martes, 18 de julio de 2023

Prueban vehículos no tripulados para investigación y rescate, en la Antártida Argentina
La tecnología de vehículos autónomos con inteligencia artificial y control remoto está en constante desarrollo. ¿Cuáles son las iniciativas públicas y privadas en marcha?


Investigación y rescate, las funciones de los nuevos desarrollos en robótica.

La tecnología de vehículos autónomos con inteligencia artificial y control remoto está en constante desarrollo en Argentina. Tanto el sector privado como el sector público, junto con universidades y el Ministerio de Defensa, trabajan en impulsar esta innovación para su aplicación en áreas de difícil acceso y peligrosas, como la Antártida.

Esta tecnología se ha convertido en un área en crecimiento, con el apoyo tanto del sector privado como del sector público, en colaboración con universidades y el Ministerio de Defensa. Estas entidades han establecido un programa conjunto para impulsar su desarrollo con objetivos específicos, como la investigación y el rescate.

Skua, se abre camino en el hielo

Uno de los ejemplos más destacados de esta tecnología es el vehículo de exploración Skua, el cual se desplaza por el suelo antártico, un territorio complejo en cuanto a su orientación y con pocas diferencias en el paisaje. El Skua está equipado con cámaras térmicas y ópticas de largo alcance, sensores de calidad del aire, temperatura y derrames, y cuenta con la capacidad de transmitir información a antenas ubicadas a más de 30 kilómetros de distancia. Esta herramienta no tripulada brinda apoyo científico y de búsqueda y rescate en esta inhóspita región.

Sebastián Mirich, CEO de la empresa argentina encargada del desarrollo del Skua, llamada American Robotics, destaca los múltiples usos de este vehículo. Entre ellos, se encuentra el facilitar el conteo de colonias de pingüinos, donde los investigadores pueden operar el vehículo a distancia mediante cámaras, permitiendo el registro de las actividades. Además, a través de inteligencia artificial, se le ha enseñado al Skua a reconocer las siete especies de pingüinos presentes en la zona. Esto resulta especialmente valioso, ya que el conteo de colonias se realiza actualmente de manera manual y a distancia, en circunstancias climáticas difíciles y con especies agresivas, como el pingüino emperador.



Después de su experiencia en la Antártida, el Skua se encuentra en la sede de la empresa en Entre Ríos, donde se le realizan nuevas pruebas y actualizaciones de software. Una de las adiciones más recientes es la incorporación de un georradar para detectar grietas en el suelo, lo que permitirá que el Skua se convierta en un vehículo guía para otros vehículos tripulados y evite incidentes peligrosos.

Según Mirich, el Skua analizará el terreno unos metros por delante para detectar si hay aire debajo de la nieve y alertará rápidamente a los otros vehículos. Una de las tareas fundamentales será que el Skua realice mapas de las grietas presentes en el terreno. Esta nueva función ya fue probada en glaciares del cerro Tronador, en Bariloche. El desarrollo de este trabajo se lleva a cabo en colaboración con la Dirección General de Investigación y Desarrollo del Ejército Argentino y el Comando Conjunto Antártico.

Una Mula inteligente

Además del Skua, la empresa también está desarrollando un segundo vehículo llamado Mula, de mayor tamaño y con funciones adicionales, especialmente en transporte de carga. El Mula tiene una capacidad de carga de hasta 2000 kilos y puede arrastrar hasta 6 toneladas, gracias a su gran fuerza que proviene de dos motores de camión. Este vehículo también puede adaptarse a diversas funciones, como búsqueda y rescate, transporte de heridos e incluso puede actuar como un robot bombero mediante el control remoto de cañones de disparo de agua.

El impulso a esta tecnología en Argentina ha llevado al Ministerio de Defensa a crear el Programa de Desarrollo de Sistemas No Tripulados para la Defensa. Según la secretaria de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, Daniela Castro, el uso de estos sistemas se ha incrementado tanto en el ámbito civil como en el militar a nivel mundial. Se están desarrollando actualmente 13 proyectos para tierra, aire y agua, los cuales cuentan con financiamiento del Fondo Nacional de la Defensa (Fondef).

El desarrollo de vehículos autónomos con inteligencia artificial y control remoto en Argentina no solo brinda funciones específicas de vigilancia y control en espacios de jurisdicción nacional, sino que también tiene como objetivo el desarrollo y dominio nacional de ciertas tecnologías transversales, con el fin de aumentar la soberanía del país en esta área. El Ministerio de Defensa ha iniciado un relevamiento de proveedores en el sector, que podría impulsar el crecimiento y la consideración de este sector dentro de la matriz productiva del país.

ROV

El uso de esta tecnología también se extiende al cuidado del medio ambiente. En el Instituto de Desarrollo Costero (IDC) de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, se utiliza un Vehículo Remotamente Operado (ROV) de la empresa Pancora Robótica Submarina para la elaboración de mapas de sensibilidad ambiental en áreas subacuáticas que requieren una mayor conservación y medidas de mitigación rápida en caso de derrames. El ROV permite relevar profundidades a las que los buzos no pueden acceder o permanecer durante mucho tiempo debido a los efectos de la presión en el organismo.

El IDC utiliza el ROV para realizar relevamientos de recursos marinos, costeros, sitios arqueológicos y turísticos en colaboración con la empresa Terminales Marítimas Patagónicas (Termap), responsable del transporte de hidrocarburos. El ROV también se utilizará para monitorear y establecer una línea base ambiental en un futuro proyecto de dragado en asociación con la Administración Portuaria de Comodoro Rivadavia. Asimismo, el ROV se empleará para la prospección de zonas de congregación de centollas en épocas reproductivas y proyectos de acuicultura en desarrollo.


La robótica submarina, otra de las áreas en desarrollo en Argentina.

Pedro Mariano Nowakowski, ingeniero nuclear y creador de Pancora Robótica Submarina, destaca las diversas funciones de estos vehículos subacuáticos, como el control de las jaulas en la industria acuícola, los estudios de impacto ambiental y el control de la pesca ilegal. Estos sistemas no tripulados tienen un futuro prometedor debido a su capacidad de adaptación y su amplio rango de aplicaciones.

En resumen, los vehículos autónomos con inteligencia artificial y control remoto están encontrando su camino en áreas de difícil acceso y peligrosas en Argentina. Con aplicaciones que van desde el conteo de colonias de pingüinos en la Antártida hasta la elaboración de mapas de sensibilidad ambiental en áreas subacuáticas, esta tecnología demuestra su utilidad en diversos campos. El impulso tanto del sector público como del sector privado, junto con la colaboración de universidades y el Ministerio de Defensa, está permitiendo el desarrollo y la implementación de estos vehículos autónomos, brindando beneficios tanto científicos como de búsqueda y rescate.



domingo, 16 de julio de 2023

Entre Ríos: Ya funciona el radar de vigilancia aérea desarrollado por INVAP
El instrumento brindará más información de maniobras de aviones a los controladores de tránsito del Aeropuerto de Paraná. La iniciativa contempla la instalación de 27 radares.




Un radar aéreo de vigilancia modernizado íntegramente en el país comenzó a funcionar el viernes en el aeropuerto de la ciudad entrerriana de Paraná, como parte de un proyecto más amplio que abarcará un total de 27 radares en todo el país.

El proyecto integral es impulsado por el Ministerio de Transporte, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA S.E) e INVAP, impactando positivamente en 125 PyMES nacionales, informaron fuentes oficiales.

Sistema de Vigilancia

La puesta en funcionamiento de este radar, es el puntapié inicial para la transformación de todo el Sistema de Vigilancia a través del plan de “Modernización del sistema de vigilancia de tránsito aéreo” y que prevé la incorporación de 3 nuevos radares primarios, dos secundarios y la modernización de 22 radares existentes, además de 5 nuevas estaciones ADS-B.

Durante el acto el ministro de Transporte, Diego Giuliano, aseguró que “el aeropuerto de Paraná es el primero de la Argentina que cuenta con este radar moderno, tecnológicamente apropiado y donde hay 125 pymes asociadas a esta tarea”.

“Este primer radar, de muchos más que van a estar en el país, tiene que ver con inversión de la Argentina y con dinero que no utilizamos para la bicicleta financiera, la fuga de dólares, la especulación, sino que la utilizamos para este tipo de cosas, como radarizar el país. Estamos invirtiendo en la Argentina que viene, en aquella que no especula y quiere realmente desarrollo”, agregó el funcionario.

Maniobras de aeronaves

Por su parte, la presidenta de EANA, Gabriela Logatto, señaló que “este radar significa que los controladores de tránsito aéreo tengan mayor información disponible en sus pantallas, sepan de antemano qué maniobras están haciendo cada una de las aeronaves y puedan tomar las decisiones importantes, quizás en minutos o en segundos”.

A su vez, el presidente del INVAP, Vicente Campeni, declaró que “esto es una ratificación de una política de Estado que había empezado allá por el 2004 cuando se decidió que todo el proceso de radarización del país fuera con tecnología nacional”

En este sentido, el proyecto implica una alianza estratégica entre dos empresas estatales, INVAP y EANA, lo que significa que la inversión quedará dentro del territorio nacional.

Se estima que un 70% de los recursos económicos invertidos se mantendrán en el país, mientras que el restante 30%, será destinado a la importación de componentes que no pueden ser obtenidos en el mercado nacional.

De esta manera, la alianza EANA-INVAP permite contar con un proveedor nacional y evitar que la totalidad de las divisas invertidas vayan fuera del país a un proveedor extranjero.



viernes, 14 de julio de 2023

CONICET estudia adquirir buques de investigación fabricados en astilleros argentinos
El titular de la Central de Trabajadores de la Argentina, Hugo Godoy, le acercó la propuesta a la presidenta del organismo, Ana Franchi y planteó que los astilleros Tandanor y Río Santiago pueden realizarlo.




En una reunión entre la Asociación de Trabajadores del Estado y la presidencia del CONICET se abordó la adquisición de buques oceanográficos, de parte del organismo científico y tecnológico.

En el encuentro entre ATE y la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), los referentes gremiales plantearon que tanto en el Astillero Río Santiago, en la ciudad de La Plata, como el de Tandanor, en Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene “capacidad técnica, conocimiento y experiencia para la fabricación de estos barcos de investigación”.

Este miércoles el Secretario general, Hugo Godoy, junto referentes del CONICET y de Astilleros Río Santiago (ARS) mantuvieron una reunión la presidenta del CONICET, Ana Franchi, con el objetivo de armar una mesa de trabajo en conjunto con los profesionales del Astillero para abordar las demandas que está trabajando dicho organismo con respecto a la adquisición de un buque de investigación oceanográfico.

En ese sentido desde el sindicato y la central plantearon que tanto en el ARS como en Tandanor, existe capacidad técnica, conocimiento y experiencia para la fabricación de estos barcos de investigación. “Coincidimos con Franchi en la perspectiva de que se pudiera avanzar en esta dirección”, acotó Godoy, antes de agregar que “encontramos una gran receptividad y criterios comunes tanto para el desarrollo del conocimiento científico técnico nacional como también en el desarrollo”.

Por su parte el titular de la Seccional ATE Ensenada, Francisco Banegas, explicó que “hemos solicitado una reunión con los científicos y los profesionales de ambos astilleros para llegar a un acuerdo sobre qué tipo de barco se requiere para seguir adelante”.

Desde ATE se recuerda que luego de la última botadura que se realizó en el ARS se ratificó la idea de continuar articulando la producción con el resto de los Astilleros a través de la participación activa del sector público y del sector privado.

Además de Godoy y Banegas, también participaron del encuentro el secretario de acción política de la seccional y de la CTA Ensenada, Diego Seimandi y el Secretario Adjunto de la Junta Interna de ATE CONICET, Flavio Sives.



jueves, 13 de julio de 2023

Una empresa de robótica submarina argentina ayudó a realizar una serie sobre “Nahuelito”
Páncora, una empresa de base tecnológica creada por técnicos de INVAP, realizó con un robot las tomas submarinas del Lago Nahuel Huapi para la serie "Bajo Superficie", del cineasta, Miguel Rossi. Se estrenó esta semana por Amazon Prime.




La empresa de base tecnológica, especializada en robótica submarina, Páncora Robótica, colaboró en la realización de una docuficción sobre Nahuelito, que se estrena en la plataforma, Amazon Prime.

“Bajo Superficie” es una docuficción que se filmó en Bariloche con el objetivo de descifrar al famoso “Nahuelito”, y su realizador, Miguel Rossi, junto a un equipo cinematográfico logró ver y documentar el fondo del lago Nahuel Huapi de la localidad rionegrina de San Carlos de Bariloche.

Para eso, solicitó el servicio de la empresa de tecnología robótica submarina argentina, Páncora, que se encargó de las tomas submarinas del Lago Nahuel Huapi.

¿En qué trabaja Páncora Robótica?

Pancora Robótica Submarina se dedica desde Bariloche al diseño de tecnología subacuática, como cámaras de deriva, botellas Niskin, trampas para larvas y Rovs.

El proyecto es impulsado por un grupo de amigos (ingenieros, tecnólogos y científicos) que decidieron llevar adelante el proyecto tecnológico de robots submarinos.

Ellos son Pancora – Robótica Submarina, quienes lograron filmar a más de 100 metros de profundidad en el Lago Moreno con su primera cámara deriva y participan por la final de Emprendedores de Río Negro 2021, y ahora colaboraron para realizar una docuficción sobre Nahuelito.

Pancora está integrado por Pedro Mariano Nowakowski (Bariloche), ingeniero nuclear, quien aporta conocimiento en electrónica, desarrolla y diseña los dispositivos; Leonardo César Leocata (Bariloche), técnico informático que desarrolla los componentes y trabaja en el diseño y desarrollo de los productos; Gaston Andrés Trobbiani (Puerto Madryn), biólogo marino, quien aporta la capacitación específica en el área por sus años de trayectoria en la temática y tiene contacto directo con el mercado potencial radicado en Puerto Madryn; y Mariana Kozulj (Bariloche), emprendedora y comunicadora digital, quien realiza los planes de desarrollo estratégico y gestión del emprendimiento, tales como tareas organizativas y administrativas del proyecto, difusión, redacción y marketing digital.


Disponible, en la plataforma Amazon


Rossi, cineasta, escritor y docente universitario, registraron, a través de esta empresa de tecnología la parte más profunda del lago, y para ello, contó además con el aporte de personal de Prefectura. El Nahuel Huapi tiene una profundidad de 300 metros y en el brazo Tristeza registraron grietas y cuevas.

“Con alegría informamos que la producción barilochense BAJO SUPERFICIE, ya está disponible en la plataforma AMAZON PRIME VIDEO”, adelantó Rossi, en redes sociales, y explicó que “en esta primera etapa tendrá su exhibición en los territorios de Estados Unidos, Inglaterra y México, y en breve tendremos la exhibición internacional plena”.

Rossi, destacó la participación de Páncora, y apuntó su agradecimiento “a los profesionales intervinientes en su realización y a las empresas e instituciones que brindaron su apoyo para su producción”.

 


¿Cómo nació Bajo Superficie?

Bajo Superficie nace de una investigación que hizo un geólogo del origen del lago. A esa historia, Rossi sumó la teoría del Nahuelito. “Hemos tocado la teoría científica, esotérica, radioactiva, geológica, visiones de pobladores. Tratamos de aportar datos del mayor espectro posible”, acotó Rossi.

El cineasta explicó que para el documental utilizaron dos cámaras para registro subacuático “Una se llama cámara a la deriva y el otro se llama ‘Rov’, es una cámara que se controla de forma remota con un joystick. Las dos son construcciones netamente barilochenses y quedan acá en la ciudad para darles diferentes usos”.

Acerca de cómo resolvieron dos temas muy importantes, que son la alta presión sobre los lentes y la luminosidad, Rossi precisó que la cámara que usaron no tuvo ningún problema y soportó los 300 metros de presión. “Hubo una pequeña intermitencia con lo que era el sensor. A veces se ponía en blanco y negro, pero es un detalle que surgió en el momento y ahora se está reparando. Después, usamos dos luces potentes y funcionó bastante bien”, añadió.



miércoles, 12 de julio de 2023

Denuncian que el radar que EE.UU. quería instalar en Tierra del Fuego ya estuvo activo
El Ministerio de Defensa había desactivado el proyecto de la empresa norteamericana LeoLabs por tener capital británico. Sin embargo, un senador fueguino asegura que ya estuvo funcionando tras acceder a información de la firma.
por Martín Dinatale




El radar de la empresa norteamericana LeoLabs Space con capitales de Gran Bretaña que se instaló en Tierra del Fuego desató en las últimas horas una fuerte puja puertas adentro del Gobierno, desplegó severos cuestionamientos en la oposición y puso en debate el eventual riesgo de protección de la soberanía argentina en el Atlántico Sur.

Como adelantó El Cronista en exclusiva la semana pasada, por medio de la resolución DI-2023-14 el ministro de Defensa, Jorge Taiana, en acuerdo con el canciller Santiago Cafiero dispuso la suspensión de la autorización que el 15 de noviembre del 2022 emitió el entonces jefe de Gabinete, Juan Manzur. Aquella autorización le permitía a la empresa LeoLabs Space de capitales norteamericanos y Gran Bretaña instalar una "estación terrena en Banda S" en Ushuaia.

Sin embargo, ayer el senador nacional por Tierra del Fuego Pablo Blanco (Juntos por el Cambio) aseguró que el radar instalado cerca de Ushuaia y a 500 kilómetros de las Islas Malvinas es de una empresa de capitales de Gran Bretaña y que se encontraría "activo" desde hace meses e incluso funcionó "a prueba" sin que esa situación fuera de dominio público.

"Después de mantener un contacto con Eileen Treanor, directora de LeoLabs Space me entregó un acta de la inspección técnica realizada por la Secretaría de Innovación Pública (que dependía de Manzur) en la que consta que existe una estación terrena con un radar en Tierra del Fuego y nadie puede asegurar que no siga activa con lo que podría estar brindando información sensible en un área estratégica para la soberanía de Argentina", explicó a El Cronista el senador Blanco.



Los detalles del radar de EE.UU. en Tierra del Fuego

Además, Blanco dijo que la misma empresa multinacional de capitales de Estados Unidos y Gran Bretaña le entregó copias de la estructura societaria en la que se confirma que Londres, Irlanda y Washington están involucrados en la instalación de una antena radar que serviría para "detectar satélites y misiles en orbitas espaciales bajas y podría proveer información al sistema de inteligencia espacial del Departamento de Defensa de Estados Unidos".

Se estima que el radar situado en Tierra del Fuego también podría avisar sobre posibles coaliciones entre satélites en órbita y basura espacial. De hecho el embajador de Estados Unidos, Marc Stanley mencionó en un tuit de marzo pasado sobre la instalación de este radar para la limpieza de "basura espacial".

En el Ministerio de Defensa que lidera Jorge Taiana expresaron a El Cronista que "el radar de Tierra del Fuego no está funcionando y si lo estuviera está violando la ley porque hay una resolución que suspendió todo el proyecto".


El radar instalado en Tierra del Fuego


No obstante, Defensa se encuentra elaborando un informe técnico que dará a conocer en los próximos días para analizar los detalles del alcance del radar y la composición societaria de LeoLabs Space.

Pero de antemano aseguran que hubo "un error grave" del entonces jefe de Gabinete Juan Manzur que autorizó la instalación del radar sin tener en cuenta la opinión del Ministerio de Defensa y de la Cancillería.

Quiénes están detrás de la empresa LeoLabs Space

El senador Blanco detalló que "se trata de un tema de semejante nivel de complejidad e importantísimo para la seguridad nacional en un área tan estratégica a nivel mundial y sensible para los intereses soberanos argentinos que no puede ser tratado alegremente sin el conocimiento de estas reparticiones y del Congreso de la Nación. No se deben ceder facultades que pueden afectar severamente a nuestra soberanía a una empresa del mismo país que usurpa nuestras Malvinas".

En el acta de composición societaria de LeoLabs Space que recibió Blanco y a la que tuvo acceso El Cronista se deja constancia que la compañía es una "Sociedad debidamente constituida con las leyes de Irlanda, con domicilio en 1 Stokes Place, Saint Stephen's Green, Dublin, Irlanda, inscripta ante la Inspección General de Justicia de Tierra del Fuego en los términos del artículo 123 de la Ley General de Sociedades N° 19.550".


El embajador Marc Stanley y el ministro de Defensa Jorge Taiana


Es decir, que aquí hay otro misterio no resuelto: los motivos por los que el gobernador de Tierra del Fuego, el peronista Gustavo Melella, habría avalado la instalación de este radar si se sabía de antemano que se trataba de una empresa con capitales británicos que podrían transmitir información sensible a las islas Malvinas ocupadas ilegalmente por los ingleses.

Qué dice el gobernador Melella sobre el radar de EE.UU.

En diálogo con El Cronista, Mellella dijo que la gobernación de Tierra del Fuego "no intervino en casi nada, sólo el tema ambiental". No obstante, el acta con certificado de domicilio de LeoLabs Space está aprobada por el Ministerio de Justicia de la gobernación fueguina.

Además, Melella aseguró que la "empresa es americana y no es británica". Las actas de registro de Tierra del Fuego explicitan que LeoLabs Sapace es "una Sociedad debidamente constituida con las leyes de Irlanda, con domicilio en 1 Stokes Place, Saint Stephen's Green, Dublín".

La polémica de la gobernación de Tierra del Fuego se suma a la que hace dos meses generó la aprobación de un polo logístico de China en la isla del Atlántico Sur.


El gobernador de Tierra del Fuego Gustavo Melella


Eileen Treanor, directora Financiera y Operativa de la empresa LeoLabs Space con instalaciones del radar en la estancia El Relincho (Km 2946 Ruta Nacional 3 en Tolhuin) comentó al senador Blanco que la empresa multinacional invirtió u$s 1 millón sin la intervención del Ministerio de Defensa ni de la Cancillería.

Su aval para que le otorguen la frecuencia fue dado por autoridades de la Subsecretaría de Telecomunicaciones y Conectividad dependiente de la Secretaría de Innovación Productiva de la Jefatura de Gabinete. Ahora evalúa la empresa LeoLabs Space avanzar con una demanda económica contra el Estado argentino si le sacan la licencia ya que hizo una millonaria inversión.



Proyecto Tronador II: cómo avanza el plan de Argentina para lanzar sus propios satélites al espacio
El proyecto Tronador II busca que Argentina pueda enviar sus propios satélites al espacio, con el desarrollo de cohetes propios. La próxima prueba se hará con el cohete Tronador II-70 en el 2026 y esperan poder cumplir el objetivo final a finales de la década, cuando lancen el Tronador II-250 desde la base Manuel Belgrano.
Por Astrid Galetti


Los vehículos de lanzamiento espacial Tronador II se están armando con el objetivo de poner satélites argentinos en espacio sin depender de otras agencias espaciales. Rober Digiorge Design.

Argentina tiene un largo recorrido en la exploración espacial: fue el cuarto país en el mundo en poner un ser vivo en el espacio en la década del '60. En ese entonces, envió al ratón Belisario y luego al "primer astronauta argentino", el mono Juan. Con los años, el país desarrolló distintos satélites para obtener imágenes con distintas finalidades. Los últimos fueron los satélites de observación terrestre Saocom 1A y 1B.

El próximo gran avance del país es el armado de un vehículo de lanzamiento espacial propio (cohete), bajo el nombre de Tronador II.

"El plan que hemos logrado actualizar, es un plan sólido y los recursos humanos que tenemos son muy buenos", le dijo a AIRE el ingeniero Daniel Rocca, gerente de Acceso al Espacio de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).


Los vehículos de lanzamiento espacial Tronador II se están armando con el objetivo de poner satélites argentinos en espacio sin depender de otras agencias espaciales. Rober Digiorge Design.

"Es un proyecto muy desafiante, con un riesgo importante, pero la verdad es que los pioneros y los que vencen la barrera de lo que se ha podido lograr, son los que se atreven. Entonces hay que ser proactivos en una planificación que sea lograble", señaló.

"Lograr tener un lanzador espacial es algo que lleva mucho tiempo. Se necesita un contexto tecnológico y de estabilidad. El problema que a nosotros más nos preocupa o nos impacta, es la financiación del proyecto. Vamos a poder avanzar más lento o más rápido, dependiendo de cómo sea la circunstancia", contó Rocca.

¿Qué es el proyecto Tronador II?

Los vehículos de lanzamiento espacial Tronador II son tres (Tronador II-70, Tronador II-150 y Tronador II-250) y se están armando con el objetivo de poner satélites argentinos en espacio sin depender de otras agencias espaciales.

El vehículo final, Tronador II-250, está previsto para terminarse cerca del año 2030.




El Tronador II-70 será el primer vehículo lanzador de los tres que forman parte del proyecto, pero hará pruebas, no pondrá un satélite en órbita. Luego le seguirá el Tronador II-150. Ambos cohetes solo realizarán vuelos sub orbitales para realizar experimentos.

"El Tronador II-70 y II-150 van a ser experimentales, no van a llevar satélites a la órbita de la Tierra. Van a llevar algún experimento de carácter tecnológico. Por ejemplo, van a experimentar cómo se comporta un nuevo diseño o nuevos materiales en el ambiente aeroespacial, en condiciones de microgravedad", contó el ingeniero de la CONAE.

El primer Tronador II-70, se lanzará en el 2026 desde la base espacial que Argentina tiene en Punta Indio, provincia de Buenos Aires, a unos 20 kilómetros de Pipinas, un pueblo en donde hay una base de lanzamiento para vehículos pequeños experimentales. Con este evento, Argentina probará el motor de la segunda etapa del cohete Tronador II-250. Luego, cuando lance el Tronador II-150, probará uno de los tres motores de la primera etapa del Tronador II-250.

Finalmente, el Tronador II-250 pondrá en órbita por primera vez un satélite argentino.

Las últimas novedades del plan espacial de Argentina

A mediados de junio de este 2023, la CONAE anunció un avance en el desarrollo del primer prototipo de un tanque para el Tronador II- 250.

"Lo que el otro día se anunció fue un hito sobre la obra del Tronador. El hito fue que se construyó por primera vez un tanque para el Tronador II-250, que es un tanque de dos metros y medio, por eso se llama '250', porque los vehículos están nominados a partir del diámetro. En la actualidad, además de haber logrado el tanque de este prototipo, también estamos trabajando en el desarrollo de la propulsión de la segunda etapa del 250 y estamos pasando por diferentes prototipos que estamos ensayando", dijo Rocca.

"Con la saga de vehículos que hemos propuesto en el plan, queremos ir, de una manera incremental y evolutiva, tomando riesgo acotado", contó el ingeniero.

"Hoy tenemos el prototipo, culmina un camino que es tener los procesos de soldadura, haberlos evaluado contra una norma y estar en un nivel aceptable. Lo vamos a ir evolucionando", sostuvo.


El primer Tronador II-70, se lanzará en el 2026 desde la base espacial que Argentina tiene en Punta Indio, provincia de Buenos Aires, a unos 20 kilómetros de Pipinas.

El desarrollo y fabricación del Tronador II forma parte del programa de Acceso al Espacio de la CONAE que se enmarca en el Plan Espacial Nacional, y tiene por objetivo colocar satélites en órbitas bajas a 600 kilómetros de la Tierra desde el territorio nacional a través de un lanzador desarrollado íntegramente en el país.

Cuenta con una inversión total estimada de 450 millones de dólares por parte del Estado Nacional hasta 2030. También contempla un monto de 9.730 millones de pesos destinados al desarrollo de un prototipo denominado TII-70 y de la infraestructura auxiliar prioritaria.

"La participación de las empresas del sector espacial argentino tiene que incrementar. Pero eso se tiene que dar gradualmente. A diferencia de Estados Unidos, nosotros estamos en esa transición todavía, no tan maduros como ellos u otras potencias que tienen una industria sumamente desarrollada, que pueden tomar un riesgo que hoy acá no es posible", agregó el ingeniero de la CONAE.

¿Desde dónde lanzará Argentina sus cohetes al espacio?

La Conae tiene distintas sedes espaciales: en Córdoba, Buenos Aires, Punta Indio y en la base Manuel Belgrano (dentro de la base naval de Puerto Belgrano, en comodato con la Armada).

El Tronador II-70 hará sus pruebas en la base de Punta Indio (en Pipinas) y, los Tronador II-150 y Tronador II-250, despegarán desde la base Manuel Belgrano a finales de la década.


Así será la base de lanzamiento del Centro Espacial Manuel Belgrano en Bahía Blanca.


Impresiones en metal, una tecnología pionera en el país

El ingeniero Rocca le contó a AIRE que en la CONAE están realizando impresiones en metal, una tecnología pionera en el país.

"Actualmente, hay dos impresoras láser, la más grande la tenemos nosotros en la CONAE. Estamos en este momento imprimiendo las cámaras de combustión en un cobre especial y está yendo muy bien. Eso es algo pionero e innovador. Así como hay impresiones en plástico, las 3D, en la impresión en metal se aporta un polvo y un láser hace la conformación de la pieza. Retiene el material convirtiéndolo en sólido. Eso es realmente impresionante de contarlo y verlo, ni hablar. Pero las piezas existen y nos están dando muy buen resultado", dijo.



martes, 11 de julio de 2023

Más detalles sobre el radar britanico instalado en Tierra del Fuego
AgendAR publico el 30 de Junio «Taiana frenó instalación de radar espacial en Tierra del Fuego por vinculación con Gran Bretaña«. Ahora el tema llego al Congreso Nacional




El senador nacional Pablo Daniel Blanco (Juntos por el Cambio-Tierra del Fuego) reclamó explicaciones al gobierno nacional y denunció que en los últimos meses estuvo funcionando en Tolhuin, un radar perteneciente a una empresa de capitales británicos, en un territorio estratégico, a 670 kilómetros de las Islas Malvinas.

“Las instalaciones están en la estancia El Relincho, en el kilómetro 2946 de la ruta 3, y el radar ha venido funcionando en modalidad de prueba. La empresa multinacional invirtió un millón de dólares sin la intervención del Ministerio de Defensa ni de la Cancillería y la ceguera cómplice de la Aduana”, advirtió el legislador.

Blanco explicó que se trata de una estación terrena instalada por la empresa LeoLabs Argentina, a partir de una autorización provisoria que le otorgó la Jefatura de Gabinete el 15 de noviembre de 2022, cuando estaba al frente Juan Manzur, en un trámite que nunca pasó por el Ministerio de Defensa ni por la Cancillería. En el proceso de autorización intervino la Subsecretaría de Telecomunicaciones y Conectividad, que dictó la resolución 8/22.

Varios meses después, el ministro de Defensa, Jorge Taiana, solicitó la suspensión de ese permiso, lo que se concretó el 30 de junio último.

Recordó que el actual jefe de Gabinete y candidato a vicepresidente, Agustín Rossi, deberá ir al Senado el mes que viene para presentar su informe de gestión y “deberá dar explicaciones”.


El ministro de Defensa, Jorge Taiana

El legislador opositor denunció que la instalación del radar contó con el aval del gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, ya que la provincia facilitó la provisión de energía eléctrica al emprendimiento.

“Tampoco la Inspección General de Justicia (IGJ) hizo observaciones al asentar la radicación en Tierra del Fuego de la filial de una empresa de capitales del Reino Unido y de Irlanda, en una zona tan sensible por su cercanía a Malvinas y a la Antártida”, advirtió.


El senador Pablo Daniel Blanco (Juntos por el Cambio-Tierra del Fuego)

Radar en funcionamiento

El senador Blanco reveló que las propias autoridades de la empresa le confirmaron que el radar estuvo en funcionamiento hasta que la autorización fue suspendida, tras el reclamo del Ministerio de Defensa. Argumentaron que el objetivo del radar era “realizar el seguimiento de la basura espacial”.

Blanco había presentado un pedido de informes al gobierno de Alberto Fernández y representantes de la empresa le pidieron mantener una reunión. Recibió, así, a la directora de LeoLabs Space, Eileen Treanor, quien le entregó un acta de inspección técnica realizada por la Secretaría de Innovación Pública, en la que se deja constancia de “la existencia de una estación terrena con un radar instalado”.

Denuncian el funcionamiento de un radar en Tierra del FuegoTwitter @blancopabloda

La empresa Leolabs se constituyó en la Argentina a partir de una inversión de las empresas Leolabs Space Holdins Limited, con sede en Irlanda, y Leolabs Limited, asentada en Londres, con representación de Pablo Renán Bilbao, segun documentación a la que tuvo acceso el senador Blanco.

“No se encendió ninguna alarma. No les llamó la atención el objeto de la empresa, que era la instalación de un radar con capacidad militar, ni el origen del financiamiento”, insistió.

La suspensión de la habilitación del radar fue ejecutada en un procedimiento de la Secretaría de Innovación Pública, en una inspección que realizó al predio. En el operativo se constató la habilitación de “dos antenas unidimensionales con apuntamiento por fases que iluminan un reflector cada una” y la instalación de un sistema, con dos equipos transmisores NIDAS.

“Cada elemento ilumina un reflector de gran apertura, contando de 512 antenas individuales sin ningún movimiento mecánico, operando en Banda S (2910 -2990 MHz), una potencia de transmisión máxima de 100 W con un ciclo de trabajo de 20%, correspondiente a una potencia pico de 51,2 kW y una potencia media de 10,24 kW”, dice el informe técnico.



El Reino Unido se une al esfuerzo global para la conciencia del dominio espacial
UK Space Command anunció el establecimiento exitoso de 'JCO-UK', una iniciativa que tiene como objetivo mejorar la comprensión global y la utilización de datos en apoyo de Space Domain Awareness (SDA).
por Tom Dunlop



La célula 'JCO-UK' recién acuñada está integrada dentro de la iniciativa JCO-Global, un programa liderado por los Estados Unidos conocido como 'Célula de Operaciones Comerciales de la Fuerza de Tarea Conjunta-Defensa Espacial'.

El Programa JCO sirve para proporcionar indicaciones no clasificadas de actividad orbital, recopiladas a través de investigaciones públicas, sensores SDA comerciales y herramientas analíticas.

A partir del 26 de junio de 2023, la celda JCO-UK seguirá un modelo de "seguimiento del sol" para ofrecer cobertura SDA global las 24 horas. Cada célula en todo el mundo operará durante el horario comercial normal, mejorando la vigilancia constante en el dominio espacial.

El vicemariscal del aire Paul Godfrey, comandante del Comando Espacial del Reino Unido, expresó su entusiasmo por el proyecto y afirmó: “Estoy encantado de que podamos anunciar el levantamiento de la célula nacional JCO-UK a partir del 26 de junio. Esta capacidad marca un cambio radical en nuestra capacidad de operaciones espaciales conjuntas y solidifica aún más los lazos entre el Reino Unido y los EE. UU. y una coalición más amplia en el dominio espacial”.

El JCO se estableció originalmente en 2020 para complementar la misión de protección y defensa del Centro Nacional de Defensa Espacial de los Estados Unidos. Representa un esfuerzo de colaboración de equipos gubernamentales, militares y comerciales, encargados de monitorear lanzamientos y objetos en el espacio para proporcionar SDA diverso y oportuno.

El establecimiento de la célula JCO-UK se considera un hito en el desarrollo de las capacidades de conciencia del dominio espacial en el Reino Unido. No solo fortalece la integración entre el gobierno y los sectores comerciales, sino que también mejora la colaboración entre los Centros de Operaciones Espaciales aliados.

“Como equipo de JCO-UK, estamos muy emocionados de comenzar las operaciones diarias. Nuestro enfoque será producir Avisos a Operadores Espaciales (NOTSO, por sus siglas en inglés) oportunos y de alta calidad durante nuestras horas de operación, un paso clave en nuestra ambición colectiva de ofrecer operaciones de 'seguimiento del sol' las 24 horas”, dice el teniente de vuelo Nick Hallchurch, líder del equipo JCO-UK.

Los planes para la expansión de JCO a otras naciones aliadas están en marcha, con anticipación para el cambio de JCO a operaciones globales 24/5 en el año fiscal 2024.




lunes, 10 de julio de 2023

9 de Julio: soberanía, estrategia militar y ámbito espacial
Este nuevo aniversario de la Independencia es una buena oportunidad para reflexionar y comprender que la defensa nacional es un problema de todos los argentinos
Por Juan Martín Paleo


Radar en Río Grande, Tierra del Fuego

Hace poco más de dos siglos nuestro país comenzaba su historia como Nación independiente y soberana. Los hechos políticos y sociales de una época convulsionada por las decisiones extranjeras sobre nuestra patria en formación, dieron inicio a un cambio trascendente. Desde nuestro rol como Fuerzas Armadas, Estado y soberanía son el marco de nuestra existencia, como lo fueron en aquel entonces, aunque la situación fuera más confusa e incierta. A pesar de los profundos cambios ocurridos en el plano internacional, el Estado-Nación sigue siendo el actor central en las relaciones internacionales y en la forma de organización de los pueblos, y esta es la herramienta principal para lograr nuestros objetivos. Por ello me parece oportuno, a partir de esos profundos cambios, relacionar los conceptos de soberanía, defensa y la influencia que el ámbito espacial ejerce hoy sobre los mismos.

Resulta innegable la estrecha relación que la actividad espacial tiene con la defensa, a tal punto que en las naciones más avanzadas del planeta como es el caso de Estados Unidos, Rusia y Japón, han organizado Comandos y Unidades Espaciales para asumir los desafíos de la defensa nacional en el espacio exterior, un ambiente operacional tan concreto como los convencionales.

Las tareas que los satélites de empleo militar desarrollan son variadas, pero radican esencialmente en comunicaciones y exploración o reconocimiento. Además, pueden realizar otras adicionales, tales como localización geográfica, guiado de sistemas no tripulados (incluyendo misiles de muy largo alcance) o incluso la neutralización o destrucción de satélites de eventuales enemigos en caso de conflicto (aunque esta última capacidad no ha sido oficialmente empleada por ningún estado, excepto en pruebas de validación contra satélites propios).

El propósito de este artículo es alertar desde el nivel Estratégico Militar, la seria amenaza a la seguridad nacional que supone la puesta en operaciones de la instalación de antenas de radar para el seguimiento de satélites de órbita baja, por parte de la empresa de capitales británicos LEOLABS en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Esta instalación, en construcción desde principios de año en nuestro territorio, pone de manifiesto la necesidad de disponer de una alerta temprana que permita adoptar a tiempo contramedidas que eviten la afectación de nuestros intereses soberanos.

Abrirle la puerta del gallinero al zorro

La empresa LEOLABS tiene sede en California (EE.UU) pero está compuesta de capitales británicos pertenecientes al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (RUGB). De su propia página web, LEOLABS publica que es la principal empresa mundial proveedora de los siguientes servicios: A) Monitoreo y consciencia situacional de utilidad militar (LEOGUARD); B) Monitoreo de la posición orbital de los satélites (LEOTRACK); C) Identificación y alerta por riesgos de colisión en el espacio (LEOSAFE); D) Asistencia para la ubicación, seguimiento y recuperación de contacto con cargas útiles recién lanzadas a la órbita baja terrestre (LEOLAUNCH); E) Evaluación de los riesgos de colisión satelital; F) monitoreo de lanzamiento de vectores.

Tal es el perfil dual de la empresa (es decir civil y militar) que en la composición del directorio de LEOLABS hay ex miembros del Departamento de Defensa de los EE.UU y de la comunidad de inteligencia de dicho país así como también de la Real Fuerza Aérea Australiana. En efecto las 6 estaciones de radar de LEOLABS están situadas en Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Portugal y Costa Rica. Los tres primeros países pertenecen al famoso acuerdo de “Five Eyes” que dichos Estados posee con el RUGB y Canadá que tiene por objetivo compartir datos de inteligencia.


Estación aérea y radar Villaguay, Entre Rios

En lo que respecta a la amenaza a nuestra seguridad nacional, el RUGB mediante esa instalación está en capacidad de:

1- Brindar alerta temprana y consciencia situacional del espacio de batalla espacial en la órbita baja en la Argentina. Esto en concreto significa que el RUGB podrá monitorear nuestra actividad satelital tanto civil como militar (cuyos proyectos son justamente satélites de órbita baja) desde nuestro propio territorio en Tierra del Fuego.

2- La banda de operación (banda S) declarada por la empresa, coincide con la banda de operación de las estaciones terrenas de emisión y recepción de datos en banda S, recepción en banda X y Ka de los satélites argentinos. Esta significa que podrían interceptar datos y consecuentemente observar objetivos terrestres, marítimos o detectar aeronaves.

3- Seguimiento de trayectorias y lanzamiento de vectores como los que está desarrollando la Argentina desde la CONAE (familia de vectores Tronador).

En algunos foros virtuales se pretende desviar la atención y decir que se estaría aplicando un doble estándar contra la empresa británica LEOLABS, al no pedir el retiro de las agencias espaciales de la Unión Europea (UE) y China por las estaciones de exploración de espacio lejano en Malargüe (Mendoza) y Bajada del Agrio en Neuquén. En primer lugar, ni la UE ni China usurpan territorio nacional desde hace 190 años ignorando todas las resoluciones de la ONU que llaman al RUGB a negociar y solucionar el conflicto por vías pacíficas. Tampoco la UE ni China instalaron bases militares, como Mount Pleasant, en territorio nacional ni militarizaron el Atlántico Sur realizando ejercicios militares cuyo objetivo es mantener la usurpación y coercionar militarmente a la Argentina. A su vez, ni China ni la UE han bloqueado el proceso de recuperación de capacidades militares a nuestro país mediante el veto sistemático a los sistemas de armas que contengan componentes de dicho origen.

En segundo lugar, las instalaciones de las agencias espaciales de la UE y China surgieron de convenios celebrados entre las partes realizados de acuerdo al marco legal vigente. En las cláusulas de dichos convenios Argentina puede usar las antenas instaladas (tanto de China como de la UE) para llevar a cabo sus actividades científicas de interés y en ese uso, también se puede controlar las actividades que las contrapartes realizan.

Por otro lado, no hubo intervención por parte de los ministerios competentes para tal efecto (Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio y Culto y el Ministerio de Defensa). Así por ser LEOLABS una empresa privada y al no mediar ningún tipo de acuerdo como los existentes con la UE y China, LEOLABS estaría en condición de brindarle inteligencia sensible de la Argentina al RUGB o a cualquier otro Estado que quisiera conocer los datos obtenidos por esas antenas de radar. Finalmente, las antenas de la UE y de China por ser concebidas para exploración de espacio profundo no suponen una amenaza a la seguridad nacional.

Misión del Instrumento Militar y el rol de la Inteligencia Estratégica Militar

La Directiva la Directiva de Política de Defensa Nacional (DPDN) es el documento de máximo nivel que describe el escenario internacional, le impone la misión al instrumento militar y establece los lineamientos que debe seguir el instrumento militar para cumplir esa misión. Esa Directiva es impartida por el Presidente de la Nación que de acuerdo a nuestra Constitución es el Jefe del Gobierno y Comandante en Jefe de las FF.AA.

La DPDN vigente establece que “(…)la persistente presencia militar, ilegítima e ilegal del REINO UNIDO DE GRAN BRETAÑA E IRLANDA DEL NORTE en las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR, SÁNDWICH DEL SUR y los espacios marítimos e insulares correspondientes obliga a tomar los recaudos de planificación de capacidades, despliegue y organización acordes por parte de nuestro sistema de Defensa.



A los efectos de garantizar los intereses vitales de la Nación, deben preverse y mantenerse los mecanismos necesarios para el control, la vigilancia, el reconocimiento y la producción de inteligencia militar estratégica de los espacios aeroespaciales, marítimos, terrestres y ciberespaciales. Este marco situacional debe ser abordado a partir de niveles de disuasión razonables, en cumplimiento de la misión primaria y esencial del INSTRUMENTO MILITAR”.

Como se puede apreciar la instalación de la base de radar de la firma de capitales británicos LEOLABS resulta totalmente incompatible con la misión militar impartida por el Presidente de la Nación a las FF.AA a través de la DPDN.

En efecto como bien señala la DPDN el dominio aeroespacial resulta de vital interés para la nación en lo que se refiere a la producción de inteligencia estratégica militar. En el marco de nuestra Estrategia Militar Multicapa de Restricción de Área el dominio aeroespacial constituye nuestra primera capa de defensa a los fines de monitorear y estar en condiciones de anticipar mediante el empleo de satélites las maniobras de posibles Amenazas Estatales Militares Externas (AEME). Ser vulnerable en esta primera línea de defensa nos dejaría sin consciencia situacional para monitorear el ejercicio de nuestra soberanía en nuestro territorio y espacio jurisdiccionales y quedaríamos sin la capacidad de anticipar un ataque de una AEME.

Como muestra el conflicto en Europa del Este y las imágenes que son de público conocimiento, el empleo de satélites y radares es de vital importancia a los fines de desplegar a las FF.AA. de acuerdo a la dirección de la maniobra militar del enemigo; mantener la comunicación y poder saber la situación de las unidades empeñadas e identificar las posiciones/blancos de interés del enemigo. Cabe destacar que no sólo están participando los satélites de Estados sino que existe una vasta red de empresas satelitales privadas proveyendo información en tiempo real a las partes involucradas. El caso más conocido es el del mediático empresario de origen sudafricano. Esta tendencia del conflicto moderno del empleo de empresas con fines militares nos obliga a repensar algunos aspectos de la capa de defensa anticipar.

¿Y por casa, cómo andamos?

Nuestro país se encuentra a la vanguardia regional en el desarrollo, puesta en órbita y operación de diferentes tipos de satélites, con una experiencia que se remonta al LUSAT 1, lanzado al espacio en 1990 y que ha dejado de cumplir las funciones de comunicaciones previstas por agotamiento de sus baterías; sin embargo su radio baliza, de diseño argentino, aún sigue enviando datos de telemetría y continua en la órbita original, constituyendo un récord internacional en la materia.



En el año 1991, se crea la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), responsable del Plan Satelital Argentino, el cual ha llevado a la puesta en órbita de una serie de satélites de investigación científica (serie SAC A a D), de apoyo en casos de emergencia emergencias en colaboración con Italia (SAOCOM) y de comunicaciones (ARSAT 1 y 2).

Otras organismos desarrollaron nano satélites y micro satélites con aplicaciones variadas, entre los que se pueden citar a los CubeBug-1 y CubeBug-2, desarrollados por la empresa Satellogic en colaboración con INVAP y el PEHUENSAT 1, para comunicaciones, desarrollado por la Universidad Nacional del Comahue, entre otros.

Todos los descriptos precedentemente son satélites de órbita baja, con tiempo de cobertura efectivo reducido sobre el territorio nacional, con excepción de los ARSAT que son geoestacionarios, es decir, orbitan a gran distancia de la tierra siguiendo su movimiento de rotación y asegurando la cobertura permanente.

Son muchas las empresas y organizaciones nacionales (esencialmente centros de investigación universitarios o militares) involucradas en la concepción, diseño, desarrollo, fabricación, puesta en órbita y operación de satélites, pudiendo mencionar a INVAP, Satellogic, DIYsatellite, la Universidad de San Martín, la de Córdoba, el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas de la Defensa (CITEDEF), VENG, y muchas otras de reconocida experiencia y consistencia tecnológica.

Estas capacidades son una muestra de soberanía tecnológica que es preciso mantener e incrementar.

El dominio espacial: necesidad excluyente del planeamiento estratégico militar

Como hemos expresado en otras oportunidades el Estado Mayor Conjunto ha adoptado, producto de los estudios y conclusiones de un detallado trabajo de planeamiento, una estrategia o concepto de empleo del Instrumento Militar que se denomina multicapa ya que concibe a la defensa como varios sistemas de operaciones multidominio dispuestos en profundidad o capas, compuestos por diversas capacidades que operan en forma sincronizada, ágil e integrada en sus dimensiones físicas (aire, mar, tierra, espacio exterior) como no físicas (información, ciber, espectro electromagnético), procurando limitar la libertad de acción del enemigo en una zona de operaciones mediante acciones militares no lineales de desgaste, rehusando el enfrentamiento decisivo.

La vigilancia espacial constituye un recurso insustituible en la estrategia de defensa adoptada y, en tal sentido, se han definido necesidades, características generales, prestaciones requeridas y prioridades para el desarrollo y operación de satélites, en el corto y mediano plazo, siendo considerados inicialmente necesarios, los de comunicaciones y los de observación y vigilancia.

A pesar de que nuestro instrumento militar se encuentra en un proceso de recuperación de capacidades militares, basado en la incorporación de nuevas tecnologías y en un marco de recursos financieros reducidos, las capacidades nacionales en la materia se encuentran en un incipiente desarrollo, lo que hace factible considerar que los futuros satélites militares argentinos sean de construcción nacional, y en un período un poco más extenso, puestos en órbita por nuestros propios vectores.

Tal es así que, en base a requerimientos operativos preexistentes en las Fuerzas Armadas y en el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFFAA), se implementó en el ámbito del Ministerio de Defensa, una “Mesa de Satélites”, con el objeto de constituir un espacio de conocimiento mutuo entre las organizaciones militares y los organismos especializados en la materia, definir los requerimientos de detalle, y poder satisfacer de manera sinérgica y eficiente, las necesidades satelitales de la defensa.

A partir de esto, y partiendo de un convenio existente entre el Ejército Argentino y CITEDEF, el Estado Mayor Conjunto puso a consideración de las autoridades, un programa esquemático para el desarrollo del Sistema Satelital de la Defensa.

Dicho convenio entre el Ejército y CITEDEF, considera, a partir de un nano satélite aportado por CITEDEF, su equipamiento por parte de la Dirección General de Comunicaciones e Informática del Ejército Argentino, con medios de retransmisión de comunicaciones, la instalación de una estación terrena de control, seguimiento y operación del satélite y la capacitación y adiestramiento de personal de las tres fuerzas armadas en dichas actividades.

El lanzamiento, será realizado por SPACE X a mediados del año 2024, a través de los servicios brindados por una empresa española.

El satélite del tipo CubeSat ήSatélite, tiene una vida útil mínima de 3 años, un peso inferior a dos kilogramos equipado y el retransmisor de comunicaciones, tendría una velocidad mínima de transmisión de 19,2 kbps.

Como vemos, las capacidades tecnológicas existentes y el know how local, permitirán disponer de una red satelital de comunicaciones propia del sistema de defensa, y capacidades propias satelitales de vigilancia y observación, en un horizonte de entre 5 y 8 años.


Radar de Vigilancia y Control Aéreo

Política, Defensa y Soberanía

Como mencioné en párrafos anteriores, estas capacidades expresadas constituyen una muestra de soberanía tecnológica y traen aparejado el desarrollo de una infraestructura de generación de conocimientos científicos y tecnológicos vinculados a la Defensa y de un aparato industrial capaz de producir equipamiento y sistemas a partir de esos conocimientos, traccionando consecuentemente al resto del sistema productivo del país con una fuerte repercusión en la generación de puestos de trabajo altamente calificados.

No obstante, desde varios sectores del ámbito nacional se potencia esta situación en un nicho tecnológico en el cual nuestro país se encuentra avanzando a paso firme, razón por la cual resulta importante considerar desde el punto de vista de la competencia por la conectividad en el Atlántico Sur analizar en detalle las infraestructuras que se desarrollan, fundamentalmente aquellas que puedan ser de interés para el ámbito militar por las ventajas o desventajas que representen para nuestra soberanía en el espacio a partir de la autorización para la instalación de sistemas de seguimiento y rastreo de objetos en el espacio, por parte de estados o de empresas extranjeras, especialmente si las mismas se encuentran relacionadas con la potencia militar extra regional que mantiene usurpada parte de nuestro territorio soberano, explota nuestros recursos naturales y veta sistemáticamente nuestro acceso a sistemas de armas que permitan recuperar capacidades perdidas a nuestro instrumento militar aunque solo contengan un chip o tornillo de origen británico.

En el marco de una estrategia basada en el principio de la Conectografía, que relaciona Infraestructuras con Cadenas de Suministros, disponer de una constelación de satélites geoestacionarios propios constituye una infraestructura vital que contribuirá en forma exponencial a mejorar la conectividad de nuestro país en general y de nuestras FFAA en particular.

Conclusiones

La Maniobra Estratégica está compuesta por mensajes, que se transmiten con hechos, palabras e inclusive con silencios. Nuestra Maniobra Estratégica está compuesta de hechos de importancia como la reapertura de la Brigada X de la Fuerza Aérea en Río Gallegos, el puente aéreo entre la Argentina Continental y la Argentina Insular (Tierra del Fuego), el radar de vigilancia aérea en Río Grande, la creación de una Guarnición Militar Conjunta en Tierra del Fuego, materializada por la Base Naval Integrada y la Base de Despliegue Adelantada de la Fuerza Aérea en Ushuaia, la apertura de una Unidad del Ejército Argentino en Tolhuin y la reapertura de Petrel como nueva puerta de acceso a la Antártida. Este mensaje que materializa nuestra maniobra tienen lógicamente que tener una respuesta de nuestro oponente, con quien estamos compitiendo. Cuando se produce una competencia en un escenario (en este caso el Atlántico Sur) ambos competidores emiten sus mensajes. Al mensaje estratégico argentino, Gran Bretaña responde instalando en forma indirecta, a través de una empresa privada un radar…en Tolhuin!!!. Sería de una inocencia inaceptable en este nivel de Conducción considerar lo acontecido como una mera casualidad.

La utilización de empresas privadas con estrechos vínculos con las Fuerzas Armadas de otros Estados para obtener información y de esa manera aumentar su capacidad militar, ya resulta una tendencia insoslayable en los conflictos armados de la actualidad.

En un mundo en el que las tensiones se diversifican y multiplican nuestra misión principal sigue siendo la defensa integral de nuestra soberanía nacional. Sería ingenuo no comprender que estamos inmersos en la competencia estratégica de los grandes actores globales. Argentina y el Atlántico Sur son parte de su escenario competitivo, impactando en términos de nuestros intereses en la soberanía de los territorios usurpados, sus recursos naturales y la conectividad en la proyección sobre la Antártida. En esto radica la superlativa importancia de invertir en nuestro Instrumento Militar como una verdadera política de Estado con su consecuente continuidad en el tiempo.

Por ello este nuevo aniversario de la Independencia de nuestra patria es una buena oportunidad para reflexionar y comprender que la defensa nacional es un problema de todos los argentinos, y debe constituir la primera luz de alarma para estar atentos ante situaciones como la analizada en este artículo, si es que realmente pretendemos seguir siendo un país libre y soberano.



Empieza a armarse el gran Radiotelescopio del Hemisferio Sur
Comenzarán a llegar a Calingasta las partes constitutivas del Radiotelescopio chino argentino conocido como CART, un monumental instrumento que será único en Sudamérica y que podrá ser operado por personal científico de la Universidad Nacional de San Juan, de la Argentina y del mundo. Es un hecho que hace crecer la astronomía del Hemisferio Sur y sucede en consonancia con el perfil de potencia en la materia que exhibe la provincia de San Juan, declarada en 2019 como Capital Nacional del Turismo Astronómico.
Por Fabián Rojas




El 17 de julio de 2019 tanto el Senado como la Cámara de Diputados de la Nación sancionaban con fuerza de Ley: “Artículo 1°- Declárase ‘Capital Nacional del Turismo Astronómico’ a la provincia de San Juan”. Habían pasado cosas para que ello sucediera porque San Juan desde hace décadas es una potencia en astronomía. Y la Universidad Nacional de San Juan tuvo y tiene mucho que ver con ello.

Por ejemplo, ya en 1974 la UNSJ firmó el primer convenio internacional de colaboración para investigar en la Estación de Altura “Carlos Ulrico Cesco” (Barreal – Calingasta): fue con la Universidad de Yale, de Estados Unidos. Quince años después, en 1989, el convenio fue con China. De allí nacieron las instalaciones de los telescopios Astrolabio Fotoeléctrico (funciona desde 1992) y del Láser Satelital (desde 2005) en el Observatorio “Félix Aguilar” (OAFA) de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) de la UNSJ. Del OAFA depende el Observatorio Cesco.

Cronología

Pero tal vez el mayor proyecto astronómico internacional que operó de antecedente para llegar a ser Capital Nacional de Turismo Astronómico se dio en 2004. Y fue también con China, con la Academia de Ciencia de China. Ese fue el Proyecto CART, Radiotelescopio Chino Argentino, que será único en Sudamérica. Desde aquel año se firmaron convenios de entendimiento entre la UNSJ, el CONICET y el Gobierno de San Juan para instalar un gran radiotelescopio fabricado en China con una antena de 40 metros de diámetro (y un peso de mil toneladas) en Barreal, en la zona de El Leoncito, en ámbitos del Observatorio Carlos Cesco. En 2014 el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación aprobó el proyecto y enfatizó las posibilidades de colaboración entre CART y otros radiotelescopios del país, como “LLAMA” en Salta y “AGGO” en Buenos Aires. En 2015, se firmó el Acuerdo Marco entre la UNSJ, CONICET, Gobierno de San Juan y el Observatorio Astronómico Nacional de China. Es decir, el proyecto CART es una política de Estado para la Argentina.

Llegan las partes

En Barreal, en tierras del Observatorio Carlos Ulrico Cesco de la UNSJ, está construida la fundación, la obra civil, en la cual estará montado este Radiotelescopio. Las partes del instrumento arribarán en agosto a San Juan. Ya salieron de China en barco y, en Argentina, desde el Puerto de Zárate, se transportarán en camiones. El impacto ambiental del proyecto del camino de acceso, elaborado por la Escuela de Ingeniería de Caminos de Montaña (EICAM) de la UNSJ y ejecutado por la Dirección Provincial de Vialidad, ya fue aprobado. Llegarán 24 personas de China, de la empresa fabricante, para trabajar en la parte técnica y de ensamblado y habrá más personas, al menos unas diez, de San Juan también en la tarea.

Señales del cielo

Una vez en Calingasta las partes del Radiotelescopio, su ensamble demandará alrededor de doce meses. Luego habrá seis meses de puesta a punto y calibración del instrumento. Es decir que entre mediados de 2024 y 2025 estaría operativo. El Radiotelescopio CART, que básicamente es una antena destinada a captar señales del universo, se ve como un enorme plato que apuntará al cielo, montado sobre un soporte giratorio. El radiotelescopio no puede emitir señales sino sólo recibirlas. “Científicamente trabajará gente de acá, de la UNSJ, de las universidades de La Plata y de Córdoba, de toda la Argentina y de otras partes del mundo. Se deberán presentar propuestas de trabajo a un Comité Científico que está formado por tres personas argentinas y tres chinas. De Argentina son dos de la UNSJ, Ana Pacheco y Ricardo Podestá, ambos del OAFA, y la tercera es la presidenta de la Asociación Argentina de Astronomía, Gabriela Castelleti”, indica el Dr. Marcelo Segura, coordinador del Proyecto CART.

Contra la desigualdad

El Radiotelescopio CART ayudará a mejorar las tecnologías satelitales de observación de la Tierra. Y también de navegación GPS, porque para el buen funcionamiento de esa navegación se debe conocer la órbita de los satélites con exactitud. Existe una red global de radiotelescopios con fines astrométricos y geodésicos que tiene unos cincuenta instrumentos operativos, pero la mayoría de esos telescopios están concentrados en el Hemisferio Norte. Es una suerte de desigualdad geo – tecno – astronómica. “El CART sería el cuarto, pero en todo el Hemisferio Sur hay sólo tres telescopios de estas características. Hay dos en Australia y uno en Sudáfrica. En el mundo hay unos cien telescopios así, o sea que los otros 97 están en el Hemisferio Norte. Por eso la instalación en San Juan es algo muy bueno no sólo para la provincia, sino que es una contribución al mundo”, reflexiona Marcelo Segura.

Más ciencia para la UNSJ

Así es que la instalación de este gran instrumento en Calingasta mejorará la cobertura global de la red de radiotelescopios y la determinación de los parámetros astro-geodésicos en el Hemisferio Sur y, en especial, en Argentina. Pero para la UNSJ también significará un engrosamiento de su ciencia. Lo dice Marcelo Segura, quien es ingeniero electrónico y docente en la Facultad de Ingeniería, en la FCEFN e investigador en el OAFA: “Obviamente que el CART le va a venir muy bien a la carrera de Astronomía, pero también a la electrónica porque todo el procesamiento de señales y antena es todo electrónica. Si no está toda la parte del procesamiento electrónico no se podría hacer nada”. También llevará el CART a que la FCEFN desarrolle una nueva especialidad de Astronomía: la Radioastronomía.

El CART no puede usarse para otros fines que no sean científicos. Sólo puede ser usado en investigaciones astronómicas y de geodesia, la ciencia que estudia la forma y dimensiones de la Tierra y establece coordenadas sobre ella. “Esto le vendrá muy bien además al OAFA en la parte de la geodesia, que ahora, al sumar la técnica de un Radiotelescopio en El Leoncito pasaría a ser Estación de primer nivel mundial. La mayoría de estas estaciones se encuentran en el Hemisferio Norte”, señala Segura.

Y llega la Asociación Argentina de Astronomía

Entonces, para no desentonar con esto de la importancia de San Juan en materia astronómica, en septiembre, mientras se ensambla el gran Radiotelescopio CART en Barreal, en la capital sanjuanina se realizará la 65º Reunión Anual de la Asociación Argentina de Astronomía. El encuentro de personal astrónomo de todo el país, que será entre el 18 y el 22 de septiembre, está organizado por el Comité integrado por personal docente y de investigación de la FCEFN de la UNSJ, porque es Unidad Académica formadora en esta ciencia. Será en el Auditorio Eloy Camus del Centro Cívico. “El viernes 23 de septiembre habrá una subida hasta el Observatorio Cesco para que los radioastrónomos que vengan puedan ver la obra”, asiente Marcelo Segura.

Qué es la Radioastronomía

La radioastronomía es una rama de la astronomía que explora el universo detectando radiación electromagnética que es emitida por los cuerpos celestes en la denominada banda de radio del espectro electromagnético. La radioastronomía ha ocasionado un importante incremento en el conocimiento astronómico, particularmente con el descubrimiento de muchas clases de nuevos objetos, tales como los pulsars, cuásars, galaxias activas y el de la radiación de fondo de microondas.

Una oleada científica a San Juan

Este proyecto le permitirá a la UNSJ y a la provincia contar con un número mayor de personas científicas provenientes de otros centros de investigación del país y el mundo. También posibilitará la llegada de personal técnico y de la ingeniería necesarios para la operación del radiotelescopio. Además, demandará mayor cantidad de personas de la zona para cumplir funciones de servicio.

Calingasta, la astronomía y el turismo

Otra consecuencia fundamental del proyecto es que consolidará a Calingasta como lugar de privilegio para el desarrollo de proyectos turísticos relacionados con la Astronomía y, con ello, la puesta en valor de otros atractivos del departamento.