España recibirá un rescate de 100 mil millones de euros
Se convierte así en la cuarta economía de la Zona Euro en ser asistida por el Banco Central Europeo y otros organismos crediticios. El FMI vigilará cómo se utiliza el dinero, destinado a salvar el sistema bancario.
Idafe Martín - CC
| El ministro de Finanzas español, Luis de Guindos, tras el anuncio de la aprobación del salvataje. |
La Eurozona ofreció a España su ayuda en una
cifra superior a la prevista, para recapitalizar y sanear su sector
financiero. Y el ministro de Economía español, Luis de Guindos,
manifestó la aprobación oficial a la propuesta al término de una
videoconferencia entre los 17 ministros de Finanzas de la unión
monetaria, en la que también participó la directora gerente del FMI,
Christine Lagarde.
Así, España se convirtió ayer en el cuarto país de la Eurozona que pide un rescate a sus socios europeos. Los ministros de Finanzas de la Eurozona, reunidos de urgencia por videoconferencia, aprobaron conceder a España un préstamo de hasta 100.000 millones de euros, similar a los ya concedidos a Grecia, Irlanda y Portugal pero destinado exclusivamente a recapitalizar a la desesperada banca española, hundida por la explosión de la burbuja inmobiliaria.
Desde Madrid, en una intervención televisada en directo, el ministro español de Finanzas, Luis de Guindos, pareció explicar que España estaba salvando a Europa.
Tras negar que lo concedido por sus socios europeos fuera un rescate -habló de "financiación internacional"-, el ministro explicó las bondades del acuerdo y aseguró que a partir de mañana lunes el riesgo país español se contendrá y Madrid podrá financiarse más fácilmente en los mercados financieros. Sin embargo, no fue eso lo que ocurrió con los otros tres países rescatados.
El rescate a España tiene características diferentes a los de Grecia, Irlanda y Portugal. El dinero se inyectará al FROB, un mecanismo español creado en 2010 para ayudar a la banca a recapitalizarse y al que apenas le quedan 8.000 millones de euros.
El FROB recapitalizará con el préstamo europeo a los bancos que lo necesiten -un informe del FMI asegura que suman el 30% del sistema bancario español.
Todavía no se sabe ni el interés ni los plazos del préstamo, pero debería estar por debajo de lo que los mercados exigen a España por colocar sus bonos a 10 años, por encima del 6%.
El ministro español explicó lo que Madrid intentará vender como bondades del plan: no hay condicionalidad en forma de más ajustes y todas las condiciones irán al sector financiero.
Pero el préstamo será considerado deuda pública y sus intereses déficit, por lo que habrá que ajustar más de lo previsto para reducir el déficit de aquí a finales de 2013 hasta el 3% del PBI desde el actual 8,9%, un ajuste de casi 60.000 millones de euros, algo sin precedentes en la historia económica moderna.
España, oficialmente, no está obligada a tomar más medidas de política fiscal para reducir el gasto público. Pero el comunicado de prensa del Eurogrupo sí dice que Bruselas vigilará que Madrid vaya reduciendo el déficit tal y como está previsto.
Además, el gobierno español intentó hasta ayer a la mañana que el FMI no participara de ninguna forma en el rescate para evitar el estigma. Pero será precisamente el FMI el que vigile cómo se utilizará el dinero y el que establecerá las medidas que España debe tomar con sus bancos: reestructuraciones, cierre de oficinas bancarias, fusiones o incluso liquidaciones.
Así, España se convirtió ayer en el cuarto país de la Eurozona que pide un rescate a sus socios europeos. Los ministros de Finanzas de la Eurozona, reunidos de urgencia por videoconferencia, aprobaron conceder a España un préstamo de hasta 100.000 millones de euros, similar a los ya concedidos a Grecia, Irlanda y Portugal pero destinado exclusivamente a recapitalizar a la desesperada banca española, hundida por la explosión de la burbuja inmobiliaria.
Desde Madrid, en una intervención televisada en directo, el ministro español de Finanzas, Luis de Guindos, pareció explicar que España estaba salvando a Europa.
Tras negar que lo concedido por sus socios europeos fuera un rescate -habló de "financiación internacional"-, el ministro explicó las bondades del acuerdo y aseguró que a partir de mañana lunes el riesgo país español se contendrá y Madrid podrá financiarse más fácilmente en los mercados financieros. Sin embargo, no fue eso lo que ocurrió con los otros tres países rescatados.
El rescate a España tiene características diferentes a los de Grecia, Irlanda y Portugal. El dinero se inyectará al FROB, un mecanismo español creado en 2010 para ayudar a la banca a recapitalizarse y al que apenas le quedan 8.000 millones de euros.
El FROB recapitalizará con el préstamo europeo a los bancos que lo necesiten -un informe del FMI asegura que suman el 30% del sistema bancario español.
Todavía no se sabe ni el interés ni los plazos del préstamo, pero debería estar por debajo de lo que los mercados exigen a España por colocar sus bonos a 10 años, por encima del 6%.
El ministro español explicó lo que Madrid intentará vender como bondades del plan: no hay condicionalidad en forma de más ajustes y todas las condiciones irán al sector financiero.
Pero el préstamo será considerado deuda pública y sus intereses déficit, por lo que habrá que ajustar más de lo previsto para reducir el déficit de aquí a finales de 2013 hasta el 3% del PBI desde el actual 8,9%, un ajuste de casi 60.000 millones de euros, algo sin precedentes en la historia económica moderna.
España, oficialmente, no está obligada a tomar más medidas de política fiscal para reducir el gasto público. Pero el comunicado de prensa del Eurogrupo sí dice que Bruselas vigilará que Madrid vaya reduciendo el déficit tal y como está previsto.
Además, el gobierno español intentó hasta ayer a la mañana que el FMI no participara de ninguna forma en el rescate para evitar el estigma. Pero será precisamente el FMI el que vigile cómo se utilizará el dinero y el que establecerá las medidas que España debe tomar con sus bancos: reestructuraciones, cierre de oficinas bancarias, fusiones o incluso liquidaciones.
Antes fueron Grecia, Irlanda y Portugal
Entre los 3 países precursores de España, suman una asistencia por 443 mil millones de euros. A ellos se suman condonaciones.
AFP
| En el segundo semestre de 2011 las protestas fueron cotidianas en Grecia. |
La ayuda entregada para que Grecia, aplastada
por el peso de su deuda pública, no se declarase en bancarrota, se
eleva a 380.000 millones de euros, tanto en forma de créditos, como de
inyecciones directas y condonación de deuda.
En total, se han otorgado para el país helénico dos programas de ayuda pública, por un monto total de 240.000 millones de euros, 110.000 millones en un primer plan de ayuda en mayo de 2010 y 130.000 millones más en marzo de 2012.
Estos dos planes estuvieron acompañados de sendos programas de drásticos ajustes presupuestarios, bajo el control de la 'troika' de los acreedores de fondos (UE, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).
A estos 240.000 millones de euros se suman 40.000 millones de financiación de la UE y la condonación de 100.000 millones de euros de deuda en manos del sector privado.
El objetivo es reducir el nivel de endeudamiento del 160% previsto para este año al 120% en 2020.
Pero los acreedores de Atenas han manifestado en varias ocasiones su impaciencia ante la lentitud de las reformas, en particular en lo que respecta a la tributaria, por lo que la salida del pozo en el que se encuentra el país no se anuncia fácil.
Grecia sigue inmersa por quinto año consecutivo en recesión (la Unión Europea prevé un retroceso del Producto Bruto Interno (PBI del 4,7% este año).
Irlanda, segundo en la lista
Fue el segundo país después de Grecia en recurrir a la ayuda de la UE y del FMI, en noviembre de 2010. Ese año, el déficit público se elevó al 32%, un naufragio consecutivo al pinchazo de la burbuja inmobiliaria de 2008 que devastó el sector bancario del país.
En este caso también, la ayuda de 85.000 millones de euros lleva aparejadas condiciones draconianas.
Irlanda se plegó a esta disciplina presupuestaria y el FMI y la UE así se lo han reconocido, pero en su última misión, a finales de abril, señalaron la necesidad de nuevas medidas para incentivar el crecimiento.
Portugal: troika de acreedores
Lisboa concluyó con la Unión Europea y el FMI un plan de austeridad y de reformas en mayo de 2011 para sanear las finanzas públicas y relanzar el crecimiento, a cambio de un préstamo de 78.000 millones de euros.
La troika (UE-FMI-BCE) de acreedores de Portugal dio el 1 de marzo último, al término de su tercera misión, el visto bueno por la aplicación de las medidas de austeridad, que comprenden una reducción de los salarios de los funcionarios, de las pensiones y las prestaciones sociales, así como una subida generalizada de los impuestos.
Pero se prevé que la economía del país se contraerá: este año sufrirá una recesión de cerca del 3,3% y un desempleo que superará el 14 por ciento. En este caso, no se descarta que pueda haber un segundo plan de ayuda.
En total, se han otorgado para el país helénico dos programas de ayuda pública, por un monto total de 240.000 millones de euros, 110.000 millones en un primer plan de ayuda en mayo de 2010 y 130.000 millones más en marzo de 2012.
Estos dos planes estuvieron acompañados de sendos programas de drásticos ajustes presupuestarios, bajo el control de la 'troika' de los acreedores de fondos (UE, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).
A estos 240.000 millones de euros se suman 40.000 millones de financiación de la UE y la condonación de 100.000 millones de euros de deuda en manos del sector privado.
El objetivo es reducir el nivel de endeudamiento del 160% previsto para este año al 120% en 2020.
Pero los acreedores de Atenas han manifestado en varias ocasiones su impaciencia ante la lentitud de las reformas, en particular en lo que respecta a la tributaria, por lo que la salida del pozo en el que se encuentra el país no se anuncia fácil.
Grecia sigue inmersa por quinto año consecutivo en recesión (la Unión Europea prevé un retroceso del Producto Bruto Interno (PBI del 4,7% este año).
Irlanda, segundo en la lista
Fue el segundo país después de Grecia en recurrir a la ayuda de la UE y del FMI, en noviembre de 2010. Ese año, el déficit público se elevó al 32%, un naufragio consecutivo al pinchazo de la burbuja inmobiliaria de 2008 que devastó el sector bancario del país.
En este caso también, la ayuda de 85.000 millones de euros lleva aparejadas condiciones draconianas.
Irlanda se plegó a esta disciplina presupuestaria y el FMI y la UE así se lo han reconocido, pero en su última misión, a finales de abril, señalaron la necesidad de nuevas medidas para incentivar el crecimiento.
Portugal: troika de acreedores
Lisboa concluyó con la Unión Europea y el FMI un plan de austeridad y de reformas en mayo de 2011 para sanear las finanzas públicas y relanzar el crecimiento, a cambio de un préstamo de 78.000 millones de euros.
La troika (UE-FMI-BCE) de acreedores de Portugal dio el 1 de marzo último, al término de su tercera misión, el visto bueno por la aplicación de las medidas de austeridad, que comprenden una reducción de los salarios de los funcionarios, de las pensiones y las prestaciones sociales, así como una subida generalizada de los impuestos.
Pero se prevé que la economía del país se contraerá: este año sufrirá una recesión de cerca del 3,3% y un desempleo que superará el 14 por ciento. En este caso, no se descarta que pueda haber un segundo plan de ayuda.
Fuente: Los Andes Online


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