El oficio de desarrollar apps en la Argentina
En los últimos años una serie de pequeñas
empresas nacieron para generar aplicaciones que se pueden utilizar en
los equipos de Apple y en los dispositivos que utilizan Android, el
sistema operativo de Google; los casos de Esquilax Games, Flipzu,
odaSoft, The Social Radio y Developmates.
Por Alejandro Di Ciocchis
El 10 de julio de 2008, Apple lanzó su tienda de aplicaciones AppStore, así nació un nuevo negocio y mercado. Una vez más, la empresa
liderada en aquel momento por Steve Jobs, revolucionó el mercado
presentado aplicaciones información y entretenimiento que hicieron que
cada smartphone comenzara a ser un dispositivo totalmente personalizado.
Poco más de un mes después, el 28 de agosto, apareció el Android Market para ofrecer el mismo servicio a los usuarios con el sistema operativo de Google.
La facilidad de carga de iOS (sistema operativo de los
dispositivos Apple) y Android hicieron que pequeños emprendedores de
todo el mundo subieran sus propias aplicaciones y comenzaran a generar
dinero por descargas y publicidad.
La Argentina no fue la excepción. Desarrolladores de
varios puntos del país se sumergieron en el mundo de las aplicaciones
para smartphones y lograron luchar cabeza a cabeza por la atención y las
descargas de los usuarios frente a desarrolladores del tamaño de Electronic Arts.
LA NACION habló con algunos de los desarrolladores de aplicaciones
(apps en la jerga) realizadas en la Argentina para saber cómo funcionan y
cómo es el negocio. La pasión por emprender y la buena relación entre
los integrantes de los equipos parecen ser las bases para lograr un
trabajo de calidad y llegar a la cima.
Todos tienen algo en común: resaltan que el mercado más
fuerte es el extranjero y que la mayoría de las aplicaciones se
presentan en inglés porque es el idioma "internacional". Además,
destacan el desarrollo en el país por los bajos costos de producción
que, inclusive, vencen a la dificultad para conseguir inversores.
Esquilax Games
Hace poco menos de dos años, Guillermo y Javier Waitzel y Daniel D'Abate, todos menores de 24 años, comenzaron con la idea de realizar juegos
para iPhone: "La idea surge con fines monetarios. El sistema de Apple
es simple y podemos acceder con tan sólo 100 dólares por año, es como
si fuera gratis" comenta Guillermo, el mayor de los dos hermanos en
referencia al pack de desarrollo que vende la compañía cofundada por
Steve Jobs.
"Vimos que se podía y que no necesitás tener el tamaño de la desarrolladora Electronic Arts
para meter un juego en la plataforma. Hoy por hoy se gana si tenés
suerte, o hacés algo muy de nicho" remarca Javier, de 21 años.
Respecto al tema de la aplicación íntegramente realizada en inglés,
el futuro Ingeniero en sistemas resalta: "El mercado más fuerte es el de
afuera. Si estás quinto en España vendés 300 descargas, y si estás
quinto en Estados Unidos, vendés 3000. El idioma universal es el inglés,
vos podés ser muy nacionalista pero el idioma es inglés."
"De ahí sale el nombre de nuestro juego principal, Climber Brothers. Tiene que ser lo más universal posible porque cuánto te paga ponerlo
en portugués si la persona que vive en Portugal también habla inglés".
La relación entre los tres desarrolladores es de un
fuerte lazo de amistad y se les nota por las miradas cómplice y los
gestos de admiración que tienen uno con otro. Daniel D'Abate, el mayor
de los tres con 23 años no tarda en resaltar la importancia de la
relación entre ellos.
"Lo más importante es la confianza que nos tenemos. Si
hay que hacer algo, yo se que él va a hacer su parte. Además, si alguno
tiene una idea se debate en el grupo. Lo bueno es que los tres tenemos
formas de trabajar muy similares".
Flipzu
"El proyecto surgió con la idea de transmitir de una PC a
otra. Luego, noté que toda la generación del contenido estaba migrando a
los celulares, al igual que el consumo, y me di cuenta que tenía que
estar ahí". Así se presenta Lucas Lain, ingeniero en Informática y fundador del Flipzu, quien luego agrega "es muy difícil poder ganar plata con este
trabajo. Uno se entera todo el tiempo de aplicaciones que la pegaron
pero hay 700 millones de aplicaciones que hacen lo mismo y no lo
logran".
Pensando en el futuro de las aplicaciones y el desarrollo de las
mismas en Argentina, Lucas explica: "Se está reacomodando, las empresas
están perdiendo su inocencia y se están dando cuenta de qué funciona y
qué no. El nicho de los celulares va a ser una oportunidad para empresas
argentinas. Lo que sí van a tener que tener en cuenta es que no se
pueden entrar iPhone al país, que hay mucho Blackberry y que algunos
Android van a empezar a entrar al mercado".
Siguiendo la línea del equipo de Esquilax Games, Lucas habla sobre la relación entre el equipo detrás de Flipzu: "Hoy somos 3 amigos, tenemos una comunicación amistosa y esto es muy
bueno para el desarrollo porque tenemos un canal de comunicación abierta
aunque tratamos de respetar las formalidades. Si tuviera novia, a mi
socio lo vería más que a mi novia, entonces hay que cuidar detalles y
gentilezas para no desgastar la relación porque afecta al producto".
Flipzu
es uno de los tantos emprendimientos que aun no han definido su modelo
de negocio. "Hace tres meses cerramos una inversión y ahí recién pudimos
pagar unos sueldos y seguir probando un modelo de negocios. Muchos
hacen esto, descubrir un modelo en un corto tiempo es muy difícil. Lo
que tenés que hacer sí o sí es tratar de ir conociendo a las personas
que podrían estar interesadas en el proyecto".
odaSoft
Truco, Catcha Mouse y Peter Packer son algunas de las aplicaciones que realizó Gonzalo Oxenford
junto a su equipo de "socios" como él prefiere llamarlos. Orgulloso de
haber entrado al negocio apenas había comenzado y ser pioneros en la
prueba de desarrollos para iPhone, el Director de odaSoft
cuenta que la aplicación de Truco fue la más bajada de la Argentina por
un año gracias a la búsqueda de un servicio de nicho como es el típico
juego de cartas.
"El Catcha Mouse
lo dimos gratuito y tuvimos más de tres millones de descargas lo que
nos convirtió en la aplicación más bajada en España, Francia,
Inglaterra, Canadá y Estados Unidos. El problema es que no ganamos plata
con eso", explica Oxenford.
"Abandonamos el Truco
porque no nos alcanzaba para vivir y nos dedicamos al mercado
internacional porque el costo de producción es el mismo. La posibilidad
que brinda este mercado es la de competir con todo el mundo. No importa
si estás en la Argentina o en Calcuta, es lo mismo, es la ventaja de
Internet, para todos es igual".
"La única diferencia es con la gente de Estados Unidos
que tienen antes los equipos y más baratos. El día que salió el iPad ya
había 10000 desarrolladores empezando a desarrollar y nosotros nos
volvimos locos y empezamos sin iPad. Después de un mes recién pudimos
tener una y empezar a probar. Acá hay que moverse, sino perdés".
La buena relación y la confianza entre quienes forman parte de odaSoft
parece ser también uno de los pilares fundamentales del crecimiento y
la estabilidad del emprendimiento. Oxenford lo explica así: "Yo vivo en
Buenos Aires, uno de mis socios en La Plata y el otro en Qatar. Nos
manejamos por Skype y los desarrollos los hacemos cada uno desde
nuestras casas. Sólo nos vemos en San Francisco una vez por año. Nos
conocimos trabajando y elegí a las personas que consideraba las mejores
desde sentido común hasta excelente en lo que hacen".
The Social Radio
"La combinación perfecta entre el contenido de tus redes sociales y la música que te gusta". Así define Roberto Gluck a The Social Radio, una aplicación para smartphones que ya está disponible en el Android Market y a la espera del lanzamiento en App Store.
"No decidimos meternos en el mundo de las aplicaciones,
sino que parece ser lo más natural: las soluciones que uno quiere
encontrar terminan pasando por lo mobile. Si yo quiero escuchar tweets
en el auto, la respuesta es mobile".
El CEO cuenta y demuestra que no son ajenos al problema de la gran
mayoría de no encontrar un modelo de negocios que funcione a la
perfección: "Nosotros desde el día cero lo empezamos full time. El
negocio es muy difícil, si bien hace un par de años que existen las
aplicaciones para celulares, a nivel negocios está muy verde".
"Desarrollar para la Argentina todavía es más difícil
porque no hay mucho mercado, sobre todo en iPhone. No podemos comprar
equipos iPhone en la Argentina, pero más allá de eso, la gente acá es
más reacia a pagarte un dólar por una aplicación. Entonces, desarrollar
sólo para la Argentina no tiene sentido. Tenés el mundo tan fácilmente
accesible con el AppStore que no conviene cerrarse a un país".
Roberto no deja de lado la importancia de la buena
relación entre ellos: "Nosotros somos tres, más dos personas que están
trabajando free lance. Nos llevamos muy bien, sino no podríamos llevar
adelante un proyecto donde trabajamos 12 horas por día".
Las otras dos personas que menciona son Alejandra Negrete y Demian Renzulli. La primera, CTO del proyecto, había sido compañera de él en un
trabajo anterior, y el segundo, Software Engineer, fue alumno de Roberto
en la facultad.
The Social Radio es una aplicación presentada íntegramente en inglés, respecto a esto Roberto aclara:
"Primero salís al mercado internacional. El idioma global
es el inglés hoy, a menos que pienses ir a China o Japón donde también
entienden inglés. No intentamos aparentar que estamos en Silicon Valley.
La mayoría de los desarrolladores ni deben estar ahí. Vivir acá es más
barato y además tengo mis contactos. La contra de no estar allá es no
estar allá, las cosas pasan allá".
Developmates
Las ganas de emprender, la pasión por la tecnología y el
amor por Steve Jobs dieron forma al equipo detrás de la aplicación de
turismo de la provincia de Tucumán.
Rubén Salim Brovia, responsable de la parte comercial del
proyecto, hace énfasis en la importancia de tener un objetivo en común
que es el de emprender: "Nosotros queríamos emprender. De acuerdo a los
conocimientos del grupo, tenía que ser algo relacionado con la
tecnología, y a partir de eso vimos que detrás de las aplicaciones para
móviles hay muchas historias inspiradoras de emprendedores que han hecho
una aplicación que costaba un dólar y la han bajado millones de
personas. Estamos al comienzo de una ola muy gigante que presenta una
oportunidad para aprovechar en cualquier industria".
Benjamín Arnedo, diseñador, no tarda mucho en destacar la otra gran
característica de la empresa, la amistad y el compañerismo entre los
integrantes.
"Somos todos amigos y es lo más lindo del proyecto.
Estamos trabajando como si estuviéramos ganando diez millones de dólares
por mes y es porque mezclamos dos cosas: disfrutar y trabajar. Estamos
armando una familia, con todos los pros y los contras de eso y por este
motivo le damos la misma importancia a la parte técnica que a la humana.
Si alguien del grupo no está bien, trabajamos para solucionarlo. No
solo somos socios, somos amigos y gracias a eso tenemos un trato muy
franco"
Un detalle que caracteriza a estos emprendedores es el fanatismo por Steve Jobs. Rubén lo deja en claro:
"Empezamos con la idea en febrero. La empresa
tiene la fecha de inicio en el cumpleaños de Steve Jobs, somos fan
boys. Había que poner una fecha y no podía ser otra. Todo lo que estamos
haciendo ahora es por él, desde el comienzo somos fans de Steve, lo
seguimos y todos tenemos Mac y Apple. "Nosotros hacemos esta aplicación
en Tucumán y de cualquier lugar del mundo la pueden bajar. Es como tener
un canal de distribución gratuito para llegar a todo el mundo. Eso
genera un impacto global de una manera muy escalable y muy rápida".
Pensando en un futuro, Rubén se muestra con mucha
confianza y ganas de seguir desarrollando. "Tenemos que dar el salto a
lo más formal y profesional. Emprendedores exitosos part time no
existen. Si en seis meses pudimos hacer esta aplicación trabajando medio
día, ¿qué podemos hacer si realmente nos dedicamos full time con todo
el esfuerzo?".
Fuente: lanacion.com.ar


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