lunes, 10 de julio de 2023

9 de Julio: soberanía, estrategia militar y ámbito espacial
Este nuevo aniversario de la Independencia es una buena oportunidad para reflexionar y comprender que la defensa nacional es un problema de todos los argentinos
Por Juan Martín Paleo


Radar en Río Grande, Tierra del Fuego

Hace poco más de dos siglos nuestro país comenzaba su historia como Nación independiente y soberana. Los hechos políticos y sociales de una época convulsionada por las decisiones extranjeras sobre nuestra patria en formación, dieron inicio a un cambio trascendente. Desde nuestro rol como Fuerzas Armadas, Estado y soberanía son el marco de nuestra existencia, como lo fueron en aquel entonces, aunque la situación fuera más confusa e incierta. A pesar de los profundos cambios ocurridos en el plano internacional, el Estado-Nación sigue siendo el actor central en las relaciones internacionales y en la forma de organización de los pueblos, y esta es la herramienta principal para lograr nuestros objetivos. Por ello me parece oportuno, a partir de esos profundos cambios, relacionar los conceptos de soberanía, defensa y la influencia que el ámbito espacial ejerce hoy sobre los mismos.

Resulta innegable la estrecha relación que la actividad espacial tiene con la defensa, a tal punto que en las naciones más avanzadas del planeta como es el caso de Estados Unidos, Rusia y Japón, han organizado Comandos y Unidades Espaciales para asumir los desafíos de la defensa nacional en el espacio exterior, un ambiente operacional tan concreto como los convencionales.

Las tareas que los satélites de empleo militar desarrollan son variadas, pero radican esencialmente en comunicaciones y exploración o reconocimiento. Además, pueden realizar otras adicionales, tales como localización geográfica, guiado de sistemas no tripulados (incluyendo misiles de muy largo alcance) o incluso la neutralización o destrucción de satélites de eventuales enemigos en caso de conflicto (aunque esta última capacidad no ha sido oficialmente empleada por ningún estado, excepto en pruebas de validación contra satélites propios).

El propósito de este artículo es alertar desde el nivel Estratégico Militar, la seria amenaza a la seguridad nacional que supone la puesta en operaciones de la instalación de antenas de radar para el seguimiento de satélites de órbita baja, por parte de la empresa de capitales británicos LEOLABS en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Esta instalación, en construcción desde principios de año en nuestro territorio, pone de manifiesto la necesidad de disponer de una alerta temprana que permita adoptar a tiempo contramedidas que eviten la afectación de nuestros intereses soberanos.

Abrirle la puerta del gallinero al zorro

La empresa LEOLABS tiene sede en California (EE.UU) pero está compuesta de capitales británicos pertenecientes al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (RUGB). De su propia página web, LEOLABS publica que es la principal empresa mundial proveedora de los siguientes servicios: A) Monitoreo y consciencia situacional de utilidad militar (LEOGUARD); B) Monitoreo de la posición orbital de los satélites (LEOTRACK); C) Identificación y alerta por riesgos de colisión en el espacio (LEOSAFE); D) Asistencia para la ubicación, seguimiento y recuperación de contacto con cargas útiles recién lanzadas a la órbita baja terrestre (LEOLAUNCH); E) Evaluación de los riesgos de colisión satelital; F) monitoreo de lanzamiento de vectores.

Tal es el perfil dual de la empresa (es decir civil y militar) que en la composición del directorio de LEOLABS hay ex miembros del Departamento de Defensa de los EE.UU y de la comunidad de inteligencia de dicho país así como también de la Real Fuerza Aérea Australiana. En efecto las 6 estaciones de radar de LEOLABS están situadas en Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Portugal y Costa Rica. Los tres primeros países pertenecen al famoso acuerdo de “Five Eyes” que dichos Estados posee con el RUGB y Canadá que tiene por objetivo compartir datos de inteligencia.


Estación aérea y radar Villaguay, Entre Rios

En lo que respecta a la amenaza a nuestra seguridad nacional, el RUGB mediante esa instalación está en capacidad de:

1- Brindar alerta temprana y consciencia situacional del espacio de batalla espacial en la órbita baja en la Argentina. Esto en concreto significa que el RUGB podrá monitorear nuestra actividad satelital tanto civil como militar (cuyos proyectos son justamente satélites de órbita baja) desde nuestro propio territorio en Tierra del Fuego.

2- La banda de operación (banda S) declarada por la empresa, coincide con la banda de operación de las estaciones terrenas de emisión y recepción de datos en banda S, recepción en banda X y Ka de los satélites argentinos. Esta significa que podrían interceptar datos y consecuentemente observar objetivos terrestres, marítimos o detectar aeronaves.

3- Seguimiento de trayectorias y lanzamiento de vectores como los que está desarrollando la Argentina desde la CONAE (familia de vectores Tronador).

En algunos foros virtuales se pretende desviar la atención y decir que se estaría aplicando un doble estándar contra la empresa británica LEOLABS, al no pedir el retiro de las agencias espaciales de la Unión Europea (UE) y China por las estaciones de exploración de espacio lejano en Malargüe (Mendoza) y Bajada del Agrio en Neuquén. En primer lugar, ni la UE ni China usurpan territorio nacional desde hace 190 años ignorando todas las resoluciones de la ONU que llaman al RUGB a negociar y solucionar el conflicto por vías pacíficas. Tampoco la UE ni China instalaron bases militares, como Mount Pleasant, en territorio nacional ni militarizaron el Atlántico Sur realizando ejercicios militares cuyo objetivo es mantener la usurpación y coercionar militarmente a la Argentina. A su vez, ni China ni la UE han bloqueado el proceso de recuperación de capacidades militares a nuestro país mediante el veto sistemático a los sistemas de armas que contengan componentes de dicho origen.

En segundo lugar, las instalaciones de las agencias espaciales de la UE y China surgieron de convenios celebrados entre las partes realizados de acuerdo al marco legal vigente. En las cláusulas de dichos convenios Argentina puede usar las antenas instaladas (tanto de China como de la UE) para llevar a cabo sus actividades científicas de interés y en ese uso, también se puede controlar las actividades que las contrapartes realizan.

Por otro lado, no hubo intervención por parte de los ministerios competentes para tal efecto (Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio y Culto y el Ministerio de Defensa). Así por ser LEOLABS una empresa privada y al no mediar ningún tipo de acuerdo como los existentes con la UE y China, LEOLABS estaría en condición de brindarle inteligencia sensible de la Argentina al RUGB o a cualquier otro Estado que quisiera conocer los datos obtenidos por esas antenas de radar. Finalmente, las antenas de la UE y de China por ser concebidas para exploración de espacio profundo no suponen una amenaza a la seguridad nacional.

Misión del Instrumento Militar y el rol de la Inteligencia Estratégica Militar

La Directiva la Directiva de Política de Defensa Nacional (DPDN) es el documento de máximo nivel que describe el escenario internacional, le impone la misión al instrumento militar y establece los lineamientos que debe seguir el instrumento militar para cumplir esa misión. Esa Directiva es impartida por el Presidente de la Nación que de acuerdo a nuestra Constitución es el Jefe del Gobierno y Comandante en Jefe de las FF.AA.

La DPDN vigente establece que “(…)la persistente presencia militar, ilegítima e ilegal del REINO UNIDO DE GRAN BRETAÑA E IRLANDA DEL NORTE en las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR, SÁNDWICH DEL SUR y los espacios marítimos e insulares correspondientes obliga a tomar los recaudos de planificación de capacidades, despliegue y organización acordes por parte de nuestro sistema de Defensa.



A los efectos de garantizar los intereses vitales de la Nación, deben preverse y mantenerse los mecanismos necesarios para el control, la vigilancia, el reconocimiento y la producción de inteligencia militar estratégica de los espacios aeroespaciales, marítimos, terrestres y ciberespaciales. Este marco situacional debe ser abordado a partir de niveles de disuasión razonables, en cumplimiento de la misión primaria y esencial del INSTRUMENTO MILITAR”.

Como se puede apreciar la instalación de la base de radar de la firma de capitales británicos LEOLABS resulta totalmente incompatible con la misión militar impartida por el Presidente de la Nación a las FF.AA a través de la DPDN.

En efecto como bien señala la DPDN el dominio aeroespacial resulta de vital interés para la nación en lo que se refiere a la producción de inteligencia estratégica militar. En el marco de nuestra Estrategia Militar Multicapa de Restricción de Área el dominio aeroespacial constituye nuestra primera capa de defensa a los fines de monitorear y estar en condiciones de anticipar mediante el empleo de satélites las maniobras de posibles Amenazas Estatales Militares Externas (AEME). Ser vulnerable en esta primera línea de defensa nos dejaría sin consciencia situacional para monitorear el ejercicio de nuestra soberanía en nuestro territorio y espacio jurisdiccionales y quedaríamos sin la capacidad de anticipar un ataque de una AEME.

Como muestra el conflicto en Europa del Este y las imágenes que son de público conocimiento, el empleo de satélites y radares es de vital importancia a los fines de desplegar a las FF.AA. de acuerdo a la dirección de la maniobra militar del enemigo; mantener la comunicación y poder saber la situación de las unidades empeñadas e identificar las posiciones/blancos de interés del enemigo. Cabe destacar que no sólo están participando los satélites de Estados sino que existe una vasta red de empresas satelitales privadas proveyendo información en tiempo real a las partes involucradas. El caso más conocido es el del mediático empresario de origen sudafricano. Esta tendencia del conflicto moderno del empleo de empresas con fines militares nos obliga a repensar algunos aspectos de la capa de defensa anticipar.

¿Y por casa, cómo andamos?

Nuestro país se encuentra a la vanguardia regional en el desarrollo, puesta en órbita y operación de diferentes tipos de satélites, con una experiencia que se remonta al LUSAT 1, lanzado al espacio en 1990 y que ha dejado de cumplir las funciones de comunicaciones previstas por agotamiento de sus baterías; sin embargo su radio baliza, de diseño argentino, aún sigue enviando datos de telemetría y continua en la órbita original, constituyendo un récord internacional en la materia.



En el año 1991, se crea la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), responsable del Plan Satelital Argentino, el cual ha llevado a la puesta en órbita de una serie de satélites de investigación científica (serie SAC A a D), de apoyo en casos de emergencia emergencias en colaboración con Italia (SAOCOM) y de comunicaciones (ARSAT 1 y 2).

Otras organismos desarrollaron nano satélites y micro satélites con aplicaciones variadas, entre los que se pueden citar a los CubeBug-1 y CubeBug-2, desarrollados por la empresa Satellogic en colaboración con INVAP y el PEHUENSAT 1, para comunicaciones, desarrollado por la Universidad Nacional del Comahue, entre otros.

Todos los descriptos precedentemente son satélites de órbita baja, con tiempo de cobertura efectivo reducido sobre el territorio nacional, con excepción de los ARSAT que son geoestacionarios, es decir, orbitan a gran distancia de la tierra siguiendo su movimiento de rotación y asegurando la cobertura permanente.

Son muchas las empresas y organizaciones nacionales (esencialmente centros de investigación universitarios o militares) involucradas en la concepción, diseño, desarrollo, fabricación, puesta en órbita y operación de satélites, pudiendo mencionar a INVAP, Satellogic, DIYsatellite, la Universidad de San Martín, la de Córdoba, el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de la Defensa (CITEDEF), VENG, y muchas otras de reconocida experiencia y consistencia tecnológica.

Estas capacidades son una muestra de soberanía tecnológica que es preciso mantener e incrementar.

El dominio espacial: necesidad excluyente del planeamiento estratégico militar

Como hemos expresado en otras oportunidades el Estado Mayor Conjunto ha adoptado, producto de los estudios y conclusiones de un detallado trabajo de planeamiento, una estrategia o concepto de empleo del Instrumento Militar que se denomina multicapa ya que concibe a la defensa como varios sistemas de operaciones multidominio dispuestos en profundidad o capas, compuestos por diversas capacidades que operan en forma sincronizada, ágil e integrada en sus dimensiones físicas (aire, mar, tierra, espacio exterior) como no físicas (información, ciber, espectro electromagnético), procurando limitar la libertad de acción del enemigo en una zona de operaciones mediante acciones militares no lineales de desgaste, rehusando el enfrentamiento decisivo.

La vigilancia espacial constituye un recurso insustituible en la estrategia de defensa adoptada y, en tal sentido, se han definido necesidades, características generales, prestaciones requeridas y prioridades para el desarrollo y operación de satélites, en el corto y mediano plazo, siendo considerados inicialmente necesarios, los de comunicaciones y los de observación y vigilancia.

A pesar de que nuestro instrumento militar se encuentra en un proceso de recuperación de capacidades militares, basado en la incorporación de nuevas tecnologías y en un marco de recursos financieros reducidos, las capacidades nacionales en la materia se encuentran en un incipiente desarrollo, lo que hace factible considerar que los futuros satélites militares argentinos sean de construcción nacional, y en un período un poco más extenso, puestos en órbita por nuestros propios vectores.

Tal es así que, en base a requerimientos operativos preexistentes en las Fuerzas Armadas y en el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFFAA), se implementó en el ámbito del Ministerio de Defensa, una “Mesa de Satélites”, con el objeto de constituir un espacio de conocimiento mutuo entre las organizaciones militares y los organismos especializados en la materia, definir los requerimientos de detalle, y poder satisfacer de manera sinérgica y eficiente, las necesidades satelitales de la defensa.

A partir de esto, y partiendo de un convenio existente entre el Ejército Argentino y CITEDEF, el Estado Mayor Conjunto puso a consideración de las autoridades, un programa esquemático para el desarrollo del Sistema Satelital de la Defensa.

Dicho convenio entre el Ejército y CITEDEF, considera, a partir de un nano satélite aportado por CITEDEF, su equipamiento por parte de la Dirección General de Comunicaciones e Informática del Ejército Argentino, con medios de retransmisión de comunicaciones, la instalación de una estación terrena de control, seguimiento y operación del satélite y la capacitación y adiestramiento de personal de las tres fuerzas armadas en dichas actividades.

El lanzamiento, será realizado por SPACE X a mediados del año 2024, a través de los servicios brindados por una empresa española.

El satélite del tipo CubeSat ήSatélite, tiene una vida útil mínima de 3 años, un peso inferior a dos kilogramos equipado y el retransmisor de comunicaciones, tendría una velocidad mínima de transmisión de 19,2 kbps.

Como vemos, las capacidades tecnológicas existentes y el know how local, permitirán disponer de una red satelital de comunicaciones propia del sistema de defensa, y capacidades propias satelitales de vigilancia y observación, en un horizonte de entre 5 y 8 años.


Radar de Vigilancia y Control Aéreo

Política, Defensa y Soberanía

Como mencioné en párrafos anteriores, estas capacidades expresadas constituyen una muestra de soberanía tecnológica y traen aparejado el desarrollo de una infraestructura de generación de conocimientos científicos y tecnológicos vinculados a la Defensa y de un aparato industrial capaz de producir equipamiento y sistemas a partir de esos conocimientos, traccionando consecuentemente al resto del sistema productivo del país con una fuerte repercusión en la generación de puestos de trabajo altamente calificados.

No obstante, desde varios sectores del ámbito nacional se potencia esta situación en un nicho tecnológico en el cual nuestro país se encuentra avanzando a paso firme, razón por la cual resulta importante considerar desde el punto de vista de la competencia por la conectividad en el Atlántico Sur analizar en detalle las infraestructuras que se desarrollan, fundamentalmente aquellas que puedan ser de interés para el ámbito militar por las ventajas o desventajas que representen para nuestra soberanía en el espacio a partir de la autorización para la instalación de sistemas de seguimiento y rastreo de objetos en el espacio, por parte de estados o de empresas extranjeras, especialmente si las mismas se encuentran relacionadas con la potencia militar extra regional que mantiene usurpada parte de nuestro territorio soberano, explota nuestros recursos naturales y veta sistemáticamente nuestro acceso a sistemas de armas que permitan recuperar capacidades perdidas a nuestro instrumento militar aunque solo contengan un chip o tornillo de origen británico.

En el marco de una estrategia basada en el principio de la Conectografía, que relaciona Infraestructuras con Cadenas de Suministros, disponer de una constelación de satélites geoestacionarios propios constituye una infraestructura vital que contribuirá en forma exponencial a mejorar la conectividad de nuestro país en general y de nuestras FFAA en particular.

Conclusiones

La Maniobra Estratégica está compuesta por mensajes, que se transmiten con hechos, palabras e inclusive con silencios. Nuestra Maniobra Estratégica está compuesta de hechos de importancia como la reapertura de la Brigada X de la Fuerza Aérea en Río Gallegos, el puente aéreo entre la Argentina Continental y la Argentina Insular (Tierra del Fuego), el radar de vigilancia aérea en Río Grande, la creación de una Guarnición Militar Conjunta en Tierra del Fuego, materializada por la Base Naval Integrada y la Base de Despliegue Adelantada de la Fuerza Aérea en Ushuaia, la apertura de una Unidad del Ejército Argentino en Tolhuin y la reapertura de Petrel como nueva puerta de acceso a la Antártida. Este mensaje que materializa nuestra maniobra tienen lógicamente que tener una respuesta de nuestro oponente, con quien estamos compitiendo. Cuando se produce una competencia en un escenario (en este caso el Atlántico Sur) ambos competidores emiten sus mensajes. Al mensaje estratégico argentino, Gran Bretaña responde instalando en forma indirecta, a través de una empresa privada un radar…en Tolhuin!!!. Sería de una inocencia inaceptable en este nivel de Conducción considerar lo acontecido como una mera casualidad.

La utilización de empresas privadas con estrechos vínculos con las Fuerzas Armadas de otros Estados para obtener información y de esa manera aumentar su capacidad militar, ya resulta una tendencia insoslayable en los conflictos armados de la actualidad.

En un mundo en el que las tensiones se diversifican y multiplican nuestra misión principal sigue siendo la defensa integral de nuestra soberanía nacional. Sería ingenuo no comprender que estamos inmersos en la competencia estratégica de los grandes actores globales. Argentina y el Atlántico Sur son parte de su escenario competitivo, impactando en términos de nuestros intereses en la soberanía de los territorios usurpados, sus recursos naturales y la conectividad en la proyección sobre la Antártida. En esto radica la superlativa importancia de invertir en nuestro Instrumento Militar como una verdadera política de Estado con su consecuente continuidad en el tiempo.

Por ello este nuevo aniversario de la Independencia de nuestra patria es una buena oportunidad para reflexionar y comprender que la defensa nacional es un problema de todos los argentinos, y debe constituir la primera luz de alarma para estar atentos ante situaciones como la analizada en este artículo, si es que realmente pretendemos seguir siendo un país libre y soberano.



Empieza a armarse el gran Radiotelescopio del Hemisferio Sur
Comenzarán a llegar a Calingasta las partes constitutivas del Radiotelescopio chino argentino conocido como CART, un monumental instrumento que será único en Sudamérica y que podrá ser operado por personal científico de la Universidad Nacional de San Juan, de la Argentina y del mundo. Es un hecho que hace crecer la astronomía del Hemisferio Sur y sucede en consonancia con el perfil de potencia en la materia que exhibe la provincia de San Juan, declarada en 2019 como Capital Nacional del Turismo Astronómico.
Por Fabián Rojas




El 17 de julio de 2019 tanto el Senado como la Cámara de Diputados de la Nación sancionaban con fuerza de Ley: “Artículo 1°- Declárase ‘Capital Nacional del Turismo Astronómico’ a la provincia de San Juan”. Habían pasado cosas para que ello sucediera porque San Juan desde hace décadas es una potencia en astronomía. Y la Universidad Nacional de San Juan tuvo y tiene mucho que ver con ello.

Por ejemplo, ya en 1974 la UNSJ firmó el primer convenio internacional de colaboración para investigar en la Estación de Altura “Carlos Ulrico Cesco” (Barreal – Calingasta): fue con la Universidad de Yale, de Estados Unidos. Quince años después, en 1989, el convenio fue con China. De allí nacieron las instalaciones de los telescopios Astrolabio Fotoeléctrico (funciona desde 1992) y del Láser Satelital (desde 2005) en el Observatorio “Félix Aguilar” (OAFA) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) de la UNSJ. Del OAFA depende el Observatorio Cesco.

Cronología

Pero tal vez el mayor proyecto astronómico internacional que operó de antecedente para llegar a ser Capital Nacional de Turismo Astronómico se dio en 2004. Y fue también con China, con la Academia de Ciencia de China. Ese fue el Proyecto CART, Radiotelescopio Chino Argentino, que será único en Sudamérica. Desde aquel año se firmaron convenios de entendimiento entre la UNSJ, el CONICET y el Gobierno de San Juan para instalar un gran radiotelescopio fabricado en China con una antena de 40 metros de diámetro (y un peso de mil toneladas) en Barreal, en la zona de El Leoncito, en ámbitos del Observatorio Carlos Cesco. En 2014 el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación aprobó el proyecto y enfatizó las posibilidades de colaboración entre CART y otros radiotelescopios del país, como “LLAMA” en Salta y “AGGO” en Buenos Aires. En 2015, se firmó el Acuerdo Marco entre la UNSJ, CONICET, Gobierno de San Juan y el Observatorio Astronómico Nacional de China. Es decir, el proyecto CART es una política de Estado para la Argentina.

Llegan las partes

En Barreal, en tierras del Observatorio Carlos Ulrico Cesco de la UNSJ, está construida la fundación, la obra civil, en la cual estará montado este Radiotelescopio. Las partes del instrumento arribarán en agosto a San Juan. Ya salieron de China en barco y, en Argentina, desde el Puerto de Zárate, se transportarán en camiones. El impacto ambiental del proyecto del camino de acceso, elaborado por la Escuela de Ingeniería de Caminos de Montaña (EICAM) de la UNSJ y ejecutado por la Dirección Provincial de Vialidad, ya fue aprobado. Llegarán 24 personas de China, de la empresa fabricante, para trabajar en la parte técnica y de ensamblado y habrá más personas, al menos unas diez, de San Juan también en la tarea.

Señales del cielo

Una vez en Calingasta las partes del Radiotelescopio, su ensamble demandará alrededor de doce meses. Luego habrá seis meses de puesta a punto y calibración del instrumento. Es decir que entre mediados de 2024 y 2025 estaría operativo. El Radiotelescopio CART, que básicamente es una antena destinada a captar señales del universo, se ve como un enorme plato que apuntará al cielo, montado sobre un soporte giratorio. El radiotelescopio no puede emitir señales sino sólo recibirlas. “Científicamente trabajará gente de acá, de la UNSJ, de las universidades de La Plata y de Córdoba, de toda la Argentina y de otras partes del mundo. Se deberán presentar propuestas de trabajo a un Comité Científico que está formado por tres personas argentinas y tres chinas. De Argentina son dos de la UNSJ, Ana Pacheco y Ricardo Podestá, ambos del OAFA, y la tercera es la presidenta de la Asociación Argentina de Astronomía, Gabriela Castelleti”, indica el Dr. Marcelo Segura, coordinador del Proyecto CART.

Contra la desigualdad

El Radiotelescopio CART ayudará a mejorar las tecnologías satelitales de observación de la Tierra. Y también de navegación GPS, porque para el buen funcionamiento de esa navegación se debe conocer la órbita de los satélites con exactitud. Existe una red global de radiotelescopios con fines astrométricos y geodésicos que tiene unos cincuenta instrumentos operativos, pero la mayoría de esos telescopios están concentrados en el Hemisferio Norte. Es una suerte de desigualdad geo – tecno – astronómica. “El CART sería el cuarto, pero en todo el Hemisferio Sur hay sólo tres telescopios de estas características. Hay dos en Australia y uno en Sudáfrica. En el mundo hay unos cien telescopios así, o sea que los otros 97 están en el Hemisferio Norte. Por eso la instalación en San Juan es algo muy bueno no sólo para la provincia, sino que es una contribución al mundo”, reflexiona Marcelo Segura.

Más ciencia para la UNSJ

Así es que la instalación de este gran instrumento en Calingasta mejorará la cobertura global de la red de radiotelescopios y la determinación de los parámetros astro-geodésicos en el Hemisferio Sur y, en especial, en Argentina. Pero para la UNSJ también significará un engrosamiento de su ciencia. Lo dice Marcelo Segura, quien es ingeniero electrónico y docente en la Facultad de Ingeniería, en la FCEFN e investigador en el OAFA: “Obviamente que el CART le va a venir muy bien a la carrera de Astronomía, pero también a la electrónica porque todo el procesamiento de señales y antena es todo electrónica. Si no está toda la parte del procesamiento electrónico no se podría hacer nada”. También llevará el CART a que la FCEFN desarrolle una nueva especialidad de Astronomía: la Radioastronomía.

El CART no puede usarse para otros fines que no sean científicos. Sólo puede ser usado en investigaciones astronómicas y de geodesia, la ciencia que estudia la forma y dimensiones de la Tierra y establece coordenadas sobre ella. “Esto le vendrá muy bien además al OAFA en la parte de la geodesia, que ahora, al sumar la técnica de un Radiotelescopio en El Leoncito pasaría a ser Estación de primer nivel mundial. La mayoría de estas estaciones se encuentran en el Hemisferio Norte”, señala Segura.

Y llega la Asociación Argentina de Astronomía

Entonces, para no desentonar con esto de la importancia de San Juan en materia astronómica, en septiembre, mientras se ensambla el gran Radiotelescopio CART en Barreal, en la capital sanjuanina se realizará la 65º Reunión Anual de la Asociación Argentina de Astronomía. El encuentro de personal astrónomo de todo el país, que será entre el 18 y el 22 de septiembre, está organizado por el Comité integrado por personal docente y de investigación de la FCEFN de la UNSJ, porque es Unidad Académica formadora en esta ciencia. Será en el Auditorio Eloy Camus del Centro Cívico. “El viernes 23 de septiembre habrá una subida hasta el Observatorio Cesco para que los radioastrónomos que vengan puedan ver la obra”, asiente Marcelo Segura.

Qué es la Radioastronomía

La radioastronomía es una rama de la astronomía que explora el universo detectando radiación electromagnética que es emitida por los cuerpos celestes en la denominada banda de radio del espectro electromagnético. La radioastronomía ha ocasionado un importante incremento en el conocimiento astronómico, particularmente con el descubrimiento de muchas clases de nuevos objetos, tales como los pulsars, cuásars, galaxias activas y el de la radiación de fondo de microondas.

Una oleada científica a San Juan

Este proyecto le permitirá a la UNSJ y a la provincia contar con un número mayor de personas científicas provenientes de otros centros de investigación del país y el mundo. También posibilitará la llegada de personal técnico y de la ingeniería necesarios para la operación del radiotelescopio. Además, demandará mayor cantidad de personas de la zona para cumplir funciones de servicio.

Calingasta, la astronomía y el turismo

Otra consecuencia fundamental del proyecto es que consolidará a Calingasta como lugar de privilegio para el desarrollo de proyectos turísticos relacionados con la Astronomía y, con ello, la puesta en valor de otros atractivos del departamento.



jueves, 6 de julio de 2023

Pipinas: epicentro del desarrollo espacial argentino
Argentina avanza en su Plan Espacial: desarrolla componentes fundamentales del prototipo del lanzador Tronador ll, que ubicará a la Argentina entre los diez países con acceso propio al espacio. Un proyecto que no solo impulsa el desarrollo tecnológico del municipio, sino que además, crea oportunidades de empleo calificado y promueve el turismo educativo.
Por Diana Costanzo


Primer prototipo del tanque estructural del Tronador II.

Argentina está cada vez más cerca de lograr otro hito en su desarrollo espacial: paso a paso, avanza la construcción del prototipo del lanzador Tronador ll. Cuando la versión final esté lista, el país ingresará al selecto grupo de unas diez naciones capaces de completar el ciclo satelital.

En el marco del Plan Espacial Nacional ya se construyen y operan satélites, que pronto serán puestos en órbita. Un equipo de profesionales de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y de la empresa VENG acaba de diseñar, fabricar e integrar un tanque de primera etapa del lanzador.

El proyecto Tronador tiene el objetivo de colocar satélites en órbitas bajas a 600 kilómetros de la Tierra. "Es una política pública que requiere una inversión sostenida y apoyo político a largo plazo. En algunos momentos del país estos recursos no fluyeron con la misma velocidad que en otros. Por eso, debimos bajar el ritmo de trabajo, aunque nunca lo detuvimos. Ahora estamos avanzando en el desarrollo de los componentes críticos", cuenta a El Editor Daniel Rocca, gerente de Acceso al Espacio de la CONAE. Y detalla: "En el Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba, se construyen los sistemas de propulsión, y en el Centro Espacial de Punta Indio (CEPI), el fuselaje". Antes de concretar el lanzador final, el Tronador II-250, se probarán dos prototipos, el TII-70 y TII-150.


El Proyecto Tronador tiene el objetivo de colocar satélites en órbitas bajas a 600 km de la Tierra.


Pipinas, protagonista del desarrollo espacial

Donde comienza la bahía de Samborombón, en el este de la provincia de Buenos Aires, se encuentra el CEPI. Está emplazado en la localidad de Pipinas. "En 2011, el intendente Hernán Y Zurieta vio la posibilidad de que parte del proyecto Tronador ll se ubique en la base aeronaval local. Se firmó un convenio entre el Ministerio de Defensa, la Municipalidad y la CONAE. Se buscó un lugar para hacer el lanzamiento y fue elegido el predio Capetina, en Punta Piedras. El primer lanzamiento, del vehículo experimental VEx 1A, se realizó en 2014. Luego se instaló el centro espacial donde antes funcionaba la fábrica Corcemar", cuenta a este medio que el jefe comunal interino de Punta Indio, David Angueira, quien recibió al presidente Alberto Fernández y a una comitiva para la presentación del prototipo del tanque del vehículo espacial.

Desde allí, se realizará el lanzamiento del TII-70 que se estima será a comienzos de 2026. "Pipinas se eligió por su cercanía con la costa y por su ubicación geográfica. Al estar cerca del agua, es muy conveniente para la seguridad en los ensayos", explica el ingeniero de la CONAE Daniel Rocca. Además, significa una oportunidad de desarrollo para el municipio: "Es un proyecto de alcance nacional, único en Latinoamérica. Requiere de empleos calificados y les da a los jóvenes la posibilidad de elegir carreras específicas. Impulsa el desarrollo del turismo educativo, y la instalación de pequeñas industrias", agrega el intendente de Punta Indio. El TII-150 y el TII-250 también serán lanzados desde la provincia de Buenos Aires: será en el Centro Espacial Manuel Belgrano, en Bahía Blanca.


Fases de vuelo del lanzador Tronador II.


Argentina rumbo al espacio

VENG es el brazo ejecutor de los proyectos de desarrollo de medios de acceso al espacio de la CONAE, y su contratista principal para el lanzador. "El Tronador II se encuentra en la fase de diseño conceptual y de validación de las tecnologías", cuenta Pablo Hollar, gerente de Vehículos Espaciales de la empresa. "Propulsa a través de la combustión de dos líquidos, uno es el combustible (querosene grado espacial) y otro es el oxidante (oxígeno líquido). Un equivalente se puede hacer con un auto, en el que el combustible es la nafta y el oxidante es el oxígeno del aire que entra al motor", explica.

¿Por qué hay que construir prototipos antes del desarrollo final? "Debe funcionar a la perfección durante su fase operativa. Los subsistemas deben operar en el momento justo y bajo condiciones muy exigentes. Para mitigar riesgos y disminuir los costos, se utilizan prototipos. Son versiones más pequeñas y simples que permiten realizar pruebas de manera veloz", detalla Hollar.

En Argentina se fabrican satélites, se operan desde las estaciones terrenas, y se ofrecen servicios. Para completar la cadena, lo único que falta es el lanzador. "Va a proporcionar al país independencia tecnológica, impulsará el desarrollo de la industria espacial, brindará acceso autónomo al espacio y fortalecerá la colaboración internacional", finaliza el gerente de Vehículos Espaciales de VENG. En el mismo sentido se expresa desde la CONAE Daniel Rocca y agrega: "Los países que requieran de los servicios del lanzador podrán utilizarlo, y esto representará un ingreso de divisas", asegura. Cuando el Tronador II esté a punto para despegar, Argentina será uno de los pocos países capaces de llegar por sus propios medios al espacio.



San Juan recibirá un telescopio de última generación para su Observatorio “CASLEO”
Es parte de la tercera convocatoria del Programa Equipar Ciencia, de Nación, para sumar equipos de mediano y gran porte. El nuevo equipo se instalará en el Complejo Astronómico "El Leoncito", a fin de año.


Complejo Astronómico "El Leoncito", en San Juan.

La Universidad Nacional de San Juan recibió financiamiento para distintas unidades e Institutos de doble dependencia, a través del programa Equipar Ciencia. Entre estas unidades el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO) podrá adquirir un telescopio óptico de última generación.

Al respecto el secretario de Ciencia y Técnica de la UNSJ, Eric Laciar, relató que “cuando el Ministerio de Ciencia y tecnología de la Nación llamó a la tercera convocatoria de Equipar Ciencia que tiene como objetivo la adquisición de equipo de mediano y gran porte, la UNSJ, junto al CONICET, el CASLEO y en acuerdo con la Universidad Nacional de la Plata decidieron presentarse. Esto, hoy permite la compra de un equipo importante”.

“El equipamiento para el CASLEO – continuó diciendo la autoridad- surgió a partir de una visita que hizo el presidente (cargo equivalente al de rector) de la Universidad Nacional de La Plata en el mes de febrero, junto con la decana de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas. Desde la UNSJ los recibimos el rector, el director del CASLEO y yo. En esa oportunidad acordamos pedir este equipamiento a través de la Universidad Nacional de la Plata”.

Cuádruple dependencia

Sergio Cellone, director del CASLEO, habló sobre el telescopio que será financiado por el Programa Nacional Equipar Ciencia. “El CASLEO tiene cuádruple dependencia: de las Universidad Nacionales de San Juan, La Plata, de Córdoba y el CONICET. Este telescopio ingresa a través de la Universidad Nacional de la Plata, pero habrá una interacción virtuosa entre las universidades y el CONICET”, dijo.

“Este es el primer telescopio moderno que se va a instalar en el CASLEO desde su inauguración -agregó el director- con acceso a toda la comunidad astronómica argentina. Hace 36 años se instaló el telescopio óptico Jorge Sáez de 2,15 metros, el de mayor tamaño que hay en el país. Este nuevo telescopio es de menor tamaño, pero de última generación, automatizado, robotizable, y podrá hacer observaciones automáticas. Su funcionamiento se complementará con el del telescopio que ya está operando”, añadió.

Pasos a seguir

Luego, aseguró que “los pasos a seguir a partir de la obtención del financiamiento es convocar a licitación internacional. La compra del equipo viene con la instalación incluida a través de sus técnicos propios. Desde el CASLEO habrá que construir una base, pilar. El telescopio no es confeccionado a medida, proviene de una serie, lo cual acorta los tiempos y abarata los costos. Estimamos que en un plazo de seis meses lo podrían estar entregando. Luego deviene la instalación, por lo que en un plazo de un año o año y medio estaría listo para probarse”.

Finalmente agregó: “Esta incorporación afirma a San Juan como polo astronómico de importancia en el país. Tenemos buenos cielos a los que hay que cuidar que no se contaminen. Además, tenemos el recurso humano formado en el CASLEO y la infraestructura técnica. Todo esto muy valioso a la hora de ir pensando en nuevos proyectos astronómicos”.



miércoles, 5 de julio de 2023

Un año en Marte: voluntarios pasarán 367 días encerrados en una simulación de la NASA
Es la primera de las tres simulaciones planificadas, por la agencia espacial, de la superficie marciana.


Voluntarios de la misión de la NASA.@NASA_Johnson

Este lunes se cumple una semana desde que cuatro voluntarios decidieron ingresar a un proyecto de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) que los mantendrá encerrados durante un año completo en un simulador del planeta Marte. El estudio tiene el objetivo de conocer las consecuencias físicas y psicológicas del grupo al salir, además de los desafíos de una verdadera misión al planeta rojo.

La simulación, llamada CHAPEA (Analogía de exploración de la salud y el rendimiento de la tripulación), es la primera de las tres previstas por la agencia espacial. Las personas pasarán los días de la misión participando en diversas actividades como el cultivo de cosechas, paseos espaciales simulados, mantenimiento del hábitat y experimentos científicos.

El hábitat de 158 metros cuadrados, construido con impresiones 3D, se ubica en el Centro Espacial Johnson, en Houston, Texas. El mismo cuenta con una zona para vivir con cuatro pequeños dormitorios, una sala de estar, una zona para cultivar alimentos y una enfermería. Además, la zona exterior simula la superficie marciana.

Los objetivos de la investigación

Astrónomos y científicos investigarán factores como: las limitaciones de recursos, las fallas de los equipos, los retrasos en las comunicaciones, entre otros, que podrían ser desafiantes en una expedición humana a Marte. Esta información ayudará a la NASA a tomar decisiones para diseñar y planificar una futura misión humana al planeta.

La tripulación encerrada deberá realizar actividades durante el proyecto, tales como: caminatas espaciales simuladas que incluyen realidad virtual, comunicaciones, crecimiento de cultivos, preparación y consumo de comidas, ejercicio, actividades de higiene, trabajo de mantenimiento, tiempo personal, trabajo científico y sueño.

Quiénes son los voluntarios

  • Kelly Haston: científica investigadora con experiencia en la construcción de modelos de enfermedades humanas. Ha encabezado proyectos innovadores basados en células madre que derivan múltiples tipos de células para trabajar en infertilidad, enfermedades hepáticas y neurodegeneración.
  • Ross Brockwell: ingeniero estructural y administrador de obras públicas. Su trabajo se enfoca en infraestructura, diseño de edificios, operaciones y liderazgo organizacional.
  • Nathan Jones: médico certificado en medicina de emergencia. Se especializa en medicina prehospitalaria y austera.
  • Anca Selariu: microbióloga de la Marina estadounidense. Su experiencia abarca el descubrimiento y la fabricación de vacunas virales, la transmisión de priones, el desarrollo de terapias génicas y la gestión de proyectos de investigación de enfermedades infecciosas. 


Fuente: ambito.com
El James Webb detecta la molécula esencial de la vida
Otra primicia para el telescopio espacial James Webb: el carbono es vida, y los científicos dicen que el telescopio acaba de detectar una molécula de carbono en la nebulosa de Orión.
por Esteban Pardo


Esta es la región de la nebulosa de Orión donde se encuentra el disco protoplanetario d203-506. Ahí fue donde se detectó la molécula CH3+Imagen: ESA/Webb, NASA, CSA, M. Zamani (ESA/Webb), the PDRs4All ERS Team

Uno de los problemas más importantes de la ciencia moderna sin resolver se resume en la siguiente pregunta: ¿cómo surgió la vida a partir de la materia inerte? Todavía no lo sabemos, pero tenemos una buena idea de cuáles son los pasos necesarios, por ejemplo, la formación de moléculas orgánicas complejas, como los aminoácidos, a partir de otras más simples, como CH3+ o metilo.

La vida como la conocemos está basada en el carbono

La molécula CH3+, también conocida como catión metilo (antes llamada también radical libre metilo), ha sido detectada en el espacio por primera vez por el Telescopio Espacial James Webb. Los resultados preliminares y sin editar se publicaron el 26 de junio de 2023 en la revista Nature.

Las moléculas orgánicas están basadas en carbono. Contienen átomos de carbono unidos a átomos de hidrógeno, pero también pueden unirse a otros elementos, como oxígeno, nitrógeno o fósforo.

Todo lo que nos hace a nosotros y a toda la vida en la Tierra se basa en el carbono.

La CH3+ es una molécula orgánica muy simple, solo un átomo de carbono y 3 átomos de hidrógeno. Pero reacciona con otras moléculas para formar otras más complejas. Su presencia en el espacio nos dice que los componentes básicos para la vida están presentes ahí, más allá de nuestro planeta.

"Este CH3+ es un iniciador de muchas reacciones más complejas muy interesantes", dijo Stephan Schlemmer, profesor de física experimental en la Universidad de Colonia en Alemania. Schlemmer formó parte de un equipo internacional que trabajó en los últimos hallazgos.

Buscando huellas moleculares en el espacio

Los científicos encontraron las huellas dactilares de la molécula CH3+ en la luz proveniente de un disco giratorio de polvo y gas alrededor de una estrella joven. El disco está en la Nebulosa de Orión, a 1.350 años luz de la Tierra.

La nebulosa de Orión es visible a simple vista, aunque solo es posible ver un punto en la espada de Orión, ligeramente debajo del cinturón.


Aquí se ilustra la ampliación paso a paso desde la región de la nebulosa más grande a la izquierda, hasta el área más específica en la parte superior derecha, y el disco protoplanetario en la parte inferior derecha.Imagen: ESA/Webb, NASA, CSA, M. Zamani (ESA/Webb), the PDRs4All ERS Team


La luz visible es solo una fracción de la imagen completa. Pero cada átomo y molécula absorbe o emite luz de forma única, con su propia paleta de colores específica.

Por ejemplo, el hidrógeno, el más simple de los átomos, cuando se excita emite un resplandor rojo, y si se mira a través de un prisma, se ven cuatro líneas características que componen su espectro.

Los científicos conocen a esta técnica como "espectroscopia" y en el espacio usan el Telescopio Espacial James Webb para aplicarla.

Un descubrimiento inesperado

Pero cuando los astrónomos capturaron el espectro de este planeta formando un disco, se llevaron una sorpresa. "Nadie sabía lo que era", dijo Schlemmer.

Así que empezaron a buscar a otros científicos que pudieran ayudarles y encontraron el laboratorio de Schlemmer.

El laboratorio había estado estudiando la huella dactilar de las moléculas y analizó CH3+ en detalle. Y eso permitió a los científicos hacer coincidir la huella dactilar desconocida detectada por el James Webb con esta molécula específica que da vida.



Fuente: dw.com

lunes, 3 de julio de 2023

Se inauguraron las nuevas instalaciones del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular
El espacio perteneciente al CONICET y la Universidad Nacional de La Plata estrenó un ala con subsuelo y tres plantas que se anexa al edificio histórico.


Inauguración de las nuevas instalaciones del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (IBBM, CONICET-UNLP). Foto: CONICET La Plata - Rayelen Baridon.

Diez oficinas, una sala de reuniones y otra de seminarios, un amplio salón comedor, un taller y cinco sanitarios son los nuevos espacios del Instituto de Biotecnología y Biología Molecular (IBBM, CONICET-Universidad Nacional de La Plata) que acaban de quedar inaugurados en un acto que contó con la presencia del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus; la presidenta del CONICET, Ana Franchi; la directora y el vicedirector del CONICET La Plata, Gloria Chicote y Carlos Della Védova y el presidente de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Martín López Armengol.

Con una inversión de más de 46 millones de pesos, la nueva edificación permitirá una distribución más eficaz de las cerca de cien personas que allí se desempeñan.

La ampliación, con una diagramación moderna y funcional, se distribuye en una unidad con subsuelo y tres plantas lindantes al edificio que el IBBM ocupa desde sus inicios, dentro del predio de la Facultad de Ciencias Exactas (FCEx, UNLP), en el bosque de la ciudad. Las obras, que comenzaron en 2018 y se fueron llevando adelante de manera progresiva, suman 340 m2 –además de importantes refacciones en otros 40 m2–, que representan un aumento del 30 por ciento de la superficie cubierta total de la Unidad Ejecutora (UE). El principal valor radica en la posibilidad de separar físicamente los espacios de laboratorio y equipamiento de aquellos destinados al trabajo de oficina y reuniones.

Sobre el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular

El IBBM se dedica al estudio de interacciones de microorganismos con hospedadores vegetales y también con el ser humano, esto es, patógenos virales y bacterianos, y al desarrollo de herramientas diagnósticas, entre otros. Su plantel científico asciende a 93 personas entre investigadores e investigadoras, becarios y becarias, personal de apoyo y pasantes. “Todos y todas estuvieron sumamente comprometidos con el desarrollo de esta obra, que se hizo de a poco y con gran esfuerzo. Creo que la vamos a extrañar”, expresó Antonio Lagares, su director, quien subrayó: “A nivel funcional nos va a cambiar muchísimo, porque atravesar la puerta hacia la nueva ala implica pasar a un ambiente sin guardapolvo, bioseguro, donde se podrá desde almorzar hasta trabajar en completo silencio. Los lugares que quedan libres, a su vez, serán transformados en laboratorios, aumentando su capacidad en aproximadamente 25 puestos”.

Además de los aspectos de renovación y funcionalidad, la ampliación guarda un costado emotivo relacionado con dos de las nuevas salas, bautizadas en homenaje a dos investigadores científicos ya fallecidos que realizaron importantes aportes al campo de la bioquímica y la biotecnología en Argentina y fueron pilares en la creación y trayectoria del IBBM. Se trata de Gabriel Favelukes y Oscar Grau, ambos Profesores Eméritos de la UNLP, recordados por su entusiasmo por la investigación y la docencia, y cuyos nombres quedaron plasmados en sendas placas conmemorativas.



Habla el responsable del reactor RA-10, que pondra a Argentina entre los grandes exportadores de radioisotopos




En 1958, la Argentina inauguró el primer reactor de investigación de América Latina. En una carrera épica que ubicó al país entre los estados nucleares más avanzados de la época, el RA-1 fue construido con tecnología propia por especialistas locales, y unas 80 empresas argentinas proveedoras de componentes metalúrgicos y electromecánicos.

A 65 años de aquel hito, la Comisión Nacional de Energía Atómica avanza en la construcción de su sexto reactor: el RA-10, que previsiblemente nos pondrá bastantes años como el mayor proveedor mundial de radioisótopos médicos, y volverá al Centro Atómico Ezeiza un foro regional de la investigación en ciencias básicas, de la salud y en el avance tecnológico de la industria nuclear.

Habrá muchos tesistas e investigadores de países hispanoparlantes y/o regionales, que es el modo de promover la futura venta de equipos nucleares argentinos cuando estos visitantes llegan a posiciones de responsabilidad en sus países de origen. Y como sus antecesores desde el RA-1 en más, el RA-10 será una planta muy segura.

“Muy pocos países tienen la capacidad de diseñar y construir un reactor como el RA-10 y el nuestro es uno de ellos”, sostiene el gerente del proyecto Ing. Nuclear Herman Blaumann, impulsor del proyecto desde sus orígenes.

Blaumann dice que la obra civil del edificio estará terminada en tres meses, mientras la construcción del reactor en sí finalizará en 2024. A partir de ese momento se realizarán pruebas preliminares y la puesta en marcha. Se espera que el RA-10 esté operativo en 2025.


Herman Blauman es docente en el Instituto Balseiro y lidera la gerencia del Proyecto RA-10 de la CNEA.


La obra civil del RA-10 es realizada por la contratista GCDI, mientras que INVAP se ocupa de la provisión de suministros, componentes y el montaje del reactor. “La CNEA provee lo que es esencialmente nuclear, es decir el combustible, la instrumentación y el sistema de protección del reactor. Pero además participan más de 80 empresas nacionales, muchas de ellas PyMEs, que le dan trabajo directo a más de 1500 personas”, precisa Blaumann. También destaca que, desde el comienzo del proyecto, en 2010, la CNEA trabaja en la formación del personal que operará el futuro reactor.

– ¿Por qué se decidió construir un nuevo reactor de producción de radioisótopos y con una capacidad tan grande?

– En el año 1985 surgió la iniciativa de construir en Córdoba el Reactor RA-9 para la producción de radioisótopos, pero todo quedó en la piedra fundamental. En 2006, la idea tomó impulso con el resurgimiento del plan nuclear; y en el año 2010, se tomó la decisión política de avanzar en la construcción de un nuevo reactor experimental multipropósito. Una instalación de clase mundial, estratégica en lo local por su capacidad de impulsar la producción, la industria y la investigación, pero también porque permitiría aprovechar una oportunidad a nivel mundial.

– ¿Cómo se logró sostener el proyecto a pesar de los cambios de gobierno?

– La firma de los contratos para su construcción fue en 2016. Efectivamente, el proyecto tuvo continuidad a lo largo de los años, más allá de algunos problemas presupuestarios que nos obligaron a parar la obra durante dos meses en 2019 y de la pandemia, que causó otra pausa obligada de cuatro meses. Hoy el avance del proyecto global es del 80%, con una inversión del Estado Nacional de 300 millones de dólares.

– El RA-10 se basa en el reactor OPAL, que la Argentina le vendió a Australia y tiene 30 MW de potencia. Pero este nuevo reactor va a tener un 50% más de potencia. ¿Qué posibilidades aportará esta mejora?

– El RA-10 toma como referencia al OPAL, pero cada diseño de un reactor es diferente. En particular, la potencia se calcula en función de las aplicaciones que va a ofrecer. Se prevé que el RA-10 sea utilizado para objetivos que el OPAL no tiene, como la irradiación de materiales y de barras y elementos combustibles. Estas aplicaciones demandan una mayor potencia y por lo tanto un diseño de núcleo diferente, con su sistema de refrigeración asociado, y también con otros parámetros. Además, requiere innovaciones en el sistema de protección del reactor, que en este caso es de diseño propio.

– ¿Qué usos se le darán al reactor RA-10?

– Para empezar, va a asegurar nuestra demanda de radioisótopos a futuro, pero también la inserción de la Argentina en el mercado mundial, en particular con un radioisótopo muy utilizado, que es el molibdeno, del cual se obtiene el tecnecio. Este último se usa muchísimo en medicina nuclear, por ejemplo, en estudios muy corrientes, como los centellogramas utilizando una cámara gamma. Actualmente, el molibdeno se produce en el RA-3, pero en el RA-10 vamos a tener la capacidad de cubrir el 20% de la demanda del mercado mundial de ese radioisótopo. También se podrán producir otros radioisótopos que hoy no se hacen en el país y que están siendo muy utilizados en el mundo, como el lutecio, que se aplica para tratar el cáncer de próstata y otras patologías.

– ¿De qué manera puede contribuir a posicionar a la Argentina como exportadora de radioisótopos la salida de servicio de varios reactores de producción en el mundo?

– Para la Argentina, eso representa una oportunidad. Ya ha salido de servicio un reactor de Canadá (el NRU) que consolidaba a ese país como el principal productor mundial de radioisótopos. Para suplirlo, intentaron poner en marcha otros dos (los MAPLE), pero no pudieron. En la próxima década está agendado que salgan de servicio reactores en Bélgica, Holanda y la República Checa, que actualmente cubren un alto porcentaje de la demanda mundial. Si bien hay proyectos en marcha, los que estamos más cerca de estar listos para producir somos nosotros con el RA-10. Obviamente, exportar es un desafío enorme que no depende solamente de la capacidad de producir, sino del desarrollo de una logística y de un plan, con un modelo de negocios asociado.

– ¿Qué otro insumo se podrá producir en el RA-10?

– Se van a poder producir aproximadamente 80 toneladas anuales de silicio dopado a través de la exposición a los neutrones. Este semiconductor tiene características muy aptas para el uso en electrónica de alta potencia. La demanda actual es de 300 toneladas año, pero se espera que rápidamente crezca a 3.000 toneladas. La exportación de este insumo significa una oportunidad de negocios para la Argentina, con un ingreso aproximado de 10 millones de dólares por año.

– ¿Qué usos tendrá el RA-10 para la ciencia y la industria?

– Como parte de sus usos industriales, el RA-10 va a tener instalaciones para calificar los combustibles que la Argentina fabrica para reactores tanto de potencia como experimentales. Actualmente, hay que ensayarlos y calificarlos en en el exterior, y algunas de esas instalaciones han ido cerrando. Por eso, es una ventaja comparativa importante poder hacer esto en nuestro país. Por otra parte, el RA-10 va a ofrecer nuevas herramientas para la investigación básica en materia condensada, bioquímica y estructura molecular y para el desarrollo tecnológico.

– ¿Con qué instalaciones va a contar el reactor?

– Alrededor del RA-10 se va a desarrollar un conjunto de instalaciones. Una es la planta de procesamiento de radioisótopos de fisión. También va a estar el Laboratorio Argentino de Haces de Neutrones (LAHN), orientado a la explotación de los haces de neutrones que se originan en el núcleo del reactor para la ciencia y la tecnología. El plan es que cuente con 14 instrumentos, incluyendo dos de diseño propio, un neutrógrafo y un difractómetro. Además, va a haber un laboratorio de ensayo de materiales para estudiar su comportamiento bajo irradiación. Esto incluye las barras y placas de elementos combustibles, pero también materiales estructurales pensados para reactores nucleares de cuarta generación.

– El RA-10 recoge más de 60 años de evolución de la tecnología nuclear argentina. ¿Cuáles son los hitos fundamentales de esa evolución?

– Hay una continuidad que ha dado lugar a una evolución de nuestro país en el manejo de la tecnología nuclear a lo largo de más de seis décadas. Sin ser exhaustivo, hace poco celebrábamos los 65 años del RA-1, el primer reactor experimental de América Latina. En 1967 fue inaugurado el RA-3 y después comenzó la construcción de las centrales nucleares de Atucha y de Embalse. En 1982 se terminó de construir el RA-6, ubicado en el Centro Atómico Bariloche, en aquel momento para consolidar la recién iniciada carrera de Ingeniería Nuclear (del Instituto Balseiro, de la CNEA). A partir de allí comenzaron las exportaciones a Perú, Argelia, Egipto, Australia y Arabia Saudita. Todo este camino nos convierte en referentes a nivel mundial, por lo menos en lo que hace a reactores experimentales. Y, de alguna manera, nos conduce hasta la posibilidad de construir un reactor como el RA-10 en nuestro país.



domingo, 2 de julio de 2023

Shelby American fabricará sus autos en la Argentina
Son los famosos Cobra originales diseñados por Carroll Shelby. Los producirá Álvarez Castillo en Pilará Cars. Se exportarán a Latinoamérica.
Por Carlos Cristófalo




Shelby American, la empresa fundada en Estados Unidos por el piloto y constructor Carroll Shelby, fabricará sus autos en la Argentina. La compañía, que aún hoy produce las versiones originales de los famosos Shelby Cobra, anunció una alianza con el empresario argentino Federico Álvarez Castillo, quien fabricará los autos bajo licencia oficial en la localidad bonaerense de Pilar.

El objetivo es producir autos artesanales a un ritmo de 12 unidades por año, siguiendo las especificaciones originales de la compañía de Estados Unidos y con números de chasis correlativos, con certificados de autenticidad.

Para esta nueva empresa, Álvarez Castillo se asoció con los inversores Rodrigo Benadón y Emiliano Grodzki. La fabricación de los chasis estará a cargo del equipo de Jorge Leónidas Anadón (creador de Pur Sang) y los motores vendrán importados de Estados Unidos, con puesta a punto a cargo del especialista local Luis Zschocke.

La producción de los Shelby argentinos se realizará con un equipo de 20 artesanos en Pilará Cars, el barrio privado para coleccionistas de autos que Álvarez Castillo tiene junto a ese country de Pilar.

En ese lugar se producirán de manera artesanal los Shelby Cobra en tres versiones diferentes: Big Block 427 y Small Block 289 (con dos tipos de carrocería, una más ensanchada que la otra), todos con motores V8 firmados por Shelby American. Las características técnicas y los precios se informarán al momento del lanzamiento oficial.

"El modelo de negocio está orientado al mercado local, pero principalmente a la exportación", explicó Álvarez Castillo. "Vemos un gran potencial en países como Brasil, Chile y México, que abasteceremos con nuestra producción desde Argentina", agregó.

Shelby American nació en Estados Unidos en 1962. Comenzó con la producción de los Shelby Cobra: son los famosos roadsters de altas prestaciones, que brillaron en las pistas y rutas de esa época. Se convirtieron en un ícono del auto deportivo norteamericano y se transformaron en los vehículos más replicados del mundo. En la Argentina, los fabricantes de réplicas más conocidos son Bessia Motorsport, Cobra Argentina y AC Coxx.

A diferencia de ellos, los American Shelby producidos en Pilará Cars contarán con certificados de autenticidad y números de VIN correlativos con los que se producen en Estados Unidos. Carroll Shelby falleció en 2012, pero hoy la compañía sigue produciendo autos deportivos en su planta de Las Vegas (Nevada). Su primera planta de producción en Sudamérica acaba de ser confirmada: estará en Argentina.

C.C.


Shelby American acaba de confirmar su representación oficial y planta de producción en Argentina.

Estará en esta nave de Pilará Cars, el barrio privado para coleccionista de autos de Federico Álvarez Castillo.

Álvarez Castillo se asoció para esta empresa con Rodrigo Benadón y Emiliano Grodzki. Los acompañarán Jorge Leónidas Anadón (creador de Pur Sang, en chasis) y Luis Zschocke (Zschocke Motorsport, en la puesta a punto de los motores).

Los Shelby American Cobra son los únicos Cobra originales. Se producen en Estados Unidos y ahora también lo harán en Argentina.

Las unidades tendrán número de VIN correlativos con los Shelby fabricados en Estados Unidos y contarán con certificado de originalidad.

Carroll Shelby fundó la compañía en 1962 y hoy es continuada por su familia.



Expertos evaluarán proyectos que fortalezcan la industria satelital y aeroespacial
Son parte del comité que designará las iniciativas públicas, mixtas o privadas del programa estatal "Potenciar Industria Satelital y Aeroespacial". Argentina cuenta con 300 pymes aeronáuticas y 130 pymes espaciales.


Veng, una de las empresas de tecnología aeroespacial argentina que se destaca por su trabajo en torno al lanzador Tronador II.


La Secretaría de Economía del Conocimiento conformó hoy un comité consultivo de expertos para evaluar los proyectos que se presentaron en la segunda convocatoria de “Potenciar Industria Satelital y Aeroespacial”, iniciativa que busca fortalecer los procesos y servicios de ambos sectores estratégicos, a través de la Resolución 320/2023 publicada hoy en el Boletín Oficial.

El programa, cuya segunda convocatoria abrió en enero, otorga Aportes No Reembolsables (ANR) para adquirir maquinaria, equipos, mobiliarios, insumos, gestionar certificaciones y contratar profesionales, entre otros beneficios.

Los fondos serán utilizados para proyectos de empresas públicas, mixtas o privadas que promuevan nuevos prototipos, productos o servicios destinados tanto al mercado local como al internacional, así como para la modificación de procesos productivos o logísticos; o la generación de plataformas tecnológicas, entre otra finalidades.

Para evaluar los proyectos que se presentan, el Comité Consultivo estará conformado por tres miembros, que serán designados por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Los tres organismos -señala la disposición- deberán notificar, cada una, dos representantes en los próximos cinco días hábiles, que luego serán seleccionados por el área de Economía del Conocimiento.

En todos los casos, sus cargos en el comité serán ad honorem y elegirán los proyectos por mayoría simple.

Comité consultivo

La instancia consultiva será moderada, a su vez, por el titular de la Dirección Nacional de la Innovación Abierta o, en su ausencia, por el titular de la Dirección de Consolidación de Sectores Estratégicos, quién tendrá derecho a voto sólo en caso de empate.

La iniciativa, en su edición 2023, cuenta con un presupuesto total de 950 millones de pesos y brindará Aportes No Reembolsables (ANR) por 36 millones de pesos por proyecto individual, y 81 millones de pesos a proyectos asociativos en los que las y los aspirantes trabajen de forma conjunta o colaborativa.

Además, si cumplen criterios de perspectiva de género, las cifras se podrán incrementar hasta 38 millones y 85 millones de pesos, respectivamente.

Convocatoria

En la primera convocatoria, de 2021, se financiaron 15 iniciativas por $ 314,28 millones, entre las que se resaltan: el desarrollo de un proyecto satelital de órbita baja para laboratorio universitario en tecnologías de telecomunicaciones IoT (Internet de las Cosas); el desarrollo de antenas de nueva generación para enlace de comunicaciones tierra-espacio, y el despliegue de una estación terrena satelital.

La convocatoria permanecerá abierta hasta que se alcance el tope de los recursos asignados y las personas interesadas pueden inscribir sus proyectos a través del sistema de trámites a distancia (TAD) en tramitesadistancia.gob.ar/tramitesadistancia/detalle-tipo?id=5500

Argentina cuenta con 300 pymes aeronáuticas, 130 pymes espaciales y 134 talleres aeronáuticos de reparación, que generan más de 3.400 empleos formales, con salarios que están por encima del promedio industrial y es un sector que posee una elevada demanda de personal especializado, según se informó.



Viaje al Centro de Medicina Nuclear de Formosa




El objetivo de este centro, como el de los similares que se han abierto en otras provincias, es dejar de asociar el cáncer con la muerte y empezar a asociarlo con la vida

Para este hombre que se llama Fernando Trachta –al que todos nombran “Dino”–, director médico del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia Pdte. Dr Néstor Kirchner (Cemenurnk) de Formosa, caer es bajar la guardia, sacarse la armadura un rato, entregarse a la emoción y la alegría, aún (y sobre todo) en este lugar que atiende a pacientes con cáncer.

“Todos los fines de tratamientos lloramos”, cuenta Trachta, mientras oficia de guía turístico por este centro, el más moderno del norte del país dedicado al servicio de radioterapia y braquiterapia. Después explicará el ritual: “Cuando un paciente termina las sesiones tiene que tocar la campana. Y es una fiesta. Nos disfrazamos, ponemos música, los familiares traen comida y bebidas. Gente que no había dicho ni una sola palabra durante el tratamiento, ves cómo se suelta y larga todo. Es la idea de todo esto, dejar de asociar a esta enfermedad con la muerte y empezar a asociarla con la vida”.


Foto: Eduardo Sarapura


Más modernidad, menos invasivo

El Cemenurnk se levanta en el predio del Hospital de Alta Complejidad Pte. Juan Domingo Perón, en la capital formoseña, y está integrado al sistema de salud pública a través del Plan Nacional de Medicina Nuclear, que incluye desde 2015 aportes millonarios para la construcción, equipamiento y capacitación de recursos humanos en centros de última tecnología distribuidos a lo largo del país, y de un convenio firmado entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el gobierno provincial.

La aparatología del Cemenurnk incluye dos aceleradores lineales (el Versa HD es, en palabras de Trachta, “el equipo de radioterapia más completo que hay en una institución pública de Argentina”) que permiten un tratamiento menos invasivo, reduciendo la cantidad de sesiones y protegiendo los órganos sanos cercanos al tumor.

También destacan un tomógrafo modernísimo que se adapta a la posición específica del paciente; y el quirófano de braquiterapia que se usa, por lo general, para tumores ginecológicos, urológicos y mamarios. Además, es inminente el arribo del ciclotrón, un equipo de alta precisión y velocidad capaz de producir el radioisótopo –un elemento radiactivo que funciona como fármaco– que necesita la persona.

“Para mí, como formoseño, este centro es como respirar, así que imaginate lo importante que es –asegura Trachta–. Si algo le faltaba a la medicina de la provincia era la pata de la radioterapia. Antes los pacientes se tenían que ir a Buenos Aires, a un mundo totalmente distinto, con tratamientos largos de tres o cuatro meses. Ahora vienen al centro y hasta traen a sus hijos. Las familias sufrían ese desarraigo, a nadie le gusta irse de su casa. Por eso digo que este lugar es absolutamente necesario, no solo para Formosa, sino para toda la región”.




Otra forma de mirar

Para Mariela Posse, técnica radióloga especialista en radioterapia, trabajar en el Cemenurnk es una “bendición”. Ella se ocupa del inicio del tratamiento, recibe a los pacientes y los acomoda en el tomógrafo de la manera más meticulosa posible: seleccionando los movilizadores adecuados, explicando en detalle el procedimiento y, no menos importante, seleccionando la música que ayude a la relajación de la persona.

“El vínculo con el paciente es inevitable –subraya–. Nosotros sabemos que recibimos pacientes oncológicos y por eso mismo el trato debe ser diferente. Los que elegimos trabajar en salud debemos tener esa empatía con nuestros pacientes porque el día de mañana podemos ser nosotros. A mí particularmente me ha tocado tener a mi madre con cáncer, entonces trato al paciente como si fuera un familiar, como me gustaría que me trataran a mí el día de mañana. Todos los que trabajamos acá tenemos muy en claro eso”.

Las y los profesionales, trabajadores y directivos del centro coinciden en que el tratamiento humano es tan importante como el médico. Con esa misión se creó el Servicio de Bienestar y Calidad de Vida orientado a la salud mental, la alimentación saludable y los distintos aspectos de la vida, buscando “disminuir el nivel de sufrimiento del paciente y las familias, y también promover el bienestar”.


Foto: Eduardo Sarapura


Miguel Ángel Martínez tiene 66 años. Es jubilado y desde hace unos meses es también un paciente diagnosticado con cáncer de próstata. “En ese momento sentí miedo, bronca, de todo un poco. Se te viene el mundo abajo”, recuerda.

Miguel ya se imaginaba viajando a Resistencia, Chaco, buscando alojamiento, extrañando a sus hijos, hasta que supo que podía iniciar el tratamiento a solo tres cuadras de su casa.

“Llego a la mañana y te saluda la administrativa, la enfermera, el médico, con el que te cruzás te saluda; hay mucha humanidad y eso es algo bueno para los pacientes. Después me dan de tomar agua, espero unos minutos y me pasan a Radioterapia. Durante unos diez minutos te ponen música suave para estar mentalmente tranquilo, para que te duermas y te relajes. Por suerte ya lo estoy superando y hoy en día estoy bien. Los médicos me dicen que no es grave, que voy a vivir varios años más”.

Posse acepta que más allá de la gratificación que otorga el trabajo también tiene, como todos, días malos. El reto entonces es reponerse rápido. “Estamos en un lugar donde no te podés ir triste a tu casa porque hacemos todo lo posible, y los pacientes nos devuelven eso: se sienten contenidos y acompañados. Los que trabajamos acá tenemos otra forma de mirar a la enfermedad, sin sacarle importancia, pero sabiendo que estamos dando todo lo que está a nuestro alcance para que el paciente pueda llevarlo de la mejor manera. Sabemos que trabajamos con una enfermedad complicada, pero esta carrera que elegimos es una bendición de Dios porque estamos colaborando para que el tratamiento sea mejor y tal vez llegar a la cura”. 


Foto: Eduardo Sarapura


Números

Hasta el 1 de junio de 2023, el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia “Pdte. Dr. Néstor Kirchner” atendió a 272 pacientes (179 mujeres y 93 varones): 266 son de Formosa, cinco de Chaco y uno de Corrientes. Casi el 40 por ciento no tiene obra social.

En detalle, 36 personas recibieron tratamiento de braquiterapia; 22 de IMRT (Radioterapia de Intensidad Modulada); 107 con imágenes 3D y 108 de VMAT (Arcoterapia Volumétrica de Intensidad Modulada). En el 2022, 109 pacientes terminaron su tratamiento. Hasta junio de este año fueron 75.

De acuerdo a una encuesta realizada entre 160 pacientes 155 contestaron que la atención recibida por su médico o médica fue “excelente”. Cuatro la calificaron como “muy buena” y solo uno la consideró “regular”.

Los encuestados también respondieron sobre el servicio de Calidad y Bienestar de Vida que recibieron durante el tratamiento. Al respecto, 65 pacientes contestaron que les fue de “mucha ayuda”. Del total, 149 recibieron apoyo en nutrición, 102 concurrieron al taller grupal y 163 tuvieron atención de psicólogos.



sábado, 1 de julio de 2023

Inauguran el primer Laboratorio Nacional de Inmunogenética: acortará plazos en trasplantes




El primer Laboratorio Nacional de Inmunogenética se inauguró en la sede del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). Acortará los tiempos de ingreso a las listas de espera de trasplantes.

Esto agilizará los estudios de histocompatibilidad entre donantes y receptores. Que antes se enviaban las muestras a analizar en el exterior.

El Laboratorio Nacional de Inmunogenética funcionará en la sede del Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyeticas (CPH) del Incucai y tendrá el objetivo de ofrecer a la población la realización de estudios de histocompatibilidad entre donantes y receptores que requieran un trasplante de órganos, tejidos y/o células, con la particularidad de lograr la autosuficiencia del país respecto a este tipo de estudios.

“Este laboratorio nacional es un paso adelante muy grande, con una inversión muy importante en la obra y en el equipamiento, que tiene un precio de alrededor de un millón de dólares y es de última tecnología. Lo que hace es acelerar los tiempos y mejorar la calidad, y esas dos cosas para una persona que está esperando un trasplante son un montón”, dijo a Télam la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, quien fue la encargada de cortar la cinta de inauguración del centro.

Muestras propias

La titular de la cartera sanitaria destacó que “además de todo lo sanitario, va a permitir que no tengamos que mandar las muestras al exterior con la consiguiente salida de divisas”.

“Que se puedan generar los resultados sobre si una persona que está esperando un trasplante tiene un donante compatible o no en menos tiempo y con mayor precisión es un salto muy relevante para nuestro país”, resaltó Vizzoti.

Con este laboratorio se busca facilitar el acceso a aquellas provincias o regiones que carecen de estos establecimientos y también brindar soporte cuando la capacidad operativa no les resulte suficiente.

“Hasta ahora no teníamos un laboratorio nacional, que sea referente, que resuelva los problemas de las provincias que no lo tienen y que sea un formador del recurso humano y desarrolle investigación en materia compatibilidad tisular”, aseveró Carlos Soratti, director del Incucai.

“Todo proceso de asignación de un órgano a un receptor requiere establecer la compatibilidad. Con esta tecnología, que permite secuenciar el ADN, que es nuestro ´DNI biológico´, va a haber un ahorro de tiempo en el proceso, con lo cual se disminuye la posibilidad de rechazo”, explicó Soratti.

Donantes

Los estudios de compatibilidad necesarios para la búsqueda de donantes utilizan técnicas de alta resolución que, hasta el día de hoy, se realizan en el exterior por no disponer de un laboratorio con estas características en el país.

“Al conformar un registro de donantes las muestras se tipifican. Para eso se requiere tecnologías de mayor resolución, con equipamiento más complejo, por eso los argentinos teníamos que hacerlo en laboratorios de Estados Unidos. La tipificación de alta resolución no la podíamos hacer en el país”, señaló Soratti.

En los trasplantes de órganos sólidos y tejidos, el laboratorio acortará los tiempos de ingreso a las listas de espera, lo que disminuirá la morbimortalidad de estos pacientes y se optimizará la logística de los procesos de donación- trasplante en todo el país.

“Acá hacemos el estudio cruzado entre células del donante, que simulan ser el órgano in vitro, contra el suero de pacientes. Y se puede predecir si va a haber un rechazo o no. Si ese estudio da positivo está contraindicado el trasplante”, afirmó Pablo Galarza, director del laboratorio.

Cooperación

Con este laboratorio y sus nuevas capacidades científico-tecnológicas se podrá también cooperar con países de la región.

“Abarcamos todo lo que hace la inmunogenética a nivel mundial, como trabajar en gran escala e incorporar de a cientos de donantes por mes para que estén disponibles en la base mundial de donantes. Esos estudios se tenían que tercerizar o derivar hacia el exterior. Con esto disminuimos los tiempos y damos una posibilidad de tener un donante rápido a un paciente”, aseveró Galarza.

Otra de las misiones del laboratorio será la de constituirse en un centro de formación “de talento humano calificado y competente en la especialidad” y de asesoramiento y desarrollo de tutorías para la creación y habilitación de nuevos laboratorios en Argentina y la región, explicaron los funcionarios.

Esta inauguración en el ámbito del Incucai se concreta al cumplirse 20 años del Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) creado por la Ley 25.392, que funciona desde el año 2003 y que tiene como misión la búsqueda de donantes de CPH (de Argentina como de otros países) para pacientes con indicación de trasplante de CPH.