martes, 17 de septiembre de 2019

El argentino que más sabe del origen del Universo y trabaja donde enseñó Einstein
Matías Zaldarriaga es astrofísico y cosmólogo. Vive en Princeton y fue designado miembro de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos. Cómo son sus días en un semillero de premios Nobel.
por Paula Lugones


Tiene 48 años y trabaja en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton./Fotos: Adriana Groisman.


Princeton es una de esas ciudades de cuento. A medio camino entre Filadelfia y Nueva York, con sus 20.000 habitantes tiene el tamaño justo como para circular en bicicleta por las calles arboladas, entre casonas del siglo XVIII tapizadas con enredaderas de flores. O pasear a pie por la calle principal, con pequeños cafés y restaurantes, o por el amplio campus de una de las universidades más prestigiosas del mundo. En la calma de Princeton se respira ciencia y sabiduría: buena parte de los habitantes de esta ciudad son investigadores, científicos, profesores o estudiantes.

Un poco más lejos del centro se levanta el Instituto de Estudios Avanzados, una joyita de renombre mundial para posdoctorados que buscan investigar sobre temas específicos que contribuyan al desarrollo de la humanidad.

Fundado en 1930, en este complejo de edificios de ladrillos rojos, amplios jardines con sillones para pensar bajo los árboles y pizarrones al aire libre para plasmar ideas subrepticias, trabajaron el genial Albert Einstein, premio Nobel de Física en 1921, y una treintena de científicos que también ganaron el máximo reconocimiento de la Academia Sueca.


Ecos del Big Bang como fondo de pantalla en la Mac de Zaldarriaga./Adriana Groisman.

Aquí, en su oficina del segundo piso, recibe a Viva el argentino Matías Zaldarriaga, astrofísico, cosmólogo y uno de los principales investigadores de los orígenes del Universo. Una especie de detective del espacio que indaga las huellas del pasado –retrocediendo miles de millones de años– en busca de respuestas acerca de dónde venimos.

Su alarma sonó a las 5.40 de la mañana, luego salió a correr por las calles de la ciudad para volver a las 7 a preparar el desayuno de sus dos hijas y el almuerzo que llevarán a la escuela.

Porteño nacido en Coghlan, Zaldarriaga se recibió de licenciado en Física en la Universidad de Buenos Aires y se doctoró en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Profesor en Harvard, New York University y Princeton, ganó varios premios de su especialidad, entre ellos el MacArthur, en 2006, considerado como “la beca de los genios”. Acaba de asumir como miembro de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, un honor reservado sólo para eminencias, sobre todo tratándose de extranjeros.

Los esfuerzos de Zaldarriaga están enfocados en comprender los primeros instantes en la historia del Cosmos. Busca entender las claves ocultas en el “fondo cósmico de microondas”, el débil resplandor, huella o eco de la radiación generada por el Big Bang (el momento de la explosión inicial), y la posterior distribución de la materia, que fue dándole forma al Universo tal como lo conocemos hoy.

Será porque está resignado a los inasibles parámetros temporales cósmicos, pero Matías Zaldarriaga debe de ser una de las pocas personas en este mundo que suma años a su vida. “Tengo 48, pero yo digo 50, que es más fácil”, se ríe. Es alto, corpulento, de ojos azules, cabello frondoso y algo cano. Se acomoda en un sillón de su oficina luminosa y despojada, que alberga una biblioteca, un escritorio con una computadora, algunos portarretratos familiares y fotografías de paisajes argentinos en las paredes.


Zaldarriaga trabaja en el Instituto de Estudios Avanzados, donde dio clases Einstein.

Como en casi cada rincón de este edificio, hay un pizarrón negro para escribir con tiza esos enjambres de números, letras y signos que tanto abundan por aquí y son un enigma para quien no pertenezca a la raza de los científicos.

Hace ya varias horas que Zaldarriaga está despierto. Su alarma sonó a las 5.40 de la mañana, luego salió a correr por las calles de la ciudad para volver a las 7 a preparar el desayuno de sus dos hijas y el almuerzo que llevarán a la escuela. Después de que ellas tomaran el ómnibus amarillo, el científico se quedó trabajando un par de horas en su casa y luego fue caminando al Instituto, a pocos metros de allí, como todos los días. Aquí, se sumerge a pleno en su pasión: excavar en los enigmas del Universo.

¿Por qué elegiste estudiar el Cosmos?

En el secundario (lo hizo en el Belgrano Day School) siempre me interesó la astronomía y la astrofísica. Cuando empecé la licenciatura en Física, era un momento muy bueno para la cosmología, que es finalmente a lo que me dediqué, porque había un experimento nuevo llamado Cosmic Observatory Background Explorer, que básicamente pudo sacar la primera foto de partes del universo tal como eran 400 mil años después del Big Bang. Eso empezó una verdadera revolución en la cosmología que dura hasta hoy, y que es en la que yo estuve trabajando todo este tiempo, porque es súper interesante. En ese momento era el tema “hot”. Siempre me interesó la astronomía y la física, pero al mismo tiempo lo que intenté fue moverme alrededor de cuestiones en las que pasan cosas.

¿Cómo era esa fotografía, ese instante fundamental?

La cosmología es la parte de la astronomía que trata de entender cómo es el Universo, de qué está hecho, cómo llegó a conformarse lo que hoy vemos. Es una ciencia, como la arqueología, en la que encontrás cosas y tratás de ver la historia. Sacar fotos de momentos cada vez más lejanos es como mirar a través de una máquina del tiempo. La foto de lo más lejano que podemos ver es la radiación cósmica, que es luz que nos llega de cuando el Universo tenía 400 mil años. Hoy tiene 14 mil millones de años. O sea, no existían ni las galaxias ni las estrellas. Lo que estaba pasando entonces no tiene nada que ver con lo que está pasando ahora.

Era como observar un Universo recién nacido.

Exacto. Hablamos de 400 mil años después del Big Bang, algo que parece un montón, pero que comparado con 14 mil millones, que es la edad actual del Universo, es muy poquito. No había existido tiempo para que se formara nada: ni una galaxia ni una estrella. En ese momento, el Universo era casi todo igual, muy caliente, y se expandía mucho más rápido de lo que se expande ahora. Toda esta información la podemos deducir de lo que vemos en la fotografía.


Zaldarriaga Jugando al fútbol con sus hijas Marina (12) y Julia (10).

¿Y qué más se supo a través de ella?

Aprendimos, por ejemplo, que el Universo está lleno de materia oscura, que era algo que más o menos sabíamos. Pero ahora conocemos exactamente cuánta materia oscura hay, cuánta materia normal hay. La edad del Universo la sabemos gracias a esa foto. Y también las condiciones iniciales que, después de un tiempo, darán lugar a todas las galaxias. Ahora sabemos cómo estaba distribuida la materia 400 mil años después del Big Bang y nos podemos fijar si alcanza el tiempo para formar las galaxias. Gracias a esa foto es posible analizar lo que ocurrió en el pasado y estimar lo que podría pasar en el futuro. Esas imágenes son cruciales para entender la historia del Universo.

¿Hay algún indicio de cómo fue el Big Bang?

Hay que pensar nuestro trabajo como si fuera arqueológico. En vez de cavar un pozo, sacamos una foto y hacemos cálculos. La cosmología es una ciencia experimental. Encontrás un dato, pero tenés que conseguir una prueba. Lo que muestra esa foto es que, en ese momento, había muy poca diferencia de cuánta materia había en un lado y en el otro. La temperatura acá y allá cambiaba muy poquito. Creemos que esas diferencias que vemos ahí quedaron del principio del Big Bang. Es como si le sacaras una foto a un bebé y encontraras algo de la criatura que creció dentro de la panza de su mamá. La foto es de cuando ya salió, pero es algo que quedó. Estamos tratando de ver si con ese poquito que encontramos logramos entender qué estaba pasando antes. Llegó un momento en que el Universo se estaba expandiendo muy rápido, estaba lleno de materia, estaba muy caliente... Esas pequeñas diferencias se produjeron antes. Queremos tratar de entender qué estaba pasando.


Zaldarriaga hace cálculos para entender cómo fue el origen del Universo./Adriana Groisman.

¿En qué estás trabajando ahora?

Estuve analizando los datos del experimento de las ondas gravitacionales en el que trabaja la argentina Gabriela González. Desarrollamos una manera distinta de analizar los datos. Ellos estuvieron encontrando señales de agujeros negros que chocan y, al chocar, emiten ondas gravitacionales. Analizando los datos, nosotros encontramos más señales de las que encontraron ellos.

¿Señales de qué?

El telescopio juntó datos durante bastantes meses y se hallaron señales de esos agujeros negros. Pero había más señales escondidas en el ruido del experimento y, con unos trucos, las pudimos descubrir.

Trabajando hasta en el break 

A media mañana es hora de tomar un café. Zaldarriaga cuenta que habitualmente se reúne a las 11 con sus colegas del Instituto en el Astronomical Coffee, en donde leen o discuten los papers que salieron ese día sobre los temas en los que se encuentran trabajando.

Después del mediodía, almuerzan en el comedor del lugar, donde es casi un rito sentarse por áreas de interés: en una mesa están los físicos; en otra, los biólogos; en otra, los historiadores, y así las conversaciones se aglutinan en diversos temas. Por allí se encuentra casi siempre con otro argentino, Juan Maldacena, también una voz consagrada de la física a nivel mundial. Cuenta que son amigos y vecinos, y que cuando se reúnen en familia no pueden evitar hablar de sus trabajos. “Cuando llega otra persona, tenemos que cambiar de conversación”, se ríe.

Estudiás los rincones del Universo. ¿Qué posibilidades hay de que exista vida extraterrestre?

Seguramente que es posible.

¿Por qué?

El Universo es gigante. Depende de cómo las cuentes, hay como mil millones de galaxias. Cada una de esas galaxias tiene miles de millones de estrellas. La gran mayoría de esas estrellas tiene planetas. Entonces, la posibilidad de que haya vida en otros planetas es real. Pero si hay vida o no es algo que no lo sabe nadie. No es algo que podamos calcular ni podamos estimar. El único dato es que no vimos vida extraterrestre. Si la hubiera, podría estar más avanzada que nosotros en cientos de millones de años. Fijate si los humanos siguiéramos evolucionando y no nos matáramos entre nosotros: ¿qué podríamos estar haciendo dentro de un billón de años? Podríamos estar conquistando una galaxia, por ejemplo. Sin embargo, parece que los extraterrestres no lo lograron.

¿Y es posible que existan otros Universos?

Eso depende de la definición que utilicemos. Hay una parte del Universo que podemos ver: la llamamos “el horizonte”. Probablemente sigue, pero esa parte no la podemos ver. ¿Cuánto sigue? Muchísimo más. Por lo tanto, si te vas muy lejos y allí las leyes de la física son todas distintas y es una zona que no tiene nada que ver con la nuestra, estaríamos ante otro Universo. No sabemos si eso ocurre o no, si el Universo sigue de manera infinita, si sigue a los costados, si es como una pelota. En realidad, no sabemos lo que hay más allá de lo que vemos, aunque la gente quiera especular.

¿Cuál será el eje de la investigación en tu área en 20 o 30 años?

Yo no sólo hago cosas de cosmología: también de astrofísica, como ondas gravitacionales, que ahora es uno de los temas más interesantes y del que vamos a aprender más. En la parte de la cosmología estamos tratando de encontrar un fósil nuevo de ese momento inicial. Es probable que, en esa fracción mínima de segundo después del Big Bang, se hayan producido ondas gravitacionales. Es probable que esas ondas gravitaciones produjeran otras clases de señal.

¿Cómo ves la situación de la ciencia y los científicos en la Argentina?

No estoy en los detalles, pero creo que no está muy bien.

¿Qué falta?

Nada en la ciencia básica sucede de un día para el otro. Argentina tendría que tener un plan de décadas –quizás de 30 años– para lograr llegar a la punta de algunos temas, al menos. Debe ser consistente, identificar a las mejores personas, darles los recursos necesarios y que se los sostengan durante muchas décadas. Como eso nunca pasa, la gente se termina yendo o trabajando en temas que son más fáciles para sobrevivir. Por ejemplo, en cosas más teóricas, en lugar de experimentos que son más caros.


En familia. Zaldarriaga con su mujer, Tamara Dujovne, y su dos nenas./Adriana Groisman.

¿Cómo es eso?

Para hacer teoría, por ejemplo, se necesita una computadora, un sueldo, una persona contratada y no mucho más. Es un costo relativamente modesto. Mientras que si uno hace un experimento necesita millones de dólares durante años, un equipo y poder armar algo. Necesitás más plata y más certidumbre. Es difícil hacer eso en un país en el que la plata viene y se va. Es todo más caótico. En los Estados Unidos hay mucha más gente que hace cosas experimentales y prácticas que teóricas. En la Argentina está dada vuelta la tortilla.

¿Creés que la situación puede llegar a cambiar?

En los Estados Unidos, cada 10 años todos los científicos de la astronomía y la astrofísica del país se juntan y debaten cuáles son los próximos experimentos que quieren hacer en la década siguiente. Se hace un informe y ,de a poco, se van cumpliendo las metas. No sé si la Argentina hace este ejercicio, si tiene una lista de proyectos, sean grandes o chicos. Se necesita tiempo, constancia y dinero, y no sé si la Argentina lo está haciendo.

Así en el cielo como en la tierra 

Después del almuerzo, Matías Zaldarriaga trabaja con sus colaboradores hasta pasadas las 6 de la tarde, aunque a veces un poco antes se va a su casa “porque hago de chofer de Uber de mis hijas” (sonríe). Casado con Tamara Dujovne, una psicóloga argentina que conoció en la Universidad de Princeton, al cosmólogo le gusta a veces tener los pies (y las manos) sobre la tierra. De hecho, hay una pequeña huerta en su casa donde cultiva tomates, berenjenas y zuchinis.

Reconoce que es un poco workalcoholic: “Soy un desastre, me la paso trabajando. Si tengo 5 minutos me voy a la computadora”, confiesa. Dice que no mira televisión ni Netflix, aunque de chico adoraba la serie Cosmos, de Carl Sagan. Tampoco le gusta mucho el deporte, aunque sí va a los partidos de fútbol de sus hijas, Marina de 12 y Julia de 10: “A mí sólo me gusta ver cuando juegan ellas”. A veces, después del trabajo, se esfuerza en compartir con las nenas algunos jueguitos con la pelota en el jardín de su casa, que hasta tiene un pequeño arco con red.

¿Cuál es tu sueño?

​Me gustaría poder seguir trabajando y haciendo cosas interesantes. Descubrir cosas. Seguir relacionándome con gente joven, que tiene más energía. Sueño que lo mejor de mi carrera no sea algo hecho en el pasado, sino que sea algo que vaya a hacer en el futuro.



Fuente: clarin.com

lunes, 16 de septiembre de 2019

“Oír, ver o tocar a un familiar muerto... ¡no es estar loco!”
por Víctor-M. Amela





Comunicación

Tenía 12 años y su madre falleció de cáncer. Su padre trabajaba, l la soledad le llevó leer, a leer... “Mis mejores amigos estaban en los anaqueles”, me dice Lluís, parafraseando a Borges... Se convertiría en el decano del primer grado de comunicación de España (en la UOC)... y hoy le encuentro buscando en el otro lado. Investiga qué hay de constatable en un asunto muy inasible: Comunicación entre muertos y vivos. Diario de una investigación. Los hechos (editorial Odeón) titula el primer tomo de una investigación que culminará en una trilogía. Busca encajar en la cotidianeidad los contactos con el otro mundo, y abordarlos con serenidad científica como un fenómeno natural más.

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Usted es profesor universitario de comunicación.

Desde hace veinte años, varios ensayos publicados...

¿Qué investiga ahora?

La comunicación entre muertos y vivos.

¿Perdón?

Preparaba un estudio sobre la intuición... y leí algo acerca de mensajes de los muertos.

¡Mensajes de los muertos!

Sentí que debía estudiar eso, imperativamente. Y llevo cuatro años investigando...

No sé si le he entendido...

Como científico, estudio metódicamente lo que desconozco. Soy investigador universitario: quiero desentrañar la naturaleza de un fenómeno vivido por el 30% de la población mundial.

¿Qué fenómeno, exactamente?

Una persona fallecida se le manifiesta a una persona viva, generalmente un familiar.

¿Se le manifesta? ¿Qué quiere decir?

Le habla, se deja ver. A veces, se deja tocar. O le abraza.

Eso no puede ser, profesor.

Bien, el caso es que sucede, y una y otra vez.

¿A usted?

No a mí. Sí a personas que conozco, y ninguna tiene por qué engañarme. Llevo recogidos ya muchos testimonios, y sigo...

¿Qué le cuentan esos testimonios?

Una señora, sentada en el sofá, está mirando la tele. Y por delante del televisor cruza su madre... muerta hace meses.

Una alucinación, un delirio, desvarío...

Atesoro casi dos centenares de testimonios... y parecen dibujar un patrón.

Comparta otro testimonio.

La exesposa de un amigo enfermó. Durante los días de la agonía, ella le escribía watsaps: eran letras mezcladas sin ton ni son.

Pobre...

La mujer falleció. Y días después, mi amigo recibió un watsap: letras desordenadas.

...

Llegaban desde el móvil de su hijo. Le llamó para preguntarle por qué enviaba esas letras locas. “No he sido yo, papá: es mamá”, respondió el chico con resignada naturalidad.

Es de escalofrío, discúlpeme.

Quiero entender, ¡para ayudar a la gente! Debemos aceptar que no estás loco si oyes o ves a un muerto familiar: les pasa a muchos.

Sus colegas creerán que está loco...

Me da igual: ¿qué investigación puede haber más fascinante? ¡Qué reto superlativo! ¿A quién no le interesa? Esta es la mejor sociedad de la historia.., ¡pero vetamos la muerte!

¿De verdad cree que existe la comunicación entre muertos y vivos?

Decir “no existe” sin investigar sería prejuicio, y es anticientífico. ¡Rastreemos indicios! Si al final no hay nada... lo habré intentado.

Comparta otro testimonio, por favor.

Saludas por la calle a un conocido, de lejos. Luego llegas a tu casa... ¡y te cuentan que ese conocido murió la semana pasada!

Otro caso.

Te asomas a la ventana, y en la ventana de enfrente ves a tu abuela, que te saluda. Suena el teléfono: desde el geriátrico te informan de que tu abuela... ¡acaba de morir!

Pues es verdad que le pasó algo parecido a mi hermana con un tío nuestro...

¡Oh! ¿Sí? ¿Lo ve? ¿Y qué tal?

Naturalidad y gratitud: fue bonito.

¡Es que es una dimensión más de lo humano! Pero, como investigador, quiero saber más...

¿Qué testimonio le ha sorprendido?

Un muerto le indica a un familiar dónde está cierto objeto que hace tiempo daba por desaparecido. ¡Y ahí estaba, efectivamente!

Podría ser la voz del inconsciente...

Podría ser. Antes de buscar explicaciones, sigo recopilando testimonios.

Pero ha detectado un patrón, me decía.

Los contactos comparten cinco aspectos. Uno: brevedad. Dos: el muerto, si era conocido, aparece con su mejor aspecto. Tres: su sustancia es vaporosa. Cuatro: una luz le acompaña. Quinto: el amor guía el contacto.

¿Y puede haber contacto físico, dice?

“Mi marido me abrazó anoche: era él, he sentido el roce de su reloj de muñeca”, me contaba una viuda.

¿Sucede más a menudo en la noche?

Es mediodía, una mujer guisa en su cocina. Suena el teléfono. Se sobresalta, ya que la línea telefónica está cortada hace días...

Ostras.

Levanta el auricular, y oye: “Mamá, estás cocinando mi plato favorito, yo estoy bien”. ¡La voz de su hija muerta!

El duelo puede confundir los sentidos...

Pero no en este caso: la hija llevaba varios años ya fallecida... No deberíamos ni asustarnos ni burlarnos ante un caso como este.

¿Acoger y escuchar, pues?

¡Eso nos hace profundamente humanos! Ya no hay hogueras desde la religión o desde una ciencia convertida en religión. Salgamos del armario: relatemos esas vivencias.

Honrar a los propios muertos es una pulsión ancestral, desde luego.

Para explicarse la presencia de los muertos, el catolicismo... ideó el purgatorio.

Y dígame: ¿cuál es el mensaje más frecuente de nuestros queridos muertos?

“Estoy bien y estoy cerca de ti: si logras no sufrir al pensar en mí, ¡me darás paz!”.



Fuente:  lavanguardia.com
Qué se sabe de los ataques a la principal refinería de petróleo del mundo y qué efecto podría tener en el precio del crudo


La planta de la estatal Aramco en Abqaiq fue una de las principales afectadas por los ataques.

Los ataques de un escuadrón de drones a dos instalaciones petroleras en Arabia Saudita, ocurrido este sábado, han puesto en alerta los mercados de la energía.

Durante la apertura de los mercados este lunes, el crudo del Brent aumentó casi 20% hasta alcanzar su cotización más alta en los últimos cuatro meses, aunque luego retrocedió ligeramente.

De acuerdo al gobierno saudí, los ataques en Abqaiq, la mayor planta de refinamiento de crudo del mundo, y en el campo petrolero de Khurais obligarían a reducir su producción en casi un 50%.

El ministro saudita de Energía, Abdulaziz bin Salman, señaló que los ataques habían reducido la producción de crudo en 5,7 millones de barriles diarios.

El grupo de los hutíes en Yemen se atribuyó la responsabilidad del ataque con drones, como respuesta a los ataques de la coalición que lidera Arabia Saudita contra este grupo desde que derrocó al presidente yemení en 2015.

Sin embargo, el Secretario de EE.UU., Mike Pompeo, señaló a Irán como responsable del ataque.

"Teherán está detrás de cerca de 100 ataques en contra de Arabia Saudita mientras Rouhani (presidente iraní) y Zarif (canciller iraní) pretenden resolverlo mediante la diplomacia", escribió Pompeo en su cuenta de Twitter.

Y agregó: "A pesar de los llamados a reducir las tensiones, Irán ahora lanza un ataque sin precedentes contra el suministro energético. No hay ninguna evidencia de que los ataques llegaran desde Yemen".


Así lucían las llamas en una de las principales plantas petroleras en Arabia Saudita tras los ataques.

Pero, ¿qué es realmente lo que está pasando en la región y con la producción petrolera después de los ataques?

En BBC Mundo te contamos cuáles son los puntos básicos de esta crisis.

¿Cuáles fueron los objetivos del ataque y quienes lo perpetraron?

De acuerdo con el reporte de las autoridades sauditas, en sus instalaciones petroleras de Abqaiq y Khurais, en el oeste del país, se desataron fuertes incendios después de que fueran objeto de un ataque.

El campo de Khurais produce en torno a 1% de todo el petróleo que se consume en el mundo, mientras que la refinería de Abqaiq tiene capacidad para procesar hasta 7% del suministro global.

Ambas instalaciones son propiedad de la empresa estatal de petróleos de Arabia Saudita, Aramco, considerada una de las empresas más rentables del planeta.




En declaraciones difundidas por la Agencia Estatal de Prensa Saudita, el ministro de petróleo de ese país, Abdulaziz Bin Salman,dijo que la suspensión de la producción era temporal y que sus clientes sustituirán parte del suministro faltante con el uso de sus reservas de crudo.

Los rebeldes hutíes de Yemen, que llevan varios años en guerra contra una coalición internacional liderada por Arabia Saudita, se atribuyeron la autoría de los ataques.

Un vocero del grupo, Yahya Sarea, señaló que habían desplegado una flota de 10 aviones no tripulados -drones- para perpetrar el asalto aéreo.

Sarea le dijo a la cadena al Masira TV, propiedad de los hutíes y que opera en Beirut, que habría más ataques de este tipo en el futuro.

Por su parte, un vocero de Aramco señaló que el fuego ya se había controlado y se había iniciado el proceso de reparación de los daños, aunque se desconoce cuándo volverán a funcionar ambas plantas adecuadamente.

¿Podrían aumentar los precios del petróleo?

Arabia Saudita es el principal productor y exportador de petróleo en el mundo, con una producción diaria cercana a los 11 millones de barriles.


Esta imagen satelital de la NASA muestra el lugar de los ataques en Arabia Saudita.

La planta de Abqaiq, propiedad de Aramco, es considerada la refinería más grande del planeta. Y fue una de las afectadas por los ataques.

"Dadas sus dimensiones, incluso una interrupción breve o parcial en sus operaciones puede afectar a la compañía y al suministro de petróleo mundial", señaló el sábado Katie Prescott, corresponsal de negocios de la BBC.

"Este país produce el 10% del crudo que se extrae en el mundo. Reducirlo a la mitad podría tener un efecto significativo en el precio del petróleo el lunes", agregó.

Ese vaticinio ya se cumplió con el aumento de 20% en la cotización del Brent durante la apertura de los mercados.

Hasta el viernes antes del ataque el costo de un barril Brent era de US$60 y este lunes se alzó hasta los US$71,95.

Esta cotización se redujo ligeramente después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que autorizaba el uso de la reserva estratégica de petróleo de su país en caso de necesidad, "en montos suficientes para mantener los mercados bien abastecidos".

"Mucho petróleo", tuiteó Trump al hacer el anuncio.

Los analistas atribuyen el aumento del precio del crudo, en parte, al carácter inesperado y sorpresivo del ataque, pero también al hecho de que se desconoce la escala real de los daños que ocasionó el bombardeo y cuándo podrán recobrar su nivel habitual de producción.

Arabia Saudita también tiene en sus reservas unos 180 millones de barriles de crudo almacenados, en muchos casos en lugares próximos a sus clientes de Asia y Europa, por lo que se cree que podrá cumplir con sus compromisos en el corto plazo.

La cuestión está en qué pasará si la reactivación de las instalaciones afectadas se prolonga más allá de unas cuantas semanas.

En todo caso, los especialistas también advierten que el precio de la gasolina que se vende para los vehículos no aumentará en la misma medida.

Sin embargo, algunos creen que no será por largo tiempo.

"El impacto directo será por un lapso corto de tiempo. El mercado se ha ajustado sin pestañear en los últimos dos años con la pérdida de la producción de países como Irán y Venezuela, así que esto posiblemente no lo afecte mucho más en el largo plazo", le dijo a la BBC el analista Nick Butler.

¿Cuál es la respuesta de EE.UU. y Arabia Saudita?

El gobierno saudita ha sido muy precavido en señalar a los supuestos responsables del ataque. Hasta ahora solo ha dado respuestas sobre la crisis que tiene en su producción petrolera, que es su principal rubro de exportación y representa el 45% de su PIB.

Pero quien sí ha salido a hablar ha sido EE.UU. a través de su secretario de Estado, Mike Pompeo, quien acusó a Irán de los ataques.

"Llamamos a todos los países a condenar de manera pública e inequívoca los ataques de Irán. Estados Unidos va a continuar trabajando con sus socios y aliados para asegurar el suministro al mercado energético y que Irán asuma la responsabilidad por esta agresión", escribió en su cuenta de Twitter.

Sin embargo, Pompeo no ofreció ninguna prueba de sus acusaciones. Algunos expertos señalan que se aprovechó de este ataque para escalar aún más las tensiones que se registran en los últimos meses entre ambos países.

Estados Unidos había acusado a Irán del ataque contra dos buques petroleros en el golfo Pérsico en junio y julio, al igual que otros cuatro en mayo pasado

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El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohamed Javad Zarif, señaló que EE.UU. estaba "mintiendo" sobre la responsabilidad del ataque a Arabia Saudita.

Pompeo señaló que no había ninguna evidencia de que el ataque podría llegar desde Yemen.

Sin embargo, este mismo sábado, una publicación del The Wall Street Journal indicó que los hutíes poseían drones, los UAV-X, que podían perpetrar el ataque en dicha instalaciones.

En todo caso, este domingo Trump publicó un tuit en el que anticipaba que su país estaba listo para actuar en contra del responsable del ataque.

"El suministro de petróleo de Arabia Saudita fue atacado. Tenemos razones para creer que conocemos al culpable, estamos cargados y amartillados dependiendo de la verificación, pero estamos esperando saber del Reino sobre quién creen que fue el causante de este ataque, y bajo qué términos procederíamos", escribió el mandatario.

¿Cuál fue la respuesta de Irán?

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Javad Zarif, respondió a las acusaciones de EE.UU. calificándolas de "mentiras".

"Después de fallar sobre una máxima presión, ahora el secretario Pompeo se va por una máxima mentira", escribió Zarif en su cuenta de de Twitter.

Zarif se refirió de ese modo a la llamada campaña de "máxima presión" por parte del gobierno de EE.UU. en contra de Teherán.

El funcionario iraní señaló que EE.UU. y sus aliados están "atascados en Yemen con la ilusión de que la superioridad militar les dará la victoria".

Por su parte, el presidente iraní, Hassan Rouhani, ha dicho que prevenir una agresión de EE.UU. es la única forma de asegurar la seguridad regional.



Fuente: BBC Mundo
¿Antídoto para Avangard? EEUU se prepara para derribar los misiles hipersónicos rusos
Los estadounidenses se están preparando para defenderse de los Kinzhal y los Avangard rusos. A finales de agosto, Lockheed Martin, Boeing y Raytheon firmaron contratos con la Agencia de Defensa de antimisiles para desarrollar diseños y prototipos de interceptores contra armas hipersónicas.




La agencia DARPA de investigaciones avanzadas del Pentágono y la Agencia de Defensa de Misiles (MDA, por sus signas en inglés) habían anunciado en noviembre de 2018 una licitación para el diseño de sistemas capaces de interceptar objetivos aerobalísticos y aerodinámicos hipersónicos.

Como resultado, Lockheed Martin Corporation obtuvo un contrato para desarrollar el prototipo del interceptor Valkyrie de defensa hipersónica. Según el portal Defence Blog, se espera que Valkyrie logre disuadir eficazmente a Rusia y China. El proyecto debe ser implementado para el 2 de mayo de 2020.

A su vez, la empresa Raytheon Missile Systems obtuvo un contrato de 4.445 millones de dólares para desarrollar el sistema SM3-HAWK.

"El nombre sugiere que se trata de un desarrollo de la familia de proyectiles guiados antiaéreos RIM-161 SM3 basados en buques de guerra. Estos misiles están equipados con el sistema de información y control Aegis", comenta el columnista de la edición en ruso de Sputnik, Andréi Kots.

Asimismo, la corporación Boeing firmó un contrato de 4.357 millones de dólares para desarrollar el prototipo del interceptor de misiles hipersónicos Hypervelocity.

No hay información más detallada sobre estos programas, pero es posible que algunos de los sistemas tengan su base en el espacio, opina Kots.

El subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Michael Griffin, había declarado en enero de este 2019 que se llevaría a cabo un estudio de la eficiencia y el costo del despliegue de interceptores en el espacio. 

Además de misiles hipersónicos, EEUU se prepara para hacer frente a los misiles de crucero.

A principios de septiembre, el sitio web de oportunidades de negocio federales de Estados Unidos publicó un documento de la Oficina de Planificación Estratégica de Desarrollo y Experimentación (SDPE) de la Fuerza Aérea de EEUU. El Pentágono anunció el lanzamiento de un estudio de mercado sobre el desarrollo de armas de energía dirigida a proteger las bases aéreas de los misiles de crucero.

"Probablemente, este paso se debe a una entrada masiva en servicio de la Armada rusa de la familia de misiles de crucero Kalibr, así como al desarrollo de sistemas de ataque similares en China", comenta Kots.

El Pentágono alentó a las compañías de defensa a participar en el programa para proporcionar conceptos y soluciones técnicas para láseres de alta energía y sistemas de microondas de alta potencia que puedan hacer frente a esta amenaza. Se prevé comenzar a realizar pruebas en el año fiscal 2020.

Estos sistemas deben usarse para proteger bases aéreas avanzadas y se integrarán en el sistema de defensa antiaérea y antimisiles. Uno de los objetivos principales de la investigación es estudiar la eficiencia de la interacción de las armas cinéticas y energéticas en una misión.

Mientras tanto, el Ejército ruso había recibido los sistemas láser Peresvet el 1 de diciembre de 2018. Esta arma es estrictamente secreta, pero, según los expertos, el sistema cumple las misiones de defensa antiaérea y antimisiles, así como lucha contra drones. El Pentágono probablemente decidió recuperar el terreno perdido en esta área.



domingo, 15 de septiembre de 2019

Un complot made in USA para voltear a Francisco
Un círculo preciso que mueve los hilos y el dinero: los sectores ultraconservadores híper ricos de Estados Unidos. Y una víctima asediada: el Papa. 
Por Eduardo Febbro


Los ricos ultraconservadores de EE.UU. se unieron para dañar al Papa. Imagen: AFP


Desde París 

“Para mi es un honor que los norteamericanos me ataquen”, dijo el Papa Francisco cuando el periodista francés Nicolas Senèze, corresponsal del diario católico La Croix en Roma, le entregó, en el avión que los llevaba a Mozambique, su investigación sobre el complot de los norteamericanos contra su papado: “Cómo América quiere cambiar de Papa” (Comment l’Amérique veut changer de pape, Bayard, 276 páginas). Los detalles de este complot, los nombres de los protagonistas y de los grupos a los que obedecen están ampliamente expuestos en estas páginas que detallan, desde el inicio, la mecánica de la hostilidad. El operativo tiene un nombre: The Red Hat Report: un lugar de origen: Estados Unidos. Un círculo preciso que mueve los hilos y el dinero: los sectores ultraconservadores híper ricos de Estados Unidos. Y una víctima asediada: el papa Francisco. Las piezas de este juego de calumnias y poder encajan en los intercisos del rompecabezas que los adversarios del sumo pontífice han ido armando en los últimos años. El golpe empezó a fomentarse en Washington, en el año 2018. El grupo de ultraconservadores se reunió en la capital norteamericana para fijar dos metas: dañar lo más posible la figura de Francisco y adelantarse a su sucesión eligiendo entre los posibles cardenales el más idóneo a sus intereses conservadores. The Red Hat Report es el nombre del informe que encargaron a ex policías y miembros del FBI, abogados, gabinetes especializados, periodistas y universitarios para estudiar la vida y las ideas de cada cardenal con el fin de destruir su carrera o, al contrario, beneficiarla para cuando llegue el momento oportuno. Y mientras llega ese momento, el grupo puso manos a la obra con la meta de llevar a cabo lo que Senèze llama “un golpe de Estado” contra el Papa Francisco.

Una mañana de 2017, Roma amaneció cubierta con afiches contra el Papa. Fue el primer acto de la ofensiva: el segundo y, sin dudas, el más espectacular, intervino en agosto de 2018 cuando, por primera vez en la historia del Vaticano, un cardenal hizo pública una carta exigiendo la renuncia del Papa. Se trata de Monseñor Carlo Maria Vigamo, ex nuncio del Vaticano en Estados Unidos. El corresponsal de La Croix en el Vaticano detalla la odisea maligna de este grupo de poder en su empeño por sacar del medio a un Papa cuyas posiciones contra el liberalismo, la pena de muerte, a favor de los inmigrados y su inédita defensa del medio ambiente a través de la encíclica Laudato engloba una corriente contraria a la de estos empresarios. Los complotistas poco tienen de santos: son adeptos a la teología de la prosperidad, poseen empresas ligadas a los seguros y hasta la explotación del Amazonas. Francisco es un clavo bajo sus pies y una cruz sobre sus ambiciones. Según Senèze, organizaciones caritativas como Los Caballeros de Colón (pesan 100 mil millones de dólares gracias a las compañías de seguro que administran), el banquero Frank Hanna, la red de medios Eternal World Television Network (EWTN), cuyo promotor y abogado, Timothy Busch, creó el Napa Institut con la intención de difundir “una visión conservadora y libre de la economía”, están entre los miembros más activos. Pero hay otros como Lagatus, o George Weigel y su ya fomoso think tank Ethics and Public Policy Center. En dialogo con Página/12, Senèze desenvuelve la trama de un complot que, pese al poder de sus actores, no logró quebrar al Papa.

--Historia de novela, pero historia real: el Papa Francisco fue y es objeto de una de las campañas más densas que hayan existido contra un sumo pontífice.

---El Papa Francisco no sirve los intereses de este grupo de empresarios ultraconservadores y por ello decidieron, de alguna manera, licenciarlo. Actuaron igual que lo hubiese hecho el consejo de administración de una empresa cuando despide al director porque este no alcanzó los objetivos deseados. Esta gente cuenta con enormes recursos financieros pero, pese a ello, durante el mandato de Francisco no lograron influenciar su línea. Por ello se fueron acercando a las personas que, dentro de la Iglesia, estaban contra Francisco. Algunos, como Monseñor Vigamo, llegaron incluso hasta exigir públicamente su renuncia. Creo, de todas formas, que este grupo de ultraconservadores sobrevaluaron sus fuerzas. Monseñor Carlo Maria Vigamo, por ejemplo, sobrevaluó su influencia y no calculó la lealtad de las personas que, dentro del Vaticano, no estaban dispuestas a traicionar al Papa, incluso si muchas eran criticas con Francisco.

--El operativo The Red Hat Report tenía dos objetivos, uno ahora y otro más tarde.

--Efectivamente. Como no lograron derrocar al Papa, ahora preparan una nueva etapa. Francisco tiene 84 años y podemos pensar que estamos cerca del fin de su pontificado. Lo que están haciendo es preparar el próximo conclave. Para ello han invertido mucho dinero, han contratado a ex miembros del FBI para preparar dossiers sobre los cardenales que participarán en el cónclave para descartar aquellos que tienen la intención de continuar con las reformas que aplicó el Papa Francisco. El problema de esta geste es que, al menos por ahora, no cuenta con ningún candidato verosímil. No les será fácil. Sin embargo, lo que sí pueden hacer es dañar la credibilidad de los candidatos más reformistas y obtener de esa manera la elección de un candidato débil y manipulable para desmontar las reformas de Francisco. Cuentan para ello con un gran presupuesto. Creo profundamente que la mayoría de los católicos norteamericanos respaldan al Papa Francisco. Pero en Estados Unidos la cantidad no basta. A la cantidad hay que agregar el factor dólar.

--Estos grupos ya existían antes pero nunca habían actuado con tantas evidencias.

--Son empresarios con enormes medios a su disposición. Cada uno de ellos fue creando su grupo de reflexión dentro de la Iglesia, su escuela de teología, su universidad católica, su gabinete de abogados para defender la libertad religiosa. Es una nebulosa que funciona mediante una red de instituciones privadas y que ha llegado a dominar el catolicismo norteamericano. Son por ejemplo ellos quienes donaron mucho dinero a las diócesis norteamericanas que tuvieron que pagar enormes indemnizaciones luego de los casos de abuso sexual. Por eso pueden imponerles una dirección a las diócesis. Por ejemplo, Tim Busch está presente en todas las etapas de este montaje. Para proteger poderosos intereses económicos en el Amazonas, estos grupos pesan con toda su fuerza para desviar la atención y evitar así que se hable demasiado de ecología. Siempre tratan de distraer la atención en los debates fundamentales, por ejemplo, en los sínodos, e imponer sus puntos de vista, o sea, sus intereses.

--¿ Y cómo un grupo tan poderoso pudo dejar que Francisco fuese electo Papa ?

--No se dieron cuenta porque la elección de Francisco se llevó a cabo según otras necesidades: este Papa fue electo debido a la crisis en el seno de la curia y gracias a la voluntad de los obispos del mundo entero de sacar a la iglesia del debilitamiento creado por las malas combinaciones de la curia italiana. Bergoglio se impuso así para reformar la Iglesia. Pero su ideología choca con la visión que los católicos ultraconservadores de Estados Unidos tienen de la Iglesia. Hay, además, otro ingrediente propio al catolicismo norteamericano: un desprecio innato de los católicos blancos norteamericanos por los latinos. El sector WASC (White, Anglo-Saxon Catholic) menosprecia a los hispanos porque estos son pobres, no tuvieron éxito. Los WASC están muy influenciados por la teología de la prosperidad difundida por los evangelistas.

--¿Donald Trump juega en este patio?

--No creo que Trump tenga muchas convicciones propias. Es seguro que los escucha, pero quien tiene una cercanía con ellos es el vicepresidente, Mike Pence. Las confrontaciones son numerosas entre Washington y el Vaticano. El tema de la pena de muerte, la impugnación del Papa Francisco de un liberalismo fuera de control, etc, etc. El Papa, finalmente, ataca los fundamentos del poder económico de Estados Unidos.



Fuente:  pagina12.com.ar
Tambores de guerra: EEUU acumula fuerzas para dar la batalla a Rusia en el espacio
El espacio será el siguiente campo de batalla. Así lo vaticinó el pasado 29 de agosto el mandatario estadounidense, Donald Trump, durante una ceremonia dedicada a la inauguración del Comando Espacial (Spacecom). Sputnik habló con el especialista militar ruso Alexéi Leonkov para analizar si Washington sería capaz de ganar la batalla espacial.
Por Denis Lukyanov

© AP Photo / U.S. Air Force

La expansión militar en el espacio por parte de Estados Unidos no es ninguna novedad. La carrera armamentista en el cosmos ya dio sus primeros pasos durante la época de la Guerra Fría. La tensión podía cortarse con un cuchillo.

Fue en septiembre de 1985 cuando Spacecom se creó por primera vez. Después de los atentados del 11S, Washington se concentró en la seguridad interior. Por esa razón, el comando dejó de existir en octubre del 2002.

Con la llegada de la Administración Trump, EEUU volvió a prestar mucha atención al espacio. En 2018 se anunció que Spacecom sería reestablecido y la promesa cristalizó el pasado 29 de agosto. El nuevo organismo se ocupará de la protección de los intereses vitales del país norteamericano en el espacio. Así lo afirmó el propio Trump.

La Guerra de las Galaxias, episodio II

Si bien la determinación del inquilino de la Casa Blanca es clara, el futuro de Spacecom es incierto. La habilidad de las fuerzas estadounidenses de librar el combate espacial dependerá de las capacidades tecnológicas de EEUU en la creación de armas espaciales, aseveró en su comentario Alexéi Leonkov, director de la revista rusa Arsenal Otechestva (Arsenal de la Patria).

Según recordó Leonkov, en el año 2002, la corporación RAND —think tank estadounidense— publicó un informe sobre diferentes tipos de armas que pueden ser lanzadas al espacio. Se centraba en el uso de armas láser, armas cinéticas que pueden neutralizar misiles balísticos intercontinentales, armas cinéticas almacenadas en el espacio para eliminar blancos terrestres y diferentes tipos de armamento radioelectrónico.

Washington apuesta actualmente por el desarrollo del componente de militarización del espacio más fácil de mejorar: los satélites. Pero, al mismo tiempo, Estados Unidos trabaja en el desarrollo de portadores que llevarán al espacio las armas mencionadas anteriormente.

"Es posible que en la primera fase manden al espacio sistemas cinéticos y los prueben allí. El ensayo consistirá en un ataque contra blancos balísticos. Además, tratarán de ensayar el ataque contra la superficie desde la órbita. Estos objetivos se pueden cumplir a corto plazo", dijo el entrevistado.

Luego, con toda probabilidad, seguirán con el uso de láseres. El arma tendrá que disponer de un sistema de generación de energía nuclear. En la actualidad, EEUU tiene ciertos problemas en este sentido. Las obras de creación de este tipo de sistema de generación de energía fueron suspendidas ya durante la Guerra Fría, dado que todos los experimentos fracasaron.

En cuanto a la posible fecha de aparición de los prototipos de dichos sistemas espaciales, se puede hablar de los años 2024 y 2025, pronosticó Leonkov.

EEUU ya tiene un prototipo de la aeronave espacial X-37B, que podría hacer las veces de portador de armas. La elección es obvia: los estadounidenses apuestan por sistemas aeroespaciales no solo porque sea más barato que el uso de cohetes portadores convencionales, sino también porque son capaces de maniobrar en órbita.

De vez en cuando, agregó Leonkov, aparecen informes que aseguran que Washington prevé crear un conjunto orbital que servirá como instalación para el ensamblaje y mantenimiento de aparatos espaciales.

La Federación de Rusia 'contraataca'

El director general de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Rogozin, se hizo eco de las palabras de Trump en el sentido de que el espacio se va a convertir en el siguiente campo de batalla. "Nadie tiene dudas de que es así. Todos estamos volcados en ello", admitió Rogozin.

De acuerdo con Leonkov, Rusia está creando una agrupación militar de satélites. Se trata de satélites de reconocimiento, de navegación y señalamiento del objetivo, de comunicaciones, así como cartográficos. Es la tarea primordial del Ministerio de Defensa ruso, explicó.

La Defensa rusa no está llevando a cabo hoy obras de creación de armas espaciales, porque se atiene al principio de que el espacio debe estar desmilitarizado. En 2011, Moscú invitó a EEUU a unirse a su iniciativa de renunciar a la militarización del espacio, pero la otra parte no apoyó la idea.

"Desde hace años, Washington persigue metódicamente una política de militarización del espacio. Por ahora no queda claro si alcanzarán su objetivo, pero es obvio que ya dan pasos en esa dirección. No han tenido mucho éxito con los sistemas hipersónicos y no tienen experiencia con sistemas nucleares de producción de energía. Albergamos la esperanza de que los estadounidenses se limiten a la creación de una agrupación satelital", subrayó Leonkov.

En tiempos de la Administración Reagan, en los años 80, el presidente de EEUU tenía planes para desarrollar la Iniciativa de Defensa Estratégica. La URSS, a su vez, tomó un enfoque muy serio hacia la creación de diferentes tipos de armamento espacial.

Los soviéticos desarrollaron y, en algunos casos, incluso ensayaron armas ligeras especiales, misiles espacio-espacio, así como un misil estratégico nuclear con una ojiva orbital R-36orb —SS-9 Mod 3 Scarp, según designación de la OTAN—. Lo único que no se probó en el espacio fueron las armas láser, aunque sí en la superficie y en el aire.

"Si los estadounidenses se niegan a negociar, y es muy probable que así sea, Rusia podría dar nueva vida a sus tecnologías y modernizarlas. De esta manera, podremos crear armas que pillarán desprevenidos a los estadounidenses, como ocurrió en el caso de nuestros sistemas hipersónicos", concluyó Leonkov.



sábado, 14 de septiembre de 2019

Un investigador y su equipo hallaron una molécula capaz de transportar medicamentos ingeridos por vía oral: las inyecciones van a pasar a la historia
Mariano Correa, investigador del Conicet en la Universidad Nacional de Río Cuarto, descubrió con su equipo una molécula "taxi" que resiste la digestión y puede llevar medicinas a zonas específicas para un tratamiento.
Por Pablo Esteban




“A Macri le da lo mismo, pero todo lo que logramos fue a partir de conocimiento 100% argentino”, dice Mariano Correa, Investigador Principal del Conicet en la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y referente del proyecto. A partir de los avances logrados junto a su equipo interdisciplinario de expertos, las vacunas podrían comenzar a suministrarse por vía oral y dejar atrás a las dolorosas inyecciones. Se trata, a todas luces, de un auténtico giro copernicano que podría transformar para siempre los tratamientos de enfermedades como el cáncer y la diabetes. Tras 20 años de investigación sostenida y, pese a los serios retrocesos presupuestarios en el área de CyT, los científicos argentinos continúan pateando el tablero con aplicaciones en el campo de la salud que, en un futuro cercano, podrían mejorar de manera notable la calidad de vida de los pacientes. A continuación, este especialista en nanomedicina, explica en qué consiste el hallazgo y qué falta para que llegue a los consultorios.

-¿De qué va el hallazgo?

-Luego de 20 años de trabajo y, tras analizar durante mucho tiempo moléculas anfifílicas –aquellas que poseen un extremo hidrofílico (soluble en agua) y otro hidrófobo (rechaza el agua)– dimos con una que demostró un comportamiento particular, que nos llamó mucho la atención. Al comenzar a estudiar sus propiedades en agua advertimos que formaban vesículas de manera espontánea. Es decir, formaban “taxis” cuyas estructuras no eran atacadas ni desarmadas por los ácidos del estómago.

-¿Taxis?

-Claro, como son sistemas estables las vesículas pueden ser pensadas como si fueran vehículos. Taxis que transportan pasajeros (medicamentos) que se introducen en el organismo y se dirigen hacia un punto preciso en que queremos que desciendan. En una terapia contra el cáncer, por ejemplo, estos pasajeros bajan del medio de transporte para actuar sobre las células malignas. Todo el arsenal de drogas acumulado se vierte sobre esa región del cuerpo sin intoxicar a todo lo demás.

-Siguiendo con la analogía, ¿de qué manera estos pasajeros –las drogas– saben cuando deben bajarse del vehículo y actuar?

-Ello se vincula directamente con la ingeniería mediante la cual diseñamos los sistemas. El tumor, para seguir con el caso, tiene muchas diferencias respecto de las células normales. Suele generar entornos más ácidos, entonces, uno podría perfectamente indicarle al taxi que cuando llegue a una zona con un determinado pH se libere. O bien, usualmente, también presentan niveles más altos de temperatura; por ello, es posible diseñar transportadores termosensibles que detecten cuando el móvil atraviesa regiones que superan el calor normal del cuerpo (36°) para largar los fármacos.

-Y además de llegar al sitio preciso sin problemas, el punto más importante es que estas vesículas no se desintegren cuando ingresan en el organismo…

-A diferencia de los fosfolípidos (de uso tradicional en los laboratorios) que son atacados y vencidos por medios ácidos cuando arriban al estómago, las que descubrimos resisten. Una vez que nos dimos cuenta de esta propiedad de las vesículas lo primero que hicimos fue comprobar que no fueran tóxicas. Una tesista del equipo lo chequeó mediante su tesis doctoral y a partir de allí empezamos a pensar en la posibilidad de generar una terapia oral para personas insulinodependientes. Precisamente, las variantes que se habían manejado (y aún se manejan) no funcionaban porque la insulina es sumamente sensible al medio en que se disuelve y pierde sus capacidades para controlar los niveles de glucosa en sangre.

-Es por eso que los pacientes la reciben mediante inyecciones.

-Claro, hasta ahora nadie la ingiere porque pierde el efecto. Por ello, desde nuestro laboratorio logramos encapsular insulina en las vesículas y comprobamos que eran resistentes en el estómago por un tiempo suficiente para hacer efecto (una hora y media). Esto significa que atraviesan sin modificaciones el tracto intestinal y llegan al torrente sanguíneo. Hicimos las pruebas en roedores y les aplicamos las vesículas con insulina a través de los distintos métodos.

-¿Y qué resultados obtuvieron?

-En ambos métodos (inyecciones y vía oral) los niveles de glucosa disminuyeron. Ello nos indicó que, efectivamente, en un futuro sería posible suministrar la insulina por vía oral y reemplazar a los dolorosos pinchazos. Asimismo, también hemos desarrollado una línea para suministrar fármacos mediante la piel, a través de lo que se conoce como nanogeles. Algo similar a lo que ocurre con los parches de nicotina para aquellos individuos que quieren dejar de fumar. En este caso, logramos comprobar que las vesículas además son deformables; se las ingenian para poder atravesar el estrato corneo (la capa más superficial de la piel) y desembocar en la sangre. Con lo cual llegamos a la conclusión de que las drogas podrían llegar a su objetivo en el organismo mediante vía tópica. Los tratamientos contra el cáncer, en el mediano plazo, podrían llegar a emplear una quimioterapia que utilice parches para la piel en vez de inyecciones.

-¿Cuáles son los próximos pasos? ¿Cuándo estarán disponibles para los pacientes?

-Los ensayos clínicos deben realizarse en laboratorios certificados por ANMAT, de modo que estamos a la espera de que alguna empresa se interese en nuestros desarrollos para comenzar a pensar en una escala industrial. Para todo se necesita dinero que, como todos sabemos muy bien, no está disponible para las actividades relacionadas a la ciencia, la tecnología y la educación. Todo nuestro trabajo ha sido realizado en base a subsidios obtenidos en organismos estatales.

-¿Cómo es la situación actual?

-Hoy estamos en la lona: los privados no se interesan por la ciencia local y el gobierno entrega poco dinero y a cuentagotas. Para disfrazar esta situación se ha promovido, a través de los medios masivos adeptos, una rivalidad históricamente saldada entre ciencia básica y aplicada, cuando nosotros sabemos bien que no existe esta controversia. Es imposible aplicar algo si no se comprende primero. A Macri le da lo mismo, pero todo lo que logramos fue a partir de conocimiento 100% argentino.



Fuente:  pagina12.com.ar

jueves, 12 de septiembre de 2019

La polémica por el riesgo de colisión entre un satélite Starlink y el satélite Aeolus europeo
por Daniel Marín 



¿Qué cosas pueden dar más juego que la combinación de las palabras ‘Elon Musk’, ‘SpaceX’ y ‘colisión en órbita’? Pocas, sobre todo si añadimos a la ecuación las siglas de la ESA, o sea, la Agencia Espacial Europea. Y es que el 2 de septiembre de 2019 el satélite Aeolus de la ESA tuvo que llevar a cabo una serie de maniobras para evitar una posible —es importante el adjetivo— colisión con un satélite de la nueva constelación de satélites de comunicaciones Starlink de SpaceX. En principio, la historia se podría haber quedado aquí. Los satélites en órbita baja cambian de vez en cuando su órbita para evitar la posibilidad de una colisión y este parecía ser un caso rutinario más. Pero el 3 de septiembre todo cambió cuando la ESA decidió publicar una nota de prensa sobre el incidente.


Satélite Aeolus de la ESA (ESA).

Las agencias espaciales suelen ser muy diplomáticas y normalmente evitan a toda costa entrar en polémicas, sobre todo si se trata de involucrar a empresas u organizaciones de otros países. El hecho de que autoridades de la ESA considerasen que la maniobra del satélite Aeolus merecía un comunicado es ciertamente significativo. Además, la nota de prensa empleaba un tono muy duro contra SpaceX. De acuerdo con la ESA, varias actualizaciones de las efemérides orbitales de los satélites por parte del USSTRATCOM de Estados Unidos provocaron el 28 de agosto una alarma en el sistema de monitorización de la ESA. La probabilidad de una colisión entre Aeolus y el satélite Starlink 44 para el 2 de septiembre a las 11:02 UTC a 320 kilómetros de altura aumentó súbitamente de 0,000022 a 0,00169, una cifra muy baja, sí, pero que, de acuerdo con los protocolos de la ESA, requería una acción evasiva.


Punto de encuentro del satélite Starlink 44 y el Aeolus (ESA).

En este punto vale la pena recordar que, por lo general, la posición de los satélites no se puede seguir en tiempo real. Los operadores de satélites, sean agencias espaciales o empresas, usan los datos proporcionados por los militares estadounidenses, obtenidos a través de varias estaciones terrestres ópticas y de radar (huelga decir que otros países como Rusia y China disponen de sistemas de seguimiento independientes). El software específico de cada organización se encarga luego de proyectar la posición de los satélites en las órbitas calculadas con estos datos para detectar alguna posible colisión. Cuando las efemérides se actualizan, el riesgo de colisión entre satélites puede aumentar o disminuir rápidamente. De acuerdo con la ESA, la agencia europea y SpaceX habían mantenido un intercambio de correos electrónicos antes del 28 de agosto sobre la posible colisión del Aeolus con el Starlink 44. Puesto que la probabilidad de colisión era muy baja, el asunto no era una prioridad. Pero, como hemos visto, esta probabilidad aumentó súbitamente ese mismo día.

Según la ESA, SpaceX les comunicó que no iban a hacer nada porque la situación no era peligrosa. Básicamente, SpaceX respondió con una versión espacial del ‘juego del gallina’. Ellos no pensaban moverse. Como resultado, la ESA optó por elevar unos 300 metros la órbita de su costoso satélite Aeolus para el estudio de los vientos en la atmósfera y que había sido lanzado el 22 de agosto de 2018. Eso sí, el asunto provocó un cabreo considerable en la ESA por lo que consideraban una actitud muy poco respetuosa —y ciertamente muy irresponsable— por parte de SpaceX. Tras el comunicado de la ESA, la empresa de Elon Musk publicó una nota de prensa donde daban su versión de los hechos. Según ellos, lo que ocurrió fue que un ‘error informático’ provocó que los controladores a cargo de la posición de los satélites Starlink no pudieron comunicarse con la ESA mediante correo electrónico, un silencio que la ESA interpretó como una confirmación de la negativa a mover su satélite. SpaceX ha declarado que ‘tomará medidas’ para que este asunto no se vuelva a repetir. La empresa estadounidense también recordó que el sistema que gestiona los satélites Starlink es capaz de efectuar maniobras automáticas si detecta un posible riesgo de colisión sin necesidad de intervención humana (hasta la fecha se han realizado 16 maniobras de este tipo), pero el grado de fiabilidad de dicho sistema es una incógnita.


Los primeros sesenta satélites Starlink Block 0.9 en órbita antes de separarse del la segunda etapa (SpaceX).

Como no podía ser de otra forma, la polémica estaba servida. Los fanboys de SpaceX acusaron a la ESA de alarmismo y sensacionalismo. Los —muy, muy pocos— partidarios de la ESA comenzaron a criticar a SpaceX por su falta de profesionalismo e irresponsabilidad. Evidentemente, el debate no es una simple cuestión de buenos y malos. Aquí el problema de fondo es la falta de legislación internacional sobre los satélites en órbita baja. Hasta ahora se ha lidiado con el asunto de forma chapucera porque tampoco era un tema muy acuciante —dejando a un lado algún susto como la colisión entre el Iridium 33 y el satélite Kosmos 2251 en 2008—, pero en el futuro vamos a ver varias megaconstelaciones de satélites con miles de ejemplares cada una. Starlink, sin ir más lejos, estará formada por cerca de doce mil unidades una vez completada. Este incidente ha ocurrido cuando solo hay sesenta unidades de Starlink en órbita y, para más inri, el satélite en cuestión está completamente operativo (los satélites Starlink usan propulsión eléctrica y, por tanto, en principio es más fácil mover un satélite como el Aeolus, a base de propulsión química, más potente, pero estas consideraciones técnicas no se tuvieron en cuenta en ningún momento).

El comunicado de la ESA es una forma de llamar la atención sobre el problema que supone el desarrollo de las megaconstelaciones de satélites —no solo la de SpaceX— cuando la legislación y los acuerdos internacionales no están claramente a la altura del desafío, por no hablar de que los protocolos de comunicaciones entre organismos son claramente mejorables (¿intercambio de correos? ¿En 2019? ¿de verdad?). Nadie cree que SpaceX haya actuado de mala fe, pero dentro de unos años un error así puede salir muy caro. En cualquier caso, lo que no es de recibo es que una empresa privada esté al mismo nivel de decisión y responsabilidad que una agencia espacial que representa a cientos de millones de ciudadanos. Y, para aquellos a los que esto les parezca algo normal, como siempre digo, ¿qué pensarían si en vez de SpaceX hubiese sido China?


Satélites Starlink (SpaceX).



Detectan más de 100 radioseñales misteriosas en una galaxia lejana
El telescopio más grande del mundo detectó intensas explosiones de energía de radio de apenas unos milisegundos provenientes de una galaxia a 3.000 millones de años luz de la Tierra, según publica la agencia china Xinhua.




Los astrónomos chinos a cargo del telescopio, conocido como FAST (Telescopio de Apertura Esférica de 500 metros), detectaron las más de 100 ráfagas rápidas de radio (FRB, por sus siglas en inglés) procedentes de la fuente FRB 121102 entre finales de agosto y principios de septiembre de 2019.

Según los astrónomos, son 10 las fuentes que han emitido descargas de ráfagas como la detectada ahora, y casi nunca las vuelven a repetir. Está entre ellas la FRB 121102, detectada por primera vez por el telescopio de Arecibo, en Puerto Rico, en 2015.


FAST, radiotelescopio más grande del mundo © REUTERS / STRINGER

Los astrónomos también desconocen qué es lo que está emitiendo la FRB y están ahora animando a sus colegas extranjeros a observar con sus aparatos la fuente que las está emitiendo. Por ahora, los científicos están verificando y procesando los datos, según el Observatorio Astronómico Nacional de la Academia de Ciencias de China.

Las FRB son las ráfagas más brillantes conocidas en el universo y hasta ahora su origen es desconocido.