El recuerdo del Concorde, una década después de su peor tragedia aérea
Hace 10 años se estrellaba el avión supersónico en París, causando 113 muertos; aún continúa el juicio.
La noticia que recibe el piloto del Concorde Christian Marty consta de un número y pocas letras: "4590, tiene fuego, detrás de usted hay fuego". Son exactamente las 16 horas, 43 minutos y 13 segundos cuando un controlador de vuelo del aeropuerto Charles de Gaulle, en París, resume el horror en solo unas palabras.
En el momento en el que el avión supersónico intentaba despegar de la pista comenzó a salir una densa columna de humo rojiza. Sólo 117 segundos después, la torre de control emite una alerta a los bomberos: "El Concorde se estrelló".
El 25 de julio de 2000, en solo pocos minutos, el infierno en París mata a 113 personas y destruye un mito. La noticia de la caída del avión más rápido del mundo se extendió de inmediato, sobre todo en Alemania, que tuvo a 97 pasajeros entre sus víctimas.
La aeronave supersónica, creada en la década del 60, recorrió todo el planeta y se hizo famosa no sólo por la exclusividad, sino por sus récords: capaz de superar la barrera del sonido y alcanzar una velocidad de 2160 kilómetros por hora, realizó el vuelo alrededor del mundo más rápido, tardando apenas 31 horas, 27 minutos y 49 segundos.
Durante sus 27 años de vida, cientos de estrellas pelearon por encontrar su lugar en él, desde los cantantes Phil Collins, la ex Spice Girl Victoria Beckham, y Luciano Pavarotti, hasta los actores Robert Redford, Sean Connery y Elizabeth Taylor.
El juicio, aún abierto. Aún se discute sobre las causas del accidente. A finales de mayo terminaron cuatro meses de maratónicas deliberaciones en el tribunal de Pontoise, en París, tras lo cual los jueces señalaron que darán su veredicto antes del 6 de diciembre.
La fiscalía presume que el avión, al despegar, rodó por encima de una pieza de metal que se había desprendido previamente de un DC-10 de Continental Airlines. Como consecuencia, explotó una llanta de la nave y los pedazos de goma golpearon el tanque de combustible, que al romperse comenzó de inmediato a incendiarse.
Por su parte, los abogados de Continental aducen que el Concorde ya se había incendiado a causa de las condiciones de la pista, que supuestamente presentaba algunas irregularidades y baches.
La acusación sostiene que ese argumento es falso, tal y como dice la investigación oficial, y pide 18 meses de cárcel para dos mecánicos de Continental y dos años para el entonces jefe del desarrollo del Concorde, Henri Perrier, que hoy tiene 80 años y que era el responsable de la calidad de los componentes.
También la familia del piloto Marty expresó durante el juicio su convencimiento de que el accidente podía haberse evitado: "Se conocían los puntos débiles del Concorde desde hacía más de 20 años", afirmó Roland Rappaport.
Para la mayoría de los familiares de las víctimas el juicio tiene más bien un significado simbólico. Cerca de 700 personas llegaron a un acuerdo con Air France y su aseguradora, poco después de la catástrofe, sobre la cifra de las indemnizaciones. Según las estimaciones, los gastos ascendieron a 173 millones de euros.
Video: las últimas imágenes del Concorde (YouTube)
Una despedida con glamour. El accidente supuso el comienzo de una inminente desaparición, que terminó precipitándose cuando el 10 de abril de 2003 se anunció que el aparato más seguro y más rápido del mundo, construído por Francia y el Reino Unido, dejaría de operar pocos meses después a raíz de la escasez en la venta de pasajes. Y así fue que el 24 de octubre de 2003 realizó su último vuelo, poniendo fin a una etapa de oro de la aeronáutica mundial.
Entre las razones que influyeron para su fracaso comercial fue el accidente del avión ocurrido en julio de 2000 y la posterior suspensión de los Concorde durante quince meses, además de los atentados del 11 de septiembre de 2001, la ralentización económica y la guerra contra Irak.
Pero no por ello debía retirarse entre sombras: además de una ceremonia de despedida en Heathrow con un millar de asistentes, el último vuelo regular contó con invitados de lujo, entre los que se contaban la actriz Joan Collins o el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani.
Las huellas en la Argentina. El Concorde llegó por primera vez a la Argentina el 11 de septiembre de 1971. Se trataba de un prototipo original y fue recibido por el entonces presidente Alejandro Agustín Lanusse.
Siete años después, otro avión de Air France fue el encargado de traer a la selección francesa al Mundial del 78. Y sólo en enero de 1999 otro Concorde volvió a pisar suelo argentino. Aquella vez fue un vuelo chárter organizado por la compañía Abercrombie & Kent que hizo escalas en Iguazú, Buenos Aires y Ushuaia. Once meses más tarde, otro Concorde realizó las mismas escalas a la inversa.
Fuente: lanacion.com


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