viernes, 15 de abril de 2022

Conflicto Ucrania-Rusia: impacto en la actividad espacial (7ma semana)



12/04/22
Putin promete que Rusia volverá a la Luna con su programa espacial, a pesar de las sanciones occidentales
Vladímir Putin, durante una ceremonia junto con el líder bielorruso, Alexander Lukashenko, aseguró que Rusia seguirá trabajando en la creación de una nave de carga de nueva generación con fuentes de energía nuclear.


El presidente ruso Vladimir Putin habla con los empleados de la agencia espacial Roscosmos en una fábrica de montaje de cohetes durante su visita al cosmódromo de Vostochny.


El presidente de Rusia, Vladímir Putin, anunció este martes (12.04.0222) que el país reanudará su programa lunar y que lanzará una sonda a finales de este año al entregar premios estatales a cosmonautas rusos con ocasión del 61 aniversario del vuelo de Yuri Gagarin al espacio.

"Reanudaremos el programa lunar. Estamos hablando del lanzamiento desde el cosmódromo Vostochni del aparato robótico espacial Luna-25", dijo el líder ruso durante la ceremonia.

"Necesitamos enfrentar con éxito los desafíos en la exploración espacial para resolver de manera más efectiva las tareas de desarrollo nacional aquí en la Tierra", agregó.

Entre los cosmonautas condecorados hoy por Putin se encuentran los rusos Serguéi Prokópiev, Aleksandr Skvortsov y Oleg Skrípochka.

Putin habla en una ceremonia de entrega de premios gubernamentales.


Rusia reforzará vínculos espaciales con Bielorrusia

Por otra parte, Putin también se reunió con el líder bielorruso, Alexander Lukashenko, en el cosmódromo de Vostochny, en el Extremo Oriente ruso, y recordó los éxitos soviéticos en el espacio y dijo que ninguna sanción a Rusia podría detener su progreso.

Rusia colaborará así con Bielorrusia en la creación de infraestructuras que garanticen el acceso independiente de ambos países al espacio, dijo Putin, y añadió que había pedido a la agencia espacial rusa, Roscosmos, que formara a un bielorruso para volar en una nave espacial rusa.

Putin anuncia que sigue el programa espacial ruso

Durante el acto, Putin también aseguró que Rusia continuará desarrollando su programa espacial pese a las sanciones de Occidente.

El jefe del Kremlin dijo que la Unión Soviética también sufrió sanciones, pero eso no le impidió a lanzar el primer satélite artificial de la Tierra, enviar al primer hombre al espacio y lograr otros hitos en el cosmos.

"Acaso la Rusia actual con sus tecnologías avanzadas no podrá seguir desarrollando el programa espacial? Claro que sí", dijo.

El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente bielorruso Alexander Lukashenko llegan en helicóptero al cosmódromo de Vostochny.


En este sentido, aseguró que Rusia seguirá trabajando en la creación de una nave de carga de nueva generación con fuentes de energía nuclear.

La nave espacial Luna-25

Rusia anunció el año pasado que posponía hasta julio de 2022 el lanzamiento de la nave espacial Luna-25, programado inicialmente para octubre de 2021 para tener más tiempo para efectuar pruebas adicionales.

Luna-25 será la primera nave del nuevo programa de Rusia, y tendrá como fin investigar la región del polo sur de la Luna.

Es heredera de su antecesora soviética Luna-24, la tercera en recuperar muestras de la superficie lunar en agosto de 1976.



13/04/22
Europa suspende la cooperación con Rusia en misiones lunares
La Agencia Espacial Europea confirmó su decisión en un comunicado. Aseguró que "la agresión contra Ucrania y las sanciones hacen imposible que se implemente la cooperación lunar planificada".


Pexels.


La Agencia Espacial Europea (ESA, por siglas en inglés) suspendió su cooperación con Rusia en las misiones lunares que están en marcha como sanción a la invasión a Ucrania.

"La ESA suspenderá las actividades de cooperación con Rusia en la Luna -25, -26 y -27. La agresión rusa contra Ucrania y las sanciones siguientes representan un cambio fundamental de circunstancias y hacen imposible que se implemente la cooperación lunar planificada", indicó la declaración publicada en el sitio web del organismo, informó la agencia de noticias Sputnik.

Luna-25 será la primera nave del nuevo programa lunar de Rusia con el objetivo de investigar la región del polo sur de la Luna y es heredera de su antecesora soviética Luna-24, la tercera en recuperar muestras de la superficie lunar en agosto de 1976.

En tanto, Luna-26 es un orbitador con el que las autoridades rusas aspiran a estudiar el entorno del satélite y cartografiar futuros puntos de alunizaje; y con Luna-27 se planea volver a pisar su superficie.

El director general del organismo con sede en París, Josef Aschbacher, encomendó revisar todas las operaciones con la participación de Rusia y Ucrania para "identificar las probables consecuencias del nuevo contexto geopolítico para los programas y actividades de la ESA y crear una infraestructura espacial sostenible y sólida para Europa", agrega el comunicado.

La ESA, que en su texto apuntó que la tecnología desarrollada para esas misiones sigue siendo "de vital importancia", dijo tener ya asegurada "una nueva oportunidad de vuelo" a bordo del programa Servicios Comerciales de Transporte Lunar (CLPS) de la NASA y añadió que se está cerrando otra alternativa para probar la cámara de navegación PILOT-D.

Asimismo, agregó que le fue pedido a la corporación espacial rusa Roscosmos la devolución de los instrumentos europeos que la ESA aportaba a la misión lunar rusa y su mantenimiento hasta entonces en un lugar seguro.

Pese al anuncio de la agencia europea, Rusia afirmó que seguirá adelante con sus misiones lunares, especialmente la primera del nuevo programa, Luna-25. "La decisión de la ESA de suspender la cooperación con Roscosmos en proyectos lunares, incluida la misión Luna-25, no afectará al lanzamiento del aparato", aseguró el servicio de prensa de la agencia espacial rusa en un breve comunicado en Telegram.

El director general de Roscosmos, Dmitri Rogozin, admitió a su vez que Rusia eliminará de sus vehículos lunares los dispositivos de la ESA, algo que insinuó será un alivio para la agencia espacial rusa.

"Reanudaremos el programa lunar. Estamos hablando del lanzamiento desde el cosmódromo Vostochni del aparato robótico espacial Luna-25", reafirmó el presidente de Rusia, Vladimir Putin, tras reunirse con Rogozin en la localidad de Vostochni, durante una ceremonia dedicada al 61 aniversario del vuelo de Yuri Gagarin al espacio.

No es la primera vez que la ESA suspende su participación en una misión de Roscosmos desde el inicio de la invasión rusa: el 17 de marzo pasado, el organismo frenó su cooperación con la misión ExoMars y precisó que cumpliría con todas las sanciones contra Moscú.



martes, 12 de abril de 2022

China lanzará un telescopio al espacio para buscar planetas "gemelos" a la Tierra
El líder de la misión Tierra 2.0, Jian Ge, espera encontrar una docena de exoplanetas. Contará con una colaboración internacional de diversos científicos e ingenieros.


La Luna y el Planeta Tierra.


China continúa apostando al ámbito espacial. En esta oportunidad, los científicos están trazando un plan para encontrar la Tierra 2.0. Para ello, realizarán la primera misión al espacio exterior para buscar exoplanetas similares a la Tierra que orbiten en una zona habitable de una estrella como el Sol.

Según Nature, los científicos publicarán este mes planes detallados para la primera misión del país que tendrá como objetivo estudiar planetas fuera del Sistema Solar en otras partes de la Vía Láctea. Y así ubicar el primer planeta similar a la Tierra orbitando en la zona habitable de una estrella como el Sol. Los astrónomos creen que tal planeta tendría las condiciones adecuadas para que exista agua líquida y posiblemente vida.

La misión china será financiado por la Academia de Ciencias de China. Actualmente está finalizando su fase inicial de diseño. Si pasan la revisión de un panel de expertos en junio, el equipo de la misión recibirá fondos para comenzar a construir el satélite. El equipo planea lanzar la nave espacial en un cohete Gran Marcha antes de finales de 2026.

Por ahora, hay más de 5.000 exoplanetas descubiertos, en su gran mayoría, debido al telescopio Kepler de la NASA. Algunos eran cuerpos rocosos similares a la Tierra y orbitaban pequeñas estrellas, aunque ninguno se ajusta a la definición de una Tierra 2.0.

El diseño chino apunta a transportar siete telescopios que observarán el cielo durante cuatro años. Seis de ellos trabajarán juntos para estudiar las constelaciones Cygnus-Lyra, la misma porción de cielo que recorrió el telescopio Kepler. “El campo de Kepler es una fruta madura, porque tenemos muy buenos datos de allí”, dijo Jian Ge, astrónomo que lidera la misión en el Observatorio Astronómico de Shanghái de la Academia de Ciencias.

Mientras que el séptimo instrumento será un telescopio de microlente gravitacional que servirá para inspeccionar planetas rebeldes (objetos celestes que deambulan libremente y no orbitan ninguna estrella) y exoplanetas que están lejos de su estrella similar a Neptuno. Apuntará al centro de la Vía Láctea, donde se encuentra un gran número de estrellas. Si se lanza con éxito, sería el primer telescopio de microlente gravitacional que opera desde el espacio.

Ge espera encontrar una docena de planetas de la Tierra 2.0. Y planea publicar los datos dentro de uno o dos años de su recopilación: “Habrá una gran cantidad de datos, por lo que necesitamos todas las manos que podamos obtener”. El equipo ya cuenta con unos 300 científicos e ingenieros, en su mayoría de China, pero Ge espera que se unan más astrónomos de todo el mundo. “Earth 2.0 es una oportunidad para una mejor colaboración internacional”, concluyó.



Fuente: ambito.com

lunes, 11 de abril de 2022

Transforman residuos en combustibles
Aseguraron que es más rendidora, menos costosa y genera casi nulas emisiones, además de combatir los basurales. Asociaciones de Tartagal están en campaña para instalar la primera planta de autoconsumo en esa ciudad.
Por Nicolás Hirtz




Hugo Peloc es licenciado e investigador en ciencias ambientales y hace unos años creó la firma I+D+I+D (Investigación+Desarrollo+Innovación+Divulgación) con la que produce maquinaria para transformar basura de cualquier tipo en combustibles como nafta, gasoil, gas natural, querosén, parafinas, asfalto, coque (el producto sobrante y que se utiliza para la herrería en fundición) y hasta hidrógeno, como lo hacía el auto de la película Volver al Futuro.

Su inventor, que ya patentó la idea, aseguró a Salta/12 que no solo es mucho menos contaminante, sino que el combustible que de allí se obtiene es de mejor calidad, rinde más y si se comercializara sería a mitad de precio de lo que se vende hoy una nafta Premium, un combustible que serviría tanto para automóviles como para la industria. Y que por el lobby de las petroleras y el desinterés de los gobernantes de turno, aún no es muy difundido.

Peloc comentó que comenzó trabajando en el área de la administración agraria, y que al ver cómo se tiraban los bidones de glifosato, las silobolsas y todo lo que se utilizaba para la producción, lo hizo concluir que “la contaminación es realmente desastrosa”. Con los años pudo estudiar en Perú una tecnicatura en Minería y Maquinarias pesadas, “y la minería genera una contaminación aún peor por el desecho de aceites y otros productos que se terminan enterrando”.

Junto a una socia abrieron una fundación “para plantar árboles”, y como no encontraba en esas carreras una solución al problema de la generación de residuos decidió estudiar Gestión Ambiental y más adelante Ciencias Ambientales. Esos conocimientos lo llevaron a investigar y desarrollar equipamientos de transferencia de tecnología, algo que ya existe en otros países del mundo, producida entre otros por la automotriz Porche, aunque también a baja escala.

“Desde hace seis años que arrancamos con esta empresa de transformar los residuos en productos amigables”, describió. Comenzaron produciendo cementos, luego paneles de construcción, hasta terminar en los combustibles, “que en aquel tiempo no estaban tan caros, pero que hoy se hacen inalcanzables”.

"Es un concepto muy positivo de alto impacto social, ambiental y económico, ya que se eliminarán los basurales a cielo abierto y generará una economía circular en los lugares donde se instalen las plantas con esta innovadora tecnología", aseguró Peloc. Detalló que no hay necesidad de separar la basura, ya que se procesa con todo lo que tiene la bolsa adentro “y obtenemos diferentes tipos de hidrocarburos, todo es aprovechable”. Aunque aclaró que lo único que no se puede procesar son los escombros y metales, pero que cuando entran a los reactores “quedan y se los retira al final sin ningún problema".

Entre risas relató que el 14 de marzo, un día después del último aumento de las naftas y que coincidía con su cumpleaños, recibió cientos de llamadas y mensajes, pero para consultarlo sobre la posibilidad de montar equipamiento en otras latitudes debido a que unos días antes había subido un video de una de las tres empresas que ya cuentan con ese equipamiento en Salta. Mientras que una asociación cordobesa ya pidió instalar una planta para generar gasoil a través de la eliminación de algas y camalotes contaminantes de los diques y lagos de aquella provincia.

Lo más interesante es que para montar una planta no se necesita mucho espacio, dos de sus clientes producen gasoil, y para ello necesitan solo un terreno de 10 por 25 metros (250 metros cuadrados), “que son para acumular la basura, ingresar los vehículos y todo lo demás”. El equipamiento ocupa en total algo más de 3 metros de largo por dos de ancho.

El combustible se genera a través de un proceso de “crackeo térmico” rompiendo las moléculas de los residuos a través de una temperatura de entre 500 y 1600 grados dentro de reactores especializados. Y se calcula un kilo y medio de basura por cada litro obtenido. Pero si se utilizan neumáticos “es un kilo por litro”.



Para ello se utilizan cuatro tecnologías. En el caso del gasoil se obtiene de todos los restos de poda, madera, aserrín “todo lo que sea biomasa”. Otro para la basura sin separar “restos de comida y lo que se te cruce, que es la más común en los desechos urbanos”. Una tercera para los residuos derivados de los aceites quemados “de talleres mecánicos o la minería”. Con esa tecnología se obtienen distintos tipos de hidrocarburos.

La cuarta es la joya de la abuela, con la que se obtiene hidrógeno, “pero de manera sustentable”. Con esa tecnología se puede instalar un kit en cada vehículo “que se convierte como el Delorean de Volver al Futuro”. A través de ese dispositivo, se pueden poner aceites, aguas cloacales, gasoil o naftas, basura y “cualquier cosa mezclada”, que a través de un “nano reactor” se convierte en hidrógeno para el motor, aseguró Peloc.

En un mes estarían ya difundiendo ese desarrollo que además por el caño de escape “solamente libera agua”, a la que, para reutilizarla, están adosando una serie de filtros “para que sea potable y aprovechar el 100% con cero emisiones”.

Tiene un rendimiento y una potencia de entre el 20 y el 25% por sobre los combustibles convencionales y una menor contaminación “por ser ya derivados del petróleo que se convirtieron en plástico u otros elementos, que ya perdió el furano, el plomo y otros elementos contaminantes”, sostuvo. Mientras una nafta Premium posee unos 97 octanos, las obtenidas por este proceso llega hasta los 120, “muy superior”. Y adelantó que están adaptando un automóvil y una moto con ese dispositivo “para mostrar en el mercado que ese rendimiento es real”.

Además, el costo por litro rondaría los $60, “con todos los impuestos incluidos”. Pero para un municipio “que no tiene que pagar operarios, el transporte de la basura y demás”, podría tener costo cero. Por último, los mismos equipos “son autosustentables”, es decir, “no necesitan conectarse a ninguna red de gas o electricidad”, y tampoco generan ruidos, olores ni líquidos.

Peloc detalló que por el momento no se pueden comercializar estos combustibles, sino que son para autoconsumo, y supuso que en parte esto se debe a que falta difusión y voluntad política de las autoridades, pero también por el fuerte lobby de las empresas petroleras. El sistema ya fue ofrecido en más de una oportunidad a universidades, municipios y provincias.

Campaña para instalar una planta

En tanto, un grupo de asociaciones civiles de Tartagal, en el departamento San Martín, está realizando una campaña de colaboración social para llevar adelante la creación de la primera planta de tratamiento de residuos urbanos para transformarlos en combustibles.

La iniciativa, denominada “De basura a combustibles”, está organizada por la asociación civil "Cultuvarte", a la que se sumaron cooperativas, asociaciones civiles, empresas privadas y grupos de investigación y desarrollo de Salta. Buscan construir esa planta para sus propios vehículos y producciones, obteniendo de la elaboración de la basura gas natural, nafta, gasoil y combustibles con cero emisiones.



Para ello, piden a la comunidad en general sumarse contribuyendo "con cualquier monto, desde $10 pesos hasta lo que se quiera colaborar", indicaron desde Cultuvarte. Una empresa reconocida como Argentum (dedicada a la industria de los juegos online) se sumó a la campaña, y dispuso invertir el 50% del dinero para llegar a hacer realidad la primera planta en Tartagal, “para contribuir al cuidado de nuestro medio ambiente, además de generar capacitaciones y puestos de trabajo en una Cooperativa 100% tartagalense”, destacaron.

Los aportes se pueden realizar a través de la cuenta de Cultuvarte:

CVU: 0000003100073743149251 ALIAS: sostenible.ar


¿En la cuerda floja? Evalúan la perspectiva del dólar en medio de una guerra económica




Un artículo de análisis publicado en el medio 'Financial Times' ha evaluado el impacto de las sanciones antirrusas y los riesgos de convertir el dólar en un arma de EEUU que podría terminar por socavar la moneda y dividir el sistema financiero internacional.

Las sanciones con las que EEUU ha logrado congelar las reservas de divisas de Rusia han creado un incentivo para que muchos países decidan evitar el dólar, explican los analistas consultados por el medio.

"Al convertir abiertamente el dólar en un arma de esta manera, EEUU y sus aliados se arriesgan a provocar una reacción que podría socavar la moneda estadounidense y dividir el sistema financiero internacional en bloques competidores, lo que podría empeorar las cosas para todas las partes", indica el artículo.

Asimismo, subrayan que las sanciones antirrusas no fueron apoyadas por China, Brasil, Sudáfrica y México, lo que pone en evidencia que solo existe un bloque occidental contra Moscú y la ausencia de una coalición mundial que condene la operación especial de Rusia en Ucrania. En opinión de los autores, esto podría tener importantes consecuencias para el futuro de las finanzas internacionales.

"La muerte del dólar se ha predicho innumerables veces en el pasado, pero la moneda estadounidense ha seguido manteniendo su posición. (...) Si se produce un alejamiento constante del dólar en los próximos años, las sanciones al Banco Central ruso pueden no ser una forma nueva y audaz de presionar a un adversario, sino el momento en que el dominio del dólar comience a declinar, como un 'canal de Suez financiero'", concluyeron los analistas.



Predicen una repetición mundial de la Primavera Árabe a causa de las sanciones de EEUU


© AP Photo / Ben Curtis


La crisis global, agravada por las consecuencias de las sanciones antirrusas impuestas por Occidente, amenaza al mundo no sólo con una agitación socioeconómica, sino también política. Los analistas se refieren cada vez más a la Primavera Árabe, que provocó cataclismos a escala mundial.

Cuando estallaron las protestas en Egipto en 2011, el coste de los productos básicos de la despensa aumentó debido a la subida del precio de productos como el trigo.

Ahora, más de una década después la situación es muy similar ya que los precios mundiales de los alimentos se están disparando activamente. Por ejemplo, la economía de América Latina y el Caribe, ya golpeada por la pandemia de COVID-19, sufre ahora las consecuencias de las sanciones contra Rusia que han provocado un alza en los precios y desabastecimiento de productos esenciales.

Por ejemplo, el Banco Central de Perú elevó la tasa de interés de referencia del país 50 puntos básicos a 4,5%, la más alta desde 2009. La inflación creció un 1,48% en marzo, y anotó su mayor variación mensual desde febrero de 1996. Los elevados precios de los combustibles provocaron descontento en Perú, y los transportistas anunciaron un paro indefinido. Como resultado, el rechazo al presidente Pedro Castillo, se disparó a 76% alcanzando su nivel más alto en nueve meses de gobierno.

Y no es un incidente aislado. Las protestas estallaron en Sri Lanka por la escasez de combustible y otros productos esenciales. La inflación de dos dígitos en Pakistán minó el apoyo al primer ministro Imran Khan, forzándolo a abandonar su cargo.

La situación ahora es incluso peor que la de la Primavera Árabe. Los precios mundiales de los alimentos acaban de alcanzar un nuevo récord. Así la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), reveló que los precios de los alimentos llegaron a un nivel inédito desde 1990, donde sobresale el alza de los aceites vegetales y los cereales.

Además, a la triste situación se suma el aumento de los precios de la energía. Los precios del petróleo son casi un 60% más altos que hace un año. Los precios del carbón y el gas natural también aumentaron.

Los expertos también observan indicios de una crisis política en los países de Oriente Medio, que dependen en gran medida de las importaciones de alimentos de la región del Mar Negro y suelen conceder generosas subvenciones a la población.

En Líbano entre el 70% y el 80% del trigo importado proviene de Rusia y Ucrania. Egipto, el mayor comprador de trigo del mundo, ya está experimentando una enorme presión sobre su programa de subsidios para el pan.

"Se calcula que el 70% de los pobres del mundo viven en África, por lo que el continente también estará "muy expuesto" al aumento de los precios de los alimentos y la energía", destaca Rabah Arezki, profesor de la Kennedy School of Government de Harvard y ex economista jefe del Banco Africano de Desarrollo citado por CNN.

"Ahora las sanciones impuestas contra Rusia corren el riesgo de causar grandes problemas a los países pobres con pocas reservas. Sri Lanka es el primer ejemplo de ello. Es probable que otros países, muy posiblemente Bangladesh, también tengan dificultades. Los propios países occidentales están destruyendo la economía global que ellos mismos crearon", declaró a Nezavisimaya Gazeta Dmitri Mosyakov, jefe del Departamento de Asia Sudoriental del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia.



El papel de Estados Unidos en la guerra Rusia - Ucrania y el fantasma del holocausto nuclear
El lingüista, filósofo, escritor y analista político, considerado un referente intelectual en todo el mundo, analiza la crisis desatada en el este europeo y, sobre todo, se pregunta, y responde, qué se puede y debe hacer para detenerla.
Por Noam Chomsky


Noam Chomsky: El papel de Estados Unidos en la guerra Rusia - Ucrania y el fantasma del holocausto nuclear.


Noam Chomsky es profesor emérito del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el lingüista vivo más importante del mundo y el intelectual comprometido con su tiempo más reconocido a nivel internacional. Hace muchos años el centro de sus preocupaciones sociales está concentrado en el papel que juega su país, Estados Unidos, en el tablero político internacional. Por eso era tan esperada su voz alrededor del conflicto entre Rusia y Ucrania.

Chomsky fue invitado a participar en el "Seminario Internacional sobre Resolución de Conflictos en el marco del Derecho Internacional ante la invasión de Ucrania", organizado por la Universidad Carlos III de Madrid.

En su conferencia, realizada el 30 de marzo pasado, Chomsky explica los limitados alcances que tienen la condena a "la violencia criminal, la miseria y la catástrofe en potencia" o las sanciones internacionales y se concentra en dos preguntas fundamentales: "¿qué se puede hacer para acabar o al menos mitigar esos horrores? y ¿cómo surgió la situación, qué podemos aprender de ello?

Con ese punto de partida, analiza las "reglas" que caracterizan el derecho internacional, los antecedentes de Estados Unidos en el mundo en general y en Ucrania en particular y la necesidad de movilizarse para conseguir una salida diplomática al conflicto, la única posible si se tienen en cuenta los sufrimientos de los ucranianos y la posible escalada hacia un holocausto nuclear. Sus posiciones se reproducen completas a continuación:

Noam Chomsky sobre el papel de Estados Unidos en la guerra Rusia - Ucrania

La cuestión más importante a la que nos enfrentamos es, por mucho, qué deberíamos estar haciendo para aliviar la violencia criminal, la miseria y una catástrofe en potencia. Lo detallaré más adelante, pero antes pueden venir bien unas aclaraciones.

Un comentario que debería ser superfluo, pero que desafortunadamente no lo es, afecta a uno de los principios morales más elementales: habría que centrar la energía y la atención en lo que más sirve para el hacer bien. Con respecto a los asuntos internacionales, significaría fijarse en lo que hace tu propio Estado, sobre todo en sociedades más o menos democráticas en las que los ciudadanos tienen alguna posibilidad de influir en los resultados finales. Decir que lo que ocurre no responde a ese principio elemental sería quedarse muy corto.

Hay un comentario que se le atribuye a Gandhi cuando le preguntaron lo que pensaba sobre la civilización occidental. Su respuesta fue que creía que estaría bien. Lamentablemente, esa respuesta también vale para el derecho internacional. Estaría bien si le interesara a los estados.

El estado más importante es, irrefutablemente, Estados Unidos, que lleva dominando la sociedad mundial desde la Segunda guerra mundial, reemplazando al Reino Unido y Francia. Como cabe esperar, ha adoptado las políticas de sus antecesores: desdén absoluto por el derecho internacional, tanto de palabra como de hecho, combinado con alabanzas a su propia nobleza.

Estados Unidos tiene una Constitución que se supone que deberíamos venerar todos. El Artículo VI declara que todos los tratados válidos son la "ley suprema del país". Aquí se incluye la Carta de Naciones Unidas, pilar del derecho internacional moderno. La Carta prohíbe la "amenaza o el uso de la fuerza", excepto en condiciones que casi nunca se dan. Cada presidente de los EE.UU. vulnera alegremente la Constitución. Lo he mencionado alguna vez en facultades de derecho. A nadie le importa.

Moral, derecho y política internacional

A menudo escuchamos proclamas sobre la santidad del derecho internacional. Sin embargo, los que hacen las proclamas adoptan el principio creado por Atenas al enfrentarse a Melos, mucho más débil: ríndete o serás destruido. La moralidad y el derecho son irrelevantes: "El fuerte hace lo que puede y el débil sufre lo que debe", como resumió Tucídides en el principio imperante. En la práctica, eso es el derecho internacional.

Eso no quiere decir que debamos ignorar la moralidad y el derecho como Atenas y sus imitadores contemporáneos. La moralidad y el derecho pueden ser útiles con fines educativos y como directrices para contribuir a un mundo mejor, un mundo bastante distinto de este mundo.

Fijémonos en este mundo. Lamentablemente es demasiado fácil hacer un inventario de historias horribles. En cada caso, la pregunta crucial es ¿qué se puede hacer para acabar o al menos mitigar esos horrores? Otra pregunta sería ¿cómo surgió la situación, qué podemos aprender de ello?

Los casos de Afganistán, Yemen y Gaza

Un ejemplo verdaderamente aterrador es Afganistán. Millones de personas literalmente se enfrentan a la inanición, una tragedia colosal. Hay comida en los mercados, pero con todos sus fondos bloqueados en los bancos internacionales, la gente con poco dinero tiene que ver cómo sus hijos mueren de hambre.

¿Qué podemos hacer? No es ningún secreto: Presionar al gobierno de los EE.UU. para que libere los fondos de Afganistán, custodiados en bancos de Nueva York para castigar a los pobres afganos por osar resistirse a los 20 años de guerra de Washington. La excusa oficial es aún más vergonzosa: los EE.UU. deben retener los fondos de los afganos hambrientos por si los estadounidenses quieren resarcirse por los crímenes del 11-S de los que los afganos no son responsables.

Recuerdo aquí que los talibanes ofrecieron su total rendición, lo que habría implicado entregar a los sospechosos de al-Qaeda, pero los EE.UU. respondieron rotundamente que "no negociamos rendiciones". Fue el secretario de defensa, Donald Rumsfeld, principal artífice de la guerra, secundado por George W. Bush.

Podemos hacer muchas cosas y aprender muchas lecciones si logramos despojarnos de los poderosos sistemas de propaganda occidentales y mirar a los hechos como son.

Pasemos a otro caso. Lo que la ONU describe como la peor crisis humanitaria del mundo: Yemen. El número oficial de víctimas alcanzó el año pasado las 370.000 personas. El número real no se conoce. El país, destrozado, se enfrenta a la hambruna generalizada. Arabia Saudita, la principal culpable, ha ido intensificando el bloqueo al único puerto que se usa para la importación de alimentos y combustible. La ONU está emitiendo advertencias extremas de que cientos de miles de niños se enfrentan a una inanición inminente. Esto viene secundado por especialistas estadounidenses, entre los que destacan Bruce Riedel de la Brooklings Institution, antiguo analista principal de la CIA para Oriente Medio durante cuatro presidencias, quien sostiene que las ofensivas saudíes se deberían investigar como crímenes de guerra.

¿Podemos hacer algo? Sí. Todo. Las fuerzas aéreas saudíes y emiratíes no pueden funcionar sin aviones, formación, inteligencia o repuestos estadounidenses. Eso se puede acabar. Una orden de los EE.UU., salvaría cientos de miles de niños de una muerte de hambre inminente. El Reino Unido y otras potencias occidentales también participan del crimen, pero los EE.UU. están muy adelante.

Por tanto, podemos salvar a la población de un sufrimiento indescriptible y podemos aprender algo, sí así lo queremos. Pero en lugar de ello, preferimos declaraciones grandilocuentes sobre crímenes y enemigos, lo que resulta mucho más fácil y práctico. Nada nuevo. No lo ha inventado los EE.UU., pero como poder hegemónico mundial, EE.UU. está al frente de la desgracia.

No es difícil encontrar más ejemplos. Veamos la mayor prisión a cielo abierto del mundo, Gaza, donde dos millones de personas, la mitad de ellos niños, viven "a dieta", como lo llaman sus carceleros: suficiente para sobrevivir, porque un genocidio en masa no quedaría bonito, pero poco más. Tienen poca agua potable. Se han destrozado el alcantarillado y las centrales eléctricas con repetidos ataques de los que no se libran hospitales, residencias, población civil en general y todo sin un pretexto creíble. El despliegue cotidiano de violencia sirve para advertir a los súbditos para que no se rebelen. Las autoridades internacionales predicen que pronto la prisión será literalmente inhabitable.

Las cosas no van mejor en la otra parte de los territorios ocupados, donde colonos y ejército no solo someten a los palestinos a un terror diario, sino que también les expulsan de sus aldeas destrozadas para hacer sitio a más asentamientos ilegales. Ya ni se habla de la anexión de los Altos del Golán o la gran ampliación de Jerusalén, que vulneran las estrictas órdenes del Consejo de Seguridad, pero fueron reconocidos oficialmente por la administración Trump, que también autorizó la ocupación del Sahara Occidental por Marruecos, quebrantando órdenes del Consejo de Seguridad y la Corte Internacional de Justicia. Así que es totalmente normal que, al día de hoy se festeje una reunión entre Israel, Marruecos y las dictaduras asesinas árabes como un maravilloso paso hacia la paz y la justicia gracias a la benevolencia estadounidense.

¿Podemos hacer algo? No hay más que decir. ¿Podemos aprender algo? No es difícil.

La invasión de Ucrania

Podríamos seguir tranquilamente, pero vamos a dejar la lista de historias de terror para concentrarnos en el tema actualmente candente, y con razón: la invasión rusa de Ucrania que, por su carácter, aunque no por su escala, se sitúa junto a otros grandes crímenes de guerra como la invasión de Irak por parte de EEUU y Reino Unido, la invasión de Polonia por Hitler y Stalin y otros sombríos episodios de la historia moderna.

La tarea inmediata es acabar con los crímenes que están devastando Ucrania. Si le preocupase en lo más mínimo el destino de las víctimas ucranianas, lo que EE.UU. debería hacer es acceder a participar en los esfuerzos diplomáticos para poner fin al ataque y plantear un programa constructivo para facilitar este resultado. Y se le debe presionar para que lo haga.

Es bien sabido cómo sería un programa constructivo. Su elemento principal es la neutralidad de Ucrania: sin adhesión a alianzas militares hostiles, ni albergar armas que apunten a Rusia, ni ejecutar maniobras con fuerzas militares hostiles. Un estatus bastante parecido al de México y, de hecho, de todo el hemisferio occidental que no puede entrar en una alianza militar dirigida por China, instalar armamento chino apuntado a los EE.UU. en la frontera ni ejecutar maniobras con el Ejército de Liberación Popular chino.

En resumen, un programa constructivo sería lo contrario a la política oficial actual de EE.UU. formalizada en una declaración conjunta sobre la alianza estratégica EE.UU.-Ucrania firmada en la Casa Blanca el 1 de septiembre de 2021. Este documento, críticamente importante, suprimido en EE.UU. y supongo que en todos lados, declaraba que Ucrania debía ser libre de adherirse a la OTAN. Para justificarlo, Washington utilizaba la teoría sobre la santidad de la soberanía que ruboriza a los círculos civilizados, particularmente del Sur Global, que saben bien por amarga experiencia que EE.UU. es el abanderado del desprecio a la soberanía.

Sigamos con la Declaración conjunta. La cito: "se ha construido un marco estratégico de defensa que sienta los cimientos para intensificar la cooperación estratégica de defensa y seguridad entre EE.UU. y Ucrania", ofreciendo a Ucrania armas avanzadas antitanques, entre otras, junto con un "sólido programa de formación y entrenamiento para mantener el estatus de Ucrania como socio de la OTAN". Esto es de septiembre pasado.

Este sorprendente documento, que no es público (sí es público, pero no está registrado), incrementa el desdeñoso desprecio de Washington por las preocupaciones rusas desde que Clinton quebrantara en 1998 la firme promesa de George H. W. Bush de no ampliar la OTAN hacia el Este, una decisión que desató las advertencias de diplomáticos de alto nivel como George Kennan, Henry Kissinger, el embajador Jack Matlock, el director de la CIA William Burns y muchos otros; e hizo que el secretario de defensa William Perry casi dimitiera como protesta. Esto se suma por supuesto a las medidas agresivas de Clinton y sus sucesores que afectaron directamente a intereses rusos (Serbia, Irak, Libia y otros crímenes menores), realizadas para que se maximizara la humillación.

Ya que ha habido mucho encubrimiento y disimulo sobre las promesas de Bush y Baker a Gorbachov, tal vez convenga citar literalmente al Archivo de Seguridad Nacional:

«El secretario de estado, James Baker, concuerda con la declaración de Gorbachov en respuesta a la declaración de que "la expansión de la OTAN es inaceptable". Barker aseguró a Gorbachov que "ni el Presidente ni yo tenemos la intención de sacar rédito unilateral de los acontecimientos" y que los estadounidenses han comprendido que "no solo es importante para la Unión Soviética, sino también para otros países europeos, que se garantice que si los EE.UU. mantienen su presencia en Alemania en el marco de la OTAN, la jurisdicción militar actual de la OTAN no se extenderá al este ni una pulgada más".

Sin reservas, sin ambigüedades, directo y claro.

Volviendo a la Declaración conjunta de Septiembre de 2021 fue, por supuesto, muy incendiaria. Es muy posible que haya influido en la decisión de Putin de intensificar la movilización anual de fuerzas en la frontera ucraniana para atraer la atención sobre los intereses de seguridad rusos, llegando en este caso a una agresión criminal directa.

Por qué Estados Unidos no apoya la salida diplomática

Un elemento central en un programa constructivo es la neutralidad, que de hecho ya ofreció Zelensky y no respaldó EE.UU. Es sabido que no se puede saber si funcionará la diplomacia si no se la intenta. Por ahora los EE.UU., con el apoyo de sus aliados, se niegan a hacerlo condenando a los ucranianos a un destino sombrío.

Solo se puede especular sobre los motivos para ello, pero es importante reconocer que Putin le ha dado a Washington un regalo maravilloso. Metió a Europa hasta el fondo del bolsillo de Washington. Y este ha sido un tema de primer orden en los asuntos globales desde la Segunda Guerra mundial.

A lo largo de la Guerra Fría, Europa tuvo una opción. ¿Debería estar subordinada a los EE.UU. en el marco OTAN-Atlantista? ¿O debería perseguir la visión de un "hogar común europeo" del Atlántico a los Urales o incluso de Lisboa a Vladivostok, sin alianzas militares, que se convertiría en una "tercera potencia", un actor independiente en asuntos mundiales? Esta es la propuesta que hizo Charles de Gaulle, estaba implícita en la Ostpolitik de Willy Brandt y Gorbachov la dejó muy clara cuando se derrumbó la Unión Soviética.

Por supuesto, EE.UU. se opuso frontalmente, a menudo de forma muy esclarecedora. Se dio un caso hace 50 años cuando los EE.UU. preparaban el golpe militar que derrocaría la democracia parlamentaria en Chile e instauró el despiadado régimen de Pinochet. El artífice del crimen, Henry Kissinger, lo explicó así: el "virus" de la reforma social democrática de Allende podría "contagiarse" a otros sitios y llegar a España o Italia amenazadas por iniciativas reformistas de izquierdas. Dichas consideraciones han sido un principio rector para la política exterior estadounidense, igual que para la de sus predecesores imperialistas. De hecho, volviendo a Atenas, su ultimatum a Melos tenía motivaciones similares: que su "neutralidad" no se extendiera a otras islas griegas. Este es un principio fundamental en asuntos mundiales

Por ahora, las iniciativas de Putin sirvieron para descartar la perspectiva de una Europa independiente. Eso es un regalo inconmensurable para la política imperial de EE.UU. Puede que Washington esté muy satisfecho con cómo se están desarrollando los crímenes en Ucrania. Tal vez, como ha sugerido recientemente Hillary Clinton, se dé la posibilidad de apoyar una insurgencia como la de Afganistán, que devastó el país mientras bloqueaba los intentos rusos de retirarse (como intentaban hacer desde un principio según queda claro en los archivos rusos liberados), y que también contribuyó al hundimiento de la Unión Soviética.

Nunca se atribuyó el mérito por haber instigado a Rusia a invadir Afganistán, pero el asesor de Seguridad Nacional de Carter, Zbigniew Brzezinski, un célebre analista estratégico, explicó que el destino de millones de afganos apenas se puede comparar con la caída de la economía mundial o con el destino de millones de ucranianos.

Qué se puede hacer

Volviendo a las preguntas principales ¿Podemos hacer algo para evitar la masacre? ¿Podemos aprender algo? Parece obvio que la respuesta a ambas preguntas es un "sí" rotundo.

Aparte de los horrores que se muestran cada día en las portadas y que se visibilizan bien cuando el enemigo es el responsable, hay sucesos en camino mucho más macabros. Algunos ya están ocurriendo, otros están demasiado cerca para que estemos tranquilos.

Ya se siente el agudo retroceso en los intentos de reducir el uso de combustibles fósiles, lo que constituye prácticamente una sentencia de muerte. La euforia en las sedes de las petroleras es incluso mayor que la alegría desatada en las oficinas de los fabricantes de armas. Las petroleras exigen que se les reconozca como salvadores de la civilización mientras se los autoriza a dedicar cada vez más esfuerzos en destruir el futuro de la vida humana en la Tierra. Por no hablar de la ingente cantidad de especies que estamos destrozando desenfrenadamente.

Esto está ocurriendo mientras nos llega el análisis más acuciante hasta ahora del IPCC, la agencia internacional que vigila la evolución del clima. En su presentación de agosto, advierte que tenemos que reducir de inmediato el uso de combustible fósil, y luego avanzar sustancialmente cada año, si queremos evitar puntos de no retorno que ya no quedan muy lejos. Ni un demonio perverso habría elucubrado una situación como la actual: por un lado, intentos enormes de aumentar el uso de combustibles fósiles "para salvar la civilización" y por el otro el reconocimiento de que hay que reducirlo sin demora para evitar una catástrofe inimaginable.

El fantasma de la guerra nuclear

Esa es la situación actual. Y eso no es todo. La crisis de Ucrania amenaza con una guerra nuclear; lo que significa una guerra terminal. No se escapa nada. El país que lance el primer ataque quedará destrozado hasta tal punto que los afortunados serán los que mueran rápido. Y eso no es una perspectiva remota. Putin ya emitió una alerta nuclear, probablemente simbólica, pero no sabemos dónde podría acabar.

Rusia tiene un sistema de alerta muy débil. Depende del radar, que solo llega al horizonte, a diferencia de EE.UU. que usa detección por satélite y advierte a la primera señal de ataque inminente. Rusia apenas tiene alertas de ataque y, por lo tanto, podría hacer un ataque devastador incluso en caso de accidente, como los que han ocurrido muchas veces y en los que la intervención humana ha evitado la destrucción total.

La amenaza empeoró mucho cuando Trump desmanteló el Tratado INF entre Reagan y Gorbachov, dejando a Moscú a pocos minutos de misiles nucleares colocados cerca de sus fronteras. Tras la expansión de la OTAN realizada por Clinton y sus sucesores, el desmantelamiento del tratado ABM que hizo George W. Bush tuvo consecuencias similares.

Según las encuestas, más de un tercio de los estadounidenses están a favor de "tomar medidas militares (en Ucrania) aunque esté en juego la guerra nuclear con Rusia". Eso significa que más de un tercio de los estadounidenses obviamente no tienen la menor idea de lo que significa un conflicto nuclear y escuchan proclamas heroicas en el Congreso y los medios sobre crear una zona de exclusión aérea, algo que hasta ahora está evitando el Pentágono porque entiende que eso requeriría destruir instalaciones antiaéreas en Rusia y, probablemente, pasar a una guerra nuclear.

Dejando de lado esta locura, resulta obvio para cualquiera que tenga un cerebro funcionando que, nos guste o no, habrá que ofrecer a Putin algún tipo de salida, al menos si nos preocupa algo el destino de los ucranianos y del mundo. Desafortunadamente, parece que los atrevidos y descerebrados imitadores de Winston Churchill son más atractivos que preocuparse por las víctimas de Ucrania y más allá.

¿Qué podemos hacer? La única opción es trabajar con fuerzo educando, organizando y realizando acciones que consigan comunicar las amenazas que enfrentamos y movilizar al conjunto. No es una tarea sencilla. Pero es necesaria para sobrevivir.



sábado, 9 de abril de 2022

La opinión de un periodista en The Guardian: “La soberanía británica sobre las Malvinas es una absurda resaca imperial que debe terminar”
Simon Jenkins, autor de un libro sobre la guerra de 1982, aboga en un artículo por una negociación entre la Argentina y Gran Bretaña y cuestiona la autonomía de los isleños.


El cartel de bienvenida a Stanley, el nombre británico de la capital de las Malvinas (Puerto Argentino)


“La soberanía británica sobre las Malvinas es una absurda resaca imperial que debe terminar”. Este es el título provocador de una columna publicada en The Guardian por Simon Jenkins, periodista del diario británico y autor del libro The Battle for the Falklands (La batalla por las Malvinas), con motivo de los cuarenta años desde el comienzo de la guerra en Malvinas en el que la Argentina buscó recuperar las islas y que terminó con 649 soldados argentinos, 255 británicos y tres isleños muertos.

“Este abril es el 40 aniversario del inicio de la guerra de las Malvinas. Menos conocido es que es el 41 aniversario de un último intento del gobierno británico de conceder la soberanía sobre las islas al enemigo en esa guerra, la Argentina”, comienza el texto de Jenkins, que luego abunda sobre las negociaciones que se desarrollaban en el marco del Comité de Descolonización de la ONU y que buscaba “asegurar el autogobierno de las islas bajo un contrato de leasing a largo plazo de Argentina”. “Si hubieran tenido éxito, se podría haber evitado la guerra, resuelto una disputa imperial arcaica y traído a los isleños la paz con sus vecinos”, expone Jenkins.

El autor propone retomar una idea de un funcionario del gobierno laborista de James Callaghan (1976-1999) de acordar una suerte de contrato de leaseback, que implica el reconocimiento de la soberanía argentina y la concesión del uso del territorio a los isleños a largo plazo.


El artículo de Simon Jenkins en The Guardian.


Sin embargo, el acuerdo no se alcanzó por varios factores, menciona el autor: rechazo en las islas, entre los conservadores británicos y “un régimen militar beligerante bajo el mando del general Galtieri que tomó el poder en Buenos Aires y tenía otras ideas”.

“En abril de 1982, el régimen tomó las islas por la fuerza, solo para ser expulsado de ellas por un taskforce británico dos meses después. No se llegó a un acuerdo de paz y las Malvinas se convirtieron en una fortaleza asediada en el Atlántico Sur, con tropas, aviones y buques de guerra en una estación permanente”, continúa.

Según el periodista, “la guerra le costó a Gran Bretaña alrededor de 2800 millones de libras esterlinas (9500 millones de libras esterlinas al valor actual) y la defensa de las islas cuesta más de 60 millones de libras esterlinas al año”. “En 2012 se estimó que los contribuyentes británicos pagaron más de 20.000 libras esterlinas por isleño solo para defensa, y aproximadamente un tercio de la población trabajaba para el gobierno. A diferencia de otras antiguas colonias como Gibraltar, las relaciones con el estado-nación más cercano son débiles. Aunque viven en un territorio británico de ultramar técnicamente autónomo, los isleños dependen totalmente de Gran Bretaña”, completa.

De las negociaciones a la guerra

En relación a las conversaciones previas a la guerra de 1982, Jenkins habla de negociaciones que comenzaron en la década del 60 y que encontraron un hito en 1971, con un acuerdo de comunicaciones que habilitó una conexión de hidroaviones desde la isla a la Argentina, con acceso a turistas, hospitales, escuelas y comercio. “Inicialmente funcionó. Los isleños obtuvieron becas en las escuelas del continente y cientos de turistas argentinos visitaron Port Stanley [ndr: en la Argentina llamado Puerto Argentino]. La confianza no duró. Un Londres tacaño objetó el costo de administrar las islas y construir un aeródromo. La Argentina se tambaleó hacia un período neoperonista belicoso. Hubo disputas sobre los pasaportes, se produjeron ‘desembarcos’ argentinos en las islas exteriores y se exigieron nuevas conversaciones sobre la soberanía”, continúa.

Años después, en 1977, un funcionario del gobierno del laborista James Callaghan, Ted Rowlands, convenció a los isleños “de que se necesitaba alguna concesión, como una concesión de soberanía a la Argentina a cambio de un leaseback de 99 años o más de Gran Bretaña”, una idea que cayó junto al gobierno en 1979, para dar paso al de la conservadora Margaret Thatcher.

“El subsecretario de Thatcher, Nicholas Ridley, se hizo cargo del informe de las Malvinas, pero careció del tacto de Rowlands. Ya había una intensa presión del Tesoro por recortes. Una revisión de defensa y los planes para retirar al HMS Endurance de su patrulla del Atlántico Sur sugirieron a la Argentina que Gran Bretaña estaba perdiendo interés en el área. Ridley todavía estaba decidido a llegar a un acuerdo, pero se encontró con la resistencia del feroz lobby pro-isleño en el parlamento. Thatcher no se opuso a la transferencia de soberanía, pero insistió en que no se hiciera nada sin el consentimiento de los isleños”, según el periodista.


Foto de archivo de 1980 que muestra a la Primera Ministra británica Margaret Thatcher. Gerald Penny - AP


Para entonces, en la Argentina ya se planeaba el desembarco en las islas, algo de lo que estaban al tanto las dos partes. “Esto estaba planeado para junio, a mediados del invierno en el Atlántico Sur, pero fue adelantado por unidades navales que explotaban la ocupación de las vecinas islas Georgias del Sur por un grupo de comerciantes argentinos de chatarra. Temiendo una respuesta británica, Buenos Aires apostó por una invasión total. Si hubiera aguantado hasta junio, es muy poco probable que Gran Bretaña se hubiera arriesgado a una guerra de invierno”.

“En ningún momento de esta saga hubo alguna señal desde Londres de que Gran Bretaña estuviera desesperada por aferrarse a las Malvinas”, dice el periodista y agrega que el costo de la guerra “fue enorme y la disputa estaba arruinando las relaciones con una América del Sur entonces resurgente”, además de cuestionar que desde entonces no se reanudaron las conversaciones sobre “descolonización” en Nueva York.

Un símbolo

Jenkins reconoce un intento por retomar las negociaciones de David Cameron en 2013, pero “él apenas se atrevió a aventurar una respuesta más allá de repetir el veto isleño de Thatcher”. “Cualquier idea de progreso era inútil: para los conservadores, las Malvinas se habían convertido en un monumento a la era de Thatcher y todo lo que representaba”.


Cementerio de Darwin en las islas Malvinas.


“¿No podría Gran Bretaña superar la hostilidad? ¿No podrían los dos países, ambos ahora democracias, volver al menos a los acuerdos de comunicación de las Malvinas de la década de 1970?”, se pregunta el periodista hacia el final del artículo, y tilda de “pista falsa” la aproximación al tema de la autodeterminación de las Malvinas: “Los isleños no son autónomos, ya que dependen de la buena voluntad de Gran Bretaña para su seguridad”.

“La solución del leaseback buscada por Rowlands, Ridley y otros honra la geografía, la historia, la diplomacia y la economía. Es sentido común. Más de 60 millones de libras esterlinas al año en defensa militar para las islas no lo es. Si los políticos de Londres no tienen las agallas para buscar un trato con Buenos Aires, quizás los isleños deberían enfrentar el futuro y buscar uno para ellos”, concluye.



Impulsan la elaboración de cervezas y whiskies a partir de una levadura autóctona de la Patagonia
La Universidad del Comahue utilizará la levadura Euby para producir un componente líquido de alta calidad que contribuirá a promover la producción de bebidas alcohólicas en la región.
Por Diego Graglia


El investigador Diego Libkind, en el laboratorio (Foto: Gentileza Prensa del Gobierno de Río Negro).


La Universidad Nacional del Comahue (UNCo) comenzó a desarrollar la elaboración de cervezas y whiskies en Río Negro a partir de la producción de levaduras de alta calidad en formato líquido, basadas en la levadura autóctona Euby. La propuesta es dirigida por el director del Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas y Geoambientales (IPATEC), el investigador del CONICET Diego Libkind.

La planta de propagación de levaduras de IPATEC, que funciona dentro del Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB), incrementará la elaboración de levadura líquida. Este producto tiene una mejor y más rápida capacidad de fermentación y actividad, y acrecentará la calidad de las cervezas y los whiskies que se producen en la región andino-patagónica. La propuesta también incluye la toma de muestras de la producción de las cervecerías y destilerías para hacer un análisis completo que permita optimizar procesos, mejorar las condiciones de operativas y lograr un mejor producto final.

El proyecto cuenta con el financiamiento del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación y forma parte del Programa de Proyectos Federales de Innovación (PFI) del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Nación. “La idea es escalar nuestra capacidad de producción desde los 20 a 25 litros a 250, producir diez veces más levadura líquida para poder abastecer a los productores que han crecido mucho y nosotros nos hemos quedado un poco atrás”, explicó Libkind en diálogo con el Suplemento Universidad.

Además, la implementación y uso de la levadura Euby para procesos industriales permitirá lograr una mayor identidad en las cervezas y los whiskies de la región. “El productor patagónico tiene la posibilidad de hacer una cerveza única con el agua de los glaciares, la cebada argentina, el lúpulo patagónico, y esta levadura que cierra el círculo que permite un producto novedoso y atractivo”, expresó.

El hongo Llao Llao, típico de la zona de Bariloche, resultó ser el hábitat ideal de la levadura Euby por las características que posee. Solo crece de forma salvaje en troncos y ramas de algunas especies nativas como el coihue, la lenga y el ñire, que en primavera producen unas estructuras redondas amarillas que contienen azúcares y son un hábitat óptimo para las levaduras.

El hallazgo en 2011 de esta levadura nativa de la Patagonia recorrió el mundo y puso a Bariloche como centro de atención de los productores cerveceros a nivel internacional. Euby era la “madre” de la levadura Lager, insumo básico de la mayoría de las cervezas industriales. Hasta entonces se había ignorado el origen de la fermentación, aunque aún resta saber cómo fue el camino de la levadura desde el sur de América hasta Europa, cuna de la Lager.

Para Libkind, “los beneficios de la levadura Euby son varios, ya que la posibilidad de contar con un insumo local que es la madre de la levadura Lager es una herramienta con una potencia comunicacional y de marketing enorme, y va a permitir a los productores locales de cerveza y whiskies producir un nuevo producto, con la fuerza de la palabra Patagonia detrás”.



jueves, 7 de abril de 2022

Los argentinos seleccionados para una competencia de satélites auspiciada por la NASA


Los estudiantes del ITBA seleccionados para participar en la competencia de satélites con auspicio de la NASA. Imagen: itba.edu.ar


Estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) fueron seleccionados como finalistas de CanSat, una competencia anual que tiene por objetivo diseñar, construir y lanzar un satélite a escala y que cuenta con el auspicio de la NASA.

El concurso es organizado anualmente por la American Astronautical Society (AAS), que cuenta con el auspicio de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) y Lockheed Martin, y la gran final se realizará entre el 9 y el 12 de junio en la Universidad Virginia Tech, en los Estados Unidos.

Así, tras superar la etapa clasificatoria entre enero y febrero, de la cual participaron más de 100 equipos, el proyecto presentado por el grupo de la Universidad fue seleccionado como representante nacional.

La iniciativa es llevada a cabo por los alumnos María Candelaria Ruiz Casas, Franco Nicolás Estévez, Jorge Pedro Torres, Juan Bautista Valero, Malena Vásquez Currie, Manuel Luque Meijide, Matías Calamaro, Tamara Raquel Canillas, Tomás Donadu y Tomislav Marko Separovic; y contaron con la coordinación de la directora del Departamento de Investigación y Doctorado del ITBA, Mariana Di Tada.

"Estamos muy contentos ya que es el resultado de un proceso que comenzó hace dos años cuando participamos por primera vez del concurso, donde, si bien llegamos a la final, por las condiciones epidemiológicas no pudimos viajar. En esta oportunidad, esperamos aprovechar esta experiencia y representar al ITBA y la Argentina", destacaron los alumnos.

En la final participarán otros 19 equipos internacionales, donde se llevará a cabo la evaluación del satélite creado y un lanzamiento utilizando cohetes provistos por la NASA.

En tanto, los criterios de evaluación se basan en comprobar que pueda completar el vuelo de forma satisfactoria a 700 metros de altura, desplegando dos paracaídas independientes, y transmitiendo datos en vivo a una estación de control en tierra.

Además deberá desplegar un satélite secundario que grabará el descenso a velocidad controlada.



Conflicto Ucrania-Rusia: impacto en la actividad espacial (6ta semana)



06/04/22
Un robot de ExoMars es el solitario rehén espacial de Rusia
La misión espacial ruso-europea ExoMars debía continuar en septiembre. Pero la guerra en Ucrania alteró el proyecto, quizá definitivamente.


Prototipo del robot Rosalind Franklin, de la misión ExoMars.


El director del programa espacial de Rusia, Dmitri Rogozin, afirmó que la normalización de los lazos entre los socios que participan en la Estación Espacial Internacional (ISS) y otros proyectos espaciales conjuntos solo será posible si se levantan las sanciones occidentales contra Moscú.

Rogozin, jefe de Roscosmos, dijo en una publicación en redes sociales que el objetivo de las sanciones es "matar la economía rusa y hundir a nuestra gente en la desesperación y el hambre, para poner de rodillas a nuestro país". Agregó que "no lo lograrán, pero las intenciones son claras".

La suspensión de la cooperación bilateral también fue confirmada por el director general de la Agencia Espacial Europea, Josef Aschbacher.

Las consecuencias repercuten ya en una gran misión conjunta, cuyo próximo lanzamiento estaba programado para septiembre. Se trata de la próxima etapa del proyecto ExoMars, que transportaría un vehículo robot fabricado en Reino Unido y bautizado como Rosalind Franklin, en memoria de una destacada científica británica.


Aterrizaje del módulo Schiaparelli, de ExoMars, en Marte


ExoMars tiene en marcha otras etapas, e incluso el módulo europeo Schiaparelli se encuentra ya explorando la superficie marciana.

El rehén espacial de Rusia

Fabricar el robot Rosalind Franklin tuvo un costo de 85 millones de libras esterlinas, y su desarrollo, a cargo de la Agencia Espacial Europa, se prolongó a lo largo de 15 años. La labor fundamental del artefacto consistiría en hacer perforaciones profundas en el suelo de Marte a fin de encontrar posible rastro de vida durante diferentes etapas del "planeta rojo".

Como consecuencia de la invasión a Ucrania, y de las ulteriores sanciones a Rusia por parte de numerosos países, el lanzamiento del robot, y de toda la misión, se postergará por lo menos dos años, según expertos consultados por el diario The Guardian.

El equipo de la misión ExoMars sería llevado a Marte a bordo de un poderoso cohete espacial ruso, pero toda cooperación espacial entre Rusia y Europa se ha visto congelada por la guerra en Ucrania.


Centro de control de la misión ExoMars en Darmstadt, Alemania


Incluso, la prórroga podría prolongarse toda la década, afirma uno de los especialistas consultados por el diario. "Y para entonces, la tecnología de la misión podría haber quedado obsoleta", agrega.

Problemas para la EEI

Rogozin agregó que las propuestas de Roscosmos sobre cuándo terminar la cooperación con las agencias espaciales de Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y Japón serán dirigidas pronto a las autoridades rusas. Anteriormente dijo que las sanciones podrían "destruir" la asociación entre Estados Unidos y Rusia en la Estación Espacial Internacional.

A pesar de las tensiones, un astronauta estadounidense y dos cosmonautas rusos aterrizaron a salvo en Kazajistán el miércoles después de abandonar la estación espacial a bordo de la misma cápsula.



Islas Malvinas: medio británico hizo encuesta y la mayoría se mostró a favor de la soberanía argentina
El portal Declassified lanzó la pregunta en sus redes sociales, en la que tan solo un 21% considera que Reino Unido debería conservarlas.


El 49% de los consultados está a favor de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas.


Una encuesta realizada por un medio británico en las redes sociales mostró que el 49% de los consultados está a favor de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, mientras que solo el 21% considera Reino Unido que debería conservarlas.

En las otras dos opciones, el 20% preferiría una soberanía compartida, y el 10% restante propuso otras opciones, como por ejemplo que los isleños decidan libremente sobre el tema.

El resultado fue visto por el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona, que lo replicó en su cuenta de Twitter.



El medio periodístico publicó el lunes un artículo referido al reclamo argentino sobre el archipiélago y vierte dudas con respecto a Gran Bretaña.

"¿Reino Unido debe negociar con Argentina o desafiarla?", tituló Richard Norton-Taylor, el autor del texto que abre la página web del sitio.

En el texto señaló la reciente propuesta de negociación de Javier Figueroa, el embajador argentino ante el Reino Unido, y recordó que Margaret Thatcher ya se había mostrado dispuesta a hacerlo "incluso después de la ocupación de las islas hace 40 años".

"El embajador argentino en Gran Bretaña, Javier Figueroa, cuestionó por qué, si Gran Bretaña insiste en que no hay duda de su soberanía sobre las islas, accedió a negociar con Argentina durante muchos años hasta poco antes de la guerra de 1982, un conflicto que costó la vida a 258 británicos y 750 argentinos", indicó.

El embajador, en contacto con el medio, señaló que ambos países analizaron distintas salidas del conflicto, "desde la soberanía conjunta hasta un largo arrendamiento".

En ese sentido, Figueroa también puso como ejemplo el trabajo en cooperación con la Cruz Roja para la identificación de soldados argentinos NN en el cementerio de Darwin.

En un tono crítico, el autor de la columna encontró "paralelismos" entre "la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin y la invasión de las Malvinas por parte del general Galtieri".

"Los autócratas recurrieron a la violencia por disputas sobre soberanía e integridad territorial. Y en ambos conflictos, el gobierno británico (junto con otros) se entregó a una gran dosis de ilusiones, ignorando las advertencias y malinterpretando las intenciones de las fuerzas hostiles", consideró.

Y añadió: "Durante años, Putin dejó en claro que tenía los ojos puestos en Ucrania. Y durante años, como lo dejan claro los documentos oficiales, los sucesivos gobiernos argentinos amenazaron a las Malvinas, o Malvinas, como las llama Argentina. Los sucesivos gobiernos británicos agonizaron sobre cómo responder. Y no actuaron".

En una síntesis histórica, el artículo pone entre interrogantes la soberanía británica en el archipiélago al afirmar que en 1829 el duque de Wellington había manifestado: “He leído detenidamente los documentos relacionados con las Islas Malvinas. No me queda claro que alguna vez hayamos poseído la soberanía de las Islas”.


Fuente: ambito.com