lunes, 20 de agosto de 2018

El Atlántico Sur argentino enajenado
Ocurren en nuestro país cuestiones suficientemente graves que le impiden al argentino medio ver un panorama peor, pero, algo huele mal entre el Reino Unido de Gran Bretaña y la Cancillería Argentina respecto al Archipiélago de Malvinas y nuestro mar argentino.
Por Dr. César Augusto Lerena 



Dr. César Augusto Lerena
El 13 de septiembre de 2016 el entonces Secretario de Relaciones Exteriores Carlos Foradori declaró junto al ministro británico, Alan Duncan, respecto al Atlántico Sur lo siguiente: «…adoptar las medidas apropiadas para remover todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sustentable de las Islas Malvinas, incluyendo comercio, pesca, navegación e hidrocarburos» manteniendo la “fórmula del paraguas”. Aquellas declaraciones fueron reiteradas -pese a la oposición del Congreso Nacional- por el actual Ministro de Relaciones Exteriores Jorge Faurie y el Embajador inglés Mark Kent.

Además, de una reunión llevada a cabo en Londres entre el vicecanciller argentino Pedro Villagra Delgado y el referido Duncan junto a la llamativa participación de los legisladores británicos en Malvinas Mike Summers y Phyl Rendell, la Cancillería reunió en Buenos Aires el 14 y 15 de mayo de 2018 al desactivado (2005) Subcomité Científico de la Comisión de Pesca del Atlántico Sur (CPAS), formado por funcionarios británicos y argentinos para retomar las actividades de cooperación científica bilateral, quedando prevista una próxima reunión en Londres en noviembre de 2018 , aunque, también habrían participado de la misma -insólitamente- habitantes de Malvinas. Algo huele mal: No se puede acordar cuidar nuestros recursos con quién los depreda .

¡Es la biología, estúpido! Acordar con los ingleses sobre las capturas o la investigación del recurso en el Atlántico resulta inadmisible porque se trataría de aportarle información científica al Reino Unido sobre el ecosistema argentino; una información que a la luz de la dependencia económica que tienen las islas a la captura del calamar, resulta confidencial y estratégica.

Si la Cancillería Argentina acuerda con los británicos asegurándoles que el recurso pesquero llegue a Malvinas y evitando que otros buques sin licencia inglesa los pesquen previamente o los propios buques argentinos los capturen cortando el ciclo migratorio al archipiélago, sería contribuir a sostener la ocupación inglesa. ¡Una acción más bien propia de una colonia del Commonwealth! 

El gobierno, seguramente bajo pretexto de insertarse en el mundo, manifiesta no tener «hipótesis de conflicto» y, pareciera estar dispuesto a cooperar con el Reino Unido de Gran Bretaña en el desarrollo de Malvinas, dejando de lado lo prescrito en la Constitución Nacional. Es poco probable que, promover un acuerdo pesquero y facilitar los traslados aéreos con los isleños se trate solo una cuestión de ineptitud, y cualquiera podría suponer -aunque el gobierno no lo diga- que se trata de una moneda de cambio para recibir apoyo internacional y hasta «la generosidad» de Inglaterra de levantarle el embargo de armas a la Argentina. Ya lo vivimos con Cavallo, cuando la Unión Europea cerró las puertas a las exportaciones nacionales luego de la guerra de Malvinas. 

La cuestión territorial

Ahora bien, qué pasaría si Bolivia hubiese invadido la Provincia de Jujuy (53.219km2), Paraguay hubiese hecho lo mismo con la Provincia de Formosa (72.066km2), Brasil la Provincia de Misiones (29.801km2) y Chile la isla grande de Tierra del Fuego (21.263km2): sería un escándalo nacional y estarían movilizados los argentinos y, ello, a pesar de que tendríamos menos territorio ocupado por extranjeros que el invadido y explotado unilateralmente por el Reino Unido de Gran Bretaña en el mar argentino.

¿El gobierno se limitaría en ese caso hipotético solo a reclamar en las Naciones Unidas que estos países vecinos se sienten a negociar sobre la soberanía del territorio, como desde hace más de 50 años lo hace la Cancillería argentina, respecto Malvinas? 

La superficie total continental e insular argentino alcanza a los 3.761.274 km2; de ellos, 2.791.810 km2 corresponden al territorio continental; 11.410 km2 a las Islas Malvinas , 310 Km2 a las Sándwich del Sur y 3.850 Km2 a las Georgias del Sur; 969.464 km2 al continente antártico, que comprende la Antártida Argentina, las islas Shetland del Sur (3.687 Km2) y las Islas Orcadas del Sur (750 Km2). 

El territorio marítimo argentino y su correspondiente plataforma hasta las 200 millas marinas alcanza a los 4.799.000 km2 y, más allá de las 200 millas la extensión de la plataforma continental ocupa 1.784.000 km2; pero, al gobierno, poco parece importarle que una parte importante de este mar y sus islas estén ocupados y explotados por una potencia extranjera.

Aunque los sucesivos gobiernos no lo digan y pocos argentinos lo sepan, 1.639.900 km2 de ese territorio marítimo se encuentra invadido por Inglaterra y no solo los 11.410 km2 de Malvinas. Y ello ocurre, como consecuencia de la ocupación de facto de 200 millas marinas -unos 438.000 km2- alrededor de Malvinas y otras tantas millas alrededor de Georgias del Sur y Sándwich del Sur .

Se agregan a ello 1.900 Km2 ocupados en forma prepotente al noroeste de Malvinas -el GAP o brecha marítima- una importante área de calamar y, más de 1 millón de km2 declarados “reserva ecológica” en forma unilateral por Gran Bretaña y donde, por lo tanto, se nos impide el ejercicio de nuestros derechos soberanos. Además de ello, el Reino Unido reclama derechos sobre la plataforma continental argentina y la Antártida.

¿No es hora qué el gobierno nos informe oficialmente, cuántos kilómetros cuadrados tenemos ocupados por Inglaterra y cuáles son los beneficios de cooperar con el gobierno inglés en Malvinas y el atlántico sur?

La cuestión territorial, es dramática y humillante, pero la situación es peor aún.

La cuestión pesquera

A la explotación de los recursos pesqueros por parte de la flota argentina se suman las capturas de buques uruguayos como consecuencia del Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo firmado en 1973, por el cual, la Argentina comparte una importante zona común de pesca del Atlántico Sur.

Además de ello, más de 500 buques extranjeros pescan ilegalmente unas 800 mil toneladas anuales de recursos migratorios y asociados de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) Argentina y, a su vez, buques españoles, coreanos, taiwaneses, chinos, neozelandeses, noruegos, polacos, rusos, chilenos, sudafricanos, uruguayos y británicos pescan con licencia inglesa en la ZEE Argentina de Malvinas y de las Islas Georgias del Sur, con la particularidad, de que «más del 90% de la exportación malvinense es de participación española y termina en el mercado español y, mientras eso ocurre, la “madre patria” española solo captura el 1% en la ZEE de Gran Bretaña y, por el contrario, es tenedor casi exclusivo de las cuotas de pesca de Malvinas» . 

Seamos claros: más que declamar soberanía, los gobiernos de turno no han hecho absolutamente nada por reducir esas capturas que afectan el ecosistema argentino, cuyos productos compiten en el mercado internacional y fortalecen la posición inglesa en Malvinas. Son varias las estrategias posibles para modificar esta apropiación británica del recurso, pero, en ningún caso, la de acordar las capturas, transferir información biológica o favorecer la logística aérea de las Islas.

Pero la inacción es más grave aún, ya que todos los Subsecretarios y sus directores de Pesca, desde 1982 a la fecha, no le han exigido el pago de derechos ni aplicado sanciones y/o multas a los buques extranjeros licenciados por el gobierno ingles en Malvinas que pescan en la Zona Económica Exclusiva Argentina , en total violación al Régimen Federal de Pesca.

Estos buques, han capturado en territorio nacional millones de toneladas de pescados y calamares sin contar con permisos de pesca y cuotas de captura, violando, gran parte de los artículos de la Ley 24.922 y, haciéndose pasibles a las penalidades previstas en el artículo 3º de la Ley 26.386.

Sobre esta cuestión un fiscal federal debería intervenir para establecer si los citados funcionarios han incumplido -al menos- con los deberes de funcionarios públicos y cuál es la pérdida económica del país por la falta de pago de derechos y la ausencia de penalidades y, qué acciones se han tomado, para evitar la captura clandestina de nuestros recursos pesqueros.

Como será la impunidad con la que los ingleses explotan nuestros recursos pesqueros en el territorio marítimo nacional, que la Subsecretaría de Pesca Argentina no los considera propios, ya que, como puede verse en las estadísticas de desembarques (léase capturas) de la página oficial del Ministerio de Agroindustria de la Nación , no se registran las capturas de los buques extranjeros que operan con licencia inglesa en el área de Malvinas (captura de foto, 13/7/18) . 

Respecto a los 500 buques extranjeros que pescan sin control dentro y fuera de la ZEE Argentina (en este último caso migratorios y asociados); deberíamos preguntarnos, ¿qué ha hecho el gobierno? Casi nada, la Prefectura ha capturado un promedio de 2 buques por año en los últimos 35 años y, ello, podría deberse a una decisión política del gobierno, a la carencia de medios suficientes para asegurar un control sostenido en todo el territorio marítimo o a la incapacidad de la Prefectura, porque, nadie podría creer, que ante semejante cantidad de buques depredadores solo ese número insignificante barcos capturados han pescado nuestros recursos pesqueros o asociados.

En medio de tanto desamparo en las Islas celebraban en 2016 «los treinta años de un hito que resultó fundamental para el desarrollo y transformación de la economía del archipiélago» como expresó su Director de Pesca John Barton, refiriéndose a la proclamación del 29 de octubre de 1986 de la «Zona Interina de Conservación y Administración (FICZ) y al decir que la pesca en Malvinas representa un 40% del PBI de las Islas, mientras, que la Legisladora británica en las Islas Phyl Rendel, con intereses en la pesca, manifestó que cuando uno mira la ciudad, casi todo ha sido construido con lo que podemos llamar los fondos generados por la pesca y el calamar» .

Por su parte, la Asociación de Empresas de Pesca de las Islas Falkland, FIFCA, a fines de 2016 manifestó que se ha logrado “una significativa localización de la industria, y en particular una recaudación sustancial en materia impositiva que equivale al 10% del valor de las ventas, más una tasa de transbordo que se aplica a los buques que no cuentan con licencia de captura, por lo que entienden, que el costo de las licencias deberían comenzar a bajar” .

Es evidente la escasa preocupación que tienen las autoridades argentinas en defender los recursos pesqueros y el espacio marítimo, contrastando con los avances y preocupación de unos pocos malvinenses bajo la dirección del inglés Barton. Y tal es el contraste, que mientras, el gobierno inglés en Malvinas le niega licencias de pesca a los buques chinos por entender que este país no cumple con los estándares internacionales sobre pesca ilegal (INDNR) el Consejo Federal Pesquero, bajo el pretexto de renovar la flota, facilita el nuevo ingreso de poteros chinos usados al Atlántico Sur.

Se recicla, no la flota, sino el viejo cuento de la disponibilidad del recurso, la participación en el negocio de algunas empresas locales de capitales chinos y se deja afuera a la industria nacional. 

La cuestión portuaria de Montevideo 

Por Decreto 256/10, el gobierno argentino estableció la obligatoriedad a los buques que hacen tránsito con Malvinas de solicitar permiso a las autoridades nacionales; medida que fue apoyada retóricamente por América latina, y aunque, inicialmente Uruguay tomó la decisión de no autorizar el ingreso a sus puertos de buques que operen en Malvinas, desde hace años pueden verse cientos de buques con licencia de la gobernación británica en las Islas o barcos que capturan especies migratorias o asociadas de la ZEE Argentina, a punto tal, que en 2015 operaron en Montevideo 359 buques extranjeros y un año después se creó la Cámara de Agentes Pesqueros Extranjeros (CAPE), constituyéndose este Puerto, en el apoyo logístico más importante del atlántico sur de los buques que depredan el mar argentino, representando, para ese país un ingreso de 300 millones dólares anuales .

Los transbordos de productos argentinos en Montevideo y la concentración de las operaciones del atlántico sur en este puerto, lo colocan en el centro de la escena y, nos retrotraen, poco menos que a 1770 cuando por Real Orden del 7/12/1770 se estableció a Montevideo como el único puerto para operar en el Virreinato.

Si se confirma que China invertirá en Montevideo para hacer un centro de logística pesquero y un puerto franco, el dominio del atlántico sur quedará en manos de los asiáticos y Gran Bretaña. 

La cuestión del apoyo económico a las actividades marítimas

Mientras que España tiene una ayuda de 1.550 millones de EUR del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca y, buques de este país pescan nuestros recursos y conforman joint ventures en Malvinas, los sucesivos gobiernos argentinos no destinan fondos para el control y ocupación del mar argentino ni para el desarrollo de la industria naval, mercante y pesquera.

El último hecho fue el veto del PEN a dos artículos de la reciente ley Marina Mercante aprobada por el Congreso que hubiese permitido financiar la construcción de barcos mercantes y fluviales que, a la par de refundar la fabricación de buques en país, generar recursos económicos, ocupar mano de obra argentina, habría de mostrar nuestra vocación soberana en la hidrovía Paraná-Paraguay y el litoral marítimo.

La cuestión militar y el Acuerdo de Madrid

De las declaraciones, mal llamadas “Acuerdos de Madrid” promovidos por Dante Caputo durante el gobierno radical y firmados por Domingo Cavallo en 1989/90 sin ratificación del Congreso , se conoce la “fórmula del paraguas” que congeló a la Argentina en una inconducente pretensión ante las Naciones Unidas de discutir la soberanía con Gran Bretaña, mientras que el Reino Unido avanza en forma sostenida y creciente ocupando más y más territorio marítimo argentino y reclamando derechos sobre la plataforma continental y la Antártida.

Sin embargo, poco se conoce de los demás aspectos de esas “declaraciones conjuntas”, que Julio González precisa en forma magistral en su libro “Tratado de 1990 entre Argentina y Gran Bretaña (la rendición incondicional de la Argentina)” donde refiere: «En el artículo 2° el Tratado refiere a la soberanía de las Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y de sus espacios marítimos circundantes, de la Declaración Conjunta del 19 de octubre de 1989; pero, este enunciado es falso. Como hemos de ver los artículos 12º, 16º y el Anexo 1 crean obligaciones que abarcan todo el territorio de Argentina y comprometen su soberanía: a) Inversiones Económicas Privadas (artículo 12º); b) Política Exterior de la Argentina en América Latina y en la C.E.E. (artículo 16º) y, c) Control sobre las Fuerzas Armadas Argentinas (Anexo 1 párrafo primero)».

El Dr. Julio González, detalla en forma pormenorizada nuestra pérdida de soberanía con la firma de este documento y precisa «…el artículo 4º publicitado como un logro del gobierno argentino, exhibe en cambio una supremacía total de Gran Bretaña sobre el territorio de nuestro país y una hegemonía no disimulada sobre la conducción política e institucional de la Argentina desde el momento en que Inglaterra adquiere el derecho de Controlar todos los actos de las Fuerzas Armadas de la Argentina (artículo 52 A, B y C del Tratado).

En el artículo 5° se consignan los derechos que adquiere Gran Bretaña sobre las Fuerzas Armadas de la Argentina» y concluye: «Todo lo transcripto y analizado hasta aquí nos permite constatar que a partir del 31 de marzo de 1990 la Patagonia Argentina y el Mar Austral Argentino serán objeto de una soberanía virtualmente compartida con Gran Bretaña. La “Bilateralidad” de las relaciones militares entre Inglaterra y la Argentina en esa zona excluye toda participación de las fuerzas armadas argentinas.

Es así como la Argentina marítima y aérea queda en su parte austral bloqueada, vigilada y aislada por la hegemonía de una Potencia Extracontinental que usurpa un archipiélago de su territorio y que además es árbitro permanente de sus fronteras con la República de Chile. Todo esto se ha concedido y aceptado a cambio de nada».

En este escenario, de dependencia militar, alguien podría explicar, ¿qué hacía el antiguo submarino ARA San Juan sumergido al este de Malvinas o en el talud continental? ¿desconocía la Armada, el efecto que podía ocasionar en el Reino Unido el submarino en ese espacio marítimo? ¿se trataba de una operación secreta no comunicada según lo pactado en los “acuerdos de Madrid”?

La situación militar de hoy es mucho peor que la incapacidad en la que se encontraba la Argentina, en los recordados episodios de febrero de 1960 en el Golfo Nuevo y luego de la guerra de 1982. Por el contrario, el Reino Unido posee en Malvinas la base militar más importante del cono sur; el importantísimo aeropuerto de Monte Agradable con dos pistas de asfalto asiento militar de tropas de la Royal Air Force británica, un submarino nuclear, fragatas misilísticas y realiza periódicas operaciones marítimas con las que reafirma la ocupación británica.

A todo ello se agrega el Satellite Launch and Tracking Control General (CLTC) en Neuquén bajo soberanía y control del Ministerio de Defensa chino e importantes pistas privadas en la Patagonia.

El Atlántico Sur está enajenado por obra de la incapacidad de los gobiernos de turno. Algo hay que hacer al respecto, menos acordar con quien nos cercena la soberanía, bajo pena de traición a la patria.

NOTAS:

i- El archipiélago de las Malvinas está formado por dos islas principales, separadas por el estrecho de San Carlos: Al este la Isla “Soledad” (6.353 km²) y al oeste la Isla “Gran Malvina” (4.377 km²). Además, hay unas 15 Islas de más de 20 Km2 y entre menores e islotes unas 200; entre las que podemos mencionar al este de la Isla Soledad: las de Bougainville y María; al sur: las de Águila, Jorge, Pelada y Beauchesne; al oeste de la Gran Malvina: San José, San Rafael y Goicochea; y al noroeste: las de Borbón; Vigía, Trinidad; Rosario y las Sebaldinas.

ii- Hasta abril de 1982 las Islas tenían tres millas de protección alrededor. El 29/10/1986 el Reino Unido estableció la “Falkland Islands Interim Conservation and Management Zone” (FICZ), la “Zona de Administración y Conservación Pesquera” con un radio de 150 millas alrededor de Malvinas, con lo cual les otorga a los isleños el control de la pesca y el otorgamiento de licencias de pesca dentro de ese radio y por fuera de la ZEE. Cuatro años después, el 28/11/1990, el Gobernador inglés en las islas (por imperio de la Reina) dicta la Proclama N°2 y establece una “Zona Económica Exclusiva” (ZEE) de 200 millas alrededor de las Malvinas, justificándolo en la Convención de las Naciones Unidades sobre el Derecho del Mar.

iii- Por Proclama N°1 del Gobernador de las Malvinas del 7 de mayo de 1993 se establecen 200 millas alrededor de los archipiélagos Georgias del Sur y Sándwich del Sur.

iv- Por Proclama del 22/8/1994 del Gobernador inglés en Malvinas.

v- La flota de la UE cierra filas. Redes Nº 208 pág. 22/28, mar-abr 2017.

vi- MercoPress. South Atlantic New Agency 15/2/2016 “Falklands: comenzó la temporada del calamar Illex con 105 licencias otorgadas” “El gobierno de las Falklands ha venido implementando su política de pesca y extendiendo los consiguientes permisos o licencias desde 1987 cuando el establecimiento definitivo de su zona económica exclusiva en aguas circundantes”.

vii- MercoPress. South Atlantic New Agency, 29/10/16. Penguin News. “El total del tonelaje de calamar Illex capturado en las tres décadas se estima en unos 3.7 millones, en tanto el tonelaje de Loligo en 1.6 millones de los cuales, algo así como 57.000 contenedores”. “El calamar generalmente representa el 75% del total de capturas anuales de pesca en aguas de las Falklands”.

viii- https://www.agroindustria.gob.ar/sitio/areas/pesca_maritima/desembarques/

ix- La Dirección de Pesca de Malvinas publica las capturas anuales.

x- MercoPress. South Atlantic New Agency, 29/10/16. Penguin News.

xi- MercoPress. South Atlantic New Agency, 4/11/16. Penguin News.

xii- La Opinión a Coruña, 16/6/18 Información del presidente de la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI), Javier Touza.

xiii- Presidente del Centro de Navegación Mario Baubeta, 20/12/11 Mercopress.

xiv- La Declaración Conjunta sobre soberanía se emite en Madrid el 19/10/1989. Arturo Frondizi le dijo a Cavallo respecto a los acuerdos de Madrid, para los peronistas usted es un traidor a la patria”. El 16 y 17/8/1989 (previo a Madrid) se reunieron en Nueva York el Embajador inglés Crispin Tickell y el embajador argentino Lucio García del Solar. El inglés le dijo: “le pedimos que Argentina reconozca que existe una Zona exclusiva de Pesca (FICZ). No le pedimos al gobierno argentino que diga nada en público, sino que sigan las cosas”. A lo que García del Solar respondió: “…La Argentina no está pidiendo el levantamiento de la Zona de pesca; si la zona militar” (sic). En los hechos la moneda de pago al ganador de la guerra de 1982 por Malvinas.

xv- González, Julio “Tratado de 1990 entre Argentina y Gran Bretaña (la rendición incondicional de la Argentina)”: La Constitución Nacional en su art. 67 inciso 19 establece categóricamente que “corresponde al Congreso... aprobar o desechar los tratados concluidos con las demás naciones”. Por lo tanto, si no media consideración y aprobación del Cuerpo Legislativo el Tratado anglo-argentino precipitadamente firmado en Madrid el 15 de febrero de 1990, no habrá de ser obligatorio para la República Argentina ni tendrá el carácter de “ley suprema de la Nación” que el art. 31 de la Constitución Nacional les adjudica a los Tratados aprobados por el Senado y por la Cámara de Diputados de la Nación.

(DR. CÉSAR AUGUSTO LERENA - Experto en Atlántico Sur y Pesca)



Fuente:  Infosur
Maniobras Satelitales en la Oscuridad: la Casa Blanca y el satélite militar ruso Kosmos 2519
por Daniel Marín



El 23 de junio de 2017 las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia efectuaron un lanzamiento aparentemente rutinario de un cohete Soyuz-2.1v desde el cosmódromo de Plesetsk. La carga era el satélite militar secreto Kosmos 2519. Como suele ser habitual en el caso de satélites clasificados, el gobierno ruso no dio ningún detalle sobre el diseño del vehículo, aunque debido a las prestaciones del lanzador debía tratarse de un objeto de pequeñas dimensiones. Sin embargo, el 23 de agosto un subsatélite, que posteriormente recibió la denominación Kosmos 2521, se separó del Kosmos 2519. No era la primera vez que un satélite militar ruso «aparecía de la nada», pero la sorpresa fue mayúscula cuanto el 31 de agosto se incorporó al grupo un tercer satélite. El recién llegado sería reconocido por el gobierno ruso con posterioridad como el Kosmos 2523. Donde inicialmente había uno, ahora eran tres los satélites militares rusos dando vueltas alrededor de la Tierra.


Plataforma Karat 200 de NPO Lávochkin y su subsatélite. Se cree que los misteriosos Kosmos 2519 y 2521 están relacionados con este proyecto (NPO Lávochkin).

El misterioso trío de satélites ha proseguido con sus extrañas maniobras lejos de la atención del gran público, hasta que la semana pasada el Departamento de Estado emitió un comunicado quejándose de la militarización del espacio por parte de Rusia que los ha puesto bajo los focos de los medios de comunicación. La polémica sobre los satélites rusos aparece en un momento clave en el que en Estados Unidos se discute sobre la idoneidad de crear unas Fuerzas Espaciales como sexta rama del ejército.


Lanzamiento del Kosmos 2519 mediante un Soyuz-2.1v desde Plesetsk (REN TV).

El Kosmos 2519 fue lanzado en una órbita polar de 98º de inclinación y unos 660 kilómetros de altura, aunque no en la típica órbita heliosíncrona característica de muchos satélites para la observación de la Tierra civiles y militares, pero por muy poco. En una declaración que el tiempo ha demostrado ser bastante sincera, los militares rusos dijeron en su momento que —atención al último párrafo— se trataba «de una plataforma espacial en la que se pueden instalar varios tipos de equipamiento dotada de una carga útil para observar la Tierra y otros objetos en el espacio». Los rumores apuntaban a que el Kosmos 2519 podría tratarse de un nuevo tipo de satélite conocido como Nivelir-ZU o Napryazhenie («tensión» o «voltaje» en ruso) con el indicador 14F150. También se sugirió que su objetivo sería llevar a cabo algún tipo de investigaciones geodésicas, una función distinta a la publicitada por las autoridades rusas.

Sea como sea, el Kosmos 2519 maniobró para cambiar lentamente su plano orbital y la altura de su órbita. Los observadores aficionados de satélites pronto se dieron cuenta de que el plano de la órbita del Kosmos 2519 casi coincidía con la de otro satélite militar ruso, el Kosmos 2486. La posibilidad de que el Kosmos 2519 fuera algún tipo de «satélite inspector» como decían los militares rusos se vio reforzada. De ser así, el Kosmos 2486 sería el «blanco» de sus observaciones, aunque es importante señalar que es imposible saber si esta hipótesis es cierta. Cuando el Kosmos 2521 se separó del Kosmos 2519 los observadores comprobaron que la separación inicial entre los dos satélites era muy pequeña. Entre septiembre y octubre del año pasado el Kosmos 2521 se alejó del Kosmos 2519 hasta 300 kilómetros antes de regresar en dos ocasiones a las proximidades de su nave nodriza a una distancia mínima de 10 kilómetros. Entre el 15 y el 31 de octubre la distancia entre ambos satélites fue constante y no excedió los 15 kilómetros.

A partir del despliegue del Kosmos 2523 las órbitas del Kosmos 2519 y el Kosmos 2521 fueron divergiendo como ocurre con dos objetos que no efectúan ninguna maniobra de corrección. Hasta la fecha no se ha detectado ninguna maniobra por parte del Kosmos 2523. En octubre de 2017 el objetivo del Kosmos 2521 quedó bastante claro cuando el periódico Izvestia publicó que «las Fuerzas Aeroespaciales rusas habían efectuado una prueba de un satélite inspector capaz de volar hacia otros vehículos». No está claro si el segundo subsatélite, el Kosmos 2523, se separó del Kosmos 2519 o del 2521 —todo indica que fue del segundo—, pero en cualquier caso las autoridades rusas guardan silencio sobre su propósito. En diciembre de 2017 el Kosmos 2519 volvió a maniobrar para reducir la distancia con el Kosmos 2521 hasta solo 7 kilómetros. Desde entonces y hasta el pasado julio los Kosmos 2519 y 2521 han efectuado varias maniobras adicionales, llegando a acercarse en febrero y marzo de este año a menos de un kilómetro.

La verdadera naturaleza de estos satélites es desconocida, pero en el foro Novosti Kosmonavtiki se apunta a una posible relación con la plataforma Karat 200 de la empresa NPO Lávochkin. De acuerdo con esta empresa el diseño de la plataforma Karat 200 permite fotografiar otros satélites situados a una distancia comprendida entre 4.000 y 18.000 kilómetros. Karat 200 dispone también de la posibilidad de desplegar un subsatélite capaz de inspeccionar otros vehículos a distancias de entre 100 y 400 kilómetros. No obstante, Lávochkin no ha hecho público si Karat 200 puede llevar más de un subsatélite, como es el caso del Kosmos 2519, y oficialmente la relación entre el Kosmos 2519 y la plataforma Karat 200 no deja de ser una conjetura.

Por otro lado, desde 2014 Rusia ha lanzado otros tres satélites misteriosos, denominados Kosmos 2491, Kosmos 2499 y Kosmos 2504, que también poseen capacidad para inspeccionar otros satélites. Estos tres vehículos fueron lanzados como un cuarto pasajero en misiones regulares del cohete Rokot destinadas a poner en órbita satélites de comunicaciones Strelá o Gonets. Los tres satélites, cuya masa no debe ser superior a unos pocos centenares de kilogramos, realizaron maniobras para acercarse a la etapa superior Briz-KM con fines desconocidos. Es tentador vincular estos tres satélites inspectores, con el código 14F153, con el Kosmos 2519 y sus dos subsatélites, pero evidentemente son vehículos diferentes (el Kosmos 2519 y sus «hijos» es más grande, con una masa total máxima de unos 1400 kg). Pero lógicamente es más que razonable pensar que comparten tecnologías y objetivos comunes.


Satélite Yubileyny en el que supuestamente están basados los satélites inspectores rusos Kosmos 2491, 2499 y 2504.

Y así llegamos a la reciente queja del Departamento de Estado de EEUU sobre un satélite ruso que «podría ser un arma». El comunicado no menciona ningún satélite en concreto, pero proporciona el dato de que «fue lanzado en octubre de 2017». El único satélite militar ruso que coincide con esa fecha es el subsatélite Kosmos 2523, el más misterioso de los dos subsatélites que se separaron del Kosmos 2519. La Casa Blanca no ha dado más detalles del «arma», es decir, del Kosmos 2523. Pero si es cierto que se trata de algún tipo de arma antisatélite estaríamos ante un vehículo de naturaleza distinta a la pareja Kosmos 2519 y 2521. Además, su tamaño y, por tanto, sus prestaciones deben ser muy limitadas, ya que salvo que emplee algún tipo de propulsión súperavanzada, la capacidad de una nave para acercarse a otra depende directamente de sus reservas de combustible.

Lo llamativo del asunto es que Estados Unidos, Rusia y China tienen en servicio o están desarrollando varios tipos de sistemas antisatélites (ASAT), así que incluso si el Kosmos 2523 fuese un satélite ofensivo no estaríamos ante ninguna novedad (y eso sin tener en cuenta los numerosos proyectos ASAT de las pasadas décadas). Recordemos que, independientemente de lo que pensemos de estas actividades, los tratados internacionales no prohiben desplegar sistemas ASAT en el espacio, solo armas nucleares (por supuesto, tampoco permiten que una nación ataque el satélite de otra, lo que en cualquier caso no deja de ser una acción hostil que podría considerarse casus belli).


Posible aspecto de los satélites GSSAP estadounidenses para espiar otros satélites en órbita geoestacionaria (Orbital ATK).

Algunos medios han puesto el énfasis en las maniobras de los Kosmos 2519 y 2521, así como las de los otros tres satélites inspectores rusos lanzados previamente, como ejemplos de la mala fe de los militares rusos, pero el comunicado oficial no habla para nada de estos satélites, así que probablemente se trate de una confusión. Al fin y al cabo, sería muy sorprendente que Estados Unidos se queje de la existencia de satélites militares enemigos que maniobran en secreto cuando el Pentágono tiene en estos momentos satélites en órbita como el X-37B, por no hablar de los numerosos satélites militares clasificados «de toda la vida». El caso del Kosmos 2523 recuerda al del satélite ruso Olimp-K, que en 2014 y 2015 se acercó a los satélites geoestacionarios Intelsat 7, Intelsat 901 e Intelsat 905 con el supuesto propósito de espiar sus comunicaciones. El comportamiento del Olimp-K, fabricado por ISS Reshetniov, también suscitó las protestas de Estados Unidos a pesar de que este país ha desplegado desde 2014 cuatro satélites GSSAP destinados a espiar a otros satélites en órbita geoestacionaria —en teoría ópticamente—, aunque bien es cierto que, que sepamos, por ahora no se han aproximado a ningún satélite ruso. Tampoco podemos olvidarnos del reciente incidente del satélite militar estadounidense NROL-76 y su misterioso encuentro con la ISS el año pasado.

Lo que está claro es que tanto Rusia como Estados Unidos son bastante hipócritas al alertar de la militarización del espacio al mismo tiempo que desarrollan y lanzan nuevos sistemas militares en órbita, un hecho que, por otro lado, supongo que no sorprenderá a nadie. En este sentido, las protestas de la Casa Blanca tienen toda la pinta de ser un simple balón de oxígeno para justificar la creación de la polémica Fuerza Espacial, uno de los proyectos favoritos de Trump. Claro que, ahora que sabemos que el Kosmos 2523 es un «arma», nos hemos quedado con ganas de saber más detalles del proyecto.



Fuente:  danielmarin.naukas.com
Barañao no le aumenta a los investigadores del CONICET pero planea cursos de parapsicología
El ministro de Ciencia y Teconología no da pie con bola a la hora de recortar y ajustar a los investigadores y científicos del Conicet, pero no le tiembla la mano a la hora de juntarse con Alejandro Parra, parapsicólogo que publicó una imagen con Lino Barañao donde contó que están desarrollando "cursos" ¿con plata del Estado?




Este martes se viralizó la imagen que publicó Alejandro Parra, parapsícologo, junto al ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao y contó que están trabajando en "dar curso al desarrollo científico de la parasicología en Argentina". 

Mientras los investigadores y científicos del Conicet se encuentran en crisis por los recortes y ajustes al presupuesto por parte del Gobierno, el ministro en 2017 ya daba el visto bueno a la parapsicología y numerología. 

La Asociación Física Argentina (AFA) ya había sacado un duro comunicado criticando a Barañao por este aval expresando su preocupación por el avance de la Fundación Columbia de Conciencia y Energía, que entre otras cosas organizó el 23 de marzo pasado un “Encuentro gratuito de ciencia y espiritualidad” en un espacio del Estado, el Centro Cultural de la Ciencia, dependiente del Ministerio de Ciencia y Tecnología. En el anuncio de la actividad iba a contar con la presencia de Barañao, quien finalmente se ausentó. La actividad sirvió para promocionar los cursos pagos de la Fundación.

No fue la primera vez que el ministro en persona dio su aval. La propia Fundación en su web señala que en noviembre de 2017 “se entregaron las primeras Becas Fundación Columbia de Investigación en Ciencia y Espiritualidad, en una ceremonia con presencia del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Doctor Lino Barañao“. Barañao asistió al evento y además dio una charla sobre parapsicología.

En dicho comunicado la AFA consideró “que el Sr. Ministro no debería relacionarse, en el marco de sus funciones como tal, con personas o instituciones que promuevan la pseudociencia. En caso de juzgar que la actividad a la que hacemos referencia está enmarcada dentro de las competencias del Ministerio que tiene a su cargo, le solicitamos tenga a bien aclararnos las razones de dicha afirmación”.



Fuente: diarioregistrado.com

domingo, 19 de agosto de 2018

Renace la vieja estación de trenes gracias al Metrotranvía
El edificio abandonado fue remodelado para funcionar como centro neurálgico del nuevo sistema de transporte. La obra, que estará lista en poco más de un mes, recorrida por MDZ.
por Nicolás Munilla


Foto Alf Ponce / MDZ

Luego de 25 años de permanecer en el absoluto abandono y depredación, la antigua estación Mendoza del ex ferrocarril San Martín será operada nuevamente, esta vez al servicio del Metrotranvía que está extendiéndose hacia Las Heras y se consolida como uno de los principales ejes del transporte público del Gran Mendoza.

Ubicado en el interior del predio ferroviario en Ciudad, a la altura de calles Perú y Godoy Cruz, el inmueble funcionará principalmente como estación de pasajeros del Metrotranvía y centro de atención al usuario, indicaron a MDZ voceros de la Secretaría de Servicios Públicos, que tendrá el edificio bajo tutela.




La ex estación Mendoza fue inaugurada en 1890 por la empresa británica Buenos Aires al Pacífico (BAP), en su edificio principal funcionaban entre otras dependencias las boleterías y los andenes de ingreso y egreso de locomotoras. Funcionó como parada para pasajeros hasta el 10 de marzo de 1993 a las 17 horas, cuando el tren 512 "El Cuyano" partió por última vez a la ciudad de Buenos Aires, en el marco del plan de supresión de ramales ferroviarios nacionales dispuesto por el gobierno del entonces presidente justicialista Carlos Menem.


Estación Mendoza en 1890, año de su inauguración (Gentileza: blog Mendoza Antigua)

A partir de entonces, el edificio quedó librado a su suerte: deterioro progresivo y agresivo, ocupación de sus instalaciones por personas de bajos recursos y consumidores de estupefacientes, formación en sus inmediaciones de la villa Costa Esperanza (a la que luego se sumaría la villa Escorihuela), e incluso sufrió un severo incendio en 2003 que lo dejó prácticamente inutilizado, sin techo y con las paredes bastante derruidas.

La reactivación de parte de la traza del ex ramal San Martín bajo el Metrotranvía en 2011 y el plan estratégico impulsado por la Provincia, en aquel entonces bajo gestión de Celso Jaque, alentaron la reutilización de la ex estación, pero una serie de marchas y contramarchas retrasaron las obras hasta el año pasado, cuando finalmente se decidió avanzar en la remodelación para dotarla de operatividad.




Carmelo Giarrizo, director de Administración y Contratos de Obra Pública, señaló que la obra podría estar lista en 40 días, y luego será entregada a la Secretaría de Servicios Públicos para que haga posesión de la misma.

La remodelación, por dentro

MDZ recorrió los trabajos en la ex estación, encontrándose éstos bastante avanzados y en su etapa final.




El edificio tuvo que ser reforzado estructuralmente bajo una suerte de ‘corsé' compuesto de vigas y columnas, que permiten dotarlo de resistencia antisísmica acorde a la actual legislación. "Este refuerzo se realizó porque la estructura no tiene vigas, sino que consiste en un esqueleto de rieles interconectados que soportan las paredes de ladrillo. Hay que tener en cuenta que se trata de un edificio con más de 100 años de antigüedad, cuando no existían normas específicas sobre construcciones antisísmicas", explicó Mario Corvalán, jefe de las obras del Metrotranvía.


 


Otras tareas que se realizaron en la ex estación incluyen: construcción completa de un nuevo techo reforzado; reparación de pisos y carpintería; colocación de porcelanatos, hormigón y yeso (en algunas paredes y techos se preservó la vista original, siguiendo el principio de autenticidad respetado por los cánones internacionales de intervención arquitectónica patrimonial); restablecimiento de accesos exteriores e interiores más la creación de otros; y reinstalación de baños.


 


Además se recuperaron los sistemas eléctricos y de agua potable, se añadieron redes internas para añadir cableado de servicios de telefonía e internet, se acondicionaron los ventanales existentes y se instalaron tragaluces hacia el frente para que el edificio cuente con mejor iluminación natural.




En cuanto a los antiguos andenes, se repararon los tinglados con chapas nuevas y soportes de madera, se colocaron baldosones y mobiliario similares a los de los paradores del Metrotranvía, y se instalaron intertrabados en las vías para facilitar la circulación peatonal entre ambos sitios de espera.




También se recuperó la vieja pasarela con el recambio de durmientes que funcionan como escalones y el entablado central, junto con el parador de madera situado poco más al sur, donde finalizan las actuales vías operativas del tren-tram eléctrico.




El frente de la estación fue pintado de color crema natural, y se refuncionalizaron los accesos con asfalto intertrabado (que funcionará como una suerte de prolongación de la vieja calle Villalonga, a la espera de la anunciada apertura de Belgrano), veredines que conectarán el inmueble con calle Perú, acequias con piedras bola y canteros a modo de decoración.




Aún quedan finalizar algunos trabajos menores, como la instalación de las luminarias interiores y exteriores, usando distintos tipos desde el sistema LED hasta las industriales (dependiendo de los ambientes y el entorno); la construcción de una terracita en el costado norte y una plazoleta que conectará los andenes con la avenida Las Heras, donde funciona el actual parador; la finalización de escalinatas y rampas; y la limpieza de los alrededores.




Una vez que el edificio sea entregado, la Secretaría de Servicios Públicos deberá instalar el mobiliario y los aparatos electrónicos.

Por otro lado, la contratista iniciará en los próximos días la refuncionalización de la antigua torre de control, situada al norte de la ex estación (frente a la postergada prolongación de la avenida Godoy Cruz), donde funcionará la Unidad Policial Metrotranviaria (UTRAN).




Etapa a Las Heras

La segunda etapa del Metrotranvía se extiende a lo largo de 5.423 metros de líneas ferroviarias. Incluye la construcción de nueve paradores: Suipacha, Moldes, Lugones, Rubilar, Godoy, Patricias Mendocinas, Roca, Burgos y Avellaneda y tres subestaciones transformadoras.

El servicio recuperará el patrimonio ferroviario y optimizará la fluidez en el tránsito y el cuidado del ambiente, ya que mejorará la calidad del aire al no emitir gases contaminantes. Además, logrará la integración territorial entre los departamentos de Maipú, Capital y Las Heras.






Fuente: MDZ Online
El auge de los militares en América Latina
Por Rebecca Bill Chávez


Miembros de las Fuerzas Armadas de Brasil patrullan una favela en Río de Janeiro en junio. Credito: Mauro Pimentel/Agence France-Presse — Getty Images


En vista de la recesión democrática global que atestiguamos, no podemos darnos el lujo de ignorar la creciente militarización de las sociedades latinoamericanas, que además coincide con algunas tendencias intolerantes en otras partes del mundo. Tras el desacertado comentario del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la posible asignación de fuerzas militares para resguardar la frontera sur del país, esta semana el gobierno tiene la oportunidad de demostrar su compromiso con los principios centrales de Estados Unidos: puede denunciar lo que ya es un reto para la democracia liberal en gran parte de América Latina, la militarización de las fuerzas policiacas.

Mientras está en su primer viaje a América del Sur como secretario de Defensa, James Mattis tiene la oportunidad de reafirmar el apoyo de Estados Unidos al mejor método para combatir el crimen y la violencia: la reforma judicial y de la policía. Es el momento idóneo para resaltar los peligros de la militarización. Tres de los cuatro países incluidos en el itinerario del secretario —Brasil, Argentina y Colombia— ya han recurrido, en distintas medidas, a sus fuerzas armadas para garantizar la seguridad nacional. Por desgracia, como se ha comprobado en México, depender del Ejército pone en riesgo la protección de los derechos humanos y, de hecho, puede agravar la inseguridad de los ciudadanos.

Mattis comenzó su viaje en el Cono Sur el 12 de agosto y después viajará a Colombia. En vista de la participación histórica del Ejército en represiones en Brasil y Argentina durante las dictaduras de la Guerra Fría, desplegar a las fuerzas armadas como apoyo y, en algunos casos, como remplazo de la policía, es una decisión particularmente alarmante. Las operaciones militares en las favelas de Brasil ya se han hecho frecuentes y actualmente el Ejército brasileño está a cargo de la fuerza policiaca de Río de Janeiro. El candidato que encabeza las encuestas para las elecciones presidenciales de Brasil, que se celebrarán en octubre, es el capitán retirado Jair Bolsonaro. Lo más probable es que, de ganar, asigne más soldados al combate del crimen. Después de todo, el militar retirado ha sugerido que las fuerzas de seguridad deberían contar con mayor impunidad para dispararles a los criminales y ha expresado nostalgia por los veintiún años de dictadura militar en Brasil, a los cuales se refiere como “una época de gloria”.

Por su parte, Argentina ha dado los primeros pasos para comenzar a depender del Ejército en cuestiones de seguridad interna. El mes pasado, el presidente Mauricio Macri anunció que enviaría tropas a la región de la frontera norte para trabajar en colaboración con la policía en el combate al narcotráfico. En cuanto a la situación de Colombia tras el acuerdo de paz, el presidente Iván Duque seguirá recurriendo a las fuerzas armadas en la lucha continua contra los grupos criminales, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y antiguos miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) que se han negado a deponer las armas.

El motivo para recurrir al Ejército es que la policía, que muchas veces no cuenta con suficiente presupuesto y está plagada de corrupción, no ha logrado mejorar la situación de extrema inseguridad ciudadana.

La necesidad de seguridad es urgente e innegable, pero el caso de México demuestra que el Ejército no es la solución.

Aunque América Latina representa solo el ocho por ciento de la población mundial, registra el 33 por ciento de los homicidios a nivel global. La proporción de homicidios en América Latina es de 21,5 por cada 100.000 ciudadanos, más del triple del promedio global de ocho. El número de homicidios en Brasil alcanzó un récord el año pasado, cuando se ubicó en 31 por cada 100.000 habitantes, y la proporción para Colombia es de 27 por cada 100.000 habitantes. A pesar de que en Argentina este porcentaje es mucho menor, pues se registran menos de siete homicidios por cada 100.000 habitantes, el 27 por ciento de los argentinos reportaron haber sido víctimas de algún delito el año pasado. No sorprende que Brasil y Colombia también presenten tasas altas de delincuencia, del 24 y el 25 por ciento, respectivamente.

La necesidad de seguridad es urgente e innegable, pero el caso de México demuestra que el Ejército no es la solución. Desde 2006, cuando el presidente Felipe Calderón asignó a las fuerzas armadas a encabezar el combate contra las organizaciones criminales, tanto la violencia como la delincuencia han aumentado de manera drástica. El año pasado, la cantidad de homicidios llegó a 25 por cada 100.000 habitantes, el porcentaje más alto desde que el gobierno mexicano comenzó a llevar registro. El 48 por ciento de los mexicanos se sienten inseguros en su propio vecindario y el 19 por ciento cree que debe mudarse por temor al crimen.

El caso de México también demuestra que desplegar al Ejército en las calles conduce a abusos de los derechos humanos. La doctrina militar no se orienta hacia las responsabilidades policiacas, y desde 2006 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México ha reportado casi 10.000 quejas por abusos a los derechos humanos cometidos por el Ejército, incluidos casos de tortura, desapariciones forzadas y asesinatos extrajudiciales. En mis conversaciones con funcionarios militares mexicanos de los rangos más altos, el tema común es que desean abandonar las funciones policiacas para poder dedicarse a las actividades tradicionales de defensa. Reconocen que, mientras más tiempo sigan realizando operaciones en las calles, su reputación puede dañarse más.

La historia de México revela otro peligro importante: en cuanto un país elige el rumbo de la militarización, es difícil cambiar de curso. Tanto México como Colombia son ejemplos de que recurrir al Ejército debilita el incentivo para fortalecer a la policía. Cuando Calderón desplegó al Ejército hace doce años, era una medida a corto plazo. Sin embargo, el año pasado se aprobó la Ley de Seguridad Interior en México, que oficializa el papel del Ejército en las funciones de seguridad pública del país, y normaliza y prolonga más la militarización.

En sus reuniones bilaterales y declaraciones públicas, el secretario Mattis debe poner énfasis en que Estados Unidos respalda la idea de replantear el sistema policiaco y fortalecer el sistema de justicia penal para acabar con la impunidad que afecta gran parte de América Latina. En tanto las naciones no cuenten con la capacidad institucional para lograr que los delincuentes rindan cuentas de sus actos, será imposible garantizar la seguridad ciudadana. Por su parte, los gobiernos solo dejarán de encomendarle al Ejército la misión de mantener la seguridad interna si la policía tiene las capacidades y los incentivos necesarios para cumplir con su responsabilidad legal de garantizar la seguridad pública.

Rebecca Bill Chavez fue subsecretaria adjunta de Defensa de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental entre 2013 y 2017. Actualmente, es investigadora estratégica sénior para América Latina en la Escuela de Derecho y Diplomacia Fletcher de la Universidad Tufts.



Fuente: nytimes.com
Trigo sarraceno y teff: nuevas harinas con granos antiguos
Son cultivos milenarios que ahora se producen en la Argentina. Vienen de la China y de Etiopía. No tienen gluten y sirven para panificar, entre otras cosas.
por Marina Aizen


Pequeños pero poderosos: los granos de teff. Ariel Grinberg

La preocupación por obtener una buena calidad de vida se trasladó a la cocina y a la búsqueda de alimentos que no sólo sean deliciosos, sino también más nutritivos y sanos. Y dos granos, que vienen de regiones tan lejanas y misteriosas como Manchuria y Etiopía, están en condiciones de cumplir con ambos objetivos. Se trata del trigo sarraceno y del teff, cultivos que tienen la virtud de no haber sufrido modificaciones genéticas a través del tiempo y, por lo tanto, son mejores para el consumo humano. Por eso se dice que se trata de “cereales antiguos”, aunque para el mercado local sean bastante nuevos y desconocidos.

Tanto el trigo sarraceno como el teff se están haciendo aquí, en medio de la Pampa Húmeda, con un gran esfuerzo de investigación y desarrollo de ambos productos, que están llenos de secretos y nutrientes. Se consiguen tanto en forma de granos como de harinas, las que son buenas para panificar y enriquecer preparaciones de toda clase. Además, como no tienen gluten son aptas para todo público.


Miguel Potocnik, productor de trigo sarraceno. Ariel Grinberg.

Según Miguel Potocnik, de Olienka, el trigo sarraceno llegó a la Argentina con los primeros colonos judíos, a fines del siglo XIX y principios del XX. Entonces, se lo utilizaba sólo para comidas típicas de la comunidad, como el “kasha”, que es una especie de risotto hecho con granos tostados de sarraceno.

Pero como la planta originaria es de China, el grano también se expandió al resto de Oriente. En Japón la usan para hacer los famosos fideos “soba”, que son gruesos y se comen en sopa. Y los franceses, que lo conocieron durante las Cruzadas, lo usan para hacer panqueques. De ahí, el nombre de sarraceno. En los Estados Unidos, donde también es bastante popular para hacer desde waffles a pizzas, le dicen “buckwheat” . Los rusos, en cambio, lo llaman “grechka”.

Pero recién ahora se lo está promoviendo como una alternativa saludable porque tiene un perfil nutricional mucho mejor que otras harinas sin gluten (generalmente están hechas a base de maíz, arroz y mandioca, que son puro carbohidrato). “Tiene más proteínas asimilables que la soja. Tiene vitamina P. La pueden comer los diabéticos porque tiene mejor proporción de fibras y proteínas y menos carbohidratos”, agrega Potocnik.

En realidad, el trigo sarraceno es un pseudo cereal, que tiene una florcita preciosa de color blanco. Tiene un ciclo de 90 días, de diciembre a marzo. Y como enseguida coloniza su espacio en el terreno, no le deja lugar a las malezas, por lo que no hay que usar herbicidas. Aunque se planta con el método de siembra directa, se puede hacer una producción orgánica, otra cualidad buscada en el mercado de los alimentos saludables. Cuando se cosecha, el grano de sarraceno parece una piedrita. Se planta en Balcarce desde hace cinco años, aunque también hay productores en la provincia de Córdoba.

Potocnik es de origen esloveno y de un viejo libro de su abuela sacó la receta para hacer pan que figura en la caja de su producto. Sin embargo, el trigo sarraceno es muy versátil. Cuanto más chirle esté la masa, más aireada resultará la panificación. Se puede evitar utilizar levadura y reemplazarla con agua carbonatada o soda para obtener una consistencia con mejor calidad de miga. Justamente, como no tiene gluten, necesita ligarse con huevo y alguna materia grasa, como el aceite de coco o el ghee (manteca clarificada). El grano se cocina como el arroz o la quinoa ,y se utiliza de todas las formas que la imaginación dicte. Es muy sabroso. Se lo puede usar en sopas o potajes, como esos que se comen por las mañanas en los Estados Unidos.

Tanto el trigo sarraceno como el teff se pueden producir de manera orgánica. Ninguno de los dos contiene gluten.

El secreto de tus pies. Dicen que el secreto mejor guardado de los etíopes, que figuran entre los mejores corredores de larga distancia del mundo, es el teff, un cereal que se está poniendo de moda en todas partes por sus propiedades increíbles: tiene ocho aminoácidos, calcio, vitamina C (toda una rareza) y B1/B6, y carbohidratos de digestión lenta. Por eso, dicen que es ideal para deportistas.


Hamburguesa vegetariana, hecha con teff. Ariel Grinberg.

David Kieserwetter y Carina Margaria son quienes están introduciendo el teff en la Argentina. Ambos fundaron una pequeña pyme, llamada Kwëzi, que es el nombre de un“superman” africano. Pensaron en un héroe de comic por las cualidades de súper alimento que tiene este cereal, que no tenía ni siquiera denominación en el código alimentario argentino.

El teff se planta en la zona de Lincoln, en la provincia de Buenos Aires. Aunque no tiene certificación orgánica, no se produce con agroquímicos de ninguna clase. También requiere el método de siembra directa. Lo más difícil es su cosecha, ya que el grano es muy pero muy pequeño. “Es una semilla primitiva, un cereal ancestral. No está genéticamente modificado”, cuenta Margaria.

Kieserwetter, que es suizo, conoció el teff en las ferias orgánicasque se realizan alrededor del mundo y enseguida se enamoró de él. Ambos productores hablan con mucha pasión de este grano chiquitito, que tiene un sabor muy suave y, por lo tanto, es perfecto para hacer recetas tanto dulces como saladas. “Este es un proyecto del corazón”, dice Margaria, que viene de una familia de productores agrícolas.

Hacer teff en un clima como el pampeano ha sido un desafío: recién llevan dos cosechas. Este año, hubo una sequía intensa (un fenómeno exacerbado por el cambio climático), en momentos en que se estaba desarrollando el cultivo y cuatro semanas de lluvia justo durante la cosecha. Por lo tanto, se perdió mucha producción. Por ahora, están dedicando apenas 50 hectáreas para el cultivo, pero esa superficie se irá ajustando acorde a la demanda. Para producir la harina, y que no se pierdan las cualidades nutricionales en el proceso, importaron especialmente un molino de piedra que no calienta el cereal en el proceso de molienda. “Es el regreso a las fuentes”, dice Margaria.


David Kieserwetter y Carina Margaria cultivan teff en plena pampa húmeda.

En Etiopía, que tiene prohibida la exportación del cereal por ser la base de la dieta nacional, se deja fermentar toda la noche antes de panificar. Cuando se utiliza el grano entero, hay que hervirlo entre 10 y 15 minutos, en una proporción de tres a uno. Por ahora, se consigue en contadas dietéticas de la Capital y del interior del país o, lo que es más fácil, en tiendas online.

Fernando Días, gerente del restaurante Tiendas Naturales, dice que el teff tuvo aceptación inmediata cuando lo introdujo en la carta de su local. Es la base de una hamburguesa de vegetales (exquisita, por cierto) y también lo usa para acompañar un “avocado toast”, que es como una brusqueta con palta. “Es un producto novedoso y los clientes saben que lo que ofrecemos tiene buenos efectos sobre la salud”, explica.

“Hay una ola de querer comer más sano. Por eso, la gente empieza a investigar y nos contacta. La aceptación es muy grande”, añade, por su lado, Margaria. Con teff se pueden hacer galletitas, ñoquis, fideos, tortas o guisos. Cuanto más imaginación, más rico. El mejor ingrediente en la cocina es, por sobre todas las cosas, la curiosidad.



Fuente: Clarín
Cuán legales son los planes de Trump para militarizar el espacio
Varios países del mundo se dedican al desarrollo y la exploración del espacio. Para el año 2021, el Reino Unido prevé lanzar su primer satélite comercial. Mientras tanto, Washington continúa creando tropas espaciales que buscan garantizar el dominio estadounidense en el espacio.




El especialista en leyes Dr. Gbenga Oduntan comentó a Sputnik las consecuencias globales de la militarización del espacio.

"Las tropas espaciales de Trump pueden utilizarse con fines militares (…) Nos enfrentamos a una militarización innecesaria del espacio exterior que es un patrimonio común de la humanidad", señaló en unas declaraciones a la agencia.

Decenas de acuerdos se firmaron con el fin de mantener el espacio como una zona de paz.

Según Oduntan, la ley espacial no prohíbe el uso del espacio exterior con fines militares, puesto que los satélites pueden ayudar a las fuerzas aéreas, así como a las fuerzas terrestres de varios Estados a lograr sus objetivos.

"Pero parece que el presidente Trump está haciendo algo diferente: está considerando la idea de crear tropas espaciales operativas, colocar armas espaciales y establecer el dominio de Estados Unidos en el espacio exterior. Estas ideas son una clara violación del derecho internacional", subrayó.

El analista aseguró que el deseo de EEUU de crear las fuerzas espaciales dará lugar a una carrera espacial.

"Según tengo entendido, Rusia ya ha declarado que está calificando el plan estadounidense para crear fuerzas espaciales como una provocación y que el país lo toma muy en serio. Esto significa que Rusia también está intensificando sus actividades en este ámbito. No es lo que necesitamos. No deberíamos repetir en el espacio los errores cometidos en la Tierra".

El derecho espacial permite a los países y empresas privadas colocar satélites en el espacio. Sin embargo, no aborda el uso de armas en el espacio exterior.

"Ahora se está desarrollando un nuevo acuerdo para regularlo, pero Estados Unidos ha salido de este acuerdo, no le interesa. Parece que si el Gobierno actual o el futuro [de EEUU] no cambia de opinión al respecto, lo que es muy probable, podremos ser testigos de una nueva carrera espacial", apuntó.

Mientras tanto, el Reino Unido planea lanzar pequeños cohetes al espacio.

"El Reino Unido tiene todo el derecho, e incluso el deber, dadas las dificultades asociadas con su retirada de la UE, de invertir más en el uso del espacio ultraterrestre y en particular en las tecnologías espaciales y de satélites".

De acuerdo con el analista, el país tiene ciertas ventajas: el Reino Unido ya controla aproximadamente el 6% de la industria de lanzamientos espaciales. En este sentido, el país simplemente necesita continuar la investigación en este ámbito, añadió.

"La cooperación con Estados Unidos y con todos los que puedan proporcionar apoyo financiero será extremadamente útil en términos de obtención de los fondos necesarios para lanzar el satélite", observó Gbenga Oduntan.



Fuente: mundo.sputniknews.com

sábado, 18 de agosto de 2018

"Si los países del golfo Pérsico creasen una moneda única, el dólar se pondría a temblar"
Turquía se prepara para abandonar el dólar en las relaciones comerciales que mantiene con sus principales socios mientras el presidente de EEUU, Donald Trump, grava con aranceles el acero y el aluminio turcos. China, la India, Irán y Rusia ya quieren decir adiós al dólar. ¿Seguirán el ejemplo los países exportadores de petróleo del golfo Pérsico?



Abdel Aziz Arayar, miembro del Comité Consultativo del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo, explica a Sputnik que los países árabes no se ven en la necesidad de abandonar el dólar.

"No veo que sea necesario para los países del golfo Pérsico efectuar sus pagos y cobros en monedas nacionales, ya fuese en riales, en dinares o en dírhams, estas son divisas muy fuertes y están ligadas al dólar. Lo importante no es cómo se llame la moneda, sino que esa moneda sea reconocida y sea respaldada por una economía potente", ha dicho Arayar.



En este sentido, señala que Estados Unidos tiene todo lo necesario: es potente, tiene una economía diversificada y una moneda que reconocen y aceptan en todo el mundo.

"Es el líder mundial en la producción de bienes y servicios, en la agricultura y en el turismo", recuerda el experto, quien añade que, de hecho, "incluso China utiliza el dólar" con el país norteamericano.

Precisamente debido a que muchos países dependen del dólar, la economía turca pasa por uno de sus peores momentos. "Su economía está basada en las inversiones extranjeras", explica. "En cuanto a los inversores les entraron dudas de la estabilidad turca, sacaron su dinero del país". Compara la situación del país otomano con la que tuvo que atravesar Malasia en la década de 1990. Turquía es la culpable de su propia desgracia, advierte el experto saudí.

"La política del presidente turco ha obligado al mundo a decir no a la lira (…) A Turquía no le va a salvar que se pase al rublo o a ninguna otra moneda. Tienen que devolverle la credibilidad a la economía turca. Deben diversificarla. Lo que no pueden hacer es confiar únicamente en los inversores extranjeros. El dinero ha ido a parar a sectores sin futuro, como el inmobiliario y por eso el efecto no ha sido el esperado", prosigue.


© REUTERS / MURAD SEZER

La opinión de Arayar sobre los países del golfo Pérsico la comparte el economista egipcio Mohamed Abdel Jawad. Como mantienen fuertes lazos con Estados Unidos, no les conviene cambiar las reglas del juego. "Alejarse del dólar es muy difícil si lo hace solo un país", explica a Sputnik. Y prosigue: "Pero si los países del golfo Pérsico decidiesen hacerlo todos a la vez y abrazasen una moneda única, el efecto sería enorme". Pone de ejemplo a seguir el de la Unión Europea.

"Los países europeos se unieron y formaron la Unión Europea, en la que existen 42 lenguas, diversas religiones, diferentes corrientes políticas, monarquías y repúblicas. Y un buen día inventaron una moneda única, el euro, que compite con el dólar y a menudo lo supera (…) Si los países del golfo creasen una moneda única, el dólar se pondría a temblar", explica el egipcio.



Fuente: mundo.sputniknews.com
Todo listo para que la Chang’e 4 explore la cara oculta de la Luna
por Daniel Marín



En diciembre de este año despegará la sonda china Cháng’é 4 a bordo de un cohete Larga Marcha CZ-3B rumbo a la Luna. Será la primera vez que un artefacto humano aterrice en la cara oculta de nuestro satélite y la segunda vez que China ponga una sonda sobre la superficie lunar. Su objetivo será explorar la cuenca Aitken del polo sur lunar, uno de los cráteres más grandes —mide cerca de 2.500 kilómetros de diámetro— del sistema solar. Esta cuenca está repleta de cráteres de todos los tamaños y la Chang’e 4 se posará dentro del cráter Von Kármán (45–46° sur, 176,4–178,8° este), de 186 kilómetros, aunque la región precisa no ha sido hecha pública todavía. El cráter Von Kármán tiene una edad estimada de unos 3.600 millones de años y la zona que estudiará la Cháng’é 4 es bastante plana para facilitar el alunizaje.


La Cháng’é 4 en la cara oculta. Destacan las antenas del experimento de radioastronomía de baja frecuencia (Xinhua).

La Cháng’é 4 (嫦娥四号) fue construida originalmente como un vehículo de reserva para la Cháng’é 3, de ahí que su diseño sea básicamente idéntico. Al igual que su hermana, la Cháng’é 4 incluirá una cámara para filmar el alunizaje —o sea, que apuntará hacia «abajo»— y una cámara panorámica, pero además incorporará tres instrumentos nuevos: un detector de neutrones alemán (Lunar Lander Neutrons and Dosimetry, LND), un pequeño experimento de «astrobiología» y otro de radioastronomía. El experimento astrobiológico llevará gusanos de seda, además de semillas de patatas y arabidopsis, una planta muy común en los ensayos espaciales, incluido un experimento en la estación espacial china Tiangong 2. Las semillas deberán germinar dentro de un contenedor presurizado de 18 x 16 centímetros y 3 kilogramos. El experimento, desarrollado por 28 universidades chinas, incorpora su propias reservas de aire, agua y nutrientes, además de una cámara, y recuerda mucho al reciente experimento español Green Moon Project.


Sonda Cháng’é 4 lista (Xinhua).

Zona de aterrizaje de la Cháng’é 4. Arriba a la izquierda la cuenca Aitken. Abajo, el cráter Von Kármán donde alunizará la sonda (en uno de las regiones que aparecen en rectángulos) (Huang et al.).

El experimento de radioastronomía usará varias antenas de gran longitud para observar el cielo en las frecuencias de 0,1 a 40 megahertzios. Estas frecuencias tan bajas son la parte menos explorada del espectro electromagnético por culpa de las interferencias con las señales de radio artificiales de nuestra civilización, pero afortunadamente la Cháng’é 4 podrá estudiar la bóveda celeste usando toda la masa de la Luna como escudo. Las observaciones se llevarán a cabo conjuntamente con el satélite Quèqiáo, dotado de un instrumento similar. Precisamente, Quèqiáo ya está situado en una órbita de halo alrededor del punto de Lagrange L2 del sistema Tierra-Luna para retransmitir los datos de la Cháng’é 4 a la Tierra.


Otra vista de la Cháng’é 4 (Xinhua).


El rover de la Cháng’é 4 (Xinhua).

La Cháng’é 4 también llevará un rover similar a Yùtù —el que llevaba la Cháng’é 3—, con un espectrómetro visible e infrarrojo y dos radares para estudiar el subsuelo lunar. El rover de la Cháng’é 4 llevará además un detector de átomos neutros sueco (Advanced Small Analyzer for Neutrals, ASAN) para estudiar la interacción entre el viento solar y la superficie lunar, pero no incorporará el espectrómetro de partículas alfa que tenía Yùtù. Hace poco las autoridades chinas anunciaron que el nombre del nuevo rover será elegido por el público a través de un concurso que estará activo hasta el próximo 5 de septiembre (el resultado se anunciará en octubre).


El rover de la Cháng’é 4 (el concurso para ponerle nombre está patrocinado por el fabricante de juguetes Maisto, de ahí el pequeño rover que aparece sobre el panel solar de la derecha) (Xinhua).

Otra vista del rover (Xinhua).


Tras la Cháng’é 4 China planea lanzar en 2019 la Cháng’é 5, una sonda mucho más compleja que traerá muestras de la superficie lunar a la Tierra. A partir de 2020 el país asiático planea lanzar varias misiones a los polos lunares, incluyendo al menos otra misión de retorno de muestras. Con la Cháng’é 3 —que todavía sigue operativa— China dio un gran paso adelante en la exploración de la Luna, pero desde el punto científico no podemos decir que fuese una misión revolucionaria. Por contra, con la Cháng’é 4 el programa de exploración lunar chino (CLEP) se adentra en una nueva fase. Nunca antes nadie ha intentado aterrizar y estudiar la cara oculta de nuestro satélite.



Fuente:  danielmarin.naukas.com
La monarquía española ya está en discusión
Por Pilar Araque Conde


Imagen: Gentileza de Público, de España

"Las instituciones deben estar al servicio de la gente, por lo que los cambios van a venir por la reclamación popular en las calles", explica Iker Ibarrondo, uno de los voceros de Vallekas Decide, la plataforma que organizó el pasado mes de junio una consulta en el barrio madrileño para decidir si preferían república o monarquía como forma de Estado.

La iniciativa fue un éxito: participaron 7270 personas. ¿Y el resultado? 6490 ciudadanos dijeron sí a la república. Ibarrondo defiende que este proceso, que se inició en Vallecas, se traslade a otros municipios y ciudades. "Debemos ser humildes e ir poco a poco. Esperamos que el resto de iniciativas se hagan con la misma fortaleza, la misma solvencia y el mismo capital humano que tuvimos [200 personas]".

Esta plataforma "entregará el testigo a otro municipio", que se desconoce por el momento, a finales de año. Sin embargo, ya se han puesto en marcha otras iniciativas. En este sentido, los barrios madrileños de Aluche, Arganzuela o Vicálvaro; y las ciudades de la región Alcobendas, Leganés o Parla podrán opinar el primer fin de semana de diciembre sobre la forma de Estado. "Estamos bastantes contentos porque la cosa está avanzando", señala con optimismo uno de los promotores de esta consulta, Luis Gimeno Lopesino.

Público, además, ha impulsado esta cuestión a través de una campaña de firmas a favor del derecho a decidir sobre el modelo de Estado, una iniciativa a la que ya se han sumado casi 100.000 personas.

¿Es el momento de consultar a la ciudadanía?

Ibarrondo y Gimeno coinciden en que el panorama actual es "bastante propicio" para que una consulta así se materialice. "Se dan todas las circunstancias políticas para poner en jaque a la Transición del 78. Estamos presenciando un cambio de ciclo político en el que hay que cambiar ciertas cosas", apunta el segundo. No obstante, "siempre ha habido ganas", matiza el primero.

La Casa Real ha estado varias veces en el ojo del huracán. Una larga lista de episodios polémicos han suscitado el cuestionamiento de la institución monárquica. De hecho, el rey emérito Juan Carlos I se vio obligado a abdicar en su hijo para dar salida a la crisis generada por su cacería de elefantes en Botsuana y el caso Nóos, la trama por la que su yerno, Iñaki Urdangarin, ha sido condenado a casi seis años de prisión.

La pasada semana, varios medios publicaron unas conversaciones de la "amiga entrañable" del rey, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, con el excomisario Villarejo y el expresidente de Telefónica, Juan Villalonga, en las que acusa a Juan Carlos l de usarla como testaferro, así como de recibir 80 millones de euros en comisiones por la construcción del AVE a la Meca.

Pese a todos estos escándalos, los estudios sociológicos sobre la opinión de los españoles hacia la monarquía y, sobre todo, los relativos a otras formas de organización del Estado brillan por su ausencia.

El vocero de Vallekas Decide apunta que, "en lo fundamental y estructural, la situación sigue siendo la misma". En esta línea, "no son sólo los escándalos, —que también—, sino la estructura impuesta que no nos ha permitido decidir". La monarquía ha sido un régimen heredero del franquismo, "por lo que es hora de decidir si queremos que nos represente una familia o un ciudadano elegido entre todos", recuerda Gimeno Lopesino.

El presidente del Foro por la Memoria de la Comunidad de Madrid (FMCM), Miguel Ángel Muga, entiende que la monarquía tiene que desaparecer en un régimen democrático. "Que sea corrupta es un grado más, pero directamente este régimen es antidemocrático al estar impuesto por un dictador", defiende. Por eso, desde su organización consideran que un referéndum "no puede legitimar la monarquía". "El único sistema democrático que puede haber es la república", zanja.

Los principales problemas

Estos representantes señalan que el principal escollo para que una consulta oficial sobre esta cuestión se convierta en una realidad es el "pacto de los partidos mayoritarios", ya que "no están por la labor de cambiar las cosas", tal y como asegura Gimeno Lopesino.

En cuanto al Gobierno de Sánchez, "la postura es más de lo mismo", según considera Ibarrondo. Y remata: "Si el partido socialista de la Segunda República, o incluso el de la Transición, abriera los ojos, se sentirían cuanto menos extrañados del devenir de sus siglas".

Estos representantes critican que la formación que lidera Pedro Sánchez sea "republicana", pero al mismo tiempo apoye a la Casa Real. De hecho, el Gobierno "ni considera" las "grabaciones antiguas" de Corinna porque "afortunadamente" este hecho no afecta al actual jefe del Estado, Felipe VI.

Para lograr un consenso político capaz de revertir la pasividad de las instituciones españolas ante este histórico reto, Muga encomienda esta labor a los partidos no monárquicos: "Que se pongan de acuerdo e impulsen la modificación de la Constitución".

No obstante, estas tres organizaciones lo tienen claro: "Hay que crear un movimiento importante para que haya una voluntad política". Y esto no se produce de un día para otro, "pero creemos que será más temprano que tarde", sentencia Luis Gimeno Lopesino.



Fuente: Especial de Público de España para Página/12