Hoy, elecciones legislativas en Francia
Primer gran test para la izquierda francesa
Página 12
Los socialistas y el Frente de Izquierda de Jean-Luc Mélenchon parten como favoritos en la primera vuelta de la consulta legislativa, que se dirige hacia una continuidad del voto obtenido en las presidenciales que ganó el socialista Hollande.
La izquierda francesa que ganó las elecciones presidenciales del
pasado 6 de mayo enfrenta hoy su primer gran test nacional, luego de
haber puesto término a tres derrotas consecutivas en las consultas
presidenciales. Los socialistas y el Frente de Izquierda de Jean-Luc
Mélenchon parten como favoritos en la primera vuelta de la consulta
legislativa de este 10 de junio.
Los últimos sondeos de opinión publicados el viernes por el
vespertino Le Monde anticipan que el bloque de la izquierda podría
obtener bastante más que la mayoría absoluta, entre 320 y 325 escaños de
los 577 en juego. La oposición conservadora de la UMP y los demás
aliados de la derecha oscilan ente 231 y 256 parlamentarios. Con la
renovada amenaza de la abstención, 40 por ciento, y la tensión provocada
por la presencia de las listas de la extrema derecha del Frente
Nacional en varias circunscripciones clave, la primera vuelta de las
elecciones legislativas se dirige hacia una continuidad del voto
obtenido en las presidenciales.
El bloque de la izquierda parlamentaria que agrupa al Partido
Socialista, Europa Ecología-Los Verdes, Frente de Izquierda, Partido
Radical de Izquierda y al Movimiento Republicano y Ciudadano tiene un
44,5 por ciento de intención de voto. Frente a ellos, las derechas
parlamentarias, UMP, Nuevo Centro, Partido Radical de Valoise más otros
pequeños partidos ascienden al 34,5 por ciento. A ello hay que agregarle
el voto tóxico de la ultraderecha, 155 por ciento.
De estas proyecciones se desprende una certeza: el Partido
Socialista no obtendrá por sí solo la mayoría absoluta y deberá contar
con el aporte de sus aliados, Frente de Izquierda y ecologistas. A su
vez, el destino parlamentario de la derecha conservadora pende de dos
factores: la abstención y la posición que el partido de Marine Le Pen
adopte de cara a la segunda vuelta prevista para el próximo 17 de junio.
El 15,5 por ciento anticipado por las encuestas de opinión le permiten a
la ultraderecha mantenerse en la segunda vuelta en 90
circunscripciones. En casi 60 de esas 90, el Frente Nacional provocará
un duelo triangular izquierda-derecha-ultraderecha.
Por lo general, las triangulaciones de la segunda vuelta son nocivas
para la derecha tradicional. En ciertas regiones el partido conservador
UMP pactó alianzas con el FN. Ese parece ser el caso de la región de
Doubs, donde el candidato es el actual ministro de Economía, Pierre
Moscovici, quien se enfrenta a un pacto previo de la derecha tradicional
con los ultras. Para Moscovici el riesgo es elevado porque si pierde
también se queda sin el ministerio del cual es titular. Apenas nombrado
por el presidente François Hollande, el primer ministro Jean-Marc
Ayrault anunció que cualquier ministro que se presente a las elecciones
legislativas y salga “derrotado no podrá permanecer en el gobierno”. De
los 35 miembros de que consta el Ejecutivo, 25 se presentan a la
elección y seis de ellos no tienen asegurada la elección.
La consulta de este domingo no augura una ola rosa. Los analistas
apuestan por una victoria “modesta”, una suerte de espejo legislativo
del 51,64 por ciento con que François Hollande le ganó a Nicolas Sarkozy
en mayo pasado. En lo concreto, la elección presidencial no creó una
dinámica masiva para las legislativas. La izquierda socialista es débil.
François Hollande, con todo, goza de un alto nivel de credibilidad. El
presidente inició su mandato cumpliendo con sus promesas electorales. Su
primera gran acción fue defender el crecimiento contra la austeridad.
Su primera gran medida consistió en aplicar la prometida contrarreforma
de la jubilación. En contra de la dictadura de la austeridad y el
achicamiento del gasto público que es hoy norma en Europa, Hollande
reestableció la jubilación a los 60 años para determinadas categorías
socio-profesionales.
Esta emblemática medida de la socialdemocracia había sido instaurada
por el difunto presidente socialista François Mitterrand en los años
’80 y suprimida por Nicolas Sarkozy en 2010. La ley estipula que quienes
ingresaron a la vida laboral a los 18 años se podrán jubilar a los 60 y
no a los 62. Además, la contrarreforma de la jubilación beneficia a las
mujeres y las personas sin trabajo. Las licencias por maternidad y las
fases de desempleo no serán excluidas de los cálculos de las
cotizaciones. De los 6603 candidatos que se presentan hoy, el que más
peligro corre es Jean-Luc Mélenchon, el líder del Frente de Izquierda.
Mélenchon decidió ir a desafiar a la jefa del Frente Nacional en su
propia circunscripción, Hénin-Beaumont. Los sondeos le predicen una
severa derrota. La dinámica presidencial –casi 10 por ciento de los
votos– no lo acompañó en esta aventura electoral que arrancó con acentos
guerreros y se transformó en las semanas finales en una lodazal de
mentiras, afiches sucios y calumnias.
Fuente: Rebelion.org


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