viernes, 12 de agosto de 2022

SPACECOM está integrando sensores del Ejército y la Armada para mejorar el monitoreo espacial
SPACECOM ahora tiene "equipos espaciales integrados conjuntos" en los otros 10 comandos de combate para apoyar a la Fuerza Conjunta, dijo el general Jim Dickinson, jefe del comando.
Por Teresa Hitchens


El general James H. Dickinson, comandante de US SPACECOM, habla en el Simposio espacial de 2022. (Crédito: Space Foundation)


Space Command ahora está integrando sensores "no tradicionales", construidos originalmente para rastrear y apuntar misiles balísticos, en su red para controlar satélites y naves espaciales, dijo hoy el general Jim Dickinson, comandante de SPACECOM.

Esos sensores "ahora brindan una mayor fidelidad a la comprensión del entorno espacial", dijo en el Simposio de defensa espacial y antimisiles en Huntsville, Alabama.

Específicamente, un portavoz de SPACECOM dijo en un correo electrónico que el comando está utilizando "las plataformas de radar Transportable Radar Surveillance-2 Army-Navy, Sea-Based X-Band Radar y Aegis bajo nuestro paraguas de Global Sensor Management para proporcionar una mejor conciencia de dominio".

La actualización de 2020 del Plan de Comando Unificado (UCP) otorgó a SPACECOM la responsabilidad de la gestión global de sensores, es decir, equiparar las capacidades de la miríada de radares, telescopios ópticos y sensores basados ​​en el espacio, conocidos como la Red de Vigilancia Espacial, que contribuyen a la conciencia del dominio espacial y alerta de misiles para misiones específicas.

Desde el final del Ejército, un portavoz del Comando de Defensa Espacial y de Misiles (SMDC) le dijo a Breaking Defense: “Los Equipos de Apoyo Espacial del Ejército y los Equipos de Planificación de Control Espacial aseguran que las capacidades espaciales del Ejército estén completamente integradas en la planificación y sincronizadas con las operaciones en la división, el cuerpo, el Ejército. Componente de servicio Niveles de mando y mando combatiente. Todo lo que proporcionan está destinado a brindar a los comandantes terrestres de la fuerza conjunta y del Ejército la capacidad de superar a las fuerzas adversarias y luchar en los momentos y lugares que elijan”.

Dickinson dijo que SPACECOM ahora cuenta con 18.000 personas, “basadas en 11 países y 13 zonas horarias diferentes”. (Sin embargo, no se inclinaría por la probabilidad de que la sede del comando termine aquí en Huntsville, y solo dijo que el proceso de revisión ambiental actual aún está en curso).

Explicó que a “nivel macro”, SPACECOM tiene “equipos espaciales integrados conjuntos” en los otros 10 comandos de combate para apoyar a la Fuerza Conjunta.

“Apoyamos a los otros comandos combatientes a través de nuestros efectos de base espacial tradicionales, como PNT [posicionamiento, navegación y sincronización], comunicaciones de línea de visión e ISR [inteligencia, vigilancia y reconocimiento]”, dijo.

Y debido a que SPACECOM también tiene responsabilidades de comando geográfico, protegiendo los activos espaciales de EE. UU. y aliados desde "100 kilómetros sobre la superficie de la Tierra hasta el infinito", Dickinson enfatizó que también recibe apoyo de los otros comandos combatientes. Proporcionan, por ejemplo, "protección de la fuerza logística y apoyo regional" para las instalaciones de mando y control de satélites en tierra.

Esto incluye el apoyo del Comando Cibernético y el Comando de Operaciones Especiales, con los que SPACECOM está forjando una relación nueva y más integrada, dijo, llamando al arreglo "la Tríada de Influencia".

“Si queremos mantenernos por delante de nuestra competencia y dar forma al espacio de batalla, es imprescindible una estrecha coordinación entre el Comando Espacial de EE. UU., USCYBERCOM y USSOCOM”, dijo.



Argentina participará del proyecto para crear un satélite meteorológico latinoamericano
El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación "apoyará financieramente una etapa del proyecto y liderará la formulación técnica" a través de su organismo descentralizado, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.


El satélite buscará adecuar la información disponible a las necesidades específicas de la región. Foto: AFP/Imagen ilustrativa.


El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación anunció que participará del proyecto latinoamericano para el desarrollo de un satélite meteorológico. La iniciativa es impulsada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), y busca adecuar la información disponible a las necesidades específicas de la región.

En este sentido, el ministro Daniel Filmus indicó que "Sudamérica y África son las últimas regiones del planeta que no cuentan con satélites meteorológicos propios, por lo que dependen de la información provista por terceros".

Y añadió: "La disponibilidad de un satélite regional puede permitir adecuar la información a las necesidades específicas de la región. Y estas necesidades se han incrementado en complejidad y cantidad por el desafío creciente que representa enfrentar los efectos del cambio climático".

El Ministerio "apoyará financieramente una etapa del proyecto y liderará la formulación técnica" a través de su organismo descentralizado, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

"Esto es posible gracias a los 30 años de desarrollo satelital de la Argentina y da cuenta de la importancia del desarrollo soberano en materia de ciencia y tecnología", sostuvo el ministro.

Tanto el Ministerio como la Conae se propusieron emprender estudios de prospección sobre la viabilidad técnica y presupuestaria para el desarrollo del satélite y, finalmente, presentaron una propuesta para el desarrollo regional conjunto del proyecto.

En la última reunión se evaluó la constitución de diferentes grupos de trabajo y se conversó acerca de la posibilidad de convocar a un taller que permita avanzar en consensos tendientes a consolidar un proyecto.

"La región sudamericana enfrenta diversos tipos de eventos climáticos extremos o efectos adversos del clima en las actividades productivas, afectando seriamente la seguridad de sus habitantes y su economía. En consecuencia, la inversión en acciones tendientes a mitigar o lograr una adaptación a los efectos del cambio climático, son indispensables", manifestaron desde el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.



jueves, 11 de agosto de 2022

El jefe espacial del Pentágono condena el lanzamiento 'irresponsable' del satélite inspector ruso
"Ese es un comportamiento realmente irresponsable".
Por Brett Tingley


Un cohete ruso Soyuz lanza el satélite militar Kosmos 2558 desde el cosmódromo de Plesetsk el 1 de agosto de 2022. (Crédito de la imagen: Ministerio de Defensa de Rusia)


El Pentágono se pronuncia en contra del lanzamiento por parte de Rusia de un satélite espía que se cree que sigue de cerca a uno de sus homólogos estadounidenses en la misma órbita.

El satélite ruso, conocido como Kosmos 2558, se lanzó el 1 de agosto y parece haber sido colocado casi en la misma órbita que un satélite de reconocimiento estadounidense clasificado que se lanzó el 2 de febrero. 2 de agosto Kosmos 2558 refleja la órbita del satélite estadounidense con una diferencia de solo 0,04 grados y una separación de 37 millas (60 kilómetros).

"Ese es un comportamiento realmente irresponsable", dijo el general James H. Dickinson, comandante del Comando Espacial de EE. UU. (SPACECOM) en un informe publicado por NBC News. "Vemos que está en una órbita similar a uno de nuestros activos de alto valor para el gobierno de los EE. UU. Y continuaremos como siempre lo hacemos, para continuar actualizándolo y rastrearlo", continuó Dickinson.

A un equipo de cámaras de NBC News se le permitió ingresar al Centro de Operaciones Espaciales Combinadas Interinstitucionales Conjuntas (JICSpOC) en la Base de la Fuerza Aérea Schriever en Colorado Springs, Colorado. Según el informe de NBC News, esta es la primera vez que se permiten cámaras dentro de las instalaciones. La misión de JICSpOC es recopilar e integrar datos de una amplia variedad de satélites y estaciones de monitoreo terrestres, y luego compartir esa información con la comunidad militar y de inteligencia de los EE. UU.

"Tenemos algunas capacidades espaciales realmente buenas hoy que nos dirán casi de inmediato si ha habido un lanzamiento", dice un oficial anónimo de la Fuerza Espacial en el informe de NBC.

Se rumorea que Kosmos 2558 es el llamado "satélite inspector" capaz de maniobrar cerca de otras naves espaciales, en términos relativos. En el pasado se han observado otros satélites rusos que muestran los mismos comportamientos.

La misión y las capacidades del satélite estadounidense que está siendo "acechado" por Kosmos 2558 no se conocen, pero se cree que es capaz de recopilar imágenes de inteligencia.

Esta no es la primera vez que Estados Unidos condena las actividades irresponsables de Rusia en órbita. En 2021, Rusia disparó un misil para destruir uno de sus propios satélites difuntos, dejando atrás miles de piezas de escombros orbitales rastreables, algunos de los cuales llevaron a la Estación Espacial Internacional a maniobrar fuera de peligro.

“El comportamiento peligroso e irresponsable pone en peligro la sostenibilidad a largo plazo del espacio exterior y demuestra claramente que las afirmaciones de Rusia de oponerse a las armas y la militarización del espacio son falsas e hipócritas”, dijo en ese momento el portavoz del Departamento de Estado de EE. UU., Ned Price.



lunes, 8 de agosto de 2022

Brigadier general Xavier Isaac, jefe de la Fuerza Aérea: “Somos una institución potente en capacidad e historia”
A pocos días de celebrarse un nuevo aniversario de la Fuerza Aérea Argentina, su máxima autoridad reflexionó sobre los desafíos y objetivos más importantes en un año atravesado por la guerra de Malvinas
Por Patricia Fernández Mainardi


"Durante este periodo, pusimos el foco en tres ejes: el bienestar, la capacitación y la formación de personal; el mantenimiento del material con el que contamos; y el reequipamiento", dice Isaac (Fernando Calzada)


“Llevo 42 años en la Fuerza Aérea Argentina (FAA) y es un orgullo poder dirigir los destinos de la institución”, dice desde su oficina en el edificio Cóndor el brigadier general Xavier Isaac, titular de esta fuerza armada que, el próximo 10 de agosto, celebrará un nuevo aniversario de su creación. Durante el encuentro con DEF, el oficial recorrió los desafíos y avances en materia aeronáutica militar.


-Dos años atrás lo entrevistamos, en plena pandemia, con motivo de los apoyos que realizaba el personal de la Fuerza. En aquel momento, aún no se había sancionado la ley de creación del Fondo Nacional para la Defensa. Desde entonces, ¿cuál es el balance?

-En aquel momento, la Fuerza tuvo una visibilidad muy importante. Pudimos mostrar lo que hacemos y el FONDEF vino a consolidar un montón de proyectos. Eso nos potenció.

Pusimos el foco en tres ejes: el bienestar, la capacitación y la formación de personal; el mantenimiento del material con el que contamos; y el reequipamiento. También recuperamos los Saab, que vuelan para LADE (Líneas Aéreas del Estado) y, de hecho, con esa acción tendimos un puente aéreo que une Río Gallegos (Santa Cruz) con Tierra del Fuego. Antes, la única opción para ir a la isla desde la capital santacruceña era por tierra, pasando por otro país; hoy, paradójicamente, esa es la ruta de LADE con mayor demanda.

-En julio partió nuevamente el Boeing 737, adquirido en 2021, hacia Chipre para trasladar a los cascos azules argentinos…

-Ese Boeing fue nuestro primer objetivo. Ahora, vamos a ir por un Boeing carguero, dado que se ha convertido en una necesidad. Esa aeronave nos va a permitir, como instrumento militar, movilizar carga sin la necesidad de utilizar el Hércules.

-¿Cuáles son las otras acciones en materia de reequipamiento que se están llevando adelante?

-Incrementamos la flota de Saab 340, la de Twin Otter y, además, siguen arribando al país los Beechcraft B-200. Asimismo, en el próximo tiempo, estaremos presentando el Tucano, nuestro avión de entrenamiento, modernizado con una empresa nacional. Argentina es el tercer país en iniciar la modernización de esta última aeronave. Y, sacando a los MI 171, te puedo asegurar que estamos cerca de tener el 100 % de la flota de helicópteros volando.

-Con respecto a los programas de recuperación, ¿el personal acompañó este proceso?

-Somos una fuerza aérea potente en capacidad e historia, y hemos tomado decisiones muy importantes respecto al personal. Por ejemplo, ahora en la Escuela de Suboficiales se logra la tecnicatura con dos años de cursada. Hoy, los alumnos egresan como cabos técnicos y ya están en condiciones de participar de este proceso de recuperación de los recursos y capacidades.

-¿Cuál fue el logro más desafiante en todo este periodo?

-Creo que fue alcanzar la motivación de la gente. Atravesábamos en un momento de desazón, pero, en situaciones como esas, es la conducción la que tiene que demostrarle al personal que tiene un objetivo. Entonces, cuando me preguntan si vamos a comprar un avión de caza, me ofendo. Es una falta de respeto a los efectivos que están buscando conformar el escuadrón de caza. Creo que lo más importante fue lograr un cambio de mentalidad para que todos empezaran a ver que esto avanza y que todos son parte de esa avanzada.

-A futuro, ¿qué otras iniciativas se destacan?

-Tenemos varias, algunas de carácter central, como terminar de reforzar la capacidad de transporte estratégico a través de la incorporación de un Boeing más y consolidar la modernización de la flota de Hércules, incluyendo el L100. Este último es un producto puro del FONDEF. Considero que, con respecto a la aviación de transporte, vamos a ver recompuesta la cadena, abarcando todos los segmentos. Además, tenemos que lograr consolidar el A4 y recuperar el Pucará, que está próximo a volar.

-Eso en materia de aviones, pero ¿hay algún plan respecto a los helicópteros?

-En lo que refiere a la aviación de alas rotativas, estamos recuperando material que estaba desprogramado. Otro tema muy importante es la infraestructura de la fuerza, lo cual es un tema que me preocupó siempre. Pero, en líneas generales, se logró un plan de recuperación y todos los años avanzamos en algo.

-¿La Fuerza va a contar con una aeronave supersónica?

-Hoy soy muy optimista, pero no diré nada más.

-¿Cómo define el proceso de adquisición de este tipo de aeronaves?

-El proceso de incorporación de un avión de estas características es complejo, algo que lleva tiempo. Tenemos pensado que, de acuerdo al modelo de avión seleccionado, podría ser uno de origen chino, o un F-16, o alguna otra alternativa, en el contrato debe existir una opción vinculada a la recuperación de infraestructura aeronáutica. Para eso, deberíamos arreglar la pista de la base adonde vaya la aeronave porque las actuales pistas, para un avión de esas características, no resisten.

Este año, vamos a hacer una inversión importante en las pistas. Son gastos que tenemos que enfrentar. La incorporación de una aeronave de estas características supone que hay que pensar en cosas a futuro, como requerimientos de herramientas, lugares físicos, la logística o los repuestos y su correspondiente catalogación. Es un proceso que empieza con la firma del contrato.

-Además, está el hecho de que esa nueva tecnología también pueda ser transferida…

-El país que nos venda una aeronave de estas características se tiene que comprometer a que muchas cosas se hagan acá y se continúen transfiriendo por varios años. Entendemos que la dependencia logística inicialmente sea del proveedor, pero también queremos que la capacidad de poder mantenerlo, volarlo y operarlo sea nuestra. Además, si logramos algún tipo de coproducción para una eventual venta a terceros en el futuro, bienvenida sea. Queremos que FADEA exporte y, como principal cliente, vamos a hacer lo que haga falta y sea necesario.

-¿Algo así como lo que lograron con los radares de INVAP?

-Ese es un mérito de INVAP, pero sentimos que es muy bueno que nuestro operador principal trabaje con nosotros. Con respecto a FADEA, sabemos que realiza grandes productos y le tenemos mucha fe al IA 100, que es un avión diseñado a requerimiento de la Fuerza Aérea Argentina. Creemos que ese es un avión exportable.

-¿Existen iniciativas en materia espacial y ciberdefensa?

-La ciberdefensa es un tema que nos ocupa y preocupa; por ese motivo, estamos alineados con el Comando Conjunto de Ciberdefensa y ya estamos creando un telepuerto para tener redundancia en las comunicaciones satelitales del instrumento militar. Por otra parte, reiniciamos con énfasis la recuperación de la capacidad en cohetería para poder lograr el objetivo de lanzar un vector desde la base Chamical, en La Rioja.

-Allí, en Chamical, también operan drones…

-Ese lugar, originalmente, estuvo enfocado en lo referido a la cohetería, pero, cuando se desactivó eso, la base se vino abajo. Cuando asumí, nos propusimos reflotarla y le dimos una base a la especialidad de UAV (NdR: vehículos aéreos remotamente tripulados). Por supuesto, ahora que volvimos a retomar el proyecto de cohetería con el Ministerio de Defensa, el cual se activó para dos áreas claves como son los UAV y el espacio, vamos a utilizar las mismas instalaciones.

-Hace poco, también inauguraron un radar que operará desde Tierra del Fuego.

-Ese era un radar móvil que ya tenía la Fuerza y, luego de una evaluación, determinamos que era importante tenerlo en Río Grande. Hicimos el esfuerzo, lo trasladamos y lo inauguramos el pasado 30 de mayo, fecha que coincidió con el ataque al “Invencible”.

De la segunda serie de radares de INVAP, tenemos previsto inaugurar uno de ellos en Tostado, provincia de Santa Fe, y otro en Mercedes, provincia de Corrientes. Esta segunda serie incluiría otro radar más que evaluamos enviar a Río Grande como fijo y replegar el móvil que se encuentra actualmente.

-Durante aquella inauguración, adelantó que la intención es hacer ejercicios, de manera más asidua, con las aeronaves de caza en Tierra del Fuego, ¿por qué?

-Determinamos, junto con el Ministerio de Defensa, con el Estado Mayor Conjunto y con las otras Fuerzas, la necesidad de tener una mayor presencia en Tierra del Fuego.

-¿Esto tiene que ver con lo que manifiesta la actual política de defensa nacional?

-Sí, tenemos que estar alineados, por supuesto, y la mejor forma que tiene la Fuerza Aérea Argentina de hacerlo es desplegando.

-¿Continúa migrando personal de la Fuerza hacia el sector privado?

-Ese es un problema que siempre existió. La paradoja es que el movimiento principal siempre vino por el lado de los pilotos, pero, últimamente, es el sector del que menos gente se va. Básicamente, porque todos nuestros pilotos, en edad operativa, vuelan y operan. De hecho, en la Escuela de Aviación, por primera vez después de casi 20 años, volvimos a hacer el curso de aviador en doce meses. Y no solo eso, sino que también, luego de 37 años, van a volver a volar los cadetes de la escuela.

-¿Cómo vive este aniversario de la guerra de Malvinas?

-Este es un año importante para nosotros. Hicimos muchísimas actividades con nuestros veteranos. Nos pusimos como objetivo acompañarlos institucionalmente. Además, presentaremos la historia de la Fuerza Aérea en Malvinas en tres tomos, en los que se aborda hasta el último detalle de la batalla aérea por las islas. Son los 40 años de nuestro bautismo de fuego y estamos orgullosos de nuestro lema: “Una fuerza probada en combate”.

-En los próximos días, también celebran el Día de la Fuerza Aérea Argentina. ¿Cuáles serán las principales actividades?

-El 10 de agosto, haremos una ceremonia importante y emotiva, con la presencia de nuestros veteranos de guerra de Malvinas y con un desfile aéreo. Luego, el sábado 13 y domingo 14 de agosto se llevarán adelante las jornadas de puertas abiertas “Argentina vuela 2022″, en la base aérea de Morón.

-A dos años del comienzo de su gestión, ¿cuál diría que es la premisa que define este periodo?

-Mi premisa fundamental es pelear a diario para volver a poner a la Fuerza Aérea en el lugar en el que siempre tuvo que haber estado. No podemos sujetar nuestro destino a un presupuesto mayor o menor; la grandeza de la Fuerza Aérea está mucho más allá. Obviamente, el medio, el recurso, es parte fundamental, pero no puede ser todo. Hay un espíritu que tenemos que mantener firme, incorruptible, y que no puede estar atado a una situación coyuntural del país: el orgullo de pertenecer. A mí, personalmente, eso es lo que más me desvela.



Nuevos proyectos de INVAP: Alianza con Turkish Aerospace y satélites Small Geo para una mayor participación global
DEF dialogó con Gabriel Absi, gerente del área espacial de esta empresa estatal, para conocer las flamantes iniciativas de la única compañía latinoamericana que la NASA califica para desarrollar misiones satelitales completas
Por José Javier Díaz


“El 75 % del trabajo y de los materiales que requiere el diseño, construcción y testeo del SG-1 que nos encargó ARSAT se hace en Argentina”, dice titular de la gerencia del área espacial de INVAP (Archivo DEF)


Con más de mil proyectos en Argentina y otros países de los cinco continentes, entre los que se encuentran EE. UU., México, Brasil, Perú, Bolivia, Holanda, Australia, Egipto, Nigeria, Arabia Saudita, India, China, entre otros, la compañía rionegrina lleva más de cuatro décadas entre nosotros. Trabaja en sistemas llave en mano, componentes y procesos de vanguardia en materia de reactores nucleares, enriquecimiento de uranio, plantas de radioisótopos, satélites de observación y telecomunicaciones, radares, drones, equipamiento médico, entre otros.

De hecho, INVAP es la única empresa latinoamericana calificada por la NASA de EE. UU. como capaz de desarrollar misiones satelitales completas –exceptuando el lanzamiento– y es el contratista principal de los satélites requeridos por la CONAE y ARSAT a nivel nacional, además de haber concretado diversas exportaciones a otros países de América, Asia y Europa.

Para conocer más sobre las capacidades y los proyectos de la firma rionegrina en materia específicamente de satélites geoestacionarios de telecomunicaciones, DEF entrevistó a Gabriel Absi, titular de la gerencia del área espacial de INVAP.


-¿En qué proyectos están trabajando actualmente?

-En diciembre de 2021, INVAP firmó un contrato con la CONAE para diseñar y construir la segunda generación de los satélites de observación con microondas, los SAOCOM-2. Es un contrato muy importante, no solo en términos económicos, sino también en lo que hace a la continuidad del personal especializado y la consolidación del know how en radares de apertura sintética en banda L (tecnología que dominan muy pocos países del mundo).

Esta segunda generación de los SAOCOM tendrá varias modificaciones que harán de estos satélites plataformas más avanzadas y eficientes en la obtención y el procesamiento de imágenes. Vamos a reemplazar las obsolescencias de ciertos componentes y se introducirán mejoras en general; se modernizará casi toda la aviónica, emplearemos una computadora de a bordo de la misma tecnología que la que desarrollamos para el SABIA-Mar y el SG-1. Además, en el área de defensa, se está trabajando en el desarrollo de radares de banda X, con la idea de poder usarlos en proyectos espaciales. Esperamos llegar pronto a un acuerdo con la CONAE para diseñar y construir los satélites de arquitectura segmentada (SARE) con sus respectivas cargas útiles, tanto las pasivas (cámaras ópticas) como las activas (radares SAR).

Estamos avanzando con el desarrollo e integración del satélite SG-1 con tecnología HTS (acrónimo del inglés de High Throughput Satellite) para ARSAT, que representa un salto respecto a los ARSAT-1 y 2 que construimos y se pusieron en órbita en 2014 y 2015, respectivamente.


"Estamos avanzando con el desarrollo e integración del satélite SG-1 con tecnología HTS para ARSAT", dice Absi (Archivo DEF)


-¿En qué consiste la tecnología de los satélites Small Geo?

-A grandes rasgos, la tecnología de los Small Geo implica una reducción a casi la mitad de peso (1500 kg) respecto de los ARSAT (que pesan casi 3000 kg). Este menor peso conlleva una reducción importante en el costo de lanzamiento y los seguros. O sea, aumentamos la eficiencia y disponibilidad de servicio bajando costos y manteniendo una vida útil de 15 años.

El presidente dijo, durante la apertura de sesiones de este año, que se avanzará en el diseño, construcción y lanzamiento de la segunda generación de satélites Small Geo (denominada SG-2). En ese sentido, el SG-1 es un satélite con tecnología HTS que operará banda Ka, mientras que el SG-2 podría operar en las bandas Ka, Ku del tipo flexible.

-¿Cómo surgió GSATCOM?

-Como siempre, pero especialmente en la última década, desde INVAP realizamos diversos análisis de mercado, prospectivas comerciales y tecnológicas. Concretamente en lo que hace al área espacial, que corresponde a mi gerencia, llegamos a la conclusión de que, si queríamos tener una mayor participación en el mercado global de los satélites, debíamos buscar un socio que nos complementara allí donde nosotros teníamos menos chances de conseguir contratos.

Es de público conocimiento el destacado nivel tecnológico que ha logrado nuestra contraparte turca, y su privilegiada ubicación geográfica (casi al medio entre Europa, Asia y África) nos llevó a iniciar las conversaciones que derivaron en esta exitosa alianza estratégica con TAI. A su vez, para la empresa turca, América Latina y el Caribe constituía un mercado que les interesaba, pero, por la distancia y barreras idiomáticas/culturales, resultaba más simple de encarar a través de INVAP.

-¿Qué tareas hace INVAP y cuáles Turkish Aerospace?

-El paquete accionario de GSATCOM está conformado equitativamente, 50 % por INVAP y 50 % por Turkish Aerospace Industries. Si bien su sede física está en Turquía, nosotros tenemos personal propio allá y aquí en Argentina.

Con respecto a la división de tareas que preguntaste, te diría que el 75 % del trabajo y de los materiales que requiere el diseño, la construcción y el testeo del SG-1 que nos encargó ARSAT se hace en Argentina. TAI realiza en Turquía la ingeniería de la parte mecánica, térmica (las mantas, por ejemplo) y el cableado/harness del satélite, así como la producción de los componentes y subsistemas correspondientes a estas tres áreas.

El contrato del SG-1 entre ARSAT e INVAP prevé el diseño, la integración, la producción, el testeo y dos años de soporte a las operaciones; también incluye las maniobras de puesta en órbita geoestacionaria. A los fines de reducir al máximo los costos para el Estado argentino, se decidió que INVAP subcontratase a GSATCOM para proveer la ingeniería básica, de detalle y concurrente. De esta manera, por razones administrativas y económicas, INVAP le pagó a GSATCOM un royalty por la ingeniería del SG-1, aunque, en su gran mayoría, la hacemos profesionales argentinos. Para ilustrar al lector sobre la conveniencia de haber realizado esta operatoria para reducir costos al Estado nacional, se estima que ARSAT abonó la veinteava parte de lo que hubiera costado financiar el desarrollo de la ingeniería básica, de detalle y los modelos de calificación necesarios para el SG-1.

-¿Qué porcentaje de componentes y costos de sus satélites son nacionales y extranjeros?

-La gestión de proyecto, la ingeniería y los ensayos representan aproximadamente un 25 % del costo de los satélites. Hay que sumar un 30 % más en servicio de lanzamiento para puesta en órbita y seguros, y un 45 % son costos de materiales. Esto significa que casi dos terceras partes del costo de diseñar, construir, testear y lanzar un satélite geoestacionario de telecomunicaciones quedó en proveedores extranjeros. Pero, si bien este balance económico resulta aparentemente desfavorable para nuestro país, debemos tener en cuenta que hemos desarrollado capacidades (en recursos humanos, infraestructura, etc.), que le permiten a la Argentina ir incrementando a los proyectos espaciales cada vez más componentes y tecnologías en la cadena de valor, las cuales son estratégicas y apenas menos de diez países del mundo dominan.

En lo que hace a satélites de observación de la Tierra (que orbitan el planeta a 600/700 km de altura), todo lo que es estructuras y mecanismos de paneles solares lo hace INVAP, mientras que la integración y los ensayos de las celdas fotovoltaicas las hace la CNEA. Sin embargo, dadas las mayores exigencias y condiciones en las cuales operan los GEO (las órbitas geosincrónicas implican alturas de casi 35.000 km), para los paneles solares de los satélites de telecomunicaciones, la CNEA aún no dispone de los procesos requeridos para su producción.

-¿Aumentó la sustitución de importaciones con el SG-1?

-Sacando el costo de lanzamiento (del cual seguimos dependiendo de otros países, sea EE. UU., Francia, China, entre otros), aproximadamente un 45 % del valor del satélite corresponde a materiales y componentes importados (como el transponder, por ejemplo). Hemos logrado revertir la proporción importado/nacional, pasando a tener un diferencial a favor y esperamos seguir reduciendo a un mínimo la dependencia mediante la sustitución de importaciones a partir del desarrollo y calificación de proveedores.

A modo de ejemplo, hoy INVAP está diseñando y produciendo en el país toda la aviónica (la computadora principal, que incluye el sistema de control de actitud, el sistema de manejo de potencia del satélite, el sistema de propulsión eléctrica, entre otros). Para el SG-1, el único componente crítico que importamos es el sistema de comunicaciones HTS. Si bien HTS es la tecnología que más se está usando hoy día, preferimos centrar nuestros esfuerzos en desarrollar la tecnología de próxima generación de los sistemas de comunicaciones conocida como sistema de comunicaciones flexible, y eso es lo que estamos haciendo pensando a futuro.

-¿Cuál es el posicionamiento internacional de INVAP en lo que hace a satélites?

-Cuando te buscan, te piden que cotices o te presentes a una licitación, ahí te das cuenta que INVAP ya está posicionada en el mapa mundial como proveedor confiable de tecnología espacial, tanto de satélites de órbita baja como geoestacionarios.

Cuando salimos a vender al mundo, es muy importante vender como país. En ese sentido, estamos muy agradecidos con los gobiernos que siempre nos han apoyado a través de la Cancillería (la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional), los Ministerios de Producción, el de Ciencia y Tecnología e Innovación (MINCYT), la Comisión Nacional de Actividades Aeroespaciales y Jefatura de Gabinete.

Por otro lado, la financiación sigue siendo un aspecto clave para ganar contratos de estas magnitudes, que van del orden de los 40 a los 150 millones de dólares para un satélite LEO y de USD 80 a 200 millones para un GEO. En ese orden, INVAP ha gestionado una línea específica de financiación para ofrecer a sus potenciales clientes a través del Banco de Industria y Comercio Exterior (BICE) de la República Argentina. Por su lado, GSATCOM ha hecho lo propio a través de una entidad crediticia de ese país, a fin de ofrecer las mejores condiciones contractuales.

-En el marco de la creación de la flamante Agencia Latinoamericana y Caribeña del Espacio (ALCE), ¿qué rol puede tener la Argentina a nivel regional? ¿Cree que facilitará la concreción de exportaciones argentinas de satélites?

-Como dije antes, INVAP es la cara visible o la “marca” que representa a la República Argentina a nivel mundial en lo que hace al diseño y construcción de satélites, especialmente de observación por microondas (con radar de apertura sintética) y de telecomunicaciones. Nuestra empresa ha realizado presentaciones institucionales sobre el expertise y las capacidades que tenemos en el área espacial, tanto en el ámbito de la agencia espacial ALCE como así también en reuniones bilaterales con países de la región.

A su vez, tanto la Cancillería como el MINCYT y la CONAE están trabajando en propiciar el desarrollo de una misión multilateral para tener un satélite que atienda las necesidades de los países de la región.

-¿INVAP ha recibido algún requerimiento del Ministerio de Defensa con relación a disponer de un satélite abocado específicamente a las comunicaciones militares y estratégicas?

-Desde hace ya varios años el Ministerio de Defensa ha estado en contacto con ARSAT y, juntos, vienen trabajando en diversas iniciativas para ampliar y mejorar las telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas (FF. AA.). En ese sentido, ARSAT brinda servicio al telepuerto satelital que posee el Ejército Argentino en la guarnición Campo de Mayo, en la provincia de Buenos Aires; también mantiene la conexión con las bases antárticas de nuestro país y con los buques de la Armada Argentina. Sé que últimamente ha habido reuniones entre el personal técnico de ARSAT y las FF. AA. para incluir, de ser posible, los requerimientos operativos en el satélite SG-2.

*El autor fue Oficial Comando de la Armada Argentina, asesor de los ministros de Ciencia, Tecnología e Industria; Defensa y Seguridad de la Nación. Es magíster del ITBA y magíster europeo en Dirección Estratégica y Tecnológica; licenciado en Administración; consultor de empresas y gobiernos.



martes, 2 de agosto de 2022

El primer ingeniero aeroespacial recibido en la Argentina trabaja en el desarrollo de un nanosatélite universitario
Se llama David Williams Rogers y tiene 24 años. Con otros estudiantes y profesores de la Universidad Nacional de La Plata diseñan un satélite CUBESAT. Cuáles serán sus aplicaciones.


Los nanosatélites o satélites Cubesats son las nuevas estrellas espaciales que permiten a cualquier persona, institución educativa o empresa pueda tener su lugar fuera de la Tierra (Télam)


El primer ingeniero aeroespacial que se recibió en la Argentina es David Williams Rogers, egresado de la Universidad Nacional de La Plata. Tiene curiosidad por las cuestiones espaciales desde niño, y siente que la carrera que terminó le da amplias posibilidades laborales como las telecomunicaciones o las observaciones para usar en las actividades agropecuarias, entre muchas otras.

Williams Rogers participa en el desarrollo de una innovación en la Argentina: diseña con un equipo de profesores y estudiantes un innovador satélite tipo Cubesat que se pondrá en órbita el próximo año.

“Participo en el proyecto del desarrollo de un satélite que es mucho más chico de lo que estamos acostumbrados a ver y mucho más barato. Pesa 5 kilos aproximadamente”, contó a Infobae Williams Rogers, de 24 años. Vive en Gonnet, junto a su familia que era oriunda de Trelew, provincia de Chubut. “Participé en el diseño de la estructura, la simulación y el ensayo inicial del nanosatélite junto con Facundo Pasquevich, graduado de ingeniería mecánica. Ahora estamos trabajando en un ensayo que simula las condiciones de lanzamiento”, comentó.


Una recreación artística de cómo será el primer Cubesat universitario argentino. Lo desarrolla la Universidad Nacional de La Plata (Archivo)


Williams Rogers había ingresado a la universidad para estudiar ingeniería industrial. “Pero me tocó cursar materias de ingeniería aeronáutica como ‘mecánica de los fluidos’ o ‘mecánica de los mecanismos’ que me gustaron muchísimo y me pasé a aeronáutica; al poco tiempo se abrió ingeniería aeroespacial y como a mí me gustaba más lo satelital que los aviones me cambié de nuevo”, recordó. “Me gustó la carrera porque da herramientas tanto para el diseño mecánico y aerodinámico de vehículos espaciales como vehículos terrestres. Es muy completa”, resaltó.

Como estudiante, Williams Roger hizo un trabajo final sobre el diseño y simulación de la estructura del satélite Cubesat sobre el que está trabajando como becario bajo la supervisión de Sonia Botta, en el Centro Tecnológico Aeroespacial que depende de su universidad.


David Williams Rogers es el primer egresado de la carrera de Ingeniería Aeroespacial en la Argentina y participa en el desarrollo de un nanosatélite (foto: UNLP)


“Los alumnos de ingeniería aeroespacial tienen la posibilidad de participar en proyectos innovadores. Williams Rogers participa como becario en el proyecto del desarrollo del nanosatélite que estamos haciendo en nuestra universidad. También hay otros grupos de estudiantes que colaboran en el desarrollo de los componentes y otros trabajan en la potencia. Cada grupo está bajo la dirección de profesionales de la facultad”, contó a Infobae el decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP y presidente de VENG, Marcos Actis.

Los nanosatélites o satélites Cubesats son las nuevas estrellas espaciales que permiten a cualquier persona, institución educativa o empresa pueda tener su lugar fuera de la Tierra.

En realidad, el proyecto “Satélite Universitario” busca desarrollar 5 pequeños satélites de la categoría denominada “CubeSat”. El objetivo de esta iniciativa es la realización del diseño, construcción, ensayos e integración de satélites pequeños o SmallSats en las instalaciones de la universidad.


Sonia Botta es ingeniera aeronáutica y ha trabajado en desarrollo de satélites para la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE)/UNLP


“El proyecto también busca la formación de recursos humanos en relación a las tecnologías espaciales que existen hoy y que vendrán en el futuro”, explicó a Infobae la coordinadora del programa, Sonia Botta, quien es también egresada de la carrera de Ingeniería Aeronáutica de la UNLP y magíster en sistemas satelitales en una universidad del Reino Unido y tiene 28 años. Fue ingeniera en el desarrollo del satélite SAOCOM B de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales.

“El proyecto nace en 2018 pero se postergó porque me fui un año al exterior a profundizar mis estudios con una maestría. Cuando regreso volvemos a poner en marcha la idea de construir Cubesats y es así que en 2020 la universidad lanzó una convocatoria a distintas empresas e instituciones, como el Servicio Meteorológico Nacional o el mismo Arsat para escuchar propuestas sobre los objetivos científicos tecnológicos para hacer el satélite.

Para fin de agosto de ese año se recibieron 24 propuestas de 19 instituciones diferentes -tanto de la UNLP como externas-. De ellas, se determinaron las cinco misiones preseleccionadas, que en rigor integran propuestas de 10 grupos distintos. “Cuando el satélite esté en órbita, servirá para analizar tanto la atmósfera como la superficie terrestre”, comentó Botta.


Cuando el nanosatélite universitario esté en órbita, servirá para analizar tanto la atmósfera como la superficie terrestre (Archivo)


Los CubeSat, pesarán un máximo de 20 kg miden 10 cm x 10 cm x 10 cm. La UNLP, a través del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), realizó el análisis de viabilidad del proyecto, utilizando las misiones propuestas por otros centros y grupos de investigación. Basados en este análisis, los ingenieros preseleccionaron las misiones viables, para las cuales se tiene un diseño conceptual que sirve como base para realizar estimaciones de los costos.

“Los 5 satélites constituyen 5 misiones espaciales diferentes y cada una plantea un desafío importante para su diseño y construcción. El primer satélite utilizará Tecnológica de GNSS-RO y GNSS-R. La radio-ocultación GNSS (GNSS-RO) es una de las técnicas más utilizadas en estudios atmosféricos, tanto en la región neutra como en la ionósfera. Por otro lado, existe una técnica más reciente denominada reflectometría GNSS (GNSS-R), que se puede emplear para estudiar la superficie terrestre, lo que nos permite medir la humedad del suelo y la cobertura de vegetación. Es que la utilización de esta tecnología para obtener este tipo de información aún no se ha demostrado, lo que reafirma uno de los objetivos secundarios de esta misión”, aseguró Botta.

La experta recordó que la construcción del primer satélite en el ámbito académico fue realizado por la Universidad Nacional del Comahue, donde se construyó durante 5 años el satélite Pehuensat-1 para objetivos educativos. Fue lanzado el 10 de enero de 2007 a bordo de un cohete indio desde el Centro Espacial Satish Dhawan.


Uno de los principales objetivos del proyecto Satélite Universitario es demostrar que la ciencia está al alcance de todos, dijo Marcos Actis, decano de la facultad de Ingeniería de la UNLP (foto: UNLP)


Los otros satélites de la UNLP tendrán como objetivo, además de la observación terrestre, estudiar el clima espacial, perfeccionar las comunicaciones y realizar observaciones astronómicas. “Los satélites están pensados para que cada uno se base en la tecnología del anterior. Esto permite reducir costos, horas de investigación y riesgos por la tecnología probada. Sabemos que se pueden hacer estos satélites a bajo costo y a la vez obtener grandes resultados con una mínima inversión. Resultados en observación terrestre para análisis de suelos, hidrología, movimiento de tierras, urbanismo, monitoreo meteorológico y mucho más”, aseguró la experta.

La construcción del nanosatélite demandará una inversión de unos 50 mil dólares. El satélite tendrá una estructura de aluminio con un sistema de navegación en su interior que será construido en los talleres de la Facultad. Las baterías de litio, los paneles solares y las mantas doradas serán desarrolladas en el laboratorio del Centro Tecnológico Aeroespacial. Las cargas útiles adicionales, que aún están en proceso de evaluación para definir su compatibilidad con la carga útil principal, serán: un star tracker desarrollado por el laboratorio CIOp (UNLP/CIC/CONICET), un retrorreflector para láser ranging aportado por el AGGO (CONICET), y un instrumento para la detección de tormentas geomagnéticas, propuesto por un grupo de estudiantes de las carreras de Ingeniería Aeronáutica y en Computación.

“Uno de los principales objetivos del proyecto Satélite Universitario es demostrar que la ciencia está al alcance de todos -enfatizó Actis-. Estas cosas se pueden hacer. Tenemos capacidad técnica y humana, que es lo principal; necesitamos gestionar y organizar para llevarlo adelante apostando siempre al desarrollo de la soberanía espacial”.



lunes, 1 de agosto de 2022

"Messi": cómo es el satélite que diseñaron alumnos de Cipolletti a partir de una lata de gaseosa
El prototipo, bautizado como el crack rosarino, tiene como objetivo detectar zonas con riesgo de sufrir incendios forestales. Estudiantes del Centro de Educación Técnica 30 de la ciudad rionegrina recibieron una mención de honor.


El equipo que recibió una mención de honor por el diseño del prototipo de satélite "Messi".


Alumnos del Centro de Educación Técnica 30 de la ciudad rionegrina de Cipolletti recibieron una mención de honor luego de participar de la Convocatoria CANSAT Argentina, que propuso diseñar un prototipo de satélite a partir de una lata de gaseosa, al que bautizaron con el nombre de "Messi".

CANSAT es una iniciativa internacional, impulsada por varias agencias espaciales del mundo, entre ellas la NASA de Estados Unidos y la ESA de Europa. Con el fin de acercar la ciencia y la tecnología a estudiantes de colegios secundarios, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) diseñaron la convocatoria a nivel local.

La iniciativa propone a estudiantes construir una carga útil, cuyo tamaño no supere al de una lata de gaseosa, y lanzarla en un cohete hasta una altitud aproximada de un kilómetro. De allí tiene su origen el término CAN (lata) y SAT (satélite), por sus siglas en inglés.

"Messi", el ganador

El prototipo ganador fue el que diseñaron cuatro alumnos cipoleños. El mismo lleva el nombre de “Messi”, que significa Misión Espacial Satelital Sur Init (inicio), y tiene como objetivo detectar zonas con riesgo de sufrir incendios forestales.


Messi (Misión Espacial Satelital Sur Init), el prototipo de satélite ganador.


“El desafío es que el satélite esté dentro de una lata de gaseosas y la primera misión consiste en medir la presión, la humedad y la temperatura", manifestó Francisco Gonzáles, uno de los integrantes del proyecto. Y agregó que el segundo objetivo es medir la biomasa de la zona en la que están: “Elegimos medirla para determinar qué zonas son más propensas a incendiarse”.

Por su parte, la alumna Tiziana Perfumo Bouzón sostuvo que a partir de eso se podrán ver los gráficos en una estación en tierra.

El grupo, que se completa con Valentino Sario y Luka Hugon, tiene ahora el desafío de participar de la Feria de Ciencias de Río Negro que se realizará a partir del 9 de agosto.

Mención de honor

Jorge Benítez, director del Centro de Educación Técnica 30, explicó que la escuela de Cipolletti integra el grupo de las 22 que recibieron la mención de honor.

"Estamos en tratativas con el apoyo del Municipio de Cipolletti y el Ministerio de Educación para que los chicos continúen con su proyecto", indicó al plantear que el objetivo ahora es conseguir los insumos para armarlo y probarlo.

Una de las estrategias sería la de elevarlo con un dron para que pueda realizar las lecturas sobre la zona de la ciudad, confesó Benítez, aunque reconoció que "son alternativas posibles que se están estudiando".

Por último, Mirta Urrutia, profesora de programación y seguridad informática a cargo del equipo, consideró que le parece “fantástico que se abran las puertas del instituto de tecnología y desarrollo para el nivel medio porque hay chicos que están interesados y expectantes para este tipo de certámenes".

"Las ganas de hacer moviliza al resto que muchas veces no consideran participar, pero esto ya queda marcado en los chicos que transitan la escuela con vivencias", remarcó Urrutia.



sábado, 30 de julio de 2022

Los radares de Malvinas que volvieron a la vida gracias a INVAP
Por Christian Masello


Fotos: Matías Garay.


Al ingresar al Edificio de Integración Convencional de INVAP, llama la atención la presencia de un radar RASIT.

Se trata de un equipo utilizado en el conflicto bélico de 1982 en el Atlántico Sur.

Justamente, la subgerenta del área de Gobierno, Micaela Rodrigo, explicó: “Tanto el Ejército como la Fuerza Aérea tenían radares de los setenta, que incluso participaron en las Malvinas, sin mantenimiento, sin repuestos, y a los fabricantes ya no les interesaba dar soporte. Lo que hicimos, junto con ellos, fue modernizarlos”.

“En algunos casos, como en el del RASIT, del Ejército, que es un radar terrestre que ‘ve’ a unos cuarenta kilómetros y detecta con doppler -sonido-, los operadores tenían que escuchar y distinguir de qué se trataba. Era súper complicado entrenar personas para que pudieran manejarlos”, señaló Rodrigo, y añadió que esa complejidad hacía que los artefactos fueran -metafóricamente, claro- “poco amigables”.




La mujer indicó que, tras el trabajo realizado, “se logró pasarlos, de lo analógico, a lo digital”.

“Hoy, el operador tiene una consola que lo ayuda a reconocer de qué se trata lo que nota en el radar, le ‘tira’ opciones, lo que es una ayuda enorme, además de que se agregó una cámara visual y otras prestaciones”, detalló.

“Eso fue en 2005; ahora se está haciendo otra modernización, porque hay ciertas cosas que se tornan obsoletas y hay que volver a desarrollar algo… Estamos en esa etapa”, expuso.

Rodrigo también señaló que con la Fuerza Aérea se realizó una labor similar de renovación de ciertos equipos.

“Había otro tipo de radares, los Westinghouse, producidos en Estados Unidos, que estaban fuera de operación”, apuntó la encargada del área de Gobierno, para luego desarrollar: “Era necesario repararlos, pero era muy caro, e incluso había partes que no se conseguían, así que se tomó la decisión de hacer una modernización”.



viernes, 29 de julio de 2022

Rusia dice que la retirada de la estación espacial de la NASA es menos inminente de lo indicado anteriormente
Por Joey Ruleta


La Estación Espacial Internacional (ISS) fotografiada por los miembros de la tripulación de la Expedición 56 de una nave espacial Soyuz después del desacoplamiento, el 4 de octubre de 2018. NASA/Roscosmos/Handout via REUTERS/File Photo


Funcionarios espaciales rusos han informado a sus homólogos estadounidenses que a Moscú le gustaría seguir llevando a sus cosmonautas a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI) hasta que su propio puesto orbital esté construido y operativo, dijo el miércoles a Reuters un alto funcionario de la NASA.

Tomados junto con los comentarios de un alto funcionario espacial ruso publicados el miércoles, los últimos indicios son que Rusia todavía está al menos a seis años de terminar una colaboración orbital con los Estados Unidos que se remonta a más de dos décadas.

Un cisma en el programa de la ISS parecía estar más cerca el martes, cuando Yuri Borisov, el recién nombrado director general de la agencia espacial rusa Roscosmos, sorprendió a la NASA al anunciar que Moscú tenía la intención de retirarse de la asociación de la estación espacial "después de 2024".

Kathy Lueders, jefa de operaciones espaciales de la NASA, dijo en una entrevista que los funcionarios rusos le dijeron más tarde el martes a la agencia espacial de EE. UU. que Roscosmos deseaba permanecer en la asociación mientras Rusia trabaja para poner en marcha su puesto orbital planificado, llamado ROSS.

"No recibimos ninguna indicación en ningún nivel de trabajo de que algo haya cambiado", dijo Lueders a Reuters el miércoles, y agregó que las relaciones de la NASA con Roscosmos siguen siendo "negocios como siempre".

La estación espacial, un laboratorio científico del tamaño de un campo de fútbol y que orbita a unas 250 millas (400 km) sobre la Tierra, ha estado ocupada continuamente durante más de dos décadas bajo una asociación liderada por Estados Unidos y Rusia que también incluye a Canadá, Japón y 11 países europeos.

Ofrece uno de los últimos vestigios de cooperación entre Estados Unidos y Rusia, aunque su destino ha sido cuestionado desde que Rusia invadió Ucrania en febrero, tensando las relaciones bilaterales en una variedad de frentes cuando la administración Biden impuso sanciones económicas a Moscú.

El conflicto de Ucrania también provocó tensiones entre Roscosmos y la Agencia Espacial Europea (ESA).

Aún no se ha llegado a un acuerdo formal para extender la participación de Rusia en la ISS más allá de 2024. La NASA, Roscosmos, la ESA y los otros socios de la estación planean discutir la posibilidad de extender la presencia de cada uno en el laboratorio hasta 2030 durante una reunión periódica el viernes de la junta que supervisa la administración de la estación, dijo Lueders.

Roscosmos publicó en su sitio web el miércoles una entrevista con Vladimir Solovyov, el director de vuelo del segmento ruso de la estación espacial, quien dijo que Rusia debe permanecer en la estación hasta que ROSS esté en funcionamiento.

Solovyov dijo que esperaba que ROSS estuviera completamente ensamblado en órbita en algún momento de 2028.

"Por supuesto, debemos continuar operando la ISS hasta que creemos una acumulación más o menos tangible para ROSS", dijo Solovyov. "Debemos tener en cuenta que si detenemos los vuelos tripulados durante varios años, entonces será muy difícil restaurar lo que se ha logrado".

Los segmentos estadounidense y ruso de la estación espacial se construyeron deliberadamente para entrelazarse y ser técnicamente interdependientes, de modo que cualquier retiro abrupto de la cooperación rusa a bordo de la ISS podría afectar seriamente una pieza central del programa de vuelos espaciales tripulados de la NASA.



martes, 26 de julio de 2022

Rusia abandonará Estación Espacial Internacional "después de 2024"
El jefe de la Corporación Espacial Estatal rusa "Roscosmos" anunció que “la máxima prioridad” será crear una estación orbital nacional. La decisión pone en riesgo la supervivencia de la plataforma internacional.





La Corporación Espacial Estatal "Roscosmos" informó este lunes (26.07.2022) que Rusia dejará de operar en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) "después de 2024", una decisión que pone en riesgo la supervivencia de la plataforma.

La ISS comenzó a ensamblarse en 1998 como modelo de cooperación internacional que reúne a países europeos, Japón, Estados Unidos y Rusia. Aunque su retiro estaba previsto para 2024, la NASA señaló que su vida podría alargarse hasta 2030. Rusia desempeña un papel clave en el mantenimiento de la estación en órbita, aunque algunas naves se han visto afectadas por las sanciones occidentales debido a la invasión a Ucrania.

El anuncio ruso de querer retirarse del ISS se produce diez días después de que fuera nombrado jefe de Roscosmos Yuri Borissov. "Cumpliremos sin duda todas nuestras obligaciones con respecto a nuestros socios" de la ISS, declaró Borissov, durante una reunión televisada con el presidente ruso, Vladimir Putin.

Borissov anunció que posiblemente se comience a crear una estación orbital rusa en su lugar, lo cual será "la principal prioridad" del programa espacial nacional. Para el analista espacial ruso, Vitali Egorov, la decisión rusa de abandonar el ISS significará "una pausa de varios años para los vuelos tripulados rusos", puesto que Rusia está lejos de disponer de una infraestructura propia en órbita. Según el experto, incluso "con la financiación más generosa, el proceso llevará al menos diez años".

La cooperación entre Rusia y Occidente en materia espacial se ha visto lastrada por la ofensiva lanzada por Rusia el pasado 24 de febrero contra Ucrania. Las sanciones occidentales adoptadas contra Rusia a causa de esta ofensiva, afectan en parte a la industria aeroespacial rusa y ponen en riesgo a la Estación Espacial Internacional, puesto que algunas provisiones podrían verse interrumpidas. Rogozin, anterior jefe de Roscosmos, ya había insinuado que Rusia iba a renunciar a la idea de extender la vida útil de la ISS hasta 2030 debido a las penalizaciones occidentales.

La directora de la ISS en la agencia espacial estadounidense NASA, Robyn Gatens, dijo el martes en Washington que Estados Unidos no había recibido "ninguna notificación oficial" de Rusia sobre sus planes de abandonar la Estación Espacial Internacional.



Rusia anuncia que abandonará la Estación Espacial Internacional y construirá una propia




La brecha entre Estados Unidos y Rusia llega hasta el espacio.

Moscú anunció este martes que se retirará de la Estación Espacial Internacional (EEI) después de 2024, uno de los pocos proyectos de colaboración conjunta que le quedaban con Washington y otras naciones y que mantenía desde 1998.

Yuri Borisov, el nuevo jefe de Roskosmos, la agencia espacial rusa, dijo que su país construirá una nueva estación y que, mientras tanto, cumplirá con todas sus obligaciones con la EEI.

En una reunión con el presidente ruso, Vladimir Putin, Borisov afirmó que se había tomado la decisión de abandonar el proyecto en un plazo de dos años.

"Creo que para este momento comenzaremos a armar una estación orbital rusa", dijo Borisov, y agregó que la nueva estación era la principal prioridad de su agencia.

"Bien", respondió Putin.

En su reunión con el mandatario, Borisov indicó que la nueva estación brindará a Rusia los servicios espaciales necesarios para la vida moderna, por ejemplo, navegación y transmisión de datos.

Consecuencias

No está claro de inmediato qué significa la decisión para el futuro de la EEI, y un alto funcionario de la NASA le dijo a Reuters que la agencia estadounidense no había sido informada oficialmente de los planes de Rusia.

La cooperación en la Estación entre Rusia y EE.UU. parecía relativamente indemne pese a la guerra en Ucrania, y los dos países firmaron un acuerdo a principios de este mes para permitir que los cosmonautas rusos viajen a la estación en naves espaciales estadounidenses y viceversa.

Sin embargo, las relaciones bilaterales entre los dos países se han deteriorado desde que Rusia invadió Ucrania, y el Kremlin amenazó previamente con abandonar el proyecto debido a las sanciones occidentales en su contra.

La EEI, un proyecto conjunto en el que participan cinco agencias espaciales, ha estado en órbita alrededor de la Tierra desde hace más de dos décadas y se ha utilizado para realizar miles de experimentos científicos.

Está aprobada para operar hasta 2024, pero EE.UU. quiere extender el proyecto por seis años más con el acuerdo de todos los socios.

La guerra también ha afectado a otras áreas de cooperación entre Rusia y Occidente. La Agencia Espacial Europea (ESA) finalizó su colaboración con Roskosmos para lanzar un robot a Marte, y Rusia detuvo los lanzamientos de su nave espacial Soyuz desde un sitio de lanzamiento de la ESA en la Guayana Francesa.

La Unión Soviética y Rusia tienen una larga historia de exploración espacial, y logros como poner al primer hombre en el espacio en 1961 siguen siendo motivo de orgullo nacional.


Una decisión problemática
Análisis de Jonathan Amos, corresponsal de Ciencia de la BBC


Los rusos han estado haciendo ruido sobre su potencial retirada de la EEI durante algún tiempo, pero no está claro qué tan seria es realmente esa decisión.

Han hablado de construir su propio puesto de avanzada, la estación de servicio orbital rusa, pero requeriría un compromiso financiero que el gobierno ruso no ha mostrado para las hazañas espaciales existentes en el país.

Ciertamente, los laboratorios rusos en la EEI están envejeciendo, pero la opinión de los ingenieros es que los módulos pueden funcionar hasta 2030.

Si Rusia se va, no hay duda de que sería problemático. La estación está diseñada de tal manera que los socios dependen unos de otros.

El lado estadounidense de la EEI proporciona la energía; el lado ruso proporciona la propulsión y evita que la plataforma caiga a la Tierra.

Si se retira esa capacidad de propulsión, EE.UU. y sus otros socios (Europa, Japón y Canadá) deberán idear otros medios para impulsar periódicamente la estación más alto en el cielo, algo que podrían hacer los cargueros robóticos estadounidenses.



Rusia se retirará de Estación Espacial Internacional después de 2024



Rusia decidió retirarse de la Estación Espacial Internacional (EEI) después de 2024 y empezar a construir para ese entonces una estación espacial rusa, dijo hoy Yury Borisov, director general de la corporación espacial estatal rusa, Roscosmos.

"Nos concentraremos en crear una estación orbital rusa. Y no nos olvidaremos de la investigación espacial" , dijo Borisov al presidente ruso, Vladimir Putin, en una reunión de trabajo.

En lo que respecta a los actuales proyectos de cooperación internacional a bordo de la EEI, Roscosmos sin duda cumplirá sus obligaciones en relación con sus socios, dijo Borisov, quien fue nombrado jefe de Roscosmos a inicios de este mes.

El futuro del programa espacial tripulado ruso debe girar principalmente en torno a un plan bien concebido, dijo Borisov a Putin sin revelar detalles.