miércoles, 23 de marzo de 2011

El bombardeo aliado arrecia pero Kadafi dice que vencerá

Las fuerzas de la OTAN ya dispararon más de 160 misiles. En el terreno, los leales aún batallan con los rebeldes en varias ciudades. El líder libio arengó a una multitud en Trípoli.

miércoles, 23 de marzo de 2011

El bombardeo aliado arrecia pero Kadafi dice que vencerá
Dos misiles cayeron sobre un depósito de armas en Trípoli. La OTAN calcula que la capacidad aérea del régimen ya fue reducida al 50%. (AP)

Fuentes CC, AP y AFP

Las fuerzas de la Coalición lanzaron ayer otros 20 misiles Tomahawk contra posiciones de la Fuerza Aérea libia. Pese a esto, militares leales a Muammar Kadafi siguen atacando a los rebeldes en varias ciudades del oeste del país.

Ante los bombardeos, el líder libio convocó a una multitud en Trípoli y habló durante algunos minutos. En el mensaje, transmitido por la televisión oficial, dijo que resistirá. "Finalmente nosotros venceremos", afirmó.

Durante la jornada, fuentes afines a los rebeldes libios habían sembrado dudas sobre la situación del coronel Kadafi. Desde de su palacio en Trípoli, el líder reiteró que "los norteamericanos y los europeos son los nuevos nazis". Y concluyó: "Yo estoy aquí, yo estoy aquí. Finalmente nosotros venceremos".

Hasta el momento, son más 160 los misiles lanzados de buques y submarinos de Estados Unidos y Gran Bretaña, según fuentes del Pentágono, que como es habitual no mencionaron cuántas víctimas causaron. De acuerdo a fuentes libias, son decenas los muertos civiles por estos ataques.

Las fuerzas de Kadafi bombardearon ayer la ciudad occidental de Yefren, destruyendo varias viviendas y mezquitas y también intentaron entrar en Zintan, a unos 160 kilómetros al este de Trípoli, utilizando artillería pesada.

El Movimiento Joven Libio señaló que un leal a Kadafi capturado en Zintan confesó que recibe 600 dinares libios (unos 490 dólares) por cada cadáver que llevara a Trípoli.

Habitantes de Misurata dijeron que esa ciudad también está siendo atacada por las fuerzas del régimen y se quejaron de que las comunicaciones han sido bloqueadas y que desde hace una semana no hay agua en la ciudad.

La televisión Al Arabiya habló de al menos 40 muertos en los combates, en base a una fuente del Consejo de Nacional de Transición en la ciudad de Bengasi. También en la ciudad de Aydabiya se registraron nuevos combates.

Un médico en Misurata indicó que los enfrentamientos de los dos últimos días han dejado cientos de heridos y que los recursos médicos para atenderlos se están acabando. Además, el Programa Mundial de la ONU advirtió ayer que los precios de los alimentos básicos se multiplicaron por dos, mientras el 95 por ciento de las tiendas de Zawiya, Misurata y Sirte siguen cerradas.

Las fuerzas internacionales que operan en Libia están barajando las opciones de responder a la negativa de Kadafi de retirarse de ciudades clave como Misurata, Zawiya y Aydabiya, donde se está atacando a civiles.

En cuanto al accionar de las fuerzas internacionales, se están centrando en la aviación libia. Sus misiles lograron derribar ayer un avión militar libio con varios soldados a bordo. El ataque ocurrió en el espacio aéreo libio a unos 60 kilómetros al este de Bengasi.

La aviación internacional destruyó también posiciones de radar cerca de Bengasi, en el este, y golpearon dos bases navales próximas a la capital, Trípoli, donde se oyeron intensos disparos de las baterías antiaéreas.

Un corresponsal de Al Yazira reportó dos fuertes explosiones y dijo que, al parecer, se declararon dos incendios en el puerto de la ciudad. Varios testigos aseguraron que la operación aérea sobre Trípoli no ha afectado la vida en la capital. La gente sigue con su rutinaria diaria, los comercios están abiertos todos el día y el tráfico es normal.

El vocero del Ejército británico, John Lorimer, señaló ayer que aviones de Estados Unidos, Francia, Dinamarca, Italia y Reino Unido se unieron por primera vez a los aviones de combate españoles en las últimas operaciones que tienen lugar bajo comando estadounidense.

Tres días después del inicio de la operación, la alianza perdió su primer avión de combate: un F-15E Strike Eagle estadounidense se accidentó por un problema técnico, según datos provisionales aportados por el comando estadounidense para África (Africom). Los dos pilotos pudieron salvar sus vidas y se encuentran en un lugar seguro, con heridas leves.

A todo esto, Francia pidió ayer la creación de un gremio político a nivel de ministros de Exteriores que coordine los ataques aéreos en Libia, al tiempo que descartó el envío de tropas terrestres. 

Atentado contra la ONU en Túnez

Télam

Las Naciones Unidas ordenaron ayer el retiro de los efectivos de todos sus organismos que están trabajando en los campos de desplazados de la frontera tunecino-libia, incluidos los argentinos de Cascos Blancos, por un atentado suicida que se produjo a distancia de este lugar.

Si bien Cascos Blancos es una organización que depende de la Cancillería argentina, en esta ocasión está trabajando en conjunto con la agencia para refugiados de la ONU (Acnur), por lo que sus efectivos estuvieron incluidos en las generales de la normativa internacional.

Si bien la salida de los campos fue tranquila, existía incertidumbre sobre la razón de la misma, ya que aún quedaban tres horas de luz natural para trabajar en el lugar y nadie atinaba a brindar una explicación a tal decisión.

El representante de Argentina en Ginebra ante el Acnur, Paulo Cavaleri, explicó: "Me informaron oficialmente que un suicida se inmoló contra un objetivo de la ONU, y si bien el hecho fue a una distancia considerable, la normativa del organismo internacional indica que por seguridad hay que evacuar a todos sus efectivos que estén trabajando sobre terreno", precisó Cavaleri.

Aunque nadie lo confirmó, se estima que la evacuación es momentánea y que mañana se podrán retomar las tareas.

Hasta entonces, las 15.15 horas (11.15 de Argentina), el trabajo de los miembros de Cascos Blancos había sido intenso en ambos campos y sin inconveniente alguno, salvo el sonido por momentos intenso de disparos de cañones antiaéreos y de ráfagas de ametralladoras que se escuchaba en Taawon, pegado a la frontera. 

Libia: Holanda se suma a la ofensiva contra Kadafi

En cuanto a la contribución española a la misión bélica, esta incluye cerca de 200 efectivos militares, cuatro cazabombarderos F-18 y un avión de reabastecimiento en vuelo (un Boeing 707), que ya realizaron sus primeros patrullajes en los cielos de Trípoli.


Holanda decidió la pasada noche sumarse a la operación internacional contra el gobierno de Libia, tras un largo y complejo debate parlamentario. En tanto, un avión de vigilancia marítima puesto por España se sumó a la operación militar en ese país.

El gabinete de coalición conservador decidió que Holanda tome parte en la acción naval de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el país norafricano, informan hoy medios holandeses, según reportó la agencia alemana DPA.

El país despachará a las costas de Libia seis aviones de combate F-16, el dragaminas "Hr.Ms.Haarlem" y un avión cisterna que permite repostar combustible en vuelo a los aparatos de combate, informó el diario "Algemeen Dagblad".

En la misión holandesa toman parte cerca de 200 efectivos militares.

Por otra parte, la aeronave C-235, que participará en el dispositivo de la OTAN para hacer cumplir el embargo de armas a Libia, despegará hoy desde la base madrileña de Getafe, confirmó el Ministerio de Defensa, según despacho de la agencia Prensa Latina.

Este aparato se incorpora al resto de los medios aéreos y navales desplegados por el gobierno español.

La contribución de la nación europea a la misión bélica incluye cuatro cazabombarderos F-18 y un avión de reabastecimiento en vuelo (un Boeing 707), que ya realizaron sus primeros patrullajes en los cielos de Trípoli.

En las últimas horas partieron también hacia el Mediterráneo el submarino Tramontana y la fragata F-100 Méndez Núñez.

Los detalles de este despliegue militar, que implica la participación de casi 500 efectivos -unos 150 pertenecen al Ejército del Aire y el resto a la Armada-, fueron acordados el sábado pasado en una reunión presidida por la ministra de Defensa, Carmen Chacón.

El aporte se corresponde, además, con el compromiso asumido ese mismo día en París por el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, durante un encuentro de líderes europeos y árabes.

En la cita de la capital francesa se definieron las acciones para establecer una zona de exclusión aérea sobre Libia, medida avalada la semana última por la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Según estimaciones oficiales, el costo de la participación española en esta operación internacional rondará los 25 millones de euros.

Esos cálculos prevén 10 millones de euros para 30 días de permanencia de las aeronaves, y un desembolso de unos cinco millones mensuales (durante tres meses) para los medios navales involucrados en el embargo marítimo.

En un acto de mero trámite, Rodríguez Zapatero compareció ayer ante el Congreso de los Diputados para solicitar el aval de ese cuerpo.

El gobernante acudió a la cámara baja cuatro días después de comprometer su apoyo al uso de la fuerza contra la nación norafricana, bajo el paraguas de la ONU.

Durante la sesión parlamentaria, que por mayoría ratificó el pedido, el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, lamentó que Rodríguez Zapatero devaluara la postura con la que asumió el poder en 2004, al pasar del rechazo a la guerra en Iraq a secundar esta cruzada. 
 
Fuente: Los Andes Online

No hay comentarios:

Publicar un comentario