control de algunas ciudades y del canal de televisión e intentaban tomar por asalto la sede del gobierno. En Bishkek, la capital kirguisa, varios manifestantes irrumpieron además en el edificio de los servicios de espionaje y liberaron prisioneros. Varios manifestantes portaban armas que arrebataron a los efectivos policiales.
Bakiyev, a quién la organización Human Richts Watch le había pedido que ordenara a sus tropas que dejaran de disparar contra los manifestantes, había declarado antes el estado de emergencia por un mes en las regiones norteñas afectadas, donde se registraron saqueos y hubo coches incendiados. Las fuerzas de seguridad bloquearon también el aeropuerto.
El declarado objetivo del alzamiento es derrocar al gobierno de Bakiev, al que acusan de autoritarismo. El actual presidente es acusado además de haber fortalecido las estructuras de nepotismo y corrupción del Estado. Al jefe de Estado, de 60 años y reelegido el año pasado, se le imputa también la censura informativa.
Kirguistán es un país montañoso y pobre del Asia central en la que la mayoría de sus 5,3 millones de habitantes son musulmanes y conviven kirguises, uzbekos y rusos. Es la única de las ex repúblicas soviéticas que tiene tanto una base militar rusa como una de Estados Unidos, separadas por pocos kilómetros de distancia.
Fuente: Clarin.com


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